JUSTAS DE TEBAS Y REINA DE LAS AMAZONAS, Comedia de, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: JUSTAS DE TEBAS Y REINA DE LAS AMAZONAS, Comedia de, LAS. Procedencia: Manuscrito de la Biblioteca de Palacio

Título: ABDERITE, LA. Procedencia: P1; P2

Observaciones:
Según Morley-Bruerton (1968, 248), la comedia Las justas de Tebas y reina de las amazonas es la misma que La Abderite, ya que el personaje femenino más importante se llama así.
Se dice en los versos finales: "Vamos agora a Palacio / y demos fin a la historia."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:
Observación: En ambas listas se cita con el título de "La Abderite"

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca de Palacio (España)
Ref. bibliográfica: S. Arata: Los manuscritos teatrales (siglos XVI y XVII) de la Biblioteca de Palacio. Pisa, Giardini Editori, 1989. 51.
Nota: Biblioteca de Palacio (ms. II-460; ff 270r-295r). Letra del siglo XVII. Lleva el título de Comedia de las justas de Tebas y reina de las amazonas.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. I.

Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. I.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Establier Pérez, Helena. "Las esclavas amazonas (1805) de María Rosa de Gálvez en la comedia popular de entresiglos". Anales de Literatura Española. núm. 23. p. 95–126. 2011.
Nota: Monográfico titulado "Cantad, hermosas". Escritoras ilustradas y románticas.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: Anterior a 1596
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 248, 590.
Fecha: Anterior a 1604
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 54.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2590
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 54.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Cajas
  • Trompetas
  • Personajes computables

  • Adberite, reina de las amazonas, [dama], [hermana de Jelando], [protagonista]. Nota: En la segunda jornada aparece a caballo, armada, ocultando su identidad. En P1 el título de la obra La Abderite, se toma del nombre de este personaje. En p la edición de la Fundación Castro el nombre de este personaje aparece siempre como Adberite..

  • Ardenio, príncipe troyano, [galán]; que actúa de [Belardo], [galán]

  • Bricedio, príncipe [de Atenas]; que se llama también Briserdo de Atenas

  • Criado de Lobato [Evaristo], criado de Lotaro

  • Criado de Selémaco de Tracia

  • Délbora, princesa, su hija [de Arquimundo], princesa [de Tebas], [dama], hija de Arquimundo

  • Druso, criado, [criado de Pirene]

  • Ebandro, criado, [criado de Ardenio]

  • El príncipe Jelando [griego], príncipe [griego], [galán], [hermano de Adberite]

  • El Rey de Tebas [Arquimundo], [padre de Délbora], [pariente con autoridad de Délbora]

  • El rey Lotaro [de Armenia], rey [de Armenia]; que actúa de [Embajador de Armenia]

  • Gualcán, rey de la India

  • [Padrinos] (2)

  • Piren, criada, criada [de Adberite]

  • [Príncipes armados] (4)

  • Selémaco de Tracia, [noble]

  • [Señor de Fenicia]

  • Sergesto, duque, hermano de Ardenio

  • [Trompeta]

  • [Una sombra [Muerte]], [figura de Adberite]
  • Universo social

  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de lo sobrenatural pagano. Seres míticos
  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Tiempo histórico

    Tiempo maravilloso (intemporal)

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Tebas. [Grecia]. Europa. Espacio: jardín y exteriores del palacio del rey de Tebas.

    Jornada 2
    Topónimo: Tebas. [Grecia]. Europa. Espacio: casa de Ardenio; exteriores de palacio; plaza en que se ha habilitado un palenque para el enfrentamiento.

    Jornada 3
    Topónimo: Tebas. [Grecia]. Europa. Espacio: jardín y exteriores del palacio del rey.

    Duración

    Obra: 10 días (aprox.)
    Jornada 1: 1 día. Nota: La acción transcurre en un día.
    Entreacto 1 a 2: 3 días (aprox.)
    Jornada 2: 1 día
    Entreacto 2 a 3: 5 días (aprox.). Nota: Entre la segunda y tercera jornada han pasado, aproximadamente, cinco días.
    Jornada 3: Número indeterminado de días

    Género

    Género principal:

    • Drama > imaginario > materia literaturizada > mitológico.
      Nota: Aunque la acción representada no se corresponde con ningún mito antiguo, Lope la fundamenta en el prestigio guerrero de las amazonas, una de cuyas reinas protagoniza la obra y lo hace poniendo en escena su legendaria belicosidad.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En Tebas, en el jardín del palacio del Rey Arquimundo, la princesa Délbora, su hija, recibe de manos de Ebandro, criado del príncipe troyano Ardenio, un anillo que acepta como prueba del amor príncipe. Retirado Ebandro, y en tanto que la princesa entra en palacio y sale al balcón, llegan al jardín el príncipe griego Jelando, que también pretende a Délbora, y su criado Druso, que lo informa de la inminente llegada a Tebas de Abderite, la Reina de las amazonas, hermana de Jelando, a la que éste, no obstante, no conoce, pues fue criado por su padre lejos de ella, ya que las amazonas no se ocupan de sus hijos varones. Abderite pretende apoyar a su hermano en su pretensión de casarse con la tebana Délbora. Jelando interrumpe el relato de su criado Druso, que se marcha, al oír que se abre el balcón y se asoma 'la princesa a la ventana, con un velo en el rostro'. Délbora intercambia algunas palabras con Jelando, que se esconde al sentir otras voces.
    Aparecen entonces en escena el príncipe Ardenio y Ebandro, que se retira de nuevo cuando su señor comienza a hablar con Délbora. Jelando, oculto, escucha la conversación y no puede evitar salir de su escondite. Los dos príncipes se encuentran y el griego desafía al troyano, fijándose para tres días más tarde el combate. Ardenio, el retado, decide que ambos entrarán en el campo de batalla a pie, que llevarán como armas únicamente una daga y una espada y que lucharán a pecho descubierto. Jelando, por su parte, propone como juez de la contienda al Rey de Tebas. Aceptadas las normas del desafío, el príncipe griego se marcha.
    Llega entonces al jardín el Rey tebano, acompañado por Lotaro, el Rey de Armenia, que se finge simple embajador de su patria, y un criado de éste. El Rey de Tebas se niega a casar a su única hija, Délbora, con el Rey armenio, que intenta imponer, en principio, su petición a la fuerza, pero acaba proponiendo un desafío colectivo a todos los interesados en la princesa, del que espera salir victorioso y único pretendiente de Délbora. El Rey tebano acepta casar a su hija con el caballero que resulte vencedor de las justas.
    A continuación, vuelve Ebandro e informa a Ardenio, que se ha quedado solo en el jardín, de la llegada a la puerta del palacio de una mujer muy hermosa, encubierta y con corona. Inmediatamente, Ardenio sospecha que se trata de la hermana de su enemigo Jelando, la Reina de las amazonas. Para no ser descubiertos por Abderite y su criada Pirene, Ebandro y Ardenio se esconden y escuchan lo que ellas dicen. La Reina de las amazonas se lamenta ante su criada, ya que, en el momento en que iba a poder disfrutar por fin de la compañía de su hermano, éste se ha retado con otro caballero. Pirene le aconseja que busque un lugar discreto donde alojarse y poder tantear secretamente la situación en palacio para después actuar y socorrer a Jelando. En ese momento, sale Ardenio de su escondite, presentándose como Belardo, e invita a Adberite a hospedarse en su casa. Ella acepta el ofrecimiento del caballero, al que obliga, además, a comprometer su ayuda para salvar a Jelando. Cuando los dos criados se quedan solos, Ebandro bromea con Pirene, a la que pide favores sexuales y le hace creer que las llevan a una casa pobre. Después de las chanzas, Ebandro tranquiliza a Pirene asegurándole que su señor Ardenio-Belardo vive con mucho acomodo.


    Jornada 2
    Tres días más tarde, Adberite, que se muestra abiertamente enamorada de su huésped, refiere a Pirene el acuerdo al que ha llegado con Belardo (Ardenio) para preservar la vida de Jelando. Antes de que salga su hermano al combate, aparecerá ella a caballo, armada, y matará al contrincante sin descubrir su identidad. Tras ello, pedirá a su hermano que la case con Belardo.
    Ebandro entra en escena para informar, falsamente, a las damas del aplazamiento del desafío entre Jelando y su rival, así como de la ausencia temporal de Belardo, su señor, de visita en casa de un amigo. En realidad, Ardenio está armándose escondido en una cuadra cercana y piensa matar al hermano de Adberite en el desafío, que no ha sido aplazado. A pesar de la equívoca información de Ebandro, la Reina también se dispone para el combate y se dirige al lugar elegido para el enfrentamiento.
    Del palacio del Rey de Tebas salen el embajador armenio, que es en realidad el Rey Lotaro, y su criado. Lotaro refiere a su lacayo que, como embajador, solicitó de Arquimundo permiso para que el Rey de Armenia se enfrentara en justas colectivas a todos los pretendientes de la princesa Délbora, pudiendo ganar la mano de la dama si resultaba vencedor. A continuación, ambos marchan a presenciar el enfrentamiento entre Jelando y Ardenio.
    De camino a la plaza donde ha de celebrarse el combate, Jelando confiesa a Druso su pena y su temor. Acto seguido, el príncipe griego oye un rumor cerca de una ventana y se acerca a las rejas para descubrir su origen. 'Asómase a la ventana una sombra a modo de Muerte, con su calavera, y Jelando cae desmayado'. Cuando vuelve en sí, Druso lo tranquiliza diciéndole que seguramente viera su propia sombra. Ambos, retrasados, se apresuran para llegar lo antes posible al lugar donde debe producirse el duelo.
    Allí, Ardenio, junto a su hermano, el duque Sergesto, se impacienta por la tardanza de Jelando. En ese momento entra Adberite, armada y arrebozada, dispuesta para el combate. Sin embargo, no puede pelear por no llevar las armas acordadas, espada y daga, y sí armadura, habiéndose convenido que el combate sería a pecho descubierto. Ella se aparta para desarmarse y, mientras la esperan, 'suenan cajas y trompetas, y sale Jelando y Druso, su criado, con acompañamiento'. Adberite, para no echar a perder su plan, se acerca a su hermano, sin revelar su identidad, y le pide que la deje luchar en su lugar. Sin embargo, Jelando no acepta y, además, creyendo haber reconocido en la figura del misterioso caballero la sombra que horas antes había visto en la ventana, pide al Rey de Tebas que expulsen a Abderite del lugar. El duque Sergesto se acerca a ella y, ante la negativa de ésta a salir de la plaza, la amenaza con cortar la rienda al caballo. Ella, fuera de sí, le da muerte acuchillándolo por la espalda. 'Ponen mano dos contra ella, y ella se defiende y descubre'. Jelando adivina la presencia de su hermana, que consigue huir de la guardia real, antes de enfrentarse a Ardenio, que lo mata. Después 'tocan trompetas, y los acompañados toman el cuerpo en hombros y en orden se entran'.
    El embajador armenio lee al Rey tebano una carta enviada supuestamente por Lotaro, en la que éste anuncia, para cinco días más tarde, su llegada a la Corte tebana para ganarse en combate la mano de la princesa Délbora.
    Ebandro llega a casa de Ardenio y lo halla malherido en un brazo. Para que Adberite no sospeche que Belardo (Ardenio) es el caballero que se ha enfrentado a Jelando y le ha dado muerte, amo y criado hacen creer a la Reina de las amazonas que han sido atacados por unos salteadores.


