SOL PARADO, Comedia de, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: SOL PARADO, Comedia de, EL. Procedencia: Parte 17 (1621)

Observación: Según RC, p. 494, Fajardo indicó que la comedia se titula también Ascendencia de los maestros de Santiago.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XVII (1621)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 32.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XLVII

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. IX (BAE, CCXI).

Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. IX.

Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- López Fernández, Manuel. "Una comedia de frontera en el teatro de Lope de Vega". Revista de Estudios Extremeños. núm. 1. p. 189–216. 2006.
Nota: vol. 62.

- Pedrosa, José Manuel. "Lope de Vega y El sol parado: mito, leyenda, drama". Texto, códice, contexto, recepción. En: Jornadas de estudio sobre Lope de Vega (en memoria de Stefano Arata). Marcella Trambaioli (ed.). Pescara: Libreria dell’Università editrice. 2006. p. 139-156.

- Romanos, Melchora. "Niveles de funcionalidad del espacio en el teatro histórico de Lope de Vega". Memoria de la palabra. En: Actas del VI Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro. María Luisa Lobato, Francisco Domínguez Matito (eds.). Madrid / Frankfurt: Iberoamericana –Vervuert. 2004. p. 1523-1534.
Nota: vol. 2. Sobre: La campana de Aragón y El sol parado.

- Romanos, Melchora. "Convergencias intradramáticas y extradramáticas del soneto en el teatro de Lope de Vega". "Locos, figurones y quijotes en el teatro de los Siglos de Oro". En: Actas selectas del XII Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro. (Almagro, 15 - 17 de julio de 2005). Germán Vega García-Luengos, Rafael González Cañal (eds.). Almagro: Festival de Almagro; Universidad de Castilla-La Mancha. 2007. p. 407–416.

- Romanos, Melchora. "Procedimientos de dramatización de las fuentes en el teatro histórico de Lope de Vega". "Otro Lope no ha de haber". Atti del Convegno Internazionale su Lope de Vega, 10–13 Febbraio 1999. A cura di Maria Grazia Profeti. Firenze: Alinea. 2000. p. 9–22.
Nota: vol. 2.

- Sâmbrian, Oana Andreia. "In hoc signo vinces: representación y escenificación de las cruzadas en el teatro de Lope de Vega". Huerta Calvo, Javier. Monstruos de apariencias llenos. Barcelona: Grupo de investigación Prolope. 2012. p. 149-166.
Nota: Sobre: El cerco de Santa Fe, La campana de Aragón, El sol parado, El rey sin reino y La Santa Liga.

- Serralta, Frédéric. "Decoro, erotismo y funcionalidad en dos comedias de Lope (El sol parado y La aldegüela)". Cazal, Françoise . Homenaje a / Hommage à Francis Cerdan. Toulouse: CNRS-Université de Toulouse-Le Mirail. 2007. p. 683-691.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1596-1603
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 258.

Dedicatorias

A don Andrés de Pozas, arcediano de Segovia y secretario del Arzobispo de Burgos, Presidente del Consejo de Castilla.

Cómputo de versos

Número: 3033
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 58.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Comendadores
  • Cristianos
  • Moros
  • Músicos
  • Soldados
  • Personajes computables

  • Abenzaide, [alcaide de Sevilla]

  • [Alcino], [criado moro]

  • Alí, [padre de Zayda]

  • Alquindo, [moro]

  • [Ángel], [que no habla]

  • Campuzano, soldado, [gracioso]

  • Carpio, [cautivo]

  • [Celindo]

  • [Criados], [criados de Gazul], [moros], [que no hablan] (2)

  • Daraja, [doncella mora]

  • Don Álvaro, [caballero castellano]

  • Don García [de Haro], [caballero castellano]

  • Don Lope [Ponce], [caballero castellano]

  • [Don Pelayo Pérez Correa], el Maestre [de Santiago], [padre de Pelayo]

  • El capitán Pimentel

  • El príncipe don Alfonso, [hijo de Fernando]

  • El rey Fernando [III el Santo], [padre del príncipe Alfonso]

  • Filena, [serrana], [madre de Pelayo], [esposa de Mengo]

  • Garcipérez de Vargas, [caballero castellano]

  • Gazul, [moro de Medina Sidonia], [galán]

  • Medoro, [moro]

  • Mendiola, [cautivo]

  • Mengo, [villano], [viejo], [marido de Filena], [padrastro de Pelayo]

  • [Moros] (12). Nota: En una acotación aparecen 4 moros que hablan. Más adelante aparecen 8 portando hachas encendidas.

