MARQUÉS DE MANTUA, Tragicomedia famosa, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: MARQUÉS DE MANTUA, Tragicomedia famosa, EL. Procedencia: Parte 12; P1; P2
Título: MARQUÉS DE MANTUA, Tragicomedia de, EL. Procedencia: Copia manuscrita Gálvez
Título: MARQUÉS DE MANTUA Y JUSTICIA RECTA Y EJEMPLAR DE CARLOMAGNO REY DE FRANCIA CONTRA SU HIJO CARLOTO, EL. Procedencia: Licencia copia manuscrita Gálvez
Título: VALDOVINOS Y CARLOTO. Procedencia: Final del tercer acto
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: Sí
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte XII (1619)
Manuscrito
Tipo: Gálvez (apógrafo)
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Iriso Ariz, Silvia: "Estudio de la colección Gálvez: fiabilidad y sentido de los apógrafos de Lope de Vega". Barcelona, Anuario Lope de Vega, III, pp. 99-131, 1997. 108.
Nota: Signatura mss. 22424, ff. 59r-112r. Se incluye en el tomo IV de la llamada Colección Gálvez que contiene copias apógrafas. Según esta copia, Lope firmó el autógrafo en Madrid, el 10 de enero de 1596.
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 27.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XLIII
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XIII (BAE, CCXXXIV).
Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. III.
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. V.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- , La formación del actor el el teatro clásico: ejercicios en torno a ocho obras clave del Siglo de Oro, ed de Castillejo, David, Madrid , Ars Millenii, 2004
Nota: Contiene: El marqués de Mantuade Lope de Vega .
- El marqués de Mantua, ed de Juliá Martínez, Eduardo, Madrid, Librería y casa editorial Hernando, 1934-1935
Nota: En Lope de Vega Carpio. Obras dramáticas escogidas. Edición, observaciones preliminares y notas, por..., Vol. 269. Colección Biblioteca Clásica. t. IV de Lope.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Antonucci, Fausta. "Polimetría, tiempo y espacio teatral en algunas obras de tema caballeresco del primer Lope". Antonucci, Fausta. Métrica y estructura dramática en el teatro de Lope de Vega. Kassel: Reichenberger. 2007. 103, p. 31-82.
Nota: Sobre: El marqués de Mantua, Los palcios de Galiana y La mocedad de Roldán.
- Antonucci, Fausta. "La materia caballeresca en el primer Lope de Vega". Pedraza Jiménez, Felipe B; González Cañal, Rafael; Marcello, Elena. La comedia de caballerías. Almagro: Universidad de Castilla-La-Mancha. 2006. p. 59-77.
Nota: Actas de las XXVIII Jornadas de Teatro Clásico de Almagro. Sobre: El nacimiento de Ursón y Valentín, El marqués de Mantua, Los palcios de Galiana, La mocedad de Roldán y Las pobrezas de Reinaldos.
- Arellano, Ignacio. "Casos de honor en las primeras etapas del teatro de Lope". Anuario Lope de Vega. núm. 4. p. 7-31. 1998.
Nota: También en: Arellano, Ignacio (ed.). El arte de hacer comedias. Estudios sobre teatro del Siglo de Oro, Madrid. Biblioteca Nueva, 2011, p. 91-122.
- Castillejo, David. La formación del actor en el teatro clásico. Ejercicios en torno a ocho obras clave del Siglo de Oro. Madrid: Ars Millenii. 2004.
Nota: 2 vols. Contiene también los textos de las obras.
- Couderc, Christophe. "El cadáver en escena en el teatro de Lope de Vega". Blecua, Alberto; Arellano, Ignacio; Serés, Guillermo. El teatro del Siglo de Oro. Edición e interpretación. Madrid / Frankfurt am Main: Iberoamericana / Vervuert. 2009. p. 51-77.
- Díez Borque, José María. "Lope de Vega trágico: juventud-madurez". Ínsula. núm. 658. p. 18-22. 2001.
Nota: Compara: El Marqués de Mantua con El castigo sin venganza, dos comedias donde el padre ordena la ejecución de su hijo.
- Espín Templado, María del Pilar. "Disposición temática en El marqués de Mantua, tragicomedia de Lope de Vega". Epos: revista de filología. núm. 5. p. 165-182. 1989.
- Oleza, Joan. "Los géneros en el teatro de Lope de Vega: el rumor de las diferencias". Arellano, Ignacio; García Ruiz, Víctor; Vitse, Marc. Del horror a la risa: los géneros dramáticos clásicos. Homenaje a Christiane Faliu-Lacourt. Kassel: Reichenberger. 1994. p. 235-250.
