Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LO QUE PASA EN UNA TARDE




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega i Carpio, Félix, Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia española (nueva edición). Obras dramáticas tomo II, Emilio Cotarelo y Mori (ed.), Madrid, Rev. de Arch., Bibl. y Museos, 1916.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

TOMÉ
BLANCA
TEODORA
INÉS
GERARDO
D. FÉLIX
MARCELO
LEÓN
JULIO
CELIA
D. FÉLIX
NOTARIO

Acto I

(BLANCA, dama [e INÉS, criada])

BLANCA
Décima
Amores bien empleados,
aunque mal agradecidos,
eso tenéis de perdidos,
que es teneros por ganados.
5
¿Qué importan gustos pasados,
si los presentes disgustos
son mayores que los gustos
y que el favor el desdén,
pues es perdido mi bien
10
por entre casos injustos?
Décima
Tujéronme posesiones
a tan justas confianzas
y a tan extrañas mudanzas
iguales satisfaciones.
15
Y como las sinrazones
anticipan desengaños
a la verdad de los años,
siento que la culpa soy,
pues al estado en que estoy
20
me han traído mis engaños.
Décima
Discretos sois, pensamientos;
algo tenéis de adivinos,
pues por tan varios caminos
me dijisteis mis tormentos.
25
No daros fe mis intentos
fue trataros como a extraños,
pues no puede haber engaños
que más venzan la razón
que pensar que no lo son
30
donde son los daños, daños.
Décima
Entre dudas y recelos
andaban mis gustos ya,
como quien temiendo está
las mudanzas de los Cielos.
35
Cesen mi amor y mis celos;
no quiero gustos injustos,
llenos de tantos disgustos,
que en siendo la fe dudosa,
anda el alma temerosa
40
y los gustos no son gustos.

INÉS
Redondilla
¿Acabó la exclamación?

BLANCA
Ella y mi amor acabaron,
aunque mis celos pensaron
que era inmortal mi afición.

INÉS
Redondilla
45
Injustos celos te ofenden.
Verdad te trata don Juan.

BLANCA
Yo sé que aun no lo dirán
los ojos que le defienden.
Décima
Hombre que sin ocasión
50
se ausenta, o quiere olvidar
o que le olviden.

INÉS
Es dar
quejas de Amor sin razón;
Redondilla
pues ir a ver unas fiestas
no es delito.

BLANCA
Amando, sí;
55
que quien ama tiene en sí
todas las fiestas compuestas.
Redondilla
Si son toros, celos son
toros; si cañas, las flechas
de Amor lo son, con sospechas
60
de que puede haber traición
Redondilla
y importa la diligencia;
que, a fe, que si el juego carga
que es menester buena adarga
con empresas de paciencia.
Redondilla
65
Pues si comedias, Inés,
¿qué pasos verá mejores
que los que da en sus amores,
donde no es mal entremés
Redondilla
el engañar un marido,
70
puesto que yo no le tengo;
pero a compararle vengo
con lo que he visto y oído?
Redondilla
Si ves galas, en su dama
las puede ver; si jardines,
75
¿qué claveles, qué jazmines
como el rostro que se ama?
Redondilla
Si fuentes, ¿cuánto es mejor
ver de unos ojos correr
alguna lágrima y ver
80
que nace de puro Amor,
Redondilla
que cuantas fuentes y ríos
son mares de Aranjuez?

INÉS
Amor presume tal vez,
por enojos, desvaríos.
Redondilla
85
Irse a las fiestas, don Juan,
de Castilla no sería
sin obligación.

BLANCA
La mía
le quisiera más galán.
Redondilla
Que a las fiestas de Castilla
90
no les corre obligación
a los que grandes no son.

INÉS
Tu enojo me maravilla.

BLANCA
Redondilla
Un hombre particular
como don Juan, ¿a qué efeto?
95
Pues, Inés, yo te prometo
que me tengo de vengar.
Redondilla
Y que a no vivir aquí,
digo dentro de mi casa,
que tú vieras lo que pasa
100
por sus fiestas y por mí.

INÉS
Redondilla
Quiéresle como a tu vida
¿y le olvidarás?

BLANCA
No sé.
Pienso que le olvidaré;
que Amor, por venganza, olvida,
Redondilla
105
y más si a otro Amor la paso.

INÉS
De tu condición lo fío.

BLANCA
Daré gusto al padre mío
si con don Félix me caso,
Redondilla
que son deudos, como sabes,
110
y, al fin, es un caballero
que no va a fiestas.

INÉS
Yo espero
que apenas, señora, acabes
Redondilla
de dar el sí, cuando estés
arrepentida.

BLANCA
Aquí viene
115
Julio.

(Julio entre.)

JULIO
Si licencia tiene
quien de algún provecho es,
Redondilla
bien puedo llegar a hablarte.

BLANCA
Nunca de mayor provecho
que agora, pues de mi pecho
120
mil nuevas tengo que darte.
Redondilla
¿Qué hace don Félix?

JULIO
Al punto
que acabaron de comer
pidieron naipes.

BLANCA
(En ver
que sin alma lo pregunto
Redondilla
125
dice mi amor que es forzado.)

JULIO
Jugando quedan.

BLANCA
¿Quién gana?

JULIO
Don Félix.

BLANCA
Luego ¿fue vana
la razón que han inventado
Redondilla
los primeros jugadores?

JULIO
130
No sé, que de ella me acuerde.

BLANCA
Dicen, Julio, que quien pierde
está bien con sus amores.
Redondilla
Pues si a Félix le va bien,
¿cómo gana?

JULIO
Bien le va,
135
pues que tú lo dices ya,
siendo, señora, su bien.
Redondilla
Y así, conmigo te envía
aquestos veinte doblones
de barato.

BLANCA
Obligaciones
140
engendra su cortesía.

JULIO
Redondilla
Díjome que te dijese
que para chapines son
y que pidiese perdón
de que el barato no fuese,
Redondilla
145
pues era para tus pies
tal, que fueran de diamantes
las virillas.

BLANCA
(No te espantes
que adore a Félix, Inés.
Redondilla
¡Mal haya yo si le quiero!
150
Venganzas son de don Juan.)

JULIO
Las dos presumo que dan.
Voy a ensillar el overo,
Redondilla
que tenemos esta tarde
más de mil cosas que hacer.
155
¿Quieres algo responder?

BLANCA
Espera. ¡Así Dios te guarde!
Redondilla
Dale esta banda a tu dueño,
aunque esté mi padre allí,
que no le pesa…

JULIO
¿Es ansí?

BLANCA
160
De ver que este amor le enseño,
Redondilla
y partiendo del barato,
toma estos cuatro doblones.

JULIO
Caigan cuatro bendiciones
sobre ti.

INÉS
No es Julio ingrato.

JULIO
Redondilla
165
La primera, que jamás
te falten galas, señora,
porque es la cosa que agora
quieren las mujeres más.
Redondilla
La segunda, que bien sientes
170
que hacen a la edad engaños,
jamás se atrevan los años
a las perlas de tus dientes.
Redondilla
La tercera y la mayor
para venir en quietud,
175
que te sirva la salud
de solimán y color.
Redondilla
La cuarta, del cielo imploro
tal marido, que sí harás,
que no se duerma jamás
180
sin que te haya dicho amores.

(Váyase JULIO.)

INÉS
Redondilla
¿Consolada estás?

BLANCA
No sé.
¿No has visto [a] una vela dar,
cuando se quiere acabar,
falsas llamas?

INÉS
Bien se ve
Redondilla
185
que son falsas, pues que guardas
el dinero.

BLANCA
Olvido ha sido.
Inés, perdona el olvido.

INÉS
Si das, señora, ¿no tardas?

BLANCA
Redondilla
Toma, Inés, este doblón.

INÉS
190
¿Cuatro a Julio y uno a mí?

BLANCA
Tú eres de casa.

INÉS
Es ansí.

BLANCA
Nunca las mujeres son
Redondilla
con mujeres liberales.

(TOMÉ de camino, fieltro viejo, botazas y espuelas.)

TOMÉ
¡Gracias a Dios y a mis pies,
195
perfiladísima Inés,
que los pongo en tus umbrales!

INÉS
Redondilla
¡Ay, señora! ¡El buen Tomé!

TOMÉ
¡Oh, doña Blanca! ¡Oh, jazmín!
¡Oh, estupendo serafín!
200
Dame once puntos de pie.
Redondilla
Para alamares los pido
de aquesta boca. ¿Qué es esto?
¿Carita esconde y da gesto?

BLANCA
Tú seas muy mal venido.

TOMÉ
Redondilla
205
¿Cómo puede ser, si ya
dentro del lugar estoy,
y sin albricias te doy
nuevas de que en él está
Redondilla
don Juan, mi señor?

BLANCA
¿Quién dice?

INÉS
210
Don Juan.

BLANCA
Pues ¿quién es don Juan?

TOMÉ
Un mozo que, por galán,
todo Madrid le bendice,
Redondilla
y que habrá como ocho días
que se fue de él y de ti.

BLANCA
215
No me acuerdo si le vi.

TOMÉ
¿Es ansí? No le verías,
Redondilla
que celos suelen hacer
la vista gorda; que son
villanos con presunción
220
que no acaban de creer
Redondilla
que los murmura quien sabe
los principios que tuvieron.

BLANCA
Antes esos merecieron
que su virtud los alabe,
Redondilla
225
y aquí no hay celos, Tomé,
ni importan comparaciones.
Acortando de razones,
don Juan, tu señor, se fue
Redondilla
a las fiestas de Castilla.
230
El pájaro, que se vio
solo, del nido voló.

TOMÉ
Tu enojo me maravilla.
Redondilla
¿Lo de los nidos de antaño
su ausencia ha venido a ser?

BLANCA
235
Pues bien lo puedes creer;
que no hay pájaros hogaño.

(Váyase DOÑA BLANCA.)

TOMÉ
Redondilla
¿No ha sido el que fue a la fuente
mi amo, Inés?

INÉS
Bien se ve.

TOMÉ
Pues cuando de aquí se fue
240
¿no le dijo: “Bebe y vente”?

INÉS
Redondilla
Estas son iras de amantes.

TOMÉ
Allá un poeta de fama
redintegración las llama
de lo que se amaban antes.
Redondilla
245
¿Cesará la tempestad?

INÉS
Cesará. Mas, ¿qué hay de fiesta?

TOMÉ
En tragedias como aquestas
pide llanto y soledad.

INÉS
Redondilla
Ellos harán amistades
250
y cesarán sus enojos,
que por ser soles los ojos,
serenan las tempestades.
Redondilla
Tú no te fuiste de mí
pues tu amo te llevó
255
ni tuviera causa yo
para quejarme de ti.
Redondilla
Dime las fiestas, Tomé.

TOMÉ
Eso no me toca ya.
Ingenios fueron allá,
260
y uno entre los muchos fue
Redondilla
de quien se pueden fiar,
aunque ellas tan grandes fueron,
que ilustre materia dieron
a su pluma singular.

INÉS
Redondilla
265
Mucho tu humildad me agrada.

TOMÉ
Sí; pero debes notar
que estoy ronco de cantar,
y nunca me han dado nada.

INÉS
Redondilla
Hermano, pide y acude.

TOMÉ
270
Creo que si estornudase
que apenas un hombre hallase
que dijese "¡Dios te ayude!”
Redondilla
Si va a decir la verdad,
yo lo merezco tan poco,
275
que me tuvieran por loco
si no tuviera humildad.

INÉS
Redondilla
Pues algo me has de decir
de las fiestas de Castilla,
así, con pluma sencilla,
280
como aprendiendo a escribir.
Redondilla
Sin esperar a la pinta,
caballo ni rey jamás,
algo decirme podrás.

TOMÉ
Oye con musa sucinta
Redondilla
285
la historia de los lacayos,
que es la que me toca a mí.

INÉS
¿De los lacayos?

TOMÉ
Sí.

INÉS
Di.

TOMÉ
Oídme, overos y bayos,
Romance (tirada)
blancos, castaños, rosillos,
290
alazanes y melados,
los que en Parnaso bebéis
y los que bebéis con blanco,
potros de Alcaraz famosos,
rocines de licenciados,
295
gualdraposos hasta abril
y hasta el octubre descalzos;
los que en calzas y en jubón,
cuando os sacan a los patios,
parecéis devanaderas
300
de puro secos y flacos.
Oíd, dotorandas mulas
de medicinales amos:
así os purguen zanahorias
y así os convalezcan cardos;
305
y vosotras, prebendadas,
que con las tocas colgando
parecéis, en mascar hierro
viudas del primer año.
Oíd, y no os olvidéis,
310
cochiferinos caballos,
que en embelecos de hueso
lleváis sirenas al Prado.
Oíd, jerónimas mulas,
y hasta las que tiran carros
315
que así las mulas se imploran
como lo piden los casos.
A las fiestas de Castilla
fue el escuadrón más bizarro
que la fama lacayosa
320
llevó desde el vaso al jarro,
quiero decir desde el Duero
a las corrientes del Tajo.
Tajo, a quien paga tributo
Manzanares, arrastrando
325
en perejil y jabón
con no pequeño trabajo.
Benito de Talavera,
en Madrid recién casado,
con menos bríos que antes,
330
salió de encarnado y pardo.
Llevó de su dama al cuello
un listón pendiente al cabo
una cruz, que traer debe
todo casado cristiano.
335
Vinieron las calzas cortas,
mas como era zambo y alto,
las ligas le parecían
los espolones del gallo.
Martín de la Corredera,
340
de criminales mostachos,
salió perdonando vidas
y raciones al caballo.
Era su librea azul,
guarnecióla naranjado,
345
plumas blancas, que servían
de azahar al mismo naranjo.
Las peinaduras de Inés
el negro sombrero honraron
com más liendres que cabellos,
350
aunque ella le dijo al darlos
que eran las almas de algunos
que en la prisión de sus lazos
penaban por su hermosura.

INÉS
¡Disculpa extraña!

TOMÉ
Oye un rato
355
Lorenzo de Fortigueira,
gallego, pero no tanto
que no tuviese en Castilla
como de limosna un cuarto,
entró más galán que él solo,
360
si bien por ser corto y ancho
era nabo de su tierra,
fértil de hidalgos y nabos.
Su vestido, azul y negro,
colores que se casaron
365
sin dispensación un día
y quedáronse casados.
Dióle Marina de Otáñez
a la partida un abrazo
y dos torreznos.

INÉS
Favor
370
cristiano viejo.

TOMÉ
Y que tanto
no le puso en la toquilla
por no manchar lo bordado;
pero púsole en la panza
con esta letra:

INÉS
Ya aguardo.

TOMÉ
375
“Grande amor o gran flaqueza.”

INÉS
¡Bravo poeta!

TOMÉ
Callando,
Inés.

INÉS
Yo, ¿qué digo?

TOMÉ
Aquí
no se ha de mentar el malo.

INÉS
Finalmente…

TOMÉ
Finalmente,
380
entró Bernal Tolosano,
sangrándose los dos ojos
con los bigotes alzados.
Hizo por todo el camino
a cuatro amigos el gasto,
385
sin llevar aparadores,
reposteros ni criados.
Fué su vestido pajizo,
leonado, morado y blanco,
colores, no de su dama,
390
sino del Conde, su amo.
Sacó un listón por empresa
de Catalina de Ramos,
en Manzanares humilde
batanadora de paños.
395
Siguióle, todo de verde,
el valiente Pero Marcos;
Pero Marcos, hombre zurdo,
pero bien intencionado.
Iba el cuerpo del Marqués
400
entre verderones cuatro
como entre cuatro cipreses,
porque eran delgados y altos.
Era lacayo tan fuerte,
que a ninguno de su trato
405
llamó en su vida merced,
sino vos, primo o hermano.
A la segoviana puente,
que con berroqueños brazos,
sin darle ocasión ninguna,
410
oprime aquel pobre charco,
cuyos ojos no ven río,
por más que estén desvelados,
salió Inés; llevó en los suyos
las aguas que le faltaron,
415
y dióle cuatro pañuelos
y dos cuellos, que en llegando
abrió con molde y lucieron
por hechura de sus manos.
Aquí favor, dulces Musas,
420
que entra Colindres gallardo,
valiente por su persona
como Bernardo del Carpio.
Todo vestido de nácar
era un pimiento lacayo,
425
para sotana bien hecho,
porque era delgado y zambo.
Ninguno al juego de cañas
ladeó más presto, y más bravo
esperó toro, pues dicen
430
que hasta hoy le está esperando.
Contarte, Inés, por extenso
de tamo famoso hidalgo
nombres, hazañas y galas,
será contar al Parnaso
435
las plumas; a las medidas,
las faltas; los pesos falsos
a los pulgares, y, en fin,
mis deseos a tus brazos.
Sólo asegurarte puedo
440
que esta ostentación y gasto
no ha sido por cuenta suya,
sino a costa de sus amos.
No hayas miedo que alguacil
lleve décima en mil años
445
de ejecución que les haga
por tantas telas y rasos,
ni que se queje oficial
de las hechuras de tantos
vestidos; y tú perdona,
450
bella Inés, si no me alargo,
que porque viene don Juan
ceso, besando tus manos.
Pues no quiero estar aquí,
que pueden cansar a un mármol
455
preguntas de amante ausente.

