LLEGAR EN OCASIÓN, COMEDIA FAMOSA DE, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: LLEGAR EN OCASIÓN, COMEDIA FAMOSA DE, EL. Procedencia: Parte 6 (1615); final del Acto III; copia manuscrita BNE
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte VI (1615)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Paz y Mélia, A.: Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. (La primera edición en: Madrid, Colegio nacional de sordomudos, 1899.). Madrid, 2ª edición, Blass, S.A. Tipográfica, 1934. 221.
Nota: Signatura mss. 16.646. Incluye censura dada en Valencia el 28 de noviembre de 1661. En la BNE se incluye otro manuscrito con el mismo título, de letra del siglo XVII, y con signatura 16.656, pero que contiene una obra diferente de la anterior, según Paz y Melia.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XIV (BAE, CCXLVIII).
*Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. VI, 3.
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Observación: La edición de El llegar en ocasión incluida en Comedias de Lope de Vega, Parte VI, 3, publicada por el grupo Prolope, corre a cargo de Guillermo Serés.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- D'Antuono, Nancy L.. ""Tempus-Occasio-Fortune": Lope's El llegar en ocasión and its Boccaccian Source". Kentucky Romance Quarterly. núm. 28. p. 257–265. 1981.
- Morros Mestres, Bienvenido. "La enfermedad de amor y la rabia en el primer Lope". Anuario Lope de Vega. núm. 4. p. 209–252. 1998.
- Serralta, Fréderic. "El llegar en ocasión, una comedia sensual". Pedraza Jiménez, Felipe B.; González Cañal, Rafael; Marcello, Elena. Amor y erotismo en el teatro de Lope de Vega. Almagro: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. 2003. p. 271–282.
Nota: Actas de las XXV Jornadas de Teatro Clásico celebradas en Almagro, 9 - 11 de julio de 2002. No reconoce la existencia de la fuente boccacciana en la comedia de Lope.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1605-1608, probablemente 1606?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 349, 594.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3437
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 350.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Tiempo indeterminado
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Ferrara. [Italia]. Europa. Espacio: interior del palacio del Marqués.
Topónimo: Castilguillermo, [Castelguglielmo]. [Italia]. Europa. Espacio: interior del castillo de Laura; camino; exterior del castillo de Laura.
Acto 2
Topónimo: Ferrara. [Italia]. Europa. Espacio: interior del palacio del Marqués; torre del palacio del Marqués.
Topónimo: Castilguillermo, [Castelguglielmo]. [Italia]. Europa. Espacio: interior del castillo de Laura; exterior del castillo de Laura.
Acto 3
Topónimo: Castilguillermo, [Castelguglielmo]. [Italia]. Europa. Espacio: interior del castillo de Laura; exterior del castillo de Laura.
Duración
Acto 1: 1 día
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de horas. Nota: Entre el primer y el segundo acto apenas transcurren unas horas, pues el primer acto concluye durante la noche del primer día y el segundo comienza cuando todavía no es el amanecer del día siguiente.
Acto 2: 1 día
Acto 3: 2 días
Género
Género principal:
- Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.
Nota: Presenta algunos rasgos de comedia pastoril
Extracto argumental
Acto 1
Laura, dama de Ferrara, ha quedado viuda hace un mes de su marido Rugero. De ello está hablando el Marqués con su criado Fabio, pues esa muerte es para él motivo de esperanza y alegría: durante años ha pretendido a Laura sin éxito, y ahora ve abierta la posibilidad de lograr sus favores. Mientras hablan llega Tancredo, criado del Marqués, a darle cuenta a su amo de cómo Laura, vestida de villana, se ha marchado al alba de Ferrara para retirarse a su quinta de Castilguillermo; tras una larga descripción de su vestido, Tancredo le comunica al Marqués la noticia que él espera más, es decir, que Laura acepta recibirle.
