DINEROS SON CALIDAD, Comedia famosa



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: DINEROS SON CALIDAD, Comedia famosa. Procedencia: Copia manuscrita; versos finales del Acto 3; Colección Diferentes Autores; Colección de Comedias Escogidas; suelta

Observación: Dice Otavio en los versos finales del Acto III: "Para que decir podamos: / Dineros son calidad, / pues se alcanza con hallarlos."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Observación: Castro-Rennert (1969, 459) afirman: "La comedia parece sin duda de Lope. La imitaron Cáncer, Zabaleta y Martínez en La razón hace dichosos y en Merecer de la fortuna ensalzamientos dichosos, de Vera Ordóñez y José de Ribera".
Cotarelo (1916-1930, XII, p. IX) también cree que es de Lope, pero señala que el manuscrito de la Biblioteca Nacional recoge interpolaciones hechas por Andrés de Claramonte. Estas interpolaciones corresponden al personaje de Clarindo, que era el nombre poético de Claramonte.

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 9.
Nota: Biblioteca Nacional. Ms. 16924
Letra del siglo XVII

Otras ediciones del siglo XVII

Título: COMEDIA FAMOSA DE DINEROS SON CALIDAD
Colección: Parte 24 (Zaragoza, Diego Dormer, 1633) de la Colección de Diferentes Autores
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 40, 44.
Título: DINEROS SON CALIDAD, COMEDIA FAMOSA
Colección: Parte VI (Zaragoza, herederos de Pedro Lanaja y Lamarca, 1653) de la Colección de Escogidas
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Cotarelo, Emilio : Catálogo descriptivo de la gran colección de "Comedias Escogidas", que consta de cuarenta y ocho volúmenes, impresos de 1652 a 1704, BRAE XVIII (1931), 232-80, 418-68, 583-636, 772-826; BRAE, XIX (1932), 161-218. . 264.
Título: DINEROS SON CALIDAD. COMEDIA FAMOSA
Suelta: Suelta (¿Sevilla?, Joseph Navarro y Armijo, s. a.)
Atribución: Gerónimo de Cáncer
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 91.
Nota: Madrid. Biblioteca Nacional. Signatura T/2173 y T/5680
Confirmadas por RRM en el Catálogo On Line.
Título: DINEROS SON CALIDAD. COMEDIA FAMOSA
Suelta: Suelta (s. l., s. i., s. a.)
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 90.
Nota: Biblioteca Nacional de Francia. Signaturas 8-YG-1308 (42) y 4BL-4098(9). Confirmadas por RRM en el Catálogo On Line.
RAE, signatura 41-I-14(2), confirmada por RRM en el catálogo On Line.
Hay una suelta en la Biblioteca Municipal de Madrid (signatura 2171-7) con estas mismas características, pero se añade que está Impresa a costa de Juan López... hallaráse en su casa de Murcia.

Título: DINEROS SON CALIDAD. COMEDIA FAMOSA
Suelta: Suelta (Sevilla, Vda. de F. L. de Hermosilla, s.a.)
Atribución: Gerónimo de Cáncer
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 90.
Nota: BNE, signatura T/14785/20, confirmada por RRM en el Catálogo On Line.
Pérez y Pérez menciona otro ejemplar de Toronto, University Library.

Observaciones:
Suelta titulada Comedia famosa. Dineros son calidad de Lope de Vega, (Madrid, Imprenta de Antonio Sanz, 1739).
Se conocen ejemplares de la Biblioteca Palatina de Parma. Inventario PAL 803615. Coll. CC IV.28033 9.10; Biblioteca Nacional de Francia, signatura YG-353(3); Biblioteca Nacional de España, signatura T/14954(1). Signaturas confirmadas por RRM en los Catálogos On Line.
Suelta titulada Comedia famosa. Dineros son calidad de Lope de Vega, (Madrid, Imprenta de Antonio Sanz, 1751).
Se conocen ejemplares de la Biblioteca de la Universitat de València: signaturas BH A-110/073(05), BH T/0061(01) y BH Y-16/022(06). Biblioteca Nacional de Madrid: signaturas: T/2654, T/2698, T/14809/8, T/15003/21, T/10317; British Library: signatura 11728.h.1.(7.); Biblioteca General de la Universidad de Sevilla: signatura 250/151; Biblioteca Nationale de France, signatura YG-297 (9); Biblioteca de Montpellier, signatura V12204(IV.2); Biblioteca de Grenoble, signatura F.7241 CGA. Estas signaturas han sido confirmadas por RRM en los Catálogos On Line.
María Cruz Pérez y Pérez (1973) amplía la nómina de ejemplares conocidos: Colección Sedó; Boston, Public Library; Bruselas, Royale; Colección del Sr. Entrambasaguas; Toronto, University Library.
Suelta titulada Comedia famosa. Dineros son calidad de Lope de Vega, (Madrid, Imprenta de Antonio Sanz, 1791).
Se conoce un ejemplar de la Bibioteca de Versalles, signatura Morel Fatio E 426 (24), confirmada por RRM en el Catálogo On Line.

