Félix Lope de Vega y Carpio

MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega, Más pueden celos que amor. Edición de Cristina Barreda Villafranca para el proyecto ARTELOPE. Valencia, Biblioteca Digital ARTELOPE, 2012.
Marcación digital para Artelope:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

Marcelo
Octavia
Nuño
El conde de Ribadeo
El duque de Alansón
Leonor
El príncipe de Francia
Fabricio
Finea
Mendoza

Jornada I

Salen Octavia dama, y Marcelo criado

MARCELO
Octava real
  Hermosa Octavia, si posible fuera,
que igualara mi amor tu entendimiento,
con lealtad de vasallo respondiera
a tu desesperado pensamiento
5
y con ejemplos vivos presumiera,
si no la causa, reducir tu intento
al más seguro medio que han tenido,
contra fuerzas de amor, armas de olvido.
Octava real
  ¿Tú a Francia, tú corriendo disfrazada
10
de Navarra a Paris, tú sin sosiego,
de tu honor y tus deudos olvidada,
te precipitas a un error tan ciego?
¿Qué simple mariposa enamorada,
no huye veloz la actividad del fuego,
15
costándole las alas la porfía,
después que conoció que no era el día?

OCTAVIA
Romance (tirada)
  Marcelo, si tú propones
de amor la invencible fuerza
para persuadir mis celos,
20
más me animas que me templas.
Y para que no presumas
que te llamé de la aldea,
sin notable confïanza
de tu hidalga gentileza,
25
aunque solo te he contado
que amor a Francia me lleva,
con el disfraz atrevido
que mi pensamiento intenta,
agora de todo punto,
30
quiero, Marcelo, que sepas
que es amor y quién me obliga
a que tal hazaña emprenda;
pero advirtiendo primero
que de locuras como estas
35
y en mujeres de valor
están las historias llenas.
El Conde de Ribadeo
vino, Marcelo, a esta tierra
a ver una hermana suya,
40
—bien conoces la condesa
de Lerín— que está casada,
si de sus bodas te acuerdas,
con don Carlos de Beamonte;
convidada estuve a ellas.
45
Las galas, la bizarría,
y algún despejo, o ya sea
mi entendimiento, que algunos,
aunque engañados, celebran,
dieron ocasión al Conde
50
—que quien dice que es estrella,
mucho quita a lo bizarro
y mucho a lo hermoso niega—,
para que pusiese en mí
los ojos con tanta fuerza
55
que le costó la porfía
lo que el desprecio me cuesta.
Un año estuvo en Navarra,
donde no sé cómo pueda
pintarte su loco amor
60
y mi rebelde aspereza.
Intentaba siempre el Conde
con servicios y con fiestas,
vencer mi necia porfía,
si no habiendo amor es necia.
65
¿Qué mañana puso el alba
sobre los montes apenas
los pies de rosa en la nieve
primero que en verdes hierbas,
que no le hallase mirando
70
por los hierros de mis rejas
si era el sol el que salía
por el Oriente o por ellas?
Nunca en brazos de la noche,
con amores de su ausencia,
75
cayó desmayado el día
que no le hallase a mis puertas;
no negaba a sus visitas
la cortés correspondencia
debida a la obligación;
80
mas quiero también que adviertas
que mesurado en la silla,
yo en la almohada compuesta,
él era Adonis pintado
y yo era Venus de piedra.
85
A sus cartas amorosas
nunca yo negué respuesta,
mas tan frías, que iban todas
con su firma y con su fecha,
porque papeles sin alma
90
son rótulos de comedia
que solo dicen el nombre
para que vayan a ella.
Venció el oro muchas veces
—que es el rey de los planetas
95
como retrato del sol
y de sus rayos materia—,
las crïadas de mi casa,
porque doncellas y dueñas
nunca son para las damas
100
los dragones de Medea.
Dieron la puerta a un jardín
donde una fuente risueña
me llevaba algunas noches
a ver sus fingidas perlas.
105
No me enojé, que antes quise
que cortésmente creciera,
que no teme quien no ama
aunque los sucesos tema.
En unos asientos verdes,
110
amor y desdén se asientan;
él se turba y yo me burlo,
murmura el agua y se queja.
Perdió el Conde la ocasión,
que aunque no sufriera fuerza,
115
cuando no se coge el fruto
hay flores que le prometan.
Necio es el hombre que a solas
así los efectos trueca,
que aguarda, siendo él galán,
120
a que la dama lo sea.
Ya se asomaba la aurora
por el balcón de azucenas
con lucientes intervalos
de su dorada cabeza
125
para darle más lugar,
como piadosa tercera.
Mas cuando le vio tan mudo,
que quien ama no respeta,
arrojó de un golpe el día,
130
él se halló del jardín fuera
y yo fuera de peligro
vengándome de mis dueñas.
Si hasta allí me parecía
el Conde como una de ellas,
135
mucho más de allí adelante;
que tan pocas diligencias
a nuestra imaginación
arguye muchas flaquezas;
que para guerras de amor
140
acobardan tales señas,
porque los buenos soldados
no hay cosa que no acometan.
En medio de estos desdenes
y de estas frías finezas,
145
tuvo cartas de Castilla
y fue forzosa su ausencia.
Mandole el rey don Alonso
que partiese a Francia apriesa,
particular embajada,
150
digna de su sangre y prendas,
que pide el francés Delfín
la castellana princesa
y para conclusión,
es la embajada postrera.
155
¿Quieres, Marcelo, creer
una cosa, la más nueva
que has oído, o yo me engaño?
Que en nuestra naturaleza
puso una veleta el cielo,
160
de tan mudable asistencia,
que no hay viento que la embista
que pueda tener firmeza.
Apenas se partió el Conde ,
dejándome de sus penas
165
en sus lágrimas testigos
y lástima de sus quejas,
cuando comencé a pensar
y, pensando en mí y en ellas,
echaron menos mis burlas
170
tantas amorosas veras.
De imaginar mis desdenes
y aquellas finezas tiernas
vine a enfadarme de mí
y vengueme en mi tristeza.
175
Pero pasando los días,
que no hay cosa que no envuelvan
en su olvido, me espanté
de imaginación tan necia.
En esta sazón de Francia,
180
vino a Navarra don Vela,
preguntele por el Conde
y diome de él estas nuevas:
«Tiene el duque de Alansón,
Octavia, una hermana bella,
185
Leonor en nombre; en la gracia,
Venus, Sol en la belleza.
El Conde de Ribadeo,
perdido de amor por ella,
tan castellano la adora,
190
tan portugúes la festeja,
que en todo París se dice
que se casará con ella,
que de públicos favores
esto es justo que se entienda».
195
¿Quién dirá que puede ser
del alma tan grande ofensa
que lo que no pudo amor
celos tan ya justos puedan?
A tanto llegó mi envidia
200
—si es bien que la envidia sea
difinición de los celos—
que solamente me queda
para no perder la vida,
una esperanza tan negra
205
como es ir a ver al Conde
y estorbar con diligencias
que no se case, si amor
de lo que olvida se acuerda.
No quiero consejo ya
210
que perdida, estoy resuelta,
enamorada, celosa,
ausente, de temor llena,
arrepentida por loca,
desesperada por cuerda,
215
sin remedio por mi culpa,
sin gusto por mi soberbia,
y finalmente, tan triste,
que entre celos y sospechas,
retrato una muerte viva
220
y soy una vida muerta .

Sale Nuño, criado, de camino

NUÑO
Redondilla
  Para la priesa que has dado,
señora, en esta partida,
o ya estás arrepentida
o es descuido tu cuidado.
Redondilla
225
  ¿Quedámonos en Navarra
o habemos de ir a París?

OCTAVIA
(Pensamiento, ¿qué decís?)

NUÑO
Ponte a caballo bizarra
Redondilla
  con el traje de varón
230
en que disfrazarte quieres.

OCTAVIA
Si sabes de las mujeres
la inconstante condición
Redondilla
  Nuño, ¿para qué te admiras
de que tan suspensa esté?

NUÑO
235
Pues, si relámpago fue
de aquellas celosas iras,
Redondilla
  serena, señora, el cielo
y cese la tempestad,
si con debida lealtad
240
te desengaña Marcelo,
Redondilla
  y dame el vestido a mí
que bien le habré menester
y haré las postas volver.

OCTAVIA
Hablaré conmigo en mí.
Redondilla
245
  (– En tal determinación
y como loca imposible,
dime, amor: ¿será posible
tan injusta ejecución?
Redondilla
  – Pregúnteselo a los celos.
250
– Celos, ¿iremos o no?
Porque quedándome yo
me matareis a desvelos.
Redondilla
  – Parte con ánimo, Octavia,
porque si somos locura,
255
quien darnos seso procura,
lo mismo que quiere agravia.
Redondilla
  Parte con igual valor
pues el agravio te esfuerza,
que aunque amor tiene gran fuerza,
260
más pueden celos que amor).

NUÑO
Redondilla
  ¿Qué salió de la consulta?

OCTAVIA
Que parta a Francia decreto
de mis celos.

NUÑO
En efeto,
son celos locura oculta,
Redondilla
265
  y en ti declarado pica.
Adonde te pierdas parte
que no quiero replicarte,
pues Marcelo no replica.

MARCELO
Redondilla
  Yo, Nuño, ¿qué puedo hacer?

NUÑO
270
Bien dices, solo partir.

MARCELO
Una ley tiene el servir.

NUÑO
¿Y es?

MARCELO
Callar y obedecer.

Vanse
Salen [n] el Conde de Ribadeo, Leonor, dama, y criados

LEONOR
Décima
  Suplico a vueseñoría
se quede, que no es razón.

CONDE
275
Quejarase la ocasión
y negará que fue mía.

LEONOR
Aunque es cortés, es porfía.

CONDE
¿Cuándo el amor no lo fue?
Y más que es justo que esté
280
quejoso de ser cobarde
que a quien se arrepiente tarde,
no le aprovecha la fe.
Décima
  La carroza no ha llegado
y es justo que me escuchéis.

LEONOR
285
Vos, Conde , lo merecéis.

CONDE
Mucho me habéis obligado
y así quiere mi cuidado,
de agradecido advertiros
que el deseo de serviros
290
tantas almas os envía
como instantes tiene el día
en brazos de mis suspiros.
Décima
  Desde que vine de España
y en aquella fiesta os vi,
295
mi patria fue para mí
bárbara, inculta y estraña.
Mi verdad os desengaña
y el alma que vive en vos,
que los dos, si quiere Dios,
300
juntos iremos a ella
cuando el Duque, Leonor bella,
nos dé la mano a los dos.
Décima
  Estos cuidados le dan
tanta guerra a mi sentido,
305
que os hablé como marido
cuando esperaba galán;
ya mis deseos están
con mi amor tan concertados
que previene sus cuidados,
310
a vuestro valor atentos,
galanes los pensamientos
y los requiebros casados.
Décima
  Mirad, madama Leonor,
como por mí mismo quiero,
315
sin ayuda de tercero,
manifestaros mi amor.
Este es el papel mejor,
este el más galán paseo
de un alto y dichoso empleo;
320
que no es menester papel
donde la lengua sin él
puede escribir su deseo.
Décima
  Y si el Duque, vuestro hermano,
de españoles grande amigo,
325
hoy lo quiere ser conmigo,
hoy me habéis de dar la mano;
y si es pensamiento en vano,
despedid mi confïanza,
que quien pretende y no alcanza
330
de su amor satisfación,
si pierde la posesión,
no ha de tener esperanza.

LEONOR
Décima
  A tantas obligaciones
como debo agradecer
335
mejor podrán responder
las obras que las razones.
Estas son satisfaciones
de tan honrados intentos
y crean los pensamientos
340
más tiernos y enamorados,
que de plazos y cuidados,
abrevian los casamientos.
Décima
  No llamaré tierra estraña
a España yo para mí,
345
porque si en Francia nací,
quiero morir en España.
No será de amor hazaña,
cuando con méritos tales
el amor nos hace iguales,
350
porque con igual valor
ya es razón y no es amor,
que iguala amor desiguales.
Décima
  Es el duque de Alansón
tan español por la vida,
355
que será de él bien oída
vuestra justa pretensión;
y aunque se funda en razón
este amor, que había de ser
sin razón para tener
360
fuerza de amor, le agradezco
la razón con que os ofrezco
ser, Conde , vuestra mujer.
Décima
  Ya la carroza está aquí,
no paséis más adelante.

CONDE
365
Quedo, señora, arrogante
y quedo fuera de mí.

LEONOR
Para serviros nací.

CONDE
Templad el favor, por Dios;
no os olvidéis que sois vos,
370
que puede ser que por él
me envidie amor y yo a él,
y nos matemos los dos.