Mientras, Laura ha llegado al castillo, discutiendo con su criada Fenisa sobre su decisión de aceptar como amante al Marqués, al que está agradecida por el amor constante que le ha manifestado durante tanto tiempo. Fenisa, que no parece demasiado convencida, alega que como viuda Laura echará en falta las caricias e intimidades de los casados. Viene entonces a darles la bienvenida Tirso, pastor rústico, que tras una larga tirada en honor de Laura empieza a requebrar a Fenisa, rememorando sus amores de un tiempo, y negando tener ahora una relación amorosa con la pastora Sirena. Ésta llega e informa a Laura de que el Marqués ha venido a cazar por esos parajes y ha pedido verla para darle el pésame. Enseguida se presenta el Marqués y, tras unos cumplidos iniciales, el diálogo se encamina sin rodeos al tema que les preocupa a ambos: cómo verse a solas para satisfacer el deseo recíproco. La única concesión al decoro es una curiosa organización triangular del coloquio, pues tanto el Marqués como Laura utilizan a Fenisa como trámite para sus preguntas y respuestas; y Fenisa, en cuanto criada, no tiene ningún reparo en señalar descubiertamente el contenido sexual de la entrevista que se planea. Aunque Laura tiene algunas dudas relativas a su honor, las disipa aconsejando al Marqués que finja marcharse con su gente, para volver luego en secreto a las diez de la noche. Además, en conversación con su criada, Laura revela su esperanza de que el Marqués, aunque superior a ella en jerarquía social, quiera igualarla a sí casándose con ella. El noble se marcha y Laura, que no quiere que Tirso se entere de la cita nocturna, le envía a cazar cuatro o seis conejos. A la pastora Sirena, sin embargo, revela que quiere cenar con el Marqués y le encarga preparar los platos.
Al tiempo que esto sucede, por un camino marchan Otavio, galán, y su criado Estacio. Van acompañados de Lidonio, Trebacio y Doristo, supuestos mercaderes a los que han conocido en el viaje. Mientras el criado se adelanta hacia el mesón para encargar la comida, los demás quedan atrás entreteniéndose con dos cuentos de Lidonio y Doristo, que muestran la cara cómica y desenfadada del tema del honor conyugal. Al terminar el segundo cuento, los tres hombres descubren ser salteadores y roban a Otavio todo menos el jubón, las calzas y las botas.
Cae la noche. Cuando el Marqués se dispone a llamar a la puerta de la viuda, es alcanzado por Tancredo que lo avisa de que debe volver inmediatamente a Ferrara, donde ha sido descubierta una conjura contra él. Laura recibe la noticia de Fabio, que se la da con prisa y de forma muy escueta, por lo cual Laura se enfada pensando que al Marqués ya no le importa nada de su amor. En eso, llega Otavio, semidesnudo, al castillo pidiendo asilo. Tras algunas dudas, Laura manda a sus criadas que lo acojan: y cuando ellas le aseguran que se trata sin falta de un caballero, por lo fino de su camisa y lo delicado de su persona, ella manda que lo laven en el baño que había preparado para sí, que lo vistan con unos trajes de su difunto marido y, finalmente, se decide a acogerlo en su mesa para compartir con él la cena que tenía preparada al Marqués. Cuando por fin Otavio se presenta a darle las gracias a Laura, su talle y cortesía hacen mella en la dama, así como los consejos de Fenisa, que la exhorta a no dilatar el placer que desea. El acto se cierra pues con Laura que invita a cenar a Otavio, quien por otra parte ya se siente enamorado de ella, y con una alusión traviesa de la dama a lo mucho que puede el llegar en ocasión.
Acto 2
En Ferrara, esa misma noche, el Marqués ha apresado a su primo Federico, jefe de la conjura: lo acusa de haber querido matarle y lo amenaza con la muerte. Federico confiesa su culpa, se declara arrepentido y pide clemencia. El Marqués le perdona la vida condenándolo a prisión. Ya a solas, el Marqués comenta con sus criados la suerte que ha tenido al estar ausente, pues, de no haber ido a visitar a Laura, los conjurados lo hubieran matado. Atribuye pues a Laura la vida que tiene, e, impaciente por aprovechar la ocasión que la dama le había ofrecido, decide volver enseguida al castillo, antes del amanecer.
