MARMOL DE FELISARDO, Comedia famosa de, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: MARMOL DE FELISARDO, Comedia famosa de, EL. Procedencia: Parte 6 (1615): final del Acto III; P1; P2; copia manuscrita BNE
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: Sí
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte VI (1615)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Paz y Mélia, A.: Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. (La primera edición en: Madrid, Colegio nacional de sordomudos, 1899.). Madrid, 2ª edición, Blass, S.A. Tipográfica, 1934. 333.
Nota: Signatura mss. 17.339. Copia con letra del siglo XVII.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XIV (BAE, CCXLVI).
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. IV.
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. VI, 3.
Observación: La edición de El mármol de Felisardo incluida en Comedias de Lope de Vega, Parte VI, 3, publicada por el grupo Prolope, corre a cargo de Beatriz Aguilar y Benet Marcos.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Arellano, Ignacio. "Casos de honor en las primeras etapas del teatro de Lope de Vega". Arellano, Ignacio. El arte de hacer comedias. Estudios sobre teatro del Siglo de Oro. Madrid: Biblioteca Nueva. 2011. p. 91-122.
Nota: Utiliza ejemplos de cerca de 30 comedias de la primera etapa de Lope. Publicado anteriormente en Anuario Lope de Vega, IV (1998), p. 7-31.
- Hernández Valcárdel, Carmen. "Algunos aspectos del teatro dentro del teatro de Lope de Vega". Anales de filología hispánica. núm. 4. p. 75-95. 1988.
Nota: Sobre: El mármol de Felisardo, Lo fingido verdadero y el Entremés del robo de Elena.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1594-1598, probablemente anterior a 1604
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 56, 251, 591.
Nota: MB señalan que es difícil fechar la comedia por el verso, pero, hipotéticamente, se podría situar entre 1594? y 1598? (MB, 251) y, en todo caso, sería anterior a 1604, fecha de la primera lista de El peregrino, en donde es mencionada (MB, 56).
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3072
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 56.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Aldeanas con cantarillos y acompañamiento de boda.
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Tiempo indeterminado
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Islas de Gelanda, [Zelanda]. [Holanda]. Europa. Espacio: prado en las afueras de la aldea de Miralmar; interior del palacio real en la corte; jardín en la casa de Elisa en la aldea de Miralmar.
Acto 2
Topónimo: Islas de Gelanda, [Zelanda]. [Holanda]. Europa. Espacio: interior de la casa de Felisardo en la aldea de Miralmar; interior del palacio real en la corte.
Acto 3
Topónimo: Islas de Gelanda, [Zelanda]. [Holanda]. Europa. Espacio: interior del palacio real en la corte.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de días. Nota: El acto escenifica dos acciones paralelas con distinta evolución cronológica: mientras que la acción que tiene lugar en la aldea de Miralmar transcurre en un único día, la que gira en torno al palacio real abarca un número indeterminado de días.
Acto 2: Número indeterminado de días
Acto 3: 1 día
Género
Género principal:
- Comedia > universo de irrealidad > libre invención > novelesca.
Géneros secundarios:
- Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.
Extracto argumental
Acto 1
En un prado, el pastor Jacinto y Elisa discuten por una carta que acaban rompiendo por la mitad. Jacinto lee las palabras escritas en el pedazo de papel que se le ha quedado en la mano: se trata de una carta de amor, dirigida a Elisa, escrita por Felisardo, un estudiante que ha llegado a la aldea para estudiar en la soledad del campo. Jacinto manifiesta a Elisa sus celos, pues cuando ya los padres de ambos habían tratado de su matrimonio, sospecha que Elisa se ha enamorado de Felisardo, fascinada por sus maneras cortesanas.
Al marchar Jacinto llega un grupo de aldeanos que se dirigen a la fuente y van cantando y bailando. Entre ellos se encuentran Felisardo y su criado capigorrón Tristán. A pesar de las palabras de amor de Felisardo, Elisa duda en aceptar su amor, pues teme que, como se rumorea en la aldea, sea hijo de un rey, o del Almirante. Además, sus hábitos indican que está preparándose para clérigo. El galán le responde con una larga tirada amorosa en la que le promete matrimonio; pues afirma que no tiene ninguna intención de hacerse clérigo, que no sabe de quién es hijo, y que cualquiera que yo sea, / vos tenéis mi igual fortuna. Con muchas dudas, Elisa acaba aceptando una cita para esa noche en el jardín de su casa. En una típica escena paralela se conciertan también los criados Finea y Tristán.
Mientras, en la corte de Gelanda, el rey se entera por su Almirante de que el rey de Escocia está a punto de invadir el reino. Irrumpe en la sala el príncipe Primislao afirmando que quiere acudir a la guerra y, a pesar de que tanto el rey como el Almirante quieren impedírselo, pues es el único heredero y no tiene ninguna experiencia bélica, no lo consiguen. Solos ya, el rey y el Almirante comentan la existencia de otro hijo natural, que no es otro que Felisardo; el rey ya ha pedido para él al papa el capelo cardenalicio, aunque el Almirante le dice que, antes de consagrar al estado eclesiástico a su hijo natural, sería mejor que esperara primero a que su hijo legítimo se case y tenga a su vez herederos. Sin embargo, el monarca no está dispuesto a reconsiderar su decisión.
