Félix Lope de Vega y Carpio

LOS TRABAJOS DE JACOB. SUEÑOS HAY QUE VERDAD SON




Texto utilizado para esta edición digital:
Los trabajos de Jacob. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, III: autos y coloquios, II. Madrid, Atlas (BAE, CLIX), 1963, pp. 51-85.
Marcación digital para Artelope:
  • Souto, Luz Celestina (Artelope)

PERSONAS

BATO, villano
LIDA, villana
JACOB, viejo
RUBÉN
ISACAR
SIMEÓN
NICELA
ZELFA
JOSEF
PUTIFAR
ASIRIS, copero
Soldados
NEPTALÍN
FENICIA
LISENO
BENJAMÍN
Músicos
EL REY FARAÓN
UN ÁNGEL
TEBANO
ELIO, sabio
ISACIO, sabio
SERVIO

En la edición digital de la Cervantes Virtual el Elenco está adelantado al comienzo de la obra y no aparece el personaje de Delfa. En el original, sí aparece este personaje, en el elenco de la Segunda Jornada.


Jornada I

Salen NICELA y JOSEF.

JOSEF
Quintilla
  ¿Para qué quieres saber
las desdichas de un cautivo,
dichosas en tu poder?

NICELA
Sin el gusto que recibo,
5
es condición de mujer,
Quintilla
  y yo me entretengo así.

JOSEF
Puesto que os sirva aquí,
lastimaré mi memoria.

NICELA
Cuéntame, Josef, tu historia.

JOSEF
10
Pues, Nicela, escucha.

NICELA
Di.

JOSEF
Romance (tirada)
  Después del robo de Dina,
vino el gran Jacob, mi padre,
a ver a mi abuelo Isaac,
a Orbea, en el verde valle
15
de Mambre, tierra de Abraham,
habiendo perdido antes
la bellísima Raquel,
muerta con dolor notable
del parto de Benjamín,
20
de los dos querida madre.
Cumplió ciento y ochenta años
Isaac, y para enterrarle,
vino Esaú, de Seir,
con sus fuertes capitanes.
25
Crecí yo, mas porque luego
al oficio me enseñase
de pastor, con mis hermanos
iba al campo a ejercitarme.
Por las frentes de los montes
30
vía, entre blancos cambiantes
de nácar blanco y azul,
la rosa aurora que sale;
pero si bien no extendía
mis pensamientos infantes,
35
más que a contemplar los vientos,
hijos de tantas edades,
y al ver revolver los cielos
en sus quicios celestiales,
trayendo y llevando días
40
sin cine a sus términos falten;
como se alegraba el campo
cuando el sol entraba en Aries,
y cómo al dorar la Virgen
tantas espigas esparce;
45
entre aquel rudo atender,
cómo las ovejas pacen:
las danzas de los corderos
cuando declina la tarde;
el ver los celosos toros,
50
y considerar, que anden
algunos hombres sin celos,
sobrando a los animales:
pensaba, Nicela, a veces
en los vicios detestables
55
que en mis hermanos había,
de que avisaba a mi padre.
Hízome malquisto entre ellos
este cuidado importante,
que no es chisme el que es aviso,
60
si importa el mal remediarse.
Amábame a mí Jacob,
no porque tuviese partes,
mas por haberme engendrado
en su vejez venerable.
65
Hízome él mismo un vestido,
por vestirme y por honrarme;
creció la envidia, que siempre
fue polilla de los trajes.
Contéles un día un sueño,
70
si bien pudiera excusarle,
mas quísolo el cielo así,
yo lo pago y él lo sabe.
«Soñé, les dije, que un día
que ligando nuestros haces,
75
la fértil mía, entre todas
pudo en alto levantarse,
y estando crecida así
que las vuestras circunstantes,
para adoralla, querían
80
sobre la tierra humillarse.»
Respondieron: «¿Por ventura,
serás nuestro rey? Que tales
razones muestran que quieres
sujetarnos y ensalzarte.»
85
Soñé después otro sueño,
y díjeles una tarde:
«Once estrellas, como a sol
y la luna, vi adorarme.»
Esto me riñó Jacob,
90
diciendo: «¿Cuando te llames
sol, tus hermanos y yo
presumes que han de adorarte?»
Aquí no pudo la envidia
ni encubrirse ni enfrenarse;
95
que comenzaron por ella
a ser los hombres mortales.
Pasados algunos días,
me envió a Siquen mi padre
para que a mis diez hermanos
100
en el campo visitase.
Pasé del valle de Ebrón,
y como no los hallase
en Siquen, fui a Dotaïn
entre laureles y sauces.
105
Viéronme venir de lejos
y concertaron matarme,
y muerto echarme en un pozo
que estaba entre unos jarales.
«Veamos, decían todos,
110
si podrán aprovecharle
los sueños»; a quien Rubén
respondió para librarme:
«Hermanos, no le matemos:
mejor acuerdo es echarle
115
vivo en el pozo, que hacer
un delito tan infame.»
Llegué, y acabando apenas,
Nicela, de saludarles,
hasta la túnica mía
120
comenzaron a quitarme.
Metiéronme en aquel pozo,
que de muchos tiempos antes,
fueron estériles años
poderosos a secarle.
125
Sentáronse cerca de él
a comer, mas no te espantes
de que, vengada la envidia,
coma, sosiegue y descanse.
Estando, pues, en alfombras
130
de floríferos esmaltes,
comiendo de sus envidias
y bebiendo de su sangre;
vieron venir por el campo,
conocidos por el traje,
135
ismaelitas mercaderes
con camellos y bagajes,
que de Galaad traían
aromas, y de otras partes,
para vender en Egipto;
140
a quien por veinte reales,
y por consejo de Judas,
para que no me matasen,
me vendieron a tu esposo
de la manera que sabes.

NICELA
Redondilla
145
  Notable historia.

JOSEF
Espantosa.

NICELA
¡Qué grande dolor daría
a tu padre!

JOSEF
En él sería
una flecha venenosa
Redondilla
  que llegase al corazón
150
juntamente con la nueva;
o sería heroica prueba
de su noble condición.

NICELA
Redondilla
  ¿Cómo no les dio piedad
tu belleza, Josef mío?

JOSEF
155
(Aparte.)
Ya comienza el desvarío
de su loca voluntad.

NICELA
Redondilla
  Si yo me hallara al venderte,
mil vidas diera por ti,
o me mataran a mí
160
intentando el ofenderte.

JOSEF
Redondilla
  Honrar un esclavo tuyo
es propio de tu valor.

NICELA
(Aparte.)
¡Qué este no entienda mi amor!
Si el entendimiento suyo
Redondilla
165
  el límite humano pasa,
y con divinos efectos
se muestra en varios conceptos
tan admirable en mi casa,
Redondilla
  y a los soldados de quien
170
es capitán mi marido...

JOSEF
Pienso que me he detenido
y que no parece bien
Redondilla
  que esté un esclavo, señora,
en tanta conversación;
175
¿qué mandas?

NICELA
Oye.

JOSEF
No son
las razones para ahora.

NICELA
Redondilla
  Mira que quiero mandarte.

JOSEF
Si es mandar que me detenga,
podrás después, cuando venga;
180
que voy ahora a otra parte.

(Vase.)

NICELA
Décima
  ¿Qué pretendéis, pensamiento,
de un esclavo? ¿Qué queréis?
Pues de que en esto penséis
se corre el entendimiento;
185
tan humilde rendimiento
mal con vuestro ser conforma,
pues hacéis que de este forma
se transforme en mi señor,
Josef, si mi loco amor
190
en su esclava me transforma.

(Suenan cajas y sale PUTIFAR, marido de NICELA, y soldados de acompañamiento.)

PUTIFAR
Redondilla
  ¡Famoso ha estado el alarde!

SERVIO
Y contento el Rey quedó
cuando tu gente pasó.

PUTIFAR
Pasó lucida, aunque tarde.

SERVIO
Redondilla
195
  Aquí mi señora está.

PUTIFAR
¡Nicela mía!

NICELA
¡Señor,
con mejor música, amor,
tan buenas nuevas me da!
Redondilla
  ¿Cómo venís de favores
200
del Rey?

PUTIFAR
Vuestro gusto, amor,
tengo por favor mayor
que los favores mayores.

NICELA
Redondilla
  Voy a prevenir, mi bien,
donde podáis descansar.

(Vase.)

PUTIFAR
205
Fuera de vos no hay lugar
donde descanso me den.
Redondilla
  Recoged esas banderas
vosotros, y haced la guarda
que os toca.

(Salen JOSEF y TEBANO.)

TEBANO
¡Vista gallarda!

JOSEF
210
No la vi.

TEBANO
Llega ¿qué esperas?

JOSEF
Redondilla
  Dame, gran señor, los pies.

PUTIFAR
¡Oh, Josef! ¡Oh, mi querido
Josef!

JOSEF
Quien tu esclavo ha sido
más con tu favor lo es.

PUTIFAR
Redondilla
215
  Levanta, levanta.

JOSEF
El cielo
te levante a tal lugar,
que te puedan estimar
cuantos hoy estima el suelo.

PUTIFAR
Redondilla
  No tengo, Josef, amigo,
220
criado que estime tanto;
pienso que eres justo y santo
y que Dios está contigo.
Redondilla
  Como se me ha hecho bien
después que en mi casa estás,
225
y como la aumentas más,
aumentas mi amor también.
Redondilla
  Tú gobiernas mis criados,
y quisiera que pudieras
regir también mis banderas,
230
capitanes y soldados.

JOSEF
Redondilla
  A tantas obligaciones
halle el silencio respuesta,
la boca en la tierra puesta
a donde las plantas pones;
Redondilla
235
  mil veces tu esclavo soy.

SERVIO
Señor, el Rey te ha enviado
a llamar.

PUTIFAR
No he descansado,
ni sin las armas estoy,
Redondilla
  ¿y el Rey a llamarme envía?

JOSEF
240
Haz tu gusto, gran señor;
que quien sirve con amor
en buena esperanza fía.

PUTIFAR
Redondilla
  Di que voy; Josef, adiós:
gobierna esta casa en tanto
245
como dueño.

JOSEF
El cielo santo
te guarde.

PUTIFAR
Y guarde a los dos.

(Vase.)

JOSEF
Lira
  Inmenso Rey del cielo,
que me librastes con tus santas manos
del envidioso celo
250
de mis fieros y bárbaros hermanos;
tu gran piedad alabo,
pues dueño soy a donde me vi esclavo.
Lira
  No sacará la frente
el aurífero sol por estos montes,
255
de luz resplandeciente
coronados sus altos horizontes,
cuando juntas las palmas,
más que faltan estrellas te den almas.
Lira
  Ni la noche sombría
260
la servirá de máscara la cara
con que disfraza el día,
que en los umbrales del ocaso para,
cuando te ofrezca el pecho
en holocausto un corazón deshecho.

(Sale NICELA.)

NICELA
Décima
265
  ¡Josef!

JOSEF
¡Señora!

NICELA
¿Qué haces?
Pero dijera mejor,
según me trata tu amor:
Josef, ¿qué es lo que deshaces?
Tu obligación satisfaces
270
su dueño injusto sirviendo,
no a mí, que traes perdiendo
el sentido que tenía.

JOSEF
¿Qué dices, señora mía?
¿Qué dices que no te entiendo?

NICELA
Décima
275
  Ya vengo determinada:
déjame, honor, que el amor,
luego que pierda el temor,
estima su fuerza en nada.

JOSEF
La vista tiene turbada:
280
verdad infalible fue
lo que siempre sospeché;
pero mi justa lealtad
vencerá su voluntad,
y su inconstancia mi fe.