TOMÉ
Son necios sobre cansados.

(DON JUAN, de camino.)

D. JUAN
Redondilla
¿Tomé?

TOMÉ
¿Señor?

D. JUAN
¿Qué hay de nuevo?
¿Has visto a mi bien?

TOMÉ
Ya vi
a tu bien.

D. JUAN
¿Y qué hay de mí?

TOMÉ
460
Que a decirlo no me atrevo.

D. JUAN
Redondilla
¿Cómo no?

TOMÉ
Los pies le pido,
cara y chapines esconde
y vuelta en nieve responde:
"Vos seáis muy mal venido.”
Redondilla
465
"¿Cómo puede ser, si ya
dentro del lugar estoy
—le dije—y nuevas te doy
de que en él don Juan está?”
Redondilla
“¿Quién es don Juan?”—respondió.
470
Yo dije: "Un galán que ayer
se partió para volver.”
"Pues di que le digo yo
Redondilla
que ya en los nidos de antaño…"

D. JUAN
¡Oh, qué donaire!

TOMÉ
No sé
475
si es donaire o lo que fue;
mas, "no hay pájaros hogaño”.
Redondilla
Sin esto, entendí al entrar
que don Félix ha comido
con el viejo, y si esto ha sido,
480
Blanca se quiere casar.
Redondilla
De aquí a la noche ha de haber
espantosas novedades,
que en esto de voluntades
no hay que fiar de mujer.

D. JUAN
Redondilla
485
Tomé, la que me ha tenido
Blanca no se habrá mudado;
venganzas habrán causado
aqueste fingido olvido.
Redondilla
¿De aquí a la noche amenazas
490
mi amor con tales sucesos?

TOMÉ
Celos hacen mil excesos.
Tienen diabólicas trazas.

D. JUAN
Redondilla
No hay cosa que me acobarde.

TOMÉ
¡Mira que Blanca es mujer!

D. JUAN
495
¿Qué me puede suceder,
si ha de ser en una tarde?

TOMÉ
Redondilla
En una tarde perdió
Nerón su imperio, y el mundo
Alejandro; el mar profundo
500
la Armada desbarató
Redondilla
de Jerjes, y Troya fue
en una noche abrasada;
y Roma...

D. JUAN
No digas nada,
que bien lo alcanzo, Tomé;
Redondilla
505
pero como sé que son
celos, con la misma treta
verás a Blanca sujeta,
dando Teodora ocasión.
Redondilla
Es su amiga, y que me adora
510
sabes; si Blanca porfía
con don Félix, este día
la abrasaré con Teodora.

TOMÉ
Redondilla
Ya de ese coche se apea.

D. JUAN
Viene a famosa ocasión.

TOMÉ
515
Los celos el agrio son
del amoroso jalea.

D. JUAN
Redondilla
Querer bien todo es desvelos;
no duerme bien el temor,
porque es un reloj Amor
520
y el despertador los celos.

(TEODORA con manto y dos que la acompañen.-CELIA.)

CELIA
Redondilla
Dicen que vino don Juan.

[TEODOR.]
¿Cómo? ¿En esta casa vive?

D. JUAN
Tan cierto, que él os recibe.

TEODORA
Y que mis brazos os dan
Redondilla
525
el parabién de venir
con salud.

D. JUAN
Para serviros,
aunque pudiera deciros
que estuve para morir
Redondilla
de la ausencia de esos ojos.

TEODORA
530
¡Qué notable novedad!
¿De mis ojos soledad?
¿Vos de mis ojos enojos?
Redondilla
¡Mucho debiera a la ausencia!
Milagros suyos serán,
535
pues nunca pudo, don Juan,
tanto con vos la presencia.

D. JUAN
Redondilla
Como allá tuve lugar
para pensar la belleza
con que la Naturaleza
540
os quiso perfecionar,
Redondilla
rindióse mi entendimiento
a tal imaginación,
que es justa mi perdición
por vuestro merecimiento.
Redondilla
545
Yo vengo a todo dispuesto
cuanto me queráis mandar.

TEODORA
¿Qué os puedo yo suplicar
que no sea justo y honesto?
Redondilla
Pero, mientras no sois mío,
550
¿cómo os tengo de creer?

D. JUAN
Confiando que ha de ser
lo que del tiempo confío.

TEODORA
Redondilla
Si el tiempo ha de ser fianza
de tales obligaciones,
555
mientras llegan posesiones,
¿qué me dais por esperanza?

D. JUAN
Redondilla
Una cédula os haré,
si con otra confirmáis
que sois mía.

TEODORA
Si firmáis
560
lo que decís, yo seré
Redondilla
la mujer más venturosa.

D. JUAN
¿Tomé?

TOMÉ
¿Señor?

D. JUAN
Ve por pluma,
papel y tinta; y presuma
de mi amor Teodora hermosa,
Redondilla
565
que es mayor que el que me tiene.

TOMÉ
Voy.

D. JUAN
(Todo aquesto es fingido.)

TEODORA
(¡Notable dicha he tenido!)

D. JUAN
Redondilla
Celos hacen ya su efeto.
Tú verás cómo la trato.

(BLANCA y INÉS.)

BLANCA
570
¡Con Teodora aquel ingrato!

INÉS
Por picarte a lo discreto.

BLANCA
Redondilla
Señor don Juan, ¿cuándo ha sido
la buena venida?

D. JUAN
Agora,
con el alba de Teodora,
575
que es la luz con que he venido.

BLANCA
Redondilla
¿Vuesa merced trae salud?

D. JUAN
La que ve vuesa merced.

INÉS
(Tal cortesía y merced
cierto que es grande virtud.
Redondilla
580
No sé cómo son los celos
malquistos y murmurados,
cuando son tan bien criados.)

D. JUAN
Guarden, señora, los Cielos
Redondilla
a vuesa merced.

BLANCA
Ansí
585
guarden a vuesa merced.

(Váyase DON JUAN.)

INÉS
(Pues que viene la merced,
cautivos hay por aquí.)

TEODORA
Redondilla
No pensé que recibieras
tan melindrosa a don Juan.

BLANCA
590
Pues ¿qué cuidado me dan
ni sus burlas ni sus veras?

TEODORA
Redondilla
Mucho me alegro de ver
que estés ya tan descuidada.

BLANCA
Sólo don Félix me agrada;
595
de don Félix soy mujer.

TEODORA
Redondilla
¿Eso es cierto?

BLANCA
A verlo ven.

TEODORA
Luego ¿puedo hablar?

BLANCA
Podrás.

TEODORA
Pues si tú casada estás,
dame, Blanca, el parabién
Redondilla
600
de que con don Juan lo estoy.

BLANCA
¿Qué escucho?

TEODORA
Ya es mi marido.

BLANCA
El parabién que te pido
es el mismo que te doy.
Redondilla
(No de balde se ausentaba
605
don Juan; ¿o fingió ausentarse
para engañarme y casarse?)

TEODORA
(De mí bien segura estaba,
Redondilla
como quien no merecía
verse en él.)

BLANCA
(Ya no hay que aguarde.)
610
¿Dónde iremos esta tarde?

TEODORA
Ir hacia el Prado querría.

BLANCA
Redondilla
Paréceme que es mejor
ir a la Casa del Campo.

(Entre TOMÉ.)

TOMÉ
(Adonde la planta estampo
615
la suya pone el temor,
Redondilla
porque suele de estas cosas
resultar algún pesar.)
El papel traigo a firmar.

TEODORA
Por esas nuevas dichosas
Redondilla
620
te doy aqueste bolsillo.

TOMÉ
¿Tiene alma?

TEODORA
Y alma de oro.

TOMÉ
Las negras suelas adoro
de tu blanco zapatillo.
Redondilla
Con alma de oro me agradas,
625
no porque interés me den,
pero porque no estoy bien
con las cosas desalmadas.
Redondilla
Si otro bolsillo tuvieras,
la cédula que ha firmado
630
mi señor te hubiera dado.

TEODORA
Dámela, Tomé. ¿Qué esperas?
Redondilla
Que aquí tengo este diamante.

TOMÉ
Tómala, y adiós.

(Váyase TOMÉ.)

TEODORA
¡Ay, cielos!
¡Qué gran bien!

BLANCA
(Pensé dar celos,
635
como mujer inorante,
Redondilla
y hanme herido por los filos.)

(DON FÉLIX Y GERARDO, viejo.)

GERARDO
Yo perdí, pero he ganado.

D. FÉLIX
No ha sido de convidado,
Gerardo, nobles estilos
Redondilla
640
haberos ganado.

GERARDO
Yo,
aunque pierdo, soy quien gana.

D. FÉLIX
Que yo soy es cosa llana,
pues hoy el cielo me dio
Redondilla
el sí de que será mía
645
Blanca, mi señora.

GERARDO
El cielo,
solamente en todo el suelo
hallar vuestro igual podía.
Redondilla
Y estoy contento, de modo
que de mi hijo la ausencia
650
consuela vuestra presencia.

D. FÉLIX
Honrarme queréis en todo.

TEODORA
Redondilla
Blanca, tu padre y tu esposo.

BLANCA
¡Señor!

GERARDO
¿Cómo no has entrado
a verme jugar?

BLANCA
He dado
655
en un engaño forzoso.
Redondilla
Los que miran se aficionan
a uno de los dos que juegan,
y cuando las suertes llegan
sienten, desean y abonan.
Redondilla
660
Yo no he querido saber
a cuál de los dos tenía
más inclinación.

GERARDO
¿Podía
de esta suerte responder
Redondilla
el más alto entendimiento?

D. FÉLIX
665
Es de manera que el mío
se acobarda, aunque porfío
con justo agradecimiento,
Redondilla
y de esta banda y favor
con que me dais esperanza
670
quiere Amor, que el bien alcanza,
trocar la verde color.
Redondilla
Que quien llega a poseer
ya no tiene que esperar.

BLANCA
(Amor, que me ha de matar,
675
no me deja responder.
Redondilla
¡Necia venganza he tomado
de mi don Juan!)

GERARDO
En efeto,
queréis parecer discreto.
No parecéis desposado.—
Redondilla
680
Hija, de que das el sí
al señor don Félix quiero
hacer testigos.

BLANCA
(¡Hoy muero,
Amor! ¿Qué será de mí?)

GERARDO
Redondilla
Ve, Julio, luego a llamar
685
dos que lo sean.

JULIO
Señor,
¿quién puede serlo mejor,
pues acaban de llegar,
Redondilla
que don Juan y su criado?

GERARDO
Bien será, y conoceréis
690
a don Juan, en quien tendréis
un huésped y amigo honrado,
Redondilla
que está de aposento aquí.

D. FÉLIX
Ya tengo noticia de él.

BLANCA
(Para vengarme, cruel,
695
tengo de decir que sí;
Redondilla
que, pues cédula le has dado
de casamiento a Teodora,
tengo de casarme agora
con pecho desesperado
Redondilla
700
a tus mismos ojos.)

(Entren JULIO, DON JUAN y TOMÉ.)

JULIO
Ya
tienes testigos aquí.

D. JUAN
(Blanca se casa. ¡Ay de mí!)

TOMÉ
(Por lo menos, aquí está.)

GERARDO
Redondilla
¿Señor don Juan?

D. JUAN
¡Oh, señor!

GERARDO
705
Vos seáis muy bien venido.

D. JUAN
Tan breve mi ausencia ha sido,
que sólo en vuestro valor
Redondilla
pudiera hallar parabién
de esta venida excusada.

D. FÉLIX
710
Hoy queda mi dicha honrada,
señor don Juan, pues sois quien
Redondilla
es de mi gloria testigo.

DON JUAN
Yo soy vuestro servidor,
y confieso el grande honor
715
que gano en ser vuestro amigo.

GERARDO
Redondilla
Excusando cumplimientos,
sabed, mi señor don Juan,
que el uno al otro se dan
palabras y juramentos
Redondilla
720
de casarse, ya entendéis,
Blanca y Félix.

D. JUAN
Es forzoso
que ella diga que es su esposo,
y que vos me perdonéis,
Redondilla
que si ella no dice sí,
725
¿cómo lo podré jurar?

BLANCA
Sí, digo.

D. JUAN
No hay que aguardar
más esperanzas aquí,
Redondilla
sino tomar posesión.

BLANCA
Con esto, licencia os pido.

D. FÉLIX
¡Notable mi dicha ha sido!

GERARDO
730
Félix, las muestras lo son.

(Todos se entren, y queden DON JUAN y TOMÉ, diciendo TEODORA al salir.)

TEODORA
Redondilla
Ya la cédula me dio
Tomé, mi bien.

D. JUAN
Sí daría.

TEODORA
Yo voy a firmar la mía.

(Váyase TEODORA.)

D. JUAN
¡Mi muerte injusta llegó!

TOMÉ
Redondilla
735
¿No te dije que podían
suceder en una tarde
muchas cosas?

D. JUAN
No hay que aguarde
la loca esperanza mía.
Redondilla
Esto no ha sido venganza,
740
sino gusto, que el de hacer
Blanca de Félix mujer…

TOMÉ
Habla, señor, con templanza,
Redondilla
que te pueden escuchar.

D. JUAN
¿Qué me importa, si estoy perdido?

TOMÉ
745
Gente de fuera ha venido.

D. JUAN
No me vendrán a ayudar.

TOMÉ
Redondilla
¡Vive el cielo, que es Marcelo,
hermano de Blanca!

D. JUAN
Él viene
a buen tiempo; todo tiene
750
lugar en mi desconsuelo.

TOMÉ
Redondilla
¡Con qué notable alegría
le abraza toda la casa!

D. JUAN
¡Toda la casa me abrasa!
¡Muerto soy! ¡Ay, Blanca mía!

TOMÉ
Redondilla
755
Mira que no es noble intento,
sangre generosa y franca,
que por perder una Blanca
hagas tanto sentimiento.
Redondilla
¡Si perdieras mil doblones…!

D. JUAN
760
¡Bestia! Mi dolor no impidas.
¿No ves que pierdo mil vidas,
mil almas, mil corazones?

TOMÉ
Redondilla
Neciamente procediste
en dar luego a Blanca celos,
765
pues el cebo y los anzuelos,
pensando pescar, perdiste.
Redondilla
¿No fuera mejor callar
y hacer amistad con ella?

D. JUAN
Darle celos fue perdella.
770
No hay en celos que fiar.

TOMÉ
Redondilla
Ellos son como sangría.
Tal mata y tal aprovecha.

(MARCELO, de soldado galán, y LEÓN, criado.)

MARCELO
No fue vana mi sospecha.

LEÓN
No hay más cierta profecía
Redondilla
775
que un celoso pensamiento.

TOMÉ
Marcelo es éste.

D. JUAN
¿Señor?

MARCELO
Alegrárase mi amor
en este recibimiento
Redondilla
si tales nuevas no hallara.

D. JUAN
780
¿Qué? ¿No os agrada el cuñado?

MARCELO
Del cuñado bien me agrado,
aunque nunca me agradara;
Redondilla
mas no de hallaros a vos
desposado con Teodora.

