BURLAS DE AMOR, Comedia de, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: BURLAS DE AMOR, Comedia de, LAS. Procedencia: Manuscrito; final Acto III; P1;P2

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca de Palacio (España)
Ref. bibliográfica: S. Arata: Los manuscritos teatrales (siglos XVI y XVII) de la Biblioteca de Palacio. Pisa, Giardini Editori, 1989. 25.
Nota: MS. II-460, ff.163-185. Letra del siglo XVII.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. II.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. I.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Glenn, Richard F.. "The Loss of Identity: Towards a Definition of the Dialectic in Lope's Early Drama". Hispanic Review. núm. 41, 4. p. 609-626. 1973.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1587-1595
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 238.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2814
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 52.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Criados y lacayos
  • Guardias y guardas
  • Personajes computables

  • [Alabarderos] (2)

  • Amerigo, cazador

  • Arcelo, preso

  • Belardo, viejo; que es [Teófilo], [hermano de Lucio Floro], [padre de Floriano]

  • Camila, reina, [hija del rey Arcamo]

  • Criados de Camila (2)

  • El duque de Atenas [Leopoldo], [padre de Ricardo]

  • El rey Arcamo, padre de Camila

  • Estacio, preso

  • Fabio, su criado [de Ricardo]; que actúa de [Embajador de Atenas]

  • Fabricio, criado del Rey

  • Frónimo, villano mozo, [hijo de Timbrio]; que es [Floriano], [patricio romano], [hijo de Teófilo]

  • Jacinta, villana, villana [protagonista]; que actúa de [Hermana de la reina Camila]; que es [Hija del rey Arcamo]. Nota: Lo que en un principio es una broma (la actuación de la villana como princesa) acaba siendo cierto debido a su noble cuna.

  • Leonido, [preso]

  • [Leridamo]

  • Livio, capitán

  • Luceo, preso

  • Melampo, preso

  • Octavio, preso

  • Polifemo, preso

  • Ricardo, caballero mozo, [protagonista]; que actúa de [Duque de Atenas]; que es [Hijo del Duque de Atenas]. Nota: Lo que en un principio es una broma (ascendencia noble del caballero mozo) acaba siendo realidad por su noble cuna descubierta

  • Severo, secretario de la reina

  • Tancredo, estudiante, preso

  • Telemo, alcaide, alcaide [de prisión]

  • Teucro, su criado [de Ricardo], criado de Ricardo; que actúa de [Embajador de Atenas]

  • Timbrio, villano viejo, [padre de Frónimo]; que es [Lucio Floro], [patricio romano], [tío de Floriano, hermano de Teófilo]

  • Un paje

  • [Un relator]
  • Universo social

  • Universo de la corte. Secretarios
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Villanos
  • Universo urbano. Estudiantes
  • Universo urbano. Presos
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado
    Nota: La obra presenta algunos detalles de época contemporánea, aunque sucede en el tiempo indeterminado característico de muchas obras palatinas.

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Campania. Reino de Nápoles, [Italia]. Europa. Espacio: paraje de floresta; lugar ameno junto a un arroyo.
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: interior del palacio real.
    Topónimo: Verona. [Italia]. Europa.
    Topónimo: Atenas. [Grecia]. Europa.

    Jornada 2
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: interior del palacio real; en una aldea a las afueras de la ciudad; interior de una cárcel.

    Jornada 3
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: interior de una cárcel; interior del palacio real.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días
    Jornada 1: 1 día
    Entreacto 1 a 2: 4 días
    Jornada 2: Número indeterminado de días
    Jornada 3: 1 día

