Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL ROBO DE DINA




Autoría: Probable
Texto utilizado para esta edición digital:
El robo de Dina. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, III: autos y coloquios, II. Madrid, Atlas (BAE, CLIX), 1963, pp. 7-50.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Souto, Luz Celestina (Artelope)

PERSONAS QUE HABLAN EN ELLA

LABÁN
ASSUR
UN ÁNGEL
LEAZAR
JACOB
LÍA
RAQUEL
DINA
ZELFA
SIMEÓN
LEVÍ
RUBÉN
BATO, villano
ESAÚ
PRÍNCIPE SIQUEN
REY EMOR
UN SOLDADO
FENICIA
LISENA
ALFEO
CRISALDO
CINTHIO
ISACAR
DAN
NEPTALÍN
MÚSICA

Acto I

Salen LABÁN, ASSUR y criados con lanzas.

ASSUR
Redondilla
Por aquí dicen que van.
¿Si están detrás desta sierra?

LABÁN
Hoy verá el cielo y la tierra
la venganza de Labán.

ASSUR
Redondilla
5
Con causa vienes airado.

LABÁN
Por el Dios en quien adoro,
que he de perder el decoro
al juramento pasado.

ASSUR
Redondilla
Persíguele y no te aflijas.

LABÁN
10
¡Que sin que yo lo supiese,
Jacob, ingrato, se fuese
con mi hacienda y con mis hijas,
Redondilla
entretanto que en la esquila
me ocupé de mis ganados!

ASSUR
15
No son mares estos prados
Con los peligros de Scila.
Redondilla
No lleva lienzo en la entena
con que ser ave presuma,
ni va por montes de espuma,
20
sino por sendas de arena.
Redondilla
Yo te digo que le halles
donde de su sangre vil
dé fuentes y arroyos mil
a las piedras destos valles.

LABÁN
Redondilla
25
Grandes engaños ha hecho,
pero ninguno ha llegado,
Assur, a haberme robado
la mejor sangre del pecho.
Redondilla
Siete días ha que voy
30
siguiéndole, y siete días,
años de tristezas mías
contando y sufriendo estoy.
Redondilla
¡Vive el cielo, que me toca
satisfacer esta afrenta
35
hasta que el alma sangrienta
vomite su infante boca!
Redondilla
Cansado estoy, y también
pienso que vendréis cansados:
si permiten mis cuidados
40
que aquestas selvas me den
Redondilla
esta noche algún descanso...
retiraos, que aquí me siento.

ASSUR
Parece que coge el viento
perlas deste arroyo manso
Redondilla
45
con que mitiga el calor.

LABÁN
Pues en tanto que las llora
Assur, la vecina aurora,
deponga el alma el furor,
Redondilla
descanse un rato la gente.

ASSUR
50
Ya la voy a recoger
mientras viene a enrojecer
febo las nubes de Oriente.

(Vase.)

LABÁN
Redondilla
Sueño, que a los tristes diste
si no remedio, consuelo:
55
a tu suspensión apelo
de mi pensamiento triste.
Redondilla
Bien es que alguna templanza
de la prudencia a la ira,
pues ya tan cerca se mira
60
en celajes de venganza.
Redondilla
Las fuerzas son desiguales:
sueño, en tus brazos estoy:
venciste: gracias te doy;
que suspendiste mis males.

(Duérmase.)
(Dé vuelta un árbol que estará en el teatro, y diga en él un ÁNGEL.)

ÁNGEL
Redondilla
65
Oye, Labán.

LABÁN
¿Quién me nombra?

ÁNGEL
Oye, aunque duermas, Labán.

LABÁN
Más que el sol, tus ojos dan
rayos, aunque el sueño es sombra.
Redondilla
Mas ¿no me dirás quién eres?

ÁNGEL
70
El Dios de Jacob.

LABÁN
Señor,
ya conozco tu valor.
¿Qué me mandas? ¿Qué me quieres?

ÁNGEL
Redondilla
Guárdate de hacelle mal
y hablalle con aspereza.

(Vuelva el árbol como estaba.)

LABÁN
75
Soberana es tu grandeza
y tu poder celestial.
(Despierta.)
Redondilla
¿Qué es esto, ¡ay de mí! que he visto?
Aguarda: ya se partió;
el resplandor que dejó,
80
despierto apenas resisto.
Redondilla
¡Gente, Assur, Leazar, amigos!

(ASSUR y criados.)

ASSUR
¿Qué voces son estas?

LABÁN
¡Gente!

ASSUR
Si no es algún accidente,
cerca están los enemigos.

LABÁN
Redondilla
85
¡Ay, Assur, y como en vano
a Jacob vengo siguiendo:
su Dios he visto durmiendo!

ASSUR
¿Su Dios?

LABÁN
Su Dios soberano,
Redondilla
en rayos resplandecientes
90
envuelto el divino rostro;
allí, aunque en sueños me postro,
alma y sentidos presentes,
Redondilla
y la causa le pregunto
de venir a verme airado,
95
que fue el haber intentado,
con el escuadrón que junto,
Redondilla
seguir a Jacob así;
que no quiere que le hable
con aspereza.

ASSUR
Es notable
100
su poder.

LABÁN
Pienso que vi
Redondilla
resplandeciendo los filos
de su espada en mi garganta.

ASSUR
Si te amenaza y espanta,
muda en paces los estilos
Redondilla
105
de la guerra, o desde aquí
vuelve a tu casa.

LABÁN
No creo
que pueda con mi deseo.

ASSUR
¿Y con la venganza?

LABÁN
Sí.

ASSUR
Redondilla
Pues si pacífico piensas
110
hablarle, aquí se te ofrece.

LABÁN
Si su Dios le favorece,
mal vengaré mis ofensas.

(Salen JACOB con LÍA, RAQUEL y DINA, JOSEF niño, LEVÍ, SIMEÓN y BATO.)

JACOB
Lira
Hijos, Labán es este:
huir es imposible.

SIMEÓN
Padre amado,
115
antes que a vos os cueste
solo un cabello en este verde prado,
vuestros hijos mayores
de humor sangriento bañarán las flores.
Lira
Las espadas y lanzas
120
no espanten vuestros años generosos;
mayores confianzas
os prometen los cielos, que, piadosos,
los peligros retiran
a la futura sucesión que miran.

LABÁN
Lira
125
Templadamente quiero
hablarle como os digo.

ASSUR
En estas pruebas
ver tu paciencia espero.

LABÁN
Dime, Jacob, ¿por qué cautivas llevas
mis hijas desta suerte,
130
y tras tanta amistad te vas sin verte?
Lira
¿Por qué no me decías
tu partida, Jacob, porque siquiera
a tantas prendas mías
dulces besos de amor y abrazos diera?
135
Si querías volverte,
dejárasme, Jacob, hablarte y verte.
Lira
De ti me despidiera:
con fiestas tu camino acompañara;
pero desta manera,
140
¿a quién no le pesara y se vengara,
pues a tiempo has llegado,
que pudiera de ti quedar vengado?
Lira
A tu Dios lo agradece,
que me dijo, durmiendo, no te hablase
145
cosa que áspera fuese:
en fin, El me estorbó que me vengase;
que vi su diestra fuerte
bañada en sol y en rayos de mi muerte.
Lira
Si tanto deseabas
150
la casa de tus padres, ¿por qué, dime,
a mis dioses me hurtabas,
para que más tu ausencia me lastime?
Aunque cualquiera nieto
es un Dios en mi amor y tu respeto.

JACOB
Lira
155
Labán, no fue mi intento
hacerte ofensa; solo miedo ha sido,
que si a tu pensamiento
llegara mi partida, convencido
del justo amor paterno,
160
y al llanto filial rendido y tierno,
Lira
yo sé que me escondieras
tus hijas y mis hijos; que es disculpa,
si tú la consideras,
que me releva de cualquiera culpa;
165
el temor, en efeto,
mi justa ausencia remitió al secreto.
Lira
Temiendo la violencia,
Labán, con que tus hijas me quitaras,
ejecuté en tu ausencia
170
mi partida, creyendo que culparas
este temor discreto,
que no la obligación, que no el respeto.
Lira
Del hurto que me arguyes
estoy tan inocente e inculpable,
175
que si no restituyes
mi fama con la prueba, al admirable
Dios mío harás ofensa,
porque en ajenos dioses no dispensa.
Lira
Busca toda mi gente,
180
y aquel que hallares que los tiene, muera.
que mi lealtad consiente
que su sangre a tus ídolos prefiera,
que yo, Labán, no huyo,
de que te lleves cuanto hallares tuyo.

RAQUEL
Lira
185
¡Ay de mí! que yo tengo
los dioses de Labán! Voy a escondellos.

(Vase.)

LABÁN
Por muchos dioses vengo
si mis hijas y nietos pongo entre ellos;
pero a los que prefiero,
190
buscar celoso entre tu gente quiero.

(Vase.)

LÍA
Redondilla
¿Sabes tú si están seguros
del hurto nuestros pastores?

BATO
Mucho me pesa que ignores
que al alma sirven de muros
Redondilla
195
la pureza y la ignorancia.
Esos ídolos de oro,
a gente de más decoro
les suelen ser de importancia.
Redondilla
La gente que has de culpar
200
trata de tanto interés,
que hasta un Dios, si de oro es,
no está seguro en su altar.
Redondilla
Acá lo plebeyo, Lía,
no llega con su gabán
205
a los dioses de Labán,
que otros pensamientos cría.
Redondilla
Eso de hurtar dioses de oro,
pues ya el dinero lo es,
es para..., pero después
210
te lo diré.

LÍA
Yo no ignoro
Redondilla
a dónde está la codicia.

BATO
¿Cuándo un villano torció,
por los ídolos que hurtó,
las leyes ni la justicia?
Redondilla
215
¿Cuándo perdonó al culpado
ni castigó al inocente,
tuvo sin premio al prudente
y al ignorante premiado?
Redondilla
¿Cuándo al pueblo miserable
220
con desdichas oprimió?

DINA
Bien sé quién los tiene, yo,
aunque tan seguro hable
Redondilla
de este engaño el padre mío.

LÍA
Dina, aquí importa callar,
225
si alguno puede culpar
este loco desvarío.

BATO
Redondilla
Calla, aunque eres mujer, Dina,
y un imposible ha de ser:
serás Dina en ser mujer,
230
más serás de Dina indina.

(LABÁN y RAQUEL.)

LABÁN
Romance (tirada)
No los hallo.

RAQUEL
(Aparte.)
Supe yo
discretamente escondellos.

JACOB
Pues ¿por qué causa, Labán,
viniste en mi seguimiento?
235
¿Qué has hallado en esta casa?
Ponlo aquí, juzguen los nuestros
entre los dos, quién de entrambos
ha cometido algún yerro.
Veinte años te he servido;
240
nunca tus ovejas fueron
estériles, ni comí
de tu ganado un cordero.
Aunque le comiesen lobos,
nunca el pellejo sangriento
245
llegó a tus ojos; que yo
pagaba con vivo el muerto.
Cualquiera que te faltaba,
te le pagaba, contento
de servirte con lealtad,
250
que es interés de los buenos.
Velaba el día y la noche,
al sol, al agua y al hielo,
huyendo siempre a mis ojos,
por las vigilias el sueño.
255
Así te serví veinte años;
los catorce de ellos fueron
por tus hijas, y los seis
a tus ganados atento.
Diez veces, Labán, mudaste
260
mis salarios, y sospecho
que a no estar conmigo el Dios
de Abraham, mi caro abuelo,
y el temor de Isaac, mi padre,
tan digno de igual respeto,
265
me enviaras pobre y desnudo;
mas mirando desde el cielo
mis trabajos y aflicciones,
se dignó de hablarte en sueños.

LABÁN
Jacob, cuanto miro es mío;
270
pues si es mío cuanto veo,
¿qué daño podré yo hacer
a mis hijos y a mis nietos?
Ven y juremos las paces,
porque de aqueste concierto
275
haya testigos.

JACOB
Tú sabes
las verdades de mi pecho.

(Vanse los dos.)

SIMEÓN
Redondilla
Mientras que juran los dos,
recoge, Bato, esa gente.

BATO
La muerte vimos presente,
280
si no lo remedia Dios.
Redondilla
A la fe, que ya quería
coger mi Josef amado,
porque de todo el ganado
este cordero tenía.
Redondilla
285
Mas guardóle el cielo santo
hoy de su abuelo cruel,
por cordero de Raquel,
a quien Jacob quiere tanto.
Redondilla
Yo voy a hacer que recojan
290
los pastores los ganados,
que esparcidos por los prados
su verde hierba despojan.
Redondilla
En tanto haréis que Rubén
tenga a punto los camellos.

SIMEÓN
295
Ya, Bato, los altos cuellos
entre los robles se ven;
Redondilla
camine y júntese todo,
pues podemos caminar.

LÍA
No me acabo de admirar,
300
Raquel, de que hallases modo
Redondilla
para poder esconder
los dioses del padre mío.

RAQUEL
Siempre de la industria fío
en que es sutil la mujer.
Redondilla
305
Remedié con esto luego
nuestro daño y su pesar,
porque es fácil engañar
un hombre de enojo ciego.

(Salgan LABÁN y JACOB.)

JACOB
Octava real
Estas piedras, testigos de estas paces,
310
llamaré Galaad.

LABÁN
Y aun este monte,
a donde mis sospechas satisfaces.

JACOB
Pues ya seguro a caminar disponte.

LABÁN
Con esto quiero que mi cuello enlaces,
que primero que raye el horizonte
315
de oro y purpura el sol, haré que vuelva
mi armada gente a la vecina selva.
Octava real
Dame los brazos tú, mi amada Lía,
primero fruto de mis tiernos años;
y tú después, querida Raquel mía,
320
por quien hice a Jacob tantos engaños,
sírvele agradecida a su porfía,
pues le pesó, después de tantos daños
de tener su esperanza entretenida,
para tan largo amor tan corta vida.
Octava real
325
Vosotros, nietos míos, si yo he sido
riguroso hasta aquí, fue por gozaros;
amad a vuestro padre, que ha sufrido
tal copia de trabajos por guardaros;
pero va es tiempo, mi Josef querido,
330
que lleguen estos labios a besaros;
que vuestro abuelo a marchitar se atreve
las rosas de los vuestros en su nieve.
Octava real
Con vos, dulce Josef, me consolara,
mas no tiene Raquel otro consuelo;
335
las lágrimas que imprimo en vuestra cara,
nubes serán, no estrellas de su cielo.
Rey os vea Jacob o con la vara
del gobierno mayor que tiene el suelo,
siendo, aunque envidias soliciten daños,
340
báculo firme en sus postreros años.
Octava real
Ya os vuelvo las espaldas, perdonaldas,
que la misma ternura me atropella;
¿mas qué importa que os vuelva las espaldas,
si os dejo el alma y ya me voy sin ella?

(Vase.)

SIMEÓN
345
Fuese, y el sol las verdes esmeraldas
de aquestos prados, de sus rayos sella;
razón, padre, será que descansemos.

