PREMIO RIGUROSO Y AMISTAD BIEN PAGADA, Comedia de, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: PREMIO RIGUROSO Y AMISTAD BIEN PAGADA, Comedia de, EL. Procedencia: Copia manuscrita de la Biblioteca de Palacio.

Observaciones:
Cotarelo (Acad. N. I, 307) supuso que esta comedia podría ser la que con el título de Las gallardas macedonias se incluye en las listas de P1 y P2. Castro-Rennert (1969, p. 485) opinan que "ni para esto ni para la atribución a Lope hallamos base suficiente".
Debe tenerse en cuenta que esta obra, cotitulada La amistad bien pagada, no es la misma que aquella otra titulada La montañesa y cotitulada La amistad pagada
En los versos finales de la Jornada III se dice: "Fenezca, pues, / la historia, que ha sido larga, / y el poeta les encarga / que la crean por lo que es."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Observación: La crítica ha oscilado en la atribución a Lope. Cotarelo la considera de Lope, pero Fernández Montesinos y Homero Arjona se muestran contrarios (Morley-Bruerton, 1968, 535-536).

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Observación: Cotarelo supuso que Las gallardas macedonias, citada en las listas de P1 y P2, podría ser la misma que nos ocupa, pero no parece probable. Véase lo dicho en los otros apartados.

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca de Palacio (España)
Ref. bibliográfica: S. Arata: Los manuscritos teatrales (siglos XVI y XVII) de la Biblioteca de Palacio. Pisa, Giardini Editori, 1989. 30, 54.
Nota: Signatura Ms. II-461; ff. 54r-70r. Letra del siglo XVII. Lleva el título de Comedia del premio riguroso y amistad bien pagada.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. I.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Arjona, Jaime Homero. "Ten Plays Attributed to Lope de Vega". Hispanic Review. núm. 28. p. 319-340. 1960.

- Fernández Montesinos, José. "Una cuestión de amor en comedias antiguas españolas". Revista de Filología Española. núm. 13. p. 280-283. 1926.
Nota: Sobre el pleito de las dos guirnaldas, tema del Ficolo de Boccaccio, en el teatro de Lope de Vega, especialmente en esta comedia, que no cree que sea suya. Reed. en: Fernández Montesinos,José. Estudios sobre Lope, p.105-108 .


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1590-1605
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 535, 536.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2660
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 535.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Criados y lacayos
  • Personajes computables

  • Albano, paje de Excelsa

  • Alcino, pastor, enamorado de Risela

  • Anselmo, Conde, [galán]; que actúa de [Midrano]. Nota: Aparece en la segunda jornada en hábito de pastor. "Midrano" es el nombre con el que el conde Anselmo se presenta ante el Rey de Chipre, y ya no vuelve a aparecer en ninguna otra intervención. El que Anselmo se presente con otro nombre le sirve para ocultar que es conde. A partir del cambio de nombre no se producen, sin embargo, confusiones de identidad que favorezcan el desarrollo de la trama.

  • Ardino, criado del Rey de Chipre

  • Criado del Rey de Chipre [Andronio]

  • Criado del Rey de Chipre [Lisardo]

  • Excelsa, Infanta de Albania, [dama]

  • Leonora, Infanta de Albania, viuda, [dama], hermana de Excelsa

  • Príncipe de Escocia

  • Príncipe de Tesalia, [Alberto], [galán]. Nota: Aparece en la primera jornada ‘vestido de pieles y con barba larga y cabellera’.

  • Rey de Albania, padre de Leonora y Excelsa, padre de Leonora y Excelsa

  • Rey de Chipre [Argolante]

  • Risela, pastorcilla enamorada del Conde Anselmo, enamorada del Conde Anselmo, [hija de Tirreno]

  • Tirreno, labrador viejo

  • Torino, pastor enamorado de Risela, enamorado de Risela

  • Trebacio, criado del Rey de Chipre

  • Troílo, [primo del Rey de Chipre]
  • Universo social

  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo rural. Labradores ricos
  • Universo rural. Pastores
  • Tiempo histórico

    Tiempo maravilloso (intemporal)
    Nota: Un imposible tiempo histórico, lleno de asociaciones imposibles (un reino de Hungría con frontera marítima y asaltos de piratas; un rey Argolante de Chipre...un principado en Tesalia....) , todo ello en un mundo de justas, condes, pajes, o pastores, convierten las referencias epocales de esta obra en arbitrarias, propias de un tiempo maravilloso y totalmente imaginario

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Albania. Europa. Espacio: Palacio Conde Anselmo; Palacio Leonora y Excelsa (jardín y ventana).