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En un paraje de floresta, Jacinta, villana, anda esquivando el ardor de Ricardo, caballero mozo. La actitud de la pastora hacia el joven galán cambia cuando él le insinúa que de no ser de alta cuna podría convertirla en su mujer. Divertida, la muchacha le sigue el juego, replicándole, orgullosa, que su calidad jamás podrá compararse a la de ella, siendo como es emperatriz –de nombre Beatriz-. Animado por el engaño, Ricardo se declara "mayorazgo de un reino". Igualados en alta cuna, acuerdan continuar peregrinando juntos hasta que su nobleza quede probada, momento en el que podrán desposarse. Mientras la pareja se aleja, aparece el zagal Frónimo que, al ver cómo se llevan a su amada Jacinta, comienza a arrojarles piedras, furioso, ante Fabio, criado de Ricardo, que trata de impedírselo. Las voces de los dos jóvenes terminan por alertar a Timbrio, villano viejo, padre de Frónimo. Ido Fabio, los dos villanos deciden ir tras Jacinta y recuperarla fingiendo que son su padre y su hermano. (Resulta significativo el hecho de que cuando Timbrio y Frónimo se quedan solos mudan radicalmente de forma de expresión, pasando del lenguaje vulgar propio de los pastores rústicos –expresado en octosílabos- a un estilo elevado vehiculado en tercetos encadenados. El cambio actúa como indicio de la revelación de la identidad verdadera de ambos al final de la obra).
    Camila, la reina, que se encuentra de caza por el bosque, acaba de herir a un corzo. Mientras su gente se retira a recoger la pieza, la belleza del paraje la anima a hacer la siesta en compañía de su secretario, Severo. Anudados en una íntima conversación alrededor del amor y sus efectos, el joven trata de averiguar a quién ama la reina. Cuando Camila comienza a insinuarle sus sentimientos por un galán, sus palabras, repletas de doble sentido, terminan por confundir al pobre secretario, que llega a pensar que se ha enamorado de él, aunque finalmente descubre, decepcionado, que no es así. Entretanto, Jacinta y Ricardo han llegado al mismo lugar. Ambos vienen hilvanando su coloquio amoroso, haciendo burla de las excelencias de su estado, convencidos de que el otro no es quien dice ser, mientras buscan un lugar protegido del sol para la siesta. Mientras Ricardo duerme, la reina se llega a la pastora para saber quiénes son. Animada por la confianza que le otorga la señora, a quien no reconoce, Jacinta le confiesa el engaño que ha trazado para "cazar" a Ricardo, que afirma ser hijo del rey de Atenas. Camila, que parece haber cobrado afición a la joven, se ofrece a colaborar con ella en el ardid haciéndose pasar ante Ricardo por su supuesta hermana, la reina, aquella que, movida por el odio, habría pretendido matarla, hecho que habría llevado a Jacinta a vivir en los montes como una pastora. Trazado el plan, Jacinta despierta a Ricardo y le refiere la historia, ratificada por Camila. Engrandecida ante su nueva condición de infanta, la villana exige al sorprendido galán que pruebe su condición de duque para que finalmente puedan casarse. El encuentro queda interrumpido con la llegada de la comitiva real ante una temorosa Jacinta que en ese momento cae en la cuenta de que Camila es realmente la reina. Dispuesta a seguir con el engaño, la reina invita a la pareja a hospedarse en palacio. Al atardecer, la comitiva parte para la ciudad, a excepción de Ricardo, que se queda atrás para guardar su caballo. Absolutamente perplejo, el joven galán monologa acerca de lo impredecible que puede llegar a ser la fortuna, pues de ser un simple estudiante que se dirigía a Bolonia ha pasado a convertirse en marido de una reina. Tras contarle lo ocurrido a sus dos criados, Fabio y Teucro, "estudiantes capigorrones", les propone, a fin de lograr el casamiento, que finjan ser embajadores del rey de Atenas, su supuesto padre, como prueba de su condición real. Apenados, los dos criados creen que su amo ha perdido el juicio.
    Ya de noche en palacio, Severo, entristecido, se lamenta por la indiferencia de la reina, que en ese momento entra para confesarle al secretario el motivo real de haber seguido el engaño de Jacinta: al parecer la fama del de Atenas la había llevado a enamorarse de él en secreto desde hacía mucho tiempo y ahora que "el cielo" lo ha traído ante ella, está decidida a terminar con matrimonio tan desigual y convertir a Ricardo en su esposo a fin de evitar, en ausencia de su padre, que su pueblo llegue a sublevarse. Invadido por la tristeza y la rabia de los celos, Severo, ya a solas, toma su daga decidido a matarse cuando Frónimo y Timbrio irrumpen en la sala reclamando, en su papel de padre y hermano, que se les devuelva a su hija deshonrada. Severo les pide que le acompañen a ver a la reina.


