SIERRAS DE GUADALUPE, Comedia famosa, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Ver / Ocultar sección

Título

Título: SIERRAS DE GUADALUPE, Comedia famosa, LAS. Procedencia: Suelta de la Biblioteca Nacional de Madrid; suelta de la Biblioteca Palatina de Parma

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LAS SIERRAS DE GUADALUPE
Suelta: [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: Vega García-Luengos, Germán: "Los tomos perdidos de comedias raras atribuidas a Lope de Vega que poseyó la Biblioteca de Osuna" (en M.G.Profeti (ed): Otro Lope no ha de haber. Atti del Convegno Internazionale su Lope de Vega. 10-13 febbraio 1999.). Firenze, Alinea Editrice, 2000. 117.
Nota: B.N.E. signatura T-55357(8). Procede, según ha establecido Germán Vega García-Luengos, del denominado tomo 131 de la Biblioteca de Osuna. Se conserva otra suelta en la misma biblioteca con signatura: T-55357(17) (nota de mpr).
Título: LAS SIERRAS DE GUADALUPE
Suelta: [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 15.
Nota: Biblioteca Palatina de Parma.
Título: LAS SIERRAS DE GUADALUPE. COMEDIA
Suelta: suelta
Atribución: Vega, Lope de
Nota: Probablemente del siglo XVIII (nota de mpr).

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IX.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Roso Díaz, José. "Originalidad y manierismo en Las sierras de Guadalupe". Anuario de Estudios Filológicos. núm. 33. p. 253-269. 2010.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

Ver / Ocultar sección

Datación

Fecha: Anterior a 1624
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 558, 606.
Nota: Se escribió antes del 1 de marzo de 1624 según H. Mérimée en "Spectacles", 169 (MB, 558)

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2823
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 558.


CARACTERIZACIONES

Ver / Ocultar sección

Personajes no computables

  • Sin personajes no computables
  • Personajes computables

  • Antón, [criado de don Álvaro], [viejo], [padre de Teresa]

  • Beltrán, [criado de don Juan]

  • Brito, criado, criado [de don Carlos]; que actúa de [Villano]. Nota: Disfraz eventual en el Acto II

  • [Criados] (2). Nota: con hachas

  • Don Álvaro [de Zúñiga], [viejo], [padre de Doña María de Zúñiga], [tío de Don Luis, Doña María y Doña Clara]

  • Don Carlos, caballero, [galán]; que actúa de [Villano]. Nota: Disfraz eventual en el Acto II

  • Don Juan [de Castilla], [caballero]

  • Don Luis [de Sosa], [caballero], [galán], [hermano de Doña Clara y Doña María], [pariente con autoridad de Doña Clara y Doña María]

  • Don Pedro, [caballero], [galán]; que actúa de [Don Carlos], [conde de Vidigueira], [galán]. Nota: Disfraz eventual en el Acto II

  • Doña Clara [de Sosa], [dama], [hermana don Luis], [hermana de Doña María]

  • Doña María de Sosa, [dama], [hermana de doña Clara], [hermana don Luis]; que actúa de [Doña María de Zúñiga ], [dama]. Nota: Se hace pasar eventualmente por su prima

  • Doña María de Zúñiga, [dama], [hija de don Álvaro], [prima de don Luis, doña Clara y doña María de Sosa]; que actúa de [Labradora]. Nota: disfraz eventual asumido en el Acto I.

  • [Paje], [que no hablan] (2)

  • Teresa, [labradora], [hija de Antón], [graciosa]

  • Toribio, [criado de don Álvaro], [gracioso]
  • Universo social

  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo rural. Villanos
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Mérida. [España]. Europa. Espacio: casa de D. Álvaro, calle.
    Topónimo: Sierra de Guadalupe. [España]. Europa. Espacio: hacienda.

    Acto 2
    Topónimo: Sierra de Guadalupe. [España]. Europa. Espacio: campo, hacienda.
    Topónimo: Mérida. [España]. Europa. Espacio: casa de D. Álvaro, calle.