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XII.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Claramonte y Corroy, Andrés de , Dineros son calidad, ed de Rodríguez López-Vázquez, Alfredo, Kassel , Reichenberger, 2000
Nota: En el tít.: atribuido a Lope de Vega. Colección Teatro del siglo de oro. Ediciones críticas; 107 .

- Comedia famosa de Dineros son calidad, ed de Wagner, Klaus, Wiesbaden, F. Steiner , 1966
Nota: Colección Mainzer romantischer Arbeiten; 5 .

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Armas, Frederick A. de. "(Un)Earthly Treasures: Spirits as Wealth in Dineros son calidad". Indiana Journal of Hispanic Literatures. núm. 1, 1. p. 115-135 . 1992.

- D'Agostino, Alfonso . "La comedia Dineros son calidad entre Lope de Vega y Andrés de Claramonte". Civil, Pierre; Crémoux, Françoise (eds.). Nuevos caminos del hispanismo. Madrid / Frankfurt: Iberoamericana; Vervuert. 2010. 2, p. sin paginar.
Nota: Publicación digital en CD-Rom. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas (París, 9 - 13 de julio de 2007).


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1620?-1623?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 447.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2242
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 446.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Gente
  • Graduados o licenciados
  • Guardias y guardas
  • Soldados
    Observación: Acompañamiento real
    Galanes de licenciados con capirotas y borlas

  • Personajes computables

  • Amadeo, condestable, condestable [de Nápoles]

  • Aurelia, dama, dama [de Camila]

  • Camila, princesa de Nápoles, [dama protagonista], [hija del rey don Enrique]

  • César, almirante, [duque]

  • [Clarindo], [pastor]

  • Claudio, [criado de Camila]

  • [El rey Enrique], [espectro del rey Enrique de Nápoles], [padre de Camila]

  • [Fausto], [guarda real]

  • Federico, viejo, [noble venido a menos], [padre de Octavio, Rufino y Luciano], [padre adoptivo de Lucila]

  • Julia Laurencia, duquesa de Calabria, [hermana del Rey Ludovico]

  • [Lelio], [guarda real]

  • Luciano, [noble venido a menos], [hijo de Feliciano], [graduado, doctor]

  • Lucila, criada, [hija adoptiva de Federico]

  • Macarrón, criado, criado [de Octavio], [gracioso]; que actúa de [Traductor], [traductor del príncipe Balfraganio]

  • Octavio, [noble venido a menos protagonista], [hijo de Federico y hermano de Rufino y Luciano]; que actúa de [Príncipe Balfraganio], [embajador transilvano]

  • Pereiro, [criado de Camila]

  • Rufino, [noble venido a menos], [hijo de Federico y hermano de Luciano y Octavio], [galán], [soldado]

  • [Un caballero]

  • Un músico

  • [Una dama]. Nota: No habla. Recoge la cola del vestido de la reina Julia Laurencia

  • [Urbán], [caballero francés], [graduado]
  • Universo social

  • Universo del poder soberano. Infantes
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: calle frente a la casa de Federico, castillo de Camila, palacio real, campo.

    Acto 2
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: palacio real, casa de Federico. Campo frente a las ruinas del castillo del Rey Enrique, ruinas del castillo.
    Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: calle de la ciudad.

    Acto 3
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: campo, ruinas del castillo del Rey Enrique, palacio real.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de años
    Acto 1: Número indeterminado de meses
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de años. Nota: Entre uno y otro acto pasan algunos años, los necesarios para que un mozo vaya a París y se licencie en su universidad.
    Acto 2: Número indeterminado de meses
    Acto 3: (aprox.). Nota: El Acto III empieza la misma noche en que acaba el II. Transcurren como mínimo varios meses, en su duración.

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.
      Nota: Como se indica en las Observaciones, en el universo de irrealidad de esta comedia, netamente palatina, se dan también, y de forma subordinada, aspectos propios de la comedia urbana.


