Félix Lope de Vega y Carpio

EL CUERDO EN SU CASA




Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, XXXIX, Madrid, RAE, 1916-1930, pp. 547-585.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

LISENO
ERGASTO
GILOTE
MENDO
LEONARDO
SANCHO
ANTONA
INÉS
DOÑA ELVIRA
DON FERNANDO
DON ENRIQUE
MONDRAGÓN
LEONOR
LUCÍA

Acto I

(Salen LISENO y GILOTE y ERGASTO, pastores.)

LISENO
Redondilla
En soplando el regañón,
Dios lo puede remediar.

ERGASTO
¡Esta es vida de envidiar!
Haz lumbre, corta ramón.
Redondilla
5
¡Pesia el cierzo, que así sopla!

GILOTE
Él es persona gentil,
para amigo de alguacil.

ERGASTO
¡Cautivo en Constantinopla
Redondilla
esté quien pastor me hizo!

LISENO
10
Al principio del verano
te quejas, Ergasto hermano.

ERGASTO
Entre la nieve y granizo
Redondilla
de la montaña avilesa.

LISENO
Pues si el invierno de allá
15
fuera su verano acá,
que nunca el invierno cesa.

GILOTE
Redondilla
Los aires murmuradores
me pasan.

LISENO
Quisiera ver
los que suelen componer
20
estos libros de pastores,
Redondilla
donde todo es primavera,
flores, árboles y fuentes.

GILOTE
En los tiempos diferentes,
nunca Amor invierno espera;
Redondilla
25
que cuanto en verano inventa,
es por tener el que ama,
Gil, el invierno en la cama.

LISENO
¿Cuantos aman, tienen renta?

GILOTE
Redondilla
Sin duda; porque el amor
30
es para ociosos no más.

LISENO
Sospecho que por detrás
de aquel carrasco mayor
Redondilla
viene un hombre en una yegua.

ERGASTO
¡Pardiez, que parece el amo!

GILOTE
35
¿El amo? Lince te llamo;
que hay más de un cuarto de legua.

LISENO
Redondilla
¡Por Dios, Gilote, que es él!
La yegua conozco ya.

ERGASTO
Ya el mastín tras él se va.

LISENO
40
Ya están los perros con él.

ERGASTO
Redondilla
Ya relincha, a la querencia,
la castañuela.

GILOTE
Parió
aquí el potro que vendió
Mendo al Letrado en Plasencia.

ERGASTO
Redondilla
45
¡Si relincharan ansí
cuando vieran las mujeres
los dueños de sus placeres!…

GILOTE
Más de alguna vez lo vi;
Redondilla
y no fuera maravilla,
50
pues el caballo del Cid,
en viendo el son de la lid,
relinchaba por la silla.

 (Dice dentro MENDO:)

MENDO
Redondilla
Llévala, Antón, al cortijo,
y darásla de comer.

ERGASTO
55
Él es, cierto.

GILOTE
¡Qué placer!

LISENO
¡Qué gusto!

ERGASTO
¡Qué regocijo!

(Sale MENDO.)

LISENO
Redondilla
¡Amo nuestro!

MENDO
¡Oh, mis pastores!
Todos en buen hora estéis.

GILOTE
¡Pardiós, que no parecéis
60
hombre que sabe de amores!
Redondilla
¿Al anochecer, aquí,
con estos aires y hielos?

MENDO
Quien ama libre de celos,
bien puede venir así.
Redondilla
65
Diéronme tarde un aviso:
que del monte me cortaban
leña y a vueltas cazaban,
y, con furor improviso,
Redondilla
en la castaña subí,
70
que salta como en el fuego;
ahorro dos leguas, y llego;
mas ninguna cosa vi.
Redondilla
Tanto, que a entender me doy
que algún vecino, envidioso
75
de que asista al lado hermoso
de aquel ángel de quien soy,
Redondilla
quiso desterrarme de ella,
y por acá me arrojó;
pero volveréme yo,
80
que es bella y muero por vella.

GILOTE
Redondilla
¡Pardiez, que no vuelvas tal!
Pasa sin ella esta noche;
que la Luna el negro coche
cubre de helado cristal,
Redondilla
85
y llegarás aterido;
mañana, cuando el oriente
corone la rubia frente
de Febo recién nacido,
Redondilla
irás a almorzar con ella.

MENDO
90
¿Y qué tendrás que me dar?

GILOTE
Vellones no han de faltar,
de lana merina y bella:
Redondilla
de éstos y nuestros gabanes,
cama tendrás en la tierra,
95
que la envidian en la guerra
más de cuatro capitanes.
Redondilla
Y no digo a quien desvela
el rebombar la pelota;
mas algún señor con gota,
100
que no duerme en seda o tela.
Redondilla
Tendrás las piernas envueltas
en un listado costal;
la frente, en un cabezal
de varias plumas revueltas;
Redondilla
105
no de aquellas que desvelan
escribiendo y estudiando;
que éstas vi, no a sueño blando,
do aves domésticas pelan.
Redondilla
Para dormirte tendrás
110
nuestros vientos, no las cuentas
que desvelan de las rentas;
que ni las tomas ni das.
Redondilla
La cena, ya la adivinas:
aguza, Ergasto, el cuchillo,
115
cuelga un blanco cabritillo
de aquellas negras encinas;
Redondilla
tú cuerta un buen asador,
de aquella carrasca seca,
y tú la helada manteca
120
pon do se abrase al calor.
Redondilla
Sorberás leche, que el suelo
cubre en barreños a parvas,
que te encanezca las barbas,
plegada del fuerte hielo;
Redondilla
125
que con esto y vino fuerte
adormirás tu persona,
sin que eches menos a Antona,
hasta que el sol te despierte.

MENDO
Redondilla
Por daros este placer,
130
y para que no entendáis
que el amor que me mostráis
no lo pienso agradecer,
Redondilla
o no sospechéis de mí
que me ha olvidado el dinero
135
de cuando fui carbonero
(que, en fin, carbonero fui,
Redondilla
o a lo menos ayudé
a mi padre, que me ha dado
el oro y este ganado,
140
que primero carbón fue),
Redondilla
digo que me quedo aquí.

GILOTE
¡Vivas más que un ciervo!

MENDO
¡Guarda,
que sólo el nombre acobarda!
No porque hay sospecha en mí;
Redondilla
145
pero tengo una mujer
que llaman, por excelencia,
la Bella, en toda Plasencia,
y puedo amar y temer.

GILOTE
Redondilla
Pues vivas más que un solar
150
de hijodalgo en montaña,
y más que tela de araña
en techumbre de pajar;
Redondilla
más que corchos de colmenas,
que ni agua ni viento pasa;
155
más que escritura de casa
que va cobrando veintenas.
Redondilla
Tu barba, cual nieve en campo,
dure más que en muro yedra,
y más que mojón de piedra
160
en jurisdicción del campo.
Redondilla
Vivas fuerte cada día,
más que peñasco en el mar,
más que pila de lavar
en corral de casería.
Redondilla
165
Y porque veas que precio
tu vida, extiendo el compás:
¡plegue a Dios que dures más
que una visita de un necio!

MENDO
Redondilla
¿Con qué te podré pagar,
170
Gilote amigo, ese amor?
Pero escuchad. ¿Qué rumor
es éste?

GILOTE
Del encinar
Redondilla
sale un rocín con un hombre.

MENDO
De cazador es la traza.

GILOTE
175
Él se ha perdido en la caza,
porque es ordinario a un hombre.

MENDO
Redondilla
Él nos ha visto, y se apea
por poder llegar acá.

(Sale LEONARDO.)

LEONARDO
¡Ah, buena gente!

MENDO
¿Quién va?

LEONARDO
180
¿Quién queréis que ahora sea?
Redondilla
Un hombre soy, que he perdido
dos podencos y un criado.

ERGASTO
Mucho parece al letrado
que a nuestra casa ha venido.

GILOTE
Redondilla
185
Es el hidalgo que tiene
aquella hermosa mujer…

MENDO
El mismo debe de ser,
que solo y perdido viene.

GILOTE
Redondilla
¿Letrado y aficionado
190
a la caza, y con mujer
hermosa?

ERGASTO
Bien puede ser
por aliviar su cuidado.

GILOTE
Redondilla
A la fe, debe de andar
—que caza es ciencia de reyes—
195
a cazar algunas leyes,
que no las debe de hallar.
Redondilla
Y echad de ver esta historia
en que ha perdido los perros,
que son, para tales yerros,
200
entendimiento y memoria.

MENDO
Redondilla
¿Es vuestra merced, acaso,
el señor Leonardo?

LEONARDO
Soy
vuestro vecino, que voy
perdido por este raso,
Redondilla
205
sin senda o camino alguno.
Por buen agüero he tenido
haberme aquí detenido.

MENDO
Ya no hay remedio ninguno
Redondilla
para volver a Plasencia:
210
aquí os habéis de quedar.

LEONARDO
¿Y cómo podré pasar,
son doña Elvira, la ausencia?

MENDO
Redondilla
Como yo la de mi Antona;
que ha menos que soy casado.
215
Todo el cielo se ha cerrado:
nieve y borrasca pregona.
Redondilla
Lumbre harán, y cenaréis
buen cabrito y leche en tarros,
y entre lanudos zamarros
220
la mañana esperaréis.
Redondilla
Discreto sois; yo, ignorante;
aprovechad la fortuna.

LEONARDO
No me estorbara ninguna,
en ocasión semejante,
Redondilla
225
ver mi Elvira, a no ser vos,
Mendo, quien me detenéis;
que un grande amor me debéis,
y pésame que los dos
Redondilla
no seamos muy amigos,
230
pues tan vecinos estamos.

MENDO
Como por caminos vamos
tan contrarios y enemigos,
Redondilla
tengo a gran dificultad
hacer amistades tales;
235
porque dice que de iguales
es la perfecta amistad.
Redondilla
Vos, letrado; yo, ignorante;
vos, hidalgo; yo, villano;
será nuestro trato en vano,
240
no hallaremos semejante:
Redondilla
yo hablaré de mis labores,
y vos, de libros y leyes;
vos, de negocios de reyes:
yo, de humildes labradores.

LEONARDO
Redondilla
245
La vida, Mendo, contiene
un mismo fin, que es vivir;
que en el sabio, hasta morir,
con el más rudo conviene.
Redondilla
Cosas hay en que seremos
250
muy semejantes los dos.

MENDO
Haréisme merced.

LEONARDO
¡Por Dios!,
que desde hoy más nos tratemos;
Redondilla
y visítense también
nuestras mujeres.

MENDO
Sí harán.

GILOTE
255
Ya en la mesa hay vino y pan.

MENDO
Venid, que os sabrá muy bien.

LEONARDO
Redondilla
Pésame que Elvira espera;
pero ¿qué se puede hacer?

MENDO
Mañana la habéis de ver.

GILOTE
260
(¡Más que nunca acá viniera!
Redondilla
Que un letrado, aunque perdone,
entre villanos tan bajos,
es como quien come ajos
y guantes de ámbar se pone.)

 (Vanse, y salen SANCHO y ANTONA.)

SANCHO
Quintilla
265
¿Esto te cansa de mí?
Hija, aunque tu suegro soy,
ya como tu padre estoy
con el mismo amor que aquí.
No te espantes porque así
Quintilla
270
te riña por tantas galas;
no por tenerlas por malas,
sino es porque suelen ser,
en una honesta mujer,
de los pensamientos alas.

ANTONA
Quintilla
275
Pues ¿qué tengo yo que exceda,
en que me tengas por vana?

SANCHO
Este corpiño de grana,
que ajirona ilustre seda;
que aunque a mujer se conceda,
Quintilla
280
y mujer propia, el vestido
rico, nuevo y guarnecido,
ha de ser considerado
por la hacienda y el estado
de su padre y su marido.
Quintilla
285
Esas doradas patenas,
que pueden, en mi lugar,
ser lámparas de su altar,
de tantas labores llenas;
esos corales, que apenas
Quintilla
290
puede sustentar tu cuello;
ese argentado cabello,
esa chinela argentada
con tanto lazo y lazada,
que aposenta pies tan bellos,
Quintilla
295
no dice a tu honestidad
ni al estado de tu esposo;
que no es hombre poderoso,
ni sale a plaza en ciudad,
ni tiene más calidad
Quintilla
300
de aquella que yo le di:
ayer carbonero fui,
y el tizne de aquel carbón,
en cuarta generación
no le apartará de sí.
Quintilla
305
Anda, ¡por tu vida!, Antona,
ya que te llaman la bella
casada, como doncella,
recatando tu persona;
y si te enojo, perdona,
Quintilla
310
que más de verte me alegro
con un traje humilde y negro
que con galas de color;
que es alcaide del honor,
donde falta el padre, el suegro.

ANTONA
Romance (tirada)
315
Sancho, que Dios guarde,
con fuertes razones
persigues mis años,
marchitas sus flores.
Mis galas os cansan;
320
decís que perdones,
licencia os han dado
los tiempos veloces.
Nunca he visto viejo,
a quien años sobren,
325
que a sus mocedades
la cabeza torne.
Con su helada sangre
y el humor que corre,
viendo que en la vida
330
ya comen los postres,
de todo se enfadan,
porque no conocen
lo que hay del que salen
al sol que se pone.
335
Son las cuatro edades
del hombre conformes
a cuatro animales;
sus costumbres oye:
el tierno cordero,
340
desde cinco a doce,
salta, juega y brinca
por valles y montes;
pasan altos juegos,
y desde catorce
345
hasta treinta imita
al caballo noble:
galas y jaeces
quiere que le adornen;
pero, por su gusto,
350
freno y riendas rompe.
Cumpliendo cuarenta,
no hay león que more
más fiero en Albania
ni en los indios bosques.
355
Ya de vuestra edad
(perdonad que nombre
animal tan feo)
parecéis lechones:
que todo es gruñir,
360
los días y noches,
y hacer sepulturas
con hocicos torpes.
No son de provecho
hasta que les corten
365
el cuello y les saquen
lo guardado a golpes.
Yo no me he casado,
Sancho, con dos hombres;
Mecho, vuestro hijo,
370
quiere que me toque,
quiere que me vista,
quiere que me enjoye:
más porque le agrade
que porque le enoje.
375
Cuando nos pusieron,
con las bendiciones,
el yugo en la iglesia,
dijo el crego entonces
que hiciésemos uno
380
de dos corazones.
Abraham y Isaque
y Iacob, a voces,
me acuerdo que dijo
en las oraciones;
385
pero Sancho y suegro,
así yo me goce,
que nunca oí dijo,
ni el que le responde,
no trujese galas,
390
capote o listones.
No daré ocasión,
así Mendo os honre,
que por perseguirme
me desmatrimonie;
395
que no está en las galas,
cintas y listones
la virtud del alma,
por quien él me adore.
Si yo me pusiera
400
zapato de broche,
cenojil de orillo
y medias de monje,
faldas que sirvieran
de encerado a un coche,
405
y, siendo mujer,
pareciera cofre,
por ventura, Mendo
se me fuera adonde
cubren con holandas
410
cuerpos de algodones,
rostros con más aguas
que algún chamelote,
que aunque se desmayen
no mudan colores;
415
guantes adobados,
a usanza de Corte;
rizos y copetes,
donaires y dones,
no le cautivaron
420
con su trato doble;
diérales su hacienda,
diéranme de coces.
Yo me entiendo, Sancho;
que quieren los hombres
425
los cuerpos de seda,
las almas de azogue.
Si carbón hiciste,
el Amor, doblones;
quien de gusto es rico,
430
no puede ser pobre.

SANCHO
Quintilla
Atentamente escuché,
Antona, tu bien trazada
respuesta; ya estás casada,
ya con Mendo te casé:
435
mal hice; libre te hablé.
Quintilla
Por él corre, no por mí;
quejarte puedes que fui
en el consejo atrevido;
porque, teniendo marido,
440
él tendrá cuenta de ti.
Quintilla
No le tengo por muy cuerdo;
mas, porque sé lo que pasa,
quise gobernar su casa;
mas ya del refrán me acuerdo:
445
“loco soy, si tiempo pierdo”.
Quintilla
Él se debe de entender,
y tú debes de saber
lo que os conviene a los dos;
pero de mano de Dios
450
viene la buena mujer.

(Vase SANCHO.)

ANTONA
Quintilla
¿Puede haber cosa que sea
de tan grande pesadumbre?
Mendo, de mis ojos lumbre,
mi cuidado en ti se emplea:
455
sólo agradarte desea
Quintilla
el corazón que te he dado.
Si en vestirme no te agrado,
tiempo hay en que, desnuda,
ni en mi lealtad pongas duda,
460
ni recelo en mi cuidado.

 (Sale INÉS.)

