MARQUÉS DE LAS NAVAS, Comedia famosa de, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
Ver / Ocultar secciónTítulo
Título: MARQUÉS DE LAS NAVAS, Comedia famosa de, EL. Procedencia: Parte 22 de la Colección de Diferentes Autores; ms. autógrafo; final del Acto III
Título: MARQUÉS DE LAS NAVAS, La gran comedia de, EL. Procedencia: Parte 8 (1657) de la Colección de Escogidas; sueltas de la British Library
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
Tipo: Autógrafo
Localización: Melbury House, Biblioteca privada (Reino Unido)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 263.
Nota: Fechado en Madrid el 22 de abril de 1624
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 27.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XLVI
Tipo: Copia
Localización: Londres, British Library (Reino Unido)
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 16.
Nota: Signatura Add.33, 479. Copia del siglo XVIII
Observación: Según Presotto (263-265) no es del todo autógrafo.
Otras ediciones del siglo XVII
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Colección: Parte 22 (Zaragoza, Pedro Verges, 1630) de la Colección de Diferentes Autores
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 29, 33.
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Colección: Parte 8 (Madrid, Andrés García de la Iglesia, 1657) de la Colección de Escogidas
Atribución: Mira de Amescua
Ref. bibliográfica: Cotarelo, Emilio : Catálogo descriptivo de la gran colección de "Comedias Escogidas", que consta de cuarenta y ocho volúmenes, impresos de 1652 a 1704, BRAE XVIII (1931), 232-80, 418-68, 583-636, 772-826; BRAE, XIX (1932), 161-218. . 280.
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Suelta: [Seville? 1680?]
Atribución: Mira de Amescua
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 99.
Nota: British Library, signatura 11728.h.4.(13.) [Consulta realizada por TFV en el catalogo on line, en donde se indica que se trata de la obra de Lope.]
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Suelta: [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Aragone Terni, Elisa (ed): Lope Félix de Vega Carpio: La madre Teresa de Jesús. ( Ed. crítica de Elisa Aragone Terni). Firenze, D’Anna, 1981.
Nota: Biblioteca del Institut del Teatre (Barcelona)
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Suelta: [1657]
Atribución: Mira de Amescua
Nota: British Library, signatura 11725.b.8. Consulta realizada por TFV en el catalogo on line, en donde se indica que se trata de la obra de Lope.
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS
Suelta: [Seville? 1700?]
Atribución: Mira de Amescua
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 519.
Nota: British Library, signatura 11728.h.4.(12.). Consulta realizada por TFV en el catalogo on line, en donde se indica que se trata de la obra de Lope.
Título: EL MARQUÉS DE LAS NAVAS, COMEDIA FAMOSA
Colección: Parte 27 (Emisión A: Barcelona, 1633), de la colección Diferentes autores.
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 62-67.
Nota: En la llamada Emisión B (Barcelona, 1633) de esta misma Parte, la comedia de EL MARQUÉS DE LAS NAVAS es sustituida por EL MILAGRO DE LOS CELOS.
Profeti señakla un ejemplar en la Biblioteca de la Universidad de Pennsylvania.
Observación: CR anotan, sin más datos, una Suelta en la Biblioteca de Lord Ilchester. Puede que se trate de una de las sueltas catalogadas en British Library, ya que no aparece en el índice de comedias conservadas en Melbury House, donde ha ido a parar la mayor parte de los textos teatrales españoles de la biblioteca de Lord Ilchester (nota de MPR).
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XIII (BAE, CCXXXIII).
Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. IV (BAE, LII).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- El marqués de las Navas, ed de Fernández Montesinos, José, Madrid, Centro de Estudios Históricos, 1925
Nota: Ed. facsímil del autógrafo.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Cornejo, Manuel. "La funcionalidad de los juegos de toros y cañas en el teatro de Lope de Vega". Pierre Civil, Françoise. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: Nuevos caminos del hispanismo. Madrid / Frankfurt am Main: Iberoamericana / Vervuert. 2010. II, p. sin paginar (CD-R).