D. JUAN
785
Desposado no, que agora
tratemos de eso los dos.
Redondilla
Y aunque en cédulas están,
Marcelo, estos casamientos,
yo sé de mis pensamientos
790
que nunca se cobrarán.
Redondilla
Y seáis muy bien venido
si los habéis de estorbar.

MARCELO
¿Bien venido a ver casar
cosa que tanto he querido?

D. JUAN
Redondilla
795
Ya os digo que no ha de ser.

MARCELO
¿Por qué?

D. JUAN
Porque celos fueron
de ver que a don Félix dieron
vuestra hermana por mujer.

MARCELO
Redondilla
Como yo estuviera aquí,
800
yo sé que no sucediera.

TOMÉ
¿Puedo hablar?

MARCELO
Habla.

TOMÉ
Aunque fuera
de cal y canto este sí
Redondilla
se pudiera deshacer.
Hable Marcelo a su hermana,
805
que tengo por cosa llana
que venga a ser tu mujer.

D. JUAN
Romance (tirada)
Marcelo, pues ya llegamos
a hablar los dos claramente,
y sabes que soy tu amigo
810
desde que aquí fui tu huésped,
yo pienso que todo nace
de celos impertinentes.
Negocia que doña Blanca
no se case con don Félix,
815
que yo te doy la palabra
que no sea eternamente
mi mujer Teodora.

MARCELO
¿Harás
lo que dices?

D. JUAN
Si tú vieres
lo contrario, desde hoy
820
quiero quedar por aleve.

MARCELO
Dame los brazos, don Juan,
y haz cuenta que llego a verte
en este punto que amor
en el último me tiene.
825
Soy tu amigo, y me tendrás
a tu lado en cuanto fuere
de tu gusto, que en tu mano
está mi vida o mi muerte.
De las guerras de Milán
830
vengo, donde he sido alférez.
Murió don Alonso, gloria
y honor de los Pimenteles,
mozo de grande esperanza,
heroico, invicto, valiente,
835
a manos de su fortuna,
que sólo pudo vencerle.
Perdí su amparo. Perdió
España un Héctor, un fuerte
Aquiles la guerra; en años
840
tiernos, un viejo prudente,
a quien temblaba la mar,
los bajaes y bajeles
del turco, sombra de Italia.
Pero estas cosas merecen
845
la pluma del cordobés
Góngora, ingenio eminente,
no la rudeza de mío.
En fin, yo vuelvo a que cese
la guerra en mí, porque Amor
850
manda que la espada cuelgue.
Haz tú que me case yo,
don Juan, pues mi pena sientes
por la tuya, que yo haré
que Blanca a don Félix deje;
855
sí, por la fe de soldado.

D. JUAN
Marcelo, si tú pretendes
a Teodora, será tuya
con que sólo desconciertes
este injusto casamiento.

MARCELO
860
Tú lo verás.

D. JUAN
Pues advierte
que no pase de esta tarde,
que en una tarde suceden
cosas que no dan lugar
a que en mil años se cuenten.

MARCELO
865
Blanca viene, vete.

D. JUAN
Voime.
¡Ay, Tomé! ¿Qué te parece?

TOMÉ
Que aún queda sol en las bardas
y de aquí a la noche es jueves.

(Váyase.)

BLANCA
Cuando era justo alegrarte,
870
dicen que enojado vienes.

MARCELO
Pues ¿cómo quieres que venga?
Don Félix es mi pariente,
y principal caballero
de los mejores Meneses;
875
mas no le quisiera hallar
casado contigo.

BLANCA
Tienes
poca razón, porque es hombre
que mejor lugar merece.

MARCELO
Ea, Blanca, que yo sé
880
que algún día, si concede
licencia el honor, estabas
de otro gusto y de otra suerte.
Don Juan te adora, y me ha dicho
que para mujer te quiere,
885
y que me dará a Teodora
como tú a don Félix dejes.
¡Ay, Blanca! Si puede ser,
de mis desdichas te duele;
si no, haz cuenta que en Milán…

BLANCA
890
No digas más, pues entiendes
que aunque a Félix adorara
le dejara dos mil veces.
Solicita que don Juan
deje a Teodora, aunque piense
895
que yo no le quiero bien,
y no habrá bien que desees
que yo no te solicite.

MARCELO
Teodora viene.

BLANCA
Pues vete
hacia la Casa del Campo,
900
si no es que cansado vienes,
que yo haré que allí la hables.

MARCELO
Será ganarme o perderme.

TEODORA
Redondilla
Mira que las tres han dado,
Blanca, y que la tarde pasa.

BLANCA
905
Anda alterada la casa
con nuestro galán soldado,
Redondilla
y aun él lo viene de suerte
que pienso que tú has de ser
la guerra que ha de tener
910
y la causa de su muerte.

TEODORA
Redondilla
¿De Marcelo?

BLANCA
De Marcelo,
tan amigo de don Juan,
que los dos se matarán
si no lo remedia el cielo.

TEODORA
Redondilla
915
Pues ¿quién le dijo tan presto
que nos casábamos?

BLANCA
Yo.

TEODORA
¿No sabías su amor?

BLANCA
No.

TEODORA
¡En qué confusión me has puesto!

BLANCA
Redondilla
Él, Teodora, me ha rogado
920
que te ruegue que le quieras,
y, para hablarte de veras,
don Juan palabra le ha dado
Redondilla
de no casarse contigo.

TEODORA
Eso no puedo creer,
925
que yo he de ser su mujer
y él se ha de casar conmigo,
Redondilla
que las cédulas ya son
una firmada escritura.

BLANCA
Eso en casamiento dura
930
hasta tomar posesión.
Redondilla
Si don Juan tiene respeto
a su amigo, aunque él te adora,
no será tuyo, Teodora,
porque es traición, en efeto.

(INÉS entre.)

INÉS
Redondilla
935
El coche os está esperando.

TEODORA
Espérate un poco, Inés.—
¿Traición dices?

BLANCA
¿No lo es?

TEODORA
Ya me voy desengañando
Redondilla
que debe de ser traición;
940
mas no traición de don Juan.

BLANCA
Vanas sospechas te dan
y celos injustos son.
Redondilla
Yo soy de don Félix ya.

TEODORA
Yo me entiendo; ven.

(Váyase TEODORA.)

BLANCA
Ya voy.
945
De don Félix soy, no soy.

(DON JUAN y TOMÉ.)

TOMÉ
Sola doña Blanca está
Redondilla
con la más que limpia Inés.

D. JUAN
¿Con qué achaque hablarla puedo?

TOMÉ
Yo llego a quitarte el miedo.—
950
Después de besar tus pies,
Romance (tirada)
dice don Juan, mi señor,
que de darte el parabién
le des licencia, que allí,
con la cara que le ves
955
de lenguado en oración,
te quiere hablar.

BLANCA
¿Para qué?

TOMÉ
¿Para qué? ¡Válgame Dios!
¡Qué rigorazos!

BLANCA
Tomé,
ya está casado don Juan,
960
y yo me casé también.

TOMÉ
¿Casado? Es hongo, no hay más.
Si jugando al ajedrez
sólo el mudar una pieza
piensa dos horas o tres
965
un jugador, quien se casa
¿cómo no lo piensa, eh?

BLANCA
Gran socarrón vienes hoy.

TOMÉ
Dijo un Alfaquí de Argel
que libros y casamientos
970
se han de pensar años diez,
y que, después de pensado
muchas veces y muy bien,
el libro se ha de borrar
y el casamiento no hacer.
975
Virgilio tardó tres años
solamente en componer
las Bucólicas, que son
églogas o siete o seis;
en las Geórgicas, ocho;
980
once en la Eneida, y se fue
a Grecia porque los sabios
le diesen su parecer.
Y siendo el casarse cosa
tan difícil, hay mujer
985
que sólo pregunta: "¿Es hombre?”,
y luego cierra con él.
¿Pues libros? ¡Dios lo remedie
por su infinito poder!
¿Pues versos? ¡Lengua, detente
990
bueno está, quédate en pues!
Dirás que el prólogo es necio,
pues todo artificio es.
El Rey, que Dios tiene, Blanca,
gran padre de nuestro Rey,
995
turbaba con su presencia
a quien hablaba con él,
y porque no se turbase,
en viendo al hombre querer
llegar, la espalda volvía
1000
porque la pudiese ver.
Cobrábase el hombre en tanto
que daba la vuelta él,
que, viéndole poco a poco,
perdía el miedo, y después
1005
le hablaba menos turbado.
Lo mismo he querido hacer.
Los dos estáis enojados,
turbado con el desdén,
con el amor encogidos,
1010
y por eso es menester
que os miréis primero un rato
por que después os habléis.
¿Qué te parece? ¿No es esto
lo que os importa?

BLANCA
No sé.

TOMÉ
1015
¡Ea, leona!

D. JUAN
Bien dice
Tomé, señora.

TOMÉ
¿No ves
la lástima de aquel hombre?
Señora, duélete de él,
que parece galgo enfermo
1020
o especiero mercader
que por su tienda, en la plaza,
echó la villa el cordel.

BLANCA
Demonios, dejadme aquí.

TOMÉ
¡Madona!

BLANCA
No le hablaré.
1025
Si pensase…

TOMÉ
¿Qué le digo?

[BLANCA.]
¿Por qué no negocia él
el niño envuelto?

D. JUAN
¿Yo? Bueno;
en eso pienso.

TOMÉ
¡Oh, qué bien!
¿Piensa que se lo han de dar
por sus ojos a comer
1030
en una cuchar de alcorza?
Llegue luego a que le den
perdón de sus desatinos;
confiese que es moscatel,
y dígale dos dulzuras.

D. JUAN
1035
¿Dos? ¿Cómo?

TOMÉ
Azúcar y miel.
Puestos están frente a frente.
¡Cierra España!

BLANCA
(¡Ay, Dios, mi bien!
¿Quién ha de dejar de hablarte?)

D. JUAN
(¡Ay, Blanca!)

TOMÉ
“No le hablaré.
1040
Si pensase…”

BLANCA
¿Por qué dices
que es Teodora tu mujer?

D. JUAN
¿Por qué tú lo eres de Félix?

BLANCA
No fue amor, venganza fue.

INÉS
Señora, tu padre llama,
1045
y si aquí te acierta a ver...

BLANCA
Vete a la Casa del Campo, mis ojos.

D. JUAN
Siguiendo iré
los tuyos.

TOMÉ
Si habían de hablarse,
¿para qué son necios, eh?


Acto II

(MARCELO y LEÓN.)

MARCELO
Terceto
Esta es, León, la Casa que se llama
1050
del Campo en esta villa, justamente
digna del nombre que le da la fama.
Terceto
Trujéronle de Italia aquella fuente,
cuya escultura a Praxiteles diera
envidia justa en esta edad presente.
Terceto
1055
Sale de este jardín la primavera
para llevar a Aranjuez las flores
con que esmalta del Tajo la ribera.
Terceto
Aquí, como en la tabla los pintores
para labrar allá las cuadros bellos,
1060
parece que previene los colores.

LEÓN
Terceto
Bien muestran los jardines que hay en ellos
verde deidad que anima aquestas plantas.
Tan hermoso cristal pasa por ellos.

MARCELO
Terceto
Hallo añadido, entre bellezas tantas,
1065
este retrato, en bronce, de Filipo,
de cuya vista con razón te espantas.
Terceto
Y hacen aquí los jaspes de Lisipo
figuras de Alejandro, conociendo
que en arte y en valor los anticipo.
Terceto
1070
¿No parece, León, que está diciendo:
"Yo soy nieto de Carlos soberano",
y que le están los bárbaros temiendo?
Terceto
¿No parece que atado el africano
y el rey del Asia adoran tanto imperio
1075
en el bastón de la derecha mano?
Terceto
¿No parece que a justo cautiverio,
lo que falta del mundo reducido,
muestran sus armas y su fe el misterio?

LEÓN
Terceto
De acero he visto y de valor vestido
1080
al español troyano, a Marte armado
por el diamante cortador temido;
Terceto
pero ninguno a su valor sagrado
igual en la hermosura y la presencia,
digno de ser temido y adorado.

MARCELO
Terceto
1085
Dícenme que el gran Duque de Florencia
fue el dueño de esta máquina sublime,
de las de Roma insigne competencia.

LEÓN
Terceto
¡Que tanto el arte un bronce helado anime!

MARCELO
Parece que, oprimido el gran caballo
1090
entre el bocado y las espumas, gime.

LEÓN
Terceto
No pienso que ha tenido el Rey vasallo
que le ame como tú.

MARCELO
Si yo pudiera
tomar la pluma... Pero adoro y callo.
Redondilla
Pintaba el Mudo entre la envidia fiera
1095
de aquella edad. Murióse el Mudo, y muerto…

LEÓN
No digas más; llegó tu primavera.

MARCELO
Y yo llegué de mi esperanza al puerto.

(Entren BLANCA, TEODORA e INÉS.)

TEODORA
Redondilla
No se puede encarecer
de este jardín la belleza.

BLANCA
1100
En ellos Naturaleza
mostró el arte y el poder.

INÉS
Redondilla
Ya estaba Marcelo aquí.

BLANCA
Mucho, Teodora, mereces;
pero poco le agradeces
1105
que no descanse por ti.
Redondilla
Aquesta tarde llegó,
y sin desnudarse viene,
como ves.

TEODORA
Marcelo tiene,
Blanca, el mismo amor que yo,
Redondilla
1110
porque si él me quiere a mí,
yo quiero bien a don Juan.

BLANCA
Lejos tus intentos van
de lo que has de hacer por mí.

TEODORA
Redondilla
Por ti ¿qué puedo yo hacer?

BLANCA
1115
Querer a Marcelo.

TEODORA
Mira
que pensaré que es mentira.

BLANCA
Yo soy de Félix mujer.
Redondilla
No hay que dudar de que pueda
dejar de ser; ya está hecho;
1120
trato de rendir tu pecho.
Con que pacífico queda
Redondilla
todo el enojo, Teodora,
de don Juan y de Marcelo,
que es mi hermano, y del recelo
1125
que, como ha venido agora
Redondilla
de la guerra, no se pierda
con don Juan. Háblale, pues,
porque esperanza le des.
No seas bárbara, sé cuerda.—
Redondilla
1130
Llégate aquí, mentecato.

MARCELO
Con tanto recelo estoy
de tu ofensa, que no doy
paso que no sea retrato
Redondilla
del que llevan a morir.

TEODORA
1135
Marcelo, si tú vinieras
a tiempo, en mí conocieras
que te deseo servir.
Redondilla
Yo estoy casada. ¿Qué quieres?

MARCELO
¿Qué dices?

TEODORA
Lo que has oído.

MARCELO
1140
¿No sabes que te he servido?

TEODORA
No pensamos las mujeres
Redondilla
que hay fe en ausencia jamás.

MARCELO
Porque no sabéis tenella;
pero yo vuelvo con ella.

TEODORA
1145
Marcelo, no puedo más.
Redondilla
No quieras con desengaños,
porque dicen que es de necios.

MARCELO
Necios quieren con desprecios
y discretos con engaños;
Redondilla
1150
mas de que no gozarás
a don Juan estoy muy cierto,
porque antes de un hora muerto
Venus de Adonis, serás.
Redondilla
Transfórmale en flor aquí,
1155
que estos cuadros regaré
con su sangre.

(Vase.)

BLANCA
¡Al fin se fue!

TEODORA
Dios sabe que lo sentí.
Redondilla
Pero ¿qué tengo de hacer
si estoy con don Juan casada?

BLANCA
1160
Cédulas no importan nada.
Deseo, Teodora, ver
Redondilla
la que te ha dado don Juan.

TEODORA
Vesla aquí.

BLANCA
Leerla quiero.
(Lea BLANCA.)
“Yo, don Juan Luis de Vibero,
1165
a Teodora de Luján…"
Redondilla
Pensé ¡por Dios! que dijera
"Salud y gracia: sepades…”

TEODORA
Pues que no te persuades,
lee la cédula entera.

(Lea BLANCA.)