Vase Leonor con su gente y queda[n] El Conde y Mendoza

CONDE
Redondilla
  Ya, Mendoza, yo y mi amor
rematado habemos cuentas.

MENDOZA
375
Agora sí me contentas,
que has hablado con valor.
Redondilla
  En Navarra tu frialdad,
que siempre al amor agravia,
fue causa de que en Octavia
380
no imprimieses voluntad.
Redondilla
  Notable milagro ha sido
haberla, Conde , olvidado.

CONDE
No hace mucho un despreciado,
que el desprecio causa olvido.
Redondilla
385
  En las partes de Leonor,
cuando Octavia me quisiera,
aun pienso que hallar pudiera
remedio contra su amor .

MARCELO
Redondilla
  Ya estás contento y vengado,
390
pues enamorado estás.

CONDE
Y aun no sé cuál estoy más,
vengado o enamorado.

MENDOZA
Redondilla
  El Príncipe sale y creo
que te ha visto y viene [a] hablarte.

CONDE
395
Pues retírate a una parte
si me busca su deseo,
Redondilla
  que le di un retrato ayer
de la castellana Infanta.

MENDOZA
Que enamore amor espanta
400
por oír como por ver.

Sale el príncipe Carlos

PRÍNCIPE
Silva (tirada)
  Señor Embajador.

CONDE
Invicto Carlos.

PRÍNCIPE
Vuestra amistad deseo.

CONDE
Y yo los míos, gran señor, mostrarlos
en tan dichoso empleo,
405
porque con vos no tiene parte alguna
el tiempo, y la lisonja, y la fortuna .
Sois de los sabios verdadero amigo,
premiáis el bien y dais al mal castigo.
Tenéis cerca de vos ilustre gente
410
que os dice bien de todo;
no aquellos que nacidos bajamente,
con envidioso modo,
quieren que nadie tenga entendimiento,
siendo claro argumento
415
que son del vuestro agravios
el que ellos solos quieran ser los sabios .
Tenéis palabras a su tiempo graves,
y con respuestas blandas y süaves
salen de vuestro oído
420
el que en la guerra o paz os ha servido
contento y satisfecho;
porque cuando merced no le hayáis hecho,
le basta al que pelea y al que escribe
el ver que de su rey en gracia vive.
425
Siempre estáis empleado
en estudios que alientan, y no impiden
del gobierno el cuidado
que del cetro real las leyes piden;
porque tan bien un príncipe parece,
430
cuando ocasión se ofrece,
con la pluma en los libros ocupado,
como con el bastón en campo armado.
Honráis los templos, que es la acción primera
de vuestro cristianísimo apellido,
435
de los contrarios de la fe temido,
porque si no es de Dios, ¿de quién espera
buen suceso el imperio soberano
si el corazón del rey está en su mano?

PRÍNCIPE
¿Qué os parece París?

CONDE
Máquina hermosa
440
que a la ciudad de Nino populosa
puede hacer competencia,
y más con vuestra espléndida asistencia.

PRÍNCIPE
¿Qué os parecen sus nobles caballeros?

CONDE
Que aun viven en París los doce Pares
445
que fueron en el mundo los primeros
testigos, tanta tierra y tantos mares
como por ellos conquistar fue visto,
hasta el sacro pirámide de Cristo,
valor de aquel Godofredo
450
que puso al Asia miedo,
y donde su creciente tuvo el moro
la flor de lis azul en campo de oro.

PRÍNCIPE
¿Qué os parecen sus damas?

CONDE
Cárcel de amor y de su esfera llamas,
455
pero ninguna iguala a mi señora
la infanta, como en nombre Blanca Aurora,
por quien, embajador, vengo a casaros.

PRÍNCIPE
Y yo para advertiros e informaros
que vais en los conciertos más despacio,
460
que yo sé que saliendo de palacio
habéis visto una dama,
—pues siempre la verdad venció la fama—,
más perfeta y hermosa,
que con el alba sale entre su risa
465
de la verde prisión la fresca rosa
y del botón la roja manutisa
cuyo vestido, que al rubí colora,
guarnece de sus perlas el aurora.

CONDE
Alaba Vuestra Alteza
470
con atención y gusto la belleza
de madama Leonor, pero no iguala
ni la hermosura, ni la gracia y gala
de Blanca, mi señora.

PRÍNCIPE
Quedad, Conde , advertido desde agora,
475
que me conviene, a su servicio atento,
que dilatéis de Blanca el casamiento,
que aunque no he de casar con mi vasalla,
quiere mi grande amor solicitalla
en tanto que dilatan los conciertos,
480
hasta que se concluyan siempre inciertos,
las cartas que vendrán a vuestra mano;
porque tengo por llano
que siendo vos mi amigo
y del secreto de este amor testigo,
485
ayudaréis mi intento,
que esto no ha de estorbar el casamiento,
que aun es muy niña Blanca para esposa,
y en tanto puedo de Leonor hermosa
conseguir de mi amor algún efeto .
490
Esto basta, español, pues sois discreto.

Vase

CONDE
Redondilla
  ¡Buen lance habemos echado,
Mendoza amigo, por Dios!

MENDOZA
Pues, ¿qué es lo que aquí los dos
a solas habéis tratado?

CONDE
Redondilla
495
  El Príncipe está perdido
por Leonor.

MENDOZA
Pues, ¿a qué efecto
te lo ha dicho?

CONDE
Con secreto
me ha mandado y advertido
Redondilla
  que dilate el casamiento
500
y las cartas de Castilla,
y aunque no me maravilla
su amoroso pensamiento
Redondilla
  siendo tan bella Leonor,
soy dos veces desdichado:
505
por amante mal fundado
y por necio embajador,
Redondilla
  que habiendo de competir
con el poder singular,
ni a Blanca puedo casar
510
ni a Leonor puedo servir.
Redondilla
  Apenas los dos aquí
de casarnos concertamos
y la palabra juramos
que ella me dio y yo le di,
Redondilla
515
  cuando, como suele haber
algún grave impedimento,
deshacen mi casamiento
fortuna, amor y poder.
Redondilla
  Suele en la hierba de un prado
520
ir un sonoro arroyuelo
y hallar por el verde suelo
el libre paso atajado
Redondilla
  del labrador que le cerca,
y rebalsando el cristal,
525
asomarse, bien o mal,
por encima de la cerca.
Redondilla
  Ansí yo, cuando corriendo
iba con mi loco amor,
hallo que un rey a Leonor
530
me va el paso deteniendo;
Redondilla
  mas yo que del justo intento,
me veo volver atrás,
cuanto me detiene más,
más crece mi pensamiento,
Redondilla
535
  y como arroyo sonoro
que excede con el cristal
el atajo, bien o mal
pasaré a Leonor que adoro.

MENDOZA
Redondilla
  Mal se podrá resistir
540
tan fuerte competidor,
y hubiera sido mejor
que le supieras decir
Redondilla
  el casamiento tratado;
que un príncipe generoso ,
545
del pensamiento amoroso
quedará desengañado;
Redondilla
  y como suele romper
con el azadón al muro
el labrador, y del puro
550
arroyo el agua correr,
Redondilla
  así pudiera tu amor
hallar paso a tus intentos,
atajando pensamientos
del Príncipe con Leonor.

CONDE
Redondilla
555
  No sé si fuera acertado;
quiero esperar su consejo,
pues en su firmeza dejo
de mi remedio el cuidado.
Redondilla
  Bien fuera haberla pedido
560
a su hermano por mujer,
con que quedara el poder
desengañado y vencido.
Redondilla
  Quiero advertirle.

MENDOZA
Recelo
que emprendes un imposible.

CONDE
565
Al amor todo es posible
y todo posible al cielo.

Vanse
Salen el duque de Alansón y Leonor, su hermana

DUQUE
Redondilla
  Parece que hablas con gusto
del embajador de España.

LEONOR
Tanta virtud le acompaña,
570
que hablar bien del Conde es justo,
Redondilla
  y es lisonja para ti
de españoles hablar bien

DUQUE
Si para ti lo es también,
hurtarasme el gusto a mí.
Redondilla
575
  Conocí aquella nación
en España por dos años
que allí estuve, y son engaños
de siniestra información
Redondilla
  decir de españoles mal.
580
Yo, como los he tratado,
vine de España obligado
a correspondencia igual
Redondilla
  y a quererlos siempre bien.

LEONOR
Pienso que mi inclinación
585
te ha dado, Arnaldo, ocasión
para probarme también.

DUQUE
Redondilla
  Malicia es esa, Leonor,
por El Conde castellano.

LEONOR
Por galán y cortesano
590
general merece amor.

DUQUE
Redondilla
  Nunca faltan ocasiones
sobre algunos intereses
a españoles y franceses,
dos belicosas naciones;
Redondilla
595
  que aunque sangre real
los junte por casamientos,
siempre están como elementos
en contienda natural.

LEONOR
Redondilla
  ¿De qué nace?

DUQUE
De querer
600
el imperio del valor,
alta presunción de honor,
imposible de vencer,
Redondilla
  porque el cielo no se parte
ni puede haber más de un sol.

Sale Finea , criada

FINEA
605
Un caballero español
de camino quiere hablarte.

DUQUE
Redondilla
  ¿Habló castellano?

FINEA
Sí,
que es la lengua conocida.

DUQUE
¿Es viejo o mozo?

FINEA
En mi vida
610
mozo más gallardo vi.

DUQUE
Romance (tirada)
  Pues retírate, Leonor.

LEONOR
Necios celos.

DUQUE
No te vayas
si tienes por necedad
que se recate una dama
615
de un hombre que no conoce.
¿Dónde queda?

FINEA
Afuera aguarda.

DUQUE
Dile que entre.

Sale Octavia vestida de hombre de camino, con botas y espuelas; Nuño con fieltro y botazas, y Marcelo

OCTAVIA
¡Plegue a Dios
que de estas fingidas cartas
surta el efecto que espero!

MARCELO
620
A quien te conoce y trata,
le parecerás lo que eres
aunque el traje te disfraza;
a quien no, tan hombre ofreces
bizarra presencia, Octavia,
625
como se ha visto en las villas
y tierras por donde pasas.

NUÑO
La inclinación de las hembras
de las ventas y posadas
ha sido cosa de locos.
630
Cierta pelirrubia dama
me daba a mí de ribete
cuatro doblones de España,
y aquella noche sin duda
que tu lugar ocupara,
635
si se pudiera encubrir
la presunción de la barba.

FINEA
Bien podéis llegar, señores,
que aquí está el Duque y su hermana.

OCTAVIA
Excelentísimo Duque
640
y vos, hermosa madama,
dad los pies a un caballero
que la sombra de esta casa
viene a tener por sagrado
de cierta honrosa desgracia;
645
que un príncipe de la sangre,
desde que nace, obligada
la tiene que favorecer
a los que de ella se amparan.
Yo soy, duque de Alansón…,
650
pero mejor estas cartas
os dirán quién soy por mí.

DUQUE
¿De quién?

OCTAVIA
Del rey de Navarra.

DUQUE
En viendo vuestra persona
no es la carta necesaria;
655
decid quién sois y también,
de vuestro intento la causa.