JACOB
¿Qué descanso ¡ay de mí! tener podremos?
Octava real
Siempre fui de mi hermano aborrecido.
350
Desde que hurté su bendición, me infama:
vive en Seir, y dicen que ha sabido
nuestro camino de la inquieta fama,
criados míos de mi parte han ido
para saber qué título me llama;
355
si soy hermano o enemigo suyo.

RAQUEL
Campo de penas es el vivir tuyo.
Octava real
Esto te falta agora.

JACOB
Yo sospecho
que es el mayor peligro el de mi hermano.

SIMEÓN
Leazar es este.

JACOB
Ya me dice el pecho,
360
hijos, que su amistad pretendo en vano.

(Sale LEAZAR, pastor.)

LEAZAR
En vano la jornada habemos hecho,
pues a la espalda de ese monte cano
hallamos a Esaú, que a sangre y fuego
viene a inquietar la paz de tu sosiego.
Octava real
365
Cuatrocientos soldados, los escudos
hacen espejos del luciente Febo,
armados de ira, de piedad desnudos,
de viejo agravio ejército mancebo;
las sordas selvas y los valles mudos,
370
hablan y escuchan con acento nuevo,
juzgando por las lanzas de la guerra
que los árboles andan en su tierra.
Octava real
En un caballo paseador, overo,
que de las cinchas comenzaba el paso,
375
más pintada la piel que tigre fiero
e imaginando fuego el campo raso,
Esaú, con la vara lisonjero
alzarle pretendiendo a ser Pegaso,
viene poniendo en vez de crines plumas,
380
y juntando centellas con espumas.
Octava real
Pintarte aquí su declarada furia
será querer hacer, si el rigor miras,
afrenta al odio, a la soberbia injuria,
porque serán menores que sus iras.

JACOB
385
¿Que desa suerte aquella sangre injuria
de nuestro padre Isaac?

SIMEÓN
¿De qué te admiras?

JACOB
¿No he de admirarme que en los hombres sabios
no venzan las edades los agravios?
Octava real
Parte, Leví, para poner la gente
390
en orden, no de guerra, que no es justo,
mas para que se postre humildemente
y temple, si es posible. su disgusto.

SIMEÓN
Venid todos conmigo.

DINA
Si presente
mi humildad, padre, a su rigor injusto
395
no se mueve a piedad, no es sangre suya.

SIMEÓN
Di que respete la belleza tuya.

(Vanse y queda JACOB solo.)

JACOB
Romance (tirada)
Dios de mi padre Abraham,
que me dijiste: a tu tierra
vuelve, Jacob; que te quiero
400
hacer mil bienes en ella;
para tus misericordias,
para tu verdad eterna,
¿qué soy yo, que no soy nada,
cuando tú cumplirlas quieras?
405
Con este báculo solo,
sin otra humana defensa,
pasé del Jordán las aguas,
pisé la opuesta ribera.
Con dos escuadrones vuelvo:
410
líbreme tu mano inmensa
de la de Esaú, mi hermano,
y no permitas que pueda
ensangrentarla en mis hijos;
mucho su temor altera,
415
tú me diste la palabra,
como de Dios firme y cierta,
que mi sucesión sería
más que del mar las arenas.
Pues, señor seguro estoy,
420
que no es posible que pueda
faltar ni volver atrás:
¿qué luz soberana es esta?
(Baje de lo alto con la invención del pozo, un ÁNGEL.)
¿Quién eres que así te pones
delante de mi?

ÁNGEL
La prueba
425
de estos brazos te dirá,
si no mi nombre, mis fuerzas.

(Luchen los dos.)

JACOB
Grandes parecen, señor,
cuanto las mías pequeñas,
pero no pienso mostrar
430
entre tus brazos flaquezas.

ÁNGEL
Valor tienes, y valor
de varón, que es bien que tenga
la esperanza, que los justos
en tan firme blanco emplean;
435
pero déjame, que ya,
descompuestas las estrellas,
hacen lugar a la aurora
que el cielo y la tierra alegra.

JACOB
No te dejaré, señor,
440
si primero no me queda
tu bendición en los brazos.

ÁNGEL
Tu nombre es bien que me advierta.

JACOB
Jacob.

ÁNGEL
Ya no; que Israel
es bien que tu nombre sea,
445
porque si con Dios tuviste,
Jacob, tanta fortaleza,
más la tendrás con los hombres.

JACOB
Conozco la diferencia.
Mas dime cómo es tu nombre,
450
porque este consuelo tenga.

ÁNGEL
¿Para qué me lo preguntas?

(Levántase en alto bendiciéndole.)

JACOB
Con tu bendición me dejas;
¡ay, sol divino, no eclipses
los rayos de tu grandeza
455
tan presto, aunque se te oponga
de mi ser la humilde tierra!
Mas ya coronado de oro
abre al Oriente las puertas,
el que agradece a tus manos
460
los rayos de tu belleza.
Cara a cara vi al Señor:
ya la salud que desea
alcanzó el alma en su vista.

(Sale toda la familia de JACOB.)

LEVÍ
Antes es bien que lo sepa;
465
padre, ya Esaú tu hermano,
airado viene tan cerca,
que vuelve el sol de las armas,
rayos a la vista nuestra.
¿Qué piensas hacer?

JACOB
¡Ay, hijos!
470
Que Josef y Raquel tengan
aquí el último lugar,
y el primero el vuestro sea.
Yo delante, siete veces
adoraré por la tierra
475
su rostro.

(Sale ESAÚ con algunos soldados.)

ESAÚ
Dejad las armas.

SOLDADO
¿Qué nueva mudanza es esta?

JACOB
Octava real
Dame tus pies, hermano, si merezco
este nombre de ti.

ESAÚ
Con estos brazos,
el nombre, el alma y el amor te ofrezco.

JACOB
480
¿Que merezco de ti tales abrazos?

ESAÚ
Yo, Jacob, con los tuyos me enriquezco
y con estrechos y amorosos lazos
firmo las amistades en tu pecho,
que cándido papel el cielo ha hecho.

JACOB
Octava real
485
¿Lloras, señor?

ESAÚ
El tierno sentimiento
de haberte visto humedeció mis ojos,
porque después de tanta ausencia siento
que el alma te ha rendido sus despojos:
tal vez lágrimas nacen del contento:
490
que aunque suelen nacer de los enojos,
erraron el camino, y la alegría
le dijo que a su cuenta las quería.
Octava real
Ya me pesa de haberte perseguido,
y tu prisión y muerte deseado:
495
seas, Jacob, mil veces bien venido.

JACOB
Y tú, Esaú, mil veces bien hallado.

ESAÚ
Porque naciste de mi planta asido,
fuiste (extraña ocasión) Jacob llamado,
pronóstico del cielo: que quería
500
que me excediese quien después venía.
Octava real
Mi mayorazgo te vendí, viniendo
cansado de la caza; aquí no fuiste
culpado, pues que yo perdí comiendo
la primogenitura que tuviste:
505
si de la hurtada bendición me ofendo,
ya sabes tú la causa que me diste,
pues siguiendo el consejo de tu madre,
engañaste las manos de mi padre.
Endecasílabos sueltos (tirada)
Mas ya no es tiempo de que en esto hablemos;
510
¿quién son aquellas gentes? ¿Por ventura
tócante a ti?

JACOB
Mis hijos y mujeres
son los que ves, que el cielo generoso
los dio a tu siervo humilde: llega, Lía,
llega, Raquel, y todos humillados,
515
hijos, besad los pies de vuestro tío.

ESAÚ
¡Bendiga el cielo y logre vuestros años,
hermosa dama! ¿El nombre?

DINA
A tu servicio,
Dina me llamo y nunca más que agora,
pues que tus pies mi boca humilde adora.

ESAÚ
520
¡Qué gallardo rapaz! ¿Cómo se llama?

RAQUEL
Josef, señor.

ESAÚ
El cielo le bendiga,
de sus hermanos el remedio sea,
y en trono excelso como a rey se vea.

JACOB
Once mis hijos son, y doce espero
525
del parto de Raquel que ya se acerca.

ESAÚ
¿Y qué gente es aquella que desciendo
abundando de fértiles ganados,
fingiendo montes y nevando prados?

JACOB
Un presente, señor, que te enviaba
530
para que hallase aqueste siervo tuyo
gracia en tus ojos.

ESAÚ
Tuyo, hermano sea;
que yo, gracias al cielo, soy muy rico,
pues halla apenas mi ganado fértil
hierba en los prados y aguas en los ríos.

JACOB
535
No importa, hermano, que esto que te ofrezco
es debido al amor; recibe agora
Octava real
parte del bien que recibí del cielo:
tu rostro vi como deidad divina:
no me niegues tu paz y tu consuelo.

ESAÚ
540
Seguramente a donde vas, camina:
yo quiero acompañarte.

JACOB
Aunque tu celo
librarme de peligros determina,
no te podré seguir, y así te ruego
vayas delante, y mi familia luego.

ESAÚ
Octava real
545
Pues quédense contigo mis criados.

JACOB
No es necesario: vuélvete contento,
porque han de ir poco a poco mis ganados.

ESAÚ
Yo me parto con justo sentimiento.

JACOB
Yo con mis hijos, de tu vista honrados,
550
buscaré de mi casa el fundamento.

ESAÚ
Adiós, Jacob.

JACOB
Adiós, hermano mío.

ESAÚ
Eterna paz de nuestro amor confío.

(Vanse.)
(Sale el príncipe SIQUEN, de caza.)

SIQUEN
Canción (canzone)
Aguarda, espera, tente:
hacia la fuente corre
555
así la cierva: el corazón le abrasa:
ya se baña en la fuente:
ya el agua la socorre,
y de la arena al corazón la pasa;
no fue su ninfa escasa,
560
que en abundante copia
de su cristal la ciñe,
aunque ingrato la tiñe
por dos heridas de su sangre propia,
pensando ya las flores
565
que se ven en el agua sus colores.
Canción (canzone)
¡Dulce, noble ejercicio,
digno en rëal sujeto,
la caza a toda edad de quien cobarde
huye el amor, el vicio:
570
¡oh príncipe discreto
el que de vana ociosidad se guarde!
Aquí, cuando la tarde
anuncia Venus bella,
como diamante solo,
575
que brilla en aquel polo,
hasta que vuelva a ser del alba estrella,
recogida mi gente
yace a esperar el claro sol ausente.
Canción (canzone)
Mas luego que desciende
580
la blanca y roja aurora,
con pies de rosa la celeste grada,
y en su guedeja tiende
Febo el laurel que adora,
de que tiene la frente coronada,
585
sale del arco armada
venablo y jabalina,
y por la verde selva,
hasta que él mismo vuelva
a conducir la estrella vespertina,
590
y no permite fiera
del monte al mar, en prado ni en ribera.
Canción (canzone)
Amor, de quien se queja,
por tu término injusto,
la común opinión de los mortales,
595
aquí las armas deja;
que tan honesto gusto
vence tus bienes y huye de tus males;
si son tus bienes tales,
que en males se convierten,
600
adoren ignorantes
tus bárbaros semblantes,
pues cuando más en tu fortuna acierten,
no hay a quien no prometa
trágico fin después de vida inquieta.

(Suenan dentro esquilas de ganados, como que pasan, con ruido de pastores.)
(Dentro.)

BATO
Redondilla
605
Rito, por aquí, cachorro;
rito, manso, por aquí.

(Dentro.)

RUBÉN
Ataja esotros, Leví.

(Dentro.)

LEVÍ
Corre tú, Bato.

BATO
Ya corro:
Redondilla
verá dónde va el manchado;
610
yo os voto al sol.

RUBÉN
Corre, Dan.

SIQUEN
¡Bravo escuadrón! ¿Dónde irán
tanto camello y ganado?
Redondilla
Estos, forasteros son
por el traje y por las señas;
615
los prados parecen peñas.

BATO
Torna de aquí, Zabulón;
Redondilla
recógelos, Isacar;
que va lejos Neptalín.

SIQUEN
No tiene el ganado fin;
620
cansado estoy de mirar;
Redondilla
el dueño debe de ser
algún rico mayoral.

RUBÉN
Acércalos al canal:
mira que quieren beber.

(Salen RUBÉN y LEVÍ.)

RUBÉN
Redondilla
625
No está lejos la ciudad;
que ya sus muros se ven.

LEVÍ
¡Hermosos campos, Rubén!

RUBÉN
En tanta fertilidad
Redondilla
bien nuestra hacienda medrara.

LEVÍ
630
Allí he visto un cazador
con hábito de señor
y que a mirarnos se para.

SIQUEN
Romance (tirada)
¡Ah, señores forasteros!
¿De dónde viene el ganado?

LEVÍ
635
De Mesopotamia viene,
y de sus fértiles campos.

SIQUEN
¿Quién es el dueño?

LEVÍ
Es Jacob,
hijo de Isaac, más nombrado
por su abuelo que por él;
640
que más de una vez temblaron
reyes; del fuerte Abraham,
desde Selín a Damasco.

SIQUEN
¿Quién sois vosotros?

LEVÍ
Sus hijos,
que acompañándole vamos.

SIQUEN
645
¿Tantos sois?

LEVÍ
Once varones.

SIQUEN
Bendiga el cielo sus años.

LEVÍ
Y una hembra, que pudiera
ser del sol vivo retrato,
pues ella le gana en alma
650
lo que él le aventaja en rayos.

SIQUEN
¿Dónde pasa?

LEVÍ
Va a su tierra,
aunque desta aficionado:
es ido a hablar a su Rey,
que quiere comprarle un campo
655
donde vivir con sus hijos.

SIQUEN
Las nuevas que me habéis dado
son para mí las mejores
que jamás imaginaron
mi pensamiento y deseo;
660
que de huésped tan honrado
se honrará nuestra ciudad.

RUBÉN
¿Sois vos de aquí ciudadano?

SIQUEN
Soy el príncipe Siquen.

LEVÍ
¡Señor!

SIQUEN
Los pies no: los brazos.

LEVÍ
665
Honráis a los que ya viven
para ser vuestros criados.

SIQUEN
¿Con mi padre está Jacob?

LEVÍ
Sí, señor; y concertando
que le dé tierra en que viva.

(Salen BATO y LEAZAR.)

BATO
670
De contento salto y bailo.

LEAZAR
Y yo, ¿cómo te diré
el regocijo que traigo?

LEVÍ
¿Qué es esto, Bato?

