PIADOSO ARAGONÉS, Tragicomedia, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Ver / Ocultar sección

Título

Título: PIADOSO ARAGONÉS, Tragicomedia, EL. Procedencia: Autógrafo; licencias de representación del autógrafo; Fin del Acto III

Título: PIADOSO ARAGONÉS, La gran comedia de, EL. Procedencia: Parte 21

Título: PIADOSO ARAGONÉS, Comedia famosa, EL. Procedencia: Suelta

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XXI (1635)

Manuscrito

Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 306-312.
Nota: Signatura Res. 106

Otras ediciones del siglo XVII

Título: EL PIADOSO ARAGONÉS
Suelta: Suelta [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Universidad de Sevilla: Catálogo de la Exposición bibliográfica conmemorativa del IV Centenario de Lope de Vega.. Sevilla, Geha Imp., 1962. n. 6.
Nota: En la Universidad de Sevilla

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. X (BAE, CCXIII).

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- El piadoso aragonés, ed de Greer, James N., Austin, University of Texas Press, 1951
Nota: Colección Hispanic Studies; 3. Ed. del ms. autógrafo que recoge las variantes de la tradición impresa.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Allué Salvador, M.. "Una tetralogía aragonesa en el teatro de Lope de Vega". Boletín del Museo Provincial de Bellas Artes de Zaragoza. núm. 2. p. 3-33. 1942.
Nota: Las cuatro comedias a las que se refiere son: La campana de Aragón, La reina doña María, El piadoso aragonés y El mejor mozo de España.

- Artigas, Miguel. "La fuente de El piadoso aragonés, de Lope". . Homenatge a Antoni Rubió i Lluch: miscellània d'estudis literaris, històrics i linguistics. Barcelona: {Falta nombre editorial}. 1936. 3, p. 699-702.

- Greer, James Neal. "Preface". Vega, Lope de. El piadoso aragonés. Austin: University of Texas Press. 1951. p. 1-11.

- Navarrete, M. S., Sáinz de Baranda, P.. "Noticia de algunas comedias y autos originales de Lope de Vega, con un facsímil de su firma, que existen en la Biblioteca del Excmo. Señor Duque de Osuna". Colección de documentos inéditos para la Historia de España. núm. 1. p. 575-576. 1842.

- Pagnotta, Carmen Josefina. "La silva y su proyección en la escritura dramática de Lope de Vega". Civil, Pierre; Crémoux, Françoise. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: Nuevos caminos del hispanismo, (París, del 9 al 13 de julio de 2007). Madrid / Frankfurt: Iberoamericana / Vervuert. 2010. 2, p. 108 (CD-ROM).

- Reichenberger, Arnold G.. "Notes on Lope’s El piadoso aragonés". Hispanic Review. núm. 4. p. 302-321. 1953.
Nota: vol. 21.

- Reyes Peña, Mercedes de los. "Notas sobre una estancia desconocida de Antonio de Prado en Lisboa y tres obras de Lope de Vega". Diablo texto. Revista de Crítica Literaria. núm. 4-5. p. 221-239. 1997-1998.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

Ver / Ocultar sección

Datación

Fecha: 1626
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 70.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2996
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 70.


CARACTERIZACIONES

Ver / Ocultar sección

Personajes no computables

  • Gente
  • Judíos
  • Labradores
  • Moros
  • Músicos
  • Soldados
    Observación: Gente del bautismo

  • Personajes computables

  • Alcalde villano [Juan Prieto]

  • [Aragón], [alegoría]. Nota: No habla.