Nota: Congreso celebrado en París, 9-13 de julio de 2007.
- Navarro, Tomás. "Notas fonológicas sobre Lope de Vega". Archivum. núm. 4. p. 45-52. 1954.
Nota: Sobre: Barlaán y Josafat, La corona merecida y El marqués de las Navas.
- Reyes Peña, Mercedes de los. "Notas sobre una estancia desconocida de Antonio de Prado en Lisboa y tres obras de Lope de Vega". Diablo texto. Revista de Crítica Literaria. núm. 4, 5. p. 221-239. 1997-1998.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1624
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 68, 97.
Nota: Manuscrito autógrafo fechado el 22 de abril de 1624.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2538
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 68.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Nota: La acción transcurre durante el reinado de Felipe II, pocos días antes de partir hacia Inglaterra la Armada Invencible (1588).
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de Feliciana.
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: Prado; interior de la casa de Antonio; interior de la casa de Laurencia; interior del palacio de San Martín.
Acto 2
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior del palacio de San Martín; interior de la casa de Laurencia; exterior de la casa de Laurencia.
Acto 3
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior de la iglesia de San Martín; interior de la casa de Laurencia; posada de Feliciana.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de días. Nota: El acto transcurre a lo largo de varios días, pues Leonardo y Feliciana se desplazan desde Toledo a Madrid. El resto del acto transcurre entre una noche y la mañana del día siguiente.
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de horas
Acto 2: 1 día. Nota: El acto transcurre entre la tarde y la noche de un mismo día.
Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días
Acto 3: Número indeterminado de días
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos particulares.
Nota: Basada en una anécdota contemporánea cuyo núcleo es la visita que recibe el Marqués de las Navas de un difunto al que él mismo había dado la muerte. Hasta el final del segundo acto tiene un carácter predominante de comedia urbana, pero a partir de la muerte de Leonardo la obra adquiere un inequívoco carácter de drama.
Observación: En el cierre de la comedia se dice que "se acaba / el verdadero suceso / que al gran Marqués de las Navas / sucedió, preso en Madrid". Muchas características de la obra, como la intriga (por cierto algo descosida) de amor, traiciones y celos; el componente sobrenatural (las maldiciones que se realizan, las apariciones del difunto); la intervención del Marqués como deus ex machina; el carácter de crónica nobiliaria que tiene la relación de la fiesta en el primer acto... todo llevaría a ver en esta pieza algo así como la dramatización de una relación de sucesos de la época. No obstante, en el Acto III se delinea con claridad un conflicto altamente dramático: el de la responsabilidad con los propios actos, exigible más allá de la muerte, o si se prefiere, el del compromiso con los muertos, la obligación de reparación o compensación que sigue rigiendo tras la muerte.
Extracto argumental
Acto 1
La acción se inicia en Toledo. Leonardo quiere marchar a Madrid a resolver un pleito, pero Feliciana sabe, porque se lo ha dicho el amigo en quien más confía que Leonardo, en realidad, va a casarse. Ella le reprocha que haya quebrado el juramento de amor y que la haya engañado; por esto lo maldice, advirtiéndole que no logrará la mujer de quien va enamorado, que lo traicionará quitándole la honra. Casualmente Bernardo, que es alcalde mayor y primo de la muchacha, se dirige a las fiestas de Madrid (en donde la plaza de palacio es "cielo de Marte aquel día") y Feliciana decide marchar con él en seguimiento del perjuro.
Entretanto, en la noche madrileña los galanes y las damas se entretienen oyendo músicas y airosas declaraciones de amor, doblemente ingeniosas en la oscuridad del Prado. Aprovechando la ausencia del padre, hasta allí han acudido dos hermanas, Laurencia y Gerarda, acompañadas de Clara, su criada. Los galanes de la noche son nobles e importantes personajes de la corte: el Marqués de las Navas, su hermano don Enrique de Guzmán, don Filipe de Córdoba, además de un donaire llamado Mendoza. Los caballeros y el paje comienzan un galanteo con las damas y la criada, y sólo el Marqués queda al margen de la aventura amorosa porque -afirma- "un preso no ha de tratar / de amor, pues no le consienten / libertad que le ofrecer / a la dama que tuviere". Don Filipe le sugiere a Laurencia que si gusta de conocerle, al día siguiente lo verá con un rejón en la plaza, en donde se correrán toros, pero ella le indica que ya está prometida. Al partir las damas, Mendoza se informa, por la criada, de la identidad, la condición y el domicilio de las dos hermanas.
