Félix Lope de Vega y Carpio

LA NIÑA DE PLATA




Texto utilizado para esta edición digital:
La niña de plata. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Lope de Vega, La dama boba. La niña de plata. Madrid, Espasa-Calpe, 1973 (6ª ed.), pp. 105-215.
Marcación digital para Artelope:
  • Burgos Segarra, Gemma (Artelope)

Elenco

DOROTEA , la Niña de Plata
TEODORA, tía suya
DON ENRIQUE, infante
EL MAESTRE DE SANTIAGO
DON JUAN
CHACÓN, lacayo
ZULEMA
ALÍ
EL VEINTICUATRO, padre de don Juan
FÉLIX, hermano de Dorotea
MANCELA, dama
LEONELO
UN ESCUDERO
UNA ESCLAVA
UN PAJE
moros
Criados
Gente
Músicos
Acompañamiento
DON ARIAS
EL REY DON PEDRO

Acto I

La escena es en Sevilla

Escena I

Calle.
(DOROTEA y TEODORA, en un balcón.)

TEODORA
Redondilla
  Por aquí dicen que pasa
el infante Don Enrique.

DOROTEA
Pues bien es que signifique
tanto placer nuestra casa.
Redondilla
5
  Haz, por tu vida, colgar
aquel tapete de seda;
que aunque es tan pobre y no pueda
las riquezas igualar
Redondilla
  de tanto noble vecino,
10
mostrará nuestra afición.

TEODORA
(A una esclava que está dentro de la casa.)
Cuelga, Inés, este balcón.
Pero ya dicen que vino.
Redondilla
  Gran música y alegría
suena en la Puerta Real.

DOROTEA
15
¿Vendrá el Rey?

TEODORA
Llévanse mal.

DOROTEA
Pues no le aconsejaría
Redondilla
  que en Sevilla se quedase;
que es don Pedro muy severo.

TEODORA
Enrique es gran caballero,
20
y puede ser que envidiase
Redondilla
  el Rey la mucha afición
que le muestran cada día
Castilla y Andalucía.

DOROTEA
Rigurosa condición
Redondilla
25
  tiene el rey don Pedro, tía.

TEODORA
No fuera tan riguroso,
a no vivir sospechoso;.
pero crece cada día
Redondilla
  el temor de sus hermanos.

DOROTEA
30
Como no son de su madre,
sino de sólo su padre,
pareceránle tiranos
Redondilla
  de las honras que les dió
y los estados que tienen.

TEODORA
35
Ya me parece que vienen.

DOROTEA
Yo te confieso que yo
Redondilla
  soy aficionada a Enrique.

TEODORA
¿Quién hay que a tanto valor
su pensamiento, su amor
40
y su esperanza no aplique?

Escena II

Acompañamiento, el INFANTE DON ENRIQUE y el MAESTRE DE SANTIAGO, de camino;DON JUAN, gente. Dichas.
(A DON ENRIQUE.)

MAESTRE
Redondilla
  ¿Qué os parece la ciudad?

DON ENRIQUE
Una otava maravilla;
pero con decir Sevilla
se dice todo.

MAESTRE
Es verdad.

DON ENRIQUE
Redondilla
45
  ¿Cómo esta calle se llama?

MAESTRE
De las Armas.

DON ENRIQUE
Con razón;
mas pienso que de amor son,
con tanta bizarra dama;
Redondilla
  y son las más peligrosas,
50
si esta calle es de sus armas;
que más que a cien hombres de armas
temo unas manos hermosas.
Redondilla
  ¿Quién es la de aquel balcón?

MAESTRE
Una dama cuya fama
55
décima musa la llama,
por ingenio y discreción;
Redondilla
  cuarta gracia, por tener
tantas, que a las tres la añaden,
porque no se persüaden
60
que otra mayor puede haber;
Redondilla
  Cleopatra por gentileza
y Venus por hermosura,
porque competir procura
con su talle y su belleza.
Redondilla
65
  En ella, en fin, se retrata
una imagen del deseo.
¿Qué sirve tanto rodeo?
Esta es la Niña de Plata
Redondilla
  que habréis oído en Castilla,
70
porque tanta perfeción
es monstruo y admiración
y grandeza de Sevilla.
Redondilla
  Cuando tratan de su río,
de su alcázar eminente,
75
de sus calles, de su puente,
de sus armas, de su brío,
Redondilla
  de su regalo y riqueza,
todo se acaba y remata
con que la Niña de Plata
80
es cifra de su grandeza.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Oí de su discreción
y gentileza en Castilla.

MAESTRE
No hay más qué ver en Sevilla.

DON ENRIQUE
Los dos, Maestre, al balcón
Redondilla
85
  hagamos lo que es tan justo;
que cuando de aquesta dama
no lo mandara la fama,
lo hiciera por vuestro gusto.

TEODORA
Redondilla
(A DOROTEA.)
  Haz reverencia al Infante.

DOROTEA
90
Guarde Dios a vuestra alteza.

DON ENRIQUE
En viendo tanta belleza,
no hay que pasar adelante.

MAESTRE
Redondilla
  No os detengáis; que después
habrá mejor ocasión;
95
que aguarda el Rey, y es razón
ir a besarle los pies.

(Vanse el INFANTE, el MAESTRE, acompañamiento y gente.)

Escena III

DOROTEA y TEODORA, en el balcón; DON JUAN, en la calle.

DON JUAN
Redondilla
  Sirena debéis de ser,
bellísima Dorotea,
pues donde hay tanto que vea,
100
a un rey hacéis detener.
Redondilla
  Ya no se puede pasar
la calle en que lo habéis sido,
sin ir atado el sentido
del oír y del mirar
Redondilla
105
  al árbol de la prudencia,
como Ulises le llevó.

DOROTEA
Cuando hubiera sido yo
sirena de la presencia
Redondilla
  de un rey de tanto valor,
110
resultaba en vuestra gloria,
don Juan, pues que mi vitoria
hace la vuestra mayor;
Redondilla
  porque quien tanto rindió
a quien rinde a quien decís,
115
más merece, si advertís
que él es mío, y vuestra yo.

DON JUAN
Redondilla
  Con licencia de Teodora,
os querría responder.

TEODORA
Harto quisiera poner
120
fin a este amor desde agora,
Redondilla
  si no viera tan perdida
y tan loca a Dorotea;
no porque la culpa sea
de vuestro amor merecida,
Redondilla
125
  mas por ver que no ha querido
vuestro padre el Veinticuatro,
rogado una vez y cuatro
de quien sabéis que lo ha sido,
Redondilla
  que os caséis con mi sobrina,
130
pues no habiendo de ser vuestra,
la misma razón os muestra,
por más que amor desatina,
Redondilla
  lo que pierde nuestra casa
honor y reputación.

DON JUAN
135
Su avarienta condición,
como sabéis, no me casa,
Redondilla
  por ser pobre Dorotea;
y preténdeme casar
donde me venga a comprar
140
con oro una necia y fea.
Redondilla
  Mas yo, que en el corazón
tengo una mina de plata
que me enriquece y me mata,
si las del alma lo son,
Redondilla
145
  estoy tan determinado,
que antes de un mes ha de ser
Dorotea mi mujer,
con el dote más honrado
Redondilla
  que llevan las que lo son,
150
que es virtud y entendimiento;
que esto que perder consiento
de vuestro honor y opinión,
Redondilla
  es a cuenta de la mía:
y no hay en qué reparar,
155
pues se viene a restarurar
de mi casamiento el día.

TEODORA
Redondilla
  De vuestra parte, don Juan,
no hay más que pida el deseo.
Esto y mucho más os creo;
160
que de vuestra parte están
Redondilla
  la inclinación y el amor;
ero de un avaro viejo,
la codicia y el consejo,
más de hacienda que de honor
Redondilla
165
  Con esto me voy de aquí;
no quiero que nadie vea
que si habláis con Dorotea,
pasa delante de mí.

(Vase.)

DOROTEA
Redondilla
  Don Juan, bien dice mi tía.
170
Ya que vuestro padre os casa,
no es justo que en esta casa,
aunque es más vuestra que mía,
Redondilla
  tan públicamente habléis.
Lo que es el recato os ruego:
175
al Alcázar vamos luego,
y allá, mi bien, me veréis;
Redondilla
  que yo, haciéndole a mi honor
la salva, pues es tan justo,
os quiero bien por mi gusto,
180
y os tendré perpetuo amor,
Redondilla
  que os caséis, que no os caséis,
que me olvidéis o queráis,
que aquí os estéis o que os vais,
me escribáis o me olvidéis;
Redondilla
185
  que si no sois mi marido,
no ha nacido de quien sea
en el mundo Dorotea.
Vuestra soy y vuestra he sido.

(Vase.)

DON JUAN
Redondilla
  Señora, mi bien, mi luz
190
Fuése el sol; su noche he sido.

Escena IV

CHACÓN
¡Qué bravamente ha lucido
manto y sombrero andaluz!
Redondilla
  Locos van los castellanos,
Sevilla, en ver tu grandeza;
195
blanco ha sido tu belleza
de mil pensamientos vanos,
Redondilla
  cual suele nuevo zaguán
verse escrito de carbón.

DON JUAN
En tales días, Chacón,
200
¿los amos solos se van?

CHACÓN
Redondilla
  Perdona; que me cegó
el concurso de la gente,
y un forastero valiente
que echando juncia llegó,
Redondilla
205
  con el cual palabras tuvo
de rumbo y temeridad,
entre cuya tempestad
cerca de asentarle estuve
Redondilla
  dos mojadas de antuvión;
210
mas llegó la cofradía
de la Sangre, y de la mía
templaron la tentación.
Redondilla
  Ahogóse finalmente
la cólera en tinto y blanco;
215
que anduvo medroso y franco
conmigo y la demás gente.
Redondilla
  Decía bien un mohino,
que estas pendencias habladas
eran castañas asadas,
220
que todas paran en vino.

DON JUAN
Redondilla
  ¡Quién estuviera de humor
para oír tus valentías!

CHACÓN
¿Qué tenemos?

DON JUAN
Estos días
anda como loco amor.

CHACÓN
Redondilla
225
  Como demonio, dirás;
porque el día que se suelta,
no ay libertad tan resucita,
que no se le rinda más.
Redondilla
  ¿Han venido aquestos celos
230
de Castilla, por ventura?

DON JUAN
Bien pudiera la hermosura,
admiración de los cielos,
Redondilla
  dárselos al mismo sol.
No son celos, es desdén.

CHACÓN
235
Luego ¿no te quieren bien?
Melindre, a fe de español.
Redondilla
  Pero sángraste en salud.

DON JUAN
Por abundancia de gusto
no me quejo; que no es justo;
240
mas traigo justa inquietud
Redondilla
  de que mude Dorotea
de intento en esta ocasión,
pues mi padre, sin razón,
le niega lo que desea,
Redondilla
245
  porque en esto ha respondido
que es pobre, aunque muy honrada.
Y aunque se muestra obligada
al amor que la he tenido,
Redondilla
  temo que viendo que ya
250
no es posible el casamiento,.
ha de mudar pensamiento.

CHACÓN
Pues ¿qué responde?

DON JUAN
Que está
Redondilla
  muy tierna y enamorada;
que siempre me ha de querer,
255
aunque la venga a tener,
como casada, olvidada.
Redondilla
  Mas como su entendimiento
es tan notable, Chacón,
creo que estas cosas son
260
un discreto cumplimiento.
Redondilla
  Cortesanos han venido,
Dorotea es celebrada,
hoy, hermosa y despejada,
contra mis celos ha sido
Redondilla
265
  retrato de su balcón:
todos la vieron, y hablaron
con los ojos, y enviaron
recados al corazón.
Redondilla
  Principios son de olvidar
270
dejarse en público ver;
que esconderse una mujer
es alta señal de amar.
Redondilla
  No dudes, los castellanos
por la fama han de servilla.

CHACÓN
275
Mil damas tiene Sevilla,
que a tus pensamientos vanos
Redondilla
  pondrán entonces remedio.
Dos mil veces te he rogado
que dejes este cuidado
280
y que pongas tierra en medio.
Redondilla
  Amas una cosa que es
espíritu, entendimiento,
eco, acento, pensamiento,
serafín, donde no hay pies;
Redondilla
285
  oro sutil, si de Tíbar,
un junco, mimbre o taray,
un aljófar, un cambray,
un alfeñique, un almíbar,
Redondilla
  un extremo en filigrana,
290
un dije, un hilo de pita,
y un familiar que te incita
en un confite de mana;
Redondilla
  finalmente, una mujer
que llamó, por engreílla,
295
Niña de Plata Sevilla,
semanas, debe de haber.
Redondilla
  ¡Cuerpo de tal! Si quisieras
una mujer para todo,
para polvo y para lodo,
300
para burlas, para veras,
Redondilla
  destas de rúa y camino,
sin melindre, sin milagro,
que tienen su gordo y magro,
como pernil de tocino;
Redondilla
305
  mujeres que duran más
que un zapato de baqueta,
no vieras en esta seta
tus pensamientos jamás;
Redondilla
  que mejores son mostrencos.
310
Mas ya que desto te incitas,
¿no has visto en unas cajitas
unos bolitos flamencos?
Redondilla
  Pues así imagino yo
esas damas delicadas:
315
son buenas para miradas,
mas para jugadas no.
Redondilla
  ¡Buen bolazo, que es mohina,
pesia tal!, y estése en pie,
aunque un manchego le dé
320
con una bola de encina.

DON JUAN
Redondilla
  ¡Ah Chacón!, ya fué mi suerte.
Si mi padre, por dinero,
no quisiere lo que quiero,
ten por segura mi muerte.
Redondilla
325
  Niña de Plata ha de ser
de mis ojos, esto es cierto.

CHACÓN
A Dios ruegas por ser tuerto.

DON JUAN
¿Cómo?

CHACÓN
¿No lo echas de ver?
Redondilla
  Si esa niña que te mata,
330
quieres que en tu vista asista,
cuando uno no tiene vista,
se pone niñas de plata.

DON JUAN
Redondilla
  Ven al Alcázar conmigo;
que allá me dicen que va.

CHACÓN
335
Colgado y vistoso está.
Voy al Alcázar contigo.

DON JUAN
Redondilla
  Pues quedo y no te alborotes,
y aquella sierpe la riña.

CHACÓN
¡Oh, válate Dios por niña!
340
¡Quién la diera veinte azotes!

(Vanse.)

Escena V

Jardín del Alcázar.
DON ENRIQUE, el MAESTRE, DON ARIAS.

DON ENRIQUE
Octava real
  Ninguno lo sabrá como don Arias.

MAESTRE
Es caballero noble de Sevilla.

DON ARIAS
Aunque sus maravillas sean tan varias,
ésa fuera más alta maravilla.
345
Las regiones remotas y contrarias,
el mar innavegable, cuya orilla
jamás áncora vió de nave nuestra,
de sus grandezas el aplauso muestra.

MAESTRE
Octava real
  No os pide Enrique que digáis las cosas
350
que en muchos libros no cupieran; pide
que le digáis quién fueron las hermosas
damas con quien el sol sus rayos mide.

DON ARIAS
Las que hoy vistas de vos fueron dichosas,
con quien el cielo términos divide
355
y la jurisdición de nuestras vidas,
son éstas, aunque en cifras referidas:
Octava real
  es la de blanco y plata doña Elena,
por quien llorar segunda Troya aguardo,
que con vestido blanco, de morena
360
se precia.

DON ENRIQUE
¿Qué apellido?

DON ARIAS
El de Fajardo.
Aquella en su hermosura Madalena,
más que en su penitencia, de oro y pardo
era Ramírez.

DON ENRIQUE
Fuéralo si al cuello
desatara tas trenzas del cabello.

DON ARIAS
Octava real
365
  Doña Ángela de Vargas, de azul y oro,
tanto parece a Angélica la Bella,
que aunque no conocemos el Medoro,
mil Orlandos furiosos hay por ella.
La de lo negro con real decoro,
370
que era en escura noche blanca estrella,
doña Leonor del Águila; ya sabes
que el águila es la reina de las aves.
Octava real
  La de pajizo, que con mil memorias
el vestido bordó de cañutillo,
375
dina de dulces versos y de historias,
se llama doña Brígida Carrillo;
por no tener sus conocidas glorias
principio y fin, como precioso anillo,
doña Sol de Guzmán dijo su esfera:
380
de tela de oro y de diamantes era.
Octava real
  La de lo verde (y con razón se atreve
a lo verde su rostro) es por quien vela
desnudo amor entre su blanca nieve.

MAESTRE
Su nombre di.

DON ARIAS.
Doña Casilda Vela.
385
De grande ingenio y de estatura breve,
vestida de color flor de canela,
estaba en un balcón doña Teodora
Enríquez: no era sol; mas era aurora.
Octava real
  Doña Ana Téllez carmesí vestía.
390
y nácar doña Juana de Arellano,
raso color de mar doña María
Núñez, y doña Laura Altamirano
de turquí, celestial, doña Mencía
de Rojas, cifra del tesoro humano:
395
doña Luisa Cerón morado y palmas,
cera que alumbra a amor y arde en las almas;
Octava real
  doña Leonor Cabrera de leonado,
Y doña Inés de Zúñiga y Fonseca
de plata sobre raso naranjado,
400
que al fruto del aza[ha]r las flores trueca;
doña Francisca de Padilla y Prado,
vestida de tabí de rosa seca...
Mas va la vista en un balcón retrata
la niña celestial, Niña de Plata.

DON ENRIQUE
Octava real
405
  El Maestre se ríe, y por mi vida
que no sé por qué.

MAESTRE
Malicia es ésa,
que aunque la celebráis, estáis sin vida.

DON ENRIQUE
Que reparéis en que la vi me pesa,
alabástesla vos de entretenida,
410
y de que hasta la envidia la confiesa
por única entre damas de Sevilla,
décima musa, otava maravilla.

DON ARIAS
Octava real
  Cuando el Maestre, gran señor, la alabe.
puede con gran razón; que Dorotea
415
es la sibila de Sevilla, y sabe
cómo ha de parecernos que lo sea.
Sabe las burlas y el estilo grave;
llamáronla de plata porque crea
quien oyere este nombre, que retrata
420
una pieza bellísima de plata.
Octava real
  Canta y compone en punto diestramente
a cinco voces.

DON ENRIQUE
¿Y no a dos?

DON ARIAS
No, cierto.

DON ARIAS
Pinta como el más célebre y valiente,
danza con gala y con igual concierto,
425
escribe versos con tal gracia...

MAESTRE
Tente;
que cuando en esta diferencia advierto,
que los escribe una mujer y un loco,
el arte de escribirlos tengo en poco.

DON ENRIQUE
Octava real
  Maestre, esto de hablar en consonancia
430
y juntar de los versos la armonía,
no es la sentencia, el arte y la elegancia
con que se adorna y viste la poesía.
Muchos la escribirán con ignorancia,
padeciendo las musas tiranía;
435
pero éstos no son hombres, que son monas
muertos, en fin, por parecer personas.
Octava real
  Algún desvanecido pensamiento
probó a hacer versos, no acertó, y porfía,
como miró incapaz su entendimiento,
440
que no es entendimiento la poesía.
Si alguno la escribió sin fudamento,
no por eso llegó donde podía,
porque un órgano mismo, menos diestro
le tañe un sacristán que un gran maestro.
Octava real
445
  No ahoga el que jamás vió las escuelas
como aquel que inventó los textos mismos.
Ni cara la mujer o el sacamuelas
que a Hipócrates no vió los aforismos.

