Félix Lope de Vega y Carpio

LA VENGADORA DE LAS MUJERES




Texto utilizado para esta edición digital:
La vengadora de las mujeres. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. Edición digital a partir de: Decimoquinta parte de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Alonso Martín, 1621 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Marcación digital para Artelope:
  • Burgos Segarra, Gemma (Artelope)

Elenco

ARNALDO, príncipe.
ALEJANDRO, duque.
AGUSTO, príncipe.
OTAVIO, criado.
CRIADO
LAURA, princesa.
DIANA, dama.
LUCELA, dama.
JULIO, criado.
LISARDO, príncipe.
[Criados.]
[Acompañamiento.]
[CAMILO, criado.]

Acto I

Salen LAURA y ARNALDO , LAURA con una carta.

LAURA
Redondilla
  Si sospechoso os dejé,
aunque no tendréis razón,
yo os daré satisfación.

ARNALDO
Leed la carta.

LAURA
Sí haré.
[Lee.]
«Bien sé que no hay en el mundo quien merezca el divino valor de la princesa Laura, mas suplico a vuestra majestad no pierda por vecino lo que otros pretenden ganar por estranjeros, mi embajador lleva poder para efetuar los capítulos que ofrezco. Guarde Dios a vuestra majestad.Federico, príncipe de Transilvania.»

ARNALDO
5
¿Qué dice?

LAURA
Redondilla
  Que no habéis sido
quien mi casamiento trata.

ARNALDO
De que a tantos seáis ingrata,
estoy, hermana, ofendido.
Redondilla
  A mí me es fuerza casaros.
10
Sabe Dios si hacer quisiera
un hombre tal que pudiera
alabarse de igualaros.
Quintilla
  Pero, pues no puede ser,
imaginad que es querer
15
darle un imposible nombre,
porque al imperio del hombre
se ha de rendir la mujer.

LAURA
Redondilla
  Pensaréis que es arrogancia
dilatar mi casamiento,
20
porque a mi merecimiento
hay infinita distancia.
Quintilla
  Engañaisos, porque soy
la misma humildad.

ARNALDO
Estoy
confuso; que despreciéis
25
todos cuantos hombres veis,
pues en la causa no doy.
Redondilla
  Vós gallarda, vós discreta,
vós con salud, ¿qué razón
os tiene a tal opinión
30
bárbaramente sujeta?
Quintilla
  Si el haber tanto estudiado,
ocasión, Laura, os ha dado
para haceros singular,
es cansaros y cansar
35
vuestro ingenio y mi cuidado;
Redondilla
  de donde vengo a entender
que si esto de fama y nombre
hace tan soberbio al hombre,
será locura en mujer.

LAURA
Redondilla
40
  Ni el haber tanto estudiado
a eso me ha desvanecido,
sino solo que he querido
satisfacer mi cuidado,
Redondilla
  los hombres aborrecer.

ARNALDO
45
Pues decidme, ¿qué os han hecho?

LAURA
Ninguna cosa.

ARNALDO
Sospecho
que ocasión debe de haber.

LAURA
Quintilla
  Si ponéis el pensamiento
en mi honor, es loco intento.

ARNALDO
50
Pues decid la ocasión.

LAURA
Por volver por mi opinión,
os la diré. Estadme atento.
Romance (tirada)
  Antes, generoso Arnaldo,
que a las artes liberales
55
diese principio, ni hubiese
ocasión para indignarme,
había dado en leer
los libros más principales
de historias y de poesías
60
y de tragedias de amantes.
Hallaba en todos los hombres
tan fuertes, tan arrogantes,
tan señores, tan altivos,
tan libres en todas partes,
65
que de tristeza pensé
morirme, y dije una tarde
a una dama a quien solía
comunicar mis pesares:
«Filida, ¿qué puede ser
70
que en cualquier parte que traten
de mujeres, ellas son
las adulteras, las fáciles,
las locas, las insufribles,
las varias, las inconstantes,
75
las que tienen menos ser
y siguen sus libertades?».
«Eso (Filida me dijo),
Laura, solamente nace,
de ser dueños de la pluma;
80
de cualquiera acción que hacen.
Por ellas no hay Roma o Grecia,
ni Troya que no se abrase.
Luego nos dan con Elena
y con el robo de Paris,
85
de todo tienen la culpa;
y los hombres inculpables
son los santos, son los buenos
y los que de todo saben.»
Concebí tal ansia en mí
90
que propuse, por vengarme,
de no querer bien a alguno,
ni permitir que me hablen,
y dándome a los estudios,
quedar suficiente y hábil
95
para escribir faltas suyas,
que algunas en ellos caben,
que ni ellos son todos buenos
ni ellas todas malas salen,
por lo menos a mi ejemplo.
100
Escribirán por vengarse:
Si Simiramis, valiente,
venció tantos capitanes,
su hijo dicen que amó
solamente por quitalle
105
el laurel de la cabeza,
sin otras hazañas grandes
que hizo esta famosa reina.
Si Dido quiso matarse
por guardar su castidad,
110
que no la gozase nadie,
luego hay hombre que diga
que se mató por vengarse
de los agravios de Eneas,
con quien fue huéspeda fácil.
115
Desde el principio del mundo
se han hecho tiranos grandes
de nuestro honor y albedrío,
quitándonos las ciudades,
la plata, el oro, el dinero,
120
el gobierno, sin que baste
razón, justicia, ni ley
propuesta de nuestra parte.
Ellos estudian y tienen
en las universidades
125
lauros y grados, en fin,
estudian todas las artes.
¿Pues de qué se queja el hombre?,
¿de que la mujer le engañe,
si otra ciencia no le queda
130
en todas las que ella sabe?
La mujer es imposible
que adquiera, tenga, ni guarde
hacienda, abogando pleitos,
ni curando enfermedades.
135
Pues en algo esta mujer,
si está ociosa, ha de ocuparse.
Dirán que en hacer labor
no es ocupación bastante,
porque el libre entendimiento
140
vuela por todas las partes
y no es el hacer vainillas,
en holandas ni cambrayes,
escura filosofía.
Ni el almohadilla lugar es
145
de Platón ni de Porfirio,
ni son las randas y encajes
los párrafos de las leyes.
En fin, para no cansarte,
yo quiero vengar, si puedo,
150
agravios, de aquí adelante,
de mujeres, pues lo soy,
y que este nombre me llamen.

ARNALDO
Quintilla
  Pésame, Laura querida,
que tan sin causa aborrezcas
155
los hombres, que a ser te ofrezcas
su enemiga y su homicida.
A muchos costó la vida
Quintilla
  amar, querer, defender
el honor, y la mujer
160
nació del hombre y de modo
que es como parte del todo
que nos da principio y ser.
Décima
  Muchos las han celebrado
en libros de verso y prosa,
165
y es, mi Laura, injusta cosa
que de uno te hayas cansado,
que fue amando desdichado
o en ausencia o casamiento.
Pero ya que al tuyo atento,
170
aún no dispongo del mío,
perdóname si porfío
en tan justo pensamiento.
Décima
  Mira que el ser singular
puede un sabio, no un prudente,
175
que es término trancedente
que desvanece hasta dar
en locura y porfiar.
Contra lo justo no es justo,
no me des, Laura, disgusto;
180
que si aborrecerlos quieres
por vengar a las mujeres,
no tienen todas tu gusto.
Décima
  ¿Qué te importa el ser casada,
Laura, para defender
185
el honor de la mujer?
Dirás que estar obligada
siendo de tu esposo amada.
Dirás bien, pero si el nombre
de hombre infamas porque asombre
190
esa locura en que das,
por lo menos no dirás
que fuiste mujer sin hombre.

(Vase.)

LAURA
Soneto
  La envidia y las virtudes, abrazarse,
la verdad con los tiempos, encubrirse,
195
dejar, quien habla mal, de arrepentirse,
y el poder ofendido, de vengarse.
Un pobre que fue rico, de quejarse
y un necio liberal, de consumirse;
un alto de caer, por preferirse
200
y un bajo de subir, por humillarse;
ser cuerdos, en el loco, los enojos,
de los que obraron bien, faltar los nombres,
sin sombra de disgustos los placeres.
Ciegos los celos, y el amor con ojos
205
veré primero, que querer los hombres,
ni dejar de vengar a las mujeres.

(Sale JULIO con un libro.)

JULIO
Redondilla
  Para mi humor y ejercicio
andar con dificultades
es como tratar verdades
210
a quien miente por oficio.
Redondilla
  ¡Válgate Dios por estraño
filósofo!

LAURA
Julio, amigo.

JULIO
Al fin vine a dar contigo.
Pero yo te desengaño
Redondilla
215
  de que no daré en saber,
aunque tú la ciencia seas,
y presumo que deseas...

LAURA
¿Qué, Julio?

JULIO
Echarme a perder.
Redondilla
  Yo no tengo inclinación
220
a las letras; ¿qué me quieres?

LAURA
Si eras necio y sabio eres,
¿qué mayor transformación?

JULIO
Redondilla
  Si fuera necio, no creo
que hacerme sabio pudieras;
225
que si ignorante dijeras,
fuera posible al deseo.
Redondilla
  De un ignorante, en efeto,
hacer un sabio es posible;
pero es alquimia imposible
230
hacer de un sabio un discreto.

LAURA
Redondilla
  ¿Pues qué libro traes ahí?

JULIO
A Aristóteles traía,
que como yo le entendía,
ninguno me entienda a mí.

LAURA
Redondilla
235
  ¿Luego tú no eres de aquellos
que se precian de saber
lo que quieren entender?

JULIO
Por ser necio fuera dellos,
Redondilla
  pero tengo inclinación
240
más humilde por no dar
risa a quien pueda notar
mi ignorancia con razón.
Redondilla
  Mas dejando aparte el gusto
con que me haces estudiar,
245
¿cómo te va de casar?,
¿dijiste sí, que es muy justo?
Redondilla
  Claro está que no lo escusa
tu singular parecer.
¿Podrelo saber?

LAURA
Si el ser
250
mujer, del rigor me escusa
Redondilla
  con que aborrezco el casarme,
también podrán ofenderme
y muchos daños hacerme
y por inútil dejarme.
Redondilla
255
  A mi hermano dije aquí
que yo no me casaría.

JULIO
¿Pues por qué, señora mía?

LAURA
Por temor.

JULIO
¿Temor en ti?

LAURA
Redondilla
  Mucho he leído y estoy
260
con los hombres enojada.

JULIO
¡Ah, cómo estás engañada!

LAURA
¿Defiéndeslos?

JULIO
Hombre soy.

LAURA
Redondilla
  No temas, Julio, que a ti
solo tengo voluntad
265
en tanta diversidad.

JULIO
¿Por qué méritos a mí?

LAURA
Redondilla
  Por hijo de una mujer
que me crio y por crïarte
conmigo.

JULIO
No sé en qué parte
270
escriben, y puede ser,
Redondilla
  que le echaron a un león
un perro pequeño y viendo
que al golpe del brazo horrendo
no mostraba turbación,
Redondilla
275
  dejole vivo y con él
se crio; mas cuando vio
que era grande ensangrentó
las negras uñas en él.

LAURA
Redondilla
  No hayas temor, Julio amigo,
280
que yo no quiero matar
los hombres, solo vengar
mujeres.

JULIO
Lo mismo digo,
Redondilla
  nueva gallarda Amazona;
pero yerras en dejarte
285
de casar, porque el casarte
conviene a tu real persona.
Redondilla
  Y pues es aborrecer
al hombre tu pensamiento,
ejecuta el casamiento.

LAURA
290
¿Casada qué puedo hacer?

JULIO
Redondilla
  ¡Pesiatal!, matalle a celos,
a enojos y a pesadumbres.

LAURA
No me han dado esas costumbres
ni esa inclinación los cielos.

JULIO
Redondilla
295
  Alguna mujer a quien
un hombre hubiera ofendido,
con solo hacerle marido
pudiera vengarse bien.
Redondilla
  Pero cierto que si amor
300
enlaza dos bien casados,
que son bienaventurados.

LAURA
En fin, padre del honor
Redondilla
  llamaron al matrimonio.

JULIO
Porque cubre en su nobleza
305
toda la humana flaqueza,
como es claro testimonio
Redondilla
  ver con cuánta libertad
sale una mujer preñada,
sin temer, porque es casada,
310
ser vista de una ciudad.
Redondilla
  Tras esto, cuanto los ojos
ven, tanto suelen pedir,
y todos han de acudir
a cumplille sus antojos,
Redondilla
315
  como si de estar preñada
tuviese culpa el que lleva
la almendra verde o la breva,
la torta o trucha empanada.

LAURA
Redondilla
  Es común obligación,
320
Julio, porque el mundo aumenta.

JULIO
¿Y no le aumenta a esa cuenta
lo que fue sin bendición?

LAURA
Redondilla
  Ya respondes, ya parece
que sabes.

JULIO
Úsase agora,
325
pero advierte, gran señora,
lo que tu estado merece
Redondilla
  y da este gusto a tu hermano.

LAURA
Sin duda que se le diera
si la fama no corriera
330
en darme gusto a la mano.

JULIO
¿Cómo?

LAURA
Redondilla
  Sábese de mí
que a los hombres aborrezco,
y si me caso, merezco
cuantas venganzas en mí
Redondilla
335
  hará mi esposo por ellos.