    Jornada 2
    Topónimo: Chipre. [República de Chipre]. Asia. Espacio: (prado, monte, playa); Castillo del Rey de Chipre.

    Jornada 3
    Topónimo: Chipre. [República de Chipre]. Asia. Espacio: (monte, selva); castillo del Rey de Chipre.

    Duración

    Obra: 2 días. Nota: La acción da inicio tras haber transcurrido diez años, y transcurre a lo largo de dos días.
    Jornada 1: 1 día. Nota: La acción se inicia de día y transcurre a lo largo de él.
    Entreacto 1 a 2: 1 día. Nota: Entre la Jornada I y la II transcurre una noche.
    Jornada 2: 1 día. Nota: La acción se inicia al día siguiente de la Jornada I. Comienza de día y transcurre a lo largo de él.
    Entreacto 2 a 3: 1 día. Nota: Entre la Jornada II y la III pasan unas horas, quizá una noche.
    Jornada 3: 1 día. Nota: La acción se inicia de día y transcurre también a lo largo de un día.

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.

    Géneros secundarios:

    • Comedia > universo de irrealidad > tradición literaria > pastoril.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En la Albania, la víspera de la celebración de unas justas cuyo vencedor ganará la mano de la Princesa Excelsa, el conde Anselmo y su paje Albano dialogan. Albano no comprende la razón por la que su señor participará en ellas vestido de pastor. Anselmo explica que quiere significar, con tan inapropiado atuendo, su necedad y su falta de valor ante la perfección de la Princesa; tampoco olvida mencionar la tradición literaria que sitúa entre los pastores el más puro amor. Sin embargo, expone, llevará un peto metálico bajo la pelliza para protegerse de las lanzadas rivales.
    Un antiguo episodio, por otra parte, martiriza y remuerde la memoria del conde Anselmo. Años atrás, su gran amigo el Príncipe Alberto de Tesalia empezó a cortejar, favorecido, a la Princesa Excelsa, pero erró al decir públicamente que ella le había dado palabra de que sería suya; al enterarse la Princesa, furiosa, entendiendo que ese hecho atentaba contra su honestidad, públicamente anunció que aquél que le llevase la cabeza del Príncipe Alberto la recibiría por esposa. El Príncipe quiso volver a ganarse la confianza de su amada e invitó al heredero de Hungría, esposo de Leonora, la hermana de Excelsa, y a la hija de ambos, de dos años, a una silvestre caza. Desgraciadamente, mientras la madre dormía, el ama se llevó a la niña a ver el mar y ésta fue secuestrada por unos piratas, que, además, mataron al Príncipe de Hungría cuando intentó rescatarla. Ante tal tragedia, el Príncipe de Tesalia decidió ocultarse. Este suceso ocurrió diez años atrás y desde entonces no se sabe nada del Alberto; de hecho, en Tesalia lo dan por muerto y su hermano ha ocupado su lugar. Al escuchar toda la historia, Albano aconseja al conde que corteje a la Princesa, pues el desaparecido Alberto habría querido que su gran amigo se hiciera cargo de su amada.
    Para sorpresa de Anselmo, el Príncipe, tras diez años de exilio voluntario en el monte, reaparece ante él, ‘vestido de pieles y con barba larga y cabellera’; enterado de que la Princesa va a casarse con el vencedor de las justas, ha decidido participar en ellas. Anselmo, que renuncia, en un aparte, al amor de Excelsa, advierte a Alberto del peligro que corre, pues la Princesa reclama su cabeza a los pretendientes que se le acercan. El Príncipe de Tesalia, ajeno al peligro, decide ir, él también, a entrevistarse con Excelsa. Ante la llegada de Alberto, Anselmo, que ha desistido en su intento de conquistar a la Princesa y renuncia, por lo tanto, a participar en las justas, para que no le pongan la etiqueta de cobarde, decide marcharse de Albania disfrazado con las pieles que llevaba puestas Alberto, pidiendo a Albano que guarde el secreto al menos durante tres días y que sirva a Alberto como lo serviría a él mismo.
    El Príncipe Alberto, vestido ya con el traje que Anselmo le ha dado, acude bajo la ventana de la princesa Excelsa, donde ésta se halla en conversación con su hermana Leonora; aunque no reconoce a su antiguo amado, un extraño pálpito posee a Excelsa, que, pide a Alberto, como al resto de sus pretendientes, la cabeza del Príncipe de Tesalia. Él promete entregársela una vez que haya vencido en las justas.
    Ya fuera de la ciudad, Anselmo socorre a un labrador viejo, Tirreno, que está siendo acosado por Troílo y Trebacio, subordinados del terrible Rey chipriota Argolante. El conde los apalea. El viejo, agradecido, le explica que el Rey, contrario el viento a la navegación, ha obligado a muchos de sus vasallos a ir a pie [sic], desde Chipre hasta Albania, cargados con todos los arreos con los que debe presentarse en las justas, sin preocuparse por las penurias que han de pasar sus súbditos durante el trayecto. El conde le ofrece entrar a su servicio y regresar con él a Chipre.
    Las justas que el Rey albano ha organizado para casar a su hija Excelsa con el ganador son vencidas por el Príncipe de Tesalia, que ya ha revelado su identidad; como premio el Rey le entrega la mano de la Princesa, pues tanto él como Leonora deciden perdonarle su antigua culpa. Excelsa en principio se niega, pero consiguen convencerla de que el Príncipe ha cumplido con lo prometido: entregarle su cabeza, aunque, eso sí, viva. La alegría del Rey de Escocia, contento por la derrota del monarca chipriota, y que anuncia su intención de trabar amistad con Alberto, contrasta con la irritación de Argolante.


