CUERDO EN SU CASA, Comedia famosa de, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: CUERDO EN SU CASA, Comedia famosa de, EL. Procedencia: Parte 6; P2; verso final del Acto III
Observación: Se dice en los versos finales del Acto III: "El peligro que se passa, / aduierta aquel que su honor, / sin este aranzel lo tassa, / porque con esto, su autor / dio fin al cuerdo en su casa."
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte VI (1615)
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XI.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. VI, 2.
Observación: La edición de El cuerdo en su casa incluida en Comedias de Lope de Vega, Parte VI, 2, publicada por el grupo Prolope, corre a cargo de Laura Fernández y Rafael Ramos.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Compte, Deborah . "Lope de Vega's Peasant Heroes". Cincinnati Romance Review. núm. 14. p. 51-57 . 1995.
Nota: Sobre: El cuerdo en su casa y Los Tellos de Meneses.
- Fernández, Jaime Antonio. "Carencia de discreción, causa de deshonra: El cuerdo en su casa de Lope de Vega". Laurenti, Joseph L.; Williamsen, Vern G.. Varia Hispánica. Homenaje a Alberto Porqueras Mayo. Kassel: Reichenberger. 1989. p. 17–26.
- Hayes, Francis C. "The Use of Proverbs as Titles and Motives in the Siglo de Oro Drama: Lope de Vega". Hispanic Review. núm. 6. p. 305-23. 1938.
Nota: El artículo analiza, en especial, dos comedias de Lope: El cuerdo en su casa y El perro del hortelano.
- Rodríguez Valle, Nieves. "Los refranes en los títulos de las comedias del Siglo de Oro: expectativa, argumento y creación". Vega García-Luengos, Germán; Urzáiz Tortajada, Héctor (eds.). Cuatrocientos años del Arte nuevo de hacer comedias de Lope de Vega. Valladolid: Universidad de Valladolid, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial. 2010. p. 865–874.
Nota: CD.Rom. Actas selectas del XIV Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro. (Olmedo, 20 - 23 de julio de 2009).
- Wilson, William E. "Bigoteras and the Date of Lope’s El cuerdo en su casa". Bulletin of the Comediantes. núm. 7, 2. p. 29-31. 1955.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1606-1612, probablemente 1606-1608
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 307.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3233
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 306.
Número: 3247
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. VI, 2.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Acompañamiento para un bautismo
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Plasencia. [España]. Europa. Espacio: monte; quinta de Mendo; casa Mendo y Antona; casa de Leonardo y Elvira; calle de la casa de Antona.
Acto 2
Topónimo: Plasencia. [España]. Europa. Espacio: casa de doña Elvira; casa de Antona; calle de la ciudad cerca de casa de Mendo.
Acto 3
Topónimo: Plasencia. [España]. Europa. Espacio: calle, cerca de una iglesia; casa de Antona; casa de Elvira.
Duración
Acto 1: 2 días. Nota: La acción comienza por la noche y continúa durante todo el día siguiente.
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de meses. Nota: El Acto II transcurre por la tarde y es posible que dure hasta la noche.
Acto 2: 1 día (aprox.). Nota: El acto transcurre por la tarde y es posible que acabe de noche.
Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días. Nota: Varios días desde que Antona da a luz y el bautizo del niño
Acto 3: 1 día. Nota: La acción transcurre en un día, posiblemente desde por la tarde y acaba a media noche
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Extracto argumental
Acto 1
En un monte cercano a Plasencia, Mendo, labrador hacendado que habita, sin embargo, en la ciudad, ha pasado el día en su quinta rural intentando atrapar a un cazador furtivo. Cuando se dispone a regresar a Plasencia, tres de sus criados, Liseno, Gilote y Ergasto, dado que se avecina una cerrada y fría noche, lo convencen para que pernocte en el campo y regrese a la mañana siguiente a la ciudad. Mendo no quiere estar lejos de su hermosa mujer, Antona 'la bella', con quien se ha casado poco tiempo atrás, pero termina aceptando la razonable propuesta de sus sirvientes. A continuación, llega hasta el lugar Leonardo, letrado de Plasencia, que también ha dejado en la ciudad a su bella esposa, Elvira, para salir a cazar con unos criados, pero ha acabado perdiéndose en el monte. Mendo lo invita a que se quede en su compañía.
Al amanecer, Leonardo y Mendo inician el camino de regreso a Plasencia, dando lugar el viaje a que ambos, vecinos en la villa, se conozcan más cabalmente. Mendo explica entonces su humilde origen. Su padre, Sancho, fabricaba carbón y él lo vendía por toda la comarca. Fue precisamente desempeñando tal oficio como conoció a Antona, hija de un labrador hacendado de una aldea, y la tomó por esposa. De sus suegros heredó el cortijo y las tierras en las que han pasado la noche. El letrado, que se juzga un Licurgo y un modelo de cortesanía, al conocer que su vecino es un labrador acaudalado y honesto, le propone abandonar sus costumbres rústicas e imitar las de la gente de buen tono.