JULIO
¡Ay, Laura!, que a muchassalva
amanecer con el alba
con unos ojuelos bellos
Redondilla
  a medio abrir de dormidos,
340
mirando su resplandor
al marido, a quien amor
abre los cinco sentidos.
Redondilla
  Y cuando el calor del sueño
las mejillas le ha enrojado
345
y el labio, en carmín bañado,
está brindando a su dueño,
Redondilla
  no creas que hay más venganza
que pagar censo al amor
sin la pensión del temor
350
que a los solteros alcanza.
Redondilla
  Si amanece una mujer
al lado de su marido,
el rostro desguarnecido
del pasamano de ayer,
Redondilla
355
  los ojos en campo azul,
el rostro verde y sin toca,
las mejillas y la boca
de holandilla de baúl,
Redondilla
  desconfíe, que es razón,
360
pero quien...

LAURA
Déjalo en quien,
Julio, y a mi estudio ven.

JULIO
Luego llamaré a lición.

LAURA
Redondilla
  Llama a Lucela y Diana,
proseguiré lo que leo.

JULIO
365
Yo pienso que tu deseo
hará su esperanza vana.

LAURA
Redondilla
  Sin hombres puede vivir
el mundo.

JULIO
¡Grande locura!

LAURA
¿Qué dices?

JULIO
Que tu hermosura
370
te comienza a desmentir.

(Vanse y salen LISARDO de camino, y OCTAVIO , criado.)

LISARDO
¿Eso responde?

OTAVIO
Octava real
  Pienso que pudieras,
si entraras en la Corte disfrazado,
pues de ninguno conocido fueras.

LISARDO
Quedarme en esta aldea fue acertado,
375
porque si la respuesta me trajeras,
como yo imaginé, con más cuidado
y ostentación en la ciudad entrara.
¿Es Laura hermosa?

OTAVIO
Es peregrina y rara.
Octava real
  Mas todo lo deshace la locura
380
de aborrecer los hombres y casarse.

LISARDO
¿Qué tema de mujer duró segura?

OTAVIO
Desta puede temerse y recelarse.

LISARDO
Yo pienso ver, Otavio, su hermosura.

OTAVIO
Bien puede vuestra alteza disfrazarse
385
y atreverse a la Corte del bohemio.

LISARDO
Yo llevo de humillarme justo premio.
Octava real
  Al transilvano príncipe desprecias,
hermosa Laura.

OTAVIO
No será disculpa
no haberte visto.

LISARDO
¡Ay, esperanzas necias!,
390
responderá que mi humildad me culpa.

OTAVIO
¿Qué le importa al valor de que te precias
esta arrogancia, si quien soy te culpa?
Gente camina en tropa.

LISARDO
Todos creo
que llevan a la Corte este deseo.

(Salen ALEJANDRO y AGUSTO , con dos criados, de camino.)

ALEJA[N]DRO
Octava real
395
  Si no os hubiera hallado en el camino,
las nuevas me volvieran a Ferrara.

AGUSTO
Que lo mismo pudieran imagino,
Duque, si en el camino no os hallara.
¡Bravo desdén!

ALEJANDRO
Estraño.

AGUSTO
Peregrino.
400
Dicen que es Laura en todas ciencias rara.

ALEJANDRO
¿Pues cómo ha dado en este pensamiento
si le consta el valor del casamiento?

AGUSTO
Octava real
  Porque quiere escribir contra los hombres;
porque quiere vengar a las mujeres.

ALEJANDRO
405
Agusto, si es discreta no te asombres,
que tienen pensamientos bachilleres.

OTAVIO
¿Quién son estos señores?

CRIADO
Son sus nombres
y sus estados, si saberlos quieres,
Alejandro, gran Duque de Ferrara,
410
que solo el nombre pienso que bastara.
Octava real
  El otro es el famoso y fuerte Agusto,
hijo del rey de Albania. Hanse topado
en el camino, y con amor, que es justo,
cortésmente los dos acompañado.

OTAVIO
415
¿A qué van a la Corte?

CRIADO
Un mismo gusto
presumo que los lleva, aunque engañado,
pues no quiere casarse la Princesa.

ALEJANDRO
Digna parece de los dos la empresa.
Octava real
  Vós, por Agusto, a quien el nombre obliga,
420
y yo, por Alejandro.

AGUSTO
Juntos vamos
a conquistar tan bárbara enemiga,
aunque en tan alta empresa nos perdamos.

ALEJANDRO
Pues este pensamiento se prosiga
con la amistad y amor que profesamos,
425
y venza el que pudiere.

AGUSTO
Laura hermosa,
¿cómo naciste sabia y rigurosa?

(Vanse AGUSTO , ALEJANDRO y los criados.)

OTAVIO
¿Oíste lo que dijo?

LISARDO
Octava real
  ¿Y qué pretenden,
servir los dos a Laura? Mas yo creo
que la conquista que los dos pretenden
430
querrá guardar amor a mi deseo.

OTAVIO
En público servir a Laura entienden.

LISARDO
Yo disfrazado; porque en Laura veo
ingenio que no puede ser vencido
sin amor, sin industria y sin vestido.

(Vanse y salen LAURA , DIANA , LUCELA y JULIO .)

LAURA
435
¿No venís más?

DIANA
Romance (tirada)
  No pudieron
Casilda, Fabia y Dantea.

LAURA
Asentaos por orden. Julio,
no llegue nadie a la puerta.

JULIO
Ya sé, señora, que soy
440
portero desta academia,
aunque es vergüenza, siendo hombre.

LAURA
¿De qué es, Julio, la vergüenza?

JULIO
De que vengas a leer
a las damas de tu escuela
445
liciones contra los hombres
que os aman y reverencian,
y que yo, que al fin lo soy,
lo escuche y guarde la puerta.

LAURA
No te finjas querelloso;
450
yo sé, Julio, que te huelgas.
Oíd, vosotras.

DIANA
Ya estamos
a tus liciones atentas.

LAURA
Quedamos ayer, amigas,
en que a los hombres les ciega
455
lo que llaman hermosura,
bien de la naturaleza;
y como amor es deseo,
aqueste amor solo muestran
por interés proprio suyo:
460
dan, sirven y hacen finezas.
Repita, Diana, agora
la lición.

DIANA
Dijo Su Alteza
que no era amor ni le había
el que los hombres nos muestran,
465
porque queriéndose a sí,
era amor suyo y es fuerza
su opinión, pues de quererte
así nace que nos quieran.
Querer los hombres a quien
470
les hace gusto, y si piensan
que querer su mismo gusto
las mujeres agradezcan,
es disparate y locura;
de suerte que si es discreta
475
la mujer, hará lo mismo,
su flaqueza o su estrella
la obligan a querer bien
a algún hombre.

JULIO
¡Que yo tenga,
en estas proposiciones,
480
siendo estudiante, paciencia!
¡Que sufra aquestas..., no sé
si lo diga! ¿Son doncellas?
¡Son diablos!, ¿Hay tal maldad?
¡Que digan y lo sustentan
485
que no es amor el del hombre,
y que no hay hombre que tenga
amor, si no es a sí mismo!
¡Que gaste un hombre su hacienda,
su vida, su honor, sus pasos,
490
por su no sé si es belleza,
que ellas saben si merecen,
que en esta opinión las tengan,
y con saber que en el hombre
hay divinas excelencias
495
os desprecien deste modo!

DIANA
Finalmente, vuestra alteza
dijo que no nos obliga
este amor, si somos cuerdas,
a agradecer a los hombres
500
más que a la naturaleza,
que esa obligación les dio.

LAURA
Adelante.

DIANA
Vuestra alteza
dijo también que si alguno
por amor amar pudiera
505
o supiera amar el alma
y a sus tres nobles potencias,
por opinión de Platón,
porque el amor que desea
el cuerpo es amor bastardo,
510
que el legítimo no llega
a tocar cosas mortales
y que mañana perezcan;
lo inmortal ama el amor
de donde luego contempla
515
al Criador en la criatura,
de manera que se acerca
a aquel angélico amor,
fuego que abrasa y recrea
los espíritus celestes.

LAURA
Muy bien.

JULIO
520
Muy mal.

LAURA
Hoy quisïera
tener qué darte.

JULIO
Pues dele
una estampa. ¿Hay insolencia,
como esta nueva invención?

LUCELA
Con tu licencia, ¿no queda
525
robada aquella opinión?

LAURA
¿De qué manera, Lucela?

LUCELA
Los filósofos antiguos,
sean de Italia o de Grecia,
concedieron dos amores:
530
el que primero comienza,
y el que por llamar a otro
llamaron correspondencia.
Si solo hubiera el amor
propio y solamente hubiera
535
quererse un hombre a sí mismo,
hasta su tiempo estuviera
engañado el mundo, y vemos
que nuestros sabios no llegan
a lo que aquellos antiguos,
540
ejemplo inefable sean
Aristóteles, Platón
y otros muchos que celebra
la fama.

LAURA
Aquí no es bien
con argumentos, Lucela,
545
responder a los maestros.

LUCELA
Mi señora, quien enseña
a los dicípulos debe
satisfacer.

LAURA
Oye, y piensa
que si quien anda a aprender,
550
por ignorancia o soberbia,
anda a poner objeciones,
confundirá las escuelas
y en su vida sabrá nada.

LUCELA
Saquemos un entimema,
555
si te parece, señora,
de toda esta controversia.

LAURA
No hay qué sacar; escuchad:
Concédese a la que llega
a tratar del matrimonio,
560
que con gran recato advierta
en las partes de su esposo,
porque si la cama y mesa
aumenta amor en algunos,
en otros enfado aumenta;
565
el más cuerdo se convierte
en un demonio y apenas
se mira en la posesión,
cuando la mayor belleza
desprecia, deja y olvida
570
por la más necia y más fea,
que si la propia mujer
le sufre por santa y cuerda,
piensa cómo él es demonio.

JULIO
Camilo llama a la puerta
575
y por fuerza quiere entrar.

LAURA
Pues dile que entre sin fuerza.

(Sale CAMILO , criado.)

CAMILO
Redondilla
  El Príncipe me ha mandado
que te advierta que han venido
dos novios que no han sabido
580
los muchos que has despreciado.
Redondilla
  Es el Duque de Ferrara,
Alejandro, el uno, y hombre
que deste polo su nombre
al contrapuesto no para.
Redondilla
585
  Y el otro, señora, es
príncipe de Albania.

LAURA
Di
que ya voy.

CAMILO
Harelo así.

LAURA
Y tú, Lucela, después
Redondilla
  repetirás la lición.

JULIO
590
[Aparte.]
¿Hay locura semejante?
Entendimiento arrogante,
¿quién te dio tal opinión?

(Vanse las tres, y salen LISARDO y OTAVIO .)

OTAVIO
Redondilla
  Notablemente han entrado.

LISARDO
Muy conforme a su grandeza.

OTAVIO
595
¿Pero dónde va tu alteza
desta suerte disfrazado?

LISARDO
Redondilla
  Calla, que hay un hombre aquí.

JULIO
Aquestos son forasteros.
¿Dónde bueno, caballeros?
600
¿Cómo se han entrado aquí?

LISARDO
Redondilla
  Las pinturas nos llevaron
los ojos, los pies se fueron
tras ellos, si os ofendieron,
las faltas nos disculparon.

JULIO
605
¿De qué nación?

LISARDO
Redondilla
  Español.

JULIO
Bueno.

OTAVIO
[Aparte.]
¿Español te has fingido?

LISARDO
Sé bien la lengua; he querido
ver el palacio del sol,
Redondilla
  y ofrecer a Laura bella
610
algunos libros famosos,
que sus estudios curiosos
también me obligan a vella
Redondilla
  y a ofrecerle lo que digo.

JULIO
Bien recebido seréis,
615
y si libros la traéis,
seréis su mayor amigo.
Redondilla
  Mas suénase por allá,
y que aborrece sus nombres,
que escribe contra los hombres.

LISARDO
620
En esa opinión está.

JULIO
¿Habéis estudiado?

LISARDO
Redondilla
  Soy
graduado en leyes.

JULIO
Bien,
que dellas sabe también.

LISARDO
Por sola esa nueva os doy
625
ese diamante.

JULIO
Redondilla
  Yo os beso
las manos por tal merced,
y por vuestro me tened,
que honrar y servir profeso
Redondilla
  a España toda mi vida
630
por natural devoción.

OTAVIO
[Aparte.]
No hay tan duro corazón
que al dar la puerta le impida,
Redondilla
  ¡cómo le movió el diamante!

JULIO
Los príncipes han llegado,
635
aquí estaréis retirado
mientras pasan adelante,
Redondilla
  que yo haré que mi señora
os vea.

LISARDO
Aquí me retiro.

OTAVIO
De ver tu intento me admiro.

LISARDO
640
Mi industria comienza agora.

(Salen ARNALDO , AGUSTO , ALEJANDRO , LAURA , DIANA , LUCELA y acompañamiento.)

ARNALDO
Octava real
  Aquí podréis tomar un rato asientos.

ALEJANDRO
Las honras y mercedes recebidas
nos dan a las demás merecimientos.

AGUSTO
Obligan almas y cautivan vidas.

ARNALDO
645
Encubre, Laura, aquí tus pensamientos;
obligarasme si el rigor olvidas,
que no merecen hombres destos nombres
tratarlos mal como a comunes hombres.

ALEJANDRO
Octava real
  Por cierto que es hermosa y que me pesa
650
que de tal opinión esté infamada.

AGUSTO
Si no es difícil, no hay honrosa empresa.

LAURA
Ya de tu imperio callaré forzada.
[Aparte.]
Escúchame, Diana: quïen profesa
aborrecer los hombres disculpada
655
con que vengar pretende las mujeres,
¿por qué los mira?

DIANA
Escrupulosa eres.
Octava real
  Si vienen estos príncipes, ¿qué ofensa
se hace en verlos a lición ninguna
de las que nos has dado?

LAURA
La defensa
660
de no hablar es no ver.

