Félix Lope de Vega y Carpio

EL ESCLAVO DE ROMA




Texto utilizado para esta edición digital:
El esclavo de Roma. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. Edición digital a partir de: Octava parte de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Alonso Martin, 1617 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Marcación digital para Artelope:
  • Burgos Segarra, Gemma (Artelope)

Elenco

Andronio
Flora
Ariodante
Lidia
Tiberio
Fortunio
Lisias
Fabio
Arpago
Tereo
Casandro
Un soldado pícaro
Lío
Régulo
Livio
Eufemia
Lidoro
Camilo
Rutilio, [soldado]
Léntulo, cónsul
Parmenio
Julia
Oracio
Celia
Un pregonero
Néstor
Belardo
Feliciano
Garcelo
Mauricio
El césar
[Cayo, senador]
[Fabio, senador]
[Atilio, senador]
[Rutilio, senador]
[Elorio]

Acto I

Salen ANDRONIO y FLORA.

ANDRONIO
Redondilla
  Hoy me despido de ti,
hoy bajo del cielo al suelo,
Flora, para todos cielo,
Flora, infierno para mí.
Redondilla
5
  Y no porque desto arguya
mi sujeción, libertad,
si no es ir con libertad
irse por hacer la tuya.
Redondilla
  Mándasme que no te vea,
10
dura sentencia mortal
con que ha hecho que mi mal
igual al infierno sea,
Redondilla
  que más que su fuego siente
quïen va al infierno, ¿sabes?,
15
a ver la pena de no poder
ver a Dios eternamente.
Redondilla
  Yo condenado en revista
a tu ausencia, Flora, siento
más que todo mi tormento,
20
el carecer de tu vista.
Redondilla
  Pluguiera a Dios que tus bríos,
tus desdenes, tus enojos,
como yo viera tus ojos,
martirizaran los míos.
Redondilla
25
  Viérate yo, Flora hermosa,
y hicieras en mí mil suertes,
que yo sufriera esas muertes,
por vida tan venturosa.
Redondilla
  Pero pues no puede ser
30
comencemos a partir,
que más quiero no vivir
que dejar de obedecer.

FLORA
Redondilla
  ¿Has dicho falsa sirena,
voz dulce y traidor estilo?
35
¿Has dicho ya cocodrilo?

ANDRONIO
Ya he llorado, griega Elena,
Redondilla
  pero no para engañarte
que fuera cosa muy nueva,
que cuando nada se lleva
40
en nada engaña el que parte.

FLORA
Redondilla
  ¿Yo te he mandado partir?

ANDRONIO
Tú, pues.

FLORA
Mira bien, que es sueño.

ANDRONIO
Tú, como al criado el dueño
que no quiere despedir.
Redondilla
45
  No me dicen vocalmente
que me vaya tus enojos,
mas verá un ciego en tus ojos
que deseas verme ausente.
Redondilla
  Al alma un vestido has hecho
50
de cristal por donde entró
el sol de mi amor y vio
el tuyo en ella deshecho.
Redondilla
  Mas mira que te prevengo
que no puedo, aunque me incitas,
55
no verte si no me quitas
la imaginación que tengo.
Redondilla
  Ya está el alma imaginando
que te puedo ver en ella
tan perfeta, hermosa y bella
60
como aquí te estoy mirando.
Redondilla
  Mas verte o no después,
tú has de ser obedecida
aunque me cueste la vida
y cueste, que tuya es.

FLORA
Redondilla
65
  ¡Detente!, que esas razones
suelen ser de amor la salsa
con que en vuestra mesa falsa
os dais a comer traiciones.
¡Detente!

ANDRONIO
Redondilla
  Dirás en esto,
70
Flora, de mi mal burlando
que es el detenerme hablando
para no partir tan presto.
Redondilla
  Pues aguarda, que me importa
ver cómo el alma se carga
75
para jornada tan larga,
para partida tan corta.
Redondilla
  Mucho, dulce ingrata, siento
que con mis prendas te alejas.

FLORA
Dirás que el alma me dejas.