De nuevo la acción se traslada a la aldea, donde Felisardo y su criado Tristán mantienen el encuentro previsto con Elisa y su criada Finea en el jardín, en medio de la noche. El diálogo que mantienen (que se caracteriza entre otras cosas por una promesa amorosa en sonetos que intercambian las dos parejas) es escuchado a escondidas, desde su comienzo, por Doristeo, padre de Elisa, acompañado del delator del encuentro, Jacinto. El padre protesta, alegando su honor y la supuesta diferencia social. Felisardo trata de convencerlo con buenas razones de su amor por Elisa y de su firme intención de casarse con ella aunque llegara a descubrirse que es hijo de Rey, pero también amenaza con llevarse por la fuerza a la que considera su mujer, algo que finalmente ocurre a fuerza de pistolas. El padre, a pesar del agravio, se muestra ante Jacinto admirado del valor y decisión de Felisardo, aunque se propone acudir a la corte para reclamar justicia del rey.
Mientras, en la corte, el capitán Aurelio comunica al rey y al Almirante la muerte del príncipe Primislao en combate y la retirada del Rey de Escocia. El acto finaliza con el desfile del cortejo fúnebre, llevando al cadáver del príncipe ‘en hombros con cajas roncas y banderas arrastrando, con acompañamiento de soldados, los arcabuces atrás, y las coces adelante’.
Acto 2
Felisardo ha convencido a Doristeo de sus intenciones de matrimonio, y de su nobleza de ánimo. El padre acepta el matrimonio y declara que no le importa saber quién es el padre del esposo pues, al casarse Felisardo con Elisa, será ya su propio hijo. A su vez, Felisardo reconoce a Doristeo como único padre. Mandan a Tristán a la Iglesia para que traiga a un cura que los despose, pero Tristán vuelve anunciando la llegada del Almirante y su cortejo. Éstos desvelan la condición de príncipe heredero de Felisardo. Doristeo se muestra resignado ante la situación, aunque dolorido por perder al joven que ya consideraba hijo. Sin embargo, Felisardo se sigue mostrando afectuoso con Doristeo y le solicita que lo siga a la corte con Elisa, avisándole en secreto cuando lleguen. Por su parte, los criados, al quedarse a solas, protagonizan una escena cómica en la que Tristán y Finea comienzan a parodiar el tono elevado del lenguaje cortesano que a partir de ahora tendrá que adoptar el criado, afectado también por el ascenso social del amo.
Ya en la corte, el rey y otros nobles traman el matrimonio de Felisardo con Drusila, la hija del Almirante. Cuando llega Felisardo, los nobles, a petición del Rey, lo reconocen heredero de Gelanda. Sigue una escena cómica entre el nuevo príncipe Felisardo, atónito aún por el repentino cambio de su suerte, y Tristán, que no quiere cambiar el tono y lenguaje bajo que acostumbraba a usar con su amo. En esto, llega Doristeo a la presencia del príncipe, lo saluda y le presenta a su hijo Celio, hermano gemelo de Elisa, que en realidad es la dama disfrazada de varón. Solicitan que Celio se quede en palacio como paje de Felisardo. Tanto Tristán como Felisardo sospechan de la identidad del paje, lo que da pie a una escena cómica de equívocos en la que el fingido Celio se enfada y escandaliza de las declaraciones de amor que sigue dirigiéndole Felisardo. La sospecha sin embargo crece, sobre todo cuando el supuesto mancebo se desmaya al oír de boca del Almirante el anuncio de la boda entre su hija Drusila y el príncipe Felisardo. Mientras Tristán se lleva al paje, Felisardo trata de dilatar la boda alegando su iniciada carrera eclesiástica y la necesidad de que el papa en persona lo dispense del voto que había hecho de no casarse jamás.
Entonces llega a la Corte Jacinto, buscando a Elisa. Tras encontrar a Tristán y asistir estupefacto a sus nuevas actitudes de cortesano, reconoce a Elisa en el disfraz de paje y le ruega que vuelva con él, pues ciertamente Felisardo ya no se casará con ella. Elisa, en cambio, lo rechaza con desprecio, aunque sin admitir su verdadera identidad. Celoso y despechado, el pastor revela al rey la verdadera razón de la oposición del príncipe al matrimonio y la identidad del paje de su hijo. El monarca entonces ordena la prisión de Elisa, al mismo tiempo que prohíbe a Felisardo amar a otra mujer que no sea Drusila o alguna de su mismo rango. Ante la desesperación de Felisardo, Tristán le aconseja que finja acatar la decisión del rey amando a una estatua de mármol que se encuentra en el jardín de palacio, dejando mientras en sus manos la solución del enredo.
