ILUSTRE FREGONA, La gran comedia de, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: ILUSTRE FREGONA, La gran comedia de, LA. Procedencia: Parte 24 (Zaragoza, Pedro Verges, 1633)
Título: ILUSTRE FREGONA Y AMANTE AL USO, LA. Procedencia: Final de la Jornada III; ms. Biblioteca Vaticana
Observaciones:
En el manuscrito vaticano, en las acotaciones iniciales y finales de los tres actos, se indica "y el amante al uso", restituyendo el título que ya aparecía en los versos finales
Cañizares escribió una refundición de la obra con el mismo título
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Observación: Para Augusto A. PORTUONDO (Diez comedias atribuidas a Lope de Vega: estudio de su autenticidad, Charlottesville, Viriginia, Biblioteca Siglo de Oro, 1980) la obra no es de Lope.
En cambio, Joseph G.FUCILLA ( "Reconstituting the text of the comedia La ilustre fregona y amante al uso, ascribed to Lope de Vega", Renaissance and Regormation, 8, 2, 1971, pp. 60-68) se inclina a pensar que es de Lope
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
Parte XXIV (1641)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Roma, Biblioteca Apostólica Vaticana (Italia)
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 480.
Nota: Signatura: Ms. Barb. Lat. 3482. Letra del siglo XVII, sin fecha ni nombre de autor, procedente del fondo Barberini
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. VI.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Fucilla, Joseph G.. "Reconstituting the text of the comedia La ilustre fregona y amante al uso, ascribed to Lope de Vega". Renaissance and Regormation. núm. 8, 2. p. 60-68. 1971.
- González Llubera, I.. "The spanish source of The fair maid of the inn". Sloman, Albert E.. Hispanic studies in honour of I. González Llubera. Oxford: The Dolphin Book. 1959. p. 331-341.
Nota: Rev: Marcel Bataillon, BHS, XXXVIII (1961), 216-24 (see p.223). The article states that the play, attributed to Fletcher, Massinger and Rowley, is based on La ilustre fregona attributed to Lope, wich in turn was inspired by Cervantes’ novel.
- Inamoto, Kenji. "Cervantes y Lope de Vega (en torno a La ilustre fregona)". . Actas del primer coloquio internacional de la Asociación de Cervantistas. Barcelona: Anthropos. 1990. p. 259-264.
- Jurado Santos, Agapita. "Lope, Cervantes y La ilustre fregona". Profeti, Maria Grazia. Otro Lope no ha de haber. Florencia: Alinea. 2000. 3, p. 63-83.
- Lasperas, Jean Michel. "La problemátique nobiliaire a l'epreuve de la "comedia" La Ilustre fregona". . Critique sociale et conventions théâtrales (domaine ibérique). Pau: Université de Pau et des pays de l'Adour. 1989. p. 23-35.
Nota: colloque international 1, 2, 3 décembre 1988, Université de Pau et des pays de l'Adour, Faculté des lettres, langues et sciences humaines.
- Oliver Asín, Jaime. "Sobre los orígenes de La ilustre fregona". Boletín de la RAE. núm. 15. p. 224-231. 1928.
- Portuondo, Augusto A.. Diez comedias atribuidas a Lope de Vega. Estudio de su autenticidad. Virginia: Biblioteca Siglo de Oro. 1980.
- Presotto, Marco. "La tradición textual de La ilustre fregona atribuida a Lope de Vega". Criticón. núm. 87-88-89. p. 697-708. 2003.
- Presotto, Marco. "Ovillejos cervantini nella tradizione testuale di La ilustre fregona". Rassegna Iberistica. núm. 97. p. 83-90. 2012.
- Presotto, Marco. "La antología poética de La ilustre fregona y una comedia atribuida a Lope". Fosalba, Eugenia; Pontón, Gonzalo. La escondida senda. Homenaje a Alberto Blecua. Madrid: Castalia. 2012. p. 369-383.
- Presotto, Marco. "Métrica e intertextualidad en la tradición teatral de La ilustre fregona (siglo XVII)". Nider, Valentina (ed.). Il Prisma di Proteo. Riscritture, ricodificazioni, traduzioni fra Italia e Spagna (sec. XVI-XVIII). Trento: Università di Trento. 2012. p. 129-160.
