GUANCHES DE TENERIFE Y CONQUISTA DE CANARIA, Comedia famosa de, LOS
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: GUANCHES DE TENERIFE Y CONQUISTA DE CANARIA, Comedia famosa de, LOS. Procedencia: Parte 10 (1618)
Título: CONQUISTA DE CANARIA, LA. Procedencia: Final Acto III
Título: CONQUISTA DE TENERIFE. Procedencia: P2
Observación: Según indican CR, p. 466, en el Catálogo de Medel y García de la Huerta la obra aparecía con el título de Nuestra Señora de la Candelaria, No obstante, la comedia que se conserva con ese título es otra, y ha sido editada por María Rosa Alonso en 1943, que aclara esta equivocación
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte X (1618)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 26.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXVIII
Observación: CR, p. 466, señalan que el manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid de una comedia con el título "Nuestra señora de la Candelaria y sus milagros y Guanches de Tenerife" atribuida a Lope es un texto totalmente distinto del que se estudia aquí.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XIII.
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XI (BAE, CCXV).
Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. III.
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. X, 2.
Observación: La edición de Los guanches de Tenerife incluida en Comedias de Lope de Vega, Parte X, 2 publicadas por el grupo Prolope, corre a cargo de José Miguel Martínez Torrejón.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- Comedia la famosa de Los guanches de Tenerife y conquista de Canaria, ed de Merediz, Eyda M., Newark (Delaware) , Juan de la Cuesta, 2003
Nota: Colección Juan de la Cuesta Hispanic Monographs. Serie Ediciones críticas; 17.
- Los guanches de Tenerife y conquista de Canaria, ed de López Gimeno, Ana, Santa Cruz de Tenerife, Fundación Canaria Canarias - Idea, 2002
Nota: Colección Canarias, visiones desde fuera; 20.
- Los guanches de Tenerife y la conquista de Canaria, ed de , Santa Cruz de Tenerife, Organismo Autónomo de Museos y Centros, Cabildo Insular de Tenerife, 1996
Versiones y traducciones
- Claudio de la Torre, LOS GUANCHES DE TENERIFE O LA CONQUISTA DE CANARIAS, Madrid , Alfil, 1963
- THE GUANCHES OF TENERIFE. THE HOLY IMAGE OF OUR LADY OF CANDELARIA AND THE SPANISH CONQUEST AND SETTLEMENT, trad. de Markham, Clements, London, 1907
Nota: Traducción al inglés.
Bibliografía secundaria
- Antonucci, Fausta. "El elemento cómico en las comedias de Lope de Vega sobre la conquista española de nuevos mundos". Arellano, Ignacio et al. Studia Aurea. Pamplona / Toulouse: GRISO / LEMSO. 1996. II, p. 33-39.
Nota: Actas del III Congreso de la AISO, Toulouse, 1993.
- Bender, Kenneth. Representation of the other in three plays by Lope de Vega. Riverside: University of California. 2001.
Nota: Tesis sobre: El Nuevo Mundo, Los guanches de Tenerife y Arauco domado.
- Brito Díaz, Carlos. "Canarias y América: el mundo aborigen en dos piezas teatrales de Lope de Vega". Reverte Bernal, Concepción; De los Reyes Peñas, Mercedes. II Congreso Iberoamericano de Teatro: América y el teatro español del Siglo de Oro. Cádiz: Servicio de publicaciones de la Universidad de Cádiz. 1998. p. 409-421.
Nota: Congreso celebrado en Cádiz, 23 - 26 de octubre, 1996.
- Calvo, Florencia. "La desaparición del conflicto: la comicidad como una opción ideológica en Los guanches de Tenerife de Lope de Vega". RILCE: Revista de filología hispánica. núm. 17, 1. p. 33-44. 2001.
- Castell, Isabel. ""Suele amor trocar con Marte las armas": la conquista erótica y militar del Nuevo Mundo en tres comedias de Lope". Anuario Lope de Vega. núm. 4. p. 87-96. 1998.
