Félix Lope de Vega y Carpio

LOS ESPAÑOLES EN FLANDES




Texto utilizado para esta edición digital:
Fundación José Antonio de Castro (ed.), Obras completas de Lope de Vega, 13. Madrid, RAE, 1997, pp. 501-600.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

MADAMA DE AUSTRIA
PRÍNCIPE DE PARMA
CAPITÁN CASTRO
CORREO DE ESPAÑA
SEÑOR DON JUAN
DUQUE DE ARISCOTE, flamenco
MARQUÉS DE ABRE, su hermano
DON RODRIGO PIMENTEL
DON GABRIEL NIÑO
OCTAVIO GONZAGA
CHAVARRÍA, soldado
CAPITÁN DE CAMPAÑA
MARCELA, en hábito de paje
CABREDO
ROSALES
DURÁN, soldado
CAPITÁN PEREA
VALLEJO, sargento mayor
HEREDIA, capitán
SALVADO, maltrapillo
BEATRIZ, su dama
DON DIEGO DE CÓRDOBA, general
FONSECA
CARVAJAL
CONDE BOSÚ
ADOLFO
CONDE BARLAMÓN
PERALTA
MONS DE GONÍ
GONZALO VALLEJO
LEIVA
MARQUÉS DE ABRE
ROSELA

Dedicatoria

«A CRISTÓBAL FERREIRA DE SAMPAYO
Cuánto nos debamos guardar de los que señaló la Naturaleza, nos muestran varios ejemplos y la experiencia. Las partes por quien se conoce el ingenio están delineadas de la Naturaleza en el rostro, y así la envidia y los demás vicios. Generalmente se ha de tener que los miembros que están en su proporción natural cuanto a la figura, color, cantidad, sitio y movimiento señalan buena complexión natural y buen juicio, y los que no tienen debida proporción y las demás referidas partes, que la tienen perversa y mala; por eso decía Platón que cualquiera semejanza de animal que había en los hombres, tales eran las costumbres que imitaban. Verdad es que, conforme a buena Teología, no imponen necesidad, pero muestran la natural inclinación, y si no siempre denuncian los afectos de los hombres, es por la mayor parte. No digo que luego se juzgue por las señales exteriores, que por ventura lo son por accidente, y no por naturaleza, y se pueden vencer con la contraria costumbre y freno de la razón, cuyo ejemplo trajo Aristóteles cuando los discípulos de Hipócrates trajeron su imagen al excelente fisiónomo Filomenes.
Creo que V. m. habrá ya juzgado mi queja, si es justo tenerla por esta parte de algunos hombres cuya inclinación no he podido vencer, ni ellos se pueden vencer a sí mismos. Finalmente, la Naturaleza, por opinión del Filósofo, en lo De coelo et mundo: “nihil molitur absque ratione, nec casu, nec frustra”, si bien en las Éticas dice que “non mali aut boni natura efficimur”. Pero si en los lugares mejores constituye las más nobles partes, como el corazón, síguese que la debida proporción estará más dispuesta para que el alma ejercite sus potencias. Orígenes Adamancio comparó los poetas a las ranas faraónicas con místico sentido, si bien Pierio Valeriano dice que “aspera quadam severitate commotus”, y más adelante: “miror vero tantae eruditionis virum haec de poetis sensisse”, y que si se podían reprender algunos versos, eran los ithiphalicanos, fesceninos o titrocaycos de Baco. Pero yo quiero seguir la opinión de Adamancio, y creer que hay poetas ranas en la figura y el estrépito, y sin estos otros muchos de diversas formas que, por haberlos pintado en una carta mía que anda impresa con mis Rimas, no quiero reiterarlos ni referirlos. Aristóteles, en la Historia de los animales, en el libro nueve, dice que son las ranas de las lagunas enemigas mortales de las abejas; y como los buenos poetas se entienden por ellas, en razón que de diversas flores forman aquel licor suave, viéneles bien el título. Sin esto, a los gibosos pinta el mismo filósofo con mal aliento, y da por causa que intercluso se pudre porque desacomodado el lugar del pulmón, y deflejo, no puede expeditamente transmitirle. Pues mal aliento claro está que ha de inficionar cuanto tocare hablando. Es cosa ordinaria en tales hombres, si hombres se han de llamar, la soberbia y el desprecio. Bien lo dijo Terencio en los Adelphos, llamando injusto al necio: “Qui nisi quod ipse facit, nihil rectum putat.” Grave persecusión mía desde mis tiernos a los mayores años, tolerada con alguna prudencia, aunque no siempre dichoso quien siempre fuera prudente, y respondiera, con Aristipo, al que le injuriaba: “Así fueras tú señor de tu lengua como yo de mis oídos.”
Pero, aunque escribiendo a tal ingenio como el del V.m. no era bien declinar a las burlas, la amistad lo sufre y el amor lo perdona. Guardaba un cristiano viejo el monumento un Jueves Santo, y acercándose a él un hombre que tenía fama de judío, diole un golpe con la alabarda, y quejándose al cura, y él riñéndole, respondió: “Señor licenciado, o guardamos o no guardamos.” Así yo tal vez respondo: o sentimos o no sentimos, o somos o no somos. Tengan por cierto los envidiosos que han de tenr su golpe de cuando en cuando, y más si tienen por qué no llegar al monumento. Y teniendo yo el amparo y defenda de la V.m. y de su único y raro entendimiento, porque “spes addita suscitat iras”, como dijo Virgilio en el cuarto de la Geórgica, aunque diga también Séneca que ninguna cosa menos, “punientem decet”. Dedico, pues, a V.m. esta comedia, intitulada Los españoles en Flandes, y justamente, pues por caballero le tocan armas, y por tan gran estudiante, y de tanta erudición, las buenas letras, para que me honre y defienda de todo escritor malicioso, y de los correctores de ajenos vicios, y solapadores de los suyos propios, cuyos libros no se venden porque ellos venden en ellos a cuanto tratan, a quien se puede añadir: “Necnon et carmina vino / ingenium faciente canunt”, como dijo Ovidio en el siete del Metamorphoseos. Perdone la opinión de algunos que, en fin, “Natura dux optima”, como dijo Catón, o sea para las artes, o para las costumbres, pues “multi sine doctrina, multa laudabilia fecerunt”, como sintió Cicerón; y en los vicios, “pauci sunt, qui resistant sensui”, como fue opinión de santo Tomás. La paciencia muchas veces ofendida, “fit furor”.
Las palabras que engendran los maldicientes, créanme que son como los partos de las víboras, matando primero al padre. Viva muchos años V.m. honrando y defendiendo mis escritos, y hablen los labradores que no quisieron dar agua a Latona, cuando dijo “Hi quoque vos moveant, qui nostro brachio tendunt, / parva sinu, et casu tendebant brachia nati”; que desde entonces los tiene por enemigos Apolo, que iba en sus brazos, y por quien añadió Ovidio, cuando se transformaron: “Quanvis sint sub aqua, sub aqua maledicere tentant.”
Capellán de V.m.,
LOPE DE VEGA CARPIO»


Acto I

 (Salen MADAMA MARÍA y el PRÍNCIPE DE PARMA.)

ALEJANDRO
Quintilla
No puedo significalla
a vuestra Alteza el contento
que tengo de visitalla,
pues hablando el pensamiento,
5
la lengua enmudece y calla.
Quintilla
Muchas más veces viniera,
si el tiempo lugar me diera,
a Nápoles a servilla,
no por ver su maravilla,
10
madama, aunque mayor fuera,
Quintilla
sino por solo asistir
a vuestra real presencia.

MADAMA
Alejandro, si el sentir
de un hijo cualquier ausencia
15
no es menos mal que morir,
Quintilla
mucho mayor le conviene
a quien tan bueno le tiene,
y que por más que le guarde,
o viene a verla muy tarde,
20
o para volverse viene.

ALEJANDRO
Quintilla
Como me dieran lugar
tan graves ocupaciones,
no se pudiera quejar
vuestra Alteza.

MADAMA
 Obligaciones
25
de hijo le suelen dar.
Quintilla
Dirás que vienes de prisa.

ALEJANDRO
Lo que profeso os avisa.

MADAMA
Hoy la nave detendrás;
pueda esta rémora más
30
que el mar, cuyas ondas pisa.

ALEJANDRO
Quintilla
No es rémora vuestra Alteza,
que es para serlo muy grande;
y fuera de su grandeza,
cuando como madre mande,
35
sus pies pongo en mi cabeza.

MADAMA
Quintilla
Un mes estarás conmigo.

ALEJANDRO
Poco es un mes a mi amor;
para mis negocios, digo
que es gran término.

MADAMA
 Es mayor
40
este con que yo te obligo;
Quintilla
no hay que replicar.

ALEJANDRO
 Señora,
fuera de serlo, sois madre.

 (Entra PEDRO DE CASTRO.)

CASTRO
El Príncipe.

ALEJANDRO
 ¿Qué hay ahora?

CASTRO
Ninguna cosa que cuadre
45
a quien tu presencia adora.
Quintilla
Mas digo, con tu licencia,
que hay un correo de España,
y creo que obliga a ausencia.

MADAMA
Como sombre se acompaña
50
de mi mal mi bien. ¡Paciencia!
Quintilla
Dile que entre.

CASTRO
 Entrad, correo...

CORREO
Dadme, señor, vuestros pies,
y gracias a Dios que os veo,
que para el negocio que es,
55
dañado habrá mi rodeo.
Quintilla
Fui derecho a Lombardía,
y en Nápoles me dijeron
que vuestra Alteza venía.

MADAMA
Tras mis venturas corrieron
60
postas de España este día.

ALEJANDRO
Quintilla
La carta es del Rey, mi tío.

MADAMA
¿Cómo está su Majestad?

CORREO
Bueno, y con gallardo brío.

MADAMA
Dios le guarde. Comenzad
65
la carta, Alejandro mío.

ALEJANDRO
“Sobrino, los Estados de Flandes guardan mal las promesas que me han hecho, si sacaba de ellos los españoles; tanto que don Juan, mi hermano, se halla descontento, y en peligro de la vida. Yo envío orden al marqués de Ayamonte para que os entregue los españoles que están alojados en el Estado de Milán. Partíos luego con ellos a Flandes, a socorrer a mi hermano, que, fuera de lo que me obligaréis, estimaré este cuidado con particular amor y satisfacción. Dios os guarde como deseo.”
Redondilla
¿Qué responde vuestra Alteza?

MADAMA
Alejandro, que os partáis,
y que esa carta pongáis
encima de la cabeza.
Redondilla
70
Ya que en esto os anticipe,
juntos forzándome están
el peligro de don Juan
y la firma de Felipe.
Redondilla
Partid, Alejandro, luego;
75
Dios os dé su bendición.

 (Vase.)

ALEJANDRO
Fuese.

CASTRO
 ¡Gran resolución!

ALEJANDRO
Pártome al fin cuando llego.

CASTRO
Redondilla
Gravemente lo ha sentido,
pues que se ha partido así.

ALEJANDRO
80
Con apartarse de mí,
el corazón me ha partido;
Redondilla
volveréla a hablar, que creo
que será bien menester.

CASTRO
No te puedes detener,
85
según me ha dicho el correo,
Redondilla
porque el marqués de Ayamonte
despachó ya los soldados.

ALEJANDRO
¡Cómo! ¿Ya están despachados?

CORREO
Señor, a caballo ponte;
Redondilla
90
que con postas podrá ser
que los puedas alcanzar,
que no te pudiendo hallar,
no pudo otra cosa hacer.
Redondilla
Ya marchan los españoles
95
a Flandes, con gran contento,
del antiguo alojamiento.

ALEJANDRO
Pues ¿cuál orden llevan?

CORREO
Dioles
Redondilla
la que verás cuando llegues,
aunque tan aprisa van,
100
que ya en Flandes estarán,
si no es que a madama niegues
Redondilla
el rostro en esta partida,
porque de su llanto temo,
y de su amoroso extremo,
105
que la brevedad te impida.
Redondilla
Van locos de la venganza
que han tomado, con razón,
de la nueva rebelión,
de que a tantos parte alcanza.
Redondilla
110
Porque al echarlos de Flandes,
como tú sabes, lloraban,
que al señor don Juan dejaban
entre enemigos tan grandes;
Redondilla
y volviendo la cabeza
115
a los Países, decía
todo español: “Vendrá día
que se arrepienta su Alteza.”
Redondilla
Y así, ahora, como ven
que se cumplió su temor,
120
y por el notable amor
que a don Juan tienen también,
Redondilla
vuelven los famosos godos,
para hacer hechos romanos,
con alas en pies y manos,
125
vueltos en Mercurios todos.
Redondilla
Camina, porque sin ti
no lleguen a los Estados.

ALEJANDRO
Hoy se verán mis cuidados.
¿Dónde iremos desde aquí?

CORREO
Redondilla
130
A Alejandría, señor.

ALEJANDRO
¡Postas, Castro, que ya alarma
toca el príncipe de Parma
dentro del mismo valor!

CASTRO
Redondilla
Justos cuidados te dan.

ALEJANDRO
135
Ninguno se iguala al mío
de obedecer a mi tío
y socorrer a don Juan.

(Váyanse. Salen el SEÑOR DON JUAN, el DUQUE DE ARISCOTE, el MARQUÉS DE ABRE, DON RODRIGO PIMENTEL, DON GABRIEL NIÑO, OCTAVIO GONZAGA.)

ARISCOTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
No se lamente vuestra Alteza tanto.
Fortifique a Anamur, ya que ha querido
140
saliese con temor de los Estados;
que ni será verdad que se rebelan,
ni necesarios son los españoles.

JUAN
Yo, señor duque de Ariscote, había
avisado a mi hermano muchas veces
145
que aquesta gente solo pretendía
echar de Flandes nuestros españoles,
basas y fundamento del sosiego
de estos Estados; y que son fingidas
las promesas que hicieron y homenajes
150
se ve muy claro, pues apenas fueron
desterrados de todos los Países,
cuando, arrastrando el yugo, levantaron
la soberbia cerviz contra su dueño.
Sentí su ausencia, y siento verme ahora
155
retirado a Anamur, y que no tengo
fuerza con que resista a tantos daños.

ABRE
Engañan pensamientos y aun amigos
a vuestra Alteza, guarde Dios su vida;
que los Estados estarán seguros
160
a devoción de su señor legítimo.

GABRIEL
¿Que tan seguros estarán ahora,
señor marqués de Abre, los Estados,
armando en Alemania el Casimiro
y tratando tan mal de nuestras cosas,
165
Arsi, Duay, Artués, Henao y Lila?
Pues no hay criado de su Alteza en Flandes
que no sufra mayores improperios
que si fuera en Argel de un moro esclavo.

ARISCOTE
Los españoles no son bien sufridos.

RODRIGO
170
Pues ¿cómo han de sufrir los españoles,
que los maltrate quien servirlos debe?

ARISCOTE
Ya don Rodrigo Pimentel se enoja,
y lo que digo yo a don Gabriel Niño
no es hacerlos soberbios, porque solo
175
los quisiera obligar a más paciencia.

RODRIGO
Que tenga otro sentido, o no le tenga,
yo digo que fue yerro, y muy notable,
a su Alteza dejar en el gobierno
de Flandes, como está, sin españoles,
180
que mientras ellos por aquí vivían,
con menos libertades nos trataban;
y ya que de nosotros, que en fin somos
criados de tu casa, pretendieran
tomar venganza, aunque venganza injusta,
185
¿por qué se han de atrever como se atreven
al sosiego, a la vida de su Alteza,
gobierno suyo y de su Rey hermano?

OCTAVIO
Don Rodrigo, no más, que tratar de esto
quiebra los corazones que le aman.

RODRIGO
190
¡Ay, Octavio Gonzaga, que no puedo,
llegando a ver la mansedumbre suya,
la virtud, la bondad, la cortesía
con que es amado de naciones tantas,
que hasta los mismos turcos le respetan,
195
dejar de arderme en cólera y enojo!

OCTAVIO
Tenéis razón, que apenas los poetas
de Ulises escribieron en veinte años
tantos trabajos entre monstruos fieros,
arrojado del mar en islas bárbaras,
200
como en los pocos que ha vivido en Flandes
este cristiano y generoso Príncipe.

JUAN
Señor Duque y Marqués, si todos fueran
en Flandes como vuestras señorías
tan servidores de su Rey, yo creo
205
que pudiera vivir seguro en Flandes;
y he escrito a España, la verdad les digo,
el peligro en que estoy, y por momentos
espero aquí los españoles mismos
que salieron de todos los Estados,
210
porque su Majestad ya tiene escrito
al marqués de Ayamonte los entregue
a mi sobrino el príncipe de Parma.

ABRE
Será muy acertado y justo acuerdo.

JUAN
Don Rodrigo...

RODRIGO
 Señor...

JUAN
 Llamad al punto
215
a Mos de Liques y Gaspar de Robles,
al conde Barlamón y al de Otopena,
a Juan Baptista Tasis; en fin, todos
los que son del Consejo, porque creo
que estaremos mejor en Lucemburque,
220
y será bien que con su acuerdo sea,
para esperar allí los españoles.

RODRIGO
Yo voy.

JUAN
Y yo, a escribir a España luego.

OCTAVIO
Guarde el cielo, señor, a vuestra Alteza,
aunque pese a la envidia; que algún día
225
vencerá su virtud tanta porfía.

 (Váyanse todos, y queden solos el de ARISCOTE y el de ABRE.)

ABRE
Redondilla
¿Qué os parece de esto, hermano?

ARISCOTE
Rabio de enojo, Marqués;
quisiera ver a mis pies
a quien hoy beso la mano.
Redondilla
230
¿Somos flamencos o esclavos?
Hoy, para nuestra fortuna,
si rueda por parte alguna,
tiene España tantos clavos.
Redondilla
Ya vuelven los españoles,
235
los que haciendo tantos robos,
son de nuestra sangre lobos,
de nuestra plata crisoles.
Redondilla
Ya volvemos otra vez
a sufrir sus arrogancias.
240
¿No mueven tantas instancias
al riguroso Jüez?
Redondilla
Felipe, en fin, ¿se resuelve
de volver a echarnos yugo?
¿Otra vez vuelve el verdugo?
245
¿Otra vez su espada vuelve?
Redondilla
Hermano, si sois mi hermano,
no más obediencia al Rey.

