PREMIO DEL BIEN HABLAR, Famosa comedia, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: PREMIO DEL BIEN HABLAR, Famosa comedia, EL. Procedencia: Parte 21; manuscrito de Melbury House; últimos versos del Acto III
Título: PREMIO DEL BIEN HABLAR Y VOLVER POR LAS MUJERES, Comedia famosa, EL. Procedencia: Suelta (Sevilla, Francisco de Leefdael, s. a.)
Observación: Casi al final del Acto III se dice: "Cien mil ducados de dote / os quiero dar, porque al premio / del bien hablar demos fin."
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
Parte XXI (1635)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Melbury House, Biblioteca privada (Reino Unido)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 496, 509..
Nota: Lleva el título de La gran comedia del premio del bien hablar. Grafía del siglo XVII.
Otras ediciones del siglo XVII
Título: EL PREMIO DEL BIEN HABLAR Y VOLVER POR LAS MUJERES. COMEDIA FAMOSA
Suelta: Suelta (Sevilla, Francisco de Leefdael, s. a.)
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Biblioteca Nacional (España). Junta Nacional del III Centenario de la muerte de Lope de Vega.: Catálogo de la Exposición Bibliográfica de Lope de Vega. Madrid, Biblioteca nacional, 1935. 164.
Nota: Se conservan ejemplare en la Biblioteca Nacional de Madrid. Signaturas R/24105 y T/14806/3; Biblioteque Nationale de París. Signatura YG- 355 (14). Datos confirmados por RRM en el Catálogo On Line.
Observación: Se conoce también una suelta de la comedia del siglo XIX, El premio del bien hablar. Comedia, Madrid, s. i., 1804. Ejemplares conservados en la Biblioteca Nacional de Madrid: signaturas T/14808/10; T/14808/11; T/14809/21; T/55353/12; T/55353/13; T/55353/22; en la British Library: signaturas 11728.h.2.(16.); T.1739.(18.). Datos confirmados por RRM en el Catálogo On Line
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XIII.
Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. I (BAE, XXIV).
Observación: La obra se encuentra también en Comedias escogidas de Frey Lope Felix de Vega Carpio, Madrid, Imprenta de D. M. Ortega, 1826-1830, t. I. y en Teatro escogido de Lope de Vega, con una introducción y la biografía, por Don Eugenio de Ochoa, París, 1838.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
- NAGRADA ZA PORIADOCHNOST, trad. de Derzhavin, Konstantin Nikolaevich, Plavskin, Zakhar Isaakovich, Smirnov, Aleksandr Aleksandrovich, Moscow, Literatura, Veche, 2002
Nota: Traducción al ruso.
- Vega, Ventura de la, EL PREMIO DEL BIEN HABLAR, s.a.
Nota: Ejemplar manuscrito, ca. 1859, incompleto y autógrafo, conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid con signatura MSS/14612/10. Representada el 25 de noviembre de 1859, según la ed. de Obras escogidas de Ventura de la Vega, Barcelona, 1894.
- , EL DEFENSOR DE LAS MUJERES O EL PREMIO DEL BIEN HABLAR, s.a.
Nota: Ca. 1806. Comedia en tres actos. Emp.: Esto se ha de hacer así (h. 3)... Fin.: perdonad sus muchos yerros (h. 22v) / de Lope Felix de Vega Carpio; refundida y arreglada.
Bibliografía secundaria
- Antonucci, Fausta. "Organización y representación del espacio en la comedia urbana de Lope: unas calas". Blecua, Alberto; Arellano, Ignacio; Serés, Guillermo . El teatro del Siglo de Oro. Edición e interpretación. [Madrid] / [Frankfurt am Main]: Universidad de Navarra; Iberoamericana; Vervuert. 2009. p. 13–27.
- Blue, William R.. Spanish Comedy and historical contexts in the 1620s. Pennsylvania: The Pennsylvania State University Press. 1996.
- Brioso Santos, Héctor. "La Sevilla americana en Lope de Vega: viajeros teatrales y amantes novelescos". Texto, códice, contexto, recepción. Jornadas de estudio sobre el teatro de Lope de Vega (En memoria de Stefano Arata). (Pescara 25–26 novembre 2004). A cura di Marcella Trambaioli. Pescara: Librería dell'Università Editrice. 2006. p. 41–55.
- Cornejo, Manuel. "Algunas funciones del espacio sevillano en las comedias de Lope de Vega". Domínguez Matito, Francisco; Lobato, María Luisa. Memoria de la palabra : Actas del VI Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro, (Burgos-La Rioja 15-19 de julio 2002). Madrid / Frankfurt: Iberoamericana / Vervuert. 2004. 1, p. 559-570.
- Gómez de las Cortinas, José Frutos. "La génesis de Las paredes oyen de Ruiz de Alarcón". Revista de Filología Española. núm. 35. p. 92-105. 1951.
