Félix Lope de Vega y Carpio

EL VERDADERO AMANTE




Texto utilizado para esta edición digital:
El verdadero amante. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, XII: comedias de vidas de santos, IV. Madrid, Atlas (BAE, CLXXXVII), 1965, pp. 413-467.
Marcación digital para Artelope:
  • Burgos Segarra, Gemma (Artelope)

Dedicatoria

Primera comedia de Lope de Vega Carpio dirigida a Lope de Vega, su hijo

Mirando un día el retrato de vuestro hermano Carlos Félix, que, de edad de cuatro años, está en mi estudio, me preguntastes qué significaba una celada que, puesta sobre un libro en un mesa, tenía por alma del cuerpo esta empresa: Fata sciunt ; y no os respondí entonces porque me pareció que no érades capaz de la respuesta. Ya que tenéis edad, y comenzáis a entender los principios de la lengua latina, sabed que tienen los hombres para vivir en el mundo, cuando no pueden heredar a sus padres, más que un limitado descanso, dos inclinaciones: una a las armas, y otra a las letras, que son las que aquella celada y libro significan con la letra, que en aquellos tiernos años dice que el cielo sabe cuál de aquellas dos inclinaciones tuviera Carlos si no le hubiera, como salteador, la muerte arrebatado a mis brazos y robado a mis ojos, puesto que a mejor vida, dolorosamente, por las partes que concurrían en él de hermosura y entendimiento con esperanzas de que había que mejorar mi memoria sobreviviendo a mis años, por la razón de, curso de la naturaleza, orden sujeta a los accidentes de la vida. Vos quedastes en su lugar, no sé con cuál genio, cuya definición os darán Pausanias y Plutarco cuando sepáis entenderlos; el uno en los Acaicos, y el otro en la Vida de Bruto. Ni aun conozco la calidad de vuestro ingenio; que San Agustín tuvo por felicísimo al que nació con él, como en el libro cuarto de la Ciudad de Dios lo siente el Santo; y fue opinión de Cicerón y de Aristóteles la ventaja que hace al arte la naturaleza, a quien afrenta Plinio pensando que la cultura de las artes se debe a la avaricia; bien que casi siempre es verdad cuando no las estudia el gran señor y príncipe, y aun entonces puede ser vanidad, y no virtud, como se ha visto en muchos. Mas ¿para qué os persuado con autores, cuando aun estáis en los primeros rudimentos de la lengua latina? Cosa que no podéis excusar, aunque si hubiera quien os enseñara bien la castellana, me contentara más de que la supiérades; porque he visto muchos que, ignorando su lengua, se precian, soberbios, de la latina, y todo lo que está en la vulgar desprecian, sin acordarse que lo griegos no escribieron en latín, ni los latinos en griego; y os confieso que me causa risa ver algunos hombres preciarse de poetas latinos, y en escribiendo en su lengua parecer bárbaros; de donde conoceréis que no nacieron poetas, porque el verdadero, de quien se dice que ha de tener uno cada siglo, en su lengua escribe y en ella es excelente, como el Petrarca en Italia, el Ronsardo en Francia y Garcilaso en España, a quien también deben sus patrias esta honra; y lo sintió el celestial ingenio de Fr. Luis de León, que pretendió siempre honrarla, escribiendo en ella, como también le sucedió a Fr. Luis de Granada, después de muchos sermones que hay suyos en la lengua latina; y en ella escribieron Fr. Fernando del Castillo, Fr. Agustín de Avila, el P. Ribadeneira, el Dr. Mariana y otras excelentes ingenios, sus historias. No os desanimo para que con menos cuidado estudiéis esta reina de las lenguas, tercera en orden a las del mundo, aunque más común que todas; procuralda, saber, y por ningún caso os acontezca aprender la griega, porque, desvanecido, no digáis lo que algunos que saben poco della y de otras, por vendernos a gran precio la arrogancia de que la entienden; y porque no sepáis lengua tan engendradora de soberbios, y que tan pocos pueden saber que la sabéis, que un catedrático de griego, natural de Guipúzcoa, hallándose en su escuela de Alcalá asaltado de improviso de muchos señores de la corte, oró en vizcaíno delante dellos y fue tenido por hombre insigne, hasta que un secretario de un príncipe, que era de la misma patria, deshizo el atrevido engaño, diciendo que le había entendido. En una de aquellas famosas librerías de Sevilla pidió el P. Fr. Luis de León una Biblia, si acaso la tenían, hebrea. Diósela el dueño, admirado de que la pidiese, y mucho más de vérsela leer en alta voz; pero llevando consigo un sobrino suyo, ingenio singular y del mismo hábito, pidió otro cualquiera libro, si acaso le tenían, en la lengua hebrea; diole el librero los salmos de David, de maravillosos caracteres e impresión del excelente Plantino; y comenzando a leer disparates, porque ignoraba la lengua entonces, volvió Fr. Luis a reprenderle airado; a quien el sobrino dijo: «Déjeme vuesa paternidad, que para el señor librero tan hebreo es esto como esotro.» Vos me habéis entendido; y en razón de la inclinación, que fue el principio de esta carta, no tengo más que os advertir; si no os inclináredes a las letras humanas, de que tengáis pocos libros, y esos selectos, y que les saquéis las sentencias, sin dejar pasar cosa que leáis notable sin línea, o margen; y si por vuestra desdicha vuestra sangre os inclinare a hacer versos (cosa de que Dios os libre), advertid que no sea vuestro principal estudio, porque os puede distraer de lo importante, y no os dará provecho. Tened en esto templanza; no sepáis versos de memoria, ni los digáis a nadie; que mientras menos tuviéredes desto, tendréis más de opinión y de juicio; y en esta materia, y lo que os importa seguir vuestros estudios sin esta rémora, no busquéis, Lope, ejemplo más que el mío, pues aunque viváis muchos años no llegaréis a hacer a los señores de vuestra patria tantos servicios como yo, para pedir más premio; y tengo, como sabéis, pobre casa, igual cama y mesa y un huertecillo cuyas llores me divierten cuidados y me dan conceptos. Libraréisos con esto de que os conozcan; que por la opinión de muchos es gran desdicha y así tenía por jeroglífico un hombre docto deste tiempo un espejo en un árbol, a quien unos muchachos tiraban piedras, con esta letra: Periculosus splendor. Yo he escrito novecientas comedias, doce libros de diversos sujetos, prosa y verso, y tantos papeles sueltos de varios sujetos, que no llegará jamás lo impreso a lo que está por imprimir; y he adquirido enemigos, censores, asechanzas, envidias, notas, reprensiones y cuidados; perdido el tiempo preciosísimo, y llegada la non intellecta senectus, que dijo Ausonio, sin dejaros más que estos inútiles consejos. Esta comedia, llamada El verdadero amante, quise dedicaros, por haberla escrito de los años que vos tenéis; que aunque entonces se celebraba, conoceréis por ella mis rudos principios; con pacto y condición que no la toméis por ejemplar, para que no os veáis escuchado de muchos y estimado de pocos. -Dios os guarde.

VUESTRO PADRE.


Elenco

JACINTO.
DANTEO.
MENALCA.
BELARDA.
CORIDÓN.
EURISTO.
PELORO.
ERGASTO
DORISTO
AMARANTA.
EREUSA.
DÓRIDA.
FELICIO.
GLICERIO.
UN SACERDOTE DE LA DIOSA JUNO.
Alcaldes labradores.
Pastores.
Músicos

Acto I

Salen JACINTO, músicos y PASTORES con baile y fiesta, y un SACERDOTE .

SACERDOTE
Quintilla
  No suene rumor alguno
hasta que a avisaros vuelva
en tiempo más oportuno,
pues Regamos a la selva
5
sagrada, a la diosa Juno,
Quintilla
  cuyas manos vengativas
tanto las nuestras altivas
castigan cuando se atreven,
que hasta los vientos no mueven
10
las hojas destas olivas.

UN PASTOR
Quintilla
  En nada os disgustaremos,
ni la gran diosa permita
que su selva despreciemos.
¡Hola! Cese el baile y grita.

OTRO
15
Pues lo mandais, cesaremos.

SACERDOTE
Quintilla
  Todos hincad la rodilla,
y con voluntad sencilla
mostrad que es nuestra intención
ofrecerle el corazón,
20
que por víctima se humilla.
(Descubren la diosa Juno en un templo.)
Quintilla
  ¡Oh santa Juno, que fuiste
del alto Júpiter prenda!
Tú que, más bella, venciste
a Palas en la contienda
25
y a Venus obscureciste,
Quintilla
  asiste a nuestro deseo
por el despojo y trofeo
que se te ofrece este día,
y venga en tu compañía
30
el sacro dios Himeneo.
Quintilla
  Doristo con Amaranta
quieren tu yugo amoroso;
asiste, pues, Juno santa,
y el lazo dificultoso
35
de la coyunda levanta;
Quintilla
  y en tanto que se levante,
cualquier agüero se espante
de tu poderosa diestra:
ni la corneja siniestra
40
ni el buho nocturno cante.
Quintilla
  Ya vuestras bodas pronuncia.
Aquella blanca paloma,
(A la novia.)
Doristo, tu bien anuncia.
La mano a tu esposo toma
45
y tu libertad renuncia.
Quintilla
  No hay que temer fin prolijo.

DORISTO
A la aldea nos volvamos.
¡Qué grande bien nos predijo!

SACERDOTE
Pastores, de aquí partamos.

PASTORES
50
Cese el baile y regocijo.

(Vanse todos; queda JACINTO solo.)

JACINTO
Quintilla
  ¿Permitirás levantarme,
falso amor, de aqueste suelo,
donde he venido a humillarme?
Pero si caí del cielo,
55
¿dónde puedo asegurarme?
Quintilla
  ¡Ay, pregunta sin provecho!
Pues en el aire, sospecho,
por donde amor me subió,
mis esperanzas y yo
60
nos hemos pedazos hecho.
Quintilla
  ¿Que te casaste, Amaranta?
¡Muerto soy!

(Sale DANTEO .)
(Sin ver a JACINTO .)

DANTEO
¡Oh! Atalanta,
préstame tus pies veloces.
Así tu Hipómenes goces,
65
que en verte agora se espanta.
Quintilla
  Déjame dar esta nueva
a aquel verdadero amigo:
Eco, mis acentos lleva;
detente, viento enemigo:
70
no la estorbes, que ya prueba.
Quintilla
  Dile a Jacinto, el dichoso,
que el rapacillo envidioso
en este punto le ha dado
el más venturoso estado
75
que tuvo pecho amoroso.
Quintilla
  Dile que se abrase y arda,
que pene, padezca y muera,
pues que le adora Belarda,
de toda nuestra ribera
80
la pastora más gallarda.
Quintilla
  No es este amor, que provoca
a un alma a volverse loca,
malicia que imaginé;
que de su boca lo sé
85
y lo sabrá de mi boca.
Quintilla
  Basta que me ha preguntado
quién es y en qué punto precia
el ser de zagal honrado,
y si el ganado desprecia
90
o guarda ajeno ganado;
Quintilla
  y he hecho lo que he podido
en decirle que ha tenido
elección de mujer cuerda,
y que a mi cuenta se pierda
95
por un ganado perdido.
Quintilla
  Santo Apolo, ¿velo o sueño?
¡Ah, Jacinto! ¿Desta suerte
sirves a tu nuevo dueño?
¡Oh dura imagen del sueño,
100
sombra y color de la muerte!
¿Estás en ti?

JACINTO
Quintilla
  ¡Mi Danteo!
¿Es posible que te veo?

DANTEO
¿Qué has tenido? ¿No estás bueno?

JACINTO
Sí estoy, aunque bien ajeno
105
del mayor bien que deseo.

DANTEO
Quintilla
  Anímate. ¿Qué has tenido?
¿Estás dormido o despierto?

JACINTO
Estoy despierto y dormido,
estoy sano, estoy herido,
110
estoy vivo y estoy muerto:
Quintilla
  tal me tiene mi dolor.

DANTEO
Pues duerme y vela, pastor,
y cúrate y no te cura,
y muere y vivir procura;
115
quizá te hallarás mejor.
Quintilla
  ¿Estás burlando del tiempo?

JACINTO
Él se ha burlado de mí,
pues que ya ha llegado el tiempo
que del tiempo que perdí
120
estoy llorando sin tiempo.

DANTEO
Quintilla
  No más, que tu queja entiendo.
Todo tu mal comprehendo:
a Belarda a amar te inclinas.

JACINTO
Ni aun la ceniza adivinas
125
del fuego en que estoy ardiendo.

DANTEO
Quintilla
  No disimules conmigo.

JACINTO
¡Por Dios, Danteo, que ignoras
mi mal!

DANTEO
Antes soy testigo,
y de su boca te digo
130
que sé que a Belarda adoras,
Quintilla
  y porque mejor me creas,
hoy me ha dado el cargo a mí
para que la hables y veas:
y aun de su pecho entendí
135
que gusta que la poseas.
Quintilla
  ¡Brava ventura tuviste!

JACINTO
Quiérome disimular
callando el suceso triste.
¿Dónde la Pudiste hablar?
140
¿Adónde vella pudiste?
Quintilla
  ¡Que soy amado me cuentas!

DANTEO
Tanto, que alegre te asientas
en el trono del amor.

JACINTO
Poco sientes mi dolor
145
y gusto que no lo sientas.
Quintilla
  ¡Ay, falsa! ¿Que te casaste?

DANTEO
¿Qué dices?

JACINTO
Que te engañaste
en pensar que esa pastora
me quiera bien.

DANTEO
Y te adora.

JACINTO
150
¿Es cierto?

DANTEO
Es muy cierto.

JACINTO
Baste.
Quintilla
  Sin falta, por mano ajena,
la suerte mi vida guarda,
y que se resuelva ordena,
con la gloria de Belarda,
155
de mi Amaranta la pena.
Quintilla
  Irémosla luego a ver.

DANTEO
Así quedó concertado.

JACINTO
Galán me quiero poner;
que me ha tenido enlutado
160
de un desposorio el placer.
Quintilla
  Y pues que tantos lo van,
bien es que vaya galán.
¡Euristo!

(Sale EURISTO .)

EURISTO
¿Qué mandas?

JACINTO
Presto
trae volando a este puesto
165
pellico, banda y gabán.

(Vase EURISTO .)

DANTEO
Quintilla
  ¿Desposorio te enlutó?

JACINTO
Sí, porque envidia me alcanza
de ver que allí se cumplió
de dos almas la esperanza
170
que para mí no llegó.

DANTEO
Quintilla
  Nuevo es eso para mí,
que he estado fuera de aquí.
Hoy vine a aquesta ribera.

JACINTO
Para mí también lo fuera,
175
a no estar fuera de mí.

(Sale EURISTO .)

EURISTO
Quintilla
  Aquí hay recaudo; bien puedes
vestirte.

JACINTO
Muestra el pellico.
Aquesto quiero que heredes,
y de dueño no muy rico
180
no esperes grandes mercedes.

EURISTO
¿Qué dices?

JACINTO
Quintilla
  Si aquesto viera
Belarda, ¡qué burla hiciera
de ver un pobre pastor
con hazañas de señor!

DANTEO
185
Harto bien le pareciera,
Quintilla
  pues lo que el ser no te ofrece
has por virtud alcanzado;
que tan bien el sol parece
si en un árbol resplandece
190
como en un techo dorado.

JACINTO
Quintilla
  Ya estoy bien. Vamos de aquí.

EURISTO
¿Mandas que vaya tras ti?

JACINTO
Ya bien te puedes quedar.

EURISTO
Pues ¿no te he de acompañar?

JACINTO
195
No, mientras ande sin mí.

(Vanse JACINTO y DANTEO .)

EURISTO
Quintilla
  ¿Qué novedad es aquesta,
Jacinto? ¿Qué nueva llama
así tu pecho molesta,
que cuando entierras tu dama
200
sales vestido de fiesta?
Quintilla
  ¿Es este acaso el tributo
del tierno llanto y del luto?
¿Son estas colores verdes
de la esperanza que pierdes
205
el mal sazonado fruto?
Quintilla
  ¿Si acaso el dolor espanta?
Mira, señor, si te mueres:
nunca la causa fue tanta,
pues se ha casado Amaranta,
210
la prenda que tanto quieres.
Quintilla
  Mírala en brazos ajenos,
y que de su gloria llenos...
Mas conviéneme que calle,
que suena gente en el valle
215
y es Menalca cuando menos.

(Vase.)
(Salen MENALCA y CORIDÓN .)