INÉS
Quintilla
Ponte (¡así te guarde el cielo!)
a esa ventana, señora,
que pasan la calle agora
las dos luces de este suelo:
465
Enrico, en un castañuelo
Quintilla
que se pinta con la espuma
todo el pecho, porque, en suma,
cisne volviéndole van,
y Fernando, en alazán
470
que se pinta el viento en pluma.
Quintilla
Cuando no fueran sobrinos
del Obispo, y caballeros,
que sólo por extranjeros
ya de ser vistos son dignos,
475
son en talle peregrinos,
Quintilla
como en brío y gentileza.
Obliga a tu gran belleza
a ver y dejarse ver,
para no venir a ser
480
ingrata a Naturaleza.
Quintilla
Han dado dos empellones
a sus caballos; mas luego,
con piedras vueltas en fuego,
llamaron a sus balcones;
485
que, sirviendo de eslabones
Quintilla
las herraduras heridas,
con centellas encendidas
quieren despertar tu nieve:
que el fuego de amor se atreve
490
a las más seguras vidas.

ANTONA
Quintilla
No prosigas; que no quiero
salir a verlos, Inés;
porque en nuestro daño es
siempre la vista primero.
495
Es el mirar lisonjero
Quintilla
casi principio de hablar;
del hablar viene el obrar;
del obrar, las desventuras.
Quien llama con herraduras
500
es imposible acetar.
Quintilla
Yo, por excusar enojos,
ya mi honor das tanta mengua,
pondré, suspensa mi lengua,
dos candados en los ojos.
505
Si tiene Fernando antojos
Quintilla
póngalos en su caballo.

INÉS
Señora…

ANTONA
Calla.

INÉS
Ya callo.

ANTONA
Nunca a ruiseñores voy.
Cisne doméstico soy;
510
basta que canta mi gallo.
Quintilla
No hay caballos salteadores
como dos bueyes de arada;
vara como el aguijada,
ni como silbos amores.

INÉS
515
Yo digo que a Mendo adores;
Quintilla
que mirar no es ofender.

ANTONA
Nunca te fíes del ver,
porque es portillo la vista
por donde el amor conquista
520
la más hermosa mujer.

(Vanse, y salen MENDO y LEONARDO.)

LEONARDO
Romance (tirada)
Volví, Mendo, de estudiar,
graduado en esta ciencia
y con los años que os dije,
de Salamanca a mi tierra.
525
Verdes años en su flor
naturalmente me esfuerzan
a tratar de amor; yo amé
a Elvira, hermosa y discreta.
A pocas vueltas de calles,
530
aunque en amor están llenas
de mil vueltas sus mudanzas,
y sus danzas de revueltas,
conoció mi voluntad,
y, para pagarme en ella,
535
me aseguró con los ojos
mi justa correspondencia.
Papeles y versos hice;
que aunque es la naturaleza
de los papeles aurora,
540
amores hacen poetas;
y a las noches del verano
hablábamos por la reja,
cuando la menguante luna
nos daba aquesta licencia;
545
y conociéndome en casa
hablábamos por la puerta,
hasta que el amor salió
por las palabras expresas;
que todas sus calenturas
550
suelen salir a la lengua,
como veneno del alma,
de sufrir el fuego enferma.
Hablóse mal en nosotros
muchos días en Plasencia,
555
porque el amor es la cosa
más murmurada y sujeta.
Querría el padre casarme,
y querría más su hacienda,
y aguardaba que yo mismo
560
se la pidiese sin ella;
mas viendo que le obligaba
la afligida parentela
(que con los ojos ajenos
juzgan de su mal las penas),
565
dióme de su intento parte,
dióme parte de su hacienda
y casóme con Elvira
con gran regocijo y fiesta.

MENDO
Muchos años os gocéis.
570
Mi historia también comienza
por los principios de amor.

LEONARDO
Holgárame de saberlas.

MENDO
Sancho, mi padre, que hoy vive,
y que mi casa gobierna,
575
hacía por estos montes…
(No sé si tenga vergüenza
de hablar en cosas tan bajas
a un hombre de tantas letras,
que es juntar con el brocado
580
aquesta rústica jerga;
mas como en camino suele
hablar de un rey la grandeza,
por entretener las horas,
a los que a su lado lleva,
585
vos, aunque hidalgo y letrado,
podéis suspender las vuestras
con un villano ignorante,
hasta llegar a Plasencia).
En fin, por los altos montes
590
cortaba mi padre leña,
que, encendida en hoyos grandes,
iba cubriendo la tierra,
de donde el carbón sacaba,
que, con tomisas, en seras,
595
y con ramos de madroños,
de roble y brezo cubiertas,
yo llevaba a la ciudad:
cuyo trato de manera
la hacienda aumentó mi padre,
600
que era señor de su aldea.
Era su padre de Antona
labrador, y en ciertas cuentas
trabé en su casa amistad,
y entrando una tarde en ella,
605
vi que jabonaba Antona
en una pila de piedra
las sábanas de su casa.
¡Oh, quién pintarla supiera!
Las mangas de la camisa,
610
con dos alfileres presas
al cabezón de los hombros,
dejaban, Leonardo, fuera
un brazo rollizo y blanco,
que, la aljorca en la muñeca,
615
parecía que era el mismo
cirio de dorada cera.
Desde el cabezón al cuello
se vían dos blancas pellas
como de esponja de nieve,
620
como de helada manteca.
Una cofia recogía
de los cabellos las hebras,
dejando atrás un tranzado
que envidiarle el sol pudiera.
625
Labrada estaba la cofia
de pinos y negra seda,
por estar sobre sus ojos,
más altos que las estrellas.
En la garganta un collar
630
de azabaches y de perlas;
que era nácar la garganta
y se naciera con ellas.
Daba golpes en la pila;
salía la espuma fuera,
635
y aunque eran copos de nieve
me parecían saetas.
No pienso que amor ha herido
ni en las historias se cuenta,
con saetas de jabón
640
hombre con alma y potencias.
Díjele, lleno de espumas:
“Ten, hermosa lavandera,
esos arcos de cristal
con que tiras blancas flechas.”
645
Alzó la divina cara,
bañada en sangre y vergüenza,
y viendo la negra mía,
dijo burlando y risueña:
“Oí decir que el amor
650
se fue a vivir a Guinea;
si de allá venís, no es mucho
que el jabón nieve os parezca.”
Sentíme abrasar el alma;
imprimióme la voz tierna
655
en las entrañas, de suerte
que di en olvidar la sierra.
Lavéme luego la cara,
púseme una capa nueva,
jubón, ropilla y calzones,
660
compré un sombrero en la feria;
aguardaba los domingos
para mirarla en la iglesia,
con mi camisa colchada:
en cada parte diez trenzas.
665
Llegó el día de San Juan;
hice un jardín a su puerta,
y puse, con rojo almagre,
“Mendo, de Antona la bella”.
¡Pardiez!, que me bulle el alma
670
de acordarme de la fiesta
en que bailamos los dos
y le di mis castañuelas.
Por abreviar, pues llegamos
a la ciudad, fue tan buena
675
mi desdicha, que agradezco
los deseos por las muestras.
Diómela su padre, y luego
nuestras bodas se comienzan
con fiestas, que para mí
680
no eran fiestas, sino penas.
En mi vida he visto día
tan largo, ni tan pequeña
noche, aunque no la dormí;
que entre amantes es bajeza.
685
Madrugó el alba, envidiosa
de su divina belleza,
y hallóme por un resquicio
entre rosas y azucenas.
Dejó mi padre el carbón;
690
murió mi suegro y mi suegra;
si fue dicha, tú lo juzga.
Mudé vida, tengo hacienda,
tengo labranza y ganados,
y aunque, a Dios gracias, no tenga
695
necesidad, todo es poco,
pues no puedo hacerla reina.
Pero lo que no le doy
en oro, granas y telas,
le doy en alma y regalos,
700
joyas de mujer que es buena.

LEONARDO
Redondilla
Alégrame el corazón,
por lo que yo quiero bien,
ver que otros amen tan bien;
pero no tenéis razón
Redondilla
705
en pensar que el amistad
no cabe entre desiguales,
si el amor los hace iguales.

MENDO
Decís, Leonardo, verdad.

LEONARDO
Redondilla
Pues si es así, yo querría
710
que ya nuestra amistad fuese
de provecho, y os hiciese
hidalgo mi compañía.
Redondilla
Vos subís a labrador
de un padre ya carbonero.
715
Aspirad a caballero;
subid a grado de honor.
Redondilla
Yo os diré cómo seréis,
Mendo, noble en pocos días.

MENDO
Tarde las costumbres mías,
720
Leonardo, mudar queréis.
Redondilla
Esta es vuestra casa; entrad,
que yo me voy. ¡A más ver!

LEONARDO
Lo que os digo habéis de hacer,
porque os tengo voluntad.

MENDO
Redondilla
725
Señor, si trigo o dinero
o cebada os importare,
aquí estoy, como no pare
en hacerme caballero.
Redondilla
Porque labrador nací,
730
y labrador moriré.

(Vase MENDO sólo.)

LEONARDO
Presto en estado os pondré
que otro ser tengáis por mí.
(Dice dentro:)
Redondilla
Yo lo he sentido llegar.
De la ventana te quita.

LEONARDO
735
El que su bien solicita,
a nadie puede obligar.
Redondilla
Mas quien procura el ajeno,
busca amigos; que, al fin, son
buenos en toda ocasión,
740
y Mendo en muchas es bueno.

(Sale DOÑA ELVIRA.)

ELVIRA
Redondilla
¡Seáis, señor, bien venido!

LEONARDO
¡Oh, mi Elvira! ¿Y qué más bien
para los ojos que os ven,
y más viniendo perdido?

ELVIRA
Redondilla
745
¿Perdido? ¡Cosa que sea,
mi bien, perdido de amor!…

LEONARDO
¿Celos?

ELVIRA
Hacedme un favor.

LEONARDO
Mi alma el vuestro desea.

ELVIRA
Redondilla
¿Habéis la noche pasado
750
a vuestro gusto?

LEONARDO
En un monte;
de todo aqueste horizonte
el más solo y despoblado.
Redondilla
Pensaréis que por faltar
de vuestro lado, fingí
755
la caza, y es que perdí
en un espeso encinar
Redondilla
los amigos y los perros,
cuando de escarcha se pinta
la noche. Tiene su quinta
760
Mendo entre dos altos cerros,
Redondilla
y quiso Dios que allí estaba;
y aunque volverme quería,
viendo que a la noche fría
música al viento le daba,
Redondilla
765
tuve cama en un gabán
y la cena en pobre mesa.

ELVIRA
De haber llorado me pesa
ansias que sospechas dan;
Redondilla
mas es condición de amor:
770
no se ha de mudar por mí.

LEONARDO
Satisfacer prometí
a Mendo, Elvira, el favor.
Redondilla
Es Mendo un hombre de bien,
muy limpio, cristiano viejo,
775
y ha de ser, por mi consejo,
hidalgo desde hoy también.
Redondilla
Por mi vida y vuestra, Elvira,
que no os despreciéis de ser
amiga de su mujer,
780
pues a ser hidalgo aspira.
Redondilla
Que pues tiene tanta hacienda,
con que yo le dé la mano,
ha de ser gran cortesano
para que aumentar emprenda
Redondilla
785
los principios que ha tomado.
Visitad hoy su mujer,
aunque ella pudiera haber
la visita anticipado;
Redondilla
pero no se habrá atrevido,
790
por humildad.

ELVIRA
Yo lo haré.
Descansad, que no pondré
vuestras cosas en olvido;
Redondilla
que basta que tengáis gusto
de honrar a Mendo en su casa.

LEONARDO
795
Todo lo que os digo pasa,
y agradecérselo es justo;
Redondilla
que me ha contado su vida
desde su quinta a Plasencia.

ELVIRA
No fue sin causa esta ausencia.

LEONARDO
800
Cualquiera cosa que pida,
Redondilla
me holgaré que se la den.
Hagámosle vecindad,
que, aunque es humilde amistad,
es de provecho también.

(Vase LEONARDO, y queda DOÑA ELVIRA sola.)

ELVIRA
Soneto
805
Hijos de amor, aunque de amor bastardos,
celos, que con la capa de los cielos
cubrís vuestros engaños y desvelos,
engaños breves, desengaños tardos.
Celos valientes, a inquietar gallardos
810
la causa que os obliga, locos celos,
de la cara verdad. ¡Oh sacros velos,
y del sol del amor nublados pardos!
¿Qué haré, que me han mandado (aunque me asombra)
ver vuestra causa, y causa que es tan bella,
815
que por ser celestial, bella se nombra?
Sospecho que decís que vaya a vella.
Iré como quien tiene miedo o sombra,
que, por ver si es verdad, se abraza de ella.

(Vase.)
(Salen DON FERNANDO y DON ENRIQUE y MONDRAGÓN.)

FERNANDO
Redondilla
No mira mal ni habla mal.

ENRIQUE
820
Ya debe de querer bien.

FERNANDO
Temblando estoy del desdén,
porque es mujer principal,
Redondilla
y es hidalgo su marido.

ENRIQUE
¿Y qué importa ser hidalgo,
825
si ella se ha picado de algo?

FERNANDO
Dase mi amor por vencido;
Redondilla
pues al punto que lo advierta,
se quejará a nuestro tío.

ENRIQUE
En tomar consejo mío
830
y no le rondar la puerta.

FERNANDO
Redondilla
¿Cómo se ha de enamorar?
Pues en ocasiones tales
los servicios personales
tanto suelen obligar.

ENRIQUE
Redondilla
835
Solicítenlo terceras.

FERNANDO
¿Conoces tú, Mondragón,
estas que terceras son?

MONDRAGÓN
Pasan tantas de primeras,
Redondilla
que a montones hallarás
840
quien ejecute este oficio,
y te dé todo el indicio
de los que no pueden más.

FERNANDO
Redondilla
El ser este hombre letrado,
mucho mi amor desconfía.

ENRIQUE
845
¡Tal fuera la pena mía;
tal, Fernando, mi cuidado!

FERNANDO
Redondilla
¿Cómo puede ser peor
que amar la honesta mujer
de un hombre sabio?

ENRIQUE
En querer
850
la mujer de un labrador.

FERNANDO
Redondilla
Pues un simple, un ignorante,
¿no es más fácil de engañar
que quien puede penetrar
por muralla de diamante?

ENRIQUE
Redondilla
855
No; porque un hombre discreto,
docto, entendido y letrado,
es siempre más confiado,
es más seguro y secreto.
Redondilla
Reniega de un labrador
860
zafio, rústico y grosero;
que al sol la pondrás primero
que alguna falta en su honor.

FERNANDO
Redondilla
Pues si la desconfianza
es hija de los discretos,
865
como dicen mil conceptos
de amor, temor y esperanza,
Redondilla
¿cómo un rudo labrador
puede ser desconfiado,
y confiado un letrado
870
en las cosas de su honor?

ENRIQUE
Redondilla
Los méritos, don Fernando,
le descuidan de la ofensa:
porque un bueno nunca piensa
que nadie le está agraviando.
Redondilla
875
A un labrador malicioso
todos piensa que le engañan,
si le honran y acompañan
por cortés trato amoroso.
Redondilla
Si le quitan el sombrero,
880
no piensa que puede ser
por él; mas que a su mujer
se lo quitarán primero.
Redondilla
Todo lo colige allí,
todo lo presume a mal,
885
y aun el curso celestial
(por experiencia lo vi)
Redondilla
desfavorece los sabios;
porque Venus no es amiga
de Mercurio, antes obliga
890
para notables agravios.
Redondilla
A Marte mira mejor,
y así a los hombres marciales
las bajas y principales
muestran peregrino amor.
Redondilla
895
Quiero, Fernando, y adoro
a una mujer, que por ella
pierde Angélica la bella
el nombre que honró a Medoro.
Redondilla
Vecina de vuestra dama
900
es esta hermosa mujer;
su nombre no puede ser
que os le encubriese la fama.
Redondilla
Pluguiera a Dios que trocara
amor la suerte del hado:
905
que Mendo fuera letrado
y Leonardo cultivara.
Redondilla
¡No sé qué tengo de hacer!

FERNANDO
Muy paradójico estás;
pues a los que saben más
910
menos pretendes temer.
Redondilla
Mira, Enrique, que un hidalgo,
letrado y hombre de bien,
es de temer.

MONDRAGÓN
Ahora bien;
a vuestros temores salgo
Redondilla
915
con mi loca valentía:
¿Cuánto va que esas mujeres,
si no mudáis pareceres,
como soléis cada día,
Redondilla
os las traigo como ovejas
920
a comer sal en la mano?

ENRIQUE
Mal conoces un villano,
Mondragón, justo de cejas.
Redondilla
No le engañará Merlín.

MONDRAGÓN
Engañe yo su mujer;
925
que un lince sabrán hacer
animal de Medellín.

ENRIQUE
Redondilla
¡Ay, Mondragón, si yo viese
tierna a Antona a quien la mira!

FERNANDO
¡Ay, Mondragón, si a mi Elvira
930
hicieses tú que me oyese!

ENRIQUE
Redondilla
¡Ay, Mondragón, si mi Antona
me mirase!

FERNANDO
¡Ay, Mondragón,
si mi Elvira una razón
oyese a alguna persona!

ENRIQUE
Redondilla
935
¡Ay, Mondragón, si este Mendo
hicieses de su ganado;
que aun de mirallo en poblado
con forma de hombre me ofendo!