  • Carlos príncipe, príncipe [de Viana], [hijo del rey don Juan], [coprotagonista]

  • [Castilla], [alegoría]. Nota: No habla

  • Don Bernardo Rocaberti, [consejero del rey don Juan]. Nota: En el elenco es Rocaberti

  • Don Juan de Beamonte, [noble de la corte]. Nota: partidario de doña Juana

  • Don Pedro de Agramonte, [noble de la Corte]. Nota: partidario de Carlos

  • Doña Ana, [dama]

  • Doña Elvira [Abarca], [dama protagonista]

  • El almirante de Castilla, [abuelo de Fernando]

  • El Infante don Fernando, [hijo de don Juan y doña Juana], [coprotagonista]

  • El rey don Juan, [rey de Navarra y Aragón], [padre de Carlos y Fernando], [marido de doña Juana], [protagonista]

  • [España], [alegoría]

  • La Reina doña Juana, [esposa del rey don Juan]

  • Laurencia labradora, [madrina]

  • Mendoza soldado

  • Nuño escudero, escudero [de Fernando]

  • Raimundo, [noble catalán]. Nota: En el elenco aparece como Reymundo. Partidario de Carlos

  • Observación: Lope confunde los bandos navarros, y convierte a los Agramonteses en aliados de D. Carlos y a los Beamonteses en fieles al Rey, justamente lo contrario de lo que sucedió históricamente.

    Universo social

  • Alegorías
  • Universo de la corte. Altos cargos de gobierno (procuradores, consejeros...)
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Villanos
  • Tiempo histórico

    Época de los Reyes Católicos
    Nota: Siglo XV. La acción se inicia tras la boda del Rey Don Juan de Navarra con Juana Enríquez (1445), y tiene su núcleo de intriga en la guerra civil promovida por D. Carlos, el heredero y príncipe de Viana (1451), con referencias explícitas a la batalla de Aibar (1451) y a la guerra civil catalana (1462). Paralelamente se asiste a la juventud del infante Fernando, y a su boda con Isabel de Castilla (1469).

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Pamplona. [España]. Europa. Espacio: corte.
    Topónimo: Castilla, [España]. Europa. Espacio: interiores.
    Topónimo: Estela, [Estella]. [España]. Europa. Espacio: casa de labradores; exterior - campo de batalla.

    Acto 2
    Topónimo: Zaragoza. [España]. Europa. Espacio: aposentos de Fenando.
    Topónimo: Estela, [Estella]. [España]. Europa. Espacio: camino; casa de labradores.
    Topónimo: Pamplona. [España]. Europa. Espacio: corte.

    Acto 3
    Topónimo: Zaragoza. [España]. Europa. Espacio: aposentos Carlos.
    Topónimo: Estela, [Estella]. [España]. Europa.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de años
    Acto 1: Número indeterminado de meses
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de semanas
    Acto 2: Número indeterminado de días
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de meses
    Acto 3: Número indeterminado de semanas