BATO
A la fe,
que ya quedan concertados
675
para vivir en Siquen
el rey Emor y mi amo.
Por este campo que veis,
donde con árboles altos
se guarnece aquel arroyo,
680
hijo de aquellos peñascos,
le dio cien corderos tiernos,
que parecían manchados
nubes al ponerse el sol,
con cercos blancos y pardos.
685
Ya manda poner las tiendas
Jacob; ya nosotros vamos
a cortar, con sauces verdes,
alisos y álamos blancos.
Ya se humillan los camellos
690
al suelo para quitallos
los cofres de vuestra hacienda,
y oprimen la hierba al prado.
Ya dividen las familias,
el primer lugar dejando
695
a ti, Rubén, los distritos
de sus estancias en cuadros.
Ya Simeón, Leví y Judá,
bueno entre tantos hermanos,
Isacar y Zabulón,
700
hijos de Lía, apartaron
sitio en que labrar sus casas,
a los de Bala dejando
lugar, Dan y Neptalín,
y a los de Zelfa en un árbol,
705
que son Gad y Aser, señalan
la traza que han de ir labrando.
De aquella parte, Raquel
con Josef, el más amado
de Jacob, como el más tierno,
710
ocupa sus blancas manos
en ir previniendo ropa.
Todos, en fin, ocupados
en diferentes oficios,
y Jacob, piadoso y santo,
715
en erigir un altar
a nuestro Dios soberano,
está invocando su nombre
con oloroso holocausto.

LEVÍ
Señor, con licencia tuya,
720
los dos a ayudarle vamos;
que después habrá ocasión,
pues ya somos tus vasallos,
para servirte.

SIQUEN
Quisiera,
amigos, acompañaros
725
a fábricas tan gustosas;
pero mirad lo que valgo
para hermano y para amigo,
porque desde aquí me llamo
hijo de Jacob también.

RUBÉN
730
En todo quieres honrarnos.

(Vanse, y quedan BATO y LEAZAR.)

LEAZAR
Redondilla
Parece que nos reciben
todos con un mismo agrado;
hasta las flores del prado,
si las pisamos, reviven.
Redondilla
735
Las fuentes, en sus corrientes,
por vernos se dan más prisa,
tanto, que muestran de risa
las guijas blancas por dientes.
Redondilla
Aquí sí, Bato, a la fe
740
que hemos de vivir con gusto.

BATO
Yo traigo cierto disgusto
en tanto bien.

LEAZAR
¿Tú? ¿De qué?

BATO
Redondilla
No es cosa para decir;
son para sentir no más.

LEAZAR
745
¿A mí no me la dirás
para ayudarte a sentir?

BATO
Redondilla
Tengo cierta enfermedad...

LEAZAR
¿Enfermedad?

BATO
¿Quién creyera
que el buen Bato no comiera?

LEAZAR
750
No es pequeña si es verdad.
Redondilla
Mas ponte, Bato, en el pecho
unos ajenjos.

BATO
Si fuera
mi mal en el cuerpo, hubiera
algún medio de provecho.

LEAZAR
Redondilla
755
¿Pues dónde tienes el mal?

BATO
En el ánima, de suerte
que solo podrá la muerte
sacarme de andar mortal.

LEAZAR
Redondilla
No te entiendo.

BATO
Yo tampoco;
760
mas dime, ¿qué puede ser
un pesar con un placer,
y un sentido cuerdo y loco?
Redondilla
¡Tengo un alegre dolor,
tengo un dañoso provecho!

LEAZAR
765
¡Pardiez, Bato, que sospecho
que tienes!...

BATO
¿Qué tengo?

LEAZAR
Amor.

BATO
Redondilla
¿Amor?

LEAZAR
Ya no hay que negar.

BATO
¿Sabes tú a quién quiero?

LEAZAR
¿Yo?N
X
Nota del editor

En la edición de la Cervantes Virtual el tramo final del verso truncado pertenecía al siguiente verso truncado (segmentando este segundo truncado en tres partes). Se ha considerado conveniente, a fin de mantener la rima, que esta redondilla tena tres versos truncados y un verso entero.

BATO
Ni yo tampoco.

LEAZAR
¿Tú no?
770
¿Pues cómo puedes amar?

BATO
Redondilla
Ese es el daño que tengo:
quiero bien y no sé a quien.

LEAZAR
Mas que sé que quieres bien
(si no es que a engañarme vengo)
Redondilla
775
a Zelfa la de Raquel.

BATO
El dimuño te lo dijo.

LEAZAR
No, sino tu regocijo.

BATO
¿Cómo, si es Zelfa cruel?

LEAZAR
Redondilla
Ya viene con Dina aquí.

BATO
780
¡Qué gallarda moza es Dina!

LEAZAR
Ya buen marido adivina.

BATO
Noramala para ti.

(Salen DINA y ZELFA.)

ZELFA
Redondilla
¿Agrádate la ciudad?

DINA
Bien quisiera entrar en ella.

ZELFA
785
De muros y puertas bella,
constituye autoridad.

DINA
Redondilla
Con amor ha recibido
a mi padre el rey Emor.

ZELFA
Es con el nombre de amor
790
el de su rey parecido.
Redondilla
aquí están Bato y Leazar.

DINA
¿Pues, Bato, ya no te quejas
de que no hallan las ovejas
dónde puedan repastar?

BATO
Redondilla
795
¿Cómo? Si en aquestos prados
ha echado su bendición
el cielo, y en ocasión
tan fuerte, a nuestros ganados,
Redondilla
que venían del camino
800
perdidos.

DINA
¿Quién de vosotros
vio la ciudad?

LEAZAR
En nosotros
fuera el verla desatino;
Redondilla
que no podemos dejar
un solo instante el ganado.

DINA
805
Mucho me la han alabado;
esta tarde pienso entrar.

BATO
Redondilla
A lo menos la hermosura
de sus damas...

LEAZAR
¿Qué belleza
formó la naturaleza,
810
autora de la pintura,
Redondilla
que a la tuya se compare?
Si hermosura quieres ver
a donde todo el poder
de naturaleza pare,
Redondilla
815
haz a tu espejo ciudad
y pon los ojos en él.

DINA
Deja, Leazar, a Raquel,
esa divina beldad;
Redondilla
que ya me conozco yo;
820
pero con justo deseo
veré estas damas; que creo
que el cielo en ellas formó
Redondilla
una copia natural
de su divina hermosura,
825
fuera de la compostura
de su traje artificial.
Redondilla
Sin esto alaban también
sus bailes, música y danzas.
Tal donaire en las mudanzas
830
y en las canciones se ven.
Redondilla
Somos, Leazar, las mujeres
amigas de ver.

LEAZAR
A fe,
su condición...

BATO
A la fe,
que darlas envidia quieres;
Redondilla
835
que si vas a la ciudad,
cierto estoy que sus vecinos,
viendo tus ojos divinos,
no ha de quedar voluntad.
Redondilla
Pues si va Zelfa contigo,
840
¡ay de los que la han de ver,
y ay de mí!

ZELFA
Bato, a placer,
¿pues tú lisonjas conmigo?

DINA
Romance (tirada)
No deben, Zelfa, de ser
lisonjas, creerle puedes;
845
que Bato te tiene amor.

ZELFA
Conozco que amor me tienes,
pero quien fue de tu padre,
con esa gloria se quede,
que yo no quiero casarme.

BATO
850
Ni yo, mas de que tú pienses
que es verdadero mi amor,
ya que mi amor no agradeces.

ZELFA
¿En qué veré yo que es firme?

DINA
¿Poca prueba te parece
855
el amarte aborrecido?

ZELFA
Ahora bien; si tú me quieres
con la lealtad que publicas,
haz por mí una cosa.

BATO
Advierte
que no ha de haber imposible
860
donde mi verdad no pruebes.

ZELFA
Está detrás destos sauces
una peregrina fuente,
que es fama en aquesta tierra
que hace hermosas las mujeres.
865
Algunas horas del día
la guarda una grande sierpe,
pero otras la deja sola,
que el sustento la divierte
por esos peñascos altos,
870
que, coronados de nieve,
templan los rayos del sol,
que en su plata resplandece.
Si me tienes tanto amor,
parte, Bato, y trae en breve
875
para Dina, mi señora,
del agua de su corriente;
que la causa de ser bellas
y que el Asia las celebre
las mujeres siquimistas,
880
es el agua de la fuente.

BATO
¿Sierpes dices que hay allí?

ZELFA
Pues bien, ¿qué importa? ¿No tienes
amor?

BATO
Sí que tengo amor,
ni quiere amor que le niegue;
885
mas de sierpes a esta parte
suele haber inconvenientes
donde suele amor helarse,
como en gustos encenderse.
¿No me pudieras pedir,
890
Zelfa, el pájaro celeste,
de los cabellos del sol,
de las cabrillas la leche,
las menguantes de la mar,
de la luna las crecientes,
895
plumas de los cuervos blancos,
pollos del arabio fénix,
sino esta agua serpentina?

DINA
Bato, quien ama no teme;
que cuanto se intenta amando,
900
prósperamente sucede:
camina, que esto es amor.

BATO
Ya voy, mas mira que ruegues
al cielo, que vuelva vivo:
escucha, Leazar.

LEAZAR
¿Qué quieres?

BATO
905
¿Sabes algunas palabras
contra sierpes?

LEAZAR
Cuando llegues
dile que eres de Jacob.

BATO
¿Pues conócenle las sierpes?

LEAZAR
¿Eso dudas?

BATO
¡Voy temblando!
910
Que pidan otras mujeres
dineros, vaya: que en fin
se los dará quien los tiene,
pero para estas hermosas,
¿agua que sierpes defienden?
915
¡Yo soy muerto! ¿Cuánto va
que me zampuza en su vientre?

(Vase.)

ZELFA
Leazar, para que mejor
de aqueste necio me vengue,
ponte detrás de los sauces.

LEAZAR
920
Voy.

ZELFA
Con el suceso vuelve.

(Salen REY EMOR, PRÍNCIPE SIQUEN, JACOB y sus hijos.)

EMOR
Contento quedo, Jacob,
de, tener tan noble huésped;
y ojalá que mi ciudad
tan apacible te fuese,
925
que la hicieses propia patria.

JACOB
Hácesme tantas mercedes,
que si la patria, señor,
es adonde están los bienes,
la tuya será la mía.

EMOR
930
Alégrame hablarte y verte:
¡lindos hijos te dio el cielo!
¡Hermosa familia tienes!
A la fama anticipadas,
tu vista y la suya vence.
935
Desde Rubén a Josef
miro tus hijos, que pueden
serlo del sol, aunque más
tu nombre los engrandece.
Mi ciudad y mi palacio
940
son tuyos; manda; que puedes
como mi propia persona.

JACOB
Honrar tus esclavos quieres.

SIQUEN
¡Qué bella mujer! ¿Quién es
(Habla con LEAZAR.)
esta señora?

LEAZAR
¿No adviertes
945
que es también de Jacob hija?

SIQUEN
Tiene tan bellas mujeres.
que pudiera serlo suya.

LEAZAR
No será justo que emplees
en aquellas canas blancas
950
años, Príncipe, tan verdes.

SIQUEN
¡Cielos! Desde que mis ojos
vieron luz, decir no pueden
que tal belleza miraron.

EMOR
¿A dónde erigido tienes
955
el sacro altar a tu Dios?

JACOB
Al pie de aquestos laureles.

EMOR
Llega a hacer tu sacrificio
de la manera que sueles.

SIQUEN
Si yo lo hiciera a algún Dios,
960
Dina el del alma merece.

(Descúbrese un ara con un corderillo en leña.)

JACOB
Dios de mi padre Abraham,
admite piadosamente,
mi sacrificio, Señor,
y el alma en palabras breves.

(Baje una nubecilla de arriba, que habrá cuatro cuarterones, y encienda el sacrificio con fuego que traiga dentro.)

SIQUEN
965
Mientras estos sacrifican
al sagrado Dios que tienen,
yo el alma, a tus ojos, Dina.

EMOR
Jacob, tus pastores vienen:
descansa.

JACOB
Hablando a mi Dios
970
tengo mi descanso siempre.

DINA
¿Este es Siquen?

LEVÍ
Este es hijo
del Rey.

SIQUEN
¡Cielos, socorredme,
que me llevan unos ojos,
sin querer, donde ellos quieren!

(Vanse, y SIQUEN mirando a DINA, con que se da fin al acto primero.)

Acto II

Salen SIMEÓN, LEVÍ y RUBÉN.

RUBÉN
Redondilla
975
Notable fiesta.

LEVÍ
Es el día
en que celebran, Rubén,
a Astarte los de Siquen.

RUBÉN
Saliendo van a porfía
Redondilla
del muro de la ciudad
980
al campo.

LEVÍ
Su templo tienen
en él.

SIMEÓN
¡Qué engañados vienen!
¡Qué ciega gentilidad!

LEVÍ
Redondilla
Pienso que esta diosa Astarte
es la diosa del amor.

RUBÉN
985
En su dórica labor
halló su término el arte.
Redondilla
¡Qué bellos mármoles parios!
¡Qué de pórfidos y jaspes!

LEVÍ
No pienso yo que el Hidaspes
990
los vio en su margen tan varios.

RUBÉN
Redondilla
¡Qué bien hechos capiteles
lustroso bronce remata!

SIMEÓN
Y la cornisa retrata
armas, trofeos, laureles,
Redondilla
995
que a darle tal gracia vienen
entre las varias molduras.

LEVÍ
¡Qué bien labradas figuras
sus intercolunios tienen!

SIMEÓN
Redondilla
¡Que adoren estos gentiles
1000
dioses de bronce y madera!

LEVÍ
Alegre su fiesta viera
a no estar nuestros rediles
Redondilla
tan maltratados, Rubén,
y los ganados expuestos
1005
a los robos manifiestos
que por instantes se ven.
Redondilla
Acudir a los pastores
son para nosotros fiestas.

RUBÉN
Tienes razón: gocen destas
1010
sus engañados errores:
Redondilla
a nuestros ganados vamos.

SIQUEN
En parte, Leví, me ofenden,
que coronados descienden
de laureles y de ramos.

(SIQUEN y ALFEO.)

ALFEO
Redondilla
1015
Tanto te llevó tras sí,
príncipe, la bella hija
de Jacob?

SIQUEN
Ya no hay quien rija
sin ella la vida en mí;
Redondilla
ella es el alma que anima
1020
este sujeto que informa;
ni hay otra esencia ni forma
que en esta materia imprima.
Redondilla
Pero tan guardada vive,
de su padre y sus hermanos,
1025
que a mis pensamientos vanos
vana esperanza apercibe.

LEVÍ
Redondilla
Al templo viene Siquen:
vamos antes que nos vea.

RUBÉN
Notablemente desea
1030
nuestra amistad.

LEVÍ
Hace, bien;
Redondilla
que le hemos adornado
la ciudad.

SIQUEN
La fiesta suena:
camina; que me da pena.
La soledad del ganado.

(Vanse.)
(La MÚSICA, y los que puedan, con ramos y guirnaldas y un baile de gitanas.)

MÚSICA
Copla (estructura abierta)
1035
En las mañanicas
del mes de Mayo,
cantan los ruiseñores,
retumba el campo.
En las mañanicas,
1040
como son frescas,
cubren ruiseñores
las alamedas.
Ríense las fuentes
tirando perlas
1045
a las florecillas
que están más cerca.
Vístense las plantas
de varias sedas;
que sacar colores
1050
poco les cuesta.
Los campos alegran
tapetes varios,
cantan los ruiseñores, etc., etc.

(Sale DINA, bizarra, con rebocillo y sombrero de plumas y un velo de plata, y ZELFA.)

