MAYOR VIRTUD DE UN REY, Comedia famosa, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: MAYOR VIRTUD DE UN REY, Comedia famosa, LA. Procedencia: La Vega del Parnaso (1637); final del Acto III
Título: MEJOR CASAMENTERO, EL. Procedencia: Parte 37 de Comedias escogidas (en donde se atribuye a Matos Fragoso)
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
La Vega del Parnaso (1637)
Manuscrito
Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Francisco Zabalburu (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 275-77.
Nota: Signatura carpeta núm. 212, p. 21. Se conserva tan sólo el Acto I.
Tipo: Copia
Localización:
.
Nota: Volumen con 3 copias manuscritas del s. XVIII que contiene: La mayor virtud de un rey, El guante de doña Blanca y El sembrar en buena tierra. En la biblioteca de la Facultad de Filología de la Jagiellonian University (Polonia), procedente de la Presussische Staatsbibliothek de Berlín. Más información en el enlace:
http://info.filg.uj.edu.pl/fibula/sites/default/files/pdfs/Hisp-Quart-77.pdf
(ERG)
Otras ediciones del siglo XVII
Título: EL MEJOR CASAMENTERO
Colección: Parte 37 (Madrid, Melchor Alegre, 1671) de la Colección de Comedias Escogidas
Atribución: Juan Matos Fragoso
Ref. bibliográfica: Cotarelo, Emilio : Catálogo descriptivo de la gran colección de "Comedias Escogidas", que consta de cuarenta y ocho volúmenes, impresos de 1652 a 1704, BRAE XVIII (1931), 232-80, 418-68, 583-636, 772-826; BRAE, XIX (1932), 161-218. . 805-06.
Nota: Según indican Castro y Rennert (CR, 476) es la misma obra de Lope.
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XII.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).
Ref. bibliográfica: Antonio de Sancha: Colección de las obras sueltas, así en prosa como en verso, de Frey lope de Vega Carpio. (El tomo XVIII es el de los Autos, loas y entremeses.). Madrid, Imprenta de Sancha, 1776-1779. IX.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Observación: Se conoce la edición crítica del primer acto de la comedia, a cargo de Marco Presotto en su artículo de 2001 indicado en la Bilbliografía secundaria.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- McGrady, Donald. "The Hunter Loses his Falcon: Notes on a Motif from Cligés to La Celestina and Lope de Vega". Romania. núm. 107, 2-3. p. 145-182. 1986.
Nota: Sobre: La pobreza estimada, Amar como se ha de amar, La mayor virtud de un rey y El villano en su rincón.
- Powers, Perry J.. The Concept of the City State in the Drama of Lope de Vega. Baltimore: Johns Hopkins University. 1947.
Nota: Sobre: La estrella de Sevilla , Fuenteovejuna, El alcalde de Zalamea, Peribáñez, Las paces de los reyes, El mejor mozo de España, La mayor virtud de un rey y El mejor alcalde, el rey.
- Presotto, Marco. "Lope de Vega, La mayor virtud de un rey. Edición del manuscrito autógrafo del primer acto". Anuario Lope de Vega. núm. 6. p. 275-322. 2001.
- Presotto, Marco. "La mayor virtud de un rey. Note sul processo compositivo di una commedia di Lope". Cultura neolatina . núm. 59, 3-4. p. 349-371. 1999.
- Vilariño, Marta. "Escritura poética y escritura dramática en La mayor virtud de un rey de Lope de Vega". Civil, Pierre; Crémoux, Françoise. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas. Nuevos caminos del hispanismo. Madrid: Iberoamericana. 2010. 2, p. 132.
Nota: Congreso celebrado en París, del 9 al 13 de julio de 2007. En CD-ROM.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1625-1635
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 358, 601.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2839
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 358.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época de los Reyes Católicos
Nota: La acción transcurre durante el reinado de don Manuel I de Portugal (1495-1521)
Marco espacial
Jornada 1
Topónimo: lugar indeterminado. [Portugal]. Europa. Espacio: interior de la quinta de don Sancho en el campo.
Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: interior del palacio real.
Jornada 2
Topónimo: lugar indeterminado. [Portugal]. Europa. Espacio: exterior de la quinta de don Sancho en el campo; camino a Sevilla.
Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: interior del palacio real.
Jornada 3
Topónimo: lugar indeterminado. [Portugal]. Europa. Espacio: costa frente a la villa de Belen.
Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: interior del palacio real.
Duración
Jornada 1: 1 día. Nota: El acto empieza cuando está a punto de amanecer y concluye al anochecer del mismo día
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de semanas
Jornada 2: 1 día
Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días
Jornada 3: 2 días
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos particulares.
Observación: Traza de amor correspondido y obstaculizado. En el tercer acto se abre una nueva traza de la justicia del Rey puesta a prueba. La ambientación histórica la proporcionan personajes como el rey don Manuel de Portugal, el príncipe Don Juan (futuro rey) o los reyes Fernando e Isabel, aunque el conflicto que anima la intriga está protagonizado por personajes ficticios. En el tercer acto la figura del rey don Manuel cobra un gran papel en la resolución del conflicto, y Lope la utiliza para exaltar las dotes de rectitud y justicia exigibles en el monarca.