DON ARIAS
Señor, injustamente te desvelas.
450
No iguala Dorotea los abismos
del arte de escribir, no a Homero, a Horacio
escribe a uso de corte y de palacio.
Octava real
  Pero entre algunas que a mirar las salas
del Alcázar vinieron, serafines
455
desta ciudad, aunque les faltan alas,
la Niña está, señor, en sus jardines.

Escena VI

DOROTEA y TEODORA, con mantos. Un escudero. Dichos.

DON ENRIQUE
¡Oh blanca Niña, que en tu nieve igualas
aza[ha]res, azucenas y jazmines,
y el carmesí de la color hermosa
460
a la pura vergüenza de la rosa!
Octava real
  Tu fama me robó desde Castilla
la memoria, y aquí me roba el alma.

DOROTEA
¿Eso causa a su alteza maravilla?

DON ENRIQUE
Alla me hirió y aquí me tiene en calma

DOROTEA
465
Famosa es la Giralda de Sevilla,
la del escudo, el cáliz y la palma:
por la fama pudiera y la grandeza
su alteza enamorarse de su alteza.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Volved: ¿no pasáis de aquí?

DOROTEA
470
Antes me quiero volver,
porque si yo vengo a ver,
ya no hay más de lo que vi.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Pues ¿qué es lo que a ver vinistes?

DOROTEA
Las riquezas de allá arriba,
475
y aquí el jardín que cultiva
de esmeraldas y amatistes
Redondilla
  el cielo con mil primores,
y en vos hizo todo fin.

DON ENRIQUE
¿Cómo?

DOROTEA
En el talle el jardín,
480
y en el ingenio las flores.

DON ENRIQUE
Redondilla
  ¿Hay tal niña? ¿Hay tal tesoro?
Muy necio fué quien os trata,
niña, por Niña de Plata.

DOROTEA
¿Por qué?

DON ENRIQUE
Porque sois de oro.

DOROTEA
Redondilla
485
  Antes anduvo discreto;
que a haberme de oro llamado,
naciera en siglo dorado,
y fuera vieja en efeto.
Redondilla
  De plata fué cortesía,
490
porque es un siglo después.

DON ENRIQUE
Verdad lo que dicen es,
Maestre, por vida mía.
Redondilla
  El ingenio es milagroso:
yo soy desde hoy su galán.

DOROTEA
495
Mirando, señor, están.

DON ENRIQUE
¿Es por dicha algún celoso?

DOROTEA
Redondilla
  No tengo a quien dar enojos;
mas como con pocos trata,
oigo decir que la plata
500
la codician muchos ojos.
Redondilla
  Vuestra alteza dé licencia,
porque a alguno no le sobre,
que vuelva mi plata en cobre.

DON ENRIQUE
Como vos me deis paciencia...

DOROTEA
505
¿Para qué?

DON ENRIQUE
Redondilla
  Para sufrilla.

DOROTEA
Luego ¿ya sois mi galán?
¡Ay Jesús!, ¿y qué dirán
las señoras de Sevilla?
Redondilla
  Vamos, tía; que el Infante
510
habla de recién venido.

TEODORA
(Aparte a DOROTEA.)
Discreción hubiera sido
que pasaras adelante.

(Vanse las dos.)

Escena VII

DON ENRIQUE, el MAESTRE, DON ARIAS, el ESCUDERO.

DON ENRIQUE
Redondilla
(Al ESCUDERO.)
  Una palabra, buen viejo.

ESCUDERO
Buena vuestra vida sea.

DON ENRIQUE
515
¿Servís vos a Dorotea?
¿Sois de los de su consejo?

ESCUDERO
Redondilla
  Escudero suyo soy.

DON ENRIQUE
¿Quién la visita?

ESCUDERO
Quisiera
que su alteza conociera
520
quién es la casa en que estoy.
Redondilla
  El sol no ha entrado ni tiene
licencia de entrar en ella.

DON ENRIQUE
Adonde la luz es ella,
bien hace el sol si no viene.
Redondilla
525
  ¿Podréla yo visitar?
¿Querréisle dar un recado?

ESCUDERO
No le hubiera pronunciado,
cuando me hiciera matar.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Esto habéis de hacer por mí;
530
que si os echare de casa,
quien a mejor lugar pasa,
medra y no pierde.

ESCUDERO
Es ansí.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Haré al Rey que alcaide os haga
del Alcázar.

ESCUDERO
Con portero
535
me contento. Mas primero
que de mí se satisfaga,
Redondilla
  corre peligro mi honor;
que soy muy gentil hidalgo.

DON ENRIQUE
A todo digo que salgo.

ESCUDERO
540
Pues vuestra alteza, señor,
Redondilla
  crea que soy Cueva, Arjona,
Méndez, López, Juárez, Fáñez,
Benavides, Santibáñez,
Córdoba, Enríquez, Cardona,
Redondilla
545
  Sánchez, Vázquez y Loyola:
cuesta en mi tierra, señor,
un dedo el papel mayor...

DON ENRIQUE
¿Cómo?

ESCUDERO
Por mi firma sola.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Creo que sois bien nacido,
550
y en la persona se os ve.

ESCUDERO
Por desdicha el servir fué
quien pudiera ser servido.
Redondilla
  ¡Mal pecado!, en la Montaña
tuvo mi abuelo un casar
555
que le pudiera envidiar
para granja el rey de España.

MAESTRE
Redondilla
  No lloréis; tornad consuelo,
como hidalgo bien nacido.
¿Sois de solar conocido?

ESCUDERO
560
Zapatero fué mi abuelo.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Bien conocido solar.
(Aparte.)
(El viejo es precioso humor.)
¿Coméis bien?

ESCUDERO
Bebo mejor.

DON ENRIQUE
Para todo os quiero dar.
Redondilla
565
  Veis aquí cinco doblones.
Todos cinco son de a cuatro.

ESCUDERO
Con ellos soy veinticuatro.
Oíd cinco bendiciones.
Dios os dé salud.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Muy bien.

ESCUDERO
570
Siempre tengáis buena fama,
buena mesa y buena cama,
y buena mujer también.

DON ENRIQUE
¿La tercera?

ESCUDERO
Redondilla
  Plata en mano,
con las armas de Castilla.

DON ENRIQUE
575
¿La cuarta?

ESCUDERO
Casa en Sevilla.

DON ENRIQUE
¿La quinta?

ESCUDERO
Nieve en verano.

DON ENRIQUE
Redondilla
  ¿Cuándo me vendréis a ver?;
que el Rey mi hermano ha venido.

ESCUDERO
Mañana, y no me despido.

DON ENRIQUE
580
Haréisme mucho placer;
Redondilla
  y la librea os daré,
que esta noche he de sacar.

ESCUDERO
Por allá podéis pasar.

DON ENRIQUE
¿Saldrá la Niña?

ESCUDERO
No sé...
Redondilla
585
  Ello ¿no es encamisada?

DON ENRIQUE
Buena, y con galas crueles.

ESCUDERO
En oyendo cascabeles,
yo la doy por asomada.

(Vase.)

Escena VIII

DON ENRIQUE, el MAESTRE, DON ARIAS.

MAESTRE
Redondilla
  El viejo es alta figura.

DON ENRIQUE
590
Entrémonos a vestir;
que ya por vernos salir
la noche el carro apresura.

MAESTRE
Redondilla
  El Rey ¿estará vestido?

DON ARIAS
De su cólera lo creo.

DON ENRIQUE
595
Hoy me ha nacido un deseo.

MAESTRE
Niño pintan a Cupido.

DON ARIAS
Redondilla
  Su madre sabrá crialle.

MAESTRE
¡Bueno vas, por vida mía!

DON ENRIQUE
Niña, alcanzarte querría;
600
a correr voy a tu calle.

(Vanse.)

Escena IX

Habitación de DON JUAN.
(DON JUAN, CHACÓN.)

DON JUAN
Redondilla
  Vísteme esa cota luego;
que es noche de regocijo.

CHACÓN
Algún ángel te lo dijo.
De tales noches reniego.

DON JUAN
605
Las noches de las desgracias
un discreto las llamó.

CHACÓN
Al hombre que la inventa
se deben honras y gracia.
Redondilla
  En cayendo una cuitada
610
que traigo en el trato vil,
me calo las once mil.

DON JUAN
Ella es defensa extremada;
Redondilla
  no hay lado, no hay aminad
más fuerte.

CHACÓN
Yo sé, señor,
615
otra mejor.

DON JUAN
¿Cuál mejor?

CHACÓN
Un aposento.

DON JUAN
Es verdad;
Redondilla
  pero habiendo de salir,
famoso amigo es un jaco.

CHACÓN
Cuando dos azumbres saco,
620
puedo al diablo resistir.
Redondilla
  ¿Quieres espada, o estoque?

DON JUAN
Estoque para broquel.

CHACÓN
Hay mayor peligro en él,
como el contrario se emboque.
Redondilla
625
  Yo, si no llevo recado
para el tajo y el revés,
voy en cueros.

DON JUAN
Ansí es,
si hubo cena y te han brindado.

CHACÓN
Redondilla
  ¡Remoquetico! Ahora bien:
630
¿dónde ya tu valentía?

DON JUAN
Chacón, a mi niñería
y a mi gigante desdén.

CHACÓN
Loco estás.

DON JUAN
Redondilla
  No hay en Sevilla
niña de tal perfeción.

CHACÓN
635
Parece que al corazón
la echaste por zapatilla.
Redondilla
  Ahora bien: yo sólo debo,
que te cuadre o no te cuadre,
seguirte el humor.

DON JUAN
¡Mi padre!

Escena X

El VEINTICUATRO. Dichos.

VEINTICUATRO
640
¿Adónde bueno, mancebo?

DON JUAN
Redondilla
  Señor, ya lo ves, es noche
de encamisada y de luces.
Castellanos y andaluces...

VEINTICUATRO
Y en un caballo o un coche
Redondilla
645
  ¿no salieras más seguro?

DON JUAN
Ríñeme ya, como sueles.

VEINTICUATRO
¡Jacos, estoques, broqueles,
y Chacón!

CHACÓN
Su bien procuro.
Redondilla
  ¡Con lindos regalos vienes!

VEINTICUATRO
650
Si el que yo pienso tuvieras...

CHACÓN
¿Dónde estuviera?

VEINTICUATRO
En galeras.

CHACÓN
Pues ¿en qué opinión me tienes?

VEINTICUATRO
Redondilla
  Del alcahuete mayor
que puso mitra en cabeza.

CHACÓN
655
¿De quién?

VEINTICUATRO
De esa buena pieza.

DON JUAN
No tengo de quién, señor.

VEINTICUATRO
Ya sé tus pasos.

DON JUAN
Redondilla
  Advierte,
si no piensas vanos casos,
que no tengo yo en mis pasos
660
cosa que éste me concierte.

VEINTICUATRO
Redondilla
  Eres tú muy concertado.
Ya sé dónde entras y sales.

DON JUAN
Mis pasos son tan iguales,
que el fin es santo y honrado.

VEINTICUATRO
Redondilla
  ¿Santo y honrado? Sin duda
665
vas a rezar a la Antigua.

DON JUAN
Pues pregunta y averigua
si hay juego donde yo acuda,
Redondilla
  ni otra cosa deshonesta.
Sola una calle paseo
670
de una mujer, que deseo
con buen fin.

CHACÓN
¡Linda respuesta!

VEINTICUATRO
Es muy linda.

CHACÓN
Redondilla
  Pues querer
para matrimonio santo
mujer que merece tanto,
675
y que ha de ser su mujer,
Redondilla
  ¿puédelo ningún cristiano
tener por injusta cosa?

VEINTICUATRO
Con mujer pobre y hermosa
y bachillera, es en vano;
Redondilla
680
  porque mientras yo viviere,
don Juan no se ha de casar.

DON JUAN
¿A qué tengo de aguardar?
¿Qué es lo que mandas que espere?
Redondilla
  ¿Soy doncella, que he de estar
685
aguardando en mi labor
a que tú tengas humor
para quererme casar?
Redondilla
  Si te gastara tu hacienda
con alguna mujercilla;
690
si anduviera por Sevilla
como caballo sin rienda;
Redondilla
  si tú me hubieras librado
de dos muertes o de tres;
si no pusiera los pies
695
menos que en lugar sagrado;
Redondilla
  si fuera mi desconcierto
de mil mohatras perjuras,
haciendo veinte escrituras
para cuando fueras muerto;
Redondilla
700
  o quien me las socorriera,
buscara con fingimiento
a real y medio por ciento,
y otros enredos hiciera;
Redondilla
  si plata acaso tomara,
705
el marco a como quisiera
quien el dinero me diera,
y al mismo se lo entregara;
Redondilla
  si te vendiera la tuya,
o hurtara joya o cadena
710
a mi hermana, y por tu pena
disimulara la suya;
Redondilla
  fuera yo el hijo querido,
anduviéraste tras mí.

VEINTICUATRO
Todo lo que has dicho aquí,
715
menos lo hubiera sentido
Redondilla
  que casarte sin mi gusto.
Bien séo que allá se trata:
de aquesta Niña de Plata
nace todo mi disgusto.
Redondilla
720
  Si ella como el nombre fuera,
y aquellas gracias bizarras
fueran o reales o barras,
niña en mis ojos la hiciera.
Redondilla
  no se trate desto más.
725
Yo te caso con dos mil
ducados de renta.

DON JUAN
¡Oh vil
fortuna!

VEINTICUATRO
Con esto harás
Redondilla
  casi cinco mil, y aun seis.
Ésta es noche peligrosa:
730
no tengo por justa cosa
que en sus peligros andéis.
Redondilla
  Entrad; que desde el balcón
podréis ver la encamisada,
si de Holanda más delgada
735
las de esa niña no son.
Redondilla
  Ea: ¿qué me están mirando?
Entren dentro.

CHACÓN
¿Hablas de veras?

DON JUAN
¿A qué doncella dijeras
lo que te estoy escuchando?

VEINTICUATRO
740
Ea, pues.

DON JUAN
Redondilla
  Obedecerte
quiero. Ya voy, ve delante.

VEINTICUATRO
Es a tu vida importante.

(Vase.)

DON JUAN
Más lo parece a mi muerte.
Redondilla
  Chacón, por el azotea
745
podré saltar a la casa
de don Luis; las armas pasa.

(Vase.)

CHACÓN
Quiera Dios que por bien sea;
Redondilla
  que temo que por burlalle
caigamos sin resistencia,
750
como gatos en pendencia,
desde el tejado a la calle.

(Vase.)

Escena XI

Salón del Alcázar.
(DON ENRIQUE, DON ARIAS.)

DON ENRIQUE
Redondilla
  No está acabado el vestido,
y el Rey, gran prisa.

DON ARIAS
Señor,
fué poco el tiempo.

DON ENRIQUE
El amor,
755
de hoy en el alma nacido,
Redondilla
  y de hoy en ella tan viejo
como si de un siglo fuera,
me da prisa de manera,
que me ha faltado consejo.
Redondilla
760
  El que me diste tomé,
y con industria he llamado
a su hermano.

DON ARIAS
Has acertado.

DON ENRIQUE
Poco, don Arias, podré,
Redondilla
  o tendré entrada en su casa
765
de aquesta niña que adoro.

DON ARIAS
Ella es de plata, hazla de oro,
y tú verás lo que pasa.

Escena XII

FÉLIX, un CRIADO, dichos.

CRIADO
Redondilla
  Aquí está Félix, señor,
hermano de Dorotea.

DON ENRIQUE
770
Que muy bien venido sea.
(Vase el CRIADO.)
Llegad, no tengáis temor.

FÉLIX
Endecasílabos sueltos (tirada)
  ¿Quién no le ha de tener en la presencia
de un príncipe tan alto y generoso?
Con cuidado he venido, pareciéndome
775
cosa muy nueva que importarle pueda
el servicio de un hombre tan humilde.

DON ENRIQUE
Félix, a mí me han dicho que en Sevilla
no hay hombre que conozca los caballos
como vos, y que en casa habéis criado
780
un potro que de Córdoba os trujeron,
que es excelente cosa. Yo querría
que le feriemos, esto lo primero;
y lo segundo, que con gran cuidado
ocho o diez me busquéis para Castilla.

FÉLIX
785
Pienso que hay otro Félix en Sevilla;
que yo, señor, ni sé ni tengo gusto
de caballos ni potros; que muriendo
mis padres, y harto pobres por fianzas,
dejaron una hija casi en pelo
790
en el pesebre humilde de mi casa,
que con necesidad y honor se cría
debajo del amparo de su tía.
Otro debe de ser del nombre mío
el que tiene ese potro y que conoce
795
de caballos, señor; que yo sólo tengo
esto que os digo y veinte o treinta libros,
a que soy en extremo aficionado;
que un pobre en ellos halla sus jardines,
sus casas, sus caballos y sus galas.

DON ENRIQUE
800
Basta; que se engañó por vuestro nombre
el que el recado os dió. Mas vuestro talle
y buen entendimiento me ha obligado,
ya que os llamaron, que de vos me sirva.
¿Es casada esa hermana?

FÉLIX
Si lo fuera,
805
no estuviera, cual dije, en otro amparo.
Es doncella discreta y virtuosa;
que lo menos que tiene es ser hermosa.

DON ENRIQUE
¿Por qué no la casáis?

FÉLIX
Porque no tengo
lo que tan recebido tiene el mundo,
810
pues ya no es dote la virtud; que todo
se ha reducido a plata y a dinero;
y con poderla dar toda de plata,
no es plata de virtud la que se trata.

DON ENRIQUE
Éstas, don Arias, son las cosas justas
815
a que debe acudir el justo príncipe.
¡Qué lástima, qué pena que me ha dado
el ver pobre un hidalgo tan honrado!
Quedaos en mi servicio; que yo quiero
de hoy más haceros bien y remediaros.

FÉLIX
820
Tus generosos pies beso mil veces.

DON ENRIQUE
Yo miraré el oficio que convenga
con vuestra calidad.

Escena XIII

El CRIADO, DON ENRIQUE, DON ARIAS, DON FÉLIX.

CRIADO
Ya está el vestido,
y lo demás que llevas, prevenido.

DON ENRIQUE
¿Estálo el Rey?

CRIADO
Y el Gran Maestre.

DON ENRIQUE
Félix,
825
veámonos mañana.

FÉLIX
Guarde el cielo
tus años, gran señor; que yo y mi hermana
rogaremos a Dios eternamente
que tus estados y tu vida aumente.

DON ENRIQUE
¡Ah, sí! ¿Cómo se llama?

FÉLIX
Dorotea.

(Vase.)

DON ARIAS
830
¿Qué vas trazando?

DON ENRIQUE
Junto materiales
para aqueste edificio de mi gusto.