BLANCA
Redondilla
1170
"Doy la palabra de ser
su esposo." Perdona, amiga,
que un hermano a mucho obliga.
Tú no has de ser su mujer.

(Métase la cédula en la boca y huya.)

TEODORA
Redondilla
¿Qué haces, Blanca? ¿Qué has hecho?
1175
¿La cédula comes? ¡Cielos!
Envidia es esto: pues, celos,
sacalde el papel del pecho.

(Vaya tras ella, y salgan DON JUAN y TOMÉ.)

D. JUAN
Redondilla
Nunca su verde librea
les dio setiembre mejor.

TOMÉ
1180
Haz de manera, señor,
que aquí ninguno te vea

D. JUAN
Redondilla
Es imposible, Tomé,
en entrando en los jardines,
aunque esta selva imagines
1185
como la de Arcadia fue.
Redondilla
Sólo te pido que intentes
que pueda hablar a mi bien.

TOMÉ
¿Cómo quieres tú que den
lugar sus cuadros y fuentes
Redondilla
1190
no habiendo lugar distinto
donde la puedas hablar?

D. JUAN
Si fuera fácil entrar
en el griego laberinto,
Redondilla
no hubiera dado a Teseo
1195
tanta fama el hilo de oro.

TOMÉ
Aquí no hay, hermano, toro,
ni tantos peligros veo,
Redondilla
sino imposibles no más;
pero disfrazarme quiero
1200
fingiendo ser jardinero.

D. JUAN
Pues aquí, ¿cómo podrás?

TOMÉ
Redondilla
Pidiéndole algún vestido
a un hombre que viene aquí
que en la villa conocí.
1205
Y habiendo con él fingido
Redondilla
que soy de los jardineros,
pues no lo han de echar de ver.
Tú te puedes esconder
en esos olmos primeros,
Redondilla
1210
que tengo de poder poco
o a Blanca te he de llevar
donde la puedas hablar.

D. JUAN
Mira, Tomé, que eres loco,
Redondilla
no hagas alguna cosa
1215
que pesadumbre nos cueste.

TOMÉ
Déjame a mi.

(Váyase.)

D. JUAN
Tiempo es éste
¡ay, fortuna rigurosa!,
Redondilla
para darme tu favor.
¡Amor, duélete de mí!
1220
¡Si honré tus aras, si di
víctima a tu templo, Amor!
Redondilla
¡Ay, fuentes! Si habéis amado
como de Aretusa escriben
en Sicilia, si en vos viven,
1225
flores de este verde prado,
Redondilla
por almas vegetativas
transformados amadores,
ayudad, fuentes y flores,
congojas de amor tan vivas,
Redondilla
1230
que poco favor me dan.
Gerardo y Félix vinieron;
ya no hay huir; ya me vieron.

(GERARDO y DON FÉLIX.)

GERARDO
¿Por acá, señor don Juan?
Redondilla
Huélgome de que tenemos
1235
aquí vuestra compañía.

D. JUAN
Dijéronme que venía
el señor Conde de Lemos
Redondilla
de las fiestas de Castilla,
y quísele recibir;
1240
mas no debe de venir,
y así el bosque y verde orilla
Redondilla
de Manzanares dejé
y entré a ver estos jardines.

GERARDO
Como de marzo en los fines,
1245
pone su florido pie
Redondilla
abril por setiembre en ellos.

D. JUAN
La obligación que tenía,
aunque cansado venía,
me trujo esta tarde a vellos.

GERARDO
Redondilla
1250
¿Cómo las fiestas han sido?

D. JUAN
Como el dueño, que en grandeza,
ostentación y riqueza
mostrar, Gerardo, ha querido
Redondilla
su piedad y religión.

GERARDO
1255
Fiestas tan bien empleadas
merecen ser celebradas
de algún insigne varón.

D. JUAN
Redondilla
No pocos toman las plumas.

D. FÉLIX
Una noche me alabaron,
1260
que dicen que la imitaron
con innumerables sumas
Redondilla
de artificios de animales.

D. JUAN
La comedia que escribió
el Conde os alabo yo,
1265
porque no le son iguales
Redondilla
las de Plauto y de Terencio,
en los que saben el arte.
Pero quiero en esta parte
pasar su estudio en silencio,
Redondilla
1270
no digan que es afición
de aquel fénix peregrino.

GERARDO
Dicen que Platón divino
hizo tragedias.

D. JUAN
Platón
Redondilla
escribió en su mocedad
1275
tragedias, que es grande honor
de quien las hace.

D. FÉLIX
El valor
que tuvo en la antigua edad
Redondilla
tiene agora en la presente.

GERARDO
Bárbara un tiempo yacía
1280
en España la poesía;
ya está en lugar eminente.

D. FÉLIX
Redondilla
Poetas latinos tuvo
insignes, no castellanos.

D. JUAN
Sin versos italianos
1285
muchos siglos se entretuvo
Redondilla
con sus coplas naturales.

GERARDO
El segundo rey don Juan
las escribió, que hoy nos dan
de su estimación señales.

D. FÉLIX
Redondilla
1290
En loor del Petrarca vi
versos con mucha elegancia
de Francisco, rey de Francia.

D. JUAN
Querría imitar ansí
Redondilla
al César Otaviano,
1295
que en alabanza escribió
de Virgilio.

GERARDO
Él celebró
un ingenio soberano.
Redondilla
Mucho me han encarecido
al galán Saldaña.

D. JUAN
Hablar
1300
en el Conde, es dar al mar
agua y luz al sol.

GERARDO
Yo he sido
Redondilla
de parecer que el callar
es la mayor alabanza,
pues donde ninguno alcanza,
1305
¿qué sirve escribir ni hablar?

D. JUAN
Redondilla
Yo voy, con vuestra licencia,
a buscar un criado mío
que dejé orilla del río
para cierta diligencia,
Redondilla
1310
y volveré a veros luego.

GERARDO
Mucha merced nos haréis.

D. JUAN
Árboles, si hoy me escondéis,
sin ser latino ni griego
Redondilla
os haré dos epigramas
1315
en la lengua en que nací,
que aunque latín aprendí,
no están vuestras verdes ramas
Redondilla
en Roma, sino en Castilla.

(Entren BLANCA y TEODORA.)

TEODORA
¿Con quién hubieras usado
1320
término de tanto enfado?

BLANCA
El tuyo me maravilla.
Redondilla
Dióme por hermano el cielo
a Marcelo.

TEODORA
No te dan
las envidias de don Juan
1325
menos causas que Marcelo.
Redondilla
La cédula te comiste
por estorbar que me case,
como si en papel topase
lo que en voluntad consiste.
Redondilla
1330
No me pesa lo que has hecho,
porque su firma perdí,
mas pésame porque ansí
quede su nombre en tu pecho.

BLANCA
Redondilla
Pues ¿qué me ha de hacer su nombre?

TEODORA
1335
¡Ojalá fuera veneno!

GERARDO
Es de mil virtudes lleno,
muy galán, muy gentilhombre
Redondilla
y muy bienquisto don Juan.

D. FÉLIX
Hacelde nuestro padrino.

GERARDO
1340
Que será justo imagino.

D. FELIX
En estos cuadros están
Redondilla
Blanca, mi esposa, y Teodora.

GERARDO
¡Hija!

BLANCA
¿Señor?

GERARDO
¿Qué os parece
este jardín?

BLANCA
Que florece
1345
con mayor cuidado agora,
Redondilla
la segunda primavera,
estos cuadros, donde el arte,
no es sinrazón, que igual parte
con naturaleza quiera.

D. FÉLIX
Redondilla
1350
¡Qué mucho que estén floridos
siendo de esos pies pisados!

GERARDO
Requiebros tan desposados
bien merecen ser oídos.
Redondilla
Quisiera estar en edad,
1355
señora Teodora, aquí
que os entretuviera ansí.
Corre el tiempo, perdonad,
Redondilla
pues yo os juro que algún día
fui tan galán.

TEODORA
¿Por qué no?

GERARDO
1360
Cosas os contara yo
de requiebros que tenía,
Redondilla
que os dejaran admirada.
Pues cuchilladas sobre ellos
es cosa...

TEODORA
Siempre por ellos
1365
deja la vaina la espada
Redondilla
y el escritorio el dinero.

GERARDO
Era yo terrible mozo.
Aún de contarlo me gozo.

TEODORA
Cuchillo de buen acero
Redondilla
1370
siempre con algo se queda.

GERARDO
Que mal se puede estimar
cuando no llega a cortar
por más que intentarlo pueda.

TEODORA
Redondilla
Gracias tenéis cortesanas.

GERARDO
1375
¿Gracias yo? Reíos de eso.
Las desgracias os confieso,
porque no hay gracias con canas.
(Entre TOMÉ en hábito de jardinero.)
Redondilla
Pintaba la antigüedad
muchachas a las tres Gracias.

TOMÉ
1380
(Temiendo voy mil desgracias.
Atrevidos pies, llegad.)
Redondilla
¿No vienen a ver las fuentes
vuesas mercedes?

GERARDO
¿Sois vos
quien las enseña?

TOMÉ
(Los dos
1385
tenemos que hablar.)

BLANCA
(No intentes
Redondilla
algún desatino aquí.
Habla a Teodora primero.)

TOMÉ
(Hablar a Teodora quiero.)
¿Conoces a Tomé?

TEODORA
Sí.

TOMÉ
Redondilla
1390
Mi señor te quiere hablar.
Haz por irte a esos jazmines
que anda por estos jardines
Marcelo.

TEODORA
Iré si hay lugar,
Redondilla
que tengo que le decir
1395
de Blanca infinitas cosas.

TOMÉ
Serán pasiones celosas.
De ella te puedes reír.
Redondilla
Yo sé que don Juan te adora.

TEODORA
La cédula me tomó
1400
y luego se la comió.

TOMÉ
¿Comió?

TEODORA
Comió.

TOMÉ
¿Agora?

TEODORA
Agora.
Redondilla
¿Hay mayor bellaquería?
A reñirla voy, espera.
¡Vive Dios! Si no estuviera…

BLANCA
1405
¿Ya te has hecho doble espía?

TOMÉ
Redondilla
Va por aqueste arcaduz
el agua. Dime, ¿el papel
te comiste?

BLANCA
Estaba en él
don Juan.

TOMÉ
¡Oh, amante avestruz!
Redondilla
1410
Cien duraznos se comió
Albino, y quinientos higos;
Domicio, entre sus amigos,
de cenar tanto murió.
Redondilla
Comióse Milón un toro;
1415
un venado Astidamante;
Hércules un elefante,
y a su mujer Polidoro.
Redondilla
Y yo vi un hidalgo un día
que, de hambre o compasión,
1420
se comió la guarnición
de un bohemio que tenía.
Redondilla
Allá fingen los poetas
que Erisistón se comió
a sí mismo, y pienso yo
1425
que hay mil personas sujetas
Redondilla
a comerse con envidia;
que triste solucitud
tanto la ajena virtud
los desatina y fastidia
Redondilla
1430
su misma sangre, y perdido
el ser que el cielo les dio;
pero papel, no sé yo
cuál hombre lo haya comido.
Redondilla
Aunque no sé dónde oí
1435
que cierta mujer preñada,
con que quedó disculpada
si pasó la historia ansí,
Redondilla
mordió a un fraile del pescuezo.
Pero esto dejando aparte,
1440
mi señor intenta hablarte.

BLANCA
Disimula.

TOMÉ
Ya bostezo.
Redondilla
Entre esos olmos está.

BLANCA
No puedo ir.

TOMÉ
¿Cómo no?
Ya tengo trazado yo
1445
de la suerte que será.
Redondilla
La sala del agua es
un engaño, que del suelo,
a quien entra sin recelo,
le arroja desde los pies
Redondilla
1450
tantas fuentes hacia arriba,
que todo en agua le baña.
Tú, en esta sala que engaña,
jugando el agua lasciva,
Redondilla
dirás que así te has mojado,
1455
que te es fuerza descalzarte;
claro está que han de dejarte
algún lugar apartado.
Redondilla
Este los olmos será,
donde don Juan, escondido,
1460
te hablará.

BLANCA
Ya lo he entendido.

TOMÉ
Pues en los de enfrente está.—
Redondilla
¡Donosa bellaquería!
¡Comerse el papel! Por ti
la he reñido.

TEODORA
Escucha.

TOMÉ
Di.

TEODORA
1465
¿Cómo posible sería
Redondilla
hablar a don Juan?

TOMÉ
En viendo
que Blanca se aparta, irás
donde oculto le hallarás,
que está esperando y muriendo.

TEODORA
Redondilla
1470
¿En qué parte?

TOMÉ
¿No te digo
que en los jardines está?

TEODORA
Si se va, yo voy allá.

GERARDO
¿Sois de aquesta casa, amigo?

TOMÉ
Redondilla
Soy, como ves, jardinero.

GERARDO
1475
Enseñadnos estas fuentes.

TOMÉ
Las llaves de sus corrientes
tengo, y mostrárselas quiero.
Redondilla
Entren en aquesta sala,
verán una fuente en medio.

GERARDO
1480
¿Vamos, Félix?

D. FÉLIX
Mi remedio
con mi dulce amor se iguala.

TOMÉ
Redondilla
Yo quedo a abrir. Ojo alerta
y a los olmos. Bien se ha hecho.

(TOMÉ se queda, y entre MARCELO.)

MARCELO
(¿Para qué dais sin provecho
1485
pasos, esperanza muerta?)
Redondilla
¿Habéis visto, jardinero,
unas damas por aquí?

TOMÉ
¿Marcelo?

MARCELO
¡Tomé! ¿Tú ansí?

TOMÉ
Es tu amigo verdadero
Redondilla
1490
don Juan, y me ha disfrazado
para que engañe a Teodora,
que ella piensa hablarle agora
como queda concertado.
Redondilla
Ponte en aquellos jazmines,
1495
y cuando te llegue a hablar
la podrás desengañar
de cuán diferentes fines
Redondilla
tiene don Juan en casarse,
y que de Blanca ha de ser.
1500
Que no se canse en querer
aventurarse en matarse.
Redondilla
La cédula le comió
Blanca; ya no hay qué cumplir.
Tú se lo sabrás decir,
1505
Marcelo, mejor que yo.
Redondilla
Voy, que me aguarda don Juan
donde está el dios de las aguas.

MARCELO
Notables enredos fraguas.
¡Oh, tú, amoroso arrayán,
Redondilla
1510
árbol de Venus sagrado,
dame favor; bellas flores,
si no envidiáis las colores
de aquel mi sujeto amado,
Redondilla
ayudadme, pues nació
1515
amor entre los jardines
de Chipre; blancos jazmines,
mi casta fe mereció,
Redondilla
dirigida a casamiento,
vuestro favor.

(Entre TEODORA.)

TEODORA
¡Mi don Juan!

MARCELO
1520
¿Así tus engaños dan,
Teodora, voces al viento?
Redondilla
¿A quién llamas, a quién nombras
tuyo, pues no lo ha de ser?

TEODORA
Al campo suelen hacer
1525
los árboles dulces sombras;
Redondilla
pero no sombras de aquellas
que asombran y dan temor.

MARCELO
Un mal recibido amor
sombra puede ser con ellas.
Redondilla
1530
Con razón tu desconcierto
ya como sombra me trata,
que mi amor, Teodora ingrata,
ya es sombra de un hombre muerto.
Redondilla
Terrible estás contra mí
1535
sabiendo que está casado
don Juan.

TEODORA
Si Blanca le ha dado
hoy a don Félix el sí,
Redondilla
¿con quién se casa don Juan?

MARCELO
¿Qué importa el sí? ¿Tú no sabes
1540
que los sentidos las llaves
de su voluntad le dan
Redondilla
siempre al Amor, y que puede
el sí, que un engaño abrió,
cerrar con un fuerte no
1545
para que imposible quede?
Redondilla
Vuelve a mirar, que un engaño
suele atreverse al honor,
y que es terrible rigor
amor contra el desengaño.
Redondilla
1550
Si el agravio a la mudanza
obliga, tu honor se duerme;
no me quieras por quererme,
sino por tomar venganza.

