Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL PIADOSO ARAGONÉS




Texto utilizado para esta edición digital:
El piadoso aragonés. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004. Edición digital a partir de: Veintiuna parte verdadera de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Alonso Martin, 1635 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Personas que hablan en ella

Carlos, príncipe
La reina doña Juana
Don Juan de Beamonte
Nuño, escudero
Doña Ana
Don Bernardo Rocaberti
Un alcalde villano
Mendoza, soldado
El rey don Juan
Don Pedro de Agramonte
El infante don Fernando
Doña Elvira
Laurencia, labradora
Un labrador
El Almirante de Castilla
Raimundo

Acto I

Salen CARLOS, príncipe, y la REINA DOÑA JUANA.

DOÑA JUANA
Pareados endecasílabos
¿Tanta descompostura Vuestra Alteza?

CARLOS
Si Vuestra Majestad con su aspereza
me da la causa, ¿qué se admira?

DOÑA JUANA
Creo
que le aconseja mal algún deseo.

CARLOS
5
Yo no tengo deseo que no sea
servicio suyo.

DOÑA JUANA
Si mi bien desea,
¿cómo no me respeta y obedece?
Si porque soy madrastra le parece
que no merezco por quien soy respeto,
10
proceda con mis prendas más discreto,
que si en ausencia de su padre tengo
de Navarra el gobierno, y por él vengo
a que me quiera mal, esté seguro
que yo no le pretendo, ni procuro,
15
ni le quiero quitar lo que le toca,
si esta sospecha a enojo le provoca,
y cuando por mujer del rey su padre
se obligue a respetarme y no por madre,
advierta que merezco, no se inquiete,
20
que por hija me estime y me respete
de don Fadrique Enríquez, almirante
de Castilla, que estoy tan arrogante
de su sangre y valor, que no he pensado
que fue de doña Blanca más honrado
25
el rey su padre. Mas yo haré de modo
que esté seguro con dejarlo todo.

CARLOS
Señora, jamás tuve pensamiento
en deservicio vuestro, solo siento
que vos lo imaginéis.

DOÑA JUANA
Vuestro semblante
30
os manifiesta el alma.

CARLOS
No os espante
que no esté muy alegre.

DOÑA JUANA
¿Qué os da pena?
¿Son mis hijos acaso sangre ajena?
¿No son vuestros hermanos? ¿No es Fernando
digno de serlo?

CARLOS
Estoy imaginando
35
que para defender vuestro partido
los de Beamonte deben de haber sido.
¿Quién de mi amor en tal sospecha os pone?

DOÑA JUANA
Carlos, Carlos, no más; quien descompone
la paz del rayo es un mortal deseo
40
de veros rey, que yo no oigo, ni creo,
hombres aduladores y fingidos,
que tengo muy prudentes los oídos.
Retirad la ambición, que quien desea
corta vida a sus padres nunca crea
45
que se alargue la suya; sed discreto,
que conforme tuviéredes respeto
a vuestros padres, y obediente fuéredes,
os le tendrán los hijos que tuviéredes.

(Vase.)

CARLOS
¿Soy yo quien esto escucha? No es posible.
50
¿Cómo se quejan de que soy terrible
los que infamar pudieran mi paciencia?
¿En quién cupiera tanta resistencia?
Navarros, ¿yo soy príncipe? ¿Yo he sido
príncipe de Viana? ¿Yo he nacido
55
de Blanca, hija de Carlos, Carlos Bravo,
Carlos, rey de Navarra, o soy esclavo
de una madrastra Enríquez castellana?
Mas, ¿qué mucho que ya siendo tirana
del alma de mi padre también sea
60
del reino que gobierna y señorea?
No ha de pasar así, viven los cielos,
que quiere darme con Fernando celos,
Fernando por quien ya, si hay lengua en ellas,
consulta mi madrastra las estrellas
65
de este que, ya Josef con sueños vanos,
se quiere hacer señor de sus hermanos,
y se promete ya reinar de España,
y en lo mejor que el mar Italia baña.
Pues no ha de ser así, y al padre mío,
70
aunque parezca al mundo desvarío,
he de hacer guerra, y de la altiva frente
quitarle la corona justamente.

(Sale DON JUAN DE BEAMONTE.)

DON JUAN DE BEAMONTE
Redondilla
¿Qué es esto, invicto señor?
¿Qué le habéis dicho, que llora
75
la más heroica señora
que tuvo español valor?
Redondilla
Respetalda, pues debéis
a vos mismo este respeto.

CARLOS
Beamonte, vos sois discreto
80
y mis desdichas sabéis.
Redondilla
¿Qué hombre hubiera tenido
el sufrimiento que yo?
Blanca, mi madre, nació
de Carlos; Carlos ha sido
Redondilla
85
vuestro proprietario rey.
Si se casó con mi padre
Blanca, el reino es de mi madre
por justo derecho y ley.
Redondilla
Pues, ¿por qué ha de gobernar
90
Juana, segunda mujer
suya, a Navarra y tener
en su ausencia mi lugar?
Redondilla
¿Fáltame edad y prudencia?
¿Mi madrastra ha de tratarme
95
desta suerte y obligarme
a tan infame paciencia?
Redondilla
Vive Dios de hacerle guerra;
el rey legítimo soy.

DON JUAN DE BEAMONTE
Señor, vuestro padre es hoy
100
por Blanca rey desta tierra;
Redondilla
Blanca, vuestra madre, fue
su reina, no tiene acción
al reino, pero es razón
que aquel lugar se le dé
Redondilla
105
que por padre le es debido.
El rey lo es vuestro, y agora
en vuestra madrastra adora,
y con razón, pues ha sido
Redondilla
no inferior a vuestra madre
110
en virtud, sangre y valor;
respetad cuerdo el amor
que le tiene vuestro padre,
Redondilla
que con esto venceréis
cualquiera pena y disgusto,
115
y haciendo lo que es tan justo,
a su tiempo reinaréis
Redondilla
con la bendición que el cielo
a la obediencia asegura,
digna de vuestra cordura,
120
nombre, entendimiento y celo,
Redondilla
que hacer guerra a quien os dio
el ser que tenéis no es hecho
de ese generoso pecho.

CARLOS
No había menester yo,
Redondilla
125
para salir más furioso,
sino el verme detener.
¿Nunca habéis visto correr
un arroyo caudaloso
Redondilla
que la presa detenía?
130
¿A un caballo que, ligero,
no respetando el acero,
pasar furioso porfía
Redondilla
entre desnudas espadas,
y que parece al pasar
135
que se las quiere quitar
con las manos levantadas?
Redondilla
Pues tal pienso agora ser,
que se me pone delante
vuestro discurso ignorante,
140
que me intenta detener.
Redondilla
Ya os entiendo, ya sé yo
que a mi madrastra ayudáis
contra mí, ya sé que estáis
de su parte.

DON JUAN DE BEAMONTE
Quien os dio
Redondilla
145
tan necias nuevas de mí,
pudiera haberlo escusado,
que a serviros obligado
como vasallo nací,
Redondilla
y ninguno más leal.

(Vase.)
(Sale DON PEDRO DE AGRAMONTE.)

DON PEDRO
150
Vuestra Alteza puede darme
albricias.

CARLOS
Para obligarme,
don Pedro, trataros mal,
Redondilla
decidme algún buen suceso
de la Reina.

DON PEDRO
Ese rigor
155
no le debéis a su amor,
que os quiere bien con exceso,
Redondilla
y agradecerle es razón.

CARLOS
Yo lo creo, bien está.
¿Qué nuevas traéis?

DON PEDRO
Que ya
160
sois príncipe de Aragón.
Romance (tirada)
Ya sabéis que vuestro padre
con don Enrique, su hermano,
hacía guerra en Castilla,
que ha durado tantos años,
165
a su primo el rey don Juan,
quejoso de los agravios
de don Álvaro de Luna,
en que hay pareceres varios
si es con justicia o sin ella,
170
y que entre diversos casos
fue crédito de su celo
cuando en Medina del Campo
le vencieron los Infantes,
pues en la plaza le hallaron
175
donde, si fuera su intento
menos que piadoso y santo,
no se hincaran de rodillas
para besarle la mano.
De todos estos discursos
180
pienso que estáis informado,
que son causa de su ausencia,
y de regir entretanto
la reina a Navarra, reino
de vuestra madre heredado.
185
Don Alonso, vuestro tío,
primogénito a Fernando
vuestro abuelo, aquel insigne
rey prudente, heroico y sabio
de Nápoles, Aragón
190
y Sicilia, el cetro humano
trocó por mejor imperio,
y goza eterno descanso.
Murió sin hijos, y deja
a vuestro padre y su hermano
195
sus reinos, de quien ya sois
príncipe; mirad si os traigo
nuevas que albricias merezcan.

CARLOS
Daré, por vida de Carlos,
que yo sé el amor que os debo.

DON PEDRO
200
Después, gran señor, de daros
parabién de tantos reinos,
y en vos tan bien empleados,
con vuestra licencia voy,
por las albricias que aguardo,
205
a la reina, mi señora.

(Hace que se va, y el INFANTE le detiene.)

CARLOS
Yo tengo mucho que hablaros,
don Pedro, en cosas que piden
secreto y tiempo.

DON PEDRO
A mi cargo
está, señor, el suceso,
210
de que puedo aseguraros
el tiempo a vuestra elección.

CARLOS
Pues a Aragón nos partamos
antes que mi padre llegue,
que en reinos tan apartados
215
podrá ser que mi madrastra
quiera poner a Fernando.
Fernando, mi hermano, es mozo
de tal valor, que he pensado
que con favor de la reina,
220
y los deudos castellanos
me ponga en obligación
de que le ataje los pasos.

DON PEDRO
Los Agramontes, señor,
con la vida y los vasallos
225
estamos de vuestra parte,
que los Beamontes contrarios
que a la reina favorecen
no los temáis.

CARLOS
En llegando
a pensar en Fernandillo
230
me tiembla el alma, y las manos.

(Vanse y salen el INFANTE DON FERNANDO y NUÑO, de noche.)

DON FERNANDO
Redondilla
No me agrada[n], Nuño amigo,
amores de la ciudad.

NUÑO
Cautivan la voluntad,
de que soy también testigo.
Redondilla
235
¿Qué cosa puede agradarte?

DON FERNANDO
Adoro en Estela.

NUÑO
Es bella.

DON FERNANDO
¿Por qué no se llama Estrella?

NUÑO
Porque lo fuera de Marte,
Redondilla
siendo tuya, que lo eres,
240
y de Venus quiere ser.

DON FERNANDO
¿No hay en la ciudad qué ver?

NUÑO
Antes hermosas mujeres.

DON FERNANDO
Redondilla
En aquella casa vi,
Nuño, dos que me ponían
245
devoción.

NUÑO
Pues ¿qué tenían?

DON FERNANDO
Mucha honestidad.

NUÑO
Ah, ¿sí?
Redondilla
Pues no creas ojibajas,
que hay desta zonza o modorra
que es como caldo de zorra.

DON FERNANDO
250
Necedad, graves y bajas.

NUÑO
Redondilla
Tienen fama de doncellas.

DON FERNANDO
¿Y obras no?

NUÑO
Dijo un discreto
que el saber ese secreto
está en que lo digan ellas.
Redondilla
255
Mas mira, la Antigüedad
a las sirenas pintaba
medio mujeres, que daba
indicios desta verdad.
Redondilla
Y así, destas he pensado,
260
por hablar sin ofendellas,
que son la mitad doncellas
y la otra mitad pescado,
Redondilla
mas, como quiera que sea,
aunque honestidad fingida
265
a la mujer más perdida,
hace que nadie lo crea.
Redondilla
Gran virtud la honestidad.

DON FERNANDO
¿Para engañar hay virtud?

NUÑO
Ansí Dios me dé salud,
270
que hace dudar si es verdad.
Redondilla
Hable una mujer honesta,
y abrase el mundo, señor,
que la de mayor valor
pierde su ser descompuesta.
Redondilla
275
Yo soy un pobre escudero,
que te sirvo siendo infante
de Navarra, que es bastante
para no tener dinero,
Redondilla
y en viéndola recatada,
280
o en la reja o el estrado,
le doy cuanto tú me has dado,
que es como no darle nada.

DON FERNANDO
Redondilla
Algún día te daré.

NUÑO
Esto, señor, de algún día
285
es dar con hipocresía
en que se engañe la fe.
Redondilla
No hay cosa más inhumana
sirviendo, y de más rigor,
que ver un cuervo, señor,
290
diciendo siempre mañana.

DON FERNANDO
Redondilla
Pues ¿qué me has dado tú a mí?
Lisonjas y necedades.

NUÑO
No nos digamos verdades,
que alguna vez te serví.

DON FERNANDO
Redondilla
295
Alguna vez yo te fío,
que algo te tengo de dar.

NUÑO
Quien tanto puede esperar
mucho tiene de judío.

DON FERNANDO
Redondilla
Todo lo echaste a perder
300
con las cosas desta noche.

NUÑO
¿Qué diamantes, o qué coche,
diste a ninguna mujer?

DON FERNANDO
Redondilla
No era fea la Beatriz,
pero está un poco acabada.

NUÑO
305
Está ya la flor pasada,
como entre vaca y perdiz,
Redondilla
que está, como edad le sobre,
aunque haya habido hermosura,
una mujer más segura
310
que una lámpara de cobre.

DON FERNANDO
Redondilla
Bien dices, que asegurada
está de toda malicia.

NUÑO
No dará a nadie codicia
si está mil años colgada.

DON FERNANDO
Redondilla
315
A palacio hemos llegado;
gente suena en el balcón.

NUÑO
El reloj del corazón
la hora te ha señalado.

(DOÑA ANA en lo alto.)

DOÑA ANA
Redondilla
¿Es el Infante?

DON FERNANDO
Señora,
320
si el alma os lo dijo, sí.

DOÑA ANA
¡Qué ventura!

DON FERNANDO
Para mí.

DOÑA ANA
Ha llegado nueva agora
Redondilla
de que vuestro padre es ya
rey de Aragón.

DON FERNANDO
Bueno fuera
325
si yo heredarle pudiera,
pero de por medio está
Redondilla
el príncipe de Viana,
en quien se emplea mejor,
que no ha hecho más valor
330
la naturaleza humana,
Redondilla
que será rey dignamente
de Nápoles, Aragón
y Sicilia.

DOÑA ANA
Con razón
os amo tan tiernamente,
Redondilla
335
pero ¿no podía ser
que vos lo fuésedes?

DON FERNANDO
No,
que lo que el cielo le dio,
¿quién lo puede merecer
Redondilla
con más títulos?

DOÑA ANA
No trato
340
de sus méritos, señor,
puesto que a vuestro valor
pienso que responde ingrato,
Redondilla
y mirad que puede haber
en la fortuna mudanzas.

DON FERNANDO
345
Aun no quiero yo esperanzas
que le puedan ofender.

DOÑA ANA
Redondilla
Una cosa haced por mí.