Nota: Compara, entre otras: La locura por la honra con El marqués de Mantua.
- Pedraza Jiménez, Felipe B.. ""Sexo, poder y justicia en el primer Lope: El Marqués de Mantua". Pedraza Jiménez, Felipe B.. Sexo, poder y justicia en la comedia española: cuatro calas. Vigo: Academia del Hispanismo. 2007. p. 13-51.
- Pedraza Jiménez, Felipe Blas. "Personas reales y justicia poética: Lope, Guillén de Castro, Rojas Zorrilla". Lectura y signo: revista de literatura. núm. 2. p. 129-156. 2007.
Nota: Se estudian cuatro tragedias: El marqués de Mantua de Lope de Vega, La justicia en la piedad de Guillén de Castro, No hay ser padre siendo rey y El Cain de Cataluña de Rojas Zorrilla. Reeditado el artículo con el mismo título en Felipe B. Pedraza Jiménez., Sexo, poder y justicia en la comedia española: cuatro calas, Vigo, Editorial Academia del Hispanismo, 2007, pp. 13-51.
- Pérez García, Norberto. "Lope de Vega, Jerónimo de Cáncer y las dramatizaciones áureas de los romances del marqués de Mantua". Cuadernos para la investigación de la literatura hispánica. núm. 26. p. 189-206. 2001.
- Ruiz del Vizo, Hortensia. El marqués de Mantua (simbolismo y Evangelio en Lope de Vega). Miami: Ediciones Universal. 1971.
- Templin, Ernest H.. "Influencia de El Marqués de Mantua y Las pobrezas de Reinaldos en Quien malas mañas ha..., de Guillén de Castro". Revista de Filología Española. núm. 16. p. 273-276. 1929.
- Vaccari, Debora. "La representación de la violencia en el primer Lope de Vega: la muerte en la escena". Escudero, Juan Manuel; Roncero López, Victoriano. La violencia en el mundo hispánico en el Siglo de Oro. Madrid: Visor. 2010. p. 395-415.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1598-1603
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 250.
Fecha: 1596
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 250.
Nota: En la copia Gálvez, 10 de enero de 1596
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2876
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 56.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: Epoca legendaria del Emperador Carlomagno, siglos VIII-IX.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: palacio, jardín.
Acto 2
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: palacio.
Topónimo: Sierras de Ardenia. Valle del Po. [Italia]. Europa. Espacio: sierras del marquesado de Mantova.
Acto 3
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: palacio, campo.
Duración
Género
Género principal:
- Drama > imaginario > materia literaturizada > caballeresco.
Extracto argumental
Acto 1
En su palacio en París, el Emperador y sus hijos, Carloto (el delfín) y Rodulfo, junto a los nobles caballeros Reinaldos, Roldán, Oliveros, Durandarte y Valdovinos esperan con expectación la llegada de la bella mora prometida como esposa a Valdovinos, con quien contraerá matrimonio ese mismo día. Carloto se muestra crítico ante la idea de un casamiento con una infiel, pero sus compañeros le rebaten que la mujer, por amor, será bautizada antes de la boda, y todos deciden celebrar el evento organizando una encamisada de moros.
Llega la princesa mora Sevilla, acompañada por el Marqués de Mantua y seis caballeros moros vestidos ricamente, y todos se marchan hacia la iglesia de San Dionís.
Carloto confiesa a Rodulfo haberse enamorado locamente de Sevilla, pero su hermano le reprocha desear a mujer ajena, a lo cual contesta Carloto que quien como él es o será rey hace la ley a su gusto. Ambos hermanos discuten vivamente sobre los derechos y obligaciones del Rey, y su diferencia con el tirano.
Roldán y Reinaldos vuelven de la iglesia y Roldán cuenta en detalle la ceremonia del bautismo de Sevilla y la sucesiva boda con Valdovinos. Llegan también Oliveros, Durandarte, Valdovinos y el Marqués y organizan la fiesta, dejando solo a Carloto que en un soneto reflexiona sobre su estado de loco enamorado.