ABRE
Ni era, Duque, justa ley
volver a besar la mano.
Redondilla
250
¿No fue el concierto sacar
de todos estos Estados
los españoles soldados?

ARISCOTE
Ahora bien, no hay qué tratar.
Redondilla
Ellos nos han entendido;
255
las máscaras nos quitemos,
y las espadas saquemos
contra el Rey.

ABRE
 ¿Quién se ha elegido
Redondilla
por General de esta empresa?

ARISCOTE
Es el conde de Bosú.

ABRE
260
¿El Conde?

ARISCOTE
 Bien sabes tú
cuán bien en sus hombros pesa;
Redondilla
pero ¿cómo podrá ser
sin que nos sientan salir
de Anamur, y al Conde huir?

ABRE
265
Si nos echasen de ver,
Redondilla
la vida nos quitarían.

ARISCOTE
Un remedio se me ofrece,
que el más seguro parece
pues de nosotros se fían.
Redondilla
270
A caballo nos pongamos,
y en ellos, muy sin recelo,
gualdrapas de terciopelo,
calzas y cueras vistamos;
Redondilla
y así, con gorras y capas
275
daremos un par de vueltas hasta salir.

ABRE
Y ¿han de ir sueltas,
caminando, las gualdrapas?

ARISCOTE
Redondilla
¿Hasta una legua recelas
que no irán bien extendidas?

ABRE
280
Bien dices, porque escondidas
llevaremos las espuelas.

ARISCOTE
Redondilla
Hasta Bruselas, adonde
está el Conde, podrá haber
diez leguas.

ABRE
Esto ha de ser.
285
¡Muera don Juan!

ARISCOTE
 ¡Viva el Conde!

 (Vanse. Y entra CHAVARRÍA, soldado, y MARCELA, en hábito de hombre.)

MARCELA
Redondilla
Ten noramala la daga
y mira bien, que estás loco.

CHAVARRÍA
Cuanto hago y digo es poco;
yerro, con hierro se paga.

MARCELA
Redondilla
290
Quedo y con menos mohína;
que si así me has de tratar,
quien sufra puedes buscar
tu cólera vizcaína.

CHAVARRÍA
Redondilla
Helo hecho por cumplir
295
con el huésped.

MARCELA
 Bien has hecho.

CHAVARRÍA
Que antes hiriera mi pecho
que ese tuyo tierno herir.
Redondilla
Aunque, si digo verdad,
siento que aqueste herreruelo
300
me falte.

MARCELA
En nadie recelo.

CHAVARRÍA
La negra necesidad
Redondilla
que paso en Alejandría,
después que a Flandes dejé,
me hace sentirlo.

MARCELA
 No sé
305
en qué piense, Chavarría,
Redondilla
porque todos los soldados
que entran en esta posada
son de España, y gente honrada.

CHAVARRÍA
Son de España, y son honrados,
Redondilla
310
mas mi capa no parece.
¡Voto al diablo!, si supiera
quién me la hurtó, que le diera...

MARCELA
Gente que pasa se ofrece:
Redondilla
da una vuelta ¡por tu vida!,
315
porque pierdas este enojo.

CHAVARRÍA
¡No me sacaran un ojo
con una daga buida,
Redondilla
y no ahora el herreruelo!
¡Por vida de Judas!

MARCELA
 Calla.

CHAVARRÍA
320
¡Infames, putos, canalla!

MARCELA
Esa vida guarde el cielo;
Redondilla
que tú le sabrás ganar,
aunque de brocado sea.

CHAVARRÍA
¿Adónde?

MARCELA
 Adonde se vea
325
ese brazo, en tierra o mar,
Redondilla
quitando capas flamencas
o moriscos alquiceles.

CHAVARRÍA
Búrlaste ya como sueles,
flor de marcas, luz de pencas;
Redondilla
330
que, por el agua de Dios,
que no haya en mar, ni en tierra,
en cuatro mil años, guerra
donde medremos los dos.
Redondilla
Échanos el Rey de Flandes,
335
y deja un pobre cordero
junto al lobo carnicero,
y otros peligros tan grandes.
Redondilla
Francia está queda, y apenas
sale el turco de sus baños
340
con paces por dos mil años,
de juras y firmas llenas,
Redondilla
¿y quieres que Chavarría
gane en la guerra una capa
cuando corra todo el mapa?

MARCELA
345
Calla, mi bien, y confía.

CHAVARRÍA
Redondilla
¡Ah, bien haya Grecia, amén!
¡No fuera yo con los griegos
a Troya, a hallarme en sus fuegos!

MARCELA
¿Con ellos te hallaras bien?

CHAVARRÍA
Redondilla
350
¡Pesia tal! Nunca dejaron
la guerra, que allí estuvieron
firmes hasta que vencieron,
y diez años pelearon.
Redondilla
¡No naciera yo en Espartas,
355
en Tebas, o en cas de Judas!

MARCELA
Mucho este herreruelo sudas,
aunque lo fuera de martas.

CHAVARRÍA
Redondilla
No era sino de pellejas.

MARCELA
Quedo, que estás enojado.

CHAVARRÍA
360
Antes, hablo enamorado,
y no sé por qué te quejas.
Redondilla
¿No tiene mayor valor
lo que junto al pecho está?
Luego probar se podrá
365
que el aforro es lo mejor.
Redondilla
¿Cuál es aforro del pecho?

MARCELA
El alma debe de ser,
o lo que viene a tener
más cerca, y en más estrecho.

CHAVARRÍA
Redondilla
370
Pruebo que no te ofendí
si aforro vengo a tener,
y que pelleja has de ser,
pues vives por alma en mí.

MARCELA
Redondilla
¡Oh gallardo vizcaíno!
375
Tu donaire y libertad,
a mi amor y voluntad
hallaron fácil camino.
Redondilla
Tu despejo y valentía,
tu furia desesperada,
380
y el remitirte a la espada
por cualquiera niñería,
Redondilla
me hicieron dejar a quien
me llevó de España a Flandes,
y obligarme a que me mandes
385
que engañe a cuantos me ven,
Redondilla
sirviéndote de criado,
porque no hay para mi gusto
como un bellacón robusto,
hasta el alma desgarrado.
Redondilla
390
Dicen que de tu nación
son cortos, y estoy resuelta
a creer que el que se suelta
de vosotros, es león.
Redondilla
Vete a buscar por allá
395
si hay nuevas de tu herreruelo;
que alguna vez querrá el cielo
dártele de tela acá.

CHAVARRÍA
Redondilla
Si ha de ser con daño mío,
Marcela, más quiero andarme
400
en cuerpo al sol, y abrasarme,
y helarme vivo en el frío.
Redondilla
Guárdate de darme enojos;
que no soy hombre que pueda
sufrir, por tela o por seda,
405
pesos falsos a los ojos.
Redondilla
Trátame con cortesía,
con respeto y con amor.

MARCELA
¿Pierdes tú, por dicha, honor?

CHAVARRÍA
¡Pues no, si eres prenda mía!

MARCELA
Redondilla
410
No, que no soy tu mujer.

CHAVARRÍA
Marcela, a quien tiene amor,
que se quita mucho honor
fue siempre mi parecer.
Redondilla
Voyme a la plaza, que creo
415
que algún ropante habrá dado
con mi herreruelo.

 (Vanse. Y sale el PRÍNCIPE de camino con gabán pardo y con él sale CASTRO.)

MARCELA
 Honrado
huésped...

ALEJANDRO
 Descansar deseo.

CASTRO
Redondilla
Aquí está un paje.

ALEJANDRO
 ¿Sois vos
del huésped?

MARCELA
 No soy de casa.

ALEJANDRO
420
Mientras que la fiesta pasa
descansaremos los dos.
Redondilla
¿Qué dijo, Castro, el maestro
de las postas?

CASTRO
Que no había
una en toda Alejandría.

ALEJANDRO
425
¿Es este aposento el nuestro?

CASTRO
Redondilla
Mientras al huésped paguemos,
de vuestra Alteza será.

ALEJANDRO
¿Cómo es posible que ya
los que marchan alcancemos?

CASTRO
Redondilla
430
Son españoles, y van
deseosos de esta hazaña;
que le importa mucho a España
librar al señor don Juan.
Redondilla
Dudo que alcanzarlos puedas.

ALEJANDRO
435
Alcanzarlos me importara.

CASTRO
En lo posible repara,
de lo posible no excedas;
Redondilla
que mejor será que llegues
con salud, aunque después,
440
que no que sin ella estés
porque el descanso te niegues.

ALEJANDRO
Redondilla
Sácame de ese aposento
una silla.

CASTRO
 Aquí podrás
descansar hoy.

ALEJANDRO
 No darás
445
descanso a mi pensamiento,
Redondilla
menos que viendo a mi tío
fuera de peligro en Flandes.

CASTRO
¡En los que ha estado tan grandes!
Y que saldrá bien confío.
 ([Sacan una silla.])
Redondilla
450
Siéntese aquí vuestra Alteza.

 (Siéntese, y entra CHAVARRÍA, y váyase CASTRO.)

ALEJANDRO
Vuelve en casa del maestro
de las postas.

CASTRO
Voy.

ALEJANDRO
Si hoy muestro
en mi partida pereza,
Redondilla
no alcanzo los españoles,
455
y entran en Flandes sin mí.
¡Quién pudiera desde aquí
detener uno o dos soles
Redondilla
para hacer grandes los días!

 (Mírale CHAVARRÍA.)

CHAVARRÍA
(¡Bueno es esto, vive Dios!)

ALEJANDRO
460
Mas espero, cielo, en vos
que ayudéis las fuerzas mías,
Redondilla
no para que pueda al sol
los caballos detener,
mas hallarlos, y correr.
465
¿Qué me mira este español?

CHAVARRÍA
Redondilla
(Con linda sorna se ha puesto
el buen hombre a descansar.)

ALEJANDRO
Algo quiere preguntar.

CHAVARRÍA
(¡Qué a lo grave y qué compuesto
Redondilla
470
me mira el socarronazo,
que ¡vive Dios!; que recelo
que me tomó mi herreruelo,
y que está escondiendo el brazo!
Redondilla
Al regosto volvería
475
en viéndome salir fuera.
¡Oigan, qué poco se altera!
¡Por vida de Chavarría,
Redondilla
que estoy por darle una coz,
que con silla como está
480
 le eche en Flandes!)

ALEJANDRO
 Sueño es ya.

CHAVARRÍA
(Pero bastará una voz:
Redondilla
esto es sueño, que el taimado,
como ve que le he sentido,
se me finge estar dormido.)
485
¿Qué le digo? ¡Ah, seo soldado!
Redondilla
¡Ah, seo hidalgo! ¡Ah, seo bergante!
¿Hay tal disimulación?
¡Qué bien finge el bellacón!
Esta vez le asiento el guante;
Redondilla
490
mas no sé qué me detiene,
que algún respeto me obliga:
¿qué es de mi herreruelo?, diga.

(Despierta.)

ALEJANDRO
Castro amigo, di que enfrene;
Redondilla
partamos, no más descanso,
495
esto basta; sube, pica.

CHAVARRÍA
¿Qué dice?

ALEJANDRO
 La espuela aplica;
hoy, doce caballos canso.

CHAVARRÍA
Redondilla
Téngase, no pique ahora
tanto caballo.

ALEJANDRO
 ¿Qué es esto?
500
No es Castro?

CHAVARRÍA
¿Adónde has puesto
mi herreruelo?

ALEJANDRO
 Maestro, ¿es hora?

CHAVARRÍA
Redondilla
No soy maestro, y recelo
que se ha tardado en picallos;
que todos esos caballos
505
no han de llevar mi herreruelo.

ALEJANDRO
Redondilla
¿Qué dice, señor soldado?

CHAVARRÍA
Que tengo de alojamiento
este diablo, o aposento,
donde sin licencia ha entrado.

ALEJANDRO
Redondilla
510
Como esta casa es mesón,
bien me pude entrar en él.

CHAVARRÍA
Falta un herreruelo de él.

ALEJANDRO
Pues no seré yo el ladrón.

CHAVARRÍA
Redondilla
Si se entra aquí, diga, ¿a quién
515
mi herreruelo he de pedir?

ALEJANDRO
Lo que le puedo decir
es que soy hombre de bien.

CHAVARRÍA
Redondilla
Pues ¡por Dios, que he de sabello!
Aquí en la plaza lo aguardo.

 (Vase.)

ALEJANDRO
520
El soldadote es gallardo,
partirá al aire un cabello.
Redondilla
¡Oh, cómo se echa de ver
que el honor nadie le tiene,
sino que de otro le viene,
525
que es el que le puede hacer!
Redondilla
Ayuda a la Majestad
la guarda, la compañía
al capitán, porque cría
respeto y autoridad.
Redondilla
530
Quiero yo propio salir
en defensa de mi honor,
pues el natural valor
no me supo descubrir.

 (Entra un capitán de campaña y tres soldados: DURÁN, ROSALES, CABREDO; y CHAVARRÍA.)

CHAVARRÍA
Redondilla
Por no darle pesadumbre,
535
al capitán me he quejado.

CAPITÁN
Habéis en eso acertado.

CHAVARRÍA
Luego dice que es costumbre
Redondilla
alborotar las ciudades
de este mi humor vizcaíno,
540
y hoy no hice un desatino
por no oír sus libertades.
Redondilla
Haga, señor barrachel,
de aquel hombre información.

CAPITÁN
¿Queda ahora en el mesón?

CHAVARRÍA
545
Ahora me aparto de él.

ROSALES
Redondilla
¿Es posible que se entró
en vuestro aposento?

CHAVARRÍA
Sí;
y cuando vio que le vi,
sentóse y disimuló.

CABREDO
Redondilla
550
¿Es este?

CHAVARRÍA
 Paso, Cabredo.
¡Vive Dios, que es él!

CAPITÁN
Callad
un rato, y disimulad.

(Salen el PRÍNCIPE y CASTRO.)

ALEJANDRO
Hablando están, llegar puedo.
Redondilla
Dios guarde a vuestras mercedes.

CAPITÁN
555
Bien venga vuestra merced.

ALEJANDRO
A cortesía y merced.

DURÁN
Calla, Chavarría, si puedes.

ALEJANDRO
Redondilla
Tendré saber: ¿qué se dice
de Flandes?

CHAVARRÍA
 ¿Qué diablos quiere
560
que sepamos?

ALEJANDRO
Oiga, espere.
Tenga, y no se escandalice,
Redondilla
que con causa lo pregunto.

CHAVARRÍA
Que rebelados están,
y sobre el señor don Juan
565
viene armado el mundo junto.
Redondilla
Si no me hallase en quemar
a Bruselas, ¡vive Dios,
que reventase!

ALEJANDRO
 Los dos
lo podemos intentar,
Redondilla
570
si tanta gana lo tiene.

CHAVARRÍA
Capitán, este es espía
de flamencos.

ALEJANDRO
Todo el día
vestido de azares viene;
Redondilla
lo que le dijo entendí.

CASTRO
575
¿Qué dice?

ALEJANDRO
 Que espía soy
de Flandes.

CAPITÁN
 En eso estoy.

DURÁN
Y me lo parece a mí.

ALEJANDRO
Redondilla
Dios me saque de este día,
Castro, y me dé buen viaje.

CHAVARRÍA
580
Bien sabe nuestro lenguaje.

ALEJANDRO
Ya soy ladrón, y ya espía.
Redondilla
¿Quién en el Alejandrino
es capitán general?

CAPITÁN
Don Diego.

ALEJANDRO
¿Es Córdoba?

CAPITÁN
 Y tal,
585
que de mayor cargo es digno.

ALEJANDRO
Redondilla
Vámonos, señor soldado,
juntos a Flandes los dos.

CHAVARRÍA
No me puedo ir con vos.

ALEJANDRO
¿Por qué, si sois tan honrado,
Redondilla
590
que desde aquí prometéis
quemar a Bruselas...?

CHAVARRÍA
Digo
que a echarla fuego me obligo.

ALEJANDRO
Pues vamos, si vos queréis;
Redondilla
que a mi costa os pondré allá.

CHAVARRÍA
595
Fáltame salud ahora,
y sóbrame una señora,
que ir en postas no podrá.

 (Entra DON DIEGO DE CÓRDOBA, capitán general.)

ROSALES
Redondilla
El Capitán general
es este.

DIEGO
 Pues ¿qué hay, señores,
600
trátase de armas, o amores?

CHAVARRÍA
De todo nos va muy mal.
Redondilla
Este hidalgo hablaba en Flandes,
que allá lleva un herreruelo
que estaba...

DIEGO
 ¡Válgame el cielo,
605
y qué disfraces tan grandes!
Redondilla
Déme, señor, vuestra Alteza
los pies.

ALEJANDRO
 ¡Amigo don Diego!

CHAVARRÍA
¡Alteza!

ALEJANDRO
 Como veis llego:
cubrid, cubrid la cabeza;
Redondilla
610
que su Majestad me manda
socorrer al buen don Juan
con la gente que en Milán,
digo, en sus Estados, anda.

CHAVARRÍA
Redondilla
¿Quién decís?

CAPITÁN
 ¿Ya no lo veis?
615
Es el príncipe de Parma.

DIEGO
Que en Alemania se arma
el Casimiro, sabréis,
Redondilla
y así el peligro estará.

ALEJANDRO
Caballos falta me han hecho,
620
mas que ya los hay sospecho.

DIEGO
¿Quién duda que los habrá?
Redondilla
Corred, señor, en los míos;
dejadlos muertos.

CHAVARRÍA
 ¿Qué haré?

CAPITÁN
Hablalle.