    Jornada 2
    Han transcurrido cuatro días desde que Jacinta y Ricardo se encontraran en el bosque. Entretanto, Camila ya se ha enterado por Severo de la llegada de los villanos reclamando la vuelta de su hija. Contenta por poder librarse de la muchacha, cuya belleza envidia, ordena enviarla de nuevo a la aldea en compañía de su familia. En ese momento, Fabio y Teucro, ataviados ‘como griegos’, comparecen ante la reina haciéndose pasar por embajadores atenienses. Protegidos por el disfraz, declaran ir en busca del heredero al trono de Atenas desaparecido desde hace dos años, para convencerlo de que regrese y asuma su deber como rey, evitando con su vuelta que se produzca un levantamiento popular. La entrada de Ricardo en la sala acompañado de Jacinta provoca que los dos criados se echen cómicamente a sus pies, fingiendo una profunda emoción e informándole de la necesidad de su vuelta y de su próximo casamiento con la reina de Chipre. Siguiendo el engaño, Ricardo, perfectamente acomodado en su papel de heredero al trono, rechaza el supuesto compromiso y exige a la reina que se le conceda la mano de Jacinta. La negativa de la reina es interrumpida por la irrupción en la sala de los dos villanos, Timbrio y Fombrio, que encerrados desde varios días en palacio, reclaman justicia por el robo de su hija. La aparición de los villanos no puede ser más propicia para la reina que, fingiendo actuar por justa ley, ordena que Jacinta retorne a su condición de pastora. Avergonzada por su descubrimiento, la joven villana se despide tristemente de Ricardo justificando su engaño como meras burlas de amor. Idos los villanos, Ricardo ratifica, ante la mirada sorprendida de sus criados, su condición de príncipe heredero, algo de lo que no duda Camila, que enseguida se le ofrece como esposa. Convenido el compromiso, Severo queda encargado de servir a los dos embajadores, a quienes comienza a interrogar sobre su país. La ignorancia de los dos criados pronto los delata y, asustado, Teucro huye despavorido, mientras Severo comienza a llamar a gritos a la guardia. Advertidos por las voces, Camila y Ricardo entran. Nervioso, Severo acusa a Ricardo de ser un impostor al tiempo que obliga a Fabio a confesar. Desvelado el engaño, Camila, furiosa, los envía a la cárcel, amenazando con aplicarles "el más cruel castigo", mientras agradece a Severo su lealtad.
    De nuevo en la aldea y vestida de villana, una entristecida Jacinta escucha, reticente, las reprensiones de Timbrio por haberse escapado con Ricardo y las exhortaciones de éste a casarse con Frónimo, su igual. Viendo que no le queda más opción, la joven acaba por aceptar el compromiso, cuando aparece el fugitivo Teucro en busca de un lugar donde esconderse. Al ver a los villanos, que lo reconocen inmediatamente, les cuenta la verdad sobre Ricardo, su descubrimiento ante la reina y cómo Fabio y él han sido apresados a la espera de recibir "injusta muerte". Aunque Jacinta se alegra de verse vengada tanto de la reina como del galán, en su interior sufre por su posible muerte. Aturdida por tantas emociones, la muchacha decide finalmente retirarse a descansar, para disgusto de Frónimo, que ve que su amada sigue queriendo al otro.
    Mientras, en la cárcel Ricardo y Fabio sufren las burlas y el cruel maltrato del resto de presos, cuando Jacinta y Frónimo se presentan ante ellos. Arrepentido, Ricardo ha de escuchar las inocentes burlas de la joven imitando el modo en que él la había engañado. Sin embargo, la muchacha no pretende ser cruel, tan sólo, le declara, son burlas de amor, burlas como las que él le hizo, pero que lograron alcanzar su corazón "que el reposo me quitaran / y el corazón me encendieran". Asombrado y enternecido al mismo tiempo de ver el amor de Jacinta, Ricardo reivindica, convencido y a pesar de las apariencias, su condición de rey y la nobleza de ella, mientras Jacinta promete no abandonarlo hasta la muerte. Finalmente, ambos se despiden entristecidos por tener que separarse.
    Mientras, en palacio, Severo, desesperado, le cuenta a Livio, capitán, su encuentro del día anterior con Belardo, un anciano noble español. Al parecer el viejo ha venido en busca de Ricardo asegurando que el estudiante es, en realidad, hijo y heredero de un rey, a quien las manos crueles de un tirano habían obligado siendo un niño a huir de su patria y viajar a España, donde se lo habían entregado bajo la orden de criarlo. Allí, lo había formado en el arte de la quiromancia hasta que una noche el joven escapó con dos criados "a donde oyó decir que se leía". Temeroso de que sus pretensiones amorosas con la reina puedan verse frustradas por el relato de Belardo, Severo determina acusarlo de espionaje contra el rey y arrestarlo, con la idea de que, cumplida previamente la condena de muerte de Ricardo, ambos no lleguen a encontrarse en prisión.