DIANA
Cosa importuna;
no habla quien no ve.

LAURA
Quien mira, piensa;
quien piensa, admite, y no hay mujer ninguna
que si mira no admita.

DIANA
Un argumento
quiero ponerte.

LAURA
Estraño pensamiento.

DIANA
Octava real
665
  Si miro y pienso, y porque pienso y miro
amo lo que he mirado y he pensado,
bueno es lo que miré; mas, ¿qué me admiro
si obliga lo que es bueno a ser amado?

LAURA
No todo aquello por que yo suspiro
670
puede ser bueno y más si me ha engañado
la apariencia del bien, pues dan veneno
tal vez en oro, que el mirar condeno.

ALEJANDRO
[Aparte.]
No mira Laura a nadie.

AGUSTO
Octava real
  
[Aparte.]
En eso veo,
de su rigor, la condición villana.

ARNALDO
675
Habla, hermana, que pienso y aun lo creo
que murmuran de verte tan tirana.

LAURA
No me puedo esforzar, aunque deseo
hablar por darte gusto.

LISARDO
Soberana
belleza adorna a Laura, si hay belleza
680
que no ofenda a tan bárbara aspereza.

OTAVIO
En fin, ¿te agrada?

LISARDO
Octava real
  No diré que he visto
cosa que más mis ojos agradase,
menos sus rayos que del sol resisto
y me pienso allegar, aunque me abrase.

OTAVIO
685
Ya se levantan.

LISARDO
Si este bien conquistó
mi nombre, haré que al de Alejandro pase.

ALEJANDRO
No es justo, gran señora, daros pena.

LAURA
Perdón os pido, no me siento buena.

(Vase.)

ARNALDO
Octava real
  Laura después satisfará, señores,
690
lo que hoy le niega la primera vista.

ALEJANDRO
Ver a su alteza son grandes favores;
dadme licencia que a su lado asista.

LUCELA
¿Cuál destos es mejor?

DIANA
¿Pues hay mejores?
Laura el mirar, por su opinión, resista,
695
que yo quiero mirar, aunque la sigo.

LUCELA
Y yo también, si la verdad te digo.

(Vanse y queda LISARDO , OCTAVIO y JULIO .)

JULIO
¿Qué os parece?

LISARDO
Redondilla
  Que es belleza
sin igual, pero ofendida
de aquel rigor que corrida
700
tiene a la naturaleza.
Redondilla
  Ser mujer y no querer,
contradice, aunque porfía,
la humana filosofía.

JULIO
Bien sabe que la mujer
Redondilla
705
  ha de apetecer el hombre,
cual la materia a la forma,
y aunque en esto se conforma
es con diferente nombre
Redondilla
  y tanta bachillería,
710
que no se deja entender.
Mas ya debe de volver.

LISARDO
¡Dichosa la suerte mía!

(Sale LAURA .)

JULIO
Romance (tirada)
  Un español ha venido
solo a verte, y yo te ruego
715
que le honres.

LAURA
¿Estás loco?

JULIO
Tienes grande entendimiento.

LAURA
¿Pues él viene a disputar
conmigo?

JULIO
Ese fuera exceso
digno de mayor castigo
720
que de aquel mozo soberbio
que pensó, con falsas plumas,
escribir su atrevimiento
en el papel de los rayos
del sol y con cera el fuego.
725
Trae mil libros curiosos.

LAURA
¡Ay, Julio!, yo quiero vellos,
llámale, llámale.

JULIO
Llega,
español.

LISARDO
Llegaré, ciego
de esos rayos, a besar
730
las estampas que en el suelo
imprimen tus pies.

LAURA
Alzaos.
[Aparte.]
(¡Qué buen talle!)

JULIO
No me acuerdo
que te oyese tal palabra,
de donde, señora, infiero
735
que mil cosas se aborrecen,
que tratadas...

LAURA
Calla, necio.

JULIO
Trata, ¡pesia tal!, los hombres
antes que digas mal dellos.

LAURA
¿Cómo os llamáis?

LISARDO
Yo, señora:
740
esclavo vuestro, primero,
y después, Lisardo.

LAURA
Bien.

JULIO
Bien, también, bueno va esto.

LAURA
¿Cómo venistes aquí?

LISARDO
Aunque no soy sabio, intento
745
imitar sus opiniones.
Los más celebrados fueron,
por andar peregrinando
las partes del universo,
Aristóteles, Platón
750
divino, al fin, su maestro;
Sócrates, de quien Plutarco
fue historiador; y otros griegos
hicieron grandes vïajes,
que no todos los sabemos
755
en la patria. Yo, señora,
peregriné varios reinos,
vi generosas ciudades,
comuniqué los ingenios
más famosos en Italia
760
y Flandes, de donde vengo.
En la corte de Bruselas
trataban dos caballeros
un día de tu valor
en el palacio; escuchelos
765
y entre las demás virtudes,
tus estudios añadieron
en todas lenguas y ciencias;
luego al alma el pensamiento
este deseo propuso
770
y el pensamiento al deseo,
y así dije: «no he de ver
mi patria, España, primero
que vea esta gran señora,
porque si a mi casa vuelvo
775
sin verla, no he visto nada,
y haré cuenta, si la veo,
que he visto al Sol en sus rayos,
el fénix raro en su pecho,
la inteligencia en su rostro,
780
que mueve el otavo cielo
en la influencia de amor;
a Venus en el tercero
y en la claridad, la Luna,
que ilustra al cuarto elemento».
785
Mas porque la ley de Persia
se cumpla en mí, que primero
que entraban a ver al Rey,
que era pocas veces esto,
le daban algún presente,
790
dar a vuestra alteza quiero
de los libros más curiosos
los que le agradaren.

LAURA
Cierto
que lo estoy, noble español,
de oíros hablar y veros.
795
¿Qué nombre o ciudad de España,
nombre y nacimiento os dieron?

LISARDO
Zaragoza, de Aragón.

LAURA
Ilustre ciudad y reino.
¿Padres?

LISARDO
Claro está, señora,
800
que tengo de honrarme dellos
donde no soy conocido
y así los paso en silencio.

LAURA
¿Traéis lista de los libros?

LISARDO
Sí, señora.

LAURA
Leed.

LISARDO
No quiero
805
cansaros con los comunes,
aunque clásicos y buenos,
pues todos los tendréis ya.
Fidoro.

LAURA
¿Qué lengua?

LISARDO
Es griego
y traducido en latín
810
por el doctísimo Ismenio.

LAURA
¿Qué escribe?

LISARDO
Las excelencias
del hombre en prosas y en versos.

LAURA
¡No tratéis más dese libro!,
dejalde que no le quiero.

LISARDO
815
¿Por qué?

LAURA
Por aborrecer los hombres.

LISARDO
Algún agravio os han hecho.

LAURA
Leed adelante.

LISARDO
Arsindo.

LAURA
¿Qué escribe?

LISARDO
Escribe el gobierno
820
del hombre a la imitación
de la económica.

LAURA
Y luego
tratará de las mujeres
y de aquel tirano imperio
con que las mandan los hombres.
825
Quemalde que no le quiero.

LISARDO
Evandro.

LAURA
¿Qué trata?

LISARDO
Escribe
dos amores y dos Venus:
una divina, otra humana.

LAURA
Bueno, adelante.

LISARDO
Heracleo;
830
este escribe alquimia.

LAURA
Echalde
en un crisol en el fuego.

LISARDO
Fabio de Arcano.

LAURA
¿Qué trata?

LISARDO
Magia natural.

LAURA
Bien puedo
leerle.

LISARDO
Seguramente.
835
Filopenés, de veneno.

LAURA
Señalalde por si acaso,
matar los hombres intento.

LISARDO
Paso, divina amazona,
tened más lástima dellos.
840
Lauro.

LAURA
¿Qué escribe?

LISARDO
Alabanzas
de las mujeres.

LAURA
Bien creo
que quien se llama Lauro
se precie deste argumento.
¿Qué nación?

LISARDO
Es español.

LAURA
845
¡Oh!, cuánto a España debemos
las mujeres.

LISARDO
Es verdad,
no hay nación que en mayor precio
las tenga ni más las sirva.
El hombre que vale menos
850
gasta en vestir su mujer
más que en el dote le dieron.
Laurencio.

LAURA
¿Qué escribe?

LISARDO
Trata
de cómo un hombre discreto
855
se ha de casar y en qué edad.

LAURA
Señalad ese Laurencio.

LISARDO
Aquiles Tacio.

LAURA
Dejalde.

LISARDO
Trata amores.

LAURA
Ya le tengo.

LISARDO
Livio, historia de Lucrecia.
860
Famoso; pero dejemos
la lista para después
y escogeré los que fueren
a mi propósito.

LISARDO
Creo
que hallaréis cosas notables.

LAURA
865
¿Quereisme servir, que pienso
que para mi librería
y estar mi estudio compuesto,
como merecen mis libros
y como honrallos deseo,
870
a propósito seréis?

LISARDO
Señora, si yo merezco
serviros, ¿qué mayor bien
pedirles puedo a los cielos?
Digo que quedo a serviros
875
y que tan contento quedo,
que por no decir locuras
tan justas, no lo encarezco.

LAURA
Julio.

JULIO
Señora.

LAURA
Señala
880
dentro, en palacio, aposento
a Lisardo.

JULIO
El primer hombre
a quien tal merced has hecho.

(Vanse LAURA y JULIO .)

LISARDO
¿Qué dices, Octavio?

OTAVIO
Digo
que todo va sucediendo
885
mejor que lo imaginaste;
pero es locura en exceso
conquistar una mujer
hecha de aborrecimientos
de hombres y con dos señores,
890
que la han de servir haciendo
tan grandes ostentaciones,
por competidores.

LISARDO
Necio,
el peligro en las mujeres
no está en quien las mira lejos,
895
porque a quien se aleja más
sabes que le quieren menos;
por eso luego se olvidan
de los ausentes y muertos.
Pero si un hombre se acerca,
900
guárdese el más casto pecho,
que no quemaron a Troya
desde las naves los griegos,
caballo preñado de hombres
puso a las murallas fuego,
905
que menos puede un gigante
fuera que un enano dentro.


Acto II

Salen DIANA y LUCELA .

DIANA
Redondilla
  Hizo tan justa elección
en el español la Infanta,
por ser como sabes tanta,
910
Lucela, su discreción
Redondilla
  a darle el honroso oficio
de secretario, que ha dado
contra el desdén profesado
muestras de su buen jüicio,
Redondilla
915
  Porque no sé yo de quién
puede hacer más confianza.

LUCELA
O en ti o en ella hay mudanza
de aquel injusto desdén.
Redondilla
  Digo injusto pues lo es
920
aborrecer a los hombres.

DIANA
¡Ay, Lucela!, no los nombres
si lo ha de saber después,
Redondilla
  que la temo de tal suerte,
que resisto sin razón
925
la forzosa inclinación
que de quererlos me advierte.
Redondilla
  Porque tú no habrás leído
que pueda posible ser
aborrecer la mujer
930
al hombre.

LUCELA
Bien sé que ha sido
Redondilla
  general efeto en Laura
tratar de nuestra defensa,
porque desta suerte piensa
que su opinión se restaura.
Redondilla
935
  Mas tú, que a mi parecer
ya miras al secretario,
no firmarás lo contrario.

DIANA
Dejará de ser mujer,
Redondilla
  pero está cierta, Lucela,
940
que pudiera ser que amara,
si para encubrillo hallara
algún engaño o cautela.
Redondilla
  No he mirado al español
sin cuidado, pero creo
945
que si fuese mi deseo
un átomo de su sol,
Redondilla
  Laura, con vista real
del águila más famosa,
le viera y aunque era cosa
950
justa, perfeta y igual
Redondilla
  amar por honesto fin,
temerosa de perder
su gracia no he de querer.

LUCELA
¿Pues qué pretendes, en fin?

DIANA
Redondilla
955
  Seguir su vana opinión.

(Salen LAURA , JULIO y LISARDO .)

LISARDO
Pues si es hombre ocasionado
la mujer, y le ha faltado
la perfeción del varón,
Redondilla
  como Aristóteles dice
960
en los físicos, señora,
¿cómo tu opinión agora
a la razón contradice?

LAURA
Redondilla
  Secretario, si llamó
el filósofo con nombre
965
a la mujer de ser hombre
y perfeción le faltó,
Redondilla
  ya, por lo menos, confiesa
que lo pudo ser.

LISARDO
Quedando
imperfeta, fue mostrando
970
que de hacer mujer le pesa.

JULIO
Redondilla
  Tiene razón mi señora,
y parece que tú quieres
que haya mundo sin mujeres
y tantas como hay agora.
Redondilla
975
  Si las que nos han parido,
hombres parieran no más
y no nacieran jamás
más mujeres que han nacido,
Redondilla
  en justa razón me fundo,
980
términos son de argüir,
que habíamos de parir
para conservar el mundo.

LISARDO
Redondilla
  Julio, la filosofía
solamente dio a entender
985
la imperfeción que en mujer
desde su principio había,
Redondilla
  que no que naturaleza
siempre engendrara varón
para dar más perfeción
990
al mundo, adorno y belleza.
Redondilla
  Ella atiende a lo mejor,
por eso el hombre lo es,
saliendo mujer después,
como que fue por error
Redondilla
995
  faltar a lo que pretende,
culpando los instrumentos
para obrar.

DIANA
Tus argumentos,
Laura, mi señora, entiende,
Redondilla
  y se burla de ti y dellos,
1000
pues esa misma razón
con que los hombres lo son,
le ha obligado aborrecellos.
Redondilla
  Dime alguno que haya sido
sin mujer.

LISARDO
No puede ser.