CHAVARRÍA
¿Cómo podré?

DURÁN
625
¿Ahora perdéis los bríos?

CAPITÁN
Redondilla
Señor, aquí a vuestros pies
se postra el buen Chavarría,
alférez de compañía
muy honrada, y que él lo es.
Redondilla
630
Vuestra Alteza le perdone.

DIEGO
¿Qué fue aquesto?

CHAVARRÍA
En el mesón
vi a su Alteza en ocasión,
que ella mi delito abone,
Redondilla
que me faltó un herreruelo.

DIEGO
635
¿Pensastes que era el ladrón?

CHAVARRÍA
Como vos me deis perdón,
lo diré.

ALEJANDRO
Doyle.

CHAVARRÍA
Pensélo.

ALEJANDRO
Redondilla
Si ladrón os prometí
llevar a Flandes, soldado,
640
Príncipe, estoy obligado
a hacerlo. ¿Iréis?

CHAVARRÍA
 Señor, sí.
Redondilla
Llevad allá un vizcaíno
que la palabra que dio
la cumplirá, o seré yo
645
del nombre que tengo indigno.
Redondilla
Y más, que no me arrepiento
de haberos ladrón llamado;
pero el herreruelo hurtado,
de otra manera le siento.
Redondilla
650
Y es que pintan a la fama
con un manto por despojos,
lleno de lenguas y ojos,
con que a ser eternos llama
Redondilla
a los hombres como vos,
655
y esta capa habéis de hurtar
donde os tengo de ayudar,
porque la hurtemos los dos,
Redondilla
que entre ladrones se piensa
que mejor del hurto escapa
660
cuando uno tira la capa
y otro queda a la defensa.
Redondilla
Y así, mientras vos quitáis
a la fama el herreruelo,
con hazañas del abuelo
665
cuyo valor imitáis,
Redondilla
cuando de él vayan honradas
manos que hizo tales Dios,
yo quedaré junto a vos
dando muchas cuchilladas.

ALEJANDRO
Redondilla
670
Fío que lo haréis así,
que os he cobrado afición
de ver ese corazón.

CHAVARRÍA
Según eso, el ladrón fui,
Redondilla
que os hurté la voluntad.

ALEJANDRO
675
Don Diego, adiós.

DIEGO
 Él os guarde.

ALEJANDRO
Las postas, Castro, que es tarde.

CASTRO
Aquí están; subid, picad.

 (Váyase muy humano con todos, y queden CHAVARRÍA y DURÁN, y entre MARCELA.)

MARCELA
Redondilla
Hanme dicho que te vas.

CHAVARRÍA
Por la posta, y sin espuelas.

MARCELA
680
¿Dónde?

CHAVARRÍA
 A quemar a Bruselas.

MARCELA
Y ¿déjasme?

CHAVARRÍA
¿Puedo más?
Redondilla
Durán, ¿pensáis ir a Flandes?

DURÁN
¿Eso dudáis?

CHAVARRÍA
 Pues habéis
de ir de espacio, bien podéis
685
-que en dos amigos tan grandes
Redondilla
esto y más suele pasar-
llevar a Marcela.

DURÁN
 Digo
que haré lo que debo a amigo.

CHAVARRÍA
Marcela, deja el llorar.
Redondilla
690
Ya sabes que yo no creo
en lágrimas de mujer
más que en el diablo, por ver
lo que en sus mudanzas veo.
Redondilla
No llores, que apenas yo
695
pondré al rocín los pies,
cuando...

DURÁN
 Calla, pues que ves
cuánta lealtad te guardó.
Redondilla
Parte, y déjame este cargo
de regalalla.

CHAVARRÍA
 Con tiento,
700
Durán.

MARCELA
Si tu ausencia siento,
dígalo mi llanto amargo.

CHAVARRÍA
Redondilla
Amarga tu vida sea
si tú lo sientes así.
El Príncipe aguarda allí,
705
que hacerme merced desea.
Redondilla
Adiós, Marcela.

MARCELA
Martín,
adiós.

DURÁN
Adiós, Chavarría.

CHAVARRÍA
Adiós, Durán. Prenda mía,
lealtad.

MARCELA
 ¿Que te vas, en fin?

CHAVARRÍA
Redondilla
710
¡Mas pensé que eran badanas!
Yo te aseguro que comas,
si de agua de olvido tomas
dos onzas por las mañanas.

 (En alto el SEÑOR DON JUAN, DON GABRIEL y DON RODRIGO.)

JUAN
Terceto
Si ya mis españoles han llegadoN
X
Nota del editor digital

«El siguiente pasaje de tercetos presenta errores en algunas de sus partes.»

,
715
¿qué importa que Ariscote y Abre huyesen?
Jamás nuevas como esta ha regalado
Terceto
mis oídos.

GABRIEL
 Ni es justo que te diesen
mil coronas del mundo más contento.

RODRIGO
Pues ¿cuál sería el suyo si te viesen?

JUAN
Terceto
720
Ya ni del Conde tengo sentimiento,
a quien ayuda el Duque fugitivo,
ni temo su rebelde pensamiento,
Terceto
ni al Casimiro, por la copia altivo
de su alemana gente, ni temiera
725
presente al César, a Alejandro vivo.

RODRIGO
Terceto
Si la fuga del Conde se entendiera,
¡qué bien su fuga y pasos se atajaran!

GABRIEL
¿Cuál hombre su malicia presumiera?
Terceto
Con capa y gorra salen; miran, paran,
730
pasean, hablan y, al tomar la puerta,
en no ser vistos de español reparan.

JUAN
Terceto
Siempre vi yo la de su pecho abierta.
Las cajas oigo, las trompetas suenan.

GABRIEL
Ya he visto una bandera descubierta.

JUAN
Terceto
735
Vamos, señores, que mis brazos penan
por abrazar los españoles brazos.

RODRIGO
De lágrimas los ojos se le llenan.

GABRIEL
¡Qué tiernos han de ser estos brazos!

(Tocan. Éntrense. Y salgan marchando los españoles en orden, que será toda la compañía, dos cajas, banderas y trompetas, mujeres y mochileros con ropa, con mucho cuidado, y entre ellos, muy roto, SALVADO, maltrapillo.)

VALLEJO
Terceto
¡Ay, muros del flamenco Lucemburque,
740
qué deseos costáis a aquestos techos,
pues no hay villano que la tierra surque
que para sus campañas y barbechos
mayor le tenga de la lluvia hermosa,
que dan del sol los cristalinos techos!

PEREA
745
¿Qué peregrino anduvo en la fragosa,
vivió de Argel la cárcel rigurosa,
que con gozo más raro y excesivo
llegue a su patria, que hoy a ti volvemos,
Flandes, a nuestro amor y sangre esquivo?

HEREDIA
750
¿Quién duda que por patria le tenemos,
más propia que la misma en que nacimos?
Sangre nos debe, y prendas le debemos:
aquí, sin barba, cual sabéis, venimos
los más de España, y en su guerra fiera,
755
las canas vemos donde el bozo vimos.

VALLEJO
Aquí, debajo la real bandera
del Castillo y León, del gran Felipe,
vierte su sangre el que su premio espera.

CARVAJAL
Aquí, porque en los cargos le anticipe,
760
con las armas a cuestas sufre el hielo,
y porque de sus glorias participe.

PEREA
Aquí nos toma prendas este suelo,
porque perdiendo el dedo, el ojo, el brazo,
nos va enterrando y deteniendo el cielo,
765
a cuál con el violento mosquetazo,
a cuál con la veloz abierta mina,
o con la punta del feroz picazo.

FONSECA
Muchos, a quien su misma estrella inclina,
se casaron en ti, y hijos tuvieron,
770
si Venus mira a Marte con faz trina;
y así, con causa sentimiento hicieron
de que el Rey les echase de la tierra
que extraña, por servirle, propia hicieron.

VALLEJO
No pesa tanto al español que encierra
775
mayor valor dejar el país extraño,
pues, en fin, por la paz deja la guerra,
como el dejar en tal peligro y daño
al valeroso Príncipe que adora,
y el ver que fue su vil promesa engaño.
780
Por darle vida, viene España ahora
al gran don Juan.

SALVADO
 ¡Qué hace de oraciones
esta codicia, que las manos dora!
¡Que es menester decir que estos pendones
vuelven a ver la sangre que han costado,
785
sino que estos bellacos belitrones
la palabra mil veces han quebrado,
y que viene el azote filipeño
a pagarles la letra de contado!
¡Por vida de los ojos de mi dueño,
790
que eres tú, mi Beatriz, que hoy Flandes vea
verdugo en mí si el de la vaina enseño!
Si hay en mi alojamiento chimenea,
no me adereces nada, porque quiero
cenarme dos flamencos en jalea.

 (Sale BEATRIZ, su dama de este, muy maltratada con capotillo y sombrero con una plumilla de gallo.)

BEATRIZ
795
Salvado amigo, el que vivió primero
en Flandes de robar ricos despojos,
en la codicia envaina el blanco acero;
no tú, que por mirar con buenos ojos
la honra de español, estás en cueros.

SALVADO
800
Déjate de eso, que me das enojos:
para estos marquesotes caballeros
se hicieron los vestidos y las galas,
que van a los asaltos los postreros;
para ellos son las plumas y las alas,
805
los colores celosos y los castos,
y para acá la pólvora y las balas;
para ellos los regalos y los gastos,
para ellos las copas y los oros,
para acá las espadas y los bastos;
810
ellos, con más colores que diez moros,
y acá, de pelear, cuerpo y vestidos
como los dominguillos de los toros.
Pues ¡Dios querrá...!

BEATRIZ
¿Qué pierdes los sentidos
en quimeras, Salvado, si en la guerra
815
han de ser los dichosos preferidos?
Tu mala dicha, tu opinión destierra;
jamás pretendes cosa que la alcances.

SALVADO
Madrastra para muchos es la tierra.

PEREA
Redondilla
Ya llega el señor don Juan.

HEREDIA
820
Decid, capitán, que el alba
del sol.

PEREA
Pues hacedle salva.
¡Ea, que señal nos dan!

 (Disparan dentro, y toquen cajas y trompetas, y salga el señor DON JUAN.)

JUAN
Romance (tirada)
¡Oh, señores españoles!
Todos sean bien venidos.

VALLEJO
825
¡Oh, Príncipe generoso!

JUAN
Dadme vuestros brazos, hijos.

PEREA
Los pies, heroico señor,
pues solo para serviros
debéis ahora a los nuestros
830
tantas leguas de camino.

JUAN
No los pies, dejad los pies.

HEREDIA
Pues las manos os pedimos;
llegaremos a la fama,
de vuestras manos asidos.

JUAN
835
Ni las manos es razón.
Tomad, españoles míos,
los brazos, que son más largos,
para apretaros y asiros.
No sé si padres os llame,
840
y sospecho que bien digo,
pues me alegro cual si viera
a mi padre Carlos Quinto.
No sé si es mejor hermanos,
que, según venís vestidos
845
del Felipe que servís,
en todos miro a Felipo.
Hijos, claro está que es justo,
pues en amor sois mis hijos,
y siendo el amor del alma,
850
en el alma habéis nacido.
Amigos os viene bien,
pues como buenos amigos,
a vuestro amigo acudís
cuando le veis en peligro.
855
Y todo será mejor,
pues padres, hermanos y hijos,
amigos, aquí tenéis
hijo, padre, siervo, amigo.
Como juntos os contemplo,
860
si Alejandro fuera vivo,
aquel mundo conquistara
que mis abuelos invictos.
Ya no tengo que temer
los rebeldes enemigos;
865
ni al conde Bosú en Bruselas,
ni en Augusta al Casimiro.
¿Tenéis salud, venís buenos?

TODOS
A tu servicio venimos.

JUAN
Famosos alojamientos
870
os tengo ya prevenidos,
refresco y pagas dobladas.

TODOS
¡Viva don Juan dos mil siglos!

JUAN
¡Viva Felipo, decid,
 soldados!

TODOS
¡Viva Felipo,
875
y don Juan de Austria su hermano!

GABRIEL
Ya ha llegado tu sobrino.

JUAN
¡Tanto bien junto! En albricias,
le doy a don Gabriel Niño
las dos niñas de estos ojos
880
y el diamante de este anillo.

RODRIGO
Ya de la posta se apea.

JUAN
Salgamos a recibillo.

RODRIGO
No hay para qué.

(Salen el PRÍNCIPE, CHAVARRÍA, y CASTRO.)

ALEJANDRO
 Vuestros pies,
Príncipe, señor y tío,
885
mande darme vuestra Alteza.

JUAN
Dadme los brazos, sobrino,
que quiero al alma llegaros.

ALEJANDRO
Perdón, mi señor, os pido;
que no me halló en Lombardía
890
el correo cuando vino,
porque con madama de Austria
estaba en Nápoles.

JUAN
 Digo
que de mi hermano y de mí
más la obligación ha sido.
895
¿Cómo queda?

ALEJANDRO
Buena queda;
y ella y yo, para serviros,
tan dispuestos como siempre.

JUAN
¡Oh amado Alejandro mío!
Día de mayor contento
900
no puedo decir que he visto.
Hablad a los españoles.

ALEJANDRO
Dadme esos brazos, amigos;
que pues los pies no pudieron
alcanzaros cuando os sigo,
905
bien es que los brazos puedan
con los abrazos que os pido.

VALLEJO
Aquí nos tenéis, señor,
y perdonad si venimos
con tal prisa, que esta vida
910
alas en los pies nos hizo.
No pudimos detenernos;
que por ligero y altivo
pintan al amor con alas.

ALEJANDRO
Estoy muy agradecido,
915
pues cuanto más presto fuera
vuestra venida a este sitio,
tanto más seguro está
esta vida por quien vivo.

PEREA
¿Es Chavarría?

CHAVARRÍA
Yo soy.

PEREA
920
¡Válate Dios, vizcaíno!

CHAVARRÍA
¡Oh buen capitán Perea!
Con el Príncipe he venido.

HEREDIA
Todos estamos acá.

CHAVARRÍA
¡Oh buen Heredia! ¡Oh Santiso!
925
¡Oh Lorenzana! ¡Oh Muñoz!

HEREDIA
¿Queda en Nápoles Tofiño?

CHAVARRÍA
Allá queda con Ribera,
alférez de don Francisco.
¡Con qué alegría y placer
930
los dos príncipes se han visto!

PEREA
Nosotros llorado habemos
con nuestro don Juan querido.

CHAVARRÍA
¿Quién no llora de alegría
de ver que a los enemigos
935
se les quita de las manos
el hijo de Carlos Quinto?
¡Vive Dios, que he de hacer cosas,
que Persia olvide a Zopiro,
Grecia a Ulises, Roma a Horacio!

PEREA
940
¡Martín!

CHAVARRÍA
Que ya soy martillo.

JUAN
Alójese aquesta gente.

SALVADO
Beatriz, descoge ese lío,
y saca sábanas limpias.

BEATRIZ
¿Hay algo en él que esté limpio?

SALVADO
945
Allá, con los marquesotes
se extienden flamencos ricos;
mas que me den algún horno.

BEATRIZ
Si eres trapo, harás tu oficio.

 (Tocan.)

JUAN
¡Ea, a alojarse, soldados!
950
Y vos, cenaréis conmigo.

 (Todos se entren, tocándose las cajas y las trompetas, y digan: ¡Viva Felipo y don Juan!)

Acto II

 (Sale MARCELA, en hábito de paje, y DURÁN.)

DURÁN
Redondilla
Hoy el fin de tu fatiga,
Marcela amiga, ha llegado,
y hoy la mía ha comenzado
por llegar, Marcela amiga.
Redondilla
955
En los flamencos Países
estás; bien puedes besar,
como quien sale del mar,
la misma tierra que pises.
Redondilla
Mas ¡ay de mí, que en la tierra
960
diré que vengo a pasar
más tormenta que en el mar,
pues que de ti me destierra!
Redondilla
Y hoy llegarás a los brazos
de tu alférez, prenda mía,
965
hoy Martín de Chavarría
te dará tiernos abrazos;
Redondilla
y hoy, con envidia de ver
las tórtolas en su nido,
me matará el bien perdido
970
en el ajeno placer.

MARCELA
Redondilla
Durán, deja esas razones,
pues que ya en Flandes estamos.
Basta que una vez erramos,
que pueden mucho ocasiones.
Redondilla
975
Ya que en ti faltó amistad,
y en mí defensa faltó,
y ni tú, Durán, ni yo
duramos en la lealtad.
Redondilla
Cese aquí tu atrevimiento,
980
porque el alférez no entienda
que guardaste mal la prenda.

DURÁN
Sabe el cielo que lo siento;
Redondilla
y pues el verme contigo
tanto me pudo obligar,
985
peligro corre el fiar
una mujer a un amigo.

MARCELA
Redondilla
Si en ti no viera osadía...

DURÁN
Si en ti no hubiera hermosura...

MARCELA
Si en ti hubiera compostura...

DURÁN
990
Si en ti hubiera más porfía...

MARCELA
Redondilla
Si vieras la obligación...

DURÁN
Si tú a la tuya acudieras...

MARCELA
Si tú no me persuadieras...

DURÁN
Si yo no hallara ocasión...

MARCELA
Redondilla
995
Si miraste el amistad...

DURÁN
A mí engañóme el amor.

MARCELA
No hay amor donde hay honor.

DURÁN
Ni donde hay mujer, lealtad.

MARCELA
Redondilla
Que amor, en fin, los forzó,
1000
todos por disculpa dan.

DURÁN
Eso aprendimos de Adán,
la mujer nos engañó.

MARCELA
Redondilla
También diré yo por ti,
si tú le imitas a él,
1005
que la serpiente cruel
solo me engañara a mí.

DURÁN
Redondilla
Gente viene.

MARCELA
¿Quién serán
tantos soldados en tropa?

DURÁN
Peligro corre la ropa.

MARCELA
1010
¡Si son flamencos, Durán!

 (Salen el DUQUE DE ARISCOTE y soldados con arcabuces.)