MENALCA
Silva (tirada)
  ¿Conoces, dime, Coridón, alguno
que en todo, el Tajo, y en el mundo todo,
posea tanto bien como poseo?
Y no quiero decir pastor ninguno,
220
que fuera cortedad tan a mi modo
medir con la ventura mi deseo.
¿Viste algún rey, ufano del trofeo
de haber ganado un reino, por ventura,
en paz santa y segura
225
gozar su alegre estado?
Pues deste fuera yo tan envidiado,
que trocara del reino lo más rico
por un solo jirón deste pellico.
No la púrpura sacra y la corona
230
que ciñe al claro príncipe las sienes,
más llenas de soberbia que de gusto;
no la parlera fama, que pregona
pequeños males como grandes bienes
en la boca del vulgo, torpe, injusto,
235
diciendo a voces: «Príncipe tan justo
excede en guerra y paz con igual mano
a Numa y a Trajano»;
ni el ver su nombre eterno
se iguala a que yo pase el duro invierno
240
y los calores del ardiente estío
contento con el bien pequeño mío.

CORIDÓN
¡Qué tal te tiene amor!

MENALCA
¿Qué tal me tiene?
Tal me tiene, gozando el bien que gozo,
que vivo como rey sin desearlo.

CORIDÓN
245
Furor debe de ser que te entretiene.
Vuelve en tu seso, descuidado mozo.

MENALCA
Coridón, por demás será buscarlo.
Dichosamente supe aventurarlo.

CORIDÓN
¿Rey te juzgas queriendo? ¡Gran locura!

MENALCA
250
Pues dime, ¿que ventura
tan próspera me aguarda
como gozar el alma de Belarda?
¿Qué reino puede haber como sus ojos,
de quien tengo y tendré ricos despojos?

CORIDÓN
255
¿De manera que ya, Menalca loco,
te habemos de llamar rey?

MENALCA
De contento.

CORIDÓN
¿Y el título ha de ser rey de Belarda?

MENALCA
A título tan alto un rey es poco.
No cabe en un pastor merecimiento,
260
que pobremente sus ovejas guarda;
un dios podrá reinar; que en Dios no hay pena.

CORIDÓN
Júpiter, como hizo en Alcumena,
podrá reinar dejándola preñada.
Pasión desenfrenada
265
te rige el pensamiento.

MENALCA
Y a ti de libertad ocioso intento.

CORIDÓN
Vuelve en tu seso: cobra tu sentido.

MENALCA
Ganado está muy bien cuando perdido.

CORIDÓN
Pues quieres que así sea, dime, cuerdo,
270
¿cómo podrás gozar mientras que vives
tu Belarda gentil?

MENALCA
Viviendo en ella.

CORIDÓN
¡Cabrás dentro muy bien!

MENALCA
Cabré en su acuerdo.

CORIDÓN
En fin, a todo engaño te apercibes.
Bien ves que no, podrás casar con ella,
275
porque es humilde el nacimiento della
para tu generoso nacimiento.

MENALCA
¡Oh, sumo atrevimiento!
Dime, ¿nació en la tierra?

CORIDÓN
En una choza, junto a aquella sierra.

MENALCA
280
Y yo ¿dónde nací?

CORIDÓN
Muy diferente;
que eres de dioses y de ilustre gente.

MENALCA
La nobleza mayor, la mayor palma,
no para en el pellico: llega al alma.

(Salen BELARDA y ERGASTO .)
(A ERGASTO .)

BELARDA
Quintilla
  Vuélvete, Ergasto, a la fuente,
285
que al pie del verde laurel
que da sombra a su corriente,
he perdido y puse en él
una cinta de la frente.
Corre.

ERGASTO
Quintilla
  ¿Has miedo que se huya?

BELARDA
290
Búscala, por vida tuya.

ERGASTO
Ya tarde parecerá,
que el sol la habrá hurtado ya
para ceñirse la suya.

CORIDÓN
Quintilla
  Tu Belarda es ésta, a fe.

MENALCA
295
Y cuyos son los despojos
del alma que la entregué.
¿Cómo no pongo los ojos
adonde estampa su pie?

BELARDA
Quintilla
  ¡Al sol le llaman ladrón!
(A ERGASTO .)
300
¿Es esa buena razón?

ERGASTO
Como sus rayos dorados
de la luna son hurtados,
de los tuyos son...

BELARDA
¿Qué son?

ERGASTO
Hurto los del sol.

BELARDA
Quintilla
  ¿Mis rayos?

ERGASTO
305
Tus rayos.

BELARDA
Pues ¿resplandezco?

ERGASTO
Tal, que si a verte me ofrezco,
trueco la vista en desmayos,
y desmayado fallezco.

BELARDA
Quintilla
  Basta, que sabes hablar.

ERGASTO
310
Ahora bien, voyla a buscar.

BELARDA
¡Oh, cuánto el rústico tarda!

ERGASTO
Haz una cosa, Belarda,
para que la pueda hallar.

BELARDA
Quintilla
  Acaba con tus enojos.

ERGASTO
315
Quiero, para que me alumbre,
llevar, en lugar de antojos,
un resplandor de la lumbre
de aquesos divinos ojos.

BELARDA
Quintilla
  ¡Qué necia filosofía!
320
Vete, que luz tiene el día
con que la puedas hallar.

ERGASTO
Voyme por no te enojar,
parte de la vida mía.
(Vase.)
Quintilla
  
(Aparte.)
Mas ¡de qué suerte me tienes,
325
que paso de enojo a rabia!
¡Oh, Menalca! A tiempo vienes.

MENALCA
Siempre al tiempo que te agravia
fuerza de ajenos desdenes,
Quintilla
  para que mal me recibas.

BELARDA
330
En falsa esperanza estribas,
y siendo tú mi esperanza...

MENALCA
O merezco tu privanza,
o de tu gloria me privas.
Quintilla
  ¿Tanto a todos me adelanto?
335
Sin falta de mí te burlas.

BELARDA
(Aparte.)
No puedo decirte cuánto.
Pues ¿llamas pesadas burlas
verdades que pesan tanto?

MENALCA
Quintilla
  No más; que sin falta creo
340
que de tu alma poseo
la rendida voluntad.

BELARDA
(Aparte.)
Así parece verdad,
aunque te engaña el deseo.

MENALCA
Quintilla
  ¡Oh. Belarda, y cuán notable
345
se halla en ti la virtud!
No hay vicio más detestable
que la injusta ingratitud.
No porque en mis cosas hable;
Quintilla
  que no quiero persuadirte
350
que para tanto rendirte
han sido mis obras parte;
que si valgo para amarte,
no valgo para servirte.
Quintilla
  Que para tanto valor,
355
un príncipe ser quisiera,
y no tan pobre pastor.

BELARDA
(Aparte.)
En ese estado, pudiera
aborrecerte mejor.

MENALCA
¿Qué respondes?

BELARDA
Quintilla
  Que tu estado
360
es el mejor que han honrado
hoy las riberas jamás,
pues hoy el más rico estás
de cuantos guardan ganado;
Quintilla
  y si quieres como muestras,
365
el más rico de contento.

MENALCA
Excede el alma a las muestras,
porque a lo menos que siento
me faltan palabras diestras.
Quintilla
  Pero toda esta riqueza
370
ofrecida a tu belleza
es un humilde caudal.

BELARDA
(Aparte.)
Y para quererte mal
no es muy pequeña pobreza.
Quintilla
  ¡Si supieses de qué suerte
375
te aborrezco, aunque te engaño!...

MENALCA
Coridón, agora advierte
si acierto a buscar mi daño
y en procurarme la muerte.
Quintilla
  Mírame tan bien pagado,
380
y tan del alma adorado
de aquella que de las almas
tiene más triunfos y palmas
que el propio niño vendado.

CORIDÓN
Quintilla
  Digo que razón te sobra.
385
Ama, pues tanto mereces,
y pon tu intento por obra;
que si mucha paga ofreces,
por una a ciento se cobra;
Quintilla
  que puesto que merecieras
390
prendas que igualar pudieras,
lo que falta en igualarte,
le sobra en lo que fue parte
para que tanto la quieras.

MENALCA
Quintilla
  Bien me has dicho, bien me enseñas
395
de mi empleo la ventura.

BELARDA
(Aparte.)
Pues haz cuenta que lo sueñas,
porque en balde te asegura
con palabras halagüeñas.

(Salen DANTEO y JACINTO .)

DANTEO
Quintilla
  
(Aparte a JACINTO .)
¡Buen encuentro, a no se hallar
400
aquéste, que, a mi pesar,
cada vez aquí le encuentro!

JACINTO
No tengo por buen encuentro
el que comienza en azar.

DANTEO
Quintilla
  Pues a fe que aquesta vez
405
que ha de ser azar de cedro,
pues tienes padre jüez.

JACINTO
Si en tales azares medro,
más negro voy que la pez.

MENALCA
Quintilla
  Al fin, ¿dices que eres mía?

BELARDA
410
Y que en mi postrero día
tu nombre repetiré.

MENALCA
¡Oh. Belarda! A tanta fe
otro premio se debía;
Quintilla
  que poco valen palabras
415
donde apenas obras pueden,
y más de un pastor de cabras;
pero pues ellas no exceden,
gusto que el pecho me abras.
Quintilla
  Mira tu retrato en él,
420
porque amor es pintor fiel;
sólo te diferenció
en que allí blanda te vió,
y aquí te pinta cruel.

BELARDA
Quintilla
  Muestra. ¿Qué es eso que veo?
425
abre el pecho.

MENALCA
No es ingrato:
daréte cuanto poseo,
si ya no has visto el deseo,
que es el cerco del retrato.
Quintilla
  Mas éste no lo verás,
430
porque no te obligue más
a cumplille.

BELARDA
A todo sales.
Buenos son estos corales.

MENALCA
Por estar donde tú estás.
Quintilla
  Espera; que ya los quito
435
porque los goce ese cuello.

BELARDA
Será si yo lo permito.

MENALCA
No hay que replicar en ello.

DANTEO
(Aparte a JACINTO .)
¿Has leído el sobrescrito?

JACINTO
Quintilla
  Por cierto, ¡a muy buen lugar
440
me has traído a despeñar!
¿Quién te dijo mi suceso?

MENALCA
¡Qué bien te están!

BELARDA
¡Bueno es eso!
Bien los sabes alabar.
Quintilla
  Ya sé que tienen valor.

MENALCA
445
Desde que ya tuyos fueron,
le tendrán mucho mayor,
pues parece que escogieron
de tus labios el color.
Quintilla
  Aunque les haces agravio,
450
porque tan cerca del labio
perderán la color suya;
mas hurtaránte la tuya.

JACINTO
(Aparte.)
A fe que el pastor es sabio.

BELARDA
Quintilla
  No sé qué te diese en pago
455
de este don, te certifico.

MENALCA
Con poco me satisfago.

BELARDA
Pero tú das como rico,
y yo como pobre pago.

JACINTO
Quintilla
  
(Aparte.)
Bien lo sabe agradecer.

BELARDA
460
Espera: iréme a coger
flores que traiga en la falda,
para hacerte una guirnalda.

MENALCA
Aquí la puedes hacer.
Quintilla
  No quiero que te fatigues;
465
Coridón irá por ellas.

BELARDA
No quiero que así me obligues;
que veo mis dos estrellas
que con tu sombra persigues.

DANTEO
Quintilla
  Por ti lo dice, Jacinto,
470
que te ha visto.

CORIDÓN
Voyme, y pinto
en tus faldas un abril.

(Vase.)

DANTEO
A fe que es harto gentil.

JACINTO
(Aparte.)
Y gentil el laberinto.
Quintilla
  ¡Oh amor! ¿Faltábate más?
475
Hoy me casas mi pastora;
y ésta que agora me das,
para que la olvide agora,
¡cerca de casalla estás!

DANTEO
Quintilla
  
(Aparte a JACINTO .)
Sentir nos tienen por ti.

BELARDA
480
¿Cómo le echaré de aquí?
Que he visto mi nueva gloria.

MENALCA
Siendo tuya la victoria,
¿me das la guirnalda a mí?
Quintilla
  Mira que no es la corona
485
para la frente vencida;
que el vencedor se corona.

BELARDA
Aquesta vez tu homicida,
Menalca, te galardona.
Quintilla
  ¡Ay, Dios! ¡Qué león tan fiero,
490
arrimado a aquel sendero,
por aquel repecho entró!
Mataráme.

MENALCA
Mi bien, no,
que yo moriré primero.
Quintilla
  Pero, ¿dónde fue? ¿Qué es dél?
495
Espera, que tras él voy.

BELARDA
¡Ay Dios! No vayas tras él;
que te matará.

MENALCA
No soy
menos animoso que él.

(Vase.)

BELARDA
Quintilla
  ¡Buena industria! Ya se fue.
500
¡Hola, pastor; hola, ce!

DANTEO
¿Llámasme a mí?

BELARDA
Y a los dos.

JACINTO
Guárdeos el cielo.

BELARDA
Y a vos,
parte de mi vida os dé.

JACINTO
Quintilla
  No, sino a vos de la mía;
505
y no digo parte della,
que toda es vuestra, y podría,
si os preciáis de poseella,
serlo el alma que os daría
Quintilla
  Por relación he sabido
510
que me habéis engrandecido
en darme nombre de vuestro.

BELARDA
Holgara veros tan diestro
en el ser agradecido;
Quintilla
  mas si de mí conocéis,
515
como yo de vos confío,
lo que a mi alma debéis,
en darme lo que es tan mío,
¿quién duda que lo seréis?

JACINTO
Quintilla
  Pues me abona ese valor,
520
vos seréis mi fiador,
y firmará la escritura
el tiempo, que ya procura
darme otra deuda mayor.

BELARDA
Quintilla
  Yo pienso que la tendréis,
525
y que debiéndoos yo a vos,
también vos me deberéis.

DANTEO
Si tanto os debéis los dos,
con no pagar pagaréis.
Quintilla
  Cumplido se ha mi deseo,
530
pues tan conformes os veo,
de ausentes enamorados.

JACINTO
Trujo el fin de mis cuidados
el nuevo bien que poseo.
Quintilla
  Hoy sale, aunque a su pesar,
535
Amaranta de mi alma,
y Belarda en su lugar
entra llevando la palma,
pues perdí para ganar.
Quintilla
  Hoy, Danteo, en nueva forma
540
amor en mí se transforma;
no sé si el amor ordena
que esté suspensa la pena,
cosa que al vivir conforma.

BELARDA
Quintilla
  Coridón viene. ¡Ay de mí!
545
Allí os podréis esconder.

JACINTO
Siempre, Belarda, temí
que había más que temer.

BELARDA
Mi suerte lo quiere ansí.

(Escóndense los dos.)
(Sale CORIDÓN con un ramo de laurel en la mano.)

CORIDÓN
Quintilla
  Belarda, de aquesta rama,
550
que agora laurel se llama,
y un tiempo Dafnes esquiva,
corona la frente altiva
del vencedor que te ama.
Quintilla
  Toma, enemiga cruel;
555
y mira si he sido fiel,
y lo que puedes conmigo,
pues para que mi enemigo,
corones, traigo el laurel.
Quintilla
  Toma, y ¡plega a Dios, si alcanza
560
en mi daño la venganza,
que el laurel que le previenes
se le marchite, en las sienes,
como lo está mí esperanza,
Quintilla
  o que en fuego se resuelva,
565
o cuando al que te idolatra
la suerte humana revuelva,
en los áspides se vuelva
que mataron a Cleopatra!
Quintilla
  Mas pues tan poco restauro,
570
arda en su cabeza el lauro
como Hércules ardió
en la camisa que dio
a Deyanira el Centauro.
Quintilla
  No traigo rosa ni flor,
575
que no serán necesarias;
que la corona de amor
no ha de ser de flores varias
para el constante amador.
Quintilla
  Y pues Menalca se j[ac]ta
580
de la firmeza que trata,
toma; que bien sé, cruel,
que se la das de laurel
porque te la dé de plata.

BELARDA
Quintilla
  Basta, Coridón, no más;
585
no me trates desa suerte.

CORIDÓN
Pues di, ¿qué excusas darás
de haberme dado la muerte?

BELARDA
Vivo estás.

CORIDÓN
Muerto dirás.

BELARDA
Quintilla
  ¿Parécete que es razón
590
que te quiera?

CORIDÓN
Y sinrazón
no lo hacer.

BELARDA
Pues ¿por qué, di,
cuando Menalca está aquí
no me dices tu pasión?

CORIDÓN
Quintilla
  Porque te quiere, y me excede
595
en riquezas; que ese es rey,
a quien Dios se las concede,
y porque es del mundo ley
que muera el que poco puede.
Quintilla
  Téngole, te certifico,
600
aquel respeto que al rico
tiene el pobre, cuando acierta
a tener nobleza muerta
debajo de su pellico.
Quintilla
  Sé yo que te quiere bien:
605
¿tengo con mi mayoral
de ponerme ten con ten,
siendo un humilde zagal
que apenas se sabe quién?

BELARDA
Quintilla
  Al fin, ¿confiesas que es noble?

