QUIEN TODO LO QUIERE, Comedia famosa



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: QUIEN TODO LO QUIERE, Comedia famosa. Procedencia: Parte 22 (1635)

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XXII (1635)
Nota: Esta es la conocida como Parte 22 perfecta o genuina, impresa en Madrid, 1635, distinta de la Parte 22 impresa en Zaragoza, en 1630, esta última clasificada por Mª G. Profeti dentro de la Colección de Diferentes autores

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Paz y Mélia, A.: Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. (La primera edición en: Madrid, Colegio nacional de sordomudos, 1899.). Madrid, 2ª edición, Blass, S.A. Tipográfica, 1934. 464.
Nota: Signatura mss. 16.798. Letra del siglo XVII.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IX.

Observación: Edición moderna:
-- Lope de Vega, Quien todo lo quiere, Madrid, Espasa-Calpe, 1932
-- Lope de Vega, El sembrar en buena tierra.
Quien todo lo quiere
, Madrid, Espasa-Calpe, 1969.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- El sembrar en buena tierra. Quien todo lo quiere, ed de , Madrid, Espasa-Calpe, 1968
Nota: Colección Austral,1415.

- Quien todo lo quiere, ed de , Madrid, Espasa-Calpe, 1932
Nota: Colección Universal, 1262-1263.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Serés, Guillermo. "Consideraciones metateatrales en algunas comedias de Lope de Vega". Teatro de palabras. núm. 5. p. 87-117. 2011.
Nota: Sobre: Lo fingido verdadero, El castigo sin venganza, El Argel fingido y renegado de amor, La Arcadia, Quien todo lo quiere, ¡Ay, verdades, que en amor...! y Porfiar hasta morir.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1620
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66, 95, 598.
Fecha: 1618-1619
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IX,XXIX.
Nota: En la página XXIX de la edición de la Academia Nueva, IX, se dice que "debió de escribirse hacia 1618 o 1619 a juzgar por un pasaje (p.166) en que se nombra a Nápoles como gobernado por el virrey duque de Osuna, y a la vez está en la privanza de Madrid el duque de Uceda: este último vino al gobierno en 1618, y el de Osuna cayó en 1620".

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2416
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Soldados
  • Personajes computables

  • Bernal (Hernández), gracioso, [criado de don Juan]; que actúa de [Pobre]. Nota: Sale "de hábito" en la Jornada III, "galán con plumas y cadenas". Primero ha aparecido con ricas ropas y después como pobre, muy mal vestido. Al final de la comedia, vuelve a aparecer ricamente ataviado.

  • [Celia], [criada de doña Ana]. Nota: Sale con manto en la Jornada II.

  • Don Fernando, [caballero], [hermano de Doña Ana]

  • Don Juan (de Acevedo), [caballero de poca riqueza], [protagonista]; que actúa de [Pobre]. Nota: Sale "de hábito" en la Jornada III. Se trata del hábito de la Orden de Santiago, que cambia por uno de pobre inmediatamente, vestido de "bayeta vieja". Al final de la comedia vuelve a aparecer ricamente ataviado.

  • Don Pedro, [caballero], [pretendiente de Octavia]

  • Doña Ana, [dama], [hermana de don Fernando]. Nota: Sale con manto en la Jornada II.

  • Fabio, [caballero], [pretendiente de Octavia]

  • Fabricio, [criado del Regente]

  • [Ginés], [vejete], [criado de Octavia]

  • Inés. Nota: En el elenco de Parte 22 aparece una "Inés" que luego no interviene en la comedia. No aparece "Ginés", y sin embargo sí que es un personaje de la obra. Quizás sea un error.

  • Julia. Nota: No interviene en la obra.

  • Leonardo, [caballero], [pretendiente de Octavia]

  • Octavia, [dama], [protagonista (quien todo lo quiere)]. Nota: En la tercera Jornada sale "muy bizarra".

  • [Un criado]
  • Universo social

  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de don Fernando; interior de la casa de Octavia; exterior de la casa de Octavia.

    Jornada 2
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: interior de la casa del Regente; calles de la ciudad.
    Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de don Fernando; interior de la casa de Octavia.