Extracto argumental
Jornada 1
Tras haber estado de ronda nocturna por las calles de Lisboa el príncipe don Juan de Portugal se preocupa por la melancolía de su amigo y tocayo don Juan de Castro. El hidalgo le confiesa en secreto que está enamorado de doña Sol, hija de don Sancho de Mendoza, un caballero castellano que se ha retirado en el campo cerca de Lisboa esperando que el rey de Portugal don Manuel quiera recibir sus servicios; fue allí en el campo, cerca de una fuente, donde don Juan conoció a la dama un día de caza persiguiendo un azor y donde muchas veces volvió a verla; su deseo sería casarse con doña Sol, pero el rey le tiene prometido con la condesa Teodora y don Juan no sabe cómo volver atrás y deshacer el concierto matrimonial. El príncipe le tranquiliza y decide ayudarle en su empresa.
Al día siguiente, en la quinta de don Sancho, padre de doña Sol y doña Leonor, el viejo caballero se duele de su mala situación en Portugal, donde no ha conseguido asilo por parte del rey. Su gran problema reside en conseguir mantener la honra de su familia dentro de su mala situación en esa tierra extraña. Le preocupan sobre todo sus hijas, y, pues ha visto muchas veces un cazador rondando su casa, le ruega a su criado Mendo que lo ayude a vigilar a las muchachas; Mendo, con las ocurrencias propias del rústico cómico, se niega, pues, dice, "la mujer más cobarde, / en llegando a querer, y más doncella, / su honor y el de sus padres atropella". Entonces a don Sancho se le ocurre que lo mejor será que él y sus hijas se vistan de villanos para pasar desapercibidos y así se lo comunica a las muchachas. Inmediatamente después, la criada Juana anuncia a doña Sol y a doña Leonor la llegada del príncipe y de don Juan a su casa, y les comunica que don Sancho manda que se escondan para que no las vean los jóvenes; orden ésta que doña Sol no piensa obedecer. El peligro procedente de la corte afecta también a los criados ya que, tal y como lo razona el gracioso Mendo a la criada de doña Sol, mujeres como ella tienden a imitar lo que hacen sus señoras. Mientras los criados mantienen esta discusión, llegan doña Sol y don Juan: el caballero requiebra a la dama, y ella se muestra esquiva y temerosa de que el amor de él pueda ser fingido, pero le confiesa que tiene inclinación por él, y más ahora que su padre le ha prohibido verle. De todas formas, don Sancho no tiene más remedio que presentar sus hijas al príncipe y tras las alabanzas correspondientes, los caballeros deciden quedarse a dormir por haberse hecho demasiado tarde. Cuando se marchan todos, Juana comenta con Mendo el descaro amoroso de doña Sol, justificándolo como exigencia de la naturaleza, pero le da un coscorrón a Mendo cuando éste le pide una muestra de favor.
Jornada 2
Transcurridas varias semanas, la relación entre doña Sol y don Juan ha seguido adelante hasta tal punto que la situación repercute en el palacio real. La condesa Teodora, prometida de don Juan, se da cuenta de que algo le ocurre y se queja al rey. El monarca, sintiéndose también despreciado por haber sido él quien los juntó, da al hidalgo un día de plazo para casarse. Sin embargo, la condesa, al notar que la boda será a disgusto del caballero, se marcha altiva tras indicarle a don Juan que si no la quiere es porque no está a su altura. Al quedarse solo el joven medita sobre lo sucedido y llega a la conclusión de que no puede desobedecer las órdenes del rey, así que se despide mentalmente de doña Sol.
En la quinta de don Sancho, el viejo padre se preocupa de la melancolía que ofusca a su hija Sol, y manda a sus criados que la alegren con una canción. Doña Sol confiesa a su hermana que su tristeza nace de haber sabido que don Juan está prometido con una condesa lisboeta. Cuando termina la folía cantada por Mendo y Juana, aparecen por la quinta don Juan junto al príncipe y don Nuño, enamorado de doña Leonor. Doña Sol no quiere escuchar las galanterías de don Juan y le echa en cara su compromiso con la condesa. Pero el hidalgo le promete que la ama y que lo de la boda no tiene nada que ver con sus intenciones. De pronto se anuncia la vuelta repentina de don Sancho y los caballeros huyen. El viejo, enfadadísimo, echa la culpa de esa visita indeseada a los criados, que no han sabido cuidar del honor de la familia en su ausencia.
