EJEMPLO DE CASADAS Y PRUEBA DE LA PACIENCIA, Comedia famosa de, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: EJEMPLO DE CASADAS Y PRUEBA DE LA PACIENCIA, Comedia famosa de, EL. Procedencia: Parte V,
Título: EJEMPLO DE CASADAS, EL. Procedencia: P2
Título: EJEMPLO DE CASADAS, Historia verdadera de, EL. Procedencia: Final Acto III
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte V (1615)
Nota: Titulada Flor de las comedias de España de diferentes autores. Quinta Parte. Únicamente contiene esta obra de Lope.
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. XV (BAE, CCXLIX).
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XV.
Observación: La edición de El ejemplo de casadas y prueba de la paciencia incluida en Comedias de Lope de Vega, Parte V, publicada por el grupo Prolope, corre a cargo de Marie-Françoise Déodat Kessedjian y Emmanuelle Garnier.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
- L'EXEMPLE DES FEMMES MARIÉES OU L'ÉPREUVE DE LA PATIENCE, trad. de Garnier, E.; Déodat, Marie Françoise, 2002
Nota: En L'histoire de Griselda: une femme exemplaire dans les littératures européennes, Toulouse, Presses Universitaires du Mirail, 2002, vol. 2, p. 127-234.
Bibliografía secundaria
- Arjona, J. H. "La fecha de Ejemplo de casadas y prueba de la paciencia de Lope de Vega". Modern Language Notes. núm. 52. p. 249-252. 1937.
- Déodat-Hessedjian, Marie-Françoise. "El concepto de santidad en la comedia áurea: algunos ejemplos dispares de ‘santas’". Vitse, Marc. Homenaje a Henri Guerreiro: la hagiografía entre historia y literatura en la España de la Edad Media y del Siglo de Oro. [Pamplona] / Madrid / Frankfurt: Universidad de Navarra / Iberoamericana / Vervuert. 2005. p. 493-509.
Nota: Sobre El ejemplo de casadas de Lope; La Baltasara, de Vélez de Guevara, Antonio Coello y Rojas Zorrilla; y La Margarita del Tajo que dio nombre a Santarén, de Ángeles de Azevedo.
- Déodat-Kessedjian, Marie-Françoise. "El placer del lector y la polimetría en el teatro: arte menor y arte mayor en El ejemplo de casadas y prueba de la paciencia de Lope de Vega". Déodat-Kessedjian, Marie-Françoise; Güell, Mónica. El placer de las formas en la literatura medieval y del siglo de oro. Toulouse: Université Toulouse-Le Mirail. 2008. p. 257-268.
- Kohler, Eugène. "La Date de composition de El ejemplo de casadas de Lope et la valeur chronologique du gracioso". Bulletin Hispanique. núm. 47. p. 79-91. 1945.
- Kohler, Eugène. "À propos de la date de composition de El ejemplo de casadas de Lope". Bulletin Hispanique. núm. 48. p. 264-269. 1946.
- Morley, S. Griswold; Bruerton, Courtney. "The Date of Two Plays by Lope de Vega". Hispanic Review. núm. 6. p. 153-155. 1938.
Nota: Sobre: La imperial de Otón , El ejemplo de casadas y prueba de la paciencia.
- Muñoz, Juan Ramón. "‘Escribía / después de haber los libros consuttado’: a propósito de Lope y los novelllieri, un estado de la cuestión (con especial atención a la relación con Giovanni Boccaccio)". Anuario Lope de Vega. núm. 17. p. 85-106. 2011.
- Romera Castillo, José Nicolás. "Un tema Boccacciano (D, X-10) en Lope de Vega y Joan Timoneda". Criado del Val, Manuel. Lope de Vega y los orígenes del teatro español. Madrid: Edi-6. 1981. p. 203-216.
Nota: Actas del I Congreso Internacional sobre Lope de Vega. Reeditado en: Romera Castillo, José Nicolás. Calas en la literatura española del Siglo de Oro, Madrid: UNED, 1998, p. 207-224; y en Romera Castillo, José Nicolás. Notas a tres obras de Lope, Tirso y Calderón, Madrid: UNED, 1981, p. 9-27.