ZELFA
Romance (tirada)
¿Agrádante las mujeres?

DINA
1055
Por todo extremo me agradan;
y más aquestas del baile
con hábito de gitanas.

ZELFA
No tienes tú que envidiar
cuando les haces ventajas,
1060
como a la arena la perla,
como a la tiniebla el alba.

DINA
Lindos trajes me parecen,
lindos talles, lindas caras,
lindos movimientos, Zelfa;
1065
que bien sabes que la gracia
de la mujer es el aire,
y aquel compás en que anda
el movimiento del cuerpo.

ZELFA
Estas mujeres se tratan
1070
como damas de ciudad.

DINA
Pues yo, Zelfa, no soy dama;
mi padre y hermanos son
pastores: ganado guardan.
Lía, mi madre, salía
1075
al campo en Mesopotamia;
cuando mi padre Jacob,
vio a Raquel, iba por agua
a un pozo que fue testigo
de sus primeras palabras.

ZELFA
1080
¿Qué importa, si fue tan bella,
que solamente en mirarla
lloró Jacob?

DINA
Fue muy tierno:
siempre ha tenido esa tacha.

ZELFA
Hablas con celos de Lía.

DINA
1085
Ya sé que fue la estimada
Raquel, mi tía: ya sé
lo que mi padre la amaba;
pero mira que seis hijos
le ha dado, honor de su casa,
1090
y Raquel solo a Josef.

ZELFA
Sí; mas del cielo alcanza
la bendición de ser fértil;
que sabes lo que le falta
pues ya su parto se espera.

DINA
1095
Tiene Jacob muchas canas.

ZELFA
Hay campos, Dina, que valen
más al tiempo que se acaban,
que otros que verdes comienzan.

DINA
No lo entiendo.

ZELFA
Oye, que cantan.
(Cantan.)
Romancillo o endecha
1100
Sale el mayo hermoso
con los frescos vientos
que le ha dado marzo
de céfiros bellos.
Las lluvias de abril
1105
flores le trujeron:
púsose guirnaldas
en rojos cabellos.
Los que eran amantes
amaron de nuevo,
1110
y los que no amaban
a buscarlo fueron.
Y luego que vieron
mañanas de mayo,
cantan los ruiseñores,
1115
retumba el campo.

CRISALDO
Redondilla
Llegad todos a la diosa
y esos ramos ofreced
para que os haga merced,
dulce, alegre y amorosa.

(Descúbranla en un altar.)

FENICIA
Redondilla
1120
Recibe, divina Astarte,
aqueste ramo de flores.

DINA
¡Qué disparates!

ZELFA
¡Qué errores!

FENICIA
Solo quiero suplicarte
Redondilla
me des un marido tal,
1125
que no crea lo que viere,
y a lo que yo le dijere
dé siempre crédito igual.
Redondilla
No de aquellos sin razón
que son necios y feroces,
1130
sino de bronce a mis voces,
de lana a mi condición.
Redondilla
Mil galas me mande hacer:
mírese en mí como espejo;
y no sea mozo ni viejo,
1135
que es la virtud del querer.

LISENA
Redondilla
Yo, madre del niño Amor,
estos ramos te presento:
no tener marido intento,
sino tener tu favor.
Redondilla
1140
Deseo aumentar mi hacienda:
enséñame gracias tales,
que los fríos pedernales
de mis amantes encienda;
Redondilla
y muestren tanta porfía
1145
por las gracias que me des,
que todos, dentro de un mes,
pasen su casa a la mía.

CRISALDO
Redondilla
Diosa, yo vengo a pedirte
mujer, pero de tal modo,
1150
que yo sea el todo, que en todo
quiero ser tuyo y servirte.
Redondilla
No ha de salir un instante
de mi voluntad, señora;
una palabra en un hora
1155
no ha de hablar, y esa importante.
Redondilla
No ha de picar en discreta,
porque bachillera es cosa
terrible, fuerte, enfadosa;
sino entre simple y sujeta.
Redondilla
1160
Galas, ni por pensamiento,
porque suelen provocar;
solamente ha de tratar
de mi regalo y sustento.
Redondilla
Con verdes años logrados
1165
quiero que mujer me importe;
que no hay cuchillo que corte
con los aceros gastados.
Redondilla
Tú, diosa, sabes qué engaños
suele un casamiento hacer;
1170
esto te pido, mujer,
que no dure muchos años.

(CINTHIO, vejete.)

CINTHIO
Redondilla
Diosa de amor, que naciste
de las espumas del mar,
a tu templo vuelvo a dar
1175
los favores que me diste.
Redondilla
Cuelgo las fuerzas aquí,
que ya servirme no pueden,
porque para mozos queden,
pues ya no soy lo que fui.
Redondilla
1180
Cuelgo aquí los verdes años
y las esperanzas vanas,
pues no hay en el mundo canas
que puedan hacer engaños.
Redondilla
Cuelgo los necios favores
1185
que se llevaron mi edad,
la espuela y la voluntad,
los celos y los amores.
Redondilla
Cuelgo mujeres que amadas
fueron de mí, y sus placeres,
1190
y aun es bien, pues las mujeres
parecen muy bien colgadas.
Redondilla
Otros gocen de mis gozos:
ya me despido del verte,
porque bien sabe la muerte
1195
cuáles son viejos y mozos.

CRISALDO
Redondilla
Ea, bailad y cantad;
toca, Lidio, ese instrumento,
y con el mismo contento
volvamos a la ciudad.

MÚSICA
Copla (estructura abierta)
1200
En las mañanicas, etc.

(Vanse.)

ALFEO
Redondilla
He estado considerando
que como fuera de ti,
Siquen, has estado allí
la forastera mirando.
Redondilla
1205
¿Es esta Dina?

SIQUEN
Sí, Alfeo;
que con el velo de plata,
como el sol por nubes, mata
mi mal guardado deseo.
Redondilla
Sin duda que a ver salió
1210
las mujeres de Siquen.

ALFEO
Ella te mira también.

SIQUEN
Soy muy diferente yo;
Redondilla
que ella con los ojos mira
por vana curiosidad,
1215
y yo con la voluntad
que por sus ojos suspira.

ALFEO
Redondilla
Pienso que se quiere ir.

SIQUEN
No del alma adonde está,
porque primero querrá
1220
verme por ella morir.

DINA
Redondilla
Ya estoy cansada de ver
la variedad que se ofrece.

ZELFA
Milagro, Dina, parece,
siendo, como eres, mujer.

DINA
Redondilla
1225
Volvamos a nuestra casa.

SIQUEN
Señora, un poco esperad;
que desde aquí a la ciudad
largo camino se pasa.
Redondilla
En mi carroza podréis
1230
ir con más descanso y gusto.

DINA
Recibiera, por ser justo,
ese favor que me hacéis
Redondilla
(¡oh, príncipe, mi señor!),
si mi estado permitiera
1235
que de vos le recibiera.

SIQUEN
Vos me hiciérades favor.

DINA
Redondilla
Yo vengo aquí disfrazada;
suplícoos que me dejéis:
mirad que ocasión daréis
1240
para ser vista y notada;
Redondilla
que mi padre no ha sabido
deste atrevimiento.

SIQUEN
Agora
vuestros hermanos, señora,
a sus ganados han ido;
Redondilla
1245
y Jacob no ha de salir
a buscaros cuidadoso.

DINA
Quien es de su honor celoso
mucho suele ver y oír.
Redondilla
No deis causa, por mis ojos,
1250
para que sepan quién soy.

SIQUEN
Vos me dais la que yo os doy,
y ellos me dan más enojos.
Décima
Corred a su sol el velo:
dejad que amanezca en mí,
1255
que desde el punto que os vi
soy noche bañada en hielo;
no permitáis que ese cielo
cubra esa nube de plata,
a mi pensamiento ingrata;
1260
que mata con más rigor
quien viene como traidor,
que quien descubierto mata.
Décima
¿De qué sirve que penséis
que con tan flaca defensa
1265
podéis dilatar la ofensa
que con ese sol me hacéis?
¿O cómo matar podéis
con las armas encubiertas
y hacer heridas tan ciertas?
1270
Descubridlas, que es razón;
pues será menos traición
si las tenéis descubiertas.
Décima
Luego que os vi, mi deseo
salió al paso a mi temor,
1275
porque dijo que mi amor
era digno deste empleo:
no pensé veros: ya os veo:
gozar quiero la ocasión:
pagad mi justa afición;
1280
rey soy, ¿qué podéis perder,
pues reina vendréis a ser
en esta transformación?
Décima
Dina hermosa, quered bien
a un hombre de mi valor,
1285
pues no hay disculpa en amor
como el emplearse bien;
que responder con desdén
contradice a la belleza
que os dio naturaleza;
1290
que la divina hermosura
ha de producir blancura,
y la fealdad aspereza.

DINA
Décima
Príncipe, mucho me admiro
que por ligeros antojos,
1295
oséis hablar a los ojos,
con que tan cubierto os miro,
y si de vos me retiro
con tan poca cortesía,
no será por culpa mía;
1300
que es respeto y querer bien,
ejecutarla con quien
prueba el alma su hidalguía.
Décima
Conozco vuestra grandeza,
y vos quién soy conocéis,
1305
y si mayor la tenéis,
os obliga a más nobleza:
no tengo por gentileza
arrojarse por antojos
a dar a la causa enojos,
1310
porque no es discreto empleo
querer que llegue el deseo
tan presto como los ojos.
Décima
Jacob, nieto de Abraham,
(que esta tierra el nombre sabe),
1315
me dio abuelo ilustre y grave:
ya sabéis que fue Labán;
y que once hermanos me dan
tan soberano valor,
que el respeto del menor
1320
os puede tener a raya,
por más que atrevido vaya
vuestro amor contra su honor.
Décima
Dejad, pues, el pensamiento
desta invención amorosa,
1325
porque al principio no hay cosa
rebelde al entendimiento:
allá trataréis de asiento
lo que os estuviere bien;
y estad muy cierto que a quien
1330
todo lo quiere en un día,
ni es desamor la porfía,
ni ingratitud el desdén.

SIQUEN
Décima
Teneos; que no sabéis
la fuerza de la hermosura,
1335
si el espejo no os procura
desengañar cuando os veis:
¿con qué esperanza queréis
que de vos pueda apartarme?

DINA
Con esperanzas de hallarme
1340
donde pueda defenderme
de quien viniere a quererme,
si sois vos, para engañarme.

SIQUEN
Décima
Buena esperanza me dais:
muy bien viviré sin vos.

DINA
1345
Después veremos los dos
si me agradáis o cansáis.

SIQUEN
No quiero que remitáis
a otro acuerdo mis enojos:
hablen aquí mis antojos;
1350
que si en aquesta conquista
os pierde el alma de vista,
¡mal año para mis ojos!

DINA
Décima
Ese venga por los míos,
si vuestras palabras creo.

SIQUEN
1355
Vos haréis que mi deseo
venga a tales desvaríos,
que veáis mis ojos ríos
y toda mi alma fuego.

DINA
Dejad que me vaya os ruego.

SIQUEN
1360
Vos no debéis de saber
que el amor, después de ver,
queda para siempre ciego.

DINA
Décima
Yo sé que os reportaréis
y me dejaréis pasar;
1365
que voy agora a mirar
las cosas que vos no veis:
mil hermosuras tenéis
y las dejáis, mas no fuera
mi novedad forastera,
1370
si no os diera más deseo.

SIQUEN
Fuera del cielo, no creo
que vuestra hermosura viera;
Décima
Dios se ha retratado en vos
con el pincel más sutil.

DINA
1375
Hablad bien; que sois gentil
y no conocéis a Dios.

SIQUEN
Por vos conozco a los dos,
y por vos vengo a creer
que poder que os pudo hacer
1380
merece ese nombre santo;
que si no pudiera tanto,
vos lo pudiérades ser.
Décima
Si os hizo el Dios que tenéis,
¿por qué mis dioses adoro?
1385
¿Por qué de Dios no mejoro,
y quiero el que vos queréis?
Pues que a Dios (de quien habéis
tenido el ser que ilustráis)
de fuerte autorizáis
1390
y advertís grandeza en él,
que os he de tener por él
mientras no me lo mostráis.
Décima
Jacob no ha venido aquí
para amistad de los dos,
1395
sino a darme un Dios en vos
viendo que no hay Dios en mí.
Bárbaro hasta agora fui;
dadme, señora, ese Dios,
o diré que tenéis dos;
1400
que cuando esos ojos veo,
que tenéis dos dioses creo
y que está su cielo en vos.

DINA
Décima
Príncipe, ya de la gente
soy notada, como veis:
1405
después hablarme podéis.

SIQUEN
Detente, ingrata, detente.

ALFEO
¿Y vuestra crueldad no siente
que yo también alma tengo?

ZELFA
Sí, mi señor, luego vengo.

(Vanse las dos.)

ALFEO
1410
Fuéronse: no hay que esperar.

SIQUEN
Habrá que desesperar,
pues que la vida entretengo.
Romance (tirada)
¿Por qué las dejé partir?

ALFEO
¿Cómo excusarlo podías?

SIQUEN
1415
¿Vanse a casa?

ALFEO
No se van:
curiosidad las olvida.
¿No ves cómo se entretienen
en las damas siquimistas?
¿No ves con qué espacio y gusto
1420
trajes y hermosuras miran?
No te ha tratado muy mal
para primera visita.

SIQUEN
Eso fuera si mi amor
y mi loca fantasía
1425
quisiera, Alfeo, esperar
los discursos de los días:
ya sé yo que hay esperanzas,
favores, papeles, firmas,
tejas, noches y criadas,
1430
amistades y visitas;
mas ya mi amor no es amor.

ALFEO
¿Pues qué?

SIQUEN
Furia.

ALFEO
No lo digas.

SIQUEN
¡No puedo más!

ALFEO
¿Cómo no,
si tantas razones miras?

SIQUEN
1435
Amor no mira en razón.

ALFEO
Advierte que Dina es hija
de un hombre como Jacob.

SIQUEN
Y mi amor, sin culpa mía,
¿no es hijo de su hermosura?

ALFEO
1440
Sus hermanos más estiman
su honor que tu tierra.

SIQUEN
Advierte
que en extremo le fastidian
los consejos a quien ama,
y más si se determina.

ALFEO
1445
¿Qué quieres hacer?

SIQUEN
Robarla.

ALFEO
¿Robarla?

SIQUEN
¿Es cosa inaudita
en las historias del mundo?

ALFEO
Lo que tú intentas sería
afrenta de las historias.

SIQUEN
1450
Necio estás.

ALFEO
Tu amor me incita.

SIQUEN
Historias he visto yo
que dicen que cierto día
unas criaturas de Dios,
que eran la hermosura misma,
1455
quisieron robar el cielo;
y otras, que dicen que había
unos armados gigantes
que a su esfera se subían
con una torre de piedra.

ALFEO
1460
¿Y no dicen que castiga
el cielo a quien se le atreve?