En el castillo, mientras tanto, la viuda confiesa a su criada Fenisa que, tras la cena, conversando con Otavio, se ha enamorado de él. Ambos se han ido a la cama en dos cuartos separados; tras muchas vueltas, Laura por fin había conseguido dormirse cuando se ha despertado viendo a Otavio en camisa al lado de su cama. Después de una resistencia breve y no muy convencida, se ha rendido a sus besos y han pasado la noche juntos. Ahora, Laura no quiere que Otavio salga del castillo, en parte porque lo quiere, en parte para evitar que él pueda contar en Ferrara su aventura con ella poniendo a riesgo su honor. Mientras Otavio se queda allí, Laura se informará de su verdadera identidad para ver si puede ella aspirar a desposarse con él recobrando plenamente su honor. Fenisa entonces le sugiere que haga disfrazar a Otavio de pastor, para que nadie murmure de su presencia en el castillo. En esto, vuelve Tirso, aterido y cansado de la caza nocturna, y Laura lo envía a la cocina a comer algo. Cuando se queda sola llega Otavio vestido de pastor. El galán le confiesa de nuevo su amor, y declara aceptar el disfraz que le propone Laura; pero, cuando ella le pregunta por su identidad, hablando de casarse con él, le cuenta que es un pobre estudiante, no un caballero. Ella se siente engañada. Justo en ese momento Sirena le anuncia la llegada del Marqués; y Otavio, entendiendo que este gran señor la pretende, empieza a sentir celos.
Llega ahora el Marqués a la casa, explicando mejor las razones de su ausencia la noche anterior. La viuda, ante el asombro de Otavio, le cita entonces, por segunda vez, para la noche siguiente. Entonces Otavio, que asiste a la escena, no puede más y, fingiendo un lenguaje rústico apropiado a su nuevo vestido, declara a su ama que se despide y se va pues se siente agraviado. El Marqués quiere hacerse juez de la contienda, y Otavio entonces le cuenta, con palabras de doble sentido que el Marqués no puede entender pero Laura sí, los motivos de su queja. El Marqués falla en favor de Laura, aunque le regala a Otavio un anillo por la diversión que le ha causado su cuento. Cuando se va, Laura tranquiliza a Otavio diciéndole que no piensa acudir a la cita nocturna con el Marqués, pero Otavio le monta una escena de celos; entonces Laura le contesta que ella no le debe absolutamente nada, mientras que él a ella se lo debe todo, y aun así, él la ha engañado fingiéndose caballero cuando no es sino un miserable estudiante; a lo cual Otavio reacciona confesando que en realidad él es caballero aunque no desvelará aún su identidad. Por su parte, Sirena ha adivinado el engaño del fingido pastor, mientras que Tirso no entiende nada, y menos cuando ve que el supuesto pastor abraza a su ama. Para disipar sus sospechas, Otavio le hace creer que el vino le ha quitado la memoria, que hace diez años que los dos pacen juntos el ganado y que, encima, Tirso le debe dinero; y Fenisa se encarga de remachar el engaño con gran desconcierto de Tirso que jura no beber nunca más.
Mientras, en Ferrara, Diana, la hermana del Marqués, va a visitar en la cárcel a su primo y amante, Federico. Él cuenta a su amada que no pretendía asesinar al Marqués pero sí reparar su honra. Al parecer, el Marqués ha forzado a Camila, la hermana de Federico, y ahora rehúsa casarse con ella. Diana, enternecida, libera en secreto a Federico y le recomienda que huya.