OCTAVIA
Octava real
  Ilustrísimo Duque, y vos, divina
Leonor, por quien naturaleza goza
el nombre de pintura peregrina,
660
yo soy El Conde Enrique de Mendoza.
Apenas cinco lustros la cortina
del sol corrió su espléndida carroza,
desde el primero de mis años día,
cuando ya la fortuna me seguía.
Octava real
665
  La envidia siempre grave en hombres graves ,
púsome a mí por blanco de sus flechas,
como suele el concurso de la aves,
pájaro que de noche canta endechas.
Ni están seguras por el mar las naves,
670
ni torres altas de diamantes hechas
a los rayos que Júpiter destina,
ni de la envidia, la virtud divina.
Octava real
  Era del vulgo popular bien visto
y de las damas con aplauso incierto,
675
unas dejo de amar, otras conquisto,
y sin ajeno agravio me divierto.
En siendo por sus méritos bienquisto ,
un caballero esté seguro y cierto
que ha de perder la patria o verse tarde
680
libre de opinión de ser cobarde.
Octava real
  Si a la plaza, tal vez, galán salía,
tal dicha con los toros me aguardaba,
que donde el hierro del rejón ponía
la cerviz arrugada reclinaba;
685
si sacaba la espada y la esgrimía,
de tal manera el cuello le cortaba,
que pasando los filos con destreza,
llevaba entre las manos la cabeza;
Octava real
  si a la celada en justa eché los lazos
690
de muchas lanzas, vino de una sola
descalabrar el aire los pedazos,
rompidas en el oro de la gola;
que desarmar el peto y guardabrazos
era como volar una amapola
695
el cierzo en trigo, o el arroyo airado
lamer la hierba hasta la arena al prado.
Octava real
  Tal vez que por los montes de Navarra,
oyendo de los perros el estruendo,
por el romero y cárdena pizarra,
700
iba el cerdoso jabalí huyendo ,
o a pie, con el venablo, de bizarra
persona a la palestra disponiendo,
le esperaba con ánimo valiente,
o con el pardo plomo en polvo ardiente.
Octava real
705
  Amaba en este tiempo una señora,
sangre de los Beamontes, de hermosura
tan sin igual, que el sol [también] la adora,
por Laura en nombre, y como Dafnes dura.
De esta don Juan Abarca se enamora,
710
clara sangre de rey sin parte oscura.
De día y a mis ojos la pretende,
y de noche las rejas me defiende.
Octava real
  Amante finalmente e importuno,
hablalla, solicita y pasealla;
715
hablaron las espadas y ninguno
habló con Laura aunque intentaba hablalla;
así dos toros, cuando vence el uno,
huyendo el otro la campal batalla,
deja en la selva con mugidos roncos,
720
los espumosos celos en los troncos.
Octava real
  Salí galán a la carrera un día
en un rucïo de color , pintada
de tal suerte la piel que parecía
sayal de capa de pastor nevada,
725
tan natural del aire que corría
sin que debiese al acicate nada,
que como andaba siempre por el viento,
con razón le llamaron pensamiento.
Octava real
  Don Juan, al mismo paso y bizarría,
730
la bella Laura en un balcón miraba,
que el clavel de la boca guarnecía
con otro natural que la envidiaba.
En fin, como a don Juan aborrecía,
arrojómelo al tiempo que pasaba,
735
quedando el alma a su favor tan loca,
que pensé que eran partes de su boca.
Octava real
  Mas, ¿para qué dilato vanamente
el fin de amor y celos tan injustos?
Pues sobre este clavel necio y valiente
740
vengó en palabras tales sus disgustos.
Discreto el Rey y la ocasión presente,
componiendo las armas, no los gustos,
nos hizo amigos; pero mal contento,
don Juan puso en matarme el pensamiento.
Octava real
745
  Eso intentó de noche, pero en vano,
que en la calle de Laura quedó muerto,
disculpándome el Rey, porque fue llano
que yo guardé la fe de su concierto.
Y así, airado con él, conmigo humano,
750
por sosegar el reino, que es lo cierto,
con estas cartas, Duque, a vos me envía;
esta es la historia y la desdicha mía.

DUQUE
Romance (tirada)
  Yo quedo bien informado,
Conde, de vuestro valor
755
y de nuevo os doy mis brazos.

OCTAVIA
Mi amparo y sagrado sois .

DUQUE
No fue mucho que la patria
os tratase con rigor,
que no ser acepto en ella
760
fueron palabras de Dios.
No leo del Rey la carta,
Enrique, hasta daros hoy,
como aposento en mi casa,
lugar en el corazón.

OCTAVIA
765
Mil veces la mano os beso.

DUQUE
El cargo a mi hermana doy
para que muestre que es mía,
en serviros como yo.

LEONOR
A sagrado habéis venido,
770
que el Duque en toda ocasión,
como en el cuerpo francés
es en el alma español.
No hacemos mucho en serviros
sin carta del Rey, por vos,
775
que vuestros merecimientos
son dignos de más favor.

OCTAVIA
Es imposible, madama,
que de tanta obligación
aun puedan salir las obras
780
por quien vuestro esclavo soy;
cuanto más daros palabras,
que respuesta no es razón,
que salgan a la fïanza.
Y así tengo por mejor
785
que os dé el alma con silencio
debida satisfación;
vos seáis en mis desdichas,
como fortuna mayor,
el norte que al puerto guíe
790
mi estraña navegación.

Sale Fabricio

FABRICIO
Octava real
  Aquí el embajador de España aguarda
licencia para verte.

OCTAVIA
Si algún hombre
de España me acobarda,
es este caballero, cuyo nombre,
795
cuanto más su persona, me da miedo.

DUQUE
¿Por qué siendo español?

OCTAVIA
Porque no puedo
tener de quien guardarme justamente,
con más razón que es de don Juan pariente.

DUQUE
Octava real
  Pésame porque El Conde es nuestro amigo;
800
mas bien podéis aquí vivir secreto,
que solo vos de vos seréis testigo,

OCTAVIA
¿Ese favor me habéis de hacer?

DUQUE
Prometo
de no decir al Conde cosa alguna
de vuestra adversa o próspera fortuna.
805
Yo voy [a] hablalle.

OCTAVIA
Y yo, de agradecido,
la mano generosa, Duque, os pido.

Vase el Duque

LEONOR
Romance (tirada)
  También a mí me ha pesado
que vuestro amigo no sea
el embajador de España,
810
porque de su gentileza
estamos el Duque y yo
pagados de tal manera
que el parentesco mayor
entre los dos se concierta.
815
Y si queréis que le hablemos
para que él os favorezca,
yo sé que lo hará por mí.

OCTAVIA
No me conviene que sepa
que estoy en Francia, madama,
820
y admírome de que tenga
tanto atrevimiento el Conde ,
que siendo quien sois pretenda
casarse con vos, estando
casado en Navarra.

LEONOR
Hoy llega
825
esta nueva a mis oídos,
y no sé yo cómo pueda
ser verdad.

OCTAVIA
¡Pluguiera a Dios,
madama, que no lo fuera!
Doña Octavia de Navarra,
830
de sus Conde stables deuda,
es su mujer y mi hermana,
si bien solo estaban hechas
las diligencias que pide
para su efecto la Iglesia;
835
pero no podrá casarse
porque ha de cumplir por fuerza,
si no palabras infames ,
firmas y escrituras hechas,
sobre que se dice allá
840
que empeñado el honor queda
de nuestra casa, y de muchas
que nuestro apellido heredan.
Esto os digo en confïanza,
para que estando secreta
845
la causa, mudéis de intento.

LEONOR
Segura en mi pecho queda,
y tan grande obligación
es justo que os agradezca,
porque confieso que amor
850
sobre tan seguras prendas
como el casarme con él ,
halló del alma la puerta
tan rendida, que se pudo
entrar a vivir en ella;
855
mas yo le echaré tan presto
que salga con más violencia
que pajarillo que, rota
la jaula, en el aire vuela;
o rayo en la tempestad,
860
o por el viento cometa
que parece que veloz
adonde acaba comienza.
Venid, no sea que el Duque
mi hermano, si acaso piensa
865
que ya no estamos aquí,
con él a esta sala venga;
y fïad que de este aviso
mi voluntad agradezca
en lo que veréis después,
870
sea venganza o gusto sea.

OCTAVIA
Yo cumplí la obligación
de caballero.

LEONOR
Finea,
aposenta esos crïados.

Éntranse Leonor y Octavia

FINEA
Hidalgos, conmigo vengan.

NUÑO
875
¡Qué lindo aposentador!
Menos hermosa aposenta
la aurora al sol.

FINEA
¡Oh, español,
no me ha visto y me requiebra!

NUÑO
Somos por allá muy tiernos,
880
aunque a la usanza francesa
no haya por allá madamas;
que con las máscaras negras,
imprimen rosas en barbas,
cuya paz el alma eleva
885
en los éxtasis de almíbar
que la voluntad despiertan.
Verdad es que hay unos mantos
que dejando descubierta
solo una ceja y un ojo,
890
no hay tal armada escopeta
que tantas almas derribe,
y más juntando con ella
el aparato de olor,
la gracia de la chinela,
895
el zapato o el chapín,
que cualquiera cosa de estas
hace una casa de locos;
que se suelen ir tras ella
por dondequiera que pasa.

FINEA
900
Despacio me darás cuenta
de esas cosas, español.
Ven agora adonde sepas
el aposento en que vivas
como la cama en que duermas ,
905
que yo te marco por hombre,
que con tan poca vergüenza,
querrás pasarte a la mía.

NUÑO
Deme en que estén las maletas,
y si mereciere amor,
910
ten por excelente mezcla
la de francés y española,
o de español y francesa,
que en dos juntas voluntades,
aunque en naciones diversas,
915
es la victoria la boca
y confúndense las lenguas.


Jornada II

Salen el Conde y Mendoza

CONDE
Redondilla
  Al cabo de tantos días,
eso responde Leonor.

MENDOZA
Siempre mueren de rigor
920
enamoradas porfías.

CONDE
Redondilla
  ¿Cómo puedo yo dejar
de servirla si la adoro?

MENDOZA
Con algún cortés decoro
puedes tibiamente amar ,
Redondilla
925
  que la más firme mujer,
si tanta fineza mira,
o descuida o se retira,
que es arte y ciencia el querer.
Redondilla
  No se olvidaron los sabios
930
de hacer escuelas de amor.

CONDE
Sí, mas fuera mucho error
dar por finezas agravios.

MENDOZA
Redondilla
  Dile el papel a Finea,
porque no me dejó entrar,
935
de que pude sospechar
que despedirte desea;
Redondilla
  porque otras veces entré
con la francesa llaneza,
sin recatar su belleza
940
los méritos de su fe ,
Redondilla
  donde en cabello a quien debe
sus rizos al sol, la vía
sirviendo de celosía
a mil pedazos de nieve;
Redondilla
945
  y alargándole con risa
de un clavel puro y sutil,
a dos lunas de marfil
daba lugar la camisa.
Redondilla
  Mas agora en el estrado,
950
señor, tocada y vestida,
le manda que me despida
y vuelva el papel cerrado.

CONDE
Redondilla
  ¿No te dijo la ocasión
de tanto rigor Finea?

MENDOZA
955
¿Qué ocasión quieres que sea,
sino propia condición?

CONDE
Redondilla
  No, Mendoza, ya lo entiendo;
cuando el Príncipe me habló
presumir pudiera yo
960
el daño que estoy sintiendo.
Redondilla
  Ella por él me ha dejado,
ofendiendo su valor,
sin que la obligue mi amor
ni el casamiento tratado.
Redondilla
965
  Si por su calle paseo,
como otras veces solía,
que daba la celosía
franco paso a mi deseo,
Redondilla
  agora, para señal
970
de aborrecerme, de suerte
la cierra, que al golpe fuerte
tiembla de miedo el cristal.
Redondilla
  Mal puesta en mi nacimiento
tengo de Venus la parte;
975
mejor me fuera con Marte ,
aunque es planeta sangriento.
Redondilla
  Mira tú lo que en España
por Octavia padecí,
y cómo también aquí
980
en Francia me desengaña
Redondilla
  la ingratitud de Leonor.
Sale Nuño
Hablando los dos están
con que lugar me darán
para pensarlo mejor.
Redondilla
985
  Quiere Octavia que, saliendo
por París, encuentre al Conde
para ver lo que responde
a lo que vamos fingiendo.
Redondilla
  No sé el fin que han de tener
990
tan desesperados celos,
pero ya me dan recelos
que en nuestro daño ha de ser,
Redondilla
  por venganza o por amor.
Que ya por amor será…
995
Pensando que es hombre, está
enamorada Leonor.
Redondilla
  No ha salido el sol flamante
cuando viene a visitar
a Octavia , sin dar lugar
1000
a que se vista y levante.
Redondilla
  Cuidado y desvelo al fin
de ver en su cara hermosa
cómo se enciende la rosa,
cómo se nieva el jazmín.
Redondilla
1005
  Y ella, en tanto que se viste,
discreta, como traidora,
con lo posible enamora
y lo imposible resiste.
Redondilla
  Mas ¿qué no podrá encender
1010
fingiendo amor y afición
con acciones de varón
hermosura de mujer?
Redondilla
  Ya me han visto; haré que paso.

CONDE
¿No es aquel hombre español?

MENDOZA
1015
Más claro que el mismo sol,
se ve en el aire del paso.

CONDE
Romance (tirada)
  ¡Ah, hidalgo!

NUÑO
¿Quién en mi lengua
me ha llamado y conocido?

CONDE
Españoles como vos.

NUÑO
1020
Conde y señor…

CONDE
Nuño amigo,
¿eres tú, que no lo creo?

NUÑO
Perdona el no haberte visto,
aunque supe que aquí estabas;
que como recién venido
1025
tuve mil cosas que hacer;
y es notable laberinto
esta ciudad entre cuantas
cubre el celeste zafiro.
¿Es Mendoza?

MENDOZA
¿No me ves?

NUÑO
1030
Con alma y brazos te brindo.

