Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA IMPERIAL DE OTÓN




Texto utilizado para esta edición digital:
La imperial de Otón. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. Edición digital a partir de: Octava parte de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Alonso Martin, 1617 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Hablan en ella las personas siguientes

El conde Palatino, elector
Federico, inglés
Alberto, bohemio
Don Juan de Toledo
Embajadores
Un paje
Margarita, dama alemana
Rugero, criado alemán
Mendoza, criado español
Cinco electores
Un alguacil
Un pregonero
Camila, criada
Un enmascarado
Doricleo, caballero
Ataúlfo, caballero
Otón, rey de Bohemia
Etelfrida, su mujer
Un hércules
Un león
Unas mujeres de luto y de máscara
Un mayordomo
Rodulfo, emperador
Arnaldo, conde
Anfriso, pastor
Lidia, pastora
Leoncio
Merlín, viejo
Rosela, dama
Don Alonso, rey de España
Un correo
Criados
Soldados

Acto I

Salen el CONDE PALATINO; FEDERICO, inglés; ALBERTO, bohemio.

PALATINO
Redondilla
Traednos sillas aquí,
aunque negociar sentado
en tiempo tan ocupado
es digno de culpa en mí;
Redondilla
5
que anda nuestra autoridad,
con ser arbitrio del Papa,
de suerte que no se escapa
de la común libertad.
Redondilla
¡Bueno es que los electores
10
del Imperio no podamos
vivir si no es que le damos
a todos los pretensores!
Redondilla
Alguno se ha de perder
y alguno se ha de ganar.

FEDERICO
15
Ya os podéis, Conde, sentar,
que nadie os viene a ofender.

PALATINO
Redondilla
Sentareme satisfecho,
que sois discretos los dos.

(Siéntanse los tres.)

ALBERTO
Los imperios son de Dios:
20
Él sabe el mejor derecho.

PALATINO
Redondilla
¡Pluguiera a Dios que elegido
en Constantinopla fuera!

FEDERICO
Injusto enojo te altera.

PALATINO
Justo, Federico, ha sido.

FEDERICO
Redondilla
25
Si por estar ya de paso
para entrar en la elección
te habemos dado ocasión
de haberte enojado acaso:
Redondilla
pide caballo, que aquí
30
ya no venimos a hablarte
sino solo a acompañarte.

PALATINO
Hácenme merced ansí.

FEDERICO
Redondilla
Las partes del grande hermano
del rey inglés, mi señor,
35
son la justicia mayor
para el Imperio Romano,
Redondilla
aunque Alberto se confía
en las del bohemio Otón.

ALBERTO
Y pienso que en mi razón
40
está vuestra señoría.

(Sale UN PAJE.)

PAJE
Redondilla
El español está aquí.

PALATINO
¿Quién es?

PAJE
Don Juan de Toledo.

PALATINO
Ya vendrá a causarnos miedo.

FEDERICO
¿Quién puede dártele a ti?

(Sale DON JUAN DE TOLEDO.)

TOLEDO
Redondilla
45
Beso a vuestras señorías
las manos.

PALATINO
Bien seáis venido.

TOLEDO
A lo menos lo habré sido
más tarde que hoy otros días,
Redondilla
siendo hoy el último en quien
50
se ha de ver nuestro deseo,
aunque por sin duda creo
que España lo pase bien.
Redondilla
Que el haber sido elegido
don Alonso en Franconfordia
55
a la presente discordia
pone silencio y olvido.

PALATINO
Redondilla
No hubiera dificultad
que el rey español lo fuera
si a coronarse viniera
60
a la sagrada ciudad,
Redondilla
pero, como se ha tardado,
está el negocio indeciso.

TOLEDO
Confieso que fue remiso
pero que no fue culpado:
Redondilla
65
que las guerras de los moros
de Murcia y Andalucía
le estorbaron cada día.

ALBERTO
Más su codicia y tesoros.

TOLEDO
Redondilla
¡Qué mayor que el del Imperio
70
si el Rey, mi señor, pudiera!

PALATINO
Quien tuvo ocasión y espera,
tarde llora.

TOLEDO
Algún misterio
Redondilla
encierran esas razones.
Mira, conde Palatino,
75
que el rey español es digno
de que su frente corones.

PALATINO
Redondilla
¿Tengo yo solo el poder?
Otón, conmigo otros cinco.

TOLEDO
Como a España estés propinco,
80
a España puedes vencer.
Redondilla
Mira las partes que tiene
don Alonso, mi señor.

PALATINO
Conozco su gran valor
y de los reyes que viene.

TOLEDO
Redondilla
85
Mira a su padre, Fernando,
conquistador de Sevilla.

PALATINO
Fue del mundo maravilla,
terror del morismo bando.

TOLEDO
Redondilla
Cuando en las letras confinas
90
parte de ese buen deseo,
no ha igualado Tolomeo
a las tablas alfonsinas.
Redondilla
Y este Alfonso que esculpidas
tiene las mismas hazañas,
95
también honra las Españas
con las célebres Partidas.
Redondilla
Pues por armas, ¿qué no ha hecho,
cercando el muro y adarve
de las villas del Algarbe
100
hasta dejarle deshecho?
Redondilla
En Huelva y Gibraleón,
Faro, Lechuel, Alcambín,
Tabila y Castromarín
ha sido español león.
Redondilla
105
Pues por bien emparentado
el santo rey Luis de Francia,
ya tiene honrosa ganancia
haberle sus prendas dado.
Redondilla
Doña Blanca, hermosa y cuerda,
110
es del príncipe mujer
que rey de España ha de ser:
don Fernando de la Cerda.
Redondilla
Mira qué deudos se hallaron
en Burgos al regocijo
115
del Rey Santo el primer hijo,
el que ya en París juraron:
Redondilla
don Edüardo, sobrino
de Alfonso, hijo de su hermana,
de la corona britana
120
sucesor famoso y digno;
Redondilla
don Pedro, rey de Aragón;
de Toledo, el arzobispo
don Jaime, con el obispoN
X
Nota del editor

Este verso falta en toda la tradición impresa de la obra (Partes y edición de Menéndez Pelayo). Lo reponemos de acuerdo con la edición de Emilio Blanco para PROLOPE, que sigue el manuscrito de la colección Gálvez.

de Astorga, Lugo y León;
Redondilla
125
los dos hermanos del Rey,
don Felipe y don Fadrique.
Y porque también le aplique
el defender nuestra ley,
Redondilla
mira con qué santo celo
130
honra la Iglesia, y del moro
quita el precioso tesoro
para la Reina del cielo.
Redondilla
Por casamiento es razón
que a otras muchas se adelante
135
la reina doña Violante,
hija del rey de Aragón.
Redondilla
Si esto es ansí, Alfonso el Magno
no es llamado sin misterio
a vuestro alemán imperio,
140
ni para el reino romano.

FEDERICO
Redondilla
Paso, español, poco a poco;
que otros reyes hay tan buenos
de tantas virtudes llenos...

TOLEDO
Inglés, en ninguno toco.
Redondilla
145
De ninguno digo mal
ni parece injusta ley
que diga bien de mi rey
como vasallo leal.
Redondilla
Yo informo de lo que puedo
150
al Conde y a los demás.

FEDERICO
Sí, pero ensálzasle más.

TOLEDO
Mas antes falto que excedo.
Redondilla
Y de ti debo admirarme,
pues no siendo rey tu dueño
155
más de un estado pequeño
que apenas pesa un adarme
Redondilla
-porque es hermano segundo
de tu rey de Ingalaterra-
quiere, Luzbel en la tierra,
160
ser emperador del mundo...
Redondilla
Hasta el bohemio callando,
siendo rey muy noble Otón...,
y tú con menos razón
estás arrogante hablando.
Redondilla
165
¿En qué te fundas?

FEDERICO
¿Es poco
ser mi señor elegido
como el tuyo?

ALBERTO
No ha podido
ser jurídico tampoco.
Redondilla
Y si hasta ahora he callado
170
no es porque al rey de Bohemia
falta la virtud que premia
al que della vive honrado,
Redondilla
mas porque echaba de ver
que el español nos decía
175
lo que en don Alonso había,
porque era bien menester.
Redondilla
Pero yo, como he sabido
que es tan conocido Otón,
no quise en esta ocasión
180
decir lo que es tan conocido:
Redondilla
él será rey de romanos
y emperador de alemanes.

TOLEDO
Cuando a Cerdas y Guzmanes
y Toledos falten manos.

FEDERICO
Redondilla
185
Pues ¿puede dejar de ser
que mi rey inglés lo sea?

PALATINO
Lo que cada cual desea
da bien su lengua a entender.
Redondilla
Cesad, que no se averigua
190
esta cuistión por la espada.

TOLEDO
Ya estuviera averiguada
a ser la costumbre antigua.
Redondilla
¡Y ojalá que solo yo
a los dos con ella aquí
195
mostrara el valor que en mí
la sangre española dio!
Redondilla
¡Que yo sé si mi rey fuera
con este acero eligido!

FEDERICO
¡Oh, español!

ALBERTO
En lo atrevido
200
sin verte te conociera;
Redondilla
que Alberto soy, te advierto,
y este, Federico, inglés.

TOLEDO
Yo lo supiera después
que os hubiera a entrambos muerto:
Redondilla
205
don Juan de Toledo soy.

FEDERICO
¿Y piénsasme poner miedo,
si fuera todo Toledo?

PALATINO
Caballeros, yo me voy:
Redondilla
el que quisiere me siga.

FEDERICO
210
Debo acompañarte.

ALBERTO
Y yo.

TOLEDO
Estoy por decir que no,
pero al fin mi rey me obliga.

FEDERICO
Redondilla
¡Qué español tan bravo!

ALBERTO
Adiós.
¡Que ansí hable el que es más flaco!

TOLEDO
215
Vive Dios que si la saco
que me han de temblar los dos.

(Sale MARGARITA, dama, y RUGERO, criado.)

MARGARITA
Redondilla
¿Y qué?, ¿me dices que tiene
el español esperanza?

RUGERO
Si el deste imperio no alcanza,
220
¿a quién del mundo conviene?

MARGARITA
Redondilla
Si por voto nuestro fuera,
yo con mi gran voluntad,
tú con tu fidelidad,
¡quién duda que le tuviera!
Redondilla
225
Mas ¿quïén está más cerca
de todos los pretensores?

RUGERO
Dicen que a los electores
la gran corona se merca.
Redondilla
Y vese que es gran maldad,
230
y que el vulgo es atrevido
pues de seis los tres han sido
la flor de la Cristiandad
Redondilla
y eclesiásticos, en fin.

MARGARITA
¿Dónde nació sino entre ellos
235
la simonía?

RUGERO
No es dellos
acto tan bárbaro y ruin
Redondilla
sino de otra gente inicua
que Dios deja de sus manos,
que a prelados tan cristianos
240
vana sospecha se aplica.

MARGARITA
Redondilla
Si la gracia pretendía
comprar de Dios algún hombre,
no hay Rugero que te asombre
la corona deste día.
Redondilla
245
Yo quïero [a] don Juan tanto,
aunque humilde mujer soy,
que con el temor que estoy
de ningún santo me espanto:
Redondilla
el oro corrompedor
250
no hay virtud que no contraste.

RUGERO
Basta, señora, que baste,
para empresas del amor.
Redondilla
Basta que acabe una guerra,
basta que conquiste un muro,
255
que ablande un juez más duro
que el corazón de la tierra,
Redondilla
pero en casos de tal peso,
donde a Dios se teme tanto,
que pongas duda me espanto
260
de la verdad del suceso.

MARGARITA
Redondilla
¿Cómo se vino a eligir,
Rugero, en esta ciudad,
la Cesaria Majestad?

RUGERO
Es [l]argo de referir,
Redondilla
265
mas, si gustas, oye.

MARGARITA
Di,
que saber la causa quiero.

RUGERO
Y yo, contándola, espero
que has de entretenerte ansí:
Romance (tirada)
Constantino, el que llamaron
270
«el Magno» por sus grandezas,
nuevo Alejandro cristiano,
gran defensor de la Iglesia,
considerando que en Roma
su imperial silla pudiera
275
humillar la autoridad
de su vicario y cabeza,
dejole a Roma y a Italia
y, dando al Asia la vuelta,
la silla puso en Bizancio
280
en edificios soberbia,
por cuyo famoso nombre,
tan digno de gloria eterna,
Constantinopla se llama
que los turcos señorean.
285
Faltar de Italia su amparo
fue causa triste y funesta
que mil bárbaras naciones
pusiesen los pies en ella.
Scitas, vándalos, alanos
290
su santa arena ensangrientan;
longobardos y estragodos
con mil góticas banderas.
Alemania, España y Francia
lloraron bien su miseria,
295
mas como Italia ninguna
de cuantas el sol pasea;
que como cabeza fue
del mundo en tiempo de César,
los pies que a sus pies tenía
300
se quisieron ver sobre ella.
Iba el Pontífice Sumo
de Atila huyendo la fuerza,
que hasta las reliquias santas
no perdonaba la guerra,
305
tanto que fue menester
que aquella noche en su tienda
amenazase San Pedro
su temeraria fiereza.
Reinó Carlo Magno en Francia,
310
bajó a Italia y echó della
los longobardos y en paz
al Papa en su silla asientan.
Diole la imperial corona
en galardón y en presencia
315
de mil príncipes y grandes
que celebraron las fiestas.
Luego, muerto Carlo Magno,
Francia y Alemania empiezan
a pretender la corona;
320
las causas füeron estas:
que era, Carlos, alemán,
dice Alemania soberbia;
y Francia que es rey de Francia
y que ha de elegirse en ella.
325
El Pontífice que entonces
era de la nube excelsa
de Pedro piloto santo,
este estatuto nos deja:
que en vacando la corona
330
a seis grandes pertenezca
la elección de Emperador;
y aquí en Franconfordia sea.
Los tres son los arzobispos
de las famosas iglesias
335
Colonia, Maguncia y Triberio,
ilustres en sangre y letras.
Los otros tres son el duque
de Sajonia y de la bella
Branderburque el Gran Marqués,
340
sangre alemana y francesa,
con el conde Palatino
de antigua y clara nobleza.
Y el cónclave desta junta
aquí en Aquisgrana tengan.
345
Pero el décimo Gregorio
con escomunión espresa
que uno solo elijan manda,
que es el que todos esperan.

MARGARITA
Redondilla
Plega a Dios que a Alonso elijan,
350
no porque española soy
ni porque españoles hoy
el Sagrado Imperio rijan;
Redondilla
mas porque he puesto los ojos
en don Juan de tal manera
355
que mil mundos que tuviera
fueran de sus pies despojos.
Redondilla
Y será posible ansí
venirme a casar con él.

