POR LA PUENTE, JUANA, Famosa comedia



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: POR LA PUENTE, JUANA, Famosa comedia. Procedencia: Parte 21; Final Acto III

Título: POR LA PUENTE, JUANA, Comedia famosa. Procedencia: Parte 27

Título: PUENTE JUANA, LA. Procedencia: SHERGOLD Y VAREY ("SOME PALACE PERFORMANCE OF SEVENTEENTH-CENTURY PLAYS", BHS, XL, 1963, P. 234) DOCUMENTAN QUE CON ESTE TÍTULO FUE REPRESENTADA POR ANDRÉS DE LA VEGA EL 2 DE ABRIL DE 1625

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XXI (1635)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: POR LA PUENTE JUANA
Suelta: Suelta [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Vega García-Luengos, Germán: "Los tomos perdidos de comedias raras atribuidas a Lope de Vega que poseyó la Biblioteca de Osuna" (en M.G.Profeti (ed): Otro Lope no ha de haber. Atti del Convegno Internazionale su Lope de Vega. 10-13 febbraio 1999.). Firenze, Alinea Editrice, 2000. 118-19.
Nota: BNE, signatura R-23244-1. Procede, según ha establecido Germán Vega García-Luengos del denominado tomo 133 de la Biblioteca de Osuna
Título: POR LA PUENTE, JUANA
Colección: Parte 27 de las comedias de Lope de Vega (Barcelona, s.n., 1633); de la colección de Extravagantes
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 62-69.
Nota: Se conocen ejemplares en la Biblioteca Central de Barcelona (estaba en la Biblioteca del Institut d’Estudis Catalans, signatura Res. 135(8)); BNE, signatura R-i-57; Universidad de Pensylvania, signatura SC6 V5223 Pte 27 1633

Observación: Según indica Pérez y Pérez, p. 22, en la Biblioteca Municipal de Madrid se conservan sueltas de la comedia del siglo XIX

Colecciones modernas

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XIII.

Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. II (BAE, XXXIV).

Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Doménech, Ricardo. "Crítica de Por la puente, Juana". Primer Acto. núm. 34. p. 48. 1962.

- Pérez Rasilla, Eduardo. "Por la puente, Juana: comedia urbana de Lope de Vega". Pedraza Jiménez, Felipe B.; González Cañal, Rafael (eds.). Lope de Vega: comedia urbana y comedia palatina. Actas de las XVIII Jornadas de Teatro Clásico. (Almagro, 11, 12 y 13 de julio de 1995). Cuenca-Almagro: Universidad de Castilla-La Mancha; Festival de Almagro. 1996. p. 131-143.

- Shergold, N.D.; Varey, J.E.. "Notas sobre la cronología de seis comedias de Lope de Vega". Hispanófila. núm. 16. p. 1-5. 1962.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1624-1625
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 380.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2313
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 379.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Músicos
  • Personajes computables

  • Benito labrador, labrador [al servicio de Juana]

  • [Criada], [criada de doña Antonia]

  • [Criado]

  • [Dª Isabel], [dama protagonista]; que actúa de [Leonarda]; que actúa de Juana, [labradora], [criada de Dª Antonia, sobrina de Benito]

  • Don Diego [Pacheco] galán, galán [protagonista], [caballero que entra al servicio del Marqués]; que es [Don Juan del Valle], [caballero]

  • Don Fernando, [caballerizo del Marqués], [hermano de doña Antonia]

  • Doña Antonia dama, [hermana de don Fernando], [hija del Regidor de Toledo]

  • El Marqués de Villena, [galán]

  • El Regidor, regidor de Toledo, [padre de doña Antonia y don Fernando]

  • Esteban gracioso, [criado del marqués]

  • Inés criada, criada [de doña Antonia]
  • Universo social

  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo de la servidumbre. Criados cualificados (mayordomo, escudero...)
  • Universo rural. Villanos
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Época del Emperador
    Nota: Durante el Acto I se da noticia de la boda del Emperador con Isabel de Portugal (1526)

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: casa del Regidor de Toledo, y de su hija Dª Antonia; campo cercano a la ciudad; casa del Marqués de Villena.
    Topónimo: Olías. [España]. Europa. Espacio: casa de Benito.

    Acto 2
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: calle; casa del Marqués; aposentos de Antonia.

    Acto 3
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: Vega; aposentos de Antonia; márgenes del río cerca de un puente; isla.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días
    Acto 1: Número indeterminado de días
    Acto 2: 1 día (aprox.)
    Acto 3: 1 día (aprox.)

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de verosimilitud > urbana.