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > Reyes Católicos - Carlos V.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Los hechos relatados transcurren luego de la muerte de la reina doña Blanca, esposa del rey don Juan de Navarra. Éste al quedar viudo se casa con doña Juana Enríquez y tiene con ella al infante don Fernando. Cuando el monarca parte a la guerra junto al rey de Castilla, deja de regente a la Reina. Acto que despierta recelos en don Carlos, hijo del primer matrimonio de don Juan y, por lo tanto, legítimo heredero al trono. El príncipe teme que doña Juana, pese a haber dado evidentes muestras de honradez, convenza al rey para hacer heredero a Fernando en prejuicio suyo.
    La acción comienza a desarrollarse en Pamplona, cuando don Carlos, Príncipe de Viana, acusa a la Reina de querer arrebatarle el trono que, por herencia de su madre, le corresponde. La Reina defiende su inocencia al tiempo que se declara ofendida en su honor. Mientras tanto, en la corte se ha dado un juego de murmuraciones y conveniencias que, al parecer, ha dividido a las dos principales familias: los Beamonte, partidarios de la Reina y los Agramonte, adeptos del Príncipe. Bajo estas circunstancias, don Carlos recibe la noticia de la muerte del rey don Alonso, el cual al no tener hijos decide dejar los reinos de Aragón, Nápoles y Sicilia a don Juan de Navarra. Así, Carlos pasa a ser Príncipe de las tierras heredadas, lo cual aumenta su desconfianza hacia la actual Reina; ante el temor de que su madrastra quiera despojarle y, convencido de que la mujer tiene engañado al Rey, el Príncipe da el primer paso para llegar al poder y se levanta en armas contra su padre ausente.
    Al mismo tiempo en un pueblo cercano llamado Estela (Estella), el noble infante don Fernando sin enterarse de lo sucedido va a ver a su amada Ana, acompañado de su fiel escudero, Nuño. La dama le hace prometer que si un día él reina en Aragón, la hará su esposa. El Infante, convencido en su nobleza de que el derecho le corresponde legítimamente a su hermanastro don Carlos, accede y da su palabra. Asimismo, promete a Nuño hacerle grandes favores si un día alcanza la corona.
    Aún encontrándose en Castilla, el Rey don Juan recibe con dolor y congoja la noticia de la traición de su primogénito. Don Bernardo Rocaberti, su consejero, le confirma que ahora tiene hijo por enemigo. Tras reflexionar sobre la fortuna y la condición humanas, el Rey decide hacerle frente, pero siempre guardando la esperanza de la reconciliación. Como un padre amoroso quiere tenerle cara a cara y perdonarle.
    En la población de Estela también viven doña Elvira y una labradora llamada Laurencia. La primera llegó hace tiempo a casa de la segunda para ocultar que estaba a punto de dar a luz. Ahora, ya nacido el niño, cuenta a su amiga la historia de su vida. Elvira es una dama noble, pariente lejana del Rey de Navarra que, por circunstancias del matrimonio de sus progenitores hubo de nacer en Francia. Cuando murió su padre el Duque de Bretaña, regresó a la corte navarra, donde se enamoró de ella el joven don Carlos. El Príncipe, en su arrebato amoroso, hostiga e importuna a la doncella hasta que finalmente ella, pese a los cuidados de la Reina regente, cae en la pasión y queda preñada. Teniendo en cuenta la afrenta a su virtud, Elvira decide huir para tener su hijo lejos de la corte, en casa de Laurencia. En el momento en que están hablando las dos mujeres llega a Estela el Príncipe Carlos, y a la vez las tropas del Rey se acercan. El enfrentamiento es inminente. Elvira le suplica que no vaya, ya que no es justo hacer guerra a su padre, mas el codicioso don Carlos hace oídos sordos a las advertencias de su enamorada. Hasta el último momento, el Rey don Juan trata de evitar la lucha que le llevará a enfrentarse contra su descendencia, sin embargo al final se ve forzado a ello.
    Tras una dura batalla, el Príncipe cae derrotado y el rey pide que lo lleven como prisionero al Castillo de Monroy. Don Carlos, viéndose sin opciones, muda su discurso,y apelando al Rey como padre y ya no como monarca, le pide que lo mire al rostro antes de mandar que le quiten la vida. El arrepentimiento de su hijo ablanda al piadoso don Juan que resuelve perdonarle, pero advirtiéndole que respete a doña Juana porque sin obediencia nunca va a reinar. A cambio de la benevolencia de su padre don Carlos promete enmendar sus acciones. Luego de la reconciliación el Rey se marcha a Zaragoza donde espera coronarse como Rey de Aragón.