ANDRONIO
80
Dejo aquí mi entendimiento.
Redondilla
  Si voy sin él voy sin mí,
mas justamente se queda
por no tener en qué pueda
encender, que estoy sin ti.
Redondilla
85
  La voluntad que era mía
quédese a ver lo que pasa,
aunque ya, Flora, en tu casa
es alhaja muy baldía.
Redondilla
  Ya que es fe sin obras muerta
90
mi amor quisiera sacar,
mas habrele de dejar
por no derribar la puerta.
Redondilla
  Partamos, pues, que es afrenta
pedir lo que ya le dio,
95
que más siento, Flora, yo,
saber que quedas contenta.
Redondilla
  Mil años goces, amén,
de quien tanto mal me ha hecho,
que aunque me echa de tu pecho
100
no le he visto ni sé quién.
Redondilla
  Pero pues ya te reservas
de mi amorosa fatiga,
dime de qué tierra amiga
te envïaron esas yerbas.
Redondilla
105
  Que puesto que es verdadero
mas que tuyo el mal en mí,
también habrá para mí
algún remedio estranjero.
Redondilla
  Dime esas yerbas divinas,
110
pero sospecho que hay pechos
que no toman bien a pechos
estranjeras medicinas.
Redondilla
  Pues mi remedio te fío
cuando de mi mal te arguyo
115
qué desdén se iguala al tuyo
ni qué amor se iguala al mío.
Redondilla
  Pero dure tu desdén,
adiós, Flora celestial,
que el penar por ti es un mal
120
más rico que el mayor bien.

FLORA
¡Oye, necio!

ANDRONIO
Redondilla
  ¡Tú lo eres
en detener mis estremos!

FLORA
Como esos bravos tenemos
de un cabello las mujeres.

ANDRONIO
Redondilla
125
  Piensa que del monte al llano
detienes deshecho el yelo,
piensa que a un rayo del cielo
pones cayendo la mano
Redondilla
  o que a las nubes que llueven
130
balas de granizo espera
o que detiene la esfera
con que las otras se mueven.
Redondilla
  O que puedes hacer hoy
que el Sol deje de correr,
135
que eso mismo es detener
la furia con que me voy.

(Vase.)

FLORA
Redondilla
  Gran deseo de olvidarme,
mas que tus celos, Andronio,
me dejas por testimonio
140
de que lo ha sido el dejarme.
Redondilla
  De Ariodante tienes celos,
puesto que no le conoces
y mejor así me goces;
guarden tu vida los cielos.
Redondilla
145
  Que dejando que pretende
mi padre con él casarme
ellos saben que mirarme
me mata, agravia y me ofende,
Redondilla
  eras mi primero amor,
150
soy en África otra Dido,
o tú has de ser mi marido
o he de matarme en rigor,
Redondilla
  que no a menos me provoca
ese Ariodante, ese hombre.

(Sale ARIODANTE.)

ARIODANTE
155
Gracias a Dios que mi nombre
oigo, señora, en tu boca.
Redondilla
  Que oír el nombre presente
de la hermosa prenda amada
cuando ella está asegurada
160
que tiene su dueño ausente
Redondilla
  es la gloria de más gusto
que se puede imaginar.

FLORA
¿Hasme oído tú nombrar
tu nombre?

ARIODANTE
A tiempo que es justo.
Redondilla
165
  Porque entre tu padre y yo
queda concertado aquí
ser tu esposo.

FLORA
Dijo sí.

ARIODANTE
Como tú no digas no...
Redondilla
  Y esto tan efetuado
170
que ya me parto a mi tierra,
donde Roma intenta guerra
por el agravio pasado.
Redondilla
  Y quiere tu padre y mío
que saque de allí mi hacienda,
175
hasta agora en encomienda
de Cloridano mi tío.
Redondilla
  Porque si acaso el romano
la combate a sangre y fuego
esté en salvo, y quiere luego
180
que me des tu hermosa mano.
Redondilla
  Tiempo tendrás de pensar
si te está bien mientras voy,
aunque palabra te doy
que me debes, Flora, amar.
Redondilla
185
  Por la fe más verdadera
que jamás hombre a mujer
pudo en el mundo tener,
ya el alma respuesta espera.
Redondilla
  Ya aguardo de los claveles
190
de esos labios la sentencia,
declare en mi presencia,
menos cruel que otras veces.
Redondilla
  No respondes, no me espanto,
hasta que tu padre diga
195
que mi camino prosiga
y que tú enmudezcas tanto.
Redondilla
  ¡Oh, vergüenza!, mas no importa,
el temor la lengua embarga,
que el amor después alarga
200
cuanto la vergüenza acorta.
Redondilla
  Mas ya que en mi casamiento,
Flora, no me dices nada,
o de vergüenza ocupada
o de ajeno pensamiento.
Redondilla
205
  ¿Qué mandas en mi partida?
¿Qué mandas en esta ausencia?
Y di si me das licencia
para dejarte, mi vida.
Redondilla
  ¿Qué te traeré de Cartago?
210
¿Qué sedas, qué joyas quieres?
Háblame, mi esposa eres,
no me des, Flora, ese pago.
Redondilla
  ¡Por los dioses, que te adoro!

