LO QUE PASA EN UNA TARDE, Comedia
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
Ver / Ocultar secciónTítulo
Título: LO QUE PASA EN UNA TARDE, Comedia. Procedencia: Manuscrito autógrafo; P2.
Observación: El manuscrito autógrafo lleva el título de Lo que pasa en una tarde. Comedia de este año de 1617. Los últimos versos del Acto III modifican ligeramente el título, pues dicen: "Pues antes / demos fina a la comedia / porque pase en una tarde / y antes que luces se enciendan".
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 257-262.
Nota: Autógrafa y firmada en el 22 de noviembre de 1617. Lleva el título de Lo que pasa en una tarde. Comedia de este año de 1617.
Biblioteca Nacional de España (Madrid). Signatura RES/ 92.
Confirmada en el Catálogo por RRM
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 259.
Nota: Ms. 15110, copia Durán del autógrafo.
Confirmado en el Catálogo por RRM
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Real Academia Española (RAE) (España)
.
Nota: Ms. 194 (3). Letra de los siglos XIX-XX. Es copia del ms. autógrafo conservado en la B. N. de Madrid. Cfr. Catálogo de manuscritos de la Real Academia Española, Carmen Crespo Tobarra, coord., Anejos del Boletín de la Real Academia Española ; anejo 50, 1991, p. 178.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. II.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- Lo que pasa en una tarde, ed de Picerno, Richard Angelo, Chapel Hill, University Carolina Press, 1971
- Lo que pasa en una tarde, ed de Juliá Martínez, Eduardo, Madrid, Librería y casa editorial Hernando, 1934
Nota: En Lope de Vega Carpio. Obras dramáticas escogidas, vol. 5.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Cornejo, Manuel. "Lope de Vega y las fiestas de Lerma de 1617: la teatralización de las fiestas de Castilla en Lo que pasa en una tarde". Melanges de la Casa de Velázquez. núm. 37, 1. p. 179-198. 2007.
- Cornejo, Manuel. "La funcionalidad de los juegos de toros y cañas en el teatro de Lope de Vega". Pierre Civil, Françoise. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: Nuevos caminos del hispanismo. Madrid / Frankfurt am Main: Iberoamericana / Vervuert. 2010. II, p. sin paginar (CD-R).
Nota: Congreso celebrado en París, 9 - 13 de julio de 2007. Sobre las referencias a corridas de toros y juegos de cañas en: Los Vargas de Castilla, La noche toledana, El marqués de las Navas, El verdadero amante, Los melindres de Belisa, Lo que pasa en una tarde, La burgalesa de Lerma, El despertar a quien duerme, La moza de cántaro, El dómine Lucas, El maestro de danzar, El caballero de Olmedo, La competencia en los nobles, Al pasar del arroyo, La victoria de la honra, Santiago el verde, Peribáñez.
- Navarrete, M. S.; Sáinz de Baranda, P.. "Noticias de algunas comedias y autos originales de Lope de Vega, con un facsímil de su firma, que existen en la Biblioteca del Excmo. Señor Duque de Osuna". Colección de documentos inéditos para la Historia de España. núm. 1. p. 575-576. 1842.
- Petrof, Demetrio K.. "Ensayo sobre una comedia antigua española". Revista de archivos, bibliotecas y museos. núm. 17. p. 142. 1907.
- Swislocki, Marsha. "Lo que pasa en una tarde: comedia a contrarreloj". En: XX Jornadas de Teatro Clásico. Almagro: Universidad de Castilla-La-Mancha. 1997. p. 59-70.
URL: http://www.uclm.es/centro/ialmagro/publicaciones/pdf/CorralComedias/8_1997/7.pdf
Observación: Se conoce una contribución de Graciela Balestrino, "Represenación metateatral del poeta y su escritura en Lo que pasa en una tarde de Lope de Vega", presentada en el congreso de AISO de 2011, aún sin publicar.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1617
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66.
Nota: Manuscrito autógrafo fechado el 22 de noviembre de 1617. BNE (MB, 94)
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3011
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de doña Blanca.
Acto 2
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: Casa de Campo.