    Jornada 2
    En Chipre, la pequeña Risela, hija del labrador Tirreno, pide al conde Anselmo, en hábito de pastor, que le explique en qué consiste el amor. La aparición de otros dos pastores, Alcino y Torino, que beben los vientos por la pequeña, sirve a Anselmo para ilustrar a Risela. La niña, inocente, pone una trencilla suya en el sombrero de Alcino y acepta para ella la que le ofrece Torino, dejando a ambos satisfechos, aunque celosos de la atención que recibe Anselmo de parte de la pequeña.
    Mientras Excelsa y Leonora, perdidas en mitad del monte en Chipre, intentan divisar la llegada del navío en el que viaja Alberto, son localizadas por Tirreno, el conde Anselmo y la pequeña Risela, que acuden a socorrerlas. Leonora trata cariñosamente a la niña, a la que llama significativamente hija mía, y Risela se muestra deseosa de tener una madre como ella. Al enterarse de que están en Chipre, Excelsa exclama: ¡Muertas somos! y les cuenta lo sucedido: Casóme a mi el otro día / con un hombre principal y, una vez celebrada la boda, quiso llevarme al momento / a donde tiene su estado a buscar a un buen amigo suyo, y su hermana, Leonora, decidió acompañarlos junto con más hombres de elevado linaje. En mitad de la noche hubo una fuerte tempestad y los tres navíos en los que viajaban se hundieron. Su marido consiguió salvarlas llevándolas hasta la costa en un pequeño batel, pero al volver al mar para ayudar a un amigo que corría peligro, lo perdieron de vista y no han sabido más de él.
    Tirreno les cuenta que el Rey de Chipre tiene aterrorizada a la población, sobretodo desde su regreso de Albania, donde salió derrotado en unas justas; desde entonces Si con mujeres encuentra, / él las fuerza y las ultraja (...) y con las hermosas se entra / en un muy fuerte castillo. Por eso les aconseja que se escondan y él les hará llegar comida. Excelsa entrega a Tirreno una cadena para que la venda y consiga, con el dinero de la venta, dos trajes de peregrino.
    Cuando Tirreno se marcha a por la comida y los trajes, llega alborotada Risela, que había ido a guardar una joya regalo de Leonora, ya que Troílo y Trebacio, secuaces del monarca chipriota, la persiguen. Cuando alcanzan el lugar, el Conde los mata. Al observar el comportamiento de Anselmo, Leonora piensa en el parecido entre el supuesto pastor y el Conde Anselmo. Risela confirma a las damas que, en efecto, se llama Anselmo y llegó con Tirreno de Albania.
    Por otro lado, Argolante, el Rey de Chipre, y sus criados Lisardo y Ardino persiguen a Tirreno, al que consiguen alcanzar y arrebatar la cadena que le entregó Excelsa. El Rey piensa en guardarla para entregársela a Troílo como premio si consigue traerle a Risela y ordena que trasladen a Tirreno a su castillo para que allí muera de hambre.
    Posteriormente, Lisardo informa al Rey chipriota de la llegada de los Príncipes tesalio y escocés; Argolante, a pesar de su intención inicial, le entrega como recompensa la cadena robada a Tirreno. Argolante decide fingir que no ha reconocido a los Príncipes para tenderles una trampa y encerrarlos en su castillo. Así, el tesalio y el escocés, que al principio temen por su vida al darse cuenta de que están en Chipre, poco después se muestran aliviados, pues creen que el Rey no los ha reconocido, ya que sólo llevan puestos unos calzones blancos y una camisa. Tras escuchar la historia de su naufragio, el Rey les ofrece hospedaje en su palacio. Una vez allí, siguiendo con el engaño, Argolante entrega a Tirreno una cesta llena de comida diciéndole que puede marcharse e instándolo a regresar cuando necesite más alimento. Tirreno, viéndose en libertad, no tiene ninguna intención de volver y se da cuenta de que todo forma parte de un plan para engañar a los dos hombres, los Príncipes, que acaban de llegar ¿Volver? ¡Vuelva Belcebú! (...) porque más vale la vida precio / que todo el oro de Arabia / ¡Pobres! ¿Quién os engañó / a creeros desa manera?. Supone que los dos hombres son los acompañantes de Excelsa y Leonora.
    Finalmente, los Príncipes se dan cuenta del engaño y el Rey les dice que sólo conseguirán la libertad si el Príncipe de Tesalia le entrega a su mujer, Excelsa. Ante la negativa de éste, los dos Príncipes son encerrados en un aposento.