    Jornada 3
    En la cárcel se ultiman los preparativos para recibir la visita de la reina. Ajenos al alboroto, Ricardo y Jacinta aprovechan sus últimos encuentros antes de que la condena se lleve a efecto. Desesperados, los dos jóvenes determinan que si finalmente Ricardo ha de morir, lo haga vengándose de sus ofensas: para ello prenderá fuego a la cárcel. Animada por su amor, finalmente Jacinta decide quedarse con su amado, dispuesta a morir con él si la reina no anula su condena. Bajo el sonido de la música, comienza a desplegarse el cuadro de la audiencia de la reina. Rodeada de su acompañamiento, Camila se sitúa sobre un estrado desde donde juzgará y sentenciará, uno tras otro, diversos casos hasta llegar finalmente al de Ricardo. De nada sirven los ruegos de la pobre Jacinta ante una orgullosa Camila que insiste en castigar al "rey fingido". La irrupción de Frónimo en la sala denunciando a los dos amantes por planear quemar la cárcel aumenta la ira de la reina, que condena a Jacinta a la hoguera. Al oír la sentencia, arrepentido, Frónimo decide confesar la verdad: él, en verdad, se llama Floriano, y no es pastor, como tampoco lo es Timbrio, un patricio romano cuyo nombre real es Lucio Floro, a quien tiempo atrás un anciano le había entregado una niña (Jacinta) asegurando que era la hija de un rey. Huyendo de Roma a Nápoles, tío y sobrino –pues Floriano es hijo de un hermano de Lucio Floro- se refugiaron en una aldea y allí, disfrazados de pastores, vivieron hasta entonces. El relato de Frónimo se ve interrumpido por los gritos de Belardo que, desesperado, reclama un poco de alimento. Sorprendida por su desespero, la reina ordena traerlo ante ella. Nada más entrar en la sala, Ricardo se echa a sus pies reconociéndolo como su padre, para sorpresa de Camila, que no comprende lo que sucede. Finalmente, Belardo desvela la verdadera identidad de Ricardo, hijo de Leopoldo, duque de Atenas, y heredero al trono. Escéptica, la reina se niega a aceptar ambos relatos si no se demuestran previamente, cuando se anuncia la llegada del rey Arcamo, que viene acompañado por el gran duque de Atenas, que se halla de paso, ya que viaja a España en busca de su sobrino. Rápidamente, Camila suspende la audiencia, libera a Ricardo y Jacinta y se prepara para recibir a su padre.
    Mientras todos esperan expectantes la llegada del rey, Timbrio ha acudido a palacio en busca de Jacinta. Al encontrarse con Belardo, los dos ancianos se reconocen como hermanos, para felicidad de Frónimo que ha logrado recuperar a su padre.
    Finalmente, el rey Arcamo, la reina y el duque de Atenas hacen su aparición en la sala. Al reencontrarse con Timbrio-Lucio Floro, el rey confiesa que antes de partir a la guerra le dejó a su cuidado una niña, fruto de sus amores con una mujer con quien planea casarse al día siguiente, por lo que, finalmente, Jacinta resulta ser realmente hija del rey y hermana de Camila. Cumplidos los reconocimientos, a Severo se le concede la mano de Camila, Jacinta y Ricardo por fin obtienen autorización para casarse y Floriano-Frónimo, es nombrado gran capitán general. Finalmente, para celebrar la dicha de tan feliz día, la reina Camila concede la libertad a todos los presos.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    Esc.1: Le dice Jacinta a Ricardo: "De freno dais en cabestro/ y de humanista en divino".

    A lo largo de la Jornada I hay momentos muy bellos de lirismo, desgraciadamente alternados con otros de tosquedad expresiva y, por si fuera poco, con numerosos pasajes en que el texto está corrompido.
    Por toda la obra se desparrama el tópico de que el semblante y las palabras revelan bajo la apariencia rústica la nobleza del linaje, y su contrario, el de que la apariencia rústica no es capaz de encubrir la nobleza del nacimiento ni el ingenio o buenas maneras que le corresponden.
    En la comedia se alude al asunto de Elena Osorio y a la querella contra Lope por libelos.


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