Acto 3
Topónimo: Madrid. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de doña Blanca.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de horas
Acto 2: Número indeterminado de horas
Acto 3: Número indeterminado de horas
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Extracto argumental
Acto 1
En la madrileña vivienda de Gerardo, Doña Blanca, su hija, se lamenta amargamente por la inconstancia de su amado, Don Juan, huésped de la casa, que se ha marchado a las fiestas de Castilla: Hombre que sin ocasión/ se ausenta, o quiere olvidar/ o que le olviden. Inés, la criada, trata de restar importancia a tal ausencia, algo asombrada por el irreductible enfado de su señora: Tu enojo me maravilla. Blanca se muestra resuelta a olvidar por despecho y por venganza a Don Juan, y a trasladar sus amores a Don Félix Meneses, al que aceptará por esposo, dando gusto de paso a su padre, Gerardo, deudo del galán. Ante la llegada de Julio, criado de Don Félix, Inés comienza a practicar su nueva afición algo forzadamente y, regalada con veinte doblones, comunica al criado que está dispuesta a favorecer a su señor: Obligaciones / engendra su cortesía, y le entrega para él una banda. Inés, a imitación de su señora, empieza a inclinarse hacia Julio en detrimento de Tomé, criado de Don Juan. No tarda éste en aparecer y es fríamente recibido por Blanca. Inés lo tranquiliza haciéndole saber que la tempestad, iras de amantes, pasará y pidiéndole información sobre las fiestas, petición que Tomé satisface con una descripción a lo gracioso de las mismas, centrada en las heroicas figuras de los lacayos que a ellas concurrieron.
Acto seguido llega Don Juan, y su criado lo informa del desaire de su dama, decidida, al parecer, a aceptar a don Félix como esposo. Bien alcanza Don Juan que el arrebato de su dama se debe a los celos y decide contraatacar favoreciendo a Teodora, que es su amiga, y que me adora/ sabes; si Blanca porfía/ con don Félix, este día/ la abrasaré con Teodora. No tarda ésta en aparecer por allí y es amorosamente recibida por Don Juan; para sortear las dudas iniciales de la dama, el galán le propone el intercambio de cédulas matrimoniales, no sin señalar, en aparte: Todo aquesto es fingido.
La conversación es interrumpida por Blanca, a quien Teodora comunica la buena nueva de sus esponsales, noticia contrarrestada por Blanca con la de su matrimonio pactado con don Félix. Llega en ese momento Tomé con la cédula de su señor para Teodora, y Blanca empieza considerar el desmedido alcance de su arrebato: Pensé dar celos,/ como mujer inorante,/ y me han herido por los filos. Los acontecimientos se precipitan cuando aparece Gerardo, en compañía de don Félix, para hacer oficial el compromiso entre éste y su hija, designados como testigos Don Juan y Tomé. Blanca, reacia a deshacer el enredo, pues considera sincera la cédula que don Juan ha entregado a Teodora, acepta el enlace: Tengo que casarme agora/ con pecho desesperado/ a tus mismos ojos. Don Juan acepta ser testigo del enlace y empieza a sospechar que hay algo más que celos detrás del arrebato de su amada.
En ese momento hace su aparición Marcelo, hermano de Doña Blanca, de regreso tras combatir en Milán, como alférez, a las órdenes del difunto Alonso de Pimentel, cuya alabanza cede a la pluma de Góngora. Marcelo, enamorado de Teodora, se compromete a estorbar el matrimonio entre su hermana y Don Félix si Don Juan renuncia a Teodora: Marcelo, si tú pretendes/ a Teodora, será tuya/ con que solo desconciertes/ este injusto casamiento. No tardan en ponerse de acuerdo los dos hermanos y a continuación Blanca se entrevista con Teodora para pintarle a lo vivo la tensa situación que su compromiso con don Juan ha causado entre éste y Marcelo, y solicitarle que renuncie a su pactado matrimonio. Teodora, sin embargo, descubre la doblez de la propuesta. A solas Don Juan y Blanca, ambos amantes confiesan que han sido los celos los causantes de su proceder; se reconcilian y se citan en la Casa de Campo.
Acto 2
Ya en la casa de campo de Madrid, Marcelo y León elogian la belleza de los jardines cuando hacen su aparición Blanca y Teodora. Blanca, declarándose esposa de Don Felix, insiste en el amor de Marcelo hacia Teodora, inclinación que ésta debería corresponder si quiere evitar un fatal enfrentamiento entre el soldado y don Juan. Teodora se declara casada con Don Juan ante Blanca y ante Marcelo, quien, representando su papel de fiero amante, amenaza con matar de inmediato a su rival. Teodora, conmovida por los vivos sentimientos de Marcelo, insiste en la irreversibilidad de su compromiso, Dios sabe que lo sentí./ Pero ¿qué tengo de hacer/ si con don Juan estoy casada?. Blanca insiste en la provisionalidad de la cédula, documento que desea leer; Teodora, confiada, se lo muestra, y Blanca aprovecha la coyuntura para comerse el papel y salir huyendo.