SOLDADO
Redondilla
Españoles son, ¿qué dudas?

ARISCOTE
¡Daos a prisión o a la muerte!

DURÁN
Yo me doy, capitán fuerte.

ARISCOTE
¿Cómo la espada desnudas?

DURÁN
Redondilla
1015
Por no rendirla envainada.

ARISCOTE
¿Español, en fin?

DURÁN
 Sí soy.

ARISCOTE
¿Eres espía?

DURÁN
 Antes, hoy
pongo fin a mi jornada
Redondilla
con este paje que ves,
1020
que vengo de Italia aquí.

ARISCOTE
Qué intenta don Juan, me di.

DURÁN
Allá lo sabréis después;
Redondilla
que si de su campo fuera,
yo sé que aquí no me hallaras.

ARISCOTE
1025
Venga cuerda.

DURÁN
Aunque inventaras
aquella máquina fiera
Redondilla
que dio la muerte a Perilo.

ARISCOTE
¿Fíaste, español, en serlo?

DURÁN
No, sino por no saberlo,
1030
más que por ser nuestro estilo.
Redondilla
¿No echas de ver en los dos
que acabamos de llegar?

ARISCOTE
Que es así me has de jurar.

DURÁN
Por Dios juro.

ARISCOTE
 No por Dios.

DURÁN
Redondilla
1035
Pues ¿por quién?

ARISCOTE
 Por la vida
de don Juan, que el español,
como el indio adora al sol,
la tiene del alma asida.
Redondilla
Tanto su vida celebran,
1040
que mil veces que por Dios
juren, no lo cumplen dos,
y a don Juan nunca lo quiebran.

DURÁN
Redondilla
Juro, señor, por la vida,
del señor don Juan...

ARISCOTE
¡Qué amor!
1045
Ausente siempre el señor,
esto no se les olvida.
Redondilla
¿Qué juras?

DURÁN
Que llego aquí
en este punto.

ARISCOTE
 Y lo creo;
mas porque servir deseo
1050
la prenda que reina en mí,
Redondilla
por ser la primera presa,
a Bruselas los llevad;
que también mi libertad
está de sus ojos presa.
Redondilla
1055
A madama los daréis.

SOLDADO
Caminad.

MARCELA
 ¡Qué justo pago!
¡Toda en llanto me deshago!

DURÁN
(¡Ah, cielos! ¡Qué bien me hacéis,
Redondilla
venturosa prisión mía!,
1060
que así la puedo llamar,
pues ya no podrá gozar
a Marcela Chavarría,
Redondilla
ni, por más que se alborote,
culpar en nada a Durán.
1065
¿Quién es este capitán?)

SOLDADO
Es el duque de Ariscote.

 (Llévenlos presos uno o dos soldados. Entran el CONDE BOSÚ, general flamenco, el MARQUÉS DE ABRE y soldados.)

BOSÚ
Octava real
¡Por Dios que si al principio corresponde
el fin de aquesta empresa, que es bien triste!

ARISCOTE
Pues ¿qué hay de nuevo en ella, señor Conde?

BOSÚ
1070
Que vino la canalla que temiste
que el valor muestran.

ARISCOTE
 ¿Qué le muestran? ¿Dónde?

BOSÚ
Donde el flamenco nuestro le resiste;
que animados del príncipe de Parma,
por Roremonda van tocando alarma.

ARISCOTE
Octava real
1075
¿A Roremonda han ido?

ABRE
¿Cómo han ido?
A Roremonda dicen que han tomado,
y qe el de Barlamón caudillo ha sido,
y que toda la gente han degollado.

ARISCOTE
¡Ah, cielo a nuestro daño endurecido,
1080
sordo a las quejas del flamenco Estado!

BOSÚ
A lo menos del Rey tenedlas grandes,
pues que los españoles vuelve a Flandes.

ABRE
Octava real
¡Que aquí volviese esta canalla infame,
habiéndola Felipe derramado
1085
por Italia!

ARISCOTE
 Su sangre se derrame,
que ya todo remedio es excusado.

ABRE
Culpa tenéis de que don Juan los llame,
habiéndolos de aquí Filipo echado.
Era un solo español; no le sufristes,
1090
y ¿sufriréis los que tan lejos vistes?
Octava real
Gobernaba don Juan estos Estados;
tratastes mal su casa y su respeto,
andábades por puntos alterados,
y el vulgo, por los Grandes inquieto;
1095
con este miedo, a verse más vengados,
vuelven los españoles, en efeto,
porque quien se detiene, si se altera,
antes que lo comience es bien que muera;
Octava real
que nunca a la República romana
1100
tanto daño la hiciera Catilina
si a Cicerón creyeran, y temprana
llegara a tanto mal la medicina.
¡Oh, cuánto importa la prudencia cana
cuando la juventud se determina!
1105
Ya es hecho: ¡Muera España! ¡Vive el cielo,
que por sangre española brama el suelo!

ARISCOTE
Octava real
Antes que un español mi vida tase,
antes que un español leyes me ponga,
antes que un español mis puertas pase,
1110
antes que un español me descomponga,
antes que un español mi hacienda abrase,
antes que un español se me anteponga,
antes que un español mi cuello oprima,
tendré los montes de Sicilia encima.

ABRE
Octava real
1115
Pues si sufriere yo que me adelante,
pues si sufriere yo que me desuelle,
pues si sufriere yo que hablando espante,
pues si sufriere yo que me atropelle,
pues si sufriere yo verle arrogante,
1120
pues si sufriere yo que a Flandes huelle,
pues si sufriere yo ver su gobierno,
tendré sobre los hombros el infierno.

BOSÚ
Octava real
Pues primero, español, que a Flandes andes;
Pues primero, español, que a Flandes vengas,
1125
Pues primero, español, que a Flandes mandes,
Pues primero, español, que a Flandes tengas,
Pues primero, español, que estés en Flandes,
Pues primero, español, que nos convengas,
Pues primero, español, que a Flandes goces,
1130
el mismo sol derribarás a coces.

ARISCOTE
Octava real
¿No tienes veinte y cinco mil soldados?

BOSÚ
Esos alista el escuadrón que marcha
por los bosques, las selvas y los prados,
que el pardo enero de su plata escarcha.

ARISCOTE
1135
Acomete a don Juan.

BOSÚ
Si los nevados
montes que baña de su pura escarcha
el Apenino en medio se pusieran,
la sangre de español acometieran.

ABRE
Octava real
¿Adónde irás?

BOSÚ
A Gibelú deseo,
1140
tres leguas de Anamur y de su campo;
que si al principio gano algún trofeo,
a su arrogante lluvia pondré escampo.

ARISCOTE
Pues marche el campo a Gibelú.

BOSÚ
Ya veo
que en su dura cerviz mi nombre estampo.

ABRE
1145
¡Viva nuestra amistad!

BOSÚ
 Dad voces grandes.

ARISCOTE
¡Por tu mal, español, volviste a Flandes!

 (Éntrense. Y salga madama ROSELA, flamenca, y ADOLFO, su hermano.)

ADOLFO
Redondilla
No ha de haber ¡viven los cielos!,
en mi casa hombre español.

ROSELA
Paso, hermano, que del sol
1150
tendré, hermano, menos celos.

ADOLFO
Redondilla
El Duque se los presente
a quien le diere más gusto;
que presente que no es justo,
mejor es tenerle ausente.

ROSELA
Redondilla
1155
Pues si el duque de Ariscote
honrarme en esto procura,
¿no será poca cordura
que de descortés me note?
Redondilla
Si porque servir profesa
1160
mi honor con tal cortesía,
dos españoles me envía,
los primeros de esta empresa,
Redondilla
¿se ha de juzgar por error
y volvérselos a enviar?
1165
¿Con qué podréis disculpar
el que hacemos a su honor?

ADOLFO
Redondilla
¿Españoles en mi casa?
Pintado... ¡Por Dios bendito!
¿Qué es pintado? Solo escrito,
1170
de puro enojo me abrasa.
Redondilla
¿Cómo un nombre tan odioso
en Flandes, quieres, hermana,
que oiga por tarde y mañana?
¡Estoy loco, estoy furioso!
Redondilla
1175
¡Salgan luego!

ROSELA
 ¡Adolfo, paso!,
que no son huéspedes, no;
esclavos son.

ADOLFO
 ¡Alto! Yo
me iré de casa. ¿Hay tal caso?

ROSELA
Redondilla
Si tanto los aborreces,
1180
no es bueno que aquí los tengas;
pues que en tenerlos te vengas,
atorméntalos mil veces.

ADOLFO
Redondilla
Lo que ningún caballero
en Flandes puede sufrir,
1185
Rosela, ¿se ha de decir
de vuestro hermano el primero?
Redondilla
No he de entrar a veros más.
No vendré más a esta casa.
Cólera infernal me abrasa.

ROSELA
1190
Oye, espera; ¿adónde vas?
([Vase, y queda sola.])
Soneto
Españoles gallardos, norabuena
volváis a Flandes, que esta vida sola
es oro que en las vuestras se acrisola,
cuyo escudo español Flandes cercena.
1195
El nombre de español, ¡qué dulce suena!
¡Qué briosa nación es la española!
¡Qué bien armado, desde el pie a la gola,
parece el dueño de mi dulce pena!
Matóme un español. ¡Ay! Si dijese
1200
quién me mató, sin duda el alma, en calma,
de gloria los sentidos suspendiese.
Alta esperanza fue sobre una palma;
mas cuando el cuerpo nunca el fruto viese,
basta, señor don Juan, gozarte el alma.

(Entre MARCELA.)

MARCELA
Redondilla
1205
Estacio, madame bella,
me dijo que me llamabas.

ROSELA
¡Ay, español! ¿Dónde estabas,
siendo de mi sol estrella?

MARCELA
Redondilla
Escondido del furor
1210
de Adolfo, tu airado hermano.

ROSELA
Es un rebelde villano,
que no tiene a España amor.

MARCELA
Redondilla
¿Y tú le tienes a España?

ROSELA
¿No le merece ese nombre?

MARCELA
1215
No hallarás en Flandes hombre
de tu opinión.

ROSELA
¡Cosa extraña!
Redondilla
Envidia debe de ser
de esta famosa nación,
pues yo muero de afición
1220
y soy de este parecer.

MARCELA
Redondilla
Tienes, Rosela, buen gusto,
buena elección y deseo.

ROSELA
En un español me veo
que le viene el alma al justo;
Redondilla
1225
tanto, que si se vendiera
un español corazón,
para engastar mi afición
por él hasta el alma diera;
Redondilla
y porque creas mi pecho,
1230
mira, Marcela, el tocado
con cintas rojas atado
y de sus colores hecho;
Redondilla
pues la banda carmesí,
porque en público no puedo
1235
traerla, por justo miedo
de lo que hicieran de mí,
Redondilla
aquí la traigo escondida
y por el pecho terciada.

MARCELA
¿Que eres tan aficionada
1240
a España?

ROSELA
 ¡Ay, que estoy perdida!

MARCELA
Redondilla
¿Quién de tantos españoles
te ha infundido esa afición?
¿Es capitán, es barón?

ROSELA
Es solo entre tantos soles.
Romance (tirada)
1245
Yo estaba, español amigo,
en un sarao en Bruselas,
vestida de verde un día,
con otras madamiselas
mirando los españoles,
1250
llenos de sedas y telas,
que vi cubiertos mil veces
de petos y de escarcelas,
libre de amor, que es amor
gran maestro de cautelas,
1255
y sabía yo de coro
sus tragedias y novelas,
cuando entró el león de España
-pienso que mi mal recelas-,
pareciendo entre mil grandes
1260
nave con viento en las velas,
o como la galeaza
entre humildes carabelas,
y con los mirtos humildes
las olorosas canelas.
1265
Miró por entrambas partes
las dos líneas paralelas
de mil damas que excedían
Porcias, Julias y Isabelas.
Viome, o fueron mis desdichas,
1270
vile yo y imaginélas.
Tomó mi almohada y dijo:
“Días ha que me desvelas.”
Respondíle: “No soy yo,
águila, el sol a quien vuelas,
1275
que a tu amor, por gusto mío,
tengo puestas centinelas;
si quieres que se las diga,
dime mil cosas, dirélas
a la dichosa a quien amas,
1280
y del mismo cielo celas.”
Mas, tierno, me replicó:
“Tú sola mi vida asuelas,
y en la red de tu cabello
me aprisionas y encarcelas.
1285
No me dejes por soldado,
que la gola y esquinelas
me sabrá quitar amor
como de mi mal te duelas,
que también en ti me agradan
1290
estas tocas y arandelas
como las que en lanzas llevo
en el ristre por las telas;
no me respondas, ingrata,
si con tu honor te arrodelas,
1295
que el oro de aquesta fe
puede estar a mil copelas.”
Temblando, dije: “Don Juan,
si son palabras trainelas,
y me engañas, te suplico
1300
que de mi honor te conduelas;
yo te querré, si es verdad,
como a tu amor me compelas,
que han de ser las voluntades
dos acordadas vihuelas;
1305
pero no será razón
que al calzarte las espuelas
no estimes en una pluma
tu palabra y mil Roselas.”
“Por quien soy”, me dijo entonces,
1310
“que si de estos te rebelas,
que ponga esferas de mundos
de tus chapines por suelas.”
Creílo, y fuese, y quedé
tan triste, que me amartelas
1315
solo en ver que eres de España
y que a ser su sombra anhelas.
Como estos se rebelaron,
mis esperanzas dejélas
al viento, mas hoy querría
1320
que mi pobre nave impelas,
y que me des un remedio,
pues con verte me consuelas;
que bien sabrás, si de amor
aprendiste en las escuelas.

MARCELA
Redondilla
1325
De tu pasión me ha pesado,
no porque tu pensamiento
pase la región del viento
y haga centro al sol dorado;
Redondilla
que bien mereces del sol
1330
abrazar los claros rayos,
y que a tus dulces desmayos
se humane el rayo español.
Redondilla
Solo me pesa de verte
donde no le puedas ver,
1335
pues ya te mostró querer,
y prosiguiera en quererte.
Redondilla
Pero si tienes amor,
que es pasión que nunca teme,
como el amante se extreme
1340
en hacer rostro al temor,
Redondilla
yo te sacaré de aquí
y al campo te llevaré.

ROSELA
Al campo, ¿cómo?

MARCELA
 Yo sé
remedio.

ROSELA
El remedio di.

MARCELA
Redondilla
1345
Vestidos de labradores
saldremos de la ciudad.

ROSELA
Será grande libertad.

MARCELA
Amor las hace mayores.
Redondilla
Llevaremos a vender,
1350
donde está el señor don Juan,
fruta, huevos, vino o pan.

ROSELA
¡Amor, grande es tu poder!

MARCELA
Redondilla
Y yo, dando algún lugar
que el señor don Juan te vea,
1355
le diré, si te desea,
cómo te podrá gozar...
Redondilla
Digo, cómo hable contigo;
que eso de gozar, allá
entre vosotros se hará,
1360
que no es menester testigo.

ROSELA
Redondilla
Ahora bien, esto es amor,
mi alma a don Juan adora;
yo iré como labradora,
y tú como labrador.
Redondilla
1365
Mil barcas van por el río
de la Sambra o de la Mosa,
que bañan la populosa
villa de Anamur; confío
Redondilla
en amor y en el disfraz,
1370
que como nos embarquemos
con secreto, llegaremos
al campo de España en paz.

MARCELA
Redondilla
Bien dices, que en una barca
nos podrá ver menos gente
1375
de Bruselas, hasta el puente
donde la común se embarca;
Redondilla
y así podremos decir
que somos del país de Lieje.

ROSELA
Amor ver el fin me deje.

MARCELA
1380
¿Cuándo podremos salir?

ROSELA
Redondilla
Cuando las sombras funestas
echen la cortina al sol.

MARCELA
Pues vamos.

ROSELA
¡Ay, español,
qué de lágrimas me cuestas!

 (Vanse. Entre el SEÑOR DON JUAN, el PRÍNCIPE y el CONDE DE BARLAMÓN y soldados.)

JUAN
Redondilla
1385
Daros tengo mil abrazos,
señor Conde.

BARLAMÓN
Ese favor,
serenísimo señor,
es de nuestros pechos lazos;
Redondilla
con ellos prendéis los cuellos,
1390
con ellos aprisionáis.

JUAN
Que victorioso volváis
merece honraros con ellos.
Redondilla
¡Brava jornada se ha hecho!

ALEJANDRO
Cierto que en principio igual
1395
es evidente señal
del fin que alegre sospecho,
Redondilla
y bastaba ir la persona
de tan gallardo soldado.

BARLAMÓN
Que ese sol su luz me ha dado
1400
es lo que el servicio abona,
Redondilla
porque quien os imitaba,
gran Alejandro Farnesio
-más digno del templo efesio
que la maravilla octava-
Redondilla
1405
y de la escuela salía
de su Alteza, iba seguro
de la corona del muro
que el rebelde pretendía.
Redondilla
Degollé mil hombres viles,
1410
porque en aquesta ocasión,
¿quién no será Telamón
en Agamenón y Aquiles?
Redondilla
A Palante, hijo de Evandro,
miro en el señor don Juan,
1415
y en vos, fuerte capitán,
otra vez miro a Alejandro.
Redondilla
Cargad sobre esta victoria
las que ya os esperan grandes;
que el pacificar a Flandes
1420
se deberá a vuestra gloria.
Redondilla
A España honraréis por madre,
y Felipe, en testimonio,
gozará su patrimonio,
mayorazgo de tal padre.