    Extracto argumental

    Acto 1
    En Olías, un pueblo cercano a Toledo, doña Isabel, dama natural de León, cuenta a un labrador, Benito, la desgracia en la que ha caído por culpa del amor. Huyó de su casa y de su patria por seguir a su amado, don Juan, con quien pensaba casarse. Cuando su prometido tuvo que huir, ella decide ir en su búsqueda junto con un criado, pero su acompañante resulta ser un traidor y con la excusa de investigar el paradero del novio de la joven se da a la fuga robándole las pertenencias y la deja abandonada y lejos del hogar.
    Ahora, sola y trocado su traje, su condición y su nombre en Leonarda, duda sobre el posible destino de su amante. Benito le ofrece su ayuda y su casa. Además le aconseja que puesto que en Sevilla se han de casar Carlos V e Isabel de Portugal, y es probable que don Juan acuda a las bodas, lo mejor para ella será quedarse en Olías y confiar en que alguno de los muchos viajeros que vienen de Andalucía le traiga noticias de don Juan.
    Al mismo tiempo, otro personaje, don Diego, mozo leonés que se halla en Toledo, pide a doña Antonia, dama notable hija del Regidor, que le ayude a entrar al servicio del marqués de Villena, pues ella tiene muy buena relación con el Marqués, dado que su hermano Fernando le sirve. Antonia, que se muestra muy interesada en don Diego, promete hablar al Marqués para que el joven pueda entrar a su servicio. Así lo hace en cuanto el notable caballero, que viene de asistir a las nupcias del Emperador en Sevilla, llega a casa de la dama; el Marqués, sin replicar, acepta a don Diego y lo hace su camarero. Para Antonia no es gran problema convencer al Marqués, ya que éste siente un gran amor por ella y la galantea abiertamente, aunque ella se muestra algo esquiva sin llegar a ser fría, pues ama al joven Diego.
    Una vez idos el Marqués y doña Antonia, don Diego se queda a solas con Esteban, un criado del Marqués, quien en tono cómico le pone al día de la vida en casa del Marqués y le da consejos para medrar en su nuevo trabajo.
    Mientras tanto, Benito, el labrador, ha propuesto a Isabel que entre al servicio de alguna dama notable para poder mantener así su discreción y su honor, y le sugiere que entre al servicio de doña Antonia, la hija del Regidor, aprovechando que la propia doña Antonia había pedido a Benito una moza que supiese labrar y amasar. Leonarda/Isabel acepta la proposición pero bajo una nueva identidad: a partir de ahora fingirá ser Juana, sobrina de Benito, una joven labradora de Olías a la que su tío quiere apartar de los mozos que la pretenden para que pueda mantener su honor. Cuando ambos personajes llegan a Toledo se admiran de la belleza de esas tierras y Juana gusta de permanecer algún tiempo allí.
    Mientras tanto, doña Antonia conversa con don Diego y le da muestras de sus sentimientos amorosos hacia él. Diego responde que él también la amó en un principio, pero que, ahora que ha entrado al servicio del Marqués y que sabe que este la pretende, ha renunciado a ella. En realidad –como se nos informa en aparte- la verdadera razón de este rechazo es que don Diego ama a otra mujer. Doña Antonia intenta convencer a don Diego de que el Marqués podría ser comprensivo con sus amores, pero el joven caballero se niega a afrontar de esa manera a su nuevo señor.
    Una vez llegados Benito y Juana/Isabel a casa del Regidor, este avisa a su hija de que ha llegado la nueva criada. Antonia la examina y da el visto bueno, teniendo en cuenta que no busca más que una labradora que la sirva adecuadamente. Así, Juana de Illescas, como se hace llamar, entra al servicio de Antonia y causa una gran sensación en la casa, pues Fernando, hermano de su señora, la requiebra nada más verla. Ella, sin embargo, se finge rústica y poco discreta, y simula no entender y malinterpretar las palabras de sus interlocutores, de manera que da lugar a divertidos diálogos. Además, ante cualquier comentario dice como vengo de Olías, / no sè de Toledo nada", frase que utiliza como muletilla para otorgar más veracidad a su representación. Juana es bien recibida por la otra criada de doña Antonia, Inés. Por su parte, Esteban, el criado del Marqués, que estaba interesado en Inés, también aprovecha para piropear a Juana, diciéndole labradora de sentidos, / pespuntadora de entrañas, / ojos de brillante espejo. Ante el enojo de Inés con Esteban por el interés del muchacho, Juana la tranquiliza: No temas Inés, que soy/ un cuerpo que anda sin alma / una cifra no entendida, / una escritura borrada, / una sombra que anda en pena. Inés no entiende las palabras de Juana y le comenta que parece una loca, a lo que la nueva criada responde como yo vengo de Olias, / no sè de Toledo nada.