NICELA
Décima
285
  ¿Dónde es ido tu señor?

JOSEF
El Rey le envió a llamar.

NICELA
Tú tienes, Josef, lugar
de satisfacer mi amor.

JOSEF
Más debe de ser furor
290
el que te mueve a inquietarme.

NICELA
Y el que te mueve a matarme,
¿que nombre puede tener?
Advierte que soy mujer
y he llegado a declararme.

JOSEF
Décima
295
  ¡Válgame Dios!

NICELA
Tu ventura
estima, esclavo dichoso,
pues a un hombre generoso
desprecio por tu hermosura;
las armas, cuya luz pura
300
al sol le pudieran dar:
las plumas, que coronar
pudieran sus hebras de oro,
todo su ornato y decoro,
por ti lo vengo a dejar.
Décima
305
  Quiéreme bien y tendrás,
regalos no imaginados;
ahora mandas criados,
después dueños mandarás,
porque tú señor serás
310
y yo esclava de tu amor;
si de tu dueño en rigor
soy alma, serás ahora
el señor de tu señora
y el alma de tu señor.
Décima
315
  ¿Qué te hacía yo que aquí
vienes, Josef, a inquietarme?
Culpa has tenido en mirarme;
yo no te miraba a ti;
sin mí estoy; vuélveme a mí:
320
allá me has hurtado, y muerto:
que fuiste ladrón te advierto,
y que te haré castigar,
porque tras hurtar, matar
es el mayor desconcierto.
Décima
325
  Sin esto, debéis de ser
hechiceros los hebreos;
que quien engendra deseos,
más que hechizos sabe hacer;
pues no quererme querer
330
y hechizarme, ¿qué delito
mayor se ha visto ni escrito?

JOSEF
No digas más, que aun oyendo,
pienso que tu honor ofendo
si hablar en él te permito.
Décima
335
  Señora, dos cosas veo
contra ti, y aun contra mí,
que me defienden de ti,
y aun a ti de tu deseo:
del alto Dios en quien creo,
340
la fuerza, porque es inmensa
con el inmenso la ofensa:
la de tu honor y marido,
porque al honor ofendido
no tiene el amor defensa.
Décima
345
  Si su casa me ha fiado,
su honor, sus llaves, su hacienda,
¿fuera justo que yo emprenda
su ofensa tan obligado?
Deja ese inútil cuidado,
350
y para excusar enojos,
no me mires con los ojos
de amor, porque suele amor
hacer la letra mayor,
como mira con antojos.
Décima
355
  Mírale con la belleza
que entra del arnés vestido,
tan gallardo, tan lucido,
de tanta marcial riqueza.
Mira luego mi bajeza,
360
roto, pobre, humilde, esclavo;
con que de decirte acabo
que quiero morir primero,
y que tu amor vitupero
y mi resistencia alabo.

(Hace que se va.)

NICELA
Décima
365
  ¡Tente, tente! ¡Aguarda! ¡Espera!

JOSEF
¡Suelta el manto!

NICELA
Suelta, infame,
el alma.

JOSEF
Que me disfame
tu amor quiere Dios que quiera.

NICELA
¡Perro! ¿Tu error persevera
370
en ser ingrato conmigo?

JOSEF
Que es imposible, te digo,
a mi señor ofender.

NICELA
Soy mujer.

JOSEF
Eres mujer,
que es el mayor enemigo.

NICELA
Décima
375
  No te tengo de soltar.

JOSEF
La capa te dejaré
para señal de la fe
que he guardado a Putifar.
Ahí te puedes vengar,
380
si no es que tus vicios tapa;
y así liarás en esa capa,
con venganza de mujer,
lo que el toro suele hacer
del hombre que se le escapa.

(Déjale la capa, y entran PUTIFAR y soldados.)

PUTIFAR
Romance (tirada)
385
  ¿Qué es esto?

NICELA
¿Ya no lo ves?
El esclavo que adorabas,
que me ha querido forzar
y me ha dejado la capa.

PUTIFAR
¿Qué dices, Nicela?

NICELA
Digo
390
que ha muchos días que anda
este vil esclavo hebreo,
todo tu gusto y privanza,
solicitando mi amor.
Sufrí, callé, porque estaba
395
temiendo tu justo enojo.
Ya lo has visto; aquesto pasa.

PUTIFAR
¡Soldados, criados, gente!
¡Hola, capitanes, guarda!

TODOS
¡Señor!

PUTIFAR
¿Dónde está Josef?

DELIO
400
¿No salió de aquesta sala?

NICELA
Agora salió de aquí,
que como su dueño estaba
con el Rey, halló ocasión
para una traición tan baja.
405
¡Forzarme quiso, ay de mí!
Defendiéndome, la capa
me dejó, como habéis visto.

SERVIO
Perdona, señor, si habla
tan atrevido contigo
410
un soldado de tu guarda.
Tuya es la culpa de todo.

PUTIFAR
Prendelde.

SERVIO
Esta vez acaba
la privanza de Josef
y la envidia que me daba.

(Vanse los soldados.)

PUTIFAR
415
¡Que ha sido tan atrevido!
¡Que un esclavo en tierra extraña,
que compré para servir
los caballos de mi casa,
se atreviese a su señora!

(Sacan los soldados a JOSEF preso.)

DELIO
420
¡Anda, perro!

JOSEF
¿Por qué tratas
desta suerte a un inocente?

PUTIFAR
¡Mal haya la confianza,
perro, que tuve de ti!
¡No te vendieron sin causa
425
tus hermanos y parientes
dentro de tu misma patria!
Llevalde a la cárcel luego,
ponelde grillos y guardas;
muera en una soga vil
430
y no con egipcias armas.

(Vase.)

JOSEF
Señora, tu...

NICELA
¡Calla, perro!
Así los ingratos pagan
lo que a sus señores deben.

JOSEF
Eres mujer que me espanta;
435
pero viva mi inocencia
y máteme tu venganza.

(Llévanle preso, y salen BATO y LIDA.)

LIDA
Redondilla
  ¿Tú tienes atrevimiento
de decirme esas razones?

BATO
Deben de ser mis pasiones
440
de algún caballo o jumento.
Redondilla
  ¿No soy hombre con narices,
ojos y frente?

LIDA
Sí eres;
mas no a todas las mujeres
dicen lo que tú me dices.

BATO
Redondilla
445
  ¿Pues qué te digo yo a ti?
¿Esto solo te fatiga?
¿Es milagro que te diga
que me chamusco por ti?
Redondilla
  Cuando a Dina, mi señora,
450
y de mis amos hermana,
le dijera esta mañana
lo que a ti te digo agora,
Redondilla
  ¿fuera justo responder
con melindres, y tú no?

LIDA
455
Con su ejemplo quiero yo
por mi honestidad volver.

BATO
Redondilla
  Soy tu igual.

LIDA
Eres mi igual;
pero no te tengo amor,
y para hacerte favor
460
no hay cosa tan desigual.

BATO
Redondilla
  ¡Ah, qué santas os fingís
en llegando a no querer,
que en queriendo, no hay mujer,
por mucho que presumís,
Redondilla
465
  aunque al principio se escurra
por lo grave y bachiller,
que no se deje poner
más albardas que una burra!

LIDA
Redondilla
  Bato: por esto o esotro
470
no seré tuya en mi vida.

BATO
Pues oye, engañosa Lida,
qué maldición te quillotro:
Redondilla
  prega a Dios quieras a otro
con las crueldades que escucho,
475
que siempre trabajes mucho,
y que siempre comas poco,
Redondilla
  y tu esposo los regalos
al matrimonio te niegue,
que la olla se te pegue
480
y él te pegue muchos palos.

LIDA
Redondilla
  Oye: un poco te desvía;
que Jacob, mi señor, viene.

BATO
¡Oh! ¡Qué necio amor que tiene
quien de vosotras se fía!

(Sale JACOB, viejo venerable, RUBÉN, ISACAR, a lo hebreo.)

JACOB
Lira
485
  Excusad el consuelo,
que no le pueden ya tener mis ojos,
a quien mortal desvelo
cubre de penas, lágrimas y enojos,
y por mi bien perdido
490
del alma, en la memoria no hay olvido.
Lira
  Su lastimosa historia
de Josef, mientras yo viviera, viva
en mi triste memoria;
tanto dolor pensándolo reciba,
495
porque fueran agravios
si faltara en mis ojos y en mis labios.

RUBÉN
Lira
  Jacob, mi padre amado,
¿de qué sirve traer a la memoria
el dolor olvidado,
500
y aquella triste y lastimosa historia?
Josef murió, ya es hecho:
ya rasgué mis vestidos y mi pecho.

JACOB
Lira
  Haber visto mis ojos,
Rubén, aqueste campo, dio materia
505
a mis justos enojos.

ISACAR
Yo juzgara por última miseria,
padre, de polo a polo
tu pena, si a Josef tuvieras solo.
Lira
  Pero si aquí te quedan
510
once hijos, señor, ya es cosa injusta
que tus penas excedan.

JACOB
Yo la tengo, Isacar, por la más justa
de la desdicha mía,
pues más que a todos a Josef quería.
Lira
515
  En mis años mayores,
le engendré de Raquel, de aquella hermosa
Raquel, de mis amores
primera causa y ocasión dichosa
de servir catorce años
520
sufriendo injurias y llorando engaños.

RUBÉN
Lira
  Pues dime, ¿no te queda
de la misma Raquel, Benjamín bello,
que consolarte pueda,
hermoso de ojos, rico de cabello,
525
de habla dulce y suave,
que sigue un oso y que matarle sabe?

JACOB
Lira
  ¿Hay aquí algún pastor?

ISACAR
Aquí está Bato; mira qué le mandas,
nuestro padre y señor.

JACOB
530
Parte si agora en sus ganados andas,
y a Benjamín, amigo,
di que a ver a Jacob venga contigo.

BATO
Lira
  Voy a servirte.

JACOB
El cielo
que me dejó vivir tan largos años,
535
permita algún consuelo.

ISACAR
Lida está aquí.

LIDA
Sintiendo estoy tus daños.

JACOB
¿Qué hay de mi hija Dina?

LIDA
Que solo el campo a soledad la inclina;
Lira
  huye de ver la gente,
540
como si fuera en la traición culpada
de aquel mozo insolente
de quien fue bien querida y mal gozada.

JACOB
No es mucho que la venza,
aunque no tiene culpa, la vergüenza.

(Salen BATO y BENJAMÍN vestido de pastorcillo muy galán, con su banda en el cinto, arco y flechas.)

BATO
Lira
545
  Al pie de aquella fuente
te aguarda, Benjamín, tu padre anciano,
creciendo su corriente
memorias tristes de tu muerto hermano.

BENJAMÍN
¿Y quién con él venía?

BATO
550
Isacar y Rubén.

BENJAMÍN
Ventura es mía.
Lira
  Por él solo dejara
de matar y seguir aquellas fieras,
padre y señor.

JACOB
La cara
de mi Raquel.

BENJAMÍN
Dame tus pies.

JACOB
Espera;
555
que dilatando abrazos,
podrá quejarse el alma de los brazos.
Lira
  ¿Qué hacías, hijo mío,
hermoso como el sol cuando amanece,
sobre el tierno rocío
560
que las hierbas de aljófares guarnece,
fabrica falsas perlas,
inclinando los ojos a cogerlas?
Lira
  Amor imaginaba,
y así vienes agora, vida mía,
565
con arco y con aljaba;
mas decirte requiebros no quería,
que es despertar la fiera
que dio muerte a Josef, pues hoy viviera.