DIANA
1005
Pues confiesa que aquel ser
de mujer le han recebido.

LISARDO
Redondilla
  No, Dïana, que le tiene
del hombre y esta cuestión
tratar en otra ocasión
1010
con más decencia conviene.

LUCELA
Redondilla
  Laura se ha de persuadir
y confesarse inferior.

LISARDO
Eso es, o tener amor
o por lo menos sentir
Redondilla
1015
  bien de los que le han tenido.

LAURA
¿Yo amor, secretario, a quién?

LISARDO
A un hombre.

LAURA
Dices muy bien,
si el hombre hubiera nacido;
Redondilla
  mas mientras naturaleza
1020
no hiciere por mi diseño
un hombre, es cosa de sueño
querer rendir mi firmeza.

LISARDO
Redondilla
  Si le ha de hacer a tu gusto,
elige de los que están
1025
en Palacio.

LAURA
No tendrán
méritos, Lisardo, al justo.

LISARDO
Redondilla
  ¿Luego, como oro en crisol
quieres que venga a poner
ese imaginado ser?

LAURA
1030
Eso quisiera, español.

LISARDO
Redondilla
  ¿Y pensabas esperar
a que la naturaleza
pusiera tanta belleza
que te pudiera agradar,
Redondilla
1035
  a que el hombre se formara
y fuera creciendo así
hasta ser perfeto?

LAURA
Sí.

LISARDO
En buena edad te alcanzara
Redondilla
  ahora; no en balde los sabios
1040
hablaron de las mujeres
como sabes, pues tú quieres
satisfacer tus agravios
Redondilla
  con tantas sofisterías
y opiniones singulares.

DIANA
1045
Lisardo, cuando repares
en que ofenden las porfías,
Redondilla
  repara en que has de tener
tres enemigos aquí.

LISARDO
Diana, no hay ser en mí
1050
que no conozca su ser.

DIANA
¿Pues qué pretendes?

LISARDO
Redondilla
  No más
que argüir, que el argüir
no es lo mismo que sentir
la verdad.

LUCELA
¿Luego darás
Redondilla
1055
  más valor a la mujer?

LISARDO
En cuanto haberme rendido,
pues muchos sabios han sido
dese mismo parecer.

LAURA
Redondilla
  ¿Luego confiesas que aquello
1060
que es más firme es lo mejor?

LISARDO
No, señora, que el amor
hizo que diese el cabello
Redondilla
  Sansón a los filisteos.

LAURA
¿Y ese amor de qué nació?

LISARDO
1065
De la hermosura que vio
para rendir sus deseos.

LAURA
Redondilla
  ¿Y esa hermosura en qué estaba?

LISARDO
En mujer.

LAURA
Pues si era suya
de aquesa fuerza, se arguya
1070
que al más libre sujetaba.

LISARDO
Redondilla
  No confesaré yo tal,
que también mata el veneno
y no por eso es más bueno
sino una cosa mortal.
Redondilla
1075
  Desigual comparación,
pues los venenos son feos
y lo que rinde deseos
son belleza y perfeción.

LISARDO
Redondilla
  Y una adelfa ponzoñosa,
1080
¿no tiene alegre hermosura
cuando en hoja verde escura
produce encarnada rosa?
Redondilla
  Y una espada que despide
de su acero resplandor,
1085
que al sol parece mejor
y con sus rayos se mide,
Redondilla
  ¿no mata y es en razón
espada hermosa y dorada?

LAURA
Ni la adelfa ni la espada
1090
matan con viva intención;
Redondilla
  la mujer sí, que al mirar,
cuando hay perfeción allí,
lleva las almas tras sí
y esto es rendir sin matar.
Redondilla
1095
  Porque si mata el acero,
su hermosura ensangrentó;
la hermosura en mujer, no,
que rindió el alma primero.
Redondilla
  Venenos los cuerpos matan,
1100
el alma no y la mujer
del alma lo suele ser.

JULIO
También los cuerpos maltratan
Redondilla
  quitándoles la salud.

LISARDO
Eso sí, Julio; defiende
1105
nuestra parte.

JULIO
No se entiende
en ofensa a tu virtud.

LAURA
Redondilla
  Venid vosotros conmigo,
dejad a Lisardo aquí.

LISARDO
¿Haste cansado de mí?

LAURA
1110
Eres muy flaco enemigo.

LISARDO
Redondilla
  Bien dices, rendido estoy.

DIANA
Quien rinde no está rendido.

LUCELA
¿Qué dices?

DIANA
Que no ha querido
rendirse.

JULIO
¿Dónde vas?

LAURA
Voy
Redondilla
1115
  a entrenerme al jardín.

DIANA
Venid conmigo, deseo
no os quedéis, porque no veo
destos principios buen fin.

(Vanse las damas y JULIO .)

LISARDO
Soneto
  ¿Qué pretende mi loco pensamiento?
1120
Volando al Sol con alas atrevido,
un loco amor que le ha desvanecido
por su hermosura en la región del viento.
Discúlpase de tanto perdimiento,
con decir que es mejor morir perdido;
1125
que ninguno murió por atrevido
sin fama de su mismo atrevimiento.
Mas, ¿qué gloria, qué título, qué nombre
puedo esperar cuando me alienta el aura
de su favor, cuando el temor me asombre?
1130
Pues es forzoso, si mi ser restaura,
ya que el ser aborrece por ser hombre,
dejar de ser para querer a Laura.

(Sale ALEJANDRO .)

ALEJANDRO
Redondilla
  A dicha notable tengo
hallarte en esta ocasión.

LISARDO
1135
Aumentas mi obligación.

ALEJANDRO
Lisardo, a pedirte vengo,
Redondilla
  que pues de aquesta cruel
solo tú mereces nombre
de agradable, por ser hombre
1140
me des una parte dél.
Redondilla
  Ya te dije habrá seis días
mi amor y mis pretensiones.

LISARDO
Quien no escucha tus razones,
¿cómo escuchará las mías?
Redondilla
1145
  No ha un instante que conmigo
se enfadó sobre querer,
ensalzar siendo mujer,
nuestro mayor enemigo.
Redondilla
  Y como réplicas son
1150
forzosas en argumentos,
cansose de mis intentos
y de mi justa opinión.
Redondilla
  Bien pudiera defender
Laura, Alejandro, las bellas
1155
mujeres, pues hay en ellas
muchas que lo pueden ser
Redondilla
  por virtudes, por hazañas
y por otras mil razones,
pero no con opiniones
1160
tan singulares y estrañas
Redondilla
  y dando en aborrecer
los hombres.

ALEJANDRO
Esa vitoria
me ha de dar corona y gloria,
que al fin es Laura mujer;
Redondilla
1165
  pero no sin tu favor,
porque yo, Lisardo, hallé
remedio para que esté
agradecida a mi amor.
Redondilla
  Manda mi casa, mi estado,
1170
tú eres el Duque, yo soy
tu esclavo.

LISARDO
Gracias te doy
del remedio que has hallado
Redondilla
  más que del ofrecimiento,
porque hallar cómo vencer
1175
esta invencible mujer
me ha dado mayor contento.
Redondilla
  Y pues que de mí te fías
y te tengo de ayudar,
di: ¿cómo pudiste hallar
1180
remedio en tan pocos días?
Redondilla
  ¿A qué monte de la Luna,
a qué Tesalia has quitado
las yerbas, o quién te ha dado
conocimiento de alguna
Redondilla
1185
  que rinda su voluntad?

ALEJANDRO
Viéndome yo, si el secreto
me guardas como discreto,
en tanta dificultad,
Redondilla
  supe que cierta mujer
1190
hacer hechizos sabía
tales que solo podía
sus asperezas vencer.
Redondilla
  Y viéndome tan ajeno
del remedio que ya aguardo,
1195
el antídoto, Lisardo,
hice del mismo veneno:
Redondilla
  venza mujer a mujer,
dije, y lábrese un diamante
con otro, y Laura constante
1200
comience a saber querer.
Redondilla
  Consúltela y pide, en fin,
una cinta de su frente
o otra cosa solamente
que se dirija a este fin,
Redondilla
1205
  con tal que ha de haber tocado
su cuerpo o rostro.

LISARDO
No sé,
Duque, si crédito dé,
como le da tu cuidado,
Redondilla
  al hechizo que refieres,
1210
si bien he visto y leído
que han desta suerte rendido
muchos hombres las mujeres.
Redondilla
  Pero si tan cierto estás,
prosigue, señor, tu intento,
1215
que aunque es fuerte atrevimiento,
el rigor de Laura es más.

ALEJANDRO
Redondilla
  Faltan las cintas; que a ti
te será fácil entrar
donde las puedas tomar
1220
y dármelas luego a mí.

LISARDO
Redondilla
  ¿Está el misterio que toquen
su rostro?

ALEJANDRO
No más.

LISARDO
Pues parte
y déjame.

ALEJANDRO
Si a obligarte
puede ser que te provoquen
Redondilla
1225
  oro y diamantes, el suelo
que pisas haré cubrir.

LISARDO
Tú has de vencer.

ALEJANDRO
O morir.

(Vase.)

LISARDO
Logre tu esperanza el cielo;
Redondilla
  estraña imaginación
1230
querer vencer con hechizo
a Laura que el cielo hizo
de tan fuerte condición.
Redondilla
  Cintas pide, yo haré
que en otro sujeto pruebe
1235
lo que puede y lo que mueve,
y que ella segura esté.
Redondilla
  Este es Julio, en él querría
hacer aquesta experiencia
porque contra toda ciencia
1240
me valga la industria mía.

(Sale JULIO .)

JULIO
Romance (tirada)
  Yo pienso que he de pedir
para dejar esta casa
licencia.

LISARDO
¿Qué hay, Julio, amigo?

JULIO
Los desatinos de Laura.

LISARDO
1245
Habrá dicho en el jardín
excelencias y alabanzas
de las señoras mujeres,
y de los hombres infamias.

JULIO
Estábale yo diciendo,
1250
dando materia las plantas,
que las unas con las otras
naturalmente se casan
y cómo no daban fruto
las palmas enamoradas
1255
de aquellos racimos de oro
sin la vista de otras palmas.
Enseñábale las flores,
que medran con las que aman;
las aves, que solas lloran
1260
y que acompañadas cantan;
y viendo el agua a una fuente,
díjele también que el agua
se casaba con la tierra,
y ella entonces, enojada,
1265
con el marfil de la mano
rompió la sonora plata
y bañome rostro y cuello.

LISARDO
Si fuera, Julio, Dïana,
hoy eras ciervo y vivieras
1270
las selvas.

JULIO
Aun bien que hallara
compañeros en mi mal,
que no sienten su desgracia;
pero, ¿qué has hecho después
que te dejamos?

LISARDO
Pensaba
1275
de Laura en las asperezas
y por divertir el alma
a Aristóteles leía
y hallé una cosa estremada:
dice que el cuerpo que tiene
1280
un niño cuando se halla
de siete años, aquello
y otro tanto, sin que haya
más o menos, tendrá hombre.

JULIO
Si naturaleza falta,
1285
hace un enano o que sale
mal formado de la estampa,
¿hará lo mismo también?

LISARDO
¿Quién lo duda?

JULIO
Cosa estraña;
los pintores dan, Lisardo,
1290
a una figura gallarda,
tomando la simetría
del rostro, otros nueve y hallan
que entonces está conforme
y igual el cuerpo a la cara.

LISARDO
1295
Si nueve veces el rostro
forman el cuerpo que basta
hacer que tenga esbelteza,
como dicen en Italia,
resto podremos saber
1300
con demonstración tan clara,
si eres perfeto.

JULIO
¿Qué quieres?

LISARDO
Medirte.

JULIO
Detente.

LISARDO
Aguarda,
que aquí traigo aquestas cintas,
prendas de una hermosa dama
1305
y te mediré con ellas.

JULIO
Siempre los hombres que andan
a saber curiosidades,
a cuantos tratan enfadan.

LISARDO
¿Qué sabe el que no desea
1310
hacer de las cosas raras
experiencia?

JULIO
Si midieras
un hombre que por la espalda
tuviera a Sierra Morena,
y en el pecho a Guadarrama,
1315
¿cómo pudieras saber
la verdadera distancia?

LISARDO
Déjame medir tu rostro
desde el cabello a la barba.

JULIO
Parece que me santiguas.

LISARDO
1320
Estate quedo y repara
en esta curiosidad.

JULIO
Un hombre se lamentaba
de que la naturaleza
así barbase las caras,
1325
que hubiese de haber barberos.

LISARDO
¿Pues no es gente que nos causa
gran limpieza y que nos quita,
cada vez que nos desbarba,
diez años al parecer?

JULIO
1330
Es verdad, no se quejaba
sino de naturaleza.

LISARDO
¿Luego era bien que criara
todos los hombres lampiños?

JULIO
Solo eso para ser damas
1335
falta alguno. Pero advierte
que la mayor arrogancia
de un hombre está en una silla,
aguardando la navaja,
con un babador al cuello,
1340
sin saber si el que le rapa,
perdiendo el juicio entonces,
le cortará la garganta;
pues ver con cuánta crueldad
tuercen la boca y la pasan
1345
a otro lado con tal gesto
que parece que regañan,
y tras esto, que después
la barba más estimada,
la que vio más bigotera,
1350
gastó más tinta y más ámbar,
la lleven a la basura,
¿no es crueldad?

LISARDO
Mira que llaman
a la barba la hermosura
del hombre.

JULIO
Ahora bien, ¿qué hallas
1355
de mi rostro tengo nuevo
desde el cabello a la planta?

LISARDO
No habrá pintor en el mundo,
Julio, que te ponga falta,
ni dama que no te quiera.