DON FERNANDO
No la puede haber, señora,
que os niegue quien os adora;
350
digo mil veces que sí.

DOÑA ANA
Redondilla
Dadme palabra de ser
mi esposo, cuando seáis
rey de Aragón.

DON FERNANDO
No digáis
cosa que puede ofender
Redondilla
355
la vida de Carlos.

DOÑA ANA
Yo
este imposible os suplico.

DON FERNANDO
Si mi amor os significo
en imposibles, o no,
Redondilla
esta palabra os lo diga,
360
pues os la doy de casarme
con vos, y quiero obligarme,
si el dárosla a vos me obliga,
Redondilla
que sois cierto para mí
el día que de Aragón
365
fuere rey, pero es razón
que no se sepa que fui
Redondilla
tan loco amante, señora,
que esta palabra os he dado,
y que puede dar cuidado
370
al que es su príncipe agora.

DOÑA ANA
Redondilla
A mí me importa el secreto,
y con esto, adiós.

(Vase.)

DON FERNANDO
No sé
qué pruebe amorosa fe
más de lo que yo prometo.

NUÑO
Redondilla
375
¿Qué tenemos?

DON FERNANDO
Vengo, Nuño,
casado.

NUÑO
¿Cómo casado?
¡Vive el cielo que me has dado
una estocada de puño!

DON FERNANDO
Redondilla
Esta palabra le di,
380
pero fue la condic[i]ón
que en siendo rey de Aragón.

NUÑO
Pues dame la misma a mí,
Redondilla
no digo de casamiento,
pero de que me has de honrar.

DON FERNANDO
385
No te quiero castigar
por tan loco atrevimiento,
Redondilla
y así os dejo, con razón,
por loca a doña Ana, a ti
por necio.

NUÑO
¿Della y de mí
390
te ofendes?

DON FERNANDO
Pues, ¿no es traición,
Redondilla
viviendo mi hermano, hablar
en hacerme rey a mí?

NUÑO
No.

DON FERNANDO
¿Cómo?

NUÑO
Escucha.

DON FERNANDO
Di.

NUÑO
Si a mí me prometes dar
Redondilla
395
por futura sucesión
algo, Fernando invencible,
y darme es cosa imposible,
no serás rey de Aragón.

DON FERNANDO
Redondilla
Bachiller a toda ley.

NUÑO
400
Pues cuando quieras reinar,
jura que no me has de dar,
y serás mañana rey.

(Vanse.)
(Salen el REY DON JUAN y BERNARDO.)

REY DON JUAN
Terceto
Estraña nueva.

DON BERNARDO
La verdad te digo.

REY DON JUAN
¿Es posible, Bernardo Rocaberto,
405
que tengo un hijo yo por enemigo?

DON BERNARDO
Terceto
Dudaba yo, señor, que fuese cierto,
fui a verlo, y es verdad, que en campo armado
se muestra tu enemigo descubierto,
Terceto
con un luciente arnés blanco y dorado,
410
en un bridón, y media lanza rota
de acero en duras conchas escamado,
Terceto
a la rodilla de la negra bota;
llegando por debajo de la cuja
la guarnición de la lustrosa cota,
Terceto
415
en colores y plumas sobrepuja
al árbol que mejor la primavera
con esmaltadas flores se dibuja.
Terceto
La gente en fin que conocí primera
me pareció la casa de Agramonte.

REY DON JUAN
420
Su proprio rey dirá que Carlos era.

DON BERNARDO
Terceto
No sonaba por todo su horizonte
otra cosa que cajas y trompetas.
Como eres sol, pretende ser Faetonte.

REY DON JUAN
Terceto
¡Oh fortunas humanas, qué imperfetas
425
sois en vuestros discursos, que me admiro
si estáis a tanta variedad sujetas!
Terceto
Apenas de Aragón el laurel miro
resplandecer en mi dichosa frente,
cuando por ser un labrador suspiro.
Terceto
430
¡Mi hijo Carlos, que tan tiernamente
amé, Bernardo, contra mí la espada!
¡Que aquel ser que le di quitarme intente
Terceto
la prenda que he tenido respetada
del alma y de los ojos! El respeto
435
me pierde a mí, que no le ofendo en nada.
Terceto
Carlos, tan gentilhombre, tan discreto,
¿con alma tan feroz? Desdicha es mía,
que no cupiera en él tan grande efeto.
Terceto
¿Carlos su mismo padre desafía?
440
Algún Arquitofel le da consejo,
como Absalón contra David hacía.
Terceto
Pues mire que no puede haber espejo
de tan firme cristal que no le rompa
la injusta sinrazón de que me quejo.
Terceto
445
¿Qué habrá que la codicia no corrompa?
¡Qué bien, Bernardo, tanto amor me paga,
cuya fama asegura inmortal trompa!
Terceto
Justo es que tanto amor me satisfaga.
¿Con qué amigo no fuera trato doble?
450
¡Qué bien en él mi sangre se propaga!
Terceto
Pues guarde los cabellos de algún roble,
si bien no habrá Joab tan atrevido
que vierta a mi pesar sangre tan noble.
Terceto
Yo tengo aquel ejército lucido
455
que me sirvió en Castilla, y en persona
quiero darle el castigo merecido,
Terceto
y si digo verdad, porque le abona
mi amor conmigo, y quiero yo agradalle,
que aunque quiere quitarme la corona,
460
no puede la ocasión de perdonalle.

(Vanse.)
(Salen DOÑA ELVIRA, dama, y LAURENCIA, labradora.)

LAURENCIA
Redondilla
Daros quiero el parabién
agora que sola estáis.

DOÑA ELVIRA
Laurencia, del que me dais
tendréis vos parte también.

LAURENCIA
Redondilla
465
Después que en aquesta aldea
con secreto habéis estado,
mil veces he deseado
saber, señora, quién sea
Redondilla
el dueño de aquesta hermosa
470
prenda, que gocéis mil años,
que de amorosos engaños
he vivido sospechosa.
Redondilla
Ya del parto libre os veis;
decidme si os he servido
475
en mi casa, aunque no ha sido
como vos lo merecéis.
Redondilla
¿Quién os puso en ocasión
de perder vuestro sosiego?

DOÑA ELVIRA
Ya que a declararme llego,
480
conociendo la afición
Redondilla
que a mis cosas has mostrado,
has de saber de mi amor;
oye, que ha sido rigor
la ocasión de mi cuidado.
Romance (tirada)
485
Tuvo el conde de Lerín,
deudo del rey de Navarra,
una hermana que casó
con el duque de Bretaña;
vino a Estela, en que le hicieron
490
fiestas, cuyo gusto y galas
no perderá la memoria,
que dio su nombre a la fama.
Llevola el duque a su tierra;
deste casamiento en Francia
495
nací yo, no sé si diga
que para ser desdichada.
Murió mi padre en la flor
de sus años, y en desgracia
del rey, porque en cierta guerra
500
no le acudieron sus armas.
La duquesa, con acuerdo
del conde su hermano trata
de dejar su estado a un hijo
que de diez años quedaba
505
cuando mi padre murió,
y con amor de la patria
vuelve a Navarra conmigo,
y vive en su antigua casa
en tanto que yo, Laurencia,
510
en Estela me crïaba.
Hubo guerras en Castilla,
siendo por dicha la causa
los infantes de Aragón,
si fue envidia la privanza
515
de don Álvaro de Luna,
que entre las cosas humanas
ninguna está más sujeta
a la envidia y la mudanza.
Ya con la ausencia del rey
520
el príncipe de Viana,
su primogénito hijo,
y la reina doña Blanca,
comenzó a mostrar los bríos
a pesar de su madrastra,
525
segunda mujer del rey,
que este reino gobernaba,
que gobierno de mujer
en las historias humanas,
aunque no quieran los hombres,
530
y en las divinas se alaba.
No sé si el rey acertó,
si bien es hoy doña Juana
reina de tanto valor,
como sangre de la casa
535
de los Enríquez, pues vemos
que toma Carlos las armas
contra su padre, y le ayudan
de Cataluña y Navarra
lo más poderoso y noble,
540
que como tiene en Italia
a Nápoles y a Sicilia,
teme Carlos que no haga
reyes de aquellos dos reinos
los hijos de doña Juana,
545
entre los cuales Fernando
crece ya con tantas gracias
que muestra algunos aceros
de la sangre castellana.
Carlos pues, ¡ay Dios!, Laurencia,
550
siendo yo en palacio dama
me miró, sirvió y le dio
a la reina justa causa
para mandarme volver
a mi casa, en que ya estaba
555
mi madre con pocas fuerzas
para resistencias altas.
No quiso más el amor
para ejecutar su aljaba,
para infundir su veneno,
560
para vencer mi arrogancia.
Papeles, pasos, porfías,
tres enemigos del alma,
tres contrarios de la honra,
tres traidores de la fama
565
rindiéronme hasta las rejas,
donde de noche le hablaba,
que de ordinario por yerros
comienzan nuestras desgracias.
Mucho pueden con nosotras
570
las noches y las ventanas,
las ventanas porque escuchan,
y las noches porque callan.
En fin, Laurencia, las unas
cubren mejor lo que pasa,
575
y con su ejemplo las otras
acercan más las palabras.
Finalmente me faltó
alguna de mis crïadas,
que abrió una noche la puerta.
580
¡Oh, qué necia confïanza!
¡Qué mal se defienden pechos
donde paredes no bastan!
No hay guarda en la voluntad
si ella misma no se guarda,
585
pues viéndome en ocasión
que mi amorosa desgracia
ya quería descubrirse
con estas que llaman faltas,
que nunca con más razón
590
aqueste nombre les llaman,
si lo que en el cuerpo sobra
descubre el honor que falta,
dije al principio el peligro,
y una noche disfrazada
595
me trujo secretamente,
Laurencia amiga, a tu casa,
y cuando con este infante
me levanto de la cama,
contenta de imaginar
600
alguna loca esperanza,
tengo nuevas de que Carlos
en grandes peligros anda,
sacando por mal consejo
contra su padre la espada.
605
Este es mi triste suceso,
que no es posible que salga
Carlos en paz desta guerra,
si es tan injusta la causa.

LAURENCIA
¡Ay, señora!, ¿qué es aquesto?
610
¿Por la aldea gente armada
que hacia nosotros se acerca?

DOÑA ELVIRA
No temas, porque ya el alma
ha conocido su dueño.

(Salen CARLOS, DON PEDRO y soldados.)

LAURENCIA
Presencia tiene gallarda.

CARLOS
Décima
615
Retiraos todos, y aquí
quede don Pedro.

DOÑA ELVIRA
Señor,
galán os hace el rigor,
nunca más gallardo os vi.
¿Dónde camináis ansí?
620
¿Tantas plumas? ¿Tanto acero?

CARLOS
Volar, doña Elvira, quiero
para alcanzar un laurel,
que coronarte con él
a pesar del mundo espero.
Décima
625
No pueden las sinrazones
de mi madrastra obligarme
a obediencia, sino a darme
armas, furias y ocasiones.
Las banderas y pendones
630
que veis en tanto escuadrón
no contra mi padre son,
que no es contra la obediencia
tomar un hombre licencia
de defender la razón.
Décima
635
Pero dejando el furor
de Marte, ¿cómo has estado
después que el cielo me ha dado
tal prenda de tu valor?

DOÑA ELVIRA
Como quien tiene, señor,
640
un espejo en quien miraros,
que para ausente gozaros
fue remedio celestial,
porque solo en tal cristal
pudiera amor retrat[ar]os.

CARLOS
Décima
645
Ten ánimo y confianza,
Elvira, en estas banderas,
que a pesar de envidias fieras
has de lograr tu esperanza,
que si la vida me alcanza,
650
yo daré satisfación
a tu sangre y opinión
con tan debidas ventajas.

(Cajas dentro.)

DON PEDRO
Señor, trompetas y cajas
alborotan tu escuadrón.
Décima
655
El Rey se acerca, ¿qué esperas?

CARLOS
Elvira, quédate a Dios,
que ya se ven de los dos
frente a frente las banderas.

DOÑA ELVIRA
Carlos, desas armas fieras
660
te guarde el cielo.

CARLOS
Sí hará;
esperanzas llevo ya
en mi valor y en mi celo,
que es fuerza que ayude el cielo
donde la justicia está.
Décima
665
Tú en tanto, Elvira, procura
entre aquestos labradores,
a tu prenda, a tus amores,
cuya gracia y hermosura
guarde el cielo a más ventura,
670
darle bautismo entretanto,
que espero del cielo santo
ser rey de seis reinos solo
antes que la luz de Apolo
cubra el estrellado manto.

(Vanse ellos.)

DOÑA ELVIRA
Décima
675
¡Plegue al cielo que te dé
vitoria! ¡Ay, Laurencia amiga!,
¿que Carlos le desobliga,
para que en su ayuda esté?

LAURENCIA
No es el primero que fue
680
culpado en querer reinar.

DOÑA ELVIRA
Aunque se pudiera dar
disculpa a tan gran deseo
contra su padre, no creo
que se pueda disculpar.

(Vanse.)
(Salen soldados, y el REY, BERNARDO y D[ON] JUAN DE BEAMONTE.)

REY DON JUAN
Décima
685
¡Qué no podrán detener
amor y justa piedad!

DON BERNARDO
Mire Vuestra Majestad
que quieren acometer.

REY DON JUAN
¿Es posible que ha de ser?

DON JUAN DE BEAMONTE
690
Señor, ¿qué remedio tiene,
cuando ya el Príncipe viene?

REY DON JUAN
¿Es posible que ser yo
el mismo que le engendró
no le avergüenza y detiene?

DON JUAN DE BEAMONTE
Décima
695
Tanto sientes, ofendido,
ver que en él la espada empleas,
que parece que deseas
ser del príncipe vencido.

DON BERNARDO
Señor, que mires te pido
700
que das ánimo a su gente.

REY DON JUAN
¡Cómo se ve claramente
que nuestro amor es mayor!
Pues el verle sin amor
es lo que mi pecho siente,
Décima
705
no el ver la guerra cruel
que intenta, aunque ya debiera
sentir más que no me quiera,
cuando yo me miro en él.
Amor, aunque espejo fiel,
710
es en los dos desigual:
yo le miro en el cristal,
y así en él me miró a mí,
él por la espalda, y así,
no ve lo que trata mal,
Décima
715
porque si él mismo se viera
como yo en él, claro está
que la pena que me da
como suya recibiera,
y por eso amor espera
720
persuadiendo, y porfiando,
y el castigo dilatando
para que mude consejo,
por no quebrar el espejo
adonde me estoy mirando,
Décima
725
que la justicia, obligada
a castigar esta vez,
quisiera como jüez
con vara, no con espada,
mas no siendo respetada,
730
que se guarde le aconsejo;
no se fíe si le dejo
en que mi espejo se vio,
que tengo un Fernando yo
que me servirá de espejo.

(Tocan cajas.)

DON BERNARDO
Décima
735
Señor, ¿qué estás esperando?
¿Esto sufres?