    Acto 3
    Topónimo: Sierra de Guadalupe. [España]. Europa. Espacio: hacienda, campo.

    Duración

    Obra: 2 meses (aprox.). Nota: Mes de septiembre y parte de octubre
    Acto 1: Número indeterminado de días
    Entreacto 1 a 2: 3 días
    Acto 2: 1 día (aprox.)
    Acto 3: Número indeterminado de días

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
      Nota: Con elementos de comedia villanesca, pues pronto la acción se traslada a la sierra y aparecen los labradores, los disfraces de villano... etcétera.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Luego de matar a un hombre en Lisboa, don Luis busca refugio en tierras castellanas y pide amparo para él y sus hermanas, doña María de Sosa y doña Clara, a su tío don Álvaro. El anciano espera la llegada de sus sobrinos para darles la bienvenida y partir de inmediato con su hija doña María de Zúñiga hacia su finca en la sierra de Guadalupe. El encuentro en Mérida de toda la familia provoca el amor inmediato de don Luis por su prima, en tanto que las hermanas lamentan que doña María también deje la casa, pues esperaban encontrar en ella un consuelo para sus cuitas amorosas.
    Mientras los tres hermanos vivían en Lisboa, don Carlos de Portugal pretendió a doña María de Sosa quien, valiéndose de terceros, le escribe papeles en los que corresponde con el mismo sentimiento. En ese tiempo, don Pedro Álvarez Pereira también pretendió a doña Clara y le envió un papel amoroso; la dama, al no saber leer ni escribir, le confió el hecho a su hermana, quien respondió por ella. Don Pedro, feliz por la respuesta recibida, mostró la carta a su amigo don Carlos, pero el galán, al reconocer la letra de su amada doña María de Sosa, cree que la joven no le ha guardado fidelidad. A partir de ese encuentro en que los galanes disputan, queda expuesta un compleja trama de equívocos y cambios de identidad, ya que ni don Pedro ni don Carlos nombraron a sus damas. Mientras cruzaban sus aceros ante testigos, cayó el papel origen de la disputa y fue recogido por don Luis, quien también reconoce la letra de su hermana; el duelo concluye con los dos caballeros encarcelados por orden del Virrey. Don Carlos envía un mensaje a la reja de doña Clara mediante un amigo; don Luis lo descubre y, ciego de ira, mata al mensajero y huye hacia Castilla, adonde lo siguen sus hermanas.
    Doña María de Zúñiga anticipa que el tiempo aclara los más ocultos secretos y, ante el requerimiento de sus primas, revela que don Juan de Castilla desea casarse con ella, pero que ella, a pesar de responder a sus papeles y hablar con él a la reja, no lo ama. Como debe partir hacia la sierra, solicita a su prima María de Sosa que esa noche a las once responda por ella a don Juan, diciéndole que se va por dos meses y que espera verlo en la sierra.