DON ARIAS
Ya el escudero y el hermano tienes.

DON ENRIQUE
¡Ay Arias, por aquella niña ingrata
daré un gigante de la misma plata!

(Vanse.)

Escena XIV

Sala en casa de DOROTEA.
(DOROTEA, DON JUAN, CHACÓN, INÉS.)

DOROTEA
Redondilla
835
  ¿Cómo te has entrado aquí?

DON JUAN
Porque hallé la puerta abierta.

DOROTEA
¿No sabes tú que esta puerta
es para mi esposo?

DON JUAN
Sí,
Redondilla
  y por eso intento yo,
840
como tu esposo, el ganar
puerta que me la ha de dar
adonde ninguno entró.
Redondilla
  No me muestres, Dorotea,
desdén, por Dios te suplico;
845
que si eres pobre y soy rico,
amor quiere hacer que sea
Redondilla
  el medio destos extremos
el casarnos, que es virtud.

DOROTEA
Estoy con grande inquietud.
850
INÉS ¡Ay señora!

DOROTEA
¿Qué tenemos?
Tu hermano.

DOROTEA
Redondilla
(A DON JUAN.)
  Tú lo has querido.
¡En qué confusión estoy!

DON JUAN
¿Hay más de decir que soy
claramente tu marido?

DOROTEA
Redondilla
855
  No; que aventuras mi honor
y tu vida. Aquí detrás,
mientras se vuelve, estarás;
que tiene un poco de amor,
Redondilla
  y es noche de luminarias.

DON JUAN
860
Entra, Chacón.

CHACÓN
A no ser
hermano...

DON JUAN
Acaba...

(Escóndense DON JUAN y CHACÓN.)

Escena XV

FÉLIX, DOROTEA, INÉS.

FÉLIX
El placer
y el seso, cosas contrarias,
Redondilla
  no me han de dar, Dorotea,
lugar de hablarte con él;
865
que caber mi dicha en él
es imposible que sea.

DOROTEA
Redondilla
  ¿Hante dado algún favor,
papel, cinta, abrazo o puertas?

FÉLIX
Mal con mi gusto conciertas;
870
que no es negocio de amor.

DOROTEA
¿Pues qué?

FÉLIX
Redondilla
  Por yerro, un criado
del Infante me llamó,
porque imaginó que yo
era algún Félix que ha dado
Redondilla
875
  en criar potros y hacer
estudio en caballos; fuí,
desengañéle de mí,
y dile, hermana, a entender
Redondilla
  que a ti sola te tenía
880
en mi casa, tu belleza,
tu virtud y tu pobreza;
y fué tal la dicha mía,
Redondilla
  que desde hoy soy su criado,
y te quiere remediar.
885
Yo voy, hermana, a llevar
a las fiestas mi cuidado;
Redondilla
  no quise verlas sin verte
y esto de paso contarte.
El parabién vengo a darte
890
de nuestra dichosa suerte,
Redondilla
  porque también me le des.
Voy por mi requiebro. Adiós;
no te acuestes; que los dos
tenemos que hablar después.

(Vase.)

DOROTEA
Redondilla
895
  ¿Hay historia semejante?
Bien puedes salir.

(A DON JUAN, y él sale.)

Escena XVI

DON JUAN, CHACÓN, DOROTEA, INÉS; después, gente, dentro.

DON JUAN.
De aquí
dirás mejor, o de mí,
si ya te sirve el Infante.

DOROTEA
Redondilla
  ¡El Infante a mí! ¿Por qué?

DON JUAN
900
En el Alcázar te habló.

DOROTEA
Lo que mi hermano contó,
ni lo entiendo ni lo sé.

DON JUAN
Redondilla
  ¡Ay Dorotea!, no es yerro,
si eres a mi amor ingrata,
905
imaginar que tu plata
para mí se vuelva en hierro.
¿Qué es esto?

DOROTEA
Redondilla
  ¡Gracioso estáis!
Dame culpa de tu pena.

CHACÓN
Señor, la música suena.

DON JUAN
910
¡Celos príncipes me das!

INÉS
Redondilla
  Señora, ¡la encamisada!
¿Los cascabeles no escuchas?

DOROTEA
(A DON JUAN.)
Nunca de palabras muchas
fué satisfación honrada.
Redondilla
915
  En pocas digo que estoy
de esas culpas ignorante.
(Dentro ruido de cascabeles.)
(Dentro.)
Gallardo pasa el Infante.

DOROTEA
Bien ves que a verle no voy.

DON JUAN
Redondilla
  A lo que pasa en la calle
920
estás atenta, y no a mí.

UNA VOZ
(Dentro.)
Dios te guarde.

OTRA
¿Es el Rey?

OTRA
Sí.

VOZ
(Dentro.)
Enrique es de mejor talle.

DON JUAN
Redondilla
  Ea, no estés tan inquieta;
vele a ver.

DOROTEA
Mira, don Juan...

VOZ
925
(Dentro.)
El Maestre es muy galán.

DOROTEA
Que aunque no soy muy discreta,
Redondilla
  siento tus atrevimientos.
Donde hay honra y opinión
nunca los príncipes son
930
para iguales casamientos.
Redondilla
  Yo estoy contigo, y allá
pasa la fiesta en la calle;
si tiene bueno o mal talle,
no lo habemos visto acá.
Redondilla
935
  Estima aquesta quietud.

DON JUAN
Sí estimo; mas estoy loco.
Todo me parece poco,
y conozco tu virtud.

Escena XVII

Un ESCUDERO, dichos.

ESCUDERO
Redondilla
  ¿Con este descuido estás?

DOROTEA
940
¿De qué he de tener cuidado?

ESCUDERO
Tres reyes se han apeado
en nuestro zaguán, no más.

CHACÓN
Redondilla
  Ni fueron más a Belén.

ESCUDERO
Reyes son, si son tan buenos;
945
el uno es rey por lo menos,
y los otros dos también,
Redondilla
  pues que son sus dos hermanos,
el Maestre y don Enrique.

DON JUAN
¿A qué quieres que lo aplique?

DOROTEA
950
Deja pensamientos vanos.

ESCUDERO
Redondilla
  Agua piden, y han subido
por ella.

DON JUAN
Los mismos son.
Escóndete aquí, Chacón.

CHACÓN
Paréceme que has venido
Redondilla
955
  a jugar al escondite.

DON JUAN
¡Y dice que es testimonio!

CHACÓN
Al rey don Pedro, el demonio
que le dijera venite.

(Vuelven a esconderse DON JUAN y CHACÓN.)

Escena XVIII

El REY, DON ENRIQUE y el MAESTRE, con sayos de fiesta, plumas, botas y espuelas. DOROTEA, INÉS.

REY
Redondilla
  ¿Sabéis vos que nos darán
960
agua en esta casa?

MAESTRE
Aquí
la pediremos.

DOROTEA
Si a mí
vuestras altezas me dan
Redondilla
  título de mar de España,
daréles agua que sobre;
965
pero si no, soy tan pobre,
que aun agua no me acompaña.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Siéntese aquí vuestra alteza,
descanse un poco por mí.

REY
(Aparte a DON ENRIQUE.)
¿Sabes quién es ésta?

DON ENRIQUE
Sí.

REY
970
Gran discreción, gran belleza.
Redondilla
  Ea, venga el agua luego.

DOROTEA
Yo voy.

DON ENRIQUE
Eso no.

DOROTEA
(Al ESCUDERO.)
Escalante,
traed agua al señor Infante.

(Vase el ESCUDERO.)

DON ENRIQUE
(Aparte a DOROTEA.)
Quedaos vos a darme fuego.

REY
Redondilla
975
(Aparte a él.)
  ¿Qué tiene Enrique, Maestre?

MAESTRE
Antojos desta mujer.

REY
¿Tan presto?

MAESTRE
Dicen que al ver
no es menester quien le muestre
Redondilla
  por dónde el alma se va,
980
a la voluntad y al gusto.

REY
Ella muestra algún disgusto.

MAESTRE
Por su opinión le tendrá.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Si vuestra alteza viniera
con más espacio, me holgara
985
que Dorotea cantara,
y demostración hiciera
Redondilla
  de muchas gracias que tiene.

REY
Eso quiere más lugar;
allá la podéis llevar
990
para la fiesta que viene.

DON ENRIQUE
Redondilla
  ¡Qué tal será para mí!

(Vuelve el ESCUDERO con un barro de agua, y paño.)

ESCUDERO
El agua es ésta.

REY
¡Bizarro
gentilhombre!

MAESTRE
¿Cómo en barro,
señora, se bebe aquí?

DOROTEA
Redondilla
995
  Lo poco que se contrata
no da para más valor;
que en esta casa, señor,
sola yo soy la de plata.

REY
Redondilla
  Brindara con vos a Enrique,
1000
a ser vuestra boca taza.

MAESTRE
Bien se pudiera dar traza
como a la boca se aplique.

DOROTEA
Redondilla
  La traza, señor, condeno,
porque taza de mujer
1005
sin su gusto, suele ser
sospechosa de veneno.

REY
Redondilla
  ¡Bien dicho, por vida mía!
Doyle esta cadena, y doro
aquella plata con oro.

MAESTRE
1010
¡Qué ingenio!

DON ENRIQUE
¡Qué bizarría!

REY
Redondilla
  Por qué os llamaron, deseo
saber, en toda Sevilla,
de plata. ¿Es por maravilla
de las gracias que en vos veo?

DOROTEA
Redondilla
1015
  No, señor; mas porque he sido
de muchos solicitada;
y por estar obligada
del honor, con que he vivido,
Redondilla
  enfermé de pensamiento;
1020
y temiendo que amor mata,
quise ofrecerme de plata
al templo del casamiento.

MAESTRE
Redondilla
  ¡Bien, por el hábito santo
de Santiago! Yo traía
1025
estas reliquias, que había
estimado siempre en tanto,
Redondilla
  que a mi hermano no las diera;
y a Dorotea las doy.

REY
Vámonos.

DON ENRIQUE.
(Aparte.)
Confuso voy.

REY
1030
Pero primero quisiera
Redondilla
  que nos dijera esta dama
cuál le agrada de los tres
por más galán.

MAESTRE
Justo es.

DOROTEA
Preguntádselo a la fama.

REY
Redondilla
1035
  Vos nos lo habéis de decir.

DOROTEA
Que me place, si es forzoso.
El galán más poderoso
para poder competir
Redondilla
  es el Rey; el más valiente
1040
para de noche en la calle,
el Maestre; el que del talle
se precia más justamente
Redondilla
  es Enrique; y si yo fuera
digna de tanto interés,
1045
uno que fuera los tres
para mi gusto quisiera.

REY
¡Notable mujer!

MAESTRE
Redondilla
  Famosa.

DON ENRIQUE
Estas memorias le doy.

DOROTEA
Pienso que obligada estoy
1050
a decir muy vergonzosa:
Redondilla
  tendréla de vuestra alteza
lo que tuviere de vida.

REY
Ella es gallarda.

MAESTRE
Escogida.

REY
Para de plata, ¡gran pieza!

(Vanse el REY y sus hermanos.)

Escena XIX

DON JUAN, CHACÓN. DOROTEA, INÉS.

DON JUAN
Romance (tirada)
1055
  Para que no digas que es
acaso ahora el venir
tres príncipes a tu casa,
salgo comenzando ansí.
Dorotea, yo te quise,
1060
cuando mi engaño creí,
como al alma; mis intentos
ya los supiste de mí.
Pensé que mi mujer fueras;
pero viéndote servir
1065
de reyes y de maestres...

DOROTEA
Acábalo de decir:
infantes, otro que tale.

DON JUAN
Bien haces; dilo por mí,
porque yo estoy de manera...

DOROTEA
1070
¿Mas qué vienes a decir:
«Venga, venga la muerte contra mí;
que para desdichados no es vivir»?

DON JUAN
¿Búrlaste cuando me muero?

DOROTEA
¿Tú te mueres?

DON JUAN
Sí.

DOROTEA
¿Tú?

DON JUAN
Sí.

DOROTEA
1075
Muestra el pulso.

DON JUAN
¿Tú mi mano?
¿Tú me la llegas a asir?
Daréte mil puñaladas.

DOROTEA
¿Sin confesión?

DON JUAN
Fuiste, en fin,
mujer.

DOROTEA
¡Qué!, ¿pensaste que era
1080
albahaca o toronjil?

DON JUAN
¿Así pagas mis deseos?
Corazón, ¿esto sufrís?
Ojos, demonio se ha vuelto
quien tuve por serafín.

DOROTEA
1085
Las tres de la noche han dado,
corazón, ¿y no dormís?

CHACÓN
Ea; que son muchas burlas
para quien muere por ti.
Consuélale y dile que esto
1090
no se pudo resistir
por ser violencia de un rey,
y no te burles ansí;
que supuesto que sé yo,
de lo que fuí matachín,
1095
que cuando amor es carnero,
celos son su perejil,
no es justo darle ocasión
a que un hombre como un Cid
llore como una doncella.

DOROTEA
1100
Chacón, ¿en qué le ofendí?

CHACÓN
Háblale, acaba.

DOROTEA
¡Ah mi bien!
Volvedme esa cara, oíd.

DON JUAN
¿Qué tengo de oírte, fiera?
Si más me vieres aquí.
1105
todo el cielo me persiga.
¡Conmigo trato tan vil!

DOROTEA
¡Cómo vil! ¿Ésa es palabra,
loco don Juan, para oír
una mujer como yo?
1110
Si tú, ni cosa por ti,
vuelve a esta casa jamás,
ni en calle, iglesia, en jardín
donde estuviere, me vieres,
yo haré...

DON JUAN
¡Ah mi vida! Advertid
1115
que lo dije con enojo.
Chacón, ruégala por mí.

CHACÓN
Ea, señora...

DON JUAN
Llega más,
llega más.

CHACÓN
Temo un chapín.
Señora, ¡misericordia!
(Vase DOROTEA.)
1120
Inés...

INÉS
Haréte medir
la espalda con muchos palos.

(Vase.)

CHACÓN
Fuése.

DON JUAN
¡Ah fiera!

CHACÓN
¡Ah puerco espín!

DON JUAN
Vuélveme todas mis prendas.

CHACÓN
Llamemos un alguacil.

DON JUAN
1125
¡Mi muerte, Chacón, celebras
con burlar y con reír.

CHACÓN
¿No sabes que las mujeres
son como vidrio sutil?

DON JUAN
¡Oh cruel Niña de Plata,
1130
y de piedra para mí!
Pues si fueres Anajarte,
Ifis soy.

CHACÓN
¿Eres gentil?

DON JUAN
¡Venga la muerte, venga contra mí!;
que para desdichados no es vivir.


Acto II

Escena I

Calle.
(MARCELA, con manto; FÉLIX.)

FÉLIX
Redondilla
1135
  Huélgome de haberte hallado
en cal de Francos: ¿qué esperas?

MARCELA
Creyéralo, como fueras
o veinticuatro o jurado.
Redondilla
  Félix, el ánimo tuyo
1140
bien conocido le tengo.
A comprar chapines vengo,
que por momentos destruyo.

FÉLIX
Redondilla
  Alabo tu discreción;
que viendo las prendas mías,
1145
no dijiste que venías
por tela, raso o gurbión,
Redondilla
  no por holanda o cambray,
no por cortes milaneses,
puntas y encajes franceses,
1150
que por estas tiendas hay.
Redondilla
  A chapines te humillaste;
concierto haremos los dos,
porque parece, por Dios,
que mi bolsa consultaste.
Redondilla
1155
  Por la discreta humildad,
añado a chapines guantes;
que dan cosas semejantes
galanes de voluntad.

MARCELA
Redondilla
  Por tu vida, que te engañas;
1160
que no te brindo a chapines;
voy con diferentes fines,
que verás si me acompañas;
Redondilla
  que el gastar tantos agora
es buscar casa.

FÉLIX
Dejaste
1165
la tuya porque pensaste
poder vivir con Leonora.
Redondilla
  Dos de diversas naciones,
Marcela, vivir podrán
juntos, juntos vivirán
1170
dos tigres y dos leones,
Redondilla
  un hidalgo y un villano,
y dos poetas en paz,
cosa extraña y incapaz
de trato y concierto humano;
Redondilla
1175
  y dos damas no podrán
vivir juntas, siendo hermosas;
que envidiosas y celosas
eternamente andarán.

MARCELA
Redondilla
  Añade, si es una dellas
1180
necia.

FÉLIX
No es poco Leonora.

MARCELA
Préciase muy de señora,
compite con las estrellas.

FÉLIX
Redondilla
  ¿No sabes cómo mi hermana
a la casa se pasó
1185
que tú dejaste, aunque yo
la vivo de mala gana?

MARCELA
Redondilla
  ¿A la casa que dejé?

FÉLIX
A la misma.

MARCELA
¿No es mejor
la suya?

FÉLIX
Fué cierto humor
1190
(que otra ocasión no la sé);
Redondilla
  que siendo en la misma calle
y peor casa, fué locura.

MARCELA
Debe de probar ventura;
que es lástima que aquel talle
Redondilla
1195
  no halle un rico marido;
que hay casas que topa en ellas.

FÉLIX
¿Casas hay contra doncellas?
Nunca lo he visto ni oído.
Redondilla
  Notables supersticiones
1200
tenéis todas las mujeres.

MARCELA
Así nacimos: ¿qué quieres?

FÉLIX
Más valían los balcones
Redondilla
  con las macetas que deja
de claveles y verduras,
1205
que un jardín.

MARCELA
Tristezas puras:
con razón della se aleja.
Redondilla
  Pruebe otra casa, otras mil,
hasta que halle casamiento.

FÉLIX
Necedad.

MARCELA
Diré otras ciento;
1210
mas si el ingenio sutil
Redondilla
  de tu hermana Dorotea
de aquella casa se muda,
claro está que no la ayuda
para que dichosa sea.

FÉLIX
Redondilla
1215
  Cuatro meses nos faltaban,
Marcela, del alquiler.

MARCELA
¿Habeisla arrendado?

FÉLIX
Ayer
ciertos hombres la arrendaban
Redondilla
  que vienen con el Infante,
1220
y no se la quise dar.

MARCELA
Yo la quisiera ocupar
en ocasión semejante,
Redondilla
  mientras junto a la Alameda
una me deja un letrado
1225
que han proveído.

FÉLIX
He pensado
que todo el tiempo que queda
Redondilla
  será mucha discreción
que ahorres ese dinero.

MARCELA
Si tienes las llaves, quiero
1230
pasarme luego.

FÉLIX
Éstas son.

MARCELA
Vamos los dos.

FÉLIX
Redondilla
  Luego al punto
haz que la ropa te pasen.

MARCELA
Si algunos hombres se hallasen,
podrá venir todo junto.

FÉLIX
Redondilla
1235
  A traértelos me ofrezco.
La casa en el dueño gana.

MARCELA
Donde ha vivido tu hermana,
Félix, vivir no merezco;
Redondilla
  mas no quiero ser ingrata
1240
al bien que los dos me dan.

FÉLIX
Con más razón te tendrán
a ti por niña de plata.