RUGERO
Yo te aseguro por él,
360
porque sé que adora en ti;
Redondilla
que si reporta su amor
es temiendo hacer ultraje
al reservado hospedaje
de tu padre y mi señor.
Redondilla
365
Posa en su casa, que ha sido
la causa desta afición,
y por la misma razón
de no se haber atrevido.
Redondilla
Mas sucediendo las cosas
370
prósperamente al de España,
era la menor hazaña
de las del mundo amorosas;
Redondilla
que si don Juan es Toledo
de lo bueno de Castilla,
375
tú eres Gante y maravilla
del mundo.

MARGARITA
Nómbrale quedo,
Redondilla
que hay en casa alguna espía
recelosa de mi bien.

RUGERO
¡Plega el cielo que le den
380
a Alfonso la monarquía
Redondilla
y que nos vamos a España!

MARGARITA
Grita en el palacio suena.

RUGERO
Su plaza del vulgo llena
de gente propia y estraña
Redondilla
385
que a la elección ha venido
y, con los embajadores,
aguarda a los electores.

(Dentro digan:)

[VOCES]
¡Rodulfo, Rodulfo ha sido!

MARGARITA
Redondilla
¡Ay de mí! ¡«Rodulfo» dijo
390
aquella voz!

RUGERO
Puede ser,
que es noble y de gran poder.

MARGARITA
Ya se aumenta el regocijo...
Redondilla
Corriendo van los caballos,
los pretales oigo aquí;
395
¿si dicen «Rodulfo»?

RUGERO
en cuanto puede escuchallos.
Redondilla
Mas también puede haber sido
(Suenan los pretales de cascabeles.)
nombralle por disfavor:
no Rodulfo vencedor
400
sino Rodulfo vencido.

[VOCES]
Redondilla
(Dentro.)
¡Rey de Bohemia, Bohemia!

MARGARITA
¡«Bohemia» dicen allí!
Aun Otón, si fuese ansí,
(Suenen cada vez los pretales como que corren con la nueva.)
más justamente se premia,
Redondilla
405
que es rey, en fin.

RUGERO
Gran valor
tiene Rodulfo, señora.

[VOCES]
(Dentro.)
¡Vítor, vítor!

RUGERO
Oye agora
del junto vulgo el favor...

[VOCES]
Redondilla
(Dentro.)
¡Rodulfo, Rodulfo, el Conde!

MARGARITA
410
¿Sabes que me maravilla
que nunca dicen «Castilla»,
ni naide «España» responde?

[VOCES]
Redondilla
(Dentro.)
¡Ganen la apuesta, galanes!

OTRO
(Dentro.)
¡Otón es César Augusto,
415
mentís!

MARGARITA
Temblé con el susto
toda de la frente al pie.
Redondilla
Parte, por tu vida, allá:
mira lo que ha sucedido.

RUGERO
Voy.

MARGARITA
La esperanza he perdido:
420
sospechosa el alma está.

(Entre DON JUAN y un criado dándole la espada.)

TOLEDO
Quintilla
Muestra, Mendoza, la espada:
mal haya el consejo adonde
sin ella un hombre responde.

MENDOZA
España queda agraviada.

[VOCES]
425
(Dentro.)
¡Rodulfo, Rodulfo, el Conde!

MENDOZA
Quintilla
Todos le nombran con gusto.

TOLEDO
Yo con enojo y disgusto...
Vive Dios, si esta tuviera,
que el de España se eligiera.

[VOCES]
430
(Dentro.)
¡Rodulfo, César Augusto!

TOLEDO
Quintilla
Dalde priesa, ciudadanos,
estraños y franconfordes:
llevad hachas en las manos,
que ansí agora estáis concordes.

[VOCES]
435
(Dentro.)
¡Rodulfo, rey de romanos!

MENDOZA
Quintilla
¿No cesan?

TOLEDO
Ni cesarán.

MENDOZA
Voces unísones dan
la mujer, el niño, el hombre...

TOLEDO
Gastarle querrán el nombre.

MENDOZA
440
Y aun el oro gastarán.

TOLEDO
Quintilla
Y aun tiene un grande poder
en lo que dices, Mendoza:
¿qué empresa podrá temer,
qué pensamiento no goza,
445
qué pretensión, qué mujer?

MENDOZA
Quintilla
Pues ¿cómo entre tanta grita
te acuerdas de Margarita?

TOLEDO
Pues ¿no queréis que me acuerde?

(Entre ALBERTO.)

ALBERTO
¿Que Otón este imperio pierde
450
y de sus hombros se quita?
Quintilla
¡Ah, ignorantes electores!

TOLEDO
Este es el embajador
de Otón.

ALBERTO
Presto haré que llores,
Alemania, este rigor
455
de esos cobardes traidores.
Quintilla
¡Rodulfo, Rodulfo! ¡Ah, cielo!
No me traga vivo el suelo
antes que escuche su voz.

MENDOZA
¡Oh, cómo sale feroz!

TOLEDO
460
Con su dolor me consuelo.

ALBERTO
Quintilla
¿Qué hará el confïado Otón,
que este imperio pretendió?
Reventará de pasión,
que su esperanza temió
465
segura la posesión.
Quintilla
Pues, soberbios alemanes,
haced gente y capitanes,
que ya Otón, por su venganza,
pone en el ristre la lanza
470
y al viento los tafetanes.
Quintilla
Por él a cuanto se encierra
desde la una a la otra parte,
en vuestra alta y baja tierra
os asegure que Marte
475
os ha de abrasar con guerra.
Quintilla
¡Alarma, valiente Otón!:
defienda en esta ocasión
Rodulfo su injusto imperio.

(Váyase.)

TOLEDO
Naide con más vituperio
480
salió de aquesta elección.

[VOCES]
Quintilla
(Dentro.)
¡Rodulfo, César Augusto,
padre de la patria y rey
de romanos! ¡Digno y justo
defensor de nuestra ley!

MENDOZA
485
Ya salen.

TOLEDO
De verlos gusto.

(Toquen chirimías y salgan dos maceros y acompañamiento, y los seis electores, tres grandes y tres arzobispos.)

PALATINO
Quintilla
Vayan vuestras señorías,
que los he de acompañar.

TOLEDO
¡Qué graciosas cortesías!
Ved que me han hecho esperar
490
al cabo de tantos días.

MENDOZA
Quintilla
¿Cuál es duque de Sajonia?

TOLEDO
Aquel alto que acompaña
al perlado de Colonia.

MENDOZA
¡Qué basa de gente estraña!

TOLEDO
495
No tuvo más Babilonia.
Quintilla
De Branderburque el marqués
va en medio de los tres;
luego el que mi mal pronuncia:
arzobispo de Maguncia.

MENDOZA
500
¿Y aquel?

TOLEDO
De Tréveris es.

MENDOZA
Quintilla
¿Y este?

TOLEDO
El conde Palatino:
ven, que con este disgusto
mañana a España camino.

[VOCES]
(Dentro.)
¡Rodulfo, César Augusto,
505
sí, pero Alfonso más digno!

(Salen UN ALGUACIL y UN PREGONERO y una caja.)

ALGUACIL
Quintilla
Aquí en la rúa mayor,
alzad la voz, que la gente,
como es más, crece el rumor.

PREGONERO
Mal conoces el corriente
510
de mi garganta, señor.
Quintilla
Oirán los sordos y mudos,
los animales más rudos
y las estrellas del cielo.

ALGUACIL
Di, pues, lo escrito.

PREGONERO
Direlo
515
que merezca diez escudos.
Quintilla
Mi padre, aunque zapatero,
me crïo para contralto
de aquesta iglesia primero,
mas vine a cantar tan alto
520
que vine a ser pregonero.
Quintilla
Fue la voz de calidad
que en toda la vecindad
no me pudieron sufrir,
porque de puro subir
525
me quebré por la mitad.
Quintilla
Mas no hay hombre que me venza
de mi oficio en ocasión
de echar la barba en vergüenza.

ALGUACIL
Aquí prosigue el pregón:
530
toca esa caja y comienza.

PREGONERO
Quintilla
«Manda el ilustre señor
duque Asfelt, gobernador
de Franconfordia, que luego
enciendan luces y fuego,
535
desde el pequeño al mayor.
Quintilla
Y que adornen las ventanas
de rica tapicería
por nueve alegres mañanas,
y muestren su bizarría
540
las hermosas ciudadanas.
Quintilla
Hagan máscaras con gusto,
que les darán galardón,
que todo contento es justo
por la divina elección
545
de Rodulfo, siempre augusto.»

ALGUACIL
Quintilla
Bien has dicho: toca y vamos.

(Váyanse.)

TOLEDO
¡Buenos por tu vida estamos
cuando España se entristece!

MENDOZA
Ansí en el mundo acontece:
550
lo que estos ríen, lloramos.

TOLEDO
Quintilla
¿Cómo veré a Margarita
para despedirme della?

MENDOZA
Entre la confusa grita
bien podrás hablar con ella
555
si acaso las luces quita;
Quintilla
que si no ¿qué duda pones
que las hachas y blandones
aunque te arreboces más
te descubran?

TOLEDO
¿Y no das
560
en que ha de haber invenciones?
Quintilla
Ven que de máscara puedo
hablar y verla sin miedo.

MENDOZA
¿Qué te vestirás?

TOLEDO
No sé:
el bordado llevaré
565
de las cañas de Toledo.

(Éntrense y con música descubran el lienzo del vestuario con muchas luminarias en papeles de colores, y MARGARITA, en lo alto y CAMILA, criada.)

MARGARITA
Redondilla
Bien persuadirte podrás
cuánto el placer me entristece.

CAMILA
Sin decirlo se parece:
callando lo muestras más.
Redondilla
570
La noche se ha vuelto día:
todos con luces celebran
la elección.

MARGARITA
A mí me quiebran
las mismas del alma mía.

CAMILA
Redondilla
Ya estás, mi señora, estraña.

MARGARITA
575
Pésame que solenicen
al Conde y desautoricen
las pretensiones de España.
Redondilla
Y pues sabes que la mía
cesa con irse don Juan:
580
cree Camila que me dan
sus fiestas melancolía.

CAMILA
Redondilla
Tanta pena ha recebido
que se va sin ver las fiestas.

MARGARITA
¿Piensas tú que lo son estas
585
para quien tanto ha perdido?

CAMILA
Redondilla
Mas bien puesto estaba Otón
y habrá de tener paciencia.

MARGARITA
Hay en valor diferencia.
¿Qué es esto?

CAMILA
Máscaras son.

(Suenan chirimías y salgan un Hércules con un mundo, y máscaras detrás, con hachas.)

CAMILA
Redondilla
590
¡Ah, caballero!

ENMASCARADO
¿Quién llama?

CAMILA
¿Qué es la máscara, decid?

ENMASCARADO
Letra lleva.

CAMILA
A ver.

ENMASCARADO
Oíd,
que a fe que es cosa de fama,
Redondilla
para que descanse Adlante,
595
yo Rodulfo, Hércules nuevo,
el mundo en mis hombros llevo.

MARGARITA
No vi frialdad semejante:
Redondilla
¿queréismela declarar?

ENMASCARADO
Por Adlante sinifico
600
el ya muerto Federico.

(Tocan.)

MARGARITA
Vos lo merecéis estar...

CAMILA
Redondilla
Calla, por Dios, que dirán,
como no sea en la casa
y no saben que te abrasa
605
el loco amor de don Juan,
Redondilla
que tu padre hace traición
a Rodulfo.

MARGARITA
Gente suena:
hasta el son me causa pena,
tales mis desdichas son.

(Máscaras con hachas salgan coronando a RODULFO; tocan.)

CAMILA
Redondilla
610
Sin duda que estos coronan
a Rodulfo.

MARGARITA
Así es verdad:
su cesárea majestadN
X
Nota del editor

Este verso falta en el texto de la Parte. Lo reponemos siguiendo las ediciones de Menéndez Pelayo y de Emilio Blanco.

Roma y Franconfordia entronan.
Redondilla
Este es Italia la bella
615
y este Alemaña la fuerte
y este Rodulfo.

MARGARITA
De suerte
que hoy sale y hoy entra en ella.

ENMASCARADO
Redondilla
Nuestro deseo le ha dado
esta corona que veis.

MARGARITA
620
Pontífices os hacéis:
debéis de haberlo soñado.
Redondilla
No llevéis esa frialdad
al senado si es discreto.

ENMASCARADO
Vos sois la cifra, os prometo,
625
de toda la necedad.

CAMILA
Redondilla
Ya te entiendo, por mi vida.

MARGARITA
No será esta culpa sola,
que tengo el alma española
y no la encubro ofendida.

(Tocan chirimías y un león con una espada en pie y en tres cadenas tres reinos en figuras de hombres; DON JUAN DE TOLEDO y MENDOZA detrás, vestidos de librea con hachas.)

CAMILA
Redondilla
630
Este trae buena invención.

MARGARITA
Déjame a mí preguntar:
¿qué quiere significar,
caballero, este león?

TOLEDO
Redondilla
Este es el león de España,
635
y estos tres, tres reinos son,
que ya pone en sujeción,
y su espada en sangre baña:
Redondilla
Borgoña, Alemania y Flandes
son los tres.

CAMILA
¡Qué atrevimiento!

MARGARITA
640
¡Oh, hermoso león sangriento,
digno de hazañas tan grandes,
Redondilla
daros quiero colación!

(Echa desde alto una fuente de confitura sobre ellos.)

TOLEDO
Siendo vos sereno cielo,
granizas, señora, el suelo.

CAMILA
645
Don Juan y Mendoza son.

TOLEDO
Redondilla
Mirad, Margarita bella,
que a mal agüero he tenido
del dulce tiempo perdido
el favor de vos y della.
Redondilla
650
No más colación, no más,
que derraman mis porfías
las dulces venturas mías
que no cobraré jamás.

MARGARITA
Redondilla
¡Ay, mi querido león!,
655
¿qué pronósticos son esos?

TOLEDO
Ya os lo dicen los sucesos
de aquesta injusta elección
Redondilla
que apresura mi partida.

MARGARITA
Luego ese león no ata
660
los tres reinos de quien trata
sino esta alma gusto y vida.
Redondilla
Luego estas luces no son
fiestas del nuevo concierto
sino de entierro de un muerto
665
que es mi ausente corazón.
Redondilla
Luego esta música ya
son campanas y clamores
del alma que en los rigores
del ausencia muerta está.
Redondilla
670
¿Luego a España os vais, don Juan?

TOLEDO
Voyme, señora, por fuerza,
que a decirlo al fin me esfuerza
la priesa que aquí me dan.
Redondilla
¡Oh, negocios! ¡Oh, desdichas!
675
Mas pues lo sentís ansí,
alargaré desde aquí
mis cuidados y mis dichas.
Redondilla
Mañana pensé partir
y hoy me pienso detener.