TEODORA
Redondilla
Yo la tomaré de mí
1555
si es que don Juan me engañó.

MARCELO
Cree que te quiero yo
cuanto él se olvida de ti.

TEODORA
Redondilla
Marcelo, un hombre que sabe
que una mujer quiere bien
1560
y pasa por el desdén
sin que el amor se le acabe,
Redondilla
no es bueno para marido,
que si la mujer es cuerda,
verá que, si se le acuerda,
1565
o no creerá que es querido,
Redondilla
o andará siempre celoso,
o querrá tomar venganza.
Yo he de seguir mi esperanza
o vivas o no quejoso,
Redondilla
1570
y no te pesen mis daños
ni desengaños me digas,
pues tú quieres y te obligas
con mayores desengaños.

(Váyase.)

MARCELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Seguiré las estampas, áspid fiero,
1575
de tu nieve veloz, para que quedes
laurel aquí, pues al de Apolo excedes,
de cuyos brazos coronarme espero.
Pésame que este sitio lisonjero
te muestre porque vueles cuanto puedes
1580
con arena sutil, verdes paredes
y sendas limpias a tu pie ligero.
Mas no serás laurel para no darme
aquel honor que la virtud procura
si quiero de tus brazos coronarme.
1585
Ni puedo yo tener tanta ventura,
pues antes, por huír y por dejarme,
te querrás convertir en fuente pura.

(Váyase, y salgan GERARDO, BLANCA, DON FÉLIX y INÉS.)

GERARDO
Redondilla
Pesada burla, aunque sido
del agua.

BLANCA
Perdida estoy.

D. FÉLIX
1590
Ninguna culpa le doy
si pára en sólo el vestido.

BLANCA
Redondilla
Cierto que entré con recelo.
El descalzarme es forzoso.

D. FÉLIX
Del agua estoy envidioso.

BLANCA
1595
Para estos olmos apelo,
Redondilla
que he de trocar con Inés
hasta el faldellín.

GERARDO
Pues vamos
donde nos entretengamos
mientras se enjuga los pies.

D. FÉLIX
Redondilla
1600
No hay cosa de que un amante
no haga misterios.

(Váyanse GERARDO y FÉLIX.)

INÉS
Ya estás
sola.

BLANCA
¿Podré hablar?

INÉS
Podrás,
que están mil olmos delante.

(Salgan DON JUAN y TOMÉ.)

TOMÉ
Romance (tirada)
Aquí está.

D. JUAN
¡Señora mía!

BLANCA
1605
¡Mi bien!

TOMÉ
¡Inés de mis ojos!

INÉS
¡Tomé!

D. JUAN
¡Oh! Si fueran montañas,
hermosa Blanca, estos olmos,
tan ásperas de subir
que los más ligeros corzos
1610
no hallaran sendas, ni el sol
entrada a sus valles.

BLANCA
¿Cómo
haremos, mi bien, que tenga
este casamiento estorbo?
Mal hayan, amén, los celos.

D. JUAN
1615
Nunca fueron provechosos.
Esta noche se han de hacer
tus escrituras.

BLANCA
Yo pongo
mi esperanza en tu remedio.

D. JUAN
Blanca, volveréme loco
1620
si el casarte llega a efeto;
y veo el plazo tan corto,
que no puedo hallar industria,
estilo, traza ni modo
cómo dilatarse pueda.

TOMÉ
1625
¿Y qué hemos de hacer nosotros,
señora Inés, si se casa
Blanca? Porque aqueste tonto
dice que se ha de morir,
y es caso muy trabajoso
1630
quedarse viudo de amo
a boca de invierno.

INÉS
En todo
pondrá Amor, Tomé, remedio.

TOMÉ
Si fuera en el tiempo hermoso
que colorean las guindas
1635
y andan alegres los tordos,
pudiera estar desamado,
pero ¿en tiempo de agua y lodo?

INÉS
No tienes razón, que el sol,
de las nieblas vitorioso,
1640
días de pícaros hace.
No hay pared sin siete u ocho,
quitándose la familia
superflua del lienzo roto.

TOMÉ
Pienso que te has visto en ello,
1645
según lo cuentas.

BLANCA
Mi esposo,
don Juan.

D. JUAN
Yo me escondo aquí.

TOMÉ
Venite, Inés, que me escondo.

(DON FÉLIX.)

D. FÉLIX
Perdonad mi atrevimiento,
aunque os parezca enojoso,
1650
que Amor está disculpado
como de yerros de antojos.

BLANCA
De los yerros del Amor
hay disculpa entre hombres doctos,
no de antojos, porque son
1655
para caballos briosos.
Suplícoos que me dejéis.

D. FÉLIX
Mi señora, ¿tanto enojo?
¿No sabéis vos que el Amor
es de su bien codicioso?

BLANCA
1660
Nuestro juego no ha llegado
a estado tan amoroso
que queráis ver la figura
por los pies. No seáis tan tosco
ni grosero. Id en buen hora.

D. FÉLIX
1665
Yo me voy tan vergonzoso
cuanto corrido de daros
causa a un nombre tan odioso.

(Váyase.)

BLANCA
Bien puedes salir, mi bien.

(TOMÉ y DON JUAN.)

TOMÉ
Dejo la espada. Entre otro.

D. JUAN
1670
Entraré a tomar la espada
perdido, necio, celoso,
picado, abrasado, muerto.

TOMÉ
Cocido, asado en el horno,
jigote, empanado.

D. JUAN
¡Ay, Blanca!
1675
perdona si el hilo rompo
a nuestro gusto.

BLANCA
¿Qué tienes?
¿Ves el enojo que tomo,
las palabras que le digo
y estás, sin causa, quejoso?
1680
¿Llaméle yo? ¿Qué querías
que hiciese?

D. JUAN
¡Ay, hermoso monstruo
de hermosura y de mudanza!
¿Parécete a ti que es poco
que una bande verde mía
1685
que te di, de que me corro,
Félix, por tusón de Amor,
al campo traiga en los hombros?

BLANCA
¿Agora miras en eso?

D. JUAN
Desde este punto propongo
1690
no darte prenda en mi vida.
Por mejor partido escojo
no verte, para no ver
desengaños tan notorios.
¡Mi banda a Félix!

BLANCA
¡Qué bien
1695
dasle tú cédulas, loco,
a Teodora de marido
que yo, celosa, me como
por matarme con veneno!
¿Y reparas en que adorno
1700
de tu banda verde el cuello
que fue como capa al toro,
de un marido que aborrezco
y que por ti descompongo
mi valor con su inocencia?
1705
La culpa tengo de todo
por no estar casada ya.

D. JUAN
De tu libertad me asombro.
Yo tengo, Blanca, la culpa.
El hablarme ha sido estorbo
1710
del casamiento que hacía.
Esto pretendiste sólo.
Ya que a Teodora me quitas
y con término engañoso
le das a Marcelo, has hecho,
1715
perdona que así le nombro,
este enredo.

BLANCA
¿Enredos yo,
cuando por ti me dispongo
a perder padre y hermanos?
No más. Hoy se acaba todo.
1720
No me verás en tu vida.

(Váyase BLANCA.)

D. JUAN
¡Mi bien, mi bien! ¡Que te adoro!
¿Yo a Teodora? Escucha, mira,
espera, advierte, mis ojos.

(Váyase DON JUAN.)

TOMÉ
Redondilla
¿Dónde aquestos locos van?

INÉS
1725
No sé; pero si quisiera
Venus, tempestad hubiera.

TOMÉ
Bien le estuviera a don Juan;
Redondilla
pero tú no te has mojado
con tantas fuentes, Inés.

INÉS
1730
Deja a poetas los pies.

TOMÉ
Pienso que se ha transformado
Redondilla
algún Júpiter en agua
como antiguamente en fuego,
que de amor de Egina ciego
1735
tales pensamientos fragua.

INÉS
Redondilla
¿En fuego se transformó?

TOMÉ
Sí, Inés, que en invierno era
la ninfa. ¡Quién tal creyera!
Entre los pies le metió
Redondilla
1740
el ladrón sutil, Inés.
No despreció la ocasión,
y esta es, Inés, la razón
de las rejuelas que ves.
Redondilla
Porque piensan las mujeres
1745
que en fuego se ha de tornar
Júpiter, para intentar
matrimoniales placeres.
Redondilla
Pero él las piernas les hiere
y en ellas, con mil desdenes,
1750
les pone unas oes y enes
en que dice que no quiere.

INÉS
Redondilla
Elemento más piadoso
es el agua.

TOMÉ
Yo imagino
que, pues ella vence al vino,
1755
es mucho más riguroso.

INÉS
Redondilla
Vence el agua, si se junta
al vino, por hembra.

TOMÉ
¡Bien!
Y que es problema también,
que es lo mismo que pregunta.

INÉS
Redondilla
1760
No puedo dejar de ir
a saber de mi señora.
¿Si serán las cinco agora?

TOMÉ
Un reloj puedes fingir
Redondilla
en las horas del Amor,
1765
pues hay letras y saeta.

(Váyase INÉS. Entre DON JUAN.)

D. JUAN
Mal puede durar secreta
la voluntad de un traidor.
Redondilla
¡Ay, Tomé, que no era en vano
mi sospecha!

TOMÉ
¿Qué tenemos?
1770
Este amor todo es extremos.
O es invierno o es verano.
Redondilla
¿Hate vuelto la cuartana?

D. JUAN
Sí; pero dióme sin frío.
¡Oh! ¡Cómo fue desvarío
1775
poner mi esperanza vana
Redondilla
en Blanca, que solamente
pretendió dar a Teodora
a su hermano, pues agora,
si no lo dice, lo siente.
Redondilla
1780
Mi banda verde le ha dado
a don Félix.

TOMÉ
¡Vive el cielo!
que por casar a Marcelo
sospecho que te ha engañado.
Redondilla
Pero ¿cómo puede ser,
1785
que la he visto yo llorar
por ti?

D. JUAN
Yerras en pensar
que lágrimas de mujer
Redondilla
nacen más que por antojos,
y es más llano que la palma
1790
que sin que lo sepa el alma
suelen llorar por los ojos.

TOMÉ
Redondilla
¡Qué azoticos diera yo
a una mujer que llorara
sin causa!

D. JUAN
Tomé, repara
1795
en que el cielo las crió
Redondilla
con una blandura tal,
que como criaturas son.

TOMÉ
Caigo en que tienes razón,
que es defeto natural.
Redondilla
1800
A un hombre llamaba “taita”
una mujer hechicera,
y en riñendo, guarda afuera,
sonaba más que una flauta.
Redondilla
Hable divina una altiva
1805
moza, a quien la edad abona;
pero la que es sesentona
¿por qué ha de decir “cheriba”?
Redondilla
Contó por burla un doctor
que una vieja visitaba,
1810
que de edad enferma estaba,
que es la enfermedad mayor,
Redondilla
a unas mozas que allí había,
que el rey había mandado
que nadie tomase estado,
1815
porque al rey no convenía,
Redondilla
con mujer que no tuviese
cincuenta años o sesenta.
Las mozas de a veinte y treinta
dijeron: “Gran yerro es ése,
Redondilla
1820
y el mundo se ha de acabar
y padecer el honor.”
La vieja, a quien el dolor
apenas dejaba hablar,
Redondilla
incorporóse en la blanda
1825
cama, y, quitado el dolor,
les dijo: “Señor doctor,
hágase lo que el rey manda.”

D. JUAN
Redondilla
Deja, Tomé, necedades
y cuentos fríos de viejas,
1830
dime qué me aconsejas
entre tantas novedades.
Redondilla
¿Si se harán las escrituras
esta noche?

TOMÉ
Sí se harán.
Mas de mi voto, don Juan,
1835
si dar a Blanca procuras
Redondilla
en qué entender, y por dicha
que te remedien los Cielos,
dale celos.

D. JUAN
Por los celos
estoy en esta desdicha.

TOMÉ
Redondilla
1840
Prosigue, que tiene Amor
más tretas que un ajedrez.

D. JUAN
Con el tiempo, alguna vez
descubra el daño interior.
Redondilla
Mas término de una tarde,
1845
y que ya las cinco son,
o cerca, ¿por qué razón
quieres que remedio aguarde?

TOMÉ
Redondilla
Teodora viene, señor.
Toma mi consejo agora.

(TEODORA entre.)

D. JUAN
1850
Mirad, hermosa Teodora,
lo que debéis a mi amor.
Redondilla
¿No os dijo que os esperaba
en los jardines, Tomé?

TEODORA
Sí me dijo, y yo os busqué,
1855
porque hablaros deseaba;
Redondilla
pero hallé a Marcelo allí,
que me dijo que casado
estáis con Blanca.

D. JUAN
Ha pensado
que habéis de quererle ansí.
Redondilla
1860
Yo soy vuestro y lo he de ser;
sólo por no ser ingrato
a Marcelo con recato,
señora; os quiero querer
Redondilla
hasta llegar la ocasión
1865
en que todo vuestro sea.

TEODORA
No sé, don Juan, cómo os crea.

D. JUAN
Tomando satisfación
Redondilla
de mi deseo y de mí.
Delante de Blanca, luego,
1870
sólo por Marcelo os ruego
que le entretengáis ansí.

TEODORA
Redondilla
Haré lo que me mandáis.

TOMÉ
(¡Qué fácil es de creer
la más prudente mujer!)

(MARCELO entre.)

MARCELO
1875
¿Cómo, don Juan, aquí estáis?

D. JUAN
Redondilla
¿Dónde mejor que tratando
de vuestro amor con Teodora?
Decilde, señora, agora,
que os estoy importunando.
Redondilla
1880
Que en esto sólo consiste
el no matarnos los dos.

TEODORA
Rogándome está por vos;
mas yo me siento tan triste,
Redondilla
que le he pedido a Gerardo
1885
que nos vamos.

MARCELO
Mi ventura
vive ya tan mal segura,
que ningún remedio aguardo.
Redondilla
No os vais tan presto por mí,
que yo me iré, si os enfado.
1890
Salid a ese verde prado
si no estáis con gusto aquí,
Redondilla
que estas fuentes…

TEODORA
No porfíes.

MARCELO
Y estos cuadros son bastantes,
ellas con tiernos diamantes
1895
y ellos con falsos rubíes,
Redondilla
a entretener algún rato
la tristeza a que te inclina.
Mira esta imagen divina,
del gran Filipo retrato;
Redondilla
1900
mira este caballo airoso
como, levantando el pie,
debajo el mundo se ve,
aunque sujeto, dichoso.
Redondilla
No hay clavo de los que muestra
1905
la herradura, que en razón
de imperio no sea nación
más sujeta que la nuestra.
Redondilla
Esta basa en que está puesto,
de jaspe y mármol labrada,
1910
es el mundo, que a su espada
se rinde, aunque al suyo opuesto.
Redondilla
Haz cuenta que traen aquí
los indios el estimado
hijo del sol, que ha llevado
1915
a tantas almas tras sí.
Redondilla
Mira del polo oriental
los diamantes, los olores,
y de los mares mayores
perlas, ámbar y coral.

TEODORA
Redondilla
1920
¿De qué sirve entretenerme?

MARCELO
Pues yo voy a prevenir
en que luego os podáis ir
a matarme y a perderme.

(Váyase MARCELO.)

D. JUAN
Redondilla
Notable merced me has hecho
1925
en hacer que este soldado
quede, Teodora, engañado,
quiero decir satisfecho,
Redondilla
que con esto trataremos
nuestras cosas sin enojos.

TEODORA
1930
Si yo viese con mis ojos
tu amor en tales extremos
Redondilla
como yo hiciera por ti,
ninguna mujer viviera
con más contento.

D. JUAN
Si fuera
1935
falso aqueste amor en mí,
Redondilla
¿habíamos de atrever
a hablarte donde me viese
Blanca?

TEODORA
¡Ay, Dios, si verdad fuese!

(BLANCA y INÉS.)

BLANCA
No lo acabo de creer.

INÉS
Romance (tirada)
1940
Pues veslos juntos aquí.

BLANCA
Ya me han visto, y por matarme
se hablan y favorecen.

INÉS
Bien presto puedes vengarte.