Hacen su entrada, a continuación, Don Juan y Tomé, y el señor suplica al criado que le facilite un encuentro inadvertido con su amada. Tomé se disfraza de jardinero y pide a don Juan que se esconda entre unos olmos hasta los que promete acercar a Blanca. Don Juan, sin embargo, entretenido en entonar un monólogo sobre su infortunada situación, no acierta a esconderse a tiempo y su presencia es advertida por Gerardo y don Félix, con los que se mantiene una breve conversación sobre literatura antes de retirarse a su escondite. De nuevo en escena, Blanca insiste ante Teodora en que el único móvil de sus actos es la felicidad de su hermano Marcelo, sólo posible tras su enlace con la mujer a la que ama; Teodora, sin embargo, adivina la verdadera causa: No te dan/ las envidias de Don Juan/ menos causas que Marcelo. Gerardo y Don Félix vuelven a escena comentando algunos detalles sobre la boda entre éste y Blanca, detalles que incluyen el nombramiento de Don Juan como padrino.
Acto seguido Tomé, disfrazado de jardinero, se dispone a mostrar al padre de Blanca y a su prometido las bellas fuentes de la casa de campo. Informado por Teodora de que Blanca se ha tragado la cédula, se apresta a reñirla: ¿Hay mayor bellaquería?/ A reñirla voy, espera. Tomé aprovecha su encuentro con Blanca para preparar una oculta entrevista entre los amantes. A tal efecto, le recomienda que acompañe a su padre y a Don Félix en su visita a las fuentes, y él se las arreglará para mojarla, hecho que la obligará a descalzarse, en un lugar a apartado, entre los olmos, donde la espera Don Juan. A continuación, vuelve con Teodora Tomé y le sugiere con harta imprecisión que vaya en busca de Don Juan, al que hallará en los jardines.
Cuando Tomé queda solo en escena, aparece Marcelo, al que el criado dirige sabiamente hacia Teodora. No tarda en producirse el encuentro entre ambos, y el soldado incita decididamente a la dama a olvidar a Don Juan, desaparecida la cédula y enamorado éste de Blanca. Teodora podrá tomar venganza redirigiendo hacia él, sinceramente aficionado a ella, su inclinación. La dama, por su parte, invita a Marcelo a desistir en su empeño, pues no es querido, y expresa su intención de tomar ella misma venganza de Don Juan si de verdad la ha engañado.
Acto seguido, Gerardo, Don Félix y Blanca regresan calados a escena tras la treta de Tomé. La dama solicita permiso para retirarse a los olmos cercanos a fin de trocar con Inés/ hasta el faldellín. Allí esperan a la dama y a la criada Don Juan y Tomé. Don Félix se acerca al lugar, amparado por el próximo enlace y por el amor que siente hacia Blanca, y provoca la retirada súbita de los hombres y el enfado inmediato de la dama, que lo obliga a marcharse. Sin embargo, Don Juan ha tenido tiempo de percibir, en los hombros de Don Félix, la banda que Blanca le ofreció, por medio de Julio, al principio de la tarde. Esa banda fue regalo de Don Juan, que reprocha a la dama tan notorio desprecio. Blanca replica que él dio cédula a Teodora y de nuevo se separan los amantes enojados.
Don Juan sospecha que el intento de Blanca era dar a Teodora por esposa a su hermano Marcelo, sin pensar ella en renunciar a su casamiento con Don Félix. Su reacción no se hace esperar y promete de nuevo a Teodora, que por fin lo encuentra, ser su esposo, aunque le comunica que se mostrará recatado en presencia de Marcelo para no herirlo. Entra el soldado y Don Juan finge estar mediando en su favor ante la dama, que de nuevo se muestra esquiva ante Marcelo. Teodora y Don Juan intercambian prendas en presencia de Blanca y ésta, en respuesta, se finge rendida ante el recién llegado Don Félix, al que se abraza, para sorpresa del galán, que la creía molesta con él.