MARGARITA
680
Solo os puedo responder
que por vos vuelvo a vivir:
Redondilla
como caballero hacéis
y como español gallardo.

TOLEDO
Si amé, si lo que me tardo
685
a vuestra cuenta ponéis...

MARGARITA
Redondilla
¿Eso dudáis? Entrad luego,
que hay de hablaros ocasión;
que estos alborotos son
de nuestras almas sosiego.

TOLEDO
Redondilla
690
¿Habrá lugar?

MARGARITA
Sí.

TOLEDO
Mendoza,
recoge esa gente y ven.

MENDOZA
¿Piensas gozarla?

TOLEDO
También.

MENDOZA
¡Vive Dios que es linda moza!

(Sale el rey de Bohemia, OTÓN, [y] ETELFRIDA, reina, de caza. Acompañamiento de criados. ATAÚLFO y DORICLEO, caballeros.)

OTÓN
Redondilla
¿Cómo que un ave tan vil
695
pudo matar un azor?

ATAÚLFO
Sí, señor.

OTÓN
¡Bravo rigor!

DORICLEO
¡Estraño lance!

ATAÚLFO
¡Sutil!

OTÓN
Redondilla
¡Mostruo ha sido!

DORICLEO
¡Y gran portento!

ATAÚLFO
¡Estraño prodigio!

DORICLEO
¡Grande!

OTÓN
700
Decilde a la reina que ande;
sabrá de mi boca el cuento.

ETELFRIDA
Redondilla
Aquí vengo y ya le sé.

OTÓN
¿Pues cómo, mi bien, no habláis?
¿De qué tan suspensa estáis?
705
¿Qué tenéis que enojo os dé?
Redondilla
¿Ha hecho del sol la furia
de envidia de la belleza
de esa divina cabeza
a su bella frente injuria?
Redondilla
710
¿Por ventura os han cansado
la aspereza de la sierra?
La caza imita a la guerra:
habraos su guerra enojado.
Redondilla
Por eso dejé las sierras
715
y mandé seguir las aves
dando a los aires süaves
alas de plumas ligeras;
Redondilla
que según corren por él
alegres, altas y bellas
720
pienso que él vuela con ella,
que ellas no vuelan con él.

ETELFRIDA
Redondilla
Eso solo me ha enojado.

OTÓN
¿Las aves, señora mía?
No haya más desde este día
725
si ellas enojo os han dado.
Redondilla
Cortad a todas los cuellos,
despedid mis cazadores,
no haya a mi mesa ventores,
no más cuidado con ellos.
Redondilla
730
Mis azores de Noruega
y mis aletos indianos
no anden más en vuestras manos
ni en los aires desta vega.
Redondilla
Gerifaltes, halconetes,
735
búhos, sacres, baharíes,
primas, torzuelos, neblíes,
halcones y gavilanes,N
X
Nota del editor

Como sucede en otros pasajes del texto de la Parte, en esta redondilla la estructura de rimas es incorrecta.

Redondilla
tuerza una mano crüel.
Y porque no me alborote
740
ni parezca un capirote
ni suene más cascabel,
Redondilla
ya no más mudas ni crías:
las alcandoras romped.

ETELFRIDA
Que no entendistes creed,
745
señor, las tristezas mías;
Redondilla
que antes de mi gusto son,
y merced recibiré
en que ya de hoy más esté
la caza en más perfeción.

OTÓN
Redondilla
750
¿Pues qué os disgusta?

ETELFRIDA
Haber visto
matar una ave ratera
un halcón de tal manera
que el llanto apenas resisto.
Redondilla
Y hame dado mal agüero
755
de que no os han elegido
y en vuestro lugar lo ha sido
algún príncipe estranjero.

OTÓN
Redondilla
No os dé pena, ¡por mi vida!
Segura está mi elección
760
donde interés o pasión
no puede ser admitida.
Redondilla
Son los electores nobles
y conocen mi poder.

ETELFRIDA
En los nobles suele haber
765
muchas veces tratos dobles.
Redondilla
No lo habéis solicitado
como el caso requería:
si el que pide no porfía,
duerme el que da, descuidado.
Redondilla
770
De cien veces las noventa,
la diligencia, señor,
tiene sentencia en favor.

OTÓN
Sin causa estás descontenta.
Redondilla
Ya conocen mi persona
775
los dueños desta elección,
que solo el decir Otón
pide a voces la corona.
Redondilla
Que mal puede el noble hermano
deste rey de Ingalaterra,
780
con cuatro leguas de tierra
ni el español castellano,
Redondilla
competir con la grandeza
del rey de Bohemia, Otón;
y por eso el muerto halcón
785
amenaza su cabeza.
Redondilla
Y aquel ave significa
la humildad con que pretendo
lo que con razón defiendo.

DORICLEO
¡Qué bien el agüero aplica!

ATAÚLFO
Redondilla
790
Esté Vuestra Majestad
seguro del Sacro Imperio,
que ese agüero es el misterio
de su discreta humildad;
Redondilla
tanto que ya en su corona
795
los arcos puede añadir.

(ALBERTO entre de camino.)

ALBERTO
Hasta aquí quise venir
con esta nueva en persona.

OTÓN
Redondilla
¡Oh, Alberto, mi embajador,
seas bien venido!

ALBERTO
Creo
800
que habíais tenido deseo
de mi venida, señor.

OTÓN
Redondilla
Tú mismo puedes juzgallo
aunque me tienes incierto.

ALBERTO
Por los ijares he abierto
805
desde la Corte el caballo.

OTÓN
Redondilla
¿Cómo albricias no has pedido?

ALBERTO
¿De qué las he de pedir?

OTÓN
No tienes más que decir,
que ya te tengo entendido.
Redondilla
810
Desde que te vi llegar
vi en tu rostro y lengua muda
mis esperanzas en duda
y, sin ella, mi pesar.
Redondilla
¿En fin, no me han elegido?

ALBERTO
815
No, señor.

OTÓN
¡Ah, reina! ¡Ah, cielo!

ETELFRIDA
No era, señor, mi recelo
tan vanamente creído.

OTÓN
Redondilla
¿Es posible? ¡Ah, gente fiera!
¡Ah, electores inhumanos,
820
solo en el nombre cristianos,
que a saberlo no os creyera!
Redondilla
Por esto no os di interés,
sabe Dios que le tenía,
y así la justicia mía
825
habéis tenido a los pies.

ETELFRIDA
Redondilla
Mi Otón, ¡desdicha notable!

OTÓN
Sepamos, reina, el que ha sido,
en competencia, elegido:
quizá es negocio inculpable.
Redondilla
830
¿Es el de España? Responde.

ALBERTO
No, señor.

OTÓN
¿Es el inglés?

ALBERTO
Es Rodulfo.

OTÓN
¿Quién?

ALBERTO
Él es
el conde Rodulfo.

OTÓN
¿El Conde?

ETELFRIDA
Redondilla
835
Eso ya se ve que ha sido
maldad tan notoria y clara
que me han salido a la cara
colores de haberlo oído.
Redondilla
¡Rodulfo! Al cielo divino
840
hago voto y juramento,
si no os armáis y al momento
ponéis el campo en camino,
Redondilla
de no tener aunque os ama
el alma, y dueño os confiesa,
845
silla, Rey, en vuestra mesa
ni lugar en vuestra cama.
Redondilla
Jamás me tendréis contenta
ni cesarán mis enojos
si no os armáis en mis ojos
850
como espejo desta afrenta.
Redondilla
O dadme la gente a mí:
yo iré a la guerra por vos.
¡Oh, dura gente sin Dios,
al Rey no, al Conde sí!
Redondilla
855
¡Al Conde! ¿Cómo no era,
ya que Otón no os agradaba,
mejor el que electo estaba
y que de España viniera?
Redondilla
Muero en pensarlo, hoy me muero
860
si el campo de Otón no marcha
por julio al sol y a la escarcha
por la inclemencia de hebrero.
Redondilla
No hay consuelo para mí
si Otón no cobra el Imperio;
865
que ha sido, este, vituperio
del Rey, del reino y de mí.

OTÓN
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Ea, bohemos fuertes!, ya es llegada
la sazón en que yo conocer puedo
qué vasallos me sirven, y vosotros
870
qué rey os manda, os ama y os estima:
no por mi honor, que siendo rey me sobra,
el Imperio Sagrado pretendía;
mas porque quien os tiene por vasallos
ha de ser más que rey, o rey del mundo:
875
si lo fuera Alemania, y si Rodulfo
fuera Alejandro, Aquiles, Pirro o César,
la corona imperial tendrá mi frente
y el Sacro Imperio mis valientes hombros,
que yo tengo hombros y hombres para todo.
880
Dejad las jabilinas y venablos,
vengan lanzas de ristre y escopetas.
Dejad las galas verdes de la caza,
vengan las armas de la sangre rojas.
Vos, Ataúlfo amigo, desta empresa
885
sois general, y Doricleo teniente.
El maestre de campo Alberto sea,
y esta noche nombremos capitanes.

ETELFRIDA
Quiero te dar mis brazos, Otón mío,
que nunca más galán me pareciste
890
que agora con aquesa honrada cólera.

OTÓN
Mal conoces a Otón.

ETELFRIDA
A las mujeres
ninguna cosa más nos enamora
que el valor de los hombres, como el tuyo.
Un cobarde, aunque sea gentilhombre,
895
no hay mujer tan ratera a quien agrade,
y un valiente, aunque feo, agrada mucho.
¡Tú estás agora gentilhombre y bravo!

OTÓN
Vamos donde tus ojos sean espejo,
y apercebid mis armas, Ataúlfo:
900
¡muera Rodulfo vil!

TODOS
¡Muera Rodulfo!


Acto II

Salen caja y bandera; en orden soldados; DORICLEO, ATAÚLFO, ALBERTO, OTÓN y, en la ventana, la Reina.

ETELFRIDA
Redondilla
Mi querido Otón: adiós;
y en vuestra custodia y guarda
vaya el ángel de la guarda.

OTÓN
Basta, mi bien, que vais vos;
Redondilla
905
que aunque es verdad que es tan alta
de un ángel la compañía,
si él me faltase, podría
la vuestra suplir su falta.
Redondilla
Que si al hombre Dios crïo
910
del ángel, tan poco menos,
dese menos a lo menos
poco al ser ángel faltó.
Redondilla
Que una mujer virtüosa,
casta, varonil y santa,
915
merece alabanza tanta
mejor que la que es hermosa.
Redondilla
Y si a la hermosa dan nombre
de ángel por alabanza:
la que este tan buena alcanza,
920
mejor es que ángel se nombre.

ETELFRIDA
Redondilla
No os quiero agora tan tierno
sino más fuerte y feroz,
que la afeminada voz
desdice al marcial gobierno.
Redondilla
925
Como el que muere ha de ser
el hombre que va a la guerra,
que lo que deja en la tierra
no piense volver a ver.
Redondilla
Perdono vuestras ternuras
930
al amor que me tenéis,
porque aún sentido no habéis
cuánto son las armas duras.
Redondilla
Nunca Cipïón venciera,
ni al fiero español domara,
935
si a su gente no quitara
lo que tierno entre ellos viera.
Redondilla
La música, las mujeres,
todo, en fin, supo quitallos,
que las armas y caballos
940
no quieren tantos placeres.
Redondilla
Alejandro a sus soldados,
que en sus conquistas y alardes
iban flojos y cobardes
del oro indiano cargados,
Redondilla
945
les quitó por fuerza el oro
y estando pobres vencieron
cuantas guerras emprendieron
libres del rico tesoro.
Redondilla
No os traigo ejemplos, que vos
950
no los habéis menester.
Soy, Otón, vuestra mujer:
que me queráis manda Dios
Redondilla
y que lo hagáis agradezca,
mas suspéndase mi amor
955
mientras al marcial furor
esas ternuras ofrezca.
Redondilla
No suene la tierna voz
sino la caja sonora
y la trompa vencedora
960
hiriendo el aire feroz.
Redondilla
Alegre la chirimía,
el caballo castellano
que abra el suelo con la mano
viendo la silla vacía.
Redondilla
965
Huela pólvora y no algalia,
bullen galas soldadescas
y no cueras de olor frescas
con pasamanos de Italia;
Redondilla
que espero en Dios mi señor
970
que volveréis vitorioso.

OTÓN
Hablé galán como esposo:
perdonad si ha sido error.
Redondilla
En vuestros ojos presentes
escusé fieros alardes
975
porque, en fin, es de cobardes
ser, con mujeres, valientes.
Redondilla
Allá con el enemigo
no he de estar enamorado:
si haberos «ángel» llamado
980
fue culpa, dadme el castigo.

ETELFRIDA
Redondilla
Ojalá que yo lo fuera
como vos me lo llamáis
y que a la guerra que vais
acompañaros pudiera;
Redondilla
985
que por tan diversas vías,
por tierra, o por mar crüel,
fuera siempre el Rafael
de tan gallardo Tobías.
Redondilla
No os enojéis, Otón mío,
990
que si ocasión os he dado,
fue por veros enojado
para veros con más brío.
Redondilla
Las gracias de los amantes
al descuido han de perderse
995
porque no pueden sufrirse
con cuidados semejantes.
Redondilla
Así yo con invención
os quiero mirar brïoso
para veros más hermoso
1000
sin que entendáis la razón.

OTÓN
Redondilla
Sois, Reina, discreta en todo,
dais a entender sin pesar
lo que queréis avisar
por estraordinario modo.
Redondilla
1005
Con licencia vuestra quiero
marchar y salir de aquí.

ETELFRIDA
Con vos voy.

OTÓN
Y vos en mí.

ETELFRIDA
¡Con la vitoria os espero!

OTÓN
Redondilla
No volveré a vuestra puerta
1010
sin la corona imperial.

ETELFRIDA
Deste palacio real
mayor la hallaréis, y abierta,
Redondilla
porque para entrar por ella
no cabréis si no se ensancha:
1015
que la imperial es muy ancha
y está el mundo encima della.

OTÓN
Redondilla
Yo os doy palabra mi amor
no venir sin ella a veros.
Adiós.

ETELFRIDA
¡Adiós, caballeros!
1020
¡Servid al Rey mi señor!

ATAÚLFO
Redondilla
Crea Vuestra Majestad
que le hemos de dar la vida.

ETELFRIDA
¡Adiós, mi Otón!

OTÓN
¡Mi Etelfrida,
adiós! ¡Tocad y marchad!

(Sale un MAYORDOMO y criados.)

MAYORDOMO
Redondilla
1025
Poned ese estrado bien
y aquesta silla imperial.

CRIADO
¿Luego la silla está mal?

MAYORDOMO
Y el dosel lo está también.