FLORA
¿En fin te vas?

ARIODANTE
Hoy me voy,
215
tu esposo, mis ojos, soy.

FLORA
Noble Ariodante, eso ignoro.
Redondilla
  Pero si mi padre gusta
de que yo tenga ese gusto,
ese tendré por muy justo.

ARIODANTE
220
Respuesta discreta y justa.
Redondilla
  Que se acaba de tratar
es tan sin duda que agora
me dio licencia, señora,
para que te entrase a hablar.
Redondilla
225
  Parece que te ha pesado
que al honesto rostro diga
la pena a que amor me obliga,
necio como desposado.
Redondilla
  Si tú callas por sentillas.
230
qué más respuesta y favores,
qué palabras de colores
con rosas de tus mejillas.
Redondilla
  Con el susto que recibe
en la nieve de un papel,
235
con la pluma de un clavel,
tu vergüenza, amor, me escribe.
Redondilla
  Dame tus manos hermosas
y licencia a tantas penas,
que bien es darme azucenas,
240
pues me has dado tantas rosas.

FLORA
Redondilla
  Parte, Ariodante, seguro
de lo que mi padre quiere.

ARIODANTE
Tu vida el cielo prospere,
que es solo el bien que procuro.
245
¿Qué traeré de allá?

FLORA
Redondilla
  A ti mismo.

ARIODANTE
Harto has dicho, yo me voy
deste cielo donde estoy
en tu presencia al abismo.
Redondilla
  ¿No me darás esa mano?

FLORA
250
Hasta dártela no sé.

ARIODANTE
Con guante la tomaré.

FLORA
Ya pasas de cortesano,
vete.

ARIODANTE
Redondilla
  Aquesta diligencia
es morir con medicinas.

FLORA
255
Casi tu muerte adivinas.

ARIODANTE
Qué mayor que la de ausencia.

FLORA
Redondilla
  Amor, en esta ocasión
me has dado muerte y remedio,
que morir o tierra enmedio
260
únicos remedios son.
Redondilla
  Será pues, mi Andronio, agora
con un papel avisado
Lidia.

(LIDIA sale.)

LIDIA
Señora.

FLORA
¿Hay recaudo
para escribir?

LIDIA
Sí, señora,
Redondilla
265
  aquí te puedes poner.

FLORA
Aquí me pongo a escribir.

(ANDRONIO sale.)

ANDRONIO
¿Hay más furioso partir
ni más humilde volver?
Redondilla
  Como la pelota fui,
270
que vuelve a quien la tiró
cuando en la pared tocó,
así yo en las puertas di.
Redondilla
  Jugome de aquí un desdén,
estaba en la puerta, amor,
275
y con el mismo furor
me vuelve a jugar también.
Redondilla
  Y es la pelota tan alta
que he pasado el corredor,
muy recio jugaba, amor,
280
sin duda que hicistes falta.
Redondilla
  ¿Mas cómo es esto?, ¡ay de mí!,
Flora escribe, ¿a quién será?
Flora.

LIDIA
¡Ay, señora, que aquí está
Andronio!

FLORA
¿Eres tú?

ANDRONIO
Sí.

FLORA
Sí.
285
¿Pues no te fuiste?

ANDRONIO
Redondilla
  Quisiera.

FLORA
¿Pues qué, no pudiste?

ANDRONIO
No,
que fui piedra que tocó
en esa pared frontera,
¿qué escribías?

FLORA
Redondilla
  Un papel.

ANDRONIO
290
Muestra.

FLORA
Eso no.

ANDRONIO
Muestra digo.

FLORA
Ya no se fue tu enemigo.

ANDRONIO
Yo he de ver lo que hay en él.

LIDIA
Redondilla
  ¡Ea, no riñáis ahora,
295
a ti te escribe, por Dios!

ANDRONIO
Qué buenas estáis las dos.

LIDIA
Dile la verdad, señora.
(Lea.)
Aquel hombre que sabes se ha ido en ese punto, y no poco desconfiado, si sabes en el que está mi amor, vuelve a remediar la soledad en que me dejas.

[ANDRONIO]
Redondilla
  ¿Qué hay que leer? ¡Ay, traidora!
¡Ah, falsa!

FLORA
Pues bien ¿qué tienes?,
300
parece que loco vienes.
Es más que llamarte agora,
Redondilla
  porque aquel hombre se fue
con quien me quiere casar.

ANDRONIO
¿Pues qué, vuélvesme a engañar?

FLORA
305
¿Pues qué hay más?