JULIO
1360
Como yo mire a las damas
con telas y con cadenas,
ninguna me pondrá tacha.

LISARDO
[Aparte.]
(Yo voy a buscar al Duque
porque pruebe, y no con Laura,
1365
en estas cintas su hechizo.)
Mira, Julio, ¿qué me mandas
que tengo que hacer?

JULIO
El cielo
tan filósofo te haga,
que venzas de Laura el pecho.

LISARDO
1370
Ya he perdido la esperanza.

(Vase LISARDO , sale LAURA y ARNALDO .)

ARNALDO
Redondilla
  Dame ese gusto, así vivas.

LAURA
Servirte, Arnaldo, deseo.

ARNALDO
Como las ninfas te veo,
en Ovidio fugitivas.
Redondilla
1375
  Mira que es forzoso ya
hacer aquesta elección.
príncipes gallardos son
y todo este reino está
Redondilla
  con amorosos deseos.
1380
Agusto es muy gentilhombre
y Alejandro al de su nombre
vence en iguales trofeos.
Redondilla
  Elige, hermana, y tendrás
un esclavo en mí.

LAURA
Sí haré,
1385
aunque no sé si podré
si tanta priesa me das.
Redondilla
  Prueben la espada y la pluma
esos príncipes y quien
me pareciere más bien,
1390
de ser mi esposo presuma.

ARNALDO
¿Y qué han de hacer?

LAURA
Redondilla
  Un torneo
de a caballo, no de a pie,
aunque en el de a pie se ve
cuanto imagina el deseo
Redondilla
1395
  en gala, en talles y en brío.

ARNALDO
Mil dificultades hallo
en torneos de a caballo.

LAURA
Yo lo imposible porfío
Redondilla
  y el de a pie niños, mujeres
1400
le pueden ejercitar.

ARNALDO
¿Y en qué han de poder probar
la pluma, como tú quieres?

LAURA
Redondilla
  En un libro de alabanzas
de las mujeres.

ARNALDO
No seas
1405
tan bárbara.

LAURA
Pues no creas
que tengan sus esperanzas
Redondilla
  de otra suerte posesión.

ARNALDO
Ahora bien voy, aunque siento
que solo a tu casamiento
1410
pretendes la dilación.

(Vase.)

LAURA
Redondilla
  Enojado va mi hermano.

JULIO
Con razón.

LAURA
Julio, ¿aquí estás?

JULIO
Buenas dos pruebas les das;
probarán vencerte en vano.
Redondilla
1415
  Libro mandas escribir,
diez años han menester
si a Horacio se ha de creer,
que tantos suele pedir.
Redondilla
  Si bien hay hombres agora
1420
de tanta sabiduría
que escriben diez en un día
y si de prosa, en un hora.
Redondilla
  Pero son, aunque lo pida
el vulgo, para quien vienen,
1425
libros fímeras que tienen
veinte y cuatro horas de vida.

LAURA
Redondilla
  Julio, llámame a Diana.

JULIO
Voy a dalle el parabién
de que a querer hombre bien
1430
tu pensamiento se allana.

(Vase.)

LAURA
Décima
  De otra suerte lo dijeras
si supieras cuál estoy
y la venganza que doy
a los hombres tan de veras.
1435
Yo vine a sus manos fieras
cuando menos lo pensé,
no sé cómo me fíe
de mi mayor enemigo;
pero si no fue castigo,
1440
desdicha y venganza fue.
Décima
  ¿Quién me dijera que yo,
aunque es ley de Dios, amara
a mi enemigo y buscara
el veneno que me dio
1445
quien menos lo imaginó?
Es al fin quien me ha rendido
y mayor venganza ha sido
que un hombre tan desigual
me ocasione a tanto mal,
1450
¿cómo por él me ha venido?
Décima
  Pero primero que entienda
que le quiero, abrasará
el yelo y el fuego hará
que el campo del mar se encienda.
1455
Seré, por más que me ofenda,
amor causándome enojos,
rendida, sin dar despojos,
fortaleza sin mudanza,
deseo sin esperanza,
1460
y amor con vista y sin ojos.
Décima
  ¿Cómo podré defender
de las mujeres los hombres
si de parte de los hombres
amor me quiere poner?
1465
Diligencias puede hacer,
pero no me ha de rendir
porque si un preso sufrir
puede un tormento y negar,
yo sabré amar y callar,
1470
y a más no poder, morir.

(Sale DIANA .)

DIANA
Romance (tirada)
  Julio dice que tu alteza
me llama.

LAURA
Quise, Dïana,
tratar contigo de amor;
sobre la lición pasada.

DIANA
1475
Grande es, señora, su fuerza.
Pruebas, con razones varias,
que se puede resistir
y alegas historias sacras,
con no menores discursos
1480
de las que has leído humanas.
Así es verdad, pero advierte
que son tantas las contrarias
y tienen tantos ejemplos
de su fuerza en cuerpos y almas,
1485
que como no entra en defensa
de las mujeres que alabas,
el amor de honesto fin
contradecirte pensaba
cuando estuviéramos solos,
1490
que bien sabes que quien ama,
para el casamiento tiene
disculpa y aun alabanza.
Aristóteles, señora,
en los Físicos, ¿no trata
1495
de que la Naturaleza
por el fin se mueve y llama
todas las cosas que miran
al fin, cosa necesaria?
Luego siendo el casamiento
1500
el fin a que amor señala,
necesario es ver y oír.

LAURA
¿Y si se trata, Dïana,
en ausencia un casamiento?

DIANA
Ya por lo menos por fama
1505
se oye, se ve y se desea,
y se enamora por cartas.

LAURA
¿Y si lo tratan los padres?

DIANA
La imaginación le basta,
pues por lo que ha conocido,
1510
lo no conocido trata,
como el Filósofo dice.

LAURA
¡Ay, Diana!, si no amaras,
no respondieras ansí.

DIANA
Yo no amo, que tu gracia
1515
estimo más que mi ser,
pero amara si te hallara
dispuesta, no digo a amar,
si es imposible en las causas
que das para no querer;
1520
pero a confesar que es casta
la voluntad que ama, en fin,
que es ley divina y humana.

LAURA
Vencida de la razón
ya estoy un poco más blanda;
1525
ya no tengo aquel rigor.

DIANA
¡Gracias a los cielos, gracias
a tu ingenio!, que al fin dél
ha nacido esta mudanza.
¿Qué te importa, si defiendes
1530
a las mujeres que amparas,
amar los hombres?

LAURA
No sé,
amor que los celos causa
me ha de dar celos de todas,
pues mira si podré amallas,
1535
en llegando a amar a un hombre.

DIANA
Pues si amas a quien te ama,
¿qué celos puedes tener
de quien amas?

LAURA
Nadie paga
tan al justo, Diana amiga,
1540
que de obra o de palabra
no dé celos.

DIANA
¿Eso dices?
Como si quisieras hablas.

LAURA
Sí quiero.

DIANA
¡Válgame el cielo!
¡Dame la tierra que estampan
1545
tus pies por tanta merced
como me has hecho!

LAURA
Pues trata
tu amor conmigo, que quiero
como a toda mi privanza
decirte mis pensamientos:
1550
en fin, ¿tú quieres, Dïana?

DIANA
Sí, señora, soy mujer.

LAURA
¿A quién amas?

DIANA
Amo, Laura,
al secretario Lisardo.

LAURA
¡Ah, traidora!, no aguardaba
1555
más de saber que tenías
amor.

DIANA
¿Luego tú no amas?

LAURA
No, enemiga, que esto ha sido
invención por verte el alma.
Trata luego de olvidar
1560
a Lisardo, que si hablas
más en su amor no has de estar
en mi gracia ni en mi casa
y aun haré echarte del Reino.

DIANA
No pensé que me estimabas
tan poco.

LAURA
Vete de aquí.

DIANA
1565
Yo me iré, pues tú lo mandas.

LAURA
Oye.

DIANA
¿Qué quieres?

LAURA
¿Lisardo
quiérete a ti?

DIANA
Ni aun levanta
los ojos para mirarme;
que este pensamiento anda
1570
entre mis ojos y yo.

LAURA
Vete.

DIANA
¡Cuánto una apariencia engaña!
Díjele mi amor, erré;
triste queda, voy turbada.

(Vase.)

LAURA
Soneto
  ¿Qué es aquesto? Lisardo se ha atrevido
1575
a rendir mi opinión libre y gallarda,
y aflígeme el amor, porque se tarda,
que es tirano que aflige resistido.
Síguele el corazón y convencido,
rendido, es fuerza lo que al fin aguarda,
1580
y aunque resista, el alma se acobarda
y enferma la razón, se da a partido.
Mas yo, que con mi espíritu peleo,
defiendo mi razón con mi disculpa
y cuando ya se rinde mi entereza.
1585
Antes quiero a las manos del deseo
morir del mal por encubrir mi culpa,
que buscar el remedio en mi flaqueza.

(Sale JULIO .)

JULIO
Redondilla
  Basta, señora, que ya
se ha concertado el torneo;
1590
solo en el libro el deseo
suspenso y confuso está.
Redondilla
  Pero buscarán poetas
que escriban.

LAURA
Sí buscarán,
pero pocos hallarán
1595
si bien el nombre interpretas.
Redondilla
  Porque de ignorantes legos,
¿cómo se podrá fïar
competencia que ha de dar
a la fama tantos pliegos?
Redondilla
1600
  En lo que toca al torneo...

JULIO
Alejandro es más galán,
todos el premio le dan,
suyo ha de ser el trofeo.

LAURA
¿Alejandro?

JULIO
Redondilla
  Sí, señora.

LAURA
1605
¿Pues tiénesle inclinación?

JULIO
Solo en su servicio son
mis pensamientos agora.

LAURA
Redondilla
  No solías tú querer
a Alejandro.

JULIO
Así es verdad,
1610
porque es esta voluntad
acabada de nacer.

LAURA
Redondilla
  Pésame que se la tengas.

JULIO
Aun con esta inclinación
quieres tomar ocasión
1615
para decir que te vengas.
Redondilla
  Pues dime, ¿quién ha venido
como el Duque de Ferrara?
En su persona repara,
¡qué gallardo, qué lúcido,
Redondilla
1620
  qué lindo rostro, qué talle,
qué discreción!

LAURA
¡Calla, necio!,
si te compra amor con precio...

JULIO
¿Por qué me mandas que calle?

LAURA
Redondilla
  Porque te debe de haber
1625
pagado para tercero.

JULIO
¡Plega a Dios!, que si le quiero
más de por solo querer
Redondilla
  un hombre de tal valor,
ni él me ha dado cosa alguna,
1630
que venga a tan vil fortuna,
que me trate mal tu amor.

(Sale LISARDO .)

LAURA
¿Este es Lisardo?

LISARDO
Redondilla
  Quisiera
ser Virgilio, gran señora,
porque en tu alabanza agora
1635
divinamente escribiera
Redondilla
  en justo agradecimiento
de haber rendido tu gusto,
a lo que es tan santo y justo,
como es ya tu casamiento.
Redondilla
1640
  Está toda la ciudad
contenta y los pretensores
llenos de celos y amores,
sin hallar dificultad
Redondilla
  en pelear y escribir,
1645
previniendo varias sumas
de dos maneras de plumas
para escribir y salir.
Redondilla
  Yo, que tengo inclinación
a alguno que no te digo,
1650
por galán y por amigo,
y de mi propria nación,
Redondilla
  te suplico que me des
para el torneo un favor.

JULIO
Si es a quien yo tengo amor,
1655
pondreme, Laura, a tus pies.
Redondilla
  ¿Es Alejandro ese hombre?

LISARDO
No es Alejandro.

JULIO
¿Pues quién?

LISARDO
Agora no me está bien
que sepa nadie su nombre.
Redondilla
1660
  Esto a mi señora pido.

JULIO
El favor solo ha de dalle
a Alejandro, pues su talle
le tiene bien merecido.
Redondilla
  No hay caballero en la Corte
1665
como Alejandro.

LAURA
¡Ya estás,
necio! No me trates más,
aunque la vida te importe,
Redondilla
  de Alejandro, Julio, aquí
y vete luego.

JULIO
Sí haré,
1670
si te canso, mas yo sé
que te has de servir de mí.
Redondilla
  Y que por ser el señor,
que en todo a todos excede,
Alejandro solo puede,
1675
Laura, merecer tu amor.

(Vase.)

LISARDO
Octava real
  Esta opinión de Julio, gran señora,
se funda en interés.

LAURA
Mejor pudieras
culpar la tuya, pues se atreve agora
a lo que no pensé que te atrevieras.
1680
Sí sé que aqueste príncipe te adora
y es español. No digo que le quieras,
pero que tu favor solo deseo
para que más galán salga al torneo.

LAURA
¿Príncipe y español?

LISARDO
Octava real
  Y que ha venido
1685
solo a servirte.

LAURA
¿Público o secreto?

LISARDO
Secreto, que en su amor siempre lo ha sido
y yo por él lo mismo te prometo.

LAURA
¿Pues cómo aquesas nuevas me has traído
si me conoces?

LISARDO
Fuera yo indiscreto
1690
si por otro interés que tu bien solo
solicitara amor al mismo Apolo.
Octava real
  Que de que goce España tal princesa
recibo yo la gloria que le alcanza
al buen vasallo que lealtad profesa.

LAURA
1695
Pues pierde para entrambos la esperanza,
que ni Ferrara me verá duquesa,
Nápoles reina, aunque su pluma y lanza
compitan en valor con las estrellas;
ni España, aunque su nombre ponga en ellas.
Octava real
1700
  Ya sabes que entretengo deste modo
al Rey, mi hermano. Si por dicha quieres
saber qué nombre ilustre me acomodo,
la vengadorasoy de las mujeres;
con esto, secretario, he dicho todo
1705
cuanto puedo decir. No hay más que esperes.

