ESPAÑOLES EN FLANDES, Comedia famosa, LOS
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: ESPAÑOLES EN FLANDES, Comedia famosa, LOS. Procedencia: Parte 13 (1620)
Título: LA VUELTA DE LOS ESPAÑOLES EN FLANDES. Procedencia: P2 [MB, 322 suponen que la obra así citada en El Peregrino podría identificarse con Los españoles en Flandes]
Observación: Los últimos versos de la obra dicen: "Aquí dio fin la batalla / de Xibelo y el principio / de volver los españoles / a Flandes" (TESO). Quizá por ello Morley y Bruerton suponen que podría ser la misma que es mencionada en la segunda lista de El Peregrino como La vuelta de los españoles en Flandes
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Observación: Como se ha indicado, en la segunda lista de El peregrino figura una comedia titulada La vuelta de los españoles en Flandes, que según Morley y Bruerton (p. 322) sería la misma que Los españoles en Flandes.
Parte
Parte XIII (1620)
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XIII.
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XII (BAE, CCXXIV).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- Los españoles en Flandes, ed de Sauter, Veronica M., New York, Peter Lang, 1997
Nota: Procede de su tesis doctoral de 1994, Bryn Mawr College.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Etienvre, Jean-Pierre. "Le Symbolisme de la carte à jouer dans l'Espagne des XVIe et XVIIe siècles". Ariès, Philippe; Margolin, Jean-Claude. Les Jeux à la Renaissance. Paris: Vrin. 1982. p. 421-444 .
Nota: Entre otros autores, trata también de Lope de Vega y concretamente de Los españoles en Flandes.
- Gavela García, Delia. "La autoinspiración como método dramático en algunos personajes lopescos". Lobato, María Luisa; Domínguez Matito, Francisco. Memoria de la palabra. Madrid: Iberoamericana / Vervuert. 2004. I, p. 873-885.
Nota: Actas del VI Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro.
- Gómez-Centurión Jiménez, Carlos. "El conflicto de los Países Bajos en tiempos de Felipe II en el teatro de Lope de Vega". Pereira Iglesias, J. L.; González Beltrán, J. M.. Felipe II y su tiempo. Cádiz: Universidad de Cádiz / Asociación española de historia moderna. 1999. 2, p. 31-42.
Nota: Actas de la V Reunión científica de la Asociación española de historia moderna.
- Hollingsworth, C.. "The Source of Lope de Vega's Los españoles en Flandes". Hispanic Review. núm. 42, 3. p. 279-292. 1974.
- Márquez Villanueva, Francisco. "Pan 'pudendum muliebris' y Los españoles en Flandes". Ricapito, Joseph V. . Hispanic Studies in Honor of Joseph H. Silverman. Newark, DE: Juan de la Cuesta. 1988. p. 247-269 .
- Rodríguez Pérez, Yolanda. The Dutch Revolt through Spanish Eyes. Self and Other in historical and literary texts of Golden Age Spain (c. 1548-1673). Oxford, Bern, Berlin, Bruxelles, Frankfurt am Main, New York: Peter Lang. 2008.
- Shannon, Robert M.. "Historicity and Universal Truth: Lope de Vega's American and Flemish Plays". Suárez García, José Luis. Texto y espectáculo . York (South Carolina): Spanish Literature Publications Company. 1995. p. 84–90.
Nota: Proceedings of the Thirteenth International Golden Age Spanish Theatre Symposium (March 17–20, 1993) at the University of Texas, El Paso. Sobre: Los españoles en Flandes, Don Juan de Austria en Flandes, El asalto de Mastrique, El Nuevo Mundo descubierto por Cristóbal Colón, Arauco domado.
- Tyler, Richard W. "Further Suggestions for Lope de Vega Chronology". Bulletin of the Comediantes. núm. 4, 2. p. 2-3. 1952.
Nota: Estudio de El casamiento en la muerte,La discreta enamorada, Los españoles en Flandes, El labrador venturoso, La nueva victoria del marqués de Santa Cruz.