Mientras tanto, en Plasencia, Antona y Elvira, en sus respectivos hogares, se quejan de la mala noche que han pasado a causa de la ausencia de sus maridos. Hasta la calle en la que ambas habitan llegan dos caballeros, Enrique y Fernando, sobrinos del Obispo y pretendientes de ambas féminas. Inés, criada de Antona, que los ve desde la ventana, requiere a su ama para que se asome, pero ésta se niega rotundamente haciendo gala de su condición de labradora honesta.
Poco después, Mendo llega a su casa y, tras explicarle a su mujer el motivo que le retuvo toda la noche fuera, la informa de las pretensiones educadoras de Leonardo y de lo conveniente que sería visitar frecuentemente su casa. Tras escuchar a su marido, Antona infiere que se ha enamorado de Elvira, esposa del letrado, opinión que desencadena una trifulca doméstica. La discusión es interrumpida, precisamente, por la visita de Leonardo y Elvira. A petición de Mendo, Antona recibe a los vecinos, pero los invita a pasar a una sala en la que no hay donde sentarse noblemente, ya que ni su marido ni ella lo creen necesario en casa de labradores. A continuación, los obsequian con bebida y comida típica de aldeanos, cosa que merece la abierta reprobación de Leonardo, que es ignorada por los anfitriones. El acto acaba con unas palabras de Mendo, quien, ya algo cansado de las indicaciones de su vecino, enjuicia la conducta equivocada del letrado, que intenta ennoblecer a dos villanos: vos sois en mi casa loco, / que yo soy cuerdo en mi casa.
Acto 2
Elvira se queja ante su criada Leonor a causa de las frecuentes visitas de su esposo a la casa de Mendo (tantos meses –se pregunta- un letrado/ entra y sale sin amor/ en casa de un labrador). Totalmente persuadida de que Leonardo se ha enamorado de Antona, Elvira decide distraer sus celos flirteando, sin intención alguna de ser infiel, con algún caballero.
Aparece entonces en la casa un criado de Fernando, Mondragón, quien, disfrazado de estudiante, dice traer un papel para Leonardo,papel que, en realidad, resulta ser una declaración de amor de Fernando para Elvira. Cuando ella, por diversión, está escribiendo su respuesta, vuelve Leonardo a casa, por lo que la dama entrega el papel a Leonor fingiendo que es una nota para la lavandera.
Poco después, mientras Elvira y Leonardo discuten por celos, Mondragón y Fernando, vestidos de estudiantes, se presentan de nuevo en su casa. Elvira justifica la presencia de ambos diciéndole a su marido que Mondragón es un primo suyo que necesita de su ayuda para resolver un pleito. Mientras Leonardo escucha la desatinada historia de amor que Mondragón con gracia y desenvoltura le cuenta, Fernando y Elvira conversan tranquilamente. En el momento de la despedida, Fernando sugiere a Leonardo que organice una partida de polla para esa misma tarde.
Mientras tanto, en casa de Mendo, también Antona reprocha a su marido sus frecuentes visitas a casa del letrado. Los gritos e insultos que se lanzan, y que el criado Gilote intenta acallar al tiempo que critica la conducta impropia de sus amos, son interrumpidos por Leonardo, que llega para invitar al labrador a la partida de polla.
Mendo y Leonardo abandonan la casa, ausencia aprovechada por Enrique, que esperaba paciente a la puerta, para visitar y cortejar a Antona. La honrada labradora despide sin contemplaciones al galán, pero antes de que éste pueda salir de la casa, vuelve Mendo de su partida; en el transcurso de ésta, el labrador parece haber descubierto las intenciones de Fernando: cortejar a Elvira, ya que sus pies, buscando los de la dama, chocaron en varias ocasiones con los de Mendo. Para evitar malos entendidos, Antona había escondido a Enrique detrás de la cortina de la sala, pero Mendo, hablando de los pies que ponen en riesgo el honor de Leonardo, repara en los zapatos que asoman por debajo de la cortina. La diligente intervención del criado Gilote, que asegura que entre Enrique y su ama no ha ocurrido nada, ya que ha estado presente durante el rato que hablaron, hace que Mendo reaccione con tranquilidad. Sin embargo, para evitar las murmuraciones de los vecinos, acompaña con cordialidad al caballero hasta la calle.