MARCELA
Redondilla
  De su valor soy despojos;
y aunque su sombra he de ser,
1245
yo me contento con ser...

FÉLIX
Dilo.

MARCELA
Niña de tus ojos.

(Vase.)

Escena II

Sala en casa de DON JUAN.
(DON JUAN, LEONELO.)

DON JUAN
Quintilla
  Como os lo cuento ha pasado.

LEONELO
Él ha sido extraño cuento.

DON JUAN
Pues nadie me lo ha contado;
1250
que yo en su mismo aposento
lo vi, corrido y turbado.
Quintilla
  Cabestrillo el Rey le dió,
reliquias le dió el Maestre;
pero el Infante mostró
1255
más amor.

LEONELO
No hay más que muestre.
¿Quién su memoria olvidó?

DON JUAN
Quintilla
  Memorias le dió el Infante,
con que yo pasé la mía
un mundo más adelante.

LEONELO
1260
Un desengaño de un día
es redención de un amante.

DON JUAN
Quintilla
  Si los redimidos son
el enfermo y el cautivo,
yo llamo con más razón,
1265
pues del alma la recibo,
mi libertad redención.
Quintilla
  La amorosa enfermedad
en salud se me ha trocado,
la cárcel en libertad;
1270
que a dármela se han juntado
la Merced y Trinidad.
Quintilla
  La merced de un desengaño,
la trinidad del acuerdo
de tres potencias, que el daño
1275
miraron donde me pierdo
en el Argel de mi engaño,
Quintilla
  que a desengañarme dél,
con la Trinidad que digo,
vino la Merced a Argel;
1280
mucho pudieron conmigo,
que estaba prendado en él.
Quintilla
  Despertó mi entendimiento
a mi memoria dormida,
y dando consentimiento
1285
la voluntad ofendida,
fué trinidad en mi intento.
Quintilla
  Y en librarme convenidos,
de limosnas de mis daños,
para cobrar mis sentidos,
1290
di por rescate dos años,
aunque ya estaban perdidos.
Quintilla
  ¡Oh santa Merced, yo adoro
la tuya y mi redención.
¡Oh libertad, gran tesoro,
1295
porque no hay buena prisión,
aunque fuese en grillos de oro!
Quintilla
  No más Argel, pues engaña
la razón. Vamos, deseo;
que ha sido librarme hazaña.
1300
¡Gracias a Dios que me veo
entre cristianos de España!

LEONELO
Quintilla
  Vuestro discurso, don Juan
(si como vos lo decís,
y este desengaño os dan,
1305
en el alma lo sentís),
os hace un cuerdo galán.
Quintilla
  Ya por ejemplo os contemplo
del desengaño en el templo
¡dichoso vos, a quien hiela,
1310
pues lo que abrasa y desvela
os sirve de claro ejemplo!
Quintilla
  Pero guardaos bien del daño
que suele hacer en quien ama
la pena de un desengaño;
1315
que es una secreta llama
de más rigor que el engaño.
Quintilla
  Pensaréis que no queréis;
y cuando os imaginéis
más libre en más confianza,
1320
iréis a darle venganza,
y a sus puertas lloraréis.

DON JUAN
Quintilla
  ¡Plegue al cielo que ese día,
o primero que le vea
para tal desdicha mía,
1325
el fin de mi vida sea!:
tanto un desengaño enfría.
Quintilla
  Yo quise mientras creí
que me querían; llegué
donde lo contrario vi,
1330
y de la suerte olvidé,
que se olvidaron de mí.
Quintilla
  No más, no más, niña ingrata,
pues que ya tu edad de plata
se ha vuelto en hierro.

LEONELO
El valor
1335
se muestra en rendir a amor.

DON JUAN
Cualquiera traición le mata.

Escena III

Un PAJE. DON JUAN, LEONELO; después, un ESCUDERO.

PAJE
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Aquí de la señora Dorotea
un escudero quiere hablarte.

DON JUAN
Dile,
que se vaya con Dios y que me deje,
1340
por que crea Leonelo lo que digo.

LEONELO
Eso, don Juan, no es justo, ni conviene
al trato de tan noble caballero.
Recibid el recado en cortesía.

DON JUAN
¿Por vos he de hacer cosa tan mal hecha?

LEONELO
1345
Ponedlo por mi cuenta; que yo os juro
que no lo sentís mucho.

DON JUAN
Dile que entre.

(Retírase el PAJE, y sale el ESCUDERO.)

ESCUDERO
Este papel me ha dado mi señora.
(Da a DON JUAN un papel y una caja.)
¿Cómo con esa cara le recibes?

DON JUAN
No la tengo mejor para papeles
1350
de quien se deja visitar de príncipes.

ESCUDERO
Solías tú con palio recebirme,
mandarme regalar, darme aguinaldo;
ya te veo de suerte, que no quiero
pedirte aquellas calzas y ropilla
1355
que me mandaste. Ya conozco: amantes
son como arroyos que lloviendo corren,
tras sí lo llevan todo con la furia,
y en cesando, no dejan más de piedras.
Mas no quiero culparte, a mí me culpo;
1360
que siempre he sido desdichado en calza.

DON JUAN
Idos con Dios; que estoy con pesadumbre.
Decid a la señora Dorotea
que con Chacón responderé.

ESCUDERO
No quiero.
Parecer, en cansaros, escudero.

(Vase.)

Escena IV

DON JUAN, LEONELO.

LEONELO
Redondilla
1365
  ¿Cómo no abrís el papel?

DON JUAN
Como ya el tiempo pasó
que diera mil besos yo
a cualquiera letra dél.

LEONELO
Redondilla
  Acabad; que estáis muy necio.

DON JUAN
1370
Leerle quiero por vos.

LEONELO
Por mí y por vos; que por Dios,
que es ése mucho desprecio.

DON JUAN
(Abriendo el papel.)
¡Bueno es esto!

LEONELO
Redondilla
  ¿Cómo ansí?

DON JUAN
El papel es un soneto

LEONELO
1375
Luego ¿es verdad en efeto
que hace versos?

DON JUAN
Estos sí.
(Lee.)
Soneto
  «Ingrato dueño mío, aunque pretendas
matarme con rigores y desdenes,
y sin oír las partes me condenes,
1380
quiero que mi verdad y amor entiendas.
»Mas no es razón que sin razón me ofendas;
y pues en otros gustos te entretienes,
y de mi honor mayores prendas tienes,
triunfa también desas humildes prendas.
1385
»Cesen, por vida mía, los enojos,
que príncipes conmigo son quimera,
sueño del gusto, engaño de los ojos.
»Y cuando como piensas los rindiera,
¿qué pierdes en tenellos por despojos,
1390
pues a tus pies con ellos me pusiera?»

LEONELO
Redondilla
  ¡Notable humildad! No hay gracia
que no tenga esta mujer.

DON JUAN
De tantas pudo hacer
su desdicha y mi desgracia.

LEONELO
Redondilla
1395
  El soneto es amoroso,
y muestra bien ser de dama.
Pero ¿cómo, cuando os llama,
estáis tan tibio y celoso?
Redondilla
  En esa caja ¿os envía
1400
vuestras prendas?

DON JUAN
Por cobrar
las suyas; que es engañar
con regalo y cortesía.
Redondilla
  Yo las enviaré, cruel.

LEONELO
Abrilda, a ver.

DON JUAN
¿Qué es aquesto?

LEONELO
1405
¿Cómo?

DON JUAN
Otras prendas ha puesto;
mas éstas, dice el papel.
Redondilla
  ¡Las reliquias del Maestre
y memorias del Infante
me envía!

LEONELO
¡Dichoso amante!
1410
¿Qué más fe queréis que os muestre?

DON JUAN
Redondilla
  Hasta del Rey la cadena
viene aquí.

LEONELO
Tal desengaño
bien ha disculpado el daño
de la recebida pena.
Redondilla
1415
  Id a ver Dorotea
humilde y agradecido.

DON JUAN
Hazaña discreta ha sido;
pero no sé si la crea.

LEONELO
Redondilla
  Eso es grande ingratitud.
1420
Enojaréme con vos.

DON JUAN
Digo que iremos los dos:
tal es la fuerza y virtud
Redondilla
  desta dulce encantadora.

Escena V

CHACÓN. Dichos.

CHACÓN
¿Está mi señor aquí?

DON JUAN
1425
¿Qué hay, Chacón?

CHACÓN
Escucha.

DON JUAN
Di.

CHACÓN
Quiere, sirve, alaba, adora
Redondilla
  la niña de Bercebú,
que pasando por su calle...
Mas mejor es que lo calle.

DON JUAN
1430
Pues, necio, ¿no sabes tú
Redondilla
  que una razón comenzada
no se puede dilatar?
Pues no supiste callar,
habla.

CHACÓN
No importa, no es nada.

DON JUAN
1435
Habla, digo.

CHACÓN
Redondilla
  En cuatro días
que no habemos parecido
por su calle, hay tanto olvido
de pasadas niñerías,
Redondilla
  que agora acabo de ver
1440
a su puerta con mil cargos
de ropa dos carros largos.
¡Ah falsa, ah fiera mujer!
Redondilla
  Vieras sillas, colgaduras,
camas doradas, tapices,
1445
colchas de seda...

DON JUAN
¿Qué dices?

CHACÓN
Vidrios, tarimas, pinturas,
Redondilla
  hasta asadores, morillos
y aderezos de cocina.

DON JUAN
Bien el dueño se adivina.
1450
¿Son celos para sufrillos?
Redondilla
  ¿Paréceos que viene bien
con este papel, Leonelo?

LEONELO
Digo que me libre el cielo
de sus embustes.

DON JUAN
¿Que den
Redondilla
1455
  licencia un honrado hermano
y una tía semejante
a que tan libre el Infante,
sin otro respeto humano,
Redondilla
  cubra de sus telas de oro
1460
casa que con tal limpieza
tuvo el honor por riqueza
y la virtud por tesoro?
Redondilla
  ¡Ah vil interés, que puedes
rendir la virtud y honor!
1465
¿No estaban, niña, mejor
desnudas esas paredes?
Redondilla
  ¿No supiera yo vestillas
de seda, sin ser infante?
No he visto amor semejante.
1470
¡Camas, tapices y sillas!
Redondilla
  ¡Bravo amor! De asiento están.

CHACÓN
Cuando vi los asadores,
me salieron más colores
que a un ave que asando van.
Redondilla
1475
  ¡Ah perros!, dije entre mí,
¿No era mejor un marido
noble, rico y bien nacido?

DON JUAN
Chacón, mejor es ansí.
Redondilla
  Pues yo no pienso morirme,
1480
¿quién hay en todo el lugar
con quien la pueda picar,
y yo alegrarme y reírme?

LEONELO
Redondilla
  En su misma calle vive
Marcela.

DON JUAN
Tienes razón.
1485
¿Conócesla tú, Chacón?

CHACÓN
A escribilla te apercibe,
Redondilla
  que es una dama gallarda,
que sabrá bien despicarte,
y yo la he visto mirarte,
1490
y sé que ha días que guarda
Redondilla
  que te digas que deseas
visitalla.

DON JUAN
Yo querría
no verla agora de día.

LEONELO
Pues ¿no es mejor que la veas?

DON JUAN
Redondilla
1495
  No; porque aquella cruel
no vea que a rogar voy,
sino que admitido soy.

LEONELO
Bien dices: rasga el papel,
Redondilla
  y del oro que te envía
1500
haz un presente a Marcela,
para que el golpe le duela,
si se le viere algún día.

DON JUAN
Redondilla
  Sí verá; que a San Antón
a misa las fiestas van.

LEONELO
1505
¡Linda venganza, don Juan!

DON JUAN
Esta noche tú y Chacón
Redondilla
  iréis conmigo; que quiero
liberal del oro hacerme,
porque se arroje a quererme.

LEONELO
1510
Notable venganza espero.

CHACÓN
Redondilla
  Yo quiero ser tu alcahuete,
y si te acierta a agradar
Marcela, bien puedes dar
con la niña en Tagarete.

(Vanse.)

Escena VI

Salón del Alcázar.
(El REY, el MAESTRE, DON ARIAS.)

REY
1515
¿Adónde está mi hermano?

MAESTRE
Terceto
  No está bueno;
que desde ayer le ha dado una tristeza,
que de todo placer le tiene ajeno.

REY
¿Al Infante tristeza?

MAESTRE
Terceto
  La belleza
de una mujer le tiene desta suerte,
1520
preciada de su honor y su nobleza.

REY
Terceto
  Maestre, es el amor tanto más fuerte
que todos los venenos, que le dieron
muchos nombre de hermano de la muerte.
Terceto
  ¡Oh cuántos a sus manos perecieron,
1525
de que se ven tan míseras memorias!
¡Oh cuántos de su triunfo esclavos fueron!
¿Está en Castilla esa mujer?

MAESTRE
Terceto
  Las glorias
de amor siempre consisten en violencias,
de que testigos son tantas historias.
Terceto
1530
  Los desdenes, señor, las resistencias
de aquella dama que una noche viste
(que dijera mejor impertinencias).
Terceto
  Tan mal Enrique y sin valor resiste,
que se deja morir de puro amante,
1535
ni duerme ya, de despechado y triste.

REY
Terceto
  ¿Hay lástima, hay suceso semejante?
¡En dos días de amor!

MAESTRE
Verdad te digo,
y que de plata es niña de diamante.

REY
Terceto
  Esta noche los dos iréis conmigo;
1540
que yo se la traeré tan blanda y tierna,
si con regalos de quien soy la obligo,
Terceto
  que viva Enrique, a quien tan mal gobierna
la razón natural de su albedrío.

DON ARIAS
Piensa ganar la niña fama eterna
Terceto
1545
  con mostrar al Infante más desvío
que si fuera su igual: tanto se precia
del casto honor.

REY
¡Extraño desvarío!
Terceto
  Las casadas imiten a Lucrecia,
en resistirse digo, no en matarse;
1550
que en esto todos dicen que fué necia,
Terceto
  ¿Que tal quimera pudo levantarse
la noche de la máscara, Maestre?

MAESTRE
No puede el pobre Enrique repararse,
Terceto
  no hay hombre a quien alegre el rostro muestre. 420

DON ARIAS
1555
Ya están aquí los moros de Granada.

REY
¿Y será menester quien los adiestre?

DON ARIAS
Bien saben nuestra lengua.

Escena VII

ZULEMA, ALÍ, moros. Dichos.

ZULEMA
Terceto
  En tu sagrada
frente pongan los cielos mil laureles,
ganados por los filos de tu espada.
Terceto
1560
  El alcaide, señor, de los donceles
con la embajada de Mahomad venía,
moro de lo mejor de los Gomeles;
Terceto
  pero llamóle Alá casi en el día
que entrara por Sevilla si viviera.
1565
El Rey, que fía de la ciencia mía,
Terceto
  partir me hizo; pero ya no era
tiempo de medicinas; que la muerte
nunca vuelve a envainar la espada fiera.
Terceto
  Murió, y en vez de Zaide vengo a verte,
1570
trayéndote las treguas confirmadas,
y la obediencia a rey tan alto y fuerte.
Terceto
  Con ellos treinta yeguas alheñadas,
con dos potros al lado cada una,
y con mantas de grana encubertadas.
Terceto
1575
  No se parece en el color ninguna,
y todas en las alas se parecen;
que corren más que el tiempo y la fortuna.
Terceto
  Adargas y jinetas las guarnecen,
cuyos campos ocupan más colores
1580
que en los verdes de abril cuando florecen.
Terceto
  Traigo cincuenta alfombras, que en labores
compiten con las nubes de los cielos,
al tiempo que las sombras son mayores.
Terceto
  Traigo dos cajas de listados velos
1585
de amarillo, de nácar, de morado,
de flor de malva y de color de celos;
Terceto
  y digno solamente de tu lado
un cuchillo de monte damasquino,
en un cinto de lobo tachonado,
Terceto
1590
  que por las cerdas del color marino,
sale también el oro y los diamantes
que deslucen desnudo el temple fino.
Terceto
  Esto, con otras cosas semejantes,
te presenta mi rey por obediencia,
1595
para que a tu grandeza le levantes.

REY
Terceto
  Bien debe vuestro rey correspondencia
justa a mi grande amor, moros honrados,
que le he puesto en tan alta preeminencia.
Terceto
  Vencí sus enemigos, que postrados
1600
yacen ante sus pies, y en paz procuro
conservar con mi fuerza sus estados.
Terceto
  Agradezco el presente, y aseguro
las treguas por los años del concierto.

ALÍ
Tú solo has sido su defensa y muro.
Terceto
1605
  Él queda de tu amor y amparo cierto,
y por nosotros a tus pies se inclina.

REY
Maestre...

MAESTRE
Gran señor...

REY
(Aparte a él.)
Agora advierto
Terceto
  que sabiendo este moro medicina
con la curiosidad que éstos la saben,
1610
que con yerbas en cosa peregrina,
Terceto
  podrá ser que curándole se acaben
las tristezas de Enrique.

MAESTRE
Ser podría,
o no será razón que los alaben.

REY
Moro...

ZULEMA
Señor...

REY
Terceto
  De gran melancolía
1615
tengo un hermano enfermo, a quien adoro,
y que le cures deste mal querría.

ZULEMA
Terceto
  Pondré en darle salud, a fe de moro,
la diligencia que verás.

ALÍ
Bien puedes
fiarte de Zulema.

REY
Si un tesoro
Terceto
1620
  me cuesta su salud, quiero que quedes
del amor que le tengo satisfecho.

ZULEMA
En mandarme, señor, me haces mercedes.

ALÍ
Terceto
  Curas notables en Granada ha hecho,
y adivinando cosas por las manos
1625
que hacen temblar el más robusto pecho.

REY
Terceto
  Juicios para mí son cuentos vanos.
Ve, Maestre, y enséñale mi Enrique.

MAESTRE
Ven conmigo.

ZULEMA
Terceto
  Los cielos soberanos
guarden tu vida.

(Vanse el MAESTRE y todos los moros.)

Escena VIII

El REY, DON ARIAS.

REY
Terceto
  En tanto que éste aplique
1630
remedios a su amor o a su accidente,
don Arias, y su vida pronostique,
Terceto
  por otra parte quiero yo que intente
el interés curar a esta señora
de la dureza que en el pecho siente.

DON ARIAS
1635
¿Cómo?

REY
Terceto
  En la calle de las Armas mora;
son señas de su casa dos balcones
azules, que al salir el sol los dora.
Terceto
  Si a mano izquierda como vas te pones,
te llamarán las flores y claveles
1640
que encubren de su dueño las traiciones.
Terceto
  Llévale, pues, seis pares de doseles
(así llaman aquí las colgaduras),
con cuadros que envidiarlos pueda Apeles;
Terceto
  acompaña doseles y pinturas
1645
de dos piezas de tela y terciopelo.

DON ARIAS
El oro ablanda hasta las peñas duras.

REY
Terceto
  Llévale mil escudos (que recelo
que es pobre esa mujer) y dos cadenas
que valgan otros mil.

DON ARIAS
Cayó en el suelo.