FERNANDO
Redondilla
¡Ay, Mondragón, si tú hicieses
940
que este Leonardo cegase,
y que en sus leyes no hablase,
con que castigado fuese!

MONDRAGÓN
Redondilla
¡Basta tanto Mondragón;
que un dragón se enterneciera,
945
si tantas veces oyera
vuestra amorosa pasión!
Redondilla
Yo me quiero transformar;
pero después lo sabréis.
Venid, para que me deis
950
lo que tengo de llevar;
Redondilla
que hoy han de saber las dos
que las deseáis servir.

FERNANDO
De seda te he de cubrir.

ENRIQUE
Y yo, de plata, ¡por Dios!

MONDRAGÓN
Redondilla
955
¿De seda y plata?

ENRIQUE
Este día,
si vences esta mujer.

MONDRAGÓN
¡Par Dios, que he de parecer
gualdrapa con chapería!

(Vanse, y salen MENDO y ANTONA.)

ANTONA
Redondilla
No has de quitarme el enojo,
960
si te viese deshacer.

MENDO
¡Cómo te sabes valer
de tu imperio y de mi antojo!
Redondilla
¿No echas de ver que he pasado
toda la noche sin ti?

ANTONA
965
Pues por eso estoy ansí.
Bien conozco que te enfado.

MENDO
Redondilla
¿Que me enfadas? ¡Plega a Dios
que si por enfado fue,
que nunca de paz nos dé
970
sólo un momento a los dos!
Redondilla
Yo salí con mil enojos
a ver quién talaba el monte,
cuando tú de este horizonte
te ibas poniendo a mis ojos.
Redondilla
975
¡Mira que te llamo sol!

ANTONA
¡Lindos engaños me haces!

MENDO
Hagamos, Antona, paces.
No salgas con arrebol,
Redondilla
para llorar a la noche;
980
que si de noche lo estás,
de sol amanecerás
del alba en el mismo coche.
Redondilla
Digo que al anochecer
salí, y a la casería
985
llegué en ocasión tan fría,
que fue imposible volver.
Redondilla
Importunáronme allí
tus pastores, al llegar
Leonardo al mismo lugar.

ANTONA
990
¿Es este vecino?

MENDO
Sí;
Redondilla
que juntos hemos venido,
donde hemos hecho amistad;
que es hombre de calidad,
muy hidalgo y bien nacido,
Redondilla
995
y quieres que su mujer
te visite cada día.

ANTONA
¡Harto bien, por vida mía!
Su galán debes de ser.
Redondilla
Ya tratarás en discretas.
1000
Mi necedad te enfadó.
¡No en balde te digo yo
que por galas te inquietas!
Redondilla
¡Ah, Mendo! Cada uno intenta
mejorar su gusto en algo.
1005
Hallarás mujer de hidalgo
con don, con estrado y renta.
Redondilla
Renta, ni estrado ni don
no lo has de hallar, sino el alma,
camino como la palma
1010
para entrarte de rondón.
Redondilla
¡Ea! ¿Cómo te he de hablar?
Ya, sin duda, te ha pegado
grandes toldos el letrado.
Vete a su casa a estudiar;
Redondilla
1015
que también querrás que venga
tal vez a enseñarme a mí.

MENDO
¡Necia estás!

ANTONA
¡Habla por ti!

(Sale GILOTE y INÉS.)

INÉS
¡Nunca honor mi vida tenga!

GILOTE
Redondilla
¿Qué nos puede dar honor?

INÉS
1020
Visitar tan gran señora
a una humilde labradora,
¿no te parece favor?

MENDO
Redondilla
¿Qué es eso?

GILOTE
A la puerta queda
la mujer de cierto hidalgo
1025
de estos de rocín y galgo,
toda cubierta de seda.
Redondilla
¡Voto al sol! Que no quisiera
que acá me hubieras traído.

ANTONA
¿Tan presto a verme ha venido?

MENDO
1030
¡Ea!, mi Antona, sal fuera,
Redondilla
y recíbela muy bien.

ANTONA
Venga muy en hora mala.

GILOTE
Para las dos en la sala
pondré que os sentéis también.

ANTONA
Redondilla
1035
Descoge, Inés, esa estera,
y en mal hora sea venida.

MENDO
Haz buen rostro, por tu vida.

GILOTE
Mas qué, ¿tenemos celeraN
X
Nota del editor digital

«La ordenación de estos versos era incorrecta, de manera que la métrica parecía errónea:“MENDO Haz buen rostro, por tu vida.ANTONA ¿Por qué me ha de visitarGILOTE Mas qué, ¿tenemos celera?nadie a mí con verdugado?MENDO ¿Qué importa?”Se ha modificado siguiendo la base de datos TESO».

?

ANTONA
Redondilla
¿Por qué me ha de visitar
1040
[nadie a mí con verdugado?]

MENDO
¿Qué importa?

GILOTE
Si falta estrado,
llevarémosla al pajar.

ANTONA
Redondilla
Sube una albarda, Gilote,
a la señora letrada.

GILOTE
1045
Y está recién remendada
de aquel mi viejo capote.

MENDO
Redondilla
¡Mira que entra, y que será
notable descortesía!

ANTONA
¿Qué me quiere la judía?

GILOTE
1050
Loca de celos está.

(Entran LEONARDO y DOÑA ELVIRA.)

ELVIRA
Redondilla
Por no haber yo reparado
en vecindad tan honrada,
he sido tan descuidada.

GILOTE
[Ap. a INÉS.]
¿Traeré la albarda al estrado?

INÉS
Redondilla
1055
¡Quítate, ignorante, allá!

ANTONA
Yo, como soy labradora,
no sé estas cosas, señora.

ELVIRA
¿No hay asientos?

GILOTE
Aquí está
Redondilla
una alfombra, y nos enseña
1060
que está en Argel quien la hizo.

ELVIRA
¡Buen tocado; lindo rizo!
Estése fuera esa dueña.

GILOTE
Redondilla
Si su merced es servida,
al pozo la llevaré.

ANTONA
1065
Así estoy, como no sé,
mal tocada y peor vestida.

ELVIRA
Redondilla
Cierto; que tanta hermosura
no está bien en ese traje.

ANTONA
Este trujo mi linaje.

LEONARDO
1070
Quien ser honrado procura,
Redondilla
Mendo, a los que ya lo son
ha de imitar. Pues tenéis
hacienda, es bien que intentéis
serlo en la ajena opinión.
Redondilla
1075
Comprad mañana un estrado
de damasco o terciopelo.

MENDO
¡Guárdeme, Leonardo, el cielo!

LEONARDO
Yo os doy un consejo honrado.

MENDO
Redondilla
Yo no le quiero tomar,
1080
porque sé que mi mujer
se puede desvanecer.

LEONARDO
¿Pues en qué se ha de sentar
Redondilla
una señora que viene
a veros?

MENDO
Esta señora
1085
visita a una labradora,
y sabe que no lo tiene.

ELVIRA
Redondilla
Un poco de agua quisiera.

MENDO
¡Hola! Traigan colación.
Tú, Inés, almendra y tostón,
1090
y alguna camuesa o pera.
Redondilla
Tú, Gilote, trae el vino.

GILOTE
¿La llave?

MENDO
Pídela a Antona.

GILOTE
¡Válgate Dios, por persona
de la mujer del vecino!
Redondilla
1095
La llave de la bodega
me mande dar, con perdón.

ANTONA
¡Cómo se enreda el cordón!

GILOTE
Hoy salgo gallina ciega.

(Vase GILOTE.)

LEONARDO
Redondilla
Ya que colación le dais,
1100
no ha de ser tostón, ni pera.

MENDO
¿Pues qué queréis que le diera?

LEONARDO
Muy a lo rústico andáis.
Redondilla
Una caja de perada,
algún vidrio de jalea,
1105
cidra en azúcar, gragea,
o, con ámbar, nuez moscada.
Redondilla
Es lo que habéis de tener
para honradas ocasiones.

MENDO
Con almendras y tostones
1110
basta después de comer;
Redondilla
que, a venir por la mañana,
buen torrezno era jalea,
y ardiendo como una tea
vino de color de grana.
Redondilla
1115
Esta es acá mi costumbre;
así conservo mi hacienda.

(Sale GILOTE.)

GILOTE
Ya viene aquí la merienda,
y el jarro con un azumbre.

MENDO
Redondilla
Echa en el vaso.

ELVIRA
No quiero
1120
más del agua.

GILOTE
Pues yo sí.

LEONARDO
Si esto no aprendéis de mí,
siempre seréis carbonero.
Redondilla
Comprad un jarro de plata
y una copa, pues podéis.

MENDO
1125
¿Para qué? Si en vidrio veis
que es más limpia y más barata.
Redondilla
Nunca a mis padres les vi
beber, que, por maravilla,
en vidrio; que una escudilla
1130
o un corcho que viene aquí
Redondilla
era su regalo todo.
Pues no soy yo más honrado;
si hay sed, y vengo cansado,
dondequiera me acomodo.

ANTONA
Redondilla
1135
Mi casa os quiero enseñar.

ELVIRA
Mucho gustaré de vella.

ANTONA
No hay tela o pintura en ella,
ni grandezas que mirar.
Redondilla
Hay muy gentiles lechones,
1140
pollos, pavos, quesos nuevos,
tinajas de aceite y huevos,
higos, arrope y melones;
Redondilla
por conserva, calabaza,
zanahoria y berenjena.

GILOTE
1145
[Ap. a INÉS.]
¿Han visto doña Jimena
y qué come de mostaza?
Redondilla
¿Qué comen estas hidalgas,
Inés?

INÉS
Almíbar no más.

GILOTE
Y aun con esto las verás
1150
ateridas como galgas.
Redondilla
No ha querido los tostones.

INÉS
¡Qué presto se ha levantado!

GILOTE
Tendrá el asiento enseñado
a almohadas y colchones,
Redondilla
1155
y habrále dado la estera
algún sucio temporal.

LEONARDO
Tomáis mis consejos mal;
pero éste admitid siquiera:
Redondilla
que vaya con doña Elvira
1160
a misa vuestra mujer.

MENDO
¿Eso cómo puede ser?

LEONARDO
¿Que os honre, Mendo, os admira?

MENDO
Redondilla
Doña Elvira irá con manto,
y no lo tiene mi Antona.

LEONARDO
1165
Pues honrad vos su persona;
que hacerle manto no es tanto.

MENDO
Redondilla
Tanto hérsele sería
que mañana no pudiera
sufrirla, porque quisiera
1170
ser señora, y serlo mía.

LEONARDO
Redondilla
Que sin manto no podrá
ir con mi mujer.

MENDO
No importa;
que, a la larga o a la corta,
con sus iguales irá.

LEONARDO
Redondilla
1175
Eso de escaseza pasa.

MENDO
Aunque veis que sé tan poco,
vos sois en mi casa loco;
que yo soy cuerdo en mi casa.


Acto II

(Salen DOÑA ELVIRA y LEONOR.)

ELVIRA
Redondilla
¡Ya no lo puedo sufrir!

LEONOR
1180
Celos son para discretas.

ELVIRA
¿Quién lo dice?

LEONOR
Los poetas.

ELVIRA
¡Como eso suelen mentir!
Redondilla
¿Tantos meses un letrado
entra y sale sin amor
1185
en casa de un labrador?

LEONOR
Es el labrador honrado.
Redondilla
Hale cobrado amistad,
porque se las hace en trigo
y otras cosas que no digo,
1190
que merecen voluntad.

ELVIRA
Redondilla
En la belleza de Antona
debe de topar, Leonor.

LEONOR
Pienso que te engaña Amor.

ELVIRA
El cuidado en su persona,
Redondilla
1195
y el descuido con la mía,
dicen bien a qué entra allá.

LEONOR
Ese cuidado, ¿en qué está?
El mismo trato le cría.
Redondilla
¿Por qué piensan que un casado
1200
no quiere como un soltero?

ELVIRA
Porque ve que es verdadero
el amor con que es amado.
Redondilla
Que ya yo sé que el estar
si me quiere o no me quiere,
1205
es lo que a los libres hiere
de esta enfermedad de amar.
Redondilla
Amor, aunque ve en los cielos,
en la tierra es bestia mansa,
que, porque a veces se cansa,
1210
pónenle espuelas de celos;
Redondilla
que, aunque sabe que ha de hacer
con el dueño la jornada,
en viendo tabla y posada,
para, que quiere comer.

LEONOR
Redondilla
1215
Pues si de celos conoces
que surten tan alto efeto,
dale celos.

ELVIRA
¡Es discreto!
No habrá paz; tendremos voces.

LEONOR
Redondilla
Antes, porque es su manjar;
1220
y tú, estando entretenida,
pasarás mejor tu vida.

ELVIRA
¿Quién puede a un sabio engañar?

LEONOR
Redondilla
Puede la mujer más necia;
pues que gentil ocasión
1225
estos dos hermanos son,
y uno que te adora y precia.

ELVIRA
Redondilla
¿Es don Enrique?

LEONOR
No creo
que te ha parecido mal.

ELVIRA
Entretenimiento tal
1230
que no llegase a deseo,
Redondilla
no me pesara, Leonor;
pero el peligro imagino:
que el amor es como el vino,
que se sube a lo mejor;
Redondilla
1235
y, la cabeza ocupada,
da lo demás por perdido.

(Sale MONDRAGÓN, de estudiante.)

MONDRAGÓN
¡A qué buen tiempo he venido!
Mas siempre es fácil la entrada
Redondilla
y difícil la salida.

LEONOR
1240
¿Qué buscáis?

MONDRAGÓN
¿No vive aquí
un doctor de Leyes?

ELVIRA
Sí.

MONDRAGÓN
¿Está en casa?

ELVIRA
[Ap.]
(¡Por mi vida,
Redondilla
que estoy por encaminalle
(en) casa de Antona!)

LEONOR
¿Qué quieres?

MONDRAGÓN
1245
No es cosa para mujeres.
Volveré cuando le halle.

ELVIRA
Redondilla
Volved acá. ¿Qué queréis?

MONDRAGÓN
Traigo de todo el Derecho
libros, si son de provecho.
1250
Esta lista le daréis:
Redondilla
hay Odofredos y Dinos,
Oldrados, Bártulos, Baldos,
Paulos, Castrenses, Ubaldos,
Albericos y Aretinos,
Redondilla
1255
Decios, Jasones, Rosatos,
Curcios, Decios, Amodeos,
Fulgosios, Ripas, Budeos,
Tiraquelos, Purpuratos
Redondilla
y otros mil.

LEONOR
¡Qué lindo necio!

MONDRAGÓN
1260
Si los quisiere comprar,
yo le volveré a buscar,
y darélos en buen precio.

ELVIRA
Redondilla
Para mí son bernardinas
todos aquesos doctores;
1265
que nuestras leyes mejores
son perdices y gallinas,
Redondilla
buenas joyas, buenas galas,
paz en casa, hijos y gusto.

LEONOR
Los libros me dan disgusto.

ELVIRA
1270
Quítannos las buenas salas
Redondilla
y ocúpannos los maridos;
que en entrándose a estudiar,
no hay hacerlos acostar
ni volverles los sentidos.
Redondilla
1275
Si aquesta lista dijera:
“cambrais, tocas, holandas,
cortes, mantos, ricas bandas,
raso de oro, primavera,
Redondilla
damascos, telas, tabíes,
1280
joyas, cadenas, diamantes,
medias, zapatillas, guantes
y papeles carmesíes”,
Redondilla
aun fueran libros, Leonor,
para nuestra librería.

LEONOR
1285
Abre, a ver, por vida mía.

ELVIRA
Esto no viene al doctor.
(Abre el papel y lee DOÑA ELVIRA, medio turbada.)
(Lee:)
Romance (tirada)
“Siete años de servirte,
¿aún no merecen verte
piadosa sólo un hora?
1290
No eres lo que pareces,
porque pareces ángel,
y el corazón que tienes
más es que de leones
y que tigres crueles.
1295
¿Cuándo, señora mía,
darás lugar que lleguen
mis suspiros de fuego
a deshacer tu nieve?
¿Cuándo querrás oírme,
1300
y que su mal te cuente
el alma que te adora
y que por ti padece?
¿Cuándo, pues en tu casa
vives con tantas leyes?
1305
[...]N
X
Nota del editor

«Falta el verso impar del romancillo.»

El premio que merecen
no son tus verdes años
para que los emplees
en sierras tan heladas,
1310
sino en jardines verdes.
Si hoy me das licencia,
con ánimo valiente
pondré por ti mi vida,
o esperaré la muerte.”
(Acaba de leer DOÑA ELVIRA.)
Redondilla
1315
¿Qué te dicen los Jasones,
Baldos y Bártulos?

LEONOR
Son
libros de linda invención.

ELVIRA
Amor es todo invenciones.

LEONOR
Redondilla
¿Y el bellacón transformado
1320
en figura de librero?…

ELVIRA
Leonor, responderle quiero.

LEONOR
¡Presto te has determinado!

ELVIRA
Redondilla
Quiero entretener mis celos,
sin ofensa de mi honor.