- Herskovits, Andrew. "Towards a positive image of the jew in the comedia". Bulletin of the comediantes. núm. 2. p. 251-282. 2005.
Nota: vol. 57.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1624-1625
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 70, 98.
Nota: Antes, en todo caso, del 18 de noviembre de 1625, año de su venta (MB, 98)
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2666
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 70.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: en casa de Leonarda; en un balcón de la casa; en la calle; en una posada, a las afueras de Sevilla.
Acto 2
Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: en casa de Leonarda (sala).
Acto 3
Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: en casa de Leonarda (en el aposento de Leonarda; en el aposento de Feliciano).
Duración
Acto 1: 1 día. Nota: La acción da comienzo por la mañana y transcurre durante el día.
Entreacto 1 a 2: 2 días. Nota: Entre el acto I y el II han transcurrido dos días.
Acto 2: 1 día. Nota: La acción da comienzo al amanecer y transcurre durante el día.
Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de horas
Acto 3: 1 día. Nota: La acción de este acto da inicio en el mismo día en que finalizó el acto anterior. Transcurre durante el día.
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Extracto argumental
Acto 1
En su casa de Sevilla, de vuelta de misa, Leonarda y su esclava Rufina comentan el revuelo que ha provocado entre la juventud la presencia de la primera, hija de un rico indiano de noble ascendencia española; semejante revuelo lo atribuye Leonarda a la riqueza de su dote más que a su belleza natural, que, sin embargo, no es poca. Entre los jóvenes, Rufina ha reparado en la presencia don Diego, el maldiciente hermano de don Pedro, pretendiente declarado éste último de Leonarda, y en la de un apuesto forastero.
La conversación entre dama y esclava es interrumpida por la llegada de don Juan de Castro, que irrumpe en la estancia acompañado por su criado Martín y pidiendo refugio, o más bien, al reconocer a un ángel en la bella Leonarda, acogiéndose a sagrado. La dama acepta proteger a los recién llegados mientras Rufina se asegura de que los perseguidores han sido despistados. A continuación, don Juan relata el motivo de su intempestiva presencia. De nombre Juan de Castro, es un caballero madrileño de nacimiento, pero con ascendencia gallega, que ha llegado a Sevilla con la intención de embarcarse para las Indias, ya que ha malherido, suponemos que en Madrid, a un caballero que injuriaba a las damas. Entretenido en Sevilla a la espera de la partida de la flota, ese mismo día se ha detenido en la puerta de la Magdalena, donde ha presenciado una desagradable escena: don Diego, caballero sevillano, ha insultado a todas las mujeres que salían de misa, incluida Leonarda, dama de la misma ciudad y comprometida en matrimonio con el hermano del propio difamador, don Pedro, sobre la que ha descargado toda clase de improperios. Don Diego desaprueba esta unión ya que considera que Leonarda, hija de un indiano, es de baja cuna. Don Juan, que no puede sufrir que se insulte a las mujeres en su presencia, ha reñido con don Diego y lo ha herido, al parecer, de gravedad. Leonarda desvela entonces su identidad y, tras explicar la nobleza del origen vizcaíno de su padre, se muestra dispuesta, en reconocimiento de su noble acción, a socorrer a don Juan, ocultando a éste en el aposento de la esclava Rufina y a su criado en el pajar.
Momentos después del diálogo entre don Juan y Leonarda, llega el hermano de la dama, Feliciano, acompañado por don Pedro y por Carrillo, criado de éste último. Feliciano pone a Leonarda al corriente del altercado de don Diego y expresa que están dispuestos a vengarse dando muerte al forastero. Leonarda se declara ya enterada de lo ocurrido, algo comprensible, además, arguye, dada la conocida maledicencia de don Diego. Los perseguidores se marchan en busca de don Juan. A continuación, don Antonio, padre de Leonarda y Feliciano, aparece en escena; enterado de la causa por la que don Juan desenvainó contra don Diego, aprueba el proceder del forastero.
Don Pedro y don Feliciano llegan hasta la posada en la que se hospeda don Juan y descubren allí a una hermosa dama, de nombre doña Ángela, que resulta ser hermana de éste. Feliciano queda prendado al instante de la dama y comienza a cortejarla. Carrillo y don Pedro deciden reanudar la búsqueda de don Juan sin Feliciano, entretenido en complacer a la bella doña Ángela. De vuelta a su casa, Feliciano explica a su hermana su repentino enamoramiento y le confiesa que ha dejado al dueño de la posada donde se hospeda Ángela cincuenta escudos para el regalo de la dama. Ante la sorpresa de Feliciano, Leonarda no sólo aprueba estos súbitos sentimientos, sino que lo reprende por haber dado tan mísera suma en lugar de haber ofrecido su rica casa a la mujer a la que ha dado el alma. Con el regocijo de Feliciano y los preparativos para trasladar y alojar a doña Ángela en la casa finaliza el primer acto.