REY
Terceto
1650
  Como es Enrique nuevo en estas penas,
no sabe que las damas quieren oro;
que no viven de sangre de las venas.
Terceto
  Con él le curaré mejor que el moro.

(Vanse.)

Escena IX

Sala en la nueva casa de DOROTEA.
(DOROTEA, TEODORA.)

TEODORA
Redondilla
  Tengo, por recién mudada,
1655
en esta casa temor.

DOROTEA
Todo nace del rigor
de tu condición cansada,
Redondilla
  pues ya no tienes por quien
estar celosa de mí,
1660
porque con mudarme aquí,
todo se mudó también.
Redondilla
  Después que el Infante entró
en la casa que dejamos,
y después que nos mudamos,
1665
nunca más don Juan me habló.
Redondilla
  ¿Qué es hablarme? Ni aun pasar
la calle.

TEODORA
{t}¿Son celos dél?

DOROTEA
Hoy en un tierno papel,
tía, le quise obligar
Redondilla
1670
  a nuestra amistad pasada,
y con tal satisfación,
que mereciera perdón,
no estando con él casada.
Redondilla
  Pero ni me ha respondido,
1675
ni al criado preguntado
nuevas de mí.

TEODORA
{t}Tu cuidado
merece tan justo olvido.
Redondilla
  ¡Ah sobrina!, ¡cuántas veces
te dije que este don Juan
1680
era un fingido galán!
Bien lo que tienes mereces.
Redondilla
  Solamente pretendía
tu deshonor, no casarse;
pretendió desobligarse,
1685
vió tu firmeza y la mía,
Redondilla
  y con tan poca ocasión
como entrar aquí el Infante,
muy a lo celoso amante,
finge mal de corazón.
Redondilla
1690
  No quiso más de una sombra
para huir de obligaciones,
en que muy necia le pones.

DOROTEA
¿Sombra, si de un rey se asombra?
Redondilla
  ¿Qué sabes tú si ha sabido
1695
las diligencias que ha hecho?

TEODORA
Si no han sido de provecho,
¿de qué se muestra ofendido?
Redondilla
  Que sólo el mudarte aquí
por que de ti no supiese,
1700
le obligaba a que te diese
satisfaciones a ti.

DOROTEA
Redondilla
  De eso está tan olvidado,
que aun no sabe que aquí vivo.
Pena de verte recibo
1705
con tan injusto cuidado.
Redondilla
  Y esta noche mucho más;
que con la pena que tienes,
a la reja vas y vienes,
pero sin provecho vas;
Redondilla
1710
  que don Juan entretenido
en casa de alguna dama,
eso que debe a tu fama
tendrá ya puesto en olvido.
Redondilla
  ¡Bien te casarás agora!

DOROTEA
1715
Pues ¿qué he perdido?

TEODORA
Opinión.

DOROTEA
Ea, comience un sermón.
Váyase a acostar, señora.
Redondilla
  Baste mi pena: ¿qué quiere?

TEODORA
Aún no ha venido tu hermano.

DOROTEA
1720
¿No sabes ya cuán liviano
por Marcela vive y muere?
Redondilla
  ¿No sabes ya que hoy le ha dado
la casa en que hemos vivido?

TEODORA
Harta desvergüenza ha sido;
1725
Dios sabe que me ha pesado.

DOROTEA
Redondilla
  Pues ¿qué daño se te sigue,
si ya no vives allí?
Vete a acostar.

TEODORA
Eso sí.
¿Es posible que te obligue
Redondilla
1730
  un desdén a tales celos?
Querrás muy loca esperar
a ver si te viene a hablar.

DOROTEA
Esos serán tus consuelos.
Redondilla
  Vete con Dios; que a tomar
1735
el fresco voy al balcón.

TEODORA
Para fuego de afición
no hay aire fresco en la mar.
Redondilla
  Tú te cansarás en vano.

DOROTEA
¿Pasaráslo tú por mí?

(Vase TEODORA.)

Escena X

DOROTEA
1740
¡Ay triste!, ¡cuan necia di
mi libertad a un tirano!
Redondilla
  ¿Qué más he podido hacer
que darle satisfación?
Yo mudé casa, en razón
1745
de pretenderme esconder
Redondilla
  a los ruegos del infante,
promesas y montes de oro;
por el suyo y mi decoro
he sido un firme diamante. 615
Redondilla
1750
  Yo le escribí y le envié
las joyas: ¿cómo su trato
con un desdén tan ingrato
paga mi amorosa fe?
Redondilla
  No es posible. Subir quiero 620
1755
al balcón; que podrá ser
me venga esta noche a ver;
que bien creerá que le espero.
Redondilla
  El no responderme abona
que para verme se apresta,
1760
porque no hay mejor respuesta
que de la misma persona.

(Vase.)

Escena XI

(DON JUAN, LEONELO; CHACÓN, a lo bravo.)

LEONELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
(Señalando la casa en que vivió MARCELA.)
  Ésta es, don Juan, la casa de Marcela;
mas pienso que te inclinas con más gusto
a la de aquella niña en quien la tienes,
1765
porque después que entramos en la calle,
todo es mirar sus puertas y balcones.

DON JUAN
No te espantes, Leonelo, que se vayan
al hábito los ojos, que tenían,
y más viendo tan cerca aquella casa,
1770
donde está una mujer, que a ser de piedra,
y no de plata, mereciera de oro
estatuas por divina.

CHACÓN
Ya tenemos
memorias de la niña: ¡buenos vamos!
Pues porque se te quiten los bostezos
1775
con que sospiras ya, como borrico
que ha conocido el prado de su aldea,
quiero decirte lo que vi esta tarde.

DON JUAN
¿Qué?, por tu vida.

CHACÓN.
Que en su casa entraba
don Arias, gran privado del Infante.
1780
Llevaban dos criados ricas piezas
de telas de oro, y otros dos dineros
en cantidad, al fin joyas de príncipe.
Propuse no decírtelo; mas viendo
que te enterneces viéndote en su calle
1785
y que es contra tu honor volver a verla,
quise con este desengaño darte
de tu desdicha y su mudanza parte.

DON JUAN
Confiésote, Chacón, que enternecido
de memorias pasadas, me llevaba
1790
el alma a las ventanas de esa fiera,
y que pudiera ser que me rindiera,
mas ya con este santo desengaño,
con este saludable advertimiento,
para siempre de verla me despido.
1795
No más, no más: afuera, pensamiento.
Si alguno estaba en mí, que como espíritu
no quería salir a tanto apremio,
no se defienda a la violencia santa
deste conjuro que Chacón me ha dicho.
1800
¿No es ésta la ventana de Marcela?
Tira una china, llama. Aquesto es hecho.

LEONELO
Si va a decir verdad, yo te quería
conducir a tu niña, imaginando
que te hacía lisonja; que un amante
1805
suele siempre negar lo que desea,
y quiere que le rueguen lo que quiere;
mas viendo que ya tiene don Enrique
posesión tan pacífica en su casa,
digo que ni la busques ni la nombres.

DON JUAN
1810
(Aparte.)
Abrasándome estoy de puros celos.
Quiero disimular. Paciencia, ¡oh cielos!

Escena XII

DOROTEA, saliendo al balcón; dichos, en la calle.

DOROTEA
Redondilla
(Aparte.)
  Tres hombres hay en la calle;
mirando el balcón están:
o es deseo de don Juan,
1815
o lo parece en el talle.
Redondilla
  Sin duda es él, que celoso
no quiere llegar a hablarme.

DON JUAN
Todo fué determinarme.
Amor, ya estoy en el coso;
Redondilla
1820
  muera del engaño el toro,
si el desengaño le mata.
Ríndete, Niña de Plata,
ríndete a Marcela de oro.

CHACÓN
Redondilla
  Eso sí, juega al rentoy,
1825
y embida tres piedras más.

DON JUAN
(A DOROTEA.)
Si oyendo, Marcela, estás
que desde aquí tuyo soy,
Redondilla
  abre ese balcón y advierte...

DOROTEA
(Aparte.)
¡Ay triste! Aquéste es don Juan
1830
que de Marcela galán,
la requiebra desta suerte.
Redondilla
  Sin duda que no ha sabido
que a su casa me he mudado.
Él viene a verla engañado:
1835
ventura notable ha sido.
Redondilla
  Fingirme quiero Marcela;
quiérome desengañar.

DON JUAN
(A LEONELO y CHACÓN.)
En las rejas oigo hablar;
los dos os poned en vela
Redondilla
1840
  guardando esas dos esquinas.

LEONELO
Ponte a esa esquina, Chacón.

CHACÓN
Habla y venga un escuadrón;
yo basto a treinta gallinas.

DON JUAN
Redondilla
  ¡Marcela, Marcela, ce!

DOROTEA
1845
(Fingiendo la voz.)
¿Quién llama?

DON JUAN
Un nuevo galán.

DOROTEA
¿Es por ventura don Juan?

DON JUAN
Ventura el hallaros fué.

DOROTEA
Redondilla
  ¡Jesús!, ¿qué buscáis aquí?

DON JUAN
Días ha que os busco a vos.

DOROTEA
1850
¿A mí? Engañáisos, por Dios;
que no me buscáis a mí.
Redondilla
  Si vuestra Niña de Plata
os ha hecho algún desdén,
o vos (con celos también
1855
de que nuevos gustos trata)
Redondilla
  la queréis amartelar
tan enfrente que lo vea,
soy yo muy necia y muy fea,
y antes la podréis vengar.
Redondilla
1860
  Id con Dios; que no soy buena
para dar celos conmigo.

DON JUAN
Oíd, oíd.

DOROTEA
¡Ay amigo!
A estas horas anda en pena.
Redondilla
  Vaya, llame, llore, diga
1865
que se casará con ella.

DON JUAN
Si sabéis, Marecla bella,
lo que a olvidalla me obliga,
Redondilla
  mirad que soy caballero.

DOROTEA
Luego ¿tratáis de olvidalla?

DON JUAN
1870
No; que olvidalla era honralla,
pues confiesa que primero
Redondilla
  tuvo amor quien olvidó.

DOROTEA
Pues, ¿nunca la habéis querido?

DON JUAN
Quien la ha puesto en tanto olvido,
1875
¿cómo dirá que la amó?

DOROTEA
Eso es mentira.

DON JUAN
Redondilla
  Esperad.
Hoy me ha escrito este papel,
me ha enviado con él,
para más seguridad,
Redondilla
1880
  unas joyas que le dieron
el Rey y los dos Infantes:
si el dar prueba los amantes,
y amores las obras fueron,
Redondilla
  para que vos entendáis
1885
lo que la estimo, un listón
echad por ese balcón,
puesto que al sol le pidáis
Redondilla
  del cabello que os enlaza,
y atadas en él, veréis
1890
si quiero que las gocéis.

DOROTEA
No me disgusta la traza.
Redondilla
  Pero ¿qué os mueve a desprecio
tan grande?

DON JUAN
Echad el listón;
que aun de hablar desta ocasión
1895
me afrento y tengo por necio.

DOROTEA
Redondilla
  Bésoos las manos, don Juan,
por las joyas; y aunque siento
que es liviandad de mi intento
tomar joyas de un galán
Redondilla
1900
  tan recién venido a verme,
por sola satisfación
de que es cierta esa afición,
y asegurarme a perderme,
Redondilla
  quiero tomarlas; que a fe
1905
que deseaba este día,
porque en el alma os tenía
desde una vez que os hablé,
Redondilla
  pasando acaso a Triana,
tapada en un barco.

DON JUAN
Echad
1910
la cinta.

DOROTEA
Tomad y atad.
(Echa la cinta.)
Entrarán por la ventana,
Redondilla
  y vos, joya de más precio,
por esa puerta otro día.

DON JUAN
En esta caja os envía,
1915
Marcela, un amante necio
Redondilla
  los ricos despojos de oro
de aquella Niña de Plata.

(Ata con la cinta la caja.)

DOROTEA
Quien bien ata, bien desata.
Creed, mi bien, que os adoro.

DON JUAN
1920
Subid quedo.

DOROTEA
Redondilla
  Gente viene.
(Sube la caja.)
Perdonad, mientras que pasa.
Por el honor desta casa.

(Vase.)

Escena XIII

FÉLIX, DON JUAN, LEONELO, CHACÓN.

FÉLIX
(Aparte.)
¡Que siempre esta calle tiene
Redondilla
  gigantes por las esquinas!

DON JUAN
1925
(A LEONELO.)
¿Cómo Chacón ha dejado
pasar aquel embozado?

LEONELO
De miedo: ¿no lo adivinas?
Redondilla
  ¿Cómo te fué con Marcela?

DON JUAN
Todas las joyas te di.

LEONELO
1930
¿Las joyas?

DON JUAN
Sí.

LEONELO
¿Todas?

DON JUAN
Sí;
que amor sin alas no vuela.

LEONELO
¿Y tomólas?

DON JUAN
Redondilla
  Con la mano.

LEONELO
¿De qué suerte?

DON JUAN
A su balcón
las subió con un listón:
1935
esto es negociar, hermano.
Redondilla
  Mañana soy dueño aquí,
y a la niña doy martelo.

FÉLIX
(Aparte.)
Éstos andan con recelo,
pues que se encubren de mí.
Redondilla
1940
  Quiérome entrar a acostar,
pues traigo llave.

(Abre y entrase.)

Escena XIV

DON JUAN, LEONELO, CHACÓN.

DON JUAN
Oye, espera.

LEONELO
¿Qué quieres? ¿Eso te altera?

DON JUAN
¿No viste aquel hombre entrar?

LEONELO
¡Y cómo!

DON JUAN
Redondilla
  Pues ¿dónde entró?

LEONELO
1945
¿Dónde? En casa de Marcela.

DON JUAN
¿Hay tan notable cautela?

LEONELO.
¿Cautela, don Juan?

DON JUAN
¿Pues no?

LEONELO
Redondilla
  No, porque si éste era el dueño,
por fuerza habrás de callar.

DON JUAN
1950
Ya me ha pesado de dar
las joyas, mi fe te empeño.
¡Pesia tal con la!...

LEONELO
Redondilla
  Deténte.

CHACÓN
¿Qué tenemos? ¿Hay quistión?

DON JUAN
Basta; que he dado, Chacón,
1955
mis joyas livianamente
Redondilla
  a la dama desta casa.

CHACÓN
¡Bien!

DON JUAN
Y apenas se las di,
cuando entrar a un hombre vi.
¡Hay tal maldad! ¡Esto pasa!

CHACÓN
Redondilla
1960
  ¿Díjote que no entraría,
si se las dabas?

DON JUAN
No.

CHACÓN
Pues,
demás de que eso no es
traición ni descortesía,
Redondilla
  ¿no es justo que entre el primero,
1965
si es el platero?

LEONELO
¡Buen trato!

DON JUAN
No lo entiendo.

CHACÓN
Al que hace el plato
llaman las damas platero.

DON JUAN
Redondilla
  Pues si tengo de sufrir
que entre un hombre como yo
1970
donde el desdén me forzó,
más que el amor, a venir,
Redondilla
  mejor es sufrir a un rey
donde tengo gusto: vamos
a Dorotea, y suframos
1975
de amor la tirana ley.
Redondilla
  No me replique ninguno;
que más quiero a Dorotea
con gusto y rey, que a quien sea
de otro, y yo sin gusto alguno.
Redondilla
1980
  En esta resolución
reventó mi amor celoso.
¡Guardaos; que corre furioso!

LEONELO
¿Qué dices desto, Chacón?

(Aparte a él.)

CHACÓN
Redondilla
  Que esto ya me lo sabía,
1985
y en parte está disculpado,
mas las joyas que le ha dado
fué gran moscatelería.
Redondilla
  Pero él las sabrá cobrar,
haciendo alguna invención.

DON JUAN
1990
Llama a esa puerta, Chacón.

LEONELO
¿Mejor no fuera llamar
Redondilla
  a la de Marcela, di,
y sacarle de los brazos
el galán a cintarazos?

DON JUAN
1995
¡Linda cabeza! Eso sí.
Redondilla
  Cuando la quisiera bien,
perderme fuera razón.
Llama a esa puerta, Chacón.

CHACÓN
¡Con qué gracioso desdén
Redondilla
2000
  te ha de recebir la Niña,
viendo que a rogarla vas!

DON JUAN
El amor me obliga a más.
¿Qué se me da que me riña?

LEONELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Quedo; que viene gente por la calle.

CHACÓN
2005
Tres hombres son, señor, arrodelados.

DON JUAN
¿De qué tiemblas, gallina? Sean cuarenta.

Escena XV

El REY, el MAESTRE, DON ARIAS, en hábito de noche; dichos.

REY
Gente hay aquí.

MAESTRE
¿Qué importa que haya gente?

REY
Preciado está el Maestre de valiente.

DON ARIAS
¿No tiene obligación?

REY
Pues yo os prometo
2010
que aunque soy rey y reservarme es justo,
que me saben tan bien seis cuchilladas
como al bravo mejor de aquesta tierra.

DON ARIAS
¡Y cómo si se sabe de experiencia!
Más quisiera topar con treinta bravos
2015
que a vuestra majestad sin conocerle.

REY
¿Está avisada esta mujer que vengo
para ser su escudero?

DON ARIAS
En dando un silbo
saldrá a la puerta.

REY
Pues ¿qué aguardas? Silba.

DON ARIAS
(Llegándose a la casa donde vivió DOROTEA.)
Miraba aquellos hombres.

REY
2020
Silba, acaba.

DON ARIAS
Silbé. Salió.

Escena XVI

MARCELA, con sombrerillo y rebocillo, saliendo de la casa donde vivió DOROTEA; dichos.

MARCELA
Las señas esperaba.

DON ARIAS
El Rey mismo está allí, que por ti viene.

MARCELA
¡Tanta merced, señor!

REY
Vente conmigo,
que esto puede la vida de un hermano.

DON JUAN
2025
Leonelo, el Rey es éste, y Dorotea
se va con él.

LEONELO
¿En qué le has conocido?

DON JUAN
En el traje, en el talle, en mi desdicha;
sin duda que es el otro don Enrique.
¡Malo estaba de ver! ¡Yo soy perdido!

CHACÓN
2030
¿Quieres que acuchillemos estos reyes?

DON JUAN
Hablas, gallina, en cosas imposibles.
¡Ay Dios! ¡Cómo pretende asir el viento,
parar el sol y detener los rayos,
cuando abrasando las confusas nubes
2035
rompen el aire con horribles truenos,
quien piensa en la mujer poner firmeza!
Pues no me he de morir. Ánimo, amigos,
volvamos a las rejas de Marcela;
que sólo desquitarme me consuela.

LEONELO
2040
Bien dices: por ventura habrá salido
el galán, y entraremos a conversa;
que canta un poco, y tiene dos esclavas
que bailan por extremo y bufonizan.

(Acércanse a la casa que habitó MARCELA.)

DON JUAN
Tiro esta piedra. ¿Abrieron?

CHACÓN
No se acuestan
2045
en esta casa hasta que sale el alba.

Escena XVII

DOROTEA, saliendo a la reja. DON JUAN, LEONELO, CHACÓN.

DOROTEA
¿Quién llama?

DON JUAN
Don Juan soy, Marcela mía.