REY DON JUAN
Acabad
hoy vosotros con piedad
lo que está amor dilatando.

DON BERNARDO
Tanto se van acercando,
740
que has de huir, o resistir.

REY DON JUAN
Huir no se ha de decir,
aunque de un hijo es amor,
porque es más hijo el honor,
y el honor no sabe huir.

(Tocan.)

DON BERNARDO
Décima
745
Pues di, ¿qué habemos de hacer?

REY DON JUAN
¿No has visto un juez que da
términos? Pues esto es ya
justificar el vencer.

(Tocan.)

DON JUAN DE BEAMONTE
El honor quieres perder.

REY DON JUAN
750
No, Beamonte, el honor no.
El término se acabó;
saca la espada y repara
en que, aunque es de acero, es vara
que la justicia me dio.
Décima
755
Séame el cielo testigo,
que voy como un tiempo Roma
contra quien las armas toma
contra mí, como enemigo.
Hasta aquí llegó conmigo
760
mi amor, no pasa de aquí,
que el acero a Carlos vi.

(Dentro, «¡Navarra!».)

DON JUAN DE BEAMONTE
Navarra dicen.

REY DON JUAN
¡Traición!
Pero decid Aragón,
que ya no voy contra mí.

(Suena guerra dentro, y al entrarse el REY, sale NUÑO.)

NUÑO
Décima
765
¿Quiere Vuestra Majestad
oír a Nuño?

REY DON JUAN
Es razón.
¿Pídeme Carlos perdón?
Que aún llevo aquí la piedad,
que después no hay voluntad
770
que disculpe tanto error.

NUÑO
No sirvo a Carlos, señor,
de Fernando soy crïado.

REY DON JUAN
Pues, Nuño, ¿a qué te ha enviado
Fernando a tanto rigor?

NUÑO
Décima
775
A que licencia le des
para entrar en la batalla.

REY DON JUAN
No lo nombres, Nuño, calla.

NUÑO
Advierte.

REY DON JUAN
Locura es.
Dile, Nuño, que me ves
780
opuesto al encuentro fuerte.

NUÑO
Que está ya muy cerca advierte.

REY DON JUAN
Pues dile que no hay lugar,
que no se han de aventurar
dos hijos en una suerte,
Décima
785
que si me castiga Dios
y de mis males se acuerda,
más vale que el uno pierda,
que no aventurar los dos,
pero yo confío en vos
790
de que vitorioso quedo.
Dos ojos son, mas sin miedo
a perder uno entraré,
que con uno ver podré,
pero sin los dos no puedo.

(Vanse y queda NUÑO.)

NUÑO
Redondilla
795
¡Oh mozo intrépido lleno
de arrogancia y ambición,
que armado de presunción
das a tu padre veneno!,
Redondilla
¿dónde vas precipitado?
800
¡Qué furioso, qué valiente
entra, animando su gente,
de furia y acero armado!
Redondilla
Parece que los navarros
llevan la parte mejor,
805
que del príncipe el valor
van imitando bizarros.
Redondilla
Mas ya con valientes manos
les prueban bien los arneses
los fuertes aragoneses
810
y gallardos castellanos
Redondilla
que han venido en su favor,
que el cielo al rey favorece;
como la batalla crece,
crece también el furor.
Redondilla
815
De las fiestas de la tierra
ninguna aquesta igualara,
si hubiera quien alquilara
ventanas para la guerra.
Redondilla
¡Qué bien los emperadores
820
romanos lo conocían,
que en su anfiteatro hacían
pelear los gladiatores!
Redondilla
Pero ya se declaró
la vitoria por el rey;
825
causa justa y justa ley,
a que la razón venció.
Redondilla
Al príncipe llevan preso,
acabose en su prisión
el rayo de su ambición.
830
¡Dichoso y justo suceso!

(Salen el REY, DON BERNARDO y soldados.)

REY DON JUAN
Romance (tirada)
Gracias al cielo que sabe
castigar atrevimientos.

DON BERNARDO
Aquí, vencedor invicto,
traen al príncipe preso.

(Salen DON JUAN DE BEAMONTE y CARLOS, príncipe, y DON PEDRO.)

CARLOS
835
Halle piedad, no perdón,
pues sé que no le merezco,
un hijo que te ha ofendido.

REY DON JUAN
Carlos, la espalda te vuelvo,
que yo sé, que si te miro,
840
es el perdonarte cierto.
Llevalde preso al castillo
de Monroy.

CARLOS
Señor, confieso
que cortarme la cabeza
es de mis culpas lo menos.
845
Vuélveme el rostro, señor;
señor, óyeme.

REY DON JUAN
No quiero,
que temo que la vergüenza
te mate de lo que has hecho.

CARLOS
Antes por eso lo digo,
850
porque según los ofendo,
es muy cierto que podían
darme tus ojos veneno,
pero tan honrada muerte
más que castigo era premio;
855
mas no quieres que te vea
viendo que morir no puedo
si de mi rey soberano
condenado el rostro veo.
Apelo de rey a padre
860
y de padre a rey apelo,
porque entrambos me castigan,
y entrambos me dan remedio.

REY DON JUAN
¡Carlos, Carlos, no me muevas!

CARLOS
Vea yo tu rostro, y luego
865
manda quitarme la vida.

REY DON JUAN
¿No le temiste resuelto
con el acero desnudo
que me pusiste en los pechos,
y quieres verle vencido?

CARLOS
870
Sí, señor, que si ofendemos
a Dios, verle arrepentido
fue siempre el mayor remedio.

REY DON JUAN
Yo vuelvo, Carlos, a verte.
Vesme aquí.

CARLOS
Pues ya te veo,
875
dame tu mano a besar.

REY DON JUAN
Carlos, óyeme primero,
Décima
hijo, que llamarte así
ya dice que te perdono,
siendo crédito y abono
880
mi amor que vuelve por ti.
Yo fío, que hallar en mí
piedad tan mal merecida
será enmienda de tu vida,
que para segundo error
885
apenas halla el amor
en su piedad acogida.
Décima
¡Que a la Real Majestad
como loco inadvertido,
Carlos, te hayas atrevido!
890
¡En tu loca mocedad,
rebelarte a la piedad!
No hay en las leyes escritos
castigos, aunque infinitos
merece tan gran traición,
895
porque después del perdón
son infames los delitos.
Décima
Dar por causa de tu culpa
que en el gobierno dejé
a la reina, y este fue
900
lo que más, Carlos, te culpa,
que no puede ser disculpa,
que está Navarra ofendida
de no ser de ti regida,
que no porque fue tu herencia
905
te dan las leyes licencia
para quitarme la vida.
Décima
¿Cuál te ha dado más aquí,
Blanca tu madre en dejarte
a Navarra por su parte,
910
o yo, que ese ser te di?
Ser hombre heredas de mí,
si della este reino, Carlos,
que los reinos puede darlos
la fortuna y el poder;
915
los padres solos el ser.
Luego, ¿es justo el respetarlos?
Décima
Fuera de que míos son
Sicilia y Nápoles ya,
luego, ¿más da quién te da
920
la corona de Aragón?
Pensé ponerte en prisión
de Monroy en el castillo,
pero ya me maravillo
de que cupiese en mi pecho,
925
porque con no haberse hecho,
me ha pesado de decillo.
Décima
Respeta, Carlos, a Juana,
siquiera porque te dio
hermanos, si te obligó
930
ser naturaleza humana
la nobleza castellana
que debe a Blanca, tu madre,
y cuando nada te cuadre
de su virtud y valor,
935
¿por qué no tendrás amor
a quien le tiene tu padre?
Décima
Querer el reino quitarme
es codicia mal sufrida,
que no es tan larga la vida
940
que no podrás esperarme.
Yo fío que has de obligarme
con hacerte resistencia;
ten, finalmente, paciencia,
con que al cielo obligarás.
945
Mira que no reinarás
si te falta la obediencia.

CARLOS
Décima
Rey y señor, si el favor
es de hombres, hombre soy.
A mi error debéis que os doy
950
ocasión de perdonar,
que es virtud tan singular
que Dios, rey omnipotente,
se alaba por eminente,
que no pudiera ser Dios
955
si no diera como vós
ese tributo decente.
Décima
Palabra os doy de enmendarme
y de ser hijo obediente.
Vuestra vida el cielo aumente,
960
pues dos vidas queréis darme;
la gloria del perdonarme
hace mayor vuestra gloria,
más que el vencerme en memoria
que no ha de cubrirla olvido,
965
que es perdonar al vencido
el triunfo de la vitoria.

REY DON JUAN
Romance (tirada)
Carlos, de vuestra palabra
quedo yo muy satisfecho;
a Zaragoza me voy,
970
que tomar en ella quiero
la corona de Aragón.

(Vase.)

CARLOS
Mil años os guarde el cielo.

DON JUAN DE BEAMONTE
Piadoso valor.

DON BERNARDO
Notable.

CARLOS
¿Don Pedro?

DON PEDRO
¿Señor?

CARLOS
¿Qué haremos?

DON PEDRO
975
Recoger, si ya es posible,
esa gente que va huyendo.

CARLOS
Bien dices, que no es razón
que, porque en el mar soberbio
haya visto un navegante,
980
fortuna y tiempo deshecho,
si llegó al puerto con vida,
cobre al agua tanto miedo
que no se vuelva a embarcar.
Recoge esa gente luego,
985
que el cielo en mi pretensión,
pues me da favor el reino,
si hoy está tempestuoso,
mañana estará sereno.


Acto II

Salen CARLOS y DON PEDRO, con espadas desnudas.

CARLOS
Redondilla
Brava desdicha.

DON PEDRO
Parece
990
que tus intentos, señor,
con cuidados o rigor
el cielo desfavorece,
Redondilla
puesto que escapar de presoN
X
Nota del editor

Enmendamos el «presto» del texto de la Parte por «preso», tanto por razones de rima -que, incluso así, sigue quedando imperfecta-, como de sentido, pues Carlos ha escapado «de preso», es decir, ha sorteado la prisión gracias a la indulgencia de su padre.

no admite queja ninguna.

CARLOS
995
¿Qué quiere hacer la fortuna
de mí con tales sucesos?
Redondilla
Otra vez probé la espada
contra el rey, y otra vez salgo
vencido.

DON PEDRO
Carlos, si valgo
1000
por nuestra amistad jurada
Redondilla
y el amor que has visto en mí,
no esperes en Aragón,
que te ha de vender traición
y el rey vengarse de ti,
Redondilla
1005
que si te prende otra vez,
habiéndote perdonado,
no te ha de valer airado
tener el padre jüez.
Redondilla
Dos batallas has perdido
1010
con más gente; pues, ¿qué esperas
si, dejando tus banderas,
sales huyendo vencido?
Redondilla
Dos veces, Carlos, huistes
de tu fortuna esperiencia,
1015
y en desigual competencia
su disfavor conociste.
Redondilla
¿En que tendrás confïanza?

CARLOS
Don Pedro, en esta ocasión
ser príncipe de Aragón
1020
puede alentar mi esperanza.
Redondilla
Nápoles me ha de mirar
como quien presto ha de ser
su rey, y Sicilia hacer
a mis intentos lugar.
Redondilla
1025
Fuera deso, en Barcelona
también me darán favor
por la inclinación y amor
que muestran a mi persona.
Redondilla
Necedad es esperar
1030
a que el rey me prenda aquí,
que puesto que adora en mí,
me ha de querer castigar.
Redondilla
Y para larga prisión,
si le falta la piedad,
1035
mi impaciente libertad
no ha de tener condición.
Redondilla
Fernandillo está en Navarra,
con bríos de competir;
su madre me ha de seguir,
1040
que es por lo Enríquez bizarra.
Redondilla
Todo está ya conjurado
contra mí, pero no importa,
que ningún suceso acorta
las riendas de mi cuidado.
Redondilla
1045
Agora pienso correr
con más furia mi deseo.

DON PEDRO
Pues si no le amainas creo,
Carlos, que te has de perder.
(Tocan.)
Redondilla
Gente que nos sigue suena.

CARLOS
1050
¿Quién pudiera despedirse
de Elvira, si permitirse
puede gusto en tanta pena?

DON PEDRO
Redondilla
Señor, que te cercan mira.

CARLOS
Pues adiós, mi prenda amada,
1055
que está la fortuna airada
contra tu hermosura, Elvira.

(Vanse.)
(Músicos, ALCALDE y LAUR[ENCI]A, padrinos, gente del Bautismo.)
(Cantan.)

[TODOS]
Copla (estructura abierta)
Este niño se lleva la flor,
que los otros no.

UNO
Este niño, ah, tan garrido.

TODOS
1060
Se lleva la flor.

OTRO
Que es hermoso y bien nacido.

TODOS
Se lleva la flor.

UNO
La dama que le ha parida.

TODOS
Se lleva la flor.

UNO
1065
Cuando llegue a estar crecido,
ha de ser un gran señor.

TODOS
Este niño se lleva la flor,
que los otros no.

ALCALDE
Redondilla
¡Pardiez, que pertenecía
1070
para un niño tan horrendo!

LAURENCIA
No, no, sino reverendo;
hablad con más cortesía.

ALCALDE
Redondilla
Pues, ¿qué más tiene?

LAURENCIA
Callad,
que no han de saber quién es
1075
el mochacho.

ALCALDE
Digo pues
que el mejor de la ciudad
Redondilla
había de ser padrino.

LAURENCIA
Vos sois muy bueno, Juan Prieto,
porque ha de ser con secreto.

ALCALDE
1080
¿Vino ya el cura?

LAURENCIA
Ya vino.

ALCALDE
Redondilla
Mirad si se ha puesto ya
la camisa por de fuera.

LAURENCIA
Ya con el hisopo espera,
y el niño esperando está.

ALCALDE
Redondilla
1085
En habiendo chapuzado
este muchacho en la pila,
tengo de bailar con Cila.

LAURENCIA
El baile no os dé cuidado,
Redondilla
cuidad de la colación.

ALCALDE
1090
Bien conocéis el padrino.

LAURENCIA
Tendréis tostones y vino.

ALCALDE
Tengo en arrope un lechón,
Redondilla
que puede envidiarle el rey.

(Sale[n] NUÑO, MENDOZA y soldados.)

MENDOZA
Por aquí dicen que huyó
1095
Carlos.

NUÑO
Carlos acertó
en hüir a toda ley,
Redondilla
que aunque es padre, y enemigo,
para segunda traición
larga y obscura prisión
1100
fuera el pequeño castigo;
Redondilla
no merece Carlos ya
perdón del rey ofendido,
que dos veces le ha vencido.

MENDOZA
Con causa enojado está.

NUÑO
Redondilla
1105
¿Qué gente?

LAURENCIA
¿No veis, soldado,
que vamos a bautizar
un niño?

MENDOZA
En este lugar
habrá, por ventura, estado.

NUÑO
Redondilla
Buenos hombres desta aldea,
1110
¿pasó Carlos por aquí?