Nota: También estudia: La hija del mesonero de Diego de Figueroa y Córdoba.
- Vaiopoulos, Katerina. "Las Novelas ejemplares de Cervantes en el teatro áureo. La ilustre fregona y la evolución del tercer galán ". Azaustre Galiana, Antonio; Fernández Mosquera, Santiago. Compostella aurea: actas del VIII Congreso de la Asociación Internacional del Siglo de Oro (AISO). Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Compostela. 2008. p. 88.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: Anterior a 1616
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 481.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2915
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 480.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Marco espacial
Jornada 1
Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: calle; mesón.
Jornada 2
Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: casa del Corregidor; mesón; calle.
Jornada 3
Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: calle; mesón; casa del Corregidor.
Duración
Jornada 1: Número indeterminado de horas
Jornada 2: Número indeterminado de horas
Jornada 3: 1 día (aprox.). Nota: Durante una noche y el día siguiente
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Extracto argumental
Jornada 1
Dos caballeros burgaleses, don Tomás de Abendaño (también aparece con la ortografía Avendaño) y don Diego, se reencuentran en Toledo tras haber abandonado ambos su tierra. El primero en marcharse fue don Diego, a quien el amor de una dama, doña Clara, hija del Corregidor, lo ha obligado a detenerse en su camino y a quedarse enamorado en Toledo, engañando así a su viejo padre sobre su paradero. Debía embarcarse en Barcelona, aunque no sabemos con qué objeto. Para poder hablar con doña Clara sin levantar sospechas, don Diego quiere alojarse en el mesón del Sevillano, donde hay una ventana que comunica con el balcón de su dama. Por su parte, don Tomás también ha engañado a su padre para marcharse de Burgos e ir a Toledo en busca de la moza del mismo mesón, Constanza (o Costanza), de quien se ha enamorado por un retrato que su amigo don Diego le envió. En realidad ese retrato fue pintado para el hijo del Corregidor, don Pedro, enamorado también de Constanza. El pintor se hospedó en el mesón y pintó a la joven contemplándola por el agujero de la cerradura de su aposento sin que ella se diera cuenta. Pero un enfado entre don Pedro y el autor del retrato dio la posibilidad a don Diego de quedarse con la obra y enviársela a su amigo. Los dos caballeros cuentan con la ayuda del criado de don Tomás, Pepín, que se encarga de trazar la trama amorosa proponiendo a su señores ocultar sus nobles linajes para hospedarse en el mesón y poder conquistar así los corazones de las bellas damas.
A pesar de vivir en un mesón, hay algo en Constanza que le da un carácter de nobleza del que todos son conscientes. El propio huésped siempre la ha mantenido lejos de las tareas propias de una moza de mesón; de hecho, sólo se encarga de guardar el dinero. En una de las salidas de Constanza al zaguán, don Pedro, animado por su criado Antonio, aprovecha para declararle su amor. Ella, acompañada siempre por Inés, la hija del huésped, rechaza las proposiciones de don Pedro por pertenecer a una clase social distinta a la suya. Ante el rechazo de la doncella, Antonio se ofrece a ayudar a su señor en su empresa amorosa a cambio de dinero. Al salir a la calle, don Pedro se encuentra con su hermana, que viene buscándolo para referirle que su madre está indispuesta. Antes de marcharse, y sin que su hermano se dé cuenta, la dama muestra alegría por la llegada de su galán al mesón. Ambos, de hecho, lanzan en aparte amorosos suspiros: "¡Ay, mi adorado don Diego", la dama; "¡Ay, mi adorada Clara!", el galán.
Ya dentro del mesón, el huésped recibe a don Tomás, a don Diego y a Pepín, que disfrazan su verdadera identidad para poder hospedarse sin levantar sospechas. Don Tomás ha llegado el primero, vestido de mozo de mulas y se hace llamar Tomás Pedro. El galán consigue quedarse en el mesón convirtiéndose en el nuevo criado del mesonero y atrayendo la atención de Constanza. Don Diego, que se hace llamar Lope, llega al mesón haciéndose pasar por el criado de Pepín, que finge ser un caballero burgalés de noble linaje. Don Diego / Lope convence al huésped de que Pepín, que aparece ‘vestido ridículamente’, ha perdido la cordura y se ha marchado de Burgos dejando muy preocupados a sus familiares. Don Diego / Lope pide posada al huésped hasta que les envíen dinero para poder regresar a su tierra, y promete pagar generosamente al huésped.