Una vez en Madrid, Leonardo comenta con su amigo Antonio que ha llegado hasta allí para ultimar con su suegro los tratos del matrimonio, pero que antes de ejecutarlo quiere informarse bien de las virtudes y costumbres de Laurencia, teniendo él "condición celosa". Ese mismo día hay juego de cañas y corrida de toros, lo que propicia que desde un asiento en la plaza del palacio pueda observar el mundo de la corte (el rey, los caballeros, las damas ...) y pueda estudiar a la mujer escogida.
Al otro día de la aventura en el Prado, Laurencia le declara a su hermana que, aunque está en vísperas de un necio casamiento planeado por el padre, ella se ha enamorado locamente de don Filipe. Gerarda le aconseja que escriba unas líneas pidiéndole un coche para ir en secreto a la fiesta; aunque avergonzada por el atrevimiento que esto supone, Laurencia pide a Clara papel y pluma para escribir el billete.
En el momento en que el Marqués, don Filipe y don Enrique eligen los caballos para las distintas suertes de la corrida (entrada, rejón, etc.) y comentan las habilidades de los nobles y las cuadrillas en que participarán, se presenta Clara en el palacio de San Martín con el papel de Laurencia. Entonces don Filipe le pide prestado su coche al Marqués y ruega a Clara que su ama le envíe alguna prenda para sacarla esa misma tarde. Clara informa a don Filipe del amor de su señora y le dice que puede atreverse a ir a verla de noche, prometiendo su ayuda y pidiendo que vaya en compañía de Mendoza; don Felipe le regala una sortija y convida a Enrique a acompañarle en la suerte amorosa.
Acto 2
A la vuelta del juego de cañas y de los toros, don Filipe y don Enrique se muestran satisfechos del lucimiento personal, y preguntan al Marqués qué tal lo ha pasado en compañía de las "huéspedas", diciendo Filipe que lo ha envidiado por la conversación que ha mantenido con Laurencia. El Marqués de las Navas alaba a las damas, especialmente a Laurencia, y anima a sus compañeros a continuar la aventura: "Inquietas están las dos. / Seguid la empresa, que creo / que tendrá dicha el deseo". En efecto, esa misma noche piensan hacer fiesta en su calle con hachas encendidas, acompañados del Marqués. Para que estén sobre aviso, Mendoza les relata las confidencias de Clara y la pena que siente Laurencia con la boda prevista por su padre.
Una vez en su casa Laurencia se muestra encandilada del valor y el brío de don Filipe, a quien ha visto esa misma tarde en la plaza, y se lanza en una defensa del amor a primera vista ("El que vio, quiso y mató, / ése es amor verdadero"). Clara avisa a las dos hermanas que por la ventana ya se divisa una cabalgata compuesta por los caballeros que han participado en el juego "con hachas que arrojan llamas / de amor". Pero, de repente, llegan Ludovico, padre de las dos muchachas, Leonardo y Antonio. Resulta que Leonardo venía siguiendo a Laurencia y que Ludovico lo ha reconocido e invitado para que conociese y abrazase a su futura mujer. Desde la calle llega el ruido de los cascabeles y las voces del Marqués, de don Filipe y de Mendoza. Leonardo intuye que un día de toros es malo para casarse: "¿Cascabeles y pretales / a la puerta de la novia? / Antonio, malas señales. / Si antes de casar me corren, / ¿qué harán después que me case?" El atrevimiento llega aún más lejos, pues Mendoza entra en la casa y pide un jarro de agua para dos caballeros que han participado en el juego de cañas. En realidad, sólo quiere decirle a Clara que esa misma noche volverán los dos jinetes amantes a hablar a las damas; y Clara le avisa que ha llegado el novio y que por ese motivo no han podido salir a la ventana. A continuación Ludovico despide a Leonardo; Gerarda se retira y Laurencia, avisada por Clara de la próxima llegada de don Filipe, se dispone a recibirle, "que ya no hay sin don Filipe / ni vida ni honor que guarde".