Poco después, y tras mostrarle toda la vehemencia de su pasión, pide a su prima Doña Alda que le haga de tercera amorosa, y ella, escandalizándose por tal atrevimiento, acepta sin embargo con la condición de que se comedirá en la entrevista que le facilite con Sevilla y que no la volverá a ver, y con la esperanza de que mejorará la enfermedad de su primo si la ve y la habla. Llamada por Doña Alda, se presenta Sevilla y se retira Doña Alda. Carloto enseguida intenta aprovecharse de la mujer con ofertas amorosas, que Sevilla rechaza dando muestra de gran agudeza y bien aprendida doctrina cristiana, pero Carloto se abalanza sobre ella y llega a las amenazas de violencia y muerte. Al oír cerca a Valdovinos, Sevilla empieza a gritar: "¡El Príncipe me fuerza!"; Carloto tiene que dejar su intento de violar a Sevilla y se marcha, prometiendo matar al marido y gozar algún día a la mujer.Llega Valdovinos con hábito de encamisada (vestido de moro), y mientras adentro se oyen los preparativos para la fiesta, le pide lleno de celos explicaciones del alboroto oído y del visible estado de turbación de Sevilla, que sospecha causados por la arrogancia sin freno del delfín. Sevilla disimula. Después de manifestarle su amor y de pedirle perdón, Valdovinos vuelve a la fiesta.
Llegan Carloto y su tío Galalón vestidos de encamisada. Carloto le ha confesado sus deseos al ambicioso Galalón, pero también sus temores, sobre todo al Rey, y su tío, que le confirma en que como Rey tiene derecho a satisfacer sus deseos, le promete que podrá hacer suya a la mujer con su ayuda, y le aconseja matar a Valdovinos haciéndolo ausentarse de París.
Doña Alda, Belerma y Sevilla comentan el espectáculo al que han asistido y la gallardía de sus galanes; al hablar de Carloto, Sevilla informa a doña Alda del atrevimiento que demostró en el reciente encuentro.Llegan todos los caballeros con libreas: Oliveros, Roldán, Reinaldos, Durandarte, el Marqués de Mantua, Carloto, Rodulfo, Valdovinos y el Emperador. Mientras los caballeros se reúnen afectuosamente con sus amadas, el anciano Marqués pide al Emperador permiso para volver a Mantua y también licencia para dejar toda su herencia a su sobrino Valdovinos, proyecto que el Emperador acepta con entusiasmo. Al entrar en las salas del palacio para cenar, Carloto se acerca a Valdovinos y le informa de que tendrá necesidad de sus servicios, aunque en secreto trama su muerte: !Matarle tengo! ¡Perdonadme, cielos!.
Acto 2
En el palacio, Valdovinos está a punto de partir con Carloto; Sevilla, percibiendo el peligro al que se somete su esposo, intenta convencerle para que no parta, aunque sin contarle lo sucedido con el Príncipe. Los dos discuten sobre el amor, el alejamiento y las despedidas con notables conceptos, pero ni siquiera las lágrimas desesperadas de Sevilla son suficientes para que Valdovinos deje de cumplir con su deber. El caballero se dispone a marchar, llevando consigo una aljuba labrada por Sevilla, y también se arma, pero a escondidas de Sevilla para no preocuparla. Al salir, le ocurren varios accidentes (tropieza y cae, se le cae también la espada) que, juntamente con los que ha presenciado por su cuenta, son interpretados por su criado Marcelo como malos agüeros. Valdovinos, como cristiano, decide no hacerles caso.
En las sierras de Ardenia, por donde discurre el Po, el pastor Cardenio se queja de sus amores desdichados y ve llegar a dos cazadores del séquito del Marqués, desarrollándose entre el rústico y los cortesanos una característica escena de pullas. Llega el Marqués de Mantua con todos sus cazadores, perros y aves; a las preguntas del Marqués sobre dónde se encuentra y dónde puede alojarse esa noche, Cardenio contesta con cortesía, haciéndole ver que todas esas tierras son suyas, e informándole sobre ellas. Cuando los cortesanos parten tras un ciervo, Cardenio se admira de lo absurdo de su pasión cazadora y de la diferencia de costumbres que separan al caballero y al pastor.
Mientras, en un lugar poco lejano de allí, Carloto, Valdovinos, Marcelo y el paje Celio descansan después de un largo camino por tierras despobladas. Carloto se aparta con Valdovinos y le informa del motivo de este viaje, contándole una historia que, aunque referida a otras personas, es exactamente la de Valdovinos y Sevilla, que debe acabar en la muerte de ese supuesto marido que estorba sus propósitos de hijo del Rey, recomendada por un experto consejero. Valdovinos, que comprende que se trata de su propia historia y de su propia muerte, discute con Carloto sobre las obligaciones de un Rey, sobre el transfondo de la historia bíblica de David y Urías. De repente llegan, embozados, Galalón y dos caballeros que hieren de muerte a Valdovinos y huyen.