    Jornada 3
    La tercera jornada se abre con una escena cómica entre los pastores Torino y Alcino, y Albano, un paje de Excelsa: de noche, Albano, que tras el naufragio no ha comido nada, llega hambriento donde están los dos pastores, uno de espaldas a otro, y les pide comida, pero éstos, que están clamando al cielo para que les dé una señal que les indique cómo actuar para solucionar su mal de amores, no se percatan de su presencia. Tras mucho insistir en su ir y venir de uno a otro, Albano consigue que Alcino le dé la trenza que Risela le había entregado, creyendo éste que se la da a Torino, pues en ningún momento ninguno de los dos pastores se da cuenta de que hay un tercero con ellos, ya que es de noche y apenas hay visibilidad. Todo empeora cuando Alcino le pide a Torino que le devuelva la trenza que le acaba de entregar, Procura darme mi trenza, / o tenme por enemigo y Torino niega haberla recibido.
    Poco después, Tirreno y Albano llegan en plena discusión hasta el lugar donde se encuentran el conde, Risela y la Infantas; Tirreno reclama a Albano la trenza que lleva, al haber reconocido que es de su hija. Excelsa reconoce a Albano y pone paz entre ambos; el paje explica a su señora que, tras el naufragio, no volvió a saber nada del Príncipe Alberto.
    Tirreno refiere lo ocurrido con el Rey de Chipre. El conde intuye que la comida ofrecida por Argolante está envenenada y la arroja al suelo; acto seguido piensa que uno de los hombres embaucados por el Rey de Chipre es su amigo el Príncipe Alberto, y marcha con Albano a rescatarlo. Mientras tanto, Tirreno confiesa a Excelsa que el Rey le arrebató la cadena que ella le había entregado y que, para compensarla, él le dará sea un joyel de Risela o su propia hacienda. La obediente y cariñosa niña va en busca de su joya, dispuesta a sacrificarla. Al entregársela a Excelsa, ésta se lo enseña a Leonora, que al verlo exclama ¿No es la reliquia bendita / que, el día que me faltó, / con mis manos puse yo / al cuello a mi Margarita?, y a continuación pregunta a Tirreno: Decid la verdad, buen hombre: / ¿quién os dio joya tan bella? / Y si es hija natural / vuestra esta moza. Tirreno responde que encontró a la niña llorando, junto a tres hombres muertos, años atrás en un aposento de un navío abandonado entre las rocas; desde entonces la ha criado como si fuera de su sangre. Leonora reconoce entonces a su perdida hija.
    Entretanto, Anselmo, bajo el nombre de Midrano, consigue llegar guiado por Lisardo ante el Rey de Chipre, con la excusa de devolver, vacía, la cesta de comida con la que Tirreno fue obsequiado por el monarca. Saca de improviso un broquel y abre el pecho de Argolante, que se hallaba en compañía de Ardino y Andronio. Los tres súbditos se rinden ante la fuerza de Anselmo y su justicia, cobrada en la maldad del Rey. A continuación, Anselmo libera a los Príncipes de Tesalia y de Escocia.
    Hasta el palacio llegan Excelsa, Leonora, Tirreno y Risela, y, en pago y señal de agradecimiento al Conde por su hazaña y por la amistad mostrada en todo momento hacia el príncipe de Tesalia, Leonora anuncia que "Le quiero casar con aquesta pastorcica", refiriéndose a Risela. El Conde, al principio, se niega a casarse con ella, ya que la imagina, pero acepta tras afirmar Leonora: "Pues es mi hija Margarita", y añadir el Príncipe Alberto: es heredera / legítima y verdadera, / de Hungría. El Príncipe de Escocia, por su parte, expresa su deseo de contraer matrimonio con Leonora y ésta accede. Finalmente, Albano los informa de que hay un batel que no se ha hundido y pueden abandonar con él tan peligroso reino.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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