LAURENCIA
Dos hombres huyendo vi,
puede ser que alguno sea,
Redondilla
que en ellos se conocía
que eran hombres de valor.
1115
Agua me pidió el mayor,
mostrele una fuente fría,
Redondilla
que es término deste valle,
y allá debieron de ir;
no tengo más que decir
1120
de que eran de lindo talle.

(El REY, DON JUAN [DE BEAMONTE] y soldados.)

NUÑO
Redondilla
Ya no hay hacer diligencia,
dicha tuvo en escaparse.

REY DON JUAN
¡Qué mal sabe aprovecharse
de mi piedad y clemencia!

NUÑO
Redondilla
1125
Dicen estos labradores
que le vieron por aquí.

REY DON JUAN
No huyas, Carlos, de mí,
que te aconsejan traidores.
Romance (tirada)
¿Dónde va esta gente, Nuño?

NUÑO
1130
Llevan a la Iglesia un niño,
y cáusame admiración
ver un manteo tan rico
entre tanto sayal pardo,
que en tan pobres edificios
1135
no se tejen pasamanos.

DON JUAN DE BEAMONTE
Habranle acaso traído
de la ciudad.

ALCALDE
No, a la he,
que aquí los tiene muy lindos
una dama de la corte,
1140
madre del muchacho mismo.

REY DON JUAN
¿Dama de la corte aquí?

LAURENCIA
Callad, que estáis sin juicio.

ALCALDE
Pues, ¿qué importa que lo sepan?
¿No veis que van de camino?

REY DON JUAN
1145
¿Cómo se llama esta dama?

ALCALDE
Juan Prieto, señor.

REY DON JUAN
No digo
sino esa dama.

ALCALDE
¿La dama?
Así, no lo había entendido;
doña Elvira Abarca.

REY DON JUAN
¡Ay cielos!,
1150
¿no es del príncipe, mi hijo,
esta dama la inquietud?

DON JUAN DE BEAMONTE
Así en Navarra se ha dicho.

REY DON JUAN
¿Es suyo el hijo?

ALCALDE
Pues ¿quién
queréis que le haya parido?

REY DON JUAN
1155
¿Y qué nombre le ponéis?

ALCALDE
Juan Prieto, señor.

LAURENCIA
Al niño
dice su merced.

ALCALDE
¡Ah, sí!
Al niño, señor, Carlitos.

REY DON JUAN
¿Qué tengo ya que dudar?
1160
Estraño suceso ha sido,
porque camino, don Juan,
siguiendo aquel enemigo
que me debe tanto amor
y tan grandes beneficios,
1165
del primer hijo que tiene
vengo a hallarme en su bautismo,
y sabéis también vosotros
de su padre el apellido.

ALCALDE
Juan Prieto.

REY DON JUAN
Su padre digo.

ALCALDE
1170
Pensé que decía el padrino.

DON JUAN DE BEAMONTE
Señor, la fortuna quiere,
que es lo más cierto ha traído
aquí a Vuestra Majestad,
porque por ningún camino
1175
puedes sujetar a Carlos,
ni tenerle más rendido,
que con tener esta prenda,
que llevándola contigo
donde con guarda se críe
1180
es como tener cautivo
su corazón, y vivir
seguro de su enemigo.
Haga Vuestra Majestad
cuenta que con este anillo
1185
tiene a Carlos en el dedo,
sin que pueda fugitivo
rebelarse contra él;
haga prenda en este niño
alma del príncipe, y crea
1190
que el pensamiento atrevido
de reinar tiene en prisión.

LAURENCIA
¿Qué habéis dicho? ¿Qué habéis dicho,
Juan Prieto? Que este es el rey.

ALCALDE
¿El rey?

LAURENCIA
¿Quién hubiera sido
1195
tan bárbaro como vos?

ALCALDE
Si yo lo hubiera sabido,
no estuviera tan barbado.

LAURENCIA
Vos estáis en gran peligro,
que el niño quieren prender.

ALCALDE
1200
Eso no mientras yo vivo;
alcalde soy desta aldea,
y está fuera de las cinco.

REY DON JUAN
Décima
Beamonte, aunque yo pudiera
vengarme de Carlos hoy,
1205
pues no porque abuelo soy
crueldad el prenderle fuera,
nunca Dios permita, y quiera,
que a un ángel ponga en prisión,
pues que los niños lo son,
1210
porque Dios es Rey de Reyes,
y en su cielo nuestras leyes
no tienen juridición,
Décima
que si Dios prendió en el cielo
un ángel, causa le dio,
1215
ingrato se rebeló,
pagó su soberbio celo.
A este inhumano velo
no toca, por inociencia,
del padre la inobediencia,
1220
porque el serme desleal
no es pecado original
que viene por ascendencia.
Décima
Parece cosa incapaz
de mi majestad y nombre
1225
vencer peleando un hombre
y cautivar un rapaz.
¡Bajo triunfo en guerra y paz!
Que si este niño en rigor
imita a Amor, no es honor,
1230
antes puede parecer
triunfo de alguna mujer
que lleva atado al Amor.
Décima
Pareciera cosa impropria,
si fuera en carro triunfante,
1235
llevar un niño delante
hecho de mi sangre propia,
que si de su padre es copia,
y yo le vengo siguiendo,
haz cuenta que al ir corriendo
1240
en el niño tropecé,
y que mientras que le alcé
se me fue su padre huyendo.

DON JUAN DE BEAMONTE
Décima
¿Quiere Vuestra Majestad
dar licencia a que responda?

REY DON JUAN
1245
Querré, como corresponda
a mi grandeza y piedad.

DON JUAN DE BEAMONTE
No es quitar la libertad
a un ángel prenderle aquí,
a su padre sí, que así
1250
es como prenderle a él mismo,
ni es ángel sin el bautismo,
niño sí, y inocente sí.
Décima
Y aun no sé si es inocente,
porque me atrevo a pensar
1255
que le debemos culpar
por hijo de inobediente.
Bien sé que el niño no siente
en lo que puede culparse,
pero no puede escusarse
1260
de que culpa le alcanzó,
pues su padre le engendró
cuando pensó rebelarse.
Décima
Ni es triunfar de un niño hacer
prenda a su seguridad,
1265
ni se ofende tu piedad,
ni la gloria de vencer.
Un diamante viene a ser
en que llevas el valor
de su padre, gran señor,
1270
que aunque saliste a buscalle,
¿cómo habías de alcanzalle,
si tropezaste en su amor?

REY DON JUAN
Romance (tirada)
Muchas veces he estimado,
Rocaberto, tus consejos.
1275
Esta vez en mi piedad
poco lugar le concedo;
dirás, si volviese Carlos,
que de mi arrepentimiento
nacerían muchos daños.
1280
Yo quiero pasar por ellos.
[...]

LAURENCIA
Señor,
no negaréis a lo menos
que es vuestro nieto.

ALCALDE
A la he
que a voces lo está diciendo.

NUÑO
1285
Pues, ¿en qué os parece a vos
que se parece a su abuelo?

ALCALDE
En el andar, y en la barba,
pues en el hablar no hay ciego
que no lo echase de ver.

REY DON JUAN
1290
¡Qué rostro! Bendiga el cielo
tu hermosura. Llega, Nuño,
mírale bien, porque quiero
que le alabes a Fernando.

NUÑO
Más le alabaré tu celo,
1295
que es a un segundo señor
desaire que pica en necio
alabarle los sobrinos,
no siendo después de muertos.

REY DON JUAN
Ahora bien, yo soy perdido.
1300
Vamos a la iglesia, y luego
le daréis diez mil ducados
para mantillas, diciendo
a su madre que me pida
cuando se acabaren estos,
1305
y que yo no la visito,
no por enojo que tengo,
mas solo porque la iglesia
no sabe que soy su suegro.

NUÑO
Buen padrino, labradores.

ALCALDE
1310
¡Voto al sol que hay hinchimiento!
Señor, no le llame Carlos,
porque no le salga avieso,
que son los Carlos dimuños.

REY DON JUAN
Pues ¿cómo queréis?

ALCALDE
Juan Prieto.

(Vanse todos.)
(Salen DON FERNANDO y DOÑA ANA.)

DON FERNANDO
Redondilla
1315
Ya viene a causar donaire,
señora, vuestra porfía.

DOÑA ANA
En siendo esperanza mía,
la fundaréis en el aire.

DON FERNANDO
Redondilla
Pues, ¿no es el pedirme error
1320
que os ratifique, señora,
palabras quien os adora
que son más aire que amor?

DOÑA ANA
Redondilla
¿No me la disteis de ser
mi esposo cuando seáis
1325
rey de Aragón? ¿Qué dudáis?
El tiempo lo puede hacer;
Redondilla
el tiempo alarga o ataja
de la vida el mortal velo,
los valles levanta el cielo
1330
y los altos montes baja.
Redondilla
El tiempo tan vario es
que con igual ligereza
muchos pies hace cabeza,
y muchas cabezas pies;
Redondilla
1335
desde la corona altiva
al que de pieles se calza,
humildes pechos ensalza,
soberbios pechos derriba.
Redondilla
¿Qué imperio el tiempo ha dejado
1340
que pueda permanecer
lo que era adorado ayer
esta mañana olvidado?
Redondilla
Pues entre tantas mudanzas,
más que la luna y el viento,
1345
¿por qué no tendrán aliento,
Fernando, mis esperanzas?

DON FERNANDO
Redondilla
Señora, bien sé que el tiempo
muda, deshace y olvida,
y que el mudar nuestra vida
1350
es del tiempo pasatiempo;
Redondilla
bien sé que no para un punto
y que a ninguno reserva;
bien sé que de polvo y yerba
se cubren Troya y Sagunto;
Redondilla
1355
que donde muros serían,
hoy se miran soledades,
y que no están mil ciudades
en el lugar que solían;
Redondilla
y bien sé de sus efetos,
1360
que pudo en breves instantes
hacer que mil ignorantes
nos pareciesen discretos.
Redondilla
Poderoso el tiempo es;
muros y cetros perdonen,
1365
que no sin causa le ponen
alas en manos y pies.
Redondilla
Mas, ¿qué puede el tiempo hacer
que anime este bien pensar?
¿Qué montes se han de mudar
1370
para que yo venga a ser
Redondilla
rey de Aragón? Si por dicha
en estas guerras fundáis
de Carlos lo que esperáis,
también puede mi desdicha
Redondilla
1375
hacer que salga vencido
el rey, pues, ¿qué hará de mí
quien trata a su padre así?

DOÑA ANA
Fernando, causa he tenido
Redondilla
para pensar que seréis
1380
rey de Aragón, que algún día
sabréis y de mi porfía
menos culpas me daréis.
Redondilla
Si me queréis, es rigor
contra mi gusto argüir,
1385
que obedecer y servir
son los dos polos de amor.
Redondilla
Si yo ser vuestra deseo,
dejadme, si sois servido;
con la palabra que os pido
1390
entretened el deseo.

DON FERNANDO
Redondilla
Digo, señora, que yo
seré vuestro si soy rey
de Aragón.

DOÑA ANA
Pues si la ley
de las nobles se fundó
Redondilla
1395
en perder antes la vida
que quebrar palabra dada,
yo quedo tan confïada
como estoy agradecida,
Redondilla
y cuanto a mi pensamiento,
1400
con el laurel de Aragón
Dios os guarde, que no son
todas las palabras viento.

(Vase.)

DON FERNANDO
Soneto
Si palabras son viento, si declara
cuanto el humano proceder previene,
1405
que de tan fácil fundamento viene
desde la abarca a la mayor tiara,
si cuanto del poder mortal se armara
es viento que las voces entretiene,
si cuanto aquesta máquina contiene
1410
es viento, en viento vive, en viento para,
el viento viene a ser de grande estima,
porque si el oro y el mayor contento,
la fama y gloria que la vida anima,
tienen en solo el viento el fundamento
1415
y es todo viento cuanto el mundo estima,
lo más precioso viene a ser el viento.

(Sale NUÑO.)

NUÑO
Redondilla
¿Podré besarte la mano?

DON FERNANDO
¡Oh Nuño, el más bien venido
que amigo o criado ha sido!

NUÑO
1420
Luego ¿no he venido en vano?
Redondilla
Que mi tardanza te advierte
que estuve bien ocupado

DON FERNANDO
Notablemente has tardado;
todo lo perdona el verte.
Redondilla
1425
¿Qué hay de mi padre y mi hermano?
¿Cómo no me dio licencia?

NUÑO
Quiere el rey su inobediencia
castigar con propia mano;
Redondilla
a todo estuve presente,
1430
y aunque te importa, señor,
traigo a tu heroico valor
otra nueva diferente.

DON FERNANDO
Redondilla
¿Nueva de importancia?

NUÑO
Y mucha,
pero contaré primero
1435
lo que es de Carlos.

DON FERNANDO
Ya espero
con mis deseos.