- Usandizaga, Guillem. "'Seguir la guerra': Los españoles en Flandes y El asalto de Mastrique". Tubau, Xavier. "Aún no dejó su pluma". Estudios sobre el teatro de Lope de Vega. Bellaterra (Barcelona): Grupo de investigación Prolope-Universitat Autònoma de Barcelona. 2009. p. 113-164.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1597-1606
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 322.
Dedicatorias
A Cristóbal Ferreira de Sampayo.
Cómputo de versos
Número: 2961
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 322.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Sale toda la compañía. Salen mochileros con ropa y soldados con arcabuces.
Personajes computables
Observación: Toda la compañía hará de "los españoles".
El protagonismo de los personajes en esta obra es compartido entre los altos mandos de ambos ejércitos, además de los soldados que intervienen a lo largo de la obra. Destaca, sin embargo, el protagonismo de don Juan de Austria, el Príncipe de Parma, Madama Rosela y su hermano Adolfo.
Universo social
Tiempo histórico
Época contemporánea
Nota: La acción transcurre durante el reinado de Felipe II, concretamente hacia los años 1577-1578.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: interior de la casa de Madama de Austria.
Topónimo: Namur. Flandes, [Bélgica]. Europa. Espacio: interior del castillo.
Topónimo: Luxemburgo. Flandes. Europa. Espacio: a las murallas de la ciudad.
Topónimo: Alejandría. [Italia]. Europa. Espacio: posada.
Acto 2
Topónimo: Flandes, [Holanda/ Bélgica/ Luxemburgo]. Europa. Espacio: camino.
Topónimo: Bruselas. Flandes, [Bélgica]. Europa. Espacio: interior de la casa de Rosela.
Topónimo: Luxemburgo. Flandes. Europa. Espacio: campamento español.
Acto 3
Topónimo: Flandes, [Holanda/ Bélgica/ Luxemburgo]. Europa. Espacio: campamento flamenco.
Topónimo: Luxemburgo. Flandes. Europa. Espacio: interior de la estancia de don Juan de Austria; campamento español; campo de batalla.
Duración
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > Felipe II - Felipe III - Felipe IV.
Géneros secundarios:
- Drama > historial > profano > hechos particulares > hazañas.
Nota: [militares]
Extracto argumental
Acto 1
Alejandro Farnesio, Príncipe de Parma, está en Nápoles con su madre, la Madama de Austria, cuando recibe un correo de España con una orden de su tío Felipe II. Debe partir hacia Flandes con varias tropas españolas que estaban alojadas en Milán, pues ha habido una sublevación. Poco tiempo atrás, el ejército español había abandonado Flandes confiando en la buena voluntad manifestada por los nobles flamencos. Don Juan de Austria, hermano del Rey, permaneció allí al mando de unos pocos hombres; ahora éste se encuentra acorralado y se teme por su vida. Las tropas españolas ya han partido cuando Alejandro conoce la noticia y debe apresurarse para alcanzarlos aun a costa de no despedirse de su madre. Pasarán, de camino, por la ciudad milanesa de Alejandría (Alessandria).
En Flandes, Juan de Austria y los nobles de su confianza que se han quedado a su lado analizan la situación reunidos en el castillo de Nemur (Namur). La mayoría de los nobles se quejan del trato insolente que reciben los españoles por parte de los flamencos ahora que el ejército de Felipe II ha abandonado el lugar. Acuerdan retirarse a Luxemburgo y esperar allí a que llegue Alejandro Farnesio con las tropas. De entre los nobles, el Duque de Ariscote y el Marqués de Abre, hermanos flamencos aparentemente leales a España, se distinguen por tratar de convencer a don Juan de que la revuelta de Flandes no es tal y de que no debe preocuparse porque quedará en nada. Sin embargo, a solas, ambos hermanos dan muestras de ser traidores a don Juan y deciden huir del castillo y unirse a las tropas flamencas.