CORIDÓN
610
En lo exterior, al doble,
que en lo interior, decir puedo
que tanto, cruel, le excedo,
cuanto la alta palma al roble.

BELARDA
Quintilla
  Al fin tú, como menor,
615
¿le respetas?

CORIDÓN
Sí respeto.

BELARDA
Pues ¿por qué no tendré amor
a quien tú, como a mejor,
le guardas tanto respeto?
Quintilla
  Anda, vete; que estás ciego.

CORIDÓN
620
Eso, Belarda, no niego,
porque tu vista me mata.
¡Oh más que la palma ingrata,
libre del cuchillo y fuego!

BELARDA
Quintilla
  ¿Ingrata llamado has
625
a la palma?

CORIDÓN
Y creo yo
que tal como ella serás,
pues no dio fruto jamás
al dueño que la plantó.
Quintilla
  Yo fui en amarte el primero,
630
y del fruto desespero,
pues me niegas el tributo,
y vienes a dar el fruto
al pretendiente postrero.

BELARDA
Quintilla
  Ven acá. Si le desamas,
635
¿por qué siempre estás con él?

CORIDÓN
Porque como tú le amas,
de ti gozaré por él
estas veces que le llamas.
Quintilla
  Lo que a ti te enamoró,
640
amor amar me forzó;
quiere bien hasta que mueras,
que basta que tú le quieras
para que le adore yo.
Quintilla
  ¡Oh, ingrata Belarda! Ponte
645
a querer un monte fiero,
y a darle el alma disponte;
que pues por un monte muero,
bien puedo querer a un monte.
Quintilla
  Pon en un monte tu amor,
650
tan inmoble a mi dolor,
y harás que le adore y quiera,
y ¡ojalá que un monte fuera,
y que no fuera un pastor!
Quintilla
  Mas dime, ¿dónde se fue?
655
¿Aquí no quedó contigo?

BELARDA
Partióse, ¡ay triste!, y quedé
llorando, sin él, conmigo.

CORIDÓN
Sin fe te sobra la fe.
Quintilla
  Dime, ¿por qué se partió?

BELARDA
660
Porque aquí me defendió
de un león, y fue tras él.

CORIDÓN
¡León!

BELARDA
Furioso y cruel,
que deste monte baj[ó].
Quintilla
  ¡Ay, Dios! ¿Si le ha de matar?

CORIDÓN
665
Ten, Belarda: no me mates
con oirte lastimar;
que sangre te puedo dar
con que la suya rescates.
Quintilla
  Yo voy a hacer de manera
670
que viva, aunque si él muriera,
viviera yo; mas no es justo
que yo viva a tu disgusto,
y que tu gusto se muera.
Quintilla
  Sea de mi cuerpo triste
675
sepultura este león,
no de aquel a quien le diste
por vivo en el corazón,
después que muerto le viste.
Quintilla
  El goce de tus abrazos,
680
y a mí me haga pedazos,
que no es decente que muera
en los brazos de una fiera
el que mereció tus brazos.

(Vase.)

BELARDA
Quintilla
  ¡Qué bien se traza el engaño!
685
¡Hola, Jacinto!

(Salen JACINTO y DANTEO .)

JACINTO
No puedo
dejar de sentir mi daño,
porque fue tan cierto el miedo
cuanto fue tu desengaño.
Quintilla
  ¿Qué te quiere este pastor?

BELARDA
690
Quiere crecer tus amores.

JACINTO
¿Qué importa que crezca amor,
si tengo para un favor
cuarenta competidores?
Quintilla
  ¿Enójante mis recelos?

BELARDA
695
Y aún me regalan en parte.

JACINTO
Si me los das, pedirélos:
celos pido antes de amarte.

BELARDA
¿Son hijos de amor los celos?

JACINTO
Quintilla
  Sus hijos dicen que son.

BELARDA
700
Pues ¿cómo nacen sin padre?

JACINTO
No falta mucha afición,
que los cría como madre
al pecho de la razón.

BELARDA
Quintilla
  ¡Bien a fe! Toma, Danteo,
705
tuerce esta guirnalda, en tanto
que hablamos de mi deseo;
teje aqueste laurel santo,
por quien suspiró Peneo,
Quintilla
  y con esta cinta le ata.

DANTEO
710
Que me place.

JACINTO
Y ¿para quién?

BELARDA
Para el pastor que me mata.

JACINTO
No, no sus hojas le den
a quien las vuelve de plata.
Quintilla
  Soy tan pobre, que permito
715
que la goce, y me la quito;
porque un pobre tanto pierde,
que este laurel, siempre verde,
ya le volverá marchito.
Quintilla
  Mal conservamos el bien;
720
que es nuestra ventura tal,
que cuando mucho nos den,
le convertimos en mal.

DANTEO
A Menalca siento.

JACINTO
¿A quién?

DANTEO
A Menalca.

JACINTO
Quintilla
  Pues ¡sus! vamos.

BELARDA
725
¿Y el verte?

JACINTO
Luego podrás,
que en el desposorio estamos.

BELARDA
Mil hermosuras verás.

JACINTO
La tuya sólo esperamos.

(Vanse JACINTO y DANTEO .)
(Sale MENALCA .)

MENALCA
Quintilla
  ¡Qué buena burla me has hecho!
730
Que en todo aqueste repecho
no hay león, ni sombra vi.

BELARDA
Ahora se fue de aquí,
y casi me lleva el pecho.
¿Vístele?

MENALCA
Quintilla
  No, por mi fe.

BELARDA
735
Pues aunque está en otro cabo,
en el pecho le guardé.
Ya sé que se me hace bravo;
pero yo le amansaré.

MENALCA
Quintilla
  Basta, que burlas conmigo.

BELARDA
740
Si burlo, será por él.

MENALCA
Qué ¿vino?

BELARDA
Vino, te digo,
y aun otro león con él,
que debe de ser su amigo.

MENALCA
Quintilla
  No más burlas, mi Belarda.
745
Ponme el laurel, que me aguarda
Doristo a su fiesta y boda;
y ven conmigo, que en toda
otra mayor se te aguarda.

BELARDA
Quintilla
  Toma, y mira qué te pones;
750
que a fe que te la tejió
uno de aquellos leones.

MENALCA
Pues también lo seré yo
después que tú me corones.

(Vanse.)
(Suena grita y baile de pastores, y salen DORISTO y AMARANTA , novios; PELORO , padrino; EREUSA madrina; DÓRIDA , pastora; ERGASTO , pastor.)

EREUSA
Quintilla
  Mejor están en lo bajo,
755
y ordénese alguna fiesta,
que ya, si el baile os molesta,
descansaréis del trabajo,
y pasaremos la siesta.
Quintilla
  Doristo, ¿estás bien sentado?

DORISTO
760
Júzgalo, pues tengo al lado
a mi dulce y cara esposa...

AMARANTA
En merecerte dichosa.

(Salen JACINTO y DANTEO .)

JACINTO
Ya llevo el color trocado.
Quintilla
  
(Aparte a DANTEO .)
¿Cómo he de poder hablar?
765
Danteo, da el parabién.

DANTEO
Muy enhorabuena estén
la prez de nuestro lugar
y la hermosura también.

DORISTO
Quintilla
  ¡Oh, mi Danteo! En buen hora
770
vengas. Cabe mí te asienta.

JACINTO
(A AMARANTA .)
Años que pierdan la cuenta
goces del bien que te adora.
Y tú te logres contenta.

AMARANTA
Quintilla
  
(Aparte.)
¡Ah, traidor! ¿Que aquí te vienes?

DORISTO
775
Ea, deja los parabienes,
y siéntate cabe mí.

JACINTO
(Aparte.)
¡Ay! Que adonde estás me vi,
y en el lugar que me tienes.

DORISTO
Quintilla
  Ergasto, dale tu lado.

JACINTO
780
Bien estoy aquí.

ERGASTO
Bien puedes

JACINTO
A ver mi muerte he llegado.
(Aparte.)
¡Oh, Ergasto, tantas mercedes!
(Aparte.)
¡Ay, falsa, que te has casado!

(Salen CORIDÓN y MENALCA .)

CORIDÓN
Redondilla
  Huélgome que fue mentira,
785
y de hallarte aquí.

MENALCA
¡Oh, señores!
el cielo os dé mil favores.

ERGASTO
Doristo, a Menalca mira.

DORISTO
Redondilla
  ¡Oh Menalca, oh mayoral!
Aquí sentaros podréis,
790
aunque al humilde igualéis
vuestra valor sin igual.

(Sale BELARDA .)

BELARDA
Redondilla
  No os quisiera perturbar
tan buena conversación;
mas la mucha obligación,
795
por fuerza me obliga a entrar.
Redondilla
  Gócense por muchos años.

AMARANTA
¡Oh mi señora Belarda!
Este lugar os aguarda.
Perdonad los ricos paños,
Redondilla
800
  que es de campo el aparato.

BELARDA
Y vos palacio lo hacéis.

AMARANTA
No cual vos lo merecéis,
que tenéis de reina el trato.

PADRINO
Redondilla
  Cesen ya de cumplimientos.
805
Siéntate, niña, y callad.
¿No veis que la soledad
hace iguales los asientos?
Siéntate.

BELARDA
Redondilla
  Ya estoy sentida...
Sentada quise decir.

JACINTO
810
Si has de hablar como sentir,
errarás toda la vida.

PADRINO
Redondilla
  ¡Buenos estamos, por Dios,
para jugar algún juego!

DORISTO
Bien dices: juéguese luego.

MENALCA
815
Alto: inventaldo los dos.
Redondilla
  Mas no ha de ser levantado;
por eso mirad cuál sea.

DANTEO
Yo os diré. Demos librea,
como se suele, al soldado.

CORIDÓN
820
Bien dice.

DANTEO
Redondilla
  Es de mucha ciencia.

ERGASTO
Sí, pero, tiene primor;
y en errando la color,
que pague su penitencia.

MADRINA
Redondilla
  A fe que es de regocijo;
825
bien le podemos jugar.

PADRINO
Y no hay más que comenzar,
pues que mi mujer lo dijo.

CORIDÓN
Redondilla
  Danteo tome la mano,
que suele ser el maestro.

DANTEO
830
Acudís al menos diestro.

ERGASTO
Siempre te excusas en vano.
Redondilla
  Comienza; que es tarde: acaba.

DANTEO
¡Ea, pues! Este cayado
es, señores, el soldado,
835
que de vestirle excusaba.
Redondilla
  Coridón diga primero
su color.

CORIDÓN
Pues yo le visto
de lo que nunca me visto.

DANTEO
Que te declares espero.

CORIDÓN
Redondilla
840
  ¿Ya no sabes que es de verde
la esperanza que perdí,
que nunca me la vestí?

DÓRIDA
Que se pierde, que se pierde.

DANTEO
Calla, Dórida.

DÓRIDA
Redondilla
  A fe mía.

MENALCA
845
Bien es que todos calléis,
que tarde le vestiréis
hablando en filosofía.
O es verdad o es juego.

DANTEO
Redondilla
  Basta.
Ereusa, ¿de qué le vistes?

EREUSA
850
De negro, color de tristes.

DANTEO
¿Tú, Dórida?

DÓRIDA
Color casta.

DANTEO
¿Tú, Doristo?

DORISTO
Redondilla
  Colorado,
que es señal de mi alegría.

DANTEO
¿Tú, Amaranta?

AMARANTA
De la mía.

DANTEO
855
¿Cuál es la tuya?

AMARANTA
Leonado.

DANTEO
¿Tú, Jacinto?

JACINTO
Redondilla
  Aunque mi vida
camina a puerto seguro,
le visto de verde oscuro,
que es esperanza perdida.

DANTEO
860
¿Tú, Ergasto?

ERGASTO
Redondilla
  La deslealtad,
por quien yo tan firme he sido,
turquesado le ha vestido,
color de mi lealtad.

DANTEO
¿Y tú, Peloro?

PELORO
Redondilla
  De oro,
865
que es la color que me agrada.

DANTEO
¿Y tú, Menalca?

MENALCA
Encarnada,
de aquella cruel que adoro.

DANTEO
Redondilla
  Eso es sangrarte en salud.
¿De qué lo vistes, Belarda?

BELARDA
870
Yo le visto color parda.

DANTEO
Es color de la virtud.
Redondilla
  Bien está así: comencemos.
¡Oh qué bien está vestido
este soldado polido!
875
¡Bravos colores tenemos!
Redondilla
  A fe que ha de ir muy galán
a la guerra que se ofrece.
¡Oh qué gallardo parece!
Todos mirándole van.
Redondilla
880
  Buena es la pluma leonada.

AMARANTA
Leonada.

DANTEO
Y el borceguí
no es malo, porque es turquí,
y tiene vuelta doblada.

ERGASTO
Turquí.

DANTEO
Tardóse.

ERGASTO
Redondilla
  No hice.

DANTEO
885
Adelante. El buen soldado
lleva jubón encarnado,
porque lo negro desdice.

(Está MENALCA embebido mirando a BELARDA .)

EREUSA
Negro.

DANTEO
Redondilla
  Ya dije encarnado:
pague Menalca.

JACINTO
Es ansí.

DANTEO
890
¡Hola, Menalca está aquí!
¡Hola, hola, embelesado!
Tírale del brazo.

PADRINO
Redondilla
  ¡Hola!

MENALCA
¿Qué es eso? Encarnado.

DANTEO
¡Bien!

BELARDA
Su penitencia le den.

DANTEO
895
Y tú la mereces sola.

MENALCA
Redondilla
  Pues ¿ya no dije encarnado?

DANTEO
Anda, loco, embebecido.

MENALCA
Alto: penitencia pido.

PADRINO
Dénsela, que ha confesado.

DANTEO
Redondilla
900
  Yo mando que aquel laurel
ponga a Jacinto, y que diga
que es más digna su fatiga
de coronarse con él.

MENALCA
No mandes eso.

DANTEO
Redondilla
  Perdona
905
y obedece.

MENALCA
No es razón,
que es un laurel de un león,
que me puso una leona.

PADRINO
Redondilla
  Si ha de ser, ¿qué te detienes?

MENALCA
Porque dél indigno soy,
910
Jacinto, el laurel te doy:
corona tus dignas sienes.

JACINTO
Redondilla
  Prosigue el juego adelante.

MENALCA
Caro me cuesta la fiesta;
dura penitencia es ésta.

BELARDA
915
Y a tu pecado importante.

MENALCA
Redondilla
  ¿Pecado llamas mirar?

BELARDA
Sí, porque engendra deseo.

ERGASTO
Prosigue el juego, Danteo;
que es esto nunca acabar.

DANTEO
Redondilla
920
  ¡Pardiez, que él parte brioso
con el capotillo verde,
claro oscuro...

CORIDÓN
Verde, verde.

DANTEO
Y que el sombrero es vistoso
Redondilla
  con la pluma colorada...

DORISTO
925
Colorada.

DANTEO
Es alegría.
Y la blanca...

DÓRIDA
Blanca.

DANTEO
Es mía,
porque lo negro me agrada.

MADRINA
Negro.

DANTEO
Redondilla
  Y la cinta de oro
es buena con la roseta.

ERGASTO
930
No ha sido mala la treta.
Pague Peloro. ¡Ah, Peloro!

PADRINO
¿Pues?...

MADRINA
Redondilla
  Pague el señor padrino.

PADRINO
¡Pardiez que me descuidé,
con los mozos que envié
935
por la harina al molino!

DANTEO
Redondilla
  Esa disculpa no abona.
Mando, con su parecer,
que Ereusa, su mujer...

PADRINO
¿Qué?

DANTEO
Le haga una mamona.

PADRINO
Redondilla
940
  Obedezco, aunque es mi daño.

DANTEO
¿Quién la sella?

CORIDÓN
¡Por Dios, yo!

PADRINO
(Aparte.)
¡Qué papirote me dio!
¡Oh hi de puta, picaño!

DANTEO
Redondilla
  Adelante. Así que, digo
945
que el soldado lleva espada
con la guarnición dorada.

PADRINO
¡Ofrézcole al enemigo!
Redondilla
  Dorada, sesenta veces.

DANTEO
Y que va con tanto brío
950
a entrar en un desafío,
que se admiran los jüeces.
Redondilla
  Mueve la planta gallarda
con la caja al son gallardo,
con banda y gregüesco pardo...
955
¡Hola! ¿Qué digo, Belarda?
Redondilla
  ¡Aho! Tenemos otro bobo.

BELARDA
¿Llámanme a mí?

MENALCA
¡Bueno es eso!
¡Cielos, he perdido el seso!
(Aparte.)
Cogido os han con el robo.
Redondilla
960
  
(Aparte.)
¿Qué es esto? A Jacinto mira.

BELARDA
Digo, señor, que perdí.

MENALCA
¿Que no mirándome a mí,
tan largo espacio se admira?