SIQUEN
Esos gran culpa tenían;
pero yo, que robar quiero
una mujer que me anima
1465
con su hermosura, ¿qué debo
a los cielos que la crían?
Cuantas cosas Dios crió,
son para el hombre: camina;
que antes que llegue a su casa
1470
he de llevarla a la mía.

(Vanse.)
(Sale BATO.)

BATO
Redondilla
Amor, que en toda tu vida
diste placer sin pesar,
¿dónde pensabas llevar
una esperanza perdida?
Redondilla
1475
Amor, largo en prometer
y temeroso en cumplir,
si eres valiente al decir,
¿por qué cobarde al hacer?
Redondilla
Prometiste locamente
1480
a Zelfa aquel agua pura,
aumento de la hermosura,
si hay agua con que se aumente.
Redondilla
Y agora, que estás mirando
bullir en céspedes verdes
1485
su cristal, ¿el valor pierdes
y estás de llegar temblando?
Redondilla
Pero no falta razón
si una sierpe la defiende;
¿qué haré, que Zelfa pretende
1490
mi desdicha y perdición?
Redondilla
¿Cuánto mejor me sería
llevar otra agua cualquiera,
que ser de una sierpe fiera
sustento mi valentía?
Redondilla
1495
Mas buen ánimo; que amor
da valor al más cobarde:
la fuente es esta; ya es tarde;
quiero llegar con valor.
(LEAZAR detrás de los árboles.)
Redondilla
Los árboles se menean.
1500
¿Si está aquí la sierpe?

LEAZAR
Sí.

BATO
¡Habló la sierpe, ay de mí!
¡Que siempre mujeres sean
Redondilla
las desdichas de los hombres!
¡Tiemblo del cabello al pie!
1505
Señora sierpe, ¿podré
llegar?

LEAZAR
Llega y no te asombres.

BATO
Redondilla
Ya entiendo: sin duda intenta
echarme dentro en llegando.

LEAZAR
Llega. ¿De qué estás temblando?

BATO
1510
Esto no quiere que sienta.
Redondilla
¡Déjeme, por Dios, coger
del agua de la hermosura!

(RUBÉN, SIMEÓN, LEVÍ.)

RUBÉN
Más adelante, más pura
presumo que ha de correr.

LEVÍ
Redondilla
1515
Mientras más vamos buscando
el origen desta fuente,
más clara está su corriente
y más se va dilatando.
Redondilla
¡Grande ventura sería
1520
ser del ganado capaz,
y poder traerle en paz
a su cristal cada día!

BATO
Redondilla
Gente viene ¡qué ventura!
y la de Jacob parece.

SIMEÓN
1525
Entre estos lirios ofrece
más claridad y frescura.

LEVÍ
Redondilla
¡Qué márgenes tan amenas!

RUBÉN
¡Qué sitio tan delicioso!

SIMEÓN
¡Qué arroyo tan sonoroso!

LEVÍ
1530
Aquí danzan las arenas,
Redondilla
y les hace el agua el son,
que contra su natural,
como las viste cristal,
presumen que perlas son.
Redondilla
1535
Pero allí se ve un pastor;
este el principio sabrá
desta fuente.

RUBÉN
¡Hola! ¿Quién va?

BATO
¡Este es Rubén, mi señor!
Redondilla
¿Ya desconocen a Bato?
1540
¿No me ven?

RUBÉN
¡Bato! ¿Tú aquí?

BATO
A la fe, mis amos, sí;
que ya en aventuras trato.
Redondilla
Desvíense, que hay aquí
una sierpe.

LEVÍ
¿Sierpe?

BATO
Y tal,
1545
que habla.

LEVÍ
¡Ignorancia igual
solo pudo hallarse en ti!

BATO
Redondilla
¿Luego no saben que es esta
la fuente de la hermosura?

SIMEÓN
¿Quién te dijo esa locura?

BATO
1550
¿Cómo locura? Con esta
Redondilla
se hacen hermosas las caras
de las mujeres, y tiene,
contra el que por ella viene,
una sierpe de dos varas
Redondilla
1555
que la suele defender.

LEVÍ
Sí; pero hablar no es posible.

BATO
Cualquiera mujer terrible
sierpe se puede volver,
Redondilla
y hablar, como lo verás,
1560
con voz clara y temerosa;
porque es imposible cosa
que dejen de hablar jamás.

LEVÍ
Redondilla
Yo, por lo menos, Rubén,
si es sierpe, haré que responda
1565
a dos piedras desta honda.

RUBÉN
Lo mismo haré yo también.

LEVÍ
Redondilla
Pues ya pongo al lazo piedra.

BATO
Y yo, ¡voto al sol!

LEVÍ
¿A dónde
dices que está?

BATO
Aquí responde,
1570
revuelta en aquella hiedra.

(A los estallidos de las piedras, salga LEAZAR.)

LEAZAR
Redondilla
¡Quedo, paso: no matéis
vuestro criado Leazar,
que a Bato vine a burlar!

RUBÉN
¿Eres Leazar?

LEAZAR
¿No me veis?

BATO
Redondilla
1575
¿Luego tú eres la serpiente?

LEAZAR
Dina me mandó burlarte
porque así quiere quitarte
el amoroso accidente.

BATO
Redondilla
¿Luego aquesta agua no es
1580
la que aumenta la hermosura?

LEAZAR
No, que burlarte procura.

BATO
¿Y no hay sierpe?

LEAZAR
¿No lo ves?

BATO
Redondilla
Si della no me vengare...

LEAZAR
Medrado hubieras, Leazar,
1585
si te viniera a acertar;
que no hay trueno que dispare
Redondilla
rayos, como piedras yo.

BATO
¡Que Zelfa me burle a mí!
Déjala estar; y aun de ti
1590
me he de vengar.

LEAZAR
De mí no;
Redondilla
que sirvo, y obedecer
es ley de los que servimos.

LEVÍ
Sabe, Leazar, que venimos
cuidadosos de saber
Redondilla
1595
el origen desta fuente;
que si del monte procede,
beber el ganado puede
con canal en su corriente.
Redondilla
Cortad esos fresnos luego,
1600
y fórmense de tal modo
que beba el ganado todo
con mucho gusto y sosiego;
Redondilla
o para mayor presteza,
si estáis de segures faltos,
1605
destos alcornoques altos
desnudaréis la corteza:
Redondilla
alto, pues; a la labor.

LEAZAR
Vengan los demás también.

LEVÍ
Llama a esa gente, Rubén.

RUBÉN
1610
Aquí en el mayor calor
Redondilla
harán siesta los ganados.

BATO
Zelfa, ¿serpientes a mí?
Déjala venir aquí.

LEAZAR
Deja, Bato, esos cuidados
Redondilla
1615
y aquestos fresnos derriba.

BATO
Un agua le pienso dar
con que se venga a mudar
en sierpe de abajo arriba.

(Vanse.)
(Salen FENICIA y LISENA, ya de damas, y DINA y ZELFA.)

LISENA
Redondilla
Descubrid el rostro bien:
1620
hacednos ese favor.

DINA
¿Veisme aquí?

FENICIA
¡Qué resplandor!
No parece el sol tan bien.

DINA
Redondilla
Queréisme favorecer
como mujer forastera.

FENICIA
1625
Por ángel decir pudiera
que vos lo debéis de ser.

DINA
Redondilla
¿Hay ángeles forasteros?

FENICIA
Si fuera del cielo están,
pienso yo que lo serán.

DINA
1630
Gran gusto me ha dado el veros:
Redondilla
¡Qué bien en Siquen vestís!
¡Qué lindos trajes usáis!
¿Qué os ponéis? ¿Con qué os laváis,
que tan gallardas salís?
Redondilla
1635
Hoy he cobrado afición
a la gala y policía
desta ciudad.

LISENA
No podría
sino vuestra discreción
Redondilla
honrarnos desta manera;
1640
pero donde vos estáis,
envidia a todos dejáis.

DINA
Solo imitaros quisiera:
Redondilla
muy amiga quiero ser
de las dos; que más de un día
1645
en vuestra casa o la mía
nos hemos de hablar y ver.
Redondilla
¿Cómo os llamáis?

FENICIA
Yo, Fenicia.

DINA
Fénix sois de la belleza:
¿vos?

LISENA
Lisena.

DINA
¡Qué cabeza!
1650
Bendígaos Dios ¡qué codicia
Redondilla
me habéis puesto de tocarme
desta suerte! ¿no sabrás,
Zelfa?

ZELFA
Tú me enseñarás.

(SIQUEN, ALFEO y cuatro criados.)

SIQUEN
Yo tengo de aventurarme.

ALFEO
Redondilla
1655
No será por mi consejo.

SIQUEN
Llegad todos: Dina hermosa,
y digna de ser esposa
del sol, que es del tuyo espejo,
Redondilla
perdona este atrevimiento.

DINA
1660
¿Qué es esto, Príncipe?

SIQUEN
Advierte
que amor no teme la muerte;
robarte y gozarte intento.

DINA
Redondilla
Señor, tú eres rey.

SIQUEN
Dejemos,
Dina, advertimientos vanos.

DINA
1665
¿Tú pones en mí las manos?
Jacob...

SIQUEN
Ociosos extremos.

(Tómala en brazos, y los otros sacan las espadas.)

ZELFA
Redondilla
Yo pienso huir, ¡ay de mí!

FENICIA
Yo lo mismo.

LISENA
Yo también.

DINA
¡Hermanos, padre!

SIQUEN
¡Mi bien!
1670
No hay otro bien para mí.

(Vanse y salen RUBÉN, SIMEÓN y LEVÍ.)

RUBÉN
Redondilla
¿Está puesta la canal?

LEVÍ
Está firme, y de tal modo,
que puede el ganado
todo beber cristal en cristal.

(Dentro.)

BATO
Redondilla
1675
¡Rito, acá; cuerpo de lobo!
No le parece al manchado
que ha de beber, si del prado
no hace primero algún robo.
Redondilla
¡Rito, acá!

SIMEÓN
Bien van bebiendo:
1680
bien alcanzan.

BATO
Verá el blanco
adonde falta el barranco,
pues a fe que si desciendo...

LEVÍ
Redondilla
No hay cosa para el ganado
como el agua.

RUBÉN
Y más aquí,
1685
que ayer seco le temí,
y hoy baña en charcos el prado.

LEVÍ
Redondilla
Como al cuerpo humano dan
sustento ramos de venas,
así por sendas arenas
1690
venas de agua al prado dan.
Redondilla
En fin, hermanos, ansí
el oficio ejercitamos
de nuestros mayores.

RUBÉN
Vamos
a jugar un poco allí.

SIMEÓN
Redondilla
1695
¿Qué juego?

LEVÍ
Tirar la honda
o el arco.

RUBÉN
Gran tirador
fue Esaú.

LEVÍ
Fue cazador.

RUBÉN
No hay cosa que corresponda
Redondilla
al oficio pastoral,
1700
como cazar fieras y aves.

LEVÍ
Y aun a los príncipes graves,
pastores de más caudal:
Redondilla
tomad los arcos, y sea
aquel terebinto el blanco.

RUBÉN
1705
Nuestro padre.

LEVÍ
Suerte en blanco.
Pero ¿qué importa que os vea?

(Sale JACOB.)

JACOB
Lira
Hijos, volverme quiero
a la ciudad; que ya será acabada
su fiesta, y el lucero
1710
saca la frente, en resplandor bañada,
del sepulcro del día,
de quien sale también la noche fría:
Lira
voy del agua contento,
y mucho más de ver vuestro cuidado.

LEVÍ
1715
Pon, Bato, a ese jumento
que hoy truje al campo, a nuestro padre amado
un gabán, en que pueda
ir como Emor en algodón y en seda;
Lira
y lleve dos conejos
1720
que cene con Josef y con su madre.

JACOB
¡Qué dicha de los viejos,
y mía, ser de buenos hijos padre!
Darte quiero mis brazos.

LEVÍ
No quiero yo más vida que sus lazos.

JACOB
Lira
1725
Acuérdaseme agora
cuando a Labán por mi Raquel servía,
que desde que el aurora
coronada de púrpura salía,
hasta que en cercos de oro
1730
llevaba el sol al indio su tesoro,
Lira
estaba yo pasando
las horas que el amor llamaba días,
y los días contando
por años en mis dulces fantasías,
1735
los años por edades;
así a quien ama afligen soledades.
Lira
Si alguna vez venía
al ganado Raquel, quitaba luego
de mi pena aquel día,
1740
y quedaban mis ansias en sosiego;
parece que la miro,
y del temor de lo que fue suspiro.
Lira
Suelto el cabello al viento,
que de una cinta verde coronaba,
1745
con paso airoso y lento
la hierba apenas al bajar tocaba;
ni diera en veces tantas
señal de las sandalias de sus plantas.
Lira
¿Pues qué, si algún consuelo
1750
de sus hermosos labios recibía?
Parece que del cielo
bajaba la esperanza y me decía:
sirve, Jacob, y espera;
serví, no me engañó, si bien quisiera.
Lira
1755
Libre de vuestro tío,
después del premio en tanto sufrimiento,
al agua, al sol, al frío.
vivo en Siquen tan próspero y contento,
que ya no ven mis ojos
1760
materia de esperanzas ni de enojos.
Lira
El rey Emor me quiere
como su hermano; el Príncipe su hijo
por agradarme muere;
el pueblo, con notable regocijo
1765
nos desea y recibe:
¡dichoso aquel que en tal descanso vive!

LEVÍ
Lira
Padre, tú lo mereces,
y el Dios que te llamó Israel, bien sabe
que amor y fe le ofreces.

JACOB
1770
Hijos, ya cierra con su negra llave
al sol la noche fría:
adiós, hasta que vuelva a abrir el día.

RUBÉN
Lira
Todos, padre, queremos
acompañarte hasta el camino.

LEVÍ
Vamos;
1775
que luego volveremos.

JACOB
Venga Bato conmigo.

BATO
Hoy nos vengamos;
que el amor ofendido
busca venganzas y previene olvido.

(Vanse y sale DINA, suelto el cabello y maltratado, y SIQUEN.)

SIQUEN
Romance (tirada)
Tente y no vayas ansí.

DINA
1780
¿Pues cómo quieres que vaya?

SIQUEN
Mira, mi bien, que descubres
mi atrevimiento.

DINA
Mi infamia
no me ha dado más prudencia.

SIQUEN
Tu hermosura fue la causa;
1785
no juzgues mi atrevimiento,
Dina, de honor en la sala;
que si el honor es jüez
y es el relator tu fama,
testigos esos cabellos
1790
y las rosas de tu cara,
aunque el abogado amor
traiga las leyes humanas,
me condenarán a muerte.

DINA
Esa, traidor, te amenaza,
1795
esa mereces, y yo,
en esa sala sagrada
del honor, daré mil voces
que pasen a las más altas,
donde el cielo te castigue.

SIQUEN
1800
Mi bien, mi vida, mi alma,
¡piedad de un hombre que tuvo
esta loca confianza
en fe de ser tu marido!