MENDOZA
El alma y brazos te bebo ,
Nuño, con el amor mismo
a la salud.

NUÑO
Ten la copa;
y di de Octavia, que ha sido
1035
gran rigor no preguntar
por ella.

CONDE
Su ingrato estilo
no merece más memoria.

NUÑO
Nunca fue ingrata contigo;
que mujeres de valor
1040
usan del grave artificio
hasta que les da licencia
aquel sagrado aforismo
de “¿Queréis a don Fulano
por vuestro esposo y marido?”
1045
¿Qué había de hacer Octavia
después de ponerte a tiro
la caza, si en un jardín
estás más helado y tibio
que el mármol de aquella fuente,
1050
de tu necedad testigo?
Salieron a darte baya
por los cándidos resquicios
del alba del sol los rayos
y las aves de sus nidos;
1055
y tú, como labrador
para la boda vestido,
aguardando que te diese
la desposada un pellizco.
Te quejas de su crueldad
1060
costándole mil suspiros
tu ausencia.

CONDE
Ya es tarde, Nuño,
que el ausencia causa olvido.
Tiene el duque de Alansón
una hermana, un basilisco
1065
de las almas por los ojos;
tiene una joya, un Cupido,
de diamantes una Venus,
en cuyo raro edificio
gastó la naturaleza
1070
cuanto pudo y cuanto quiso,
porque quiso lo que pudo
como instrumento divino,
hasta quedar su riqueza
empeñada por mil siglos.
1075
Esta, con manos de nieve,
de mi alma el fuego vivo
con que me abrasaba Octavia
olvidó , templó, deshizo
de las cenizas el Fénix;
1080
otro Fénix puro y limpio
produce el sol con esmaltes
nuevos en plumajes rizos ;
y así, del amor pasado
sobre los aromas indios
1085
el sol de Leonor produce
este pájaro fenicio.
Esta quiero, esta contemplo,
esta adoro y esta sirvo;
de esta soy embajador,
1090
si hay embajador cautivo.
Con ella traté casarme,
y estando el sí concedido,
no sé qué fuerza de estrellas
nuevo amor, nuevos designios
1095
la obligan a despreciarme;
y esto con tanto desvío,
que hoy me ha vuelto este papel,
que entre mil que ha recibido
vuelve cerrado a decir
1100
que se quedó como un niño
que por no salir a luz
se fue para siempre al limbo.
Pero ¿cómo me olvidaba
de saber a qué has venido?

NUÑO
1105
A vender unos diamantes,
de la estrecheza testigos
a que han llegado estos tiempos.

CONDE
Así por Francia se ha dicho.

NUÑO
Ricos de cabello estamos,
1110
pobres de dinero y trigo.

CONDE
¿Tan estrechos tiempos corren?

NUÑO
Tanto, que se ha enflaquecido
el lagarto de Santiago;
vuelta la espada en cuchillo,
1115
de cada lado le falta
un dedo. Pues si te digo
a la invención que han llegado
los hurtos de los oficios,
será provocarte risa.

CONDE
1120
Ahora bien; vente conmigo
para que sepas mi casa,
y, aunque no tienes delitos,
te sirva de embajador.

NUÑO
Justamente me retiro
1125
por hombre que fía en suegros
y cuñados enemigos.
¡Oh solo dichoso Adán,
casado en el paraíso,
sin cuñado, con mujer
1130
y sin abuelo con hijos!
¡Oh , valiente mujer Eva,
que ni celos ni vestidos
pidió jamás!

CONDE
Calla Nuño;
mira que de ellas nacimos.

Vanse
Salen el Duque y Leonor

LEONOR
Redondilla
1135
  ¿Tan mudado semblante
Vuestra Excelencia conmigo?
De tan injusto castigo
está la culpa ignorante.
Redondilla
  Hay diferencia entre amores
1140
y celos; que sus desvelos
declara amor, y los celos
tienen algo de traidores.
Redondilla
  Querer encubrir enojos
no es noble naturaleza
1145
cuando escribe la tristeza
el sentimiento en sus ojos.
Redondilla
  ¿Para qué me tiene en calma
si me dan los ojos señas,
como ventanas pequeñas
1150
por donde se asoma el alma?

DUQUE
Octava real
  Puesto, Leonor, que yo propuesto había
de no te declarar mi sentimiento,
habiéndole entendido, no sería
justo el silencio si el remedio intento.
1155
Con peso igual la noche ayer tenía
el imperio del mundo al sueño atento,
ni daba resplandor estrella alguna
ni envuelta en sombras la menguante luna ,
Octava real
  cuando viniendo a nuestra casa veo
1160
dos hombres rebozados en la esquina
y otro en las rejas bajas, que el deseo
entre los hierros a la cuadra inclina.
Yo, conociendo que amoroso empleo
a ofensa de mi honor le desatina,
1165
parto hacia él, y apenas él me advierte,
cuando, engañado, me habla de esta suerte:
Octava real
  «Rodulfo —este Rodulfo es una ayuda
de cámara del Rey— dice Finea,
—¡ay de mi honor!— que está Leonor desnuda
1170
y que ya no es posible que la vea ».
No de otra suerte la color me muda
que quien alguna flor cortar desea
y al extender la mano se la muerde
oculto el áspid en el tronco verde.
Redondilla
1175
  No era menos que el príncipe de Francia
quien por Rodulfo a mí, Leonor, me tuvo.
Mas cuando ya de mí menos distancia
y más recelo del engaño estuvo,
corrido de su bárbara ignorancia,
1180
ni un instante en la calle se detuvo;
fuese con los demás y yo, turbado,
pasé la voz al corazón helado.
Redondilla
  Mal he dormido por pensar qué honesto
remedio hallaré yo contra un amante
1185
tan poderoso y a mi ofensa puesto,
colérico en sus gustos y arrogante.
No quiero que me des disculpa de esto,
sino atajar el daño que adelante
puedo temer mirando en el sujeto
1190
de un rey su libertad y mi respeto.
Octava real
  Alborotar mi casa no es cordura,
sacarte de París es desacierto,
que intentará vengarse por ventura
y en mi ausencia intentar un desconcierto.
1195
Paréceme la cosa más segura
casarte y abreviar cualquier concierto,
y más, Leonor, si con tu gusto hallase
un hombre que de Francia te llevase.

LEONOR
Romance (tirada)
  Aunque no me das licencia
1200
de que pueda disculparme
de tu ofensa y de la mía,
puedo, Arnaldo, asegurarte
con que soy hermana tuya,
que es información bastante.
1205
A Carlos no faltaría
persona que le engañase
de las que en tu casa tienes.

DUQUE
Por tu vida, que no hables,
Leonor, en satisfaciones,
1210
sino solo en que te cases.

LEONOR
Yo presumo que esta priesa
debe de ser por casarte,
y echas a Carlos la culpa.

DUQUE
Yo te suplico que trates
1215
de remediar esta fuerza
y dejar de disculparte.
Yo he pensado que te mira,
si no es que también me engañe,
el embajador de España.

LEONOR
1220
Con él presumí casarme;
Pero supe que en Navarra
tiene obligaciones tales
a cierta dama Beamonte
que es fuerza que allá se case
1225
este conde don Enrique.
Este Mendoza…

DUQUE
No pases
adelante, porque yo
le tengo afición notable,
y con razón, porque en Francia,
1230
Italia, Alemania y Flandes
nunca he visto caballero
de tan excelentes partes.
Dime verdad, ¿hate dado
alguna ocasión de amarle?

LEONOR
1235
Sí ha dado, pues ya llegamos,
Arnaldo, a tratar verdades.

DUQUE
¿Y qué te parece a ti
de su entendimiento y talle?
Callas y bajas los ojos,
1240
basta; con ellos hablaste.
El Rey le abona en sus cartas,
y bastaba tener sangre
de Navarra y de Beamonte.
Tú puedes, Leonor, hablalle;
1245
que si responde a tu gusto,
sin que un hora se dilate
será tu esposo, y después
Carlos te sirva y se canse;
porque en siendo de otro dueño,
1250
los hermanos y los padres
salen de la obligación.

Salen Octavia y Nuño

OCTAVIA
Aunque de mí le trataste,
¿no mostró más sentimiento?

NUÑO
¿Quieres tú que yo te engañe?
1255
Perdido está por Leonor;
quería que me quedase
con él; pero yo le dije
que hasta vender los diamantes
no podía, mas que presto
1260
volvería a visitarle.

OCTAVIA
Por esta luz , Nuño amigo,
que si supiese tragarme
las brasas de Porcia, tengo
de hacer pedazos la imagen
1265
de este mal nacido amor
que, contra las naturales
leyes, nació de los celos.

NUÑO
¿Cómo pudieras vengarte,
mejor, pues Leonor te adora
1270
y le aborrece?

OCTAVIA
Es bastante
venganza; pero quisiera,
y no es posible, obligarle
al amor que me tenía.

NUÑO
¿Para qué, si en viendo amarte
1275
le habías de aborrecer?
Que no pienso que es mudable
como tú la mar ni el viento.

DUQUE
Yo me voy porque lo trates
con él, que allí viene el Conde .

Vase

LEONOR
1280
El cielo, Arnaldo, te guarde.
Décima
  Enrique.

OCTAVIA
Señora mía.

LEONOR
Es de manera el contento
de mi loco pensamiento,
que sin prólogos querría
1285
decirte de mi alegría
la causa.

OCTAVIA
A ese mismo fin
sobre el cuadro de jazmín
del rostro pintáis claveles
con los alegres pinceles
1290
que baña el rojo carmín.
Décima
  Así se van mis sentidos,
siguiendo vuestra hermosura
como al alba hermosa y pura
dejan las aves sus nidos,
1295
y en los árboles vestidos
de diferentes colores
cantan celos a favores.
Así yo, Leonor, querría
a la luz de vuestro día
1300
cantar historias de amores.
Décima
  Pasa mi loco deseo
con vos la noche, y sin mí
cuanto alegre porque os vi,
tan triste porque no os veo;
1305
siempre el pensamiento empleo
mirando, dulce Leonor,
con ser mi amor el mayor,
cómo pueda amaros más;
pero luego vuelve atrás,
1310
porque no halla más amor.
Décima
  Busco todos los amores
y, en viéndolos, desconfío;
que, igualados con el mío,
todos los hallo menores.
1315
Quisiera amores mayores
para amar vuestro valor
con ser el mío el mayor.
Mirad qué estraño pesar,
que amor me venga a faltar
1320
de puro sobrarme amor.

LEONOR
Décima
  Ya son, Enrique, excusados
requiebros encarecidos,
verdaderos y sentidos
son los mejores cuidados.
1325
Los dos estamos casados,
el Duque lo quiere ansí ,
a quien la palabra di,
y que esta noche ha de ser,
que no os supiera querer
1330
si no aprendiera de mí .
Décima
  Mirad qué dicha la mía,
que hoy se viene a concertar
y mañana me ha de hallar
en vuestros brazos el día.
1335
Tan hermoso el cielo os cría
para quien esposo os llama,
que si, por dicha, en la cama
alguien nos entrase a ver,
aun no podrá conocer
1340
cuál de los dos es la dama.
Décima
  ¿De qué os suspendéis?

OCTAVIA
en esa cuadra rumor.

LEONOR
Si viene el Embajador,
voy hacer que no entre aquí.

Vase

OCTAVIA
1345
¡Ay, Nuño, yo me perdí!

NUÑO
Apenas a hablarte acierto.

OCTAVIA
Yo estoy sin alma.

NUÑO
Y yo muerto.
¡Gran peligro, cosa estraña!

OCTAVIA
Nunca viniera de España
1350
para tanto desconcierto.
Décima
  ¡Oh, celos, que habéis querido
traerme a desdicha igual!

NUÑO
Es defeto natural
que no puede ser suplido.
1355
El filósofo ha mentido;
que a ser verdad su opinión,
tan junta imaginación
hacer efeto pudiera
y de mujer te volviera
1360
fuerte y robusto varón.
Décima
  Suele un diestro agricultor
engerir en un serbal
un manzano o un peral
y dar aquel año flor.
1365
¡Oh si hubiera algún dotor
para enjertos de este nombre!
Pero tal intento asombre,
que si esto pudiera ser;
lleve el diablo la mujer
1370
que no se volviera en hombre .

OCTAVIA
Décima
  Si volverlas hombres quieres,
cesará el mundo.

NUÑO
No hará,
pues algunos hombres ya
se van volviendo mujeres.
1375
Pero no te desesperes,
que habrá remedio.

OCTAVIA
Ausentarme;
porque esperar a casarme
será verme en gran aprieto.

NUÑO
El Duque.

OCTAVIA
Por su respeto
1380
quiero callar y matarme.