CRIADO
Redondilla
No viene bien este aquí:
1030
mejor estaba el pasado.

MAYORDOMO
Ese a la Iglesia se ha dado
y el estrado carmesí.

CRIADO
Redondilla
Es hecho cristiano y santo.

MAYORDOMO
Y digno de gran valor
1035
del Rodulfo, emperador,
del mundo gloria y espanto.
Redondilla
Cuanto sirve en estas fiestas
a pobres lo manda dar.

CRIADO
¿Qué días han de durar?
1040
Que ya, señor, son molestas.
Redondilla
Son a los de afuera buenas,
que aquí se asoman despacio,
mas para los de palacio,
de pena y cansancio llenas.

MAYORDOMO
Redondilla
1045
No pasarán deste mes,
que es ya la costa excesiva.

[VOCES]
(Dentro.)
¡Viva nuestro César! ¡Viva!

MENDOZA
Música suena: él es.

(Salga con chirimías el emperador RODULFO, y el CONDE ARNALDO, y acompañamiento; siéntense en su silla debajo de dosel, y los demás se arrimen.)

RODULFO
Octava real
Fue esta tarde bizarra con estremo
1050
la carrera gallarda, conde Arnaldo.

ARNALDO
En fin, ¿os agradó, César supremo?

RODULFO
Apenas sé decirlo: imaginaldo.

ARNALDO
La poca fiesta desta noche temo.

RODULFO
¿Quién la ha trazado?

ARNALDO
Dicen que Cotaldo.

RODULFO
1055
Creed que el secretario es muy discreto.

ARNALDO
Y vos, señor, un príncipe perfeto.

RODULFO
Octava real
Los caballos del Duque fueron nueve,N
X
Nota del editor

En la Parte, «fueron buenos / y nueve los mejores...». La rima exige la inversión del orden de los dos adjetivos.

y buenos los mejores que yo he visto:
que no los haya, sustentar se atreve,
1060
mejores desde el Cancro hasta Calisto.
¿Por qué son nueve?

ARNALDO
A imaginar se mueve,
si no es que con los tuyos le resisto,
que son los nueve de la fama.

RODULFO
Es justo:
refiérelos, Arnaldo, por mi gusto.

ARNALDO
Octava real
1065
Con la espalda manchada a moscas negras,
entró don Felis sobre un turco blanco,
más que en Olimpias y soberbias Flegras,
aquí gigante, destrozado y manco.
Y pues que refiriendo te aseguras,
1070
mostrándose a la tierra el cielo franco,
de damas en balcones y ventanas,
al sol acompañaron mil mañanas.
Octava real
Los ocho se dividen y él aplica
a un tiempo a entrambos lados las espuelas,
1075
aliéntale el bocado, corre y pica.

RODULFO
Parece, Conde, que a su lado vuelas...

ARNALDO
Al puesto llega, párase y duplica
de las estampas las herradas huellas.
Luego, con pie siniestro, a mano diestra
1080
le hiere y vuelve a la primera muestra.
Octava real
A un villano de España, que de plata
una pequeña estrella trae en la frente,
con una azul mochila y de su ingrata
mil cifras de oro y nácar transparente,
1085
la rienda Horacio coge y se dilata,
con mucha gracia a tiempo conveniente:
ya sabes que es Horacio su sobrino.

RODULFO
Y que ha muy poco que de Italia vino.

ARNALDO
Octava real
Con las piernas y espuelas le desvía;
1090
a un punto le levanta, alza la mano,
y con un salto al aire le confía,
que el Pegaso imitar pretende en vano.
Da luego un paso y otra vez le envía
a que sobre los vientos busque el llano,
1095
y como ondea el mar, ya bajo, ya alto,
si le müeve tras el paso al salto,
Octava real
a corbetas después süave y tardo.
Vino Leonero en un feroz jinete
de la costa de Córdoba gallardo,
1100
que apenas sufre que el ijar le apriete,
álzase en alto y entre el polvo pardo;
todo en las ancas al caer se mete
de suerte que los pies, aunque no quiera,
vuelve a imprimir en la señal primera.
Octava real
1105
Del salto a las corbetas después vuelve,
y no haciendo jamás estampa nueva,
alza el siniestro pie y en tres resuelve
el peso todo,y del que encima llena.
Luego a la mano diestra se revuelve
1110
danzando así donde la vara mueva,
que al paso de la mano, o baja o alta,
el andaluz overo danza y salta.
Octava real
Isminio luego con su bayo escuro,
y en dos bárbaros, Pánfilo y Aluesto,
1115
arena levantando al aire puro,
la palestra ocuparon de aquel puesto.
Un melado de Frisa trujo Arturo,
galán de entrambas sillas, y dispuesto.
Colouro, un tordillo a lo que pienso franco,
1120
corto de cuello y que bebió con blanco.
Octava real
El Duque en un rosillo por la arena
entra gallardo y los ijares bate;
alza el bocado que la boca enfrena
para que el salto al viento se dilate;
1125
toca la espalda de remiendos llena,
la vara al mismo son del acicate,
y mientras el caballo al aire pende,
dos coces en un tiempo al cielo estiende.
Octava real
Las narices tenía de suerte hinchadas,
1130
y cada hueco de manera abierto,
que pudieran las venas ser lineadas
y el músculo más breve descubierto.
Apenas las arenas lastimadas
tocan las plantas, cuando el Duque, experto,
1135
con pies y freno se levanta en alto,
el hierro al viento hasta el tercero asalto.

CRIADO
Octava real
Ya están los de la fiesta apercebidos.

RODULFO
¿Qué ha compuesto Cotaldo?

CRIADO
Dos pastores.

RODULFO
¿Para tratar del campo introducidos,
1140
o para celos y cuestión de amores?

CRIADO
Sobre celos están desavenidos:
uno dice que son de amor favores
y otro dice que no hay amor con celos.

RODULFO
Pues si lo he de juzgar, salgan y oirelos.

(Sale LIDIA, pastora, y ANFRISO, pastor.)

ANFRISO
Quintilla
1145
Basta, Lidia, que presumes
vencer en esta cuestión,
y todo cuanto resumes
es mostrar la sinrazón
con que mi vida consumes.
Quintilla
1150
Juzguen tu engaño los cielos
y duélanse de mis duelos,
que es un notable rigor
decir que no tengo amor
porque me abraso de celos.

LIDIA
Quintilla
1155
Torno a sustentar, Anfriso,
que no es amor el celoso.

ANFRISO
Pues ya no culpo tu aviso:
mi desdicha es más forzoso,
que ella lo pudo y lo quiso.
Quintilla
1160
Si no es amor el que cela,
el tuyo ha sido cautela:
digo que me has engañado
o sin amor has amado,
que es decir que el fuego yela.

LIDIA
Quintilla
1165
¿Qué es amor?

ANFRISO
Deseo y saber
que la hermosura conquista.

LIDIA
¿Quién le engendró?

ANFRISO
Los süaves
espíritus de la vista,
que son del alma las llaves.

LIDIA
Quintilla
1170
¿Qué es lo primero?

ANFRISO
El deseo.

LIDIA
¿Qué viene tras desear?

ANFRISO
Celos.

LIDIA
¿Qué es celos?

ANFRISO
No creo
que jamás supiste amar,
pues vas por ese rodeo.
Quintilla
1175
Celos, Lidia, es un temor
que en su amiga la sospecha
dicen que engendra el amor.

LIDIA
¿Que no es su mujer?

ANFRISO
¡Qué estrecha
cuenta de un largo dolor!
Quintilla
1180
No es su mujer, que es su amiga.

LIDIA
¿Que adúlteros son?

ANFRISO
La penaN
X
Nota del editor

Esta segunda parte del verso falta en el texto de la Parte. La reponemos siguiendo la edición de Emilio Blanco, que sigue el texto del manuscrito de la colección Gálvez, donde el verso aparece completo.

a bastardos los obliga.

LIDIA
¿Qué es su efeto?

ANFRISO
Tener llena
el alma de su fatiga.

LIDIA
Quintilla
1185
¿Qué es su fatiga?

ANFRISO
Pensar
un hombre que ha de perder
lo que otro puede ganar.

LIDIA
¿Ves cómo eso no es querer?

ANFRISO
¿Con qué lo piensas probar?

LIDIA
Quintilla
1190
No piensa mal el que piensa
que su dama le hace ofensa.

ANFRISO
Mal piensa.

LIDIA
Luego no ama
el que a su dama disfama
si amor le obliga a defensa.

ANFRISO
Quintilla
1195
No es querer mal pensar mal
sino temer mal suceso,
que esa es desdicha fatal.

LIDIA
Amor que es amor de peso,
tiene la balanza igual:
Quintilla
1200
la honra y buena opinión
un peso tiene, Anfriso,
y otro la satisfación.
Amor pesa y nunca quiso
peso falso en la razón:
Quintilla
1205
siempre ha de estar en un fil,
que si por no ver es fe,
quien tiene fe y es sutil
ya le falta fe pues ve
en quien ama cosa vil.
Quintilla
1210
Cuanto más que eso no es bien,
que no hay más que reprehender
sino solo sospechar,
y es sospechar en amar
principio de aborrecer,
Quintilla
1215
pues quien comienza algún vicio
ya pasó de la virtud.

ANFRISO
Quieres quitarme el juicio
y con esa ingratitud
sacar la razón de quicio.
Quintilla
1220
Amor vuelve aquí por mí;
si amar es temor y aquí
este temor celos llaman,
esos que recelan aman:
¡aquí de Dios! ¿No es así?
Quintilla
1225
Harasme que tome el viento;
bueno es que no llegue amor,
ingrata, a tu entendimiento,
y por tenelle mejor,
pruebes tu falso argumento.
Quintilla
1230
Amor es deseo.

LIDIA
Concedo.

ANFRISO
El deseo es esperanza.

LIDIA
Concedo.

ANFRISO
Esperanza es miedo.

LIDIA
Concedo.

ANFRISO
Desconfïanza
es miedo.

LIDIA
Negar no puedo.

ANFRISO
Quintilla
1235
Desconfïar es celar;
celos, efecto de amor,
luego celar es amar.

LIDIA
Niego.

ANFRISO
Pruébalo mejor
y harasme desesperar.

LIDIA
Quintilla
1240
Amor es querer.

ANFRISO
Concedo.

LIDIA
Quien quiere, confía.

ANFRISO
Sin duda.

LIDIA
Quien confía pierde el miedo,
el que no teme no duda,
el que duda estase quedo.
Quintilla
1245
Un firme nada recela
pero celar es cautela
pues quien engaña no ama:
luego ya amor no se llama.

ANFRISO
Eres de engaños escuela...

(Sale LEONCIO.)

[LEONCIO]
Endecasílabos sueltos (tirada)
1250
Aunque parece atrevimiento grande
interrumpir tus fiestas, César ínclito,
la ocasión no permite otro respeto:
el fiero Otón, el rey bohemio, tiende
veinte y siete banderas a los vientos,
1255
con trece mil infantes valerosos,
españoles, tudescos y bohemios,
sin otros que conduce italianos.
Trae cinco mil caballos y, de suerte,
viene talando el campo de tus tierras,
1260
que ya se atreven a las grandes villas,
y ponen cerco a las ciudades grandes.
La fama y los correos han llegado
a un tiempo mismo a tu palacio y corte:
agora mira lo que hacer pretendes.

RODULFO
1265
Cesen las fiestas, cesen ya las galas,
no haya más regocijo, caballeros.
Resistamos la furia del contrario
que está agraviado y viene riguroso,
que con tanto secreto y tanta prisa
1270
que ha igualado su prisa y el secreto.
Baje Otón a mi tierra, Otón se atreve
contra elección que aprueba todo el mundo
con bendición y gusto del Pontífice:
no ve que a la verdad es imposible
1275
contrastarla jamás poder humano
si no es por los pecados de su dueño.
Esa esperanza tuvo, esa arrogancia
encubrió la humildad con que pedía
la sagrada corona deste imperio.
1280
¡Oh, corona envidiada, si alcanzarte
cuesta lo que juzgar Rodulfo puede,
no será conservarte menos gloria!
¡A las armas, valientes caballeros!
Resistamos a Otón, que es arrogante,
1285
y al que corre furioso: solo un niño
que se detenga le derriba al suelo.
Desdoblad mis banderas y las águilas
de Roma coronadas justamente,
que yo quiero regiros en persona.

ARNALDO
1290
Si Otón te mira el rostro y no se rinde,
invictísimo César, Otón viene
a mal lograr su vida entre tus armas.

RODULFO
Vos sois mi general, Arnaldo.

ARNALDO
Beso
tus pies reales.

RODULFO
¿Quién es el contrario?

LEONCIO
1295
Ataúlfo, decían.

RODULFO
Vamos luego,
que me río de Otón y de Ataúlfo.

ARNALDO
¡Viva el Emperador!

TODOS
¡Viva Rodulfo!

(Sale OTÓN, ALBERTO y ATAÚLFO.)

OTÓN
Terceto
Prosigue.

ALBERTO
Estaba el conde Palatino
del español oyendo la arrogancia,
1300
con Federico, que de Londres vino.
Terceto
Hizo con más füerza que elegancia
una larga oración del parentesco
que tiene España con san Luis de Francia,
Terceto
y luego blasonando al viento fresco
1305
amenazó desde el bohemio al franco
y desde el anglo al borgoñón tudesco.
Terceto
Yo entonces, de colérico más blanco
que el más blanco papel, aunque el respeto
del Conde miro si la espada arranco,
Terceto
1310
lo digo en alta voz como es secreto:
«El valor de tu rey discreto ha sido
en publicarle para el mismo efeto;
Terceto
que Federico y yo no hemos querido
loar el gran valor de nuestros dueños,
1315
en cuanto el sol alumbra conocido.
Terceto
Y esos méritos todos son pequeños
respeto de los muchos que a Otón sobran,
y así serán tus pretensiones sueños.»
Terceto
Respondió el español: «Si aliento cobran
1320
por el Conde tus bríos siempre, Alberto,
las lenguas hablan y las manos obran:
Terceto
ya fuera aquesta sala campo abierto,
que yo te hiciera confesar que España
jamás su gran valor tuvo encubierto.»
Terceto
1325
«Hicieras -dije- una famosa hazaña,
fuera de que igualar tu rey al mío
es la alta palma con la débil caña.»
Terceto
Cuando esto dije con gallardo brío,
ya de la sala estábamos afuera
1330
y el español trazando el desafío.
Terceto
Los reyes dejo, no es razón prefiera,
por ser tan deudos; pero los vasallos
que tiran sueldo y siguen su bandera...
Terceto
Pedían ya, los príncipes, caballos
1335
cuando le respondí: «Probarte puedo
que los de Otón no puedes igualallos.»
Terceto
Saliose con decir: «Yo soy Toledo.»
«Si la misma ciudad fueras -replico-,
a toda junta no tuviera miedo.»
Terceto
1340
Metiose de por medio Federico.
Partimos a la junta donde atento
a tu nombre real el alma aplico
Terceto
cuando dentro de un hora por el viento
al eco escucho, y popular rüido,
1345
y el Conde siempre en el postrero acento,
Terceto
pues viendo que Rodulfo era elegido
ni cuido de don Juan ni de sus fieros
ni de los electores me despido.
Terceto
Solo honrado de algunos caballeros,
1350
salgo de Franconfordia alzando el brazo
y mostrando desnudo tus aceros,
de cuyo juramento llega el plazo.