ANDRONIO
Yo lo diré:
Redondilla
  aquí dice que aquel hombre
es ido y ese soy yo,
que agora me fui.

FLORA
Eso no,
el engaño está en el nombre.

ANDRONIO
Redondilla
310
  En tu alma está el engaño
y en la mía está el dolor,
no era en vano tu rigor.

FLORA
Oye, amigo, es desengaño.

ANDRONIO
Redondilla
  ¿Qué desengaño?, si agora
315
salgo de aquí y el papel
dice lo mismo.

FLORA
Es por él,
¿no estuvo aquí?

LIDIA
Sí, señora.

ANDRONIO
Redondilla
  Después que salí de aquí
ningún hombre ha entrado acá.

FLORA
320
Digo que de aquí se va
y que te avisaba a ti.

ANDRONIO
No puede ser.

FLORA
Redondilla
  ¿Cómo no?

ANDRONIO
Porque estuve en el portal,
como el atado animal,
325
lo que la soga alcanzó

FLORA
Redondilla
  Dentro de casa estaría
Ariodante.

ANDRONIO
Pues si estaba,
¿cómo no ha salido?

FLORA
Acaba.
Que miras por celosía.
Redondilla
330
  Apártala de tus ojos
si quieres ver tus engaños.

ANDRONIO
No quiero más desengaños,
que es acrecentar enojos.
Redondilla
  Tú le llamabas sin duda
335
y así me dejaste ir;
mintiendo pensé decir
lo que ya en verdad se muda.
Redondilla
  Yo me apartaré de ti,
yo me partiré a la guerra,
340
yo iré donde me destierra
la crueldad que he visto en ti.
Redondilla
  Luego me parto a Cartago,
iré a la guerra africana
donde una lanza romana
345
haga en este pecho estrago.
Redondilla
  En él, si tengo crüel
y no me pienso guardar,
que dejándome matar
quiero que se mate en él.

FLORA
Redondilla
350
  ¿Dices todo eso de veras?

ANDRONIO
Flora, no me estoy burlando.
Cuando tú te estás casando,
¿qué burlas de Andronio esperas?

FLORA
Yo, si no es contigo...

ANDRONIO
Redondilla
  ¡Ah, cielos,
355
que aún me engañas y porfías!

FLORA
Mira que son fantasías
y ilusiones de tus celos.

ANDRONIO
Redondilla
  Fantasías y ilusiones
o lo que quieres que sean;
360
hoy quiere amor que se vean
tus obras y mis razones.
Redondilla
  Roma me dará la muerte,
Cartago la sepultura.

(Vase ANDRONIO.)

FLORA
¡Qué temeraria locura!,
365
¡oye, mi señor, y advierte!,
¡oye, vuelve!

LIDIA
Redondilla
  Ya se fue,
no tienes que le llamar,
si hay pared en que topar
podrá ser que vuelta dé.

FLORA
Redondilla
370
  Mísera yo que ocasión
hoy a los cielos he dado
que han reducido mi estado
al de mayor perdición.
Redondilla
  ¡Que aquí viniese Ariodante!

(Sale ARIODANTE y TIBERIO, padre de FLORA.)

TIBERIO
375
Oye, que trata de ti.

ARIODANTE
Digo, señor, que la vi
con vergüenza semejante
Redondilla
  y temiendo algún rigor
causado de mi presencia
380
quise pedirle licencia.

TIBERIO
Fue por entonces mejor,
Redondilla
  pero escucha que tratando
está con Lidia de ti.

ARIODANTE
Sin duda trata de mí
385
pues yo me estoy abrasando.

FLORA
Redondilla
  ¿Es posible que haya sido
mi desdicha desta suerte,
que para darme la muerte
se haya de mis ojos ido
Redondilla
390
  a Cartago? ¡Ay, Lidia, hoy muero!
Mi bien se me va a Cartago.

TIBERIO
¿Tan presto has hecho este estrago
a su honor, noble estranjero?

ARIODANTE
¿Pues qué dice?

TIBERIO
Redondilla
  Que su bien
395
a Cartago se ha partido.

ARIODANTE
Es posible que he tenido
vitoria de su desdén,
Redondilla
  su bien dice que se va
a Cartago.

TIBERIO
Escucha un poco.

ARIODANTE
400
Querrás que me vuelva loco.

FLORA
Sin duda mi padre está
Redondilla
  fuera de toda razón,
por él se me va mi dueño.

TIBERIO
Esto es cierto.

ARIODANTE
Yo lo sueño.

TIBERIO
405
Notables palabras son.
Redondilla
  De mí se queja, Ariodante,
porque te dejo partir.