JUAN
Redondilla
1425
Señor conde Barlamón,
su Majestad tiene imperio,
que de este al otro hemisferio
no parte jurisdicción.
Redondilla
Por la tierra de Felipe,
1430
por islas y mar profundo,
una vuelta se da al mundo
sin que de otra participe;
Redondilla
y aunque tiene tal riqueza,
y tantos reinos que doma
1435
con sus plantas, más que Roma,
que fue del mundo cabeza;
Redondilla
aunque el indio le da en Chile
oro puro, y el cristal
del Sur perlas y coral,
1440
y ámbar que España destile;
Redondilla
estos Estados de Flandes
estima en más, como prenda
del vínculo y encomienda
de dos Príncipes tan grandes.
Redondilla
1445
Rebeláronse, intentó
sosegarlos; vine aquí,
leyes y perdón les di;
los españoles sacó.
Redondilla
Volviéronse a rebelar,
1450
volvieron los españoles;
bajó el enemigo, y dioles
ocasión de pelear,
Redondilla
y enviándolos con vos,
a Roremonda han vencido
1455
y librado al oprimido,
de que doy gracias a Dios.

 (Entra PEREA.)

PEREA
Redondilla
Porque vuestra Alteza crea
la intención del de Bosú,
ya ha tomado a Gibelú.

JUAN
1460
¿Es eso cierto, Perea?

PEREA
Redondilla
Tres leguas solas está
de vuestras Altezas.

ALEJANDRO
 Creo
que ha visto nuestro deseo.

JUAN
¿Que a tanto se atreve ya?

PEREA
Redondilla
1465
Muy bueno es eso. Si alista
veinte y cinco mil soldados,
que cubren los verdes prados
con la sombra.

ALEJANDRO
¡Hermosa vista!
Redondilla
Señor, ¿qué habemos de hacer,
1470
tan cerca tanto enemigo?

JUAN
Sobrino, darles castigo
e irlos a reconocer.

ALEJANDRO
Redondilla
Pues con una compañía
de caballos yo me ofrezco,
1475
si aquesa merced merezco.

JUAN
Vos sois la persona mía,
Redondilla
y así, no os toca, sobrino,
ese peligro, aunque honrado;
pero escoged un soldado
1480
que de este cargo sea digno.

ALEJANDRO
Redondilla
Pues vayan los capitanes
Sancho Beltrán de la Peña,
que tanto valor enseña,
y Heredia.

JUAN
 Son dos Roldanes.

ALEJANDRO
Redondilla
1485
Ea, pues, marche la gente
poco a poco.

JUAN
Yo querría,
para que la infantería
llegue a tiempo conveniente,
Redondilla
que vamos de rato en rato
1490
haciendo alto.

ALEJANDRO
Bien será.

JUAN
¡Oh España, en qué punto está
darte honor el tiempo ingrato!
Redondilla
¡Cielos, haced que anticipe
a César en hechos grandes,
1495
para que se afirme a Flandes
la corona de Felipe!

 (Váyanse. Y salgan soldados de infantería, como que han sabido del enemigo: CHAVARRÍA, PERALTA y HEREDIA.)

PERALTA
Redondilla
Buenas nuevas os dé Dios,
que, en fin, baja el enemigo.

HEREDIA
¡Vive Dios, Peralta amigo,
1500
que le he visto como a vos!

CHAVARRÍA
Redondilla
Brava gente habrá juntado,
pues que se atreve tan presto.

HEREDIA
Era intento presupuesto,
y viose presto formado,
Redondilla
1505
con mil diversas maneras
de alemanes y valones,
franceses y borgoñones,
mira al Sambra las riberas;
Redondilla
y aunque se suenan que vienen
1510
veinte y cinco mil soldados
de esta gente y los Estados,
tanto regocijo tienen
Redondilla
los españoles, que han hecho
fiestas y banquetes grandes.

PERALTA
1515
Furiosos vuelven a Flandes,
vengar quieren el despecho
Redondilla
¡Por vida de Chavarría!
Que nos contéis el asalto
de Roremonda.

CHAVARRÍA
Aunque falto
1520
de lengua, no en cortesía;
Redondilla
todos quedan degollados.

HEREDIA
¿Cómo pasó?

CHAVARRÍA
Dadme atento
oído, si os doy contento.

PERALTA
Y nos dejáis obligados.

CHAVARRÍA
Romance (tirada)
1525
Luego que a Flandes volvieron
los españoles que estaban
alojados por Milán
y en otras partes de Italia
a dar socorro a la vida
1530
del invicto don Juan de Austria,
hijo del gran Carlos Quinto,
y hermano del rey de España,
sobre lo que hacer debían,
él y el príncipe de Parma
1535
y otros caballeros entran
en consejo una mañana.
Socorrer a Roremonda,
que por los nuestros estaba,
y del rebelde oprimida,
1540
de acuerdo de todos tratan.
Al conde de Barlamón
para General señalan
de la gente más famosa
que ciñó en Flandes espada;
1545
porque con el gran deseo,
y ser la primera hazaña
de briosos por la tierra,
señalaban las estampas.
Nombraban por capitanes
1550
de esta famosa jornada
al buen Pedro de Vallejo,
que sargento mayor llaman,
don Alonso de Monsalve
Reinoso, Heredia, Zambrana,
1555
Beltrán, don Vasco de Acuña,
don Juan Manrique de Lara,
Luis Ponce, Santa María,
Becerra, Amador, Peralta,
Ortiz, Acosta y Perea,
1560
honra de Madrid, su patria,
el castellano Olivera,
Bernardo de Castro, Anaya,
Juan de Vallejo, Aguilar,
Contreras y otros que calla
1565
más mi falta de memoria
que la de su nombre y fama.
Aquel Castro, hermano ilustre
del conde de Lemos, se arma
de los roeles azules
1570
que piensa teñir en grana,
que la sangre ha de teñirlos
puesto que en campos de plata
los trae la Casa insigne
de Andrada, Sarria y Villalba.
1575
Juntos llegaron, en fin,
a la referida plaza,
con miedo de ser sentidos,
sordas trompetas y cajas.
Mas una mañana el cielo,
1580
como es tan grande su capa,
a todos, con una niebla,
les arrebozó las caras,
dieron dentro de sus trincheas
sin sentirse las escuadras,
1585
de suerte, que no se ha visto
tan espantosa matanza.
Degollámoslos a todos,
que apenas hombre se escapa
que dé la nueva en Bruselas
1590
a la rebelde canalla;
que como los españoles
con hambre de sangre estaban,
y a la memoria traían
la burla, escarnio y venganza
1595
de los rebeldes Estados
cuando de ellos los echaban,
como el segador espigas
iban cortando gargantas.
El varón que estaba dentro
1600
dando a Dios eternas gracias
de ver degollar la gente
que sitiaba sus murallas,
hizo muestras de alegría,
la artillería dispara;
1605
mas no nos hizo banquetes
ni brindó más que con agua,
porque había muchos días
que por no rendir la plaza
comía caballos, perros
1610
y otras sabandijas varias.
Luego el capitán Lezcano
al de Barlamón despacha
con la buena nueva, a quien
el Sol de Austria y el de Parma
1615
dieron dos cadenas de oro,
y a mí el Príncipe unas armas
con que honraré mi solar,
si Dios me vuelve a Vizcaya.

 (Tocan dentro. Grita: “¡Que viene el enemigo! ¡Linda nueva!”

OTRO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Que baja el Conde y que batalla pide!
1620
¿Qué aguardas, gran señor? ¡Cierra armas, guerra!

PERALTA
Oíd el alegría de la gente
porque dicen que viene cerca el Conde
y trae veinte y cinco mil soldados.

CHAVARRÍA
¿Qué importa veinte y cinco, cuando quepan
1625
a veinte y cinco por un hombre nuestro?
El que no sintiere con aliento
de matar veinte y cinco rebelados
échemelos acá y serán cincuenta.

PERALTA
¡Famoso vizcaíno!

HEREDIA
Es como un Héctor,
1630
trabado, fuerte, sufridor, soberbio,
hombre de bien y bueno para amigo.

 (Entran SALVADO, maltrapillo, y BEATRIZ.)

SALVADO
Romance (tirada)
El Conde viene, ¡oh, qué lindo!
Dame mis armas, Muñiz;
será mi espejo de armar
1635
la mi querida Beatriz.
Mirarme quiero en sus ojos
y matar luego un cahíz
de estos bellacos gallinas.

BEATRIZ
Menos bravatas, lombriz,
1640
que eres un triste gazapo.

SALVADO
¿Cómo es eso, fregatriz?
¿No soy un Héctor de España
y un Hércules de Alcañiz?
¿No soy el más estimado
1645
de mi capitán Rüiz
porque a mosiur Gazpirría
le corté media cerviz?

BEATRIZ
Sí, pero mucho pareces
hecho de alguna raíz.

SALVADO
1650
¡A mí, que por ser hidalgo
tengo armas, timbre y telliz!

BEATRIZ
¿No te miras, trapo de horno?

SALVADO
¡Reclamo de codorniz,
mas que vienen por ti luego
1655
hisopo y sobrepelliz!

BEATRIZ
Pues dime, ¿hay de más colores
papagayo o chamariz,
que estas tus calzas y cuera?

SALVADO
¡Oh, figura de tapiz!
1660
¡Mal haya el que tantos años
te dio su vino y maíz,
su perejil y su carne!

BEATRIZ
Quedo, mi Salvado Ortiz;
quedo, candil de mis ojos,
1665
mi orozuz, mi regaliz,
que cuando te digo zape,
entonces te digo miz.

SALVADO
Hablara yo para el jueves,
¡oh mi tutora o tutriz,
1670
más manida entre mis brazos
que entre el azor la perdiz!
Hoy me visto, por tu gusto,
de tu color y matiz,
y te hago, a mojicones,
1675
de Flandes emperatriz;
que con solo tu favor
tengo de ser tan feliz,
que de mi voz tiemble el moro,
y el turco de mi nariz.

(Entren madama ROSELA, labradora, con un rebozo, y MARCELA, labradora, con unas cestillas.)

MARCELA
Redondilla
1680
A buen tiempo hemos llegado.

ROSELA
Lindo tiempo hemos traído.

MARCELA
Dicen que el Conde ha salido
y que está en campaña armado.

ROSELA
Redondilla
Los españoles se alteran,
1685
las armas limpiando están;
mal venderemos el pan
si dicen que los esperan.

MARCELA
Redondilla
De españoles no hay pensar
que eso les quita el valor;
1690
que nunca comen mejor
que cuando han de pelear.

ROSELA
Redondilla
Allí hay un corrillo.

MARCELA
 ¡Ay, triste,
que un alférez está allí
que me conoce!

ROSELA
¡Ay de mí!
1695
¿Tan presto en amigos diste?

MARCELA
Redondilla
(¡Ay, querido vizcaíno!
El agravio que te he hecho
quita las fuerzas del pecho,
ya de tus brazos indigno.
Redondilla
1700
¡Ah! ¡Quién le pudiera hablar!
Pero ¿por qué no podré?
Pero si digo el porqué,
por él me puede matar;
Redondilla
mas no lo sabrá.) ¡Ah, señores!
1705
¿Hay alguien que compre pan?

PERALTA
¡Qué aprisa vienen y van
estos nuestros labradores!

MARCELA
Redondilla
¿Hay quien quiera el pan sabroso,
limpio y blanco? (Si le hiciera
1710
mi lealtad, poco lo fuera.)

HEREDIA
¡Galán flamenquillo!

PERALTA
 ¡Hermoso!

CHAVARRÍA
Redondilla
(¡Válame Dios! ¿Qué estoy viendo?
¡Cielos! ¿No es esta Marcela?)

HEREDIA
¡Pues no es mala la mozuela
1715
que va por allá vendiendo!

CHAVARRÍA
Redondilla
Peralta... Heredia...

PERALTA
¿Qué hay?

CHAVARRÍA
Que os vais los dos, os suplico.

HEREDIA
¿Habráos picado?

CHAVARRÍA
 Tantico.

PERALTA
Adiós.

 (Vanse HEREDIA y PERALTA.)

CHAVARRÍA
Estando en Duay,
Redondilla
1720
me parece que te vi;
espía debes de ser.

MARCELA
Espía de este placer
que hoy vengo a buscar en ti.

CHAVARRÍA
Redondilla
¿Eres Marcela?

MARCELA
¡Ay, mi bien!

CHAVARRÍA
1725
Dame esos brazos.

MARCELA
¡Y el pecho!
(Aunque la traición que he hecho,
pienso que las almas ven.)

CHAVARRÍA
Redondilla
¿Cuándo viniste?

MARCELA
 Después
que en Italia me dejaste;
1730
a quien tú me encomendaste
me regaló.

CHAVARRÍA
Hidalgo es.

MARCELA
Redondilla
(¡Pluguiera a Dios, ¡ay honor!,
que menos fuera el regalo;
que el mucho regalo es malo,
1735
que obliga y que engendra amor!)
Redondilla
En fin, me trajo Durán
a Flandes.

CHAVARRÍA
No hay tal amigo.

MARCELA
Mas dio con él y conmigo
un flamenco capitán;
Redondilla
1740
y aun nos dijeron allí
que era el duque de Ariscote.

CHAVARRÍA
¿Prendiólo?

MARCELA
 No te alborote;
prendiólo, y con él a mí.
Redondilla
A Bruselas nos llevaron.

CHAVARRÍA
1745
Y ¿está cautivo?

MARCELA
 Allá queda,
sin que remediarlo pueda.

CHAVARRÍA
Pues ¿cómo a ti te libraron?

MARCELA
Redondilla
Vengo con una invención
que de espacio has de saber.

CHAVARRÍA
1750
¡Que viniesen a prender
a Durán por mi ocasión!
Redondilla
¿Eso se sufre, Martín?
No, ¡por Dios! Yo libre vivo,
y el amigo está cautivo;
1755
a Bruselas voy, en fin.
Redondilla
Marcela, adiós.

MARCELA
 ¿Estás loco?
¿De esta suerte me recibes?

CHAVARRÍA
Marcela, engañada vives
si mi honor tienes en poco.
Redondilla
1760
En llegándome a amistad,
no hay sangre, mujer ni amor,
y más cuando soy deudor
de tan notable lealtad.
Redondilla
Pediré salvoconducto,
1765
venderé lo que he ganado,
si en Roremonda he sacado
de este despojo algún fruto,
Redondilla
y a Durán rescataré.

MARCELA
¡Oye, escucha!

CHAVARRÍA
 No hay conmigo
1770
mujer ni amor, si hay amigo.

 (Váyase.)

MARCELA
(No te mereces esa fe.
Redondilla
¡Qué propio humor vizcaíno!
¿Cómo, sin darme una mano?
¿Este quiero y amo en vano?
1775
¿Cómo a tal desdén me inclino?
Redondilla
Mas bien es que no me quiera.
¡Extraña desdicha mía!)
¿Compra el pan?

SALVADO
 (Llegar querría;
la villaneja me altera.)
Redondilla
1780
¿Vendéis el pan?

ROSELA
Sí, señor.

SALVADO
¿De dónde sois?

ROSELA
 Del país
de Lieje.

SALVADO
 Mejor venís
 para que os compren...

ROSELA
¿Qué?

SALVADO
 Amor.

BEATRIZ
Redondilla
¡Cómo! ¿Delante de mí,
1785
bergante, has de requebralla?

SALVADO
Esto es solo aficionalla,
porque se aficione a mí;
Redondilla
porque si la cojo el pan...
Diga, mis ojos flamencos,
1790
si por ventura mostrencos
por el ejército van,
Redondilla
¿a cómo vende el panicio?

ROSELA
A medio real español.

SALVADO
(La moza es como un crisol;
1795
perdiendo estoy el jüicio.)
Redondilla
Si queréis trocar el pan
a la carne de un soldado,
y este corazón picado
coméis como gavilán,
Redondilla
1800
daros he traslado y copia
de mi persona.

ROSELA
 ¡Arre allá!
Ve que allí mi hermano está,
que viene conmigo propia,
Redondilla
¿y díceme esa razón?
1805
¡Tome, porque no desgarre!

 (Dale un bofetón.)

SALVADO
En español vino el arre,
y en flamenco el bofetón.

BEATRIZ
Redondilla
Bien dado está.

SALVADO
¿Qué tan bien?

BEATRIZ
Que no se le quitarán.

SALVADO
1810
¡Por Dios, que ha de darme el pan!

ROSELA
¿El pan, picaño? ¡Oh, qué bien!

SALVADO
Redondilla
Cuando allá en España un hombre
riñe con otro hombre ruïn,
¿no suele decir, en fin,
1815
aunque mil cosas le nombre,
Redondilla
“no os quiero dar de comer”,
porque si lo da, lo paga?
Pues eso quiero que haga
conmigo aquesta mujer.
Redondilla
1820
¿No me ha dado un bofetón?,
pues de comer me ha de dar.

MARCELA
¿El pan le queréis tomar?
Soltadle, que no es razón.
Redondilla
[···ado]

SALVADO
1825
¡Oh flamencos, pues, conmigo!

ROSELA
Que soltéis el pan os digo.

SALVADO
Soy español, soy honrado.

MARCELA
Redondilla
Si como vos todos fueran,
digo, no fueran más grandes
1830
los que han vuelto ahora a Flandes,
pocas hazañas hicieran.
Redondilla
¡Suelta, diablo maltrapillo!

SALVADO
Muy ladino sois, mosiur.

ROSELA
¿Esto sufre en Anamur
1835
don Juan? Yo voy a decillo.

SALVADO
Redondilla
Anda acá, Beatriz.

BEATRIZ
Camina,
no te vea el barrachel.

 (Vanse BEATRIZ y SALVADO.)

ROSELA
¿Llevóse el pan?

MARCELA
 ¿Que va en él?
Antes tu entrada encamina;
Redondilla
1840
que a dar quejas de este agravio
irás al señor don Juan.

(Salen DON JUAN y el de PARMA y CASTRO juntos.)

ALEJANDRO
Tan cerca, señor, están,
que así lo refiere Octavio;
Redondilla
mas ya fue Hernando de Acosta
1845
con diez lanzas y un trompeta.

JUAN
Persona activa y discreta.

ALEJANDRO
Pues hice, señor, aposta
Redondilla
que a la flamenca tocase,
porque se acercase más.

MARCELA
1850
¿Ahora temblando estás?
Llega.