    Jornada 3
    Délbora llora la muerte de Jelando, al que amaba, en compañía de Druso, a quien la princesa informa, además, de la llegada a Tebas, el día anterior, de Lotaro, el Rey de Armenia, dispuesto a combatir en las justas en las que la mano de la princesa será el galardón para el caballero que consiga la victoria.
    Ardenio logra entrar en el jardín de palacio y se entrevista con la princesa, que le anuncia, desdeñosa, que no lo desea como esposo. A pesar de las palabras de Délbora y de la herida sufrida en el duelo con Jelando, Ardenio anuncia que peleará en las justas. Poco después de abandonar el palacio, el príncipe troyano se encuentra con Adberite, quien, desairada y celosa, le reprocha la escasa atención que está prestando a toda una reina.
    El día de las famosas justas, Ebandro describe a Ardenio la belleza de los trajes y armaduras que portan los caballeros llegados de lejanas tierras para combatir. El príncipe troyano no presta demasiada atención a su lacayo y se marcha decidido a la lucha. Ebandro aprovecha para informarse, por medio de un criado que acompaña a uno de los cortejos, acerca de la identidad de los caballeros que van a participar en el torneo. Acto seguido, declara no estar dispuesto a asistir a su señor durante la pelea, juzgando locura la decisión de Ardenio de entrar en combate, ya que, herido, no se encuentra en condiciones de pelear.
    Iniciadas las justas, abandonan el combate, derrotados, el Rey Lotaro y Bricedio, otro caballero, ambos con la lanza rota en la mano. Ambos han sido vencidos por un caballero embozado. Ebandro, sorprendido e ilusionado, confía en que el bravo caballero sea Ardenio, pero éste llega a continuación también rendido.
    'Salen el rey y la princesa y Adberite de la mano, cubierta, con música y acompañamiento'. Arquimundo pide al caballero vencedor que se descubra; Ardenio le levanta la celada, revelándose la identidad de la vencedora de las justas de Tebas, que no es otra que la Reina de las Amazonas.
    Adberite aduce dos razones para justificar su hazaña: evitar la injusticia de casar a la Princesa Délbora con un bárbaro extraño y otorgarla en matrimonio, habiéndola ganado ella, a un mi querido hermano/ que, sin el muerto, me queda, Belardo. Nadie parece conocer al afortunado y Lotaro aprovecha la confusión para pedir al Rey de Tebas la mano de Délbora, que no le es concedida. Finalmente, Ardenio descubre la verdad y confiesa a Abderite que fue él quien se enfrentó a Jelando y lo mató. Tras pedirle perdón, se ofrece como esposo a la Reina de las amazonas, que lo acepta.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    Aprovechamiento de la leyenda de las amazonas y la libertad e independencia de que gozaban estas mujeres.
    Lope modifica los tradicionales versos de la Diana de Montemayor "Amor loco, amor loco, / yo por vos y vos por otro" cambiando el orden del segundo verso, "¡Ay amor loco, amor loco! /vos por otro y yo por vos". (tercera jornada).


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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