- Cattaneo, Maria Teresa. "Mettere in scena la conquista: Los guanches de Tenerife y conquista de Canarias". . Saggi e ricerche sulle culture extraeuropee: studi in onore di Giuseppe Bellini. Roma: Bulzoni. 1993. p. 223-230.
Nota: Colección África América Asia Australina; 15.
- Gaylord, Mary. "Refracted Images: The Canary Islands through a New Word Lens: Transatlantic Readings". Renissance Quaterly. núm. 61, 4. p. 7-37. 2008.
- Hernández González, Manuel. "Religión y monarquía en la visión de Canarias de Lope de Vega". Martñinez Millán, José. Felipe II (1527-1598): Europa y la monarquía católica. Madrid: Parteluz. 1998. IV, p. 263-276.
- Iglesias Zoido, Juan Carlos. "Lope y la arenga militar". Anuario Lope de Vega. núm. 18. p. 114-145. 2012.
Nota: Sobre: La Santa Liga, Arauco domado, El asalto de Mastrique y Los Guanches de Tenerife
http://revistes.uab.cat/anuariolopedevega/article/view/v18-iglesiaszoido.
- Jiménez González, José Juan. "Los guanches de Tenerife en Lope de Vega (una visión etnohistórica)". Eres. Arqueología / Bioantropología. núm. 8. p. 101-107. 1998.
- Lorenzo-Cáceres, Andrés de. Las Canarias de Lope. Tenerife: Instituto de Estudios Canarios La Laguna. 1935.
- Lorenzo-Cáceres, Andrés de. "Las Canarias de Lope: una página inédita de don José de Viera y Clavijo sobre los Guanches de Tenerife". El museo canario. núm. 4, 8. p. 38-40. 1936.
- Lorenzo-Cáceres, Andrés de. "Los canarios en el teatro de Lope de Vega". El museo canario. núm. 3, 6. p. 17-32. 1935.
- Lorenzo, Javier. "Lope's Imperial Geography: Cosmography, Gender, and Dietetics in Los guanches de Tenerife y conquista de Canaria". Bulletin of the Comediantes. núm. 64, 1. p. 1-18. 2012.
- Merediz, Eyda M.. Refracted Images. The Canary Islands. Through a New World Lens. Princeton: Princeton University. 1998.
- Nuez Caballero, Sebastián de la. "Las Canarias en la obra de Lope de Vega". Anuario de estudios atlánticos. núm. 10. p. 11-159. 1964.
- Rodríguez Abad, Ernesto J.. "Los guanches de Tenerife, entre el mito y el enredo amoroso". Pedraza Jiménez, Felipe Blas; González Cañal, Rafael. La comedia de enredo. Almagro: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha / Festival de Almagro. 1998. p. 39-48.
Nota: Actas de las XX Jornadas de teatro clásico (Almagro, julio de 1997). Tras llevar a cabo la puesta en escena de esta comedia, Rodríguez Abad reflexiona sobre la obra. Nos comenta los cambios que ha realizado en su adaptación y se centra en la parte de enredo amoroso entre los dos protagonistas.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1604-1606
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 60.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2948
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 60.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Entre los "soldados" cabe distinguir dos grupos: españoles y bárbaros.
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Época de los Reyes Católicos
Nota: Aproximadamente entre 1494 y 1496, época de la conquista de Tenerife. Don Alonso Fernández de Lugo obtiene en 1493 licencia de los Reyes Católicos para explorar y conquistar Tenerife. En 1496 se considera la isla anexionada a la Corona de Castilla.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Tenerife. [España]. África. Espacio: costa; selva.
Acto 2
Topónimo: Tenerife. [España]. África. Espacio: selva.
Acto 3
Topónimo: Tenerife. [España]. África. Espacio: cueva; selva.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de días
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
Acto 2: Número indeterminado de días
Entreacto 2 a 3: 1 año (aprox.). Nota: Transcurre un año después.
Acto 3: 1 día (aprox.)
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > colonización y conquista.
Nota: Con rasgos de comedia pastoril
Géneros secundarios:
- Drama > historial > religioso > hagiográfico y leyenda.