Esa misma noche la agraviada Feliciana, en compañía de su primo Bernardo, se acerca a la casa en donde vive Laurencia, su rival. Feliciana prepara una estratagema para hallar algún remedio a su dolor: Bernardo pondrá el acero en su pecho y ella gritará para explicar a quienes salgan a auxiliarla que era Leonardo el que estaba a punto de matarla. Como era de esperar el ardid tiene éxito: Ludovico, Laurencia y Gerarda socorren a la infeliz mujer y oyen la historia de sus amores en Toledo, de cómo fió su honor en un hombre engañoso, llamado Leonardo; más tarde el traidor partió a Madrid a casarse y ella lo ha seguido para impedir tal pretensión; hace unos instantes que se encontraron allí mismo y que casi muere acuchillada. Tras oír el relato, Ludovico decide, por su parte, anular la palabra de casamiento, y manda recogerse a las muchachas, puesto que ya es tarde. Laurencia respira con gozo y sólo piensa en encontrarse esa misma noche con don Filipe; y reprocha a Gerarda que quiera tan tibiamente a don Enrique, pues según ella "una principal mujer / en su vida ha de querer / o ha de querer locamente".
Vestidos con "hábitos de noche", el Marqués, don Filipe y don Enrique rondan la casa de Laurencia. Mientras Mendoza ha ido a informarse de cuándo abrirán la puerta, el Marqués relata su enamoramiento de Jacinta allá en el pueblo de Navas del Marqués ("Sola una vez quise, Enrique; / no he querido más después") y el final tan desastroso de sus amores: "cuando esperaba yo que fuera mía, / la casaron sus padres y fue esposa / de quien por serle igual la merecía. / Entonces, con el alma lastimosa / que las heladas nieves encendía, / hice locuras y llamé la muerte, / pero jamás en quien la llama advierte". Mendoza les anuncia que Laurencia y Gerarda ya están esperando a don Filipe y don Enrique. Por si acaso volviera el novio de Toledo, el Marqués queda de vigilancia en la calle. Naturalmente Leonardo y Antonio vuelven por allí porque creen que la única forma de evitar recelos sería hablar con Ludovico, y el Marqués los ahuyenta con unas cuantas cuchilladas. Leonardo huye malherido, clamando que las maldiciones de Feliciana han surtido efecto y que los cielos lo han castigado.
Acto 3
Unos días o semanas más tarde, las noticias que el Marqués le ha contado a don Filipe -acerca de la muerte del desposado- han templado la llama del amor. Además, las dos damas dieron en ser honradas y así es más fácil poner término a la aventura (abandono que provoca la burla de Mendoza). Momentos antes de irse a dormir, don Filipe y don Enrique le comunican al Marqués que quieren partir con la armada que el rey prepara contra Inglaterra: "no es razón / que dos segundos se estén / en la corte paseando / cuando el rey a Ingalaterra / intenta jornada".
