JORGE TOLEDANO, Comedia famosa
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
Ver / Ocultar secciónTítulo
Título: JORGE TOLEDANO, Comedia famosa. Procedencia: Parte 17 (1621); P1; P2
Título: JORGE TOLEDANO, La historia de. Procedencia: Final Acto III
Título: JORGE TOLEDANO, La comedia de. Procedencia: Documento sobre la posesión de la comedia por parte de Gaspar de Porras (García García, "Los hatos de actores y compañías", El vestuario en el teatro del Siglo de Oro, Cuadernos de Teatro Clásico, 13-14, p. 187)
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: Sí
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte XVII (1621)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 27.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XLVI
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. VI.
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. IV.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Navarro Durán, Rosa. "El juego de Lope con los límites: Jorge Toledano". Felipe B. Pedraza Jiménez y Rafael González Cañal (eds.). Los imperios orientales en el teatro del Siglo de Oro.. Almagro (Ciudad Real): Universidad Castilla-La Mancha; Festival de Almagro. 1994. p. 73–92.
Nota: Actas de las XVI Jornadas de teatro clásico (Almagro, julio de 1993)..
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1595-1597?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 44.
Dedicatorias
Dirigida a Juan Pablo Bonet, Barleservant de Su Majestad y Secretario del Excelentísimo Señor Condestable de Castilla.
Cómputo de versos
Número: 3525
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 44.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Gente mora
Acompañamiento real de moros
Soldados moros con alabardas y picas
Cautivos cristianos
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época de los Reyes Católicos
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Castellón. [España]. Europa. Espacio: playa; calle ante la casa de Laudomia.
Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: jardín del alcázar.
Acto 2
Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: jardín del alcázar.
Acto 3
Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: jardín del alcázar.
Topónimo: Castellón. [España]. Europa. Espacio: calle; casa de Laudomia.
Duración
Acto 1: 2 días (aprox.). Nota: Una tarde y el día siguiente
Acto 2: 1 día (aprox.)
Acto 3: 1 día (aprox.)
Género
Género principal:
- Comedia > universo de irrealidad > tradición literaria > novelesca.
Nota: Se puede calificar su traza de bizantina, siguiendo a Daniel Fernández Rodríguez, "Entre corsarios y cautivos: las comedias bizantinas de Lope de Vega, su tradición y su legado". Madrid-Frankfurt, Iberoamericana-Vervuert, 2019, donde se considera esta comedia parte de un subgénero de comedias bizantinas.
Extracto argumental
Acto 1
La acción comienza una tarde, en una playa cercana a Castellón. Allí acaban de desembarcar varios moros y un cristiano renegado, Arafe, enamorado de Celima, esclava cristiana favorita del Rey de Argel. El monarca ha prometido la mano de la cautiva a Arafe a cambio de que éste le lleve a la bella Laudomia, dama castellonense de quien el Rey se ha enamorado de oídas. Arafe se propone secuestrarla, sabedor de que la dama pasea con su padre el capitán Antonio esa tarde por la playa. Entre los moros se encuentra Argán, también enamorado de Celima y celoso de Arafe, a quien piensa estorbar en su propósito de obtener la mano de la dama.
Cuando Laudomia acude con su padre a la playa, son sorprendidos por los moros. Antonio es conminado por Arafe a entregar su espada y es conducido al barco mientras Argán sale en persecución de Laudomia, que ha conseguido huir. Cuando la alcanza, Argán aprovecha para referirle la razón del secuestro y su pretensión de evitar que Arafe la conduzca ante el Rey de Argel y consiga como recompensa la mano de Celima.