Ya por la noche, el Marqués acude a su cita con la viuda. Desde la ventana, Fenisa, la criada, le hace saber que tampoco ese día podrá ser. Al parecer, un tal Feliciano, primo de Laura, ha aparecido por allí de visita y se quedará a dormir. Sin embargo, el Marqués quiere ver a Laura siquiera por un momento, y entonces Fenisa le deja entrar en casa. Laura, avisada, finge que no sabe nada y se sienta con Otavio, de espaldas al Marqués, haciendo como que habla con su primo de una propuesta de casamiento que acaba de recibir de parte de un caballero español. El Marqués, una noche más, debe marcharse, sospechando haber perdido ya para siempre su ocasión. Laura y Otavio se van a cenar dándose la mano, y Tirso, que observa escondido la escena, es un mar de dudas. ¿Quién es el visitante: Pascual, Otavio o un primo de la viuda?
Acto 3
Una vez más el Marqués va a buscar a la viuda, pero Fabio le contesta que el inoportuno pariente aún no se ha marchado; es más, el criado sospecha que lo del primo sea una escusa para encubrir una relación amorosa. El Marqués, para descubrir lo que está ocurriendo, decide arriesgarse: cuando Laura sale a recibirle la acusa de estar cobijando a un conjurado de los que, días atrás, intentaron asesinarle en Ferrara. Laura, asustada y para defender a Otavio, afirma que nada sabía pero que, en todo caso, ya es tarde, pues el supuesto primo se ha marchado a la ciudad, y accede a fijarle otra cita al Marqués para esa noche. Una vez el noble se ha marchado, la viuda manda llamar a Otavio. Ambos discuten pues ella cree que es cierta la acusación del Marqués: que él formaba parte de los sublevados y que por eso apareció casi desnudo en su casa, huyendo de algo. Él lo niega todo y, cuando ella ha recuperado la confianza, ambos quedan en discurrir el modo de librarse definitivamente del noble. Más tarde, Tirso se encuentra, para su mayor confusión, a Otavio vestido ahora de pastor. Mientras los dos discuten, llega a la casa Estacio, el criado de Otavio, que ha estado buscando a su amo desde el asalto en la carretera. Como nada sabe, el criado saluda alegremente a Otavio, lo que contribuye a aumentar los recelos de Tirso, que sale entonces corriendo a llamar a la viuda. Ésta llega con Fenisa y escucha a escondidas una parte del diálogo entre amo y criado, del que se desprende que Otavio es de familia noble y que su padre es Senador; luego Otavio manda a Estacio a su aposento, prometiéndole que más tarde le contará todo lo sucedido. Laura sale y avisa a Otavio de que se le ha ocurrido una estratagema para evitar el encuentro con el Marqués; y le manda esconderse para poder comprobar la fidelidad de ella. En ese momento llaman a la puerta. Todos creen que es el Marqués, y Laura dice que abran la puerta y la dejen sola, pues piensa fingirse desmayada para rechazar, una vez más, al noble. El visitante entra en la casa, pero resulta que no se trata del Marqués, sino de Federico que, habiendo huido de la prisión, ha llegado allí a pedir refugio. Viendo que la dama no le contesta, Federico se da cuenta de su estado, justo cuando llegan, ahora sí, el Marqués y su criado, quienes entran por haber encontrado la puerta abierta. Federico, al ver al Marqués, huye hacia el interior de la casa. Laura despierta y, para disimular, dice que su difunto esposo se le ha aparecido y que por eso estaba desmayada. El Marqués la cree, pues ha visto, fugazmente, a un hombre embozado que hablaba con ella. La impresión sufrida hace, según Laura, que esa noche tampoco pueda recibirlo. El Marqués, lleno de miedo y de respeto hacia los muertos, se va prometiendo que al día siguiente se la llevará con él a Ferrara. Laura y Otavio quedan solos y, tras contarle ella todo el enredo y asegurarle que al día siguiente encontrará otra escusa para evitar al Marqués, se retiran, no sin que antes ella le haya insinuado que conoce su nobleza.