NUÑO
Escucha.
Romance (tirada)
Sacó tu hermano don Carlos,
ya príncipe de Viana,
como agora de Aragón
1440
y de lo mejor de Italia,
con determinado intento
su ejército a la campaña
contra su padre en Aibar,
junto a Estela de Navarra;
1445
puso el rey el suyo enfrente,
y al son de trompas y cajas
parecen Pompeyo y César
en los campos de Farsalia,
aunque aquellos dos reñían
1450
por la majestad romana,
y aquí un hijo con su padre
por solo un jirón de España.
Allí hermanos, aquí amigos,
sacan también las espadas,
1455
que no hay en guerras civiles
sangre ni amistad que valga;
los Agramontes le ayudan,
mas siendo injusta la causa,
Carlos perdió la vitoria
1460
de la sangrienta batalla,
y no solo fue perdella,
que para mayor desgracia
fue preso y traído al rey,
que le halló vuelta la espalda.
1465
Pero como es la piedad
virtud en el rey tan alta
que Aníbal, Antonio Pío,
que Lucio y Emilo igualan,
al falso arrepentimiento
1470
de la venerable cara,
volvió el aspecto real,
y con modestas palabras
perdona a Carlos, que apenas
se vio libre cuando trata
1475
de rebelarse otra vez,
y vuelve a tomar las armas;
vuélvele a vencer su padre,
y cuando le sigue pasa
por una pequeña aldea
1480
donde bautizando estaban
un hijo natural suyo
y de doña Elvira Abarca,
que allí parió de secreto
y fue en Pamplona su dama.
1485
Aconsejaban al rey,
y no mal le aconsejaban,
que hiciese prenda del niño
como segura fïanza
para la quietud de Carlos,
1490
pero su piedad es tanta,
que quiso ser su padrino
al darle el agua sagrada.
Sin esto, liberalmente
le dio para su crïanza
1495
diez mil escudos, en tanto
que Carlos vuelve a Navarra;
Carlos, pues, con estas nuevas,
que a ser de materia humana
se hiciera aquel pecho
1500
donde está Nerón por alma,
en vez de rendirse al rey,
viendo la piedad más rara
que se refiere en historia
ni guarda en bronce la fama,
1505
dándole los catalanes
favor con mucha arrogancia,
tercera vez vuelve a ser
la destrucción de su patria.
Este es, Fernando, el estado
1510
en que tu padre se halla
a esta sazón, perseguido
de un hijo que tanto amaba,
pero, como otro David,
parece que a todos manda
1515
guardar de Absalón la vida,
que el mismo fin le amenaza.
La nueva que prometí,
y que por ventura aguardas,
es de Castilla; está atento,
1520
que esto ha de ser de importancia.
Hizo el cardenal veneno,
como legado de España,
del Papa las amistades
del rey Enrique y su hermana
1525
en los toros de Guisando.
Se ven los dos y se abrazan,
juran princesa a Isabel
de Castilla, hermosa infanta,
y para que no haya estorbo,
1530
a la reina doña Juana
prendieron, y el arzobispo
de Sevilla quedó en guarda,
pero arrepentido el rey,
y para echar de su casa
1535
a Isabel, trata en efeto
con don Alonso casarla,
rey de Portugal, y viendo
que este novio ya le agrada
porque debe de entender
1540
que de Castilla le aparta,
trata ponerla en prisión,
pero ella discreta escapa
del rigor del rey, huyendo
donde algún tiempo la ampara
1545
Ávila siempre leal,
y otra valiente Numancia.
Su hermano del rey Luis
por el cardenal de Francia
la pide, pero no quiere
1550
la nobleza castellana
bodas con guerras forzosas,
y así le parece darla
a quien merezca en Castilla
su señora proprietaria.
1555
Van al duque de Segorbe,
que sabiendo que llegaban
por él, a besar les dio
la mano con arrogancia.
«¡Qué buenas manos», le dijo
1560
un castellano, «y qué blancas,
que tiene Vueseñoría!»,
y dio la vuelta a la raya,
que como rey y compadre
los castellanos buscaban,
1565
no querían que tan presto
les enseñase las garras.
Van luego por el Girón,
maestre de Calatrava,
y muere junto a Madrid
1570
por ciertas locas palabras,
que dicen que dijo al cielo,
que pienso se las levantan,
que ningún cuerdo dijera
agravios, debiendo gracias.
1575
Con esto, de ti se acuerdan,
Fernando, y con justa causa
toman los votos del mundo,
que en Citra, en Persia, en Arabia,
dirán que solo Fernando
1580
de Aragón puede llevarla,
con excesos de virtud,
de glorias y de esperanzas,
la cátedra de Isabel.
Tú, cuando vengan, no hagas
1585
lo que hicieron los que dije;
humilde, indigno te llama,
no des a besar las manos,
no te digan que son blancas,
que con la menor cometa
1590
tiembla a los reyes la barba;
haz lo que los gatos suelen,
que con humildad aguardan
puestas las manos dos horas
a que el ratoncillo salga,
1595
pero encajando las uñas,
por esos tejados saltan;
humíllate hasta pescar
a Isabel, y si la agarras,
tú serás rey de Castilla
1600
con la moza más gallarda,
de más ingenio y más brío,
más hermosa, más bizarra,
más cazadora, más fuerte,
más belicosa, más franca,
1605
de más donaire y buen gusto
que esta edad ni la pasada
vieron jamás en el mundo.
Aunque entren Dido y Cleopatra,
¿qué es Cleopatra, ni qué es Dido?
1610
Digo que aunque entre mi dama,
porque con estar sin seso
quiero que les rinda parias.

DON FERNANDO
Redondilla
Nuño, estrañas nuevas son;
la de mi hermano de pena,
1615
y la de Castilla llena
de deseo y confusión:
Redondilla
de deseo, por llegar
a ser de Castilla rey,
por confusión, por la ley
1620
que a un noble debe obligar.
Redondilla
Di la palabra a doña Ana
de ser su esposo, y la debo
amor, con que no me atrevo
a darla a la castellana,
Redondilla
1625
aunque es tan dichoso empleo.

NUÑO
Vive Dios que si pensara
que en ti tal respuesta hallara
me fuera a volver guineo,
Redondilla
aunque no era menester
1630
gente rubia, ¡vive Dios!,
que estoy...

DON FERNANDO
Sabiendo los dos
que más se debe a mujer
Redondilla
guardar la palabra dada,
¿que a los hombres dices eso?

NUÑO
1635
¿Qué palabra fuera exceso
de culpa, ni aun fuera nada,
Redondilla
por ser de Castilla rey?
Aunque se la hubieras dado
al Turco, estás obligado
1640
a ti por más justa ley.
Redondilla
Hoy es gran servicio a Dios
poner en paz a Castilla,
que no puede reducilla
si no es casándoos los dos.
Redondilla
1645
Ya tu abuelo el Almirante,
trata de venir por ti,
no hay que replicar aquí
más ignorante que amante.

DON FERNANDO
Redondilla
Nuño, mi ventura es llana;
1650
escribir quiero a mi padre.

NUÑO
No dijera una comadre:
«Di la palabra a doña Ana».
Redondilla
¡Cuerpo de tal!, ¿qué la debes
para que dejes de ser
1655
rey de Castilla?

DON FERNANDO
Es mujer,
Nuño, de favores breves,
Redondilla
que no hay quien los labios abra
a decir lo que no hay.

NUÑO
Pues ¿qué holanda, o qué cambray,
1660
te dio sobre esa palabra?
Redondilla
El santero que traía
la imagen que a besar daba
al que no daba y besaba,
«Oye, hermano», le decía,
Redondilla
1665
como si no la besase.

DON FERNANDO
No sé que haya obligación
fuera de mi condición.

NUÑO
¿No dio limosna? Pues pase,
Redondilla
y para que algo me des,
1670
si sales de ser infante
de Navarra, Dios mediante,
que quien da los reinos es,
Redondilla
toma este bello retrato
de Isabel, que no le diera
1675
a quien su esposo no fuera.

DON FERNANDO
No te seré, Nuño, ingrato
Redondilla
como de envidias me salve.
¡Qué celestial maravilla!
¡Salve, reina de Castilla!

NUÑO
1680
¿Que rezaste alguna Salve?

DON FERNANDO
Redondilla
Por Dios, que es bella señora.

NUÑO
No la ve más bella el sol
desde que el orbe español
viene en brazos de la aurora.

NUÑO
Redondilla
1685
Suyo soy, venga conmigo,
señor, Vuestra Majestad.

DON FERNANDO
¡Ay Dios, si fuera verdad!

NUÑO
Verdad es, pues yo lo digo,
Redondilla
y anímate.

DON FERNANDO
¿En mil razones
1690
no lo ves?

NUÑO
Yo las alabo,
que un rubio, si sale bravo,
es más que cien mil leones.

(Vanse.)
(Sale[n] DOÑA ELVIRA y LAURENCIA.)

DOÑA ELVIRA
Redondilla
Tanta liberalidad
no merece ingratitud.
1695
¡Qué soberana virtud
la magnánima piedad!
Redondilla
Muero de pensar, Laurencia,
que Carlos, tan obligado,
vuelva otra vez obstinado
1700
a seguir su inobediencia.
Redondilla
¿Tan buen padre merecía,
por tan heroica piedad,
pagarle en tanta crueldad,
desobediencia y porfía?
Redondilla
1705
Que en ser rebelde no cesa.

LAURENCIA
Dicen que los catalanes
oro, gente y capitanes
le han dado para esta empresa.
Redondilla
Si vieras, señora mía,
1710
cómo de mozos y viejos
no admitía en los consejos
que le dieron aquel día
Redondilla
para poner en prisión
su nieto, y tu hijo, hicieras
1715
más sentimiento, y si vieras
con qué gusto y afición
Redondilla
sacó el muchacho de pila,
no dudo que aborrecieras
a Carlos.

DOÑA ELVIRA
Carlos, ¿qué esperas?
1720
Que tu valor aniquila
Redondilla
el ser a tu padre, ingrato,
que si merece castigo
serlo a un amigo, ¿qué amigo
te sufriera tan mal trato?
Redondilla
1725
No sé qué pueda esperar;
si vence es vitoria infame,
por más justa que la llame
loca ambición de reinar,
Redondilla
pero si sale vencido,
1730
¿qué será de mí, Laurencia?

(Salen CARLOS y DON PEDRO.)

CARLOS
Esta vez con más licencia
te puedo hablar atrevido.

DOÑA ELVIRA
Décima
¡Jesús! ¿Eres tú, señor?

CARLOS
Yo soy, no temas Elvira,
1735
y si temes, vuelve, y mira
donde pierdas el temor.
Escucha tanto rumor
de trompetas y de cajas,
que esta vez con más ventajas
1740
vuelvo contra el rey cruel.

DOÑA ELVIRA
Como del cielo Luzbel,
destos altos montes bajas.

CARLOS
Décima
No lo creas, que hoy verás
a Carlos rey de Aragón,
1745
y no puede mi razón
sufrir más, ni aguardar más.
¿Cómo disculpa le das
a ochenta años? ¿Hasta cuándo
quiere el rey vivir reinando?
1750
Dice que me tiene amor;
así se quiere en rigor,
pues me trae peregrinando.
Décima
Artajerjes a Darío,
su hijo, el reino le dio;
1755
Pitio a su mujer dejó
tanto imperio y señorío,
y aunque es gentil desvarío,
su hija muerta adorar
hizo un rey de Egipto dar,
1760
metida en un buey de oro,
como a Dios ara y decoro,
sacrificio, honor y altar.
Décima
¿Estos son padres, Elvira?
¿Este es amor paternal?
1765
No tratar los hijos mal,
que amar, y hacer mal, mentira.
Si la obligación te admira
de no haber preso a su nieto,
páguesela su respeto,
1770
que él no lo hizo por mí,
que si bien su padre fui,
él fue su primer conceto.
Décima
Si le di a tu Carlos ser,
aquel fue que a mí me dio,
1775
luego el ser que le di yo
es ser de su mismo ser.
Pues, ¿qué le puedo deber,
de que libre le ha dejado?
Si el muchacho ha perdonado,
1780
es a su ser tan igual,
que yo de su original
le saqué para traslado.
Décima
Quererme a mí perseguir,
y dejarle libre a él,
1785
es que está mirando en él
lo que ha llegado a vivir;
debe de temer morir,
y como él mucho vivió,
dijo: «¿Aquí mi edad llegó?
1790
Pues no quebréis, ni hagáis daños,
al espejo de mis años,
Elvira, y míreme yo.»

DOÑA ELVIRA
Décima
¡Ay Carlos, qué sinrazones
te enseña la pretensión
1795
de algunos, que a la ambición
hallan injustas razones!
Que si bien los escuadrones
del persa Jerjes retrato,
tanto marcial aparato,
1800
por la tierra y por la mar,
que no se puede lograr
quien es a su padre ingrato.
Décima
Los que a sus hijos dejaron
reinos, coronas, imperios,
1805
no afrentas, no vituperios,
virtud y obediencia hallaron,
que muchos los castigaron
con la pena merecida,
que el hijo que es parricida
1810
y rebelde a su piedad
no espere, que es necedad,
que Dios le alargue la vida.
Décima
¿Qué importa que tan galanes
soldados pretendan glorias?
1815
Porque Dios da las vitorias,
no espadas ni catalanes,
caballeros capitanes,
así mozos como viejos,
haced oficios de espejos,
1820
y fidedignos testigos,
que no son buenos amigos
los que dan malos consejos.

DON PEDRO
Décima
Señora, ninguno ignora
que en esta guerra hace mal.

DOÑA ELVIRA
1825
Ayudarle en caso igual
es obediencia traidora.

DON PEDRO
Nadie aconseja, señora,
al príncipe.

CARLOS
Si de ti
hubiera pensado aquí
1830
que esto, Elvira, me dijeras,
bien sé yo que no me vieras.

DOÑA ELVIRA
Oye.

CARLOS
No más.

DOÑA ELVIRA
Oye.

CARLOS
Di.

DOÑA ELVIRA
Décima
Ven a ver tu hijo, y mira
de más cerca lo que vio
1835
tu padre.

CARLOS
No quiero yo
ser afeminado, Elvira.

DOÑA ELVIRA
Tu crueldad, Carlos, me admira.

CARLOS
Como a mí tu necedad.

DOÑA ELVIRA
¿Qué sientes?

CARLOS
¡Qué libertad
1840
de que con ella me hables!

DOÑA ELVIRA
¡Qué dos ejemplos notables
de crueldad y de piedad!

(Vanse todos.)
(Sale[n] el REY, el ALMIRANTE y DON BERNARDO.)

ALMIRANTE
Romance (tirada)
Lo que he tratado con vos,
no nace de ser mi yerno
1845
de lo mejor de Castilla;
don Juan, ha sido decreto,
y pues Dios no ha permitido
que de tantos casamientos
alguno se ejecutase,
1850
el de Fernando, mi nieto,
debe de tener guardado
para mayores sucesos.
Nuestra reina ha de ser suya,
y si algún voto diverso
1855
desta opinión se declara,
ni hace opinión, ni es defeto.

REY DON JUAN
Almirante de Castilla,
vos sois de Fernando abuelo;
claro está que estimaréis
1860
darle de Castilla el cetro,
no tengo yo que deciros,
ni es mi intento encareceros
las virtudes de Fernando,
dignas de tan alto premio.
1865
No se sepa en Aragón
que va a ser rey de aquel reino,
por Dios, que yo enviaré
a mi Fernando a su tiempo,
porque si nos ven tratar
1870
estas cosas, estoy cierto
que ha de haber algún estorbo,
y es imposible el secreto.

ALMIRANTE
Guárdeos el cielo, don Juan,
para que veáis los reinos
1875
de Castilla y de León
en vuestro hijo, y mi nieto.

(Vase.)

REY DON JUAN
No quiero yo de mi vida
mejor fin, guárdeos el cielo.
¡Oh alegre y dichoso día,
1880
nunca de mayor contento
se vistieran mis sentidos!
Si Carlos, como deseo,
reducido a mi obediencia
dejara los pensamientos
1885
de quitarme la corona,
de que sospecho que presto
fuera mi heredero en paz,
que si vivo es porque creo
que el cielo alarga mi vida
1890
para castigar su intento.

(Sale DON JUAN DE BEAMONTE.)

DON JUAN DE BEAMONTE
¿Está aquí el rey?

REY DON JUAN
¿Qué hay, d[on] Juan?

DON JUAN DE BEAMONTE
No quisiera ser correo
de nuevas que te han de dar
1895
tanta pena y sentimiento.

REY DON JUAN
¿Vive Carlos?

DON JUAN DE BEAMONTE
Carlos vive.

REY DON JUAN
Pues no puede haber suceso
que me dé pena.

DON JUAN DE BEAMONTE
Sí hará,
pues con ejército nuevo,
1900
que ayudan los catalanes
te viene a quitar el reino.

REY DON JUAN
¿Es posible?

DON JUAN DE BEAMONTE
Sí, señor.