DOROTEA
(Fingiendo la voz.)
Tú debes de hacer hora en esta calle;
y como tu ocupada Dorotea
debe de estarlo, en tanto te entretienes
2050
inquietando mis puertas y ventanas.

(CHACÓN se aparta a un lado.)

DON JUAN
Marcela mía, la verdad te digo.
Yo vine a despicarme, amartelado
de los celos de aquella ingrata niña,
si de mis ojos, ya de mis enojos.
2055
Volvióme amor a requerir sus puertas;
llegó (decirlo quiero) el Rey, y al punto
que hicieron una seña, Dorotea
salió a la puerta, y dél acompañada,
y el Infante también, si allí venía,
2060
se fueron al Alcázar. Mira agora
¡qué doncella serví para casarme!
¡De quién fié mis locos pensamientos!
Ábreme; que ya estoy desengañado.
Mi hacienda te daré, todo soy tuyo.
2065
Robaré al Veinticuatro, por Dios vivo.
Mañana te daré dos mil escudos.

DOROTEA
Quedo, quedo, don Juan; que si he callado,
mas cuando tocas tanto al honor mío,
quiero que de tu error te desengañes.
2070
¿No conoces mi voz? ¿Tan ciego vives?
Dorotea soy yo, no soy Marcela;
Marcela es la que el Rey lleva consigo.
Aquí vivió Marcela; que esta casa
por huir del Infante vivo agora,
2075
y esa Marcela, en la que yo vivía.
Óyeme bien, y mírame a la cara;
no me afrentes mañana por Sevilla;
que soy mejor que tú, y en honra puedo
decir que puedo competir conmigo;
2080
que no hay más honra que la que yo tengo,
testigos estas joyas que me has dado,
pues que yo te las di por no tenellas;
que quiero más desnudas mis paredes
y vestido mi honor, que a treinta infantes.
2085
Vete, villano, vete con Marcela;
síguela donde va: para ti es propria;
que los hombres queréis quien os abrase;
porque con malas obras andáis finos,
y en amándoos, pagáis con desatinos.

DON JUAN
2090
Quedo, quedo, señora Dorotea;
que esos blasones fueran muy bien dichos,
y los oyera yo de buena gana,
cuando no hubiera visto, ¡ah santo cielo!,
entrar un hombre con su misma llave
2095
por esas puertas.

DOROTEA
Y eso ¿quién lo niega?
Entró mi hermano; que mi hermano puede
entrar sin que mi honor manchado quede.
Y para que lo veas, vive el cielo
(que otra vez no te he dicho tal palabra),
2100
que has de entrar en mi casa y has de hablarle.

DON JUAN
No, mi vida, no es justo, yo lo creo,
sino que yo te adore, y que tú muestres
tu generosidad en perdonarme.
Vesme aquí de rodillas a tus rejas.

DOROTEA
2105
¿Perdonarte? ¡Oh qué bien! Vete en buen hora;
que Marcela saldrá por la mañana,
hermosa, linda, colorada y fresca,
y le darás tu hacienda y tus regalos,
robando al Veinticuatro, a quien yo pienso
2110
escribir un papel de tus maldades;
no piense que conmigo vas gastando
eso que con la rabia y la cautela
le pensabas robar para Marcela.

(Vase.)

Escena XVIII

DON JUAN, LEONELO; CHACÓN, retirado.

DON JUAN
Mi bien, espera; espera, niña mía,
2115
hermosa plata, limpia, tersa, pura,
lustrosa más que suele estar la nieve
en los extremos de los altos montes.
Mi vida, escucha, o mataréme.

LEONELO
Advierte
que despiertas las gentes. ¿Estás loco?

DON JUAN
2120
¿Habéis oído lo que aquí ha pasado?

LEONELO
Y ¿no es mejor que aquella sea Marcela
y sea Dorotea tan honrada?

DON JUAN
Tienes razón; y por mirar su honra,
quiero dejar la calle; que mis voces
2125
pueden ser causa de que alguna pierda.
Vamos al muro; que sus duras piedras
se moverán, Leonelo, al llanto mío.

LEONELO
Ven, Chacón.

CHACÓN
¿Qué tenemos? ¿Hay tinieblas?

LEONELO
¿Por qué lo dices?

CHACÓN
Si hay lamentaciones
2130
y escuridad, ¿qué quieres que te diga?

LEONELO
La Niña está enojada por Marcela.

CHACÓN
Pues déle un tres, y cesarán las riñas;
que es antiguo remedio para niñas.

(Vanse.)

Escena XIX

Salón del Alcázar.
(DON ENRIQUE, melancólico; MÚSICOS, criados.)

DON ENRIQUE
Redondilla
  Cantad otra, por mi vida;
2135
que es ésa muy enfadosa.

MÚSICO
La de Cleopatra es famosa.

DON ENRIQUE
Vaya. ¿Es nueva?

MÚSICO
Es nunca oída.
(Cantan.)
Redondilla
  El blanco y nevado pecho,
posada del dios Cupido...

DON ENRIQUE
2140
No más; matáisme el oído.

MÚSICO
Que es triste el tono sospecho.

DON ENRIQUE
No topa en eso.

MÚSICO
Redondilla
  ¿Es secreta
la causa?

DON ENRIQUE
Fué porque llama
a los pechos de esa dama
2145
mesón de amor el poeta.

MÚSICO
Ésta escucha.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Quiero oílla.

MÚSICO
Si no te agrada, perdona.
(Cantan.)
Por los caños de Carmona
por do va el agua a Sevilla...

DON ENRIQUE
2150
No más.

MÚSICO
Redondilla
  Pues ¿qué te da pena
de aquesta letra, señor?

DON ENRIQUE
Cantalda a algún aguador.
Para algún enfermo es buena.

MÚSICO
Redondilla
  Tú lo estás; oye te ruego.

DON ENRIQUE
2155
Esta enfermedad no fragua
amor con deseos de agua;
hidrópico soy de fuego.

MÚSICO
Redondilla
  Cantemos una letrilla;
que podrá ser agradarte.

DON ENRIQUE
2160
Ni aun las letras serán parte,
que tiene toda Sevilla.

MÚSICOS
Seguidilla
(Cantan.)
  Caminad, suspiros,
adonde soléis,
y si duerme mi niña,
2165
no la recordéis.

DON ENRIQUE
Redondilla
  ¡Extremada, y más que buena!
¡Linda letra!

MÚSICO
¿Ésta te agrada?

DON ENRIQUE
Niña dormida y guardada,
fué la causa de mi pena.
Redondilla
2170
  ¡Excelente, linda cosa!
¿Quién la hizo?

MÚSICO
Yo, señor.

DON ENRIQUE
Agora diste en mi humor.
Con niña es letra famosa.

MÚSICO
¿Esto
Redondilla
  llamas novedad?
2175
Sin niña y madre no hay letra.

DON ENRIQUE
Ésta el alma me penetra.
Cantad, que duerme, cantad.

Escena XX

Un CRIADO. DON ENRIQUE, músicos, criados; después, el moro ZULEMA.

CRIADO
Redondilla
  El moro, a quien hoy mandaste
aquella figura hacer,
2180
dice que te quiere ver.

DON ENRIQUE
Entre.
(Sale ZULEMA con un papel.)
A buen tiempo llegaste.

ZULEMA
Dame esos pies.

DON ENRIQUE
Redondilla
  No es razón
que de esa manera estés.
¿Qué hay de la figura?

ZULEMA
Que es
2185
contraria a tu pretensión
Redondilla
  Venus, que a la Luna mira
con grande malicia opuesta,
y con Marte manifiesta
que por un hombre suspira
Redondilla
2190
  de su calidad igual.
Los dos se miran de trino;
después de tu alteza vino,
por celos se tratan mal.
Redondilla
  Aquí muestra el sol que un día
2195
sola contigo estará;
pero libre quedará
su honra de tu porfía.
Redondilla
  Pero retírate más;
que aunque de aquesta mujer
(Aparte a él.)
2200
miré tu amor, puede ser,
aunque tan seguro estás,
Redondilla
  que haya visto algunas cosas
que son de más importancia.

DON ENRIQUE
¿Cómo?

ZULEMA
Tú has de hacer por Francia
2205
dos jornadas peligrosas,
Redondilla
  huyendo del rey tu hermano.

DON ENRIQUE
¿Qué dices, que adora en mí?

ZULEMA
Agora, Enrique, es ansí;
que también Nerón romano
Redondilla
2210
  cinco años gobernó
su república de suerte,
que una sentencia de muerte
con mil lágrimas firmó.
Redondilla
  Séneca dél se admiraba;
2215
pero matóle después;
y esta blandura que ves
en Pedro, ya el curso acaba.
Redondilla
  A doña Leonor, tu madre,
ha de matar.

DON ENRIQUE
¿Estás loco?

ZULEMA
2220
Esto que te digo es poco;
que a don Alonso, su padre,
Redondilla
  pienso que no perdonara,
si en esta ocasión viniera.
Tú lo verás cuando muera
2225
tu hermano el Maestre.

DON ENRIQUE
Para,
Redondilla
  para, astrólogo cruel,
para esas locas mentiras.

ZULEMA
Enrique, ¿desto te admiras?
Pues tú has de matarle a él.

DON ENRIQUE
2230
¡Yo a Pedro!

ZULEMA
Redondilla
  Y has de quedar
rey pacífico en Castilla.

DON ENRIQUE
¿Sueñas?

ZULEMA
¿Qué te maravilla?
Sus hijos no han de heredar;
Redondilla
  que han de morir en prisión.

DON ENRIQUE
2235
Vete, moro, enhorabuena;
que quien aumenta la pena
no merece galardón.
Romance (tirada)
  ¿Hay tan grandes desatinos?

Escena XXI

El MAESTRE. Dichos.

MAESTRE
¿Está aquí Enrique, mi hermano?

DON ENRIQUE
2240
Aquí estoy, hermano mío.

MAESTRE
Echa fuera a los criados;
que el Rey y yo te traemos
para tu mal...

DON ENRIQUE
Habla paso.

MAESTRE
Un Hipócrates divino,
2245
un Galeno soberano,
una yerba de Tesalia,
una epítima, un reparo
y un alquermes de los cielos
en un cristalino vaso.

DON ENRIQUE
2250
¡Ay Maestre! ¿Qué me dices?
Que no hay remedio en mis daños,
fuera de unos bellos ojos,
fuera de unos blancos brazos.

MAESTRE
Esos mismos que deseas,
2255
ésos están guardando
que estés solo.

DON ENRIQUE
¿Es Dorotea?

MAESTRE
La misma.

DON ENRIQUE
Fuera, criados;
despejad la cuadra luego.
(Vanse los criados y músicos.)
Tú, moro astrólogo falso,
2260
mira ¡qué presto mentiste!
Pues sin trinos ni cuadrados,
sextiles ni oposiciones,
me traen el bien que aguardo.

ZULEMA
¿Eso es cierto?

DON ENRIQUE
¿No lo ves?

ZULEMA
2265
Haré mis libros pedazos,
si fuere verdad.

DON ENRIQUE
Despeja.
Di que entre, y déjame, hermano.

MAESTRE
Voy a decírselo.

(Vanse el MAESTRE y el moro.)

DON ENRIQUE
¡Cielos!
No lo tengáis por agravio.
2270
Perdonad; que amor me fuerza.
Dejad que roben mis brazos
aquesta imagen de plata,
aqueste raro milagro
del templo de la hermosura,
2275
como otro Paris troyano.

Escena XXII

MARCELA. DON ENRIQUE.

MARCELA
Encareciéndome el Rey,
señor Infante, que cuando
vuestra alteza entró en Sevilla
con tantas fiestas y aplauso,
2280
me vió en un balcón...

DON ENRIQUE.
¿Qué es esto?

MARCELA
...y que de amor y cuidado
estaba enfermo...

DON ENRIQUE
¿Quién eres?

MARCELA
La que agradecida tanto,
rompo la vergüenza justa,
2285
atropello el honor casto,
por dar remedio a tu vida.

DON ENRIQUE
¡Maestre, Maestre, hermano,
hola! ¿Qué mujer es ésta?

MARCELA
Señor, Marcela me llamo.

DON ENRIQUE
2290
¿No eres la Niña?

MARCELA
¿Qué niña?

DON ENRIQUE
Pues ¿cómo con este engaño
pensaste curar a amor?
¡Criados, hola, criados!
Llevad de aquí esta mujer;
2295
que me muero, que me abraso.
¡Muerto soy!

(Vase.)

MARCELA
¡Desprecio extraño!
Pues aunque un rey me tripula
y me descarta enojado,
yo sé que para su runfla
2300
me quisiera algún vasallo.


Acto III

Escena I

Galería del Alcázar.
(El REY, DON ARIAS.)

REY
Redondilla
  ¿Que no era aquélla la dama
por quien Enrique padece?

DON ARIAS
La historia, señor, merece
verso y prosa, nombre y fama.
Redondilla
2305
  Todas las joyas se dieron
a Marcela por engaño.

REY
¡Notable suceso!

DON ARIAS
¡Extraño!

REY
¡Qué mal empleadas fueron!

DON ARIAS
Redondilla
  A no ser merced de rey,
2310
que no se puede quitar,
se las hiciera tornar.

REY
Eso ni es razón ni es ley.
Redondilla
  Por su lance las ganó:
háganle tan buen provecho,
2315
como de Enrique sospecho
que daño igual le causó.

DON ARIAS
Redondilla
  Mayor pienso que es su daño
que el provecho de Marcela.
Creció el amor la cautela,
2320
y la pena el desengaño:
Redondilla
  pero tendrá buen remedio.

REY
Eso deseo saber.

DON ARIAS
Dos cosas quiere poner
del mar deste amor en medio.

REY
2325
¿La primera?

DON ARIAS
Redondilla
  El interés.

REY
¿Y la segunda?

DON ARIAS
Una tía.

REY
Cualquiera dellas podría
dar con el mundo a sus pies.
Redondilla
  Es el interés, don Arias,
2330
alta confección de alquermes,
por más que del gusto enfermes,
compuesta de cosas varias;
Redondilla
  pero aunque es tan poderoso,
asegurarte podría
2335
que es alta cosa una tía
para el caso más dudoso.
Redondilla
  Notables cosas se acaban
en casa de una parienta.

DON ARIAS
Luego ¿buen remedio intenta?

REY
2340
Cuantos escriben le alaban.
Redondilla
  Pero ¿que tratáis con ella?

DON ARIAS
Que le venga a hablar aquí.

REY
Y ¿qué responde?

DON ARIAS
Que sí.

REY
Todo el oro lo atropella.

DON ARIAS
Redondilla
2345
  Es el más dulce tirano
de la voluntad.

REY
No creo
que hay imposible al deseo,
si lleva plata en la mano.
Redondilla
  La Niña se hará muy santa,
2350
y irán horras tía y sobrina.

DON ARIAS
Rompe la cuerda más fina,
si el interés la levanta.

REY
Redondilla
  No lo dejes de la mano,
pide lo que es menester;
2355
que al fin la Niña es mujer,
poco más que viento vano.
Redondilla
  No te espanten sus razones
ni te engañe un rostro honrado;
que rompe un nuevo obligado
2360
mil viejas obligaciones.

DON ARIAS
Redondilla
  Como eso saben hacer
cuando hay tierra de por medio.

(Vase el REY.)

Escena II

TEODORA con manto; un ESCUDERO, DON ARIAS.

TEODORA
(Al ESCUDERO.)
No hay para el amor remedio
como querer no querer.
Redondilla
2365
  Pero si no hay discreción
en saberse reportar,
dos caminos suelen dar
fin al amor.

ESCUDERO
¿Cuáles son?

TEODORA.
Redondilla
  El oro entre desiguales,
2370
como aquí lo intenta Enrique.
cuando el que yo pienso aplique;
y el casamiento entre iguales.

ESCUDERO
Redondilla
(Aparte a TEODORA.)
  Habla bajo; que ha salido
don Arias al corredor.

TEODORA
2375
Y el corredor deste amor
también don Arias lo ha sido.

DON ARIAS
Redondilla
  Mil años te guarde el cielo.

TEODORA
¿Mil años? Malicia es ésa.
De los que tengo me pesa,
2380
los que me faltan recelo.

DON ARIAS
Redondilla
  Los que te deseo digo;
que no hablo en los que tienes.
¿Cómo vienes?

TEODORA
Con mil bienes.

DON ARIAS
Hoy cobras un grande amigo.

TEODORA
Redondilla
2385
  No lo seré poco suya,
si este contento le doy.
Pero ¿sabe bien quién soy?

DON ARIAS
De su sobrina lo arguya;
Redondilla
  que si pintara un pintor
2390
al honor, virtud divina,
con pintar a tu sobrina
dijeran que era el honor.
Redondilla
  Pero ya viene el Infante.

Escena III

DON ENRIQUE. Dichos.

DON ENRIQUE
Sea mil veces bien venida
2395
mi amiga la más querida,
mi joya, perla, diamante,
Redondilla
  mi antídoto del veneno
que amor me dió por los ojos,
la gloria de mis enojos
2400
y el sol más claro y sereno,
Redondilla
  la luz de mi confusión
y el bien del mal que padezco,
a quien los brazos ofrezco
por señal del corazón.
Redondilla
2405
  ¿Cómo viene? ¿Cómo está
mi señora Dorotea?
Y ¿cómo haré yo que crea
que lo es de mis prendas ya?
Redondilla
  Estimo más su salud
2410
que la del Rey, ¡vive Dios!,
Arias, ¡qué veces los dos
hablamos en su virtud!
Redondilla
  ¿Qué te he dicho desta amiga?
¿De qué manera la quiero?

DON ARIAS
2415
Todo lo sabe.

TEODORA
Ya espero
que des lugar a que diga
Redondilla
  siquiera alguna razón
en que parezca que siento...

DON ENRIQUE
Deja todo cumplimiento;
2420
que en fin cumplimientos son.
Redondilla
  Dime qué tienes pensado
de mi salud, pues don Arias
te habló.

TEODORA
Mil cosas contrarias
a tu gusto y a mi estado.
Redondilla
2425
  Puesto me has en confusión,
mirando tu mocedad;
mas también mi calidad
da voces a la opinión.
Redondilla
  Repórtate si es posible.

DON ENRIQUE
2430
¡Oh mi bien, no me aconsejes
tanto mal!

TEODORA
Cuando te alejes
desta esperanza imposible,
Redondilla
  en un mes o en quince días
se te olvidará Teodora.

DON ENRIQUE
2435
Si así me tratas, señora,
hoy será el fin de mis días.
Redondilla
  Duélete de mí, que estoy
a la muerte.

TEODORA
¿Pena en ti?

DON ENRIQUE
¿No soy hombre?

TEODORA.
Señor, sí.

DON ENRIQUE
2440
Pues ¿qué quieres si hombre soy?

TEODORA
¿Lloras?

DON ENRIQUE
Redondilla
  Estoyme muriendo;
no duermo, como, ni vivo.

TEODORA
Extraña pena recibo;
de verte penar me ofendo.

DON ENRIQUE
2445
Remédiame.

TEODORA
¿Cómo?