BLANCA
Llámame a Félix.

INÉS
Yo voy,
1945
que, puesto sobre la margen
de aquella fuente, sospecho
que ayudaba a sus cristales.

D. JUAN
Blanca nos ha visto ya.

TEODORA
Agora quiero que hables.

D. JUAN
1950
Toma aquesta banda mía,
y ojalá fueran diamantes.

TEODORA
Y tú este verde listón.

BLANCA
(¡Cielos, o tenedme o dadme
paciencia en tanto rigor!
1955
¡Qué cosas los hombres hacen!
¡Quién dijera que don Juan,
con libertad semejante,
tratara mi obligación!
¡Mal rayo a todos los mate!
1960
¡Oh, cómo tarda don Félix!)

D. JUAN
Y de nuevo vuelvo a darte,
Teodora, palabra y fe.

TEODORA
Deja, mi bien, que te abrace.

BLANCA
(¿Esto más? ¡Si yo llegase…!
1965
Pero no, que será darle
venganza, y será mejor
que yo me vengue o me mate.)

(DON FÉLIX y INÉS.)

INÉS
Aquí mi señora espera.

BLANCA
¡Félix mío!

D. FÉLIX
Si el que sale
1970
de las tinieblas apenas
puede ver los orientales
rayos del sol, yo que salgo
de tus desdenes mortales
a la luz con que me miras,
1975
¿qué diré ni haré que baste
a resistir tanta gloria?

BLANCA
Si entonces pude enojarme
por aquel atrevimiento
junto a los olmos y sauces,
1980
bien sabéis, esposo mío,
que fue la ocasión bastante.
Dadme perdón, y en señal,
un abrazo.

D. FÉLIX
¿Qué señales
dará el alma de este bien?
1985
Sois mi esposa, sois un ángel,
sois ninfa de aquestas fuentes,
y mis ojos son los jaspes
adonde ponéis los pies.
Diré dos mil disparates
1990
si no me vais a la mano.
Pero vuestras manos dadme;
imprimiré con mis labios
en ellas sellos tan grandes,
que las obligue a que sean
1995
para mi bien liberales.

D. JUAN
¿Tomé?

TOMÉ
¿Señor?

D. JUAN
¿Qué te dice?

TOMÉ
Que ha sido querer vengarse
y que para a la trocada.

D. JUAN
¿Quieres que llegue y que acabe
2000
con la espada esta desdicha?

TOMÉ
No veo por dónde baje
algún ángel de comedia,
que te diga: “¡Tate, tate!”

D. JUAN
Pues si me abraso, ¿qué haré?

TOMÉ
2005
Espántome que te abrases
en lugar de tantas fuentes.

(MARCELO.)

MARCELO
Blanca, ya aguarda mi padre
para volver a la villa.

BLANCA
Ven, mi luz, porque no aguarde.

(Dé las manos.)

INÉS
2010
El coche espera, Teodora.

TEODORA
Don Juan, adiós.

MARCELO
Perdonadme,
don Juan, si no me mandáis
que a la villa os acompañe,
que por ver a mi Teodora
2015
obligaciones tan grandes
me manda dejar Amor.

D. JUAN
(¡Que mi paciencia llegase
a sufrir esto, Tomé!)

TOMÉ
(Calla.)

D. JUAN
(¿Qué quiere que calle?
2020
¡Vive Dios, que en estos cuadros
a no ser flores reales,
me espera Orlando Furioso!)

TOMÉ
No hayas miedo que se case.

D. JUAN
No, porque ya está casada.
2025
¡Qué de cosas me combaten!
¡Qué de engaños me persiguen!
¡Qué extrañas dificultades
por instantes se me ofrecen,
pues apenas hay un instante
2030
que no tenga otro suceso!

TOMÉ
Ser las mujeres mudables
debe de ser la ocasión.

D. JUAN
Sigue el coche, aunque me maten.

TOMÉ
¡Por Dios, que es cosa terrible
2035
que esto pase en una tarde!


Acto III

(DON JUAN, vestido de luto, y TOMÉ)

D. JUAN
Redondilla
Yo hallé divina invención.

TOMÉ
Pues ¿hay invención divina?

D. JUAN
Cosas que Amor imagina
sobrenaturales son.
Redondilla
2040
Vestirme de luto ha sido
engañar lo imaginado,
porque el sentido engañado
tenga menos de sentido.
Redondilla
Cuando Blanca fuera muerta
2045
¿no era forzoso olvidalla?

TOMÉ
Sí, señor.

D. JUAN
Imaginalla
hará la mentira cierta.
Redondilla
Y así la podré olvidar.

TOMÉ
En fin, ¿te das a entender
2050
que es muerta?

D. JUAN
¿Qué puedo hacer?

TOMÉ
Y ¿te podrás engañar?

D. JUAN
Redondilla
¿Eso dudas?

TOMÉ
El remedio
es extremado.

D. JUAN
Ya en ti
consiste que tenga en mí
2055
fuerza tan divino medio.
Redondilla
No me has de decir jamás
que no es muerta.

TOMÉ
¿Qué hora es?

D. JUAN
Las cinco, y más.

TOMÉ
No me des,
señor, de término más
Redondilla
2060
que lo que falta a la tarde,
si lo pudieres sufrir.

D. JUAN
No estés cobarde en mentir.

TOMÉ
¿Quién está en eso cobarde?
Redondilla
Fuerza de imaginación
2065
es Amor, y nadie crea
hallar, aunque sabio sea,
más alta definición.
Redondilla
Porque imagina quien ama
las gracias de lo que quiere,
2070
muere de amor.

D. JUAN
Amor muere
si muere quien ama.

TOMÉ
Es fama
Redondilla
que de la imaginación
son hijos también los celos.

D. JUAN
No se la dieran los Cielos
2075
al hombre sin ocasión.

TOMÉ
Redondilla
¡Dichoso un tonto, don Juan,
que imagina que es discreto;
porque si ha de hacer efeto,
el mismo gusto le dan
Redondilla
2080
estas imaginaciones
que al sabio; y una mujer
que es fea y se da a entender
que exceden sus perfecciones
Redondilla
a la de más perfección,
2085
aunque la riña el espejo!
Y ¡dichoso el que es conejo
y se imagina león!
Redondilla
¡Dichoso el pobre que piensa
que es rico, y el buen humor,
2090
que, ofendido en el honor,
no imagina que es ofensa!

D. JUAN
Redondilla
Por esa razón, Tomé,
ese tiempo, largo o breve,
cuando imagina el que debe
2095
que ha de pagar, breve fue
Redondilla
el término que le dieron.
Y cuando el que ha de cobrar,
que no acaba de llegar
la escritura que le hicieron…
Redondilla
2100
Pero, dime: ¿qué hará agora
Blanca?

TOMÉ
Luego ¿viva está?

D. JUAN
Descuidéme.

TOMÉ
No podrá
hacer Blanca, mi señora,
Redondilla
cosa ninguna si es muerta.

D. JUAN
2105
Tienes razón. ¿Hay tal cosa?
¡Que una mujer tan hermosa
esté de tierra cubierta!
¡Qué es el mundo!

TOMÉ
Redondilla
Así es verdad.
¡Murió! ¿Qué habemos de hacer?

D. JUAN
2110
¡Qué lástima ha sido ver
su hermosura y tierna edad
Redondilla
cortadas como la flor!

TOMÉ
¡Ay!

D. JUAN
¿Lloras?

TOMÉ
¿No he de llorar
su mocedad?

D. JUAN
No, que es dar
2115
materia a mi loco amor,
Redondilla
y más la quiero yo muerta
que con don Félix casada.

TOMÉ
¿Qué fue ver su malograda
edad salir por la puerta
Redondilla
2120
con tanto clérigo y fraile
y hermanos de Antón Martín?

D. JUAN
Yo traigo este luto, en fin,
por ella.

TOMÉ
Bien haces; traile,
Redondilla
y mira si acaso tienes
2125
para misas veinte reales.

D. JUAN
¡Ánimo, penas mortales,
contra sus locos desdenes!
Redondilla
Era Blanca una mujer
cruel, mudable, fingida,
2130
porque amaba aborrecida
y daba en aborrecer
Redondilla
si le mostraban amor.

TOMÉ
¡Qué notables desconciertos!
Que murmurar de los muertos
2135
es gran bajeza, señor.

D. JUAN
Redondilla
Bien dices; pero es querer
que sus mudanzas abone
matarme.

TOMÉ
Dios la perdona,
que era una buena mujer.

D. JUAN
Redondilla
2140
¿Con quién hablará de mí?

TOMÉ
Si ella al campo Elisio va,
con las almas estará
diciéndoles mal de ti,
Redondilla
o por ventura contando
2145
que es don Félix su marido.

D. JUAN
Eso no.

TOMÉ
Con falso olvido
estás tu amor engañando.
Redondilla
Murmurar los vengativos
dije que eran desconciertos.
2150
No están seguros los muertos.
¿De qué se espantan los vivos?

D. JUAN
Redondilla
Antes es cosa segura
del muerto.

TOMÉ
Engañado estás.

D. JUAN
Nadie a vengarse jamás
2155
salió de la sepultura;
Redondilla
pero un vivo, como hay tantos
que andan de aquí para allí
con chismes…

(GERARDO y MARCELO.)

GERARDO
Déjame a mí,
Marcelo, y no hagas espantos
Redondilla
2160
de que la case a mi gusto.

MARCELO
Si no es el suyo.

GERARDO
Sí es.

MARCELO
Yo sé que mostró después
de dar el sí algún disgusto.

GERARDO
Redondilla
Ya por el notario han ido.

MARCELO
2165
Si este casamiento fuera
con don Juan, Blanca estuviera
bien empleada.

GERARDO
No ha sido
Redondilla
gusto de don Juan jamás.

MARCELO
¿Qué sabes tú si lo es?

GERARDO
2170
Él está aquí; no me des
más pena.

MARCELO
¿Resuelto estás?

GERARDO
Redondilla
Señor don Juan, ¿qué es aquesto?
¿Vos luto? ¿Por quién?

D. JUAN
Tenía,
señor Gerardo, una tía…

TOMÉ
2175
(Buen remedio para presto.)

D. JUAN
Redondilla
Y al salir de los jardines,
donde esta tarde os hablé,
supe su muerte.

GERARDO
Ese fue
el fin de todos los fines.

D. JUAN
Redondilla
2180
Queríala tiernamente.
Murióse…

GERARDO
¿Habéis heredado?

D. JUAN
Pleitos.

GERARDO
¡Pésame!

D. JUAN
Yo he dado
en no lo sentir.

TOMÉ
Sí siente,
Redondilla
que era muy buena la tía.

GERARDO
2185
¿Qué, de vos no se acordó?

D. JUAN
A otro heredero dejó
hasta el alma que tenía.

GERARDO
Redondilla
¿Y a vos?

D. JUAN
Sola la memoria,
que hasta lo que yo le di
2190
dio al otro.

GERARDO
Sucede ansí.
Mas Dios la tenga en su gloria
Redondilla
y os dé a vos muy larga vida.
Tengo que hacer, perdonad.

(Váyase GERARDO.)

MARCELO
¿Podré llamar a tu amistad
2195
fingida?

D. JUAN
¿Y en qué es fingida?

MARCELO
Redondilla
Blanca que ha dicho que agora,
testigos fuentes y flores,
dijiste a Teodora amores.

D. JUAN
Si hablé, Marcelo, a Teodora,
Redondilla
2200
fue por dar a Blanca celos,
porque sólo a Blanca adoro,
y de guardarte decoro
hago testigos los Cielos,
Redondilla
que los que en aquel jardín
2205
pretendí fue ver si acaso
pudiera el dolor que paso
tener o remedio o fin.
Redondilla
Siempre te dije que en ti
mi solo bien consistía.
2210
Haz tú que Blanca sea mía.

MARCELO
Partió mi padre de aquí
Redondilla
por el notario; mas creo
que todo aqueste desdén
de Blanca parase en bien
2215
si supiese tu deseo.
Redondilla
Yo la palabra te doy
de hacer lo más que pudiere.

D. JUAN
Podrás, si Blanca me quiere,
que yo el enojado soy,
Redondilla
2220
hablarla de parte mía,
que yo te pondré a Teodora
en las manos.

MARCELO
Vete agora,
y de mí, don Juan, te fía,
Redondilla
que si ella te tiene amor
2225
no se harán las escrituras.

D. JUAN
Pues ten las tuyas seguras.

MARCELO
Pues adiós.

D. JUAN
¿Tomé?

TOMÉ
¿Señor?

D. JUAN
Redondilla
Escondámonos aquí,
que quiero ver qué responde
2230
mi Blanca.

TOMÉ
¿Escondernos? ¿Dónde?

D. JUAN
Aquí detrás; ven tras mí.

(BLANCA sale y DON JUAN se esconde.)

BLANCA
Octava real
Desdicha ha sido, Inés. ¡Ay, nunca fuera
a la Casa del Campo! Estoy perdida.

INÉS
Si la verde color le desespera,
2235
¿qué esperanza de amor no fue fingida?

BLANCA
Excusar el ponérsela pudiera.

INÉS
Dióle el campo ocasión, pues escondida
la trujo hasta llegar a aquellas flores;
celebran los amantes los favores.

MARCELO
Octava real
2240
¿Blanca?

BLANCA
¿Marcelo?

MARCELO
Estoy desesperado
de aqueste casamiento de tal suerte,
que no descanso habiendo caminado.

BLANCA
Marcelo, amor es la prisión más fuerte.

MARCELO
La culpa tienes de este loco estado
2245
a que me trujo Amor, por ofrecerte
a Félix por mujer.

BLANCA
La culpa ¡ay, Cielos!
no me la des a mí, sino a los celos.
Octava real
Y pues todos estamos declarados
que las desdichas tal licencia tienen,
2250
imagina que todos mis cuidados
son de don Juan, y de sus celos vienen.

MARCELO
Y si son de don Juan tan bien pagados,
¿por qué las escrituras que previenen
se han de hacer con don Félix, Blanca mía?

BLANCA
2255
Porque es un necio Amor cuando porfía.

MARCELO
Octava real
¿Quieres que diga yo que tú le quieres
a don Juan?

BLANCA
El enojo fue venganza
de su ausencia, que a todas las mujeres,
naturalmente, ese defeto alcanza.
2260
Dióme una banda verde; hermano eres;
dila a don Félix, no por esperanza,
sino por prenda ya de amor perdido,
que está más engañado que ofendido.

MARCELO
Octava real
¡Cuántas cosas padecen los amantes
2265
sin ocasión, por temas, por porfías
necias, por niñerías semejantes,
que es niño Amor y enseña niñerías
por quién a quién ha de rendirse antes;
muriéndose estarán noches y días!
2270
Bien dicen del Amor y sus desvelos,
que fuera de los brazos todo es celos.
Octava real
Yo voy a hablarle, y, hechas estas paces,
estorbar la escritura intentaremos.

BLANCA
Mi Marcelo, si tanto bien me haces,
2275
Teodora es tuya.

D. JUAN
(Ay, Dios, Tomé! ¿Saldremos?)

TOMÉ
(Si de su firme amor te satisfaces,
¿para qué será bueno que aguardemos?
Pero no, que escucha Blanca.)

D. JUAN
(Advierte
que vive amor y triunfa de la muerte.)
Octava real
2280
Hermosa Blanca, en tanto que Marcelo
te habló por mí, te oyeron mis oídos,
y, satisfecho de tu firme celo,
obligaste de nuevo mis sentidos.
Mi bien, perdona si mi mal recelo,
2285
que siempre son los celos atrevidos,
no de mi banda ya, que Amor me manda
que estén mis esperanzas de tu banda.
Octava real
Azul, siendo ella verde, la volvieron.
Así el color con el temo se pierde;
2290
pero si al alma azul se la pusieron,
ya es bien que de que fue verde se acuerde.
Así flores y plantas se vistieron,
y de ellas esmaltado el campo verde,
se ríe de la nieve y se retira,
2295
que en las cabezas de los montes mira.
Octava real
Yo seré tuyo si tu fe tan cierta,
como es razón, pagar mi amor pretende,
que no importa el notario si a la puerta
está tu amor y que entre le defiende.
2300
No puede la del alma ser abierta
si el tiempo con su ejército la ofende,
que si la voluntad tiene la llave,
nadie las vueltas de la guarda sabe.

