HIDALGO BENCERRAJE,, Comedia famosa, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: HIDALGO BENCERRAJE,, Comedia famosa, EL. Procedencia: Parte 17 (1621), final del Acto III

Título: GALLARDO JACOBÍN, EL. Procedencia: P2, pero no es seguro que la obra así titulada sea la misma que El gallardo Jacimín y el hidalgo Bencerraje

Título: GALLARDO JACIMÍN Y EL HIDALGO ABENCERRAJE, EL. Procedencia: Manuscritos de la BNE y de la Palatina de Parma

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:
Observación: En la lista del Peregrino de 1618 la obra que figura es El gallardo Jacobín, y dado que el manuscrito de la BNE se titula El gallardo Jacimín y el hidalgo Abencerraje, se interpretó por La Barrera y Menéndez Pelayo, entre otros, que se trataba de la misma obra, no obstante las dudas de algún crítico, como Restori.

Parte

Parte XVII (1621)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Paz y Mélia, A.: Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. (La primera edición en: Madrid, Colegio nacional de sordomudos, 1899.). Madrid, 2ª edición, Blass, S.A. Tipográfica, 1934. 248, 225.
Nota: Signatura mss. 17.343. Letra del siglo XVII, según Paz y Melia.

Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 26.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XLIV

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XV.

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XI (BAE, CCXIV).

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Gallo, Antonella. "El hidalgo bencerraje di Lope de Vega: luci e ombre della maurofilia letteraria nei Secoli d'Oro". Gambin, Felice (ed.). Alle radici dell'Europa. Mori, giudei e zingari nei paesi del Mediterraneo occidentale. Volume I: secoli XV-XVII. Florencia: SEID. 2008. p. 93-108.
Nota: Atti del Convegno Internazionale (Verona, 15 e 16 febbraio 2007).

- Tyler, Richard W.. "On the Dates of Certain of Lope de Vega’s Comedias". Modern Language Notes. núm. 65. p. 375-79. 1950.
Nota: El artículo data las seis comedias: La burgalesa de Lerma, La cortesía de España, El Hamete de Toledo, El hidalgo Bencerraje, El mejor mozo de España y El rústico del cielo.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1599-1608, probablemente 1605-1606
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 336.
Observación: MB aducen entre otros argumentos para datar la comedia el de que aparecen citados Belardo y Lucinda

Dedicatorias

A Doña Ana de Piña, hija de Juan Izquierdo de Piña, secretario de provincia.

Cómputo de versos

Número: 3194
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 336.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Soldados
  • Personajes computables

  • Alabarderos (4)

  • Amir [Hamir], [moro]

  • [Arfel], [cortesano moro], [embajador ante los Reyes Católicos]

  • [Carpio], [soldado cristiano]

  • Daraja, esposa de Jazimín, [dama mora]

  • Don Juan de Mendoza, [caballero cristiano coprotagonista], [sobrino del Marqués de Santillana]; que actúa de [hortelano moro]; que actúa de [Don Luís Girón], [noble cristiano]

  • Don Luís de Vivero, mayordomo del Rey Católico, [tío de Dª Elvira], [embajador ante el Rey moro de Granada]

  • Doña Elvira de Vivero, [dama cristiana protagonista], [sobrina de D. Luís de Vivero]; que actúa de [Luís], [hermano de D. Juan, quien huye]

  • Fátima, mujer de Mahomad, [reina mora]

  • [Guardas con alabardas], [guardas moros de la prisión de torres Bermejas] (2)

  • Jacimín Bencerraje, [caballero moro de la nobleza granadina], [hermano de la reina mora, llega a ser gobernador de Granada], [protagonista]; que actúa de [Cristiano], [disfrazado de cristiano]

  • Leocán, moro

  • Mahomad, rey de Granada

  • Medrano, soldado cristiano

  • Páez, soldado cristiano

  • [Reina Doña Isabel la Católica]

  • [Rey Don Fernando el Católico]

  • Salgado, soldado cristiano

  • Sancho de Cárdenas, alcaide, [militar cristiano al mando del castillo de Iznatorafe, en la frontera granadina.]

  • Tarfilo, alcaide [moro de la prisión de las torres Bermejas]

  • [Zaide], [oficial moro]

  • Zulema, [criado moro de Jazimín], [gracioso]

  • Observación: Esmuy curiosa, por rara, la referencia a la distribución de personajes entre los actores, ya que se indica en acotación que una misma actriz puede interpretar dos papeles: 'Podrá hazer la Reyna Ysabel la que hiziere la Reyna Mora’.