OTÓN
Quintilla
Mostraste Alberto valor:
eres de mis brazos dino.

(Sale UN PAJE.)

PAJE
1355
Aquí ha llegado, señor,
un español de camino
con su ordinario rigor.

OTÓN
Quintilla
¿Está de la tienda cerca?

PAJE
A tu persona se acerca:
1360
la tienda quiere pasar.

OTÓN
¡Qué bravos son!

PAJE
Por entrar
con tus soldados alterca.

(Salen DON JUAN DE TOLEDO [y] MARGARITA, dama en hábito de paje, con una rodela.)

TOLEDO
Romance (tirada)
¡Ah, qué valeroso Otón!
Que entre tiendas y soldados
1365
son más humanos los reyes
que en sus cortes y palacios
sin conquistarlos por tiros,
atrevidos y enojados,
los de tu dorada llave,
1370
endiosados cortesanos.
Te habla un hombre español
del linaje antiguo y llano,
cuya cabeza es el dueño
de Alba, Coria, Huesca y Carpio.
1375
Este Carpio es el castillo
de aquel famoso Bernardo
que le dejó a los Toledos
por famoso mayorazgo.
Aquel valor tienen todos:
1380
yo, el menor, don Juan me llamo,
con mi jirón de Mendoza
y un poco de Acuña y Bravo.
Pasé a Alemania en disculpa
de Alfonso, rey castellano
1385
elegido Emperador
y depuesto por contrarios;
que si se tardó mi rey
fue con moros peleando,
que no es bien perder los propios
1390
buscando reinos estraños.
Visitando a un elector
de mi rey mal informado,
a tu embajador Ataúlfo
hallé para el mismo caso.
1395
Proponiendo mi justicia
ciertas palabras pasaron
de que no estoy satisfecho
si me ha resultado agravio.
Y antes que a España me vuelva,
1400
quise venir a tu campo,
que contra Ataúlfo le pido
si me das licencia y plazo;
que basta que a Alfonso llevo
las malas nuevas que traigo,
1405
sin que lleve alguna duda
en los puntos de hijodalgo,
ya sabe Ataúlfo quién soy,
de quien la respuesta aguardo
de las palabras que dijo
1410
a mis espaldas hablando.
Si bravo la parecí
entre libros y letrados,
agora le desafío
entre espadas y venablos.
1415
Y pues la ventaja es suya
salga como entonces bravo,
porque vencedor o muerto
pienso quedar en el campo.

ALBERTO
Quintilla
Español, jamás dudé
1420
de tu valor como aquí,
que cuanto favor se ve
ya es razón ser para ti
y que de tu parte esté;
Quintilla
que al estraño, en paz o en guerra,
1425
siempre el que es noble en su tierra
más que a su vasallo ayuda.

TOLEDO
No quiero que naide acuda
y quien lo imagina, yerra.

OTÓN
Quintilla
Toledo fuerte, si hubiera
1430
causa para el desafío
que agravio bastante fuera,
conforme al arbitrio mío
campo señalado os diera.
Quintilla
Palabras, y no pesadas,
1435
sobre ajenas pretensiones,
bien pueden ser perdonadas
porque son como razones
sobre argumentos fundadas.
Quintilla
Tomo a cuenta de mi honor,
1440
como rey, el vuestroN
X
Nota del editor

En la Parte (y en la edición de Menñendez Pelayo, que la sigue) no aparecen las palabras «el vuestro», de manera que el verso resulta hipométrico. Lo enmendamos siguiendo la edición de Emilio Blanco, de acuerdo con el manuscrito de la colección Gálvez.

.

ALBERTO
Advierte
que he de responder, señor.

OTÓN
Calla, Alberto.

TOLEDO
De esa suerte
vos sois mi propio valor:
Quintilla
no tengo yo que temer.

ALBERTO
1445
¡Ni Alberto que responder!

TOLEDO
Dadme esos pies y licencia.

OTÓN
Eso no, que en mi presencia
amistad habéis de hacer;
Quintilla
ved que es lo justo y lo cierto.

TOLEDO
1450
Obedezco vuestro gusto.

ALBERTO
Y yo tu real concierto.

TOLEDO
Partirme, señor, es justo
a mi rey del caso incierto.

OTÓN
Quintilla
También os quiero pedir
1455
que en esta honrada jornada
que ya me veis proseguir,
me ayude esa fuerte espada.

TOLEDO
Yo os debo, señor, servir,
Quintilla
mas no podré detenerme.

OTÓN
1460
Gustad de favorecerme,
que os probaré con razón
que tenéis obligación,
como hidalgo, de valerme.

TOLEDO
Quintilla
Mayor que ese deseo,
1465
en que me hacéis gran merced
y en que obligado me veo.

OTÓN
Esta cadena os poned
que es de mi insignia el trofeo.
Quintilla
¡Hola! Alojad a don Juan
1470
y hoy venga a comer conmigo.

TOLEDO
¡Dadme esos pies!

MARGARITA
¡Buenos van
tus desinos, enemigo,
si con este espacio están!
Quintilla
¡Que aquí te quedes agora!

TOLEDO
1475
¿Qué te parece, señora,
de tan estraño suceso?

(Vanse el Rey y los demás; DON JUAN y MARGARITA queden.)

MARGARITA
Que pierdo de enojo el seso,
que tienes alma traidora,
Quintilla
que eres falso, que eres hombre,
1480
que eres español...

TOLEDO
Ansí:
dime en afrenta ese nombre
que, por Dios, que has visto aquí
que no hay hombre que no asombre.

MARGARITA
Quintilla
¿Es esto el llevarme a España
1485
robada del padre mío
con esta apariencia estraña?
Si haciendo este desafío
murieras en la campaña,
Quintilla
¿qué remedio me dejabas?
1490
¿Y agora a dónde me vuelves,
si cuando a España pasabas
casi a volver te resuelves
a la posada en que estabas?
Quintilla
Trátame como a quien soy,
1495
que si este traje en que voy
me hace tratar como paje,
haré pedazos el traje
con que la ocasión te doy.

TOLEDO
Quintilla
No te disgustes así,
1500
pues sabes que aquesto es fuerza.

MARGARITA
La que tú me hiciste a mí
es la fuerza que me esfuerza
a buscar lo que perdí.
Quintilla
No sé quién mete en amor
1505
a hombres que son tan bravos,
todos guerras y furor.

TOLEDO
Que con más tiernos esclavos
de tu amoroso rigor,
Quintilla
mira, mi bien, que dirán
1510
que vienes arrepentida.

MARGARITA
No me arrepiento, don Juan,
que te he dado el alma y vida,
que en esas manos están,
Quintilla
mas veo que no has cumplido
1515
lo que tú me has prometido
pues no me llevas a España;
que dilación tan estraña
alguna causa ha tenido...

TOLEDO
Quintilla
Yo te diré en qué se apoya
1520
que dilatando me veas
dar a Castilla esa joya:
porque de España no seas
lo que Helena fue de Troya.

MARGARITA
Quintilla
Ya me dices, como sueles,
1525
falsedades españolas,
pero de mi honor te dueles.

TOLEDO
Allá hablaremos a solas,
que es bien que aquí te receles.

(ATAÚLFO entre y un CRIADO.)

ATAÚLFO
Quintilla
Ya tenéis alojamiento
1530
y el Rey a comer aguarda.

TOLEDO
Vete a la tienda al momento.

ATAÚLFO
Ve tú y enséñale.

TOLEDO
¡Aguarda!

MARGARITA
¿Mandas algo?

TOLEDO
Estame atento.
Quintilla
Vida, haced que Mendoza
1535
me traiga aquí la carroza
y el alazán y el overo,
que al Rey presentarlos quiero,
y guarde Dios el que os goza.

(Vase.)

MARGARITA
Quintilla
Mi señor, yo voy; y amigo,
1540
mi cama os puedo dar yo.

ATAÚLFO
Bien harás, duerma contigo.

TOLEDO
No le digáis eso, no;
que el paje duerme conmigo.

(RODULFO, emperador, ARNALDO y gente.)

RODULFO
Canción
¡Tan cerca el enemigo
1545
que se escuchan las cajas
y que ya nos despiertan las trompetas!

ARNALDO
Notable furia trae,
furiosamente baja.

RODULFO
Todo es furor de vengativo pecho;
1550
todo es juvenil sangre.

ARNALDO
Cosas estrañas cuentan
del daño que Alemania
a su causa padece,
que no ha dejado villa ni castillo
1555
en su defensa flaco
que a sangre y fuego no metiese a saco.
En diciendo Rodulfo
les pasaba el cuchillo,
desde el pequeño infante al viejo anciano,
1560
mas luego considera
que, habiendo resistencia,
no han mostrado valor ni diciplina.

RODULFO
Gente desordenada,
capitanes bisoños
1565
que otra cosa prometen,
no habrá quitado al cielo
la escura capa el alba con sus manos
de aljófar y oro llenas,
lirios, violetas, rosas y azucenas,
1570
cuando mi campo en orden
le presente batalla
descansado, regido y gobernado
por más cuerdo consejo,
por menos furia y cólera:
1575
esta noche haced fuegos y velando
estaremos a punto prevenidos.
(Tocan a marchar y éntrase.)
Llegadme aquí una silla,
que he de dormir si puedo
con la espada ceñida.

ARNALDO
Aquí la tienes.

RODULFO
1580
Salios todos a fuera,
tú con mi guarda conde Arnaldo espera:
estrañas fantasías
revuelve un hombre solo,
y más con el cuidado que yo tengo,
1585
cuando imposible juzgo
que duerma quien espera
la gran dificultad de una vitoria.
¿Qué rüido es aqueste?
Si acaso es el contrario,
1590
Arnaldo, aguarda solo.

(Sale ARNALDO.)

ARNALDO
Tu Majestad Cesárea
no se alborote desto.

RODULFO
Pues ¿qué escándalo
nació tan de repente?

ARNALDO
De un hombre que a tu tienda trae tu gente.

RODULFO
1595
¿Quién es?

ARNALDO
Merlín se llama
aquel grande adivino
que se precia de espíritu profético,
y dice que ha de hablarte,
que importa a tus discursos
1600
pero que no ha de estar delante naide.

RODULFO
Dile que entre y espera.

ARNALDO
¿Podrelo oír?

RODULFO
Escucha desde afuera.

(MERLÍN, viejo, como ermitaño.)

MERLÍN
Romance (tirada)
Invictísimo Rodulfo:
por largos años me aguarda
1605
el cielo para este día.
Oye atento estas palabras:
no te dé cuidado alguno
de la esperada batalla
el dudoso fin que temes,
1610
que la vencerás sin falta.
Que para empresas mayores
te está llamando la fama,
y para que el tronco seas
de la ilustre Casa de Austria.
1615
Que revolviendo los siglos
felices, edades largas,
procederán de tu tronco
al cielo famosas ramas:
emperadores y reyes,
1620
papas, príncipes, monarcas,
señores de Austria y Borgoña,
Flandes, Bohemia y Irlanda.
Tu gran sucesor, Felipo,
nos dará con gloria tanta
1625
al duque Carlos, famoso,
padre de María Madama.
Casará con el invicto
emperador de Alemania,
Maximiliano fuerte,
1630
de los dos naciendo a España
el primero rey Felipo
que case con doña Juana,
de Fernando e Isabela
hija hermosa y fenis rara.
1635
Cubrirá a España de luto
su muerte atroz y temprana,
y de gloria un heredero
que dejará de tu casa,
del cual, si el cielo me diera
1640
lenguas que en eterno hablaran,
no te dijera los menos
de sus altas alabanzas:
Carlos Quinto Emperador
le llamarán en voz alta
1645
desde el equinocio al norte,
del Aries al Pez de plata.
No hará guerra ni conquista
que con vitoria no salga,
dando a los cisnes mil plumas
1650
en sus historias doradas.
Pondrá en prisión en palabra
a Francisco, rey de Francia,
después que el Albis se vea
llenas de rayos las armas,
1655
y al duque de Sajonia
bañada en sangre la cara,
y a que al maldito Lutero
en mil concilios deshaga.
Irá Solimán huyendo
1660
con infame retirada
de sus águilas divinas
que hasta el mismo sol no paran.
Dará Túnez a su rey,
tirándose de las barbas
1665
el valiente Barbarroja...
Mas, como en cosas tan largas
discurre mi corto ingenio,
huye el sucesor que aguarda,
que es el segundo Felipo,
1670
felicísimo monarca,
a quien esperan esposo
cuatro generosas damas,
y a quien verá San Quintín
desnuda la heroica espada,
1675
por quien tendrá San Laurén
casa y maravilla octava.
Pues de su hermano famoso,
que al Turco, en naval batalla,
ha de vencer en Lepanto,
1680
¿qué ha de decir mi voz flaca?
Pues del hijo milagroso
que los siglos de oro llaman
Tercero Filipo, ¿qué historias
no ocuparán sus hazañas?
1685
Saboya le dará nietos
de aquella dichosa infanta,
segundo en el nacimiento
de la hermosa Isabel Clara.
Mas, ¡ay!, que como me veo
1690
tan lleno de glorias tantas,
mi espíritu desfallece,
lengua y aliento me faltan.
¡Adiós, Rodulfo!

RODULFO
¿Agora
vuelves, Merlín, las espaldas?

ARNALDO
1695
¿Qué es esto, señor?

RODULFO
¡Huyó!

ARNALDO
¿Seguirele?

RODULFO
¡Corre!

ARNALDO
¡Aguarda!

(Salga una sombra con su espada ceñida y, tras ella, OTÓN.)

OTÓN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Sombra espantosa, ¿qué me quieres? Tente,
que me oprimes el pecho, que no dejas
que la respiración del aire goce.
1700
Toda la noche asistes a mi tienda,
el pabellón ocupas y la cama,
pesada, más que si de plomo fueras,
como si fuese corporal la sombra...
Háblame, ¿qué me quieres?, ¿de quién eres?,
1705
¿quién te envía?, ¿qué debo que no pago?
Mira que ya me va faltando esfuerzo
y se me cubre el corazón de nube
recogiéndose allí toda la sangre.
¡Habla o llamaré mi gente! ¿Callas?
1710
Pues ya llamo mi gente: ¡criados, hola!
¿No escuchan? ¡Pues con esta haré que huyas!
¡Oh, perro! ¿Contra mí sacas la espada?
¿Si es mi imaginación? ¡Hola, soldados!
¡Ataúlfo, don Juan, Alberto, Leoncio!