DANTEO
Redondilla
  Yo le doy en penitencia
965
que a Jacinto, aquel pastor,
bese la mano.

MENALCA
¡Oh rigor
de inadvertida sentencia!

BELARDA
Redondilla
  ¿No ves que eso no es decente?

PADRINO
En el juego sí. Callad.

BELARDA
970
Alto, pues: si es libertad,
a vuestra cuenta se asiente.

JACINTO
Redondilla
  Toma mi rústica mano,
baja tu cielo a mi suelo,
o mi suelo suba al cielo
975
de tu cielo soberano.
(En dándole la mano, se pone AMARANTA el lienzo en los ojos.)
Redondilla
  ¡Ay, Dios! No me abrases tanto.
Hasme muerto, hasme encendido,
pues cual Icaro atrevido,
caigo en el mar de mi llanto.
Redondilla
980
  Cuando mi cuerpo mortal
se vuelva en ceniza poca,
este lugar de tu boca
quedará siempre inmortal;
Redondilla
  que del tiempo los agravios
985
no pueden hacerle guerra,
pues no ha de volverse tierra
lo que fue cielo en tus labios.

MENALCA
Redondilla
  
(Aparte.)
¿Qué es esto, cielo cruel?
¿Qué es esto, cielo inhumano?
990
¡Belarda besa su mano,
y yo le doy mi laurel!
Redondilla
  Ya no lo puedo sufrir.
Adiós, señores, que tengo
mucho que hacer; luego vengo,
995
luego.
Si vuelvo a vivir.

(Vase.)

PADRINO
Redondilla
  ¿Por qué Menalca se va?

BELARDA
Debe de tener qué hacer.

DANTEO
¿Al juego no hay que volver?

DÓRIDA
No vuelvas, que cansas ya.
Redondilla
1000
  Amaranta, ¿por qué lloras?

AMARANTA
No lloro.

DÓRIDA
Pues ¿qué es aquesto?
¿Como ese lienzo te has puesto
para eclipsar mis auroras?
Redondilla
  Pase de presto el nublado;
1005
salga el sol, muéstrese el día.

AMARANTA
Ciega estoy.

DÓRIDA
Bien quedaría,
de vuestra luz eclipsado.
Redondilla
  ¿Quién os pudo dar enojos?

AMARANTA
Belarda, cuando pasó,
1010
con su ropa me cegó.

BELARDA
Cegaran antes mis ojos.
Redondilla
  ¿Fue cuando pedí la mano?

AMARANTA
Cuando la mano pediste.
bien al descuido lo hiciste;
1015
pero matóme su mano.
Redondilla
  Y sólo os puedo decir,
que del dolor es lo menos;
que el tener mis ojos buenos
estuvo en no la pedir.

DANTEO
Redondilla
1020
  
(Aparte a él.)
Jacinto, ¿entiendes los celos?

BELARDA
¡Que no hay fiesta sin azar!

DÓRIDA
(A AMARANTA .)
¿Que te han venido a cegar
de pura envidia los cielos?
Redondilla
  ¿Que ansí tus ojos maltratan?
1025
¿Que ansí tus ojos ofenden?
Prenda amor, pues ya no prenden;
mate amor, pues ya no matan.

MADRINA
Redondilla
  ¡Qué! Presto se pasará
ese dolor que la escuece.

DÓRIDA
1030
¿Y tan presto te parece
para quien se muere ya?

(Suena grita que viene un toro; vanse las pastoras, y juegan los pastores con él, y derriba al PADRINO , que ha de estar vestido de botarga.)

MADRINA
Redondilla
  ¡Ay, triste! ¡Y qué gran rüido!
¿Si es el toro?

CORIDÓN
El mismo es.

PADRINO
Guárdenle para después
1035
si está cansado y corrido.

CORIDÓN
Ya es tarde; él viene.

DÓRIDA
Redondilla
  Amaranta,
huye por esa emboscada.

AMARANTA
¡Ay, pobre!

MADRINA
¡Ay, triste!

DÓRIDA
¡Ay, cuitada!
Vaya en tus pies, Atalanta.

(Sale el toro.)

CORIDÓN
Redondilla
1040
  Avive, señor Peloro.

PADRINO
¡Ah, hosquillo, vente a mí!

ERGASTO
Venga acá, súbase aquí.

PADRINO
¡Vente a mí, torejo, toro!

CORIDÓN
Redondilla
  ¿Mas que coge al viejecito?

ERGASTO
1045
Ya le cogió.

PADRINO
¡Que me muero!
¡Ay, que me rompe el braguero!
No me le rompas, torito.


Acto II

Salen MENALCA y CORIDÓN .

CORIDÓN
Quintilla
  ¿Por eso, Menalca, sólo
te fatigas y entristeces,
1050
si tú sólo en nuestro polo
tan divino resplandeces
como en los suyos Apolo?
Quintilla
  ¿Un villano te maltrata?
¿Un pastorcillo te mata?
1055
¿Celos las prendas te dan,
cuya vida te darán
por lo que pesa de plata?
Quintilla
  Cobra el amor que te quita
del temor que te acobarda:
1060
¿es bien que se le permita
tal liviandad a Belarda,
si a Jacinto solicita?
Quintilla
  Yo sé que por él padece;
yo sé bien que te aborrece.

MENALCA
1065
Calla en mal hora, pastor;
que la enfermedad de amor
con el desengaño crece.
Quintilla
  Yo vengo desengañado
desde aquel maldito juego,
1070
donde jugué de picado
tanto resto de mi fuego,
que estoy, de perdido, helado.
Quintilla
  Quiso amor que me picase
y mis prendas empeñase;
1075
comencé por mi laurel...
¡Mal fuego se prenda en él,
que las entrañas le abrase!
Quintilla
  Su frente fingida y doble
coroné del ramo noble
1080
que fue digno de la mía,
la que apenas merecía
enebro, acebuche o roble.
Quintilla
  ¡Ay, triste! Que el seso pierdo
cuando de aquel sueño vano
1085
para la muerte recuerdo,
y cuando de aquella mano,
de aquella mano me acuerdo.
Quintilla
  Por la mano le gané;
pues que primero la amé;
1090
mas, ¡triste!, ¿qué me sirvió?
Que la mano me ganó
borrando el punto a mi fe.
Quintilla
  ¿Viste que le dio la mano,
y que ella le dio su boca?
1095
Luego, según esto, es llano
que él ganó el bien que le toca,
y que yo la adoro en vano.
Quintilla
  ¡Oh, condición de mujer,
tan enseñada a jugar!
1100
Fortuna te has de llamar,
pues gana el que ha de perder,
y pierde el que ha de ganar.
Quintilla
  ¡Ay, Dios! ¡Qué mal te aconsejas,
si ya de mi bien te alejas,
1105
olvidada de mis obras!
¿No ves el dueño que cobras
por el esclavo que dejas?

CORIDÓN
Quintilla
  Calla, mayoral. ¿Qué es esto?
¿Ansí desmayar te agrada?
1110
¡Venganza, venganza presto!

MENALCA
A mi pasión obstinada,
cualquier consejo es molesto.

CORIDÓN
Quintilla
  Pues ¿cómo tendrás paciencia
para ver en tu presencia
1115
que un hombre tan desigual
trate tus cosas tan mal
como si fuera en ausencia?
Quintilla
  ¿Qué aguardas desta liviana,
movida de un loco antojo?
1120
Si sufres de buena gana
que hoy te haga aqueste enojo,
¿qué esperas que hará mañana?
Quintilla
  Si hoy, inadvertida y loca,
con su hermosa boca toca
1125
la mano de aquel villano,
mañana hará que su mano
o su pie pise su boca.
Quintilla
  Mira que pierdes honor
consintiendo tal bajeza.

MENALCA
1130
Aquel tiene mucho amor
que no sale de nobleza
cuando le tienta el rigor.
Quintilla
  Si a Jacinto doy la muerte,
¿qué negocio desta suerte,
1135
pues lo que adora le quito?

CORIDÓN
Considerar te permito,
mas no con rigor tan fuerte.
Quintilla
  Mira: por cien cosas puedes
animarte a esta hazaña
1140
para que contento quedes;
y si atención me concedes,
verás que el amor te engaña.
Quintilla
  Muerto Jacinto, es muy cierto
que ha de ser aborrecido,
1145
porque si un vivo está incierto
de que es presente querido,
¿qué puede esperar un muerto?

MENALCA
Quintilla
  Verdad, mas el sentimiento
dura mucho.

CORIDÓN
Ni un momento;
1150
que el bien que se pierde junto,
sólo dura hasta aquel punto
que es cierto su perdimiento.
Quintilla
  Y esto es fácil de entender
mirando el fácil sujeto
1155
del pecho de una mujer,
que es pocas veces perfeto,
y nunca en el buen querer.
Quintilla
  Y fuera desto, es mejor
para que entienda tu amor;
1160
pues si a matarle te animas,
verá lo mucho que estimas
su desdén y tu favor.
Quintilla
  Y al fin no puedes dejar
de matarle en tiempo alguno;
1165
y baste, para acabar,
que no ha de gozar ninguno
lo que no puedes gozar.

MENALCA
Quintilla
  Basta. No sé, te prometo,
qué furia, si no es Aleto,
1170
se me reviste en el pecho.
Yo estoy de ti satisfecho;
sólo te encargo el secreto.
Quintilla
  Aquí te puedes quedar;
que hoy le tengo de acabar.
1175
Hoy no se ha de ver con vida:
tanto puede la homicida
que me ha enseñado a matar.
Quintilla
  Voy a buscar ocasión
para ejecutar mi intento.

CORIDÓN
1180
(Vase.)
Sus alas te ponga el viento
a los pies, y al corazón
su fuego el cuarto elemento.
Quintilla
  Ya desde hoy más, en el mío
salga el fuego al hielo frío
1185
que en lágrimas se resuelve,
pues hoy tan aprisa vuelve
atrás su corriente el río.
Quintilla
  Fortuna, hoy vuelves atrás,
pues en la mano me das
1190
el bien que mi alma quiere;
si aqueste Jacinto muere,
no puedo pedirte más.
Quintilla
  Que si Menalca le mata,
mientras el perdón se trata,
1195
por fuerza se ha de ausentar;
y yo me vengo a quedar
solo con aquesta ingrata.

(Sale ERGASTO .)

ERGASTO
Redondilla
  Fatigado me ha la cuesta;
pero ya he llegado al valle:
1200
plega a Júpiter que halle
de todo buena respuesta.
Redondilla
  ¿Es Coridón? Es sin duda.

CORIDÓN
¡Oh, Ergasto! Seas bien venido.
¿Donde?...

ERGASTO
Donde me ha traído
1205
aquel que todo lo muda.

CORIDÓN
Redondilla
  ¿Por qué has dejado tu aldea?
¿Cómo quedan los casados?

ERGASTO
¡Ah, Coridón! Mal logrados
no hay bien que seguro sea.
Redondilla
1210
  Ya sabes cómo Doristo
llevó a vivir a su hacienda
su esposa, su amada prenda.

CORIDÓN
Toda la mudanza he visto,
Redondilla
  y supe cómo te fuiste
1215
con el padre de Amaranta.

ERGASTO
Oye, que desdicha tanta
jamás de tus ojos viste.
Redondilla
  Murió el pastor de improviso.

CORIDÓN
¿Doristo es muerto?

ERGASTO
Sí, muerto.

CORIDÓN
1220
¿Es cierto, Ergasto?

ERGASTO
Muy cierto.
Llegó su punto preciso.

CORIDÓN
Voyme, Ergasto.

ERGASTO
Redondilla
  ¿Adónde vas?

CORIDÓN
Allá lo voy a decir.

ERGASTO
Albricias podrás pedir
1225
de las nuevas que les das.
Redondilla
  ¿Quién se huelga de su muerte?

CORIDÓN
No te importa; queda adiós.

(Vase.)

ERGASTO
¿Quién os las pidiera a vos
si se trocara la suerte?
Redondilla
1230
  Algún pretendiente amigo
habrá que albricias le dé.
¡Oh falsa, fingida fe.
digna de eterno castigo!
Redondilla
  Con razón llamo fingida
1235
el alma de engaños llena,
que pone en la muerte ajena
la esperanza de su vida.

(Salen BELARDA y JACINTO .)

BELARDA
Redondilla
  ¿Qué tan de veras me quieres?

JACINTO
Que tan de veras te quiero,
1240
que en ti vivo y por ti muero.

BELARDA
¿Que por mí vives y mueres?
Redondilla
  Pues yo... Mas oye, que veo
gente.

JACINTO
¡Hola, Ergasto!

ERGASTO
¿Quién es?
Guárdeos el cielo, y después
1245
remedie vuestro deseo,
Redondilla
  aunque mejor acabado
que el de Doristo.

JACINTO
¿Mejor?
Nunca me ponga el amor
en más venturoso estado
Redondilla
1250
  con las prendas que más quiera.

ERGASTO
Mejor tengáis la ventura,
pues que ya en la sepultura
reposa.

BELARDA
¿De qué manera?

ERGASTO
Redondilla
  Murió Doristo otro día
1255
de su boda desdichada.

BELARDA
¿Es burla?

ERGASTO
Fuera pesada.
Murió en la presencia mía;
Redondilla
  en estos brazos pagó
lo que a la muerte se debe.

JACINTO
1260
¿De qué enfermedad tan breve?

ERGASTO
De un desmayo que le dio.

BELARDA
Redondilla
  ¡Brava desgracia, por cierto,
que me llega al corazón!

ERGASTO
El mío con más razón
1265
tiene rasgado y abierto;
Redondilla
  que amaba a mi mayoral.

JACINTO
De suspenso, apenas puedo
decir que sin alma quedo
con el temor de su mal.
Redondilla
1270
  ¿Siéntelo mucho Amaranta?

BELARDA
¿Impórtate el sentimiento?

JACINTO
Será justo su tormento,
pues es su desdicha tanta.

ERGASTO
Redondilla
  No lo siente como debe,
1275
porque casó a su disgusto;
pero hace lo que es justo
y lo que a su honra debe:
Redondilla
  de su pena soy testigo.

JACINTO
Siempre se debe a la muerte
1280
el llanto de cualquier suerte,
aunque muera un enemigo;
Redondilla
  porque allí nos acordamos
que nos falta aquella pena,
y llorando por la ajena,
1285
por nuestra muerte lloramos.

BELARDA
Redondilla
  Bien sabes disimular.
Dime, Ergasto, ¿qué ha de hacer
la viuda?

ERGASTO
Quiere volver,
Belarda, a nuestro lugar;
Redondilla
1290
  que no quiere estar allí
donde su esposo murió;
y a la casa que dejó,
me envía su padre a mí,
Redondilla
  porque ya con ella viene,
1295
y quiere que la prevenga.
Voyme, pues, antes que venga,
a ver el orden que tiene;
Redondilla
  que habrá menester miralla.

JACINTO
Ve con Dios.

ERGASTO
Con los dos quede.

(Vase.)

JACINTO
1300
Por Dios, Belarda, que puede
con su marido enterralla.
Redondilla
  ¿Qué piensa el padre hacer della?

BELARDA
¿Qué la entierre?

JACINTO
Ansí lo digo.

BELARDA
No; mas casarla contigo,
1305
para enterrarte con ella.

JACINTO
Redondilla
  Antes en tierra extranjera
tenga incierta sepultura,
y a manos de mi locura
en vuestra desgracia muera,
Redondilla
1310
  sin que aun en tiempos después
mi cuerpo entierre la tierra
que tanta ventura encierra,
pisándola vuestros pies.
Redondilla
  ¿Estáis burlando conmigo,
1315
o merezco vuestros celos?

BELARDA
Saben, Jacinto, los cielos
si estoy burlando contigo.
Redondilla
  ¡Oh, traidor! ¿Piensas que ignoro
que has adorado a Amaranta
1320
con fe tan injusta y tanta
como yo la tuya adoro,
Redondilla
  y que por verla casada
viniste a quererme a mí,
para que tu alma ansí
1325
se entretuviese engañada?
Redondilla
  Bien a costa de mi fama
diré que de ti lo he sido:
¿tan buena te he parecido
para falta de tu dama?
Redondilla
1330
  Eres hombre, haces tu oficio;
y el bien que perdiste allí,
quisieras ganallo en mí;
que es su ordinario ejercicio.
Redondilla
  Al fin me engañaste, injusto;
1335
que eres tan diestro en el arte,
que me has obligado a amarte
más de lo que fuera justo.
Redondilla
  Cantabas como sirena,
y estabas deshecho en llanto;
1340
¿cómo, si penabas tanto,
disimulabas tu pena?
Redondilla
  A fe que finges muy bien;
que grande amor me has mostrado;
mas estabas enseñado:
1345
pocas gracias se te den.
Redondilla
  Anda, búrlate de mí.
Vete y cásate con ella;
que para vengarme della,
basta conocerte a ti.