BLANCA
Octava real
Mi solo bien, yo siempre te he querido
2305
para honesta cadena de mi cuello;
al sello de tu amor de cera he sido,
aunque de bronce en conservar el sello;
después de haberte sin razón partido,
mis esperanzas suspendió un cabello;
2310
cortóle mi temor, y a la esperanza
sucedió por engaño la venganza.
Octava real
Mas ya, como amanece el alba y dora
del manto de la noche el negro velo,
salió tu sol y fue tu fe la aurora
2315
que me trujo las nuevas de tu cielo.
Huya mi luz la noche de Teodora
al resplandor de tu divino celo,
que cuando quieren dos, ninguno es uno,
y si es uno el amor, todos ninguno.
Octava real
2320
Yo voy a ver qué estado, qué sujeto
tiene lo que los dos tienen tratado,
que ser tuya, mis ojos, te prometo,
si viniese el poder de envidia armado.

D. JUAN
Entra, señora, y mira con secreto
2325
qué sujeto, qué término, qué estado
tiene tu casamiento.

BLANCA
¡Dios te guarde!

D. JUAN
¡Qué de cosas he visto en una tarde!

TOMÉ
Octava real
Señora Inés, si con ingenio burdo,
porque, en fin, soy poeta de obra gruesa,
2330
por ella le dijese que me aturdo,
¿daría fin a mi amorosa empresa?
Que con tener entendimiento zurdo
bien alcanzo las tretas que profesa.
Más Julios me persiguen que a los prados.

INÉS
2335
¿Yo a Julio?

TOMÉ
A Julio tú.

INÉS
¡Lindos cuidados!
Octava real
Yo, que tampoco soy muy bachillera
ni sé más de querer a lo cristiano,
te digo que soy tuya y que quisiera
tener el mundo en esta humilde mano.

TOMÉ
2340
¿No basta que sea tuya Talavera
cuando la friegas?

INÉS
Pues, adiós, hermano.

TOMÉ
Yo, Inés, nunca por bandas me amohino,
si ya no fuese banda de tocino.

(Vanse.)

TEODORA
Redondilla
Con Blanca dijo Marcelo
2345
que hablabas.

D. JUAN
Dijo verdad,
que él hizo nuestra amistad
con limpio y honesto celo.
Redondilla
Pero, ¿cómo estás aquí?

TEODORA
Convidáronme a cenar.
2350
Que Blanca se ha de casar
y no se ha de hacer sin mí;
Redondilla
bien pudiéramos tú y yo
hacer hoy las escrituras.

D. JUAN
Un imposible procuras.

TEODORA
2355
Luego ¿no?

D. JUAN
Pienso que no.
Redondilla
Que no quiero casamientos
tan cuidadosos y extraños,
que en bien para tantos años
no ha de haber desabrimientos.
Redondilla
2360
Está Marcelo de modo
con lo que trae adquirido
de Milán, que me ha querido
matar, y acabarlo todo.
Redondilla
La cédula me pidió
2365
que me hiciste y se la di.

TEODORA
¡Ay, don Juan, que no es por mí
sino por Blanca!

D. JUAN
Eso no.

TEODORA
Redondilla
Los dos os queréis casar,
y andáis con esto engañando
2370
a don Félix.

D. JUAN
¿Cómo o cuándo?

TEODORA
Pues ¿qué manera de hablar
Redondilla
es decir que por temor
deja un hombre lo que es justo?

D. JUAN
¡El cielo sabe mi gusto,
2375
Teodora hermosa, y mi amor!

TEODORA
Redondilla
¿Y cómo? Pero será
para Blanca.

D. JUAN
Adiós te queda.

TEODORA
Escucha.

D. JUAN
¿Quieres que pueda
Marcelo, si cerca está,
Redondilla
2380
decir que tan presto quiebro
la palabra que le he dado?

TEODORA
¿Tu palabra?

D. JUAN
Y lo he jurado.
No piense que te requiebro,
Redondilla
si aquí me ve. ¡Dios te guarde!
2385
Tomé, vámonos de aquí.

TOMÉ
¿Falta más?

D. JUAN
¡Pasar por mí
cuanto puede en una tarde!

[(Vanse.)]

TEODORA
Décima
¿Qué puede esperar mi amor
entre tantos desengaños,
2390
sino desdichas y daños
que aumenten más mi dolor?
¡Oh, cuánto fuera mejor
que no fuera venturosa
en ser de don Juan esposa!
2395
¡Desdicha fue aquella dicha,
porque la mayor desdicha
es haber sido dichosa!
Décima
Él me dio aquella esperanza,
cuando de Castilla vino,
2400
sólo para abrir camino
a tanta desconfianza.
Fingir amor fue venganza;
tomarla será buen medio
de amor y temor en medio
2405
con olvidar y callar;
mas si es remedio olvidar,
es muy costoso remedio!

(DON FÉLIX y JULIO.)

D. FÉLIX
Redondilla
No vino, Julio, el que tiene
hoy mi remedio en su mano.

TEODORA
2410
Este es don Félix, que en vano
las escrituras previene.

JULIO
Redondilla
Si el Notario adivinara
tu pena amorosa y fiera,
plumas de su pluma hiciera
2415
y a tu remedio volara.
Redondilla
Pero no puede tardar.

D. FÉLIX
Teodora, mucho me alegro
de que os convide mi suegro
aquesta noche a cenar,
Redondilla
2420
para que seáis testigo
de mi fortuna.

TEODORA
No sé
si lo que decís veré.

D. FÉLIX
Luego ¿no os quedáis?

TEODORA
No digo
Redondilla
que no me pienso quedar,
2425
sino que no lo veré.

D. FÉLIX
¿Por qué razón?

TEODORA
Porque sé
que os han querido engañar.

D. FÉLIX
Redondilla
¿A mí? ¿Qué es esto?

TEODORA
Si están
Blanca y don Juan concertados
2430
de casarse, y engañados
Gerardo y Marcelo os dan
Redondilla
esa palabra que veis,
¿cómo seréis su marido?

D. FÉLIX
¿Oyes esto?

TEODORA
Y sé que han sido
2435
celos.

D. FÉLIX
Si vos pretendéis,
Redondilla
por celos de un caballero
tan noble, obligarme a mí
a algún desatino aquí,
más cuerdo soy. Serlo espero,
Redondilla
2440
y heme corrido de ver
que con tanta libertad
habléis de la calidad
de mujer que es mi mujer.
Redondilla
Id con Dios, que ya el Notario
2445
viene a hacer las escrituras.

TEODORA
No pueden mis desventuras
correr tiempo más contrario
Redondilla
que éste de no ser creídas.
¡Desesperada me voy!

(Váyase TEODORA.)

D. FÉLIX
2450
Algo receloso estoy.

JULIO
¿De quien es Blanca te olvidas?

D. FÉLIX
Redondilla
Julio, no han hecho los Cielos
tan blanca, blanca mujer,
donde no pueda caer
2455
alguna mancha de celos.
Redondilla
La más pequeña se ensancha
en el paño del honor,
que, como es morado Amor,
aun con el agua se mancha.
Redondilla
2460
Don Juan es huésped aquí
y entró primero que yo;
si él en este blanco dio,
estará la mancha en mí.
Redondilla
Blanca con el nombre engaña;
2465
pero ella engañada está,
que no corren blancas ya
después que está rica España.

(Entren BLANCA y INÉS.)

BLANCA
Redondilla
¿Blancas no corren? ¿Qué es esto,
señor don Félix? ¿Acaso
2470
os parece el dote escaso?
¿Habláis, por ventura, en esto?

D. FÉLIX
Redondilla
No soy hombre tan grosero
ni tan poco enamorado,
que no hubiera reparado
2475
en vos más que en el dinero.
Redondilla
Y pues algo habéis oído,
sabed que estoy cuidadoso
de don Juan, porque celoso
ya fuera ser atrevido.
Redondilla
2480
Esto me ha dicho Teodora.

BLANCA
Celos de amor enemigos
nunca valen por testigos.
Teodora a don Juan adora;
Redondilla
la verdad al tiempo dejo.

D. FÉLIX
2485
Él la descubre mejor.

BLANCA
Mandó el Consejo de Amor,
si es que Amor tiene Consejo,
Redondilla
que en ninguna información
los celos puedan jurar,
2490
porque suelen levantar
mil dudas a la opinión.

D. FÉLIX
Redondilla
Mandó muy bien. Yo con esto
de vos satisfecho estoy
y a hablar a Gerardo voy.

JULIO
2495
¡Qué desengaño tan presto!

D. FÉLIX
Redondilla
Julio, yo le doy las gracias.
No es bueno novio y recelos,
porque quien entra por celos
suele salir por desgracias.

(Váyanse los dos, DON JUAN y TOMÉ sin luto.)

D. JUAN
Romance (tirada)
2500
Esperando, Blanca, estuve;
mal dije, desesperando
diré mejor, que se fuese
este tu esposo engañado.
(¡Engañado, en nada acierto,
2505
si ha de ser mío el engaño!)
Haciendo las escrituras
queda en tu sala el Notario,
y yo quedo ya sin vida,
reducido al postrer paso,
2510
como quien sube a morir
y llega, aunque va despacio.
¿Qué piensas hacer?

BLANCA
Decir
que estamos los dos casados.

D. JUAN
Eso es perdernos y dar
2515
injusto enojo a Gerardo.
Si hallase industria el Amor
para dilatar un rato,
un hora, un instante, un punto
indivisible, mi daño,
2520
eso tengo por mejor.

BLANCA
Pues ¿cómo entre males tantos
hallará remedio el bien,
si pasa el tiempo volando?
Tú mira lo que te importa,
2525
sin reparar en mi hermano,
en mi padre, en mi honra y vida,
que aquí estoy.

D. JUAN
Estoy pensando
si será bueno impedirte.
Y síguese el mismo agravio;
2530
pues si llevarte es rigor,
que aunque quedemos casados,
será dando causa al vulgo
que murmure nuestros casos.

TOMÉ
Mas hay un remedio advierte
2535
en los sucesos pasados,
y verás que donde estuvo
más libre el vulgo y más falso,
habló solos cuatro días
y se olvidó en otros cuatro.
2540
Son en Madrid los sucesos,
dígalo un necio o un sabio,
como las olas del mar,
que las que atrás se formaron
a las que delante fueron
2545
van deshaciendo y borrando.
¡Qué discreción es vivir
en pueblos grandes, pues hallo
que los sucesos de hoy
a los de ayer olvidaron!
2550
“No se me da nada —dijo
un hombre en un caso extraño—,
que mañana habrá otra cosa
con que se olvide mi agravio.”
Mas, si quieres que te diga
2555
lo que tengo imaginado,
cuando efectivo no sea,
podrá ser que ayude en algo.
Tú has de decir que entre hierbas
que hay en la Casa del Campo
2560
se te antojó comer una,
tan venenosa, que estando
hablando aquí con nosotros
perdiste el seso o que te ha dado
algún mal que, no tan sólo
2565
dilate el presente daño,
mas dé lugar a buscar
remedio con más espacio.

D. JUAN
Octava real
Blanca, no puede ser mejor remedio.

INÉS
¡No hallara industria Ulises más extraña!

D. JUAN
2570
¿Qué piensas? ¿Qué imaginas?

BLANCA
Puesta en medio
de tanto mal, cualquiera bien me engaña.
Si con eso dilato, si remedio
esta desdicha, Amor, te desengaña
que no habrá cosa que por ti no intente.

D. JUAN
2575
¡Tu padre!

TOMÉ
¡Grande mal!

D. JUAN
¡Fuerte accidente!

TOMÉ
Endecasílabos sueltos (tirada)
Inés, acude tú; cuenta el suceso.

(GERARDO, DON FÉLIX, el NOTARIO, JULIO, MARCELO.)

GERARDO
¡Hartos testigos hay, gracias al cielo!

D. FÉLIX
Y don Juan está aquí.

GERARDO
¡Don Juan amigo!

D. JUAN
Tuve una carta que volvió mi tía
2580
de un paraxismo que le dio un enojo
y está libre del mal y convalece.

NOTARIO
Que firme la señora doña Blanca
mande vuesa merced, luego que lea
estos conciertos.

INÉS
No sé cómo sea
2585
posible, que le ha dado a mi señora
un improviso mal.

GERARDO
¿Mal? ¿De qué suerte?

INÉS
Mil voces di, que imaginé su muerte.
Vino el señor don Juan, y la han tenido
entre él y su criado, que sospecho
2590
que si aquí por los dos no hubiera sido
se hubiera muerto o roto el rostro y pecho.

D. FÉLIX
¡Blanca! ¿De qué ocasión?

INÉS
De haber comido,
¡qué poca discreción y qué mal hecho!,
en la Casa del Campo unas mortales
2595
hierbas que imaginó medicinales.
Pensó que era la angélica o el apio;
hartóse de él, y está de aquesta suerte.

GERARDO
¡No vienen las desdichas sino en días
que imagináis mayores alegrías!

D. FÉLIX
2600
¿A quién le sucediera tal desdicha?

MARCELO
Si fue hierba mortal, no habrá remedio.

GERARDO
¿Cómo que no, Marcelo? ¡Buen consuelo!
¡Mejor lo hará con mi desdicha el cielo!
Redondilla
¡Hija! ¿Qué es esto que tienes?

BLANCA
2605
¡Ay, señor; hierbas mortales
que me libran de mil males
y me prometen mil bienes!
Redondilla
¡Estoy muerta! ¡Estoy sin mí!

D. FÉLIX
¿Qué es esto, esposa?

BLANCA
Un mal fiero,
2610
por vos, por vos, majadero
“de los más lindos que vi”.

D. FÉLIX
Redondilla
¡También ha perdido el seso!

MARCELO
(En parte me consolara,
Blanca, si en tu mal cesara
2615
la fuerza deste suceso.)
Redondilla
¿Qué es esto, querida hermana?
¿Cómo estás?

BLANCA
(Marcelo, estoy
engañando el día de hoy
y esperando el de mañana.)
Redondilla
2620
Unas hierbas que comí
me han puesto de esta manera.

D. FÉLIX
¿A cuál hombre sucediera
tal desdicha, sino a mí?

D. JUAN
Redondilla
(¡Bien finge!)

TOMÉ
(Para fingir
2625
¿no le basta ser mujer?)

NOTARIO
Esto es fuerza suspender.

GERARDO
Mañana podréis venir,
Redondilla
que espero en Dios no será
más daño que este accidente.

NOTARIO
2630
¡El cielo os consuele!

(Váyase el NOTARIO.)

MARCELO
¡Tente!

GERARDO
¿Qué es esto?

MARCELO
¡Furiosa está!

GERARDO
Redondilla
¡Hija! ¿Qué sientes?

BLANCA
No sé;
el corazón se me abrasa.
Váyase Félix de casa.

D. FÉLIX
2635
Si vos queréis, yo me iré.

BLANCA
Redondilla
Sí quiero; no estéis aquí,
que con veros me matáis,
porque como vos os vais
volveré, sin duda, en mí.

GERARDO
Redondilla
2640
Hijo, parte por un vaso
de triaca, y tú a llamar,
Julio, un médico.

D. FÉLIX
¡Si dar
remedio a tan triste caso
Redondilla
hoy con mi vida pudiera,
2645
poco el perderla dudara!

(Váyase DON FÉLIX.)

INÉS
(En que se vaya repara
todo cuanto mal la altera.)

BLANCA
Romance (tirada)
Ya no lo puedo sufrir.
Mucho del alma me cuesta
2650
el querer disimular
la causa de tanta pena.
Hierbas de Amor me mataron,
flechas tiene Amor con hierbas;
pero las mismas agora
2655
me sirven y me remedian.
Como eran verdes entonces,
puse mi esperanza en ellas,
porque hay mil cosas fingidas
que parecen verdaderas.
2660
“No me aprovecharon,
madre, las hierbas;
no me aprovecharon,
y derramélas.”