Entra Leonor

LEONOR
Romance (tirada)
  Retírate, por tu vida,
Enrique amigo, a tu cuadra,
que quiere el Embajador
que le oiga aquí dos palabras.
1385
Y si por ser tu mujer
a celos te he dado causa,
tuya es la casa y las puertas,
mira, escucha, aguarda y guarda.

OCTAVIA
No te puedo responder;
1390
pero haré lo que me mandas.

NUÑO
(¿Has de ver al Conde?

OCTAVIA
¡Ay, cielos!,
¿qué haré? Que me cuesta el alma.)

Vanse
Salga el Conde

CONDE
¿Puedo hablarte a solas?

LEONOR
Puedes.

CONDE
Aquí trataste, madama,
1395
conmigo tu casamiento,
en cuya fe mi esperanza
este papel te escribía,
que, menos cortés que ingrata,
con la misma nema y sello
1400
me le vuelves a la cara.
¿Tan presto Carlos te obliga
a tan estraña mudanza?
¿No es mejor para marido
un embajador de España
1405
que para galán un rey?

LEONOR
Mira, Conde, cómo hablas.
Ni sé que Carlos me quiera
ni una palabra le hablara
si, habiendo heredado el reino,
1410
me hiciera reina de Francia.
Por lo que el papel te vuelvo
es porque ya estoy casada,
y cesan galanterías
luego que cesa el ser dama.
1415
No le rasgué por ser tuyo
y escrito en mi confïanza;
porque quien rasga un papel
también el respeto rasga;
que papeles y retratos
1420
tanto a los dueños trasladan,
que el retrato tiene el cuerpo
y la letra tiene el alma.
No le abrí por no leerle,
sabiendo que me obligaba
1425
a responderte, y no puede
quien tiene dueño, que agravia.
Con esto verás que estoy
de tu queja disculpada,
y que esta satisfación,
1430
pues eres discreto, basta.

CONDE
¿Casada, Leonor, tan presto?
¿No pudieras, obligada
de mi amor, decir al Duque
que con el Conde lo estabas,
1435
que yo sé de su amistad
que por nadie me trocara
como el Príncipe no fuera?

LEONOR
No es esa, Conde, la causa,
pues me obligas a decirla,
1440
sino el saber que en Navarra
tienes mujer.

CONDE
¿Yo mujer?

LEONOR
A lo menos empeñada
la voluntad para serlo;
y esto lo sé de una carta
1445
que a mi hermano le han escrito.

CONDE
Toda la disculpa es falsa;
pero si ya no hay remedio
y, como dices, te casas,
dime siquiera con quién,
1450
para saber si me iguala.
¿Qué título en Francia tiene?

LEONOR
No es francés.

CONDE
¿Pues cómo trata
sacarte de Francia el Duque?
LeonorPorque tiene amor a España
1455
del tiempo que estuvo en ella,
y allí quedó concertada
con el que ha de ser mi esposo
la junta de nuestra casa.

CONDE
Español te ha merecido,
1460
y no soy yo, cosa estraña.
Hazme un favor.

LEONOR
¿Qué favor?

CONDE
Decirme como se llama.

LEONOR
Aunque pensaba encubrirlo,
pues se ha de saber mañana,
1465
quiero que lo sepas hoy.

CONDE
¿Quién mereció dicha tanta?

LEONOR
Es mi esposo, el conde Enrique
de Mendoza.

CONDE
No repara
Castilla en los apellidos,
1470
solo el título se llaman.
No llaman Girón a Osuna,
aunque es nombre de su casa;
Mendoza al del Infantado,
ni Toledo al duque de Alba;
1475
no Guzmán al de Sidonia,
ni sólo Manrique y Lara
al de Nájera y Maqueda,
Córdoba al conde de Cabra,
al Gran Almirante Enríquez,
1480
ni Zuñiga al de Miranda,
ni Velasco al Condestable,
Portugal al de Berganza
ni Cueva a los de Alburquerque,
porque los títulos bastan.

LEONOR
1485
No sé qué título tenga;
sé que de la roja espada
de Santïago es el Conde ,
que con esta roja marca
prueba su nobleza el pecho,
1490
que con ella le retratan.

CONDE
¿Luego su retrato has visto?

LEONOR
Y le tengo; mas hay causas
por donde verle no puedes,
pero en estando casada,
1495
retrato y original
verás, Conde, en esta sala.

CONDE
Conde Enrique de Mendoza…
No sé, por Dios, que le haya
en Castilla.

LEONOR
Ansí es verdad,
1500
pues agora vive en Francia.

CONDE
¿En Francia? Todo es fingido.

LEONOR
¿Cómo fingido? Si pasa
de esta noche, mi desdicha
podrá más que mi esperanza.

CONDE
1505
¡Que tan aprisa me pierdes;
que tan aprisa me matas;
que tan presto tienes dueño,
que aun no sé con quién te casas!
Décima
  ¡Ingrata! ¡Plega a los cielos,
1510
ya que estoy desengañado,
que los celos que me has dado
pagues en los mismos celos!
Tantas penas y desvelos
te resulten engañada,
1515
tantas de verte burlada,
tantas de verte ofendida;
que llores arrepentida,
primero que estés casada.
Décima
  ¡Y plega al cielo crüel,
1520
que aquella noche tu dueño
sea tesoro de sueño,
porque despiertes sin él!
¡Cuanto pensaste que en él
para tu contento había,
1525
cuanto verdad parecía,
y en su persona te ofrezca,
se te huya y desvanezca
al primero albor del día!
Décima
  Con el mismo desconsuelo
1530
que el labrador la heredad,
con súbita tempestad,
mira trasladar al suelo,
y entre las balas de hielo
racimos, pámpanos y hojas
1535
fruto de sus brazos cojas
y hielos de sus amores,
pues que de ramas y flores
mis esperanzas despojas.
Décima
  Y como mira el piloto
1540
de la fortuna pasada
en la nave quebrantada
todo el artificio roto,
y que ni el riesgo ni el voto
le salieron de provecho,
1545
con ser de lágrimas hecho,
en medio de la bonanza
la nave de su esperanza
se rompa en su mismo pecho.
Décima
  Y como aquel que tenía
1550
gran lugar cuando cayó,
mas aprisa le dejó
el que más bien recibía;
o como el que pretendía
con méritos en alguna
1555
confianza y de ninguna
el premio debido alcanza,
así quede tu esperanza
a manos de tu fortuna .
Décima
  Ese tu conde, o quien es,
1560
sea en tus brazos un sol,
que te amanezca español
y te anochezca francés.
Finalmente, cuando estés
de que es tu esposo más cierta
1565
y de que es engaño incierta
y le tengas a tu lado,
de puro frío y helado
en mujer se te convierta.

Vase
Sale Nuño

NUÑO
Redondilla
  Aguardaba a que se fuese
1570
este necio Durandarte,
para que lugar de hablarte,
madama Leonor, me diese .

LEONOR
Redondilla
  ¿Tienes algo que decirme?

NUÑO
Darte el parabién, señora,
1575
del casamiento que agora
queda concertado y firme.
Redondilla
  Goces mil años, amén,
sin género de mudanza,
la gloria de tu esperanza
1580
y la posesión también.

LEONOR
Redondilla
  Ya presumo que codicias
las albricias.

NUÑO
¿Qué mayores
que de tus hermosas flores
ser un ramillete albricias?

LEONOR
Redondilla
1585
  Este diamante es mejor;
que ese requiebro es de amante,
y más te importa el diamante
que hacer lisonja a tu amor .

NUÑO
Redondilla
  ¡Oh, bien haya la colmena
1590
donde la abeja nació!,
que del romero cogió
la flor azul de olor llena;
Redondilla
  de que se hizo la mïel,
de quien la cera salió,
1595
con que el hilo se enceró,
para que después con él
Redondilla
  cosiese, aunque parte poca,
la suela que no se ve
del zapato de tu pie,
1600
adonde pongo la boca .

LEONOR
Redondilla
  Muy español has andado,
y porque me has parecido
discreto, di: ¿qué has sentido
del casamiento tratado?

NUÑO
Redondilla
1605
  Si te digo la verdad,
no hablando como el servir,
donde se suele decir
con mucha dificultad,
Redondilla
  que por el Conde imagino
1610
lo que tu honor participa,
que no es Mendoza de tripa ,
sino terciopelo fino;
Redondilla
  pero como es tan mancebo,
y pareces belicosa,
1615
ha de ser, Leonor hermosa,
en tales batallas nuevo.
Redondilla
  Allá en España tenía
algunas aficionadas,
de su hermosura obligadas,
1620
discreción y bizarría;
Redondilla
  pero descontentas todas,
no sé yo si algún defeto
hay en Enrique secreto
para negocios de bodas.
Redondilla
1625
  Nunca de tanta lindeza
tuve yo satisfacción,
y los divorcios que son
por querella de flaqueza
Redondilla
  averiguan la verdad
1630
antes que el pleito se vea.
Si tu amor verdad desea,
yo te he dicho la verdad.
Redondilla
  Bigote negro asegura
la debida perfección;
1635
para las mujeres son
la lindeza y la hermosura.
Redondilla
  Para todos los sentidos,
lo perfecto es lo mejor,
que a veces resulta error
1640
de no examinar maridos.

LEONOR
Redondilla
  ¿Pues qué examen he de hacer
al Conde?

NUÑO
¡Si he de explicallo!
Tú al Conde… Peor es hurgallo,
porque no te ha de entender.

LEONOR
Redondilla
1645
  Yo voy a hablar a mi hermano.

Vase Leonor

NUÑO
¡Oh qué bien se negoció!
¿Qué fuerte león sintió
lanza de moro africano,
Romance (tirada)
  como esta nueva Leonor?
1650
¡Oh, ingenio, cuánto aprovechas!

Salen el Príncipe y el Duque

PRÍNCIPE
En este punto me habló,
no sé el intento que tenga,
el embajador de España,
y por remediar su queja
1655
a vuestra casa he venido.

DUQUE
No sé yo de qué se pueda
quejar el Embajador.

NUÑO
Paréceme cosa nueva
venir el Príncipe aquí;
1660
voy [a] hacer que se prevenga
para cualquiera suceso
Octavia, que ya desea
salir de París con bien,
y volverse a España intenta.

Vase Nuño

PRÍNCIPE
Silva (tirada)
1665
  Díjome el español que concertado
estaba de casar con vuestra hermana,
y entre los dos tratado
por cosa cierta y llana;
y que vos, estorbando el casamiento,
1670
habéis hecho un notable fingimiento.
Por ventura, Leonor amenazada;
pues dice que por vos está casada
con cierto conde Enrique de Mendoza,
que allá en España goza
1675
este título grave,
siendo todo ficción, porque no sabe
que haya tal hombre en ella;
y que un hombre como él no se atropella
con tanta libertad. A lo que viene,
1680
sabéis la obligación en que me tiene;
si el Mendoza es fingido,
que la verdad me confeséis os pido.

DUQUE
Espéreme un instante Vuestra Alteza,
que no vive muy lejos de esta casa;
1685
verá si finjo yo su gentileza,
que de secreto pasa
agora en su carroza
el conde don Enrique de Mendoza.

Vase el Duque

PRÍNCIPE
Aunque del español las partes hago,
1690
más por las mías la verdad intento,
para ver si deshago
la invención de este necio casamiento;
que desde que entendió mi pensamiento
aquella noche el Duque, y a su puerta
1695
le dije inadvertido y deslumbrado
mi voluntad, mi amor y mi cuidado,
tanto un loco deseo desconcierta.
El Duque, temeroso
de mi amor, en un pecho poderoso,
1700
finge que la ha casado; y si es mentira,
provocando la ira
del amor y el deseo,
proseguiré mi empleo,
tan libre y descubierto,
1705
que venga a ser concierto el desconcierto.

Entren el Duque, Octavia y Nuño

OCTAVIA
Vuestra Alteza me dé los pies.

DUQUE
Agora
Vuestra Alteza verá si ha sido engaño.

PRÍNCIPE
Leonor con justa causa se enamora,
y de celos me abrasa el desengaño.
1710
Mucho me alegra, Conde, el conoceros.

OCTAVIA
No fui, señor, a veros
cuando llegué a París, porque he venido
de mi patria, Navarra, a Francia, huyendo,
y me importa esconderme solamente
1715
del conde Embajador, porque es pariente
de un caballero que allá dejo muerto,
y si lo sabe, mi peligro es cierto.
Matele cuerpo a cuerpo en desafío,
obligado, señor, del amor mío,
1720
por esta roja cruz que traigo al pecho;
y el Duque está de todo satisfecho
por cartas de mi Rey.