DINA
¿Qué marido? ¿Tú me tratas
1805
de amistad eternamente?
Antes con aquesa daga
dejara que dos mil vidas
en tus brazos me quitaras.
¿Tú eres noble? No, que a serlo,
1810
ya que fuera de ti amada,
conquistaras como noble,
con tus méritos mi gracia;
pues discreto es imposible;
que fue necedad extraña
1815
el querer la posesión
primero que la esperanza.
Fue vicio bárbaro en ti,
de que aquí me desengaña
tan lastimoso suceso,
1820
no amor, como tú le llamas.
Luego no tendrás disculpa
de tu bárbara arrogancia;
que fiado en el poder
has infamado mi casa.
1825
Muchos como tú se fían
en los padres que los aman,
y en las repúblicas tienen
las dignidades más altas.
Mas sucede que una noche
1830
(sin que se sepa), la espada,
atravesada, les tiñe
de sangre y dolor las canas.

SIQUEN
Mi bien, con menos rigor.
Advertid que no se trata
1835
de esa suerte los maridos;
de esta violencia no es causa
el poder, sino el amor;
que si amor nos concertara,
como vemos cada día
1840
en muchas mujeres que aman,
y se rinden a los brazos
sin que lloren sus desgracias,
ni llorárades la vuestra
ni pidiérades venganzas.
1845
Componed vuestros cabellos;
vos sois mi esposa y mi alma,
y mi dueña, y mi señora,
y mi bien, y mi esperanza.

DINA
Quedo; desviaos de mí;
1850
que os aborrezco, y me mata
con veneno vuestra vista,
y vuestra lengua me cansa.
Que después de malas obras,
¿qué importan dulces palabras?
1855
Yo me voy donde veréis
qué padres, qué honor, qué casa
habéis ofendido.

SIQUEN
Creo
que os habéis de hallar burlada;
porque si habéis de ser mía,
1860
¿de qué sirve, Dina ingrata,
que informéis a vuestro padre
y a vuestra familia honrada
tan mal de mi atrevimiento?

DINA
¿Yo vuestra? Primero caiga
1865
sobre mí un rayo del cielo.

(Vase.)

SIQUEN
Aguardad, mi bien, que pasa
vuestro enojo de razón;
oíd sola una palabra.

(Sale ALFEO.)

SIQUEN
¿Qué es esto?

ALFEO
Que se fue Dina,
1870
Bien quejosa y mal gozada.

ALFEO
¿Así la dejaste ir?

SIQUEN
Sus voces fueron la causa.

ALFEO
Ya estarás arrepentido.

SIQUEN
Fuera condición humana,
1875
a no ser Dina divina,
y su hermosura y sus gracias.

ALFEO
¿Ahora la quieres bien?
¿No dicen que amor acaba
la ejecución del deseo?

SIQUEN
1880
Pues este adelante pasa;
ni hay regla tan general,
pues para ejemplo este basta,
que no padezca excepción;
de suerte, que si la amaba
1885
con el primero deseo,
ahora la fuerza es tanta,
que estoy muriendo por ella.

ALFEO
¡Novedad notable!

SIQUEN
¡Extraña!

ALFEO
Una mujer dando voces,
1890
suelto el cabello, turbada,
hechos los ojos dos fuentes,
y un vivo fuego la cara,
¿te ha dejado esos deseos?

SIQUEN
Ya te he dicho que me matan,
1895
y que viviré sin ella
como la tierra sin agua,
sin leña el fuego, sin aire
la respiración humana.

ALFEO
¿Pues qué has de hacer?

SIQUEN
Darle parte
1900
al Rey, porque al fin me ama
como padre, que la pida
al suyo.

ALFEO
¿Nobleza tanta
con un hombre advenedizo?

SIQUEN
Mucho en la tuya te engañas;
1905
es Jacob hijo de Isaac,
nieto de Abraham, que canta
hoy sus historias la aurora
y el mar en que el sol se baña;
ven conmigo, que no puedo
1910
vivir sin verla ni hablarla.

ALFEO
No he visto gozado amor
sin que tenga a las espaldas
arrepentimiento y pena.

SIQUEN
Pues este tiene esperanzas;
1915
que la belleza de Dina
es sello eterno en el alma.


Acto III

(Sale JACOB.)

JACOB
Canción (canzone)
Si para tu alabanza
tuviera, autor del día,
más lenguas que la mar arenas tiene,
1920
o más luces que alcanza
a ver la noche fría,
y el pavimento celestial contiene
que tu mano sostiene,
quedará en ella corto,
1925
al fin como ignorante,
que de tu luz delante,
el ángel mudo, el querubín absorto,
en éxtasis admiran
la inmensidad que en tus grandezas miran.
1930
En tanto que el luciente
y coronado Apolo,
desde las puertas de la blanca aurora,
caminare al Poniente,
y el antártico polo
1935
viere la luz con que sus Indias dora,
y en tanto que decora
el Líbano frondoso
de victoriosa palma,
sus extremos mi alma,
1940
te llamaré, Señor, padre piadoso,
criador de cuanto encierra
el cielo, el aire, el mar, la humilde tierra.
Por ti vive en su esfera,
Jehová santo y divino,
1945
cuanto con alma de crecer criaste;
de ti, Señor, espera
la luz que siempre vino
de aquella luz con que la luz formaste.
El cielo, azul engaste
1950
del sol, y su hermosura,
los espíritus bellos
sobre cuyos cabellos
pones la planta soberana y pura;
el hombre, el pez, el ave,
1955
todo vive por ti, todo te alabe.

(Entre ZELFA con BATO.)

ZELFA
Redondilla
Déjame, necio, si quieres.

BATO
No quisiera yo ser necio;
pero advierte que el desprecio
hace feas las mujeres.

ZELFA
Redondilla
1960
Yo lo quiero estar, y ser
quien te desprecie.

BATO
¿A qué efeto
me pusiste en tanto aprieto?

ZELFA
A efeto de ser mujer.

BATO
Redondilla
Con eso te has disculpado;
1965
mas mira que traigo aquí
aquel agua por que fui.

ZELFA
Ya tengo la que me ha dado
Redondilla
una desdicha, de suerte
que ha de lavar en dolor
1970
mi rostro.

BATO
¡Bravo rigor!

ZELFA
Piadosa fuera la muerte.

BATO
Redondilla
Mira, Zelfa, que maté
la sierpe, y que no es razón
pagar tan mal mi afición.

ZELFA
1975
Suelta...

BATO
¿Qué tienes?

ZELFA
No sé.

JACOB
Redondilla
¿Qué es eso, Zelfa?

BATO
Aquí estaba
mi amo; huyendo me voy:
desdichado amante soy:
mejor sin amor me hallaba.

JACOB
Redondilla
1980
¿Dónde está Dina?

ZELFA
Señor,
salió al campo a ver las fiestas.

JACOB
Jornadas son poco honestas
para quien profesa honor.
Redondilla
¿Cómo no ha vuelto?

ZELFA
No sé.

JACOB
1985
¿Quién iba con ella?

ZELFA
Yo.

JACOB
¿Pues a dónde se quedó?

ZELFA
Con dos damas la dejé
Redondilla
con quien amistad hacía,
y con ellas se vendrá.
(Sale DINA.)
1990
Mas vesla aquí.

DINA
Llegó ya
la infamia y la muerte mía.

JACOB
Redondilla
Dina, ¿qué es esto? ¿qué traje
de dolor te adorna y viste,
duro espectáculo triste
1995
de tu pena y de mi ultraje?
Redondilla
Mas saberlo no querría,
que indicios de tu dolor,
es fuerza en todo rigor
que sean de afrenta mía.
Redondilla
2000
¿Tú los cabellos revueltos,
Dina, y los hermosos ojos,
para mí graves enojos,
en amargo llanto envueltos?
Redondilla
¿Tú maltratada? ¡Ay de mí!
2005
Si es disgusto con tu madre,
Yo soy tu amoroso padre:
habla y la ocasión me di.
Redondilla
¿Cuál de tus necios hermanos
te la ha dado deste modo?
2010
Ea, pues, dímelo todo:
muestra esas hermosas manos.
Redondilla
¿Lloras y las besas? Mira
que hablas más que yo quisiera,
porque hablar de esa manera
2015
dice más, y más admira,
Redondilla
y pues de la voz es mengua
no declarar tus enojos,
callen un rato los ojos,
y da licencia a la lengua.

DINA
Romance (tirada)
2020
Padre, si llamarte padre
puede ya quien mejor fuera
que no tuviera este ser
de tu virtud y nobleza;
aunque si lo miro bien,
2025
agora es razón que pueda
llamarte padre quien viene
para que su padre seas.
No fuiste padre hasta agora:
agora, padre, me engendras:
2030
agora soy hija tuya,
aunque causa de tu ofensa.
Mi culpa es grave, no es toda:
mil veces te llamo padre,
porque el nombre te enternezca,
2035
pues es palabra que obliga
a las entrañas más fieras.
Padre, en fin, yo soy tu hija
Dina, aunque indigna que tenga
tal nombre, por quien hoy pierdes
2040
la dignidad que profesas.
Mi culpa, la parte della,
es haber curiosamente
solicitado tu afrenta.
Las mujeres de Siquen
2045
tienen fama en esta tierra
de hermosura y bizarría;
quise verlas, salí a verlas.
Honestamente ocupé,
padre, los ojos, que apenas
2050
por las márgenes de un velo
dejó asomar la vergüenza.
Sabe Dios que un pensamiento
(que esto quiero que me creas)
no excedió, con ser tan fácil,
2055
de mi castidad la esfera.
Hablando, pues, con las damas,
las fénix de aquestas fiestas,
cuya hermosura y donaire
andaban en competencia,
2060
llegó el Príncipe: no es justo
que este nombre le conceda:
llegó el fin de nuestro honor,
y el principio de tu pena.
Llegó Siquen, y tratando
2065
tu valor con la insolencia
que los mozos poderosos,
donde la razón es fuerza,
donde la ley es la espada,
la cortesía la tema,
2070
su Dios el vicio, y al fin,
la justicia el no temerla:
y disculpando su infamia
con amor, que es la cubierta
de los vicios de los hombres,
2075
como si amor ser pudiera
aquella planta que al alba
con verdes hojas comienza,
florece al medio del día,
da fértil fruto a la siesta,
2080
y desmayando las hojas
yace marchita en la tierra
luego que se parte el sol
y suceden las estrellas.
Yo respondí que mirase
2085
la calidad de tus prendas,
y el ser huésped, privilegio
que los bárbaros respetan.
Mas remitiendo a los brazos
la razón y la respuesta,
2090
y los demás a las armas,
a sus palacios me llevan.
Contarte, amoroso padre,
qué llanto, qué resistencia
acompañaron mi honor
2095
hasta el fin de su tragedia,
era decirte lo mismo
que imaginaran las piedras
si Dios les diera aquella alma
donde el honor se aposenta.
2100
No fue de provecho el llanto,
porque mis lágrimas eran,
en la fragua de su amor,
el agua para encenderla.
La resistencia era mía;
2105
que la mujeril flaqueza,
¿qué valor puede tener
que del hombre la defienda?
Leones sujeta el hombre,
tigres amansa; mas piensa
2110
que no fue en mí con industria,
sino con fuerza y soberbia.
Mil veces quise matarme
con las manos, si quisieran
que a la garganta llegaran
2115
a ser diez dagas sangrientas.
Solamente a los cabellos
me dio, aunque tarde, licencia,
porque la ocasión gozada,
¿qué se le da que los pierda?
2120
Dellos la tierra sembré:
¡ojalá que fueran hierbas,
porque nacieran testigos
de mi verdad y su ofensa!
Luego, con dulces palabras,
2125
aplacar mi enojo intenta,
¡como si a tan malas obras
pudieran bastar cautelas!
Amenacéle contigo;
pero ¿quién duda que crea
2130
que no hay vara que el poder
o no la rompa o la tuerza?
También de mis once hermanos,
que como ve que profesan
más que la espada el cayado,
2135
más que la corte la aldea,
de mí, de ti y dellos, padre,
se burló, como si fuera
la venganza desigual
a la corona y las letras.
2140
Siete años viste a Raquel
en los prados y las selvas,
y jamás tu amor llegó
más que a una palabra tierna.
¿Cómo este bárbaro quiere,
2145
que dentro de un hora quepan
las palabras y las obras,
los brazos y las ternezas?
Nieto de Abraham naciste;
tu honor y mi afrenta venga,
2150
si no en Siquen, en mi sangre,
para que la tengas buena.
No haré yo falta a tu amor,
pues tantos hijos te quedan,
antes te daré veneno
2155
cuando sin honra me veas.

JACOB
Redondilla
Dina, en desconsuelo tanto,
que llega el daño al honor,
forme la voz el dolor
y las palabras el llanto.
Redondilla
2160
No te puedo encarecer
qué sentimiento es el mío,
porque fuera desvarío
quererle dar a entender.
Redondilla
Y aunque el verte disculpada
2165
me pudiera consolar,
la causa debo culpar,
y en la causa estás culpada.
Redondilla
El salir fue tu deshonra,
pues bien sabes que, por ver,
2170
la más honesta mujer
corre peligro en la honra.
Redondilla
No hubiera casos tan feos
y excusara mil enojos,
nacer la mujer sin ojos
2175
y los hombres sin deseos.
Redondilla
Fuiste a ver, sin acordarte
que allá te habían de ver;
como si pudiera ser
querer mirar sin mirarte.
Redondilla
2180
No te libras del engaño
ni excusas de la traición,
porque quien da la ocasión,
ese es la causa del daño.
Redondilla
Y del tuyo no te asombres
2185
si fuiste a ver las mujeres,
sin mirar que, si lo eres,
te habían de ver los hombres.
Redondilla
No disculpo al agresor
de, aqueste infame delito;
2190
pero en parte lo permito
que ponga la culpa amor.
Redondilla
Que puesto que al que le trata
como bárbaro condeno,
tal vez amor es veneno
2195
que en el mismo instante mata.
Redondilla
Lo que habemos de hacer dejo
para más pensado aviso,
porque ofensas de improviso
quieren despacio el consejo.
Redondilla
2200
Venganza pide el honor;
mas no con fuerzas tiranas;
que no juzgan bien las canas
en los delitos de amor.
Redondilla
En el campo agora están
2205
tus hermanos; valor tienen:
disimula mientras vienen
y algún consejo me dan;
Redondilla
que aunque soy, Dina, virtud
que a aquellas, partes dio vida,
2210
soy ya virtud oprimida,
y ellos son mi juventud.
Redondilla
Vete y encomienda a Dios
ese suceso.