    Don Álvaro deja la casa a cargo de su sobrino don Luis; todos se despiden y casi a las once de la noche, la calle se transforma en el espacio en el que se congregan los galanes. Primero llega don Carlos, que ha huido de la cárcel luego de dar muerte a un guardia, con su criado Brito; en tanto que don Pedro aún está prisionero, ve expedito el camino hasta doña María de Sosa. El caballero sabe por Brito, quien ha seguido las huellas de la dama, que se encuentra en casa de don Álvaro, próxima de su propio hospedaje, y se encamina hacia allí; al mismo tiempo llega don Juan acompañado por Beltrán para ver a doña María de Zúñiga. Los caballeros se observan a medida que se acercan a la reja donde están las dos hermanas, desconfiando cada uno de las intenciones del otro. Al ser testigo don Carlos de que doña María de Sosa habla con don Juan, y no sabiendo que en realidad se está haciendo pasar por su prima Doña María de Zúñiga, es presa de los celos y reclama sus derechos sobre la dama. Sin revelar identidades se baten a espada ante la mirada de las dos hermanas; Brito aumenta la confusión al nombrar a don Carlos como don Pedro Álvarez. El capitán portugués hiere a don Juan, a quien auxilia don Luis, amparándolo en la casa de su tío.
    Mientras tanto, en la sierra de Guadalupe, todo está preparado para recibir a los amos. Teresa y Antón realizan la alabanza de la aldea: la naturaleza otoñal será el marco del amor de los rústicos. Toribio se adelanta para anunciar la llegada de don Álvaro y de su hija; casi al mismo tiempo llegan don Carlos y Brito, que han huido de Mérida tras la reyerta, dando lugar a una escena en dos planos: en uno, los caballeros hablan de los celos y la imposibilidad de seguir viaje a Madrid; en otro, habla doña María de Zúñiga; ya unificada la escena, doña María, viendo que el recién llegado es un noble caballero, le ofrece albergue en su casa. Don Carlos le dice haber acuchillado a don Juan de Castilla; espantada la dama al oír el nombre de su pretendiente, el Conde le relata lo sucedido en Mérida –aunque sin especificar con cuál de las dos primas hablaba don Juan- y crea la misma confusión en doña María, con lo que ambos creen que sus enamorados los engañan y traman vengarse.
    En Mérida, don Luis muestra a su hermana María el papel que esta escribiera a petición de doña Clara; al admitir la joven su autoría, el guardián del honor cree que doña María de Sosa ha engañado a don Pedro, a don Carlos y ha sido causante de la herida de don Juan; a pesar de la acusación, la muchacha mantiene el secreto de su hermana y el de su prima, con lo que se acentúa el malentendido. Al llegar don Pedro, se complica más la trama, pues para salvarle la vida, don Luis, que cree que es don Pedro quien ha acuchillado a don Juan, le indica que oculte su identidad haciéndose llamar don Carlos y que le espere unos días en un lugar cercano. Concluye así el acto primero con identidades cambiadas y doña María de Sosa, víctima de su silencio.