    Observación: En esta obra hay elementos propios de la comedia urbana (el tema de la comedia, el dinero y su importancia social, el motivo de la pérdida y recuperación de una fortuna, los problemas sociales de una familia noble arruinada y la necesaria movilización de los hijos en busca de una restauración posible...), no obstante lo cual el tipo de conflicto (de lucha por el trono y de intrigas de palacio), la índole de los personajes (reyes, príncipes, duques, condes...),la ubicación de la acción en una Nápoles imaginaria y no histórica ni verosímilmente contemporánea (con las intrigas de poder que se cuentan entre los personajes que se cuentan), y finalmente la intervención de lo sobrenatural, la caracterizan primordialmente como una comedia palatina. Ese es su género, aunque impregnado de aspectos de comedia urbana, e incluso, por los viajes y aventuras, de comedia novelesca.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Para celebrar la llegada a Nápoles de Julia Laurencia, la hermana del rey Ludovico, Federico y sus hijos, Otavio, Rufino y Luciano, se proponen adornar la fachada de su casa con un pretendido dosel, que, en realidad, es una pobre tela. Macarrón, un villano, critica en tono cómico el tejido con el que Federico intenta cubrir su casa, pero, sobretodo, se ríe del intento de sus hijos de tapar la maltrecha tela situándose delante de ella con los brazos extendidos: Parece que estáis jugando/ a Juan de las cadenetas.
    La curiosa escena llama la atención de Julia, quien, acompañada por un duque, César, se detiene ante ellos y no duda en preguntar a Federico por su origen. Éste refiere su pasado de riqueza y prosperidad, venido a menos cuando Ludovico, hermano de Julia, arrebató el poder a don Enrique, a quien había prestado Federico, conde a la sazón, la práctica totalidad de su fortuna: dos millones. La muerte del antiguo monarca imposibilitó la recuperación del dinero cedido. Después, el propio hermano de Julia terminó de arruinar su patrimonio quitándole las villas que poseía. La dama le aconseja entonces que vuelva a juntar dinero, pues con él restaurará su fama y reconocimiento social: Dineros son calidad.
    Si bien a todos indigna la actitud de Laurencia, reconocen que, en realidad, es únicamente el dinero el que otorga calidad a los hombres. Rufino se propone, por ello, hacer fortuna por medio de las armas, esto es, convirtiéndose en soldado. Luciano, por su parte, se dispone a recuperar el perdido estado paterno por medio de las letras. Otavio, por último, prefiere viajar en busca de las riquezas. Macarrón decide, de entre todos los hermanos, acompañar a este último en sus azarosas aventuras. Lucila, una villana a la que Federico crió como hija propia, consuela la pesadumbre que a éste le produce la marcha de sus hijos asegurándole que ella permanecerá a su lado.
    Por otra parte, Camila, la hija del rey don Enrique, vive oculta y retirada, evocando continuamente la memoria de su padre, destronado por Ludovico. Para ello, se sirve de un músico que rememora la pérdida de Nápoles y la muerte del rey. Sin embargo, en mitad de la ración habitual de congoja, Amadeo, Condestable de Nápoles, comunica a Camila el fallecimiento de Ludovico, producido al estrellarse su veloz corcel contra unas peñas. La dama, que se alegra al ver que, finalmente, Dios ha vengado la muerte de su padre, se apresta a recuperar el reino que le corresponde.
    Julia, mientras tanto, ha dado orden de capturar a Camila para averiguar si es cierta la leyenda de su gallardía y belleza, y ofrece, en un bando publicado por César, todo lo que pueda al que la prenda.
    Por el campo, Otavio y Macarrón buscan fortuna, pero lo único que encuentran es hambre. Agotados, descubren la femenina presencia de Camila, que se dirige, con su guardia, a Nápoles. Los dos caminantes informan a la dama de que, muerto Ludovico, reina su hermana Julia. Camila les pide entonces noticia de su propia fama en la ciudad: su reina la clama el pueblo, responde Otavio. La dama, vista la evidente necesidad en que se hallan, los invita a alojarse en su tienda, pero, cuando se dirigen hacia allí, hace su entrada Rufino, que secuestra a Camila para ganar la recompensa publicada por César.