Marcelo, que los ve pasar, intuye la traición y encuentra a Valdovinos moribundo. El paladín le pide un confesor, y Marcelo, desesperado, se marcha a buscarlo. El Marqués de Mantua, que se ha perdido en medio de una tormenta, perdiendo también su caballo, oye las quejas y los delirios de Valdovinos agonizante y llega hasta él. Al enterarse por sus propios labios de la identidad del malherido, a quien al principio no reconoce a causa de su cara ensangrentada, y al informarse del nombre de su ofensor y de la causa de su muerte, el Marqués, preso por la desesperación, se identifica a sí mismo ante su sobrino, produciéndose un intenso y emotivo diálogo, al cabo del cual el Marqués le promete ocuparse de Sevilla, como Valdovinos le ha encomendado, y dar justa muerte al infame Carloto. Vuelve Marcelo con un ermitaño, quien en una edificante escena confiesa al moribundo, mientras Marcelo cuenta en detalle todo lo ocurrido al Marqués. Muere Valdovinos, y el Marqués estalla en una explosión de cólera y de deseos de venganza, no obstante las objeciones y adoctrinamiento del ermitaño, que culmina en un extraordinario y solemne juramento de todas las privaciones a que se someterá "hasta vengar en Caín/ la sangre de Abel tan santo".
Acto 3
En su palacio, el Emperador sospecha que ha pasado algo grave, pero no recibe explicaciones de los nobles que están reunidos con él: Roldán, Durandarte, Oliveros, Galalón y los hijos Carloto y Rodulfo. Llegan el Conde de Irlos y el Duque de Alansón, vestidos de luto, como embajadores del Marqués de Mantua; relatan lo sucedido y piden justicia, informando al Emperador de los muchos nobles franceses que amenazan con dejar el reino si no actúa como es debido. El Emperador asegura que hará justicia, aun tratándose de su hijo, y que este caso ejemplar servirá de memoria para la posteridad, pero los nobles le piden que se nombre un consejo para instruir el proceso y administrar la justicia, y que esto se realice en el campo, fuera del palacio. El Emperador acepta la propuesta, y da poderes a los dos embajadores para que nombren a los jueces. Llega Sevilla, vestida de luto, quien declara su desgracia y pide justicia a Carlomagno en una interpelación vehemente. Carloto, que intenta hablar con el Emperador, ve con asombro cómo su padre le vuelve las espaldas. Roldán promete a Carloto que hará lo posible para ayudarle. Carloto, en un soneto, medita sobre "la gloria breve y el tormento eterno" que produce la pasión. Oliveros, Durandarte, Montesinos y sus criados consiguen con una estratagema (invitándole a jugar a la pelota) desarmar y prender a Carloto por orden del Emperador.
En el campo, Reinaldos ordena a sus criados montar una tienda negra que deberá hospedar el cuerpo muerto. Llega en solemne procesión el ataúd de Valdovinos, armado, precedido por un hombre que va arrastrando por los suelos una bandera negra, y seguido por el Marqués y su séquito, todos de luto, y en seguida aparecen también el conde de Irlos con la triste Sevilla, que entre llantos y desmayos pide noticias de los últimos instantes de la vida de su amado. Reinaldos consigue llevarla a una tienda a descansar, mientras el Conde da cuenta al Marqués del nombramiento de los jueces y del inicio del proceso.
En la torre del palacio, el Condestable lee a Carloto la sentencia de los jueces que le condena a que le corten la cabeza en la plaza. El Príncipe, entre la ira y el arrepentimiento, y una carta que le escribe a Roldán, va comprendiendo que la sentencia es firme. Roldán, sumamente alterado e inconforme con el veredicto, recibe de Oliveros la carta de Carloto que le pide amparo, y entre alardes y amenazas se convoca a sí mismo y a la francesa gente a sacarle de su prisión a toda costa. Llega el Emperador con su gente y, ante las intemperancias de Roldán, le expulsa de la corte y le destierra durante seis años, retirándose después, entristecido, a su capilla.
Ante toda la corte un Nuncio cuenta primero la muerte del infame Galalón despeñado mientras huía, y después, y demoradamente, la ejecución del arrepentido Carloto, recordando que "el alborotado vulgo / levantó con un ¡ay! triste / un alarido confuso". El Emperador, ante la admiración de todos, declara haberse cumplido la justicia; concede a Sevilla como esposo a su hijo y heredero Rodulfo, e incita a todos a contemplar el cadáver de Carloto, que se muestra. El Marqués concluye la obra: "Aquí el suceso verdadero y cierto / de Valdovinos y Carloto acaba, / de cuyo ejemplo Francia hasta hoy se alaba".