LEONOR
1325
¿Voy por papel?

ELVIRA
Sí, Leonor.

LEONOR
Benignos están los cielos.

ELVIRA
Redondilla
Hoy apostaré que tiene
Venus la primera hora.

LEONOR
Voy por el papel, señora,
1330
mientras el librero viene.

 (Vase LEONOR.)

ELVIRA
Soneto
Celos hacen a veces buen efeto,
siendo la sal de amor que tiene hastío,
y a veces su efeto es desvarío;
que está a mudanzas el honor sujeto.
1335
Leonardo, muy privado de discreto,
sabiendo que el peligro es suyo y mío,
a mi fuego responde helado y frío:
señales claras de su amor sujeto.
No hay darnos ocasión, o mucha o poca;
1340
porque, en llegando a haber desconfianza,
ha de salir el fuego por la boca;
que si a picar a una mujer alcanza
la víbora de celos, dará, loca,
libras de honor por onzas de venganza.

(Vuelve LEONOR, con recado de escribir.)

LEONOR
Redondilla
1345
Aquí está tinta y papel.

ELVIRA
Llega, que quiero escribir.

LEONOR
¿Y qué le piensas decir?

ELVIRA
Que no soy yo tan cruel.

(Pónese a escribir DOÑA ELVIRA.)

LEONOR
Redondilla
[Ap.]
(¡Lo que ha podido el pensar
1350
doña Elvira que se inclina
su marido a su vecina!
Y débese de engañar;
Redondilla
sino que nuestro letrado,
por mandar en casa ajena
1355
—cosa que el sabio condena—,
nos pone en grande cuidado.)

(Sale LEONARDO, y alborótase LEONOR.)

LEONOR
Redondilla
¡Ay, señora! ¡Mi señor!

LEONARDO
¿Qué escribes?

ELVIRA
Darle quisiera
la ropa a la lavandera
1360
por cuenta. Escucha, Leonor:
Redondilla
seis camisas de Leonardo,
seis mías… Mira que son
las nuevas…

LEONOR
[Ap.]
(Linda invención.
¡Próspero suceso aguardo!)

ELVIRA
Redondilla
1365
Cuatro tablas de manteles,
ocho sábanas delgadas
más cuatro de las criadas.

LEONARDO
Olvídate, como sueles,
Redondilla
de poner paños de manos.

ELVIRA
1370
Cuatro he puesto; un peinador,
un delantal de Leonor,
cuatro de puntas, dos llanos.

LEONARDO
Redondilla
¿Pusistes los escarpines?

(Dale el papel y bésale LEONOR.)

ELVIRA
Toma; que todo va puesto,
1375
y dale la ropa presto.
Vendrás de ver serafines;
Redondilla
vendrás de leer a Orlando
o de serlo con la bella;
vendrás de mirar en ella
1380
leyes que vas olvidando.
Redondilla
Vendrás de ver la frescura
de camisa y delantal
de aquel ángel de cristal
engastado en plata pura.
Redondilla
1385
Vendrás de hablar en latín
a quien no sabe romance,
y vendrás de dar alcance
a la cinta de un chapín.
Redondilla
Vendrás de ver en un brazo
1390
azabache, o nieve fría;
que, pues lavaba o cernía,
era jabón o cedazo.
Redondilla
¿Hubo trujón, her y crego?
¿Cómo te habló? ¿Qué te dijo?
1395
¿Anduviste muy prolijo,
o despacháronte luego?
Redondilla
Presumo que le dirías:
“Bártulo no jabonó
con más gracia, ni alcanzó
1400
Baldo esta pila en sus días.
Redondilla
Yo he visto en la ley artesa,
y en el código cedazo,
distinción de un blanco brazo,
párrafo muñeca gruesa:
Redondilla
1405
que puede toda mujer
de baja y vil condición,
a los que letrados son
darles mejor parecer.”
Redondilla
Pues, Leonardo, yo no puedo
1410
sufrirte; resuelta estoy.

LEONARDO
¡Espera, loca!

ELVIRA
¡No voy
a matarme!

LEONARDO
¡Hablemos quedo!
Redondilla
¡Mira que estás engañada;
que sólo te adoro a ti!

ELVIRA
1415
¡Estás cansado de mí!
¡Soy perdiz; vaca te agrada!

LEONARDO
Redondilla
Yo te estimo.

ELVIRA
No me quejo;
pero como eres letrado,
pienso que me has estimado,
1420
Leonardo, por tu consejo.
Redondilla
Y como de sabios es
mudarle, consejo mudas;
y, así, de consejo muchas
donde diverso le ves.
Redondilla
1425
¡No estuviera yo casada
con un pobre labrador!

LEONARDO
¡Mira que te he dado honor!

ELVIRA
¿Luego yo no he sido honrada?

LEONARDO
Redondilla
Que a la mujer el marido
1430
da honor, es negocio llano:
texto expreso de Ulpiano,
ley octava.

ELVIRA
¡Está perdido!

LEONARDO
Redondilla
Hay un escrito de aquesto
del gran César a Antonino;
1435
de Valente a Valentino
se lee lo mismo en un texto:
Redondilla
Códice de dignidad,
ley trece.

ELVIRA
¡Vete de ahí!
Que no hay leyes para mí
1440
en una igual voluntad.
Redondilla
Pero quiérote advertir,
porque veas que no sabes.

LEONARDO
Di con palabras suaves,
porque te pueda sufrir.

ELVIRA
Redondilla
1445
Dios dice que han de ser dos
en una carne.

LEONARDO
Es ansí.

ELVIRA
¿Pues qué hay más en ti que en mí,
si esta es ley, y ley de Dios?
Redondilla
Dame un letrado como Él
1450
ni de tanta autoridad.

LEONARDO
Dices, Elvira, verdad;
que es celos cosa cruel.

(Sale un CRIADO.)

CRIADO
Redondilla
Aquí ha entrado un don Fernando,
que es del obispo sobrino.

LEONARDO
1455
Entrate dentro.

ELVIRA
Al camino
de lo que estoy deseando
Redondilla
me ha venido su venida.
Hablaréle aquí delante;
que mi primo, el estudiante,
1460
me ha pedido que le pida
Redondilla
le ayude en la pretensión
que tiene a este beneficio.

LEONARDO
Yo haré también buen oficio.

ELVIRA
Pondrásme en obligación.

(Sale DON FERNANDO y MONDRAGÓN, de estudiantes.)

FERNANDO
Redondilla
1465
Téngame vuestra merced
desde hoy por su servidor.

LEONARDO
Tengo este grande favor
por excesiva merced.

FERNANDO
Redondilla
¿Es esta dama la prenda
1470
de casa?

LEONARDO
Para serviros.

FERNANDO
Cuanto aquí puedo deciros,
sólo con callar se entienda.

ELVIRA
Redondilla
Yo soy vuestra servidora;
y tenía que os hablar.

FERNANDO
1475
Desde hoy me habéis de mandar
como a un esclavo, señora.

LEONARDO
Redondilla
¡Sillas! ¡Hola! ¿Qué ocasión
os trujo a hacerme merced?

FERNANDO
No haberos servido. Creed
1480
que es mi corta condición.
Redondilla
Dad silla a aqueste mancebo,
que es un estudiante honrado.

LEONARDO
No había en él reparado;
serviros y honrar os debo.
Redondilla
1485
Aquí os sentad, junto a mí.

MONDRAGÓN
Será forzoso el lugar,
porque os tengo de informar
de lo que nos trajo aquí.

FERNANDO
Redondilla
Y yo, entre tanto, veré
1490
lo que vuestra esposa manda.

ELVIRA
Oíd.

FERNANDO
Decid.

MONDRAGÓN
[Ap.]
¡Bueno anda!

LEONARDO
Informadme vos.

MONDRAGÓN
Sí haré.
Romance (tirada)
Yo soy, señor licenciado,
de esta ciudad; y soy hijo
1495
de padres nobles.

LEONARDO
En vos
se ve su retrato mismo.

MONDRAGÓN
Estudié, por su contento,
Gramática y los principios
de Lógica; y por su gusto
1500
a ser clérigo me aplico.
Amor…

LEONARDO
Decid.

MONDRAGÓN
¡Sabe Dios
que con vergüenza lo digo!,
me desvía (al fin, soy hombre)
de este tan santo camino.
1505
Hay aquí cierta mujer,
ojos zarcos, lindo pico,
largas cejas, boca grande,
dientes de marfil bruñido,
largas manos, alto cuello…
1510
Aunque no sé quién me dijo
que era la pierna derecha
más que la izquierda, tantico;
mas no es cosa que la afea.

LEONARDO
¿Importa al pleito haber sido
1515
más larga una pierna que otra?

MONDRAGÓN
Es que la verdad os pinto,
y que han de importar las señas.

LEONARDO
En el Digesto está dicho
(párrafo quibus si bene),
1520
que no sale de su quicio
la partícula noticia;
mas que de ella recibimos
lo que la experiencia prueba.

MONDRAGÓN
Vila en su casa un domingo;
1525
pero pienso que era martes.

LEONARDO
Y eso, ¿qué importa?

MONDRAGÓN
Está escrito:
“el martes es día aciago”.

LEONARDO
[Ap.]
(¡Qué estudiante tan prolijo!)
Cierto, señor don Fernando,
1530
que este pleito es exquisito
de parte del informante.

FERNANDO
Es ingenio peregrino.

LEONARDO
Decid, señor, vuestro pleito.

MONDRAGÓN
En viéndola, ni Calisto,
1535
ni París, ni Vincislao,
ni Tulio, ni Calepino,
tuvieron tan grande amor.

LEONARDO
Calepino fue de un libro
autor, que escribió seis lenguas.

MONDRAGÓN
1540
Eso es lo mesmo que digo;
porque yo me di a escribir
versos como un cigüeñino;
aunque unos me salían grandes
y otros me salían chicos.

LEONARDO
1545
Lo que no da el natural,
no es el arte preferido.
La ley Ubi repugnantia,
pienso que párrafo primo…

MONDRAGÓN
En fin, me metí a poeta,
1550
mayor de los veinticinco,
haciendo mis cuodlibetos
para el lauro y grado altivo.
Dije mal, que es lo primero,
de vecinos y de amigos:
1555
enfadábanme sus versos,
y agradábanme los míos;
para parecer discreto,
andaba siempre torcido
el hocico hacia una parte.

LEONARDO
1560
¿Qué nos importa el hocico
para el pleito de este amor?

MONDRAGÓN
Soy por esto conocido;
y el hocico es la substancia.

LEONARDO
Debe de ser cochino.
1565
¿Oye, señor don Fernando?
[...]N
X
Nota del editor

«Falta el verso asonantado.»

FERNANDO
¡Señor mío!

LEONARDO
¿Qué estudiante,
o qué diablo me ha traído?

FERNANDO
Un hombre de raro ingenio,
1570
más poeta que Virgilio
y más que Tulio orador.

LEONARDO
Y más tonto que un pollino.

MONDRAGÓN
Mire, señor licenciado…

LEONARDO
Deje ramos y caprichos,
1575
y vamos a la substancia.

MONDRAGÓN
Eso es lo mismo que pido.

LEONARDO
¿Forzó acaso a esta mujer?

MONDRAGÓN
Hay en casa del obispo
un hombre que me parece;
1580
y hay en casa de mi tío
una mujer, que es retrato
de la mujer a quien sirvo.
Forzó aquel que me parece
a la que es retrato vivo
1585
de la que yo quiero bien;
fuése a cazar golondrinos,
y la mujer que me toca
dice que el hábito antiguo
me quité, por disfrazarme,
1590
y que soy el contenido.
Que le parezco es verdad;
que me parece, lo mismo,
padezco porque parezco,
pero no por el delito;
1595
porque el que a mí me parece,
no parece, y parecido
parecerá quien lo debe.

LEONARDO
¡No lo entiendo, por Dios vivo!

MONDRAGÓN
Pues aquí ha de entrar la pierna
1600
y el ser mayor un tantico.

LEONARDO
¿Luego eso ha de ser la prueba?

MONDRAGÓN
Eso es lo mismo que digo:
midan estas dos mujeres;
que la que tiene encogido
1605
los niervos, esa es mi dama;
y midannos los hocicos
a mí y al que me parece,
y quedará conocido…

LEONARDO
¿El que cometió el incesto?

MONDRAGÓN
1610
Eso es lo mismo que digo.

LEONARDO
¡Oh! ¡Lleve el diablo los pleitos!

FERNANDO
¿Qué es eso?

LEONARDO
Que estoy corrido
de ver que no entienda un hombre.

FERNANDO
¿Qué decís?

ELVIRA
Lo dicho, dicho.

FERNANDO
Octava real
1615
¡Mohino estáis!

ELVIRA
Y yo, con mucho gusto;
que el señor don Fernando me ha mandado
el primer beneficio.

FERNANDO
Y es muy justo.
[Ap. a ELVIRA.]
Amor dé la ocasión; vos el cuidado.
Vos, por ahora, no le deis disgusto.

MONDRAGÓN
1620
Servirle quiero yo, no darle enfado.

LEONARDO
Es un pleito de hocicos. No hay quien vea,
si no se va por leyes a Guinea.

FERNANDO
Octava real
¿En qué os entretenéis? Que yo querría
desenfadaros.

LEONARDO
Voy a caza a ratos.

FERNANDO
1625
¿Y no jugáis?

LEONARDO
Cuando hay melancolía,
y son los libros al ingenio ingratos.

FERNANDO
Juguemos hoy; que da ocasión el día.

ELVIRA
Aquí hay un jardinillo y seis retratos,
donde podéis jugar.

MONDRAGÓN
¡Barato quiere!

FERNANDO
1630
¿Cientos jugáis?

MONDRAGÓN
¡Un moro los espere!

LEONARDO
Octava real
Con Mendo, labrador, aquí vecino,
suelo jugar.

FERNANDO
Por él enviar podemos.

CRIADO
Enrique está a la puerta.

MONDRAGÓN
¡Ese mohíno
del lado de la bella le saquemos,
1635
pues para hablarla no hay otro camino!

LEONARDO
A ver, señor, el jardinillo entremos.

ELVIRA
Regaladle, Leonardo; que me importa.

FERNANDO
¡Sutil mujer!

MONDRAGÓN
¡Los pensamientos corta!

(Vanse todos, y salen MENDO, ANTONA y GILOTE.)

MENDO
Redondilla
Si no estuvieras en días,
1640
como lo estás, de parir,
yo te hiciera…

ANTONA
¡No hay sufrir
tus maldades!

MENDO
¿Aún porfías?

GILOTE
Redondilla
Mirad que parece mal
que riñáis sin ocasión,
1645
y perdáis la santa unión
que os juntó en amor igual.
Redondilla
No os entiendan los vecinos,
¡por Dios!

ANTONA
En cosas de celos,
los infiernos y los cielos
1650
han de oír mis desatinos.

MENDO
Redondilla
¡Que salir y entrar me impidas
en cas de nobles y ricos!…

GILOTE
No tienen mil villancicos
más entradas y salidas
Redondilla
1655
que tú en casa del letrado.
Antona tiene razón.

MENDO
¡Que tú has de dar ocasión
a que me riña un criado!…

ANTONA
Redondilla
No; sino vete a mirar
1660
a la señora letrada,
que, como gallina, echada
en su estrado suele estar.
Redondilla
Hoy la verías muy hueca,
chafando los terciopelos
1665
de la color de mis celos,
no con holanda ni rueca,
Redondilla
sino enguantadas las manos
y amortajadas en mudas,
por todo el tiempo viudas;
1670
porque hay untos italianos.
Redondilla
Verías la gran gorguera,
que parece que en un plato
trae la cabeza, o retrato
en caja de oro o madera.
Redondilla
1675
Verías que, de rodillas,
trae en salva la criada
la cadenilla esmaltada,
las sortijas, las manillas.
Redondilla
Que el oloroso abanillo
1680
(que el ámbar es lindo cebo),
y, si le hay agora nuevo,
algún brinco o cabestrillo.
Redondilla
Que yo no entiendo estos nombres;
aunque sospecho y recelo
1685
que, para quedarse en pelo,
dan sus cabestros los hombres.
Redondilla
Llegaríasle a decir
razoncitas estudiadas;
que a mujeres licenciadas
1690
tienta el diablo por oír.
Redondilla
Mas, no siendo natural,
volveríaste al dijoren,
hizón, trajón y llevoren,
que era carbón paternal.
Redondilla
1695
Mas si con memorias estás
de tu carbón, nieve es ella;
si te llegas mucho a ella,
¿no ves que la tiznarás?

MENDO
Redondilla
¡Plegue a Dios, Antona mía!…

ANTONA
1700
Aunque más pliegues me des
que hay en un calzón francés,
no plegarás mi porfía.

MENDO
Redondilla
¡Pues no te dé Dios salud!

ANTONA
Y yo, ¿para qué la quiero;
1705
si otro tú tener espero
para mayor inquietud?

GILOTE
Redondilla
¿Estáis locos?

MENDO
¡Plegue a Dios!

