ENVIDIA DE LA NOBLEZA, Comedia famosa, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: ENVIDIA DE LA NOBLEZA, Comedia famosa, LA. Procedencia: Parte 23 (1638)
Título: ENVIDIA CONTRA LA NOBLEZA, Comedia famosa de, LA. Procedencia: Portadillas de los Acto I, Acto II y Acto III.
Título: PRISION DE LOS BENCERRAJES, Y ENVIDIA DE LA NOBLEZA, Comedia. Procedencia: Fin del Acto III.
Título: PRISIÓN DE LOS BENCERRAJES, LA. Procedencia: P2. Podría tratarse de la misma comedia titulada LA ENVIDIA DE LA NOBLEZA.
Título: CEGRÍES Y BENCERRAJES. Procedencia: P1 y P2. M. Menéndez Pelayo parece dudar que sea ésta la misma que LA ENVIDIA DE LA NOBLEZA.
Observación: En P2 se cita una obra titulada: La prisión de los Bencerrajes. Sorprendentemente, CR (487) la consideran perdida y no la relacionan con La envidia de la nobleza. Tampoco MB.
En P1 y P2 encontramos otra obra titulada: Cegríes y Bencerrajes. Tanto CR como MB citan las dudas de Menéndez Pelayo sobre que esta obra pueda ser la misma que La envidia de la nobleza.
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Observación: En P1 se cita una obra titulada LA PRISIÓN DE LOS BENCERRAJES, que la crítica no ha relacionado con ésta, a pesar de que en el texto mismo de la obra se cita con ese título. Vénase los distintos títulos y las Observaciones correspondientes
Por otra parte, en P1 y P2 encontramos otra obra titulada: CEGRÍES Y BENCERRAJES, sobre cuya identidad con esta obra Menéndez pelayo expresó sus dudas, que después se han repetido, sin mayores modificaciones.
Parte
Parte XXIII (1638)
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XI (BAE, CCXIV).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
No consta
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1613-1618, probablemente 1613-1615
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 322.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2962
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 321.
Número: 2986
Ref. bibliográfica: Muñoz Sánchez, Juan Ramón: Lope de Vega: La envidia de la nobleza- Edición de Juan Ramón Muñoz Sánchez para la Biblioteca Digital Artelope.. Valencia, Biblioteca Digital Artelope. Universitat de Valencia, 2021.
Observación: El cómputo de 2986 versos procede de la edición de esta obra, preparada para la Biblioteca Digital Artelope, por Juan Ramón Muñoz Sánchez, Universitat de Valencia, 2021
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Observación: Militares de alto rango tanto moros (Reduán, Alcaide de la Alhambra) como cristianos (los Maestres de Santiago y Calatrava, D. Juan de Mendoza...)
La alta nobleza que aparece en la obra es esencialmente mora, de la corte granadina: de los linajes de Bencerrajes y Zegríes, y en ella es importante la presencia de damas como Jarifa o Lindaraja.
El mundo de los criados está representado por un criado moro, con rasgos de gracioso, Zulema.
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: Época de Fernando III el Santo (1201-1252) y de sus campañas de reconquista andaluza: Cazorla, (1231), Córdoba (1236), Jaén (1246).
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Cartama, [España]. Europa. Espacio: interior del palacio del alcaide: aposentos de Celindo y de Jarifa.
Topónimo: Jaén. [España]. Europa. Espacio: interior de la posada del Maestre de Santiago.
Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: Camino de Cartama a Granada, interior del palacio de Almanzor, en la Alhambra, puertas de la Alhambra.
Acto 2
Topónimo: Jaén. [España]. Europa. Espacio: interior de la posada del Maestre de Santiago.
Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: en el palacio de la Alhambra; en la ribera del río, lugar del duelo;bajo los balcones de Jarifa.
Acto 3
Topónimo: Granada. [España]. Europa. Espacio: Interiores de La Alhambra.
Topónimo: Jaén. [España]. Europa. Espacio: posada del maestre, corte del Rey Don Fernando.
Duración
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > frontera morisca.
Nota: Es uno de los llamados "dramas moriscos", que insertan en el marco de los "Hechos públicos" de la guerra de frontera con los moros (en este caso las campañas de Fernando III el Santo y el conflicto en la corte granadina de los bandos aristocráticos de Zegríes y Bencerrajes), una intriga de "Hechos particulares", de amores entre caballeros moros y sus damas mediados por la actuación de adalides cristianos.
