PRUEBA DE LOS AMIGOS, Comedia famosa, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: PRUEBA DE LOS AMIGOS, Comedia famosa, LA. Procedencia: Manuscrito autógrafo y apógrafo Gálvez; P2; versos finales del Acto III.
Observación: Dice Feliciano en los últimos versos del Acto III: "Adiós, señores testigos. / Y aquí Belardo dio fin / a una historia que es, en fin, / la prueba de los amigos."
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 334-339.
Nota: Biblioteca Nacional. Res/168. Signatura confirmada por RRM en el Catálogo On Line
Fechado en Toledo el 12 de septiembre de 1604. Lleva el título de La prueba de los amigos. Comedia famosa.
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Tipo: Gálvez (apógrafo)
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Iriso Ariz, Silvia: "Estudio de la colección Gálvez: fiabilidad y sentido de los apógrafos de Lope de Vega". Barcelona, Anuario Lope de Vega, III, pp. 99-131, 1997. 106.
Nota: Signatura mss. 22423, ff. 117r-178r. Se incluye en el tomo III de la llamada Colección Gálvez que contiene copias apógrafas. Lleva el título de Comedia famosa la prueba de los amigos.
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 338.
Nota: Copia Durán del autógrafo. Mss. 15111, signatura confirmada por RRM en el Catálogo On Line.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XI.
Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XIII.
Ref. bibliográfica: Lope Félix de Vega Carpio: Comedias inéditas de Frey Lope de Félix de Vega Carpio. (Tomo I (y único). Colección de libros españoles raros o curiosos, tomo 6.). Madrid, Imprenta de M. Rivadeneyra., 1873. I.
Observación: El tomo mencionado de Rivadeneyra es único, pues la muerte vio truncado su proyecto de publicar varios tomos. Este tomo incluye las comedias: La prueba de los amigos, Amor con vista, Amor pleito y desafío y Un pastoral albergue. Al menos las tres primeras también fueron publicadas por separado por el mismo Rivadeneyra (Madrid, M. de Rivadeneyra, 1873).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- La prueba de los amigos, ed de Simpson, Lesley Byrd, Berkeley-Madrid, University of California Press - Gráficas Reunidas, 1934
Nota: Colección Autógrafos de Lope de Vega Carpio.
- La prueba de los amigos, ed de Cossío, José María de, Madrid, Instituto de España, 1963
Nota: Ed. facsímil del ms. autógrafo y transcripción anotada.
- La prueba de los amigos, ed de Ziomek, Henryk, Athens, University of Georgia Press, 1973
Versiones y traducciones
- Schroeder, Juan Germán, LA PRUEBA DE LOS AMIGOS, s.l., s.e., 1986?
Nota: Ejemplar manuscrito-fotocopiado, conservado en la Biblioteca de la Fundación Juan March con signatura T-20-Sch.
Bibliografía secundaria
- Alcántara Mejía, José Ramón. "El arte de hacer comedias: la transición de la teatralidad en tres obras de Lope, Alarcón y Tirso". González, Aurelio; Miaja de la Peña, María Teresa; et. al.. Estudios de teatro áureo: texto, espacio y representación: actas selectas del X Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de oro. [México]: Universidad Autónoma Metropolitana. 2003. p. 87-102.
- Antonucci, Fausta. "Organización y representación del espacio en la comedia urbana de Lope: unas calas". Blecua, Alberto; Arellano, Ignacio; Serés, Guillermo. El teatro del Siglo de Oro. Edición e interpretación. [Madrid]; [Frankfurt am Main]: Universidad de Navarra; Iberoamericana; Vervuert. 2009. p. 13–27.
- Castro, Américo. "Alusiones a Micaela de Luján en las obras de Lope de Vega". Revista de Filología Española. núm. 5. p. 256-292. 1918.
Nota: Sobre esta comedia en p. 272.
- Escárcega Rodríguez, Ignacio. "La prueba de los amigos de Lope de Vega, como un modelo de formación actoral". En: II Congreso Iberoamericano de Teatro: América y el teatro español del Siglo de Oro (Cádiz, 23 - 26 de octubre, 1996). Concepción Reverte Bernal y Mercedes de los Reyes Peña (eds.). Cádiz: Patronato del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz; Universidad de Cádiz. 1998. p. 351–358.
- Fernández, Jaime Antonio. "Tensión de valores (honor-riqueza) en La prueba de los amigos de Lope de Vega". Anales de Literatura Española. núm. 5. p. 109–119. 1986-87.
- González-Ruiz, Julio. "Monstruos ambiguos: Homoerotismo femenino en La prueba de los ingenios (1617)". González-Ruiz, Julio. Amistades peligrosas. El discurso homoerótico en el teatro de Lope de Vega. New York: Peter Lang. 2009. p. 21-48.