En el palacio real, tras la visita a la quinta, Nuño está enfadado con don Juan por haber pedido al príncipe que los acompañara, pues sospecha que éste también pretenda a Leonor. Por esto decide vengarse avisando a la condesa de la existencia de doña Sol y del amor que le profesa don Juan. La condesa se enfurece tanto con la noticia que promete olvidar a don Juan. Justo entonces llega el caballero a pedirle, de parte del príncipe, que quiera posponer la boda seis días para permitir la preparación de los festejos, a lo que la condesa contesta que aplazará el matrimonio "infinitos años", y se marcha tras manifestarle su desprecio y dejarle bien claro que conoce sus líos amorosos con la dama castellana. Al poco aparece Mendo con una carta de doña Sol explicando a su enamorado que su padre ha decidido marcharse de Portugal por no recibir ayuda del rey (pero en realidad es para apartar a sus hijas de las tentaciones amorosas). La muchacha le pide que la vaya a despedir mientras su padre resuelve un asunto en Lisboa.
Sin embargo lo que se le ocurre al joven es una solución diferente. Se disfraza de asaltante, con máscara y arcabuz, y secuestra a las dos hermanas, dejando a Mendo y a Juana atados a un árbol en mitad del camino. Así se los encuentra el padre, que se desespera y decide seguir inmediatamente a los raptores, mientras los criados comentan que sin duda el asaltante debe de haber sido don Juan.
Jornada 3
En el palacio real, el rey don Manuel está hablando con el Condestable de la próxima boda del príncipe con la infanta Catalina, nieta de los reyes de España Fernando e Isabel, cuando se ve interrumpido por la llegada de Mendo. Éste, que no reconoce al monarca, busca a don Juan y se niega a enseñarle a su interlocutor la carta que le trae; el rey entonces se la arranca y la abre, pensando que se trate de un billete amoroso; pero resulta que es una carta de don Sancho retando a don Juan en venganza de un agravio. Ya que en la carta se habla de que el príncipe también está involucrado en el problema de honra que motiva el desafío, el rey ordena encarcelar al mensajero hasta aclarar qué ha estado ocurriendo a sus espaldas.
Al día siguiente, don Sancho espera en un barco cerca de Belén a que llegue don Juan, pero es el mismo monarca el que aparece en la costa. Don Sancho recela al principio de la presencia del rey, pensando que, siendo don Juan su favorito, quiera salir en su defensa, pero don Manuel le asegura que sólo quiere saber la verdad del caso, "que no hay don Juan para mí, / sino justicia y piedad"; don Sancho termina pues contándole lo sucedido, consiguiendo de esta manera que el rey le prometa ayuda.
En el palacio, ajeno a estos hechos, don Juan discute con doña Sol: quiere remediar la ofensa del rapto casándose con ella, pero ella no le cree, pues, dice, si quería casarse con ella ¿por qué no lo dijo antes a su padre, cuando era tiempo? Entonces don Juan le explica todo el problema del compromiso con Teodora, y de la palabra dada al Rey; Sol no ve remedio a ello, y se niega tajantemente a corresponder al amor del caballero. La sola prueba de amor que podría convencerla sería el que don Juan la acompañara ante Teodora diciéndole a ésta su intención de casarse con Sol; don Juan obviamente se niega, pues no puede afrentar de esta forma a la condesa, y entonces Sol se marcha dispuesta a no dejarse engañar más.
Mientras, el rey, que ya ha llegado al castillo, está a punto de encarcelar a su propio hijo. Solo la intercesión del condestable (pidiendo que antes de actuar escuche a los testigos) logra parar momentáneamente la justicia real, que es "la mayor virtud de un rey". Son los criados de doña Sol los que aclaran que el príncipe no ha tenido nada que ver con el secuestro y que el único culpable ha sido don Juan. Éste llega muy despreocupado a darle el parabién al monarca por el casamiento del príncipe, y se encuentra ante la ira de don Manuel que manda apresarle y ajusticiarle; de hecho, dice el rey, si casa al caballero con doña Sol para remediar la deshonra de don Sancho ofende a Teodora, y si lo casa con ésta ofende a doña Sol. Nuño, que acompañaba a don Juan, va a buscar a don Sancho; y el caballero se queda solo quejándose de su suerte. Viene entonces a verle la condesa, que declara no dolerse de la situación de su prometido pues prefiere verle muerto que casado con una mujer que la supera en belleza. Llegan en esto todos los demás: el príncipe suplica al rey que perdone a don Juan, y lo mismo hace don Sancho pues quiere batirse con él en duelo. El monarca observa que el duelo debe ceder el paso a la justicia del rey; y don Juan a su vez dice que preferiría tener a don Sancho como padre que como rival en duelo. Pues el último obstáculo al perdón real es la voluntad de Teodora, Sol, su hermana Leonor y los criados se echan a sus pies suplicándole piedad; su insistencia consigue que la condesa ceda en su empeño y permita a don Juan casarse con doña Sol. De esta manera el rey ya puede impartir justicia amorosa y concierta los matrimonios entre don Juan y doña Sol, don Nuño y doña Leonor y entre los criados. La obra termina con las palabras del viejo Lope: "El poeta no se cansa / de serviros, aunque ya / le jubilaban las canas: / tan agradecido está / a las mercedes pasadas. / Dadle aplauso, y a nosotros / el perdón de nuestras faltas."
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: Obra de la última época de Lope, tal y como dejan claro los últimos versos de la misma, donde el autor alude a su vejez.