DON ENRIQUE
Redondilla
  Escucha:
yo casaré tu sobrina.

TEODORA
La honra es prenda divina.

DON ENRIQUE
La fuerza del oro es mucha.

TEODORA
¿Qué le darás?

DON ENRIQUE
Redondilla
  Bien podrá
2450
casarse: seis mil ducados.
Y no te cause cuidados
que el secreto se sabrá;
Redondilla
  que no será la primera
que lleve el honor en plata.

TEODORA
2455
Agora, a su honor ingrata
y a su opinión verdadera,
Redondilla
  tendrá con mucha ocasión
nombre de Niña de Plata.

DON ENRIQUE
Mi bien, mi remedio trata,
2460
ten de mi mal compasión.
Redondilla
  No le faltará marido
con estos seis mil ducados;
porque yerros tan dorados
presto se cubren de olvido.
Redondilla
2465
  ¿Qué piensas hacer de mí?

TEODORA
Ahora bien: dame el dinero,
no por quererlo primero;
que está bien seguro en ti;
Redondilla
  mas por no volver después
2470
por el precio de mi honor.

DON ENRIQUE
Que me place.

TEODORA
Pues, señor,
para que seguro estés,
Redondilla
  a su hermano de Teodora
con recado falso envía
2475
donde no venga hasta el día,
pues en fin te sirve agora.
Redondilla
  Yo me acostaré temprano
y recogeré a la gente;
tú puedes seguramente,
2480
en dejando el Rey tu hermano,
Redondilla
  ir con aquestas tres llaves,
que de aquí a la noche harás
que te imiten, y abrirás.

DON ENRIQUE
Muestra.

TEODORA
La puerta que sabes,
Redondilla
2485
  que es de la calle, con ésta.

DON ENRIQUE
¿De qué son esotras dos?

TEODORA
Estáme atento.

DON ENRIQUE
Por Dios
que ya es la noche molesta.

TEODORA
Redondilla
  La puerta del corredor
2490
con esta llave abrirás.

DON ENRIQUE
Dime, mi bien, lo demás.

TEODORA
Junto a la sala, señor,
Redondilla
  sobre la mano derecha
verás un cancel, que allí
2495
hay una lámpara.

DON ENRIQUE
A ti
vaya mi estrella derecha.

TEODORA
Redondilla
  ¿A mí? Luego ¿a mí me quieres?

DON ENRIQUE
Hablo, porque tú me guías.

TEODORA
Si de mí no te desvías,
2500
despertarás mis mujeres.
Redondilla
  Lleva linterna, y enciende
en la lámpara que digo;
entra el cancel..., y el postigo
que a mano izquierda desciende,
Redondilla
2505
  es de mi aposento, el cual
por de dentro cerraré,
para que aunque voces dé,
todas las oigamos mal.
Redondilla
  Pasa la cuadra, y enfrente
2510
verás durmiendo a Teodora;
que una criada que adora
está por cierto accidente
Redondilla
  hoy en casa de su madre;
que no fué poca ventura.
2515
Allí la tendrás segura,
y cuanto a tu gusto cuadre;
Redondilla
  como el ánimo no sea
vista primera de amante;
que hay hombre como un gigante,
2520
que aunque mil espadas vea,
Redondilla
  por todas ha de romper,
y puesto en una ocasión,
le da frío de ciclón
de mirar una mujer.

DON ENRIQUE
Redondilla
2525
  Yo quedo bien instruído
de la casa y de las llaves;
cuanto al ánimo, ya sabes
que estaba el muro rendido;
Redondilla
  la misma facilidad
2530
hace cobarde al soldado;
pero donde habrá cuidado,
llanto, voces y crueldad,
Redondilla
  esa misma resistencia
pondrá en mi pecho valor,
2535
porque como es rayo amor,
muestra en lo fuerte violencia.
Redondilla
  Ven a tomar el dinero;
aquí en mi cámara está,
y en escudos bien podrá
2540
llevártelo el escudero,
Redondilla
  y si no, quien tú quisieres;
que a su hermano, yo le haré
que nos deje.

TEODORA
(Aparte.)
Siempre fué
mujer quien rindió mujeres.

DON ENRIQUE
Redondilla
2545
(Aparte a él.)
  Arias, bien se ha negociado.

DON ARIAS
Lindo dinero te cuesta.

DON ENRIQUE
Mi vida compro.

DON ARIAS
Si es ésta,
poco dinero costó.

ESCUDERO
(A TEODORA.)
¿Habémonos de ir?

TEODORA
Redondilla
  Mirad
2550
que el silencio es santa ley.

ESCUDERO
Pienso que ha de darte el Rey
la mitad desta ciudad.

(Vanse.)

Escena IV

Calle.
(DON JUAN, LEONELO, CHACÓN.)

LEONELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  En fin, venimos a tu centro antiguo,
después de dar mil vueltas a Sevilla.

DON JUAN
2555
De día no me atrevo a los umbrales
de la niña ingratísima que adoro,
porque no entienda que a rogarla vengo
pero de noche este consuelo tengo.

CHACÓN
Después, que vimos que era todo engaño,
2560
y que es Teodora tan constante y firme,
bien nos parece que a su casa vengas;
pero venir, y con humildes ojos
adorar estas rejas y balcones,
y hacer a cada balaustre dellos
2565
más reverencias que a un señor que debe,
parécenos extraño desatino.

DON JUAN
¿No lo es mayor comparación tan necia?

CHACÓN
Más pienso que lo son los que las hacen.

LEONELO
¿Masque tenemos entretenimiento?

CHACÓN
2570
No sé; yo digo en esto lo que siento.

LEONELO
Pues, bestia, ¿no es razón y policía
que se haga reverencia y cortesía?

CHACÓN
La reverencia es justa, pero en tiempo.

LEONELO
¿Y en la bebida no?

CHACÓN
De ningún modo.
2575
Cuando bebe el señor, verás que baja
toda la multitud de los criados
el cuerpo, y inclinándole, es forzoso
que los cuartos traseros estén fuera.
Y estar toda una sala en tal postura
2580
es peligroso en tiempo de castañas,
y no puede beber limpio, ni es justo
que toda la familia y coliseo
estén haciendo entonces el guineo.

LEONELO
Déjate de esos locos desatinos
2585
y despierta a tu amo.

CHACÓN
¡Ah señor amo!
¿Qué tienen esas rejas?

DON JUAN
Hierro tienen,
mármoles tienen de que están asidas.

CHACÓN
Ea, ¿mas que se suelta la poesía,
que encajas aquí cualque soneto?

DON JUAN
2590
Si entendiera acabarle, comenzárale.

CHACÓN
Pocos saben, Señor, cómo se acaban;
y así, verás sonetos milagrosos,
que entran con obeliscos y pirámides,
marfil, ebúrneo pecho, fuentes líquidas
2595
y vienen a parar desustanciados.

DON JUAN
¿Has sido tú poeta?

CHACÓN
Cuatro veces:
la primera me dieron muchos palos;
la segunda vinieron cuatro curas
a conjurarme por maligno espíritu;
2600
la tercera me echaron de la calle
por apestado y hombre contagioso;
y la cuarta, a la fe, gané unos guantes
con un soneto.

DON JUAN
Dile, por tu vida.

CHACÓN
¿Tendréis paciencia?

DON JUAN
Sí.

CHACÓN
2605
Va de soneto.

LEONELO
Di el sujeto.

CHACÓN
En el mesmo está el sujeto.
Soneto
  Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tanto aprieto,
catorce versos dicen que es soneto;
2610
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
2615
Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso te voy dando.
Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
2620
contad si son catorce, y está hecho.

LEONELO
¿Cúyo pudiera ser tal desatino?

DON JUAN
Déjale hablar; mi pena se entretenga
de cualquiera manera.

CHACÓN
Más me holgara
de irme a acostar que entretener dos locos.

DON JUAN
2625
¿Hay cuerdos con amor?

CHACÓN
Sin amor, pocos.

DON JUAN
Yo me muero de amor.

CHACÓN
Y yo de sueño.

DON JUAN
Yo me tengo la culpa: fuí celoso,
por lo menos, de un ángel de los cielos.

CHACÓN
Extrañas sabandijas son los celos.

DON JUAN
2630
¿Haslos tenido tú?

CHACÓN
¿No eres más tonto?
¿No ves que son los celos como sarna,
que ninguno se escapa de tenerla?

LEONELO
¡Hermosa necedad!

CHACÓN
Mayor es ésa.

LEONELO
La sarna es mal de niños, y los celos
2635
es mal más ordinario en viejos.

CHACÓN
Dime,
¿cómo pintan a amor?

LEONELO
Niño.

CHACÓN
Pues, sabio,
si amor es niño, amor los celos tiene:
luego los celos son lo que yo digo.

LEONELO
2640
Chacón, no quiero disputar contigo.

DON JUAN
¿Que ofendiese yo un ángel, que perece
entre cuatro paredes por honrada?

CHACÓN
Yo creo en Dios.

DON JUAN
¿Qué dices?

CHACÓN
Que estornudo.
Y creo en Dios.

Escena V

DON ENRIQUE, el MAESTRE y DON ARIAS, de noche. Dichos.

DON ENRIQUE
2645
La puerta es ésta.

MAESTRE
Llega.

DON ENRIQUE
Dame, don Arias, la linterna.

DON ARIAS
Toma.

DON ENRIQUE
Quedaos adiós.

(Dirígese a la puerta de casa de DOROTEA.)

LEONELO
(Bajo a DON JUAN y CHACÓN.)
¿Adónde va esta gente?

DON JUAN
La puerta de Teodora abre aquel hombre.

CHACÓN
2650
¿Aquel hombre la puerta de Teodora?

(Abre DON ENRIQUE y éntrase.)

LEONELO
Abrió y entró, por Dios.

DON JUAN
¿Qué es esto, cielos?

CHACÓN
Diga Teodora agora que es honrada,
entre cuatro paredes encerrada.

DON JUAN
¡Válgame el cielo!

CHACÓN
Valga, y lleve presto.

DON JUAN
2655
Romper quiero las puertas.

LEONELO
Don Juan, tente;
que sin duda el que ha entrado es el Infante,
porque este rebozado es el Maestre.
Vámonos de la calle, por tu vida;
que no es ésta ocasión para perderte.
2660
Dios quiere que esto veas con tus ojos,
para que des buena vejez, que es justo,
a los padres que tienes, tan honrados,
casando con tu igual; porque bien sabes
que aunque es noble la Niña, no merece
2665
que te iguale, con tales niñerías.

DON JUAN
¿Cómo igualar? Leonelo, lo que he visto,
de tal manera me ha desengañado,
que hago al cielo voto y juramento
de no ver en mi vida aquestas puertas.
2670
¿Estas puertas? ¿Qué dije? Ni esta calle.
Camina por ahí.

LEONELO
¡Famoso acuerdo!

DON JUAN
Tanta pena, ¿qué loco no hará cuerdo?

LEONELO
Chacón, ¿qué te parece?

CHACÓN
Que no es mucho
que esto haga una niña; mas no mandes
2675
que sufra enredos de mujeres grandes.

(Vanse DON JUAN, LEONELO y CHACÓN.)

MAESTRE
Despacio pienso que estará mi hermano.
Vamos, don Arias, un momento al río;
que ha de llegar un coche a sus orillas
con una de las siete maravillas.

DON ARIAS
2680
Seguro puedes ir por más de un hora,
y aun pienso que podrás hasta el aurora.

MAESTRE
Verás una mujer, no tan discreta
como Dorotea, pero más hermosa.

DON ARIAS
No son buenas, mujeres tan discretas.

MAESTRE
2685
Anda; que buenas son para poetas.

(Vanse.)

Escena VI

Cuarto de DOROTEA.
(DOROTEA, en manteo, con una ropa debajo del brazo; DON ENRIQUE, con una linterna.)

DON ENRIQUE
Quintilla
  ¿Adónde huyes de mí?

DOROTEA
¡Dorotea! ¡Elvira! ¡Inés!

DON ENRIQUE
No des voces, vuelve en ti.

DOROTEA
¿Quién eres?

DON ENRIQUE
¿Ya no lo ves?

DOROTEA
2690
Pues ¿por dónde entraste aquí?

DON ENRIQUE
Quintilla
  Con estas llaves entré,
de tu tía las compré,
seis mil ducados me cuestan,
y seiscientos mil se aprestan,
2695
si pagas tan firme fe.

DOROTEA
¡Mi tía!

DON ENRIQUE
La misma.

DOROTEA
Quintilla
  Advierte
que es noble.

DON ENRIQUE
Amor me convierte,
como a Júpiter, en lluvia:
cree que esta color rubia
2700
la más honesta divierte.
Quintilla
  Recogida en su aposento,
a todo ha dado lugar.
Ten de mi mal sentimiento;
voces no han de aprovechar,
2705
que ha de llevarlas el viento.
Quintilla
  Hasta en la calle está gente,
que a nadie entrar dejará.
También tu hermano está ausente:
todo prevenido está.

DOROTEA
2710
Deténte, Infante, deténte.
Quintilla
  Desvía la luz de mí,
no me veas.

DON ENRIQUE
Ya te vi
cuando durmiendo te hallé.
Tu voluntad conquisté;
2715
pero no la merecí.
Quintilla
  Por eso ha sido forzoso
valerme de mi poder.

DOROTEA
No fué valor generoso.
Para una flaca mujer
2720
te has mostrado poderoso.
Quintilla
  ¡Ah vil sangre de mi tía!
¡Ah pobre, engañado hermano,
por su falsa alevosía!

DON ENRIQUE
Ya te lamentas en vano.
2725
Mira que se acerca el día:
Quintilla
  hasta lo que has peleado;
que el más honrado soldado
suele rendirse a partido;
que si el tiempo le ha rendido,
2730
no pierde nada el honrado.
Quintilla
  ¿Qué más pretendes hacer?
Procura escapar la vida,
si el honor no puede ser.

DOROTEA
¿Parézcote muy rendida?

DON ENRIQUE
2735
Dígalo cualquier mujer.

DOROTEA
Quintilla
  Mátame, y viéndome muerta,
se te quitará el amor.

DON ENRIQUE
Pienso que aún no estás despierta.

DOROTEA
¿Que para vencer mi honor
2740
te dió mi sangre la puerta?

DON ENRIQUE
Quintilla
  Teodora, no es tiempo ya
de perderle.

DOROTEA
Sólo pido
que me escuches.

DON ENRIQUE
¿Quién podrá?

DOROTEA
Un hombre tan bien nacido,
2745
pienso que obligado está.

DON ENRIQUE
Quintilla
  He llegado por quererte
hasta la muerte.

DOROTEA
Yo haré
tu gusto.

DON ENRIQUE
Di de esa suerte.

DOROTEA
Mata la luz.

DON ENRIQUE
No osaré.

DOROTEA
2750
Pues ciérrala.

DON ENRIQUE
Cierro.

(Cierra la linterna.)

DOROTEA
Advierte.
Romance (tirada)
  El día que con el rey
don Pedro, tu hermano, entraste
en esta ciudad famosa
de Sevilla, ilustre Infante,
2755
años había que un hombre
pasaba esta misma calle
con mil honestos deseos,
para obligarme bastantes.
Miróme con tales ojos,
2760
que pudieran bien entrarse
por el corazón más duro,
si Dios le hiciera diamante.
No le quise bien muy presto;
que después de mil combates
2765
mis ventanas consulté
con palabras semejantes:
«Hierros destas rejas duras,
piedras que servís de engastes,
mármoles de aquesta puerta,
2770
¿querré bien? Aconsejadme.»
Y parecióme que un día
me dijo un hierro: «¿Qué haces,
si me ves enternecido
sólo de oírle quejarse?»
2775
Las piedras me respondieron:
«A suspiros semejantes
ya nos volvernos en cera;
no podremos sustentarte.»
Los mármoles me. decían:
2780
«Donde los que miras nacen,
no habrá tan duras entrañas,
si te resistes de amarle.»
Creílos, túvele amor,
trújome un papel un paje
2785
entróme por casamiento
(que no hay cosa que nos halle
la voluntad más dispuesta
para cualquier disparate),
respondí tan desdeñosa,
2790
que pudiera, a no adorarme,
mudar de imaginación
y ponella en otra parte;
pero amor, que, verdadero,
sufre y calla hasta vengarse,
2795
le dió para mis desdenes
paciencia y valor notable.
Con esto alcanzó de mí
venir una noche a hablarme:
En medio estuvo una reja;
2800
pero no para escucharle.
Sus tiernas quejas oí,
sus amores y humildades;
porque en los principios son
muy humildes los amantes.
2805
Esta noche trujo muchas:
crecieron las amistades,
y fué perdiendo el amor
el respeto a los altares.
Apretéle el casamiento,
2810
y él se lo dijo a su padre,
hombre rico y veinticuatro,
de buena opinión y sangre.
Como supo mi pobreza,
¡oh Enrique!, pensó matarle;
2815
aunque en la sangre bien pienso
éramos harto iguales.
En fin, para divertirle,
quiere el viejo que se case
con una mujer más rica
2820
que de codiciosas partes.
Con esto celosa y triste,
fingí, señor, retirarme;
que aprietan mucho desdenes
donde ha habido voluntades.
2825
No fueras tú mal tercero
con tu amor para abrasarle;
que donde hay competidor
no hay boda que se dilate;
mas hase alterado todo,
2830
como eres un mar tan grande;
de suerte, que mi barquilla
se anega en tus tempestades.
Él sabe lo que me quieres,
mi resistencia no sabe;
2835
por ti mi remedio pierdo
(que yo supiera obligarle),
y más agora que estás
donde Dorotea infame
de mi honor y de sus puertas
2840
te ha dado, Enrique, las llaves.
Bien sé que mi resistencia
ya no puede ser que baste
a la traición que me han hecho
por el interés infame;
2845
mas como Roma ha tenido
la matrona venerable
que ha honrado con su laurel
a la castidad triunfante,
haz tu gusto, pues no puedo
2850
defenderme ni librarme;
que también tendrá Sevilla
una mujer que se mate.

DON ENRIQUE
Quintilla
  Teodora, yo te he escuchado
con atento y tierno oído:
2855
el amor me has reportado,
el brazo me has detenido,
y el corazón lastimado.
Quintilla
  Contásteme que quisiste
un hombre, y de verte triste,
2860
con tal lástima te oí,
que vengo a tener de ti
la que de mí no tuviste.
Quintilla
  Bien me pudiera vengar
de tus desdenes, Teodora;
2865
pero llegar a mirar
mujer que por otro llora,
¿a quién no basta a templar?
Quintilla
  No me has quitado el amor
(que nunca amor es mayor
2870
que cuando es tenido en poco);
pero has vuelto cuerdo a un loco,
dando materia al valor.
Quintilla
  Toda estás en mi poder,
y esto basta a darme nombre;
2875
que rendirse a su querer
es más victoria del hombre
que no el gozar la mujer.
Quintilla
  En efecto, has confesado
que estás sujeta a mi gusto,
2880
con que ya estoy reportado;
que a quien se rinde, no es justo
no hacerle partido honrado.
Quintilla
  Y ha sido gran desvarío
no haberme dicho el desvío
2885
que ya por tu amor arguyo,
porque a haber sabido el tuyo,
no se adelantara el mío.
Quintilla
  Pero ya que sé que quieres,
yo preguntaré quién es,
2890
y será tuyo, pues eres
tan firme en tanto interés;
cosa bien nueva en mujeres.
Quintilla
  Yo te prometo casarte,
aunque se interponga el Rey
2895
para que venga a rogarte,
aunque mujer de tal ley
más honra que puede honrarte.
Quintilla
  Si cuentan de Cipïón
que volvió por la opinión
2900
de aquella hermosa mujer,
España te ha de tener;
que en ella todos lo son.
Quintilla
  Sin con las hijas de Dario
fué Alejandro al nombre igual
2905
fué a su fama necesario;
yo he sido más liberal,
si es amor mayor contrario.
Quintilla
  Algún tiempo me darán
nombre de cortés galán
2910
las historias de Sevilla;
mas soy por padre Castilla,
y soy por madre Guzmán.