- Martínez Tolentino, Jaime. "El indiano en tres comedias de Lope de Vega". Teatro. núm. 15. p. 83–96. 2001.
Nota: Monográfico sobre: América en el teatro español del Siglo de Oro. Héctor Brioso Santos, (coord.).
- McGrady, Donald. "El incidente del 'neonato' en La señora Cornelia". Cervantes. núm. 2. p. 198–200. 2008.
Nota: vol. 28. Sobre un motivo presente en: El Patrañuelo de Timoneda, La prueba de los amigos y El mayordomo de la duquesa de Amalfi de Lope y la novela de Cervantes.
- McGrady, Donald. "Further Notes on the Sources of Lope de Vega's La prueba de los amigos". Hispanic Review. núm. 48. p. 307–317. 1980.
- Morley, S. Griswold. "Dos notitas sobre Lope de Vega". Nueva Revista de Filología Hispánica. núm. 15. p. 193-197. 1961.
Nota: Hace referencia a: La prueba de los amigos, Los porceles de Murcia y Quien ama no haga fieros.
- Simpson, Lesley Byrd . "The sources of Lope de Vegà's "La prueba de los amigos"". University of California Publications in Modern Philology. núm. 6. p. 367-376. 1930.
Nota: vol. 14.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1604
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 334.
Nota: Manuscrito autógrafo fechado el 12 de septiembre de 1604.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3104
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 60.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Nota: Ambientada en Madrid en 1601, cuando la Corte se traslada temporalmente a Valladolid.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: Calles de Madrid y aposentos de Feliciano y de Dorotea.
Acto 2
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: Calles y aposentos de Feliciano y Dorotea.
Acto 3
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: Calles y prisión.
Observación: El manuscrito en su inicio indica pasa en Madrid.
Duración
Entreacto 1 a 2: 3 meses
Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de semanas. Nota: Un personaje ha viajado a Sevilla y allí ha permanecido más de 8 días.
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Extracto argumental
Acto 1
Muerto el padre de Feliciano, éste ha heredado toda su fortuna, que se cifra aproximadamente en treinta mil ducados. Hasta su casa, en Madrid, acuden Fabio, Fabricio, Tancredo y Fulgencio para darle el pésame. También se acerca Leonarda y le recuerda que, una vez superado el obstáculo aducido por Feliciano para retrasar el enlace: su falta de hacienda, de la que se veía privado por la austeridad del difunto padre, el honor de la muchacha exige que ahora cumpla su palabra de amor: que por darte gusto fui / a iguales padres traidora. Leonarda teme que Feliciano "vuelva la cara" al compromiso por estar enredado en amores con la cortesana Dorotea. Cuando se marcha Leonarda, Feliciano reconoce a Galindo, su lacayo, que él la gozó y le dio su palabra, pero ahora no quiere compromisos, sino disfrutar de la hacienda heredada uno o dos años pródigamente. Galindo le responde, no obstante, que quien jura y quita el honor / ha de cumplir o morir. Para reponerse del enfado que le ocasiona esta situación, Feliciano, disimulando el luto con ayuda de la noche, decide visitar a Dorotea.
La casa de Dorotea es centro de concurrencia varonil. Hasta allí acuden Oliverio, Fernando, Liselo y Justino, aunque Dorotea tiene preferencia por un militar llamado Ricardo. A continuación, llega Clara, criada de la cortesana, para comunicarle que ha presenciado el cortejo fúnebre de Everardo, padre de Feliciano, por lo que éste se ha convertido en rico gentilhombre. Ante la llegada de Feliciano y Galindo, Dorotea hace salir a todos para atrapar sutilmente al infeliz heredero, al que hará creer que su interés por él se funda sólo en amor. La cortesana empieza por fingirse abandonada, pues Feliciano ha pasado un día entero lejos de ella, y simular un desmayo; Galindo, sin embargo, consciente de la treta de Dorotea, habla de ratones y al instante se repone ésta. El enamorado le explica entonces que su ausencia se debió al fallecimiento de su padre. La salida de Galindo para traer la cena, pagada, claro está, por Feliciano, da pie a que Dorotea y Clara, su criada, vayan sacándole dinero al ingenuo amador, incapaz de captar que el amor de la cortesana no es sino interés económico y dispuesto a retrasar el cumplimiento de la palabra dada a Leonarda mientras se vea de tal modo correspondido por Dorotea. Cuando regresa Galindo, Clara le pide que se alíe con ellas para desplumar a su señor, algo a lo que se niega el criado. Seguidamente las dos mujeres se percatan de que Ricardo ha llamado a la puerta y mandan salir a Feliciano y Galindo, pues Dorotea les advierte que su "hermano" es muy celoso.