JACINTO
Redondilla
1350
  ¿Adónde vas? Ten la planta.
¿Qué resolución es ésta?

BELARDA
Anda, ve por la respuesta
a tu mujer Amaranta.
Redondilla
  ¿Quires que a voces me queje?
1355
Déjame.

JACINTO
No he de dejarte,
que ni la muerte no es parte
para que el alma te deje.
¡Ah, gloria mía!

BELARDA
Redondilla
  ¿Qué dices?
¿Yo tu gloria?

JACINTO
Y tú mi pena.

BELARDA
1360
No más, fingida sirena;
advierte que te desdices,
Redondilla
  vuelve a tu centro, camina.

JACINTO
Pues ¿cómo, si tú te vas?

BELARDA
¿Piensas acaso que estás
1365
con tu Amaranta divina?
Redondilla
  ¡Oh, falso! Dios te haga mal.
Déjame; que te aborrezco.

JACINTO
¿Es posible que merezco
que puedas decirme tal?

BELARDA
Redondilla
1370
  Mira, imagina en el viento
los animales más graves,
y dentro en el mar las aves,
y helado el cuarto elemento,
Redondilla
  primero que verme un punto
1375
asistir a tu presencia.

JACINTO
Ese que tenga de ausencia,
basta a dejarme difunto.
Redondilla
  Tuvo soy, muero por ti.
¿Dónde vas, señora mía?

BELARDA
1380
No me voy, que no podría;
cruel, si te llevo en mí.
Redondilla
  ¿Posible es que has de dejarme?
¿Posible es que has de casarte?
¿Posible es que has de trocarte?
1385
¿Posible es que has de olvidarme?
Redondilla
  Jacinto, vesme a tus pies.
Mátame, será mejor;
No aguardes, falso traidor,
que yo me mate después.
Redondilla
1390
  ¿Por qué quieres que te vea
de ajeno dueño en los brazos?

JACINTO
Antes los haga pedazos
quien la muerte me desea.
Redondilla
  Alza, señora, del suelo,
1395
y no des causa a la tierra
que mueva a Júpiter guerra
viendo tan humilde al cielo.
Redondilla
  Si es verdad que pude amar,
aunque no te lo confieso,
1400
como no fue amor de peso,
púdolo el viento llevar.
Redondilla
  Era de un árbol mi amor;
Amaranta para sí
cortó una imagen de mí,
1405
tosca y de poco primor.
Redondilla
  Llegué a tu mano divina,
y artífice sin igual,
perfeccionas, de metal,
en mi labor peregrina.
Redondilla
1410
  Sola te adoro, Belarda;
la mano en prendas te doy
para ser tuyo.

BELARDA
Yo soy...
Gente viene: un poco aguarda.

(Salen GLICERIO y AMARANTA , y un criado suyo.)

GLICERIO
Terceto
  Alabo mucho que de aquesta suerte
1415
lleves con discreción, hija Amaranta,
de tu marido la temprana muerte.
Terceto
  Aquí podrás, pues tu desdicha es tanta,
pasar mejor la pena que te aguarda,
de verle sin razón cortada planta.

AMARANTA
Terceto
1420
  Para todo me aflige y me acobarda
mi enemiga fortuna; en todo muero.

JACINTO
(Aparte a BELARDA .)
Salgámosle al encuentro, mi Belarda.

BELARDA
Terceto
  Mejor es que te escondas, que no quiero.
Que aquí nos hallen juntos.

JACINTO
Pues tú llega;
1425
que yo me escondo.

BELARDA
Escóndete primero.
(Escóndese JACINTO .)
Terceto
  Puesto, Glicerio, que el dolor me niega
poderte dar el pésame debido,
el alma diga lo que al alma llega.
Terceto
  Seas después de aquesto bien venido
1430
con mi pastora mal lograda.

AMARANTA
¡Oh, amiga!
¡Cuánto mejor no verte hubiera sido!

GLICERIO
Terceto
  ¡Oh, Belarda gentil! Siempre bendiga
tus verdes años el piadoso cielo.

BELARDA
Y en parte alivie tu mortal fatiga.

GLICERIO
Terceto
1435
  De su parte me viene tu consuelo.
Huélgome que mi hija te haya visto,
que no tiene sin ti prenda en el suelo.
Terceto
  Ya tú sabes la muerte de Doristo;
pero porque mi hija te la cuente.
1440
y yo tan mal sus lágrimas resisto,
Terceto
  a ver me voy en tanto si mi gente
mi casa me adereza.

BELARDA
Ve en buen hora.
Siéntate aquí.

(Vase GLICERIO .)

AMARANTA
No mandes que me asiente.

BELARDA
Sí, por tu vida.

JACINTO
Terceto
  ¡Oh, sabia engañadora!
1445
¡De qué manera quiere verle el alma,
por ver si está en la suya la que adora!
Terceto
  Nueva imaginación me pone en calma.
Juntos agora están mis dos sujetos:
¿a cuál de entrambos le daré la palma?
Terceto
1450
  Mas ¿quién podrá juzgarlos más perfetos
que yo, en mi propio pecho conociendo
la causa que es mejor, por los efetos,
Terceto
  pues el que amaba estoy aborreciendo,
y adoro aquel que cuando a mi memoria
1455
llegó, aunque tarde, me dejó muriendo?
Luego del vencedor es la victoria.

(Entretanto que JACINTO está diciendo esto, están hablando solas quedo.)

BELARDA
Redondilla
  ¿Que desa suerte murió?

AMARANTA
Murió, amiga, desta suerte.

BELARDA
Tan poco sientes su muerte,
1460
que harto más la siento yo,
Redondilla
  pues a llorar me provoco
y tú estás de pasatiempo.

AMARANTA
Conocíle poco tiempo,
y ansí el sentimiento es poco.
Redondilla
1465
  Igualo al tiempo el dolor,
y esto no es de pecho ingrato;
que a nosotras sólo el trato
nos obliga a mucho amor.

BELARDA
Redondilla
  También queremos sin él,
1470
mas no es esa la ocasión,
que tenemos condición
más piadosa que cruel.
Redondilla
  Y si tú, amiga, no amaras,
como sospecho, otro dueño,
1475
no como burlas de sueño
su muerte cruel pasaras.
Redondilla
  Di la verdad: ¿quieres bien?

AMARANTA
La verdad te he decir:
quiero bien hasta morir.

BELARDA
1480
Pues confiesas, dime a quién.

AMARANTA
Redondilla
  ¿A quién, preguntas? No sé,
Belarda, si te lo diga.
Pero al fin eres mi amiga:
a Jacinto di mi fe.

BELARDA
¡Ay, desdichada de mí!

AMARANTA
1485
¿Qué tienes?

BELARDA
¡Oh, mi pastora!
He echado menos agora
una prenda que perdí.
Redondilla
  Mas di adelante tu cuento,
y dime: ¿querida fuiste?

AMARANTA
1490
Fuílo un tiempo; más ¡ay, triste,
que su fe se llevó el viento!

BELARDA
Redondilla
  Ya la prenda pareció.

AMARANTA
¿Qué era, Belarda?

BELARDA
¡Este anillo!
De hallarle me maravillo,
1495
y entre las dos se perdió.

JACINTO
Redondilla
  
(Aparte.)
No ha estado malo el engaño.

BELARDA
Al fin, ¿qué piensas hacer?

AMARANTA
Porfiar siempre, hasta ver
del todo mi desengaño.

JACINTO
Redondilla
1500
  
(Aparte.)
¿Mas que se pierde otra prenda?

BELARDA
Y aun querrás con él casarte.

AMARANTA
Sólo eso es, Belarda, parte
a que yo deje mi hacienda.
Redondilla
  Y si la verdad te digo,
1505
vengo a tratarlo con él.

BELARDA
¡Ay, qué dolor tan cruel!
Yo muero; tenme contigo.

AMARANTA
Redondilla
  ¡Ay, Dios! ¿Qué nueva ocasión...
¡Qué color tan amarillo!

JACINTO
1510
¿Mas que tengo yo el anillo
del dedo del corazón?

AMARANTA
Redondilla
  ¡Triste! ¿Qué tengo de hacer?

JACINTO
Ahora bien, quiero llegar,
que no sufre el alma estar
1515
adonde la pueda ver.
Redondilla
  ¿Qué es esto, hermosa pastora?
¿Soy yo menester también?

AMARANTA
¡Oh, mi Jacinto! ¡Oh, mi bien!

JACINTO
No me faltaba otra cosa.
Redondilla
1520
  Dejemos eso, y tratemos
de saber desta pastora...

AMARANTA
¿Qué ven mis ojos agora,
día en que libres nos vemos?

JACINTO
Redondilla
  ¿No te digo que me digas
1525
qué mal es éste que veo?

AMARANTA
Ya te digo mi deseo,
que es el mal de mis fatigas.
Redondilla
  ¡Traidor! ¿Ansí me recibes?

JACINTO
¡Hola, Belarda! ¡Ah, mi gloria!
1530
¡Digo, digo! ¿Sin memoria?

AMARANTA
Tarde, cruel, te apercibes.
Redondilla
  Declarada es tu pasión,
y mi muerte declarada.

JACINTO
Estarás desengañada
1535
que los sueños sueños son.
Redondilla
  ¿Cómo le daré remedio?

AMARANTA
Parte a esa fuente, traidor,
por agua.

JACINTO
Busca mejor
o más conveniente medio.

AMARANTA
Redondilla
1540
  ¿Agua no podrás traella?

JACINTO
Deso de traer no trates:
porque en tanto no la mates,
tiemblo de apartarme della.

AMARANTA
Redondilla
  ¿Tal maldad decir osaste?

JACINTO
1545
Agua no la he de traer;
si con agua ha de volver,
yo lloraré la que baste.
Redondilla
  Aunque tú le has dado enojos,
veré en aquesta ocasión
1550
si se cura el corazón
con lágrimas de los ojos.

AMARANTA
Redondilla
  ¿Cómo, estando yo delante,
pasa tan grande maldad?
¿Cuál hombre trata verdad?
1555
¿Cuál es verdadero amante?
Redondilla
  ¿Qué ejemplo de ingratitud
como éste ha visto mujer?
Aprended a bien querer,
que os importa la salud.

JACINTO
Redondilla
1560
  Ah, mi señora; ah, mi prenda;
ah, mi dulce bien! Recuerda.

AMARANTA
El seso quiere que pierda,
y que la venganza emprenda.
¡Ah, falso!

BELARDA
Redondilla
  Gran mal me dio,
1565
cierto que he estado sin mí.

AMARANTA
Y aun alguno que está aquí.

JACINTO
Ese, sin falta, soy yo,
Redondilla
  que me precio de adoraros.

BELARDA
¡Oh, Jacinto! ¿Aquí estuviste?

JACINTO
1570
Y tal, que mi llanto triste
fue parte a resucitaros.

BELARDA
Dios te lo pague.

JACINTO
Redondilla
  ¿Dó vas?

BELARDA
A mi casa, que voy muerta.

JACINTO
Iré contigo.

BELARDA
Estoy cierta
1575
que mejor te quedarás.
Redondilla
  Excusemos cumplimientos.

JACINTO
Iré, sin falta, contigo.

BELARDA
No irás, si puedo, conmigo.

JACINTO
Aunque vayas por los vientos.
Redondilla
1580
  Belarda, qué, ¿huyes de mí?

(Vanse los dos.)

AMARANTA
¿Hay mal que como éste sea?
¿Hay piedra que sufra y vea
tanto mal como yo vi?
Redondilla
  ¡Ay, desdichada! ¿Qué haré?
1585
Celos y rabia mortal,
¿Daré voces con mi mal,
o con mi mal callaré?
Redondilla
  ¡Ay, fe de viento, en arena
firmada, y con agua escrita!
1590
¡Pecho que el alma me quita,
por dar lugar a la ajena!

(Sale ERGASTO .)

AMARANTA
¿Adónde vas?

ERGASTO
Redondilla
  Por ti vengo.

AMARANTA
¿Adónde vas? Di, traidor.

ERGASTO
¡Yo traidor!

AMARANTA
Téngote amor:
1595
qué, ¿te vas porque te tengo?

ERGASTO
Redondilla
  ¡Qué extremos hace de loca!
¿Qué diablo tiene?

AMARANTA
¡Oh, qué bien!
¿Acá bienes tú también?
Pues mira, calla la boca,
Redondilla
1600
  y no digas que me voy,
a mi padre, cuando venga.

ERGASTO
Tendréte... El diablo te tenga.

AMARANTA
¿Sabes quién soy?

ERGASTO
¿Quién?

AMARANTA
¿Quién soy?
Redondilla
  Soy el elemento quinto:
1605
por eso a mi padre di
que hasta los cielos me fui
a casarme con Jacinto.

(Vase.)

ERGASTO
Redondilla
  ¡Oh, pesia a quien me vistió!
Por aquí han andado celos,
1610
que deben de ser los pelos
del perro que la mordió.
Redondilla
  Ella va tras sus cuidados,
y detenella quisiera,
pero temí que me diera
1615
cuatro palos muy bien dados.
Redondilla
  Bien estuviera casada
con Jacinto, aunque no es tarde.

(Salen GLICERIO y FELICIO , padre de JACINTO .)

FELICIO
Venid, ansí Dios os guarde,
Glicerio, a nuestra posada;
Redondilla
1620
  que para todos habrá.

GLICERIO
Téngolo a gran beneficio.
A la mía iré, Felicio,
que desocupada está.
Redondilla
  ¿Qué haces tú solo aquí?
1625
¿Dónde está Amaranta? ¿Dónde?
¿Por qué te encoges? Responde.

ERGASTO
Agora se fue... ¡Ay de mí,
Redondilla
  que no sé cómo te diga
de la manera que fue!

GLICERIO
1630
¿Cómo que se fue?

ERGASTO
No sé...
Tanto el dolor me fatiga...
Redondilla
  Que hay grande mal encubierto,
y si licencia me das,
el principio y fin sabrás.

GLICERIO
1635
Dilo; que me tienes muerto.

ERGASTO
Romance (tirada)
  Criáronse en este valle
Amaranta con Jacinto,
vuestros hijos regalados,
desde pequeñuelos niños.
1640
Fue el amor con la ignorancia
mezclando su fuego vivo;
quisiéronse largo tiempo
de amor casto y primitivo,
casó Glicerio a Amaranta,
1645
como sabéis, con Doristo,
tan a su disgusto della,
que aun muerto piensa que es vivo.
Ahora, que libre está,
debe de amar a Jacinto,
1650
y sospecho que de celos
lleva perdido el jüicio,
porque va dando mil voces
por esos ásperos riscos.
Poned, señor el remedio,
1655
que está en manos de Felicio:
sosegaréis su furor
si se le dais por marido;
que es mujer y tiene celos,
y hará cualquier desatino.

GLICERIO
Endecasílabos sueltos (tirada)
1660
  ¡Oh, cielos poderosos! ¿Qué es aquesto?
¿Tan gran castigo me tenéis guardado?
¡Oh, mala hija! Adiós, señor Felicio,
que me parto a buscarla, y os prometo
de no volver sin su cabeza infame.

FELICIO
1665
Teneos, ¿Adónde vais? Paso, Glicerio,
que siendo ese traidor el instrumento,
me importa refrenaros, como padre,
cuando no me bastara el ser amigo.
¿No veis que vos también habéis pasado
1670
por esta edad, y que pasamos todos?
¿De qué os maravilláis? Mejor sería
poner al caso el conveniente medio,
que no aguardar a publicar el caso.

GLICERIO
¿Qué remedio queréis? ¡Oh, viejo triste!
1675
¡Oh, mala hija, afrenta de mis canas!

FELICIO
Dejadme vos coger el rapacito,
que yo le haré que pueda ser ejemplo.
No más. Vamos, Glicerio, a lo que importa.

GLICERIO
¿Qué me puede importar sino casallos?

FELICIO
1680
Pues ¿para qué tenéis la boca llena?
¿Quisiérades que yo me convidara?
Porque tan rico sois y yo tan pobre...

GLICERIO
No, amigo, que conozco la nobleza
y el valor de ese pecho. Al fin te pido
1685
me des tu hijo.

FELICIO
Yo te lo concedo,
y a fe que has de llevarle castigado.

GLICERIO
Pues vámosle a buscar.

FELICIO
Vamos, y Ergasto
se quede por aquí, por si vinieren.

(Vanse.)

ERGASTO
¡Buena va la vejez con tanta flema
1690
tras la sangre colérica encendida,
que corre ardiendo por los verdes años!
De ayer viuda, tratan de casarla.
Pero querrán tratarlo solamente.
Quiero disimular, que viene gente.

(Salen MENALCA y CORIDÓN .)

CORIDÓN
Redondilla
1695
  ¿Que no te ha sido posible
hallar, Menalca, ocasión?