En la escena aparecen varios criados, que llegan a recoger con el coche a Laudomia y a su padre, acompañados por Riberio, caballero barcelonés con quien Antonio ha concertado el matrimonio de su hija. Laudomia relata lo sucedido, presentando a Argán como su salvador y doliéndose del cautiverio del padre, al que Riberio pretende ir a rescatar de inmediato. Argán propone entonces poner a salvo a Laudomia, y que lo lleven a él ante Arafe, fingiendo, los cristianos, que lo han hecho prisionero y han liberado a Laudomia. Antes de que marchen, la dama, agradecida, hace entrega de una cadena a Argán. Al quedar a solas con Jorge, paje de Riberio, éste se manifiesta repentinamente enamorado de Laudomia, que lo juzga loco y atrevido. Al momento regresan Riberio y los criados, que no han podido rescatar al padre, y tan sólo han llegado a tiempo de ver alejarse la embarcación en mitad de una tormenta.
La acción continúa al día siguiente en los jardines del palacio real en Argel. La favorita del Rey, Celima, reprueba a su señor que haya mandado raptar a una bella cristiana, temerosa que ya no la ame. Aunque el Rey lo desmiente, Celima pone en duda su palabra y marcha furiosa renegando de su nombre moro y deseando recuperar el cristiano, Violante. Ante el Rey llega Arafe, con su gente y con el cautivo capitán Antonio. Arafe se disculpa por no haber traído cautiva a Laudomia arguyendo que la tormenta impidió regresar a por ella a la costa; el Rey se muestra furioso y lo acusa de cobarde. A solas con Antonio, el monarca revela en aparte que en realidad ama a Celima y lamenta haber convertido en su objeto amoroso a una dama desconocida. El breve diálogo con Antonio le sirve para informarse de que es capitán de caballos en la costa de Castellón, y de que el rey Fernando se encuentra en Nápoles e Isabel gobernando Castilla, lo que sirve al espectador para contextualizar históricamente la acción. En la escena reaparece Celima, vestida de cristiana; celosa al creer que está tratando con Antonio su matrimonio con Laudomia, lo reclama al Rey como esclavo.
De nuevo la acción se traslada a Castellón, a la puerta de la casa de Laudomia, donde Argán y Jorge lamentan su escasa fortuna amorosa. Jorge sabe que su señor Riberio adora a Laudomia y que, aunque la dama se niega a contraer matrimonio antes de que su padre sea liberado, tarde o temprano se hará el casamiento. A pesar de todo tiene una esperanza, ya que Laudomia ha prometido su mano a cualquier caballero que consiga la libertad de su padre. Jorge revela a Argán que, a pesar de su pobreza, es hidalgo, abandonado cuando niño en la casa de huérfanos de Toledo, y por ello conocido como Jorge Toledano. Argán le propone entonces marchar ambos a Argel, fingiéndose cautivo Jorge, para rescatar a Antonio y conseguir así Toledano la mano de Laudomia. A la escena se incorpora Riberio manifestando su preocupación por el rescate de Antonio. En ese momento llega aviso de que unas naves enemigas se acercan a la costa; Jorge, que ve en ello su oportunidad, propone a Riberio acercarse él mismo con Argán a la costa para tratar el rescate. Ambos marchan hacia la playa mientras Riberio se queda e informa a Laudomia del plan de rescate.
Acto 2
En Argel, en el jardín del alcázar, se encuentran Argán y Jorge, vestido de cautivo. El plan de Argán consiste en que Jorge se convierta en su mediador amoroso, aprovechando que su amada Celima siempre favorece a los cautivos cristianos. Al marchar Argán, aparece en el jardín Celima y, tras un primer momento de enfado al encontrar allí al cautivo, enseguida queda prendada de él, a pesar de que Jorge trata de reconducir la inclinación de la cautiva en favor de Argán. Celima, antes de marchar, exige a Jorge que transmita a Argán su deseo de conservarlo como criado. Al jardín acuden también el Rey y Arafe, que, al ver a Jorge allí, lo presenta al monarca como el cautivo de Argán. El Rey, informado de su origen y de su situación, y viendo en él a un perfecto caballero, le ordena, también él, que transmita a Argán su deseo de que entre a su servicio. Ya a solas con el Rey, Arafe sigue insistiendo en que le conceda la mano de Celima, que antes de pertenecer al monarca fue su "amiga". Ante la negativa del monarca, Arafe acusa a Celima de ser "mujer baja", que se entrega a los cautivos cristianos, y se ofrece a probarlo ante el Rey, que queda celoso y temeroso de su honor.