FLORA
Tras él me tengo de ir
aunque mi locura espante.
Redondilla
410
  No sufriré estar sin él;
Lidia, a Cartago me lleva
amor.

TIBERIO
¡Qué notable prueba
de un pensamiento crüel!
Redondilla
  Nunca es bien que las mujeres
415
sepan con quién las intentan
casar sus padres, que cuentan
muy apriesa sus placeres.
Redondilla
  Nunca se ha de proponer
casamiento dilatado,
420
dicho y hecho es acertado
en la más noble mujer.
Redondilla
  Con solo tratar de ti
a mi hija enamoré,
su honrado pecho abrasé
425
y mi autoridad rompí.

FLORA
Redondilla
  Si mil muertes, Lidia mía,
mi crüel padre me diese,
no es posible que no fuese
antes que pasase el día.

TIBERIO
430
¿Adónde?

FLORA
¿Yo?

TIBERIO
Redondilla
  Tú, crüel,
haciendo en mi honor estrago.

FLORA
¿Yo, señor?

TIBERIO
Tú, que a Cartago
vas a sembrar guerra en él.
Redondilla
  Que como otro Agamenón,
435
si allá fueras, le cerrara
diez años y mil.

FLORA
Repara,
que ha sido imaginación.

ARIODANTE
Redondilla
  Señor, si mi amor la obliga,
que su esposo vengo a ser,
440
lo que no tiene de hacer
que te ofende que lo diga.
Redondilla
  Verdad es que digo, Flora,
que a Cartago va tras mí,
mas no lo ha de hacer así
445
que aquí tiene a quien le adora.
Redondilla
  Remédialo con casalla
y cuando casado esté
allá por mi hacienda iré
o podré entonces llevalla.

TIBERIO
Redondilla
450
  Bien dices, así ha de ser,
yo quiero, aunque no era justo,
ser tercero de tu gusto,
hoy ha de ser tu mujer.
Redondilla
  No quiero que con la furia
455
del amor que ha puesto en ti
se vaya cual dice aquí
haciendo a su sangre injuria.
Redondilla
  Entra luego a aderezarte
mientras viene quien os dé
460
las manos.

ARIODANTE
¡Que el cielo esté,
Tiberio, tan de tu parte!
Haz lo que dices.

TIBERIO
Redondilla
  ¿Quién duda
que no lo puedo escusar?

FLORA
Un azar tras otro azar
465
y siempre al mayor se muda.
Redondilla
  Lidia, conmigo te ven,
verás un hecho notable.

LIDIA
Habla.

FLORA
¿Qué quieres que hable?

(Vanse.)

ARIODANTE
Vergonzosa va también.

TIBERIO
Redondilla
470
  No me espanto, que el saber
que he conocido su amor
la habrá puesto algún temor.

ARIODANTE
Mal has hecho, que es mujer.
Redondilla
  Tratarela como mía
475
cuando no por hija tuya.

TIBERIO
Ahora bien, hoy se concluya
lo que dilatar quería.
Redondilla
  Que no me espanto, aunque viejo,
de que está la voluntad
480
fácil en la mocedad
sin experiencia y consejo.

(Sale FORTUNIO, criado de ARIODANTE.)

FORTUNIO
¿Está Ariodante aquí?

ARIODANTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
  ¿Qué es lo que quieres?

FORTUNIO
Hoy será necesaria tu partida.

ARIODANTE
Que no puedo, respondo.

FORTUNIO
¿De qué suerte?

ARIODANTE
485
De que es forzoso, amigos, que tengamos
en aquesta ciudad algunos días.

FORTUNIO
Señor, si solo ver sus altos muros,
sus bien trocadas y anchurosas calles,
sus varios edificios que compiten
490
con la griega y romana arquitectura,
sus jardines que exceden los pensiles,
la gentileza de sus ciudadanos
y la hermosura de sus damas célebres
te detiene aquí en Tiro, no parece
495
bastante escusa de dejar tu casa
casi en poder de la romana gente,
que por la rebelión pasada envía
el Senado furioso al cónsul Léntulo,
que acosando los aires con las letras
500
que han puesto espanto con su bandera al mundo
está sobre los muros según dicen.

ARIODANTE
Fortunio, ya esas nuevas se tenían,
no es posible que el mar esté sujeto
como la tierra a Roma, ni es posible
505
que el Cónsul le pasase en menos tiempo
que de Abido pasaba a Sesto Leandro.