BENJAMÍN
Lira
  Padre y señor querido,
570
ojalá fuera yo vida que diera
consuelo a tu afligido
pecho, que a tanta dicha lo tuviera,
que por que te animara,
no Benjamín, consuelo me llamara.
Lira
575
  Raquel me llamó hijo
de dolor, que por causa de su muerte,
memoria en que me aflijo,
quiso que me llamase desta suerte.
¿Cómo daré consuelo,
580
si nombre de dolor me puso el cielo?

JACOB
Lira
  Como en septiembre sale
tal vez rojo clavel, y del nativo
primer color se vale
contra la fuerza del calor estivo,
585
y como flor tardía,
al dueño del jardín causa alegría;
Lira
  así, Benjamín mío,
naciste tú para aliviar mis daños,
como flor en estío,
590
en el septiembre estéril de mis años,
causándome alegría,
y más al tiempo que el jardín perdía.
Lira
  Vente, mi bien, conmigo,
que en las orillas de esta fuente quiero
595
hablar solo contigo.

BENJAMÍN
Si soy el fruto de tu amor postrero,
más cerca en la memoria
tendrás de tu Raquel la dulce historia.

(Vanse y salen el REY FARAÓN, ASIRIS, copero, y dos sabios, ELIO y ISACIO.)

FARAÓN
Romance (tirada)
  Si esto no me declaráis,
600
¿a dónde está vuestra ciencia?

ELIO
Señor, no alcanzo a saber
causas que son tan secretas.
Las diferencias de sueños
tienen varias diferencias,
605
de que nace confusión
en los que las interpretan.
Si es este sueño animal,
bien puede ser que proceda
de tu mismo pensamiento.

ISACIO
610
Algunas cosas revela
el cielo, invicto señor,
en el sueño al que las sueña.

FARAÓN
Ignorantes sois los dos.
¿Vosotros tenéis la escuela
615
egipcia? ¿Leéis el curso
de los cielos y planetas?
¡Qué Mercurios Trimegistos!

ASIRIS
¡Cielos, aquí se me acuerda
de aquel Josef que en la cárcel
620
me dijo cosas tan ciertas!
Dame tus pies y perdona
mi olvido.

FARAÓN
¿De qué manera?

ASIRIS
Porque te hubiera servido
si mi memoria no fuera
625
de hombre que sirve en palacio,
que de sí solo se acuerda.
Cuando mandaste prender
a mí y al que tenía cuenta
del pan, estaba en la cárcel,
630
por cierta injusta querella,
un mozo hebreo, y a quien
el Alcaide nos entrega,
porque en extremo le amaba:
tales sus virtudes eran.
635
Soñamos en una noche
los dos presos, cuando apenas
daba lugar el aurora
que se viesen las estrellas,
dos sueños que le contamos,
640
y fue de los dos tan cierta
la interpretación, señor,
que un átomo no discrepa.
Yo soñé que vi una vid
que tres sarmientos la cercan,
645
a quien luego flores y uvas
dieron adorno y belleza;
que yo tu copa tenía,
y exprimiéndolas en ella,
te daba a beber.

FARAÓN
Pues bien,
650
¿cómo ese sueño interpreta?

ASIRIS
«Tres sarmientos son tres días
(dijo con divina ciencia),
que el Rey, tardará en llamarte,
a quien darás en la mesa
655
la copa, como solías,
y entonces de mí te acuerdas,
y dile que de esta cárcel
saque mi humilde inocencia;
que estoy sin culpa.» A este tiempo,
660
viendo el que tu pan gobierna
la prudencia del mancebo,
le dijo de esta manera:
«tres canastillos soñé
que llevaba en la cabeza
665
llenos de harina y de pan,
y que las aves ligeras
a comer dellos bajaban.»
A quien respondió con pena:
«de aquí a tres días el Rey
670
te hará cortar la cabeza,
y te pondrá en una horca,
donde las aves que vuelan
vendrán a comer tus carnes.»
¡Tú sabes cuán verdaderas
675
fueron sus declaraciones!

FARAÓN
Tu ingratitud manifiestas;
parte por él, di al Alcaide
que yo lo mando.

ASIRIS
No creas
que fue olvidarme sin causa.

(Vase.)

FARAÓN
680
Fiera ingratitud, que ciegas
los ojos, porque la luz
al beneficio no vean.
No ha producido animal
más venenoso la tierra,
685
aunque entre el fiero Fitón,
o la serpiente Lernea.
Los palacios de los reyes,
a quien una vez los entra,
son como río de olvido.
690
Pocas veces aprovecha
el ruego del miserable,
el papel, la diligencia:
solo de su aumento trata,
solo su provecho intenta.

(Sale JOSEF, roto, ASIRIS y guarda.)

ASIRIS
695
Llega; que te aguarda el Rey.

JOSEF
A tus pies invictos llega
desde la cárcel, señor,
Josef, de nación hebrea,
porque no pudiera hallar
700
la gloria de tantas penas,
menos que tus pies.

FARAÓN
Levanta.
¡Qué hermosa y grave presencia!
Josef, Asiris me ha dicho
que eres varón que penetras
705
los futuros contingentes
con aprobada experiencia.
Un sueño pena me ha dado:
estos sabios que profesan
serlo en Egipto, a quien hoy
710
llaman madre de las ciencias,
no lo entienden ni declaran.

JOSEF
Pues Dios hará que lo entiendas.

FARAÓN
Soñé que estaba a la orilla
de un río, en cuya ribera
715
vía siete gruesas vacas
paciendo la verde hierba.
Luego otras siete tan flacas,
que devorándose aquellas,
apenas señal dejaban,
720
y me despertó su pena.
Mas volviéndome a dormir,
vi siete manadas bellas
de espigas, y que otras siete,
débiles, negras y secas,
725
las primeras consumían.

JOSEF
Oye, señor, porque sepas
lo que Dios a Faraón
por este sueño revela.
Octava real
  Las siete vacas y las siete espigas
730
fértiles, son siete años abundantes;
las macilentas, flacas y enemigas,
siete contrarios a los años de antes.
Por duplicarse quiere Dios que sigas
la luz de la verdad y te adelantes
735
al remedio, juzgando el ser tan firme,
en que el segundo sueño lo confirme.
Octava real
  Nombra un sabio varón que en tus regiones
recoja el trigo en abundantes años;
que si en ciertos depósitos lo pones,
740
darás remedio a los futuros daños;
la providencia de ínclitos varones
nos ha dejado ejemplos, desengaños;
si los años estériles previenes,
seguro el tiempo de tu imperio tienes.

FARAÓN
Romance (tirada)
745
  ¿A dónde podré yo hallar
hombre, Josef, de tu ingenio,
si Dios habla por tu boca,
si Dios te inspira y si tengo
una sibila en tus labios,
750
y en tu raro entendimiento,
con más soberano Apolo,
un oráculo del cielo?
Tú serás aquel varón,
aquel prudente, aquel cuerdo,
755
aquel presidente sabio,
aquel consejero recto,
que prevenga en la abundancia
lo que en la desdicha espero
de tanta esterilidad.
760
Traed una ropa luego:
vestilde, adornalde, sea
Josef desde hoy el gobierno
de Egipto: traed mi carro,
aquel rico en que me muestro
765
a la ciudad aquel día
de mi feliz nacimiento.
Salga triunfando Josef:
humíllese todo el pueblo
a mi segunda persona,
770
y aunque su nombre es tan bueno,
y de sus padres y patria,
salvador del mundo quiero
que se llame desde hoy:
muestra, Salvador, el dedo
775
del corazón, en que pongo
el anillo de mi sello.

JOSEF
Señor, tu hechura levantas
como la luz, que encendiendo
las demás, siempre se queda
780
con la que tuvo primero.
Aquí tienes a tu esclavo.

FARAÓN
¿Qué os parece? ¿No es bien hecho
el haber constituido
a Salvador de mi reino
785
por mi segunda persona?

ASIRIS
Todos, señor, le queremos
besar los pies.

ELIO
Digno ha sido
Josef de tan alto imperio.

ISACIO
Sembrad laureles y flores:
790
cubrid, esmaltad el suelo;
que pasa dichoso Egipto,
el Salvador y Rey nuestro.
(Cantan dentro.)
cubrid, esmaltad el suelo,
que pasa dichoso Egipto,
795
el Salvador y Rey nuestro.
Sembrad laureles y flores
(Mientras cantan va JOSEF alrededor del tablado, y el REY a su lado, y dan vueltas.)
divino Señor del cielo,
que de la envidia y la cárcel
me sacáis a Rey de un reino.

JOSEF
800
Vos solo sois Salvador,

(Tocan la música o chirimías, y éntranse con mucho aplauso, con que se da fin a la primera jornada.)

Jornada II

Salen BATO y LIDA, pastores, asidos de una cinta.

LIDA
Redondilla
  Suelta, necio.

BATO
Extraña estás
en hacerme tal desprecio.

LIDA
¿Desprecio es llamarte necio?

BATO
¿Puede el desprecio ser más?
Redondilla
805
  ¿Sabes tú que haya formado
naturaleza animal
tan fiero?

LIDA
Siendo mi igual,
tú mismo te has retratado.

BATO
Redondilla
  Antes los cielos quisieran
810
sabio elefante, león
fuerte, espantoso dragón,
y su fiereza me dieran;
Redondilla
  cuántas cosas ¡ay! querría,
y no ser necio.

LIDA
Pues yo
815
pienso que lo eres.

BATO
Yo no.

LIDA
¿Pues qué necedad más fría
Redondilla
  que amar a quien te aborrece?

BATO
Antes discreción se llama,
pues amar a quien nos ama,
820
justicia y razón parece.

LIDA
Redondilla
  ¿Quién ama obedece?

BATO
Sí;
que el amor es obediencia.

LIDA
Pues vete de aquí.

BATO
Paciencia;
digo que me voy de aquí;
Redondilla
825
  detrás de estos chopos quiero
esconderme.

(Escóndese, y sale BENJAMÍN como antes.)

BENJAMÍN
Aunque más huyas,
seguiré a las alas tuyas,
tú las del viento ligero.

LIDA
Redondilla
  Vente, hermoso Benjamín.

BENJAMÍN
830
Voy tras una corza herida.

LIDA
Si aquí la tienes tendida
por el clavel y el jazmín,
Redondilla
  armas de esa gran belleza;
no sigas al viento vano;
835
dame, Benjamín, la mano
que formó Naturaleza
Redondilla
  de nieve, para templar
el fuego de tu hermosura.

BENJAMÍN
Así Dios te dé ventura,
840
Lida, que me des lugar.
Redondilla
  No se me lance en el río
o en parte que no le alcance.

(Ásele.)

LIDA
Aquí tienes mayor lance
en un alma, ingrato mío.

BENJAMÍN
Redondilla
845
  Suéltame: no seas pesada;
que yo no entiendo de amor.

LIDA
Pues hazme solo un favor,
ya que estoy desengañada.

BENJAMÍN
Redondilla
  Di presto.

LIDA
Que de esos ricos
850
cabellos, cortar me dejes
unas hebras.

BENJAMÍN
No te quejes,
Lida, de que tema hechizos;
Redondilla
  deja de ser importuna;
quédate, Lida, con Dios.

(Vase.)

LIDA
855
Muerta quedo.

(Sale BATO.)

BATO
Y aun los dos
con una misma fortuna.
Redondilla
  Basta, que está descubierta,
Lida ingrata, la razón
de tu olvido.

LIDA
¡Qué traición!
860
¿Lo escuchabas? Ya soy muerta.