Acto 3
Don Juan aparece vestido de luto, pues, imaginando muerta a Blanca, más fácilmente podrá olvidarla, y obliga a Tomé a seguirle la corriente. Pronto flaquea, sin embargo, la ficción del inquieto amante, que no puede dejar de preguntarse ¿qué hará agora/ Blanca?. Tomé recuerda a su amo la supuesta defunción de la dama y hace alardes de dolor por semejante pérdida, mofándose a las claras de la ridícula treta de Don Juan. Aparecen entonces por allí Gerardo y Marcelo. El hijo trata de convencer al padre de la inconveniencia de casar a Don Félix con Blanca, al estar Don Juan enamorado correspondidamente de ella, pero no hace caso Gerardo, que anuncia, además, que ya el notario está de camino para sancionar el enlace. Padre e hijo quedan sorprendidos por el luto de Don Juan, que finge llevarlo por la muerte de una tía. Ido Gerardo, Marcelo se muestra enojado con Don Juan por haber dado palabra de matrimonio a Teodora; el galán responde que lo hizo movido por los celos e invita de nuevo a Marcelo a que cumpla su palabra de entregarle a su amada Blanca. De nuevo asociados, Don Juan se oculta para escuchar la conversación entre los dos hermanos.
Marcelo reprocha a Blanca el hecho de haberse ofrecido a casarse con Don Félix y destruido sus esperanzas con Teodora. Blanca culpa a los celos y se declara enamorada de Don Juan; las sentidas palabras de la dama sacan de su escondite a su amado, que se declara satisfecho y obligado de nuevo por el amor de Blanca. Otra vez reconciliados los amantes, Don Juan comunica a Teodora que su compromiso está roto a causa de la furia de Marcelo, que le solicitó la cédula y la quebró. Teodora, una vez más, se muestra enterada de la verdadera causa de la ruptura, pese a los esfuerzos de Don Juan por ocultarla. Don Félix llega a continuación y es prevenido por Teodora del engaño del que está siendo víctima, pues Blanca y Don Juan están concertados para casarse. Don Félix descree en principio tal posibilidad, pero, algo receloso, decide consultar con mucho tacto sus dudas a Blanca, que consigue disiparlas.
Don Juan se confiesa inquieto ante su amada, pues el notario, ya en la casa, prepara los papeles que han de certificar el enlace entre Blanca y Don Félix. Se muestra además preocupado por el escándalo que la ruptura imprevista del compromiso podría traer a la casa de Gerardo. Para ganar algo de tiempo, Tomé, de rico ingenio, inventa una nueva treta. Blanca fingirá haber comido en la Casa de Campo un hierba venenosa que le ha hecho perder el seso. Inés es la encargada de referir el imprevisto trance a Gerardo y a Don Félix, que llegan en ese instante. Con la casa alborotada, Blanca declara su aversión por su prometido, al que Gerardo envía en busca de una triaca al tiempo que pide a Don Juan que sujete a su hija, lo que propicia el abrazo de los amantes. Don Félix regresa con el bebedizo, que Blanca le escupe a la cara al tiempo que aprovecha el desorden de la casa y el abrazo de su amado para conversar amorosamente con él en apartes.
Llegado el médico, Don Juan traslada a su amada en brazos al interior mientras Gerardo, Marcelo y Don Félix conversan sobre la fuerza y la prudencia; recita Marcelo entonces un soneto en alabanza del difunto don Jerónimo de Ayanza. Cumplido el homenaje, don Félix y Gerardo se retiran a fin de comprobar el estado de Blanca mientras Marcelo y Tomé conversan sobre el embeleco de la hierba venenosa. Padre y prometido vuelven a escena desesperados, ya que Blanca ha prometido matarse si no le permiten tomar como esposo a Don Juan. Marcelo interviene con viveza y propone a su padre que los case de burlas, pues en dándole gusto a un loco/ luego al punto se sosiega,/ y mientras no se le dan/ se mata y desespera. La propuesta de Marcelo es aceptada y rápidamente puesta en práctica. Don Juan, para reforzar el efecto de la burla, propone que sean casados también Marcelo y Teodora. Las dos parejas se dan el sí quiero en presencia de testigos y Blanca se encarga de señalar que lo ha dado en plenas facultades: Marcelo, Tomé, León, Julio,/ sed testigos que es de veras/ y que estoy en mi juicio; las bodas quedan validadas y aprobadas por Gerardo, gesto que templa el violento ánimo de don Félix, que se sabe víctima de un engaño. Así se da fin a los sucesos acaecidos en el transcurso de una sola tarde.
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: En el reparto, en el manuscrito, figuran Villegas como Don Félix y Pérez como Marcelo, mientras que de Teodora y de León se dice: ase de sacar.
Representóla Villegas. Poseyó un manuscrito de esta comedia el autor Juan Jerónimo Amella, en Valencia, en 1628.