Extracto argumental
Acto 1
'Dando una vuelta un monte, por la otra parte será una media nave con muchos estandartes.' Es la nave de los capitanes españoles que atraca en la costa de Tenerife con el ánimo de conquistar la isla, única de las Canarias que queda por someter. 'Tocaráse una trompeta, y dirán en la proa' sus discursos los capitanes españoles, que celebran la travesía y expresan, en tono de arenga, su ánimo de vencer a los guanches en este su tercer intento. Don Lope, el Maestre de Campo, expone en su discurso la ideología y los valores que guían a los españoles a la conquista (y que excluyen la codicia, pues la isla es pobre).
'Vaya dando la vuelta la nave de suerte que vuelva a quedar como monte. Entre el Rey Bencomo bárbaro en aquel traje de pieles, Siley Capitán, y Dácil hija del Rey, tendido el cabello con su arco, y flechas' En una comunidad arcádica y dichosa la princesa solicita permiso a su padre para bañarse en una hermosa laguna: con tanto entusiasmo describe la belleza de la laguna y la amenidad del lugar, que obtiene el permiso de su padre, el cual, sin embargo, la hace escoltar por una guardia numerosa que la custodiará desde lejos, dada la peligrosidad del lugar por su proximidad al mar. No son gratuitas las precauciones del rey, pues acto seguido el agorero Silenio llega para vaticinarle que las naves ("aquellos negros pájaros de España") vuelven por tercera vez a la costa de Tenerife. Las lamentaciones de Bencomo apuntan a la 'fuerza tirana' que cometen contra ellos los conquistadores, que injustamente los quieren echar de la tierra que la naturaleza les dio como propia. El rey entona a continuación un panegírico de las costumbres y de las habilidades de los guanches (en el que Lope intercala una subrepticia alusión a los sacrificios humanos), que por un momento los equipara a los pastores de comedia.
Los españoles, que ya han desembarcado, se juegan a suertes quién ha de adelantarse como explorador, y le toca al temerario capitán Castillo. Será éste quien, días después, sorprenderá a Dácil mientras ésta se baña desnuda en la laguna. La princesa se da cuenta de la llegada del soldado español, a caballo, y en principio se muestra temerosa de que la haga cautiva y 'súbese en unos riscos, que estarán hechos con ramas'. Castillo, sediento y sucio, pues lleva tres días de exploración sin dar con nadie, bebe y se lava en la laguna, en cuyas aguas ve reflejados por detrás de él un rostro y un cuerpo. Todos los relatos fabulosos que corrían sobre el Nuevo Mundo acuden a su mente, y cuando el bravo capitán consigue volver a la realidad está ya prendado de la "bárbara hermosa", a pesar de las dificultades que sus idiomas distintos les ponen.
La princesa conduce al capitán ante su guardia personal, que alertada por su tardanza había ido a buscarla, y cuando los bárbaros van a matar al español, éste es defendido por la propia princesa, ya seducida por la gallardía del "lindo español". Los enamorados se despiden intercambiando prendas simbólicas: ella le da un cordón; él, sus plumas.
Otro de los exploradores españoles, el capitán Trujillo, dando por desaparecido a Castillo, regresa a la escuadra para comunicarlo. Pero cuando los españoles están preparando los funerales de Castillo ('Sale don Alonso, y una caja con luto, Lope Fernández, un alférez con una bandera arrastrando, y descúbrase un túmulo con dos o tres luces'), éste se presenta ante ellos acompañado de Manil, el guanche que le ha servido de guía. El explorador español les relata lo sucedido para asombro de sus compañeros ("¡Prodigiosa historia!"). Los capitanes españoles se interesan ante el guanche por diversos aspectos de la organización política y militar del reino para calcular sus posibilidades de victoria en la conquista, mientras que Manil aprovecha la conversación para ridiculizar los atavíos militares de los españoles y ensalzar la superioridad moral de la organización de la vida de su pueblo. Los españoles envían a Manil de vuelta ante su rey con un presente, un cuello militar.