DINA
Yo sé
que por mi culpa no fue;
2215
mas tengámosla los dos,
Redondilla
y a los dos quita la vida,
pues que tú dices, señor,
que soy culpada en tu honor,
por donde soy la ofendida.
Redondilla
2220
¡Qué jüez tú para ser
contra amor, siendo el amante
más verdadero y constante
que tuvo amor a mujer!
Redondilla
¡A qué buen tribunal llego
2225
que castigue como debe,
si aún no te ha muerto la nieve
de tantas canas el fuego!
Redondilla
Que mientras de aquel cruel
te estuve el caso informando,
2230
estarías tú pensando
los amores de Raquel.
Redondilla
Por fuerza tendrá blandura
juez, supuesto que honrado,
a quien tanto han sobornado
2235
el amor y la hermosura.
Redondilla
Pero no sé cómo agora
no culpas más sus engaños,
si esperaste siete años
lo que Siquen solo un hora.
Redondilla
2240
Culpas el ver en mujer
digno de justo castigo,
y los siete años que digo
te sustentaste de ver;
Redondilla
que no importa, hermanos tengo:
2245
yo sé que me vengarán.

JACOB
Yo sé que ellos te dirán
cuán cuerdamente me vengo,
Redondilla
si con ellos me aconsejo.

DINA
Padre, yo estoy deshonrada:
2250
donde ha de cortar la espada
no es necesario el consejo.

(Vase.)

JACOB
Redondilla
Mal sabes, Dina, el valor
que con las canas no ves;
mas va con más cuerdos pies
2255
a dar remedio al honor.
Redondilla
Que aunque te parezca helada
la sangre de aquestas venas,
el honor de que están llenas
tiene hasta el alma abrasada.
Redondilla
2260
No soy yo jüez tan ciego
por lo que supe de amor;
que también es el honor
de la calidad del fuego.
Redondilla
Pero bajó la prudencia
2265
y en el llanto halló templanza,
poniendo en Dios la esperanza
y en las canas la paciencia.
Redondilla
Que los que son hombres sabios,
adonde el poder se atreve,
2270
en las canas hallan nieve
para templar los agravios.
Redondilla
Amé a Raquel, es verdad,
y tú naciste de Lía;
mas no puede sangre mía
2275
estar sin mi voluntad.
Redondilla
Que la que tienes de mí
así divide la afrenta,
que el honor corre a mi cuenta,
y la desdicha por ti.
Redondilla
2280
¡Zelfa!

ZELFA
¡Señor!

JACOB
Llama luego
un pastor.

ZELFA
Aquí está Bato.
¡Bato, señor llama!

JACOB
¡Ingrato
fue Siquen! ¡Amor es ciego!

(Salga BATO.)

BATO
Redondilla
¿Qué mandas?

JACOB
Parte al ganado
2285
y llama a mis hijos.

BATO
Voy.

JACOB
Pues diles, Bato, que estoy
con mucha pena y cuidado;
Redondilla
que vengan a verme luego.

BATO
¿Todos?

JACOB
Todos, o los más.

(Vase.)

BATO
2290
¿Qué es esto?

ZELFA
Allá lo sabrás.

BATO
Que me lo digas te ruego.

ZELFA
Redondilla
Eso no lo has de saber.

BATO
No lo haces tú por callar;
que por hacerme pesar
2295
aun dejas de ser mujer.

ZELFA
Redondilla
Bato, aquí regañarás.

BATO
Antes tú vas regañando,
porque solo estar callando
es lo que me aflige más.

ZELFA
Redondilla
2300
Ya te lo quiero contar
por solo hacerte placer.

BATO
Pues no lo quiero saber
por solo hacerte pesar.

(Vanse.)
(Salen EMOR, SIQUEN y ALFEO.)

EMOR
Octava real
Si la desigualdad no consideras,
2305
considera, Siquen, que ha de cansarte
la posesión de la beldad que esperas.

SIQUEN
Señor, solo esto vengo a suplicarte.

EMOR
¿Cómo es posible que casarte quieras
con una advenediza, si casarte
2310
intento en Dothain con quien te iguala,
fénix del Asia en hermosura y gala?

SIQUEN
Octava real
Bien dices que es advenediza Dina,
pues que vino del cielo a nuestra tierra;
haz nuestra tierra de su cielo digna,
2315
pues ves las partes que Jacob encierra:
más que sangre real es ser divina;
sin esto, al ejercicio de la guerra
sale esta gente del ganado, cuando
se ofrece que la muestren peleando.
Octava real
2320
Jacob es rico: no te enfade el trato:
todos los de su casa son pastores:
su hermano es Esaú, digno retrato
en las armas que honraron sus mayores;
mas ¿para qué sus méritos dilato?
2325
Yo estoy mortal; si he de vivir, no ignores
que solo puede ser Dina remedio.

EMOR
Del tuyo y de mi amor estoy en medio;
Endecasílabos sueltos (tirada)
pero acudiendo al tuyo como padre,
voy a hablar a Jacob.

SIQUEN
Dame mil veces
2330
esos reales pies.

EMOR
Aquí me espera.

(Vase.)

SIQUEN
Tú solo hacer podrás que viva o muera.

ALFEO
En fin, ¿te casas?

SIQUEN
¿Qué he de hacer, Alfeo?
¿Cuál otro bien espera el alma mía?
¿Qué riqueza mayor? ¿Qué altiva esposa
2335
como esta bella pastorcilla hermosa?
Vengan de Egipto bárbaros camellos
cargados de oro en dote, y del asirio
armados elefantes en defensa;
vengan carros del persa con las telas
2340
distintas en colores y labores;
vengan naves de Tiro con sus granas.
y cada cual con diferente rostro
belleza ofrezca a un príncipe que tiene
fama en el Asia; que armas y tesoros
2345
no son riqueza ni ocasión dichosa,
como esta bella pastorcilla hermosa.

ALFEO
Amor, que en las pasiones de los hombres
tiene primer lugar, nació de madre
cuyo principio fue del mar la espuma;
2350
esto quiso decir, que de la suerte
que se deshace con pequeña causa,
así el amor, y así del tuyo espero.

SIQUEN
Y yo que dejaré de ser primero.

ALFEO
Eso parece siempre a los que aman,
2355
en tanto que el furor el alma oprime.

SIQUEN
Primero, hermosa Dina, que olvidarte,
pueda Siquen la máquina celeste
oprimir a la tierra desatada
de aquellos Polos donde firme estriba;
2360
será posible que la fama viva
segura de la envidia y la ignorancia,
y harán paz la humildad y la arrogancia.

ALFEO
Yo espero verte de contrario intento.

SIQUEN
Eso fuera en un bien no conocido,
2365
donde, por opinión de los discretos,
desenamoran, vistos, los defetos.
Alfeo, Dina es bella, y toda en todo:
no puede suceder causa ni modo
como la olvide, ni ha de ser más fuerte
2370
que la firmeza de mi amor, la muerte.

ALFEO
La abundancia del bien enfadar suele,
y desta hay grande copia en los casados.

SIQUEN
No es defeto del bien el abundancia,
sino del que por serlo no lo estima;
2375
ven a saber lo que Jacob responde.

ALFEO
¿Quién duda, que se tenga por dichoso?

SIQUEN
Con tanta fuerza aqueste bien deseo,
que indigno mi valor de Dina veo.

(Vanse.)
(Salgan EMOR y JACOB.)

JACOB
Redondilla
Sin mis hijos yo no puedo
2380
dar mi hija al tuyo.

EMOR
Advierte
que está su vida o su muerte
en la dilación.

JACOB
Ya quedo
Redondilla
bastantemente advertido.

EMOR
Bien echas, Jacob, de ver
2385
que si es Dina su mujer,
queda tu honor defendido.

JACOB
Redondilla
Todo lo conozco y veo,
y estimando tu valor,
digo que es muy justo, Emor,
2390
y que dársela deseo:
Redondilla
presto del campo vendrán
mis hijos; al tuyo di
que pienso, si hay fuerza en mí,
que lo que quiero querrán.
Redondilla
2395
Que tenga su amor templanza,
pues en más fuerte ocasión
no fió la posesión
del gusto de la esperanza.

EMOR
Redondilla
Con esto contento voy.

(Vase.)

JACOB
2400
No lo podré yo quedar
hasta ver si remediar
puedo la pena en que estoy.
Redondilla
Grande mi desdicha ha sido:
¡Oh! Nunca a Siquen viniera;
2405
pero ¿qué pena me altera
si él quiere ser su marido?
Redondilla
Mis hijos llegaron ya:
estos los mayores son.

(RUBÉN, SIMEÓN, LEVÍ, ISACAR, DAN, NEPTALÍN y los que más pudieren.)

RUBÉN
Con tu buena bendición
2410
aquí tu familia está.

JACOB
Redondilla
La del Dios que en sueños vi
en la escala de Betel,
y que me llamó Israel
cuando luchando le vi,
Redondilla
2415
hijos, os alcance a todos.

LEVÍ
¿Qué es lo que quieres, señor,
que nos ha dado temor
llamarnos por tales modos?
Redondilla
¿Qué junta es esta?

JACOB
Advertid,
2420
hijos de Jacob...

SIMEÓN
¿Qué es esto?

LEVÍ
La causa refiere presto.

JACOB
La causa propongo, oíd:
Octava real
De Siria, y de la parte que se llama
Mesopotamia, patria a vuestro abuelo
2425
Labán, venimos, hijos, por la fama,
a vivir de Siquen el fértil suelo.
No ha sido engaño, pues su sitio enrama
de tantas plantas y árboles el cielo,
y le viste de fuentes tan hermosas,
2430
que al cano invierno lo coronan rosas.
Octava real
Pastos tienen aquí vuestros ganados:
fundamos nuestras tiendas de colores,
y sus cabañas en amenos prados,
de robles y tarayes los pastores.
2435
Finalmente, con gusto aposentados
y de ajena ciudad habitadores,
más envidiados que envidiosos fuimos:
desdicha por ventura en que nacimos.
Octava real
Y como firme en un alegre estado
2440
pueda permanecer ninguna cosa,
de doce hijos que de Dios me ha dado
la mano, siempre en mi favor piadosa,
Dina, mujer (que siempre fue cuidado
del hombre la mujer, o fea o hermosa),
2445
salió a ver de Siquen las damas bellas,
más por curiosidad que envidia dellas.
Octava real
Viola el hijo de Emor, y enamorado
de la belleza suya ¡nunca Dina
fuera tan bella! necio y confiado
2450
en el poder une a tanto mal inclina,
pospuesto el miedo, el ánimo turbado
de la apariencia del placer, camina
con ella a su palacio, como el lobo
feroz y alegre del sangriento robo.
Octava real
2455
Resistióse la tímida doncella
como en la presa del azor tirano
la tierna alondra, cuando hambriento en ella
tiñe las uñas de la corva mano.
Lloró, gimió, bañó la honesta y bella
2460
cara del llanto que intentaba en vano
piedad, que los deleites atrevidos
convirtieron en piedra los oídos.
Octava real
Mas ¿para qué dilato con rodeos
mi desdicha fatal, hijos queridos?
2465
Forzó a Dina Siquen, y sus deseos;
no hallaron fin, ni están arrepentidos:
gran novedad de los delitos feos,
quedar después más vivos y atrevidos:
pídela por mujer: o amor, o miedo:
2470
con que en efeto satisfecho quedo.
Octava real
No se la prometí sin daros parte,
que sin consejo vuestro no he querido;
esto es hecho; en efeto industria y arte
no pueden deshacer lo sucedido.
2475
Démosle a Dina, pues el reino parte,
y queda en vuestra sangre dividido:
que la venganza es bárbara en los sabios
cuando tienen remedio los agravios.

LEVÍ
Romance (tirada)
¿Qué os estáis todos mirando?
2480
Hable Rubén, que, en efeto,
es nuestro hermano mayor.

RUBÉN
Yo, hermanos, de suerte quedo,
que aunque estoy para venganza,
no estoy para dar consejos.

SIMEÓN
2485
Habla, Leví, pues de todos
pareces el más discreto.

LEVÍ
Padre, aunque ignorante soy,
que aquí nos dejes te ruego.

JACOB
¿Qué es lo que queréis tratar?

LEVÍ
2490
Después, señor, te diremos
el acuerdo que tomamos.

JACOB
Pues como sea el acuerdo
pacífico y conveniente
al peligro en que nos vemos,
2495
yo me voy, y confiado
en que el parecer propuesto
será a todos, como es justo,
bien recibido y aceto.

(Vase.)

SIMEÓN
¡Gran desdicha!

ISACAR
¡Temeraria!
2500
Pero por infamia tengo
que se quede sin castigo.

DAN
Que no es necesario pienso,
pues que con ella se casa.

SIMEÓN
¿Cómo no?

RUBÉN
Mirad, os ruego
2505
que si tratáis de venganza,
a nuestro padre ofendemos.

NEPTALÍN
A nuestro padre y a Dios.
que se ha de mirar primero.

LEVÍ
¡Oh, cobarde Neptalín!
2510
Siempre fue tu pensamiento
huir de Esaú, tu tío.

NEPTALÍN
Leví, a mi padre respeto,
y sigo el voto de Dan
y de Isacar.

LEVÍ
¿Qué provecho
2515
se sigue, decidme todos,
de este infame casamiento?
¿Qué honor nos dará Siquen,
después del daño que ha hecho,
porque se quede con Dina,
2520
si mañana nos iremos
a ver nuestro abuelo Isaac,
y él, con villano desprecio,
la trata como a su esclava?

SIMEÓN
Hablas, Leví, como cuerdo.
2525
Once nietos de Abraham,
¿han de sufrir que un mancebo
idólatra fuerce a Dina
a sus ojos?

NEPTALÍN
Pues ¿qué haremos?

LEVÍ
Matarle.

NEPTALÍN
¿Cómo?

LEVÍ
Escuchad:
2530
pero deciros no quiero
la industria, porque no deis
parte a Jacob de mi intento;
llamalde.

SIMEÓN
¡Ah padre, señor!

(Entre JACOB.)

JACOB
Vuestra sentencia y decreto,
2535
hijos, estuve esperando.

LEVÍ
Pues padre, el acuerdo nuestro
es que con ella se case;
¡mas esto con un concierto!

JACOB
Emor y su hijo vienen,
2540
como en la ciudad os vieron.

(Salen EMOR, SIQUEN y ALFEO.)

EMOR
Terceto
Famosos hijos de Jacob, yo vengo
deseoso de paces y amistades
por el amor y voluntad que os tengo:
Terceto
el alma de Siquen, mi amado hijo,
2545
se ha unido al alma de la hermana vuestra
por las tiernas razones que hoy me dijo:
Terceto
dádsela por mujer, y juntamente
hagamos parentesco y casamiento
de la vuestra también y nuestra gente:
Terceto
2550
viviréis con nosotros, formaremos
unánimes un cuerpo, un gusto, un trato;
que las almas y haciendas os daremos.

SIQUEN
Terceto
Halle yo gracia y paz en vuestros ojos;
dadme a Dina, señores, solamente
2555
trocando en amistades los enojos,
Terceto
y pedidme que en dote os dé mi estado:
pedidme hacienda, joyas y tesoros;
que solo aqueste bien me da cuidado.

LEVÍ
Terceto
No podemos, Siquen, dar nuestra hermana
2560
a un hombre incircunciso; que ofendemos
la Majestad del cielo soberana:
Terceto
mas si queréis que os demos luego a Dina,
circuncidaos a nuestra ley sujetos,
que este primer precepto determina;
Terceto
2565
que luego, como es justo, os la daremos,
y seremos un pueblo, un alma, un trato;
si no de aquí con ella nos iremos.