TOLEDO
1715
¿Qué es esto, gran señor? ¿De qué das voces?

OTÓN
¡Mata ese negro!

ATAÚLFO
¿Cuál?

OTÓN
¡Por ahí es ido!

TOLEDO
¿Aquí negro? Señor, ¿cuándo se ha visto
en Alemania etíope ninguno?
Si en España estuvieras no faltaran,
1720
y más si fueras a Sevilla o Córdoba,
pero el frío del norte no los sufre.

OTÓN
Sin duda que es la sombra de mi muerte...
Sin duda que morir tengo mañana:
yo no traigo razón, que es lo primero
1725
y en que fundar debiera mi justicia;
y lo segundo, un campo de bisoños
cargados de la hacienda mal ganada...
Dios me castiga, ¿qué he de hacer?

TOLEDO
No digas
cosas, señor, ¡por Dios!, tan melancólicas.
1730
Razón tienes y llevas en tu campo
famoso general y capitanes
con gente veterana y belicosa,
y un Toledo de España por agüero
que no emprende hazaña que no venza.

OTÓN
1735
Yo sé que la justicia es de Rodulfo,
que toda aquesta noche lo he pensado:
tratar quiero la paz por justos medios.

TOLEDO
Pues si tratas de paz, trátela otro,
que pues para la guerra te servía
1740
desde este punto doy la vuelta a España.

OTÓN
Parte, Ataúlfo, y con Rodulfo trata
lo que ahora en mi tienda escribir quiero.

ATAÚLFO
Señor, si el cielo dices que te avisa:
no vayas contra el cielo.

OTÓN
¡Venid todos
1745
y llamad mi Consejo de la Guerra!
¡Oh, fiera sombra, prodigiosa y triste!

(Váyanse y queda DON JUAN.)

TOLEDO
¡Oh qué bien disfrazada cobardía
esperando mañana la batalla!
Como el que llega al mar le ha sucedido,
1750
que va furioso hasta pasar la barca
y al partir de la nave vuelve a tierra...
Pusilánimo príncipe, y cobarde,
no hará cosa jamás que buena sea.
(Sale MARGARITA en hábito de hombre.)
¡Marcelino!

MARGARITA
Señor.

TOLEDO
¡Oh, Margarita!,
1755
dile a Mendoza que mi gente llame,
que no he de amanecer entre esta gente.

MARGARITA
¿Quieres volver a España?

TOLEDO
Y luego, digo.

MARGARITA
Dame esa mano.

TOLEDO
Y aun los brazos. Parte.

MARGARITA
¡Bravo español Toledo!

TOLEDO
Soy un marte.


Acto III

Salen RODULFO, ARNALDO, LEONCIO y soldados.

RODULFO
Redondilla
1760
O no quieren pelear
o no llega a su noticia
la disciplina y miliciaN
X
Nota del editor

Este verso falta en la Parte. Lo reponemos de acuerdo con la edición de Emilio Blanco, que sigue el manuscrito de la colección Gálvez.

,
la corrección militar.

ARNALDO
Redondilla
No sé lo que significa
1765
este desmayo y flaqueza.

LEONCIO
¿Si algún ardid se endereza
que secretamente aplica?
Redondilla
Que Lucio Sila interpuso
desta suerte unos maderos
1770
con que de Arquilao los fieros
en fuga afrentosa puso...
Redondilla
Con fuego engañó en España
Sertorio a Quinto Metelo
y a Sexto, lloviendo el cielo,
1775
junio engañó en la campaña.
Redondilla
Mucho importa la caución
al discreto capitán.

RODULFO
Si ellos dese acuerdo están:
no acomete el escuadrón
Redondilla
1780
sino formad de aquel lado
una batalla cuadrada
de dos alas adornada,
paso que me da cuidado.
Redondilla
Guardalda de arcabuceros
1785
las espaldas y cabeza,
que tema desa maleza,
Conde, los ardides fieros.
Redondilla
De la ordenanza en la frente
el lado izquierdo armaréis
1790
con veinte hileras de a seis,
y en la segunda harás veinte.
Redondilla
Correspondan los derechos
a los siniestros, de modo
que guarde el escuadrón todo,
1795
las espaldas y los pechos.
Redondilla
Con dos hileras de picas
a la cabeza y al pie,
en medio la enseña esté.

ARNALDO
A lo importante le aplicas:
Redondilla
1800
bien tendrá ochocientos hombres.

RODULFO
Esos guarden ese paso.

LEONCIO
No tememos siniestro caso
ni del contrario te asombres,
Redondilla
que para más te ha guardado
1805
el cielo.

CRIADO
Un embajador
del rey Otón, gran señor,
a tu real tienda ha llegado

RODULFO
Redondilla
¿De Otón?

CRIADO
Sí, señor; de Otón.

RODULFO
¿Qué será?

ARNALDO
Ya lo adivino.

RODULFO
1810
No le impidáis el camino,
que viene a buena ocasión.

(Sale ATAÚLFO.)

ATAÚLFO
Octava real
Supremo César a quien guarde el cielo
para bien del imperio soberano,
cuyas águilas den tan alto vuelo
1815
que el nombre goces de Rodulfo el Magno:
del rey Otón el religioso celo,
las piadosas entrañas de cristiano,
hoy han dado un ejemplo sin segundo,
de paz, de gloria y de grandeza al mundo.
Octava real
1820
Ciertos frailes franciscos y agustinos
que anoche su justicia consultaban,
y otros letrados deste nombre dignos
que de entrambos derechos alegaban,
con dar a su opinión varios caminos,
1825
el verdadero para el alma erraban,
de suerte que al Rey hablan claramente
para que paz con tu grandeza intente.
Octava real
Hallando, pues, que la razón es tuya
y que el Imperio con justicia tienes,
1830
quiere que se celebre y se concluya
si en lo que ahora te suplica vienes,
más porque el mundo su opinión no arguya
puesto que tú con tu valor le enfrenes,
si darte la obediencia es fuerza justa,
1835
siendo en secreto, de ofrecerla gusta.N
X
Nota del editor

Este verso falta en la Parte. Lo reponemos de acuerdo con la edición de Emilio Blanco, que sigue el manuscrito de la colección Gálvez.

RODULFO
Octava real
Ataúlfo, yo huelgo que asegure
el Rey como cristiano su conciencia
que firme paz y que obediencia jure,
aunque me dé en secreto la obediencia.
1840
El medio del secreto se procure
y venga el rey Otón a mi presencia,
que en mi tienda podrá besar mi mano.

ATAÚLFO
Eres príncipe invicto y soberano.
Octava real
En fin, señor, que dentro de tu tienda,
1845
sin que lo vea el un ni otro campo
¿hoy quieres que besar tu mano emprenda?

RODULFO
Y en esta misma que la planta estampo.

ATAÚLFO
Nunca tu edad el largo tiempo ofenda,
venzan tus canas de la nube el campo
1850
y por tan justo y celestial misterio
no salga de tu sangre el Sacro Imperio:
Octava real
yo parto a que el Rey venga.

RODULFO
Y yo le aguardo

ATAÚLFO
Tomo, señor, secreta la obediencia.

[Vase.]

RODULFO
Ha de faltar algún ardid gallardo:
1855
oye al oído.

LEONCIO
[Aparte.]
Estraña diferencia
Rodulfo caminó con paso tardo:
Otón con espantosa diligencia,
el veloz se detiene, el tardo llega.

RODULFO
¡Armad la tienda en medio desta vega!

(Salen OTÓN, ALBERTO y DORICLEO.)

ALBERTO
Redondilla
1860
Puede ser que esa visión
tu desdicha amenazase
y que Dios te la envïase
como un tiempo a faraón.

OTÓN
Redondilla
Pues ¿cómo, Alberto? ¿No ves
1865
que estaba entonces despierto?

DORICLEO
Durmiendo, señor, fue cierto
y imaginación después.

OTÓN
Redondilla
Doricleo, fue sin duda
que entonces despierto estaba:
1870
veldo en las voces que daba
pidiendo a mi gente ayuda.

ALBERTO
Redondilla
En buena filosofía
eso entiendo que es flaqueza
que de tu débil cabeza
1875
los sentidos suspendía.

OTÓN
Redondilla
¿Cómo?

ALBERTO
Como el aire está
como un espejo delante,
ve un hombre su semejante.

OTÓN
La razón de cómo da...

ALBERTO
Redondilla
1880
Si está la vista muy flaca
la penetra el aire y queda
como espejo en que ver pueda
su imagen que al vivo saca.

OTÓN
Redondilla
¿Que el aire sólido esté
1885
cuando está flaca la vista?

ALBERTO
Como él a su luz resista
como en espejo se vee.
Redondilla
Que de un cierto Antiferón
Aristóteles decía
1890
que por flaca vista vía
por momentos su visión.
Redondilla
Los enfermos, por flaqueza,
su sombra en el aire ven,
y los medrosos también.

OTÓN
1895
Culpar debo mi cabeza,
Redondilla
aunque no es disculpa vana
que quitando a mi persona
el peso de la corona
quedase entonces liviana.
Redondilla
1900
Sea flaqueza o misterio
la paz está bien tratada,
y en Rodulfo bien fundada
la elección del Santo Imperio.

(Sale ATAÚLFO.)

ATAÚLFO
Redondilla
Ya, señor, se ha dado efeto
1905
a tu justa pretensión.

OTÓN
¿Qué responde?

ATAÚLFO
Que es razón
reconocelle en secreto
Redondilla
porque no diga tu gente
que te has humillado tanto...
1910
Diome su persona espanto,
que es hombre heroico y prudente.
Redondilla
Parte luego, que te aguarda
y darasle la obediencia.

OTÓN
¡Oh, rigurosa sentencia
1915
que tanto el alma acobarda!

ATAÚLFO
Redondilla
Si eres [súbdito], señor,
del Imperio, a la corona,
si la ofendes y él perdona,
toda humildad es valor.

OTÓN
Redondilla
1920
¿Que he de besar yo la mano
del que mi sueldo recibió?
¿Que he de estar a los pies yo,
siendo Rey, de un hombre humano?
Redondilla
Si a los del Papa me he visto,
1925
no era el sentimiento tanto
pues eran de un hombre, y santo,
figura de Pedro y Cristo;
Redondilla
y allí rendirse es vitoria
pero... a un conde, un conde... ¡Un rey!

ATAÚLFO
1930
Humana y divina ley
le dan, señor, esta gloria.
Redondilla
No es conde ya, que ya es
rey, césar y emperador.

OTÓN
Rabiando voy de dolor
1935
de que he de verme a sus pies.

(Salen RODULFO, LEONCIO y ARNALDO, y alabarderos.)

RODULFO
Redondilla
Bien está la tienda ansí:
dentro, Arnaldo, quiero entrar,
no tengo que te avisar.

ARNALDO
Déjame este cargo a mí.
Redondilla
1940
Notable será este día
por paz de tanta importancia.

(Entra en la tienda RODULFO, cubiertas las armas.)

LEONCIO
Borgoña, Alemania y Francia,
España, Italia y Hungría...
Redondilla
Al acto célebre están
1945
levantadas las cabezas,
viendo las altas proezas
deste insigne capitán.

ARNALDO
Redondilla
La envidia a sus pies se humilla.

LEONCIO
Esa no la tiene España,
1950
pues ya con alta hazaña
la está esperando Castilla.
Redondilla
Que, como afirma Merlín,
es justo que la anticipes
de un Carlo y tres Felipes,
1955
que principio me dio y fin.

ARNALDO
Redondilla
Venturosos siglos de oro,
¡quién como Néstor viviera
para que en España vieraN
X
Nota del editor

Este verso falta en la Parte. Lo reponemos de acuerdo con la edición de Emilio Blanco, que sigue el manuscrito de la colección Gálvez.

del mundo el mayor tesoro!
Redondilla
1960
¡Las cuatro reinas que ampara
el cielo por sus estrellas,
y las dos infantas bellas,
Catalina, Isabel Clara!
Redondilla
¡Quién viera al joven don Juan!
1965
¡Quién al príncipe Felipo!
Pues sin verlos participo
de la gloria que me dan.

(Sale OTÓN, ATAÚLFO, ALBERTO y DORICLEO.)

OTÓN
Redondilla
¡Oh, famosos caballeros!

ARNALDO
Seáis, señor, bien venido.

OTÓN
1970
Dichoso el hombre servido
de tan valientes aceros:
Redondilla
esto le debo envidiar
más que el imperio que tiene.

LEONCIO
[Aparte.]
¿Cómo tan humilde viene?
1975
¿Ya se comienza a humillar?

OTÓN
Redondilla
¿Su Majestad dónde está?

ARNALDO
En esa tienda te espera.

OTÓN
[Aparte.]
¿Cuándo sospecha tuviera
si un hombre humilde la da?

DORICLEO
Redondilla
1980
Era mucha guarda y gente
la que la tienda ha cercado.

ARNALDO
Está el campo alborotado
para verte solamente.

OTÓN
Redondilla
¿Tantas picas y alabardas?

ARNALDO
1985
¿Vuestra Alteza qué recela?

ATAÚLFO
[Aparte.]
Ya temo alguna cautela.

LEONCIO
La tienda es esta: ¿qué aguarda?

OTÓN
Redondilla
Entro en el nombre de Dios.

ARNALDO
Alto la música suene
1990
por la gloria que hoy nos viene
de las paces de los dos.
Redondilla
¿Qué digo? ¿Habeisme entendido?
Tocad a donde él os mande.

(Tóquense chirimías; y, cayéndose la tienda, esté RODULFO en una silla armado y con la corona imperial, un mundo en la mano con una cruz y una espada en la otra, y OTÓN de rodillas.)

ATAÚLFO
¡Traición es esta!

LEONCIO
¿Qué fue?

ATAÚLFO
1995
¡Que la tienda se ha caído!