ROSELA
 Temo que me abrase.
Redondilla
Dame, Marcela, el papel,
que ha de hacer nuestra invención.

ALEJANDRO
¿Qué gente?

CASTRO
 Villanos son.

ROSELA
1855
¿Viene todo puesto en él?

MARCELA
Redondilla
En español lo escribí.

CASTRO
Labradores son de Lieje,
que traen pan.

ROSELA
 ¿Que me queje
me aconsejas?

MARCELA
 ¡Pardiez, sí!

ROSELA
Redondilla
1860
A vuestra Alteza suplico,
gran señor, de mí se duela.

JUAN
Sobrino, ¡hermosa mozuela!

ALEJANDRO
¡Gentil donaire!

JUAN
¡Buen pico!
Redondilla
¿Hanos hecho algún agravio?

ROSELA
1865
Sí, señor.

JUAN
¿Quién?

ROSELA
 A los dos
uno de estos, como vos,
que casi en nombrarle rabio.

JUAN
Redondilla
¿Español?

ROSELA
 Español, pues;
a mí y a mi hermano ha hecho
1870
una traición.

JUAN
 Ya sospecho
lo que es.

ROSELA
Eso mismo es.

JUAN
Redondilla
¿Habrá querido forzaros?

ROSELA
No por la carne lo han.

JUAN
Pues ¿qué os han tomado?

ROSELA
El pan.

JUAN
1875
El pan sabré hacer pagaros.
Redondilla
¡Por vida del Rey, sobrino,
que se busque este soldado!

ALEJANDRO
Con gran razón se ha enojado
vuestra Alteza.

JUAN
 Si el vecino
Redondilla
1880
país que nos da sustento
sabe que así le pagamos,
¿quién duda que perezcamos
y falte mantenimiento?
Redondilla
Ve labradora, y con ella
1885
vos, capitán, y traed
ese soldado.

ROSELA
 Es merced
muy propia del dueño de ella;
Redondilla
mas mi hermano irá mejor,
y yo me quedaré aquí.

MARCELA
1890
Sí, señor; bien será así.

 (Vase MARCELA con el capitán.)

JUAN
Id vos con el labrador.

ROSELA
Redondilla
¡Bueno es que así nos traten
cuando a servirles venimos!
Pues ¿por qué, si les servimos,
1895
consentís que nos maltraten?
Redondilla
El arzobispo de Lieje
tiene grande devoción
al Rey, y tiene razón;
y no es razón que se queje,
Redondilla
1900
que nos obliga a venir
con ruegos, y aun con regalos;
pero tratamientos malos
nos han de hacer no acudir.

 (Traen a SALVADO preso, soldados y capitán y MARCELA.)

CASTRO
Redondilla
Bien presto le conoció.

ALEJANDRO
1905
No he visto mejor villana.

JUAN
Ni tan bella cortesana
podré decir que vi yo.

ALEJANDRO
Redondilla
Si le agrada a vuestra Alteza...

JUAN
Si a vuestra Alteza le agrada...

ALEJANDRO
1910
Tío, yo no quiero nada.

JUAN
Sobrino, tocastes pieza;
Redondilla
rogadla, por vida mía.

ROSELA
Quedo, que no estoy tan rota
que me jueguen por pelota;
1915
háganme más cortesía.

JUAN
Redondilla
¿Es este el soldado?

ROSELA
 Él es.

JUAN
¡Qué buen talle de soldado!
¿Por qué este pan le has tomado?

SALVADO
Porque me dio de revés.

JUAN
Redondilla
1920
¿Quién te dio?

SALVADO
La labradora.

JUAN
¿Eres soldado alistado?

SALVADO
Soylo.

JUAN
¿Tu nombre?

SALVADO
Salvado.

JUAN
¿De dónde eres?

SALVADO
De Zamora.

JUAN
Redondilla
¿De qué gente?

SALVADO
Arias Gonzalo
1925
fue mi padre.

JUAN
Esto advertid.

SALVADO
En el caballo del Cid
me hubo.

JUAN
¿Qué?

SALVADO
Era de palo,
Redondilla
y cogió en una armería
a mi madre junto a él,
1930
y por eso nací de él.

ALEJANDRO
¿Como el de Troya sería?

SALVADO
Redondilla
Sí, señor, también mi abuelo
fue troyano.

ALEJANDRO
¡Lindo humor!
Por él merece, señor,
1935
perdón.

SALVADO
(Mi muerte recelo.)

JUAN
Redondilla
¿Quién fue vuestra madre allá?

SALVADO
Era dueña de la haca
de la infanta doña Urraca.

JUAN
¿Qué decís?

ALEJANDRO
 Turbado está.

JUAN
Redondilla
1940
Y allá, ¿de qué le servía?

SALVADO
De llevarle la almohada
a la haca.

JUAN
¿Que asentada
estaba?

SALVADO
A veces solía.

JUAN
Redondilla
¿Cómo os llamaron Salvado
1945
y Arias no?

SALVADO
Porque salí
muy cernido cuando fui
de mis padres engendrado.

ALEJANDRO
Redondilla
Creo que al hombre te inclinas.

JUAN
Salvado y hombre de honor.

SALVADO
1950
No soy salvado, señor,
de estos rebeldes gallinas,
Redondilla
sino veneno en sacando
la de Francisco Rüiz.

JUAN
¿Galán sois?

SALVADO
De una Beatriz
1955
que allá me queda esperando,
Redondilla
y con tu licencia voy.

JUAN
Id en paz. ¡Oíd!

SALVADO
¿Qué acuerda
su Alteza?

JUAN
Un trato de cuerda
le dad.

SALVADO
Pues ¿tan loco estoy?

CASTRO
Redondilla
1960
Ea, no más. ¡Caminad!

JUAN
El humor le dio la vida,
que no pagar la comida
ahora es temeridad;
Redondilla
no tengo por valentía
1965
no pagar lo que uno debe.

ROSELA
Siempre en su tierra se atreve
el que en otra no osaría.
Redondilla
¿Por qué nos han de tomar
el pan, del trabajo fruto,
1970
trayendo salvoconduto?

ALEJANDRO
¡Qué bien se sabe quejar!
Redondilla
¿Salvoconducto traéis?

ROSELA
Sí, señor.

JUAN
¿Dónde?

ROSELA
Aquí está.

JUAN
Veamos.

ROSELA
Tómele allá.

JUAN
1975
Leeré, pues vos no sabéis.
([Aparte lea.])
“Las trazas que en este ejército se han dado para quitarte la vida son muchas. Un gran servidor de vuestra Alteza buscó esa villana, que no es de Lieje, sino de Bruselas, para poder con esta invención darle este aviso; métala con secreto en su aposento, que le dirá grandes cosas.”
Redondilla
¡Notable caso, por Dios,
sobrino!

ALEJANDRO
Señor.

JUAN
Querría
que aprestar la infantería
corriese ahora por vos.
Redondilla
1980
Id a dar orden.

ALEJANDRO
 Yo voy.
(Conténtole la villana.)

CASTRO
(Ella es hermosa.)

ALEJANDRO
Mañana
le veré, a fe de quien soy.

 (Vanse el PRÍNCIPE y CASTRO.)

JUAN
Redondilla
En este papel me escribe
1985
que tienes que me decir.

ROSELA
Si es que os importa el vivir,
no queráis que de él os prive.

JUAN
Redondilla
¿De dónde eres?

ROSELA
De Bruselas.

JUAN
Ello conforma, no hay duda.

ROSELA
1990
Todo el color se me muda.

JUAN
Qué, ¿hay traición?

ROSELA
Hay mil cautelas.

JUAN
Redondilla
Entra en mi aposento.

MARCELA
(¿Ves
cómo se traza a tu gusto?)

ROSELA
(Amor, si mi amor es justo,
1995
pisa mi honor con tus pies.)


Acto III

 (Entran el DUQUE DE ARISCOTE y el de BOSÚ, y MONS DE GONÍ, y ADOLFO, hermano de ROSELA.)

ARISCOTE
Redondilla
Dé vuestra Excelencia a Adolfo
las manos, que es mi pariente.

ADOLFO
Bien es que a esos pies intente
ver el puerto, en tanto golfo.

BOSÚ
Redondilla
2000
Manos y abrazos le doy.

ADOLFO
Vengo, señor, a serviros.

BOSÚ
A buen tiempo armas y tiros,
Adolfo, aprestando estoy,
Redondilla
con trompetas y con cajas,
2005
con banderas que tremolan,
con picas que se enarbolan,
cansadas de verse bajas.
Redondilla
Espero los españoles,
recién venidos a Flandes.

ADOLFO
2010
Cuando acometer nos mandes
y la señal enarboles,
Redondilla
verás, señor, mi valor,
a lo menos mi deseo.

ARISCOTE
Que nos tienen temor, creo.

GONÍ
2015
Con razón tienen temor.

ARISCOTE
Redondilla
¿Qué se pensaba don Juan
cuando se quejó a Felipe?

GONÍ
Que el patrimonio disipe
con los que vienen y van.

BOSÚ
Redondilla
2020
Por su mal habrán venido.

GONÍ
Él teme, pues no acomete.

BOSÚ
¡Que ya seis veces o siete
tanta ventura ha tenido,
Redondilla
que se nos haya escapado!
2025
¡Que hubo espadas y veneno
para algún César tan bueno,
que fue del mundo envidiado!
Redondilla
¡Y que venenos ni espadas
hallen la muerte a don Juan!

ADOLFO
2030
Por ventura, los que van
se las vuelven envainadas.
Redondilla
Pues, ¡por vida de una hermana
que tengo sola...!

ARISCOTE
(Y que adoro.)

ADOLFO
¡Que más que por plata y oro,
2035
por la fama soberana
Redondilla
le diera la muerte yo,
si en eso la paz estriba
de la patria, y que ella viva
adonde Adolfo murió!

BOSÚ
Redondilla
2040
¿Tú a don Juan?

ADOLFO
 Yo. ¿No salía
Cévola, de este honor llena
el alma, a dar a Porsena
la muerte el célebre día
Redondilla
que dio a Roma libertad,
2045
a costa de aquella mano,
y se despeñó el romano
por el bien de su ciudad?

GONÍ
Redondilla
Si hubiera quien le matara,
no hallara Felipe un hombre
2050
con la gracia de este hombre,
ni tanto el mundo le amara.
Redondilla
Y con ningún capitán
los españoles hicieran
lo que con él, si les dieran
2055
más reinos que heridas dan;
Redondilla
y así, Flandes se quedara
con su antigua libertad.

ADOLFO
Pues sabed que en mi ciudad,
mi patria querida y cara,
Redondilla
2060
si muero, a mi nombre solo
una estatua me levante,
que esta hazaña diga y cante
desde el nuestro al otro polo,
Redondilla
con un rótulo que diga:
2065
“Adolfo, libertador
de la patria, cuyo honor
triunfó de España enemiga.”
Redondilla
Y yo le daré la muerte.

BOSÚ
Pues la palabra te doy.

ADOLFO
2070
A darle la muerte voy.

ARISCOTE
Pues ¿cómo vas de esa suerte?

ADOLFO
Redondilla
Las cosas tan temerarias
se han de intentar con locura,
porque si el pensarlas dura,
2075
y imaginaciones varias,
Redondilla
nunca llegan a su efeto;
y así, no acertaba poco
quien hizo al valiente loco,
que no hay valiente discreto.

BOSÚ
Redondilla
2080
Oye.

ARISCOTE
Déjale.

BOSÚ
¿Por qué?

ARISCOTE
Porque me importa que muera,
que es la condición más fiera
que en Flandes ha puesto el pie;
Redondilla
y tiene una bella hermana,
2085
por quien de amor estoy ciego,
y la podré gozar luego.

GONÍ
Pues ten la empresa por llana,
Redondilla
porque aunque este temerario
por odio de su nación
2090
intente aquesta traición
con valor extraordinario,
Redondilla
es sin duda que a picazos
le harán la estatua en el viento
que pide su loco intento,
2095
mas irá el cuerpo en pedazos.

(Sale el MARQUÉS DE ABRE, y dice:)

ABRE
Octava real
¿Hay valor semejante de soldado?
¿Cuéntase cosa igual de Zinegiro?
¿Tuvo Milón más fuerza?

BOSÚ
¿Qué ha pasado?

ABRE
De un español, y con razón, me admiro.

ARISCOTE
2100
¿Cómo?

ABRE
A nuestras trincheras ha llegado
con diez lanzas, y a todas dando un giro,
vio un muchacho, y pudiendo arebatallo,
sobre el arzón le puso del caballo.

BOSÚ
Octava real
¿Harános daño?

ABRE
De doce años pasa.

ARISCOTE
2105
¡Bien dirá tus designios!

GONÍ
¡Bravo hecho!

ABRE
Ya de tu campo al suyo le traspasa.

BOSÚ
¡Rabio de furia, cólera y despecho!

ABRE
Corriendo va por la campaña rasa,
de que ya lleva lengua satisfecho.

BOSÚ
2110
Pues ¿cómo le cogió?

ABRE
La mano echóle
al cabezón, y en alto levantóle.

BOSÚ
Octava real
Y ¿en el arzón le puso?

ABRE
Con él corre.

BOSÚ
 ¿Sabes su nombre?

ABRE
En el rumor que andaba
de la gente que sale y le socorre,
2115
vi que Hernando de Acosta se llamaba.

BOSÚ
¡Caiga esta vez la Babilonia torre!
Acerquémonos más.

ARISCOTE
No en balde alaba
Flandes tu nombre.

 (Tocan.)

BOSÚ
Marche al campo.

GONÍ
Marche.

ARISCOTE
Gaste el cañón de bronce.

BOSÚ
Rompe el parche.

(Salen DURÁN y CHAVARRÍA.)

DURÁN
Redondilla
2120
Gran ventura fue la mía.

CHAVARRÍA
Mayor la mía, Durán,
pues el de Parma y don Juan
esperan la infantería.
Redondilla
Mas si no me hubiera hallado
2125
en esta batalla ahora...

DURÁN
Lo que Grecia a Aquiles llora
te hubiera España llorado;
Redondilla
la misma falta le hicieras,
mas culpara mi amistad
2130
si por darme libertad,
su victoria detuvieras.

CHAVARRÍA
Redondilla
La libertad que te di
fue, Durán, satisfacción
de mi propia obligación
2135
por la que te tengo a ti.
Redondilla
Débote tanta amistad,
tanta lealtad y buen pecho,
pues en lo que sabes que he hecho,
a mí me doy libertad.
Redondilla
2140
Esas prendas que he vendido,
que tu rescate han comprado,
en Roremonda he ganado;
tu parte haz cuenta que ha sido.
Redondilla
Trescientos ducados son
2145
los que me cuestas de talla;
pero hoy aquesta batalla
dará la satisfacción.

DURÁN
Redondilla
¿Y que está Marcela aquí?

CHAVARRÍA
Ni aún le mostré voluntad
2150
hasta darte libertad;
pero, en efecto, la vi.

DURÁN
Redondilla
(¡Ah, cielos, cuánta vergüenza
me da el ver este valor!)

 (Tocan.)

CHAVARRÍA
¿Qué toca aquel atambor?

DURÁN
2155
Que tu deseo comienza.

CHAVARRÍA
Redondilla
No hayas miedo que acometa
don Juan sin la infantería.

DURÁN
Diz que hay gran caballería.

CHAVARRÍA
Toda Flandes se inquïeta.
Redondilla
2160
Viene el conde de Bosú
por Capitán general,
que ya con guión real
atrinchera a Gibelú.
Redondilla
Y entre otros señores graves,
2165
el príncipe de Pinoé
y el marqués de Rubé,
que es su hermano, como sabes.
Redondilla
Viene el conde de Enín,
Mons de Capre, el de Ariscote,
2170
que no hay quien más alborote
estos Estados. En fin,
Redondilla
vienen otros titulados
que odio y envidia han traído,
muchos monsiures que han sido
2175
de Henao, Lila y Duay llamados.
Redondilla
Todo es armas y cautelas.

DURÁN
¿Viene el marqués de Rentí?

CHAVARRÍA
Sí viene, y Mons de Goní,
gobernador de Bruselas.

DURÁN
Redondilla
2180
¿Qué cargo el Conde le dio?

CHAVARRÍA
Maestre de Campo.

DURÁN
Bien.
¡Gran soldado!

CHAVARRÍA
Al nuestro ven,
no digan que falto yo.

DURÁN
Redondilla
¿No has de buscar a Marcela?

CHAVARRÍA
2185
¿Ahora cosas de amor,
cuando el español honor
a su amparo me desvela?
Redondilla
¿Qué piensas que va a decir
perder el señor don Juan
2190
aquesta empresa, a que van
para vencer o morir?
Redondilla
¡Perder el Rey sus Estados,
y España opinión y honor!
Pues mira tú si el amor
2195
le tendrá en estos cuidados.
Redondilla
Mi Marcela es esta espada,
no tengo de otra memoria.

DURÁN
¿Y ganada la victoria?

CHAVARRÍA
Entonces, no digo nada.
Redondilla
2200
Dos mil espadas son pocas
cuando hay guerra pertinaz;
que cuando estamos de paz,
bien parecen unas tocas.

(Salen el SEÑOR DON JUAN, con capa de campo, y ROSELA.)

JUAN
Redondilla
Bien os conozco, madama,
2205
no tenéis de qué encubriros.

ROSELA
Ya lo han dicho mis suspiros
y el alma, que tanto os ama.
Redondilla
Perdonad mi atrevimiento,
que es muy atrevido amor.

JUAN
2210
No hay por qué, pues vuestro honor
da luz a mi pensamiento.
Redondilla
Yo estoy muy agradecido,
que lo soy naturalmente,
mas en la ocasión presente
2215
perdonad si no lo he sido;
Redondilla
que como tan cerca estoy
de poner hoy en campaña
toda la opinión de España,
y a ordenar mi gente voy,
Redondilla
2220
no es posible detenerme.

ROSELA
Pues ¿qué esperanzas me dais?