    Universo social

  • Universo de la corte. Cortesanos
  • Universo de la guerra. Caballeros cristianos
  • Universo de la guerra. Caballeros moros
  • Universo de la nobleza. Nobleza media
  • Universo de las religiones. Moros
  • Universo del poder soberano. Reyes cristianos
  • Universo del poder soberano. Reyes moros
    Observación: El universo de la corte es el de la Alhambra, con una abundante representación de damas, cargos y nobles de esa corte.

  • Tiempo histórico

    Época de los Reyes Católicos
    Nota: Campaña en la guerra de GRANADA

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Córdoba. [España]. Europa. Espacio: Calle.
    Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: Alhambra; calle.

    Acto 2
    Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: Alhambra; Frontera granadina: huerta;  castillo cristiano de Iznatorafe.

    Acto 3
    Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: Alhambra, palacio; exterior de las torres Bermejas; frontera cristiano-mora: huerta, castillo cristiano de Iznatorafe.
    Topónimo: Córdoba. [España]. Europa. Espacio: Palacio de los Reyes Católicos.

    Duración

    Obra: 1 semana (aprox.). Nota: Puede que algo más de una semana. El acto primero transcurre en unos pocos días, contando con un desplazamiento de Córdoba a Granada. Pasan otros tantos entre ambos actos. El acto segundo vuelve a ocupar uno o dos días. Lo mismo sucede con el tercer acto. Aunque en ningún momento hay especificaciones temporales, la acción hace pensar que los hechos se suceden rápidamente

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > frontera morisca.
      Nota: Como en todos los dramas de frontera, los hechos principales de la intriga son privados, y de índole amorosa,pero se insertan en el gran acontecimiento público de la guerra de Granada.


    Observación:
    Al final del Acto III, en la despedida de la obra, se lee:
    "Belardo dize que hallò/esta historia en los Anales/
    de los Reyes de Granada,/ ella es cierta, perdonalde."

    Extracto argumental

    Acto 1
    Por las calles de Córdoba van huyendo don Juan de Mendoza y doña Elvira, vestida ‘en hábito de hombre’. Don Juan la ha secuestrado de Palacio y los persiguen los guardas. En su huida, tropiezan con Don Luis de Vivero, mayordomo del rey y tío de doña Elvira, quien enseguida cae en la cuenta de que el paje que acompaña al caballero no es otra persona que su sobrina, disfrazada. Don Luís se sincera con don Juan y busca una buena salida para todos en esa situación: que la pareja se vaya a Granada, a servir al rey moro, y que se casen. Doña Elvira cree observar que su amado se está arrepintiendo de lo sucedido y le recrimina que su amor sea una farsa y que ya que en esa farsa ella está vestida de hombre, bien podría él vestirse de mujer. Don Juan la tranquiliza y la acaba convenciendo para que se vaya con él hasta tierras moras.
    En Granada, reina Mahomad, casado con Fátima, una Bencerraje. La pareja conversa en la Alhambra sobre el reciente matrimonio por amor del hermano de la reina, Jacimín. Los recién casados les vienen a visitar, pero, en ese momento, también aparecen don Juan y doña Elvira, pidiendo asilo. Don Juan, quien se presenta como sobrino del Marqués de Santillana y es, por tanto, reconocido como un Mendoza por el rey moro, miente sobre la verdadera causa que les ha llevado hasta allí y le cuenta al rey que vienen huyendo él y su hermano Luis (en realidad doña Elvira disfrazada) por haber matado a un hidalgo en desafío. El rey les acepta en su corte pero, tras irse la pareja de cristianos, confiesa a Jacimín que sospecha que el hermano de don Juan es una mujer. Poco tardan estas sospechas en hacerse ciertas ya que un soldado cristiano le trae una carta del rey don Fernando en la que le manda encarcelar a don Juan. Tras la lectura, Jacimín le aconseja dar amparo a Don Juan pues "en ninguna cosa mostrar puede/ un Rey que es Rey, como en hacer defensa/ al hombre que otro rey ofender quiere". Mahomad, tras confesar que no entiende su intención, ensalza la belleza de la cristiana incluso vestida de hombre, elogio que hace crecer los celos de la reina.
    Mientras, ajenos a haber sido descubiertos, la pareja de enamorados admira Granada. Don Juan decide decir toda la verdad para poder casarse, pero su intento llega demasiado tarde porque aparece Jacimín con órdenes de llevarle preso. El hidalgo se resiste a entregar la espada sin luchar, pero le acaba convenciendo el Bencerraje de que no le ocurrirá nada si se la da a él. Sin embargo, los temores del cristiano vienen a ser ciertos: Mohamed le confiesa a Jacimín que quiere matarle porque está encaprichado de doña Elvira. El Bencerraje, tras una discusión con el rey sobre el amor, da su palabra de que lo matará, pero en realidad lo que hace es ayudar al cristiano en su huida , puesto que se trata de un Mendoza.
    Tras prestarle a su criado Zulema e indicarle que se disfrace de moro para salir de la ciudad, el criado guía a don Juan, mientras sostiene, medio en árabe, medio en español, que ninguna mujer puede resistirse por mucho tiempo a un hombre.
    La realidad es otra ya que, en la Alhambra, doña Elvira sí rechaza al rey y manifiesta que sin voluntad no puede haber amor. El rey le está haciendo toda clase de promesas cuando aparece Jacimín, que miente al afirmar que ya terminó con lo que se le había mandado, esto es, con la muerte de don Juan. Como el monarca no se atreve a estar presente mientras doña Elvira recibe la noticia de la muerte de su amado, se marcha dejándolos solos, momento que aprovecha el Bencerraje para contarle lo ocurrido y concienciarla de que lo mejor será que finja el luto. La dama no se lo piensa dos veces y se pone a llorar a gritos, aunque en realidad lo que está haciendo es reírse por haber podido engañar al rey y porque su amado sigue con vida.