BATO
Redondilla
  Yo se lo diré al señor.

LIDA
¡Bato! ¡Bato!...

BATO
No hay que hablar:
o amarme, o voy a parlar,
Lida, tu hechizo o tu amor.

LIDA
Redondilla
865
  Yo te amaré.

BATO
Corta en mí
los cabellos que querías
en Benjamín, si lo hacías
por favor.

LIDA
Harélo así.

BATO
Redondilla
  Corta, aunque lo mismo fuera
870
en casa a cualquier lechón.

LIDA
Señor viene; otra ocasión
tendremos.

BATO
Allá me espera.

(Vanse.)
(Salen JACOB, RUBÉN, ISACAR y SIMEÓN.)

JACOB
Redondilla
  Estéril tiempo y cruel;
ya mi familia perece.

RUBÉN
875
Triste vida el campo ofrece;
cosa no se mira en él
Redondilla
  que con señal de alegría
la dé a las hojas.

ISACAR
El cielo,
como ofendido del suelo,
880
no sustenta lo que cría.
Redondilla
  Ya no halla hierba el ganado,
y parece que se atreve
a competir con la nieve
del monte el desierto prado.

JACOB
Redondilla
885
  ¡Lástima es ver, hijos míos,
que estén tales sus despojos,
que si no es en nuestros ojos,
apenas se miran ríos!
Redondilla
  Ya entre tanto desconsuelo
890
de la sequedad que encierra,
abre mil bocas la tierra
para lamentarse al cielo.
Redondilla
  Bala el ganado perdido:
suena en las peñas el eco,
895
y vuelve del campo seco
triste el pajarillo al nido.
Redondilla
  Y entre tanta confusión,
me han dado nuevas que Egipto
está todo su distrito
900
fértil en esta ocasión.
Redondilla
  Partid, hijos, a comprar
trigo; partid, aunque sienta
vuestra ausencia, que a la cuenta
allá debe de sobrar,
Redondilla
905
  pues acá nos traen señales
los ríos que de allá vienen.

RUBÉN
Siempre tus trabajos tienen,
buen Jacob, descansos tales;
Redondilla
  pero no es posible menos,
910
viendo los cielos airados,
los elementos turbados,
y de mil portentos llenos.
Redondilla
  No te osábamos decir
este remedio, señor,
915
por no llegar al dolor,
causa de vernos partir;
Redondilla
  mas pues ya de ti ha nacido,
¿cómo quieres que se intente,
padre piadoso y prudente?

JACOB
920
En partir ya no hay partido;
Romance (tirada)
  y habiendo de ser así,
oíd, hijos de Jacob:
doce partes hice el alma;
ya, sin Josef, once sois.
925
Vayan los hijos de Lía,
Rubén, Leví, Simeón;
vaya el valeroso Judas,
Isacar y Zabulón;
Dan y Neptalín, de Vala,
930
la que a mi Raquel sirvió;
los de Zelfa, Gad y Asser,
Zelfa que Lía me dio.
Solo Benjamín me quede,
pues que ya no me quedó
935
de mi adorada Raquel
otra memoria de amor.
Este ha sido mi consuelo
después que Josef faltó;
el aliento a la esperanza
940
que mis años sustentó.
Con esto, partid, mis hijos,
y deos Dios la bendición
que Abraham, mi abuelo, Isaac,
mi padre, les prometió.
945
Partid con ella, hijos míos,
porque si de Dios la voz
mi sucesión asegura,
la misma verdad es Dios.

(Vase.)

NEPTALÍN
Redondilla
  Tierno parte.

ISACAR
Es padre al fin.

RUBÉN
950
Alto; a partir, Isacar.

ISACAR
Pues vaya Bato a llamar
a los demás, Neptalín.

(Vanse.)
(Entren NICELA y DELFA.)

DELFA
Redondilla
  Por aquí dicen que pasa
el Virrey.

NICELA
No sé si vea
955
un ángel que me recrea,
o un demonio que me abrasa.

DELFA
Redondilla
  ¿Tanto le amaste?

NICELA
Es de forma
mi amorosa fantasía,
que es como el primero día,
960
alma que mi cuerno informa.
Redondilla
  Ayuda a mi pena el ver
que un esclavo que fue mío
llegue a tanto señorío,
a tal grandeza y poder.
Redondilla
965
  Y viendo que se ha casado
Josef, y que hijos tiene,
mi amor a ser furia viene
en envidia trasformado.
Redondilla
  Dos le han nacido, ¡ay de mí!
970
Efraín y Manasés.

DELFA
¡Que tanto tiempo después
haya esa memoria en ti!

NICELA
Redondilla
  Y aun con más pena me veo,
porque sin la ejecución
975
tiene amor obstinación
para dar vida al deseo.

DELFA
Redondilla
  Él llega. Apártate aquí.

NICELA
¡Ay, mi esclavo! ¡Quién creyera
que en tal grandeza le viera
980
para más envidia en mí!

(Suena música. Sale JOSEF en un carro triunfal, sentado. ASIRIS y PUTIFAR a los lados, a pie. Criados delante, echando flores y ramos por el suelo.)

JOSEF
Octava real
  Hoy cumple el sol seis círculos que ha dado,
amigos, por los altos paralelos,
que así triunfé del suelo levantado
por voluntad de los piadosos cielos;
985
que aunque puedo decir que me ha criado
de nuevo el Rey, cuyos dorados velos
me ha dado como el sol los da a la luna,
no nace dél mi próspera fortuna.
Octava real
  Por Dios se mueve cuanto el mundo tiene,
990
por hado vuestros sabios hoy declaran;
dél procede la vida, el honor viene;
todas las cosas en su centro paran.
Dios cría, Dios sustenta, Dios mantiene
sus fuertes muros, al humilde ampara;
995
Dios hace reyes, que las buenas leyes
tienen principio en Dios y no en los reyes.

PUTIFAR
Octava real
  Gran Salvador del mundo, justo nombre
que te dio Faraón, por ti se mira
libre la tierra; tú el primero hombre;
1000
que donde tú no estás, cautivo expira
el mundo. Egipto, Salvador te nombre,
por ti vive, por ti también respira
de la opresión estéril, pues pudiera
volver sin ti la confusión primera.

JOSEF
Octava real
1005
  En llegando a palacio, dad audiencia
a cuantos, por humildes y afligidos,
les faltare favor, con advertencia
que por pobres serán más presto oídos.
Los frutos, del linaje humano herencia,
1010
queden con igualdad distribuidos,
dando sustento a todos igualmente.

PUTIFAR
El cielo, Salvador, tu vida aumente.

(Dé vuelta el carro con música, y entre con el acompañamiento que salió. Quedan NICELA y DELFA.)

DELFA
Redondilla
  ¿Qué dices?

NICELA
Estoy suspensa
de mirar grandeza tanta.

DELFA
1015
Lo que el mismo Dios levanta
tiene en su brazo defensa.
Redondilla
  No haya miedo que derribe
tan justa privanza envidia.

NICELA
Mucho en velle me fastidia
1020
que así mande y así prive.

(Sale PUTIFAR.)

PUTIFAR
Redondilla
  Nicela, ¿tú aquí?

NICELA
¡Señor!

PUTIFAR
¿Tú de palacio en la puerta?

NICELA
Aquí he llegado encubierta
entre el popular rumor,
Redondilla
1025
  con ánimo de mirar
nuestro esclavo.

PUTIFAR
No hablas bien,
pues fuera del Rey, también
Salvador le has de llamar.

NICELA
Redondilla
  ¿Yo Salvador?

PUTIFAR
¿Pues quién es
1030
hoy por quien vives?

NICELA
No seas
lisonjero, donde veas
que no se sigue interés.

(Vase NICELA y sale JOSEF.)

JOSEF
Redondilla
  Dad licencia, general,
para que entre quien quisiere.

PUTIFAR
1035
(De rodillas.)
Tu vida el cielo prospere
a su mismo curso igual.

JOSEF
Redondilla
  Álzate; que bien me acuerdo
de que fuiste dueño mío.

PUTIFAR
Aparte.
(Ensalza tu señorío
1040
el verte prudente y cuerdo;
Redondilla
  que quien tiene en la memoria
la humildad en que se vio,
cuando Dios le levantó
venció la mayor victoria.)
Redondilla
1045
  No me puedo persuadir
que este estuviese culpado:
celos Nicela me ha dado
y agravios puedo decir.
Redondilla
  Sin duda estaba inocente,
1050
porque el hombre que es vicioso,
si llega a ser poderoso
ejecuta lo que siente.
Redondilla
  Y pues Josef no lo estuvo,
ella, sin duda, es culpada,
1055
y aquella capa arrojada
la que su golpe detuvo.
Redondilla
  Suyos fueron los antojos;
ella fue el toro cruel,
porque a no venirse a él,
1060
no se la echara a los ojos.

(Siéntase JOSEF, y salen RUBÉN, NEPTALÍN, ISACAR, SIMEÓN y BATO.)

SIMEÓN
Romance (tirada)
  ¿Si es aquel el Salvador?

NEPTALÍN
Aquí dicen que está.

SIMEÓN
Llega.

NEPTALÍN
¿No hay más de llegar así?

RUBÉN
¿Cómo le haré reverencias?

BATO
1065
Con ser yo rústico, sé
que las rodillas en tierra
le habéis de adorar. Llegad.

(De rodillas todos.)

RUBÉN
A los pies de tu grandeza
tenéis, Salvador de Egipto,
1070
una pobre gente hebrea,
que viene a comprar el trigo
que reservó tu prudencia
para los presentes años,
según por allá nos cuentan.
1075
Manda, señor, que nos den
lo que a tu piedad parezca,
que en este tiempo socorra
necesidad tan estrecha.

JOSEF
¡Cielos! ¿Qué es esto que miro?
1080
¡Cielos! ¿Quién habrá que entienda
vuestros secretos? ¡Oh suma,
oh grande piedad suprema!
¿No son estos mis hermanos?

RUBÉN
¿De qué se admira? ¿Qué piensa?

ISACAR
1085
La color se le ha mudado.

NEPTALÍN
En los hombres que gobiernan
hay este divertimiento,
como en los hombres de letras.

JOSEF
(Grave.)
Hombres, ¿de dónde venís?

BATO
1090
Hombres dijo: malas señas.

JOSEF
(Más alterado.)
¿De dónde vinisteis, hombres?

BATO
Responded de Adán y Eva.

RUBÉN
De la tierra de Canaán
hemos venido a esta tierra
1095
a comprar trigo, señor.

JOSEF
(Colérico.)
Mentira bien clara es esta.

BATO
¿No lo dije yo?

JOSEF
Vosotros
sois espías, cosa es cierta,
y vuestro hábito lo dice.

RUBÉN
1100
¡Espías, señor! No creas
que ese traidor pensamiento
en nuestra nobleza quepa.
Doce hermanos somos todos
de un padre, aunque de diversas
1105
madres: los once vivimos,
murió el penúltimo, y queda
el último con el viejo,
que del muerto lo consuela.
Ésta es la verdad, señor.

JOSEF
1110
Uno falta.

BATO
¡Cómo muestra
airado el rostro!

JOSEF
Decid
de qué murió.

RUBÉN
Cierta fiera
en el valle de Mambré,
bajando a dar una fiesta
1115
agua al ganado, le dio
la muerte.

JOSEF
¡Y qué fiera, fiera!
¡Cómo se ve claramente
que son invenciones vuestras!
Espías sois que venís
1120
a ver que muros, qué puertas,
qué defensas Menfis tiene.

ISACAR
Señor, la verdad es esta.