Unas pocas horas más tarde, Enrique y Fernando se encuentran. Éste está eufórico de alegría, ya que ha tenido ocasión de flirtear con Elvira en el jardín de su casa durante la partida; aquél, por su parte, desespera de conseguir el favor de Antona.
Mendo se encuentra con Leonardo, quien, sin desistir ni un momento de su intención de que el labrador ascienda de rango, le propone que nombre padrino del hijo que espera Antona a Enrique: es éste un modo eficaz de olvidar su humilde origen de carbonero y su condición de villano. Mendo, sin embargo, no quiere saber nada de caballeros ni de hidalgos, y comunica al letrado que ya tiene decidido que el padrino de su hijo será su criado Gilote. Leonardo no alcanza a comprender la actitud de su vecino, pero éste le aconseja, por segunda vez, que no descuide su casa intentando organizar la ajena: cada cual debe velar por su estado y su honor, ser cuerdo en la casa propia. Mientras discuten sobre este asunto, Mendo recibe la noticia de que Antona ha dado a luz.
Acto 3
Gilote y Lucía, los padrinos, se dirigen a la iglesia en la que el recién nacido debe recibir el Santo Sacramento. Mientras tanto, por encargo de Enrique, Mondragón entrega un rebociño a Antona indicándole que se trata de un regalo de Elvira. La labradora recibe con agrado la prenda, pero Mendo la rechaza por ser impropia del estatus social de su esposa; declinará igualmente el verdadero presente enviado por Elvira, decidido a mantener hasta la muerte su villanía.
En la calle, cerca de la casa del rico labrador, Fernando y Enrique intentan encontrar el modo de visitar a sus respectivas amadas. Aquél aconseja a éste que aproveche el evento del bautizo para entrar en casa de Antona, y le pide además como favor, para mayor éxito en su asedio, que invite a Leonardo a ir de caza esa noche, ya que el letrado, gran aficionado a esta actividad, no podrá negarse y le dejará vía libre para visitar a Elvira.
Mientras tanto, los padrinos vuelven de la iglesia con el niño ya cristiano; en casa de Mendo tiene lugar una lucida fiesta en la que no faltan la comida y la bebida genuinamente rurales. Enrique, que ha acudido a la celebración para estar cerca de Antona, descubre que Mendo es sabedor de sus planes, por lo que su conquista resulta imposible. Afortunadamente para él, irrumpe en la fiesta Leonardo vestido de cazador para sacarlo de allí. Aunque ya ha anochecido, ambos salen de caza.
Fernando, acompañado de Mondragón, aprovecha la ausencia del letrado para asediar a Elvira. Ésta, ya cansada del fingido flirteo y temerosa del honor de su marido, le pide al galán que se marche, pero éste replica que sólo lo hará después de haber cenado. Para desconcierto de la pareja, Leonardo regresa anticipadamente de la cacería, ya que Enrique ha sufrido un aparatoso y simbólico accidente al desbocarse el caballo que montaba. Elvira no encuentra mejor lugar para esconder a Fernando que su propio dormitorio, del que podrá escapar, le dice, una vez Leonardo se quede dormido.
Poco después, el letrado se presenta en casa de Mendo para explicarle que ha descubierto a un hombre escondido detrás de una de las cortinas de su cama. Al descorrerla, el hombre, al que seguramente le faltaba el aire, ha caído al suelo desmayado. Leonardo, que no ha conseguido reunir el valor suficiente para matar a su mujer y al desconocido, ha decidido pedir ayuda a su vecino, no sin antes haber cerrado con llave por fuera las puertas de la casa.
Enterado Mendo de lo sucedido, desaconseja a Leonardo la venganza sangrienta. Acompañado de Gilote y Ergasto, ‘armados graciosamente’, se dirige con un arcabuz a casa del letrado. Con gran habilidad y astucia, y teniendo en cuenta que Leonardo no ha reconocido a Fernando, Mendo propone a Elvira, que le asegura que ha permanecido fiel a Leonardo, la sustitución del caballero por su criado Mondragón, al que Leonor había mantenido oculto.
Cuando Leonardo entra con espada y broquel en el dormitorio, Mendo le presenta a Mondragón como el desmayado. Su intempestiva llegada lo sorprendió en compañía de Leonor, con la que se había citado en la casa aprovechando la ausencia del amo. La criada, temerosa de su reacción, lo había escondido en la habitación de su señora sin que ésta lo supiera. Leonardo acepta de grado los hechos tal y como se los cuenta Mendo. Con la reconciliación del letrado y su esposa, que se había fingido agraviada por la acusación de infidelidad, amén de la promesa de matrimonio de Mondragón y Leonor, acaba una comedia en la que un labrador iletrado, Mendo, demuestra ser cuerdo en su casa, y en la ajena.