    Acto 2
    Todos los hombres de la casa que ven a la labradora quedan hechizados por su belleza, incluso el propio Marqués, que tan a menudo visita a Antonia. En un determinado momento, este noble personaje decide salir a cazar junto al Tajo sólo por ver a Juana de cerca, puesto que la joven está caminando con Inés por la zona. Cuando la tiene delante queda, por un lado, prendado de su belleza y, por el otro, muy sorprendido por el doble estilo que la muchacha maneja, mostrando ahora rudo entendimiento, ahora discreción: por ejemplo, cuando él le pregunta de dónde es, Juana le responde que al gigante que David mató le quite la G, a lo que el Marques responde acertadamente Olías. El Marqués, totalmente prendado de la supuesta labradora y decidido a convertirla en su amante, pide a don Diego que le hable. Al quedarse a solas don Diego y Juana, se produce el reconocimiento mutuo: Diego se da cuenta de que ella es Isabel y esta de que él es don Juan. Ambos se ponen al corriente de sus respectivas peripecias: la dama le cuenta que partió de León para buscarlo y llegó hasta Olías como Leonarda, sin embargo allí fue abandonada por su criado. Don Juan narra que sirvió al Emperador Carlos bajo el nombre de don Diego Pacheco, pero ahora sirve al Marqués. Diego/Juan le confiesa que su señor le ha enviado como mensajero de sus más profundos deseos hacia Juana, a lo que ella responde con protestas de fidelidad a Diego. A partir de este momento, los celos comenzarán a jugar un papel fundamental.
    Tras marcharse Diego, aparece Esteban, quien confiesa a Juana su amor, pero es rápidamente rechazado por la labradora, quien le hace pensar en Inés; Esteban yo soy amiga / de Inés, y no es bien se diga / que le he sido desleal, / mira que le pagas mal / lo que te quiere….
    También Fernando pena por la labradora, y así se lo expone a su hermana Antonia, la cual no se muestra muy de acuerdo con esa elección, debido a la diferente condición social. Cuando don Diego llega buscando a Fernando, este le comunica también a él su interés por la supuesta labradora, por lo que Diego, si bien exteriormente no muestra más que aprobación por el buen gusto de Fernando, comienza a sentir celos. Juana se da cuenta de ello y disfruta viendo esta prueba del amor de don Diego.
    Sin embargo, los ardores amorosos se le contagiarán a Juana cuando la muchacha experimente por sí misma los celos, ya que Antonia también se presenta como una rival para la unión de los amantes: la dama confiesa a Juana que ama a don Diego y le pide que le lleve un papel a casa del Marqués, acción que la labradora acepta realizar a regañadientes y haciendo comentarios aparte.
    Al mismo tiempo, el Marqués y don Diego conversan y este le cuenta que Juana se mostró insensible a las demandas que supuestamente Diego le habría hecho en nombre del Marqués durante la entrevista a orillas del Tajo. El Marqués no se da por vencido y envía a don Diego para hablar nuevamente con Juana. Sin embargo, antes de que el joven parta hacia casa de Antonia, llega la labradora con el papel de su ama y ambos comienzan a discutir debido a la desconfianza recíproca que sienten. Así, don Diego, viéndola llegar a casa del Marqués, la acusa de haber mudado y corresponder al noble, pero ella lo niega rotundamente y lo acusa a su vez de corresponder a doña Antonia. Cuando Juana hace ademán de marcharse enojada, él intenta detenerla, pero entonces entra el Marqués y Juana excusa su presencia allí explicando que está buscando a Fernando por mandato de su señora. El Marqués aprovecha la ocasión para intentar que Juana entre en su casa, pero ella rechaza sus proposiciones y se marcha sin que el Marqués ni Diego puedan retenerla.
    Mientras, en casa de Antonia, esta habla con Esteban, el criado del Marqués, que le trae de parte de este una cadena de oro como regalo. La dama se queja de que el Marqués la ha olvidado y se niega a aceptar el presente. Esteban, tras algunas bromas, le propone a Antonia contarle la causa de la mudanza del Marqués, si ella se lo agradece con un regalo, y quedan concertados para el día siguiente.
    Al regresar a casa, Juana, corroída por los celos, se decide a estorbar las intenciones de Antonia y le dice que don Diego la ha rechazado y ha rasgado en mil pedazos su carta. Una vez ida doña Antonia, Juana, necesitada de alguien con quien compartir sus cuitas, le confiesa a Inés que está penando de celos por un hombre, y le pide que, mudando sus trajes por otros de mayor calidad, la acompañe a la Vega, lugar habitual de paseo de caballeros y damas, para ver si un hombre habla / con una mujer que temo. El acto termina con Inés preguntando qué va hacer si ve a la mujer con el hombre que quiere, a lo que Juana responde: Sacarle el alma.