LISARDO
Brava resolución.

LAURA
De aquí adelante
me llama, aunque mujer, Laura diamante.
Octava real
  Y porque cierta bachillera dama
en ti pone los ojos, está cierto
1710
que si sé que la quieres y te ama,
podrás llamarte en mi desgracia muerto.

LISARDO
¿Dama me quiere a mí? ¿Cómo se llama?

LAURA
Tú lo sabrás mejor y yo te advierto
que si miras mis damas este día,
1715
verás tu muerte y yo veré la mía.

LISARDO
Octava real
  ¡Plega a Dios, mi señora, que los cielos
me priven de tu vista si he mirado
dama de tu palacio! Y si recelos
te han engañado...

LAURA
No me han engañado.
1720
[Aparte.]
(Antes que tenga amor, me matan celos.
¿Qué es esto, amor? ¿Apenas engendrado,
ya sales por los ojos y la boca,
más que podrá el honor, la razón loca?)

LISARDO
Octava real
  
[Aparte.]
¿Qué tiene Laura? ¡Cielos! ¿Qué es aquesto?
1725
¡Cómo se turba Laura! ¿Quién me engaña?
¿Pensará pensamiento tan honesto
que soy yo aqueste príncipe de España?
De divinas colores se ha compuesto;
pues si la nieve de clavel la baña
1730
destos vivos esmaltes y colores
bien puede mi esperanza tomar flores.
Octava real
  ¿Atrevereme a ser tan atrevido?
Mas no, que su vergüenza me ha engañado.
¿Si piensa en el castigo merecido?
1735
En eso la divierte su cuidado.
Amor, si las colores desto han sido
no vais por flores a su hermoso prado,
que puede ser que por tan gran locura
en áspides las vuelva su hermosura.

LAURA
Octava real
1740
  Lisardo, yo he pensado que sería
desta dama que digo atrevimiento.
Dame palabra que desde este día
no tendrás amoroso pensamiento.

LISARDO
Mil palabras te doy, señora mía,
1745
y no de aquellas que se lleva el viento,
que bien sé yo que quien servirte debe
ha de vivir más puro que la nieve.

LAURA
Octava real
  No te quiero tan nieve, ni tan puro,
mas si de casto amor quieres ejemplo,
1750
mírame sola a mí, que ser procuro
de honesta voluntad heroico templo.

LISARDO
Que te mire me mandas, yo te juro
por esos ojos que jamás contemplo
otra cosa que a ti.

LAURA
¿Mis ojos juras?

LISARDO
1755
No ha sido error en cosas tan seguras.

LAURA
Octava real
  En efeto, quedamos concertados
que has de mirarme a mí.

LISARDO
Sí, mi señora.

LAURA
Si una virtud nos lleva encaminados
no hay que tener temor.

LISARDO
¿Quién teme agora?

LAURA
1760
De Diana nacieron mis cüidados.
¿Tú no la quieres bien?

LISARDO
El alma adora
esa honesta virtud.

LAURA
Lisardo, advierte
que tengo de quererte sin quererte.
Octava real
  Con esto escusarás de amar ninguna
1765
destas que mis liciones aborrecen.

LISARDO
Aunque fuera Diana aquella Luna,
en quien del Sol los rayos resplandecen,
que no quiero más bien ni más fortuna
que saber que mis ojos te merecen;
1770
dame el favor que pido, que es mi amigo
este español.

LAURA
Pues tráele aquí contigo.

LISARDO
Octava real
  Harelo ansí, si me honras, Laura hermosa,
deste favor.

LAURA
Por darte gusto quiero
darle esta banda de color celosa.

LISARDO
1775
Volverla verde, aunque es azul, espero.

LAURA
Secretario, ya sabes que es la cosa
más valiente el callar.

LISARDO
Morir primero.

LAURA
Quien calla su ventura a su esperanza,
lo que jamás pensó, callando alcanza.

(Vase LAURA .)

LISARDO
Romance (tirada)
1780
  ¿Qué notables confusiones
son estas? ¿Qué pensamientos,
qué cifras, qué fantasías,
amor vencedor? ¿Qué es esto?
¿Qué dice Laura? ¿Qué tiene?
1785
¿Si os ha engañado, si ha hecho
prueba de vuestro valor
con aquel sutil ingenio?
Burlas son, burlas han sido.
Volved, esperanza, al pecho;
1790
no os vais, no subáis tan alto,
que os perderéis por el viento;
pues no os perdáis, aunque es justo;
mirad que dice el proverbio
que son las desconfïanzas
1795
efetos de los discretos.

(Sale OTAVIO .)

OTAVIO
¿Podré hablarte?

LISARDO
Otavio mío,
tú vienes a lindo tiempo.
Alto, a prevenir caballos
y galas para el torneo.
1800
Azules son las colores,
puesto que celos no tengo,
porque ya mis esperanzas
quieren disfrazarse en celos.
Pajes y lacayos viste,
1805
que la estrella que deseo,
si sale a darnos favor,
nos vuelve a todos en cielo.
Tú vendrás vestido, Otavio,
que eres príncipe, diciendo
1810
de Portugal, en España
por mi padrino y mi dueño,
así entrarás en palacio
como que asistes sirviendo
a Laura.

OTAVIO
¡Paso, señor,
1815
paso! ¿Estás loco? ¿Qué es esto?
Antes de hablarte palabra
me has dicho tantas que creo,
o que ya Laura te quiere
o que ya has perdido el seso.
1820
Lo que es prevenir caballos
y galas para el torneo
es justo y digno de ti,
que entre tantos caballeros
no ha de faltar tu valor.
1825
Mas ser yo príncipe, entiendo
que no es acuerdo acertado,
que haremos algún enredo
de que nos resulte daño.

LISARDO
Yo no te pido consejo,
1830
solo que calles te pido
y que me sigas te ruego,
que son leyes del crïado
la obediencia y el silencio.


Acto III

Salen JULIO y LAURA, quitándose unas armas.

JULIO
Redondilla
  Ya queda abierto el jardín.
1835
Bien puedes, señora, entrar.

LAURA
No me puedo desarmar
del todo.

JULIO
Venciste, en fin.
Redondilla
  ¡Qué bizarra que has andado!

LAURA
Guárdame, Julio, secreto.

JULIO
1840
En un diamante, en efeto,
he visto al sol engastado.
Redondilla
  Grande fue tu atrevimiento.

LAURA
Mayor fue mi obligación,
aunque sepas la ocasión
1845
no sabrás mi pensamiento.
Redondilla
  Y así has de tener paciencia.

(Vase.)

JULIO
Esta vez vi armada a Palas,
¡oh, Laura hermosa!, que igualas
en las armas y la ciencia.

(Sale DIANA .)

DIANA
Redondilla
1850
  ¿Quién es aquel caballero
que por el jardín entró?

JULIO
Lo mismo pregunto yo,
y responde el jardinero
Verso suelto
  que es del Príncipe criado.

DIANA
Redondilla
1855
  ¿Quién las llaves le daría?

JULIO
No sé más de que es galán.

DIANA
Yo sé que el precio le dan
de más fuerza y valentía;
Redondilla
  pero no a Laura, si es,
1860
como tú dices, crïado.

JULIO
Antes pienso que le han dado
la vitoria al ferrarés.

DIANA
¿Quién, a Alejandro?

JULIO
Redondilla
  Pues quién.

DIANA
Con el de lo blanco es risa.

JULIO
1865
Voyme.

DIANA
¿Y a qué, tan a prisa?

JULIO
Debes de quererle bien

DIANA
Redondilla
  Si es quien sospecho, es muy justo.

JULIO
¿Quién piensas?

DIANA
Laura.

JULIO
¿Qué dices?
Laura.

DIANA
No te escandalices.

JULIO
1870
Darasle estraño disgusto
Redondilla
  si sabe que lo imaginas.

DIANA
Como se fue del balcón
a la primera ocasión
y cerraron las cortinas.
Redondilla
1875
  creí que no estaba allí,
y agora viéndola entrar
acabé de confirmar
lo que entonces presumí.

JULIO
Redondilla
  No creas que una mujer
1880
emprendiera desatino
tan grande.

DIANA
Lo que imagino,
si no fue, pudiera ser;
Redondilla
  que mil valientes mujeres
han hecho hazañas iguales.

JULIO
1885
No quiero que las señales,
que basta que tú lo eres.

(Vase JULIO . Salen LISARDO y OTAVIO .)

LISARDO
Hoy me quisiera matar,
vencido y desesperado.

OTAVIO
Redondilla
  El de lo blanco, en efeto,
1890
llevó el premio.

LISARDO
Estoy celoso
de verle entrar más airoso,
más galán y más discreto.

OTAVIO
Redondilla
  Mira que está aquí Diana.

LISARDO
Retírate, Otavio, allí.
1895
Perdonadme, que no os vi.
Lugar tendremos mañana;
Redondilla
  llámame su majestad.

DIANA
¡Lisardo!

LISARDO
¡Diana hermosa!

DIANA
Yo lo fuera, a ser dichosa,
1900
en que tanta voluntad
Redondilla
  fuera de ti conocida.

LISARDO
Otras veces desta culpa
te he dado a Laura en disculpa.
Laura, en fin, de mí servida,
Redondilla
1905
  que me manda no mirar
a otra dama que a su alteza,
cuya virtud y nobleza
puedo honestamente amar.

DIANA
Redondilla
  ¿Amar y mirar, Lisardo?

LISARDO
1910
Sí, con platónico amor.

DIANA
De aquel pasado rigor
no menos soltura aguardo.
Redondilla
  Será fuente detenida;
¡oh, qué furiosa ha de ser
1915
en comenzando a correr,
a querer y a ser querida!
Redondilla
  Lisardo, a las ocasiones
es perderse el acercarse;
ya debe de rebelarse
1920
Laura en sus mismas liciones.
Redondilla
  ¿Qué sirve quererse hacer
de tan varonil sujeto,
pues ha de ser en efeto
la mejor mujer, mujer?
Redondilla
1925
  ¿O cómo se ha conocido
que la mayor fortaleza
de la mujer es flaqueza
y amor el mayor olvido?
Redondilla
  La más firme fue más vana;
1930
la más grave, lisonjera;
la más dura fue de cera
y la más cuerda, de lana.
Redondilla
  ¡Quién la vio dar cada día
receptos contra los hombres,
1935
dándoles infames nombres
de traidores a porfía!
Redondilla
  ¿Para qué fue tan tirana
de amor para honesto fin,
si había de ser en fin
1940
la más honesta liviana?
Redondilla
  Quiera y déjenos querer,
porque vea a quien le toca
la más principal, más loca
y la de más ser sin ser.

(Vase.)

LISARDO
1945
¡Otavio, Otavio!

OTAVIO
Redondilla
  Señor.

LISARDO
¿Qué has oído?

OTAVIO
Lo que basta
para saber que contrasta
torres, como rayo amor.

LISARDO
Redondilla
  Celosa parte Dïana.

OTAVIO
1950
Laura viene.

LISARDO
Allí me espera.

(Sale LAURA .)

LAURA
Hablarte a solas quisiera.

LISARDO
Lugar tendremos mañana,
Redondilla
  que el español viene aquí,
que hoy ha salido al torneo.

LAURA
1955
Llegue vuestra alteza.

LISARDO
Creo
que es diferente el que vi
Redondilla
  y el que mi banda llevó
y hoy ha salido al torneo.

OTAVIO
Miráis con otro deseo
1960
o lo estoy mirándoos yo.

LAURA
Romance (tirada)
  Caballero, si a una dama
es justo tratar verdad,
decidme quién sois, que en veros
justas sospechas me dais.
1965
Lisardo dice que sois
príncipe de Portugal;
para vós pidió favores,
fieme de su lealtad,
no se los di para vos,
1970
bien me podéis perdonar,
que no os he visto ni es justo
dar prendas sin voluntad.
El caballero que vi
con mi celosa señal,
1975
otra vez perdón os pido,
más es, que vos sois, galán.
Decidme si lo merezco
por tener sangre real.
¿Quién es Lisardo y quién vós?

OTAVIO
1980
Señora, a la majestad
de vuestra heroica persona
no puedo ser desleal;
si vós me guardáis secreto,
sabréis quién soy.

LAURA
Si pensáis
1985
que soy mujer, engañaisos.
Aunque las pretendo honrar,
yo os juro de no decir
cosa de que os venga mal,
aunque me cueste la vida.

OTAVIO
1990
Pues ya es razón que sepáis
que este es el gran Federico,
que habréis oído nombrar
príncipe de Transilvania,
famoso por tierra y por mar,
1995
no Lisardo, ni español,
aunque español en amar,
que solos los españoles
aman con firmeza igual.
Salió de azul al torneo,
2000
bien le vistes tornear,
bien vencer aventureros,
valiente como un Roldán,
pero está desesperado
de que perderos podrá,
2005
pues le venció un caballero
que es como el Sol celestial.
Salió con rayos al campo
imposibles de mirar,
blancas armas, blancas plumas,
2010
divisa de castidad,
y aunque este no ha parecido...

LAURA
¡Basta, no me digáis más!,
sino dejad que le hable.

OTAVIO
Los pies, señora, me dad.

(Vase.)

LAURA
Redondilla
2015
  Lisardo, ya se ha partido
el caballero español.

LISARDO
Y yo vuelvo a ver mi sol
más claro y más atrevido.

LAURA
Redondilla
  ¿Por qué no viste el torneo?