- Soriano del Castillo, Catherine. "El ejemplo de casadas y prueba de la paciencia, de Lope de Vega: Estudio comparativo". Dicenda: Cuadernos de filología hispánica. núm. 10. p. 293-326. 1991-1992.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1599-1608, probablemente 1599-1603
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 319.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2899
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 319.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: Una Edad Media de un imaginario Conde de Barcelona, anterior a la incorporación de Cataluña a la Corona de Aragón (la unión dinástica se produjo en 1162) , y de la que participan Alfonso VIII de Castilla y León (1155-1214) y Ricardo I Corazón de León en Inglaterra (1157-1199). De forma muy vaga, pues, se trataría del siglo XII.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Barcelona. [España]. Europa. Espacio: corte; sala de la audiencia; campo y monte de Miraflor; casa villana de Lauro.
Acto 2
Topónimo: Barcelona. [España]. Europa. Espacio: corte; ventana de Laurencia, en palacio.
Acto 3
Topónimo: Barcelona. [España]. Europa. Espacio: campo y monte de Miraflor; casa de Lauro; corte.
Topónimo: Biarne. [Francia]. Europa. Espacio: palacio del príncipe de Biarne.
Duración
Entreacto 1 a 2: 2 años
Acto 3: Número indeterminado de años. Nota: iHan pasado 5 años desde un suceso ocurrido en el Acto I
Género
Género principal:
- Drama > imaginario > libre invención > palatino.
Observación: El transfondo histórico es muy liviano, se reduce a la participación del protagonista, un imaginario conde de Barcelona, en la Tercera Cruzada, promovida por Ricardo Corazón de León de Inglaterra y otros reyes, y en la que Lope creyó que había participado Alfonso VIII de Castilla.
Es muy elevada la dosis de imaginación novelesca, incluso de cuento maravilloso.
La traza principal es la de las pruebas de la mujer casada.
Extracto argumental
Acto 1
Enrico, conde de Barcelona, está reunido con los caballeros Elarino y Roselio, vasallos suyos. Los dos le instan a casarse, pues su edad y calidad así lo requieren. El Conde, sin embargo, se muestra reticente y temeroso de no acertar con la mujer apropiada en su elección, remitiendo a muchos ejemplos de la gentilidad. Prometiendo pensar en el tema, el Conde se marcha a sus asuntos. Llega entonces Tibaldo, camarero y hombre de confianza del Conde, que está organizando la salida a caza de su señor. Entre todos discuten acerca del problema del Conde y de cómo ha de ser la condesa ideal.
El Conde, por su parte, acude a la sala de audiencia, ante la que tiene que comparecer tres veces al año para oír y juzgar causas de vasallos suyos. Las tres causas que dirime ese día tienen que ver con los peligros de las mujeres. La primera tiene como protagonista a Fabia, una mujer que a la noche de haber muerto su marido ya pretende casarse con un criado. La sospecha de que ha matado al marido no es suficiente para condenarla y la dejan libre. El segundo caso es el de Flora y Arnesto. Arnesto consiguió favores de Flora a cambio de la palabra de casarse y ahora ella se la reclama. El Conde opina que, si el marido va obligado a la boda, el matrimonio será infeliz, así que deja a Arnesto libre y da dinero a Flora para que busque un casamiento provechoso. El tercer caso es el de Evandro, hombre que se ha casado ocho veces. Se sospecha que mató a sus anteriores mujeres. El Conde se asombra de la insistencia en el matrimonio del preso y, ante la falta de pruebas, lo deja libre. Finaliza la sesión y el Conde se va de caza.