OTÓN
Redondilla
Caígase la tienda y caiga
el cielo para que dél,
de las estrellas Luzbel
la tercera parte traiga.
Redondilla
2000
Caiga, pues cayó en el suelo
tu palabra, fama y ley,
que no es palabra de rey
la que no se guarda al cielo.
Redondilla
Caiga su cuarto elemento
2005
sobre mi cabeza infame;
su piedra y nube derrame
la parte final del viento.
Redondilla
Todo caiga sobre mí
pues no caí que pudiera
2010
en hombre que al fin lo era
caber maldad contra mí.
Redondilla
Hoy a caer se comienza,
con tu tienda y mi valor,
la cortina de tu honor
2015
y el velo de mi vergüenza.
Redondilla
Ya quedamos descubiertos...
Entre nuestros campos miro
de un mismo valor desnudo
y de una infamia cubiertos:
Redondilla
2020
tú la palabra rompida
que viste al hombre de honor;
yo, humilde a vil vencedor
que infama toda la vida.
Redondilla
Ojalá esta tienda fuera
2025
aquel templo de Sansón
para que muriendo Otón
también Rodulfo muriera.
Redondilla
Dame esa mano, que quiero
besártela confïado
2030
que a lo menos ha tomado,
para servirme, dinero.
Redondilla
Verás que yo cumplo así
mi palabra como bueno,
y tú me la rompes lleno
2035
de afrentosa gloria a mí.
Redondilla
Que a no ser porque juzgados
aquella afrenta te toca
antes de poner la boca
te la comiera a bocados.
Redondilla
2040
Pero pensaré contento,
después de quedar besada,
que no te he besado nada
pues mano y palabra es viento.

RODULFO
Redondilla
Otón, menos arrogante...
2045
Que si te he dejado hablar
es porque he querido usar
de grandeza semejante.
Redondilla
Moviste la lengua aprisa
como el áspid cuando ve
2050
que está debajo del pie
del cazador que la pisa.
Redondilla
Y que en mis pies te he tenido:
quiero usar de mi valor,
que es de grande vencedor
2055
no castigar al vencido.
Redondilla
La palabra que te he dado
la he cumplido, que en efeto
te di mi perdón secreto
y mi valor declarado.
Redondilla
2060
La humildad de ti injuriada
castiga ansí tu maldad
porque la buena humildad
no ha de ser enmascarada.
Redondilla
Y que me des tu obediencia
2065
no ha sido mucho milagro
si mi persona consagro
a tan alta preeminencia.
Redondilla
Que, en fin, yo soy el segundo
después del Papa en el suelo,
2070
que por eso me da el cielo
esta espada y este mundo.
Redondilla
Pues si al mundo te has rendido,
disculpado quedarás,
que eres un hombre, no más,
2075
y yo todo el mundo he sido.
Redondilla
No tomé dinero en vano
pues fue ofrenda que me dabas
para cuando imaginabas
venirme a besar la mano.
Redondilla
2080
Ni por eso a menos vengo,
antes yo me debo honrar,
que era aquello el pie de altar
del sacerdocio que tengo.
Redondilla
Si la mano me mordieras,
2085
no estaba lejos la espada
con que tu cabeza airada
cortada a mis pies pusieras.
Redondilla
Y con este ejemplo parte
y imagina a donde fueres
2090
que tengo si me ofendieres
con qué poder castigarte.

OTÓN
Redondilla
Ireme donde algún día
que me engañaste verás.

RODULFO
Mayores indicios das
2095
de tu infamia y cobardía
Redondilla
cuanto yo los doy, Otón,
de mi grandeza y clemencia.

ATAÚLFO
Eso no ha sido obediencia.

ARNALDO
¿Pues qué puede ser?

ATAÚLFO
¡Traición!

ARNALDO
Redondilla
2100
¡Mientes, Ataúlfo!

ATAÚLFO
¡Afuera!

OTÓN
Tente y partamos de aquí,
que yo volveré por ti.

ATAÚLFO
¡Vengarme o morir quisiera!

(Levántese RODULFO.)

RODULFO
Redondilla
Corrido parte, y yo quedo
2105
contento de su obediencia.

ARNALDO
Blasonaba en tu presencia
y, ausente, tiembla de miedo.

RODULFO
Redondilla
Mi partida se aperciba
pues él se parte a su tierra.

ARNALDO
2110
Estremado fin de guerra.
¡Viva nuestro César!

TODOS
¡Viva!

(Salen la reina ETELFRIDA [y] ROSELA, dama.)

ETELFRIDA
Redondilla
¿Que estará ya coronado,
Rosela, el Rey mi señor?

ROSELA
No puede ser su valor
2115
resistido o contrastado,
Redondilla
y su gran merecimiento
asegura su fortuna.

ETELFRIDA
¡Qué pertinaz me importuna
un medroso pensamiento!

ROSELA
Redondilla
2120
Aunque la desconfïanza
todos dicen que es discreta,
no hay cosa más imperfeta
donde es justa la esperanza.
Redondilla
No quepa en tu discreción,
2125
menos que tan justo bien.

ETELFRIDA
Hay quien te engañó también
de la pasada elección.
Redondilla
Créeme que el confïado
ya trae en el alma impreso
2130
el agüero del suceso,
las más veces, desdichado.
Redondilla
Verdad es que la esperanza,
a quien espera, conviene,
que en efeto se entretiene
2135
mientras que el efeto alcanza.
Redondilla
Confiaré desconfïada
para no poder culparme,
quedando en desconfïarme,
la esperanza, disculpada.
Redondilla
2140
¿Si habrá vencido mi Otón?
¿Si habrá el Conde vencido?
El amor ha concedido
lo que niega la razón.
Redondilla
Mas ¿por qué no he de creer
2145
mayores hechos de un hombre
que, fuera de aqueste nombre,
me tiene a mí por mujer?
Redondilla
Que con la gente famosa
que recogió su bandera
2150
a mis plantas le pusiera
como Tomías, furiosa.
Redondilla
Vencido habrá el Rey sin falta:
ya le contemplo en la frente
el arco resplandeciente
2155
que la cruz del mundo esmalta.
Redondilla
¡Qué dulce imaginación!
¡A fuera sueños y agüeros!
No siempre son verdaderos
los miedos del corazón.
Redondilla
2160
El Rey está en Aquisgrana,
coronado y elegido.

ROSELA
Según eso ya te pido,
emperatriz soberana,
Redondilla
albricias del buen suceso.
2165
Y humillando mi cabeza
de tu cesaria grandeza,
los pies generosos beso.

ETELFRIDA
Redondilla
Levántate, que si es
verdad que venció Rodulfo
2170
a tu hijo y de Ataúlfo...
hago de Trebin marqués.

ROSELA
Redondilla
Mil años goces, señora,
del Imperio.

ETELFRIDA
Dios lo quiera.

(Sale ATAÚLFO.)

ATAÚLFO
Llegar a tus pies quisiera
2175
sin vida, o sin lengua ahora,
Redondilla
mas dame tus pies, señora,
que al dar su planta a mi boca
como el que veneno toca
me des improvisa muerte.

ETELFRIDA
Redondilla
2180
¿Ataúlfo?

ATAÚLFO
Reina insigne.

ETELFRIDA
¿Murió mi Otón?

ATAÚLFO
No, señora.

ETELFRIDA
Pues dame licencia ahora
a que contra ti me indigne.
Redondilla
¿No siendo muerto mi Otón
2185
me vienes a hablar ansí?
¿Qué fuera a no haber en mí
tan varonil corazón?
Redondilla
A la mujer que está ausente
de su marido no es bien
2190
que nuevas tristes le den
cogiéndola de repente:
Redondilla
cuando el que con él ha ido
la quiera hablar o escribir
primero le ha de decir
2195
que está bueno su marido.

ATAÚLFO
Redondilla
Aquí vengo a conocer,
con justo arrepentimiento,
que tu gran entendimiento
siempre nos da que aprender.
Redondilla
2200
Perdóname que el dolor
de daño tan de importancia,
aunque es grande mi ignorancia,
la hizo entonces mayor:
Redondilla
el Rey vuelve.

ETELFRIDA
¿Qué? ¿Vencido?

ATAÚLFO
2205
¡Pluguiera a Dios!

ETELFRIDA
¡Ay de mí!
Si vive y hablas ansí,
sin duda que viene herido.

ATAÚLFO
Redondilla
Más valiera.

ETELFRIDA
¿Qué me dices?
¿Vivo y no herido, y suspiras?
2210
Ataúlfo, tú no miras
que en eso te contradices.

ATAÚLFO
Redondilla
¿Cómo quieres que le llame
a un hombre que se rindió?

ETELFRIDA
¿Fue vencido y preso?

ATAÚLFO
No.

ETELFRIDA
2215
¿Libre?

ATAÚLFO
Sí.

ETELFRIDA
¡Llámale infame!

ATAÚLFO
Redondilla
El Rey, señora, afligido
de una fantasma que vio,
que en sueños le atormentó
aunque el despierto ha fingido,
Redondilla
2220
trazó lo que te diré
si un poco me estás atenta.

ETELFRIDA
Lo que ha pasado me cuenta
de la manera que fue.

ATAÚLFO
Romance (tirada)
Movido desta visión,
2225
sombra espantosa y funesta
que su muerte amenazaba,
por ser injusta la guerra
fingió que unos religiosos
de vida santa y honesta
2230
que dejase le rogaron
la felicísima empresa.
Y con Rodulfo las paces
desta manera concierta:
que en secreto le daría,
2235
como a señor, la obediencia.
Holgose desto Rodulfo
como quien sin miedo o pena,
sin sangre y duda tenía
del Rey la vitoria cierta.
2240
Concertáronse las paces
y, a las venideras fiestas,
de un campo y otro se juntan
las armas en contrapuestas.
Estaba en medio de entrambos
2245
una hermosa y grande tienda
en cuyo estremo se vían
las dos águilas del César.
Cuerdas y borlas de plata
entretejidas de seda,
2250
en las estacas doradas
ataban el ruido en rueda.
Coronaba la del campo
la bizarra soldadesca,
duques, marqueses y condes
2255
bordados de plata y perlas.
Hasta el mínimo soldado
se pone banda y cadena
sin que se viese entre todos
pluma, cinta o banda negra.
2260
Relumbrando al sol las armas,
que ya se miraba en ellas,
entreteniéndose el viento
con las inquietas banderas.
Puestas en tierra las coces
2265
de las fuertes escopetas
y las picas y alabardas
azadando las trincheras;
verdes plumas, rojas, blancas,
volando de las cabezas,
2270
que ya de los morrïones
a los sombriros se truecan:
todos por señal de paz,
y estando a la paz atenta
cuanta gente bebe el Betis,
2275
Lipa de Mel y Mosela
y cuanta el Danubio baña
desde Augusta hasta Vïena,
y el Rheno, con agua helada,
del Lebis a Basilea,
2280
entró, mirándole el campo,
el Rey, tu esposo, en la tienda
del emperador Rodulfo
por una cortina y puerta,
donde al tiempo que tocaron
2285
chirimías y trompetas
y los mosquetes disparan
la salitrada materia,
cayó la tienda en el suelo...
viéndose Rodulfo en ella,
2290
en la mano izquierda un mundo
y un blanco estoque en la diestra,
en una silla imperial
y armado de todas piezas,
y a sus pies el rey Otón,
2295
...................................
donde, a vista de su campo,
por traición o estratagema,
con los vergonzosos labios
la mano a Rodulfo besa.
2300
Las palabras que pasaron
este las diga y refiera,
que para pasar de aquí
se me ha trabado la lengua.

ETELFRIDA
Redondilla
¡Oh, infame rey! ¿Es posible
2305
que eres mi marido?

ATAÚLFO
Advierte
que no muestras desa suerte
tu corazón invencible.
Redondilla
Esto es hecho: si le quieres
y le quieres consolar,
2310
has de callar.

ETELFRIDA
¿Qué es callar,
viles, cobardes mujeres?
Redondilla
Ahora verás si callo:
lléguese a la puerta a ver
cuán presto le haré volver
2315
la fácil rienda al caballo.
Redondilla
No ha de entrar Otón aquí:
¡cerrad esas puertas luego!

ATAÚLFO
Señora, solo te ruego
que en esto vuelvas por ti:
Redondilla
2320
tu esposo y tu rey se nombra.

ETELFRIDA
¡Compañero del cobarde,
que a su vergonzoso alarde
serviste entonces de sombra!
Redondilla
¡Consejero desleal,
2325
amigo falso y fingido,
ya mensajero atrevido
y no honrado general!
Redondilla
¡Vive Dios que te desciña
la espada y te la atraviese!

ATAÚLFO
2330
Ponte en medio.

ROSELA
¿Premio es ese?

ETELFRIDA
¿Querrás que un laurel le ciña?
Redondilla
No entres tú tampoco aquí,
mujer de esotra mujer.

ROSELA
¡Señora!

ETELFRIDA
¡No hay responder!

(Váyase.)

ATAÚLFO
2335
Buenos quedamos ansí,
Redondilla
mas por tu vida, Rosela,
que le sobra la razón.

ROSELA
Vive tú y perezca Otón,
por justicia o por cautela.
Redondilla
2340
A nuestra casa nos vamos,
que ya el palacio cerró.

ATAÚLFO
Sospecho que Otón llegó:
por este patio salgamos.

(Salen OTÓN, ALBERTO, DORICLEO y soldados.)

OTÓN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Parece que Ataúlfo no ha llegado
2345
según está el palacio quieto y mudo...
Y como no he querido entrar por Praga,
menos se habrá sentido el alboroto,
aunque el haber tocado caja y pífanos
y todos los clarines de mi ejército,
2350
que no está media legua de palacio,
pudieran despertar estas almenas
cuanto más los sentidos de quien ama,
que por cualquiera voz están despiertos:
¡estraño caso!

ALBERTO
¿Cómo?

ETELFRIDA
¡Está cerrada
2355
de tu palacio la segunda puerta!

OTÓN
¿Deso te espantas siendo mi Etelfrida
tan casto ejemplo de matrona casta?

DORICLEO
Si ansí las ha tenido por tu ausencia,
¿cómo por tu presencia no las abre?

OTÓN
2360
¡Oíd, oíd! La Reina está en lo alto
de una celada, armada la cabeza,
de un peto el pecho y de una gola el cuello.
¡Ah, mi señora! Dadnos parte a todos
de tan estraña novedad como esta!
2365
Que pecho que esperaba mis abrazos
lastimárame con su acero el mío,
que le pienso apretar con tu licencia
que suele dar una prolija ausencia.

(Sale ETELFRIDA en lo alto, armada.)