JOSEF
(Levántase.)
¡Por vida del Rey, traidores,
que hasta que el hermano venga
1125
que decís que allá quedó,
y a vuestro padre consuela,
que no salgáis de una cárcel!
Vaya el que de todos sea
más diligente, por él,
1130
y los demás en cadena
y grillos queden.

RUBÉN
Señor...

JOSEF
No hay que hablar; la prueba
de que habéis dicho verdad,
a la vista se reserva
1135
del hermano que decís;
si él viene, será muy cierta:
si no, será mentirosa,
¡capitán!

PUTIFAR
¡Señor!

JOSEF
Encierra
estos hombres con prisiones
1140
en una cárcel.

RUBÉN
Es pena
de nuestro delito justa.

NEPTALÍN
Sí, que la pura inocencia
de nuestro hermano da voces.

RUBÉN
¿Ya no os dije que no era
1145
bien hecho entonces?

SIMEÓN
Agora
nos viene, sin merecella,
esta desdicha por él.

PUTIFAR
Caminad.

BATO
Quiero que adviertas,
capitán, que no soy yo
1150
de los que el Virrey condena.

PUTIFAR
¿Pues quién eres tú?

BATO
So quien
tiene cuenta con las bestias.

PUTIFAR
Pues tenla agora de ti.

BATO
¡Pobre Bato, quién creyera
1155
que vinistes a dejar
el pellejo en tierra ajena!

(Llévanlos.)

JOSEF
Lira
  Lágrimas que a los ojos
solicita piedad de amor nacida,
detened los enojos,
1160
o corred como fuente que oprimida
tuvo la dura presa,
pues no cesa el amor, y el rigor cesa.

(Salen FENICIA y LISENO.)

LISENO
Redondilla
  Él ha de morir, Fenicia.

FENICIA
No ha de morir: ten piedad.

JOSEF
1165
¿Qué es esto?

LISENO
A tu majestad
pido, gran señor, justicia.

FENICIA
Romance (tirada)
  Yo piedad, Salvador nuestro.

JOSEF
¿Eres su marido?

LISENO
Soy.

JOSEF
Habla.

LISENO
De Fenicia tuve
1170
dos hijos.

FENICIA
De entrambos son;
óyeme a mí.

JOSEF
Da lugar,
mujer, puesto que el dolor
del parto más te apresure,
a que comience el varón.

LISENO
1175
El mayor de mis dos hijos,
de envidia mató al menor;
está preso: yo que muera
quiero, y Fenicia que no.

FENICIA
Señor, si el uno está muerto,
1180
rigor es matar los dos.

JOSEF
Decís bien; mando que luego
le saquen de la prisión;
que Dios le dará castigo
de la sangre que vertió.

FENICIA
1185
Vivas mil años, amén,
soberano Salvador
de Egipto.

JOSEF
¡Qué justo ejemplo
de los hijos de Jacob!

(Vanse los dos. Sale PUTIFAR.)

PUTIFAR
Redondilla
  Ya están presos los hebreos.

JOSEF
1190
En estando los tres días,
dales libertad.

PUTIFAR
Sabrías
sus maliciosos deseos.

JOSEF
Redondilla
  Dellos tengo aviso ya;
cierto Josef me le dio,
1195
que allá en su patria nació
y agora en Egipto está.

PUTIFAR
Redondilla
  ¿Conócesle tú?

JOSEF
Muy bien.

PUTIFAR
Yo les daré libertad.

JOSEF
Antes que de la ciudad
1200
salgan, advierte también
Redondilla
  que prendas al uno dellos,
que se llama Simeón;
que importa que esté en prisión
en tanto que vuelven ellos,
Redondilla
1205
  que han de traer otro hermano;
dales trigo, y el dinero
pon en los sacos primero,
disimulando la mano.
Redondilla
  ¿Hasme entendido?

PUTIFAR
Muy bien.

JOSEF
1210
Capitán, tu pecho alabo;
que a quien te sirvió de esclavo
le sabes servir tan bien.

(Vanse y salen LIDA y BENJAMÍN.)

LIDA
Décima
  Mientras con más aspereza
me tratas, mas crece amor;
1215
que suele ser el rigor
aumento de la belleza.
Formó la naturaleza
montes, hombres, fieras, pechos,
pues de sus manos los hechos
1220
no ablandan pechos iguales,
viendo que en tiernos cristales
quedan sus jaspes deshechos.
Décima
  ¡Ay, Benjamín! que dijera
con más causa ¡ay Serafín!,
1225
pues quien ha de ser mi fin,
por su hermosura lo fuera:
si en la hermosa primavera
de tus verdes años flor,
no quieres bien, ¿qué rigor
1230
anima tu pecho helado,
pues no ves en monte o prado
cosa que no tenga amor?
Décima
  Aman las fieras crueles
que carecen de las almas:
1235
aman las palmas las palmas,
los laureles los laureles;
los pajarillos que sueles
oír con dulces canciones
cantan sus tiernas pasiones;
1240
aman las fuentes los ríos:
solo tú a los males míos,
áspid, sentimiento pones.

BENJAMÍN
Décima
  Si yo supiera querer,
tuviera mi pensamiento
1245
ligado a tu entendimiento:
no te supiera ofender.
La hermosura de tu ser
naturalmente me obliga,
mas no sé cómo te diga
1250
que no entiendo qué es amor,
si ave, fiera, planta o flor
en su triunfo enlaza y liga.
Décima
  Amor es inclinación
que se causa y no se entiende,
1255
fuego que en el alma enciende
el aire del corazón;
sus dos alas, Lida, son
una agrado, otra deseo;
si en servirte no me empleo,
1260
es porque el alma no inspiran;
que lo que los ojos miran,
en los del alma no veo.

LIDA
Décima
  Si tienes entendimiento,
¿cómo no ves que el rigor
1265
pone en las fuerzas de amor
porfía y atrevimiento?
Si nace de encogimiento
de tu tibio corazón,
mis brazos de fuego son.

(Quiere abrazalle.)

BENJAMÍN
1270
Desvía, necia.

LIDA
No quiero.

BENJAMÍN
Jacob viene.

LIDA
Ya no espero
ablandar tu corazón.

(Sale JACOB.)

JACOB
Lira
  Mal sufre amor la ausencia:
tormento sin igual recibe el alma;
1275
faltando la paciencia,
los sentidos oprime ociosa en calma,
pues día y noche asiste
el pensamiento a una memoria triste.
Lira
  Con justa causa temo:
1280
ningún consuelo, amor, me satisface;
siempre amé con extremo:
de la causa de amor el temor nace,
que es su mayor efeto.

BENJAMÍN
Padre y señor...

JACOB
¡Oh, Benjamín discreto!
Lira
1285
  Parece que entendías
la falta de consuelo en mis entrañas.

BENJAMÍN
Señor, las tiernas mías
mueve tu pecho y mueve las montañas
desta tierra, que llora
1290
contigo al irse el sol y al ver la aurora.
Lira
  Ya vendrán mis hermanos:
no aumentes tus trabajos con temores.

JACOB
En mí no fueron vanos:
en teniéndolos yo, vienen mayores;
1295
que por otro camino
no se cede mayor del que imagino.

BENJAMÍN
Lira
  Mayor valor tenías
cuando en Aran guardabas el ganado,
tantas noches y días,
1300
por mi querida madre desvelado,
por tu Raquel hermosa,
la mujer más amada y más dichosa.

JACOB
Lira
(Alégrase.)
  No sé cómo te diga
lo que pasé, contento de mis daños;
1305
así la causa obliga
el verde abril de mis floridos años,
y en los primeros siete,
en tanto que Labán me la promete,
Lira
  fui muy gallardo mozo:
1310
vestíme bien los días que venía
con amoroso gozo
a ver tu madre, y ella me decía,
después que fue mi esposa,
que de verme galán se vio celosa.
Lira
1315
  Pues si delante della
luchábamos tal vez, el más robusto,
mirando a Raquel bella,
encendido de honor, el lazo justo
desasido en un vuelo,
1320
confesaba mi amor midiendo el suelo.
Lira
  Los lobos me temían,
los más fieros leones me temblaban;
los pastores decían
que la ventaja en toda acción me daban.

LIDA
1325
¡Qué bien que le engañaste!

BENJAMÍN
Como mujer, en fin, me aconsejaste.

(Entre BATO.)

BATO
Romance (tirada)
  Para ganar las albricias
presumí de adelantarme,
si fueran buenas las nuevas.

JACOB
1330
¡Bato!

BATO
¡Señor!...

JACOB
No me hables,
que ya sé que a mis trabajos
alguna desdicha añades.
¿Vienen mis hijos?

BATO
Ya vienen.

JACOB
¿Todos?

BATO
Ya tienes delante
1335
los mayores dellos; puedes
mejor saber cosas tales.

(Salen RUBÉN, ISACAR y NEPTALÍN, tristes.)

RUBÉN
Guarden tu vida los cielos.

ISACAR
Los cielos tu vida guarden.

NEPTALÍN
Danos a todos los pies.

JACOB
1340
En los turbados semblantes
conozco que no venís
contentos.

RUBÉN
Llegamos, padre,
a la gran Menfis de Egipto,
famosa entre las ciudades
1345
del mundo, y vecina al cielo,
con pirámides de jaspe.
Faraón tiene un Virrey,
hombre de notables partes,
que sustituye en su cetro,
1350
y a quien permite que llamen
Salvador, porque lo ha sido
en ocasión semejante
de todo el egipcio reino;
fuimos luego a visitarle,
1355
y adorando por la tierra
su persona hermosa y grave,
nos preguntó por la nuestra;
yo le dije que este valle:
con todas las demás cosas
1360
a su sospecha importantes.
Dijo que éramos espías,
y por más que porfiase
en que éramos gente noble
y doce hermanos de un padre,
1365
contándole allí los días,
once con Josef, que yace
muerto a manos de la fiera
que bañó su ropa en sangre,
y doce con Benjamín;
1370
no quiso crédito darme
mientras que no le trujese,
porque ser verdad probase,
a Benjamín, por quien queda
Simeón, padre, en la cárcel,
1375
pues que tres días nos tuvo
en sus cadenas con llaves.
Danos, padre, a Benjamín:
así los cielos te alarguen
tu vida, porque sin él
1380
volver a Egipto no trates.
Sin esto estamos confusos,
porque abriendo los costales
del trigo, habemos hallado,
sin que un dinero nos falte,
1385
dentro el mismo que le dimos;
que si fue yerro, es notable.

JACOB
¿Para qué queréis que viva,
si se aumentan por instantes
los trabajos de Jacob,
1390
ya con mi edad desiguales?
Sin hijos me habéis dejado;
mató a Josef, Dios lo sabe,
la fiera que me dijisteis:
Simeón queda en la cárcel,
1395
¿y a mi amado Benjamín
agora queréis quitarme?
Ya perdí a Josef: no quiero
que su retrato me falte,
si no queréis que deshechas
1400
en lágrimas miserables,
mis blancas canas, al centro
negro de la tierra bajen.

RUBÉN
No te aflijas desta suerte,
padre; ya es razón que basten
1405
tus lágrimas; no permitas
que, ciego, tu vida acaben.
Dame a Benjamín, señor,
porque si no es con llevarle,
de la cárcel a mi hermano
1410
no hay oro con que le saques.
Y si no te le volviere
sano y libre, que me mates
dos hijos te doy licencia;
mira que crece la hambre,
1415
y también que será fuerza
volver a hacer su rescate.

JACOB
¿Por qué dijiste que había
otro hijo, si nombralle
no fue porque le pidiese?