JUAN
No sé bien lo que intentáis,
y así, no acierto a atreverme;
Redondilla
que aunque vuestro amor me enseña
2225
a que libre con vos ande,
para dama sois muy grande,
y para mujer, pequeña.

ROSELA
Redondilla
Ya sé que para mujer
nací, señor, desigual,
2230
aunque soy tan principal
cuanto debéis de saber.
Redondilla
Mas si os quiero por galán,
queredme por dama a mí;
que yo sé, si os gozo así,
2235
que muchas me envidiarán.
Redondilla
Pues si Rosa Solimana,
hija del Turco, os adora
por la fama que atesora
vuestra virtud soberana;
Redondilla
2240
si vuestros retratos tiene,
y os quiere tanto sin veros,
bárbara, aunque no en quereros,
y a quien a pedirle viene
Redondilla
por la vida de don Juan,
2245
otorga cualquiera cosa,
¿no seré yo muy dichosa?

JUAN
Madama, prisa me dan;
Redondilla
yo os doy palabra de ser
muy vuestro, si Dios me diere
2250
vida y victoria.

ROSELA
 Si Él quiere,
señor, bien lo puede hacer.

 (Sale GONZALO VALLEJO, guardarropa.)

GONZALO
Redondilla
Aunque a entrar no me atrevía,
señor, la ocasión me fuerza.

JUAN
¿Qué hay, Gonzalo?

GONZALO
El tiempo es fuerza.

ROSELA
2255
¡Ay, corta ventura mía!
Redondilla
¿Quién es este?

JUAN
No os turbéis,
que es un guardarropa mío.

GONZALO
Puesto que a muchos desvío...

JUAN
Descubierta estar podéis.

GONZALO
Redondilla
2260
... que te pretenden hablar,
un fraile que aquí ha llegado
lugar y puerta le he dado,
mas no le dejara entrar
Redondilla
si supiera que tenías
2265
tan distinta ocupación.

JUAN
Causado me has turbación.
¿Cómo, que esto no sabías?

GONZALO
Redondilla
No, señor.

JUAN
¿Qué me querrá?
¿Es español?

GONZALO
No, señor.

JUAN
2270
Si Dios le envía, es rigor
decir que otra vez vendrá.
Redondilla
Escucha, que se me ofrece,
por lo que esto puede ser,
lo que podemos hacer;
2275
que el irse mal me parece.
Redondilla
Toma esta capa y sombrero,
y siéntate en esta silla,
Rosela.

 (Dale el sombrero y capa.)

GONZALO
Un alma sencilla
muestra el hombre.

JUAN
 Así lo espero.
Redondilla
2280
Cubra, señora, los pies.
 ([Siéntese.])
Finge que duermes, y así
no verá que estás aquí.

ROSELA
¡Qué bien has hecho!

JUAN
 Entre, pues.

 (Sale ADOLFO vestido de fraile francisco, con capa.)

ADOLFO
Redondilla
La paz de Dios sea con todos.
2285
¿Dónde está el señor don Juan?

JUAN
Yo soy.

ADOLFO
¿Vos?

JUAN
Sí.

ADOLFO
Nunca están
los príncipes de esos modos.

JUAN
Redondilla
Queríame, amigo, armar,
y por eso estoy así.

ADOLFO
2290
Debe de dormir allí
y queréirmele negar.
Redondilla
Que, aunque fraile, bien sé yo
que en la silla de los reyes,
y son, cierto, justas leyes,
2295
nunca alguno se sentó.
Redondilla
Si duerme, volverme quiero,
aunque la vida le importa
cierto aviso.

JUAN
 El paso acorta.

ADOLFO
No me engañéis, caballero;
Redondilla
2300
que en cuerpo vos, y él sentado,
está claro, y no es error,
que el sentado es el señor,
y que vos sois el criado.

JUAN
Redondilla
¿Que nunca visto me habéis?

ADOLFO
2305
Jamás en Flandes le vi
al señor don Juan, y así
presumo que me engañéis.
Redondilla
Como anda escandalizado
de mil que intentan matalle,
2310
lo que yo vengo a avisalle
quiere escuchar disfrazado.

JUAN
Redondilla
(Este me viene a reñir
como profeta del cielo
-aunque él sabe mi buen celo-
2315
que cuando quiero salir
Redondilla
a emprender tan grande hazaña
esté con una mujer,
y así la pretende ver
con esta invención extraña.
Redondilla
2320
Pues de su misma invención
otra quiero yo sacar,
con que no tenga lugar
y quede en buena opinión.)
Redondilla
Padre, la verdad decís;
2325
el señor don Juan sosiega
y por eso hablarle os niega,
no si a la tarde venís;
Redondilla
que esta noche anduvo armado,
y del cansancio y rocío
2330
le ha dado un poco de frío,
y así se durmió embozado.

ADOLFO
Redondilla
Volveré cuando tú mandes.
Duerma un poco, que es mejor.
 ([Saque un pistolete y déle fuego.])
Ahora es tiempo, valor,
2335
¡que des libertad a Flandes!

ROSELA
Redondilla
¡Ay de mí!

JUAN
¡Oh, perro enemigo!
¡Guarda, traición!

SOLDADO
¡Muera!

TODOS
¡Muera!

JUAN
Dios me libró, mas quisiera
que te libraras conmigo.
Redondilla
2340
¿Dónde te acertó?

ROSELA
 Pasóme
este brazo.

JUAN
¡Gran aventura!

SOLDADO
Ya murió el traidor.

JUAN
 Procura
que ese cuerpo vil se tome
Redondilla
y entre dos picas se cuelgue
2345
a la vista del contrario;
mas no, que no es necesario
que de la hazaña se huelgue.
Redondilla
Quedo, y nadie diga nada.

SOLDADO
Un papel le hallé.

JUAN
Ese muestra.

SOLDADO
2350
Que apretado en la siniestra,
dio el alma, en sangre bañada.
([Lea.])
“Adolfo soy, que por librar la patria troqué la vida a tanta fama y gloria, y di la muerte al español de Austria.”

JUAN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Engañóle esta vez el pensamiento.

ROSELA
¡Ay gran señor, que Adolfo era mi hermano!

JUAN
¿Tu hermano?

ROSELA
Y que del uno al otro polo
2355
no nació corazón tan temerario
ni mayor enemigo de españoles;
que como vemos injerir dos árboles,
y alguno con el fruto dulce y agro,
así de un padre diferentes fuimos,
2360
yo amando al español y él persiguiéndole.

JUAN
Pues tú tendrás el premio de quererle,
como él de aborrecerle le ha tenido,
si vida, como pienso, te da el cielo,
vente a curar, Rosela, y ten buen ánimo.
2365
Vosotros no digáis palabra de esto,
antes negad si lo pregunta el Príncipe;
que no quiero que entiendan los Estados
que hay hombres como aqueste, a cuyo ejemplo
se atreva alguno.

SOLDADO
Haráse lo que mandas.

JUAN
2370
Pésame de tu sangre.

ROSELA
Estoy corrida
porque viví, mas eres tú mi vida.

 (Vanse. Salen DURÁN, CABREDO, LEIVA y maltrapillo.)

CABREDO
Redondilla
Más de mil reales gana.

DURÁN
No le gano cuatrocientos.

LEIVA
¿De qué sirve andar en cuento
2375
siendo una verdad tan llana?
Redondilla
Vuesa merced, seor Durán,
le ha ganado su dinero.

DURÁN
Si gané, perderlo espero,
y otros me lo ganarán.

CABREDO
Redondilla
2380
¿Es posible que yo sea
tan desdichado?

LEIVA
Cabredo,
hombres somos, hablad quedo.

CABREDO
¿Quién habrá que aquesto crea?
Redondilla
¡Treinta azaras! ¡Algún puto
2385
os hizo, huesos infames!

LEIVA
cuando esas quejas derrames,
no sé que traigan fruto.

CABREDO
Redondilla
No me pesa, ¡vive Dios!,
Leiva, de haberlo perdido.
2390
Fuertes son y suerte ha sido,
que nunca igualan a dos,
Redondilla
pésame de que un gallina
me haya el dinero ganado.

LEIVA
Hablad bajo.

CABREDO
Estoy picado,
2395
y con notable mohína.

 (El maltrapillo se llega a DURÁN.)

SALVADO
Redondilla
Vuesa merced, seor hidalgo,
ganó muy como quien es.
Y pienso que fue después,
supuesto que poco valgo,
Redondilla
2400
que a sus espaldas me puse
porque le pegué un recreo,
nacido de mi deseo,
con que las suertes compuse.
Redondilla
Soy de su tierra y soy hombre
2405
de bien; estoy a su lado,
que soy muy aficionado
a los que son de su nombre.
Redondilla
Y aún pienso que soy pariente
de vuesa merced.

DURÁN
¿Qué dice?

SALVADO
2410
Quedo, y no se escandalice
si quiere que se lo cuente.
Redondilla
¿Cómo es su nombre?

DURÁN
 Durán.

SALVADO
Pues muy su pariente soy.

DURÁN
¿Cómo?

SALVADO
Estas calzas que hoy
2415
en tanto peligro están,
Redondilla
me han dicho ciertos franceses
que las vieron a Roldán;
pues mire si soy Durán
durándome tantos meses.
Redondilla
2420
Con esta cuera fue novia
Marfisa.

DURÁN
¡Caso excelente!
De esa suerte, soy pariente
de la puente de Segovia.

SALVADO
Redondilla
Y del caballo troyano.
2425
Mas suplico a vuesanced
me ampare y haga merced
con su generosa mano;
Redondilla
que sustento una mujer
como un ángel, de buen trato,
2430
y he de menester su barato.

DURÁN
Menos prosa he menester.
Redondilla
¿Guarda lealtad?

SALVADO
No sé bien,
mas ella dice que sí.

DURÁN
Todas lo dicen así.

SALVADO
2435
Y todos lo creen también.

DURÁN
Redondilla
¿Qué señas?

SALVADO
¡Cuerpo de Dios!
¿Véndosela, por ventura?

DURÁN
Digo si es siete o figura.

SALVADO
¿Chancitas?

LEIVA
 Pues dos a dos,
Redondilla
2440
bien se nos podrá fiar.

CABREDO
Quitarle quiero el dinero.

LEIVA
¿Qué le digo?

CABREDO
 ¡Ah, caballero!
Ese dinero ha de dar,
Redondilla
porque ha sido mal ganado,
2445
o él y el que con él se ve
saquen las armas.

SALVADO
¿Por qué?
Que aún barato no me ha dado.

DURÁN
Redondilla
Yo soy, Cabredo, muy hombre
de bien.

LEIVA
Pues muéstrelo aquí.

DURÁN
2450
Gente honrada estaba allí,
y todos saben mi nombre.

SALVADO
Redondilla
Hidalgos, si por pedir
barato a quien no le dio,
estoy obligado yo,
2455
como dices, a reñir,
Redondilla
tomadle el dinero a él,
que ha ganado mal aquí,
y dadme barato a mí
para que riña con él.

CABREDO
Redondilla
2460
Bien dice; pasaos acá.

 (Pase de una parte a otra.)

LEIVA
Mejor es que allá se esté.

DURÁN
Si es tan ruin, yo, ¿para qué?

SALVADO
¡Que nadie me quiere ya!
Redondilla
Pues adiós, y dense.

CABREDO
Fuese.

 (Vase SALVADO. Y sale CHAVARRÍA, y MARCELA.)

CHAVARRÍA
2465
Y que, ¿te trajo Rosela?

MARCELA
Sí, Martín.

CHAVARRÍA
Quedo, Marcela.
Señores, ¿qué estilo es ese?
Redondilla
Pues ¿cómo dos para uno?

(Saque la espada y póngase a su lado.)

CABREDO
Quedo, señor Chavarría;
2470
que se fue la compañía
y no le ha herido ninguno.

CHAVARRÍA
Redondilla
Pues es mi amigo Durán,
aunque os conozco, Cabredo,
de Italia, obligado quedo
2475
donde más causa me dan.
Redondilla
¿Qué es la cuestión?

DURÁN
Que he ganado
y levántanme que mal.

CHAVARRÍA
No puede haber hecho tal
un hombre que es tan honrado.
Redondilla
2480
¡Miente el que lo dice!

CABREDO
Quedo,
que, ¡vive Dios!, que algún día,
más que a Durán, Chavarría,
le debistes a Cabredo;
Redondilla
que si porque os trajo aquí
2485
esa mujer sin lealtad
le habéis dado libertad,
como de Leiva entendí,
Redondilla
yo sé que por el camino
como traidor la ha gozado,
2490
y Leiva es testigo honrado,
y el sargento Palomino.

CHAVARRÍA
Redondilla
¡Válame Dios!

DURÁN
¿Esto escuchas?
De gallinas lo dirán.

CABREDO
¡Mientes!

DURÁN
¡Fuera!

CHAVARRÍA
Oye, Durán,
2495
que son las sospechas muchas;
Redondilla
oye, que la turbación
de tu rostro y de Marcela
alguna verdad revela
a mi noble corazón.

DURÁN
Redondilla
2500
No lo debes de creer;
mas pues el agravio es mío,
a Cabredo desafío.

CABREDO
Eso será menester.
Redondilla
¡Ah, falso amigo! ¡Ah, Marcela!

MARCELA
¡Qué presto crédito das!

CHAVARRÍA
2505
No hay duda. Culpada estás.
En tu lealtad hay cautela;
Redondilla
pero yo soy el culpado.
Pues fié, tenga la pena,
de una mujer, y no buena,
2510
de un amigo, y no probado.
Redondilla
¡Qué engañado me rendí
para darte libertad!

DURÁN
Bien dices, que a ser verdad...

CHAVARRÍA
Bien lo estoy mirando en ti.
Redondilla
2515
Y si no te doy la muerte,
contra mi propio coraje,
es porque el fingido paje
me ha de vengar de esta suerte.

DURÁN
Redondilla
Cásate con ella luego,
2520
alférez.

CHAVARRÍA
Dale la mano.

MARCELA
¡Ah, señor!

CHAVARRÍA
Ruégasme en vano.
Guardaos, que sopláis el fuego.

DURÁN
Redondilla
Digo que soy su marido.

MARCELA
Digo que soy su mujer.

CHAVARRÍA
2525
¿Qué venganza pude hacer
en un amigo fingido
Redondilla
y en una mujer liviana,
como juntas a los dos?

CABREDO
¡Discreto has sido, por Dios!

CHAVARRÍA
2530
La boda se hará mañana;
Redondilla
y doyte en dote el dinero
con que te di libertad,
quitándome mi amistad.

DURÁN
Que sabrás lo cierto, espero.

CHAVARRÍA
Redondilla
2535
Venid, Leiva, por aquí,
que voy reventando.

LEIVA
Vamos.

(Váyanse.)

MARCELA
¡Muy buenos los dos quedamos!

DURÁN
¡Bueno quedo yo por ti!

MARCELA
Redondilla
Ahora bien, ¿qué se ha de hacer?
2540
Dame esa mano.

DURÁN
Mi amor
suple la parte de honor
que debe cualquier mujer.

MARCELA
Redondilla
Justa ha sido la sentencia,
aunque injusta para mí.

DURÁN
2545
Gran pecado cometí,
mas grande es la penitencia.

 (Vanse. Salen el SEÑOR DON JUAN, el PRÍNCIPE y cuantos puedan.)

JUAN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Estoy en confusión notable.

ALEJANDRO
Dicen
que están puestos en forma de batalla,
y otros, señor, que retirarse quieren
2550
al calor de la fuerte artillería
de Gibelú, y algunos, que se ponen
no menos que en la plaza de armas, cosa
que para cometer solo se intenta,
porque apenas escuchan una caja
2555
de nuestra infantería...

JUAN
¿Que no llegue?
¿Hay tal desgracia, hay confusión como esta?

ALEJANDRO
Mil cosas ha contado ese muchacho
que han sido, gran señor, remedio nuestro.
Parece que algún ángel le ha infundido
2560
los designios del Conde.

JUAN
Ahora bien, Príncipe,
hoy es razón que mi valor se vea.
Aunque la infantería no ha llegado,
de la caballería, poco a poco,
marchen los escuadrones, mejorándose.
2565
Tome su General la diestra mano,
que es Octavio Gonzaga, y Olivera,
que es su lugarteniente, la siniestra,
y a paso lento sigan esta orden
sin alterarla ni intentar desorden.
 ([Déle el guión.])
Redondilla
2570
Sobrino, vuestra Excelencia
se sirva en ocasión tal
de honrar el guión real
con su presencia y prudencia,
Redondilla
que en tanto que a ordenar voy
2575
los escuadrones, le fío.

ALEJANDRO
Vuestra Alteza, señor tío,
sabe que su hechura soy;
Redondilla
también que le toca entiendo
estarse con su guión,
2580
porque desde allí es razón
que ordene lo que pretendo.

JUAN
Redondilla
Penséle engañar así,
por irme yo a pelear.
En fin, ¿es fuerza quedar
2585
con el guión?

ALEJANDRO
Señor, sí.
Redondilla
Y pues mi casa no llega,
dos pajes he menester.

JUAN
De estos podéis escoger.

ALEJANDRO
El ánimo a veces ciega.

JUAN
Redondilla
2590
Vaya don García Bravo
y don Carlos de Meneses.

ALEJANDRO
Que también merced me hicieses
de aquel caballo que alabo
Redondilla
para esta ocasión querría.

JUAN
2595
Sobrino, poneos en él.

ALEJANDRO
Bésoos las manos por él.
Tomad mis armas, García;
Redondilla
que quiero dar una vuelta
por el escuadrón real.

 (Tocan caja y trompeta, y vase el de PARMA.)

JUAN
2600
Es como Alejandro, igual
en la condición resulta.
 ([Tóquense lejos, y váyanse acercando.])
Redondilla
Quedo, estas cajas, ¿no son
de España?

BARLAMÓN
La infantería
llega.

JUAN
 Hoy tenemos buen día,
2605
buen conde de Barlamón.