    Acto 2
    Pasan unos días y Mahomad está tan embelesado con su nuevo amor que se ha despreocupado del gobierno y de defender sus tierras. Así lo comentan algunos de los caballeros de su corte, quienes van a hablar con él para ver si cambia su actitud. Sin embargo, cuando intentan dialogar con el monarca, sólo consiguen que se enfade al escuchar sus quejas. Le piden que, ya que no quiere gobernar, al menos nombre un Gobernador. El rey concede esta petición y les deja como Gobernador a Jacimín, decisión que contenta a los caballeros.
    Cuando queda solo el Bencerraje aparece su antiguo criado para comunicarle que el cristiano queda a salvo en una huerta disfrazado de hortelano. Puesto que le ha dado una carta, la saca para entregársela pero tiene que esconderla rápidamente cuando llega el rey ,requebrando a doña Elvira. La dama sigue resistiéndose y, en cuanto puede, se deshace de Mahomad y va a hablar con Zulema (con la excusa de que le entregue miel) para poder informarse sobre la situación de su amado. Es tanta la alegría de la dama ante las buenas nuevas, que el monarca, ajeno a lo que ocurre en realidad, le regala un anillo al criado por haber hecho feliz a su cautiva.
    Tras cumplir como mensajero, marcha Zulema y tras él el rey, que ha dejado encargado a Jacimín para que convenza a doña Elvira de que ceda a sus deseos. Muy al contrario, lo que hace el moro hidalgo es ayudar a doña Elvira para que lea la carta. Se le ocurre que lo mejor para que la dama pueda contestar a don Juan sin que se entere el rey es que escriba dos cartas: la de verdad, para el amado, manifestándole su amor; y otra, para su carcelero, negándoselo. Así se hace, pero los papeles se truecan y se le da al rey la carta de amor. Cuando éste la lee cree que toda la declaración de amor que contiene va dirigida a él, y acoge con entuysiasmo a jacimín, pues cree que le debe a él el haber persuadido a la dama. Jacimín, por su parte, piensa que la dama, voluble al fin, ha cedido al amor del Rey. Al quedar solo el Bencerraje, aparece su esposa para proponerle irse unos días juntos a una finca a las afueras. Pero el hombre, con todo su pesar, tiene que rechazar el viaje por culpa de sus nuevas ocupaciones como gobernador, aunque le promete estar pronto con ella.
    Mientras, el criado Zulema ha llevado la otra carta equivocada hasta la huerta donde se halla don Juan disfrazado. Éste, tras leer unas líneas que cree de rechazo de su amada, monta en cólera y se dedica a destrozar la plantación primero y luego la emprende con el mensajero.
    Lo que nadie sospecha en todo este tiempo es que los militares cristianos, encabezados por Sancho de Cárdenas, se han percatado de la debilidad del rey moro por su enamoramiento y se preparan para atacar en un castillo de la frontera.
    Ajenos al peligro que les acecha, Jacimín le recrimina a doña Elvira la carta de amor al rey. La dama acaba dándose cuenta de que trocó los papeles, y por si todavía hubiera alguna duda al respecto, llega Zulema, que relata el destrozo de la huerta y avisa que don Juan está a punto de aparecer disfrazado de moro. El Bencerraje va corriendo a su encuentro, pero el cristiano da antes con doña Elvira y, sólo la reaparición de Jacimín explicandole todo el suceso logra impedir el asesinato de la dama por su enloquecido amante. Don Juan se marcha satisfecho justo antes de la nueva entrada de Mahomad.
    Como ahora doña Elvira tiene que dar largas al rey, Jacimín se inventa que está celosa porque el monarca ha mirado a otra mujer. Pero la conversación no sigue más allá, pues un mensajero moro les trae la mala noticia de que la mujer del Bencerraje ha sido secuestrada por los cristianos. Como el desesperado esposo echa la culpa de la situación al inmovilismo del rey, éste le promete recuperarla.