Esa misma noche, Leonarda, disfrazada de hombre, ha salido a la búsqueda de su ingrato amado, al que encuentra en compañía de Galindo. La dama aprovecha para advertirlos de que Dorotea piensa desplumar a un reciente heredero con la idea de transferir la ganancia a Ricardo, alférez gallardo que se pasea por Madrid. Las palabras del fingido caballero despiertan las sospechas de Feliciano, que aumentan con la algarabía y las palabras cariñosas de Ricardo y Dorotea, que despachan gustosamente la cena pagada por Feliciano. Éste llama al fingido hermano, pero Galindo, con cautela, le recomienda pagar a un grupo de hombres bravos que escarmienten a Ricardo sin quedar él involucrado. Cuando van en busca de hombres que los ayuden a deshacer la fiesta, Ricardo sale a la calle espada en mano y encuentra a Leonarda, que le confiesa ser mujer y haber salido en busca de su galán, ofreciéndose Ricardo a acompañarla hasta su casa. A continuación regresan Feliciano y Galindo, acompañados de Fulgencio y Fabricio. Como Ricardo ya no está, suben todos a cenar a casa de Dorotea.
Acto 2
Tres meses más tarde, Ricardo se declara enamorado perdidamente de Leonarda, la mujer que sólo adora a Feliciano. El propio Ricardo, además, lamenta que Dorotea se esté aprovechando de la herencia e ingenuidad de Feliciano, sin comprender, por otra parte, que éste prefiera a una cortesana antes que a Leonarda, que es una mujer discreta, hermosa, principal, gallarda y enamorada.
En medio de la riqueza, Feliciano es un hombre excesivamente desprendido, lo que provoca que muchos se aprovechen de su situación. Su magnífica casa está adornada con cuadros, escritorios, bufetes y bordados; un paje le trae el espejo, otro la espada y la capa; Galindo limpia su sombrero y dos músicos cantan romances. A Ricardo le regala unos cuadros y telas; a Fabricio le entrega dos mil reales para que logre la libertad de su padre; a Otavio le ofrece un caballo; a los músicos, sendos vestidos. Cuando se entera de que Tancredo está en prisión Feliciano piensa que, al salir de misa, pagará los cien escudos en que se ha tasado su libertad y lo traerá a su casa a comer.
Esa misma mañana, después de escuchar misa, Leonarda tiene dos encuentros en la calle. A su tío Faustino, que le ha notificado que un caballero solicita su casamiento, le responde que Feliciano ha gozado de ella y que sus deudos deberían preocuparse de desagraviarla. Posteriormente Leonarda, que va tapada, encuentra a Feliciano en compañía de Fulgencio, Ricardo y Tancredo, recién estrenada la libertad de este último, mostrando todos ellos tener alto aprecio al dadivoso heredero. Feliciano corteja a la embozada, asombrado de no haber reparado nunca en la belleza de semejante dama, ante la que desprecia, sin embargo, por pesada, a la propia Leonarda. Hasta allí acuden Dorotea y Clara, también tapadas, y la cortesana se muestra celosa de las atenciones que está recibiendo la desconocida tapada. Entonces las dos rivales, muertas de celos, debaten y se insultan. Tras descubrir sus identidades, Leonarda increpa a Feliciano advirtiéndole que hasta el mismo Ricardo, que acaba de conocerlo, se burla de su ingenuidad, causa del desplume al que lo somete Dorotea. Feliciano, ofendido, da una bofetada a Leonarda e intenta clavarle una daga, pero Ricardo logra detener la mano de su recién ganado amigo y acompaña a la dama a su casa. Dorotea también se marcha diciendo que no quiere saber nada más de Feliciano. De nuevo en casa de éste, Fabio, Tribulcio y don Juan solicitan que les fíe diez mil ducados.
A solas Ricardo y Leonarda, el bravo galán se muestra dispuesto a vengar la afrenta sufrida por la dama con la muerte de Feliciano, pese a la oposición de ésta que, a solas, se declara una vez más enamorada de Feliciano.
Ya por la noche; Feliciano, acompañado de Galindo, Fulgencio y Tancredo, acude a casa de Dorotea con un "pequeño" obsequio: una joya de mil ducados que facilitará la rápida reconciliación con la engañosa mujer. Feliciano le pide a Galindo que traiga cena para todos. Otra vez la velada es interrumpida por Leonarda, que llega vestida de hombre, embozada, y con el aviso de que Ricardo quiere vengar el bofetón sufrido por Leonarda y está esperando a Feliciano para matarlo. Feliciano, Fulgencio y Tancredo salen a enfrentarse al alférez mientras Dorotea permanece tranquilamente en su casa.