En Alejandría, Chavarría, un vizcaíno que ha huido al ejército con su amada Marcela disfrazada de paje, se muestra muy enfadado porque le han robado el herreruelo en la posada en la que se aloja. A la misma posada llega en secreto Alejandro, acompañado por su capitán Pedro de Castro. El Príncipe se sienta en un aposento, que resultará ser el que ocupa Chavarría, y se duerme. Chavarría ve que Alejandro lleva una prenda como la que a él le falta y, sin conocer la identidad del huésped, lo despierta y lo acusa de ladrón. Sólo la llegada de don Diego de Córdoba hace que se descubra la identidad de Alejandro. Chavarría pide perdón por su actitud y el Príncipe de Parma, a quien le ha caído en gracia el vizcaíno, lo anima a ir con él a Flandes, por lo que todos unidos parten hacia Bruselas. Antes, Chavarría deja a Marcela al cuidado de su amigo Durán, que está enterado de la verdadera identidad del paje.
En Luxemburgo, donde ha acabado refugiándose, don Juan de Austria, mientras espera la llegada de las tropas imperiales, comenta con don Gabriel Niño y don Rodrigo Pimentel la deserción del Duque de Ariscote y del Marqués de Abre. Llegan entonces las tropas marchando con ‘dos cajas, banderas y trompeta, mujeres, y mochileros con ropa, con mucho cuidado todo’. Los soldados expresan su contento por verse de nuevo en Flandes, "que por patria le tenemos, / más propia que la misma en que nacimos". Entre las nobles consideraciones de la mayoría disuena la voz pícara de Salvado Maltrapillo, acompañado por su dama Beatriz, ‘muy maltratada con capotillo y sombrero con una plumilla de gallo’. Beatriz echa en cara a Salvado "que por mirar con buenos ojos / la honra de español" está "en cueros", mientras que los que menos riesgos corren se hacen ricos. Al son de cajas y trompetas sale don Juan de Austria y protagoniza una escena de encuentro multitudinario con los soldados recién llegados, a los que acoge con palabras amistosas, llamándolos "padres, hermanos y hijos, amigos", y recibiendo en cambio sus vivas; llega en esto el príncipe de Parma, sobrino de don Juan, y explica a su tío las causas de su retraso antes de que ambos se abracen. El acto se cierra con al grito de "¡Viva Filipo y don Juan!".
Acto 2
Durán y Marcela llegan a Flandes. A punto ya de reunirse con el ejército español, caminan pesarosos, pues, durante el tiempo que han compartido, se han enamorado, con la consiguiente infidelidad de amigo y amada hacia Chavarría. Son sorprendidos y hechos prisioneros por el Duque de Ariscote y sus soldados. Ariscote, enamorado de la flamenca Rosela, ordena que los españoles sean enviados a Bruselas para servir en casa de ésta. Durán se congratula de su fortuna porque ahora, al menos, Chavarría no podrá gozar a Marcela. Llega el Conde y general flamenco Bosú, jefe de todas las tropas, y comenta con los demás nobles la toma de Roremonda (Roormonde) por las tropas españolas al mando del Conde de Barlamón. El Conde de Abre se pregunta si no era mejor vivir bajo la tolerante mano de don Juan, pero concluye que "ya es hecho" y que ahora hay que llevar la rebelión hasta el final. Tras esto, el Conde de Abre, el Duque de Ariscote y el general Bosú, pronuncian cada uno una octava, las tres retóricamente efectistas, basadas en una obsesiva repetición anafórica de invectivas antiespañolas.
En Bruselas, en casa de madama Rosela, su hermano Adolfo reniega de los esclavos españoles que Ariscote ha enviado a la dama, y quisiera echarlos enseguida de casa, pero Rosela los defiende; cuando Adolfo se marcha furioso, jurando que ya no volverá a ver a su hermana, ésta, al encontrarse a solas con Marcela (que sigue disfrazada de paje), confiesa haberse enamorado de don Juan en una fiesta antes de la rebelión. Marcela le propone entonces huir esa noche misma hacia el campamento español, disfrazadas de labradoras, para encontrar la ocasión de reunirse con don Juan.