    Jornada 3
    Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: afueras de la ciudad; interior de la casa de Octavia; interior de la casa de don Fernando.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de meses
    Jornada 1: 1 día
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de semanas
    Jornada 2: Número indeterminado de semanas
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de semanas
    Jornada 3: 1 día

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de verosimilitud > urbana.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    Don Fernando refiere a su fiel amigo Don Juan su intento frustrado de casar a su hermana, Doña Ana, con un caballero de su misma condición, pues éste ha sido requerido para cumplir una palabra anterior de matrimonio. Don Fernando pretende por ello que su amigo le cuente, a su vez, el motivo concreto de su desgracia, pero las generalidades que recibe por respuesta hacen que se retire enfadado. Quien sí logra sonsacarle es la hermana de su amigo, Doña Ana, a quien cuenta que el motivo es Octavia, una dama hermosa que desprecia la pobreza de Don Juan. Doña Ana, pese a estar enamorada de éste, le entrega una cadena de oro para que la venda y pueda comprar a Octavia un vestido que desea. El criado de Don Juan, Bernal, a solas con él le lanzará el previsible reproche por no amar a quien realmente lo merece. Y Doña Ana, por su parte, conversa con su hermano sobre los matrimonios concertados sin tener en cuenta el parecer de la mujer.
    Nos encontramos ahora en la casa de Octavia, quien se encuentra rodeada de sus pretendientes, Don Pedro, Fabio y Leonardo. Con ellos conversa sobre literatura, y Don Pedro lamenta la situación del poeta (dramaturgo) en la actualidad, al ser el único oficio sometido al aleatorio arbitrio del público. Octavia pone a prueba el ingenio de los tres caballeros, y promete premiar con una cinta al que le dé la mejor definición de los celos. Las tres respuestas serán ingeniosas y originales, pero el premio será finalmente para Don Pedro. A la casa de Octavia, haciendo alarde de una cortesía a lo gracioso, llega Bernal para entregarle una cadena y tela para los vestidos. Octavia recela del cambio de estado de un pretendiente al que creía pobre, y Bernal, tras calificar a su señor de montañés de buena familia, afirma que "largo tiene de comer", pues "no puede alcanzallo". Tras esto, a las burlas y pullas por parte de Ginés, el vejete criado de Octavia, se suma una nueva humillación para Bernal y su señor, pues Octavia, ante los celos de Don Pedro por el regalo, le regala la cadena que acaba de recibir. Ginés acompañará a Bernal a la salida, pero, compadecido, le pide que diga a su señor la verdad, que Octavia prefiere a Don Pedro como pretendiente por su gran riqueza.
    Cuando Bernal lo hace así, Don Juan decide salir al encuentro de Don Pedro y, tras volver a reivindicar su condición de caballero "de la montaña", que se encuentra en la Corte por un pleito, le reclama la cadena. Tras la negativa de Don Pedro, ambos sacan las espadas, iniciándose una reyerta en la que éste cae herido.
    Huyendo de la justicia, Don Juan acude a casa de Don Fernando, que llega después informado de los hechos, y le participa su decisión de marchar a Nápoles, donde tiene un tío rico que lo acogerá. Don Fernando le ofrece dinero para el viaje, así como una carta de recomendación para el Duque de Uceda, hombre de confianza del Gran Duque de Osuna, Virrey de Nápoles. Don Juan acepta el dinero que don Fernando le proporciona para su viaje, pero rechaza las joyas de su dote que Doña Ana le hace llegar en secreto por medio de su criada. Bernal vuelve a pedir a su amo que tome en consideración el amor que le profesa doña Ana, pero este aduce como inconvenientes la fidelidad a su más querido y fiel amigo, y, ante todo, la persistencia de su amor a Octavia, más intenso cuanto más despreciado.


    Jornada 2
    Don Juan y Bernal ya se encuentran en Nápoles, si bien el caballero, a pesar de los reproches de su criado, no ha conseguido olvidar ni la mujer que ama ni su ciudad. Precisamente sobre Madrid hablará Bernal a un criado del Regente, tío y protector de don Juan, que le pregunta por ella: Bernal hace una tópica laus urbis y presenta la belleza y pujanza de la ciudad como motivo más que suficiente para que sea la Corte del Rey de España. Por otra parte, en la ciudad italiana el Regente ha intervenido ante el Virrey para que conceda alguna gracia a su sobrino Don Juan, y al final se le encomienda el rango de capitán de una compañía que ha de partir a luchar contra los turcos.
    En Madrid, Don Fernando se arrepiente de haber favorecido la precipitada marcha de Don Juan, pues Don Pedro se ha repuesto de su herida. Para compensar a su amigo decide seducir falsamente a Octavia, impidiendo su boda con Don Pedro, y renunciar a ella cuando regrese Don Juan, despejándole así el camino hasta la mujer que ama. Como primer paso, envía a su hermana a tratar su boda con Octavia.
    Ésta recibe en su casa la visita de don Pedro, convaleciente de la herida, y ambos intercambian cumplidos amorosos cuando se anuncia la visita de Doña Ana. La dama, a quien el plan de su hermano no gusta nada, pues implica que don Juan se case con Octavia, encuentra la manera de cumplir el encargo y al mismo tiempo defender sus intereses, que pasan por hacer que Octavia se case con Don Pedro de manera que Don Juan quede libre. Por ello anuncia a Octavia las intenciones de su hermano en presencia de Don Pedro, al mismo tiempo que retrata a Don Fernando como un rico soberbio y necio al que todas las mujeres rechazan. Pero nada sale como lo planeaba: por una parte, Octavia, movida por el conocimiento que tiene de la riqueza de don Fernando, está dispuesta a casarse con él por muchas faltas que tenga; por otra Don Pedro, movido en parte por los celos que sentía ante Don Juan, se enamora a primera vista de Doña Ana.
    Entretanto, Don Juan vuelve a Nápoles tras obtener una victoria contra los turcos que le reporta una merecida fama, y declara a Bernal haber olvidado completamente a Octavia. Una afirmación que no tarda en desmentir cuando Fabio, antiguo pretendiente de Octavia que acaba de desembarcar en Nápoles, le informa del compromiso de la dama con Don Fernando. Don Juan ignora la verdadera y loable intención de su amigo, al que ahora recrimina, y descubre cómo los celos despiertan de nuevo un amor que creía apagado. Al mismo tiempo recibe noticias bien diferentes: por una parte, la reciente muerte de su prima Juana y su tío el Regente le deja un legado de 10.000 ducados de renta; por otra el virrey recompensa su hazaña militar proponiéndolo para el hábito de Santiago. Por ello, además de por su renacido amor, decide regresar a España, no sin antes premiar económicamente a cuantos le han servido.