Acto 2
Han pasado dos días desde la llegada de don Juan a Sevilla: ... es possible -dice don Juan- que en dos dias / cosas por vn hombre passen, / que aun en dos años parecen / impossibles de contarse. El amanecer lo ha sorprendido despierto y asombrado por los extraordinarios acontecimientos que ha vivido durante la noche: el descubrimiento de que su hermana doña Ángela se encuentra en la misma casa que él y el encuentro amoroso con Leonarda en el aposento de ésta. Todo ello como premio del bien hablar, o mejor, de no permitir que otro hablara mal. Martín, el criado de don Juan, sin embargo, no ha tenido tanta suerte, ya que, cuando fue a la cocina para encontrarse con la esclava Rufina, la oscuridad del cuarto hizo que confundiera a la muchacha con un enorme mastín, que, tras recibir un beso en el hocico, lo persiguió furiosamente por toda la casa.
Martín se queda solo y es abordado por Leonarda, que sospecha que doña Ángela no es en realidad la hermana, sino la amada de don Juan. Los intentos del criado por sacar de su error a la dama son desoídos por ésta. Otra vez solo, Martín es abordado por Feliciano. El criado de don Juan se hace pasar por cajero con el fin de justificar su presencia en la casa. La artimaña es socorrida a tiempo por Leonarda, que dice haberle comprado unas "randas". Feliciano pide disculpas a Martín, que aprovecha la ocasión para cobrarle el inexistente género.
Ángela asegura a continuación a Leonarda que la única relación existente entre ella y don Juan es la de parentesco: son en efecto hermanos y ella no debe desconfiar de la nobleza del origen y del proceder de ambos, que no engañarían de tal forma a la generosa Leonarda. Ésta acepta la explicación y se compromete a favorecer a don Juan si Ángela hace lo propio con Feliciano.
Un poco más tarde llega a la casa don Pedro, que viene a tratar de su compromiso matrimonial con don Antonio, padre de Leonarda. Don Pedro explica a don Antonio el delicado estado de don Diego, cercano a la muerte, lo que lo convierte en rico mayorazgo y excelente partido para la rica Leonarda. Don Antonio concluye que el enlace no debe retrasarse más, dada la igualdad de los contrayentes. Leonarda no muestra entusiasmo alguno ante el casi cerrado enlace, hecho que hace dudar a don Pedro, que no está seguro de que la dama esté dispuesta a aceptarlo.
Desgraciadamente, don Juan ha escuchado la negociación y se muestra enfurecido con Leonarda, a pesar de que ésta reafirma sus sentimientos y se declara decidida a desbaratar el pactado enlace con don Pedro. Don Juan no la cree e insiste en su desdicha, prestándose ella, para convencerlo, a firmar en un papel que será su esposa.
A continuación, don Juan se encuentra con Feliciano, a quien declara su verdadera identidad; se reconoce matador de don Diego, aunque, como bien dice, en justa lid entre caballeros, y le revela que doña Ángela es su hermana, algo que Feliciano ya sabía. Don Juan reconoce haber abandonado su supuesto escondite en un monasterio para visitarla, enterado de que la generosa Leonarda la había hospedado en su casa. Ya que su hermana ha decidido hospedar a Ángela, facilitando su relación, Feliciano decide alojar secretamente en su casa, en su aposento, a don Juan, no sin antes advertirle que debe permanecer en absoluto silencio, ya que podría ser descubierto a causa de una puerta que hay en la habitación y que comunica con la de su hermana.
Al salir del aposento en el que queda instalado don Juan, Feliciano encuentra a Leonarda, que lo hace partícipe de la pesadumbre que le produce tener que contraer matrimonio con don Pedro, con el que don Antonio está firmando las escrituras de su casamiento pese a sospechar que su hija no lo ama. Feliciano no quiere que su hermana se case con un hombre que odiará a su amada, Ángela, por ser la hermana del matador de don Diego. Ambos hermanos dicen desconocer a don Juan, pero alaban su fama. Feliciano explica a Leonarda que don Juan vive en un Monasterio cercano, pero que irá a buscarlo para que lo conozca.
Leonarda y Rufina, Ángela y Martín, han perdido en la casa la pista de don Juan y temen que haya escapado. Aparece entonces Feliciano con él. Cuando Leonarda y don Juan son presentados fingen no conocerse. Feliciano se compromete a evitar la boda entre su hermana y don Pedro, y a casarla con quien ella elija. Por su parte el criado Martín sigue representado su papel de cajero en casa de Leonarda y Feliciano. El acto segundo finaliza con la fingida vuelta de don Juan al supuesto Monasterio.