    Acto 2
    De camino al palacio napolitano en el que se hospeda Julia, Rufino refiere a su cautiva la motivación que lo ha llevado a secuestrarla: la recompensa prometida le servirá para restaurar la noble calidad de su padre. Al llegar, César, que pretende ganar la gloria de la captura, ordena prender a Rufino. No obstante, en cuanto aparece Julia en escena, Camila, en tono marcadamente altivo, le comunica que fue un simple soldado, y no el general César, quien la hizo prisionera. La reina reclama inmediatamente la presencia de Rufino, a quien pretende recompensar largamente, al tiempo que ordena el encierro de Camila en una torre.
    Rufino, satisfecho por haber elegido la profesión de las armas, acude ante su progenitor para informarle de que pronto ocupará de nuevo la posición que merece. Al mismo tiempo, César y Julia, vista la soberbia con la que se comportó Camila, sospechan que ésta debe contar con numerosos aliados en Nápoles. Por ello, el duque recomienda a la reina que se mantenga especialmente alerta frente a los nobles que, como el conde Federico, cayeron en desgracia durante el reinado de su hermano. Julia, que extiende sus sospechas a todo el pueblo napolitano, decide escribir a su primo, el rey de Francia, para que le envíe desde allí un privado digno de confianza.
    De nuevo en palacio, Rufino entrega un memorial a la reina; en él le pide, como recompensa, que le sean restituidos a su padre sus antiguos estados. Julia, al reconocer el nombre de Federico, potencial enemigo, rompe con furia el memorial y ordena a padre e hijo que se marchen inmediatamente de Nápoles, o, de lo contrario, los sentenciará de muerte.
    Federico, temeroso del castigo insta a Rufino a la huida, pero, antes de abandonar el palacio, encuentran a la prisionera Camila, que pronto reconoce a su raptor. Federico se presenta a la dama como el conde que prestó dos millones a su padre y que ahora se encuentra en estado miserable. Camila, a cambio de aquel servicio, le ofrece la mitad de sus reinos si alguna vez llega al trono; los informa, además, de que el Condestable Amadeo está juntando gente para tal fin.
    Mientras tanto, Luciano ha conseguido licenciarse con gran éxito en París. Sus logros académicos han llamado la atención incluso del rey de Francia, quien, de hecho, le ofrece el cargo de asistente de Julia, la reina napolitana. Luciano, que acepta y parte de inmediato hacia Nápoles en compañía de Urbán, intuye la posibilidad de ayudar a su padre.
    Mientras tanto, Otavio y Macarrón continúan su vagabundeo. Cerca de unas ruinas, se encuentran con un pastor, Clarindo, que los invita a pasar la noche en su compañía en el destruido castillo frente al que se encuentran. Antes de entrar, sin embargo, el pastor les advierte de la posible presencia de entes sobrenaturales, ya que es habitual escuchar gemidos y estruendos procedentes del interior. A pesar del aviso, Otavio decide pasar la noche allí y obliga a Macarrón a ir con él. Al entrar, se encuentran con el sepulcro del rey Enrique, quien, a juicio de Otavio, redujo a su padre a estado miserable, razón por la que comienza a dar estocadas a la estatua que corona el monumento funerario.
    Rufino, satisfecho por haber elegido la profesión de las armas, acude ante su progenitor para informarle de que pronto ocupará de nuevo la posición que merece. Al mismo tiempo, César y Julia, vista la soberbia con la que se comportó Camila, sospechan que ésta debe contar con numerosos aliados en Nápoles. Por ello, el duque recomienda a la reina que se mantenga especialmente alerta frente a los nobles que, como "el conde" Federico, cayeron en desgracia durante el reinado de su hermano. Julia, que extiende sus sospechas a todo el pueblo napolitano, decide escribir a su primo, el rey de Francia, para que le envíe desde allí un privado digno de confianza.
    De nuevo en palacio, Rufino entrega un memorial a la reina; en él le pide, como recompensa, que le sean restituidos a su padre "sus antiguos estados". Julia, al reconocer el nombre de Federico, potencial enemigo, rompe con furia el memorial y ordena a padre e hijo que se marchen inmediatamente de Nápoles, o, de lo contrario, los sentenciará de muerte.
    Federico, temeroso del castigo insta a Rufino a la huida, pero, antes de abandonar el palacio, encuentran a la prisionera Camila, que pronto reconoce a su raptor. Federico se presenta a la dama como "el conde" que prestó dos millones a su padre y que ahora se encuentra en estado miserable. Camila, a cambio de aquel servicio, le ofrece la mitad de sus reinos si alguna vez llega al trono; los informa, además, de que el Condestable Amadeo está juntando gente para tal fin.
    Mientras tanto, Luciano ha conseguido licenciarse con gran éxito en París. Sus logros académicos han llamado la atención incluso del rey de Francia, quien, de hecho, le ofrece el cargo de asistente de Julia, la reina napolitana. Luciano, que acepta y parte de inmediato hacia Nápoles en compañía de Urbán, intuye la posibilidad de ayudar a su padre.
    Mientras tanto, Otavio y Macarrón continúan su vagabundeo. Cerca de unas ruinas, se encuentran con un pastor, Clarindo, que los invita a pasar la noche en su compañía en el destruido castillo frente al que se encuentran. Antes de entrar, sin embargo, el pastor les advierte de la posible presencia de entes sobrenaturales, ya que es habitual escuchar gemidos y estruendos procedentes del interior. A pesar del aviso, Otavio decide pasar la noche allí y obliga a Macarrón a ir con él. Al entrar, se encuentran con el sepulcro del rey Enrique, quien, a juicio de Otavio, redujo a su padre a estado miserable, razón por la que comienza a dar estocadas a la estatua que corona el monumento funerario.