    Acto 2
    Luego de lograr la absolución de su padre, don Carlos se deja llevar nuevamente por la ambición del poder, y blandiendo su espada desnuda junto a don Pedro de Agramonte forjan una nueva traición. Por segunda vez, el ejército del Rey vence al del Príncipe y éste, convencido de que no podrá pedir clemencia por segunda vez, se da a la fuga.
    Mientras tanto, en el pueblo de Estela se está organizando el bautismo del hijo secreto de Elvira y Carlos. Laurencia y el alcalde del lugar, Juan Prieto, serán los padrinos. Antes de empezar la ceremonia son sorprendidos por el Rey y su corte que van persiguiendo al Príncipe de Viana. Nuño pregunta a la labradora si vio a dos hombres huyendo, ella le responde que indicó a dos fugitivos dónde estaba la fuente de agua. Luego el Rey interroga al Alcalde sobre quién es la madre del niño que han de bautizar, éste intenta evadir la respuesta pero termina dando el nombre de doña Elvira Abarca.
    Cuando el Rey se entera de que el niño que bendecirán se llama Carlitos y lleva su sangre es instado por el consejo de sus cortesanos a tomarlo de rehén para evitar futuros ataques de Carlos.
    Laurencia culpa al Alcalde del eminente peligro en el que está el niño, pues éste descubrió el secreto sobre su identidad. Sin embargo, el monarca hace una vez más gala de su carácter piadoso dando una renta a Elvira para ayudar a su nieto, y se propone a sí mismo como padrino para el bautizo.
    Por otra parte, el infante don Fernando se encuentra nuevamente con doña Ana, y ésta le pide que ratifique su promesa de desposarla si llega a ser Rey de Aragón y él lo hace. Luego de la confirmación matrimonial llega Nuño con las recientes noticias del bautismo y de la guerra. Cuenta que hubo una sangrienta batalla en Aibar, junto a Estela de Navarra, donde el príncipe fue derrotado y conducido ante el Rey, quien lo perdonó por segunda vez. Sin embargo, el vástago irreverente, no conforme con la derrota, tan pronto consiguió su libertad buscó el apoyo de los catalanes para rebelarse por tercera vez contra su padre.
    La otra novedad que trae el escudero es que el Almirante de Castilla y el Rey de Navarra y Aragón quieren unir sus reinos mediante una boda. Tras muchas discusiones corre el rumor de que han llegado a un acuerdo y quieren casar a Isabel de Castilla con don Fernando. Nuño pide prudencia y humildad a su señor Fernando si esta posibilidad se plantea. En caso de que se efectuara la proposición de los reyes el infante duda si aceptarla, pues tiene la palabra de matrimonio dada a doña Ana. Nuño, astutamente, muestra a su señor un retrato de doña Isabel y éste queda admirado por su belleza.
    Entretanto, Elvira lamenta junto a su amiga Laurencia el obstinado error y la crueldad de su amado Carlos. Cuantas más veces le perdona su padre, más veces éste le traiciona. Opina la dama que nada bueno puede reservar Dios a quien falta de ese modo al respeto que se le debe a un padre. Cuando llega el Príncipe don Carlos a visitarla, le anuncia que esta vez piensa arrebatar definitivamente la corona al Rey. En vano trata doña Elvira de disuadirlo diciéndole que el hijo que es parricida y rebelde no debe esperar que Dios le alargue la vida; Carlos, enfadado por la oposición de su amante, da muestras de la gran crueldad de la que es capaz negándose a ver a su hijo.
    Por su parte, don Juan de Beamonte trae las malas nuevas al Rey don Juan, anunciándole la tercera traición de su hijo, apoyado ahora por los catalanes. No pudiendo sufrir más, el monarca rompe a llorar, su vista se nubla y finalmente se pierde. La ceguera es entendida por el viejo Rey como una señal del cielo, porque si no puede ver a Carlos tampoco podrá perdonarle sus excesos, ahora lo verá con los ojos del alma.