    Acto 3
    En la Alhambra, mientras Fátima y Tarfilo conversan sobre el secuestro de Daraja, aparece el Rey, junto a Jacimín, dando cuenta del gran rescate ofrecido por la mujer del Bencerraje. En ese momento, entra Arfel con las nuevas del rey Fernando, que anuncian a un mensajero, Don Luís, tio de doña Elvira, quien está en la Alhambra de Granada con una carta del rey castellano para tratar la liberación de las dos cautivas, proponiendo un intercambio. Puesto que el Rey Mahomad se niega a tal trueque, Jacimín, a solas con el enviado, le promete devolverles no sólo a doña Elvira, sino también a don Juan.
    En la huerta de la frontera, este último se entera por Zulema del secuestro de la mujer de su noble amigo moro. El Bencerraje aparece ‘en hábito de cristiano, muy galán’ al poco, pidiendo consuelo, dispuesto a convertirse al cristianismo. Zulema les dice a los amantes desesperados que ya tiene la solución y ambos le siguen.Al poco llegan al castillo de Iznatorafe, donde la mujer de Jacimín se resiste al cortejo del alcaide. Don Juan, ‘en hábito de cristiano’ y haciéndose pasar por Don Luís Girón, le entrega una carta falsa al alcaide Sancho de Cárdenas supuestamente escrita por el rey don Fernando, en donde se le ordena devolver a la cautiva mora tras la puesta en libertad de doña Elvira. El alcaide cae en la trampa y suelta a la mujer de Jacimín.
    En Granada, desconociendo estos hechos y despechado por las negativas de doña Elvira, el rey moro manda encerrar a la dama en las torres Bermejas. Mientras se la lleva Tarfilo, aparece el Bencerraje que sigue con la trama para salvar a las cautivas. En este caso el plan consiste en mentir al monarca convenciéndole de que el hidalgo está contento de no tener a su esposa con tal de que él goce a doña Elvira. Mahomad se lo cree de tal manera que deja a Jacimín entrar en la torre para convencer a la cristiana de que acate sus peticiones. Afuera de la cárcel esperan don Juan, otra vez de moro, y Zulema, que se dedican a escuchar una partida de ajedrez de los guardianes en la que parece relatarse su conspiración.
    Al poco sale doña Elvira con la ropa de Jacimín y, tras el encuentro con Don Juan, y siguiendo las instrucciones de éste, huye con Zulema. Cuando Jacimín se dispone a salir es detenido por los soldados, que sospechan al verlo salir dos veces, y que llaman al alcaide. Descubierta la trama, Don Juan, que ha estado esperando al Bencerraje, acude en su ayuda y tras pelear con los moros consiguen escapar.
    Todo se soluciona en el palacio de los Reyes Católicos, en Córdoba, adonde los monarcas se han desplazado para atacar Granada y hasta donde también se han acercado los protagonistas para pedir clemencia. Don Luís, tío de doña Elvira, reconoce a Jacimín entre los presentes y ambos tratan en secreto de cómo librar a don Juan del castigo que aún le espera por el secuestro de la dama. Don Luís le confiesa entonces al rey que ha casado a su sobrina doña Elvira con el hidalgo castellano que la ha conseguido liberar. Comprometida la palabra del rey, no importa la presencia y la declaración del alcaide del castillo de Iznatorafe con la historia de la entrega de la cautiva mora y la falsa misiva entregada por un falso Don Luis Girón. Los culpables se postran a los pies del rey pidiéndole misericordia y los moros, también arrodillados, le suplican convertirse al cristianismo. Don Fernando, contento por cómo se han desarrollado los hechos, prepara los próximos bautizos y perdona a don Juan.

    Observación: El personaje que actúa como criado moro gracioso, Zulema, usa una jerga mitad castellano mitad árabe, mientras que el resto de los moros hablan un castellano normal . Este criado se burla del aspecto de la moda cristiana (sobre todo del cuello llamado valona que compara con una rueda para el pescuezo).


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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