NEPTALÍN
1420
El cielo nos desampare,
nuestros ganados destruya,
nuestras labranzas abrase
si fue tal nuestra intención,
sino solamente darle
1425
respuesta en orden a todo.

JACOB
Ahora bien, hijos, llevalde,
si no es posible otra cosa.

BENJAMÍN
No llores: mira que haces
agravio a valor que pudo
1430
vencer en la lucha un ángel.
Lo que Dios te ha prometido,
¿cómo es posible faltarte?
Faltará primero el mundo,
faltarán los cielos antes.
1435
Cara a cara viste a Dios:
¿Qué temes? ¿Quién será parte
a ofenderte, si has rendido
a aquel divino gigante?

JACOB
Si me consuelas así
1440
y así pretendes dejarme,
¿qué me dejas por consuelo?
Ahora bien, Benjamín, parte,
y parte a tu padre el alma.

BENJAMÍN
Yo espero estos brazos darte
1445
muy presto con más contento.

JACOB
¡Hijos, a todos alcance
mi bendición!

(Vase llorando.)

ISACAR
Id con él
en tanto que se dilate
esta jornada forzosa.

RUBÉN
1450
Luego que todos descansen
se intentará la partida.

(Vanse, y quedan BATO y LIDA.)

BATO
¡Detente!

LIDA
¡Qué disparate!

BATO
¿Pues a qué tigre se niegan
los brazos, aunque llegase
1455
del color que en la Etiopía
los adustos negros traen?

LIDA
¿Quién te ha dicho, Bato, a ti
que es obligación bastante
abrazarte sin quererte?

BATO
1460
No porque quieras abraces,
sino porque yo te quiero.

LIDA
Ahora bien, porque no llames
descortesía el no ser,
como otras mujeres, fácil,
1465
ve aquí un abrazo.

BATO
No seas,
Lida, así el cielo te guarde,
manca de la cortesía;
que aun es defecto entre amantes.
¿No has visto unos majaderos
1470
que no es posible que alcen
un dedo de la cabeza
el sombrero por delante?
¿Y otros que andan en rodeos
de las palabras iguales,
1475
y porque el otro esté en pie
ellos no quieren sentarse,
pues, fuera de ser muy necios,
negocian que los infamen
desenterrando sus vicios?

LIDA
1480
En fin, ¿quieres que te abrace
con dos brazos?

BATO
Si los tienes,
no se los quites a nadie.

LIDA
¿Para media voluntad
no quieres que un brazo baste?

BATO
1485
¿Luego entre mí y Benjamín
ya tu voluntad repartes?
Quiérete ya, ¿quién lo duda?
Pero yo pienso vengarme
con que no ha de volver más.

LIDA
1490
¿Qué dices?

BATO
Que no me abraces;
que voluntad con dos medias
algún necio se la calce.

(Éntrase cada uno por su parte.)

Jornada III

Salen JOSEF y PUTIFAR.

JOSEF
Redondilla
  Qué, ¿han venido los hebreos
de la tierra de Canaán?

PUTIFAR
1495
De besar tus pies están
con mil ardientes deseos.

JOSEF
Redondilla
  ¿Viene con ellos también
el más pequeño?

PUTIFAR
Con ellos
viene, y aunque algunos dellos
1500
gallardos parecen bien,
Redondilla
  no igualan a Benjamín,
que así dicen que se nombra,
porque son de su sol sombra.

JOSEF
Qué, ¿vino el muchacho al fin?

PUTIFAR
Redondilla
1505
  Parece que te alegraste.

JOSEF
Presto sabrás la ocasión.

PUTIFAR
No sabiendo la intención
con que a los once llamaste,
Redondilla
  pensaron que era el dinero
1510
que en los costales hallaron:
de nuevo me lo entregaron:
respondo que no lo quiero,
Redondilla
  y que a comer los convidas;
de que están fuera de sí.

JOSEF
1515
Llámalos.

PUTIFAR
Ya están aquí.

JOSEF
¿Qué puede haber que le pidas,
Redondilla
  Josef, al piadoso cielo?
Subo en aquesta ocasión
al trono de Faraón;
1520
mas no con soberbio celo,
Redondilla
  sino solo por cumplir
del gran Dios la voluntad,
porque bajó mi humildad
cuanto ella quiere subir.

(Haya dosel y sillas, con gradas: siéntese, y salen los hermanos. De rodillas.)

ISACAR
Octava real
1525
  Adorando la tierra humildemente
de tu trono real, cuyos trofeos
envidiando laureles, a tu frente
coronan resplandores Idumeos,
están ¡oh generoso presidente
1530
del valle de Mambré! los diez hebreos,
para que seas tú mismo testigo
de la verdad que se trató contigo.
Octava real
  ¡Oh! Si vieras, señor, el sentimiento
de su padre Jacob, por que no hallaras
1535
con humana terneza rendimiento,
aunque al valor decrépito igualaras
si has visto la verdad, si el pensamiento,
y que dejamos nuestras prendas caras
en prenda del garzón que prometimos,
1540
el preso y dulce hermano te pedimos.

JOSEF
Décima
  ¿Tendrá aquí mi corazón
fuerzas para estarse en pie,
o al desmayo le daré
de mi sangre y mi afición?
1545
¡Ojos, tened compasión
de las entrañas deshechas!
Las lágrimas os dan hechas:
llorad, que ningún nacido
el alma le han oprimido
1550
causas de amor tan estrechas.
Décima
  Pero no haya más enojos,
porque es tan bello el rapaz,
que hasta a ponerse en paz
el corazón y los ojos,
1555
que imagen de los despojos
por que tanto nombre dan
a Raquel, mirando están;
si era así mi hermosa madre,
¿qué me espanto que mi padre
1560
sirviese tanto a Labán?
Redondilla
  Quiero bajar.

(Baja del trono.)

BATO
Mucho advierte,
Benjamín, el Rey en ti.

BENJAMÍN
Bato, después que le vi,
turbado estoy.

BATO
¿De qué suerte?

BENJAMÍN
Redondilla
1565
  No te lo sabré decir;
pero sé que el corazón
con una cierta pasión
me ha comenzado a rendir.

JOSEF
Redondilla
  ¡Hebreos!

RUBÉN
¡Señor!

JOSEF
¿Está
1570
bueno vuestro padre?

RUBÉN
Queda
bueno, si es que vivir pueda
faltándole el alma ya.

JOSEF
Redondilla
  ¿Es aqueste aquel hermano
que me dijisteis?

RUBÉN
¡Él es!

JOSEF
1575
¡Llegalde!

BENJAMÍN
(De rodillas.)
Dame tus pies
y a besar tu heroica mano.

JOSEF
Redondilla
  Los brazos es más razón.

BENJAMÍN
No soy digno de tus brazos.

JOSEF
(Aparte.)
¡Ay Dios, con qué estrechos lazos
1580
me oprimes el corazón!
Redondilla
  Las lágrimas resistir,
¿qué piedad lo puede hacer?
Yo las quiero detener,
y ellas mueren por salir;
Redondilla
1585
  yo me pierdo si está aquí.
¡Capitán!

PUTIFAR
¡Señor!

JOSEF
¿Está
puesta la mesa; que ya
será tiempo?

PUTIFAR
¡Señor, sí!

JOSEF
Redondilla
  Diles que entren.

PUTIFAR
Entrad todos
1590
adonde habéis de comer.

RUBÉN
Gran merced nos quiere hacer.

NEPTALÍN
En sus amorosos modos
Redondilla
  se advierte su voluntad.

BENJAMÍN
Vamos, Bato.

BATO
Benjamín,
1595
temeroso voy del fin;
tiemblo a toda Majestad.
Redondilla
  Un ajoqueso en mi choza
tengo por cosa más sabia
que cuantos fénix de Arabia
1600
el Rey poderoso goza.

BENJAMÍN
Redondilla
  Tu necio gusto condeno.

BATO
Yo no, porque no se sabe
que hayan dado a humilde o grave,
en ajo a nadie veneno.

(Vanse.)

JOSEF
Redondilla
1605
  Oye, capitán.

PUTIFAR
¡Señor!

JOSEF
Luego que hayan comido
los despachas.

PUTIFAR
¿Qué has tenido?

JOSEF
Piedad, capitán, y amor.
Redondilla
  Enternézcome de ver
1610
gente de mi tierra; en fin,
¿no era bello Benjamín?

PUTIFAR
Un rey merecía ser.

JOSEF
Redondilla
  Óyeme.

PUTIFAR
¿Qué es lo que mandas,
que no te entiendo, señor?
1615
Que para piedad y amor
con muchos cuidados andas.

JOSEF
Redondilla
  En los costales del trigo
pon a todos su dinero
sin que lo entiendan; que quiero
1620
mostrarme a mi patria amigo,
Redondilla
  y en el del menor hermano
pon mi copa más preciosa.

PUTIFAR
¿Quieres, señor, otra cosa?
Que esto no se intenta en vano.

JOSEF
Redondilla
1625
  De secreto te diré
cómo has de salir tras ellos,
y por ladrones prendellos.

PUTIFAR
Lo que ordenares haré,
Redondilla
  que no será sin misterio.

JOSEF
1630
Voyme a comer.

PUTIFAR
Pues, señor,
¿cómo das pena y favor?
¿Cómo honor y vituperio?

JOSEF
Redondilla
  Tú lo entenderás después.

(Vase.)

PUTIFAR
Confuso en extremo estoy,
1635
porque a entender no me doy
que esto sin misterio es.

(Vase y entran todos los hermanos.)

RUBÉN
Romance (tirada)
  ¡Notable benignidad
la del Salvador famoso!

SIMEÓN
En buena prisión me puso.

ISACAR
1640
Y no lo sentimos poco.

RUBÉN
De mi buen padre Jacob
sentí la pena.

NEPTALÍN
Lloroso
quedó el viejo por tu ausencia;
pero más cuando propongo
1645
el llevar a Benjamín,
última luz de sus ojos.

BATO
Gracias a Dios de Israel,
que os verá juntos a todos,
llenos del trigo que espera.

RUBÉN
1650
En contándole nosotros
lo que el Salvador ha hecho,
bajando del alto trono
de su grandeza, a comer
con diez labradores toscos,
1655
se le ha de aumentar la vida.

ISACAR
El es hombre generoso,
y el prender a Simeón
por sospecha, fue forzoso
del oficio de Virrey,
1660
que no es el gobierno solo,
sino el prevenir el daño,
digno de aquel cargo honroso.

RUBÉN
¡Qué gran convite nos hizo!

BATO
Allá me dio el mayordomo
1665
también de comer a mí;
¡pardiez, que rodaban pollos!
¿No habéis visto unos monazos
que guardan a un lado y otro
las nueces y las castañas
1670
al tiempo más espacioso?
Pues al famoso convite
fui con los carrillos monos,
y para el camino, lleno,
que al fin es largo y angosto.

RUBÉN
1675
Dente de comer a ti:
irás del Negro al Mar Rojo.

BATO
¿Qué quieres? Todo el placer
del mundo dicen que es solo
comer más o comer menos;
1680
los ricos lo comen todo,
los pobres todo lo ayunan.

BENJAMÍN
¿Qué gente es esta?

ISACAR
El adorno
dice que es gente del Rey.

RUBÉN
Si nos buscan...

BATO
¿Por qué? ¿Cómo?

(Salen PUTIFAR y SOLDADOS.)

PUTIFAR
1685
Tened el paso, traidores;
ataja, Eraclio, a los otros;
aguardad, fieros hebreos.

RUBÉN
¿A nosotros?