PRÍNCIPE
Vuelvo a deciros
que me alegro de veros, y lo creo.

OCTAVIA
Y yo, señor, de amaros y serviros.

PRÍNCIPE
1725
Porque sepáis que vuestro bien deseo,
quiero haceros amigo con el Conde.

OCTAVIA
Aunque a valor de príncipe responde,
no me conviene agora;
yo avisaré después a Vuestra Alteza.
1730
Porque el Embajador quiere a Leonora ,
perdido a lo español, por la belleza,
y querría primero estar casado.
Con esto, pues los pies os he besado,
me vuelvo con secreto.

PRÍNCIPE
1735
¡Qué cortés, qué galán y qué discreto!

OCTAVIA
Di, Nuño, que me lleguen la carroza.

DUQUE
¿Cree ya Vuestra Alteza
que hay conde don Enrique de Mendoza?

NUÑO
Con brava discreción y gentileza
1740
al Príncipe has hablado.

OCTAVIA
Todo es posible, y no quedar casado.

Vanse

PRÍNCIPE
Duque, todo lo creo .
(y solamente dudo mi deseo[Aparte]
entre estos españoles). Porque es justo,
1745
y porque tendréis gusto
de ver con libertad vuestro cuñado,
haré las amistades.

DUQUE
Al imperio sagrado,
y si hubiera mayores majestades,
1750
llegues, señor; y desde el indio al moro,
el lirio azul en anaglifos de oro.

Vanse y entre[n] el Conde y Mendoza

CONDE
¡Cuán desdichada vida
que pasa un despreciado
que mientras más lo está menos se olvida;
1755
pues no hay tan triste y miserable estado,
que no envidie un celoso y olvidado
cuando a sus mismos desengaños miente,
¡ay de quien esto siente
y cuando a todo en descanso mira
1760
muere de celos y de amor suspira!
Ausente Filomena
de su nido amoroso
mira la selva de otras aves llena
y suspira en acento lastimoso
1765
al tiempo que el planeta luminoso
los altos montes de sus rayos viste.
¡Ay del pájaro triste
que tras oscura noche gime y llora
cuando los otros cantan a la aurora!
1770
¿Qué haré, Mendoza amigo,
en tanta desventura,
pues sólo de mi mal eres testigo?

MENDOZA
Divertirte, señor, de esta locura;
probar en otra a remediar tu daño.

CONDE
1775
¡Ay de mi loco engaño!
Pues a mayor castigo se condena
el preso que se va con la cadena.

Entre[n] el Príncipe y el Duque

DUQUE
Aquí está el Conde.

PRÍNCIPE
Por dicha
aguardaba el desengaño.
1780
Español sarmiento ¿adónde?

CONDE
Vengo a besaros la mano,
con dos cartas de Castilla;
de la una, ha de pesaros,
porque está la Infanta enferma.

PRÍNCIPE
1785
¿Qué tiene?

CONDE
Ciertos desmayos,
no sé si de vuestro amor.

PRÍNCIPE
La nueva quiero pagaros
con otra tan mala.

CONDE
¿Cómo?
Porque es imposible, caso,
1790
que lo pueda ser de vos.

PRÍNCIPE
Hoy al Conde, su cuñado,
que vos tuvisteis por burla,
me ha mostrado el duque Arnaldo.

CONDE
¿Vos le visteis?

PRÍNCIPE
Yo le he visto,
1795
y es de los hombres gallardos
que hizo naturaleza
entre sus raros milagros.
El cabello a la española;
lindo rostro, pies y manos;
1800
airoso de cuerpo y brío;
gentilhombre, aunque no es alto ;
dos colores en el rostro;
de un rubí tan vivo y claro,
que parece que hizo de ellas
1805
el hábito de Santiago.
Aun no del primero bozo
tiene ofendidos los labios,
con que en alguna manera
le ofende lo afeminado.
1810
Yo os juro que si con él
algún amoroso caso
me hiciera competidor,
que yo le dejara el campo.

CONDE
Basta, señor, yo lo creo.

PRÍNCIPE
1815
Yo no he menester jurarlo;
pero, por vida del Rey,
que es caballero bizarro.

DUQUE
¿No le dice vuestra Alteza
lo que tratado dejamos?

PRÍNCIPE
1820
Ansí, no se me acordaba.
Dejamos, Conde, tratado
haceros con él amigo;
porque por ciertos agravios,
dice que mató en España
1825
un caballero navarro,
cercano pariente vuestro.

CONDE
Si es don Carlos, mi cuñado,
conde de Lerín , por Dios ,
que puede andar con recato,
1830
que le quitaré mil vidas.

DUQUE
No haréis, porque yo le guardo,
y me le ha envïado el Rey;
y debajo de mi amparo
ninguno puede ofendelle.

CONDE
1835
Francés…

DUQUE
Español…

PRÍNCIPE
¿Estando
en mi presencia? ¿Qué es esto?
Haré que os prendan a entrambos.

CONDE
Yo soy del rey de Castilla
embajador; lo que trato
1840
merece por sí respeto.
Pero de esto no me valgo:
conde soy de Ribadeo,
soy Sarmiento y Villandrando.

DUQUE
Yo soy duque de Alansón,
1845
arrogante castellano,
y príncipe de la Sangre.

CONDE
Si la tienes, yo la saco.

Vase

DUQUE
Iré tras él.

PRÍNCIPE
Deteneos.

DUQUE
¿Hanle de valer hablando
1850
las leyes de embajador?

PRÍNCIPE
Venid conmigo.

DUQUE
Tu mano
beso y respeto.

PRÍNCIPE
Presente
yo, no puede haber agravio.


Jornada III

Salen el Duque de Alansón y Mendoza

MENDOZA
Redondilla
  Esto me manda que os diga.

DUQUE
1855
Decid, señor español,
que estaré rogando al sol
que su carrera prosiga
Redondilla
  tan velozmente, que creo
que si me puede escuchar
1860
presto se echará a la mar
para cumplir mi deseo;
Redondilla
  y a la noche en que me avisa,
que no aguarde a las estrellas
porque saliendo sin ellas
1865
pueda venir más aprisa ,
Redondilla
  aunque salga destocada.
Como quien sois respondéis;
el puesto ya le sabéis,
las armas: capa y espada.

DUQUE
Redondilla
1870
  Irá el pecho como debe,
con armas de su valor,
que es la defensa mejor.
¿Qué hora?

MENDOZA
En dando las nueve.

DUQUE
Redondilla
  El reloj aguardaré;
1875
él y yo tan puntüales,
que él me dé a mí señales,
y yo el tiempo en que las dé.

MENDOZA
Redondilla
  Solo iréis.

DUQUE
Harelo ansí ;
tanto porque no se queje
1880
que yo a mí mismo me deje
porque no me ayude a mí.
Redondilla
  Lo que soy de mí os advierto
que ha de ir allá; el todo, no;
que si fuera todo yo,
1885
antes de ir le hubiera muerto.

MENDOZA
Redondilla
  Aquí los conciertos cierren ;
pero si os quedáis acá,
basta que yo vaya allá
para decir que le entierren.

DUQUE
Redondilla
1890
  No os burléis, porque os advierto
que si de esta suerte habláis,
puede ser que muerto vais
a decir que el conde es muerto.

MENDOZA
Redondilla
  ¡Qué francesa bizarría!

Vase

DUQUE
1895
¡Y qué española respuesta!
¡Esto es honor, esto cuesta!
Ya se va muriendo el día
Redondilla
  y expira en su falda el sol,
que enluta el alto zafir,
1900
para enseñar a morir
al arrogante español.
Redondilla
  Pésame, por la amistad
que siempre les he tenido,
de que esta causa haya sido
1905
de mudar de voluntad.
Redondilla
  Voy a mejorar de espada.

Sale Leonor

LEONOR
¿Dónde hermano?

DUQUE
Voy, Leonor
a palacio.

LEONOR
Y yo señor.
[a] hablarte desengañada
Redondilla
1910
  de lo que te dije hoy
acerca del conde Enrique.

DUQUE
Pues si no hay que te replique;
a mudar de traje voy
Redondilla
  para rondar a madama.

Vase

LEONOR
1915
Mudado va de color;
no parece aquel furor
dulce efecto de quien ama.

Salen Octavia y Nuño

OCTAVIA
Redondilla
  Notable enojo me diste.

NUÑO
No pudieras excusarte
1920
de casarte o de ausentarte ,
[..........]
Redondilla
  y todo lo remedié
con decir que me burlaba;
porque ya Leonor mudaba
1925
de intento, dándome fe.

OCTAVIA
Redondilla
  Sí, porque no hubiera dama
que amara con tal defecto.

LEONOR
Estos hablan en secreto .

NUÑO
Quedo, que está allí madama.

OCTAVIA
Redondilla
1930
  Tanta soledad, Leonor.

LEONOR
Fuese mi hermano de aquí;
triste estoy de que le vi,
Conde, mudado el color.

OCTAVIA
Redondilla
  Andan estos desafíos
1935
tan públicos en París,
que no sin causa sentís
vuestro cuidado y los míos.
Redondilla
  ¡Mal haya el embajador!,
que estorba mi casamiento
1940
con ese su necio intento
y su mal fundado amor.
Redondilla
  Por él anoche perdí
vuestros brazos, y de suerte
estoy por él, que la muerte
1945
fuera mejor para mí.
Redondilla
  Desde Navarra me ha sido
tan contrario y tan crüel,
que estoy en Francia por él
desengañado y perdido.
Redondilla
1950
  Y en el cuidado que estoy
tantos imposibles veo,
que huyo lo que deseo
y ya no soy lo que soy;
Redondilla
  y vengo a estar de manera,
1955
por hüir y por temer,
que es fuerza dejar de ser
para ser lo que antes era.

LEONOR
Redondilla
  Del Príncipe y de mi hermano
estáis amparado aquí.
1960
¿Qué teméis ?

OCTAVIA
Que ayer perdí
por él vuestra hermosa mano;
Redondilla
  y perdida la ocasión,
podrá ser que no os caséis
conmigo.

LEONOR
En vano teméis
1965
si conocéis mi afición;
Redondilla
  dilatarse el casamiento
puede ser, dejarse no.

Sale Finea

FINEA
Siempre me dices que yo
malas nuevas darte intento.
Redondilla
1970
  Esta puede ser engaño,
pero decilla no excuso:
el Duque triste y confuso
señal es de oculto daño,
Redondilla
  el español alazán
1975
ha hecho ensillar tan presto,
que él propio el freno le ha puesto
y le ha sacado al zaguán,
Redondilla
  y a un lacayo le ha mandado
que le lleve con secreto
1980
tras él.

LEONOR
¿Qué más claro efeto
de que le han desafïado?
Redondilla
  ¿No excusáis, noble Mendoza,
de seguirle y ver lo que es?

OCTAVIA
Alas quisiera en los pies;
1985
tanto el caso me alboroza,
Redondilla
  y me importa de los dos
la vida que estoy temiendo.

LEONOR
Es justo; pero advirtiendo
que no habéis de reñir vos.

Vanse Leonor y Finea

OCTAVIA
Redondilla
1990
  Si se ofrece, perdonad;
ven, Nuño.

NUÑO
¿Pues has de huir
si se ofreciere reñir?

OCTAVIA
¡Qué graciosa necedad!
Redondilla
  Mataré con arrogancia
1995
a toda París yo sola;
que de mujer española
aun no ha de alabarse Francia.

Vanse
Salen el Conde y Mendoza

MENDOZA
Silva (tirada)
  Con gran valor me respondió arrogante.

CONDE
El Duque de Alansón es caballero
2000
que no habrá desafío que le espante,
si fuera de Roldán o de Rugero .

MENDOZA
Muerto dice que estás.

CONDE
Creerlo quiero;
pero no por su espada, por su hermana,
que en la campaña de jazmín y grana
2005
me ha muerto con las armas celestiales
de unos serenos ojos,
espadas de rigor de mis enojos;
conjunción es de perlas y corales.

MENDOZA
Muy tierno estás para enemigo fuerte.

CONDE
2010
Siempre he visto pintado
el carro del amor sobre la muerte,
preso a Virgilio, a Hércules atado
a los dorados rayos de las ruedas.

Entra el Duque

DUQUE
Ten el caballo entre esas alamedas,
2015
que me ha de llevar vivo el Conde muerto
o me ha de llevar muerto el Conde vivo,
que a tales dos extremos me apercibo.

Entran Octavia y Nuño

OCTAVIA
No vi en mi vida tan obscura noche.

NUÑO
Viüda está del sol y enluta el coche .

OCTAVIA
2020
No sé cómo han de verse las espadas.