En el campo, están hablando Laurencia y Fenisa, villanas. Fenisa está enamorada del labrador Danteo, pero éste parece estarlo de Laurencia. Por lo tanto Fenisa está celosa de su amiga. Laurencia le tranquiliza pues, como afirma, ella jamás ha conocido el amor. Salen entonces los labradores Danteo, Lucindo y Belardo. Vienen discutiendo acerca del poder de los celos y piden a Laurencia, conocida por su sabiduría, que medie en la cuestión. Antes de que ella pueda decir nada, les interrumpe un cazador que atraviesa el río. Como parece cortesano, le preguntan acerca de la corte y del Conde. El cazador contesta que es buen señor, castiga la mentira, premia la virtud y caza cuando puede. Sin embargo sus vasallos le acusan de no tomar mujer. Laurencia opina que lo que el Conde debería hacer es encomendar el caso a Dios y buscar mujer con fama, virtud, valor, recato y honesto temor. No es imprescindible, opina ella, que sea de origen elevado. El cazador, que resulta ser el Conde, se enamora de ella y parte a casa de Lauro, el padre de Laurencia, a pedirla por esposa. Quedan solos los villanos y se reanuda la discusión sobre los celos. Danteo opina que son peores los celos que el suceso malo en sí, Lucindo defiende que lo peor de los celos es la envidia al rival; Belardo afirma que prefiere vivir engañado a perder a la amada por causa de los celos. Laurencia plantea un enigma para resolver la contienda: "¿Quienes son los tres que uno son, / y tan extraños los tres, / que los dos andan sin pies, / y el otro sin razón? Uno es ciego y el otro tuerto, / y otro es un lince en la vista, / en cuya luz y conquista / dejan un pájaro muerto". Las labradoras se van, dejando a los hombres cavilando.
En casa, Laurencia encuentra a su padre Lauro con el cazador, que revela ser el conde Enrico. Éste ha pedido la mano de Laurencia y el viejo, con consentimiento de su hija, la concede. Llegan Belardo y Danteo con Tibaldo y más cazadores. El Conde anuncia su compromiso y todos se alegran menos los dos villanos, que pierden a Laurencia y a Fenisa, que también marcha como dama de su amiga.
Acto 2
Han pasado dos años. Danteo y Belardo visitan a Laurencia a la corte. Ambos recuerdan la suntuosa despedida del Conde y Laurencia. Comentan que ella ha tenido un hijo y una hija más pequeña, cuyo bautismo es ese mismo día. Aparece Laurencia a la ventana y, al ver a los dos villanos, los saluda con gran alegría. Quedan para conversar tras el bautizo.
Mientras, el Conde está hablando con Tibaldo. Le cuenta que le extrañan tanta virtud y humildad en su mujer y que quiere ponerla a prueba. Pese a sus reticencias, el camarero acepta ayudar a su señor.
Se va el Conde y llega la Condesa. Tibaldo le comunica que la gente no está muy contenta de que el Conde se haya casado con una simple villana y que éste, como ya hay un heredero, ha decidido matar a la niña. Tibaldo le pide a Laurencia, por tanto, que entregue a su hija para matarla. Laurencia acepta por obediencia y respeto a su señor, y el camarero queda admirado. La Condesa va a por la niña y sale el Conde que, escondido, ha presenciado todo. Al momento llega Fenisa, con la niña y la entrega a los dos hombres. Al quedarse sola, Fenisa añora, en un bello soneto, su vida anterior como villana en los montes de Miraflor.
Más tarde, Fenisa y Laurencia se encuentran con Belardo, Dórida, Lucindo y Danteo, que han venido a verlas. Los labradores han compuesto una canción para la niña recién bautizada. La alegría de ellos hace que las cortesanas añoren su anterior vida. Llega el Conde, acompañado de Tibaldo, y monta en cólera por la presencia de los labradores. Le parecen malas compañías para su esposa y, para demostrarlo, le cuenta la siguiente fábula. Una gata que amaba a un hombre pidió a Juno que la transformase en doncella. La diosa se lo concedió pero, el día de la boda, la mujer no pudo reprimir sus instintos y se lanzó tras un ratón. Así hace Laurencia, según el Conde. Entonces Enrico echa a los labradores de su casa. La Condesa, pese a disculparse humildemente, le responde con otro cuento. Un labrador acostumbraba a sentarse en el tronco de un moral. Un día, cogieron el tronco y labraron una imagen de Júpiter, de tal modo que la estatua comenzó a hacer milagros. Todos la visitaban menos el labrador pues, según él, se acordaba de su tronco y perdía la devoción. Con esto, Laurencia afirma que ella es humilde cual labradora y que la corte no le hace cambiar. El Conde le comunica que la gente sigue descontenta, por lo que ha decidido matar también al niño heredero. La Condesa, en una prueba más de su humildad y sumisión, manda a Fenisa que traiga al niño y se retira a sus aposentos sin verter ni una lágrima.