FORTUNIO
Que está cerca se dice por muy cierto,
pon en salvo tu hacienda cuando puedes
y luego acabe Roma con Cartago
510
como en el tiempo de Cipión lo hizo.
Si fuera ahora vivo aquel famoso,
aquel Aníbal fuerte, aquel espanto
de Roma, no viniera solo el Cónsul
y tú seguro en Tiro descansaras
515
de que tu hacienda no volviera a Roma
en plumas y cadenas de soldados,
mas ya casi en lo último rendida
y echada por el suelo, ¿qué pretendes?

TIBERIO
Hijo, bien dice, la partida apresta
520
pues no tienes qué hacer ahora en Tiro,
pues solo con tomar la mano a Flora,
hechas las escrituras y conciertos
podrás estar seguro de que es tuya.

ARIODANTE
Bien dices, mi señor, llamen mi esposa.

FORTUNIO
525
¿Haste casado?

ARIODANTE
¿No lo ves?

FORTUNIO
¿Pues cómo
cosa que ha de durar lo que la vida
en un hora la escoges?

ARIODANTE
Mira, necio,
todas las cosas dan en este mundo
unos hombres a otros con sus tratos,
530
mas la vitoria y la mujer el cielo,
y así con poca gente se ha vencido
y en poco tiempo hallado mujer buena,
¿qué importa que algún rey lleve un ejército
de cien mil hombres si le vencen treinta?
535
¿Y qué importa que un hombre un año o cuatro
busque mujer, si ya cuando la tiene
le sale diferente que pensaba?

FORTUNIO
Digo que me concluyes, pero dime
¿es pobre?

ARIODANTE
Es rica, hermosa y bien nacida.

FORTUNIO
540
Pues cierra el pliego y pon la fecha a tantos,
que esas tres condiciones no se juntan
si no es por gran ventura o gran milagro.

(Sale LIDIA.)

LIDIA
¿Habrá jamás tal cosa sucedido,
habrase oído tan mortal tragedia
545
ni caso más crüel y lastimoso?

TIBERIO
¿Qué tienes, sombra, qué lamentas, Lidia?

LIDIA
Acude, infelicísimo Tiberio,
que tu hija se ha muerto.

ARIODANTE
¡Cielo santo!

TIBERIO
¡Mi hija, ay, cielo! ¿Cómo?

LIDIA
Paseándose
550
en el terrero que deciende al río,
con imaginación del casamiento
puso los pies en un cortado tronco
que algunas hojas verdes encubrían
y resbalando por la blanda arena
555
cayó en el río a vista de estos ojos.

TIBERIO
¡Oh, grave mal!, ¡oh, estraña desventura!
¡Crïados, hijo!

ARIODANTE
¡Mísero Ariodante,
qué desengaño de la vida es este!
¡Oh, sol, que por el agua te pusiste
560
como el del cielo que en la mar se pone!
Camina allá, Fortunio, a ver mi muerte.

FORTUNIO
Si fuera fea, pobre y mal nacida
ella viviera hasta acabar tu vida.

(Vanse y sale una caja, LISIAS, capitán, haciendo gente, y FABIO con él.)

LISIAS
Octava real
  Si se apresura el Cónsul, de tal suerte
565
mal se defenderá la ciudad, Fabio.

FABIO
Dicen que es hombre, Léntulo, muy fuerte,
diestro en la guerra cuanto en la paz sabio
y que a su gente cada día advierte
que de su patria venguen el agravio
570
con más grave retórica y razones
que mejor de los cüatro Cipiones.
Octava real
  Ha hecho puentes de cortadas hayas
para pasar la gente por los ríos
y tanta ha conducido que en las playas
575
deja los llenos de favor vacíos.

LISIAS
Presumirá que acá vestimos sayas
y que nos faltarán viriles bríos,
dirá el Cónsul que son nuestras personas
de inútiles eunucos o amazonas.
Octava real
580
  Pues venga, que aún quedaron en Cartago
reliquias de Aníbal y una centella,
en las cenizas muertas de su estrago,
que puede Roma hallar incendio en ella.

(Sale ARPAGO, soldado.)

ARPAGO
¿Quién escribe?

FABIO
Yo soy.

ARPAGO
Pües Arpago.

FABIO
585
¿Pues de dónde eres?

ARPAGO
De Aripa.

FABIO
Yo fui a vella
habrá dos meses.

ARPAGO
Es ciudad famosa.

LISIAS
Tú nos dirás después si es belicosa.

ARPAGO
Octava real
  No la pienso, por Dios, hacer cobarde.

(Sale TEREO.)

TEREO
Un soldado hay aquí si hay quien le escriba.

LISIAS
590
¡Con qué braveza!