PUTIFAR
A vosotros,
pues como infames, habiendo
1690
de un Príncipe tan piadoso
con extraños, recibido
el beneficio notorio,
al Rey mi señor, y a Mentis,
humillando el regio solio
1695
a vuestra ruda humildad,
y comiendo igual con todos,
su copa le habéis hurtado.

RUBÉN
¿Cómo su copa nosotros?
¿Qué dices?

PUTIFAR
Que le ha faltado
1700
al repostero.

RUBÉN
¿Qué abono
de nuestra lealtad queréis
para templar tanto enojo,
mayor que el haberos vuelto
el dinero que nosotros
1705
volvimos a nuestra tierra
en los costales?

PUTIFAR
Volviólo
vuestro engaño, porque estaba
del castigo temeroso.
Desatad esos costales.

RUBÉN
1710
Si en alguno, a decir torno,
hallares oro ni plata,
cuyo fuere, muera.

PUTIFAR
Todos
los desatad uno a uno.

BATO
El de Benjamín descojo,
1715
que es el que me toca a mí.

RUBÉN
Que muera es castigo corto;
todos seremos esclavos
de tu Príncipe dichoso.

SOLDADOS
Aquí está la copa.

RUBÉN
¿Aquí?

SOLDADOS
1720
El menor la puso en cobro.

RUBÉN
¡Tú, Benjamín!

BENJAMÍN
¿Qué me miras?
Todo el cielo poderoso
me destruya si la he visto;
ni yo perdiera el decoro
1725
a la sangre de Abraham
por cuantos vasos preciosos
desde el principio del mundo
dio la codicia al tesoro.

PUTIFAR
¡Ah, villanos! ¿Esto pasa?
1730
Prendeldos.

RUBÉN
Benjamín, rompo
mis vestidos y mi pecho.

PUTIFAR
Ladrones sois, ya os conozco;
vayan al Virrey.

NEPTALÍN
¡Ah, cielos!

BENJAMÍN
Hermanos, no he sido estorbo
1735
de vuestro viaje yo;
que este es falso testimonio.

RUBÉN
Sabemos que eres un ángel.

PUTIFAR
Caminad.

BENJAMÍN
¡Cielos piadosos,
descubrid la verdad!

RUBÉN
Creo
1740
que Dios nos dará socorro.

BATO
¿A Egipto volvemos?

SOLDADOS
Sí.

BATO
¡Pobre Bato! Ya desdoblo
la panza para pagar
los pollos y los repollos.

(Vanse.)
(Salen FARAÓN y JOSEF.)

SIMEÓN
Octava real
1745
  Partiremos los dos este presente,
pues tiene de la paz la mejor parte.

JOSEF
Beso tus pies, señor.

SIMEÓN
Josef, detente.

JOSEF
Bien es que tu grandeza los aparte:
la tierra es a mi boca suficiente;
1750
donde los pones, invencible Marte,
temió Bazán tus armas.

SIMEÓN
No temiera
si el año de la guerra fértil fuera.
Octava real
  No toma bien las armas el soldado
por el estéril campo divertido;
1755
la falta del sustento siempre ha dado
victoria al fuerte, infamia al oprimido;
voy a partirle en tu virtud fiado,
que de mi reino redentor has sido:
desde hoy, Josef, a tu memoria debo
1760
dorada estatua en obelisco nuevo.

(Vase.)

JOSEF
Soneto
  ¡Cuánto debe Josef, Rey soberano,
desde mis padres, Abraham valiente,
Isaac piadoso, Jacob limpio siente,
Josef humilde, perseguido en vano!
1765
Trújome aquí tu poderosa mano:
así te agrada el ánimo inocente
donde permite que el remedio intente
del uno y otro fratricida hermano.
Tú con el brazo del poder piadoso
1770
me has levantado a la real esfera,
libre del homicida y envidioso;
que es bestia tan feroz la envidia fiera,
que es menester un Dios tan poderoso
para que un hombre en su rigor no muera.

(Salen PUTIFAR y SOLDADOS y los hermanos todos.)

PUTIFAR
Lira
1775
  Entrad presto, villanos, a la muerte,
que no al Virrey famoso.

(Todos de rodillas.)

RUBÉN
Salvador generoso,
aquí nos tiene tu piedad, advierte.

SIMEÓN
Y aquel también, señor, en cuya hacienda
1780
fue hallada ¡ay, cielos! tu dorada prenda.

JOSEF
Lira
  ¿Por qué habéis perpetrado tal delito,
ingratos a mi pecho
y al favor que os he hecho?
¿Desde Canaán venís a hurtar a Egipto?
1785
¿Este es el premio justo
de haceros honras y de daros gusto?

RUBÉN
Lira
  Señor, todos queremos, pues es justo,
quedar por tus esclavos;
eses imprima, y clavos,
1790
en todos nuestros rostros hierro adusto;
confiesen de tu nombre heroicas letras,
que la maldad de nuestro error penetras.

JOSEF
Lira
  No lo permita el cielo; solo sea
mi esclavo el atrevido
1795
que como veis ha sido
autor de culpa tan enorme y fea;
los demás podéis iros libremente
adonde vive vuestro padre ausente.

ISACAR
Verso suelto
  Virrey soberano
1800
deste ilustre reino,
Salvador en nombre
y en heroicos hechos:
Príncipe dichoso
que después del cielo,
1805
sobre blancas aras
mereces incienso:
cuyo nombre adoran
los Partos y Medos,
los Mesopotamios,
1810
los Sirios y Armenios:
nosotros venimos
de aquel valle hebreo
donde vio Abraham
a los tres mancebos
1815
divina figura
del divino Terno,
una esencia solo,
solo un Dios inmenso.
Venimos, señor,
1820
como digo, haciendo
memorias piadosas
de mejores tiempos;
porque allá a los montes
de hierba compuestos,
1825
pelaban los años
barbas y cabellos.
Ni una flor al prado,
ni un grano al barbecho,
abril producía
1830
ni bañaba el cielo.
Nuestro amado padre
nos dio tal consejo:
tú nos preguntaste
de nuestros sucesos,
1835
si teníamos padres,
hermanos o deudos.
Ya te respondimos
que padre, y muy viejo,
y un pequeño hermano,
1840
que era su consuelo.
Este niño, y otro
que ha mucho que es muerto,
eran de una madre
de Jacob espejo.
1845
La bella Raquel
se llamaba, y creo
que era su hermosura
en ella lo menos.
«Traelde, dijiste,
1850
que verle deseo,
y saber si en todo
sois falsos o ciertos.»
Yo te respondí:
«El traerle tengo
1855
por cosa imposible,
porque el viejo, luego
que el niño le quiten,
vivirá muriendo.»
Respondiste entonces:
1860
«Si yo no le veo,
no veréis mi rostro.»
Partimos con esto
y en Canaán hablamos
a Jacob, tu siervo,
1865
que en oyendo el caso
se quedó suspenso.
Dos hijos que tuve
de Raquel, hoy pierdo:
si este me lleváis,
1870
sin espejo quedo.
Pues mira, señor,
si agora volvemos
sin tu Benjamín,
alma de tu pecho,
1875
¿qué será de todos,
y un hermano muerto?
En prendas le daba
dos muchachos bellos;
mas yo, sobre mí,
1880
con gran juramento
tomé su peligro,
¿pues qué haré si vuelvo?
Ciento y ochenta años
cumple el santo viejo;
1885
las canas le bañan
el ilustre pecho.
Todos de rodillas,
lágrimas vertiendo,
su vida pedimos.

TODOS
1890
¡Señor!

JOSEF
Esto es hecho.
Décima
  Afuera, egipcios, salid:
dejad aquí los hebreos.

PUTIFAR
¿Qué es esto?

SOLDADOS
No sé.

(Vanse.)

JOSEF
Deseos,
¿qué aguardáis? Llanto, venid;
1895
salid, lágrimas; oíd:
yo soy Josef.

RUBÉN
¿Qué, señor?

JOSEF
Y que un piadoso dolor
me aprieta con fuerza tanta,
que entre el alma y la garganta
1900
se me atraviesa el amor.

ISACAR
Décima
  ¿Quién te podrá responder?

JOSEF
Yo soy aquel que vendistes:
llegaos a mí, no estéis tristes;
que ya me mata el placer.
1905
No os quedará que temer
si yo muero aqueste día,
pues pienso que ser podría
que si por mi fortaleza
no me mató la tristeza,
1910
me ha de matar la alegría.

BENJAMÍN
Décima
  El llanto, Josef querido,
te muestra el alma en los ojos.

JOSEF
¡Oh, qué me quitas de enojos!
¡Oh!, qué amor que me has debido!
1915
Estoy muy agradecido
que hayas, en fin, sustentado,
Benjamín, mi padre amado,
porque si por ti vivió,
su vida, la que nos dio,
1920
has en los tres conservado.
Décima
  Él se miraba en Raquel,
yo miro los dos en ti;
a ellos me parecí,
tú te pareces a él.
1925
Hoy resucita el clavel
a quien dio muerte Caín:
juntóse el espejo, en fin,
en que se miraba el viejo;
a tanta edad, grande espejo:
1930
júntate a mí, Benjamín.

(Abrázanse.)

BENJAMÍN
Décima
  Señor, todos mis hermanos
te hablan mudos, si en silencio
tan justo no diferencio
sus lenguas como sus manos.
1935
Tus favores soberanos
son causa, en fin, que han movido
mi lengua a ser atrevido,
y más dándome lugar
en tus brazos, por juntar
1940
el espejo dividido.
Décima
  Desde el punto en que te vi
no sé qué sentí en mi pecho,
que te amaba satisfecho
de ver tanta gracia en ti.
1945
Hablaba, y no la entendí
al alma, que la avisaba
que en ti la mitad estaba
del alma que en mí vivía;
y así la media entendía
1950
por qué la media faltaba.

JOSEF
Décima
  Correspondes justamente
a tu exterior, dulce hermano;
vosotros, mi padre anciano
consolad alegremente:
1955
partid, y el mayor le cuente
el estado de mi bien,
para que venga también
con vosotros a gozalle,
trocando de Arán el valle
1960
por el valle de Jesén.
Décima
  Daréos carros y vestidos,
plata y oro en cantidad,
muestras de la voluntad
con que seréis recibidos.
1965
Venid todos, que admitidos
del Rey, mi señor, seréis:
en Egipto viviréis,
donde seréis lo que soy;
que toda mi vida os doy
1970
porque a mi padre me deis.

RUBÉN
Redondilla
  Dulce hermano, que aun apenas
me atrevo a llamarte hermano,
aunque no fui el más tirano
de la sangre de tus venas;
Redondilla
1975
  por la que tienes, perdona
y muestra aquí tu piedad:
no castigues, Majestad,
delitos de tu persona.
Redondilla
  A nuestro padre diremos
1980
que venga a verte y vivir.

JOSEF
Para que podáis partir,
lugar a los brazos demos.
Redondilla
  Venid, besaréis la mano
al Rey.

BATO
Ya será razón
1985
¡oh generoso varón!
que des la tuya a un villano.

JOSEF
Redondilla
  ¿Eres Neptalín o quién?

BATO
Bato so, señor, Batico,
el que cuando fue más chico
1990
jugaba con él también.

JOSEF
Redondilla
  Mucho me alegro de verte.

BATO
En fin, ¿que no le comió
aquel lobo o fiera?

JOSEF
No;
que fue fingida mi muerte.

(Vanse los hermanos, hincándose de rodillas cuando vaya pasando JOSEF, y quedan BENJAMÍN y BATO.)