MENALCA
Tales mis desdichas son,
y su remedio imposible.
Redondilla
  Mas dame tú que le vea
1700
en parte un poco segura,
que no ha de haber desventura
que como la suya sea.
Redondilla
  Aunque ver muerto a Doristo
me ha dado claro a entender
1705
que a Amaranta ha de volver.

CORIDÓN
Poco de su pecho has visto;
Redondilla
  que la tiene aborrecida.

MENALCA
¡Ah, buen Ergasto! ¿Aquí estabas?

ERGASTO
¡Oh, Menalca!

MENALCA
¿Qué buscabas?

ERGASTO
1710
Una celosa perdida,
Redondilla
  que se va tras sus antojos.

MENALCA
¿Es Amaranta?

ERGASTO
Ella es,
que lleva en ajenos pies
la misma luz de sus ojos.

MENALCA
1715
¿A quién sigue?

ERGASTO
Redondilla
  A quien la deja.

CORIDÓN
¿Quién es?

ERGASTO
Jacinto.

(A MENALCA .)

CORIDÓN
¿No entiendes
lo que dice?

MENALCA
Su fe ofendes;
antes Jacinto se queja,
Redondilla
  o a lo menos se quejó,
1720
de que se hubiese casado.

ERGASTO
Vives, Menalca, engañado;
puedo asegurarte yo
Redondilla
  que en este punto Felicio
y Glicerio pretendían
1725
casarlos, porque temían
que ella perdiese el jüicio.

CORIDÓN
Redondilla
  En nuevo engaño te fundas.
¡Apenas Doristo es muerto,
cuando ya tienes por cierto
1730
que tratan bodas segundas!

ERGASTO
Redondilla
  Esto es, sin falta: yo voy
con nuevas de la victoria.

(Vase.)

MENALCA
Ve con Dios. Ya trueca en gloria
amor la pena en que estoy.
Redondilla
1735
  Coridón, ¿qué dices desto?

CORIDÓN
Que tu celoso tormento
asegura el casamiento
entre los viejos propuesto.
Redondilla
  Casado Jacinto, quedas
1740
en la antigua posesión.

MENALCA
Haz cuenta en esa ocasión
que toda mi hacienda heredas,
Redondilla
  Coridón. Si me confiesas
que son ciertas estas bodas,
1745
pazcan tus ovejas todas
la yerba de mis dehesas.
Redondilla
  Colma de mis limpias eras
tus trojes del rojo trigo,
y tenme por tan amigo,
1750
que para todo me quieras.
Redondilla
  Toma, toma a manos llenas
el fruto de mis ganados,
la fruta de mis cercados
y la miel de mis colmenas,
Redondilla
1755
  que a mí, Belarda me sobra.

CORIDÓN
Y a mí, mejor que tu hacienda,
porque es del alma una prenda
que por ninguna se cobra.
Redondilla
  ¡Qué poco amor te enloquece!
1760
Porque el enfermo amador
conoce el ajeno amor
por el mismo que padece.

(Sale JACINTO huyendo, y FELICIO tras él con un cayado.)

FELICIO
Terceto
  ¿Ansí, traidor, infamia de los hombres,
tal libertad me respondéis tan presto?

JACINTO
1765
Padre y señor...

FELICIO
No quiero que me nombres.

MENALCA
Terceto
  Paso, señor Felicio. ¿Qué es aquesto?
¡Con vuestro hijo tan injusto enojo!

FELICIO
¿Injusto le llamáis? Santo y honesto.
Terceto
  ¿Pensáis que porque tengo sólo un ojo,
1770
que no sabré sacarle si me ofende?

JACINTO
Y yo también, si con razón me enojo.

FELICIO
Terceto
  ¿Es posible que el mundo te defiende?
¿Que te consiente el cielo?

MENALCA
Poco a poco.
¿Queréis herille?

JACINTO
Y aun matarme entiende

CORIDÓN
1775
¿Por qué le maltratáis?

FELICIO
Terceto
  Porque es un loco,
desvanecido, inobediente, y tiene
mi mandamiento paternal en poco.
Terceto
  Sabe el falso, traidor que me conviene
callase a mi contento, y descansado
1780
ver que la muerte a mis espaldas viene;
Terceto
  y con saber que estaba lastimado
por la propia mujer que quiero dalle,
que fue de aquel Doristo mal logrado,
Terceto
  responde que no tiene aqueste valle
1785
pastora que aborrezca en tanto extremo,
y pone falta en su gallardo talle.

JACINTO
Terceto
  Gallardo dice... Respondelle temo,
que yo le hiciera conocer su engaño.

FELICIO
Calla, intratable bárbaro, blasfemo,
Terceto
1790
  que yo te hiciera conocer tu daño
a no valerte la acogida tanto.

MENALCA
Por Dios, Jacinto, que te juzgo extraño,
Terceto
  y que de tu propósito me espanto:
que si por tu Amaranta tantas veces
1795
movió las selvas tu piadoso llanto,
Terceto
  no sé por qué razones la aborreces,
cuando a tus esperanzas el efeto
más deseado con el alma ofreces.
Juzguéte siempre por pastor discreto,
Terceto
1800
  y pues lo eres, dime ¿en qué te fundas?

JACINTO
En otras esperanzas, te prometo.

MENALCA
Pues cuando con razones me confundas,
Terceto
  confesaré tu ingenio y mi ignorancia.

JACINTO
Muchas dijera; pero son profundas.
1805
No quiero presumir con arrogancia
Terceto
  de argumentar contigo; mas advierte
lo que es en mis negocios de importancia.
¿Puede llamarse con razón la muerte
Terceto
  más fiera suerte que la vida larga
1810
del que en casarse tuvo mala suerte?
¿Iguala del infierno pena amarga,
Terceto
  ni de los varios elementos guerra,
del mal casado a la penosa carga?
¡Si no lo niegas, mira cuánto yerra
Terceto
1815
  quien me quiero casar con mi enemigo!

CORIDÓN
¡Ved las mudanzas que el amor encierra!
Agora para siempre, agora digo
Terceto
  que es mudable el humano pensamiento.

MENALCA
De que la has adorado soy testigo.

FELICIO
1820
Pues mira, con solemne juramento,
Terceto
  por la sagrada Juno, te prometo
que si enaquesto no me das contento,
que no has de estar en público o secreto
Terceto
  un punto más en nuestro valle; mira
1825
que a tal estado te verás sujeto.

JACINTO
Pasaránse las furias de tu ira,
Terceto
  y tú verás que no es razón casarme,
y que lo que te dicen es mentira;
verás que no es razón acompañarme,
Terceto
1830
  siendo tan pobre, con quien no es muy rica.

MENALCA
(Aparte.)
Ahora será bien aventurarme.
Jacinto, si eso temes, hoy te aplica
Terceto
  justo remedio tu fortuna diestra.

FELICIO
Espántome de ver que no replica.
1835
¿De qué manera la ventura nuestra
se puede mejorar?

MENALCA
Terceto
  Escucha, advierte,
verás de mi nobleza alguna muestra.
Condolido de ver la pobre suerte
Terceto
  desta pastora triste y mal lograda,
1840
y de vuestra amistad el nudo fuerte,
yo te daré una cédula firmada
Terceto
  de darte mil cabezas de ganado
el día que contigo esté casada.

FELICIO
Pastor, el más gallardo que el dorado
Terceto
1845
  río divino que sus campos riega
tuvo jamás en su ribera o prado,
aquesos pies, aquesos pies me entrega,
besarélos mil veces.

MENALCA
Terceto
  Padre, tente.

FELICIO
Hijo, llega también, conmigo llega.

JACINTO
1850
Yo quedaré, Menalca, eternamente
Terceto
  agradecido a tu valor divino;
mas ya mi desventura no consiente
que vuelva atrás del áspero camino,
Terceto
  por quien amor me lleva a dar el alma
1855
a quien hacer mi dueño determino.
Primero se verá del cielo en calma
Terceto
  el movimiento, y que el humilde olivo
venza en altura a la ensalzada palma,
que yo me muestre desleal y esquivo
Terceto
1860
  a las obligaciones infinitas
que debo a aquella por quien muero y vivo.
¿Posible puede ser, estando escritas
Terceto
  en medio de la frente, no se lean?

FELICIO
¡Traidor, traidor! Tu muerte solicitas.
1865
Yo pienso hacer que hoy borradas sean
Terceto
  con sangre tuya. Aguarda, aguarda, aguarda.

JACINTO
Nunca tus ojos tal venganza vean.

(Vanse los dos.)

CORIDÓN
El ánimo suspenso me acobarda,
Terceto
  Menalca, la extrañeza del suceso.
1870
¡Mira si es adorado de Belarda!

MENALCA
Calla, que estoy para perder el seso;
Terceto
  y así, en este punto determino
hacer un loco y temerario exceso.
¡Que no me hiciera mi cruel destino
Terceto
1875
  de tan humildes padres, que igualara
desta Belarda el casamiento indino!
Sospecho que con ella me casara...
Terceto
  y aun sin sospechocasaré con ella.

CORIDÓN
¿Burlas?

MENALCA
¡Pluguiera a Dios que me burlara!

CORIDÓN
1880
¿Ansí tan fácilmente se atropella
tanta nobleza?

MENALCA
Terceto
  Todo se le debe
a la excelencia de una cosa bella.
Es amor un océano que bebe
Terceto
  todos los ríos sin guardar decoro:
1885
tanto las almas a su fuerza mueve.
Los azadones y los cetros de oro
Terceto
  junta, como la muerte, en una liga;
condena el libre pecho a eterno lloro,
y aun a vivir en cuerpo ajeno obliga

(Sale AMARANTA .)

AMARANTA
Redondilla
1890
  
(Para sí.)
Ya de su guerra mortal
mis celos en paz estén,
pues con las nuevas del bien
se va templando mi mal.
Redondilla
  Pastores, ¿habéis, por dicha,
1895
visto a Glicerio?

MENALCA
¡Oh, pastora,
a quien la fortuna ahora
puso en la mayor desdicha!
Redondilla
  Hemos por lo menos visto
aquel tu ingrato pastor,
1900
por quien te fuera mejor
que te viviera Doristo.
Redondilla
  Ya tú sabrás el concierto
de tus padres.

AMARANTA
Bien lo sé.

MENALCA
Mas no sabrás de su fe
1905
que está por Belarda muerto.
Redondilla
  Aquí su padre trataba
su casamiento con él;
yo por mí, por ti y por él,
de mi hacienda te dotaba;
Redondilla
1910
  mas el traidor, que tan sólo
el bien de Belarda precia,
mejores prendas desprecia
que si fuera el dios Apolo.
Redondilla
  El padre corre tras él,
1915
pensando dalle la muerte:
esta es tu suerte y mi suerte,
más que hasta ahora cruel.
Redondilla
  Sabes que a Belarda adoro,
y temo, si él te dejase,
1920
que con Belarda se case,
causa de mi eterno lloro.
Redondilla
  ¡Mira en qué punto me tiene
la fortuna que me sigue!

AMARANTA
¿Tanto el cielo me persigue?
1925
¿Cual Dios a matarme viene?
Redondilla
  ¡Pobre de mí! ¿Qué he de hacer
sin mi adorado enemigo?
Qué, ¿tan mal está conmigo?

CORIDÓN
Tú lo podrás conocer.
Redondilla
1930
  Mas cuando adelante pase,
cree, si el traidor te deja,
que no será con la queja
de que con otra se case,
Redondilla
  o con Belarda a lo menos;
1935
que yo le haré mil pedazos,
y en sus brazos estos brazos
vendrán de su sangre llenos.
Redondilla
  Yo daré fin a su suerte.

AMARANTA
Detente, no hagas tal;
1940
que no le quiero tan mal
que le desee la muerte.
Redondilla
  Mas podéis amenazalle
con lo que dijere yo,
y a lo que nunca pensó,
1945
con esta industria obligalle.
Redondilla
  Mas temo que me faltéis.

MENALCA
La vida falte primero.
¿Qué dudas?

AMARANTA
Deciros quiero
el remedio que tenéis,
Redondilla
1950
  y lo que el mío ha de ser:
veréis en mi industria tal
lo que es agudo en el mal
el ingenio de mujer.
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Sabréis, y sabe todo aqueste valle,
1955
que fui querida del traidor Jacinto,
de quien agora soy aborrecida,
con el extremo que de Clicia Apolo.
Casáronme mis padres con Doristo
para mi muerte y a disgusto suyo.
1960
En el segundo día de mis bodas,
sabéis que de improviso quedó muerto,
cosa que ha sido murmurada tanto.
Podéis los dos jurar que este Jacinto
comunicaba con los dos mil veces
1965
darle un veneno por casar conmigo,
y yo de la traición daré querella.
Pues como todos saben que me amaba,
y ven mi esposo de improviso muerto,
¿quién duda que no den crédito al caso,
1970
y preso le sentencien a la muerte?
Podré yo entonces, con piedad fingida,
como que aquello me ha inspirado el cielo,
decir que le perdono, si me ofrece
que por el muerto me dará su vida,
1975
casándose conmigo, y esto antes
que de la cárcel libremente salga.

MENALCA
¿Qué dices desto, Coridón?

CORIDÓN
¿Qué digo?
Que Dios me libre de mujer airada,
y no de la ponzoña de mil víboras.

MENALCA
1980
Sólo pudiera de tu raro ingenio
ser esta industria; y desde aquí me ofrezco
si Coridón se anima a acompañarme,
ponerte preso al falso tu enemigo.

CORIDÓN
¿Si me ofrezco me dices? ¡Bueno es eso!
1985
Impórtame seguirte en este caso,
y por ventura más de lo que piensas.
Vamos a darle parte a la justicia:
no sea que del valle se nos vaya
con el temor del enojado padre.

MENALCA
1990
Pues vamos, Amaranta, y está a punto
para que des querella en avisándote;
porque primero por el vulgo todo
conviene que el negocio publiquemos,
para después mejor mover a lástima.

AMARANTA
1995
Vamos, que en vuestras manos va mi vida.

MENALCA
Y la mía en las manos de Belarda.

(Vanse, y queda CORIDÓN solo.)

CORIDÓN
¡Qué bueno me lleváis, amor tirano!
¿Paréceos que he ganado en vuestras ferias?
¡Mirad qué de traiciones hago en esto!
2000
Soy traidor a Jacinto porque muera;
soy traidor a Menalca, pues le vendo,
siendo en su pecho verdadero amigo;
soy traidor a Belarda, pues la adoro,
y la quito del alma lo que adora;
2005
y sobre todo soy traidor al cielo.
Mas quien te conociere, amor tirano,
si sabe que es amor fuerza del alma,
verá que no es posible de otra suerte;
que, aunque eres niño, vences al más fuerte.


Acto III

Salen los pastores a prender a JACINTO , y dos alcaldes villanos entran por una puerta y salen por otra, y AMARANTA .

JACINTO
Endecasílabos sueltos (tirada)
2010
  Saben los cielos la verdad del caso,
y ellos, a quien ofende la malicia,
me librarán de vuestras manos fieras.

(Vase.)

ALCALDE .1º
¡Que se nos fue el traidor!

MENALCA
¡Que se nos fuese,
entre cien hombres!

ALCALDE .1º
Juro al sol que es fuerte.
2015
¡Hi de puta, rapaz, y cuán ligero
jugaba del bastón a todas partes!

ALCALDE .2º
No lo digas de burla, Bertolano,
que juro a non del sol que traigo un brazo,
de un palo que me dio, que en quince días
2020
no será mucho no tomar la azada.

ALCALDE .1º
Alborotado vengo del caletre.
Por toda la semana me perdonen;
que no daré sentencia de provecho.

AMARANTA
Señores, no os dé pena que él se vaya;
2025
que el cielo propio le traerá al castigo.

MENALCA
Movido tiene a ira a todo el pueblo,
viendo la muerte que el traidor ha dado
al buen Doristo, cuya muerte siento.

DANTEO
Paso, paso, Menalca, que te mira
2030
el enojado Júpiter; no digas
que le mató Jacinto, que bien sabes
que le habéis acusado de malicia.

MENALCA
Hablas adonde es fuerza que te salgas
con lo que dices, rústico; mas cree
2035
que no te alabarás.

ALCALDE .1º
Pues ¿qué es aquesto?
¡En las barbas de toda la justicia
osastes levantar escarapela!

ALCALDE .2º
Calla, Danteo, que hablas con enojo.
¿No ves que hay dos testigos con sus tiestos,
2040
tan gordos como el puño cada uno?

ALCALDE .1º
¡Verá la necedad! Está probado
con una resma de papel escrito,
y cómo y dónde se le dio el veneno,
¡y llámasle inocente! Más albérchigos.