TEREO
Júpiter te guarde,
¿hay capitán aquí que me reciba?

LISIAS
Fabio, este escribe.

TEREO
Haced un fuerte alarde
que esta vez ha de ser Roma cautiva.
Contra el Cónsul salgamos.

LISIAS
Buen mancebo.

FABIO
595
Por esto verás hoy Hércules nuevo.

[Sale CASANDRO.]

CASANDRO
Octava real
  Cuando se ponga en esa lista el nombre
deste soldado que tenéis presente,
bastará para hacer que solo un hombre
como otro Oracio en la romana puente
600
al Cónsul, al Senado, a Roma asombre.

LISIAS
¿Qué dices? Di.

CASANDRO
Que despidáis la caja
en llevando a Casandro aquesta empresa.

LISIAS
Buena satisfación de honrado es esa.

(Sale UN SOLDADO PÍCARO.)

PÍCARO
Octava real
  Roma otra vez, por vida del gran Marte,
605
que como el tafetán Cartago cruja
de su bandera al viento y Felinarte
la lanza ponga en la acerada cuja,
que he de llegar a Roma y mi estandarte
poner trepando en la más alta aguja
610
del Foro o Capitolio, esto se sufre
sin abrasarla en alquitrán y azufre.
Octava real
  ¡Oh, qué graciosos son los romanillos
llenos de afeite, baños y lascivia!
Piensan que son acá los mozalbillos
615
vaciados en arena o blanda scivia,
que comemos lechugas como grillos,
lengua de buey, bebiendo o clara endivia,
pues hombre hay por acá que por Apolo
que come un buey y bebe un cuero solo.
Octava real
620
  Retórica romana, libios, toga
pretesta, erario, escévolas, torcatos,
no hay acá eso, sino iza, boga
y andar como los perros y los gatos,
hombre hay que con el cabo de una soga
625
a espalda y pecho ceñirá dos platos
y irá con esto a prueba de dos chuzos.
¿Quién es Lisias aquí?

LISIAS
Yo soy.

PÍCARO
Escribe
a Felisarte.

LISIAS
Octava real
  Así quiero el soldado
que esté, porque no estima lo que vive
630
pelea como un tigre desatado.

(Sale ANDRONIO.)

ANDRONIO
Aquí, pues que la yerba me recibe
es cierto que las paces me han dejado,
¡ah!, Flora desleal, aqueste día
tu paz traidora a guerra cruel me envía.
Octava real
635
  Casástete, enemiga, que no para
en menos daño una mudanza breve.
¡Oh, qué bien entra aquí, quién lo pensara!,
aunque esto a nadie disculparle debe,
si vi mi muerte en sus engaños clara,
640
justo valor mis pensamientos mueve,
que es infamia morir poniendo en guerra
a manos de mujer y en propia tierra.
Escribe, amigo, a Andronio.

FABIO
Octava real
  ¿De dónde eres?

ANDRONIO
645
De Tiro soy.

FABIO
Ya escribo Andronio y Tiro.

ANDRONIO
Pues di que ha sido el tiro de mujeres
que suele ser el más dañoso tiro.

FABIO
Estoy por apostar que alguna quieres.

ANDRONIO
Conócese en los ojos con que miro.
650
No pongas paga que ya tengo el pago,
di que vengo a morir.

FABIO
¿Dónde?

ANDRONIO
En Cartago.

(Sale LIDORO.)

LISIAS
Octava real
  Bien puedes aprestar la gente al punto
y correr la ciudad.

LIDORO
¿De qué manera?

LISIAS
Todo el poder de Roma viene junto,
655
el polvo haciendo un toro al alta esfera,
no menos que a Numancia y a Sagunto
amenazando viene su bandera.

LIDORO
Ánimo, amigos.

PÍCARO
Basta que me tengas.

ANDRONIO
Hoy, Flora ingrata, de mi amor te vengas.

(Vanse y sale FLORA en hábito de pastorcilla con unas alforjas.)

FLORA
Redondilla
660
  Tirano soldado mío
que así quebraste la fe
¿adónde hallarte podré,
pues las quejas que te envío
Redondilla
  vuelven quejosas de ti?,
665
que no solo no respondes,
pero que dellas te escondes
y vas huyendo de mí.
Redondilla
  ¿Cómo entraré en la ciudad
a buscarte, ingrato amigo,
670
cercada del enemigo
como está mi voluntad?
Redondilla
  Apenas, traidor, llegué
cuando con armada mano
¡oh!, todo el poder romano,
675
como tú contra mi fe.
Redondilla
  Cerradas están las puertas
de tu pecho y tu ciudad,
cuando de mi voluntad
el alma las tiene abiertas.
Redondilla
680
  La cerca llena de velas,
tú sin ojos para mí;
yo hecha un Argos por ti,
poniendo a mi furia espuelas.
Redondilla
  Y aunque por ser africana
685
temo que me den la muerte
quise venir desta suerte
a la arrogancia romana.
Redondilla
  Con achaque de vender
pan vengo al campo vendida,
690
que vengo a vender mi vida
por ver si te puedo ver.
Redondilla
  ¡Ay, cielos! Romanos son,
si me podré librar dellos,
pero estos son los cabellos
695
y tú, mi bien, la ocasión.