  • [Paje]

  • Pelayo, muchacho, [villano], [hijo del Maestre de Santiago], [hijo de Filena]

  • Pinedo, [cautivo]

  • Sancha, [muchacha villana]; que actúa de [Sancho], [villano]; que se llama también [Dominguillo], [villano]

  • [Soldado]

  • Talaico, [moro]

  • Zaida, [dama mora], [hija de Alí]

  • Zaro, [rey moro de Murcia]

  • Zoraida, [dama mora], [infanta]
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Caballeros cristianos
  • Universo de la guerra. Caballeros moros
  • Universo de la guerra. Soldados
  • Universo de las religiones. Cautivos
  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo del poder soberano. Reyes cristianos
  • Universo del poder soberano. Reyes moros
  • Universo rural. Villanos
  • Tiempo histórico

    Edad Media
    Nota: Reinado de Fernando III de León y Castilla, que reinó entre 1217 y 1252. Don Pelayo Pérez Correa fue nombrado Maestre de Santiago en el año 1242.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Burgos. [España]. Europa. Espacio: palacio real.
    Topónimo: Medina Sidonia. [España]. Europa. Espacio: jardín en un palacio.
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: aposentos del príncipe.
    Topónimo: Écija. [España]. Europa. Espacio: castillo.
    Topónimo: Sierra Morena. [España]. Europa. Espacio: camino a Ciudad Real.
    Topónimo: Mérida. [España]. Europa. Espacio: sede de la orden de Santiago en un convento.

    Acto 2
    Topónimo: Medina Sidonia. [España]. Europa. Espacio: exterior, palacio.
    Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: campo.
    Topónimo: Jaén. [España]. Europa. Espacio: emplazamiento cristiano, casa de Daraja.
    Topónimo: Martos. [España]. Europa. Espacio: camino.

    Acto 3
    Topónimo: Jaén. [España]. Europa. Espacio: emplazamiento cristiano.
    Topónimo: Medina Sidonia. [España]. Europa. Espacio: palacio.
    Topónimo: Sierra Morena. [España]. Europa. Espacio: casa de Mengo, campo.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de años. Nota: Más de doce
    Acto 1: Número indeterminado de días
    Acto 2: Número indeterminado de días
    Entreacto 2 a 3: 12 años
    Acto 3: Número indeterminado de días

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > frontera morisca.