Mientras tanto, Federico, en busca de algún sitio oscuro de la casa donde esconderse, ha entrado en el aposento donde Estacio espera a Otavio. Está hablando a solas, y Estacio, oyéndole, piensa que se trata de su amo; Federico decide seguirle la corriente y fingir que es Otavio. Se entera así de que la casa es muy frecuentada por su enemigo y perseguidor, el Marqués. A continuación llega el propio Otavio, con la cena para su criado; en la oscuridad, Federico, hambriento, le toma a Otavio la toalla con la cena, y esto da lugar a una escena muy cómica entre el amo y el criado, que jura no haber recibido la cena, con gran maravilla de Otavio.
A la mañana siguiente, a las puertas del castillo de Laura, el Marqués es informado por Tancredo de la huida de Federico, y de su relación con Diana, la hermana del Marqués. Al principio monta en cólera pero su buen criado Tancredo le recuerda que él le robó la honra al pobre Federico, lo que deja pensativo al noble. Sin embargo, el Marqués está decidido a llevarse consigo a Laura a Ferrara, pues ella misma se lo prometió. Y cuando Fabio sale a decirle que Laura se niega a volver a Ferrara con él, el noble estalla como una furia decidido a emplear la fuerza. Al salir Laura a recibirle, le manda que suba en la carroza ya lista y lo acompañe sin réplica. La desesperación mete entonces las alas al ingenio de Otavio, que, vestido de pastor, finge que ha sido mordido por un perro y que está rabioso. Se acerca a Laura, la muerde y le susurra que se finja rabiosa también. El Marqués, muy a su pesar, tiene que alejarse para evitar el contagio, y Fenisa envía a Tirso a buscar a un sanador para los supuestos enfermos. A solas ya, Laura y Otavio toman un refresco y piensan cómo hacer para evitar la ira del Marqués; Otavio le confiesa a Laura ser hijo de un Senador de Ferrara, y le propone casarse y volver con él a Ferrara, antes de que vuelva el Marqués; luego, el padre de Otavio le pedirá al Marqués el perdón para la pareja.
Mientras, en el aposento de Estacio, Federico está decidido a hablar con Laura antes de marcharse. En esto llega Otavio, que busca a su criado; ante la estupefacción del galán, el desconocido le pide que llame a Laura, quien, según dice, lo ha escondido allí. Enseguida Otavio piensa que se trata de otro amante de Laura y que, por lo tanto, él está siendo engañado como el Marqués.
Mientras, éste ha vuelto al castillo acompañado por un Alcaide que afirma conocer un conjuro contra la rabia. Laura finge que el Alcaide la ha curado, pero al poco irrumpe en escena Otavio, celoso y desengañado de Laura, y se dirige al Marqués que lo reconoce enseguida como el villano rabioso de hace poco. Otavio entonces se quita el vestido rústico y revela su verdadera identidad: es hijo del Senador de Ferrara. Ante la sorpresa de la viuda, que no entiende la intención de Otavio, refiere al noble todos los engaños de que éste ha sido objeto, y su propio desengaño al ver que Laura esconde en su casa a otro hombre. El Marqués manda entonces buscar al hombre que se supone escondido en la casa. Tras topar sus criados con Estacio, finalmente traen preso a Federico, que revela cómo se escondió en el castillo sin que Laura lo supiera, pues estaba desmayada. Otavio se da entonces cuenta de su error, y los tres, Federico, Otavio y Laura piden clemencia al noble. Éste, como la conciencia le remuerde por el agravio cometido sobre la hermana de Federico, perdona a todos. Se conciertan unas bodas múltiples y así acaba la acción: Laura se casará con Otavio, Federico con Diana, el Marqués con Camila, Tirso con Sirena y Fenisa con Fabio.
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: La comedia se funda en El Decamerón, II, 2. Véase C. Bourland, Revue Hispanique, XII (1905), p. 71 (apud CR, 473).