BENJAMÍN
Redondilla
1995
  Vamos, Bato, porque demos
esta nueva al viejo santo.

BATO
Mas que ha de alegrarse tanto,
que muera entre dos extremos.

BENJAMÍN
Redondilla
  Camina.

BATO
¿Darásme a Lida,
2000
pues has de ser gran señor?

BENJAMÍN
Nunca yo la tuve amor.

BATO
¿Por tu vida?

BENJAMÍN
¡Por mi vida!
Redondilla
  Yo te la doy por mujer.

BATO
Desta vez pienso vengarme
2005
¡voto al sol, que ha de rogarme
y que no la he de querer!

(Vanse.)
(Sale JACOB.)

JACOB
Canción (canzone)
  ¡Divino autor del cielo,
señor de cuanto miro,
a quien besan los pies las potestades,
2010
sirviéndole de cielo
el eterno zafiro,
por infinitos círculos de edades;
en tantas soledades,
consuela mi afligido
2015
pecho, cuya flaqueza
se vio de tu grandeza
entre las piedras de Betel vestido;
mis trabajos te muevan,
que al término fatal mis años llevan.
Canción (canzone)
2020
  Ya de Labán airado,
cuando a Raquel y Lía
saqué, imitando entonces sus engaños,
y de Esaú, que armado
pensé que me seguía,
2025
trocaste en paces los futuros daños.
En el fin de mis años
me robaron a Dina,
mató a Josef la fiera;
no permitas que muera
2030
sin ver a Benjamín, que peregrina;
busque diversos modos
la muerte, fin de mis trabajos todos.

(Entre DINA con los músicos de pastores y galas de baile, y LIDA.)

DINA
Redondilla
  En esta fuerte ocasión
le tenemos de alegrar.

LIDA
2035
Aumentarás su pesar;
que yo sé su condición.

DINA
Redondilla
  Padre, en la ausencia llorosa
de mis hermanos, queremos
alegrarte.

JACOB
En dos extremos
2040
mal el cuidado reposa.
Redondilla
  Mis trabajos han llevado,
entre el amor y el temor,
mi vida a su fin.

DINA
Señor,
hurta este rato al cuidado:
Redondilla
2045
  siéntate a ver y a oír
nuestros rudos regocijos;
que presto vendrán tus hijos.

JACOB
Dina, siéntome morir.
(Siéntase, y bailen DINA y LIDA, con otros dos, lo que los músicos cantan.)
(Cantan.)
Copla (estructura abierta)
  La serrana hermosa,
2050
la del bel mirare,
gloria de las selvas,
¿qué? y honra destos valles;
la que en boca y dientes,
por diferenciarse,
2055
trae en el aldea,
¿qué? perlas y corales;
al pastor Jacob
perdido le trae
siete años por ella,
2060
¿qué? sirviendo a Labane.
El tiempo se rinde
a un amor tan grande,
que no puede el tiempo,
¿qué? vencer voluntades.
2065
Hácense las bodas:
van a desposarse
donde los pastores,
¿qué? jacen este baile.
En amor tan largo,
2070
Raquel querida,
pocos son los años,
corta la vida.

(Ruido dentro de camellos y cabalgaduras con cencerros y campanillas, y voces diciendo: «Para, para ese ganado».)

JACOB
Romance (tirada)
  ¡Paso! ¿Qué ruido es este?

LIDA
Dromedarios y elefantes,
2075
carros y carrozas vienen
por las selvas de los sauces.

JACOB
Pues esos no son mis hijos,
porque más humilde traen
los bagajes de su trigo.

(BATO y RUBÉN corriendo.)

BATO
2080
Yo tengo de llegar antes.

RUBÉN
Tente, bestia.

BATO
¿Pues qué bestia
se ha tenido?

RUBÉN
Los pies dadme,
padre y señor.

BATO
¡Josef vive!
Decid agora adelante.

JACOB
2085
¿Qué es esto, Rubén?

RUBÉN
Señor,
fuimos a Egipto...

BATO
Contadle
que era Josef el Virrey.

RUBÉN
¡Animal! ¿Quieres dejarme?

JACOB
¿Qué dice Bato, Rubén?

RUBÉN
2090
No sé qué te diga, padre,
si ha dicho que Josef vive.

JACOB
¡Josef! ¿Mi hijo?

DINA
Dejalde;
que tan bien quitan la vida
placeres como pesares.

(Salen BENJAMÍN y los demás hermanos.)

NEPTALÍN
2095
Danos a besar tus pies.

JACOB
¡Hijos míos, abrazadme!
¡Oh, querido Benjamín!

BENJAMÍN
¿Por dicha la historia sabes
de Josef y cómo vive?
2100
Mira que envía a llamarte,
y que nos dio Faraón
tanto oro y plata, que traen
cargas de suma riqueza
dromedarios y elefantes.

JACOB
2105
Si Josef, mi hijo, vive,
hijos, mi vida se acabe.

RUBÉN
Señor, a llamarte envía
porque le veas y hables
y porque vivas con él,
2110
que nos quiere dar un valle
que pueble nuestra familia.

JACOB
¡Inmenso cielo, esforzadme!
Los trabajos no me han muerto:
no queráis que el bien me acabe.

ISACAR
2115
Perdido se fue Josef
a Egipto, y allá sus grandes
virtudes al Rey le obligan
que hasta su trono le ensalce.

JACOB
No quiero saber la causa.
2120
En tanta gloria: dejadme,
hijos, un momento solo.

BATO
¿Qué hay, Lida?

LIDA
Tus disparates.

BATO
¿Sabes que eres mi mujer
y que tengo de vengarme?

LIDA
2125
¡Como no me tires coces!
Mas ¿qué otra venganza sabes?

(Vase.)

RUBÉN
Bato, recoge la gente.

NEPTALÍN
¡Bato!

BATO
Batear y dalle.

NEPTALÍN
Ese bagaje se albergue.

BATO
2130
Más que se caigan de hambre,
mas que el dimuño lo lleve,
pues que esta Lida me hace
otro Jacob a lo burdo,
en años y flema iguales.

(Vanse todos y queda JACOB solo.)

JACOB
Décima
2135
  Siempre, Señor soberano,
en todas mis cosas fuistes
luz, que a mis ojos la distes
vuestra poderosa mano.
Siempre de cualquier tirano
2140
me libró con su piedad:
ojos, aquí descansad;
mas siempre os hablo durmiendo,
que no iré mientras no entiendo
su divina voluntad.
Décima
2145
  El pozo del juramento
es este; aquí me reclino
por principio del camino,
que ver a Josef intento.
Vos sabréis mi pensamiento;
2150
no quiero a Josef sin vos:
tratemos esto los dos;
que yerra el hombre más sabio
cuando da, para su agravio,
un solo paso sin Dios.

(Quédese dormido, y con música baje una nube con un ÁNGEL. Ábrase la nube y baje el ÁNGEL hasta poner los pies, o el trono en que viene, sobre el brocal del pozo.)

ÁNGEL
Romance (tirada)
2155
  Jacob.

JACOB
Señor soberano,
¿quién sois?

ÁNGEL
Aquel fuerte Dios
de tu padre: parte a Egipto:
yo voy contigo, Jacob;
yo te volveré también.

JACOB
2160
Señor...

ÁNGEL
No tengas temor,
que yo te haré entre las gentes
grande.

(Vuélvese a subir con música, y cúbrese.)

JACOB
Vuestro siervo soy.
(Despierta.)
Aguardad, Señor divino:
esperad, dulce Señor.
2165
Fuese. ¿Qué es esto que he visto?
Dios es el mismo que habló.
A Egipto quiero partir:
¡valle de Canaán, adiós,
que voy a ver mi Josef!
2170
¡Oh, cómo fue sin razón
creer su muerte! Es mi vida;
vivía, pues vivo yo.

(Vase.)
(Salen NICELA y JOSEF.)

NICELA
Redondilla
  Esta merced me has de hacer.

JOSEF
Nicela, ¿tú hablas así?
2175
¿No sabes que te serví,
y que estuve en tu poder?

NICELA
Redondilla
  Cuando me acuerdo, señor,
que aquella maldad me culpa,
pido al amor la disculpa.

JOSEF
2180
Todo es disculpas amor.

NICELA
Redondilla
  Testimonio tan cruel,
solo el amor lo inventara,
y en una mujer hallara
desatinos para él.
Redondilla
2185
  Estoy tan arrepentida,
que te pido me perdones
si admite satisfacciones
una inocencia ofendida.
Redondilla
  Si fue locura quererte,
2190
ser mujer me disculpó,
pero nadie mereció
por amar deshonra o muerte.
Redondilla
  General de Faraón
es mi esposo: él te ha servido.

JOSEF
2195
Tu esclavo, Nicela, he sido.

NICELA
Todos tus esclavos son.

JOSEF
Redondilla
  Yo no soy de los privados
que desvanece el lugar;
de los reyes se ha de usar
2200
como de hombres; los Estados
Redondilla
  tienen principio y aumento,
estado y disminución.
Es la humana condición,
como una veleta al viento.
Redondilla
2205
  Hoy soy, y puedo no ser,
y pues ves que ser no puedo,
si mañana sin ser quedo,
¿qué puedo sin ser poder?
Redondilla
  Haré bien a tu marido:
2210
seré buen tercero yo:
así porque me sirvió,
como porque le he querido.

NICELA
Redondilla
  El Rey.

JOSEF
Apártate aquí;
por tu esposo le hablaré.

NICELA
2215
No te acuerdes de que fue
cárcel mi amor para ti,
Redondilla
  sino que della saliste
a ser Rey por mi ocasión,
pues que le dio mi traición
2220
al trono donde subiste.

(Sale el REY; hinca la rodilla JOSEF, y levántale.)

SIMEÓN
Romance (tirada)
  Muy quejoso estoy de ti;
¿no fuera razón que dieras
cuenta, Josef, a tu Rey
destas venturosas nuevas?

JOSEF
2225
¿Qué nuevas, señor?

SIMEÓN
Después
que se fueron a tu tierra
tus hermanos, y les di
carros, oro, plata y seda,
mis camellos y elefantes,
2230
para que con más grandeza
trujeran tu viejo padre
sobre cien años y ochenta,
¿no me dices que ha llegado?

JOSEF
Porque esas nuevas te deba,
2235
por quien te beso los pies,
de mi descuido te quejas;
y en albricias deste bien,
quiero que un bien me concedas.

SIMEÓN
¿Pues yo te he de dar a ti?

JOSEF
2240
Sí, señor, que los que reinan,
al bien de quien quieren bien,
amando obligados quedan.

SIMEÓN
¿Qué quieres?

JOSEF
El general,
que es marido de Nicela
2245
(Llega NICELA a los pies del REY.)
(llega y bésale los pies),
te ha servido en paz y en guerra;
fue mi dueño, como sabes.

FARAÓN
Conozco, Josef, la deuda:
tú del Rey eres segunda:
2250
tercera persona sea:
en mi Consejo presida.

NICELA
Los pies Nicela te besa
por tanto bien.

JOSEF
Ya mi padre,
invicto Príncipe, llega.

(Sacan a JACOB entre cuatro hijos, y salgan todos.)

JACOB
2255
Dejadme, aunque sea sin pies,
besaré los de su Alteza,
y veré a Josef el rostro.

JOSEF
¡Padre!

JACOB
Agora, Josef, venga
la muerte, pues mis trabajos
2260
hicieron fin.

RUBÉN
La tercera
parte os dirá lo demás;
que aquí dio fin el poeta
de Jacob a los trabajos,
que es la gran tragicomedia
2265
de la salida de Egipto:
Belardo los pies os besa.