NUÑO
Dos hachas le podrán pedir prestadas
a tanta luz de estrellas y planetas,
o al aire que se vista de cometas.

OCTAVIA
Para gentiles fiestas y saraos.

NUÑO
2025
Al principio del mundo viene el caos.

CONDE
Retírate, Mendoza, que ha venido
el Duque.

DUQUE
En el oído
me ha tocado una voz; este es el Conde.
¿Quién va?

CONDE
¿Quién lo pregunta?

DUQUE
Quien responde
2030
con la espada en la mano.

CONDE
Solo vengo
y sola la que veis desnuda tengo.

Príncipe y criados lleguen por la parte del Duque, y Octavia y Nuño por la del Conde

PRÍNCIPE
Romance (tirada)
  Estos son; llegad apriesa.

CRIADO
Deténganse caballeros.

CONDE
¿Gente? Duque, esto es traición.

PRÍNCIPE
2035
El príncipe soy; teneos.

DUQUE
Bien se ve que no le truje;
vos, sí, pues al lado vuestro
tenéis dos hombres.

CONDE
No sé
quién son los dos.

OCTAVIA
Yo confieso
2040
que con tanta obscuridad
y la priesa del deseo
erré vuestro lado, Duque;
que aunque venís en secreto,
desde vuestra casa aquí
2045
vengo el caballo siguiendo;
porque soy el conde Enrique.
(Y ¡vive el cielo que miento!,
que me puso amor al lado
del Conde de Ribadeo).

PRÍNCIPE
2050
Los dos estáis disculpados;
el Conde, porque fue yerro
de Enrique estar a su lado,
pues que vino solo al puesto,
y el Duque, porque soy yo
2055
el que a despartiros vengo
avisado de una dama;
que, en fin, de entrambos me quejo,
pues lo que pasó en palacio
no puede obligar a duelo,
2060
que ha de preceder agravio
para tener fundamento;
y cuando le hubiera habido,
queda llano y satisfecho
sacando aquí las espadas
2065
como buenos caballeros.
Y así, pues árbitro soy,
príncipe y jüez supremo,
daos las manos y los brazos.

DUQUE
Yo, señor, os obedezco
2070
como vasallo leal.

CONDE
Yo me humillo y me sujeto
a vuestra obediencia y gusto.

DUQUE
Pues esta es mi mano y estos
mis brazos.

CONDE
Yo con la mía
2075
y con ellos os prometo
segura paz y amistad;
y porque siempre me precio
de agradecido, mirando
(si bien la causa no entiendo)
2080
a mi lado al conde Enrique,
por lo que le debo en esto
seré su amigo también,
perdonando al muerto deudo
como no sea don Carlos,
2085
mi cuñado.

OCTAVIA
Yo me ofrezco
haceros pleito homenaje,
que no es don Carlos el muerto.

CONDE
Pues con eso os doy la mano
y huelgo de conoceros.
2090
Y pues la noche os encubre
y sumamente deseo
veros el rostro, mañana
me dad licencia de veros.

OCTAVIA
Esta es mi mano, y creed
2095
que soy muy amigo vuestro.

CONDE
Quiero apretaros la mano,
por que entendáis que no quedo
con enojo.

OCTAVIA
No apretéis.

CONDE
¿Español y sois tan tierno?
2100
No es de soldado esta mano.

OCTAVIA
No están en los fuertes huesos
las almas.

CONDE
Pues ¿dónde están?

OCTAVIA
En el ánimo del pecho,
en la honra y el valor,
2105
que es su verdadero centro.
No era robusto David,
y, blanco y rubio, sabemos
que mató un monte con alma.
Pero soltadme, que pienso
2110
que me pretendéis quitar
la mano porque la tengo
de dar mañana a Leonor.

CONDE
Bien pudiera ser lo cierto;
porque como es de papel,
2115
escribo en ella mis celos.

OCTAVIA
Mejor en la vuestra yo,
si han de ser pluma los dedos.

CONDE
Dadme los brazos también.

PRÍNCIPE
Mucho, españoles, me huelgo
2120
de vuestra amistad.

CONDE
Por ella
mil veces los pies os beso.

PRÍNCIPE
Los dos cuñados venid
conmigo.

DUQUE
¡Viven los cielos!,
que el español me ha vendido;
2125
dejó por la patria el deudo.

OCTAVIA
¡Ay Nuño! ¿qué te parece?

NUÑO
Que voy, señora, temiendo
que te ha conocido el conde.

OCTAVIA
Antes lo contrario creo
2130
por lo que tiene olvidados
los pasados pensamientos.

Vanse todos y quedan el Conde y Mendoza

CONDE
Décima
  ¿Quieres, Mendoza, saber
lo que puede la memoria
de alguna pasada historia,
2135
que nunca dejó de ser?
Que me pareció mujer
este Conde en sus acciones.

MENDOZA
¿Ahora en eso te pones?
Todos los enamorados
2140
traen, del alma engañados,
semejantes ilusiones.
Décima
  Si anoche por ti no fuera,
con él estaba casada
Leonor.

CONDE
Mano regalada.

MENDOZA
2145
¿Pues ha de ser de madera
la de un señor?

CONDE
Oye, espera.

MENDOZA
Un señor no ha de cavar;
[.................]
blanda y no dura ha de ser,
2150
porque lo que ha de tener
se le pueda resbalar.
Décima
  De duras manos me guarde
Dios.

CONDE
Pues, ¿blandas las procuras?
¿Por qué?

MENDOZA
Porque en siendo duras
2155
no es la blandura cobarde.
[...........]

CONDE
Así me lo dio a sentir;
que un robusto puede huir
y un flaco puede esperar;
2160
pero diome qué pensar
y yo le di qué decir .
Décima
  Y aunque mis dudas deshacen
que en hombres hay gentilezas,
distintas naturalezas,
2165
distintos efectos hacen;
con tal diferencia nacen,
que es diferente el calor;
y si Leonor por amor
al Conde los brazos fía,
2170
traer su aliento podía
al que respira Leonor.

MENDOZA
Décima
  Hacerla saludadora
ha sido locura nueva
de amor.

CONDE
Bien claro se prueba
2175
si me aborrece y le adora.
En los reinos de la aurora
hay gente de su color
que se sustentan de olor,
como yo me sustentara
2180
si trae el Conde la cara
con jazmines de Leonor.

MENDOZA
Décima
  Mientras tu amor desatina,
aunque estar loco te salva,
la blanca estrella del alba,
2185
sumiller de su cortina,
parece una clavellina
de diamante.

CONDE
Y su apellido,
que de Venus siempre ha sido,
con Marte trueca el rigor
2190
pues es la madre de amor
y no me ha favorecido.

Vanse y salen el Duque y Leonor

LEONOR
Redondilla
  Ya vuestra excelencia sabe
que soy la misma obediencia.

DUQUE
Ya entras por excelencia
2195
a lo mesurado y grave.

LEONOR
Redondilla
  De lo grave no te espantes.

DUQUE
No, Leonor; ya entiendo el caso.
¿Qué quieres? Si yo te caso
con quien te casabas antes.
Redondilla
2200
  ¿No te parece, Leonor,
que es mejor para marido
un título conocido
y de un rey embajador?

LEONOR
Redondilla
  ¿Y no adviertes que casada
2205
de ayer con Enrique estoy
y quieres hacerme hoy
el ángel de la embajada?
Redondilla
  Eres tercero de amor
—perdona que así te aplique—
2210
pues me traes del conde Enrique
al señor embajador.
Redondilla
  Dime de una vez adónde;
pues al Conde me quistaste
cuando a Enrique me pasaste,
2215
y agora me vuelvo al Conde;
Redondilla
  que bien pudiera tener
lo que tu amor merecía;
que no es cuerdo el que se fía
de la más cuerda mujer.

DUQUE
Redondilla
2220
  Si te digo la ocasión,
no quedarás satisfecha.

LEONOR
Adonde hay ¿de qué aprovecha
principios de posesión?

DUQUE
Redondilla
  ¿Qué es principios?

LEONOR
Si marido
2225
a Enrique llamé por ti,
la libertad que le di,
no mía, tu culpa ha sido.

DUQUE
Redondilla
  Eso me declara más.

LEONOR
Tomarme una mano es poco.

DUQUE
2230
A qué risa me provoco;
pienso que burlando estás.

LEONOR
Redondilla
  No todo se ha de decir.

DUQUE
Pues ¿por dónde al honor toca?

LEONOR
¿No hay en las mujeres boca?

DUQUE
2235
Otra vez me haces reír.
Redondilla
  No se pone el honor luto
por niñerías de amores;
que poco importan las flores
como se esté quedo el fruto.
Redondilla
2240
  Ningún principio en la mesa
pasa plaza de vïanda;
haz lo que mi amor te manda,
aunque pienso que te pesa.

LEONOR
Redondilla
  ¿No me dirás la ocasión
2245
porque con tal novedad
descansa mi voluntad
de su primera afición?

DUQUE
Redondilla
  Anoche en el desafío
del embajador y yo,
2250
el de Mendoza salió,
tu esposo y cuñado mío;
Redondilla
  y apenas saqué la espada
cuando a su lado le vi
con la suya contra mí;
2255
traición tan mal disculpada,
Redondilla
  que le dio a la obscuridad
de aquella noche la culpa.

LEONOR
¿Y no puede ser disculpa?

DUQUE
¿Cómo puede ser verdad,
Redondilla
2260
  si Enrique vino tras mí?
Mira tú si es justo o no
que a quien la espada sacó
en el campo contra mí,
Redondilla
  por más que por yerro sea,
2265
le dé a mi hermana.

LEONOR
Yo sé
que en tu favor le envié
y que servirte desea.

DUQUE
Redondilla
  Eso no ha de ser, Leonor;
a llamar al Conde envío .

LEONOR
2270
Harás otro desafío ,
pues le quitas el honor
Redondilla
  a Enrique en el testimonio
de que te quiso matar,
y en la burla de tratar
2275
tan presto otro matrimonio.

DUQUE
Redondilla
  Sea lo que fuere, yo
estoy ya determinado;
que no ha de ser mi cuñado
un hombre que me vendió.
Redondilla
2280
  Apercíbete , que el Conde
ya te vendrá a dar la mano.

Vase

LEONOR
Más a tirano que a hermano
esa crueldad corresponde.

Salen Octavia y Nuño

NUÑO
Redondilla
  Esto imaginaba cuando
2285
del Conde al lado te vi.

OCTAVIA
Todo lo que pasa oí,
todo lo estuve escuchando.
Redondilla
  Cegome el amor del Conde
sola su vida miré.

NUÑO
2290
Habla a Leonor.

OCTAVIA
Tanta fe
a tal lealtad corresponde.
Décima
  Madama, lo que ha pasado
justamente os entristece
pero a mí el Duque me ofrece
2295
ocasión de más cuidado.
La palabra me ha quebrado,
haciendo injusta bajeza;
agradezco la fineza
con que le habéis respondido,
2300
que igual y conforme ha sido
a vuestra heroica nobleza.
Décima
  Forma una queja de mí
en que yo no estoy culpado,
pues de la noche engañado,
2305
a ninguno conocí;
y pues con eso le di
entera satisfacción,
no tiene el Duque razón;
que [a] haber declarada luz,
2310
por la espada de esta cruz,
que no le hiciera traición.
Décima
  Por español, no era empresa,
que, por serlo, me obligó;
ni ya soy español yo ,
2315
que tengo el alma francesa;
y aunque serlo no me pesa,
lo de francés me desalma;
esta es mi esfera y mi palma
desde que vine a París;
2320
decidlo vos, que vivís
por alma dentro del alma.
Décima
  Lo cierto es que él ha querido
con este falso color
daros al embajador,
2325
sabiendo que os ha querido;
o a Carlos habrá temido,
que disculpa voluntades
lisonjear majestades,
porque gusto de los reyes,
2330
como deshace las leyes
puede romper amistades.
Décima
  Pero mire bien su intento
lo que intenta; que, por vida
del Rey de Castilla, impida
2335
Francia o no mi casamiento,
que con justo atrevimiento ,
y no me burlo, por Dios,
he de matar a los dos;
al Conde, porque no os goce,
2340
y al Duque, porque conoce
que soy más digno de vos.
Décima
  De él estoy más agraviado,
él es el que me agravió,
porque soy tan bueno yo
2345
como él, y mejor soldado.
Por la edad me ha despreciado;
mas si el labio no me baña
el bozo, mucho se engaña;
que siempre es hombre mayor
2350
quien nació con el valor
de los Mendoza de España.
Romance (tirada)
  ¡Esto tengo de sufrir,
vive Dios!