    Acto 3
    En mitad de la noche, mientras Otavio y Clarindo duermen, Macarrón escucha una voz que emite continuos gemidos; atemorizado, despierta a Otavio, a quien la voz parece reclamar. Entonces, aparece encendida una vela en mitad de la oscuridad, momento en que Otavio puede ver como sale a su encuentro la estatua del rey Enrique, que pretende enfrentarse a él por haber mancillado estatuas de difuntos.
    El rey, además de revelar a Otavio su intención de matarlo, inquiere la causa de la profanación. Otavio relata, en respuesta, que su padre perdió toda su fortuna a causa del préstamo no satisfecho que le concedió, razón por la que quedó reducido a la miseria. Sin embargo, el rey no acepta como motivo de irreverencia la causa presentada por Otavio, ya que todas las haciendas de los vasallos pertenecen a su señor, y pretende hacer pedazos al ofensor de su memoria. No obstante, ante la fiera disposición guerrera de Otavio, que se enfrenta incluso a un fantasma, el rey confiesa que el desafío era sólo una prueba de valor y se muestra dispuesto a restituir al fiel Federico los dos millones prestados. Para ello, insta a Otavio a señalar con un clavo el punto exacto en el que se encuentra la estatua, lugar que deberá ser excavado a la mañana siguiente (y donde, adivina el lector, estarán los dos millones adeudados). Acto seguido, Otavio deberá buscar a Camila para prestarle ayuda en su causa. Sólo cuando la restitución esté cumplida, podrá Enrique salir del Purgatorio. Húndese Enrico y Otavio cae desmayado.
    Por su parte, Luciano, ya en Nápoles, pretende restablecer la riqueza de su padre gracias a la Regencia en la Vicaría que le han concedido. Para evitar que otro de sus hijos reciba el infame tratamiento que sufrió Rufino, Federico le recomienda ocultar su origen. Urbán acude a palacio para informar de la llegada del Regente solicitado por Julia. Sin embargo, arteramente, comunica a la reina que Luciano es en realidad un villano originario de Nápoles, razón por la que es rechazado por Julia como hombre de poco valor. La regencia le es ofrecida, en cambio, al astuto Urbán, que sabe sacar provecho de la situación. En ese momento, aparece Luciano con la cédula de nombramiento, que es rasgada por la reina como lo fue el memorial de Rufino. Luciano, extrañado, relata el caso a su padre y detecta la traición de su amigo Urbán.
    Poco después, Otavio, de esguízaro, y Macarrón, ridículo, se felicitan por la fortuna adquirida, que ha servido para ayudar a Camila a reunir los diez mil soldados que han de marchar contra la reina Julia. Ante ésta, para facilitar la entrada del ejército rebelde en Nápoles, se hacen pasar por el príncipe Balfraganio, embajador transilvano, y su traductor, quienes traen un saludo del príncipe Vaiboda, de paso por Nápoles hacia Roma. Gracias a esta treta, la reina y César creen que los diez mil hombres que han entrado en la villa acompañan al príncipe extranjero; Camila, arropada por sus soldados, penetra entonces en palacio para apresar a Julia.
    Todos vitorean a Camila, y ésta, en satisfacción de la deuda adquirida, ofrece la mitad de su reino a Otavio, así como su mano. De esa manera, Federico recupera la calidad y el honor perdidos y sus otros hijos se hacen con distintas posesiones: Rufino con Sicilia y Luciano con el ducado de Calabria. También Macarrón termina recompensado con seis mil ducados de renta y la mano de Lucila.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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