    Jornada 3
    Don Juan, vestido con el hábito de Santiago, y Bernal, que también ostenta vestiduras dignas de su mejor condición, se encuentran ya a las puertas de Madrid. Pero el deseo del criado de entrar con su señor en la ciudad revestidos de gloria y riqueza se ve truncado, pues Don Juan ha planeado entrar en Madrid en hábito de pobres para comprobar quiénes se pueden llamar sus verdaderos amigos.
    De esta guisa se presentan en casa de Octavia, que se encuentra abatida y enfadada porque Don Fernando, que ha estado posponiendo constantemente la fecha de su supuesta boda con ella, acaba de romper su relación aduciendo celos y haciéndole entender que todo lo ha hecho nada más que por estorbar su boda con don Pedro. Don Juan, que se presenta todavía enamorado y celoso de Don Fernando, ve cómo Octavia le recrimina su imprudencia por presentarse pobre a su casa. Pero acto seguido la joven le informa del comportamiento de don Fernando y, creyéndole extremadamente pobre, le ofrece joyas para que asesine a su antiguo amigo. Así, Don Juan descubre que el comportamiento de su amigo revela más fidelidad que traición. Tras rechazar el encargo criminal de Octavia, Don Juan le pide permiso para volver a visitarla, y ésta acepta siempre que la cita sea nocturna para que no vean entrar a un pobre en su casa.
    Don Juan se presenta también harapiento en casa de Don Fernando y Doña Ana, donde es recibido con la mayor de las alegrías. Allí, tras el relato de la batalla naval librada por don Juan contra los turcos, Don Fernando le ofrece que comparta su casa y su renta a medias con ellos, y manda encargar al sastre vestidos dignos de los recién llegados. Tras aceptar tan generosa oferta, Don Juan pregunta a su amigo por Octavia; cuando don Fernando le dice que la dama está libre y que, si quiere, puede seguir cortejándola, don Juan dice a su amigo que va a despedirse de aquellos con quienes viajó, para dirigirse realmente a casa de Octavia. Muy decepcionada, doña Ana, aceptando el consejo de su criada, decide declararse a don Juan cuando éste vuelva, para estorbar que se case con Octavia.
    Mientras, Octavia ha mandado llamar a don Pedro y se queja con él de que, por sus celos, ha perdido la oportunidad de casarse con don Fernando; pero don Pedro se muestra inmune a los encantos de la voluble dama, y la desengaña diciéndole que ya quiere a otra. Octavia empieza a arrepentirse seriamente de su conducta, cuando Ginés le anuncia la venida de don Juan, que ahora ostenta su verdadero rango social, por lo que Octavia cambia radicalmente su actitud hacia él. Don Juan finge aceptar sus excusas y le dice seguir enamorado de ella, proponiéndole matrimonio. La joven acepta inmediatamente, y Don Juan la emplaza en casa de don Fernando para formalizar el concierto.
    Paralelamente llega a casa de Don Fernando la noticia de la riqueza y ascensión social de Don Juan, quien al volver a su casa expone a su amigo el verdadero motivo que lo había llevado a mostrarse en traje de pobre. Poco después llega Octavia, acompañada de Don Pedro y Leonardo, a casarse con el flamante caballero de Santiago. Pero la dama que todo lo quiere se lleva un merecido escarmiento cuando Don Juan pide la mano de Doña Ana a su hermano, concertándose esta boda junto a la de Bernal y la criada Celia.


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