Cuando el monarca y Arafe se retiran, Argán es informado por Jorge de las novedades: tanto el Rey como Celima lo desean como esclavo, pero Argán piensa esquivar el deseo del Rey y pide a Jorge se presente ante Celima gallardamente vestido de cristiano para ablandarla en su favor. Mientras Jorge va a vestirse, Argán tropieza en el jardín con Celima, quien, tras escuchar su declaración de amor, le manifiesta que su único interés es que le conceda como esclavo a Jorge. Al jardín regresa entonces éste, ya vestido con suntuoso ropaje cristiano, y Celima se le declara abiertamente, acosándolo de tal manera que Jorge está a punto de dar gritos para pedir ayuda. La escena es presenciada de lejos por el Rey y por Arafe, y sirve para confirmar que Celima es "mujer baja" y Jorge un honrado español, pues resiste el asedio recordando a la favorita una y otra vez que no puede traicionar al monarca argelino. Vista la escena, el Rey ordena a Arafe que aprese a Celima, mientras él, como muestra de gratitud, ofrece a Jorge amistad y la capitanía general de su reino.
En la escena siguiente Arafe transmite a Celima la condena a muerte que el Rey ha dictado contra ella. En realidad se trata de un engaño para conseguirla, por eso, cuando Celima pide clemencia, Arafe aprovecha para proponerle huir a Nápoles, entregarse a Fernando el Católico y volverse cristianos.
Por otra parte, Jorge se encuentra con el capitán Antonio, triste por su cautiverio y temeroso por la suerte de su hija. Jorge tranquiliza al viejo relatándole, sólo en parte, lo sucedido desde su captura; le habla de la oferta de Laudomia de dar su mano a quien libere al padre, de su viaje a Argel para rescatarlo y del favor que le dispensa el Rey moro, pero se presenta, él mismo, como un caballero, ocultándole que sirve como paje a Riberio. Cuando tratan el modo de regresar a España, aparece el Rey para informar a Jorge de la traición de Arafe. El capitán general inmediatamente se pone al mando de las fragatas que parten en su persecución.
Acto 3
El acto comienza en el palacio real de Argel, adonde regresa triunfalmente Jorge con Celima y con Arafe presos, entre otros muchos cautivos cristianos. Jorge, dando muestras de su generosidad y de la fidelidad a su ley cristiana, pide la libertad para todos, incluidos Arafe y Celima, libertad que el Rey concede, no sin antes manifestar una vez más su asombro por la nobleza de Jorge, a quien ya piensa casar con su hermana. Ya a solas el Rey con Celima y Jorge, el español se convierte en mediador de una conversación amorosa en la que el monarca y su favorita se manifiestan un renacido amor y se reprochan uno a otro el haber sido la causa del distanciamiento. Es entonces cuando Celima explica el engaño de Arafe, que la hizo creer que el Rey había ordenado su muerte; aclarado este punto se produce la reconciliación definitiva entre ambos.
Por otra parte Argán y Arafe, que han asistido junto con el moro Malafo a la escena de reconciliación, se muestran envidiosos; Argán está especialmente molesto con Jorge, pues ha faltado a su palabra de ayudarlo a conseguir a Celima. Los tres personajes urden una estratagema para que Jorge pierda el favor real, ardid que consistirá en hacer creer al monarca que su favorito está planeando matarlo para conseguir el cetro de Argel. Para tentar a Jorge, le ofrecerán la corona.