Finalmente, el criado de don Tomás, en su nuevo hábito de señor, intenta ganarse la confianza de Costanza convirtiéndose en "amante al uso" para después intentar convencerla de que el nuevo mozo del mesonero "parece un hombre de bien" y además, de su misma clase social. Costanza, "la ilustre Fregona", rechaza inmediatamente sus propuestas.
Jornada 2
En casa del Corregidor, Antonio recibe de manos de don Pedro un papel para Costanza en el que le declara su amor. Pero Antonio no sólo se convierte en mensajero de los amores de su amo, sino que también doña Clara le pide que la ayude a llevar en secreto su amor con don Diego y le entrega un papel para el galán. La hija del Corregidor sabe que don Diego está disfrazando su nobleza en el mesón y avisa al criado de que lo podrá reconocer fácilmente, además de por el talle, porque lleva en el dedo un diamante.
Mientras tanto, en el mesón, dos horas después de su llegada, don Tomás / Tomás Pedro entrega un papel a Costanza como si fuera una oración contra el dolor de muelas que aqueja a la doncella; sin embargo, en él revela en realidad sus sentimientos y su verdadera identidad y condición. Al poco tiempo, Pepín confirma a Costanza y a Inés el noble linaje del galán. Para ello, las engaña haciéndoles creer que probablemente el galán haya tenido que ocultar su verdadera identidad tras matar en Burgos a otro caballero. Pepín pide así a Costanza que guarde el secreto de su condición. Costanza, a pesar de reconocer a Inés que esta enamorada de don Tomás, se muestra reticente por no pertenecer a su misma clase social.
Cuando Antonio llega al mesón, entrega a don Tomás / Tomás Pedro, como criado del mesonero, un papel para que se lo dé a Costanza. Los celos del galán le impiden hacerse cargo del recado, así que convence a Antonio de que Pepín sea el que entregue el papel a la joven. Al marcharse el criado, don Tomás y Pepín aprovechan para leer el papel y romperlo. La desdicha del galán al saber que el hijo del Corregidor pretende a Costanza lo lleva a lamentarse ante el retrato de su amada. En ese momento Costanza lo descubre y cree que la imagen que se representa en el retrato pertenece a otra dama y se enoja con él.
Mientras don Tomás se lamenta por el desdén de Costanza, su amigo don Diego le cuenta que doña Clara lo ha citado esa misma noche en su ventana. Por su parte, Pepín sigue en su papel de "amante al uso" y se gana la confianza de don Pedro, a quien se presenta como don Damián, y promete ayudarlo para conseguir los amores de Costanza, siempre que le dé, de ahí el nombre, algo a cambio.
Poco después, el huésped llama a Costanza para referirle una cuita que lo tiene apesadumbrado. Sospechoso de don Tomás / Tomás Pedro, lo envió a hacer un recado y aprovechó para colarse en su aposento, donde encontró un retrato de Costanza y un papel en el que confiesa su amor por la muchacha. Semejantes extremos en un recién llegado preocupan al huésped, pues ponen en peligro la honra de Costanza, a la que advierte de que debe comportarse como lo que es, una mujer "de noble sangre". El huésped se marcha decidido a despedir a don Tomás / Tomás Pedro. Este diálogo le sirve a Costanza para descubrir que el retrato que la había hecho enfadar era el propio: "que me cause recelos / mi propio rostro", y que es posible que sea "igual" socialmente a don Tomás.