Acto 3
En palacio cunde la alarma entre el rey y los nobles por la melancolía del príncipe, al que tratan de entretener, sin conseguirlo, algunos músicos, un comediante y varias cortesanas. Tristán convence al rey de que, debido a su prohibición, el príncipe ha dado en amar una estatua de mármol, y que la única solución para su cura está en que se libere a Elisa de su prisión, se le prometa al Príncipe la mano de la muchacha, y se le case después, cuando recobre la razón, con Drusila. El rey accede y comunica el plan a la misma Elisa, prometiéndole una buena boda si accede a colaborar. Una vez solos con el criado, los dos amantes prometen a Tristán una gran recompensa si logra que el rey acepte su matrimonio. El criado propone entonces un nuevo enredo: que Elisa finja casarse con Jacinto y Felisardo finja de nuevo su locura. Mientras el rey se desespera pues su hijo reclama casarse con el mármol del jardín, Tristán lleva a palacio a Doristeo; éste relata al rey toda la historia de su vida: le cuenta cómo, habiendo sido valeroso en la guerra, fue recompensado con la alcaldía de la aldea de Miralmar; cómo se casó allí con una dama francesa, viuda de un conde, que falleció al dar a luz un varón y una hembra gemelos, Elisa y Celio. Doristeo relata además las circunstancias en que se ha producido la promesa matrimonial de Felisardo a su hija y de qué modo siguió a Felisardo a la corte. Defiende ante el rey que, engañado por sus propios hijos, ofreció a Felisardo los servicios de Celio como paje, sin saber que se trataba de Elisa disfrazada de hombre. Doristeo solicita del monarca que libere a Elisa para que se pueda casar con Jacinto, con quien la tenía prometida desde hace tiempo, antes de conocer a Felisardo. El rey consiente, otorga a Jacinto la mano de Elisa y la dota con treinta mil ducados de renta. Sin embargo, sigue preocupado por su hijo Felisardo, pues la obsesión del príncipe por la estatua de mármol continúa. Entonces, Tristán le aconseja seguir la corriente a Felisardo, como se hizo con otros locos de quienes relata la historia cómica. Así, deberán organizar una boda del príncipe con la estatua, a la que harán tener la apariencia física de Elisa. Drusila hará de madrina y, probablemente, con el contento, Felisardo recuperará la cordura.
Por otra parte, al encontrarse solo con Jacinto, que reclama a su prometida, Doristeo le confiesa que todo el concierto del casamiento es una mentira; que la muchacha que ha salido de prisión no es Elisa, sino su hermano gemelo Celio, y que Elisa se encuentra camino de Escocia, en tanto se resuelve si el príncipe se casa con ella, porque ha de ser Reina en Gelanda, / o entrar en un Monasterio. Jacinto amenaza con contárselo al rey para que salga en persecución de Elisa, pero Doristeo no se preocupa pues sabe que Elisa está a salvo.
En el jardín, el rey, Felisardo, Drusila y los cortesanos se reúnen para la ceremonia, sin que falten los comentarios escépticos y picantes acerca de un casamiento tan raro. Llega finalmente Tristán, que ha ido a preparar la novia, y "corre… la cortina, detrás de la cual está Elisa, vestida ricamente, el rostro elevado con un velo, y las manos como figura de mármol, sin moverse". Felisardo da la mano a la supuesta estatua, con el consentimiento jurado de su padre, momento en el que llega Jacinto seguido de Doristeo que trata de detenerle. Pero ya es tarde, pues el rey ha dado su consentimiento, y la estatua, ante el asombro de todos los presentes, ha hablado para pronunciar el "sí". El Almirante y el capitán Aurelio interceden ante el rey para que perdone a Felisardo y acepte a Elisa, pues el pueblo comienza ya a reclamar fuera de palacio a su reina. El rey entonces otorga el perdón a los implicados en el enredo, nombra copero a Jacinto, acompañante del príncipe a Tristán, Mayordomo Mayor a Doristeo, y sorprendentemente concede a Drusila la mano de Celio, el hermano gemelo de Elisa, quien, aunque hasta ese momento no ha intervenido, ni acotación alguna ha indicado su entrada en escena, habla ahora para aceptar la mano de Drusila, con lo que se pone fin a la comedia.
Observación: En el primer acto, la larga tirada de Tristán en la que subraya las ventajas de la vida clerical y los problemas de la vida del casado, se señala por la vivacidad de detalles cotidianos. Al comienzo del segundo acto, también es de señalar, en el diálogo entre Doristeo y Felisardo, la defensa de la nobleza derivada de las obras y la crítica de la nobleza heredada a la que no corresponde un comportamiento adecuado ("El que es bueno de sí nace; / la virtud es la nobleza, / que la heredada grandeza / no es la que a los hombres hace"). Al comienzo del tercer acto, señalamos la entrada de un actor "con ropa de loa" quien, para alegrar a Felisardo, empieza a recitar una loa cuyo primer verso es "Pintaba la antigüedad". Desconcertado por la actitud de su hijo, el rey entretiene con el Almirante un interesante diálogo en el que este último afirma: "Si miras tu mocedad / bien le podrás defender. / Nunca los viejos creemos / que por esto hemos pasado; / condenamos lo que vemos / porque habemos olvidado / lo que hacer ya no podemos"; y el rey tiene que darle la razón.