GILOTE
¡Quedo; que Leonardo ha entrado!

(Sale LEONARDO.)

LEONARDO
Juego habemos concertado,
1710
¡pardiez!, Mendo, dos a dos.
Redondilla
Y, porque no os excuséis,
yo propio os vengo a llamar.

MENDO
Pues ¿a qué queréis jugar,
y con quién jugar queréis?

LEONARDO
Redondilla
1715
Siempre intento vuestro honor.
Caballero os quiero hacer.
Que vos y vuestra mujer
a Elvira y cierto señor
Redondilla
la polla habéis de jugar
1720
esta tarde en el jardín.

MENDO
¿Qué señor?

LEONARDO
¡Señor, en fin!

MENDO
¿Es de fuera, o del lugar?

LEONARDO
Redondilla
Es don Fernando, el sobrino
del obispo.

MENDO
Solo iré;
1725
que a Antona yo no osaré
sacarla de su camino.
Redondilla
Son mozos, galas, caballos,
gallos, cantará a las seis;
y esto de pollas, ya veis
1730
que es peligro donde hay gallos.
Redondilla
A juego de gana pierde
nunca tuve buena gana;
que el que pierde, entonces gana,
y el que gana, después pierde.
Redondilla
1735
La polla es buena en la olla.
A solas la comen sabios;
que de la mano a los labios
tiene peligro una polla.
Redondilla
Ya yo sé que no es mi Antona,
1740
aunque la llaman la Bella,
para que nadie por ella
juegue su hacienda y persona;
Redondilla
mas yo me conservo así,
para quitar la ocasión.

LEONARDO
1745
¡Tenéis villana opinión!

MENDO
De tales llenos nací;
Redondilla
mas siendo llenos, que de ellos
hizo mi padre en la cumbre
carbón, y el carbón es lumbre,
1750
quiero alumbrarme con ellos.
Redondilla
Si yo al ajo y la cebolla
me acostumbro en mi labor,
¿para qué con el señor
tengo de jugar la polla?
Redondilla
1755
Demás, que no es bien hacer
por donde la polla pierda;
aunque agora se me acuerda
que está cerca de poner.

LEONARDO
Redondilla
En vuestra vida seréis
1760
más que humilde labrador.

MENDO
Acá me entiendo, señor,
si allá vos os entendéis.
Redondilla
Vamos los dos; que a los dos
podemos allá jugar.

LEONARDO
1765
[Ap.]
(¡Mi enojo quiero callar;
que me he enojado, por Dios!)

(Vanse, queda ANTONA y GILOTE.)

ANTONA
Redondilla
¿Hay cosa, Gil, más cansada
que aqueste gobernador
de sus vecinos?

GILOTE
Mayor
1770
no la hay de aquí a Granada.

ANTONA
Redondilla
Gil, ¿en qué consiste ser
necio un hombre y estudiante,
y sabio el que es ignorante,
con su casa y su mujer?

GILOTE
Redondilla
1775
Mil estudiantes sutiles
de ingenio a la ciencia atento,
tienen corto entendimiento
para las cosas civiles.
Redondilla
Verás tal vez un soldado
1780
gallardo gobernador,
sin letras; y con valor
para la guerra un letrado.
Redondilla
¡No lo sé! Nací grosero;
pero sé que en casa ajena
1785
gobierna mal quien no ordena
muy bien la suya primero.
Redondilla
¡Quién te pusiera en razón,
Antona, en discursos prontos,
los géneros que hay de tontos
1790
que piensan que no lo son!
Redondilla
Hay tontos como naciones:
españoles y franceses,
italianos e ingleses,
alemanes, borgoñones.
Redondilla
1795
Hay mil tontos marquesotes,
con cuidados de mujer,
que nacieron para ser
mártires de sus bigotes.
Redondilla
Mil, que a bestias los condeno,
1800
porque ellos a dormir van
sin freno, y ellas están
toda la noche sin freno.
Redondilla
Hay tontos apasionados
de suerte de sus amigos,
1805
que les dan mil enemigos
odiosamente alabados.
Redondilla
Hay tontos de gravedad;
que para en descortesía
toda su sabiduría,
1810
que es muy gentil necedad.
Redondilla
Hay tontos de confianza,
imposibles de vencer;
que sólo su parecer
llevan por punta de lanza.
Redondilla
1815
Hay tontos de puro buenos,
que, con fingida intención,
para sus amigos son
arsénicos y venenos.
Redondilla
Hay tontos de andar podridos
1820
por las cosas que suceden,
que remediallas no pueden,
y les quitan los sentidos.
Redondilla
Hay tontos de saber nuevas
de lo que en el mundo pasa,
1825
y no saben si en su casa
nacen repollos o brevas.
Redondilla
Hay tontos de no querer
que nadie en el mundo sepa:
sino que dentro los quepa
1830
cuanto puede el cielo haber.
Redondilla
Hay tontos que, en viendo ajeno
escrito de habilidad,
aunque a toda esta ciudad
agrade, por ser tan bueno,
Redondilla
1835
dicen: “Yo tengo de hacer
una cosa nunca oída”;
sin mirar que a la nacida
no iguala la por nacer;
Redondilla
y cuando esté comenzada
1840
esta su historia o conseja,
es como preñado en vieja:
gran barriga, y todo nada.
Redondilla
Mas porque el discurso pasa,
por el mayor se condena
1845
el que gobierna la ajena
y se descuida en su casa.

ANTONA
Redondilla
Entre tanta tontería,
¿cómo no pones a Mendo?

(Sale ENRIQUE.)

ENRIQUE
Que ha de haber lugar entiendo,
1850
si es tanta la dicha mía,
Redondilla
porque me avisa mi hermano
que Mendo queda en el huerto
de Leonardo. Todo es cierto.
¡Ay, dulce desdén villano!

ANTONA
Redondilla
1855
¿Qué es esto?

ENRIQUE
No os espantéis.
¿No está acá vuestro marido?

ANTONA
No, señor; que a fuera es ido.
¿Qué es lo que a Mendo queréis?

ENRIQUE
Redondilla
Vengo, señora, a comprar
1860
su yegua, la castañuela,
porque me dicen que vuela.

ANTONA
¿Amigo sois de volar?

GILOTE
Redondilla
[Ap.]
(Yegua a comprar… ¡Malos años!)

ENRIQUE
Id vos a ver si ha llegado
1865
a la puerta un mi criado
con dos caballos castaños.

GILOTE
Redondilla
Voy; mas no puedo entender
qué pensamiento os engaña.
¡Con castaños y castaña,
1870
gran casta queréis hacer!

ENRIQUE
Redondilla
¿No vendrá vuestro marido?

ANTONA
Presto vendrá.

ENRIQUE
¡Plega a Dios
que nunca venga, y que vos
me deis un momento oído!

ANTONA
Redondilla
1875
¿El oído os puedo dar,
si es cosa que no se quita?

ENRIQUE
Al amor que os solicita,
bien se lo podéis prestar.

ANTONA
Redondilla
Hablad, señor, desde afuera;
1880
que vendrá Mendo.

ENRIQUE
No hará;
que agora jugando está
a la polla o la primera.
Redondilla
De todos concierto ha sido:
todos lo han de entretener.
1885
Tiempo tenéis de tener
en paz mi loco sentido.

ANTONA
Redondilla
¿Qué sentido o calabaza?
Mientras que Mendo viviere,
ninguno en el mundo espere
1890
andar en su monte a caza.
Redondilla
¡Salid, señor, en buen hora!

ENRIQUE
¡Qué villano proceder!

ANTONA
Pues ¿cómo puedo yo ser,
siendo humilde labradora?
Redondilla
1895
Aquí, en casa de Leonardo,
hay lechuguillas y guantes,
perlas, pastillas, diamantes;
que aquí todo es paño pardo.
Redondilla
¡Id con Dios; que he de hacer pan,
1900
y se me hiela la masa!

ENRIQUE
Ya estoy, Antona, en tu casa.

ANTONA
Los que os vieren, ¿qué dirán?

ENRIQUE
Redondilla
Dame una mano.

ANTONA
¡Arre allá!
Gil, pon este tonto en lista.

GILOTE
1905
O me ha engañado la vista,
o nuestro amo viene ya.

ANTONA
Redondilla
¡Triste de mí!

ENRIQUE
Pues ¿qué importa?

ANTONA
¡Vivir siempre malcasada!

GILOTE
Hallaros aquí no es nada;
1910
pero la pena reporta.

ENRIQUE
Redondilla
¿Cómo?

GILOTE
Detrás de ese paño
os podéis luego esconder;
que comienza a anochecer,
y saldréis después sin daño.

ANTONA
Redondilla
1915
¡Aquí os esconder, por Dios!

ENRIQUE
Por vos sólo me escondiera.

GILOTE
Sal a recibirle fuera.

 (Sale MENDO.)

MENDO
¿Qué hacéis solos los dos?

GILOTE
Redondilla
Del campo habemos tratado,
1920
mientras vos jugando allá.

MENDO
Jugado, y perdido ya.

ANTONA
¿Perdido?

MENDO
Un amigo honrado.

ANTONA
Redondilla
¿Cómo?

MENDO
Puestos a la mesa,
todos los cuatro a jugar,
1925
no sé qué pies vi pisar;
que aun el decirlo me pesa.
Redondilla
Pasaron, en fin, los pies
de Fernando a doña Elvira.

ANTONA
¡Oh, cuánto un celoso mira!

MENDO
1930
¿Yo celoso?

ANTONA
¿No lo ves?
Redondilla
¿Pasar pies es de importancia?

MENDO
Mucho es debajo de mesa
pasar pies.

GILOTE
¿No es más empresa
pasar caballos a Francia?

MENDO
Redondilla
1935
Todo es pena de la vida
en las leyes del honor.

ANTONA
Adentro me voy, señor;
que está mi masa perdida.

 (Vase ANTONA.)

GILOTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
Enojada se ha entrado de celosa.

MENDO
1940
Yo, Gil, de aquellos pies vengo espantado.
Leonardo es sabio.

GILOTE
Tú eres malicioso;
que si Fernando, mozo, loco y vano,
quiso pasar los pies para hacer señas,
ni Leonardo es culpado ni su esposa.
1945
Pero ¿cómo lo viste?

MENDO
Porque vide
los pies de doña Elvira, y don Fernando
puso una vez los pies sobre los míos.

GILOTE
Y tú ¿qué hiciste?

MENDO
Estábame callando.

GILOTE
¡Favorecido vienes de esa suerte!
1950
¿Hiciste algún melindre como dama?
¡Para un hombre con celos era bueno!

MENDO
Pues que hablamos de pies, ¿qué es aquello?
¿No son pies los que cubre aquella sarga?

GILOTE
¿Pies? ¿Qué dices? ¡Zapatos serán tuyos!

MENDO
1955
¿Y las medias de seda serán mías?

GILOTE
Oye aquí aparte.

MENDO
Cuerdamente escucho.

GILOTE
A comprar una yegua don Enrique
vino a tu casa, estando con Antona.
Entraste tú. De miedo, allí se puso.

MENDO
1960
¿Estabas tú delante?

GILOTE
Como ahora.

MENDO
Desdichados en pies habemos sido
Leonardo y yo. ¿Qué haré?

GILOTE
Juntos entrambos
a san Antón los ofreced.

MENDO
Bien fuera,
si con mi honor cortárselos pudiera.
(Descubre a DON ENRIQUE.)
1965
¡Ah, caballero! Sin razón ha sido
esconderos de mí; pues no lo es justo
tomar consejo de mujer en esto,
pues, con el miedo, nunca lo dan bueno.
Mi mujer es honesta y virtuosa;
1970
aquello fue temor; vos, que sois cuerdo,
pudiérades salir, pues no importaba
el tratar de la yegua con el dueño,
pues si no es de su dueño en la presencia,
no se venden las yeguas en Plasencia.

ENRIQUE
1975
Erré por su consejo. Perdón pido,
y licencia también.

MENDO
No salgáis solo.
Salir quiero con vos, porque no vean
que salís de mi casa los vecinos.

GILOTE
¿Y no fuera mejor que tú callaras
1980
y le sacara yo, siendo de noche?

MENDO
No, Gil; quiero yo que aqueste entienda
que no ha de entrar aquí, pues yo le he visto;
porque con ver que entiendo lo que pasa,
apenas osará mirar mi casa.

GILOTE
1985
Pues no des a tu esposa pesadumbre.

MENDO
¿Qué es pesadumbre? ¡Líbrenme los cielos
que la despierte con pedirle celos!

(Vanse, y salen DON FERNANDO y MONDRAGÓN.)

FERNANDO
Redondilla
Notable dicha he tenido.

MONDRAGÓN
En los ojos se te ve.

FERNANDO
1990
Todo mi remedio fue
un pleito mal entendido.

MONDRAGÓN
Redondilla
Con notables bernardinas
he trazado tu amistad.

FERNANDO
¡Que a un hombre de autoridad
1995
y el ejemplo que adivinas,
Redondilla
tan sabio y tan entendido,
te atrevieses de aquel modo!

MONDRAGÓN
Pues entendiérase todo
si no le hablara atrevido.
Redondilla
2000
Él pensó desesperarse
oyendo mis desatinos,
aunque por dos mil caminos
intentara reportarse.
Redondilla
A mi corto entendimiento
2005
todo el pleito atribuyó,
porque jamás entendió
el blanco de nuestro intento.
Redondilla
Acudiste lindamente
con el juego.

FERNANDO
A tiempo fue;
2010
que, sin darme mano, el pie
me declaró ocultamente;
Redondilla
que ni los suyos, tan llanos,
correspondiendo después,
que he ganado por los pies
2015
cuanto perdí por las manos.

 (Sale ENRIQUE.)

ENRIQUE
Redondilla
Si algún hombre tiene el suelo
más desdichado que yo,
de cuantos amor les dio
la ocasión que les dio el suelo,
Redondilla
2020
la vida quiero perder.

FERNANDO
¡Oh, Enrique!

ENRIQUE
¡Fernando, hermano!

FERNANDO
¡Tan triste!

MONDRAGÓN
El deseo villano
de aquella ingrata mujer
Redondilla
le habrá puesto de esta suerte.

ENRIQUE
2025
¡Pluguiera a Dios que ansí fuera!

FERNANDO
¿No entraste?

ENRIQUE
Entré; y aun pudiera
haber hallado mi muerte;
Redondilla
que estando con ella hablando,
entró Mendo, y la mujer,
2030
que le debe de temer,
toda confusa y temblando,
Redondilla
detrás de un paño me puso,
donde el labrador me vio.

FERNANDO
¿Intentó matarte?

ENRIQUE
No;
2035
mas cuerdamente dispuso
Redondilla
abonar a su mujer
y darme a entender a mí
que supo que estaba allí.

MONDRAGÓN
Demonio debe de ser.

ENRIQUE
Redondilla
2040
Sacóme él mismo de casa,
y en la calle me dejó.

FERNANDO
Mejor lo he pasado yo.

ENRIQUE
Ya sé todo lo que pasa;
Redondilla
que el labrador malicioso
2045
lo contaba a su mujer.

FERNANDO
Luego ¿lo pudo entender?

ENRIQUE
Y es el cuento harto donoso;
Redondilla
pues los pies, que tú pensaste
que en los de Elvira pusiste,
2050
al labrador se los diste,
y con él te regalaste.

FERNANDO
Redondilla
¿Al labrador?

ENRIQUE
De él lo sé;
que a su mujer lo contó.

FERNANDO
¡Lindo favor! ¡Triste yo!

MONDRAGÓN
2055
Tú pisaste un lindo pie;
Redondilla
sino que es mayor de edad.

FERNANDO
Amor me engañó. Yo creo
que no ha de hacer tu deseo
con esta gente amistad.

ENRIQUE
Redondilla
2060
No desconfíes, que ya
con Leonardo he concertado
grandes cosas.

MONDRAGÓN
Con cuidado;
que Mendo en la calle está.

ENRIQUE
Redondilla
Su padre viene con él.

 (Sale MENDO y SANCHO.)

MENDO
2065
Como a padre te doy cuenta.

SANCHO
Tenla en tu casa, e intenta
que Antona…

MENDO
Quedo; que es él.

FERNANDO
Redondilla
Pasa, y quítale el sombrero.

ENRIQUE
Paso temblando.

FERNANDO
¿De qué?

MONDRAGÓN
2070
Al pasar, mírale el pie
que regalaste primero.

(Quítanle los sombreros, y vanse.)

MENDO
Redondilla
¿Qué te parece?

SANCHO
Que son
caballeros comedidos.

MENDO
Comedimientos fingidos,
2075
descomedimientos son.
Redondilla
Nunca tuve por valor
que el hidalgo y caballero
me quite, padre, el sombrero
para quitarme el honor.
Redondilla
2080
De más cuidado me ahorra
el que por delante cruza
calada la caperuza,
que el que me quita la gorra.
Redondilla
Labrador, con labrador,
2085
y villano, con villano.

SANCHO
Hijo, tú eres hombre llano;
la virtud es alto honor.
Redondilla
No tengo que aconsejarte.

(Sale LEONARDO.)