A continuación el espectro del difunto Leonardo visita el palacio de San Martín, en cuyo templo acaece esta escena sobrenatural. El propio finado reconoce que suya es la responsabilidad del suceso, pues él incitó al Marqués a la pelea; ahora, por voluntad divina, ha salido del purgatorio para encargarle a su matador la conclusión de aquellos asuntos que le impiden el reposo eterno. Lo despierta en sueños y aparece el Marqués dando cuchilladas a las sombras. Una vez se ha calmado le explica su problema en el más allá. Leonardo era hijo de un hidalgo de Toledo a quien las fianzas lo arruinaron; él ha podido sustentarse haciendo algunas trampas y endeudándose; tuvo amores locos que le obligaron a jurar ante Dios una promesa de matrimonio que más tarde rompió; codicioso del casamiento viajó a Madrid, adonde lo siguió la dama ultrajada. Leonardo refiere a continuación la visita a casa de Laurencia, los celos y las cuchilladas; posteriormente, en la posada, se confesó y casó con Feliciana, cumpliendo así el antiguo juramento. Como supo entonces que unas manos tan honradas como las del Marqués de Navas fueron las que causaron su muerte, hizo testamento y lo nombró su albacea, lo que le obliga a liquidar sus deudas y remediar la situación de Feliciana y de la hija de ambos. El Marqués, bastante asustado aunque no quiere mostrarlo, le promete que hará lo que se le pide.
En casa de Ludovico las dos muchachas también andan preocupadas porque a las puertas de la casa se hallaron dos lienzos con sangre y desde ese día no han vuelto a saber nada de Leonardo, lo que les lleva a pensar que o ha matado o lo han matado. Bien podría ser que Leonardo hubiese eliminado a la mujer que fue pidiendo amparo o bien que algún enamorado de Laurencia hubiese acabado con su competidor. La muchacha protesta de esta suposición de Ludovico, su padre, pero en su fuero interno se extraña de no haber sabido ya nada de don Filipe. Hablando con Gerarda, ésta le da su interpretación: Filipe esperaba que Laurencia cediera más fácilmente a sus deseos, y se ha cansado pronto al comprobar que no era así. Laurencia entonces piensa ir con su hermana al palacio de San Martín, en donde ahora está "preso" el Marqués, para mostrar a su enamorado que ella también sabe olvidar.
Bernardo le confiesa a Feliciana que antes la miraba con ojos de parentesco y amistad, pero que ahora se ha despertado el amor. Feliciana se duele de que el Marqués, con tantas ocupaciones, se haya olvidado de cumplir la voluntad del testamento y que, por tanto, no pueda responder a esta pretensión. Al día siguiente Feliciana volverá a hablar con el Marqués.
Ya de madrugada en el palacio-templo de San Martín, Mendoza solicita infructuosamente licencia del Marqués para partir a Portugal y alistarse en la armada. En el momento en que el Marqués comienza a escribir unas cartas aparece de nuevo el difunto Leonardo -que anda penando- para recordarle al Marqués que con tantos negocios se ha olvidado de lo que trataron la otra vez. Leonardo le pregunta: "¿Cómo os habéis descuidado, / sabiendo que estaba preso, / en sacarme de la cárcel?" El Marqués promete que en cuanto amanezca se ocupará de todo para que Leonardo recupere la libertad y vaya en el otro mundo a "la patria deseada". En pago de hacer el bien por las almas que del mundo partieron, Leonardo le rogará a Dios que le conceda un sucesor digno al Marqués de las Navas. Al momento, el Marqués piensa que lo primero es procurar el remedio de Feliciana, casándola con Mendoza y otorgarle una sustanciosa cantidad, pero Mendoza, que ha asistido al encuentro muerto de miedo, no quiere ninguna parentela con los difuntos. La aurora comienza a rayar y el Marqués va a misa a rogar a Dios por Leonardo.
Finalmente, se encuentran Laurencia y Gerarda con don Filipe y don Enrique. Laurencia ha vivido con mucha pena todo el periodo de ausencia y don Filipe se disculpa diciendo que el Marqués le rogaba que no diera ocasión. Llegan el Marqués, Feliciana, Bernardo y Mendoza y entonces el Marqués repite en presencia de todos que destina diez mil ducados a cumplir las "deudas, restituciones y mandas" de Leonardo, al mismo tiempo que promete joyas, muebles y casas -por valor de seis mil ducados- a Feliciana y dos mil a Mendoza por casarse con ella. Mendoza está dispuesto a aceptar, pero Bernardo se adelanta para informar que desde el día anterior estaba comprometido con su prima. Don Filipe y Laurencia se ofrecen como padrinos.