CORIDÓN
2045
¿Qué se cansan en esto? ¿Ya no saben
el amistad de aquéste y de Jacinto?
¿No saben que estos dos tienen un alma,
y en una voluntad viven sujetos?
Vamos en busca del traidor que huye;
2050
que sólo en este caso nos importa
el jurar la verdad.

ALCALDE .2º
Pues alto: vamos,
andemos estas huertas y cabañas,
que si al traidor hallamos, ¡voto al soto,
que se ha de hacer un hecho que a alguien pese!

MENALCA
2055
Vamos, que la verdad hija es del tiempo;
con él se viene a descubrir.

ALCALDE .2º
Pues vamos.

(Vanse, y queda solo DANTEO .)

DANTEO
Redondilla
  Si el tiempo de la verdad
es el padre y desengaño,
yo fío que por tu daño
2060
se descubra la maldad.
Redondilla
  ¡Pobre de ti, desdichado
Jacinto, mozo afligido,
de enemigos perseguido
y de amigos envidiado.

(Sale BELARDA .)

BELARDA
Redondilla
2065
  ¿Cuándo las desdichas mías
han de acabarse, Danteo?
¿Si tendrá fin mi deseo,
o por lo menos mis días?
Redondilla
  ¿Qué embuste es este tan nuevo,
2070
tan riguroso y cruel,
que urden al alma de aquel
que apenas nombrar me atrevo?
Redondilla
  ¿Adónde estás, mi Jacinto?
¡Desventurada de mí?

DANTEO
2075
No llores, Belarda, ansí,
aunque el natural distinto
Redondilla
  obliga a los animales
a sentir las cosas tanto;
porque el remedio, y no el llanto,
2080
previene el fin de los males.
Redondilla
  ¡Qué bien a sufrir te enseñas,
pues que ya por tu ocasión,
teñido en sangre el vellón
deja por zarzas y peñas!
Redondilla
2085
  Ayer, que la humildad suya
más a su extremo llegó,
verter sangre le vi yo,
sangre suya y sangre tuya;
Redondilla
  que a su cruel padre vi
2090
que recios golpes le daba,
y vi que el pastor se holgaba
de verter sangre por ti.
Redondilla
  Echóle de su cabaña
su padre, fiero enemigo,
2095
y él llora a su propio amigo
necesidad tan extraña.
Redondilla
  No quieras más del estado
de sus cosas y las mías,
pues hoy me dijo: «Ha tres días
2100
que no he comido bocado.»
Redondilla
  Espera, que voy ahora
a buscar algún sustento.

BELARDA
¡Oh, padre ingrato, avariento
del bien que mi alma adora!

DANTEO
2105
Voyme.

BELARDA
Redondilla
  Espera, que conviene,
pues le ha faltado su padre,
que yo le sirva de madre
al que por mí no la tiene.
Redondilla
  Iréme a casa, Danteo,
2110
y buscaré qué le dar.

DANTEO
¿Dónde le piensas hallar?

BELARDA
Que me lo diga deseo,
Redondilla
  si sabes adónde está.

DANTEO
En la cueva que está enfrente
2115
del álamo de la fuente,
creo que me espera ya.
Redondilla
  Vamos, haré que te espere.

BELARDA
¡Ah, cielos! Perdida soy.
Danteo, como yo voy,
2120
no vaya quien mal me quiere.

(Vase.)

DANTEO
Redondilla
  Padres fieros, rigurosos,
no os acabáis de entender.
¡Buen medio queréis hacer
de dos extremos viciosos!

(Sale JACINTO .)

JACINTO
Redondilla
2125
  ¡Qué cansado y muerto vengo!
Vengo del vivir cansado,
y muerto porque he dejado
la vida en quien yo la tengo.
Redondilla
  Un hombre veo. ¡Ay de mí!

DANTEO
2130
No huyas, Danteo soy.

JACINTO
¡Cielos! ¿Que contigo estoy?
¿Estamos seguros?

DANTEO
Sí,
Redondilla
  que esta peña nos encubre.
y esta quiebra, que la parte,
2135
del camino la más parte
hasta la senda descubre.

JACINTO
Redondilla
  ¡Ay, Danteo! ¿Y mi Belarda?
¿Cómo quedaba?

DANTEO
Muy buena.

JACINTO
¿Siente mi pena?

DANTEO
¿Tu pena?
2140
Ni tiene fe ni la guarda.
Redondilla
  Vila, y no la hubiera visto,
que quizá fuera mejor.
Díjome: «Vaya el traidor
que dio la muerte a Doristo,
Redondilla
2145
  y cásese con su dama;
que para siempre conmigo
acabó.»

JACINTO
No más, amigo,
que ya la muerte me llama.
Redondilla
  De la hambre y del trabajo
2150
casi estoy para expirar.
Adiós, que me voy a echar
de aqueste peñasco abajo.

DANTEO
Redondilla
  ¿Adónde vas, ignorante?
Que por quien la muerte pides
2155
es la columna de Alcides.
es la firmeza de Atlante.
Redondilla
  Es una roca batida,
es un acero perfeto,
es un varonil sujeto,
2160
dispuesto a darte la vida.
Redondilla
  Yo la vi, y tu mal la dije;
y no quieras saber más,
de que muy presto verás
la causa por quien te aflige.
Redondilla
2165
  Díjela que me aguardase
donde te suele esperar,
y así, la voy a buscar,
porque adelante no pase.
Escóndete.

JACINTO
Redondilla
  De la muerte
2170
revivo en que muerto estaba:
esta vida me faltaba,
Danteo, que agradecerte.
Redondilla
  Vé con Dios, y aquí la envía,
y dila que no se tarde;
2175
que podrá venir tan tarde,
que llore la muerte mía.

DANTEO
Redondilla
  ¡De la hambre y del trabajo
no me puedo menear!
¡Adiós, que me voy a echar
2180
de aqueste peñasco abajo!

JACINTO
Redondilla
  ¿Ahora de mí te burlas?
¡Oh amigo fiel, de buen celo!
(Vase DANTEO .)
¡Qué de suertes de consuelo
me busca en veras y burlas!
Redondilla
2185
  ¡Triste, que apenas, de hambre,
junto el uno al otro labio!
Muerte, ¿con tan vil agravio
cortas la vital estambre?
Redondilla
  La vida a la muerte iguale;
2190
que ésta es baja a quien la tuvo
tan alta, que dentro estuvo
del pecho que tanto vale.
Redondilla
  Muerte, aguarda; muerte, aguarda;
no acabe mi vida ansí;
2195
pues en Belarda viví,
muera yo cuando Belarda.
Redondilla
  No puedo tenerme. ¡Ay, triste!
Quiero sentarme. Cuidados,
qué, ¿aun no descansáis sentados?
2200
Qué, ¿ningún mal os resiste?
Redondilla
  Pues no os acaba este mal
que suele acabar mil males,
en mí sois tan naturales
cual la hambre natural.
Redondilla
2205
  Yo muero, amor inhumano:
¡ah, Belarda! ¿Has de venir?
Qué, ¿me tengo de morir
sin que te bese una mano?

(Sale BELARDA .)
(Al salir:)

BELARDA
Redondilla
  Iré cual dices, Danteo.
2210
Pierde cuidado; que estoy
diestra en este monte, y voy
ahora con mi deseo,
Redondilla
  que de la mano me lleva
y con su lumbre me guía.

JACINTO
2215
Suspiros del alma mía,
llevadle la triste nueva.
Decid que muero.

BELARDA
Redondilla
  ¡Ay de mí,
que mi Jacinto es aquél!

JACINTO
No pensé, muerte cruel,
2220
que tuvieras parte en mí.
Redondilla
  Pero pues ya me has deshecho,
y el verte no me acobarda,
es gran señal que Belarda
me ha dejado de su pecho.

BELARDA
Redondilla
2225
  
(Aparte.)
¿Dejado? Cuando tal sea,
yo dejaré de vivir.

JACINTO
Qué, ¿me tengo de morir,
y primero que te vea?

BELARDA
Redondilla
  
(Aparte.)
¡Quién oyera con paciencia
2230
las quejas que decir sabe!
Que en amor, lo más suave
son los regalos de ausencia.
Redondilla
  Mas no lo puedo sufrir.
Llegar quiero. ¡Ah, pastor mío!
2235
¡Ay, triste! ¡Qué helado y frío!
¡Si se me quiere morir!
¿No respondes?

JACINTO
Redondilla
  ¿Quién me llama?

BELARDA
Una humilde esclava tuya.

JACINTO
Mi vida se restituya
2240
cual vela muerta en la llama.
Redondilla
  Sopló la muerte, y matóme;
y aunque es verdad que mató,
en el humo que quedó,
llegó tu luz, y encendióme.
Redondilla
2245
  Vivo estoy, y ya deseo
vida; que si estuve aquí
muerto porque no te vi,
ya vivo porque te veo.

BELARDA
Redondilla
  ¡Oh, prenda tan justamente
2250
de lo mejor de mi pecho!
¿Cómo estás? Dime, ¿qué has hecho
por tantos siglos de ausente?
Redondilla
  Mas ¡ay, necia! ¿qué pregunto?
Toma, comienza a comer;
2255
que causa debió de ser
de que te viese difunto.

JACINTO
Redondilla
  ¿Con aquestos embarazos
tan bellos brazos cargaste?

BELARDA
Bien dices, bien me culpaste,
2260
teniendo sangre en los brazos,
Redondilla
  que era justo sacrificio
de mi amor y celo honesto;
pero cuando falte aquesto,
yo la ofrezco a tu servicio.
Redondilla
2265
  No temas perder tu padre
mientras te puedo valer.

JACINTO
Quiero empezar a comer,
pues cobro tan buena madre.
Redondilla
  Este pan está mojado.

BELARDA
2270
Viniendo, he mojado el pan;
quizá lágrimas serán
que habrán en la cesta entrado.
Cómelas, Jacinto.

JACINTO
Redondilla
  ¡Y cómo!
Negra, de buena, es la salsa
2275
cuando no se guisa falsa,
porque entonces no la como.
Redondilla
  Lágrimas es manjar tal,
que la ventaja le den:
verdaderas, saben bien;
2280
pero fingidas, muy mal.

BELARDA
Redondilla
  Tú propio serás testigo.
Come, come a tu placer.

JACINTO
No quiero, que por comer
me pierdo de hablar contigo.

BELARDA
Redondilla
2285
  Basta, que contigo estoy.
Come, come.

JACINTO
Aunque no quiera,
me obligas. ¡Oh, quién bebiera!...
pero ¡qué necio que soy!
Redondilla
  Como es el manjar tan nuevo,
2290
olvídome que me dan
en las lágrimas y el pan
agua y pan, que como y bebo.
Redondilla
  A fe que es nuevo el misterio.

BELARDA
Come, come.

JACINTO
¡Oh, mi Belarda,
2295
por quien libertad aguarda
de mi alma el cautiverio!
Redondilla
  ¿Cuál es aquel ignorante
que no quiere conocer
el valor de una mujer,
2300
cuando es mujer semejante?
Redondilla
  Yo, a lo menos, mientras viva
conoceréme deudor,
y haré que mi tierno amor
tu nombre en el alma escriba.
Redondilla
2305
  Que de una mujer nací,
y este ser del suyo tengo,
y ahora, Belarda, vengo
de nuevo a vivir por ti.
Redondilla
  Hablen los que las ofenden;
2310
que yo diré a boca llena,
que de una mujer que es buena
mil cosas buenas se aprenden.

BELARDA
Come, come.

JACINTO
Redondilla
  ¿No lo ves?
Bien me va de todo punto:
2315
como, respondo y pregunto.

BELARDA
Gente suena.

JACINTO
Mi padre es.
Redondilla
  ¡Ay, desdichado de mí!
Adiós, adiós.

(Vase.)
(Sale FELICIO .)

FELICIO
¡Ah, traidor!
¿Huyes?

BELARDA
(Aparte.)
¡Ah, tirano amor!
2320
¡Esto te faltaba aquí!

FELICIO
Redondilla
  Huye, traidor, que algún día
a las manos me vendrás.
¡Cómo! ¿Cómo, que aquí estás?
¡Buena insolencia, a fe mía!
Redondilla
2325
  Pues, señora, ¿es bueno eso?
¿Paréceos bien lo que pasa?
¿Ya, como huésped de casa,
traéis de comer al preso?
Redondilla
  Coged, coged lo que queda.

BELARDA
2330
Yo lo haré así, padre ingrato
del hijo del más buen trato
que hallarse en el mundo pueda.

FELICIO
Coged, coged.

BELARDA
Redondilla
  A lo menos,
no es de lo que tú le has dado,
2335
como lo tienen sobrado
los hijos de padres buenos.

FELICIO
Coged, coged.

BELARDA
Redondilla
  Ya no hay más.

FELICIO
Pues ya que lo habéis cogido,
advertid bien el oído.

BELARDA
2340
¡Qué poco advertido estás!

FELICIO
Redondilla
  ¿Parécete ingratitud
de un hijo que tengo honrado,
procurar con gran cuidado
su honra, vida y quietud?
Redondilla
2345
  Y si el padre es bueno al fin,
¿parécete bien que cuadre
hacer obras de buen padre
al hijo perverso y ruin?
Redondilla
  Mas yo, ¿para qué argumento
2350
con una rapaza amante,
más ligera e inconstante
que la débil caña al viento?
Redondilla
  Que si mal no me estuviera,
por los sagrados penates,
2355
que si...

BELARDA
Paso, no me trates,
Felicio, de esa manera.
Redondilla
  Si respeto te he tenido,
no te lo debo, cruel;
respétote por aquel
2360
que es y ha de ser mi marido.

FELICIO
Redondilla
  ¿Tu marido? Antes le veas
de un león hecho pedazos.

BELARDA
Tú le verás en mis brazos
y no como tú deseas.

FELICIO
2365
¿A mi hijo?

BELARDA
Redondilla
  ¿Qué dijiste?
¿Tu hijo? Mío dirás;
y no esperes verle más,
viejo codicioso y triste;
Redondilla
  que a mí me cuesta, a lo menos,
2370
el dolor, que no me pagas.
Vete con Dios, y no hagas
tuyos los hijos ajenos.

(Vase.)

FELICIO
Redondilla
  ¡Ay la loca, sienes de aire!
¿No veis qué notable exceso?
2375
Por Dios, que perdiera el seso
a no lo echar en donaire.
Redondilla
  Descuide la bachillera,
que antes de velle en sus brazos,
la fiera le hará pedazos,
2380
y será mi mano fiera.

(Sale MENALCA .)

MENALCA
Redondilla
  A fe que siento el cansarme.
Pues, Felicio, ¿qué hay de nuevo?

FELICIO
A responderte me atrevo,
pues que te atreves a hablarme.
Redondilla
2385
  Di, mayoral, que bienquisto
solías ser, ¿qué te mueve
a decir que mi hijo debe
la muerte de aquel Doristo?
Redondilla
  ¿No sabes tú que es verdad,
2390
y no fue engañoso intento;
que no hacer el casamiento
fue sobra de voluntad?
Redondilla
  Cree, mas que no te cuadre,
a estas canas desdichadas,
2395
a estas manos arrugadas,
que al fin son manos de padre.
Dame mi hijo.

MENALCA
Redondilla
  ¿Qué es esto?
¿Estás loco, por ventura?

FELICIO
No; mas por la desventura
2400
en que tu rigor me ha puesto.
Redondilla
  Si a Belarda quieres bien,
y por ser pobre la dejas,
¿de qué, mayoral, te quejas?
¿Por qué te aflige el desdén?
Redondilla
2405
  El rico no ha menester
hacienda, sino su gusto;
el pobre, que busque es justo
hacienda con la mujer.
Redondilla
  Si la tienes, ¿por qué dudas?

MENALCA
2410
¡Oh, padre! Bien me aconsejas.
Vanas han sido mis quejas;
hoy mi propósito mudas.
Redondilla
  Ea, pues, vélo a tratar;
que cansado de andar ciego,
2415
procurando mi sosiego,
ya lo quiero efectuar.
Redondilla
  Da por mi mano la tuya,
que ya estoy de verlo loco.

FELICIO
Pues espérame aquí un poco;
2420
que yo te traeré la suya.

(Vase.)

MENALCA
Redondilla
  Esto es hecho; no hay qué hacer.

(Sale CORIDÓN .)

CORIDÓN
¡Oh, Menalca! ¿Dónde vas?

MENALCA
Ya, Coridón, no podrás
mudarme de parecer.
Redondilla
2425
  Sábete que estoy casado.

CORIDÓN
¿Casado? Muy bueno es eso.
A fe que medras de seso.
¿Cómo o cuándo lo has soñado?

MENALCA
Redondilla
  Llegado a querer casarme,
2430
¿hay pastora en este valle
rica de hacienda y de talle,
poderosa a despreciarme,
Redondilla
  pues no hay pastor que sea tal?