LISARDO
2020
Soy un caballero honrado;
vime pobre y obligado
de mi valor y deseo
Redondilla
  Y de envidia no he querido
ver tanto galán.

LAURA
Yo fuera
2025
quien diera, si lo supiera,
con que salieras lucido.

LISARDO
Redondilla
  Beso la tierra que pisas,
pero, ¿quién te agradó más?

LAURA
¿Son celos?

LISARDO
Tú lo sabrás.

LAURA
2030
Oye, español, sus divisas.

LISARDO
Redondilla
  ¿Pues no me dirás primero,
pues le has hecho tal favor,
que has sentido del valor
del español caballero?

LAURA
Redondilla
2035
  Después, Lisardo, sabrás
cuánto se encubre en los buenos.
Oye agora lo que es menos,
mientras que sabes lo más.
Octava real
  Después que Arnaldo en el supremo asiento
2040
ocupó su lugar, y yo en el mío,
con alas de oro por el manso viento,
la fama de que soy el precio envío
al aplauso templado el instrumento.
Entró Alejandro con gallardo brío;
2045
Alejandro, gran duque de Ferrara,
que el Sol a verle en su balcón se para.
Octava real
  Con calzas verdes, armas blancas lleva,
pendiente al hombro un verde manto escuro
con mil yedras de aljofar, labor nueva,
2050
de quien si álamo no, firme fue muro
con los padrinos y el aplauso eleva
el vulgo ya de su valor seguro.
En un caballo de los vientos, pluma
de la clin al codón rico de espuma,
Octava real
2055
  afirmose en el sitio ya dispuesto
y entró con más soberbias que ventajas
el príncipe de Nápoles al puesto;
las altas piezas de la vista bajas,
fuerte caballo, de color honesto,
2060
danzando al son de las templadas cajas,
manto, penacho y calzas carmesíes,
sembrado de granadas de rubíes.
Octava real
  Siguiole Enrique de Campania, conde,
en un rucio rodado corpulento,
2065
que a las trompetas con gemir responde
celoso de seguirlas por el viento.
Su pensamiento un negro manto esconde,
aunque quiso decir su pensamiento,
pues entre mil estrellas circunstantes
2070
se mostraba una luna de diamantes.
Octava real
  El alemán gallardo Lucidoro
entró arrogante de leonado y plata
en un melado que del carro de oro
del sol, para vencer al sol, desata.
2075
Y con igual belleza que decoro
la rienda a un bayo florisel dilata
de pardo y naranjado, tan gallardo
que toda a la inquietud parece pardo.
Octava real
  Aquí llegó Rodulfo Palatino
2080
al son de la vaqueta, levantando
un overo español cuyo camino
parece que en el aire va buscando;
otra vez a la tierra más vecino
parece que en el agua va nadando.
2085
Calzas, plumas y manto negro lleva,
de algún antiguo amor tristeza nueva.
Octava real
  Entre otros muchos, para no cansarte,
bizarro tu español la plaza mide,
sobre color azul, al mismo Marte,
2090
que a la esfera del Sol rayos despide.
Un tostado alazán como con arte
naturaleza a círculos divide,
y en los matices que uno en otro embebe
sobre negro color manchas de nieve.
Octava real
2095
  Mi banda vi que el pecho le partía,
que si como era azul, fuera dorada,
la eclítica del Sol viera aquel día
de más vivas estrellas matizada.
El alazán tan a compás venía,
2100
que al tiempo de asentar la planta herrada,
dijeras, cada vez que en alto vuela,
que tomaba consejo con la espuela.
Octava real
  Describirte el valor con que, arrogante,
cuando le obliga la señal que enristre,
2105
convertido en un monte de diamante,
pasó la lanza de la cuja al ristre,
serán las luces que sustenta Atlante
querer que a cierto número registre:
Muchos venció, gloriosa estaba España
2110
de verle ya señor de la campaña,
Octava real
  cuando sin otra música ni trompa,
padrinos, prevención, nombre ni fama,
hizo que la de todos interrompa
un caballero, que el mejor se llama,
2115
todo de blanco. La soberbia pompa
mostró en servicio de su casta dama
hasta el caballo blanco y por los fines
lazadas blancas sobre ricas clines.
Octava real
  Sobre las armas una esfinge bella
2120
cuya letra decía: «Yo me entiendo».
Lleva airoso, aunque cifrado en ella,
cuanto el casto color iba diciendo;
entró en el campo con tan buena estrella
que a tu español y a los demás venciendo,
2125
quedándose primero en la vitoria;
de todos se llevó la palma y gloria.
Octava real
  Yo, entonces, la opinión de que no pueden
quererse bien, los hombres puse en duda;
porque si las virtudes tanto exceden,
2130
confesaré que su valor se muda.
De hoy más, conmigo acreditados queden;
y más cuando tu ingenio les ayuda;
que eres, Lisardo, tal, que es bien que esperes
que te rinda el valor de las mujeres.

LISARDO
Décima
2135
  Laura, de tu relación
quedo celoso de suerte,
que con disfrazada muerte
me has engañado a traición.
El español con razón
2140
puede estar desesperado
pues, habiendo levantado
sus esperanzas al cielo,
quedó como suele al yelo
arroyo por verde prado.
Décima
2145
  Ese blanco caballero
que dices que te agradó,
diré que a mí me venció,
pues por él de celos muero,
pero ya deberle quiero
2150
que te obligase a querer.
Mas, ¿qué no podrá vencer
hombre, que tan arrogante
pudo ablandar el diamante
de tan valiente mujer?
Décima
2155
  En fin, ¡oh, Laura!, estarás,
si no tierna, agradecida
de verte de hombre querida;
que no quisiste jamás,
esto me consuela más,
2160
ya que desdichado fui,
pues es fuerza que de mí
y del alma que te adora
tengas lástima, señora,
porque la tengan de ti.

LAURA
Décima
2165
  Menos ternura, Lisardo.
¡Flaqueza en ti! ¿Qué es aquesto?
¡Yo amor! ¿Qué dices? ¡Tan presto!
Pues ves cuánto mi honor guardo;
si sabes que me acobardo
2170
no digas que yo he querido
blasonar de lo que he sido,
sabiendo cuánto es mejor
vivir sin tener amor
que cautivar mi sentido.
Romance (tirada)
2175
  [...]
Habla pues.

LISARDO
Fáltame aliento.

LAURA
¿Tú tienes celos de ti?

LISARDO
De mí, Laura, no los tengo.

LAURA
El caballero que dices
2180
no vendrá más, esto es cierto.
¿Qué hay de la lición primera?

LISARDO
Agora que te contemplo
como mandaste, y te miro
cuanto honestamente debo,
2185
si de segunda lición
te parece que ya es tiempo,
aquí me tienes, que el alma
me sirve de libro abierto.

LAURA
Pasar adelante puedes
2190
del mirar, si bien honesto.

LISARDO
¿A qué, Laura?

LAURA
A desear.

LISARDO
Segunda lición, deseos;
a la tercera, esperanzas,
¿adónde diréis que llego?
2195
Pero ya sabes, señora,
que si no es habiendo puesto
término al deseo, puede...

LAURA
No lo digas, ya te entiendo.
Desea no desearme.

LISARDO
2200
Para un estudiante nuevo
es esa buena lición;
que vuelvo atrás te confieso
y de aprender desconfío.

LAURA
Pues desea que lleguemos
2205
a declararnos los dos.

LISARDO
¿Y qué me darás si vengo
a desear declararme?

LAURA
Es poco lo que prometo.

(Sale DIANA al paño.)

DIANA
Esto va perdido ya.

LISARDO
2210
No es poco, pero deseo.

LAURA
Míralo bien.

LISARDO
Una mano.

LAURA
Que me has de perder sospecho.

DIANA
[Aparte.]
(Linda cosa es estorbar
a dos amantes con celos.)
2215
Tu hermano, señora mía,
viendo acabado el torneo
dice que abrevien el libro
los pretendientes, creyendo
que tú, por tu dilación,
2220
le pides de tantos pliegos.

LAURA
[Aparte.]
(Y plega a Dios, que tus ojos,
Dïana, se pleguen presto.)
¿Hay tal modo de matarme?
[Aparte.]
(Vete, Lisardo, que quiero,
2225
descomponerme con esta.)

LISARDO
[Aparte.]
Mira que importa el silencio.

(Vase.)

LAURA
Redondilla
  Tú, Dïana, ¿no venías
a traerme ese recado?

DIANA
Y no te habrás engañado.

LAURA
2230
Pues bien, ¿qué es lo que querías?

DIANA
Redondilla
  Como me has dado, señora,
liciones de aborrecer,
las quisiera de querer,
para querer desde agora.
Redondilla
2235
  Que ya pienso que podrás,
pues ya quieres bien.

LAURA
¿Yo? ¿A quién?

DIANA
A Lisardo quieres bien;
honestamente no más.

LAURA
¿Yo a Lisardo?

DIANA
Redondilla
  Pues si no,
2240
déjamele a mí querer,
que aún no le dejas volver
la libertad que me dio.

LAURA
¿Que te quería?

DIANA
Redondilla
  Si él me quiere,
¿será mucho?

LAURA
Eso es mentira.

DIANA
2245
Ya tu lenguaje me admira.

LAURA
Digo que por mí se muere.
Redondilla
  Y que por saber quién es
correspondo a un justo amor,
que yo sé que su valor
2250
me disculpará después.
Redondilla
  Y cuando llega a decir,
quien es de mi calidad,
que tiene amor, ¿es maldad
quererlo contradecir?
Redondilla
2255
  Diana, en resolución,
yo amo, deja de amar,
que no es este tu lugar.

DIANA
Soy tu igual.

LAURA
Tienes razón,
Redondilla
  pero con la diferencia
2260
de mi parienta y mi dama.
Ama, pues hay tantos, ama,
que de hoy más tienes licencia.
Redondilla
  Mira y no me des enojos,
si amar tu gusto desea,
2265
como a Lisardo no sea,
que te sacaré los ojos.

(Vase.)

DIANA
Redondilla
  ¿Hay semejante rigor?
¿Hay locura semejante?
¿Pero qué firme diamante
2270
no vuelve de cera amor?
Redondilla
  ¡Ay de mí!, perdí mi bien;
perdí toda mi esperanza.

(Sale LUCELA .)

LUCELA
¿Tú triste? ¡Tanta mudanza!
¿De quién te quejas?

DIANA
¿De quién?
Redondilla
2275
  De Laura, Lucela, en fin
mujer, ama Laura ya.
Declarada Laura está
y a su desdén hizo fin.
Redondilla
  Y para que lo confirmes,
2280
Lucela, basta saber
que edificios de mujer
duran poco tiempo firmes.
Redondilla
  ¿Qué falta no les ponía?
¿Qué culpas no les hallaba?
2285
Sus traiciones infamaba
Laura de noche y de día.
Redondilla
  ¿Pero quién ha de creer,
aunque amor su ser restaura,
viendo tal ejemplo en Laura,
2290
cosas dichas por mujer?
Redondilla
  Ama si quieres amar,
que ya nos dice que amemos,
como a su amor observemos
aquel sagrado lugar.
Redondilla
2295
  Ama desde hoy, mas sin pena,
pues ya quedan sus liciones
cubiertas de mil borrones
y escritas en el arena.

(Vase.)

LUCELA
Redondilla
  ¡Dulces vitorias de amor!
2300
¡Levantad blasones altos!,
pues nunca se han visto faltos
de nobleza y de valor.
Redondilla
  ¿Para qué Laura blasona
y lo que enseña no hace,
2305
y al amor que la deshace
hoy sus triunfos no perdona?
Redondilla
  Ame, pues nació mujer,
pües solo por amar
han venido a sujetar
2310
muchas reinas su poder.

(Vase. Salen AGUSTO , ALEJANDRO y ARNALDO , con acompañamiento.)

AGUSTO
Silva (tirada)
  Ya que diste licencia que tan breve
el libro fuese, generoso Arnaldo,
conociendo de Laura el pensamiento,
manda que luego se presente el libro,
2315
que aunque del precio estoy desconfiado,
no perderé en las letras si en las armas
no tengo la ventura que merezco.

ARNALDO
Para serviros cuanto puedo ofrezco;
a Laura quiero hablar y sepa Laura
2320
que son injustas ya sus dilaciones.

ALEJANDRO
Darás con obras alma a las razones.
Más vale un libro solo, si ha cifrado
lo más que muchos sabios han escrito.

AGUSTO
De la hermosura de la bella Elena
2325
dos mil libros y más escribió Dídimo,
pero cansados todos y que fueran
más estimados cuando fueran menos,
siquiera porque son pocos los buenos.

ARNALDO
Yo doy palabra que mañana, y antes
2330
si puede ser, pronuncie la sentencia,
que no se ofende en esto la excelencia
de la virtud, ingenio y gallardía,
piedad, valor, modestia y cortesía
de la mujer a quien se rinde el hombre;
2335
antes es gloria de su mismo nombre.

ALEJANDRO
Con esto quedas, Príncipe, advertido
de lo que más conviene a mi descargo.

AGUSTO
Prospérente los cielos.

ARNALDO
Y levanten
vuestros heroicos hechos a las cumbres,
2340
emulación de las celestes lumbres.

(Vanse AGUSTO y ALEJANDRO , sale LAURA .)

LAURA
Redondilla
  ¿Qué es lo que tratáis de mí?

ARNALDO
Laura, estos príncipes quieren,
de las causas que refieren,
hallar los premios en ti.

LAURA
2345
¿Han escrito?

ARNALDO
Redondilla
  Ya han escrito.

LAURA
Presenten los libros.