SIQUEN
Terceto
Padre, si aqueste nombre te enternece,
duélete de mi vida, padre mío,
2570
y todo cuanto piden les ofrece.

EMOR
Terceto
¿Eso dices, Siquen?

SIQUEN
Pues si mi vida
no tiene otro remedio, por guardalla
pensaba yo que fueras tú homicida:
Terceto
a Dina quieren ya llevarse; advierte
2575
que si falta un instante de mis ojos,
con negro luto llorarás mi muerte:
Terceto
aquesta ley es la mejor del suelo:
¿qué, dudas de acetalla? ¡Por mi vida,
por dicha ha sido voluntad del cielo!

EMOR
Terceto
2580
Al pueblo quiero hablar: aquí me espera.

JACOB
Y yo a esperar resolución me parto.

RUBÉN
Contigo iremos.

LEVÍ
¡Muera Siquen!

SIMEÓN
¡Muera!

(Vanse.)
(Queden SIQUEN y ALFEO.)

SIQUEN
Redondilla
Mientras estoy contemplando
en estas puertas, Alfeo,
2585
y vuelto en lince el deseo
estas ventanas mirando,
Redondilla
parte a saber si, movidos
de mi amor y del respeto
de mi padre, al duro efeto
2590
de aquesta ley dan oídos:
Redondilla
mira si el pueblo responde
que quiere circuncidarse.

ALFEO
Mucho ha de ser sujetarse.

SIQUEN
Si él a mi amor corresponde,
Redondilla
2595
no dudes que ha de estimar
más que su sangre mi vida.

ALFEO
Si por ti se circuncida,
¿con qué le puedes pagar?

(Vase.)

SIQUEN
Redondilla
Con el alma, que daré
2600
al menor de mis vasallos:
tesoro tengo que dallos:
agradecido seré;
Redondilla
presto gozarán el fruto
de aqueste bien que me dan:
2605
si reino, jamás tendrán
imposición ni tributo;
Redondilla
que los pueblos oprimidos,
más que de sus propias leyes
aborrecen a sus reyes
2610
y murmuran ofendidos.
Redondilla
¡Ay, puertas! ¿A dónde está
mi divina labradora?
Si de mí se queja agora
o si disculpa me da;
Redondilla
2615
si ha sabido que ha de ser,
aunque le pese, mi esposa,
¿qué no será rigurosa
después de ser mi mujer?
Redondilla
Estoy por entrar: ya tengo
2620
licencia como marido;
mas si a Dina no la pido,
dirá que a robarla vengo.
Redondilla
Pero no me la ha de dar,
y así el entrar es mejor,
2625
pues que ya Jacob y Emor
nos concertaron casar.
Redondilla
Entro. ¡Válganme los cielos!
(Póngase delante una sombra con una túnica y rostro negro, sombrero, espada, y daga ceñida.)
¿Qué sombra es esta, o la sombra
de mí mismo ya me asombra?
2630
Los pies me convierte en hielos;
Redondilla
¡presagios son de mi muerte
que de mí mismo me asombre!
¿Quién eres, di? Si eres hombre,
de lo que quieres me advierte.
Redondilla
2635
¿No hablas? ¿Vienes a darme
nuevas de mi muerte? ¿Es cierta?
¿Guardas, por dicha, esta puerta?
¿Vienes, acaso, a matarme?
Redondilla
¿Qué haces, puesta la mano
2640
en el puño de la espada?
Era sombra, y dilatada
se fue por el aire vano.
Redondilla
Sin duda que se formó
de mi cuerpo; que la ofensa,
2645
en cualquiera sombra piensa
que su castigo llegó.
Redondilla
La puerta, al fin, me defiende;
prevención del cielo sabia:
o es lo cierto que al que agravia
2650
su misma sombra le ofende.

(Entre ALFEO.)

ALFEO
Redondilla
Albricias me puedes dar
si a Dina hermosa codicias.

SIQUEN
¿Qué puedo darte en albricias
aunque llegase a reinar?
Redondilla
2655
Al mejor tiempo has llegado
que pudo en esta ocasión
pedir mi imaginación.

ALFEO
Parece que estás turbado:
Redondilla
pues no lo estés, porque debes
2660
a tus vasallos amor
no visto en ningún señor.
Luego que en palabras breves
Redondilla
les fue a todos referida
esta ley, por dulce suerte,
2665
respondieron que la muerte
fuera por ti dulce vida,
Redondilla
y que a la circuncisión
y a morir dispuestos quedan.

SIQUEN
¿Qué tesoros hay que puedan
2670
pagar tanta obligación?

ALFEO
Redondilla
No muestras el alegría
que yo pensé.

SIQUEN
De un espanto
vine a entristecerme tanto.

ALFEO
¿Cómo?

SIQUEN
De la sombra mía.

ALFEO
Redondilla
2675
¿De tu sombra?

SIQUEN
Quise entrar
a ver a mi esposa, Alfeo,
y mi propia sombra veo
que no me deja llegar.

ALFEO
Redondilla
¿Tu sombra? cómo podía...

SIQUEN
2680
De mi temor fabricada,
la vi con daga y espada.

ALFEO
Todo ha sido fantasía
Redondilla
y vana imaginación:
ven donde tu padre está.

SIQUEN
2685
Notable pena me da;
sombra de mi muerte son.
Redondilla
¡Plega a Dios cine yo no acierte;
porque bien saben los sabios
que el cuerpo de los agravios
2690
hace sombras en la muerte!

(Vanse y sale DINA.)

DINA
Décima
No hay cosa más desdichada
que una mujer ofendida,
y tanto más abatida
cuanto es más noble y honrada.
2695
Sírvame el llanto de espada,
aunque yo no me ofendí,
pues causa sin culpa fui,
y mataráme el dolor
para que pueda el honor
2700
tomar venganza de mí.
Décima
¿Qué hacen mis tristes ojos
sin deshacerme llorando?
¿O temen que descansando
temple el alma sus enojos?
2705
¡Lloren los muertos despojos
del honor que estimé tanto,
que de tenerlos me espanto!
Pero no querrá el honor,
pues no puede haber dolor
2710
que no le deshaga el llanto.
Décima
Muchas mujeres hicieron
cosas mal imaginadas;
pero quedan disculpadas
con el amor que tuvieron.
2715
Por sí mismas se perdieron,
y así fue el castigo justo,
pero en mi inocencia injusto,
pues ha sido en parte alguna
delito de la fortuna
2720
perder el honor sin gusto.

(Entre ZELFA.)

ZELFA
Redondilla
Los males, hermosa Dina,
sucedidos una vez,
no han de ir todos al juez
por ley humana y divina.
Redondilla
2725
Algunos han de tener
en la discreción consuelo:
ya te dio remedio el cielo,
y eres de Siquen mujer.
Redondilla
Tus hermanos han trazado
2730
que viviendo en vuestra ley
el pueblo, el Príncipe, el Rey,
quede el agravio olvidado.
Redondilla
Bien pudieras recibirme
con diferente alegría.

DINA
2735
No puedo yo, Zelfa mía,
a tanto mal prevenirme.
Redondilla
¿Yo ser de Siquen mujer
por ningún discreto medio?
En tan cobarde remedio
2740
parte no quiero tener.
Redondilla
Si ellos han hecho el concierto,
ellos le sabrán cumplir;
que yo, con solo morir,
de que tengo honor me advierto.

ZELFA
Redondilla
2745
¿Eso dices, y desprecias
un reino?

DINA
Zelfa, interés
sin amor, advierte que es,
para mujeres muy necias
Redondilla
o criadas bajamente.
2750
Si yo aborrezco a Siquen,
¿qué se me da que me den
los tesoros del Oriente?
Redondilla
Zelfa, reinar y disgusto
no se han de compadecer:
2755
ni hay reino para mujer
como marido a su gusto.

(Entre BATO.)

BATO
Romance (tirada)
Temblando vengo. ¿Qué es esto?
¿Toda la casa alterada,
cuando decían que Dina
2760
con el Príncipe se casa?
Aquí está Zelfa.

ZELFA
¿Qué hay, Bato?

BATO
¿Está aquí señora?

ZELFA
Calla,
y no la pidas albricias
de las bodas concertadas.

BATO
2765
¿Qué albricias he de pedir,
si todo el mundo se arma?

DINA
¿Qué dices, Bato?

ZELFA
Señora.
Gran mal.

DINA
¿Cómo?

ZELFA
Lo que pasa
cuenta a Dina.

BATO
Tus hermanos,
2770
en una secreta cuadra
se han armado, y juntamente
toda la gente de casa.
Oí decir a Leví:
«Agora que esta canalla,
2775
porque se han circuncidado,
todos están en las camas,
y el dolor de las heridas
es mayor, vamos a darlas
en sus cuerpos y venguemos
2780
la afrenta de nuestra hermana».
Cuál lleva espada y rodela,
cuál partesana, cuál lanza;
no dejarán vivo un hombre.

DINA
Esa sí que es digna hazaña
2785
de los hijos de Jacob:
vamos, Zelfa, a las ventanas:
haré fiesta de su muerte.

(Vase.)

ZELFA
Ella es injusta venganza.

BATO
Zelfa, yo quiero esconderme.

ZELFA
2790
Gallina, ¿qué te acobardas?

BATO
¡Si fuera cosa de hondas
que desde lejos restallan!
Pero espadas, eso no;
yo me voy a las tinajas
2795
de la harina, y me zampuzo
mientras esta furia pasa.

(Vanse.)
(Digan dentro todos.)

LEVÍ
Octava real
¡Mueran estos infames!

SIMEÓN
¡Mueran!

RUBÉN
¡Mueran
en venganza de Dina, nuestra hermana!

LEVÍ
¡No quede un hombre!

SIMEÓN
¡Y si otros tantos fueran!

LEVÍ
2800
¡Muera del Rey la sucesión tirana!

(Sale JACOB.)

JACOB
Hijos, hijos, ¿qué importa? ¡Perseveran
en su maldad! ¿pues esta barba cana
no respetáis?

LEVÍ
Ya es este mucho espacio;
camina, Simeón.

SIMEÓN
¿Dónde?

LEVÍ
A palacio.

JACOB
Octava real
2805
Ya van a darle muerte al joven triste:
circuncidarle hicieron con engaño;
con el dolor ninguno se resiste:
¡Cautela extraña! ¡Atrevimiento extraño!
No así con viento el fuego el monte embiste,
2810
como se aumenta en la ciudad el daño;
solo perdonan niños y mujeres:
feroz eres, Leví, sangriento eres.
Octava real
Dina, Lía, Raquel, juntad, os ruego,
la familia; que importa nuestra huída.

(Salgan RAQUEL, DINA y JOSEF.)

RAQUEL
2815
Que salgan presto de Siquen te ruego,
Jacob, y que defiendas nuestra vida,
turbada con tu amado Josef llego.

JACOB
¡Ah, Dina, sola tú, sola homicida
de toda una ciudad!

DINA
Si tengo culpa.
2820
ya te dan mis hermanos la disculpa.

JACOB
Romance (tirada)
¡Buena disculpa haber hecho
tan extraña alevosía
con un inocente pueblo!

DINA
¿Y tú no sabes la mía?

RAQUEL
2825
Ya vienen; muestra el valor
a que la sangre te obliga.

(RUBÉN, DAN, NEPTALÍN, SIMEÓN, LEVÍ, ISACAR, con espadas y lanzas.)

LEVÍ
Ya, padre, levanta al cielo,
por la deshonra oprimida,
la cerviz en quien promete
2830
larga sucesión bendita,
y danos perdón si acaso
tanta sangre te lastima.

JACOB
Turbado habéis mi vejez,
pues a mí y a mi familia
2835
habéis hecho tan odiosa.

LEVÍ
¿Y por ventura tenía
de ser nuestra sola hermana,
si nuestra sangre no estimas,
del hijo de Emor, cobarde,
2840
con tanta deshonra, amiga?
A su padre habemos muerto,
y a sus hijos: mil heridas
dado a Siquen: la ciudad
queda en su sangre teñida.
2845
No queda vivo ganado,
para ejemplo, que castiga
desta manera el agravio
en quien la venganza olvida.
Cautivas también llevamos
2850
sus mujeres y sus hijas;
que sus haciendas y casas
todas quedan destruídas:
ardiendo está la ciudad.

(Arriba salga algún fuego.)

JACOB
¡Ay de mí! ¡No sé qué os diga,
2855
mas de que será milagro
poder defender las vidas.
De Ferezca y Canaán
saldrá. la gente ofendida
desta crueldad, y veréis
2860
cómo las vidas nos quitan.
Recoged toda la gente:
hablaré como solía
con el Señor, solo amparo
de mis penas y desdichas.
2865
Señor, grande es mi aflicción:
no pienso yo que sería
mayor la que tuve cuando
a Mesopotamia iba.
Allí en la escala te vi,
2870
y por ella descendían
ángeles al suelo, humildes,
donde yo en sueños yacía.
Mucho pasé con Labán:
librásteme de su ira;
2875
tú me llamaste Israel
con esa boca divina,
después que toda la noche
la flaqueza humana mía
luchó con tu fortaleza;
2880
que de tu sabiduría
deben de ser Sacramentos.
Y cuando por fratricida
tuve a mi hermano Esaú,
con besos de paz me anima.
2885
¿Qué haré, divino Señor,
si los que esta tierra habitan
quieren salir a matar
mi familia fugitiva?

(Córrese un velo, y se vea el ÁNGEL en la silla de la invención.)

ÁNGEL
Jacob.

JACOB
¡Ay, Señor, ya escucho
2890
tu voz!

ÁNGEL
Levántate y guía
tu casa al monte Betel,
y allí por agora habita;
haz un altar al Señor,
que al tiempo que huyendo ibas
2895
de Esaú, te apareció.

JACOB
Señor, bondad infinita,
siéntate, porque mis hijos
de ti bendición reciban.

LEVÍ
¡Oh Paraninfo del cielo!
2900
Descansa, consuela, alivia
la pena del padre mío.

RUBÉN
Perdona, Señor, la ira
que no supo remitir
hoy la venganza de Dina
2905
a tus soberanas manos,
en cuya piedad confía.

SIMEÓN
Danos a todos los pies.

JACOB
Tus misericordias mira.

(Levántese al cielo en la invención.)

áNGEL
Queda en paz.

JACOB
Fuese, ¿qué aguardo?
2910
Ea, Raquel, Josef, Lía,
hijos, alto, a caminar.

(BATO salga todo lleno de harina.)

NEPTALÍN
Ea, pastores, ¿qué hacéis?

BATO
Ya salen, que se dan prisa.

ISACAR
¿Cómo vienes desta suerte?

BATO
2915
Con el miedo que tenía,
a la fe que me zampé
en dos tinajas de harina.

RUBÉN
Vaya delante el ganado.

JACOB
Hijos, el cielo nos guía;
2920
no temáis.

LEVÍ
Aquí, Senado,
da fin el Robo de Dina.