Quedan solos el conde y Tibaldo. Ambos comentan, asombrados, la entereza de Laurencia. El mayordomo avisa al señor de que no se exceda en la prueba a la que está sometiendo a su mujer.
Por su parte Fenisa insta a su ama a que se defienda de las injusticias del Conde, mas ella quiere obedecer por encima de todo. Llegan el Conde y el mayordomo. Enrico anuncia que aún no es suficiente. Laurencia debe abandonar la corte y volver a casa de su padre. Ella, una vez más, acepta la voluntad de su marido, pidiendo tan sólo el permiso de llevarse el pobre vestido de villana con el que llegó, y que ella misma ha guardado celosamente. Al irse la mujer, Enrico se retira a llorar, y Tibaldo vuelve a criticar duramente el tratamiento que recibe Laurencia, "ejemplo de mujeres".
Acto 3
El marqués Floriano, perteneciente a la corte del Conde, y Celio, el criado, son los encargados de acompañar a Laurencia a casa de su padre. El viejo se debate entre la humildad y el dolor que le produce el rechazo de su hija por parte del marido. Laurencia cuenta a su padre que el único dolor que le queda es la muerte de sus hijos, pero que nada tiene en contra del Conde. Fenisa, que también ha vuelto junto a su ama, se reencuentra con sus amigos labradores, felices de volver a verlas. Laurencia, sin embargo, se retira a las montañas y no quiere ver a nadie.
Han pasado algunos años. En la corte, el conde Enrico se dispone a partir a la guerra. Va a las Cruzadas acompañando al rey Alfonso VIII de Castilla y al rey Ricardo de Inglaterra. Tibaldo acompaña también a su señor. Todos lamentan que parta sin dejar sucesor, pero el Conde informa que los hijos que tuvo con Laurencia aún viven. Deja a Floriano como señor en su ausencia.
Mientras, en Vierna, todos lamentan la muerte de Alfreda, la Princesa. El príncipe Godofredo ha quedado sin descendencia. Encarga a sus vasallos que le busquen una esposa virtuosa. Estos le cuentan la historia de Enrique y Laurencia, y la muestran un retrato de ella. El Príncipe se enamora de la mujer y manda a buscarla para hacerla su esposa.
En el campo de Barcelona, los labradores andan, como siempre, en conflictos de amores. Danteo aún trata, sin éxito, de enamorar a Laurencia. Es entonces cuando Belardo resuelve el enigma que Laurencia planteó cinco años atrás. El "pájaro muerto" es el amor y los "tres que uno son" son los celos, la envidia y el desengaño. Llegan entonces Tibaldo y Floriano (enviados del Conde) por una parte y Anselmo y Rosardo (enviados del príncipe de Vierna) por otra. Ambos bandos reclaman a Laurencia; los del Príncipe para casarla con su señor, mientras que los del Conde para una humillación más. El conde Enrico, ya de vuelta de las Cruzadas, va a casarse con la hija del rey de Francia. Requiere a su antigua mujer para los preparativos de la boda. Ante el asombro de todos, Laurencia decide ir con los del Conde, pues aún debe obediencia al que fue su marido.
Ya en la corte, las bodas se van a celebrar. La novia Rosimunda resulta ser una niña y el padrino será un tal Ramón de Moncada. Laurencia se dispone a asistir y ayudar humildemente y, ante esto, el Conde descubre toda la trama. La pretendida novia no es otra que la hija de Laurencia y Enrico a la que la madre creía muerta. El padrino don Ramón es el hijo mayor y heredero. Los dos han sido criados "en los confines de Francia". Enrico acepta de nuevo a Laurencia como esposa ensalzando sus virtudes. Las pruebas para ella han terminado.
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: El asunto de la comedia procede de El Decamerón, X, 10, según CR, p. 461.