Acto 3
Ese mismo día, Feliciano muestra a don Antonio su descontento por la boda entre Leonarda y don Pedro, pero don Antonio no entiende el cambio repentino de parecer de su hijo, convencido de que es gran amigo de don Pedro. Feliciano revela entonces que don Diego está en realidad fuera de peligro y que la fortuna aportada por don Pedro al matrimonio será por tanto menor, mereciendo mejor marido Leonarda. Don Antonio, sin embargo, confiesa a su hijo que está decidido a que la boda se celebre cuanto antes, precisamente por la amistad que existe entre don Pedro y Feliciano.
Mientras tanto, en el aposento de Leonarda se encuentran don Juan, que ha accedido a él a través de la puerta que comunica las estancias de los hermanos, Ángela, Leonarda y Martín. Para entretener a don Juan, Ángela cuenta una ficción y Leonarda un sueño que dice haber tenido; la clave de ambos relatos es, claro está, la historia de amor que protagoniza cada una de ellas. Martín, haciendo alarde de su donaire, apostilla la narración de las damas con otro cuento.
Entra entonces Rufina para relatar la discusión que han tenido Feliciano y don Antonio, tras la cual el padre ha decidido celebrar la boda de Leonarda y don Pedro esa misma noche. Don Juan, desesperado, ya que piensa que Leonarda acabará obedeciendo a su padre y se casará con don Pedro, aconseja a su amada revelar a don Antonio que don Diego ha maltratado en público su linaje. Leonarda, que no está dispuesta a que se produzca una confrontación entre ambas familias, desestima la proposición de su amado. La discusión entre los enamorados es interrumpida por la presencia de Rufina, que anuncia la inmediata visita del padre de Leonarda al aposento, debiendo esconderse Juan y Martín.
Don Antonio reprocha a su hija su indiferencia ante los fabulosos regalos de su futuro marido y, para convencerla de que debe casarse con don Pedro, le dice: No es mejor hija emplearte / en quien puedas tu dezir, / por conocerle, y tratarle, / que está dentro de tu casa?, a lo que Leonarda muy hábilmente responde: Yo quiero casarme/ con quien en tu casa viue. Satisfecho con esta respuesta, a la que da su bendición, don Antonio abandona el aposento de su hija.
En otro lugar de la vivienda don Antonio tropieza con doña Ángela y, cuando descubre que no sólo es hermana de don Juan, sino que está alojada en su casa, comprende la repentina oposición de Feliciano a sus planes de boda: su hijo Feliciano se ha enamorado de la hermana de don Juan, y de éste a su vez está enamorada Leonarda. Para impedir cualquier contratiempo en la realización de la inminente boda, don Antonio encierra bajo llave en su aposento a doña Ángela.
Al no advertir don Juan la presencia de su hermana en la casa, cree que Feliciano no ha podido impedir el matrimonio de su hermana con don Pedro y la ha raptado para asegurarse de todas formas el enlace. Don Juan discute con Leonarda en su aposento por este motivo. Leonarda defiende a su hermano, pero, poco después, cuando éste se presenta, le pide explicaciones, asegurando Feliciano que desconoce el paradero de su amada
Don Antonio conmina a Leonarda a recibir los regalos enviados por don Pedro y a aceptar, como hija obediente, al esposo con el que ya está acordado el matrimonio, pero comete el error de repetirle que se case con quien, figuradamente, es hombre de la casa. Mientras tanto, don Pedro y sus deudos ya han llegado, dispuestos a celebrar la boda.
Don Antonio sorprende en su aposento a Leonarda y a don Juan cogidos de las manos y el galán le anuncia que Leonarda es su mujer. Don Antonio acepta los hechos, ya que su hija, en realidad, no lo ha desobedecido, pues se ha casado con quien, según su padre le dijo, en este aposento / hallasse. También cogidos de las manos descubre don Antonio en el aposento de Feliciano a su hijo y a doña Ángela, liberada ya de su prisión doméstica.
Don Pedro, que ha notado a lo largo de la obra el desinterés de Leonarda por su persona, acepta la situación y ofrece noblemente su amistad a todos los presentes. Don Juan recuerda a su suegro que tiene sangre del conde de Aranda y Lemos, y éste le ofrece los cien mil ducados de dote de su hija. La comedia acaba con el anuncio de una tercera boda, la que contraerán el criado Martín y la esclava Rufina, quienes, haciendo gala de su donaire, salen a escena ‘vestidos de nouios de graciosidad’ e invitan a la concurrencia a sus bodas para el día siguiente, si es que antes no me arrepiento, concluye Martín..
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: Castro-Rennert (1969, 485) advierten que en el primer acto se menciona a Cervantes.
La representó Tomás Fernández en San Lorenzo el Real antes de 18 de noviembre de 1625.