Extracto argumental
Acto 1
En Cartama, el moro Celindo, enamorado de su prima Jarifa, del linaje de los Bencerrajes como él, se desespera porque su tío, el alcaide de Cartama, la ha prometido en matrimonio a Almanzor, rey de Granada, que se ha enamorado de ella por haber visto un retrato suyo y porque el alcaide de Cartama le dijo que Jarifa era muy bella. Celindo, que trama inútilmente diversas maneras de evitar que Jarifa sea conducida por Reduán a poder de Almanzor, decide hacer caso de su consejero Zaide y pedir ayuda al Maestre de Santiago, que se encuentra en Jaén, para lo cual se valdrá de una carta en que le informa del caso y le propone raptar a Jarifa. La carta la entregará su criado Zulema, que sabe la lengua de los cristianos.
Jarifa, en sus aposentos, se lamenta con Alima de su futuro destino, ya que está enamorada de Celindo y pide a su criada que le traiga un espejo mágico en el que contemplar su futuro, esperando verse en él junto con Celindo. Pero al mirarse al espejo se asusta al ver su imagen con una corona de oro en la cabeza. Desesperada, habla de matarse.
En Jaén, Zulema, vestido de morillo, va al campamento del Maestre de Santiago y, con un español macarrónico –y actitud de gracioso- le endosa una cómica relación del caso y le expone su ruego, al tiempo que le entrega la muy cortés carta de Celindo en la que le pide ayuda, como noble Bencerraje, nieto de reyes: que el Maestre asalte la comitiva de Reduán y rapte a Jarifa, de modo que los amantes puedan reunirse y casarse bajo la protección del Maestre. Si lo hace así le estarán eternamente agradecidos. El Maestre, después de algún estímulo a su amor propio, acepta intervenir a cambio de un pacto de amistad con Celindo y ordena a sus hombres que preparen sus caballos para la empresa.
Pero Reduán va a recoger a Jarifa dos días antes de lo previsto, por lo que Celindo, que la sigue, encubierto, ve perdidas todas sus esperanzas. En el camino, llora Jarifa, mientras Reduán se sorprende por esta pena, ya que debería estar muy contenta con su destino. Hace un encendido elogio de Granada, la Alhambra, el Generalife…
De vuelta a Cartama un desesperado Celindo se encuentra con el Maestre de Santiago y sus soldados que venían a rescatar a Jarifa. Celindo les comunica que es demasiado tarde, para disgusto del Maestre, e invita a los cristianos a ir con él a Cartama, donde serán bien recibidos.
En Granada, el rey Almanzor está inquieto por la llegada de su esposa hacia la que ya siente menos interés y, a las preguntas de la asombrada Lindaraja, responde reflexionando sobre cómo se pierde el interés hacia lo que se ama en cuanto se posee: "Porque cierta posesión /disminuye la afición,/y de experiencia se ve:/amor que seguro esté,/nunca le llames amor,/amor ha de ser temor/de dos, que se quieren bien,/que temer perder el bien,/haze su fuerça mayor".
Al salir el rey al encuentro de Jarifa, Lindaraja -enamorada del rey- quiere seguirlo pero la detiene Hamete, que a su vez está enamorado de ella, pero Lindaraja lo rechaza. Hamete, lleno de celos y de envidia, piensa que le rechaza porque es un Cegrí, y todas las damas admiran y aman a los Bencerrajes. Lindaraja no le hace demasiado caso, rehuye su acoso y deja a Hamete que, iracundo y vengativo hace planes para la destrucción de los Bencerrajes. Por si fuera poco, en ese momento llegan Sultán, Zaide y Fatimín, tres Bencerrajes, que están organizando una fiesta, en la que no desean que participen Cegríes, y Hamete escucha sus preparativos. El gracioso Zulema, recién llegado de Cartama, relata a Zaide cómo el Maestre de Santiago ha sido recibido con todo honor y regalo por los Bencerrajes. A la exquisitez de las comidas que les han servido a los cristianos, se suma el vino. En su papel de gracioso, Zulema, que había sido el encargado del traslado de dos cueros de vino, comenta cómo le había resultado imposible no ceder a la tentación de probarlo: "dar al diablo el tentazión,/ en desatándole el piezgo,/ poner el boca tantico [...] extar boco tempo [bebiendo]/ no ser más de un quarto de hora".
El Rey de Granada, acompañado de su corte, recibe en las puertas de la Alhambra a Reduán y la comitiva que trae consigo a Jarifa, admirándose todos de su belleza; los Bencerrajes le informan de las fiestas que han preparado en su honor, y una vez más Hamete se siente menospreciado. Entran en la Alhambra.