    Acto 2
    Tres días más tarde, se encuentran por fin don Luis y don Pedro. El primero, como guardián del honor, indica el procedimiento legítimo de un pretendiente, pero don Pedro defiende la posición del amante enamorado y correspondido, a la vez que narra desde su punto de vista la situación originada por el papel y los celos de don Carlos; sumiso, solicita el perdón de don Luis, quien sin manifestarlo decide otorgar a su amigo la mano de su hermana María, creyendo que es esta la amada por don Pedro, quien en realidad pretende a doña Clara. Para garantizar el feliz desenlace de la historia, don Pedro deberá trasladarse a Guadalupe haciéndose pasar por don Carlos.
    En la sierra, el verdadero don Carlos, hablando con su criado, alaba la belleza de doña María de Zúñiga y repara en que ambos desconocen sus respectivos nombres. Antón, criado de doña María de Zúñiga, regresa a Guadalupe y relata a su ama que vio a don Juan en Mérida tratando de amores con una de sus primas y que resultó herido por un tal don Pedro Álvarez. La trama se complica más, ya que doña María, sabiendo por su prima doña Clara que don Pedro es el pretendiente de esta, concluye que con quien hablaba don Juan a la reja debió de ser doña Clara, por lo que se convence de la traición de don Juan y doña Clara, descartando la posibilidad de que fuese doña María de Sosa quien se estuviera haciendo pasar por ella siguiendo sus instrucciones. Doña María de Zúñiga cree, por tanto, que el caballero al que tiene amparado en su casa es don Pedro Álvarez. Los celos y el despecho por la que cree traición de don Juan y doña Clara la mueven a mirar con inclinación amorosa al falso don Pedro. Cuando este ofrece amores a doña María de Zúñiga, esta, leal a su prima, apela a la memoria del caballero, pero cuando este aduce la falta de firmeza de su dama, doña María le da la razón y le dice que esperará a que los amores de don Juan y su prima se hagan públicos para poder así aceptar el amor de don Pedro/don Carlos sin que nadie le recrimine nada.
    Entretanto, llega el verdadero don Pedro como don Carlos de Portugal y al encontrar a doña María de Zúñiga le transmite las nuevas de parte de don Luis; la dama conoce parte de la trama aunque confunde las identidades; la escena se produce en dos planos, lo que permite que la dama acompañe a don Pedro y quede celoso don Carlos, quien intenta saber qué busca allí su supuesto rival (pues don Carlos sigue creyendo que don Pedro pretende a doña María de Sosa, aunque en realidad a quien corteja es a doña Clara).
    Mientas tanto en Mérida, en una escena semejante a la de don Carlos y doña María de Zúñiga, don Juan expone a doña María de Sosa la ofensa que le ha infligido su prima; los dos se quejan del olvido de sus amantes y doña María revela al caballero que su prima nunca lo quiso bien. Decididos a olvidar a sus antiguos amores, ambos jóvenes insinúan que están empezando a enamorarse mutuamente.
    Ante el anuncio de la partida hacia Guadalupe se produce una escena con abundantes apartes, donde se hace evidente el enredo. Por su parte, don Juan está decidido a vengarse del hombre que lo hirió, que él cree ser don Pedro, y pregunta a doña Clara las señas de este; Clara para defenderlo de la ira del caballero, le da las señas de don Carlos, pues cree que este sigue en Lisboa y que, por tanto, nada malo puede sucederle.
    En Guadalupe sigue la confusión de identidades: don Pedro se presenta –como don Carlos- a don Álvaro y doña María de Zúñiga, quienes lo albergan en la finca; los graciosos Antón y Teresa rematan la escena con un diálogo cómico, comicidad que continúa en relación con caballos y burros. El caballero que acaba de arribar transmite a doña María el amor de don Luis, pero la joven no se muestra muy receptiva; don Carlos escucha la conversación y en una larga escena en apartes, tanto el caballero como doña María de Zúñiga verbalizan sus sentimientos: la dama, su amor por el falso don Pedro; don Carlos, sus celos por el verdadero don Pedro, pues no sabiendo que está actuando como tercero de don Luis, cree que es él mismo quien requiere de amores a doña María de Zúñiga.
    Despechado porque cree que doña María lo desdeña a favor de don Pedro, Don Carlos, que ya hace ocho días que está en Guadalupe, manifiesta su deseo de partir a Madrid para solicitar el perdón del rey Felipe, por lo que requiere sus ropas y el caballo; su partida inminente decepciona a doña María de Zúñiga, que hace esfuerzos para retenerlo. El acto concluye con una escena en la que convergen gran parte de los personajes: arriban don Luis y sus hermanas, con los consecuentes celos de doña María. Las damas esperan a sus enamorados y don Luis a su prima; todos celan a quien no deben. Don Carlos decide permanecer en la sierra y los apartes permiten al espectador aclarar el enredo, pues cada joven expresa a quién ama.