LEONARDO
Sin brazos nadie subió;
2090
sin amparo nadie vio
su fortuna en alta parte.
Redondilla
¡Grande ventura he tenido
en que aqueste caballero
honre mi casa! Hoy espero
2095
ser honrado y preferido.
Redondilla
Para toda pretensión,
favor en el suyo aguardo.

SANCHO
Hijo, allí viene Leonardo;
no dice con mi carbón
Redondilla
2100
el resplandor de sus letras.
Adiós, Mendo.

MENDO
Padre, adiós.

 (Vase SANCHO.)

LEONARDO
¿Qué tratábades los dos?

MENDO
¿No lo ves? ¿No lo penetras?
Redondilla
Cosas de hacienda y labranza.

LEONARDO
2105
Mendo, quien algo ha de ser,
ha de procurar crecer
siempre el estado que alcanza.
Redondilla
A vuestro padre he mirado
humildemente vestido;
2110
ponga el carbón en olvido,
y vestilde traje honrado.
Redondilla
Compralde capa y sombrero,
y a que os honre persuadilde.

MENDO
El que nació para humilde,
2115
mal puede ser caballero.
Redondilla
Mi padre quiere morir,
Leonardo, como nació;
carbonero me engendró,
labrador quiero morir.
Redondilla
2120
Y, al fin, es un grado más;
haya quien are y quien cave,
siempre el vaso al licor sabe.

LEONARDO
Eso es caminar atrás.
Redondilla
Hay hombres como cangrejos,
2125
que nunca adelante van.

MENDO
Y otros que en su casa están
dando a la ajena consejos.
Redondilla
A vuestros hijos podéis
poner, señor, a estudiar;
2130
que los míos han de arar,
aunque vos me perdonéis.
Redondilla
Los cetros y los arados
dicen que iguala la muerte.

LEONARDO
Es verdad.

MENDO
Pues, de esa suerte,
2135
¿de qué sirven los cuidados?

LEONARDO
Redondilla
A lo menos, pues tratáis
de hijos, será razón
que en la presente ocasión
padrino a un hidalgo hagáis.
Redondilla
2140
Don Enrique, este sobrino
del Obispo, mi señor,
es hombre de gran valor:
hacelde, Mendo, padrino;
Redondilla
que, con este parentesco,
2145
os dará la mano en todo.

MENDO
¡Yo estuviera, de ese modo,
galán, por mi vida, y fresco,
Redondilla
dándole ocasión a él
para entrar a paso llano
2150
a hacer el hijo cristiano
y a la mujer infiel!
Redondilla
Gilote le sacará:
uno de esos labradores.

LEONARDO
¡Qué padrino!

MENDO
Harto mejores
2155
consejos darle podrá.
Redondilla
Si enseñar las oraciones
es oficio del padrino,
quien está en casa, imagino
que tendrá más ocasiones.
Redondilla
2160
¿Para qué quiero, señor,
que le enseñe con los pies
oraciones, que después
puedan condenar su honor?

(Sale GILOTE.)

GILOTE
Redondilla
Acude, señor, que ya
2165
parió tu Antona un garzón.

MENDO
¡Buenas nuevas!

LEONARDO
Buenas son.

MENDO
Vámonos juntos allá.

LEONARDO
Redondilla
Ir quiero por doña Elvira.

 (Vase LEONARDO.)

MENDO
¿Qué hay, Gilote, del zagal?

GILOTE
2170
Que no he visto cosa igual:
ya pide papas, y mira.

MENDO
Redondilla
¿Anduvo valiente Antona?

GILOTE
A tres brincos le parió.

MENDO
¿Quién fue la comadre?

GILOTE
Yo;
2175
y fue forzoso, ¡perdona!
Redondilla
¡Ea!, tamboril y flauta.

MENDO
¿Es grande el niño, o chiquito?

GILOTE
¡Pardiez, que es como un cabrito!
Ya queda diciendo: “taita”.

(Vanse, y salen DON FERNANDO, ENRIQUE, MONDRAGÓN y MÚSICOS.)

ENRIQUE
Endecasílabos sueltos (tirada)
2180
Aquí podéis cantar, porque descansen,
cantando, mis pesares.

MÚSICO
Va de letra.

MONDRAGÓN
Mendo estará acostado, porque Antona
en sus haciendas estará ocupada.

FERNANDO
Iréme, si templáis.

MÚSICO
¿Esto os enfada?
(Cantan:)
Canción (canzone)
2185
Más valéis vos, Antona,
que la Corte toda.
Las damas de Corte,
que su talle adornan
con rizos y telas,
2190
donaires y joyas,
rindan hoy al vuestro,
bella labradora,
todos sus estudios
en hacerse hermosa.
2195
Más valéis vos, Antona…, etc.

FERNANDO
Todo está suspenso;
no hay una persona.

MONDRAGÓN
Donde se madruga,
presto se reposa.

MÚSICOS
2200
Más valéis…, etc.

MONDRAGÓN
¡Pesia mi linaje!
El aire se asombra,
de humo del corral
el olor me enoja;
2205
si Antona ha parido,
la música sobra.

ENRIQUE
¡Por Dios, que son pares
insufrible cosa!

MONDRAGÓN
De la calle os echaré,
2210
como en la parroquia,
¡espíritu Satán!

ENRIQUE
Pues vámonos ahora,
si Pares de Francia;
y mudad de copla.

MONDRAGÓN
2215
Mientras pare Antona,
vámonos a chacona.

(Vanse, y sale GILOTE, TORINDO y INÉS, con torrijas en un plato.)

INÉS
Romance (tirada)
¡Yo me las he de comer!

TORINDO
¡Malos años!

GILOTE
¡Linda gracia!
Cada uno juegue pieza:
2220
pieza tocada, jugada.
Yo sé que ha de haber enojos
y que, en echando la garra,
todo ha de ser rebatiña.

TORINDO
Pues mejor es que se partan.

GILOTE
2225
Juguémoslas a algún juego.

INÉS
El de las mentiras vaya.

GILOTE
Eso no; que eres mujer,
y en el mentir nos la ganan.

TORINDO
¡Calla!, que también los hombres
2230
mentimos lo que nos basta.

INÉS
¿Quién ha de ser el juez?

TORINDO
Cata el letrado y letrada
y nueso amo.

GILOTE
Si son tres,
estará justa la sala.

(Salen MENDO, LEONARDO y DOÑA ELVIRA.)

MENDO
2235
¡Mucha merced me habéis hecho!
Entrad, que ya está en la cama.

ELVIRA
Mil parabienes os doy.

GILOTE
Teneos, que anda la casa
de alboroto, con torrijas.
2240
Juzgad los tres una causa:
aqueste plato jugamos
a quién más polida saca
una mentira; aunque Inés,
por mujer, tiene ventaja.
2245
Oíd antes que os entréis.

LEONARDO
¡Todos es regocijo!

MENDO
¡Vaya!
Diga Torindo primero.

TORINDO
Digo que vi dos tinajas
volar encima del Sol,
2250
y que vi dos calabazas,
todas llenas de poetas
y músicos, que cantaban,
con dinero y sin envidia.

LEONARDO
¡Notable mentira!

MENDO
¡Extraña!

TORINDO
2255
Vi más: que dos arrogantes,
en paz y concordia estaban;
y vi un reino en que ninguno
quería oficios.

MENDO
Ya pasas
de una mentira. Di tú.

INÉS
2260
Yo vi cuatro mil albardas,
y que dijo cierto pueblo
que faltaban otras tantas;
yo vi un sabio venturoso,
y vi un hombre que guardaba
2265
de su mujer sus secretos;
y vi un discreto sin canas…
Yo vi que callaba un necio,
y que un tonto confesaba
que era tonto.

MENDO
¡Bien está!

GILOTE
2270
Es mujer, ¿de qué te espantas?;
que, si no la haces callar,
mentirá de aquí a mañana.
Yo no digo lo que vi:
lo que sé digo.

MENDO
Pues vaya.

GILOTE
2275
Yo sé que Mendo es judío,
y está en la iglesia su estampa,
y que Leonardo es ladrón
y que doña Elvira es mala.

MENDO
¡Calla, bestia!; que es mentira.

LEONARDO
2280
Tan grande, que a todas gana.

ELVIRA
¡Y cómo si gana a todas!

GILOTE
¿Con esto poco?

MENDO
Esto basta.
¿Yo judío?

LEONARDO
¿Yo ladrón?

ELVIRA
¿Yo ruin mujer?

INÉS
¡Maldad clara!

GILOTE
2285
Pues zámpome las torrijas.

INÉS
La industria ha sido gallarda.

ELVIRA
Yo voy a ver la parida.

(Sale MONDRAGÓN.)

MONDRAGÓN
¿Está el señor Mendo en casa?

MENDO
En casa está el señor Mendo.

MONDRAGÓN
2290
Don Enrique de Miranda,
padrino del mayorazgo,
que veáis duque de Mantua,
a la parida le envía
un presente; haced que salgan
2295
por él dos o tres criados.

MENDO
Responded que en esta casa
es padrino un mozo mío,
labrador de mi labranza,
y volved lo que traéis.

LEONARDO
2300
[Ap.]
(¡Qué condición tan villana!)

MONDRAGÓN
Voyme, y diréselo ansí.

 (Vase MONDRAGÓN.)

MENDO
¡Idos, salid noramala!
Leonardo, desde aquel día
que engañó a Adán, engañada
2305
con cosas de comer Eva,
los hombres, por su venganza,
con las mismas de comer,
a las mujeres engañan.

LEONARDO
De nada nacistes, Mendo;
2310
para siempre seréis nada.

MENDO
Pues sed vos cuerdo en la vuestra,
que yo soy loco en mi casa.


Acto III

(Salen DON FERNANDO y DON ENRIQUE.)

FERNANDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
No hallé remedio igual para que diese
lugar Leonardo que a mi Elvira hablase.

ENRIQUE
2315
Ya le convidé, Fernando, por el orden
que me dijiste, y le pedí que fuésemos
los dos al monte aquesta tarde misma.
¡Si es de suerte tu dicha, don Fernando,
que ya ha aceptado, con muy mucho gusto,
2320
el ir conmigo!

FERNANDO
¡Dame mil abrazos!

ENRIQUE
¡Oh, qué noche te espera! ¡Desdichado
de quien ha de pasarla entreteniéndole,
tan lejos de ablandar a una villana
como están de nosotros los Antípodas!

FERNANDO
2325
En fin, ¿no quiso que padrino fueses?

ENRIQUE
Otra invención busqué para servilla;
¡mejor efecto le permita el cielo!

FERNANDO
¿Cómo?

ENRIQUE
De rico terciopelo he hecho
un rebociño, guarnecido de oro:
2330
este le pienso dar, con cierta industria,
que a doña Elvira persuadí le diese.
Con esto, la malicia del villano
no podrá conocer mi pensamiento;
y pasados, Fernando, algunos días,
2335
sabrá quién se lo dio la bella Antona,
tan bella para mí como guardada.

FERNANDO
De este hortelano bárbaro, que tiene,
si hermano, mas no perro de hortelano;
que si comer no os deja la hortaliza,
2340
él la come muy bien, pues hoy bautiza.

(Salen GILOTE y LUCÍA, de padrinos de un niño, y SANCHO.)

SANCHO
Redondilla
Todos con muy buen concierto,
cuando tanto bien recibo,
para que volvamos vivo
este que llevamos muerto;
Redondilla
2345
que este efecto hará con él
el bautismo soberano.

LUCÍA
Loco va el viejo.

GILOTE
Es temprano.

LUCÍA
No quita los ojos de él.

GILOTE
Redondilla
Pues ¡cuando le llame abuelo,
2350
con media lengua, el muchacho,
andará como borracho,
dando traspiés por el suelo!
Redondilla
¡Ah, Lucía! ¡Si a la igreja
fuésemos los dos ansí,
2355
y el clérigo, a ti y a mí,
entre una y otra reja,
Redondilla
nos dijera aquellas cosas
de Iacob y de Abraham…!

LUCÍA
Tiempo habrá.

GILOTE
¿No voy galán,
2360
con estas bragas curiosas?

LUCÍA
Redondilla
Vas como un sol.

GILOTE
Sol con bragas…

LUCÍA
Es porque sereno estás;
que pienso que lloverás
cuando de ellas te deshagas.

 (Vanse los del bautismo.)

ENRIQUE
Redondilla
2365
A la iglesia van ahora.

FERNANDO
¡Que de esto guste un villano!
Un padrino cortesano
y una madrina señora,
Redondilla
parecieran bien allí.

ENRIQUE
2370
A Mendo parecen mal.

FERNANDO
Si tu encogimiento es tal,
quéjate, Enrique, de ti.
Redondilla
¡Tratas este labrador
con tanto miedo y respeto,
2375
que en tu vida tendrá efeto
la pretensión de tu amor!
Redondilla
Si no me determinara
a que hablaras a Leonardo,
y en esta casa que aguardo
2380
escasamente ocupara
Redondilla
lo que él tantas tiene a solas
para gozar del favor,
ya me hubiera el mar de amor
sumergido entre sus olas.
Redondilla
2385
Entra con atrevimiento,
pues hay agora ocasión:
que en un bautismo es razón
dar parabién del contento.
Redondilla
Mendo lo está; tú hallarás
2390
buen rostro en él y en Antona.
Si no te atreves, perdona;
pero no te quejes más.

ENRIQUE
Redondilla
Bien dicen: a los osados
lleva en hombros la fortuna;
2395
mal puede esperar ninguna
con pies y brazos atados.
Redondilla
Entra con aqueste medio
del parabién del bautismo.

FERNANDO
De tu atrevimiento mismo
2400
sacará Amor el remedio.

(Vanse, y salen MENDO y ANTONA.)

ANTONA
Redondilla
Él iba como las flores.

MENDO
Si era hijo de un clavel,
¿qué mucho, Antona, que en él
viesen las mismas colores?
Redondilla
2405
Con la toca de parida
me pareces de manera…

ANTONA
Dilo.

MENDO
¡Ay, Dios, quién se atreviera!

ANTONA
¿Luego, he de quedar corrida?

MENDO
Redondilla
No; pero quisiera verte
2410
preñada otra vez, Antona;
que el segundo parto abona
la primera y buena suerte;
Redondilla
porque el volver a la fe
es como dar un fiador.

ANTONA
2415
Deseo de labrador,
esto que me dices, fue;
Redondilla
que, como quiere al agosto
ver de un grano tantos granos,
y con racimo en las manos
2420
tantos lagares de mosto,
Redondilla
ansí también tanta cría
como un enjambre de abejas.

MENDO
Uvas y espigas y ovejas
en abundancia querría.
Redondilla
2425
Mas, porque de punto suba[s],
hijos ha[s] de destar,
pues que tienes que les dar
ovejas y espigas y uvas.
Redondilla
Si fuera pobre, temblara
2430
de verlos temblar al hielo;
pero, enriquéceme el cielo,
venga quien lo coma.

ANTONA
¡Para!

(Sale MONDRAGÓN.)

MONDRAGÓN
Redondilla
Mi señora, el parabién,
Antona bella, os envía:
2435
hoy dice que aqueste día
vendrá a serviros también.
Redondilla
Y porque estéis con decencia
para recibir al niño,
dice que este rebociño,
2440
que nadie ha visto en Plasencia,
Redondilla
os pongáis y os sirváis de él,
y que ojalá todo fuera
de diamantes.

ANTONA
¡Quién pudiera
darle a Plasencia por él!
Redondilla
2445
Descoged. ¡Qué linda cosa!
Tened: pondrémele.

MENDO
Espera;
que aunque de diamantes fuera
digno de esa cara hermosa;
Redondilla
pero en cuanto a ser mujer
2450
de un labrador, no es decente:
que es ocasionar la gente
a murmurar y ofender.
Redondilla
Volved, y besar las manos
a doña Elvira, en su nombre,
2455
que el mío…

MONDRAGÓN
Haréis que se asombre,
y no seréis cortesanos.
Redondilla
Ella es amiga y vecina…

MENDO
Ya están haciéndole agora
a Antona, que es labradora,
2460
de grana una mantellina.
Redondilla
¿Sois su criado?

MONDRAGÓN
No soy
sino un gran caballero,
su vecino.

MENDO
Pues no quiero,
en el estado en que estoy,
Redondilla
2465
y más por ajenos mozos,
sus cortesanos aliños;
porque tales rebociños
vienen con muchos rebozos.
Redondilla
A gente de su comercio
2470
está bien; que acá, después,
aunque terciopelo es,
quizá el pelo cubre el tercio.
Redondilla
La felpa no es, entre gente
rústica, puesta en costumbre,
2475
y es ponerme en pesadumbre
de que su costa sustente.
Redondilla
Y entre rudos labradores
no será guardar parejas
subir, de lana de ovejas,
2480
a las felpas de señores.
Redondilla
Y aunque pasamano tiene,
no quiero yo pasamano
que pase del pie a la mano
lo que a mi estado conviene.
Redondilla
2485
Id con Dios, y agradeced
la merced que [n]os han hecho.