    Acto 3
    Don Carlos cuenta a don Pedro de Agramonte que la boda entre Fernando e Isabel se ha efectuado pese a que don Enrique, Rey de Castilla y hermano de Isabel, los persigue a ambos; todo parece indicar que el Rey morirá pronto, pues es de avanzada edad, de esta manera los recién casados heredarán el reino. También llega la noticia de que don Fernando tiene la intención de ayudar a su padre en la lucha contra don Carlos, para esto ha pedido licencia y una parte de los fieles castellanos a su flamante cónyuge, Isabel, y ha partido hacia Zaragoza. De todo esto se entera el Príncipe de Viana, despertándose en él una infranqueable envidia y una gran cólera hacia su hermanastro.
    Nuño, escudero de don Fernando, llega frente al Príncipe en calidad de emisario, le comunica que su hermanastro quiere hablar pacíficamente con él. Don Carlos no sólo se niega al diálogo, sino que se dispone a matar traidoramente a Nuño, saltándose las reglas de honor, cuyos preceptos exigen respetar la vida de los emisarios. Don Carlos intenta amedrentar al escudero llamándole embajador truhán, pero éste con un gran ímpetu se afirma en su nombre, Nuño Fernández, y hace alarde de su procedencia.
    Llega el nuevo Príncipe de Castilla para intentar hablar con Carlos. Ambos hermanastros comienzan cortésmente la conversación, pero la amabilidad dura hasta que Fernando le echa en cara a don Carlos la actitud que ha tenido para con su padre. Ambos se retan a duelo, jugándose así la herencia del reino.
    Cerca de allí, el Rey tiene noticias del pleito entre los hermanos y teme por cualquiera de las dos soluciones, pues ambas implican perder a un hijo. El Rey prefiere morir él, que ya ha vivido mucho, antes que uno de sus descendientes pierda la vida. Sin embargo, ambos hermanos sobreviven, y llega Nuño anunciando que Fernando ha ganado la batalla y que trae a Carlos prisionero. El Rey agradece al cielo y regala a Nuño seis villas en las montañas de Jaca. Cuando llega Fernando, el Rey rebosante de alegría recupera la vista, más al ver a don Carlos se niega a mirarle y manda a que lo encierren. El hijo traidor pide veneno a su padre para que con una breve muerte herede Fernando los reinos.
    Doña Ana y doña Elvira se consuelan mutuamente por sus desdichas, la primera por haber sido abandonada por Fernando, y la segunda por las repetidas traiciones de Carlos. Mientras Ana se lamenta llega Nuño a verla, enviado por Fernando. La mujer se muestra muy enfadada con el Infante pues no ha guardado su palabra y se ha casado con doña Isabel. Nuño, intenta convencerla de que la boda se ha realizado por el bien de los reinos, de que ambos fueron obligados y que ahora Fernando está siendo perseguido por el rey don Enrique; como compensación ofrece a doña Ana otorgarle un título al hombre que ella elija como esposo. Los argumentos de Nuño llegan a su culminación cuando replica a Doña Ana que el Infante había prometido casarse con ella si algún día era Rey de Aragón, y que ahora no sería Rey de Aragón sino de Castilla, py or lo tanto no ha faltado a su palabra.
    Cuando Fernando se marcha a Castilla con su mujer, el Rey lamenta quedarse solo y pregunta por lo que dice su otro hijo desde la cárcel. Mientras tanto, los Agramonte, partidarios del Príncipe de Viana, aprovechan la ausencia de don Fernando para instigar al pueblo contra el Rey. El monarca se lamenta de que su inobediente hijo aún tenga amigos y él, que es justo y piadoso, no los halle. Don Juan huye a caballo, dolido y solitario. En tanto don Carlos es liberado por sus fieles y da su primera orden: perseguir a su padre hasta matarle.
    El Rey llega a Estela y allí solicita protección a doña Elvira, también le pide que le entregue a su nieto, hijo de Carlos, para usarlo como defensa. Doña Elvira, partidaria del piadoso rey, se ofrece a sí misma para mediar entre padre e hijo y, si es necesario, matar al príncipe. Llega entonces Nuño con la noticia de que el cruel Carlos ha caído del caballo y, moribundo, solicita ver al rey. El Príncipe arrepentido pide perdón, desea morir en los pies de su padre y que su muerte sea para España un ejemplo eterno. El monarca perdona por cuarta vez a su hijo y para pagar la fidelidad de Elvira, le concede el matrimonio con el príncipe antes que éste muera. De este modo, el estado de la dama y el niño pasa a ser legítimo y reconocido ante todos. También Nuño es ampliamente recompensado por sus servicios al Infante y al Rey.
    Finalmente, el rey don Juan tiene una visión en la que una personificación de España le anuncia las futuras glorias de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, quienes juntan los reinos de Castilla y Aragón. También predice al heroico Felipe, un futuro descendiente que hará aún mayor la gloria de España.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

    Ver / Ocultar sección

    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

    Ver / Ocultar sección