REY DON JUAN
Bien dijiste; agora apruebo
el sentimiento, y tan grande
1905
de ver su rigor le tengo
que, o sea por mucha edad,
o por ser tanto su exceso,
rompiendo la presa al alma
vienen por mis ojos tiernos
1910
dos tempestades de llanto.
Ingrato hijo, ¿qué es esto?
¿Tres veces contra tu padre,
que no han de tener sosiego
tus crueldades, Carlos mío?

DON BERNARDO
1915
¿Llora el rey?

DON JUAN DE BEAMONTE
Está muy viejo.

DON BERNARDO
El lienzo pone en los ojos.

DON JUAN DE BEAMONTE
Tal dolor le oprime.

REY DON JUAN
¡Ay, cielos!
¡Ay, Beamonte! ¡Ay, don Bernardo!
¡Ay, hijo Carlos!, ¿qué es esto?

DON JUAN DE BEAMONTE
1920
¿Qué tienes, rey y señor?

REY DON JUAN
De tal manera acudieron
lágrimas, o humor helado,
a los ojos, que no veo.

DON BERNARDO
¿Cómo no? Vuelve, señor.

REY DON JUAN
1925
¿Qué lo dudáis? Estoy ciego.

DON JUAN DE BEAMONTE
Estraño caso.

REY DON JUAN
Esto pudo
Carlos, esto a Carlos debo.

DON BERNARDO
Debe de ser el humor
que debe de andar revuelto,
1930
sosiega un poco en la cama.

REY DON JUAN
Carlos, que acertaste es cierto
a cegarme con tus penas,
porque sin duda que viendo
tu cara fuera imposible
1935
castigar tu mal deseo;
tenlo por mala señal,
que debe de ser que el cielo,
para que no te perdone,
quiere que te mire ciego,
1940
mas no sé cómo ha de ser
no perdonar tus excesos,
que si hay ojos en el alma,
ya con el alma te veo.


Acto III

Salen CARLOS, con bastón, DON PEDRO y soldados.

CARLOS
Lira
Esta carta he tenido.

DON PEDRO
1945
¿Qué puede darte, príncipe, cuidado?

CARLOS
Por Dios, que lo he sentido.
¿Fernando ya con Isabel casado,
príncipe de Castilla?

DON PEDRO
¿Es envidia, señor, o maravilla?

CARLOS
Lira
1950
Todo, Agramonte, todo.
¿Qué es esto, cielos? ¿Príncipe mi hermano
por tan estraño modo
no menos que del reino castellano?
Su rey será mañana.

DON PEDRO
1955
Tal promete de Enrique la edad cana.

CARLOS
Lira
¿No era mejor casalla
del rey francés con el gallardo hermano,
o por más cerca honralla,
del rey de Portugal, y al lusitano
1960
valor dar la defensa
de su Castilla contra tanta ofensa?
Lira
¿Pudiera en todo el orbe
hallarse más valiente caballero
que el duque de Segorbe?
1965
¿Qué mejor sangre, qué mejor acero
que del Girón famoso,
que del Pacheco ilustre y generoso?

DON PEDRO
Lira
No es justo que te espante,
que en tan alto lugar le constituya
1970
su abuelo el Almirante,
pero todo resulta en gloria tuya,
pues no pudo tu mano
darte mejor vecino que tu hermano.
Lira
Viole Isabel, y creo
1975
que fue conformidad de sus estrellas
su amoroso deseo.

CARLOS
Eso es amor lo que conviertan ellas.

DON PEDRO
Partes tiene Fernando
que merecen amor viendo, y hablando.

CARLOS
Lira
1980
Aun eso justo fuera,
mas yo conozco de Fernando el brío.

DON PEDRO
¿Qué pudo hacer que fuera
más en su honor?

CARLOS
Casarse lo fue mío,
pero no lo que intenta,
1985
pues ya contra mi amor su pecho alienta.
Lira
Sabiendo que marchaba
contra mi padre a Zaragoza airado,
cuando apenas estaba
con Isabel en Dueñas desposado,
1990
perdiendo su locura
el respeto debido a su hermosura,
Lira
licencia le ha pedido
para venir a defender con gente
a su padre oprimido,
1995
y ella, que tiene el corazón valiente,
de sus brazos se olvida,
y no le pesa que licencia pida,
Lira
y como están agora
tan pobres (como, en fin, quien viene huyendo),
2000
la liberal señora
le dio sus joyas, con que gente haciendo
hacia Aragón camina,
y salirme al encuentro determina.

(Sale RAIMUNDO, catalán.)

RAIMUNDO
Romance (tirada)
La gente que sospechaba
2005
que de Zaragoza sale,
invicto príncipe, viene
de Castilla, y de otras partes;
don Fernando la conduce,
ya no de Navarra infante
2010
(que la fortuna es mujer,
y tales mudanzas hace),
pues, príncipe de Castilla,
viene poderoso Marte,
como dicen sus banderas,
2015
a defender a su padre.
Una cigüeña de plata
en azules tafetanes
tremola el viento, y la letra
«Agradecido a criarme»,
2020
que dicen que a la vejez
a sus padres estas aves
piadosamente sustentan.

CARLOS
¡Qué de locos disparates!
Esto parece a la fénix,
2025
que después de muerta nace
de sus cenizas al sol.
¡Qué mentiras tan notables!
O como aquello del cisne,
que al morir con voz suave
2030
canta, no habiendo en el mundo
quien haya visto que cante;
del pelícano se escribe
que el pecho a sus hijos abre,
necedad, pues mejor fuera
2035
darles trigo, que no sangre;
pues, ¿quién oye de los peces
escribir las propiedades?
Cosas, en fin, de poetas.

DON PEDRO
Son para ejemplos morales,
2040
cuya doctrina excelente
es a los hombres más fácil.
Allá en el tiempo de Hisopo
hablaban los animales.

CARLOS
Y agora también, don Pedro.

RAIMUNDO
2045
No es posible que no marchen,
señor, muy cerca de ti,
que retumban estos valles
con las cajas y trompetas.

(Salen soldados y NUÑO.)

NUÑO
Hablarle quiero, dejadme.

CARLOS
2050
¿Qué es eso?

NUÑO
Nuño, señor.

CARLOS
¿A qué vienes, Nuño?

NUÑO
A hablarte,
que no vengo a ser espía.

CARLOS
Nuño es hidalgo, dejalde.
¿De parte de quién me buscas?

NUÑO
2055
¿Ya no sabes de qué parte?

CARLOS
¿Envíate Fernandillo?

NUÑO
Fernandillo siendo infante,
pero agora Fernandazo,
me envía que quiere hablarte
2060
antes que saque la espada.

CARLOS
¡Qué oración tan elegante!
Como es el dueño, así envía
el embajador. Matalde.

NUÑO
No se me llegue ninguno,
2065
que voto a Dios que le mate,
y no es de reyes quebrar
las leyes de rey, que valen
al que fuere embajador.

CARLOS
Embajadores truhanes
2070
no gozan del privilegio.

NUÑO
¿Del príncipe abajo?

DON PEDRO
Tate.

NUÑO
No hay tate ni tata aquí;
yo soy don Nuño Fernández,
hijo de Fernando Núñez
2075
y de doña Elvira Sánchez;
mi abuelo fue Sancho Ordóñez,
hijo de Ordoño Velásquez,
nieto de Velasco Pérez,
biznieto de Pedro Ibáñez,
2080
rebiznieto de Ibar López,
tataranieto por madre
de Lope Ortuño, que fue
cuñado de Lope Juárez,
hijo de Caín y Abel,
2085
mis abuelos, que Dios guarde.

CARLOS
Dejadle.

NUÑO
No hay para qué,
que el príncipe viene a hablarte.

(Sale[n] DON FERNANDO con bastón, DON JUAN, y soldados.)

DON FERNANDO
Octava real
Fiado en que mi justo atrevimiento,
príncipe de Aragón, será admitido
2090
de ti, como de hermano, hablarte intento.

CARLOS
Seas, Fernando amigo, bien venido,
que con igual amor y igual contento
te doy el parabién de haber tenido
tanta dicha en casarte.

DON FERNANDO
Así lo creo,
2095
y justamente pagas mi deseo.

CARLOS
Octava real
¿Ya, en fin, puedo llamarte de Castilla
príncipe?

DON FERNANDO
A mi Isabel debo ese nombre.

CARLOS
A muchos das envidia y maravilla;
llegaste a gran lugar por gentilhombre.

DON FERNANDO
2100
Merecerá Isabel, no fue servilla,
y no elegirme entre cien mil te asombre,
si el ser tu hermano méritos me ha dado,
que no el ser de Isabel más bien mirado.
Octava real
Eso de la persona cosa es llana
2105
que te tocara si Isabel te viera;
llamome la nobleza castellana.

CARLOS
Tal rey tener en ti, Fernando, espera,
pero he tenido a cosa poco urbana
(que acción de un labrador apenas fuera)
2110
dejar tu esposa tan recién casado,
y más estando el rey Enrique airado.

DON FERNANDO
Octava real
Por ser la causa, Carlos, tan piadosa,
aunque tanto le importa mi presencia,
me dio licencia mi querida esposa,
2115
que no viniera yo sin su licencia.

CARLOS
¿Qué causa pudo serlo tan forzosa,
y a ti en esta ocasión de tanta esencia,
que debieses dejarla, y darla celos?

DON FERNANDO
Mejor te guarden, príncipe, los cielos.

CARLOS
Octava real
2120
Luego, ¿doña Ana no te habrá traído?

DON FERNANDO
Yo no me acuerdo de mujer ninguna,
de un padre sí, que tienes oprimido,
ya viejo y ciego, sin razón alguna.
¿No te parece que ocasión ha sido,
2125
si tú le pones en tan vil fortuna,
que le venga a ayudar? ¿No es justa cosa
dejar por él los brazos de mi esposa?
Octava real
¿Qué importa que enojado el rey Enrique
contra su hermana injusta guerra intente,
2130
ni que el amor de mi Isabel replique
para que no la enoje estado ausente,
para estorbar que al mundo signifique
que soy del rey don Juan hijo obediente,
y que tu hermano soy para que venga
2135
donde mi amparo como padre tenga?
Octava real
Por Dios te ruego, mi señor y hermano,
que con mejor acuerdo consideres,
que es caso aun en las fieras inhumano,
y este que intentes tú, siendo quien eres.
2140
¿Qué puede ya vivir un hombre anciano?
¿Es mucho, joven tú, que a un viejo esperes?
¿Es inmortal el rey? Pues, ¿qué recela
tu edad? El reino es tuyo, el tiempo vuela.
Octava real
Vuelve, Carlos, por Dios, vuelve en tu acuerdo,
2145
que navarros y fuertes catalanes
saben que no es el tuyo intento cuerdo,
pues ganas lo que es tuyo cuando ganes,
que cuando aquí de Perpiñán me acuerdo,
cercado de franceses capitanes,
2150
es lástima que se entren por tu tierra
por hacer a tu padre injusta guerra.
Octava real
Allí sí que te espera tanta gloria
como de alzar el cerco te resulta;
vasallos tuyos son, y en tu memoria
2155
olvido tan ingrato los sepulta.
Aquí tienes dudosa la vitoria,
que el ofendido cielo dificulta.
Vencer un suegro a César hizo infame.
¿Un padre cómo quieres que te llame?
Octava real
2160
Carlos, yo soy menor; Carlos, yo tengo
reino gracias a Dios, que me le ha dado.
Ni a darte enojo, ni a inquietarte vengo,
vengo de tus intentos lastimado.
Agora con palabras te detengo,
2165
mas si prosigues de mi padre amado,
tomaré la defensa con la espada,
de tu misma crueldad desobligada.

CARLOS
Octava real
Basta, que vienes ya más elocuenteN
X
Nota del editor

Esta octava padece la falta de un verso, que debería rimar en «-ano» entre los versos quinto y sexto. Dado que no se observa laguna alguna de sentido ni sintaxis, consideramos que no se trata de la pérdida de un verso sino más bien de un fallo en la estructura estrófica.

después que de su reino castellano
2170
Isabel te ha nombrado pretendiente.
Parecerate a ti que soy tirano,
y tú, Fernando, el hijo que obediente
viene a ayudar su padre, y que del cielo
merece mil vitorias tu buen celo,
Octava real
2175
sin recibir en cuenta los agravios
que de Juana, tu madre, he recebido,
pues nunca para mí movió los labios
que incitando a mi padre no haya sido.
Los capitanes y vasallos sabios
2180
que en este grueso ejército he traído
la causa justifican, pues que vienen;
valor, y entendimiento, y honra tienen.
Octava real
Deme el rey a Navarra, pues es mía.
¿Pídole yo sus reinos y corona?
2185
Por mi madre fue rey. Él, ¿qué tenía
sino solo el valor de su persona?
Yo me obligo a vivir desde este día
sin salir de los muros de Pamplona,
si es justo que esta edad de un heredero
2190
viva en una ciudad pobre escudero.
Octava real
A fe que, si tú fueras, que él te hubiera
dejado el mundo, si del mundo, hermano,
todo el laurel universal tuviera,
no a mí, que soy de Blanca hijo villano.
2195
Yo no levanto contra el Rey bandera,
ni de sus reinos quiero ser tirano;
contra quien le aconseja sí, que ha sido
por quien vivo del Rey aborrecido.
Octava real
Eso de Perpiñán al Rey le toca;
2200
defiéndale al francés, pues es su hacienda,
que la que tengo yo, pues es tan poca,
no quiero que ninguno la defienda,
mas si el amor que dices te provoca,
recién casado, a despreciar tu prenda,
2205
no aventuremos gente, que en efeto
a la ventura está el vencer sujeto.
Octava real
Tú y yo podemos abreviar la guerra
con hacerla los dos en campo armados;
muestra el valor que ya tu pecho encierra
2210
de los bravos leones heredados.
Quede por uno de los dos la tierra
donde tan mal estamos alojados,
y sea rey quien vitorioso quede,
que siempre vale más el que más puede.

DON FERNANDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
2215
Soy contento; la gente se retire
y miren a los dos.

CARLOS
¡Bravo mozuelo!
¿Tienes seso, Fernando?

DOÑA JUANA
Invicto príncipe,
no ha de tener lugar lo que no es justo;
no deis a vuestro padre más disgusto.

CARLOS
2220
Ya no quiero poner en aventura
la que solo mis brazos asegura;
los campos se acometan, aunque sean
padres y hermanos los que aquí pelean.

DON PEDRO
Bien dice.

DOÑA JUANA
La respuesta fue bizarra.

DON FERNANDO
2225
¡Santiago!

CARLOS
¡A ellos!

DON FERNANDO
¡Aragón!

CARLOS
¡Navarra!

(Vanse.)
(Salen el REY DON JUAN, ciego, y DON BERNARDO.)

REY DON JUAN
Redondilla
¿Que mi Fernando ha venido
de Castilla?

DON BERNARDO
Sí, señor.

REY DON JUAN
¿Que le debo tanto amor?

DON BERNARDO
Bravo ejército ha traído
Redondilla
2230
de valientes castellanos
que, juntos en la ocasión
a la gente de Aragón,
vendrán muy presto a las manos
Redondilla
con los fuertes catalanes.