Acto 2
En Jaén, Celindo es recibido con honor por el Maestre de Santiago. Celindo relata el lucimiento de los Bencerrajes en Granada en las fiestas que tuvieron lugar con motivo de la entrada de la reina Jarifa, lo que ha desencadenado la envidia de los Cegríes, y anuncia que estará presente en la fiesta que los Cegríes han preparado para el cumpleaños de la Reina. El Maestre no sólo le ofrece seis caballos para que Celindo los luzca en dicha fiesta, sino que muestra su deseo de viajar disfrazado de Bencerraje, en compañía de Celindo, precisando que tiene conocimiento de la lengua árabe.
En Granada, el día del cumpleaños de la Reina, Lucindo comenta a Hamete cómo Lindaraja, para olvidar al rey, se ha enamorado de Zaide, un Bencerraje. Celindo es recibido por el rey y la reina Jarifa que le reprochan su retraso . Al darle Jarifa las manos, Celindo le entrega un papel . Para seguir con la fiesta, Almanzor ordena llamar a un cantor cautivo para que los entretenga. El músico canta prediciendo futuras desgracias: "El Rey don Fernando el santo/desde Córdoba partía,/a dar asalto a Jaen, /de Abenamar defendida./El Maestre de Santiago,/con lo mejor de Castilla, /a los muros, y a la fama/altas escalas ponía./Bien se defienden los moros,/pero después de tres días/se rinden al santo Rey,/y a partido le convidan./En las torres de Jaen,/¡oh cuan bien resplandecían!/las cruces de los cristianos,/y de Santiago divisas". Esta canción enfurece al rey que echa al músico y exige a Reduán que le cumpla la promesa que una vez le hizo de tomar Jaén y traerle la cabeza del Maestre de Santiago , amenazándole con que, de no cumplirla, lo desterrará de Granada, le privará de la alcaidia de la Alhambra, y confiscará todos sus bienes y privilegios. Reduán responde con dignidad y se dispone a cumplir su promesa, provocando así la reacción del Maestre, que está presente disfrazado de Bencerraje, y que lo desafía a probarse con él antes de buscar al invencible Maestre. Reduán pide que le acompañen en la empresa otros caballeros, y Hamete y Lucindo lo siguen, pero al preguntar Reduán si no se ofrece ningún Bencerraje, responde Hamete que sólo se ocupan en entretenerse como las damas y de no aparecer en la guerra. Por su parte el rey castiga el atrevimiento de Hamete, ordenando a los guardas que lo conduzcan a prisión en una torre. Una vez solos, Celindo piensa en sus amores y el Maestre le confiesa su intención de cercar Granada y también la de marchar pronto a Jaén para tenerla fortificada antes de que llegue Reduán, pero Celindo le aconseja que se quede todavía en Granada para estudiar mejor la ciudad que quiere cercar, prometiéndole que él se convertirá al cristianismo.
Hamete y Lucindo, a través de un paje, desafían a Celindo a un duelo, y lo citan a las diez de la noche, pero la Reina, por medio de su criada Alima, lo cita también a esa misma hora bajo los balcones del jardín del Generalife. Ante la imposibilidad de cumplir con ambos compromisos, el Maestre se ofrece a luchar en su lugar, acompañado por Tello en el desafío, y aprovechando la oscuridad de la noche para hacerse pasar por él.
A la espera de Celindo y Zaide, Hamete y Lucindo ridiculizan el valor de éstos e imaginan su segura victoria, al tiempo que murmuran sobre los motivos del viaje de Celindo desde Cartama a Granada y sobre sus anteriores amores con Jarifa, la reina. Sin embargo, la victoria será del Maestre y Tello, que dejarán heridos a los Cegríes, perdonándoles la vida a cambio de unas plumas y una banda. El grito inicial de "Santiago" delatará su cristianismo y pondrá sobre aviso a Hamete, que está convencido de que no ha luchado contra Celindo y Zaide,y manifiesta su intención de avisar al Rey del peligro que corre Granada.