ETELFRIDA
Redondilla
¿Quién duda que te parezca
2370
mi pecho duro, acerado,
siendo tú tan delicado
aunque en mujer resplandezca?
Redondilla
No entiendas que le vestí
sin causa, estando enojada:
2375
mas porque, viéndome armada,
fueses huyendo de mí.
Redondilla
Que la dureza que encierra
lastimará tus abrazos:
si tienes tan tiernos brazos,
2380
¿para qué fuiste a la guerra?
Redondilla
¿Fuerza me queréis hacer?
Quien como tú viene y va,
aún pienso que no tendrá
fuerzas con una mujer.
Redondilla
2385
¡Qué gracioso capitán!
¡Oh, qué Cipïón en Roma!
De las provincias que doma,
laurel y triunfo le dan.
Redondilla
Bueno vienes por mi vida
2390
con la corona imperial
de aquel arco celestial
la que llevaste añadida.
Redondilla
Antes la puerta entendí
ensanchar para la entrada,
2395
y tal vienes que cerrada
viene a sobrar para ti.
Redondilla
¡Qué descuidado venías
que ignoraba tu bajeza
pues tocaste por grandeza
2400
trompetas y chirimías!
Redondilla
A tu público desprecio
no sé qué nombre le llame:
no basta venir infame
que también veniste necio.
Redondilla
2405
Si hubiera vergüenza en ti
a media noche vinieras
tan mudo que no supieras
hablarme palabra a mí.
Redondilla
Pero podrás disculparte,
2410
que ya tan escuro estás
que como hombre vil podrás
pasar por [cual]quiera parte.
Redondilla
Vendrás ahora, galán,
a gozarme muy despacio
2415
entre el ámbar de palacio
y lejos del alquitrán.
Redondilla
Pues, por tu vida, que en vano
amor tu ausencia provoca,
que no ha de besar mi boca
2420
quien besó a otro la mano.
Redondilla
Es Rodulfo muy soldado:
traerala sucia y sangrienta
y habrá después de la afrenta
algo a tu boca pegado.
Redondilla
2425
Vete con Dios a otra parte...

OTÓN
¿Burlas?

ETELFRIDA
Eres hombre dellas.

OTÓN
¿Eclipsadas tus estrellas?

ETELFRIDA
No la tuviste de Marte
Redondilla
y las mías ya lo son,
2430
que aunque mujer, si yo fuera
por tu causa, no volviera
como tú vuelves, Otón.
Redondilla
Si en la guerra sombras sueñas
asiendo el aire que pasa,
2435
mejor quedaras en casa
con mi labor y mis dueñas.

OTÓN
Redondilla
¡Ah, mi bien, abre!

ETELFRIDA
¿Entrar quieres?
Ya en mi casa no ha de ser,
porque ¿qué paz puede haber
2440
si vivimos dos mujeres?
Redondilla
Aunque, si eres mujer, ya
yo seré el hombre.

OTÓN
¡Abre, digo!
Que ya me enojo contigo...
¿No escucháis qué necia está?
Redondilla
2445
¡Abre, Etelfrida! ¡Abre aquí
o romped!

ETELFRIDA
¡Menos feroz...!
¿No ves que daré una voz
y iréis huyendo de mí?
Redondilla
Pero espera, que ya bajo...

OTÓN
2450
Infamia fue la desdicha:
¿soy algún hombre, por dicha,
que vivo de mi trabajo?
Redondilla
¡Qué ha de mandarme ninguno!
¡Reñir e infamar mi nombre!
2455
¿Mi mujer con fieros de hombre?
Las puertas quiero romper.

DORICLEO
Redondilla
Considera, gran señor,
que si vinieras vencido
la Reina hubiera tenido
2460
de tu desdicha dolor,
Redondilla
pero, rendido sin guerra,
¿qué mucho que le lastime?

OTÓN
La desdicha que me oprime
también me alcanza en mi tierra:
Redondilla
2465
ya todos sois contra mí.

DORICLEO
No, señor, pero alabamos
la resistencia que hallamos
en la Reina contra ti.
Redondilla
¿Qué romana o macedonia
2470
a tu Etelfrida igualó,
ni la asiria que fundó
los muros de Babilonia?
Redondilla
Mira, señor, que a su nombre
debes alabanza eterna,
2475
que aquí ni mujer gobierna
ni tú dejas de ser hombre
Redondilla
sino que se ve un ejemplo
de una mujer valerosa.

OTÓN
Bien dices. ¡Oh, reina hermosa,
2480
tan digna de estatua y templo!
Redondilla
Pero escuchad, que ya abrió.

(Sale la reina, con una pica, en la puerta.)

ETELFRIDA
Ya, Rey, la tienes abierta,
que imagino que esta puerta
basto a resistirla yo.
Redondilla
2485
El pecho y el paso aplica:
en bien puedes llegar
porque, el que quisiere entrar,
ha de entrar por esta pica.

OTÓN
Redondilla
Reina, ¿qué es esto?

ETELFRIDA
¡Villanos,
2490
ninguno pase de aquí!

OTÓN
¿Armas, Reina, contra mí?
¿Tú, Reina, lanza en las manos?
Redondilla
Puesto que Marte pareces,
entraré a pesar de Marte.

ETELFRIDA
2495
¡Vive el cielo que os ensarte
uno a uno como peces!
Redondilla
Mas para venceros puedo
nombrar a vuestro enemigo,
porque si «Rodulfo» digo
2500
iréis huyendo de miedo.

OTÓN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Cesen ya las palabras afrentosas,
valerosa Etelfrida, que te juro
por el supremo autor que rige al cielo,
por mi real corona y por tus ojos,
2505
que son las piedras y diamantes della,
de no entrar en mi casa ni quitarme
la espada en Praga ni comer bocado
hasta volver en busca de Rodulfo.
Venciome tu valor que, nuevamente,
2510
dentro del pecho corazón me infunde.
Conocí mi flaqueza y cobardía,
y pagarela con verter mi sangre.
¡Llamad luego Ataúlfo! ¡Ataúlfo, viene!

(Sale ATAÚLFO.)

ATAÚLFO
Vengo a servirte, Otón.

OTÓN
Deja, Conde amigo,
2515
los brazos de Rosela y de tus hijos;
deja tu casa, pues que yo no puedo
gozar los de la Reina y ver la mía;
que, sin tener un hora de descanso,
en busca de Rodulfo volver quiero;
2520
el campo marche y máteme la honra
de una mujer tan varonil que puede
entre las de la fama ser octava.

ATAÚLFO
¡Ese valor es digno de tu pecho!

ETELFRIDA
¡Ahora quiero yo darte mis brazos!
2525
¡Ahora, Otón, eres mi bien y esposo!

OTÓN
¡Y yo te estimo en lo que tú mereces!

ETELFRIDA
Advierte que a la guerra he de ir contigo.

OTÓN
Pienso que aún temes que me vuelva a verte
con otra infamia como la pasada.

ETELFRIDA
2530
No temo ya que a todo el mundo temas
sino que quiero ahora acompañarte.

OTÓN
No te pienso negar los imposibles
mayores que en tu pecho caber pueden.

ETELFRIDA
¡Marche ese campo!

OTÓN
¡Vamos, Ataúlfo!

ETELFRIDA
2535
¡Viva el bohemio Otón! ¡Muera Rodulfo!

(Entren el rey DON ALONSO de España, DON JUAN DE TOLEDO y acompañamiento.)

DON ALONSO
Octava real
¿En fin que ha sido en balde mi camino?

TOLEDO
El aviso llevaba con cuidado,
pero la fiera mar o mi destino
me impidieron a España haber llegado.

DON ALONSO
2540
No fue Rodulfo del Imperio indigno.

TOLEDO
En fin en Aquisgrana coronado
después de Otón vencido está contento.

DON ALONSO
Haber pasado hasta Alemania siento.
Octava real
La elección me ha engañado, que pensaba
2545
que guardaban su fe los electores
Saliendo ansí de Burgos, donde estaba
con tantos caballeros y señores,
y en tiempo que mis reinos contrastaba
el mejor de los moros Almanzores,
2550
quiera Dios que al volver en paz los halle.

(Sale UN CORREO.)

CORREO
Donde quiera que esté, tengo de hablalle.

DON ALONSO
Octava real
¿Es correo de España?

CORREO
Ahora llego.

DON ALONSO
¿Qué hay de España?

CORREO
Que el moro de Granada
ha escrito a Benyucaf que partió luego
2555
de Jubenamarín con gruesa armada,
y entraban ya, señor, a sangre y fuego
por Gibraltar como la vez pasada
si don Sancho, arzobispo de Toledo,
no les pusiera con sus armas miedo.
Octava real
2560
Ya don Nuño de Lara le acompaña,
que hasta Ciudad Real llegan los moros
por donde Guadïana el campo baña
cargados de cautivos y tesoros.
De Burgos salió el príncipe de España
2565
movido de sus lástimas y lloros,
y yo le dejé enfermo en el camino.

DON ALONSO
¡Oh, rey nacido en desdichado signo!
Octava real
Partamos luego a España, caballeros,
que hacen los moros en su tierra estrago
2570
rogando que relumbren los aceros
sobre sus cuellos del patrón Santiago.

TOLEDO
Aguardaron, en fin, los moros fieros
que estuvieses ausente.

DON ALONSO
Si no hago
una fiera venganza decir puedo
2575
que no soy español.

TOLEDO
Ni yo Toledo.

(RODULFO, ARNALDO, LEONCIO y soldados.)

RODULFO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Otón vencido, Otón desbaratado,
Otón que ayer besó mi mano en público,
ahora, con doblada gente y armas,
mi descuidado ejército acomete
2580
cuando quise, valientes capitanes,
que cada cual a descansar se fuese.

ARNALDO
Después de haber las villas destrüido
por donde ahora de Bohemia ha vuelto,
animoso presenta la batalla
2585
y con doblado número de gente.
Pero si ya Tu Majestad Cesaria
ha conocido su flaqueza y fuerzas,
su variedad y sus consejos fáciles,
¿qué tiene de dudar del vencimiento?
2590
Porque si entonces le besó la mano
estando en libertad, ahora, preso,
le ha de besar el pie.

RODULFO
¿Por qué, decid,
habrá tenido tanto atrevimiento?
¿Qué causa le di yo?

ARNALDO
La de la tienda
2595
a donde, según dice, le rompiste
para su infamia la palabra dada.

RODULFO
Yo no le di palabra, en eso miente,
ni le firmé papel, ni hay hombre alguno
que diga que la hice juramento.

ARNALDO
2600
Así es verdad.

RODULFO
¡Pues alto! Si le falta
justicia, como entonces, y sin ella
pretende la corona del Imperio
de que el Papa me dio la investidura:
¡Otón muera, alemanes!

TODOS
¡Otón muera!

ARNALDO
2605
Yo meteré en sus tiendas tu bandera.

(La batalla se dé saliendo y entrando, hasta que OTÓN salga con la espada.)

OTÓN
Quintilla
¡Ah consejo que en mi daño
femenil engaño dio!
¡Oh amor, de la vida engaño:
cuán a prisa me llegó
2610
tras la culpa el desengaño!
Quintilla
¡Pobre gente que a perder
la vida os vine a traer
como corderos al ara!
Ved en lo que un hombre para,
2615
todo por una mujer...
Quintilla
Cansados os he traído
a donde, sin pelear,
el contrario os ha vencido
por no daros más lugar
2620
un pensamiento avenido.
Quintilla
Aún no os podéis defender
sin dormir ni sin comer,
ni el mismo Rey que os esfuerza
tiene para hablaros fuerza:
2625
todo por una mujer...
Quintilla
Adán perdió el Paraíso,
las grandes fuerzas Sansón,
Salomón el alto aviso,
David su gran perfección
2630
y la vida el circunciso.
Quintilla
Nino el imperio, el placer,
Grecia honor, Troya poder,
Semíramis la razón
y ahora la honra Otón:
2635
todo por una mujer...
Quintilla
Mas aunque por ella muero
quiero partir a buscalla,
que más que al alma la quiero.
¿Cómo a entrar en la batalla
2640
tiembla en la mano el acero?
(La sombra le asga por detrás los brazos.)
Quintilla
¡Ay de mí! Sombra, ¿qué es esto?
Déjame, rostro funesto,
no me atormentes, que voy
a ver mi esposa: ya estoy,
2645
¡oh muerte!, en tus brazos puesto.

(Unos soldados.)

SOLDADO [1º.]
Quintilla
¡Este es: dalde!

OTÓN
¡Tened, gente!

SOLDADO [2º.]
¿Quién es?

OTÓN
¡El Rey!

SOLDADO [1º.]
No lo crea,
que el Rey huye.

OTÓN
¡Que esto consiente
el cielo!

SOLDADO [1º.]
¡Mátale!

OTÓN
Sea
2650
si es a mi honor conveniente.

SOLDADO [2º.]
Quintilla
Vamos de aquí.

(Váyanse los soldados.)

OTÓN
Ya el mortal
punto que el alma tenía
llegó a su estremo final.
¿Dónde estás, señora mía,
2655
causa de todo mi mal?
Quintilla
Ya que me has muerto: visita
en este punto postrero
vida que tu mano quita
más que el alemán acero
2660
aunque mi honor resucita.
Quintilla
Vuelve tu sol celestial
antes que se cierre el día
con esta noche mortal.
¿Dónde estás, señora mía,
2665
causa de todo mi mal?

(Salen RODULFO y la Reina, y todos los capitanes y banderas y cajas.)

RODULFO
Quintilla
Ya lo tengo ansí mandado,
mas dicen que no parece.

OTÓN
[Aparte.]
Gente a mi muerte ha llegado.

ETELFRIDA
Aquí, señor, resplandece
2670
tu valor nunca eclipsado:
Quintilla
tuyas son vitoria y fama.

RODULFO
¿No es hermosa?

ARNALDO
Es bella dama

OTÓN
¡Ay!

ETELFRIDA
¡Oh triste confusión!
Ansí se queja mi Otón
2675
cuando está malo en la cama.

OTÓN
Quintilla
¡Jesús, recibe mi alma!

ARNALDO
Él es y agora espiró.

ATAÚLFO
Pulso y movimiento calma.

ETELFRIDA
Pues agora digo yo
2680
que es de Otón la gloria y palma.
Quintilla
Venció Otón, porque vencido
porque en morir ha cumplido
con la deuda del honor.
Si no murió Emperador,
2685
murió a la corona asido.
Quintilla
Aunque vencedor te hallas,
no por eso le atropellas:
las cosas basta intentallas
cuando son tan grandes ellas
2690
que es imposible acaballas.
Quintilla
Aunque el mundo me disfame
de ver que muerto le ame,
como ya, mi bien, lo estás,
digo que te quiero más
2695
mil veces muerto que infame.
Quintilla
Que yo te tendré presente
lo poco que en esta ausencia
durará mi vida ausente.
Mas dame, señor, licencia.

RODULFO
2700
¿Dónde vas?

ETELFRIDA
¡Suelta!

RODULFO
¡Detente!
Quintilla
Id tras ella: no se mate.
Y de llevar como es justo
el cuerpo de Otón se trate,
que de honrar su cuerpo gusto
2705
y no pretender rescate.
Quintilla
Id con pompa general
arrastrando por señal
las banderas de dolor.

ARNALDO
Aquí dio fin el autor
2710
a la Comedia Imperial.

(En hombros, con cajas y trompetas y soldados, lleven a OTÓN y den fin.)