Cuando marchan para poner en práctica su plan, el Rey y Celima salen al ‘corredor’, donde mantienen una tierna escena de amor en la que se nos da una de las pocas referencias al tiempo de duración de la acción dramática, al aludir el Rey a que hace un año que no disfrutaba del amor de Celima. La escena es interrumpida por la aparición de Jorge, que, temiendo la encerrona que le preparan sus adversarios, advierte al monarca. Cuando salen Argán, Arafe y otros moros a entregar a Jorge corona y cetro, el Rey, que ha permanecido oculto tras una cortina por indicación de Jorge, puede comprobar una vez más la lealtad del cristiano y la falsedad de moros. El Rey, para humillarlos, los obliga a besar la mano a Jorge y ofrece a éste cualquier cosa que le pida. Jorge, para sorpresa del Rey, sólo pide la libertad para dos cautivos, a los que el monarca, solicita, debe recibir antes de liberarlos. Tras un breve monólogo del Rey sobre el valor de los buenos privados, en alusión a Jorge, éste regresa vestido de cautivo junto a Antonio. El Rey se da cuenta que Jorge ha urdido esta estratagema para que le conceda la libertad, ante la negativa manifestada por el monarca anteriormente a prescindir de sus servicios. El Rey, a pesar de la tristeza que le supone alejarse de Jorge, escucha su intención de casarse con Laudomia, enlace para el que cuenta con el consentimiento del padre de la dama, Antonio, y accede a concederles la libertad. Ofrece además a Jorge, no sólo todo tipo de riquezas, sino ser él mismo su padrino de bodas. Jorge, aunque honrado, renuncia, tanto al padrinazgo ("A permitillo mi ley/ no dudes que lo aceptara") como a las riquezas, y tan sólo solicita que le conceda el permiso para regresar a España con el resto de cautivos cristianos.
La acción se traslada a Castellón. Por el diálogo entre Riberio y un criado sabemos que la boda entre Riberio y Laudomia está a punto de llevarse a cabo; sólo aguardan la llegada de una hermana de Riberio desde Barcelona. Ambos comentan la gestión con los mercedarios para conseguir la libertad del capitán Antonio, y el criado encomia el modo en que Riberio ha gobernado durante este tiempo la casa de su futuro suegro. En ese momento se anuncia la llegada de Leonora, recibida con cortesía por los inminentes esposos.
La acción prosigue en la playa de Castellón, adonde han llegado Jorge y Antonio, acompañados por el cautivo Belardo, a quien Antonio envía a anunciar a Laudamia su llegada. De nuevo en la casa, Riberio y Laudomia, ya casados, dan muestra de su amor. Tan dulce momento es interrumpido por el anuncio de la llegada de Belardo con el mensaje de Antonio. Todos se aprestan a recibirlo, a él y al general de Argel, que dicen que lo acompaña. No obstante, Riberio, con prudencia, ordena que los soldados permanezcan alerta por si se trata de una trampa. La entrada de Jorge, vestido "de moro, muy galán", junto con Belardo y Antonio, soldados, cajas y trompetas, deja admirados a todos. Nadie reconoce a Jorge Toledano. Antonio explica a su hija que le ha prometido su mano y el desenlace se precipita: Jorge y Antonio se enteran entonces de que Laudomia se acaba de casar con Riberio; cuando Jorge, lamentando su suerte, revela su identidad y es reconocido por Riberio como su paje, el capitán Antonio lo reconoce como su hijo natural, y por tanto hermano de Laudomia, y refiere que lo entregó como huérfano a Riberio para que se ocupara de él. Entre abrazos y cortesías, Jorge recibe gustoso la mano de Leonora, la hermana de Riberio. Finalmente, ordena que se repartan sus riquezas entre los cautivos liberados.
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: En la dedicatoria Lope indica: Hacía el Jorge Toledano aquel insigne representante de Toledo, [Agustín] Solano, a quien en la figura del galán, por la blandura, talle y aseo de su persona, nadie ha igualado.