    Extracto argumental

    Acto 1
    D. Pelayo Pérez Correa, noble portugués, ha sido elegido Maestre de Santiago y recibe los parabienes y ánimos para la lucha contra los moros, como el otro D. Pelayo. El Maestre promete desempeñar con honor su nuevo cargo, asegurando que abrevará sus caballos en los caños de Carmona de Sevilla. Se corre una cortina y aparece un altar con Santiago y dieciséis maestres pintados. Ante él, Pelayo Correa realiza sus solemnes juramentos.
    En Burgos, el rey Fernando, enfermo, encarga a su hijo Alfonso la defensa de Córdoba y Écija, ambas amenazadas por el rey de Sevilla. Para ello deberá contar con la ayuda del nuevo Maestre de Santiago.
    En Medina Sidonia, Gazul se despide de su amada Zayda, dándose, en reciprocidad, palabra de no olvidarse durante la ausencia. El moro, pobre aunque de origen noble, pretende conseguir fama en la frontera y, de este modo, lograr la mano de la dama. Para ello ha retado, en Écija, al Maestre de Santiago, D. Rodrigo, sin saber que éste ha muerto y ha sido sustituido por D. Pelayo. Tras la partida de Gazul, llega Alí, el padre de Zayda. Nada sabe él de los amores de su hija y le ha concertado un matrimonio de conveniencia con Abenzayde, alcaide de Sevilla, razón por la que Zayda se queja.
    En Toledo, el Príncipe Alfonso felicita al Maestre de Santiago por su elección y planea con él el socorro de Córdoba. Llega Zaro, el rey moro de Murcia, que entrega la mayor parte de su reino a Castilla, declarándose su vasallo. A cambio, el Príncipe le regala un retrato del rey. Zaro felicita también al Maestre, a quien conoce por su heroica hazaña en Jerez. Este último aconseja entonces al Príncipe que vaya a Murcia a tomar posesión del reino que le ha sido ofrecido con algunos soldados. Mientras, él proseguirá con suficientes tropas hacia Córdoba.
    En Écija, en medio de este contexto bélico, nobiliario y heroico, el soldado Campuzano canta un cantar de vela sobre el muro, que pone el contrapunto antibelicista con tonos de gracioso; pese a ello, cumple bien su oficio y recibe la felicitación del capitán. La tranquilidad es interrumpida por la llegada de Gazul, que se acerca a caballo. El moro, desde fuera de la ciudad, reta al Maestre Rodrigo. El capitán Pimentel le comunica la muerte de aquél y su sustitución por D. Pelayo Correa. Decepcionado, Gazul se va sin aceptar el reto del capitán, por lo que éste piensa que se trata en realidad de un espía. Mandará entonces a Campuzano, que lo lamenta, para infiltrarse en las líneas enemigas y descubrir los propósitos del moro.
    Gazul confiesa a sus compañeros que quiere cobrar fama y está empeñado en que sólo podrá conseguirlo matando a un Maestre de Santiago, aunque quisiera tener un cristiano a mano para desahogar su cólera. Al grupo se acerca Campuzano de espía. Es descubierto y a punto está Gazul de matarlo pero le perdona la vida por gracioso y lo deja cautivo en Medina Sidonia.
    Por otro lado, el Maestre Pelayo se ha perdido en la serranía de la Zarzuela y Darazután. Se encuentra con una típica serrana tan hermosa como necia, que lo acoge en su choza. Ella misma se le ofrece a cambio de que el noble reconozca al posible hijo que surgiere de la unión. En caso de ser varón, se llamará como el padre. Pelayo acepta el ofrecimiento y, para que el futuro vástago sea reconocido, le entrega a la serrana un anillo, para que lo lleve en caso de ser chico, y una cadena, para ser portada por una eventual hija.