ARNALDO
Creo
que dilatas su deseo.

LAURA
Di que a Penélope imito.

ARNALDO
Redondilla
  ¿Quién lo duda, si deshaces
2350
por la noche, Laura mía,
la tela que todo el día
con tanto artificio haces?

LAURA
Redondilla
  Júntalos, que ya deseo
sacarte de ese cuidado.

ARNALDO
2355
Voy en tu amor confiado
con ansias de ver tu empleo.

(Vase.)

LAURA
Décima
  Ya se acerca, pensamiento,
sin poderse detener,
el decir que soy mujer
2360
y que sus efetos siento.
¿Qué pretendo ya? ¿Qué intento
cuando amor me castigó?
¿Qué necia! Pensaba yo
que sin el hombre pudiera
2365
vivir de aquesta manera,
y al mejor tiempo faltó.
Décima
  Perdonen las que lo son,
que no es esto hacer ofensa
a la primera defensa
2370
que dio mi imaginación,
defenderlas es razón.
Yo las quiero defender,
mas no dejar de querer
al hombre, que sin el hombre
2375
aun no está seguro el nombre
desto que llaman mujer.

(Sale LUCELA con un papel.)

LUCELA
Redondilla
  Por no hablarte en cosas mías
con enojo, este papel
te dirá lo que por él
2380
tan al contrario entendías.

LAURA
Redondilla
  ¿Pues tú me das memorial?

LUCELA
Y muchas después también,
para que oyéndolas bien
no salga el decreto mal.

(Lea.)

LAURA
Lucela, hija del Conde Teodoro, dice que, por haber servido a vuestra alteza cuatro años y haber seguido sus opiniones, no ha querido bien a nadie. Suplico a vuestra alteza le dé una lición de querer, pues ya vuestra alteza quiere.
Redondilla
2385
  ¿Pues a quién quieres amar?

LUCELA
A Agusto.

LAURA
Pues si es tu gusto,
habla norabuena a Agusto,
que no puedo estorbar.

LUCELA
Redondilla
  Páguete, señora, el cielo
2390
tanto bien, tanto favor.

(Vase.)

LAURA
¿Hay tal enredo de amor?
Mayor desdicha recelo.

(Sale DIANA con otro papel.)

DIANA
Redondilla
  Si estás para decretar
este memorial agora,
2395
hazme esta merced, señora,
pues tienes tiempo y lugar.

LAURA
Redondilla
  ¿Has hablado con Lucela?

DIANA
Ni la he visto.

LAURA
Muestra a ver;
cosa que viniese a ser
2400
algún engaño o cautela.
(Lea.)
Diana, prima de vuestra alteza, dice que, pues que vio tan imposible el amor de Lisardo, le ha puesto en Alejandro; pide y suplica a vuestra alteza sea servida darle un pasaporte de querer, no se le antoje mañana otra cosa y pierda lo que ha querido tanto tiempo.
Redondilla
  ¡Basta, villanas! ¿Qué hacéis,
burla de mí? ¿Qué es aquesto?
¡Dos memoriales tan presto!
¿Cómo ya mi amor sabéis?
Redondilla
2405
  ¡Vete y no vuelvas aquí,
¿Hay tal burla, hay tal maldad?

DIANA
Vengueme de la crueldad
con que se vengó de mí.

(Vase DIANA , sale LISARDO .)

LISARDO
Verso suelto
  ¿Dónde me llevas, amor,
Redondilla
2410
  entre tantas esperanzas
de llegar al mayor precio?
No me mates como a necio
por injustas confïanzas.
Redondilla
  Aquesta es Laura divina,
2415
mal dije, humana es mejor,
pues ya por serlo, a mi amor
piadosamente se inclina.

LAURA
¿Es Lisardo?

LISARDO
Redondilla
  El mismo soy,
que venía triste a verte,
2420
sospechoso de mi muerte,
que pienso que ha de ser hoy.

LAURA
Redondilla
  Por ti, Lisardo, padezco
notables persecuciones.

LISARDO
¿Para qué dabas liciones?

LAURA
2425
¡Para!, que ya te aborrezco,
Redondilla
  pues tú también me das, vaya.

LISARDO
No te enojes, que al amor
ningún trabajo o temor
le enflaquece o le desmaya.

(Sale JULIO .)

JULIO
Romance (tirada)
2430
  Huélgome que estéis agora
juntas dos habilidades,
dos monstruos y dos ingenios
en el mundo singulares.
Dos ángeles, y no es mucho,
2435
pues conviene con el ángel,
el hombre, como sabéis,
en una de las tres partes.
Yo quiero bien, y pues ya
dan licencia que se trate
2440
en esta casa de amor,
dadme un remedio que baste
para no querer.

LAURA
¿Por qué?
Si es amor para casarte,
Julio, lícito es amor.
2445
Ama, que no es como de antes.

JULIO
Es muy forzoso olvidar.

LAURA
¿Es en persona mudable?
¿Es en mujer imposible?
¿Quiere bien en otra parte?
2450
Dime la causa.

JULIO
La causa
es tan fuerte que me salen
colores al rostro, Laura,
y se me altera la sangre.

LAURA
¿A quién quieres?

JULIO
Quiero a un hombre.

LAURA
2455
¡Jesús!, el cielo te guarde
de dar en tan grande error.

JULIO
No ha sido en mi mano amarle.

LAURA
Julio, si amando a mujer
no es el amor medicable,
2460
amando a un hombre, ¿qué esperas?

JULIO
Que algún escolar me saque
este espíritu del cuerpo.
¡Que ni que calle o que hable,
que esté velando o durmiendo,
2465
de mis sentidos se aparte
Alejandro!

LAURA
¿Quién? ¿El Duque?

JULIO
¡Que esto por un hombre pase!
Yo he de perder el juicio.

LAURA
¡Grande lástima!

LISARDO
Notable;
2470
pero aquí aparte me escucha
que de su remedio trate.
Alejandro me pidió
que unas cintas tomase
para hechizarte con ellas.
2475
Yo, por no ver hechizarte,
si a otra persona engañaba,
quise que en Julio probase,
y fingiendo que medía
su rostro, llegué a su carne,
2480
dile las cintas y ha hecho
la hechicera que le ame
Julio. No le digas nada
hasta el día de tus bodas,
así los cielos te guarden.

LAURA
2485
Doy la palabra. Al fin, Julio,
dice el sabio Lusuarte
que para olvidar a un hombre
es menester que te bañes
dos veces en agua fuerte
2490
y que con sal y vinagre
te laves después muy bien,
y que cuatro noches andes
descalzo sobre garbanzos.

JULIO
¿Estudiastes eso aparte?
2495
¡Gentil decreto en verdad!

LISARDO
Pues dime, Julio, ¿no sabes
que los mayores remedios
mayores dolores traen?

JULIO
¿Haste desenamorado
2500
de alguna ocasión bastante
con este récipe tú?
¿Por ventura te bañaste
con agua fuerte que gasta
las piedras y aun los diamantes?
2505
Con sal y vinagre curan
los toros que vivos salen
de las garrochas del coso,
mas no a los pobres amantes.
Aun ya pisar los garbanzos
2510
pudiera hacerlo, que un paje
que en penitencia le dieron
que en las suelas los echase
de los zapatos y echolos
cocidos por no picarse.
2515
¿Qué haré, triste, que me muero
por Alejandro?

LAURA
No hables
desa suerte.

JULIO
¿Qué he de hacer?
¡Si no puedo, aunque me maten!
¡Pobre Julio, yo soy muerto!
2520
¡No amara yo una comadre,
una vieja, una hechicera,
una tal con treinta parches,
una con papos de mona
que se pusiera el almagre
2525
con la mano del mortero;
una setentona fácil
teñida en cola de buey
los blancos caniculares!
¡Un hombre, un hombre! ¿Qué haré?

LAURA
2530
[Aparte.]
¡Temiendo estoy que se mate!

LISARDO
Tu hermano viene. Después
intentarás consolarle.

(Salen ARNALDO , ALEJANDRO , AGUSTO , LUCELA , DIANA y acompañamiento.)

ARNALDO
Laura.

LAURA
Verso suelto
  Señor.

LISARDO
Verso suelto
  
[Aparte.]
Laura, mi muerte ha llegado.

LAURA
2535
No temas.

LISARDO
Redondilla
  Temo, señora,
aquel caballero fuerte,
blanco en que acertó mi muerte.

ARNALDO
Laura, no puedes agora
Redondilla
  escusarte de pasar
2540
por lo que tú misma quieres.

LAURA
Bien vengaré las mujeres
si me obligas a casar.

JULIO
Redondilla
  ¿Pues qué venganza mayor?

AGUSTO
En esta proposición
2545
más muestras tu discreción
que en las pasadas rigor.

ARNALDO
Redondilla
  Faltando, heroicos señores,
aquellos dos caballeros,
blanco y azul, que primeros
2550
se han de llamar vencedores,
Redondilla
  pues no deben de querer
casarse o ya lo estarán,
pues no parecen ni dan
para este caso poder,
Redondilla
2555
  Alejandro es el mejor
y el que ha escrito en alabanza
de la mujer cuanto alcanza
ingenio, industria y valor.
Romance (tirada)
  Y así, con licencia mía,
2560
puede merecer su mano.

ALEJANDRO
¡Dichosa mi buena suerte!
¡Voy por un premio tan alto
de mi amor y mis deseos!

LISARDO
Eso no, porque si el blanco
2565
caballero no parece,
el azul la está esperando.

ARNALDO
¿Pües quïén es?

LISARDO
Yo soy.

ARNALDO
¿Qué dices?

LISARDO
Que he ganado
el premio que está propuesto.

ARNALDO
2570
¿Pues cómo, no eres Lisardo?

LISARDO
Para ganar esta empresa
con ese nombre me llamo.

ARNALDO
¿Pues quién eres?

LISARDO
Federico,
el príncipe transilvano;
2575
y porque veáis que fui
el vitorioso en el campo,
aquesta es la banda azul.

AGUSTO
[Aparte.]
(Valedme, industria, ¿qué aguardo?)
Federico, si el segundo
2580
fuiste, por primero gano,
que soy aquel caballero
a quien todos llamáis blanco.
Bien sabéis que es Laura mía
y que merezco su mano.

LAURA
2585
Con mentira no. Que yo,
por mostraros que ha llegado
el valor de las mujeres,
al más vitorioso lauro,
armada en blanco salí
2590
a venceros y a mostraros
cómo salí con mi intento.

LISARDO
Das un imposible caso
que no es casarte, señora,
y así merezco tu mano,
2595
por el segundo lugar.

ALEJANDRO
Ese le toca a Alejandro,
porque no has escrito el libro
y yo en el libro he ganado
primero lugar a todos.
2600
presentación del que agora
para su alabanza traigo;
que si la de las mujeres
con razones has probado,
yo presento un libro vivo,
2605
que es Laura, en que estáis mirando
las virtudes y excelencias,
y todo el valor cifrado
que hay en todas las mujeres.

ALEJANDRO
¿Cuándo se admita el engaño
2610
con que procedes aquí?
Es contra lo decretado
darte a Laura, porque fuiste
su criado o secretario,
y tercero de mi amor,
2615
que en un caballero honrado
es afrenta.

LISARDO
A lo que dices
yo respondiera en el campo,
que nunca yo fui tercero,
ni de tu amor he tratado
2620
con Laura.

ALEJANDRO
Testigos tengo.

LISARDO
¿Qué testigos, Alejandro?

ALEJANDRO
Estas cintas que me diste
de Laura.

LISARDO
Pues has llegado
a tratar tu misma afrenta.
2625
Sabe, generoso Arnaldo,
que quiso hechizar a Laura
y me pidió del tocado
cintas para hacer con ellas
que le amase, pero en vano,
2630
porque dándole estas cintas,
que a Julio el rostro tocaron,
Julio ha estado, por hechizos,
de Alejandro enamorado.

JULIO
¿Hay tal maldad? ¡Vive Dios
2635
que quïero desafiaros!
Mas pedir primero al Rey
se duela de los trabajos
que he pasado amando a un hombre
sin saber cómo ni cuándo.
2640
Dadme las cintas, que quiero
quemarlas, y lleve el diablo
Antes yo, pues aquí hago
cuantos se valen de hechizos,
que solo han de ser amados
2645
por sus méritos los hombres.
Y el que fuere cojo o manco,
o tuviere otros defetos,
que suelen ser tras los años,
hechizo con el dinero,
2650
que es el hechizo más sabio,
y ahorrará de guedejas,
bigoteras y estofados.

ALEJANDRO
Bien pudieras, Federico,
escusar, siendo obligado
2655
al secreto por quien eres
decirle, oyéndole tantos;
pero yo te haré entender
(Va a meter mano.)
si los caballeros...

ARNALDO
Paso,
que si Laura tiene amor
2660
al príncipe transilvano,
no querrá verle en peligro
antes de verle en sus brazos.
Laura, ¿quiéresle?

LAURA
Sí, quiero.

JULIO
¡Oh, gracias al cielo santo
2665
que confiesas que hombre quieres!

ARNALDO
Alejandro, si casaros
con Laura no fue posible;
Agusto, si os ha quitado
el premio por más ventura,
2670
aquí os están esperando
Diana y Lucela.

ALEJANDRO
Doy
a mi Dïana la mano.

AGUSTO
Y yo a Lucela.

JULIO
Y yo estoy
por impedir, como damo,
2675
el matrimonio del Duque.

LAURA
Yo me he rendido, senado,
y pues vivir no es posible
sin hombres, yo me caso.
No pierda La vengadora
2680
de las mujeres, pues tanto
cuanto aborrecerlos quise,
tanto los estimo y amo.