(Vase.)

Escena VII

DOROTEA
Quintilla
  ¡Enrique, Infante, señor!...
Fuése. ¡Qué notable hazaña
2915
en hombre que tiene amor!
Pero es muy propio valor
de un hijo de un rey de España.
Quintilla
  ¿Hase visto maravilla
que mayor que aquésta sea?
2920
¡Plega al cielo que Sevilla
coronar su frente vea
por príncipe de Castilla!
Quintilla
  Ya por la escalera baja,
aunque con mayor ventaja
2925
por la de la fama sube.
Ya el alba en dorada nube
romper la noche trabaja.
Quintilla
  Quiero despertar la fiera
que con las viles me iguala,
2930
por el interés que espera;
que no hubiera mujer mala
a no haber buena tercera.
Quintilla
  Pero bien será cerralle,
porque, si vuelve, no halle
2935
la ocasión que puede asir,
si se vuelve a arrepentir
con los aires de la calle.

(Vase.)

Escena VIII

Habitación de DON JUAN.
(El VEINTICUATRO, LEONELO.)

LEONELO
Octava real
  ¿Tú me atribuyes las locuras suyas?

VEINTICUATRO
Su padre soy, Leonelo, no te espantes.

LEONELO
2940
Mucho me espantan las palabras tuyas,
esto es acompañar locos amantes.
Pero de mi verdad quiero que arguyas
que no lo hiciera en pasos semejantes,
a no temer que un hombre poderoso
2945
mostrara su poder en un furioso.
Octava real
  Dios sabe que a don Juan he reportado
los pasos deste loco pensamiento,
y con buenos consejos estorbado
de la Niña de Plata el casamiento:
2950
sospecho que por mí no está casado.

VEINTICUATRO
Si intentara Don Juan tal casamiento,
yo buscara un esclavo a quien le diera
mi hacienda, o me casara, o me muriera.
Octava real
  Cásese con mi gusto, y le prometo
2955
hacerle veinticuatro de Sevilla,
con tales alimentos, que en efeto
más envidia le tengan que mancilla.

LEONELO
Don Juan es mozo agora, aunque es discreto. 655

Escena IX

Un CRIADO, dichos.

CRIADO
De don Enrique, infante de Castilla,
2960
está un criado aquí.

VEINTICUATRO
¿Qué es esto?

LEONELO
Creo
que debe de cansarle su deseo.
Octava real
  Querrá, por dicha, que a don Juan le mandes
que no pase la calle de la Niña.

VEINTICUATRO
Luego ¿quiérela él?

LEONELO
Celos tan grandes
2965
lo muestran bien.

VEINTICUATRO
Querrá que a don Juan riña.
Dile que entre, Adrián.

(Vase el CRIADO.)

LEONELO
Por Dios, que andes
con él como quien eres.

VEINTICUATRO
Cuando ciña
la espada que dejé verás mi pecho.

LEONELO
Será de tu valor heroico hecho.

Escena X

FÉLIX. El VEINTICUATRO, LEONELO; después, DON ENRIQUE.

MARCELA
Redondilla
2970
  El Infante, mi señor,
en persona quiere hablarte.

VEINTICUATRO
No tengo en mi casa parte
donde quepa tal favor;
Redondilla
  pero pudiendo llamarme
2975
su alteza, es mucha llaneza...

MARCELA
Mira que llega su alteza.

VEINTICUATRO
Quiero por la tierra echarme.
(Sale DON ENRIQUE.)
Redondilla
  ¿Qué es esto, invicto señor?

DON ENRIQUE
Veinticuatro, aunque os espante
2980
la visita de un infante,
bien cabe en vuestro valor.

VEINTICUATRO
Redondilla
  Tomad, señor, esta silla,
porque en mi linaje quede
por armas, que envidiar puede
2985
la nobleza de Sevilla.
Redondilla
  Dejaréla vinculada
en mi mayorazgo honrado,
con un telliz de brocado,
y en blanca plata aforrada.
Redondilla
2990
  Sabrán mis hijos y nietos
que estuvistes vos aquí,
para que se honren ansí
y tengan altos respetos.
Redondilla
  Pero, señor, ¿qué ocasión
2995
a tanta humildad os mueve?

DON ENRIQUE
Cumplir un rey lo que debe:
deudas las palabras son.
Redondilla
  Yo la he dado a aquel criado
que agora conmigo viene,
3000
y una hermosa hermana tiene,
de ponerla en noble estado.
Redondilla
  Y queriéndola cumplir,
me quise informar primero
de algún mozo caballero
3005
a quien pudiese elegir.
Redondilla
  Supe que un hijo tenéis,
pienso que el nombre es don Juan,
muy galán, y su galán;
que esto por vos lo sabréis.
Redondilla
3010
  Daré veinte mil ducados
de dote a aquesta doncella,
aunque en las virtudes della
van más de cien mil guardados.
Redondilla
  Sin éstos, le daré cuatro
3015
para joyas a Teodora,
que es pobre en extremo agora;
y para vos, Veinticuatro,
Redondilla
  me da mi hermano el Maestre
un hábito de Santiago.
3020
Con esto mi deuda pago.

VEINTICUATRO
No sé, señor, cómo os muestre
Redondilla
  debido agradecimiento.

DON ENRIQUE
Con ir después a Palacio,
donde tratemos despacio
3025
la forma del casamiento.
¿Respondéis que sí?

VEINTICUATRO
Redondilla
  Señor,
mil veces digo que sí.

DON ENRIQUE
Quedaos con Dios. Yo cumplí,
Félix, mi deuda en rigor.

MARCELA
Redondilla
3030
  Mil veces beso tus pies.
Mi hermana voy a avisar.

(Vanse DON ENRIQUE y FÉLIX.)

VEINTICUATRO
Veme, Leonelo, a llamar
a don Juan.

LEONELO
Ya ¿no le ves?

Escena XI

DON JUAN, CHACÓN. El VEINTICUATRO, LEONELO.

DON JUAN
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Viendo, señor, entrar a don Enrique,
3035
tanta pena me dió, que si pudiera,
me fuera en este punto de Sevilla.
¡Infantes te visitan! ¿Qué te quieren?

VEINTICUATRO
Huélgome de que estés tan ignorante;
que, por lo menos, me darás albricias.
3040
La Niña es tu mujer.

DON JUAN
¿De qué manera?

VEINTICUATRO
Cásala de su mano don Enrique,
por pagar los servicios de su hermano;
dale de dote veinte mil ducados,
sin cuatro para joyas, y el Maestre,
3045
su hermano del Infante, me da un hábito,
cosa tan deseada de mi pecho,
y que a mis enemigos dará envidia.
¡Bendita sea la hora que miraste,
don Juan, esta mujer! ¡Bendito sea
3050
el primero renglón que le escribiste!
¡Oh Niña de mis ojos, que a tenellos
el alma, en los del alma la pusiera!
Concertados quedamos de que luego
vamos los dos donde esto se concierte.

DON JUAN
3055
¡Oh cuánto la codicia desatina!
Cuando yo os suplicaba, padre mío,
que con Teodora pobre me casárades
(que entonces era pobre y virtuosa),
no fué posible ni aun oír nombrarla;
3060
y agora que es Teodora infame y rica,
y un hábito os prometen de Santiago,
¡ponérmele queréis de sambenito!

VEINTICUATRO
¡Teodora infame y rica!

DON JUAN
No le obliga
al Infante la deuda de su hermano,
3065
sino la de la honra, que la debe.
Anoche vió Leonelo que entró Enrique
en su casa a las doce; y fuera desto,
a Chacón envió cerca del alba,
y vió cómo salía, y que en la calle
3070
le esperaban don Arias y el Maestre.

VEINTICUATRO
(A LEONELO.)
¿Tú viste entrar a don Enrique?

LEONELO
En todo
dice don Juan verdad.

VEINTICUATRO
¿Y tú le viste,
Chacón, salir al alba?

CHACÓN
Ya quería
correr la noche su cortina lóbrega,
3075
y aparecer la luz del alma cándida,
como dicen poetas en esdrújulos
cuando salió de ver la Niña el Príncipe
dejándola preñada de dos cónsules.

VEINTICUATRO
Pues, hijo, aunque me dieran tantos hábitos
3080
cuantos la religión darme pudiera
y la dotara Enrique en las dos Indias,
para Chacón no la tomara.

CHACÓN
¡Cómo!
¿No hallaste otro más triste y desdichado?

DON JUAN
Esto te digo estando enamorado.

VEINTICUATRO
3085
Darte quiero mis brazos, y con ellos
mi bendición. Mas vamos a palacio,
donde al Infante con honrada excusa
podré decir que estabas tú casado
cuando lo prometí, no lo sabiendo.

DON JUAN
3090
Yo llevaré mujer, como tú quieras.

VEINTICUATRO
¿Fingida?

DON JUAN
Sí, que no ha de ser de veras.

VEINTICUATRO
Pues Leonelo y Chacón serán testigos.

CHACÓN
Para falsos, yo tengo cuatro amigos.

(Vanse.)

Escena XII

Salón del Alcázar.
El REY, DON ENRIQUE, el MAESTRE, DON ARIAS.

REY
Redondilla
  En viéndole, presumí
3095
de lo que estaba doliente.

DON ENRIQUE
Rendiréisme fácilmente,
si sois los dos contra mí.

MAESTRE
Redondilla
  Él es el mejor galán
que trató cosas de amor.

REY
3100
¡Qué gentil don Galaor!

DON ENRIQUE
Basta; que vaya me dan.

REY
Redondilla
  Mucho me ha pesado, Enrique,
que seas tan para poco.

DON ENRIQUE
¿Queréis que me vuelva loco?

MAESTRE
3105
¡Que un hombre se signifique
Redondilla
  perdido de enamorado,
y que le den ocasión
sin gigantes, sin dragón,
sin pasar el mar a nado,
Redondilla
3110
  sin escala puesta al muro,
sin fuerte competidor,
sin alcaide del honor,
y todo el campo seguro;
Redondilla
  que no temiese marido,
3115
hermano, padre o criado;
que haya con su llave entrado,
y todo el mundo dormido;
Redondilla
  y que en viendo a quien buscaba
se le hiele el corazón,
3120
y que pierda la ocasión
que los cabellos le daba!
Redondilla
  Mira, Enrique, desde hoy más
no hables con hombres ni entre hombres.

DON ENRIQUE
Maestre, más viles nombres
3125
merezco que aquí me das;
Redondilla
  pero yo sé que no ha sido
flaqueza.

REY
Pues ¿qué?

DON ENRIQUE
Valor.

REY
Virtud es, teniendo amor,
el haberle resistido;
Redondilla
3130
  mas querer hacer virtud
lo que entonces fué flaqueza,
no lo crea vuestra alteza,
así Dios le dé salud.

DON ENRIQUE
Redondilla
  Mire vuestra majestad
3135
que entonces lo mismo hiciera,
si una dama le pidiera
con las dos manos piedad.

REY
Redondilla
  Anda, Enrique, no procures
hacerte valiente agora.

DON ARIAS
3140
Aquí ha llegado Teodora.

MAESTRE
¿Mas que viene a que la cures?

REY
Redondilla
  ¡Teodora! Pues ¿a qué efeto?

MAESTRE
¿Mas que se viene a quejar
de la fuerza?

REY
¿Qué es forzar?
3145
Antes la tuvo respeto.

Escena XIII

DOROTEA, TEODORA, el escudero. Dichos.

REY
Redondilla
  Seas, Teodora, bien venida,
cuéntanos este suceso,
porque pierde Enrique el seso
de que vengas ofendida.
Redondilla
3150
  ¿Cómo fué? ¿Qué sucedió?
¿Tembló? ¡Lloró? ¿Tuvo frío?
Para preciarse de brío,
mucho crédito perdió.

DOROTEA
Redondilla
  Suplico a tu majestad
3155
que estime mucho al Infante
por el más cortés amante
que ha tenido voluntad.
Redondilla
  Mire que no vengo aquí,
como presume, a quejarme.

REY
3160
¿A qué vienes?

DOROTEA
A casarme.

REY
¿A casarte?

DOROTEA
Señor, sí.

REY
Redondilla
  ¿Cosa que fuese con él?

DOROTEA
No soy tan loca, señor;
que sólo quiere mi honor
3165
que vuelva el suyo por él.

REY
Redondilla
  Más confuso estoy agora.
Enrique, aquesto declara.

DON ENRIQUE
Presto verás en qué para,
que es en casarse Teodora.

REY
3170
¿Con quién?

DON ENRIQUE
Redondilla
  Ya viene con quien.

REY
Menos lo entiendo, por Dios.

Escena XIV

El VEINTICUATRO, DON JUAN, MARCELA, LEONELO, CHACÓN. Dichos; después, FÉLIX.

VEINTICUATRO
(Hablando aparte a los que vienen con él.)
juntos lleguemos los dos.

DON JUAN
Llegue Marcela también.

VEINTICUATRO
Redondilla
(A DON JUAN.)
  Después de besar sus pies,
3175
di como estabas casado,
y que a Marcela obligado,
la mano es bien que le des.

DON JUAN
Redondilla
  No conozcan a Marcela,
y se entienda la invención.

DON ENRIQUE
3180
El novio y su padre son.

REY
Mas tu intención me desvela.

(Sale FÉLIX.)

VEINTICUATRO
Romance (tirada)
  Pues está su majestad
presente, haciéndole salva,
quiero, generoso Enrique,
3185
honor y gloria de España,
venir a dar mi disculpa
de no cumplir la palabra
que, ignorante del suceso,
como a rey te di en mi casa.
3190
Tú me mandaste que diese
para Teodora a quien llama
Niña de Plata Sevilla
por el valor de sus gracias,
a mi hijo por marido,
3195
diciendo que le dotabas
para pagar a don Félix
su servicio.

DON ENRIQUE
Verdad clara.

VEINTICUATRO
Veinticuatro mil ducados
de dote le señalabas,
3200
y a mí un hábito.

DON ENRIQUE
Es ansí,
aunque su virtud bastaba.

VEINTICUATRO
Aceté luego el partido,
y en tus generosas plantas
puse mi boca; y contento,
3205
a don Juan, que ausente estaba,
busqué y dije su ventura;
pero él respondió: «Una dama
que conoces, es mi esposa,
con obligaciones tantas,
3210
que he de morir o cumplillas.»
Entristecióseme el alma;
y para que no creyeses
que a mi palabra faltaba,
los traigo a los dos.

DON ENRIQUE
¿Qué dices?

VEINTICUATRO
3215
Lo que me pesa y me pasa.

DON ENRIQUE
¿Tú eres don Juan?

DON JUAN
Sí, señor.

DON ENRIQUE
¿Casado estabas?

MARCELA
Repara,
señor, en que esto es mentira;
que soy de don Félix dama,
3220
el hermano de Teodora;
que no sabiendo que tratas
de casarla con don Juan,
me sacaron de mi casa
para disculpar su engaño
3225
y no hacer lo que les mandas.

REY
Pues, Veinticuatro, ¡a los reyes
que honrar sus vasallos andan,
estos engaños se hacen!
¡Así los reyes se engañan!
3230
Si Enrique casar quería
a Teodora, ¿no bastaba,
para que os viniera bien,
ser mi sangre y vos ser nada?
¡Vive Dios, que desde aquí
3235
a los dos en esta plaza
han de cortar la cabeza!

VEINTICUATRO
Señor, escucha la causa,
pareceráte piadosa.
Anoche don Juan estaba,
3240
con los que presentes miras,
a la puerta desta dama,
y vió que con una llave
entró el Infante en su casa,
y que salió con el día
3245
sabe el Maestre y don Arias:
honra me obligó, señor.

DON ENRIQUE
Pues ya tanto te declaras,
diré verdad, ¡vive el cielo!,
poniendo mano a la espada,
3250
con la cual sustentaré
de sol a sol en campaña
a mi igual y a todo hidalgo
que es Teodora tan honrada,
que ninguna hay en Sevilla
3255
que sea más, ni en España.
Que entré, es verdad; mas compré
con oro y pasos la entrada,
y sin que ella lo supiese,
llegué anoche hasta su cama.
3260
De sus lágrimas temblé;
y escuchando sus palabras,
me dijo toda la historia
que entre ella y don Juan pasaba.
Matarse quiso; detuve
3265
su brazo; y viendo que tanta
firmeza merece premio,
allí prometí casalla.
Aprovechóme el valor,
y quise más ganar fama
3270
de hombre que supo vencerse
(que es el mayor lauro y palma),
que dar rienda al apetito.
Y así, en esta cruz sagrada,
adonde la mano pongo,
3275
y Dios puso las espaldas,
juro que esto pasa ansí;
y miente quien desta dama
piense o crea lo contrario.

DON JUAN
Señor, que lo digas basta
3280
para que el mundo lo crea,
y más el que tanto gana,
pues, en efeto, la adora.

VEINTICUATRO
Llega pues, don Juan, ¿qué aguardas?
Ni quiero para tu dote
3285
mas que su virtud y gracia,
ni más hábito en mi pecho
que una nuera tan honrada.

REY
¿Cómo no? Si dió el infante
veinticuatro mil, añadan
3290
otros tantos que doy yo.

MAESTRE
Pues no es razón que se vaya
sin mi ofrenda. Aunque soy pobre,
dos villas le doy.

REY
Aguarda;
que a su padre quiero hacer
3295
alcaide de nuestro Alcázar.

MAESTRE
Hábito con encomienda
le mando.

MARCELA
Ya estás casada.
Ruega a Félix que me quiera.

FÉLIX
Yo, Marcela, aunque no haya
3300
infantes que te aseguren
poniendo mano a la espada,
digo que soy tu marido.

CHACÓN
Todos se alegran y casan;
perezca el pobre Chacón.
3305
Nunca nadie le dé nada.

DON JUAN
Yo te mando mil escudos.

CHACÓN
¿Son de paciencia o de pasta?

DON JUAN
Del nombre de mi mujer.

REY
En llegando doña Blanca,
3310
los dos seremos padrinos.

DON JUAN
Aquí la comedia acaba
llamada El Cortés galán.

DOROTEA
¿Cómo?

DON JUAN
Y La Niña de Plata.