    Acto 2
    En Medina, Campuzano se queja de su cautiverio a otros cristianos cautivos. Hablan del nuevo Maestre de Santiago y buscan la manera de huir. Recordando las leyendas de sus milagros, Campuzano invoca la ayuda de la Virgen de la Peña de Francia; durante su oración, se escucha la voz de la Virgen y, previa promesa de visitar su santuario, caen las cadenas y el cristiano queda en libertad.
    En otro lugar de Medina, Gazul se entera por Medoro de que Zayda está prometida al alcaide de Sevilla; se critica la infidelidad de la dama o el interés del padre. Gazul no puede desahogar su cólera en Campuzano pues sólo quedan las cadenas. El moro recibe la huida del cautivo como un mal augurio. Pide entonces el caballo para ir a matar a su rival. Se encamina a Jerez, donde se celebran las bodas de Zayda con Abenzaide.
    Mientras, el rey Fernando, el Maestre y el Príncipe Alfonso comentan la pacificación de Murcia. Deciden que, desde Martos, adonde se dirigen, irán a tomar Jaén y a reconquistar Archidona. Encuentran entonces a Campuzano, que, recién escapado de Medina, se dirige también a Martos porque es su ciudad natal. Tras explicar brevemente lo sucedido, el Rey lo nombra alférez.
    Al mismo tiempo, Gazul y los suyos han llegado a Sevilla. El galán moro aborda a la dama, que está a la ventana, y le reprocha su deslealtad. En ese momento, el esposo llega a visitar a su mujer y Gazul, desde lejos, le arroja por sorpresa una lanza que lo atraviesa de lado a lado. Acto seguido, defendiéndose de los partidarios de éste, logra escapar a Medina Sidonia.
    Rendida Jaén y varias ciudades y pueblos cercanos el Rey planea atacar Sevilla. Para ello hay que tomar primero Gelves y, con esta misión, envía al Maestre y al Príncipe Cuando ellos quedan solos, llega Daraja, bella mora que atrae las miradas del Príncipe. Ella solicita del Maestre que, a falta de su padre muerto, haga cumplir a un enamorado suyo su palabra de casamiento, ya que le quitó la honra para lo cual debe ir a un cortijo donde se encuentra el moro. Pese a que le extraña que una mora se dirija a él para semejantes asuntos, el Maestre consiente. De camino, el Príncipe hace un aparte con el Maestre y solicita que le deje a solas con la bella mora, pues quiere forzarla. Se enzarzan en una discusión. El Maestre no está de acuerdo con esa deshonrosa acción; Alfonso le recuerda que también él tuvo sus amores ilícitos con la serrana durante su extravío en el campo. Pelayo argumenta que al menos se trataba de consentimiento mutuo y de una cristiana.
    Por otro lado, Zaro se encuentra con Gazul. Le cuenta que ha sido expulsado de su reino, Murcia, por rendirse al rey Fernando. Le hace además partícipe de su intención de convertirse al cristianismo por su admiración por el rey cristiano así como por el Príncipe Alfonso y el Maestre de Santiago. Se dispone a embarcarse para Argel para recoger riquezas que ofrecer a los cristianos. En un arrebato de ira, Gazul mata con su daga al traidor. Tomará entonces de Zaro el retrato del rey Fernando y lo engarzará a la cola de su caballo, para afrentar al rey cristiano y conseguir que trate de vengar la injuria el Maestre de Santiago, a quien pretende retar.
    Llegan el Príncipe y el Maestre a casa de Daraja. Entra el segundo y el primero oye sonidos de pelea dentro. Se da cuenta de que en realidad se trata de una celada, de la que salen victoriosos por su valor los nobles cristianos.
    El rey comenta con los suyos que hace días que nada sabe del Príncipe. Llega Gazul, que se pasea a vista del campo cristiano desafiante, a caballo con el retrato, lanza, adarga y soldados moros que lo acompañan. Públicamente, lanza su reto al Maestre de Santiago. Quieren recoger el reto algún noble y el mismo rey, pero es Campuzano quien sale al campo y graciosamente, la espada se niega a salir de la vaina, probablemente porque no ha cumplido su promesa de visitar a la Virgen de la Peña de Francia. Gazul, reconociendo a su antiguo esclavo se lo lleva a rastras ante la maravilla e ira de los circunstantes, que se ponen en pie de guerra.