Acto 2
El Rey Bencomo, enterado del desembarco de la armada española, convoca a sus generales a un consejo de guerra, en el que aprovecha para hacer un nuevo panegírico de la vida natural, de buenos salvajes, de su pueblo, y extrañrse de la absurda codicia de los españoles ("¿A qué vienen españoles /a conquistar mi pobreza?"). En esto, entra Manil, con el presente del cuello militar, de cuya poca capacidad defensiva se burla Bencomo. La infanta Dácil, a solas con Manil, le confiesa, entre conjeturas (líricas y, a la vez, cómicas) sobre lo que le ha querido decir Castillo acerca del alma (¿qué es robar el alma?, ¿estar sin alma?, ¿entregar el alma?...), sentirse presa de un "hechizo" del capitán Castillo.
Parecida experiencia a la de la infanta y Castillo han tenido también, mientras tanto, otras dos mujeres guanches, Palmira y Erbasia, al encontrarse con sendos exploradores españoles, Trujillo y Valcázar. Al despedirse, ellas lloran. Muertos de cansancio, Trujillo y Valcázar se echan a dormir y son sorprendidos por los soldados indígenas del general Tinguaro, que no los matan, pero admirados por una de las espadas que portan, se la roban.
El Rey Bencomo, informado de la seducción que los españoles causan en las mujeres guanches, y que él cree producto de hechicerías (sigue el juego de la interpretación errónea, por parte de os guanches, del lenguaje amoroso de los españoles, con el alma perdida, ganada, entregada, robada... como tema), manda a su emisario Siley para que se entreviste con el general español y le diga que luchen con armas iguales y no metiendo las almas de sus soldados en los pechos de las mujeres guanches. Para alegrar a las tres mujeres seducidas ordena música y 'baile canario'. En la canción se evoca la historia de la conquista de las Canarias y el ánimo de resistirla en Tenerife. 'Toquen una caja de guerra y espántense, parando el baile'. Es el sonido de la tropa española que prepara su ataque. Los guanches se aprestan a la batalla. En el reto que se cruzan los capitanes españoles y el general guanche Siley, éste los acusa de violentos y hechiceros (de nuevo el tema de las almas), y se extraña otra vez del interés de los conquistadores por una tierra pobre y de pastores; mientras que don Alonso de Lugo replica que actúan por obediencia hacia sus Reyes, los Católicos, a los que mueve la "piedad cristiana". Se entabla, en fin, la batalla, que ganan los guanches, muy superiores en número a los españoles. La tropa española, muy diezmada (de mil hombres han quedado cincuenta), decide volver a la isla de "Canaria", no sin la promesa de don Lope de reunir nueve mil ducados, de su hacienda, para volver por cuarta vez a Tenerife.
Mientras, Bencomo, ese "Rey pastor", ese "guardador de vacas", celebra con los suyos la victoria y el botín ganado ('Salgan [...] trayendo cada uno sombrero, ropilla, banda o espada de español, y Manil una bota'). La infanta Dácil, desesperada por la supuesta muerte del capitán Castillo, quiere suicidarse arrojándose desde una peña, pero Manil la convence para que se maten juntos con el veneno que contiene una bota tomada a los españoles como trofeo. Ambos beben de la bota y se quedan como adormecidos. Aparece entonces malherido el capitán Castillo, que se encuentra con Dácil en estado de embriaguez. Retoman el diálogo sobre el alma. Manil los acompaña con sus delirios y comentarios de borracho.
Acto 3
Ha transcurrido un año. Los pastores-soldados Manil y Firán, que llevan su ganado a una cueva, descubren asombrados que se abre 'una puerta desta cueva, que será de rama’, y dentro hay 'una imagen de Nuestra Señora con una candela en la mano y su Santísimo Hijo', a quien en principio toman por una mujer que fue abandonada por los españoles y dio a luz en esa gruta. Para comprobar si está viva, tratan de hacerla reaccionar tirándole piedras e intentando cortarle una mano, pero la Virgen le paraliza el brazo a uno y le hiere la mano al otro. Cuando el Rey Bencomo y su general Tinguaro llegan, contemplan un nuevo prodigio: Manil ruega a la Señora de la candela, admirado de su poder, y ésta le cura el brazo. Aparece entonces Palmira para anunciarles la vuelta de la armada española. Cuando Bencomo se marcha, ahora entre bravatas, para preparar el consejo de guerra, la Virgen obra el milagro de sanar a Firán, y los dos pastores se postran para adorarla.