MONDRAGÓN
Que se han de enojar sospecho.

MENDO
Pues no nos hagan merced.
Redondilla
¿Estás enojada?

ANTONA
¿Yo?
2490
¿Por qué he de estar enojada?

MENDO
Si rebociño te agrada,
también te lo daré yo.
Redondilla
Terciopelo es la blandura
de mis caricias, amada
2495
Antona, y tan de Granada,
que es felpa de tu hermosura.
Redondilla
Pues, ¿qué mejor rebociño,
más rico, galán y honesto,
que darte un hermano, presto,
2500
del recién nacido niño?

ANTONA
Redondilla
Rebózame con los brazos
que me prometes y adoro:
pasarán, pues son de oro,
de pasamanos a abrazos,
Redondilla
2505
que si a ti te da disgusto,
a mí el alma me quitara;
que nunca en galas repara
mujer casada a su gusto.

(Entra un CRIADO.)

CRIADO
Redondilla
Esta alfombra y almohadas,
2510
doña Elvira envía aquí.

MENDO
¡Qué cansancio para mí!

ANTONA
Advierte que son prestadas,
Redondilla
por las fiestas de este día.

MENDO
Ni aun prestadas me está bien.

(Entra DOÑA ELVIRA.)

ELVIRA
2515
Si no he dado el parabién
tan presto como debía;
Redondilla
si al bautismo no acudí,
fue por no haber [vos] querido
hacer lo que mi marido
2520
os suplicaba por mí.

ANTONA
Redondilla
Yo sigo el gusto de Mendo;
él ha nombrado padrinos.

ELVIRA
No hacéis tan buenos vecinos
como yo seros lo entiendo.
Redondilla
2525
Pero si es su condición,
no le quiero replicar.

ANTONA
Ni aun me dejaba sentar,
con saber que vuestras son
Redondilla
esta alfombra y almohadas.

ELVIRA
2530
Agravio hacéis a mi amor,
pues tratáis con disfavor
hasta las cosas prestadas.
Redondilla
Ya que madrina del niño
no habéis querido que fuese,
2535
¿era mucho que os sirviese
con un pobre rebociño?
Redondilla
Yo no le pienso decir
a Leonardo que volvéis
su presente.

MENDO
Bien haréis;
2540
que no es bien darle a sentir
Redondilla
este encogimiento nuestro.

(Entra DON ENRIQUE y DON FERNANDO.)

FERNANDO
Entra, no tengas temor.

MENDO
¿Qué es esto?

ENRIQUE
¡Oh, Mendo!…

MENDO
¡Señor!

ENRIQUE
¿A quien es servidor vuestro
Redondilla
2545
no convidáis este día?
Pues mi hermano y yo venimos
quejosos, que no supimos
cuándo el bautismo se hacía;
Redondilla
pero, viéndole pasar,
2550
nos apeamos a veros.

MENDO
Más tengo qué agradeceros
que aquí os puedo declarar;
Redondilla
pero, como soy villano,
cosas de Corte no entiendo.

ENRIQUE
2555
Con razón estamos, Mendo,
muy quejosos yo y mi hermano.
Redondilla
Pero hablemos la parida,
que de nosotros podéis
estar cierto que tenéis
2560
dos amigos.

ELVIRA
¡Por mi vida,
Redondilla
que tomen luego, señores,
sillas!

ENRIQUE
Vos, en fin, sabéis
estilo de Corte.

ELVIRA
Hacéis
a esta casa mil favores.

MENDO
Redondilla
2565
[Ap.]
(En viendo sillas y estrado,
temí visita de seda.)

ENRIQUE
Quien de parto hermosa queda,
su esposo pone en cuidado.
Redondilla
Viváis mil años, amén.

ANTONA
2570
Para serviros estoy
de la manera que soy.

ENRIQUE
Y para mandar también.
Redondilla
Si no coméis con regalo,
de casa os traerán alguno.

ANTONA
2575
Siempre a regalos ayuno;
mi estado a mi casa igualo.
Redondilla
Agradezco la merced.

ELVIRA
No te muestres tan esquiva;
ansí vuestro hijo viva,
2580
que nos haréis gran merced
Redondilla
que nos tratéis con llaneza.

FERNANDO
Yo pensé que, por vecina,
fuérades vos la madrina.

ELVIRA
No tuve poca tristeza
Redondilla
2585
en ver que no nos quisieron
a don Enrique y a mí.

MENDO
[Ap.]
(¡Que esto es bueno y que es así,
que las Cortes prometieron
Redondilla
esta cortesía, donde
2590
no hay trato ni obligación!
Peligrosas leyes son:
el mismo daño responde.
Redondilla
De este trato y cumplimientos
se enciende la voluntad:
2595
comienza por amistad
y acaba por fingimientos.
Redondilla
Piensan estos que no sé
el fin de su pretensión;
cada uno en su razón,
2600
con su familia se esté,
Redondilla
si quiere vivir seguro;
que visitas excusadas
tienen mil yedras quitadas
del más fuerte y alto muro.)

 (Entra el bautismo, con todo su aparato y acompañamiento.)

GILOTE
Redondilla
2605
Acude, señor, que ya
viene el zagal chapuzado.

ENRIQUE
¡Buen padrino!

MENDO
Muy honrado.

ENRIQUE
¿Es de casa?

MENDO
En casa está.

ENRIQUE
Redondilla
Sentémosle entre los dos.

ANTONA
2610
Muestra ese niño, Lucía.

GILOTE
Sentaréme; que, a fe mía,
que soy galán como vos.

ENRIQUE
Redondilla
No habrá dama que os deseche.

FERNANDO
Ni la más alta señora.

GILOTE
2615
¡Pardiez!, que parezco agora
torrezno entre pan de leche.
Redondilla
¿Hannos de dar colación?

MENDO
Saca esas fuentes, Ergasto.

ENRIQUE
¿Ha sido muy grande el gasto?

GILOTE
2620
Hay brava almendra y tostón.

ANTONA
Redondilla
Hijo, allá te lo dirán:
a los zagales, no aquí.

MENDO
Bien decís. Tú, Ergasto, di
que les den cecina y pan,
Redondilla
2625
y beban en abundancia
el ojo del gallo aloque.

GILOTE
¡Pardiez, amo, que provoque
a la doncella de Francia!
Redondilla
Dejo el padrinazgo y voy
2630
a remoja el pescuezo,
que traigo un gran estropiezo
dende que padrino soy.

ENRIQUE
Redondilla
Eso no; que es desatino
que aquí solos nos dejéis.

GILOTE
2635
Callá, que vos no sabéis
lo que puede el ser padrino.

(Vanse, y quedan los caballeros y MENDO y ANTONA, y el niño en sus brazos, y DOÑA ELVIRA junto a ellos.)

ELVIRA
Redondilla
Bendígate Dios, amén,
¡y qué lindo es el rapaz!

ENRIQUE
Pondrá a sus padres en paz,
2640
cuando reñidos estén.

ELVIRA
Redondilla
¡Lo que parece a su padre!

MENDO
Es en figura de honor
el me fecit del pintor
con que le marcó su madre;
Redondilla
2645
fuera de ser en servicio
de Dios, en justa razón,
los propios honrados son:
nunca les falta un resquicio
Redondilla
del padre.

ELVIRA
Es cosa muy cierta.

MENDO
2650
Que los de dama, aunque hermosa,
son como que es cosi-cosa,
que de milagro se acierta.

(Entra LEONARDO, de camino.)

LEONARDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Convídame esta tarde para el monte
el señor don Enrique, y, muy despacio,
2655
al bautismo se viene, y no se acuerda
que me mandó poner botas y espuelas.
Por toda la ciudad ando en su busca,
y está en conversación, tan descuidado
como si no me hubiera convidado.

ENRIQUE
2660
Fernando me ha traído a esta visita,
por la amistad que vos debéis a Mendo;
mas ¿qué pensáis que tardaré en vestirme?

ELVIRA
¿Tan tarde queréis ir? ¡No, por mi vida!

LEONARDO
Si noche se ha de hacer, porque en el campo
2665
nos halle el alba, lo mejor es esto.

ENRIQUE
Pues vamos, y veréis que en un momento
están a punto perros y criados.

LEONARDO
Elvira, adiós; adiós, señora Antona.

ELVIRA
Él os traiga con bien.

ANTONA
El mismo os guarde.

ENRIQUE
2670
Mendo, gozad el mayorazgo un siglo.

LEONARDO
No os doy el parabién, porque os he dado
mil parabienes ya.

ENRIQUE
Vamos, que es tarde.

MENDO
Ya os dije entonces ya, que Dios os guarde.

[(Vanse.)]

FERNANDO
¡Notable es la afición que vuestro esposo
2675
tiene a la caza!

ELVIRA
Tanto, que el juicio
pierde, en hablándole de caza.

MENDO
Bien se ve que le tiene ya perdido,
pues jamás, en su casa, cuerdo ha sido.

ELVIRA
Razón será dejaros; que éste es día
2680
de grande ocupación.

ANTONA
Pues vaya Mendo
a serviros.

FERNANDO
Fuera grande agravio
de un caballero mozo, ni era justo
que os dejase, tan tarde, vuestro esposo.

MENDO
Con eso, y con que yo no lo merezco,
2685
dejo de acompañaros.

ELVIRA
Dios os guarde.

FERNANDO
[Aparte.]
(¿Puédoos hablar?

ELVIRA
Salgamos de esta casa,
que son estos villanos maliciosos.)

(Vanse.)

ANTONA
Mendo, a la cuna llevo el zagalejo.

MENDO
Llévale con envidia de mis brazos.

ANTONA
2690
¡Qué dos claveles le he dejado impresos
en la cara!

MENDO
¿Cómo?

ANTONA
¡A puros besos!

([Vase.])
(Sale GILOTE.)

GILOTE
Redondilla
Mendo, a quien prospere el cielo
con más de cien mil ventajas,
y esto que es agora pajas
2695
vuelva en raso y terciopelo:
Redondilla
¡vivas más años, amén,
que aquel Juan de Espera en Dios,
que iba al Jordán, y a los dos
una misma vida os den!
Redondilla
2700
Porque tanta colación,
tanto vino, tanta pera,
tanta fruta de la Vera,
tanto regalo y tostón,
Redondilla
sólo lo pudiera dar
2705
un hombre de tu valor.

MENDO
¿Fue gran fiesta?

GILOTE
La mejor
que se ha visto en el lugar.
Redondilla
El ojo de gallo anduvo
cerrando a todos los ojos,
2710
que no verán con antojos;
¡Dios sabe cómo yo subo!
Redondilla
Tal gallo me ha de volver
de color la mejor pieza:
que pienso que en la cabeza
2715
su cresta me ha de poner.
Redondilla
En la frente de Pascual,
ya canta el quiquiriquí;
a Torindo ya le vi
escarbando en el corral;
Redondilla
2720
Bato duerme con resollo,
pero, en fin, que es justo hallo
que corráis, Mendo, tal gallo
día que os nace tal pollo.
Redondilla
¡Voto a mí, que quien le viera
2725
en la pila andar mirando
a una parte y a otra, cuando
me lo entregó la partera,
Redondilla
que dijera, y justamente,
que no es posible que sea
2730
menos que cura en su aldea
muchacho tan deligente!
Redondilla
Lindamente dijo Gila:
“¡A la fe que ha de ser macho!”,
viendo cuán fuerte el muchacho
2735
el agua aumentó a la pila.
Redondilla
Pues, al tomar la candela,
de manera la apretó,
que ni aun a mí me la dio
ni a su agüelo ni a su agüela,
Redondilla
2740
hasta que el buen cura viejo
en latín se lo pidió,
que a todos nos pareció
la carta de san Alejo.
Redondilla
Pues no fue el donaire sólo;
2745
por melindre, la madrina,
que aprende de su vecina,
dijo…

MENDO
¿Qué?

GILOTE
Vale por volo.

MENDO
Redondilla
Todo me sabe a alegría;
todo me causa placer,
2750
pero dame que temer
no sé qué malicia mía.
Redondilla
Andan estos caballeros,
que aquí en medio te asentaron
y te honraron y alabaron,
2755
en mis cosas muy ligeros.
Redondilla
Leonardo, que es cortesano,
admítalos en su casa,
adonde por gala pasa
esto del pie y de la mano.
Redondilla
2760
Yo no tengo aquellas sillas,
porque de costillas son,
y un peso de sinrazón
súfrenle mal las costillas.
Redondilla
Aquí está el buey de arado
2765
y el puerco en conversación,
y entrarán en ocasión
que estén en el mismo estrado.

GILOTE
Redondilla
Naciste de buena ley,
y cuando eso no tuvieras,
2770
como esas cosas sufrieras
nunca te faltara buey.
Redondilla
Sé que Enrique te ha cansado,
y Fernando te amohina.

MENDO
Acompaña a la vecina,
2775
Gil, con notable cuidado,
Redondilla
mientras al monte le lleva
Enrique…

GILOTE
¿A quién?

MENDO
A su esposo.

GILOTE
Quien no vive cuidadoso
en la cabeza le llueva.

MENDO
Redondilla
2780
No murmuremos; que todo
puede ser santo.

GILOTE
Es verdad;
pero nunca la amistad
es segura de este modo.

MENDO
Redondilla
Villanos somos, en fin;
2785
no sabemos cortesía.

GILOTE
Yo quiero mi villanía.
Sea unicornio y yo rocín.

MENDO
Redondilla
Allá darás rayo.

GILOTE
¡Amén!
Que quien es cuerdo en su casa,
2790
a solas su vida pasa;
que a solas se pasa bien.

(Vanse, y sale DON FERNANDO y DOÑA ELVIRA, MONDRAGÓN y LEONOR.)

FERNANDO
Redondilla
¿Qué pierdes con el secreto?

ELVIRA
Nunca el secreto es de suerte
que entre tantos se concierte,
2795
y en amando no hay discreto.

FERNANDO
Redondilla
Haz que nos den de cenar;
que en esto, ¿qué ofensa cabe?

ELVIRA
Fernando, a un hombre tan grave
no tengo yo qué le dar.

FERNANDO
Redondilla
2800
Pues ya es tarde para irme.

MONDRAGÓN
Leonor, si mi amor queda,
no hay que replicarme pueda
tu agravio mi enojo firme.
Redondilla
Aquí me pienso quedar;
2805
de dos sábanas la una
en su mitad importuna.

ELVIRA
Danos luego de cenar;
Redondilla
que ha dado en ser porfiado
don Fernando.

FERNANDO
Si yo ceno,
2810
me iré luego.

MONDRAGÓN
[Ap. a su amo.]
Eso condeno;
ni tú eres tan bien mandado.
Redondilla
Porfía, que vencerás.

LEONOR
¿Quién a la puerta tocó?

MONDRAGÓN
2815
Sin duda se te antojó.

ELVIRA
Tocó, y aun abrió, que es más.
Redondilla
Cabalgadura he sentido.

LEONOR
Mi señor es: ¿qué te pasmas?

MONDRAGÓN
¡A media noche fantasmas!…

FERNANDO
2820
Sospecho que es tu marido.

ELVIRA
Redondilla
Ponte detrás de la cama,
que ya sube la escalera.

MONDRAGÓN
¿Y yo?

LEONOR
Vete donde quieras.

(Dentro:)

LEONARDO
¡Hola!

ELVIRA
¡Ya viene!

LEONOR
¡Ya llama!
Redondilla
2825
¡Presto!

ELVIRA
Señor de mis ojos,
¿tan presto?

 (Entra LEONARDO.)

LEONARDO
¿Pues no lo veis?
¿Por acostar?

ELVIRA
¿Qué queréis?
Hame dado unos antojos
Redondilla
de ver cerner y amasar.
2830
En esto me entretenía;
mas ya acostarme quería.

LEONARDO
Pues vámonos a acostar;
Redondilla
que vengo lleno de pena.

ELVIRA
¿Qué ha sucedido, señor?

LEONARDO
2835
Cosa que os dará dolor,
y, de ser posible, ajena.

ELVIRA
Redondilla
¿En don Enrique?

LEONARDO
En el mismo.

ELVIRA
¿Cayó?

LEONARDO
Por ser tan terrible,
y el caballo algo insufrible,
2840
[...]N
X
Nota del editor

«Para completar el sentido y la redondilla, falta aquí un verso, que debió de decir, poco más o menos, así: “se despeñó en un abismo”.»

Redondilla
Quísole poner los pies,
a media legua de aquí,
a un zaino que, para mí,
cual el cobarde lo es;
Redondilla
2845
y viendo un muerto animal
en medio de la carrera,
se espantó de tal manera,
que del camino real
Redondilla
se apartó por unas peñas,
2850
donde dio con don Enrique
en parte que estuvo a pique
de confesarse por señas.
Redondilla
Cansado vengo, y mohino.
Entrad; que yo os lo diré.

ELVIRA
2855
Por cierto, en mal punto fue
la jornada y el camino:
Redondilla
todo ha sucedido mal.

LEONARDO
¡Bastaba ser cosa mía!