A continuación, Costanza se reúne con su amado para avisarlo de que el huésped quiere echarlo del mesón. Inés entonces les recomienda casarse para que nadie pueda impedir ni estorbar su amor. Costanza replica que, pese al amor incondicional de don Tomás, sólo se casará con él siendo su igual, algo que las palabras del huésped y los altos pensamientos de la propia Costanza sugieren. A la espera de obtener su mano como esposo, don Tomás se la pide como "galán verdadero", lo que la muchacha concede, y ambos se prometen amor constante mientras Inés y Pepín se alejan ofreciendo el contrapunto cómico a la escena.
Jornada 3
Don Diego acude a la cita nocturna con su dama. La llegada de Don Pedro a la calle del mesón interrumpe el encuentro de los amantes, ya que Doña Clara tiene que esconderse. El hijo del Corregidor, acompañado de Antonio y de un músico, ronda la calle para cortejar a Costanza. Sus requiebros amorosos son escuchados por los dos caballeros burgaleses y Pepín. Los celos de don Tomás provocan un enfrentamiento del que Antonio y el músico huyen dejando solo a su señor. Don Diego, intentando evitar una tragedia, convence hábilmente a su futuro cuñado, al que informa de que lo ha reconocido y de que se halla en presencia de dos nobles forasteros, para que se marche de allí.
El Corregidor y sus criados escuchan la pendencia y salen a ver quiénes son los causantes del escándalo. Los dos galanes y el criado huyen rápidamente al mesón, donde acude el padre de Don Pedro temiendo que su hijo pueda estar implicado en la disputa. Pepín y don Diego suben a sus aposentos mientras don Tomás recibe al Corregidor, que pide ver al huésped y a la "ilustre Fregona". El padre de don Pedro comprueba la belleza de la joven al verla en persona y la manda a su aposento en seguida. Esta repentina visita nocturna del Corregidor deja preocupados a don Tomás y a su dama.
Una vez a solas, el huésped revela al Corregidor la verdadera identidad de Costanza. Descubre que en realidad es hija de una hermosa y noble viuda que veinte años atrás llegó embarazada y disfrazada de peregrina al mesón. Convaleciente de una enfermedad, y de camino "a Guadalupe/ por voto que hizo a la Virgen Santa", dio a luz allí y le pidió al mesonero que se encargara de criar a la joven y de velar por su honor. Además, le entregó dinero y la mitad de una cadena de oro y de un pergamino. La dama le pidió al mesonero que no entregara a su hija a nadie, salvo a la persona que regresara a por ella con los otros seis trozos de oro del colgante y el pedazo del pergamino que hiciera legible el mensaje escrito.
Con el nuevo día, Pepín se dispone a revelar su verdadera identidad a Costanza, pero antes de poder hacerlo descubre que están en el mesón los padres de los dos caballeros burgaleses, don Juan de Abendaño y don Diego, acompañados de doña Juana, hija de éste último. Al enterarse de esto, don Tomás quiere marcharse para que su padre no lo encuentre vestido de criado.
Don Juan de Abendaño llega al mesón a petición de su amigo don Diego para pedirle al huésped que pase a verlo a casa del Corregidor. El huésped acude allí con el cofrecillo que contiene el pergamino y la cadena. El padre de don Diego muestra al huésped la otra mitad de esos objetos, revelando así delante de don Pedro y Constanza que es el padre de la dama. Don Diego mantuvo una relación con la madre de Constanza, pero al descubrir que él estaba casado la viuda desapareció y don Diego nunca más supo de ella. Antes de morir, la mujer le encargó a uno de sus criados que la mitad del pergamino y de la cadena, además de veinte mil ducados, le fueran entregados a don Diego. El criado aprovechó la muerte de su señora para quedarse con todo. Sin embargo, un mes antes, arrepentido y ya en su lecho de muerte, mandó buscar a don Diego para darle el cofrecillo y el dinero. De esta manera, don Diego emprendió la búsqueda de su hija, que lo condujo a Toledo.
Al descubrir que Costanza es una dama noble y que es hermana de don Diego, los caballeros burgaleses revelan su verdadera identidad ante sus padres. Costanza confiesa que ha dado la mano a don Tomás; don Diego pide al Corregidor la mano de doña Clara, que se la entrega; y don Pedro se compromete con doña Juana, la hermana de don Diego. Por su ayuda, el "amante al uso" recibe mil ducados de manos de don Tomás.