En el campo español, don Juan de Austria y el príncipe de Parma reciben al conde de Barlamón dándole el parabién por su victoria en Roremonda; en esto, llega la noticia de que las tropas rebeldes han tomado a Gibelú (Gembloux / Gembloers) y se acercan con veinticinco mil soldados. Alejandro quiere partir él mismo a la batalla, pero su tío don Juan se lo impide y confía la empresa a otros dos generales de su confianza. Cuando los altos mandos se van, quedan algunos soldados, entre ellos Chavarría, que cuenta a sus colegas, en un largo romance, la batalla y toma de Roremonda. A esta relación de hazañas sigue, en contrapunto cómico, un intercambio vivaz entre Salvado y su compañera Beatriz, interrumpido por la llegada de Marcela y Rosela. Ambas, disfrazadas de labradoras, se han introducido en el campamento español con la excusa de vender pan a los soldados. La primera reconoce enseguida a Chavarría, y éste reconoce a Marcela bajo el disfraz y la abraza. Marcela le cuenta que ha sido apresada junto con Durán, y que éste queda ahora "cautivo" en Bruselas. Chavarría, intrépido, decide ir inmediatamente a liberar al amigo y se marcha dejando a Marcela incrédula y decepcionada. Mientras tanto Salvado, a pesar de la presencia de Beatriz, corteja a Rosela, que, al final, le propina un bofetón que provoca una riña entre los presentes y el robo del pan por parte de Salvado. Marcela encuentra el modo de que Rosela entre en contacto con don Juan: denunciará ante él el robo del pan. Una vez informado, don Juan se enoja y exige que sea llevado a su presencia el autor de tal violencia, pues entiende los delitos de los soldados pueden hacer aumentar entre los flamencos la inquina hacia los españoles. El humor de Salvado para explicar las causas del robo y su procedencia le salva la vida. Acto seguido Rosela entrega a don Juan una nota. En ella se le comunica al de Austria que "un gran servidor de vuestra Alteza" debe darle un mensaje de gran importancia y ha escogido a una "villana" de Bruselas para tal fin. Cuando don Juan confirma que Rosela procede de Bruselas, la introduce en su aposento.
Acto 3
Sigue el ambiente de batalla: en el frente flamenco, Adolfo, el hermano de Rosela, muestra su odio por los españoles y se compromete ante todos los demás a ir solo al frente enemigo y matar a don Juan de Austria. Llega el Marqués de Abre y cuenta cómo un intrépido español, que identifica como Hernando de Acosta, se ha adentrado en las trincheras flamencas, ha derrotado él solo a varios de los suyos y ha raptado a un muchacho levantándolo a pulso y poniéndolo en el arzón de su caballo para descubrir los planes de los flamencos.
En la escena siguiente, Chavarría, habiendo pagado un sustancioso rescate por su amigo Durán, se prepara para la batalla con los flamencos mientras Durán se avergüenza pensando en la traición que le ha hecho a su amigo con Marcela.