    Acto 3
    Antonio tiene un encuentro con Teresa ante la mirada celosa de Toribio: los criados duplican la historia que viven sus amos. Hay un marcado erotismo. Ante el enfado de su padre, Teresa desea solicitar a las damas que intercedan para lograr su perdón y autorización para casarse.
    Doña María de Sosa, en un parlamento recolectivo, recuerda la trama reiterando lo mismo que conoce el público; despechada porque se siente olvidada por don Carlos, manifiesta deseos de ver a don Juan y le escribe un papel; los criados le piden que sea la intercesora ante Antonio y mientras la dama acepta proteger a Teresa, Toribio deberá llevar a Mérida la carta para don Juan de Castilla.
    Don Carlos, cada vez más celoso, repara en que dos de las primas se llaman María; al saber que Toribio debe entregar un papel, decide estorbar y se ofrece a llevarlo en su lugar; el gracioso cree que el caballero tiene tratos diabólicos pues ha adivinado para quién es el papel, sin darse cuenta de que él mismo acababa de decirlo. A pesar de sus sentimientos, don Carlos tiene dudas sobre la identidad y acciones de las primas homónimas. Doña Clara, que desea hablar con don Pedro confunde aún más a don Carlos, a quien solicita cite a su galán ante la reja para aclarar el malentendido sucedido en Lisboa por causa de la letra del papel amoroso. El caballero, que finge ser un labrador -nuevo cambio de identidad-, agradece con un abrazo las bendiciones de Clara; doña María de Zúñiga es testigo de la escena, que despierta sus celos, puesto que, creyendo ella que don Carlos es don Pedro, el amado de doña Clara, al verlos juntos piensa que se han reconciliado. Cuando doña María de Zúñiga se presenta airada ante don Carlos, este, en un nuevo malentendido, interpreta sus palabras como la confirmación de que el papel destinado a don Juan que le ha quitado a Toribio es de ella (aunque en realidad es de la otra María), tras lo cual arroja al suelo el escrito. De este modo, ambos amantes quedan despechados, creyéndose traicionados, sin que sea cierto.
    Ya de noche llegan a Guadalupe don Luis y sus hermanas; en sendos apartes todos se preguntan cómo se habrán resuelto sus pedidos. Cuando se retiran a descansar, don Pedro encuentra el papel escrito por doña María de Sosa que don Carlos había arrojado al suelo y al leerlo cree reconocer la letra de doña Clara, debido a que los papeles que en el pasado recibió de esta eran escritos en realidad por su hermana doña María. Al ver que el billete va dirigido a don Juan, se siente traicionado por su dama.
    Por su parte, don Carlos, en conversación con su criado, expresa su deseo de vengarse de don Pedro y de don Juan, pues cree que cada uno de ellos le ha robado a una dama. En esto llega don Juan buscando la casa de don Álvaro y pregunta a don Carlos, fingido pastor, por don Pedro; aquel, que desconoce la identidad del recién llegado, al enterarse de que va a tomar venganza de don Pedro, se presta a ayudarle, con la intención oculta de matar a don Pedro y que el desconocido (don Juan) cargue con la culpa.
    Por otra parte, don Luis y don Pedro analizan la confusa situación generada por los papeles escritos por la misma mano; don Luis aconseja a su amigo que, si tiene dudas, no se case. Las damas, mientras tanto, sufren por celos.
    Don Juan y don Carlos salen armados en busca de don Pedro y, al ver que sus señas difieren de las que dio doña Clara, revelan sus nombres y a la vez a qué damas sirven, pero es doña Clara quien deja expuesta la verdad cuando confiesa que su hermana escribió los papeles porque ella no sabe hacerlo.
    Ante la confusión que aún persiste, don Álvaro resuelve el caso, preguntando a sus sobrinas y a su hija a quiénes aman y ordena que se celebren las bodas. Así doña Clara se casa con don Pedro, doña María de Sosa con don Juan, y doña María de Zúñiga con don Carlos; también la pareja de graciosos, sorprendida en el pajar por Antón, deberá pasar por la iglesia en busca de la bendición. Brito confiesa su parte de culpa en el enredo, pues él mudó el nombre de su amo para salvarle la vida.
    Ya reconciliados, parten hacia Guadalupe para celebrar las bodas; don Carlos concluye la comedia con una variante del título.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

    Ver / Ocultar sección

    Observación: Esta comedia de atribución dudosa a Lope de Vega tiene una trama sumamente compleja debido a los cambios de identidad y al secreto que implica cada relación amorosa.
    La complejidad argumental se reitera a nivel de la representación, dado que abundan las escenas paralelas en espacios dramáticos próximos; en algunos casos son complementarias para permitir al espectador una mayor comprensión de la intriga, y en otros, contrastivas (situación cómica / situación conflictiva de los amos).
    Abundan los apartes; hay escenas eróticas bastante osadas a cargo de los graciosos; se destacan las poéticas descripciones de la sierra y de los distintos efectos del tiempo en la naturaleza


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

    Ver / Ocultar sección