ELVIRA
[Ap.]
(Honor, pues no te ofendía,
2860
¿por qué en un peligro igual
Redondilla
como el que miro, me pones?
Mas bien sé que acertar quieres,
porque aprendan las mujeres
a buenas conversaciones.)

(Vanse, y salen MONDRAGÓN Y LEONOR.)

LEONOR
Redondilla
2865
¿A mí me pides consejo?

MONDRAGÓN
Yo soy de manera loco,
que estimo mi vida en poco,
y de perderla me quejo,
Redondilla
mas aquel pobre señor,
2870
que a Leonardo no ha ofendido,
aunque es verdad que ha tenido
mal pensamiento en su honor,
Redondilla
¿por qué ha de perder la vida?

LEONOR
No hará, que no lo verá;
2875
detrás de la cama está,
y la cortina tendida.
Redondilla
En durmiéndose Leonardo
saldréis y os iréis los dos.

MONDRAGÓN
Leonor, ¡por amor de Dios,
2880
que alguna desdicha aguardo!
Redondilla
¿Parécete que es mejor
entre alterado y lo mate?

LEONOR
¡Oh, qué gentil disparate!

MONDRAGÓN
Librar quiero a mi señor.

LEONOR
Redondilla
2885
¡Tente!

MONDRAGÓN
Yo lo haré; mas mira
que después no te arrepientas.

LEONOR
¿Y tú no adviertes que afrentas
con su muerte a doña Elvira?
Redondilla
Que puesto que no es culpada,
2890
dirán todos que lo ha sido,
viendo muerto a su marido.

MONDRAGÓN
Envaino de honor la espada.
Redondilla
Pero vesme aquí que estoy
sin poder salir de aquí:
2895
¿qué será después de mí,
que menos culpado soy?
Redondilla
Porque si este a don Fernando
le da muerte, ha de matar
los cómplices, sin dejar
2900
vida, una vez comenza[n]do;
Redondilla
que de un cierto Veinticuatro
hay una historia espantosa,
de corónicas en prosa
y versos en el teatro.
Redondilla
2905
Este dicen que mató
las criadas y criados,
o inocentes o culpados,
tanto, que no perdonó
Redondilla
a un papagayo que hablaba,
2910
porque no se lo decía,
y a una mona, porque hacía
señas de hablar, y callaba.

LEONOR
Redondilla
Habla bajo; que está cerca
de este aposento su cuadra.

MONDRAGÓN
2915
¿Qué es aquello?

LEONOR
¡El perro ladra!

MONDRAGÓN
¡Leonor, mi muerte se acerca!

LEONOR
Redondilla
¿Habrá sentido Amadís
a don Fernando escondido?
Habla sin hacer ruido.

MONDRAGÓN
2920
¡Cielo!, si aquí no acudís
Redondilla
con vuestra inmensa piedad,
¿dónde habrá tan triste historia?

LEONOR
¡Triste caso!

MONDRAGÓN
¡Qué vitoria
sacáis de aquesta crueldad!

LEONOR
Redondilla
2925
La puerta siento cerrar.

MONDRAGÓN
¡Cerrada, y él sale fuera!
Todo me turba y altera.
Confesor irá a llamar.
Redondilla
Quiérome, Leonor, echar
2930
de esta ventana a la calle.

LEONOR
¡Para que muerto te halle
mañana todo el lugar!

MONDRAGÓN
Redondilla
¿Es muy alta?

LEONOR
No hay ventana
que no esté muy alta.

MONDRAGÓN
¿Habrá
2935
dónde me esconda?

LEONOR
Aquí está
una saca.

MONDRAGÓN
¿Harina, o lana?

LEONOR
Redondilla
Lana, pienso. ¡Estoy turbada!

MONDRAGÓN
¡Mas que la ha de sacudir!

LEONOR
Mi amo siento salir.
2940
La puerta dejó cerrada.
Redondilla
Ven, porque estés escondido.
Camina.

MONDRAGÓN
Delante voy.
¡A saca de lana voy:
yo moriré sacudido!

 (Vanse, y sale LEONARDO, medio desnudo, con espada y broquel.)

LEONARDO
Romance (tirada)
2945
Bien dicen que hay pocos hombres
valientes con muchas letras,
porque en habiendo discursos
no se vengan las ofensas.
¿A cuál hombre ha sucedido,
2950
tan sin cuidado y sospecha,
tan extraña desventura?
¡Que es extraña, aunque no es nueva!
Que habiendo a un rudo villano
condiciones indiscretas
2955
persuadido a tener honra,
pensándolo que lo fuera,
¡vengo a pedirle remedio
para la mayor afrenta,
para la mayor desdicha
2960
que han visto las flacas fuerzas!
¡Ay, cielo; que habéis querido
que mi hinchazón y soberbia,
mis letras, saber y estudio
este desengaño tenga!
2965
Pero ya que me reduce
a tan extraña miseria
mi fortuna, que quien daba
consejo a pedirle venga,
y no a Bártulo ni Baldo,
2970
sino a quien las duras piedras
de largos surcos escribe
con la pluma de una reja,
¡paciencia!; veamos qué dice.
([Llama a la puerta de MENDO.])
¡Ah de casa! (¡Quién dijera
2975
que era yo loco en mi casa
cuando era cuerdo en la ajena!)
¡Ah de casa! ¡Ah, Mendo, ah, Mendo!

(De dentro:)

MENDO
¿Quién llama, que aún es apenas
media noche?

LEONARDO
Quien trae tantas
2980
que apenas podrá tenerlas.
Abrid, y veréis quién soy.

MENDO
La voz conozco.

LEONARDO
¡Quisiera
no ser conocido ya!

MENDO
Antona, presta paciencia.
2985
¡Levántate, por tu vida!;
que a tales horas como estas
no llama en vano un vecino.

ANTONA
Ya me visto. Abre la puerta.

LEONARDO
Soneto
¡Dichoso el labrador, que del arado
2990
vuelve a su casa con la blanca luna!
Come la pobre cena, si hay alguna;
de una simple mujer se acuesta al lado.
Allí, ni por la joya ni el bordado,
con fingidas caricias le importuna;
2995
ni más que de la mesa hasta la cuna
le desvela solícito cuidado.
¡Oh, tiempo miserable, pues que quieres
que esté en un faldellín todo el decoro,
y hasta para el chapín la plata adquieres!
3000
¡Oh, gran desdicha! Pues después que el oro
conquistó por los pies a las mujeres,
perdieron muchos su mayor decoro.

(Sale MENDO, con su arcabuz.)

MENDO
Romance (tirada)
Perdonad; que no he podido
darme en vestir mayor prisa.
3005
¿En qué os sirvo? ¿Qué mandáis?

LEONARDO
Mendo, si lugar me diera
la desventura en que estoy,
a que con prolija arenga
culpara cuantos presumen
3010
gobernar en casa ajena;
pero bastará que os diga
que soy un loco, una bestia,
un necio y un desdichado,
que es la ignorancia más cierta.
3015
Vos, el cuerdo; vos, el sabio,
y vos, Mendo, el que sin letras
fuistes cuerdo en vuestra casa…

MENDO
¿Lloráis?

LEONARDO
No; que sale afuera
la ponzoña de las aguas,
3020
después que Elvira o Elena
me dio virtud de unicornio.

MENDO
Casi entiendo vuestras quejas.
Pero ¡buen ánimo! Aquí
hay arcabuz, plomo y cuerda.
3025
¿Quién os agravia?

LEONARDO
¡Teneos!,
que pasa de esta manera.
Llevóme Enrique a este monte;
cayó Enrique, di la vuelta,
entré en mi casa, acostéme
3030
al lado de aquella fiera,
y estando medio dormido,
oigo a mi lado unas quejas
como de quien se desmaya;
el perro a ladrar comienza,
3035
y Elvira a reñille, dando
culpa a Leonor, su doncella.
Corro la cortina, y veo
que un hombre, la parte estrecha
de la pared y la cama,
3040
viene cayendo a la tierra.
La causa debió de ser
que, como cupiese apenas
y no viese, y respirar
el dolor no le conceda,
3045
se le cubrió el corazón,
y dio gritos de manera
que dijo a gritos mi infamia.

MENDO
¿Qué hiciste?

LEONARDO
Oído apenas,
cuando me acordé de vos
3050
y envidié vuestra prudencia.
Salto y vístome, aunque mal;
tomé mi espada y rodela,
y queriendo ejecutar
el castigo de la ofensa,
3055
imaginé que sería
mejor, cerrando las puertas,
llamaros, porque no puedan
escaparse ni romperlas;
y las ventanas son altas.
3060
Mendo, mi desdicha os duela;
Mendo, mirad a qué punto
quiso la fortuna adversa
reducir mi entendimiento,
pues no hallo cosa que sea
3065
remedio en tanta desdicha,
ni sé a quién los ojos vuelva,
si no es a vos. Advertid
cuánto las cosas se truecan,
pues un villano a un letrado
3070
de esta manera aconseja.

MENDO
Si vos matáis ese hombre,
hacéis pública la ofensa;
porque se engaña quien dice:
“La sangre lava la afrenta.”
3075
Tiempo os queda de venganza.
Fiadme la honra vuestra,
que yo iré con dos criados
adonde el suceso entienda.
Conozco al hombre, y a Elvira
3080
la engañe tanto que crea
que se puede asegurar.

LEONARDO
Estoy tal, que aunque no fuera
tan bueno el medio, tomara
cualquier partido en mi ofensa;
3085
pero advertid que he de estar
guardando siempre mi puerta.

MENDO
Si la hubiérades guardado,
no hubiera sombras en ella.

LEONARDO
¡Ay, Mendo; ay, sabio letrado!
3090
Hoy pongo en las manos vuestras
mi honor.

MENDO
Levanta del suelo.

LEONARDO
¡Aquí cayó mi soberbia!

 (Vanse, y salen GILOTE y ERGASTO, armados graciosamente.)

GILOTE
De mañana nos dan voces.

ERGASTO
Gil, ¿qué pendencias son estas?

MENDO
3095
¿Quién va?

ERGASTO
Nuestro amo está aquí.

GILOTE
Nostramo, Dios le mantenga,
¿de guardas de monumento
nos pone, sin ser Cuaresma?

MENDO
¿Qué digo? Ninguno hable;
3100
seguidme, que hay cosas nuevas.

GILOTE
¿Son de Leonardo?

MENDO
Del mismo.

GILOTE
Pues hagamos una apuesta,
que ha visto alguna fantasma.

MENDO
¡Calla, bestia!

GILOTE
Él es la bestia,
3105
y los que sin ver sus vigas,
quitan las pajas ajenas.

(Vanse, y salen DON FERNANDO y DOÑA ELVIRA, MONDRAGÓN y LEONOR.)

FERNANDO
Octava real
Lo mejor es saltar por la ventana.

ELVIRA
Señor, haráste mil pedazos.

MONDRAGÓN
Mira
que es cosa de gentil.

FERNANDO
Más inhumana
3110
es esperar de un bárbara la ira.

ELVIRA
Que fue por la justicia, cosa es llana.

FERNANDO
Ansí lo imagino, doña Elvira,
por faltarle el valor de darnos muerte.

ELVIRA
A los peligros no es el bronce fuerte.
Octava real
3115
Romped a coces.

MONDRAGÓN
¡Quedo, que han abierto!

(Salen MENDO y sus criados.)

MENDO
Ninguno se alborote. Yo he venido
a sólo remediar el desconcierto,
por mala suerte vuestra sucedido.

ELVIRA
¿Tú júzgasme culpada?

MENDO
No, por cierto.
3120
Mas ¿por cuál ocasión está escondido
don Fernando detrás de tus cortinas?

ELVIRA
Mal haces si flaquezas imaginas.
Octava real
Dejéme hablar por vanidad, que suele
ser causa, en la mujer, de tantos daños;
3125
roguéle que se fuese, importunéle;
pero cególe amor, que es todo engaños.
Llamó Leonardo, y como tanto duele
el honor, que no sufre desengaños,
sin consejo se puso a la defensa;
3130
mas desmayóse, y declaró la ofensa.

MENDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Hay donde pueda huirse o esconderse?

ELVIRA
¿Pues quién queda a la puerta?

MENDO
Él mismo queda.

LEONOR
En mi aposento.

MENDO
A esconderse vaya
donde librarse de la muerte pueda;
3135
que Mondragón ahora podrá hacerse
el que se desmayó.

MONDRAGÓN
Lo que no exceda
de la vida, aquí está para servirte.

FERNANDO
Pues yo me escondo.

MENDO
Todo estriba en irte.

ELVIRA
¿Pues qué remedia este hombre?

MENDO
Verás presto
3140
lo que remedio. Gil, llama a Leonardo;
tú, llama a Antona.

ERGASTO
Voy.

MONDRAGÓN
¿En este puesto?

MENDO
Aquí has de estar.

MONDRAGÓN
Aquí la muerte aguardo.

ELVIRA
Si sales de esto, rústico gallardo,
mi restaurado honor, mi vida es tuya.

MENDO
3145
Al cielo, si te libras, se atribuya.

(Salen ANTONA, LEONARDO y GILOTE.)

ANTONA
Quintilla
Perdona; que el alboroto
licencia nos dio de entrar.

LEONARDO
Todo mi honor anda roto;
pero morir o matar
3150
escojo por mejor voto.

MENDO
Quintilla
Ten el furor y la espada.

LEONARDO
¿Los adúlteros me muestras,
y la pides envainada?

MENDO
En vano la furia muestras,
3155
más que discreta, arrojada.
Quintilla
Entré en tu casa, Leonardo,
con la llave que me diste;
supe el cuento, y es gallardo,
pues cuanta pena tuviste,
3160
darte de contento aguardo.
Quintilla
Detrás de la cama hallé
al hombre que ves, que estando
tan desmayado y en pie,
se desmayó.

LEONARDO
Pues ¿quién fue?

MENDO
3165
Lacayo de don Fernando.

LEONARDO
Quintilla
Pues ¿en mi casa y mi cama?

MENDO
Leonor lo ha metido allí;
mas volverá por su fama,
que ansí me lo ha dicho a mí,
3170
y su marido se llama.
Quintilla
¿No decís que os casaréis?

MONDRAGÓN
¡Señor, perdonad!; que amor
me ha traído donde veis.

LEONARDO
¿Es esto verdad, Leonor?
3175
Que yo gusto que os caséis.

LEONOR
Quintilla
Sí, señor; yo le metí,
como vi que tú llamaste;
no le dije yo que allí,
mas él se turbó…

LEONARDO
Esto baste.
3180
Basta que engañado fui.

ELVIRA
Quintilla
¡Cuitadas de las mujeres!
¡Qué presto nos atribuyen
los hombres sus pareceres!
¡Malhaya las que no huyen
3185
de sus infames placeres!
Quintilla
¡Estas las caricias son,
y este el triste galardón
que de servirles medramos:
siempre sin honra quedamos,
3190
siempre con mala opinión!
Quintilla
¡Bien hayan las que escogieron
una religión estrecha
y a los desiertos se fueron!

LEONARDO
Elvira.

ELVIRA
¡Ya no aprovecha!

LEONARDO
3195
La culpa, Elvira, tuvieron
Quintilla
estos mozos. Por tus ojos,
que cesen ya los enojos;
que nunca yo lo creí.
Mas bien sabes que lo vi,
3200
y que no fueron antojos.
Quintilla
Hombre fue, que no fue sombra.

ELVIRA
Sombra lo incierto se nombra.
Déjame; que yo me iré
mañana a mis padres.

LEONARDO
Fue
3205
sombra que hasta el alma asombra.

MENDO
Quintilla
Antona, ruégala tú,
que quizá se ablandará.

ANTONA
¡Qué enojada estás!

ELVIRA
¡Jesú!
¿Yo infame?

ANTONA
¡Bueno está ya!
Quintilla
3210
Mirad que está arrepentido
del enojo que os ha dado.
¡Mirad que es vuestro marido!

LEONARDO
Si no fuérades criado
de un hombre tan bien nacido,
Quintilla
3215
yo os hiciera castigar.

MONDRAGÓN
Si yo estoy con mi mujer,
¿qué pena me pueden dar?

GILOTE
¿Y qué mayor puede ser
que condenarle a casar?
Quintilla
3220
¡Voto al sol, que es el delito
terrible; mas que lleváis
gran porte en el sobrescrito!

LEONARDO
Yo lo permito.

MENDO
Daos las manos, pues quedáis
[...]
Quintilla
3225
casados.

ANTONA
Y ellos también, a la fe,
que tras un disgusto, fue
siempre boda entre casados.

GILOTE
¿Y qué harán los convidados?

MENDO
Poner en lo firme el pie,
Quintilla
3230
abrid los ojos, guardando
las ocasiones, haciendo
Argos el alma velando,
a sus cosas asistiendo,
y las ajenas dejando.
Quintilla
3235
Nadie se fíe en saber,
por muy docto el bachiller
de la República honrosa,
que es ciencia dificultosa,
esta de guardar mujer.
Quintilla
3240
El peligro que se pasa,
advierta aquel que su honor,
sin este arancel lo tasa,
porque con esto, su autor
3245
dio fin al cuerdo en su casa.