REY DON JUAN
2235
¿Que ya en ese estado están?
¡Oh, quién fuera capitán
de tan bravos capitanes!
Décima
Hijos, la vista perdí,
con que he quedado incapaz
2240
aun de poneros en paz,N
X
Nota del editor

Este verso falta en el texto de la Parte, por lo que lo recuperamos a la luz del autógrafo.

que tan desdichado fui.
Ven, Carlos, mátame a mí;
vivid los dos, yo he vivido
más de lo que justo ha sido,
2245
pues que vengo a ver sin ver,
que a los dos he de perder
o vencedor, o vencido.
Décima
Tú, Fernando, ¿adónde vas?
¿No ves que vas contra mí?
2250
Pero no vas, pues ansí
remedio a tu padre das.
Si a Carlos matas, ¿qué harás?
Mas dirás que estoy de suerte,
que no es el dolor tan fuerte,
2255
pues ya no me quedan ojos
para mirar sus despojos,
ni para llorar su muerte.
Décima
Pues si salieses vencido
o muerto por ayudarme,
2260
¿con quién podré consolarme,
hijo, de haberte perdido?
Mas con todo al cielo pido
que venzas como no muera
tu hermano, que es una fiera
2265
contra quien el ser le dio,
pero, ¿qué le culpo yo,
que fui su causa primera?

DON BERNARDO
Décima
Señor, no te aflijas tanto,
que aunque grandes tus enojos,
2270
pues que ya no tienes ojos,
puedes escusar el llanto.

REY DON JUAN
Deso, Bernardo, me espanto,
y que tal viniese a ser
la desdicha del perder
2275
los ojos con el pesar,
que valgan para llorar,
y no valgan para ver.
Décima
¿Si se habrán acometido?
Parece que oigo la guerra,
2280
y que humedece la tierra
la sangre de tanto herido.
¡Ay, Dios!, ¿quién habrá vencido?
Que es por fuerza desear
el que me viene a ayudar.

DON BERNARDO
2285
Nuño se apea, señor,
de un caballo.

REY DON JUAN
¿En qué rigor
me han puesto temer y amar?

(Sale NUÑO.)

NUÑO
Romance (tirada)
Parejas hemos corrido
por esa marcial campaña
2290
el viento y yo, y aun presumo
que le he llevado ventajas.
Dame los pies.

REY DON JUAN
No te veo,
Nuño, que era cosa llana
que supiera quién venció
2295
con solo verte la cara,
porque como en ella escribe
sus pensamientos el alma,
más presto escribe en los ojos
los sucesos que en las cartas.

NUÑO
2300
Fernando venció, señor.

REY DON JUAN
¡Qué nuevas tan deseadas!
Otra vez te doy los brazos.
¿Huyó Carlos?

NUÑO
Él se holgara,
pero, ¿qué vitoria quieres
2305
de más gloria y alabanza
que venir aquí tus hijos,
Carlos preso...

REY DON JUAN
¡Cosa estraña!

NUÑO
... y Fernando con vitoria?

REY DON JUAN
Doy al cielo inmensas gracias,
2310
y a ti seis villas.

NUÑO
¿Adónde?

REY DON JUAN
En las montañas de Jaca.

NUÑO
Acabose; desde hoy más
jacarandino me llaman
de cuantas capas gasconas
2315
en todo Aragón se labran.

(Salen FERNANDO, CARLOS, DON JUAN y DON PEDRO, y soldados.)

DON FERNANDO
Aquí tienes a Fernando.

REY DON JUAN
¿Cómo es posible que el alma
no te sale a recebir?
Mi cuello, Fernando, enlaza.
2320
¡Ay, Dios!, ¿quién pudiera verte?
Déjame tentar tu cara
y tus manos, que no eres
Jacob que a tu padre engañas,
que aunque tuve voluntad
2325
a Esaú, saliome cara,
que tú mereces mejor
mi bendición y mi gracia.
¡Notable, Fernando, vienes,
rey de Castilla, y la palma
2330
de tu vitoria en la mano!
¡Ay, Dios!, ¿qué nueva mudanza
siento en los ojos? ¿Qué es esto?
Ya veo tu lumbre clara,
cielo piadoso, ya veo
2335
a mi Fernando, que basta.

DON FERNANDO
¿Qué dices, señor?

REY DON JUAN
Que veo;
si no lo crees, aguarda.

NUÑO
No hay que aguardar; si me ve,
ve todo el mundo en un mapa.

REY DON JUAN
2340
Este es Nuño, aquel don Pedro
de Agramonte, y de Navarra,
aquel don Juan de Beamonte,
aquel Raimundo de Lauria,
y aquel Carlos.

DON FERNANDO
Carlos, llega.

REY DON JUAN
2345
No llegues, que mi templanza
y piedad en el castigo
fue de tus maldades causa.
Llevalde a la Aljafería
con cien soldados de guarda;
2350
ni verle, ni oírle quiero.

CARLOS
Llegando a desdicha tanta
que ni a rey ni a padre puedo
apelar de tu desgracia,
dame un veneno, y con breve
2355
muerte, pues sé que te cansa
mi vida. Fernando herede
tus reinos, como tu gracia.
La vista te ha vuelto el cielo,
porque vieses que te agravia
2360
aquel hijo en quien pusiste
tu amor y tus esperanzas.
No por moverte lo digo,
sino porque ya no halla,
no apelando a la divina,
2365
mi culpa defensa humana.
No nací para heredarte,
con influencia contraria
a la corona me dieron
mis estrellas hora infausta,
2370
que lo más que me ha movido
a intentarlo por las armas
es pensar que era imposible
(así la ambición engaña)
ver tu corona en mi frente,
2375
con no ser las vidas largas.

(Vase, y con él algunos.)

DON FERNANDO
Mucho ha sido en tu piedad.
Por Dios, señor, que me espantas.

REY DON JUAN
Fernando, el darme estos ojos
el cielo es para que haga
2380
justicia, porque el juez
ciego torcerá la vara.

DON FERNANDO
Ya, señor, quedas seguro.
Mi presencia es de importancia
en Castilla, cerca estoy;
2385
a cualquier cosa me llama
que fuere de tu servicio.

REY DON JUAN
¿No aumentarás la tardanza
un día? Isabel perdone,
mañana harás tu jornada,
2390
que hoy has de comer conmigo,
que ya la mano franca
de Dios me volvió la vista.
Después de darle las gracias,
quiero ejercitarla en verte,
2395
pues no puedo yo ocupalla
como en mirarte, Fernando,
como en la segunda causa
por quien la vuelvo a tener
en los ojos, y en el alma.

DON FERNANDO
2400
Si deseos, gran señor,
hacen milagros, no engañas
tu pensamiento.

REY DON JUAN
Está cierto
de que los cielos te guardan
para ser el mayor rey
2405
que haya conocido España.

(Vanse.)
(Salen DOÑA ANA y DOÑA ELVIRA.)

DOÑA ANA
Redondilla
Estas nuevas he tenido,
con ellas vengo a Aragón.

DOÑA ELVIRA
Pues, señora, ciertas son,
y que fue Carlos vencido.
Redondilla
2410
No paséis de aquí, si vais
a ver a Fernando.

DOÑA ANA
El cielo
castigue su injusto celo.

DOÑA ELVIRA
Con justa causa os quejáis,
Redondilla
pero consolaos conmigo,
2415
a quien hizo un necio amor
más daño, pues de mi honor
fue tan notable enemigo.
Redondilla
En vos no hay más de quebrar
una palabra que os dio;
2420
el viento las engendró,
en viento suelen parar.
Redondilla
¿Qué me importa que bizarra
la ambición de Carlos sea,
si vivo esta pobre aldea
2425
entre Aragón y Navarra,
Redondilla
sintiendo aquí cada día
mis pensamientos, sin darlos
consuelo el oír de Carlos
la inobediencia y porfía
Redondilla
2430
al mejor padre que tuvo
príncipe?

DOÑA ANA
Si amor quisiera,
menos quejosa estuviera
cuando de mi parte estuvo.
Redondilla
Allí pudiera casarme;
2435
pedí palabras que fueron
viento, y en él se perdieron.
De nadie puedo quejarme.

DOÑA ELVIRA
Redondilla
Vos estáis triste, yo voy
a prevenir donde estéis.

(Vase.)

DOÑA ANA
2440
Aunque tan triste me veis,
más muerta que triste estoy.
Soneto
Trepa amorosa vid la primavera
por olmo blanco, y de diversos lazos
forma rúbricas verdes para abrazos
2445
que ven del año la sazón postrera.
Llega el villano, y la segur ligera
arrima al tronco, y de los tiernos brazos
con duro golpe en frágiles pedazos
rinde a la tierra su pomposa esfera.
2450
Así engañada la esperanza yerra
de una mujer, a quien el golpe alcanza
de un desengaño que la puerta cierra.
No hay fe segura, amor, ni confianza,
en el hombre más noble de la tierra,
2455
y luego llaman la mujer mudanza.

(Sale NUÑO.)

NUÑO
Redondilla
Aquí me dicen que está.

DOÑA ANA
¿Es Nuño?

NUÑO
Mercurio soy,
que después que vengo, y voy,
en él me transformo ya.
Redondilla
2460
Soy un necio postillón
de mil necias estafetas,
que ando llevando maletas
desde Castilla a Aragón.
Redondilla
Soy un hombre que servía
2465
a un infante de Navarra,
cuya pobreza bizarra
me entretuvo en profecía.
Redondilla
Sirvo agora cuando menos
a un príncipe de Castilla,
2470
que apenas tiene una villa
ni, entre tantos hombres buenos,
Redondilla
quien le preste solo un real,
porque el rey Enrique es fuerza
una heredera por fuerza
2475
a quien casa en Portugal.
Redondilla
Con esto, que se sospecha
desde Navarra he venido
a Castilla, donde ha sido
recolección más estrecha.
Redondilla
2480
¿Cómo estás? ¿Y cómo aquí,
que a Estela pasaba a hablarte?

DOÑA ANA
Pues estoy, Nuño, en tal parte,
ni estoy bien, ni estoy en mí.
Redondilla
Pasaba a Aragón a ver
2485
a tu dueño y mi enemigo.

NUÑO
Él me manda hablar contigo.

DOÑA ANA
Ya, ¿qué me puede querer?

NUÑO
Redondilla
Es tan cortés y galán
el príncipe, que en memoria
2490
tiene la pasada historia.

DOÑA ANA
¿Esos cuidados le dan?

NUÑO
Redondilla
Dice que el casarse fue
forzoso, y no es maravilla
para ser rey de Castilla,
2495
y que disculpado esté.
Redondilla
Tú misma, aunque estés celosa,
lo juzgaras; fuera desto
dice que Enrique se ha puesto
en perseguir a su esposa,
Redondilla
2500
tanto, que andan fugitivos,
y que tan pobres están,
que son reyes como Adán,
que reinan en cueros vivos.
Redondilla
No tienen, él y Isabel,
2505
él zapatos, y ella tocas.

DOÑA ANA
¿A qué efeto me provocas
a tener lástima dél?

NUÑO
Redondilla
Dice que, muriendo Enrique,
que ya está así consultado,
2510
porque un hombre desdichado
no es menester que replique,
Redondilla
un título quiere dar
al marido que escogieres.

DOÑA ANA
Nuño, mensajero eres,
2515
yo no te puedo culpar.
Redondilla
Dame palabra Fernando
de que seré su mujer,
y quiébrala con saber
que yo le estaba adorando,
Redondilla
2520
¿y vienes a consolarme,
ya con Isabel casado,
con que, después de heredado,
un título quiere darme?
Redondilla
Perdido habéis el sentido:
2525
él con verse rey, de infante
de Navarra, y tú, ignorante,
con que de haberle servido
Redondilla
en sus pobrezas serás
gran señor, en heredando,
2530
pero no considerando
que en mayor engaño estás,
Redondilla
que a los que en grande riqueza
desde muy pobres subieron
aborrezcan los que fueron
2535
testigos de su pobreza.
Redondilla
De suerte que te ha engañado
ganar lo que has de perder,
que nadie gusta de ver
al que le vio en bajo estado.
Redondilla
2540
La palabra que me dio
Fernando, es título en mí;
el día que le perdí
todo con él se perdió.
Redondilla
No quiero que me dé nada.

NUÑO
2545
¿Qué palabra te quebró,
ya que quieres que hable yo?

DOÑA ANA
¿No fue palabra jurada?

NUÑO
Redondilla
Sí, pero fue condición
(y no ha dejado de ser)
2550
que serías su mujer
en siendo rey de Aragón.
Redondilla
¿Es rey de Aragón?

DOÑA ANA
No.

NUÑO
Pues
¿qué palabra te ha quebrado,
si en Castilla se ha casado,
2555
y rey de Castilla es?
Redondilla
Pero dime, ¿en qué fundaste
que rey de Aragón sería?

DOÑA ANA
Nuño, en cierta astrología.

NUÑO
En ese engaño pecaste.

DOÑA ANA
Redondilla
2560
Un moro en Estela fue
el que desto me avisó.

NUÑO
Bien digo, no se engañó.

DOÑA ANA
¿Cómo no?

NUÑO
Pues, ¿no se ve
Redondilla
si digo que de Aragón
2565
sería rey don Fernando,
y está en Castilla reinando?

DOÑA ANA
Mudanzas del tiempo son.
Redondilla
Ven conmigo, que te quiero
dar sus papeles y prendas.

NUÑO
2570
¡Linda cosa me encomiendas!

DOÑA ANA
Como en su memoria muero,
Redondilla
hago testamento, y él
es mi heredero forzoso.

NUÑO
Ya no puede estar celoso,
2575
que es muy hermosa Isabel.

DOÑA ANA
Redondilla
¿Es muy hermosa?

NUÑO
En claveles
y jazmines la bañó
el cielo que la crio,
pero dame esos papeles,
Redondilla
2580
que ya sé por semejantes
venganzas sin discreción,
que cuando se mudan son
los trastos de los amantes.

DOÑA ANA
Redondilla
Sí, pero decirle puedes
2585
que para desdichas graves
hay sepulturas con llaves
que son sagradas paredes.

(Vanse.)
(Salen el REY y DON JUAN.)

REY DON JUAN
Terceto
Partió Fernando, y yo quedé sin vida,
que no perdí la vista le agradezco
2590
a la pena y dolor de su partida,
Terceto
mas dije mal, si tanto me entristezco,
porque de vida a vista va muy poco,
y en no tener su luz ciego parezco.
Terceto
¿Qué dice en las prisiones aquel loco?

DON JUAN DE BEAMONTE
2595
No sé, señor, si en tu piedad espera.

REY DON JUAN
¿En qué piedad si sus maldades toco?
Terceto
Y dices bien, pues Aragón se altera,
y me piden su rey injustamente,
como si, Carlos vivo, yo lo fuera.
Terceto
2600
Ayer con oración, aunque elocuente,
Navarra y Cataluña me pidieron
su príncipe traidor e inobediente,
Terceto
pero de suerte mis palabras fueron,
y hallaron tal valor y resistencia,
2605
que a replicarme apenas se atrevieron.