CORIDÓN
Tu malicia te engañó;
2435
antes ninguno hallo yo
para tu nobleza igual,
Redondilla
  y se tendrá por dichosa
la que llegue a merecerte.

MENALCA
¿Es eso, de aquesa suerte?

CORIDÓN
2440
Sí.

MENALCA
Pues Belarda es mi esposa.

(Vase.)

CORIDÓN
Redondilla
  ¿Desa manera te vas?
Sin duda que es frenesí.
Yo me doliera de ti,
a no estar como tú estás.
Redondilla
2445
  Mas si acaso lo tratase,
y Menalca lo supiese,
no dudo que lo entendiese
cuando ya lo efectuase.
Redondilla
  ¡Que éste, por rico, ha alcanzado
2450
lo que apenas ha podido
Jacinto el triste, que ha sido
tan sin culpa condenado!

(Sale JACINTO .)

JACINTO
Redondilla
  
(Aparte.)
¡Oh, interés, que tanto puedes!
¿Si es ida o si aquí se está?
2455
fortuna, cánsate ya;
que ya de lo justo excedes.
Redondilla
  Este es mi fiero enemigo,
de quien me pienso vengar.
Solo está; quiérole hablar
2460
en paz de fingido amigo,
Redondilla
  que fío que no se atreva
solo a prenderme. ¡Ah, pastor!
¿Ha cesado ya el rigor
de aquella justicia nueva?
Redondilla
2465
  Solo estoy, no me defiendo;
llega, si quieres prenderme.

CORIDÓN
¿Justicia quieres hacerme?
Yo ni te busco ni prendo,
Redondilla
  y más en esta ocasión,
2470
que ya tan poco aprovecha.

JACINTO
Dado me has nueva sospecha.
¿Hay novedad de traición?
Redondilla
  ¿Hase cerrado el proceso?
¿Deshízose la mentira?

CORIDÓN
2475
Mira lo que dices: mira
que son palabras de peso,
Redondilla
  y lo que yo te aseguro
es que nadie te persigue.

JACINTO
¿Quieres tú que yo me obligue
2480
a tenerte por seguro?
Tarde llegas.

CORIDÓN
Redondilla
  Sí llegué,
pues ya se casa Belarda.

JACINTO
¿Qué dices? Espera, aguarda.
¿Que se casa? ¿Cómo, qué?
2485
¡Belarda casada!

CORIDÓN
Redondilla
  Sí,
o por lo menos se trata.

JACINTO
¿Con quién?

CORIDÓN
Un hombre de plata
la compra a peso de sí.

JACINTO
Redondilla
  Conózcole por las señas.

CORIDÓN
2490
Gente suena.

JACINTO
Allí me voy.
Llama en pasando, que estoy
detrás de aquellas dos peñas.

(Escóndese.)

CORIDÓN
Anda, vete.

(Sale FELICIO .)

FELICIO
Redondilla
  Buena nueva,
Menalca.

CORIDÓN
¿No me conoces?

FELICIO
2495
No, Coridón, ansí goces
la prenda que amor te deba.
Redondilla
  Loco de contento vengo,
y así no te conocí.

CORIDÓN
¿De qué Felicio?

JACINTO
(Aparte, escondido.)
¡Ay de mí,
2500
que cierta sospecha tengo!

FELICIO
Redondilla
  Partí en este punto yo
por Menalca a hablar la madre
de Belarda, que su padre
ya tú sabes que murió.
Redondilla
2505
  En efecto, fui a tratar
que se la dé por mujer,
y diola mucho placer.
Haráse, no hay que dudar,
Redondilla
  haráse ese casamiento,
2510
y libraráme mi hijo.

CORIDÓN
Padre, cuando esto te dijo,
¿daba en la veleta el viento?
Redondilla
  Fíate que te ha engañado,
y dime: ¿qué parte es él
2515
a que dé muerte cruel
libre a un hombre condenado?

FELICIO
Redondilla
  ¿Eso me dices, traidor?
Pues si eso no fuera parte,
yo, su padre, ¿había de hablarte
2520
con tanta amistad y amor?
Redondilla
  ¡Muy bueno está! Yo he de hacer
que en este día le dé
la mano, palabra y fe
de que ha de ser su mujer.
Redondilla
2525
  Quédate para quien eres.

(Vase.)
(Sale JACINTO .)

CORIDÓN
No hay que dudar del concierto,
Jacinto.

JACINTO
¿Es cierto?

CORIDÓN
Muy cierto.
¿Qué mayor probanza quieres?
Redondilla
  ¿No te basta lo que has visto?

JACINTO
2530
Sí, Coridón, cierto es.

CORIDÓN
Tu padre quiere después
darte en lugar de Doristo.
Redondilla
  Bravamente lo rodea.

JACINTO
El cielo me vengue dél,
2535
y antes mi padre cruel
muerto en sus brazos me vea.
Redondilla
  Y presto me verá muerto,
pues que Belarda se casa,
y el fuego que a mi alma abrasa
2540
saldrá por el lado abierto.
Redondilla
  ¡Ay, falsa! ¿Que el sí le diste?
Murieras sin darle el sí.
Mas yo, que te adoro a ti,
moriré porque le diste.
Redondilla
2545
  Era de pecho mudado,
como al fin don de mujer,
el que me daba a comer
pan en lágrimas bañado.
Redondilla
  Y ¡con qué gusto comí
2550
las mentiras que fingiste!
Otro veneno me diste
que yo a Doristo le di.
Redondilla
  ¿Cómo ha de entrar en provecho
manjar que el gusto me estraga?
2555
¡Ah! Mal provecho me haga
hasta que reviente el pecho.
Redondilla
  La muerte quiero buscarme...
pero en balde me fatigo,
veneno llevo conmigo,
2560
que basta para matarme.
Redondilla
  Adiós, monte; adiós, sombrío
bosque, selvas, plantas, fuentes,
siempre a mi dolor presentes,
testigos del llanto mío.
Redondilla
2565
  Hoy acaban mis enojos:
tristes de hoy más quedaréis,
y sola esta vez veréis
las lágrimas de mis ojos.

(Vase.)

CORIDÓN
Redondilla
  ¡Qué lastimado me dejas!
2570
¿Adónde te vas? No huyas;
que oyendo las quejas tuyas
no me acuerdo de mis quejas.
Redondilla
  ¡Pobre de ti, pues también
pierdes el bien que perdí!
2575
Pero más pobre de mí
que siempre lo fui del bien.
Redondilla
  ¡Cómo! ¿Que he de consentir
que así Menalca se case?
Antes un rayo me abrase,
2580
que tal haya de sufrir.
Redondilla
  Irme quiero a la justicia
y decir que este traidor
al inocente pastor
ha acusado de malicia,
Redondilla
2585
  y que vine a consentillo
por su mucha diligencia,
y que mi propia conciencia
hoy me fuerza a descubrillo.
Redondilla
  Y aunque a mí me den la muerte
2590
porque también se la den,
pensaré que mayor bien
no puede hacerme la suerte.
Redondilla
  El casamiento se impida:
Belarda ha de perdonar,
2595
porque no se ha de casar
mientras yo tuviere vida.

(Vase.)
(Salen los dos alcaldes y MENALCA , BELARDA , GLICERIO , FELICIO y AMARANTA .)

ALCALDE .1º
Quintilla
  ¿De qué sirve que os mostréis,
señora Belarda, esquiva,
y que tanto os extrañéis
2600
en cosa, que ansí yo viva,
que ganáis y no perdéis?
Quintilla
  ¡A Menalca despreciáis
y tan de veras juráis
que no seréis su mujer!

ALCALDE .2º
2605
Aún no quiere responder,
¿para qué la importunáis?

FELICIO
Quintilla
  Hija, si agora viviera
vuestro muerto honrado padre,
y así tan rebelde os viera,
2610
más fuerza que vuestra madre
en el negocio pusiera.
Quintilla
  Que fuera de la riqueza,
tiene Menalca nobleza,
y por sólo emparentar,
2615
la mano le habéis de dar.

ALCALDE .1º
U os quebrarán la cabeza.
Quintilla
  ¿Han mirado el zahareño
con que se está cabizbaja?

ALCALDE .2º
Compadre, mi fe os empeño,
2620
que en balde el casco, trabaja
si el alma tiene otro dueño.

MENALCA
Quintilla
  ¿Es posible, ingrata fiera,
que una palabra siquiera
no me quiera responder?

GLICERIO
2625
Quizá lo debe de hacer
como es la ocasión primera.
Quintilla
  Yo quiero llegarla a hablar.
Belarda, tu entendimiento
me obliga a no te cansar,
2630
en dar palabras al viento,
que se las suele llevar.
Quintilla
  Menalca es hombre perfeto,
es rico, es noble, es discreto,
y adora tu gentileza,
2635
y con toda esta nobleza
será tu esclavo sujeto.
Quintilla
  ¿No respondes? Otro llegue
que sea más venturoso.

FELICIO
Aunque el respeto me niegue,
2640
yo llego más codicioso
de que la mano me entregue.
Quintilla
  Hija, Menalca esta tarde,
como en tus amores arde,
mostrándome su tesoro,
2645
me dijo: «Esta plata y oro,
para mi prenda se guarde;
Quintilla
  que por su rara belleza,
valor y virtudes tantas,
discreción y gentileza,
2650
sobre esta humilde riqueza
pondrá sus hermosas plantas.»
Quintilla
  Dame esa mano, no huyas:
ata aquestas y las tuyas:
tu bello rostro levanta.

GLICERIO
2655
Llega tú, hija Amaranta:
quizá te dará las suyas.

AMARANTA
Quintilla
  Pues ¿cómo, hermana, tan brava
contra Menalca te muestras?
Dale aquesa mano, acaba;
2660
que bien sabes que yo estaba
presente a ocasiones vuestras:
Quintilla
  yo sé que bien le has querido.

MENALCA
Ya me tiene aborrecido;
tú se lo ruegas en vano.

AMARANTA
2665
Menalca, dame esa mano:
pierde esta vez de atrevido.

MENALCA
Quintilla
  Vesla aquí. Más oye, mira,
que no la enojes.

AMARANTA
Aguarda:
ya templa el fin de su ira.
2670
Dame esa mano, Belarda.

MENALCA
Ves que se enfada y retira.
Quintilla
  ¡Oh! ¡Mal haya el corazón
adonde tan sin razón
ha vivido tigre hircana!

ALCALDE 1.º
2675
Por Dios, que me viene gana
de dalla un gran mojicón.
Quintilla
  ¿Diz que no ha de responder?

ALCALDE 2.º
Esta es la primer mujer
que he visto hogaño sin lengua.
2680
¡Voto al sol que tengo a mengua
que andemos a su querer!
Quintilla
  Cuando hable, hablará tanto,
que nos quiebre la cabeza.

(Sale JACINTO .)

JACINTO
Ya llega el fin de mi llanto;
2685
ya de mi humilde bajeza
hasta el cielo me levanto.
Quintilla
  Hoy el amador de Abido
se me confiesa rendido,
pues ya voluntariamente
2690
vengo a la muerte presente
sin ser de nadie oprimido.
Octava real
  Yo soy aquel Jacinto desdichado
que a Doristo maté con el veneno;
vengo del alto Júpiter forzado
2695
adonde justamente me condeno.
Rendido estoy: alzad el brazo airado.

MENALCA
¡Oh fiero monstruo, de maldades lleno!
Prendelde luego.

BELARDA
¡Oh bien de mi deseo!
¡Oh, cuántos años ha que no te veo!

ALCALDE .1º
Octava real
2700
  ¡Milagro! ¡Hola! ¿No veis que tiene lengua?

MENALCA
Y brazos para dar a mi enemigo.

FELICIO
Hijo, ¿qué es esto?

ALCALDE .2º
¡Cómo! ¡Que se venga
a nuestra misma casa el enemigo!

MENALCA
No permitáis, señor, que así le tenga.
2705
Suelte los brazos; dalde su castigo.

ALCALDE .1º
Sed preso.

JACINTO
Ya lo soy; morir deseo.

BELARDA
¡Oh cuántos años ha que no te veo!

MENALCA
Octava real
  Basta, que toman como burla el caso.

GLICERIO
¿Por qué lloráis, Felicio, desa suerte?

FELICIO
2710
Lloro en ver que el traidor tan paso a paso
a la prisión se venga y a la muerte.

MENALCA
Tanta es la rabia que de verte paso,
tanta es la pena que recibo en verte...
Fuera, Belarda..., que yo propio quiero
2715
ser de aqueste traidor cuchillo fiero.
Octava real
  ¿Qué le miráis atentos? Vaya luego
a la cárcel.

ALCALDE .1º
Merece su delito
que acabe el falso en encendido fuego,
pues él confiesa cuanto veis escrito.

AMARANTA
2720
Paso: no le llevéis. Oíd os ruego.
Hablalle quiero.

ALCALDE .1º
Hablalle te permito,

AMARANTA
Dime, Jacinto, ¿has muerto a mi marido?

JACINTO
Yo le maté.

FELICIO
Del todo soy perdido.
Octava real
  Hijo, ¿por qué confiesas dese modo?
2725
¿Estás loco por dicha?

JACINTO
Amor, que excede
los límites de amor, me obliga a todo.

MENALCA
Pues que confiesa, condenar se puede.

AMARANTA
Oíd; que a perdonarle me acomodo,
como en lugar de mi marido quede;
2730
que si él me le quitó, no está obligado
de darme más de lo que me ha quitado.

ALCALDE .1º
Octava real
  ¡Viva mil años! Ea, que esto es hecho.
Jacinto, dale aquesa mano tuya.

JACINTO
Primero me verán pedazos hecho
2735
que aquese casamiento se concluya.

(Híncase de rodillas su padre.)

FELICIO
¿Tienes, por dicha de diamante el pecho?
¿A qué furia Permites que atribuya
esa rusticidad? Dime, ¿estás loco?
¿Verme a tus pies estimas en tan poco?
Octava real
2740
  Hazlo, hijo, por todo lo que debes
a aquesta sangre que te dio la vida.

JACINTO
Padre, puesto que el pecho a llanto mueves,
el alma persevera endurecida.
No lo he de hacer.

FELICIO
¡Que a tal maldad te atreves!
2745
Mátenle luego.

MENALCA
Pague el homicida.

BELARDA
¡Ay! No le lleven, esperad primero:
rogaréselo yo, rogarle quiero.
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Por todo lo que debes a mis ojos,
a quien tan tiernas lágrimas les cuestas,
2750
te pido que te cases, pastor mío;
que menos mal lo pasará mi alma
viéndote vivo, aunque con otra vivas.

JACINTO
¡Oh, falsa! ¿Tal me ruegas? ¿Qué es aquesto?
Sólo un momento que de vida tengo,
2755
¿hubo de darme al fin tal desengaño?
Debe de ser misterio de los dioses
que no pueda morir hombre ninguno
con engaño de que hay mujer constante.
¡A voces pido muerte, muerte pido!
2760
¡Alto; de aquí me lleven!

(Sale CORIDÓN .)

CORIDÓN
¡A buen tiempo!
¿Qué justicia es aquesta inadvertida?
Paso; no le llevéis, que el alto cielo
hoy mueve mi conciencia a que declare
la verdad deste caso.

MENALCA
(Aparte.)
¿Qué es aquesto?

CORIDÓN
2765
Amaranta, movida de su pena,
a Menalca y a mí nos ha pedido
que juremos que fue Doristo muerto
a manos de Jacinto con veneno,
pensando que con miedo de la muerte
2770
la recibiera por su amada esposa.
Aquesta es la verdad; y aquí me mueve
el cielo justo, que justicia pide,
que no muera Jacinto.

ALCALDE .1º
¡Extraño caso!
¿Enmudeces, Menalca? ¿No respondes?

FELICIO
2775
¡Gracias te doy, oh Júpiter inmenso,
que descubriste la verdad del caso!
Pase Amaranta y los traidores pasen
por el castigo que a mi hijo daban.

GLICERIO
Blanda la mano, buen Felicio; advierte
2780
que fue de amor la culpa.

FELICIO
¿De amor dices?
Justicia pido al cielo y a la tierra.

ALCALDE .1º
No más: este negocio está encontrado,
y si pedís los unos y los otros,
habemos de gastar nuestras haciendas,
2785
y más si de ciudad viene justicia.
Tomad mi parecer, señor Felicio,
y demos a Jacinto su Belarda,
y en pago de que son testigos falsos
casemos a Menalca y a Amaranta;
2790
que a Coridón, porque esto se sosiegue,
yo le daré a mi hija con mi hacienda.

FELICIO
Al senado le enfadan cumplimientos.
Ya nuestra historia declarada queda:
llévese cada cual su prenda amada,
2795
que aquí se acaba la comedia nuestra,
a quien su autor, por el amor constante,
le dio por nombre El verdadero amante.