En el campamento español, don Juan de Austria hace comprender a la ya identificada Rosela, que ofrece el amor como disculpa a su atrevimiento, que no es el momento de pensar en amores sino en guerras. Le promete, sin embargo, que cuando todo acabe él será suyo. Gonzalo Vallejo, creyendo que su señor está solo, irrumpe en la estancia para anunciarle la llegada de un fraile. No es otro que Adolfo, en tal hábito, el que entra acto seguido en el aposento de don Juan. Para que el fraile no descubra que hay una mujer en su habitación, don Juan ha dicho a Rosela que se cubra con un sombrero y una capa y finja dormir sentada en una silla. Al ver a don Juan de pie y semidesnudo, Adolfo, que nunca lo había visto, cree que se trata de un criado, y que el verdadero don Juan es el que duerme en la silla. Don Juan, que teme que el fraile descubra que está con una dama en lugar de estar centrado en sus obligaciones militares, lo confirma en su error, esperando que el importuno se vaya; pero enseguida Adolfo saca una pistola y abre fuego contra Rosela, a la que afortunadamente sólo hiere en un brazo. En la confusión que sigue, Adolfo muere a manos de los soldados. Por un papel en sus ropas descubre Rosela que era su hermano el temerario y confirma a don Juan el odio que siempre sintió por el español, inquina que contrasta fuertemente con la inclinación que ella siente. Don Juan, tras solicitar a todos el silencio acerca de lo sucedido para evitar que cunda el ejemplo, acompaña a Rosela, que sólo ha sido herida en un brazo, a curarse.
Entre los soldados españoles se ha creado una típica disputa de juego. Algunos acusan a Durán de haber hecho trampas. Varios se van a enfrentar a él cuando Chavarría, recién llegado, se apresta a defender a su amigo. Uno de los acusadores revela al vizcaíno lo que es un secreto a voces entre los soldados: que Durán y Marcela están enamorados y lo han traicionado durante su ausencia. Viendo en los rostros que es verdad, Chavarría se venga de ellos casándolos, pues, se pregunta, qué mejor venganza puede haber que casar a un falso amigo con una liviana mujer.
La batalla continúa. Alejandro comunica a don Juan las noticias que ha revelado el muchacho flamenco raptado por Hernando de Acosta. Ya se conocen gracias a él los planes del Conde Bossú. Don Juan dispone que se adelante la caballería y ordena a su sobrino que se quede en la batalla con el estandarte del Rey. A solas, don Juan reza de rodillas y le aparece personificada, ‘en un bofetón en lo alto’, su Imaginación, que lo anima a la batalla en nombre de su hermano Felipe. El Rey, afirma, pelea con el apoyo divino, pues su intención es la difusión de la religión cristiana por el mundo. Acto seguido, se descorre una cortina y aparece la imagen de Felipe II ‘sentado en una silla, y tres damas sustentando un mundo sobre su cabeza’. La Imaginación pide a don Juan que ayude a su hermano a conservar el poderío que tiene sobre el orbe. Al poco rato, llega el Conde de Barlamón y anuncia a don Juan que, sin permiso, Alejandro se ha lanzado a la batalla y está venciendo a los flamencos. Dentro suenan voces y ruidos de guerra, y don Juan exhorta a los suyos a salir al campo para completar la victoria.
En el fragor de la batalla, sale Chavarría, "con rodela y espada", peleando contra unos soldados flamencos; luego aparecen en escena los nobles flamencos Abre y Ariscote, que se encuentran con Rosela: cuando ésta declara que ya es española, pues ama a don Juan, los que acompañan a Ariscote quieren matarla, aunque él se opone, pues todavía la ama; entretanto vuelve al tablado Chavarría, acudiendo a los gritos de socorro de Rosela y la salva desbaratando a los enemigos.
La victoria contra los flamencos ya es completa, y don Juan escucha el relato de las hazañas de su sobrino Alejandro, con una pizca de secreta envidia por su arrojo y buen éxito; la retórica de los vencedores se ve interrumpida por una escena cómica en la que Salvado y Marcela se disputan el reparto de un montón de ropa que les servirá a ambos para mejorar su vestuario. Vuelve la escena a los generales, y sale en ello Chavarría con Rosela y el gobernador de Bruselas herido de gravedad; en agradecimiento por sus hazañas don Juan otorga a Chavarría un rico premio en dinero y la mano de Rosela, que verá así restaurado su honor. En espera de poner cerco a Gibelú, don Juan acuerda alojar a todos los soldados en un monasterio cercano y ordena a tres compañías que guarden a las monjas "por si hubiera atrevidos". Con un "¡Viva Filipo!" se cierra la comedia.
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación:
Representóla Riquelme (CR, 27)