    Acto 3
    Catorce años después, Pelayo, el hijo del Maestre y de la serrana, votando al sol, se enzarza a la rústica en insultos con su padrastro. La discusión, que gira en torno a la bastardía de Pelayo, está a punto de llegar a las manos. Finalmente Pelayo obliga con un cuchillo a su madre a que le relate la historia de sus orígenes. Así, el joven decide marchar a buscar a su padre y la madre le entrega la sortija y su bendición. Acompañará a Pelayo Sancha, su enamorada, vestida de hombre [así será Dominguillo o Sancho].
    En Medina Sidonia, Campuzano se lamenta de su nuevo cautiverio, del que se siente responsable por no haber cumplido su promesa de ir al santuario de la Virgen. Se arrepiente y renueva su promesa; suena música y de dentro de nuevo la voz de la Virgen, que le reprocha su incumplimiento y se muestra dispuesta a liberarlo si promete cumplir su voto. Asiente Campuzano, la voz le garantiza la invisibilidad y, después de jugar con Gazul y moros a tocarlos sin ser visto, huye. Ante el cerco de Sevilla por las tropas cristianas, Gazul decide desafiar nuevamente al Maestre.
    Al cabo de un tiempo el Príncipe, el Maestre y nobles cristianos comentan la arrogancia con que Gazul se llevó a Campuzano y especialmente la afrenta hecha al rey con el retrato. El Maestre está dispuesto a vengarla. Mientras, llegan Pelayo y Sancha de villanos preguntando por el Maestre, a quien saludan a la villana. Recuerda Pelayo a su padre la historia de la serrana y le muestra la sortija. Reconoce el Maestre a Pelayo como hijo pero le pide que mantenga el secreto por un tiempo. Llega un moro con el desafío de Gazul al Maestre en forma de papel deshonroso que el Maestre debería firmar. El Maestre responde enviando otro papel semejante. Todos los presentes van a responder al desafío.
    Mientras Gazul y los suyos esperan llega Zayda. La dama mora cuenta que su padre la tuvo encerrada en una torre todos los años de su viudez y que ahora la quiere enviar a Sevilla, pues teme por su seguridad en el resto del territorio moro. Gazul la acoge y ambos se sienten felices del reencuentro y de la recuperación del amor. Trae entonces Medoro la respuesta del Maestre al reto de Gazul, insultante y amenazante, que de inmediato comparece en el campo, a caballo, con lanza y adarga y un Mahoma enlazado en la cola de su caballo. Se presenta y expresa su deseo de lavar la afrenta del Rey e insulta a Mahoma (era arriero). Gazul responde altivamente y brinda a Zayda la vida del Maestre. Van al lugar del desafío.
    En el fragor de la batalla, el joven Pelayo demuestra ser muy bravo tirando con su honda. El Rey llega, acompañado por el Príncipe y un noble comentando el asalto de Sevilla, a punto de rendirse, aparece, entonces, el Maestre con la cabeza de Gazul. Pelayo, que también él ha matado moros, es reconocido públicamente por su padre y promete el rey armarlo caballero. El Maestre es enviado a Sierra Morena a continuar la lucha.
    Campuzano, de peregrino, extraviado en su camino al santuario de la Peña de Francia, llega a las sierras de la Zarzuela y Darazután. Le dan albergue Filena y Mengo. La serrana le cuenta que un moro llamado Talayco, rey de Alcalá del Río, anda causando estragos por la comarca. Cuando se disponen a cenar, aparece Talayco con la infanta Zorayda, dispuesto a triunfar sobre el Maestre. Entran, derribando la puerta, en la cabaña de Mengo y Filena que, con Campuzano, huyen perseguidos por los moros. Campuzano topa entonces con el Maestre y le pide que persiga a Talayco, que se ha llevado cautivos a los serranos. Es el día de la Virgen de septiembre, a quien de rodillas pide el peregrino devoto que detenga el sol para facilitar la persecución (ten tu día). Sus ruegos son escuchados, pues, comenzando el sol a caminar, un ángel lo detiene y, mientras esto se hace con música, adentro se da la batalla y entren y salgan acuchillándose moros y cristianos, y Pelayo salga después del Maestre, y los suyos traigan moros cautivos; vienen también Filena y Mengo. El Maestre habla del milagro del sol parado por intercesión de la Virgen, para lograr la victoria completa sobre los moros, que lo convierte en un nuevo Josué de un nuevo Israel (España); expresa su voluntad de construir allí el santuario de Ten-tu-día, para agradecer el favor divino. Filena reconoce a su hijo Pelayo, quien le comunica que el Maestre de Santiago es su padre. Se reconoce también la identidad de Sancha y Mengo admite que ella no es de origen bajo sino hija de un caballero. Se bendice entonces el enlace entre Pelayo y Sancha y se recompensa a todos con parte del botín de los moros.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    Representóla Ríos
    Dramatización de la leyenda sobre el origen del Santuario de Tentudía, que cuyo núcleo es el milagroso hecho del detenimiento del sol para lograr plena victoria sobre los moros en aquellos parajes, triunfo que se atribuía al Maestre de Santiago.
    Lo personajes de nobles moros son en todo semejantes a los del romancero morisco.
    Hay varias referencias o paráfrasis de romances como el Con cartas un mensajero. Más aún, la historia de Gazul, Zaida y Albenzaide es una dramatización del famoso romance Sale la estrella de Venus, que se cita y parafrasea en el acto II. El reto de Gazul en el acto II recoge varios ecos de los romances del Reto de Zamora por Diego Ordóñez.
    En el Acto I un soldado de vela en el muro canta un cantar de velar: Velador que el castillo velas,/ vélalo bien y mira por ti,/ que velando en él perdí.


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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