Acto 3
Días más tarde, hacia el mediodía, Fabricio y don Tello, un indiano, pasean por las calles de Madrid. Fabricio regresa de Sevilla, donde ha conocido a este nuevo amigo que ahora observa admirado las maravillas de la corte. Juntos se detienen ante la casa de Feliciano, ejemplo de amistad y nobleza. Galindo, desde lo alto, les relata lo ocurrido tras la bofetada de Feliciano a Leonarda y el viaje de Fabricio a Sevilla. Ricardo quiso vengar el agravio y perdió la vida en el enfrentamiento; aunque el dinero salvó a Feliciano de ser ejecutado, ahora está en la cárcel, sin dinero, que se marchó en pleitos, y sin amigos, que se marcharon con el dinero. Esta difícil prueba que ha de superar Felicano le ha demostrado la escasa amistad real de todos los que lo adulaban cuando era rico. Para finalizar el relato, Galindo le recuerda a Fabricio que su señor le prestó dos mil reales. Indiferente a la queja, Fabricio lleva al indiano a la casa de Dorotea con la intención de que la cortesana y su criada lo desplumen, como hicieron con Feliciano. Don Tello encarga a su criado Julio que vaya por comida para todos los presentes.
Por otra parte, Galindo visita en la cárcel a Feliciano y le advierte de que los amigos de antaño, a quienes él favoreció, no piensan socorrerlo. Galindo los conoce bien y habla mal de ellos, pues trae las cartas en las que Evandro, Tancredo y Oliverio se excusan de no poder ayudar económicamente a Feliciano. Éste, sin embargo, no permite que se hable mal de quien está ausente. Otro de los "amigos" de los que Galindo habla a su señor es el propio Fabricio, que ha venido de Sevilla con un amigo indiano, pero que no quiere saber nada de las necesidades de su antiguo benefactor. Feliciano recibe también la visita del procurador Alberto, que le comunica que ya se ha fijado el precio de su libertad: quinientos ducados. La única solución es que Galindo pida ese dinero a Dorotea e insista en que Fabricio restaure su deuda.
Después de la comida, Dorotea conduce interesadamente a don Tello camino de la Platería. Mientras Fabricio y Clara comentan que, si el indiano la quiere poseer, primero tendrá que gastar su dinero, Galindo les sale al paso para pedirle a Fabricio los dos mil reales que le debe a su amo, que por supuesto le son negados, pues las dádivas, a juicio de Fabricio, no se devuelven. Galindo entrega entonces a Dorotea una carta en que Feliciano le solicita un préstamo de quinientos escudos, también negados por la cortesana, pues no es ella quien da dinero a los hombres, sino la que lo recibe de ellos. Inesperadamente aparece Leonarda, tapada con su manto. Acaba de vender sus joyas y entrega una caja a Galindo.
Inmediatamente Galindo se traslada a la prisión para participar a su amo la indiferencia de Fabricio y Dorotea, pero también para entregarle la caja que Leonarda le ha dado de incógnito y que resulta estar llena de escudos. Feliciano no acierta a atribuir tan generosa dádiva a Leonarda, pese a la sugerencia de Galindo, ya que piensa que la dama debería estar planeando, más que su liberación, su asesinato.
De nuevo en la calles de Madrid, y mientras se prepara la cena en casa de Dorotea, tres ladrones esperan fuera, hábilmente dispuestos por don Tello y Julio, su lacayo, que tratan de dar gatazo a los seis mil en oro que tiene Dorotea y sacarlos de la ciudad. En realidad, don Tello es Marbuto, un ladrón que se ha fingido indiano para dar un buen golpe. Afortunadamente, el paseo nocturno de Feliciano, que acaba de estrenar su libertad, provoca la confusión y la huida de los ladrones. Don Tello / Marbuto sale entonces con el escritorio en el que Dorotea esconde el dinero y lo entrega, pensando que se trata de uno de sus secuaces, a Feliciano; descubierto el error pide, a cambio de la ingente suma, que le deje franca la huida. El escritorio de Dorotea, con siete mil escudos, es cuanto Feliciano le había dado.
Seguidamente, Feliciano lleva el dinero a casa Leonarda, que no vive lejos, para que lo guarde, y lleno de alegría recibe la noticia de que fue la propia Leonarda quien entregó a Galindo la caja con los seiscientos escudos. Finalmente, pasa cerca de la puerta de Leonarda, donde se asoma Feliciano, un alguacil que trae asido a Fabricio, al que Dorotea acusa de complicidad con los ladrones y al que Feliciano no defiende, pues ha pagado su amistad con indiferencia y traición. Para remate de su felicidad, Feliciano hace a los allí presentes testigos de su matrimonio con Leonarda, a la que entrega siete mil ducados en dote. A Galindo, el único, además de Leonarda, que ha permanecido leal en la riqueza y en la pobreza, Feliciano le promete toda su hacienda.