LEONOR
Tened la espada,
no os apretéis el sombrero
2355
ni descompongáis la capa;
mirad que me disteis miedo.

OCTAVIA
Es una celosa rabia,
quintaesencia de locura.
Perdonad, Leonor del alma,
2360
que quieren sacaros de ella;
y por estas luces claras,
que hiciera estrellas el cielo,
a tener de estrellas falta;
que ni el Príncipe, ni el Duque,
2365
ni Francia, ni el mundo bastan.

NUÑO
Tiene el Conde y mi señor
mucha razón; sus hazañas
son en Castilla prodigios
y portentos en Navarra;
2370
pero yo hallara un remedio
para excusar sangre y armas,
puesto que es algo difícil.

LEONOR
¿Qué dificultad no allana
tan grande amor como el mío?
2375
Dile, Nuño, que si alcanza
a ser posible, aquí estoy;
que mujer, y enamorada,
en llegando a estar resuelta,
todas las fieras del Asia,
2380
todas las sierpes de Libia
más la imitan que la igualan.

NUÑO
Cuando venga el Conde aquí
llega el oído, y tú aguarda
mientras le hablo en secreto .

OCTAVIA
2385
(¡A qué tiempo necia Octavia,
celos y amor te han traído!
Si el conde don Juan se casa,
bueno quedará tu honor,
¡qué ilustre será tu fama!)

NUÑO
2390
Ya está dicho.

OCTAVIA
Pues ¿tan presto?

LEONOR
Ruido siento en esta sala.

NUÑO
El Conde ha entrado y te ha visto.

OCTAVIA
Volverele las espaldas.

Vánse y entran el Conde y Mendoza

MENDOZA
¿Viste al Conde?

CONDE
Ya le vi,
2395
y luego que vio que entraba
huyó por no verme; y tengo
desde la noche pasada
un pensamiento tan necio
y una locura tan clara,
2400
que si te la digo creo
que la das por confirmada
y que te burlas de mí.

MENDOZA
¿Qué temes con tantas salvas?

CONDE
¿Habranse en el mundo visto
2405
mujeres que disfrazadas,
hayan hecho estrañas cosas?
¿Quién duda que han sido tantas
que han ocupado los libros
y de la fama las alas?
2410
Este conde don Enrique
me parece que es Octavia,
en el habla aquella noche
y en la cara esta mañana.

MENDOZA
Aguardarás que te diga que
2415
es locura, y no me espanta
sino que dudarlo puedas;
mas si de locura pasa,
partamos los dos la culpa,
que puede ser que, cansada
2420
naturaleza, haya hecho
moldes para hacer las caras.
Habla a Leonor, que te mira
triste, enojada y turbada.

CONDE
Octava real
  En fin, Leonor, aunque lo habéis negado,
2425
habéis venido a ser señora mía,
como estaba primero concertado,
y mi lealtad y fe lo merecía;
ya sois mi esposa; el Duque mi cuñado ,
el príncipe padrino; y este día
2430
os llamará París la embajadora,
como suele del sol cándida aurora.
Octava real
  Pero en tan alto bien me descompone
que miraros alegre no merezca;
que si la luz de vuestro sol se pone,
2435
¿qué importa que en mis ojos amanezca;

LEONOR
Señor, vuestra excelencia me perdone
de que con tantas penas me entristezca;
que bien conozco yo lo que merece.

CONDE
Pues ¿qué es lo que os aflige y entristece?

LEONOR
Octava real
2440
  Casome el Duque con el conde Enrique,
y agora vuelve atrás, arrepentido.

CONDE
Si vos me dais licencia que replique,
muchas veces veréis que ha sucedido,
cuando ejemplos de príncipes aplique;
2445
mil casamientos os diré que han sido
desconcertados, con estar firmados,
por no estar en el cielo confirmados.

LEONOR
Octava real
  Esto es cuando sin daño de la honra
puede volver atrás un casamiento;
2450
mas si queda la dama con deshonra,
solicitarla es bajo pensamiento.
¡Qué bien el Duque mis intentos honra,
siendo culpado en darme atrevimiento,
con meter en mi casa, y con el nombre
2455
de mi marido, un hombre gentilhombre!
Octava real
  Yo pude errar en esta confïanza,
y de esta falta ya dos faltas tengo;
mirad cómo se puede hacer mudanza ,
de posesión que a confesaros vengo;
2460
estos no son favores de esperanza,
con que hasta el fin la engaño y entretengo;
no he perdido mi honor, pues le he perdido
con quien me dio mi hermano por marido.

Vase

CONDE
Romance (tirada)
  ¿Qué te parece, Mendoza?
2465
No parece mucho a Octavia
este Conde Enrique.

MENDOZA
Estoy
cual suele quedar sin alma
hombre que de noche vio
súbitamente fantasmas;
2470
las que nosotros traemos
de las cosas de Navarra
nos aparecen visiones
y los sentidos engañan.

CONDE
¡Con qué libertad lo dijo!

MENDOZA
2475
Peor fuera que callara
y que llevaras mujer
con una sobra y dos faltas.

CONDE
Eso, por Dios, la agradezco ;
que según las cosas andan,
2480
cumpliera con siete meses
los dos que por mí faltaran.
¡Oh cuánto hay de esto en el mundo!
Pero ya que fue liviana
su señoría, le debo
2485
desengañar mi ignorancia.
Mucha culpa tuvo el Duque
metiéndole un hombre en casa
a título de marido;
pudo hacer cualquier desgracia
2490
de la próxima ocasión.
Está a muy poca distancia
cualquier peligro de amor,
que andan juntos cuerpo y alma;
poca paciencia de novia,
2495
aunque discreta y gallarda,
pues quiso llevar al cura
las noches anticipadas
por excusar el melindre
del sí, donde muchas callan.

MENDOZA
2500
Según el arte y la cara
de este Conde, ¡vive Dios!,
que en la cama yo dudara
cuál de las dos fue la novia.

CONDE
Si madama está preñada,
2505
Mendoza, peor es hurgallo.

MENDOZA
El Duque ha entrado en la sala.

CONDE
Con él el Príncipe viene .

MENDOZA
Con que despacio te casan.

Salen el Príncipe, el Duque y criados

PRÍNCIPE
Silva (tirada)
  Habéisme hecho singular servicio
2510
honrando al Conde, embajador de España.

DUQUE
Mi obligación, señor, me desengaña,
que este de mi lealtad es propio oficio;
honrad la casa donde os han servido
cuantos leales dueños ha tenido,
2515
en guerra y paz, con armas y consejo,
hasta las canas de mi padre viejo,
que, de laurel ceñidas,
honraron con su muerte nuestras vidas.

CONDE
¡Puede haber confusión, Mendoza amigo,
2520
como esta de hoy! El cielo me es testigo
que diera por no haber en Francia entrado
cuanto vale mi estado.
Si he dado la palabra de casarme,
¿cómo podré con ellos disculparme?
2525
Pues casarme no es justo
sustituyendo, infame, ajeno gusto.

DUQUE
Aquí está el Conde.

PRÍNCIPE
Amor le habrá traído
anticipando el gusto prevenido.
Señor embajador, ¿habéis traído
2530
a madama Leonor del casamiento
la nueva, tan galán como marido?
¿Qué albricias os ha dado?

CONDE
¿Qué puedo responder? Que estoy turbado
no siendo el desposado de este cuento,
2535
que al conde don Enrique
quiere que aquesta hazaña se le aplique.

PRÍNCIPE
Calláis por no decirnos los favores.

CONDE
Mandad venir, señor, la desposada,
que antes ha dado el fruto que las flores;
2540
que, tierra fértil, presto fue labrada.

DUQUE
Leonor mi hermana viene.

PRÍNCIPE
¡Qué majestad en la presencia tiene!

Entra Leonor y quien la acompañe

LEONOR
¿Vuestra Alteza, señor, en nuestra casa?
Que el sol su esfera en esta sala tengo.

PRÍNCIPE
2545
Que mucho que el sol venga
si el aurora se casa.

DUQUE
Si entre ellos está el día,
seré yo noche y la ventura mía.

CONDE
¿Qué estarán consultando?

MENDOZA
Preguntarte
si madama Leonor quieres por dueño.

CONDE
2550
Esto, Mendoza, es sueño,
que estar callando es arte;
porque estoy satisfecho
de que no ha de quererme.

MENDOZA
Ni lo esperes.

CONDE
Que presto les dirá todo su pecho.

PRÍNCIPE
2555
Don Juan.

CONDE
Señor.

PRÍNCIPE
Parece que os ha dado
pena el mudar estado.
Dad la mano a Leonor; y vos, madama,
dadle la vuestra, pues el Conde os ama.

LEONOR
Romance (tirada)
  A vuestra Alteza suplico,
2560
invictísimo señor,
así las francesas armas
de vuestro blanco pendón
siembren las flores azules
adonde no llega el sol,
2565
y de la Infanta de España
os dé Dios tal sucesión,
que sean laureles del mundo
la flor de lis y el león;
que esto sea, si es posible,
2570
sin ofensa de mi honor
y del conde don Enrique,
aquel gallardo español
con quien se trataba ayer
lo que por enojos hoy.

PRÍNCIPE
2575
Llamad a Enrique; y vos, Conde,
no tengáis a sinrazón
que esto se acabe de suerte
que quedéis en paz los dos.

CONDE
Yo, señor, eso deseo,
2580
aunque primero me dio
a mí la mano; esto es
volver con propio valor
por la honra de madama,
hasta llegar la ocasión.

Entran Octavia y Nuño

OCTAVIA
2585
Ya, cristianísimo Carlos,
descubierto y libre estoy
a vuestros pies.

PRÍNCIPE
Conde Enrique,
aunque de aquella cuestión
resultaron amistades,
2590
no fueron con el rigor
que era justo, ni la causa
distintamente se vio;
que aunque el conde don Juan tuvo
primero que vos acción
2595
a la mano de esta dama,
proponed la vuestra vos,
que con grande cortesía
se rinde el Embajador
para que sea de quien
2600
su gusto hiciere elección.

OCTAVIA
Puesto que el conde don Juan
sus favores mereció
antes que Leonor me viese,
si después me tuvo amor,
2605
¿no es justo que la pretenda?

CONDE
¿Por qué? Si primero soy,
¿hay ley en todo el derecho
que quite la antelación?

OCTAVIA
¿Podéis vos, siendo casado,
2610
casaros con otra?

CONDE
¿Yo?

OCTAVIA
Vos.

CONDE
Pues, yo ¿dónde?

OCTAVIA
En España.

CONDE
¿Con quién?

OCTAVIA
Conmigo.

CONDE
¿Con vos?

PRÍNCIPE
Él ha perdido el juïcio.

OCTAVIA
De que la mano me dio
2615
hay dos testigos aquí,
que Nuño y Marcelo son.

NUÑO
Yo lo vi con estos ojos.

MARCELO
Y yo lo mismo .

CONDE
¿Quién sois ?

OCTAVIA
Doña Octavia de Navarra.

LEONOR
2620
¿Doña qué?

PRÍNCIPE
¿Tal invención
una dama pudo hacer
de vuestro heroico valor?

DUQUE
Parece que es imposible,
pues con tanta perfección
2625
imitó lo que no era.

CONDE
¿Quien tanto me aborreció
se puso en este peligro?

OCTAVIA
Más pueden celos que amor.

CONDE
Madama, saber quisiera
2630
cómo entre las dos pasó
aquello que me dijiste.

LEONOR
Seguro está vuestro honor;
que dos árboles sin fruto,
¿qué importa que lleven flor?

NUÑO
2635
El diablo son las mujeres,
si se empeñan sin varón;
y es fina filosofía,
no sé quién se la enseñó,
que todo cuanto hay crïado
2640
engendra el hombre y el sol.

LEONOR
Dame los brazos, Octavia;
que aunque esto ha sido traición,
el amor que os he tenido
será siempre el mismo amor.

OCTAVIA
2645
Yo os he pagado el que os debo.

NUÑO
Sí, pero no lo pagó
en la moneda corriente.

CONDE
La mano, señora, os doy;
y al Príncipe le suplico
2650
nos apadrine.

PRÍNCIPE
Los dos
sois duques de Monpensier .

NUÑO
¿Y a mí, el correo mayor
de estas bodas, qué me dan?

OCTAVIA
Mientras a vestirme voy,
2655
con reverencia de hombre,
Senado, os pido perdón.
Querida, no quise bien;
quise bien quien me olvidó;
busquele, como habéis visto;
2660
porque en nuestra condición,
el diablo son las mujeres .
Y que tenga fin dichoso
la dama Comendador
Si no ha mentido el poeta,
2665
más pueden celos que amor.