Los militares españoles llegan con su aparato de guerra elogiando a don Lope Fernández, a quien auguran fama inmortal, por su generosidad. Contemplan entonces desde su posición una escena prodigiosa que los desconcierta: al tiempo que escuchan una copla que cantan ‘por lo alto de un risco’ ven pasar 'una procesión de candelas, que estarán en una rueda’. Lo interpretan algunos como extravagancias de los guanches, otros como señal de la victoria que los aguarda.
Por su parte, la princesa Dácil, se muestra desasosegada y celosa, temiendo que Castillo la abandone para unirse a los suyos; éste, dividido entre el deber hacia la patria y el amor a la joven, y alertado por el disparo de un arcabuz, profetiza la vuelta de los personajes históricos que conquistaron Tenerife y, a la vez, jura solemnemente ante la peña ser esposo y marido de la princesa guanche. Sucede a continuación una escena milagrosa: el pastor Manil, acompañado de Firán, va a la cueva a llevar comida a la imagen de la Virgen de la Candela, y le quiere llevar también un pajarillo al Niño Jesús, pero no sabe cómo cogerlo. Entonces 'un árbol lleno de pájaros se baje a la mano de Manil'. Los pastores abren la cueva y adoran a la Virgen, a la que encuentran con la candela encendida. Manil regresa de la cueva con la intención de llevarle al Niño un sombrero que lo guarde del sol; los españoles se lo darán.
Los soldados españoles están celebrando una comida de campaña, entre brindis por los Reyes Católicos, cuando oyen llegar a los guanches y salen a su encuentro, 'dejando allí los manteles y comida'. Con ellos se topa Manil, en una escena cómica. Los españoles ponen en fuga a los guanches y entre amenazas Trujillo prende a Dácil, que le pide que la mate. Pero aparece el capitán Castillo, con su apariencia de bárbaro, para salvar a la princesa, y se enfrenta con Trujillo. Cuando van a matarse, se reconocen y marchan juntos, quedando Dácil a la espera. Allí la encuentra Bencomo, que llega derrotado. Entonces 'salga o baje de lo alto el arcángel San Miguel con una espada desnuda' y se dirige al rey Bencomo para pedirle que se rinda puesto que la conquista de Tenerife es un designio del cielo. El Rey da cuenta a los suyos de la aparición y se da por conquistado.
Don Alonso cuenta a don Lope el sueño alegórico que ha tenido, y en el cual un ángel ofrecía al Rey Fernando siete ninfas coronadas de rosas, las islas Canarias.
Entre parabienes se celebra el fin de la guerra y la nueva amistad entre conquistados y conquistadores (todos gritan "¡Viva España!"), y los españoles cavan en busca de un tesoro en el monte donde vieron las luminarias (pese a que Bencomo no cesa de advertirles que en la isla no hay oro). Dácil, despechada, acusa entonces a Castillo, de nuevo muy galán y lleno de plumas, de traidor por no cumplirle la palabra, pues éste no reconoce haberla dado. Entonces Dácil pide a la peña que le sirva de testigo, pues lo fue del juramento, y entonces 'cáiganse unos riscos, y véase dentro la imagen, y encima las candelas, y el ángel en medio dellas', quien anuncia a todos que aquél es el verdadero tesoro: la Virgen de la Candelaria. Ante tal testigo, no puede el capitán Castillo negarse a cumplir su palabra. La comedia concluye con los bárbaros pidiendo el bautismo y los soldados Castillo, Trujillo y Valcázar prometiéndose en matrimonio con las nobles guanches: "Por lo menos, comenzamos/ la población con tres casas/ y con tan sagrado templo/ de la Virgen Candelaria,/ que ha de ser nuestra patrona."
Castillo despide la comedia:
"Aquí la comedia acaba,
con que acabó Tenerife
La Conquista de Canaria."
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: La obra presenta abundantes acotaciones escénicas y una escenografía espectacular.