(Sale BERNARDO.)

DON BERNARDO
Terceto
Si algunas veces daña la clemencia,
yo pienso, gran señor, que con tu ejemplo
pueden hacer los reyes la experiencia,
Terceto
si tu piedad magnánima contemplo.N
X
Nota del editor

Los dos versos que siguen no aparecen en la edición de la Parte, de manera que la estructura de los tercetos encadenados queda rota. Los reponemos basándonos en el texto del autógrafo.

2610
Conozco la virtud, mas la justicia
también quiere tener su altar y templo.
Terceto
Hoy ha llegado la vulgar malicia
a quererte quitar la vida.

REY DON JUAN
¡Ay cielos,
cuánto puede la bárbara codicia!
Terceto
2615
Desde ayer he tenido esos recelos.

DON BERNARDO
Advierte, pues, que vienen a palacio,
así les diste con Fernando celos.

REY DON JUAN
Terceto
Ya con todos mis reinos me desgracio.
¡Qué crueles vasallos! ¡Qué enemigos!

DON BERNARDO
2620
Mira, señor, que no permite espacio.

REY DON JUAN
Terceto
¡Que inobediente Carlos halle amigos,
y no los tenga yo!

DON BERNARDO
Señor, ya llegan.

REY DON JUAN
Los populares gritos son testigos.

(Dentro RAIMUNDO, DON PEDRO, y otros.)

[VOCES DENTRO]
Terceto
¡Romped, romped, si al Príncipe nos niegan!
2625
¡Romped las puertas o abatid la torre!

REY DON JUAN
¡Que desta suerte bárbaros se cieguen!

DON BERNARDO
Terceto
Señor, ningún remedio te socorre
como salir huyendo a toda prisa,
así el rumor desenfrenado corre.
Terceto
2630
¿Roma ejemplo te da, Grecia te avisa?

REY DON JUAN
Dadme presto un caballo. ¿Que insolente
un vulgo airado majestades pisa?
Terceto
¿Que tanto pueda un hijo inobediente?
Toma estas llaves tú, dales a Carlos,N
X
Nota del editor

Como en el pasaje anterior, también en este caso faltan en el texto de la Parte los dos versos siguientes, que reponemos en base al autógrafo, puesto que sin ellos queda desfigurada la estructura de los tercetos encadenados.

2635
para que más seguro yo me ausente
Terceto
porque no solo podré ya aquietarlos
pero querrán matarme si atrevido
osase imaginar en castigarlos.
Terceto
¡Que me haya a tal estado reducido
2640
Carlos!

RAIMUNDO
Rompe, derriba, no repares.

DON JUAN DE BEAMONTE
Señor, ¿qué haces aquí?

REY DON JUAN
Pierdo el sentido.

DON BERNARDO
Terceto
Si no hay persona ya de quien te ampares,
¿qué quieres esperar?

DON PEDRO
La guarda muera.

REY DON JUAN
¡Que así en quitarme el reino te declares!
2645
¡Qué castigo, cruel Carlos, te espera!

(Vanse el REY y DON JUAN; entran, con espadas desnudas y alabardas, RAIMUNDO, DON PEDRO y soldados.)

RAIMUNDO
Romance (tirada)
Ya no es tiempo de guardar
a ningún hombre respeto,
o sea pequeño o grande,
que al furor todo es pequeño.

DON PEDRO
2650
¿Quién va?

DON BERNARDO
D[on] Bernardo soy.

DON PEDRO
¿Dónde está el rey, Rocaberto?

DON BERNARDO
Habrá tres horas que tuvo
aviso de vuestro intento,
y en un caballo a Navarra
2655
partió, del príncipe huyendo.

RAIMUNDO
A Navarra no, a Castilla,
ya de su Fernando reino.

DON BERNARDO
Despidiéndose de mí
me dio estas llaves, diciendo
2660
que, haciendo esas torres francas,
os diese al príncipe preso.

RAIMUNDO
Acertó el rey, don Bernardo.
Abrid esas puertas luego
y veamos nuestro rey,
2665
que aquel sol se va poniendo,
y este que amanece agora
promete sereno cielo.

DON PEDRO
Entra por él.

DON BERNARDO
Estas cosas
más son furor que consejo.

(Vase.)

RAIMUNDO
2670
En confusiones de vulgo
jamás hablaron los cuerdos.

(Sale el PRÍNCIPE.)

CARLOS
Amigos, vasallos míos,
hermanos, deudos.

RAIMUNDO
Rey nuestro,
no príncipe, sino César
2675
digno de más alto imperio,
aquí tienes nuestras vidas.

CARLOS
Conozco que la que tengo
a vuestra lealtad y amor,
a vuestra fe y armas debo;
2680
no seré jamás ingrato.
Navarra, Aragón es vuestro,
Nápoles, Sicilia, y cuanto
destas coronas heredo.
Aquí tomara, vasallos,
2685
el laurel de aquestos reinos,
porque viera Zaragoza
mi justo agradecimiento,
mas temo que en la tardanza,
mis enemigos huyendo,
2690
si los dejo repararse,
corra peligro mi intento.
Seguirlos me ha parecido
más acertado consejo,
que nunca enemigo libre
2695
permite seguro sueño.
¿Qué nuevas tenéis del rey?

DON PEDRO
Aquí dijo Rocaberto
que iba huyendo en un caballo,
y más que en él en el miedo,
2700
y yo pienso que a Castilla.

CARLOS
¿A Castilla? No lo creo.
No tiene en ella Fernando
gente, amigos, ni dineros.
Si huyendo del rey Enrique
2705
andan de uno en otro pueblo
él y Isabel, ¿de qué suerte
le ayudarán, no pudiendo
darse favor a sí mismos?
Que fue a Navarra es lo cierto.
2710
¡Ea, Raimundo de Lauria!
¡Ea, valiente don Pedro!
Quien bien me quiere me siga.

DON PEDRO
No quedará caballero
catalán ni aragonés
2715
que no te vaya siguiendo,
para que te mire en todos
rey nuestro justo deseo.
Como emperador romano
de aqueste laurel queremos
2720
ver coronada tu frente.

(Pónenle un laurel.)

CARLOS
Por daros contento quiero
acetar vuestro laurel.

RAIMUNDO
¡Qué grave y real aspecto
tienes con las verdes hojas!

DON PEDRO
2725
Rey Carlos, Carlos primero
de Aragón y de Sicilia.

RAIMUNDO
Mil años te guarde el cielo.

(Vanse.)
(Salen el REY, NUÑO y DON JUAN.)

REY DON JUAN
Redondilla
¿A quién, amigos, no admira
que en tal fortuna me vea?

NUÑO
2730
Esta, señor, es la aldea
donde vive doña Elvira.

REY DON JUAN
Redondilla
Nuño, haberte hallado cuando
voy tan triste, ha sido en mí
gran consuelo, viendo en ti
2735
la sombra de mi Fernando.
Redondilla
No sé si es bien atreverme
al favor desta mujer,
porque me puede vender.

DON JUAN DE BEAMONTE
Gran señor, no siempre duerme
Redondilla
2740
de Dalila en el regazoN
X
Nota del editor

Enmendamos el «regalo» que trae el texto de la Parte por «regazo», como exigen la rima y el sentido.

Sansón, ni eres tú Sisara.

NUÑO
Si el Rey agora repara
en lo del clavo y el mazo
Redondilla
de la famosa Jael,
2745
a David Micol libró,
y aquella estatua fingió
que la tuvieron por él.

(Salen LAURENCIA y ELVIRA.)

LAURENCIA
Décima
Digo que es el rey, señora.

DOÑA ELVIRA
¿El rey? ¿Qué dices?

REY DON JUAN
Yo soy,
2750
Elvira, yo que te doy
causa de mostrarte agora
liberal, como deudora,
en pagar mi voluntad.
Huyendo de la crueldad
2755
de Carlos, vengo al sagrado
de tu casa, derribado
de mi trono y majestad,
Décima
que así vino Valeriano
a los pies del rey Sapor,
2760
y Belisario al rigor
del ingrato Justiniano;
si el primer César romano,
si el español, si el francés,
si Aníbal cartaginés
2765
a tal fortuna llegó,
ninguno dellos se vio
de un hijo ingrato a los pies.
Décima
No sé si he sido discreto
en venir, mas cuando diga
2770
que tú serás mi enemiga,
no lo puede ser mi nieto.
Vengo a tu casa, en efeto,
porque mi sangre le obligue
a que la furia mitigue
2775
y en lo que intenta repare,
para que un nieto me ampare
cuando un hijo me persigue;
Décima
defendereme con él,
di que a mis brazos le bajen,
2780
porque me sirva de imagen
contra su padre crüel,
que por no matarle a él
cesará su injusto efeto,
que la mano de mi nieto
2785
la mano le detendrá,
pues padre en él se verá
para tenerme respeto.

DOÑA ELVIRA
Décima
Señor, ya que habéis venido
a tan miserable estado
2790
que haya de ser yo sagrado
de vuestro honor perseguido,
creed que seréis servido
con pura y limpia intención,
que mientras la sinrazón
2795
de Carlos os tiene en calma,
os haré mesa del alma,
y cama del corazón.
Décima
Sabe Dios que me ha costado
mil lágrimas el pensar
2800
que Carlos os venga a dar
en tal edad tal cuidado.
Carlos, mal aconsejado
de ambiciosos de favor,
se despeña a tanto error,
2805
pero no temáis su espada,
que no puede ser manchada
la gloria de vuestro honor.
Décima
Yo, pues, supliré la edad
de vuestro nieto en haceros
2810
defensa, si el ofenderos
llegase a tal libertad;
mi honra y mi voluntad
son de Carlos, mas si olvida
obligación tan debida,
2815
yo le mataré, señor,
que después tengo valor
para quitarme la vida.

REY DON JUAN
Décima
¡Oh, valerosa mujer!
Vive el cielo, a quien le doy
2820
esta palabra, que hoy
del príncipe lo has de ser,
si vengo a tener poder
para poderlo mandar.

DOÑA ELVIRA
Los pies te quiero besar
2825
por tal merced y favor.
Deseo cobrar mi honor,
que no deseo reinar.

(Ruido dentro.)

NUÑO
Romance (tirada)
Voces dan; señor, advierte
que si te vienen siguiendo,
2830
el defender esta casa
es el último remedio.
Pocos somos, pero tiene
gente de labranza, y luego
acudirán desta aldea,
2835
y de los vecinos pueblos
llamaré la gente.

REY DON JUAN
Llama,
porque diga en algún tiempo
que me defienden villanos
y me siguen caballeros.

(Sale DON BERNARDO.)

DON BERNARDO
2840
¿Está aquí su Majestad?

REY DON JUAN
¿Es d[on] Bernardo?

DON BERNARDO
No pienso
que haberte vuelto la vista
ha sido piedad del cielo.
¡Oh, cuán llorosa tragedia
2845
para ti, para tus reinos,
para ejemplo de los hombres!

REY DON JUAN
Ya con los golpes del pecho
parece que dice el alma
que Carlos, mi hijo, es muerto.

DON BERNARDO
2850
Él y su gente venían,
señor, en tu seguimiento,
cuando a vista desta aldea
dijo: «Cuanto a Elvira debo
pienso pagarle mañana
2855
por vuestro justo consejo,
que legitimando a Carlos,
tendrá Aragón heredero,
descanso mi anciano padre,
y vuestros servicios premio.»
2860
Con esta justa alegría,
alzando el brazo derecho,
dio de espuelas al caballo,
que de la carrera en medio
cayó con él, y con él
2865
tus esperanzas cayeron.
Medio muerto viene aquí.

REY DON JUAN
Llegado mi sentimiento
a este punto, hará el valor
de las desdichas consuelo.
2870
Éntrate, Elvira, y no seas
para mi dolor aumento,
que lágrimas de mujer
hacen más triste el suceso.

DOÑA ELVIRA
Confieso que en tal desdicha
2875
me faltará sufrimiento,
que la razón del dolor
no es para pechos tan tiernos.
Aun las palabras me faltan,
que lágrimas y silencio
2880
en casos tan lastimosos
son lengua y ojos del pecho.

(Vase.)
(Entran al PRÍNCIPE, entre RAIMUNDO y DON PEDRO.)

CARLOS
¿Está aquí mi padre?

DON PEDRO
Aquí.

CARLOS
¡Justa permisión del cielo
para que muera a sus pies!

REY DON JUAN
2885
No, Carlos, no digáis eso,
sino para que los dos
en paz y amistad quedemos,
y mi bendición llevéis.

CARLOS
¡Oh padre, no la merezco
2890
si no me vale este nombre!
Pero solamente os ruego,
por las postreras palabras,
que me perdonéis los yerros
cometidos contra vos.

REY DON JUAN
2895
Faltándome va el esfuerzo.
Carlos, perdonado estáis.
Llevalde, que ya no tengo
fuerzas, ni valor.

CARLOS
Mi muerte
será a España ejemplo eterno.

(Llévanle.)

REY DON JUAN
2900
Dejadme solo.

NUÑO
Señor,
a tu grande entendimiento
no hay qué decir.

REY DON JUAN
Mira, Nuño,
si el príncipe tiene aliento
para vivir media hora.

NUÑO
2905
Voy, señor.

REY DON JUAN
Tomar consejo
conmigo en tan triste estado,
es el último remedio.
Decidme, imaginación,
si casar a Carlos puedo
2910
con doña Elvira de Abarca,
y legitimar mi nieto.
(Cajas dentro.)
Pero ¿qué cajas son estas?
Parece que se abre el cielo.
¿Qué es esto, imaginación,
2915
con qué engañas mis deseos?

(Abriéndose unas puertas en lo alto, se vean el [príncipe don] Fernando y la reina doña Isabel coronados, y a sus pies algunos moros y judíos, y ESPAÑA a un lado, y Castilla y Aragón al otro.)

ESPAÑA
Valeroso rey don Juan,
no trates del casamiento
de Carlos, que ya espiró.
Aquí tienes tu heredero:
2920
este es Fernando, tu hijo,
esta Isabel; los dos reinos
de Castilla y Aragón
vienen a juntarse en ellos,
por eso están abrazados.
2925
Estos son moros y hebreos
que han de desterrar de España.
Serán tan santos que dellos
los reyes, sus descendientes,
se llamen con nombre eterno
2930
Católicos. Tendrán hijos,
pero solo querrá el cielo
que viva Juana, por quien
del Austria para bien nuestro
venga un heroico Felipe,
2935
de cuyo nombre primero
venga en gloria y honor mío
el que ya adoro y espero.

REY DON JUAN
España, con tales nuevas
tendrán mis penas consuelo,
2940
tendrá vida mi esperanza,
tendrá fin mi sentimiento,
y El piadoso aragonés
escrito en servicio vuestro.

Fin de la famosa comedia del Piadoso aragonés