TOMÉ
(Con seguidillas le ha dado
2665
este mal.)

MARCELO
(¿Quieres que sea
hoy tu médico don Juan?)

BLANCA
(Del médico estoy enferma.
Déjame, Marcelo, aquí.)

MARCELO
(¡Por Dios, que me dan sospechas
2670
que es tu mal fingido, Blanca!)

BLANCA
¡Oh, qué linda desvergüenza!
¿Quién le mete al preste Juan
en el llanto de Belerma?
¿Sois vos, por dicha, letrado?
2675
¿Sabéis casos de conciencia?
Mirad la vuestra y callad,
que no es muy limpia la vuestra.
Yo me entiendo, y no querría
que otro ninguno me entienda;
2680
que soy ingenio difícil
y escribo de ataracea.
Hay en la Casa del Campo
unas verdes hierbas que echan
flores azules de celos.
2685
¡Necia yo, que comí dellas!
“No me aprovecharon,
madre, las hierbas;
no me aprovecharon,
y derramélas.”

TOMÉ
2690
Tiene muy grande razón,
que hay hierbas de mil maneras:
alquimilla, hierbamora,
amaro, hierba doncella;
ésta no es hierba común,
2695
pero hay de ésta contrahecha,
porque hay viejas hortelanas
que están en hacerla diestras;
pie de león, que bien saben
las damas de qué aprovecha;
2700
almoradux, hierba sana,
helecho para hechiceras,
hierba de San Pedro; hay
perejil y hierbabuena,
hierbas de San Juan, cogidas
2705
en el punto que alborea;
acederas, verdolagas,
mastranzo, hierba puntera,
zumaque…

INÉS
¿Es hierba zumaque?

TOMÉ
No sé; mas ve todas éstas:
2710
“no me aprovecharon,
y derramélas.”

(DON FÉLIX y JULIO con un vaso.)

D. FÉLIX
El médico viene luego,
y aquí está la contrahierba.

GERARDO
Hija, bebe.

BLANCA
¿Qué es beber?

GERARDO
2715
Triaca magna.

BLANCA
(Más cerca
tengo mi remedio yo.)
¿Matarme queréis? ¡Afuera!

GERARDO
¿Cómo matarte?

BLANCA
(Si trae
para desdicha tan cierta
2720
el veneno la triaca
a mi mal aumenta fuerzas.)
¡Afuera, digo!

MARCELO
¿Qué es esto?
llegad todos a tenerla.

GERARDO
Señor don Juan, llegad vos,
2725
que tenéis mejores fuerzas.

D. JUAN
¡Ea, mi señora Blanca,
teneos!

(Ásgala por detrás la cintura, y ella diga, volviéndose:)

BLANCA
¿Quién hay que tenga
fuerzas sino tú, bien mío,
para detener la rueda
2730
de mi fortuna dudosa?)

D. JUAN
(¡Ay, mis ojos! ¿Quién creyera
que te tuviera en mis brazos?)

GERARDO
Dalde el vaso.

D. FÉLIX
El vaso venga.
Tomad un trago no más.
2735
¡Ea, buen don Juan, tenelda!

D. JUAN
No hayáis miedo que se vaya,
que yo la tengo bien presa.

D. FÉLIX
Señora, tomad un trago.

BLANCA
Ya le tomé, de manera
2740
que pensé no le pasar;
mas ya es poco lo que queda.

D. FÉLIX
Aquí está vuestra salud.

BLANCA
Sí; pero haced que la vea,
que, aunque la siento, los ojos
2745
de que no la ven se quejan.

MARCELO
¡Hermana, bebe!

GERARDO
¡Hija mía,
bebe!

INÉS
(Señora, ¿qué esperas?)

BLANCA
(Inés, que vaya adelante
la salud que atrás se queda.)

D. JUAN
2750
(Yo pasaré, Blanca mía,
muy presto donde me veas.)

TOMÉ
¡Bebe, mi señora, bebe!

BLANCA
Hazme tú la salva.

TOMÉ
Muestra.

BLANCA
¿Es bueno?

TOMÉ
No es muy allá;
2755
mejor entiendo que fuera
de La Membrilla o de Esquivias.

BLANCA
Ya bebo.

D. FÉLIX
¡Ya bebe!

BLANCA
¡Afuera!

(Tome un trago y rocíe a DON FÉLIX.)

DON FÉLIX
¿Esto has hecho?

TOMÉ
Y ¿no es favor
de aquella boca de perlas?
2760
¡Todo vas lleno de aljófar!

D. FÉLIX
Ser del alba me consuela.

TOMÉ
Sí; porque en Madrid de noche
hay perlas, pero son gruesas.

D. JUAN
(¿Cómo estás, señora mía?)

BLANCA
2765
(Mi amor te da la respuesta:
como quien está en tus brazos.
¿Y tú, señor?)

D. JUAN
(Blanca, bella,
como quien tiene su bien
y otro ninguno desea.)

BLANCA
2770
(¡Que aquí nos dejen hablar!
¿Hay ventura como ésta?)

D. JUAN
(Blanca, haz cuenta que eres reo
y yo el potro en que atormentan
los jueves y escribanos,
2775
los que te dicen que bebas.
Confiesa, pues, Blanca mía.)

BLANCA
(Haré lo que tú me ruegas,
aunque eres el instrumento
que con celos me atormentas.)

D. JUAN
2780
(¿Qué confiesas de tu amor?)

BLANCA
(Digo a la primera vuelta
que soy tuya.)

D. JUAN
(¿A la segunda?)

BLANCA
(¿Más quieres? Mucho me aprietas.
Que a don Félix aborrezco.)

D. JUAN
2785
(¿Qué dices a la tercera?)

BLANCA
(Que aunque me den dos mil muertes
no me han de quitar que sea
tu mujer.)

D. FÉLIX
¡Qué bien la tiene!
¡Es mozo de grandes fuerzas!

MARCELO
2790
Y tan bien, que en todo el mundo
no habrá quien mejor la tenga.

D. JUAN
El médico vino ya.

GERARDO
Pues allá dentro la vea.

BLANCA
(Contigo yo iré.)

D. JUAN
(Algún día.)

TOMÉ
(¿Qué le dice de las hierbas?)

BLANCA
2795
(Que me aprovecharon
y que eran buenas.)

(Llévenla, y queden FÉLIX, MARCELO y GERARDO.)

GERARDO
Octava real
¡Qué buen hombre es don Juan y qué alentado!

D. FÉLIX
¡Mozo de grandes fuerzas me parece!

MARCELO
¿Tener una mujer es fuerza?

GERARDO
Ha dado
2800
más fuerza el cielo a quien su fuerza ofrece.
Si tener un caballo desbocado
nombre de fuerza y de ánimo merece.
Si enfrenar un león, ¿qué animal fiero
es más fuerte enojado y más ligero?

MARCELO
Octava real
2805
Esa es fuerza, señor, de la prudencia.
La fuerza corporal al cuerpo alcanza,
como la que se vio por excelencia
en el gran don Jerónimo de Ayanza.

GERARDO
Allá en mi mocedad, con eminencia
2810
la tuve yo. Del tiempo la mudanza
todo lo trueca.

D. FÉLIX
Alcides nuevo llama
al fuerte don Jerónimo la fama.

GERARDO
Octava real
Hacía lechuguillas de un trincheo,
y con un dedo de las manos duras
2815
le pasaba. Con brazo giganteo
rompía cuatro fuertes herraduras.

MARCELO
Yo sé a su muerte un epigrama, y creo
que es excelente.

GERARDO
Dile, si procuras
entretener mi justo sentimiento,
2820
mientras curan a Blanca.

MARCELO
Estáme atento.
Soneto
“Tú sola, peregrina, no te humillas,
¡oh, Muerte!, a don Jerónimo de Ayanza.
Tu flecha opones a su espada y lanza
y a sus dedos de bronce tus costillas.
2825
Flandes te diga, en campo, en muro, en villas,
cual español tan alta fama alcanza.
Luchar con él es vana confianza;
que hará de tu guadaña lechuguillas.
Espera; arrancará por desengaños
2830
las fuertes rejas de tu cárcel fría.
Mas ¡ay! cayó. Venciste. Son engaños.
Pues, Muerte, no fue mucha valentía,
si has tardado en vencerle setenta años,
quitándole las fuerzas cada día.”

GERARDO
Quintilla
2835
Voces parece que dan.
Vamos, don Félix, a ver
si es locura.

D. FÉLIX
Hoy ha de ser
mi muerte.

(Váyanse DON FÉLIX y GERARDO.)

MARCELO
Pienso que van
engañados de don Juan.
Quintilla
2840
Si es engaño, es el mayor
que pudo inventar Amor,
temeroso de su daño,
pues dicen que del engaño
fue su primero inventor.
Quintilla
2845
Pero aquí viene Tomé.—
¿Qué hay, hermano?

TOMÉ
Que me envía
en este dudoso día,
que un año pienso que fue,
a que la razón te dé
Quintilla
2850
del engaño fabricado,
don Juan, que de lo inventado
no quiere que estés quejoso.

MARCELO
El cuidado ha sido honroso.

TOMÉ
¿Y el embeleco?

MARCELO
¡Extremado!

TOMÉ
Quintilla
2855
Pues yo he sido el inventor
y el que el Me fecit pondré
de aquesta pintura al pie,
como tú me des favor.

MARCELO
Yo tengo a don Juan amor,
Quintilla
2860
y como deje a Teodora
Blanca es suya desde agora.

TOMÉ
En eso poco merece,
porque a Teodora aborrece
tanto como a Blanca adora;
Quintilla
2865
y suplícote que des
también para mi afición
favor.

MARCELO
Pues ¿hay ocasión?

TOMÉ
Tantico de amor de Inés,
con que vendrán a ser tres
Quintilla
2870
las bodas, que es lindo alarde:
tú con Teodora, aunque aguarde;
don Juan, Blanca, Inés y yo.

MARCELO
Espera.

TOMÉ
No digas no.

MARCELO
Aún falta más de la tarde.

(GERARDO y DON FÉLIX.)

GERARDO
Romance (tirada)
2875
Basta, Marcelo, que ha dado
en loca tu hermana.

MARCELO
¡Llegan
aquellas hierbas a hacer
en mujeres grandes pruebas!

D. FÉLIX
¡Más parece que las hace
2880
mi desdicha en mi paciencia!

GERARDO
Ha dado en decir agora
que ha de matarse.

D. FÉLIX
Y lo hiciera
a no tenerla don Juan.

GERARDO
Pues ha dado en un tema
2885
notable para matarse.

MARCELO
¿Cómo?

GERARDO
Que si no la dejan
que se case con don Juan,
de los balcones y rejas
ha de arrojarse en la calle.

MARCELO
2890
Pues tú, ¿por qué no remedias
ese desatino?

GERARDO
¿Yo?

MARCELO
Sí, señor.

GERARDO
¿De qué manera?

MARCELO
Haciendo que como en burlas
don Juan se case con ella;
2895
que en dándole gusto a un loco
luego al punto se sosiega,
y mientras no se le dan
se mata y se desespera.

D. FÉLIX
Tiene Marcelo razón,
2900
y más si los locos piensan
que lo que se hace de burlas
ha de resultar en veras.

MARCELO
Yo he visto locas que dan
en decir que ellas son reinas,
2905
y que a quien las contradice,
con manos y boca intentan
quitar la vida.

GERARDO
Es verdad.

D. FÉLIX
¿Qué te parece?

GERARDO
Que sea,
y casémosla entre todos,
2910
para ver si se sosiega.

MARCELO
Tomé viene aquí.

(Entre TOMÉ.)

TOMÉ
Ya es ido
el médico; ya le aprestan
su litera.

MARCELO
¿Es uso agora?

TOMÉ
Líteras llaman a las letras
2915
los latinos y así van
los que las tienen en ellas;
en los coches van las damas
por quien los hombres enferman,
y así dijo, sea quien fuere,
2920
por médicos y por ellas,
la enfermedad anda en coche
y la salud en litera.

GERARDO
¿Dejó mandada otra cosa
de la primera receta?

TOMÉ
2925
Sí, dejó.

MARCELO
Pues ¿qué decía?

TOMÉ
Recipis aquis apriesa
de don Juanis de Viberus
con que quedabitur buena.

D. FÉLIX
Yo bien entiendo latín.

GERARDO
2930
Pues ¿quién hay que no lo entienda?

TOMÉ
Así lo dicen algunos;
¡Dios sabe lo que les queda!

GERARDO
Venga Blanca luego, Félix.

D. FÉLIX
Ya viene.

MARCELO
Y vienen con ella
2935
don Juan y Teodora. ¡Ay, cielo,
que aún dice el alma que tema!

(BLANCA, DON JUAN, INÉS, JULIO, TEODORA, LEÓN.)

BLANCA
Dejadme un poco.

TEODORA
Sí haremos,
si te sosiegas.

GERARDO
Tenedla.

D. JUAN
No penséis que me descuido.
2940
¡Dios sabe lo que me cuesta!

BLANCA
Basta que no queréis darme
a don Juan.

D. FÉLIX
¡Extraña tema!

GERARDO
Hija, ya está concertado;
tu esposo ha de ser, sosiega.

BLANCA
2945
¿Cómo puedo sosegarme
hasta que de eso esté cierta?

MARCELO
Don Juan, hacednos placer,
que para que Blanca entienda
que la casamos con vos
2950
finjáis que os casáis con ella.

D. JUAN
No me mandéis que eso haga,
¡por Dios!, que son cosas esas
que podían ser de burlas
y venir a ser de veras.

D. FÉLIX
2955
Don Juan, todo esto es fingido.
Casaos por que ella lo crea,
que está en esto su salud.

GERARDO
¡Ea, don Juan, que si fuera
la mayor dificultad,
2960
diera yo en serviros muestra
del amor que me debéis!

D. JUAN
Pues con un concierto sea:
que para que vea Blanca
que son bodas verdaderas,
2965
también se case Teodora
con Marcelo.

MARCELO
Manifiestas
tu grande ingenio, don Juan;
porque como Blanca vea
que nos casamos los dos,
2970
ha de pensar que es de veras.

GERARDO
Dale, Teodora, la mano.

TEODORA
Aunque con dos mil sospechas,
Marcelo, yo soy tu esposa.

MARCELO
Yo tuyo, Teodora bella.

GERARDO
2975
Hija, Teodora y Marcelo
se han casado; sólo resta
que te cases con don Juan.

BLANCA
Digo que mil veces sea.

D. JUAN
Tomé, Julio, León, Marcelo,
2980
sed testigos que me entregan
Gerardo y Félix a Blanca.

TOMÉ
Los cuatro lo somos.

D. JUAN
Prenda
del alma a quien le costáis
tantos cuidados y penas,
2985
volved en vos, que mi mano
con el alma toda es vuestra.

BLANCA
Marcelo, Tomé, León, Julio,
sed testigos que es de veras
y que estoy en mi juicio.

LEÓN
2990
Todos lo somos.

BLANCA
Las hierbas
que tomé se me han curado
con esta santa receta.

D. FÉLIX
¿Habláis de veras los dos?

D. JUAN
Todos es, don Félix, de veras.

MARCELO
2995
¿Y Marcelo es marido
de Teodora?

D. FÉLIX
¿Quien profesa
nobleza inventa traiciones?
Gerardo, criados, ¡mueran!

GERARDO
Quedo, Félix, que he entendido
3000
que a don Juan Blanca desea.

BLANCA
No te canses, que soy suya.

D. FÉLIX
Esa palabra me templa.

TEODORA
Marcelo, aunque ha sido engaño
del engaño estoy contenta.

TOMÉ
3005
No os entristezcáis, don Félix;
escoged en lo que queda.
¿Queréis a León o a Julio?,
que yo a Inés de Talavera
le gano la palmatoria
3010
como la de matar candelas.

D. FÉLIX
Todos sois deudos y amigos.
¿Qué he de hacer?

TOMÉ
Prestar paciencia.

GERARDO
Luces enciendan.

JULIO
Pues antes
demos fin a la comedia,
3015
porque pase en una tarde
4020
y antes que luces se enciendan.