BARLAMÓN
Redondilla
Yo voy a verla en campaña.

JUAN
Dadme ese guión a mí,
y salid todos de aquí.

 (Tocan dentro:)

[TODOS]
¡Viva España! ¡España, España!

(Hínquese la rodilla DON JUAN en una almohada, y con el guión en la mano mire el Cristo que tendrá por una parte, porque en la otra tendrá las armas del REY, y diga así:)

JUAN
Soneto
2610
Señor, que en esa cruz, por darme paz,
sufriste guerra tan cruel y atroz,
cruz, honda, espada, lanza, sierra y hoz
que la garganta derribó trifaz;
tú que rompiste, y vio tu hermosa faz,
2615
las puertas del infierno de una coz,
tu casa mire y tiemble de tu voz
el rebelde flamenco pertinaz.
Si vencieron, Señor, alguna vez,
la espada, el tiro, el brazo, el arcabuz,
2620
tuyo ha sido el honor, tuya la prez.
A castigarlos voy; dame tu luz,
pues que llevo la vara del jüez,
que cuando juzgues lo será tu cruz.

(Aparezca en un bofetón en lo alto la IMAGINACIÓN.)

IMAGINACIÓN
Redondilla
Príncipe invicto de España,
2625
yo soy tu imaginación;
mira en aquese guión
quien guía tu heroica hazaña.
Redondilla
Y pues Felipe Segundo
por la religión pelea,
2630
hoy quiere el cielo que vea
tu imaginación el mundo.
Redondilla
Desde aquí a Europa contemplo,
donde es tan grande señor,
y al Asia, que a su valor
2635
consagra en su nombre un templo;
Redondilla
al África, donde están
las tierras que ha conquistado,
pues que la mira sentado
sobre la silla de Orán;
Redondilla
2640
a América, que le rinde,
porque le dio tantas almas,
oro, plata, perlas, palmas,
desde La Habana a Melinde.
Redondilla
Lo que estás imaginando
2645
quiero que en retrato veas,
formándose las ideas
que te estoy representando.
([Descúbrase una cortina, y véase al REY FELIPE SEGUNDO sentado en una silla, y tres damas sustentando un mundo sobre su cabeza alrededor de él; el mundo sea bastantemente grande, y ellas tengan los brazos levantados como que le tienen en las palmas.])
Redondilla
Mira el mundo que sostiene
con prudencia, religión
2650
y justicia, que estas son
tres manos con que le tiene.
Redondilla
Mira el poderoso Alcides
de quien fue Carlos atlante,
para tenerle bastante
2655
si con su valor le mides.
Redondilla
Si de César se decía
que con él partió el imperio
Júpiter, era misterio
de Felipe en profecía.
Redondilla
2660
Ayúdasele a tener,
pues eres, don Juan, su hermano,
con esa invencible mano
y ese bienquisto poder.
Redondilla
Entre dos brazos tan grandes
2665
repartid tan grande hazaña;
que Felipe tendrá a España
mientras tú tienes a Flandes.

(Váyase, y ciérrese la cortina.)

JUAN
Redondilla
¡Extraña imaginación!
Dentro de mi fantasía
2670
a mi hermano invicto vía,
al segundo Salomón,
Redondilla
que con justicia y prudencia,
y religión, sustentaba
lo más del mundo, que daba
2675
a su valor obediencia.
Redondilla
Parecióme que estas tres
sobre su frente real,
digna de un imperio igual
y de otro igual a sus pies,
Redondilla
2680
estaban juntas mostrando.
([Toca caja.])
Mas ¿qué es esto?
(Dentro.)
 ¡Cierra España!

JUAN
¿Cómo es esto? ¡En la campaña,
los escuadrones cerrando!
Redondilla
¿Con qué orden habrá sido?

(Sale el de BARLAMÓN y algunos soldados y del SEÑOR DON JUAN el guión.)

BARLAMÓN
2685
Ea, invencible señor,
mostrad ahora el valor
tan altamente nacido.

JUAN
Redondilla
Pues ¿cómo es esto?

BARLAMÓN
Llegó
vuestro sobrino el de Parma,
2690
a quien de sus armas arma
quien vuestra sangre le dio,
Redondilla
y al castellano Olivera
mandó que hiciese tocar
las trompetas a cerrar,
2695
como si él orden tuviera.
Redondilla
Respondióle: “No me dio
tal orden su Alteza a mí”;
pero respondióle así:
“Basta que lo mande yo.”
Redondilla
2700
Entonces el castellano
mandó tocar las trompetas,
y alargando a las inquietas
bocas, freno, rienda y mano,
Redondilla
parten los fuertes caballos,
2705
y lo mismo por la parte
de Octavio, tales, que Marte
paró su curso a mirallos.
Redondilla
Y aunque hizo gran defensa,
señor, la parte contraria,
2710
que toda fue necesaria
para tan notable ofensa,
Redondilla
porque rompiendo y matando
van por ellos de tal suerte,
que apenas sabe la muerte
2715
si ellos o ella van triunfando,
Redondilla
es de manera el valor
de los españoles bravos,
que cerrando los dos cabos,
como la puerta al temor,
Redondilla
2720
los cercan para batillos
como a las islas el agua,
y tienen, como en la fragua,
el hierro entre los martillos.
Redondilla
A llegar la infantería,
2725
aunque cansada llegó,
diciendo a gritos cerró
como quien ya la tenía.
 (Tocan. Salgan todos, caja y trompeta.)
Redondilla
¡Victoria, victoria!

(Dentro.)

[TODOS]
 ¡España!
¡Victoria, victoria!

JUAN
Amigos,
2730
yo espero que haréis testigos
los rebeldes de esta hazaña.
Redondilla
Mas no es tiempo de decir
victoria, aunque tiempo habrá,
porque si en el fin está,
2735
a Dios lo habéis de pedir.
Redondilla
Pedid a Dios que os la dé,
por su piedad infinita,
que Él es quien la da y la quita,
y más que el poder, la fe.
Redondilla
2740
¡Ea, fuertes españoles,
ea, leones de España,
Santiago nos acompaña,
y el sol entre tantos soles,
Redondilla
que es el soberano Juan!
2745
Sirvamos hoy a Felipe,
para que allá participe
de la gloria que hoy nos dan.
Redondilla
Vos, Virgen, rogad ahora
por vuestra devota España.

BARLAMÓN
2750
Corred, señor, la campaña
con la espada vencedora;
Redondilla
que ya van haciendo estrago,
porque su honor se anticipe.

JUAN
España, ¡viva Felipe!
(Tocan.)
2755
¡Cierra España, Santïago!

 (Dentro digan esto a voces, y fínjase dentro la batalla, disparando algunos tronadores y arcabuces, y saliendo CHAVARRÍA con rodela y espada, sacudiendo en algunos flamencos.)

FLAMENCO
Octava real
Castigaré tu loca valentía.

CHAVARRÍA
¡Oh, perros! ¿Contra mí tal desatino?
¿No veis que soy Martín de Chavarría?

FLAMENCO
Huye, que es el demonio vizcaíno.

CHAVARRÍA
2760
¡Viva Vizcaya, perros, que hoy es día
de hacer su nombre de laureles dino!

FLAMENCO
No hay resistille.

CHAVARRÍA
 Ni es posible que haya,
siendo Martín martillo de Vizcaya.

(Salen tres SOLDADOS que traen a ROSELA; venga ella con una banda.)

SOLDADO
Octava real
Su Alteza nos mandó, madama hermosa,
2765
del ejército ahora a retirarte.

ROSELA
Si no fuera mi herida peligrosa,
hoy me volviera de mujer en Marte;
que con aquesta mano belicosa,
al lado de sus armas y estandarte,
2770
hiciera hazañas de más alta gloria
que cuenta de Semíramis su historia.

 (ARISCOTE sale, y el de ABRE, su hermano, y MONS DE GONÍ, gobernador de Bruselas, las armas desnudas.)

ARISCOTE
Octava real
No es española, que es flamenca dama.

ABRE
¡Mueran los españoles, y ella viva!
¡Aquí soldados!

GONÍ
Al de Parma llama,
2775
aquel que dice que Felipe viva.

ARISCOTE
¡Huid, perros, huid!

ABRE
 Presa es de fama.

GONÍ
Dad gracias que os libramos de cautiva
al duque de Ariscote, al marqués de Abre.
Ni vuelve el rostro, ni los labios abre.

ARISCOTE
Octava real
2780
Mas a Mons de Goní las debéis todas,
Maestre de campo general.

GONÍ
¿Qué es esto?
¿Cómo al rostro las tocas acomodas?

ARISCOTE
¡Descúbrela!

ROSELA
¡Tened!

ARISCOTE
¡Descubre presto!

ABRE
La maravilla, más que Éfeso y Rodas,
2785
Duque, en tus manos hoy el cielo ha puesto.

ARISCOTE
¿Es madama Rosela?

ABRE
 Y la que adora
tu alma.

ARISCOTE
 ¿Vos cautiva aquí, señora?
Octava real
¿No estábades segura y en Bruselas?

ROSELA
No sé qué responderos.

ARISCOTE
¡Caso extraño!
2790
Conmigo os retirad.

ROSELA
Que no te duelas
de mí te ruego.

ARISCOTE
 Temo nuestro daño;
toma las ancas, y poniendo espuelas
a un caballo, saldremos.

ROSELA
 Es engaño;
no soy flamenca, ya soy española.

ARISCOTE
2795
¿Qué dice?

ROSELA
 Que ya soy de don Juan sola.

GONÍ
Octava real
¿Tal sufres? ¡Pesia! ¡Mátala!

ARISCOTE
No puedo.

GONÍ
Pues yo la mataré.

ARISCOTE
¿Si fue tu hermano
quien te ha traído, por celoso miedo?

ROSELA
No, que ya es muerto el bárbaro tirano
2800
que tirando a don Juan, herida quedo,
como me veis, de su cobarde mano.

ARISCOTE
¡Adolfo es muerto y tú, señora, herida!

ROSELA
¡Viva don Juan, que es alma de esta vida!

(Sale CHAVARRÍA.)

ABRE
Octava real
¡Mátala ya!

CHAVARRÍA
¿Qué es esto que estoy viendo?

ROSELA
2805
¡Españoles amigos, que me matan!

CHAVARRÍA
No lo creáis mientras que yo os defiendo.

ABRE
¡Mirad que nuestra gente desbaratan!

CHAVARRÍA
¿Buscáis achaques de volver huyendo?
Tomad mi lado, a ver cómo os maltratan.

 (Tocan.)

ROSELA
2810
¿Quién sois, soldado?

CHAVARRÍA
Un pobre vizcaíno.

ROSELA
De mil laureles vuestro brazo es digno.

(Tocan. Torne a sonar la guerra, y salgan el SEÑOR DON JUAN, con la espada desnuda, y CASTRO.)

JUAN
Redondilla
¿Dónde está el Príncipe, Castro?

CASTRO
¿Ahora por él pregunta
vuestra Alteza? Estatuas junta
2815
de oro, jaspe y alabastro
Redondilla
en el templo de la fama.

JUAN
¿Cómo?

CASTRO
 El primero partió
cuando el escuadrón cerró,
cual sigue al centro la llama.
Redondilla
2820
Si sus hazañas quisiese
referirte, mal podría
lo que ha hecho en solo un día
cuando muchos escribiese.
Redondilla
Mas la fama y los poetas,
2825
con el tiempo las dirán;
ellos con versos que harán,
y ella en lenguas de trompetas.

JUAN
Redondilla
¡Por vida del Rey mi hermano,
que le tengo de reñir!
([Aparte.])
2830
(Si verdad he de decir,
envidio su heroica mano.)

(Tocan dentro: “¡Victoria, victoria, victoria!”)

CASTRO
Redondilla
Ya publican la victoria.
Señor, el alcance sigue.

JUAN
¡Oh cielo, mi fe te obligue,
2835
que de tu dueño es la gloria!

(Vanse. Sale SALVADO cargado de ropa.)

SALVADO
Redondilla
¡Andar con la maldición!
¿No habíamos de topar
algo con que remendar
estas calzas y jubón?
Redondilla
2840
Flandes, pues que nunca en ti
pude siquiera cubrirme,
¡vive Dios, que he de vestirme
todo cuanto traigo aquí!

 (Comience a ponerse, una ropa sobre otra, todo lo que trae, y salga MARCELA, la espada desnuda.)

MARCELA
Redondilla
¡Que sea tan desdichada
2845
que no halle, como todos,
buscándolo de mil modos,
con la industria y con la espada,
Redondilla
una prenda en cuantas topa
el de más cobarde aliento!
2850
Pero ¿de qué me arrepiento?
Aquí está un montón de ropa.

(Dale un cintarazo por detrás.)

SALVADO
Redondilla
¡Arre allá! ¿No miraréis
que está gente honrada aquí?

MARCELA
¿Sois español?

SALVADO
 Señor, sí;
2855
¿en los paños no lo veis?

MARCELA
Redondilla
¿Cómo un honrado soldado
está así?

SALVADO
Faltóme el sol
y el dado.

MARCELA
¿Vos español?

SALVADO
Soy español empeñado.

MARCELA
Redondilla
2860
Si viniera un enemigo,
bien despojado os hallara.

SALVADO
Cuando conmigo encontrara...

MARCELA
¿Pues?

SALVADO
Encontrara conmigo.

MARCELA
Redondilla
Eso habemos de partir.

SALVADO
2865
¿Trabajólo visancé?

MARCELA
¿No basta que así le hallé?

SALVADO
¿Esto tengo de sufrir?

MARCELA
Redondilla
Parta, digo.

SALVADO
Escoja, pues.

MARCELA
Esta tomo.

SALVADO
Y yo estas dos.

MARCELA
2870
Yo estas tres.

SALVADO
 Quedo: ¡por Dios,
no tome de tres en tres!

MARCELA
Redondilla
Suelte.

SALVADO
Partamos conformes.
Tome yo, y tomará luego.

MARCELA
Tomo tres.

SALVADO
Parezco el cielo
2875
con Lazarillo del Tormes.

 (Salen DON JUAN, el PRÍNCIPE y todos tocan al salir.)

JUAN
Romance (tirada)
Las gracias le dan a Dios.

ALEJANDRO
Notable victoria ha sido.

JUAN
Después de él, a vos se os deben,
señor Príncipe y sobrino.

ALEJANDRO
2880
Hechura soy de esas manos.

BARLAMÓN
Todos dicen que han huido
el príncipe de Pinoé
y el de Rubé.

CASTRO
Bien los vimos
salir huyendo del campo.

PEREA
2885
El conde de Enín, herido,
y el marqués de Rentí huyeron.

DURÁN
Viendo Ariscote el peligro,
huyó.

HEREDIA
Del Marqués, su hermano,
lo mismo, señor, se ha dicho.

JUAN
2890
¡Gracias a Dios, españoles!

TODOS
Y a vuestro valor invicto.

JUAN
De nuevo me dad los brazos.
Partid los despojos, hijos.

ALEJANDRO
¿Quién es este?

MARCELA
 Chavarría.

 (Sale CHAVARRÍA Con ROSELA, y MONS DE GONÍ preso y herido.)

JUAN
2895
¡Oh, valiente vizcaíno!

CHAVARRÍA
Aquí te traigo, señor,
un caballero cautivo
y a una dama rescatada.

JUAN
A la dama he conocido.
2900
Limpiadle la sangre.

GONÍ
¡Tente!
Yo soy, que a tus pies me humillo.

JUAN
¿Quién eres?

GONÍ
Mons de Goní,
que Gobernador he sido
de Bruselas.

ALEJANDRO
¡Bravo caso!
2905
Nuestra gloria habéis crecido,
Martín, con tan gran prisión.

GONÍ
Las manos, señor, os pido.

JUAN
¿Ahora, Mons de Goní?

GONÍ
General de España invicto,
2910
más vale tarde que nunca.

JUAN
¿Ahora que estáis rendido?

GONÍ
Y herido de muerte estoy.

JUAN
Llevadle a curar, amigos,
al castillo de Anamur.

GONÍ
2915
Perdona y imita a Cristo.

 (Llévenle.)

JUAN
¿Cuántos se habrán degollado?

ALEJANDRO
Doce mil dice que han sido.

JUAN
¿Y los presos?

ALEJANDRO
Cuatro mil.

JUAN
Pues amigos, más estimo
2920
la prisión de tan gran hombre.

CHAVARRÍA
Un albanés fue conmigo,
que se llamaba Dimitre:
que le honres te suplico.

JUAN
Tu virtud conozco en eso.
2925
Rosela, el tiempo ha venido
que he de volver por tu honor.
Este hidalgo vizcaíno
es a quien la vida debes.
También su valor has visto.
2930
Valdrále aquesta prisión
rica hacienda; y si yo escribo
a mi hermano, le dará
premio tan bien merecido
y un hábito de Santiago.

ROSELA
2935
¿Qué me mandas?

JUAN
Que contigo
se case solo deseo.

ROSELA
Yo estimo tan buen marido,
que basta ser de tu mano.

JUAN
Pues, ¡sus!, querido sobrino,
2940
plantemos cuatro cañones
a Gibelú.

ROSELA
¡Honroso brío!
Pero ya es tarde, señor.

JUAN
Gaspar de Robles, admito
vuestro discreto consejo.
2945
Mañana se ponga el sitio.
¿Dónde nos alojaremos?

ALEJANDRO
No hay lugar en cuanto piso,
si no es ese monasterio.

JUAN
¿Será de monjas?

ALEJANDRO
 Lo mismo.

JUAN
2950
Pues recójanse a una parte,
y por si hubiera atrevidos,
guárdenlas tres compañías.

ALEJANDRO
Necesario y justo arbitrio.

CHAVARRÍA
Aquí dio fin la batalla
2955
de Gibelú, y el principio
de volver los españoles
a Flandes.

JUAN
 ¡Viva Filipo!

(Éntrense todos diciendo: “¡Viva Filipo!”, con que se da fin.)