    Acto 3
    Cuando Inés y Juana aparecen en la Vega como dos damas tapadas, coinciden allí con Antonia, que va acompañada de otra criada y no las reconoce. Juana teme que las descubran, pues al acercarse las cuatro mujeres se entabla entre ellas un diálogo bastante tenso. Al creer Antonia que son forasteras les pregunta de dónde son; Juana responde que sevillanas, a lo que Antonia añade, en un juego de palabras, que si les quitan dos letras serán villanas. Enseguida aparece don Diego, que casualmente pasaba por allí. La aparición del joven es aprovechada por Antonia para poder charlar con él, mientras Juana no los pierde de vista ni un segundo y está a punto de cometer el desatino de quitarse el manto que resguarda su identidad. En ese instante entran en escena el Marqués y Esteban, que se muestran sorprendidos de ver a dos damas tapadas que parecen principales, mas éstas, reconociéndolos, se marchan rápidamente. Los hombres las siguen, sin embargo, y finalmente ellas se dan a conocer, tras lo cual el Marqués queda todavía más prendado de la labradora; cuando intentan llevarlas en coche hasta la casa, Juana los rechaza y se marchan a pie.
    Mientras tanto, don Diego cede a las pretensiones de doña Antonia y le dice que, si el Marqués lo permite, concierte su matrimonio, tras lo cual la dama queda muy satisfecha por haber conseguido su propósito. En cuanto Antonia da la noticia a Juana de su matrimonio con don Diego, ésta, tras quejarse amargamente de su adversa suerte en un monólogo, decide recuperar su condición social original (y por tanto también sus vestimentas) e ir por la puente de Alcántara a esas peñas, / desesperadamente. Antes de salir habla con Inés y le cuenta lo sucedido. Cuando la joven se marcha, Inés se ve obligada a contar a su señora que Juana ha escapado debido a los celos que sentía por su relación con don Diego. Por eso Antonia, creyendo que el concierto de casamiento ha sido una burla del joven, sale con don Fernando a buscarlos, acusando a Juana de haber robado unos vestidos suyos.
    Mientras Juana cruza el puente de Alcántara, el Marqués y don Diego llegan en una barca a la orilla; al verla el Marqués la llama para que suba con él en la barca, con la intención de forzarla; la muchacha, que ve allí a don Diego, acepta el ofrecimiento sólo por dar celos a su amado. Don Diego, que conoce las malas intenciones del Marqués, para intentar prevenir a Juana y evitar que suba a la barca, pide a los músicos que interpreten la canción Por la puente, Juana, que no por el agua. Juana entiende la alusión pero, decidida a vengarse de don Diego, sube en la embarcación, que continúa su camino.
    Cuando Antonia y Fernando llegan al puente se encuentran con Esteban, quien les cuenta lo que acaba de pasar. Esteban se ofrece a llevarlos en barca tras la otra embarcación y doña Antonia y Fernando aceptan.
    Mientras, después de desembarcar en la otra orilla, el Marqués habla con don Diego y le comunica que está decidido a que Juana sea suya. Cuando el noble se marcha a persuadir a Juana, que no ha querido bajar de la barca, Diego se queda solo y empieza un largo lamento por su desgracia amorosa. Cuando llegan doña Antonia, don Fernando y Esteban, don Diego los conmina a esconderse entre unos árboles para que sean testigos de los motivos de su desgracia. Inmediatamente, salen el Marqués y Juana. Aquel está intentando vencer la resistencia de esta, quien, sintiéndose acorralada y confiando en la integridad del noble, narra su historia, que es escuchada también por los que se encuentran escondidos: doña Isabel, leonesa, se vio obligada a huir con su amado Juan al pueblo de éste, a causa de un altercado que el joven tuvo con otro pretendiente de la muchacha llamado don Sancho. Pero Juan, que es perseguido por la justicia a causa de la reyerta, un funesto día debe abandonar rápidamente sus tierras. Isabel saldrá luego en pos de él con un criado que, al llegar a Olías, la despoja de sus bienes y desaparece. Allí conocerá al labrador Benito y el resto de la historia ya todos la conocen. También le explica al Marqués que don Diego es su amado don Juan y el noble, muy comprensivo, le garantiza que los unirá en matrimonio y concede a la novia veinte mil ducados para la dote. Don Diego y los demás personajes abandonan su escondite y aquí Por la puente, Juana / da fin en servicio vuestro.


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