Paralelamente Celindo, mientras Zulema hace la guardia, habla con Jarifa, que le expresa su amor y su deseo de escaparse con él como su cautiva, despreciando el ser reina de Granada .Hacen planes de huir los dos a Castilla y de acogerse a la protección del Maestre. Ella le suplica, no obstante, que tenga paciencia y espere hasta que Almanzor marche a la guerra para cumplir sus planes. Dado que el poder del Rey es grande ("son altas las torres"), teme por sus vidas. El Maestre y Tello llegan y entregan las plumas y la banda a Celindo para que se las ofrezca a Jarifa . Ésta dejará caer un listón y, por medio de él, recogerá las prendas ofrecidas.
Acto 3
Al día siguiente, el Maestre de Santiago va a palacio a despedirse de la Reina que le agradece la ayuda desinteresada ofrecida a Celindo. A estas palabras el Maestre, bajo promesa de guardar el secreto, le confiesa que hay una razón: su hermano mayor Alvaro Pérez Pacheco, había sido cautivo en Cartama del padre de Jarifa durante un año, durante el cual se enamoró de Celinda, su tía por parte de madre y de la que tuvo un hijo, Celindo, al que quiere como sobrino suyo y al que protege por la promesa hecha a su hermano, antes de que muriese, de que si Fernando llegase a poner el pendón en Granada, venciendo a Almanzor, buscaría a este hijo suyo y lo haría cristiano. Cuando decidió socorrerle todavía no sabía que se trataba de su sobrino, pero se sintió dispuesto a ayudarlo y luego, tratándolo y mirándolo bien, se convenció de su identidad. Antes de salir hacia Jaén, invita a Jarifa a seguir a Celindo, comunicándole también las posesiones y derechosque le corresponden como heredero de su hermano, y ella le regala unos diamantes.
Hamete y Lucindo denuncian al Rey la complicidad de Celindo y los Bencerrajes con los cristianos, por lo que el Rey ordena proteger la ciudad. Zaide que, de acuerdo con la acotación, ‘sale al paño’, escucha a escondidas la conversación y avisa a Lindaraja de la traición a los Bencerrajes. Ésta se ofrece a servirlo, y así lo hará al avisar a Celindo de que el Rey pretende acabar con el linaje de los Bencerrajes. Fatimín aconseja a Celindo huir de la ira real, pero éste reivindica que su comportamiento ha sido correcto y que no ha dañado el honor del Rey, por lo que se niega a marcharse. Teme, además, dejar en peligro a su amada. Fatimín, por su parte, se erige en voz de los Bencerrajes e inisiste en su inocencia, negándose también a huir.
Jarifa justifica ante Almanzor su comportamiento sin tacha, pero el Rey, que se muestra preocupado por su honor, prefiere "cubrir, que no descubrir". Decide desterrar a Jarifa en lugar de matarla y sustituirla por Lindaraja. Elección alabada por Jarifa, que hace reverencia a la nueva reina antes de marchar de regreso a Cartama. Reduán, en nombre de Almanzor, detiene a los Bencerrajes.
En Jaén, Zulema refiere al Maestre lo ocurrido: el destierro de la reina y la cautividad de los Bencerrajes, entre ellos la de Celindo, que han sido condenados a muerte. El Maestre decide pedir una carta de apoyo al Rey Fernando y salir rápidamente hacia Granada . Mientras tanto, Zulema se toma un vinillo con Carpio.
El Maestre es recibido en Granada como embajador del rey Don Fernando, del cual lleva una carta por la que le solicita que libere a su sobrino Celindo y que le entregará a cambio de su vida la villa de Alhama. La orden de matar a los Bencerrajes se ha dado poco antes por Almanzor, que autoriza que se compruebe si se ha cumplido ya. Vuelve Lucindo con el anuncio de que veintitrés de los veinticuatro han muerto y y que ha conseguido detener la ejecución de Celindo, último de la lista de los condenados, cuando estaba ya de rodillas para ser degollado. Allí ha quedado desmayado.
Paralelamente Reduán, Jarifa y otros han caído en una emboscada cerca de Jaén. El rey decide renunciar a la villa de Alhama a cambio de la libertad de Reduán , pero prefiere que Jarifa quede cautiva para no dar celos a Lindaraja.
En Jaén, en la corte del rey Don Fernando se hallan los cautivos y los recién llegados Maestre de Santiago, Celindo, vestido de cristiano, y Zulema, de lacayo gracioso. Celindo expresa su deseo de ser bautizado con el nombre de Álvaro, en recuerdo de su padre, y Zulema, con el de Fernando. Álvaro pide en matrimonio a su prima que se llamará cristianamente Juana, como la reina, y Reduán queda libre para volverse a Granada, acabando así la Comedia, prisión de los Benzerrages, y embidia de la nobleza.