(Salen CAMILO, RUTILIO y PORCIO.)

CAMILO
Redondilla
  Bravo furor ha mostrado.

RUTILIO
Es quien es.

PORCIO
No digas más,
si no es que nos vuelve atrás
la furia con que ha llegado
Redondilla
700
  de hermosa gente hizo muestra.

CAMILO
Por las almenas está
la suya, que apenas ya
se atreve a mirar la nuestra.

RUTILIO
Redondilla
  Estos al primero asalto
705
están, Camilo, rendidos.

CAMILO
Bravo escuadrón, defendidos
hace en vuestros muros alto.
Redondilla
  Oíd, que gente hay aquí.

PORCIO
Una bella panadera.

CAMILO
710
Si ella, Porcio, se vendiera,
la comprara para mí.
Redondilla
  ¿Dónde bueno en el real?,
diga hermosa labradora.

FLORA
¿No lo ven?, pan vendo agora,
715
déjenme, no me hagan mal.

CAMILO
Redondilla
  ¿Mal decís?, mal haga Dios
a quien mal os haga.

FLORA
Amén
decilde los dos también.

PORCIO
Amén decimos los dos.

FLORA
Redondilla
720
  Según esto, bien podré
llegarme cerca.

CAMILO
Llegad.

FLORA
¿Haranme mal?

PORCIO
No en verdad.

FLORA
¿No por su vida?

RUTILIO
No, a fe.

CAMILO
¿Qué hay en las alforjas?

FLORA
Redondilla
  Pan.

RUTILIO
725
Bueno, panecillos son,
¿y los pechos?

FLORA
¡Qué traición,
ténganse que les verán!

RUTILIO
¿Véndense estos?

FLORA
Redondilla
  ¡Ay, qué digo!,
habiendo jurado amén.

PORCIO
730
El Cónsul viene.

FLORA
¡Oh, qué bien,
par Dios que me regocijo!

(Salen el cónsul LÉNTULO y PARMENIO, capitán.)

LÉNTULO
Redondilla
  ¿Eso responde Cartago?

PARMENIO
Eso, señor, respondió.

LÉNTULO
¿Tan presto se le olvidó
735
de aquel su pasado estrago?

PARMENIO
Redondilla
  Dicen que ya Cipión
murió y de Roma las manos.

LÉNTULO
Mal dicen, que los romanos
todos Cipïones son.
Redondilla
740
  ¿Qué hace esta mujer aquí?

FLORA
Vengo a defender mi honor
a los pies de ese valor.

LÉNTULO
¿Hasle perdido?

FLORA
No y sí,
Redondilla
  vengo os hacer buenas obras
745
y con malas me pagáis.

LÉNTULO
¡Hola! ¿Por qué la enojáis?

FLORA
Fama de piadoso cobras.
Redondilla
  Algo quejosa me envían
todos los que aquí están.

LÉNTULO
750
¿Hante tomado algún pan?

FLORA
No, que la carne querían.

LÉNTULO
Redondilla
  No he visto, por Dios, Parmenio,
más peregrina africana.

PARMENIO
A la gravedad romana,
755
a tu condición y ingenio
Redondilla
  es muy nueva esa blandura.
Di, africana labradora,
¿venderás también ahora
al Cónsul esa hermosura?

FLORA
Redondilla
760
  Por mi fe que la vendiera
si yo la hubiera comprado,
lo que de balde me han dado
de balde darlo quisiera.

PARMENIO
¿Eres casada?

FLORA
Redondilla
  No, a fe,
765
siempre a lo mostrenco voy,
que la libertad no soy
de parecer que se dé.
Redondilla
  Allá me quiso casar
un buen viejo que gruñía
770
a tiempo que yo tenía
el alma en otro lugar.
Redondilla
  Pero no salió con ello
que huyendo me vine dél.

LÉNTULO
¡Qué azucena, qué clavel!
775
¡Qué manos, qué hermoso cuello!
Redondilla
  Aquesto los campos crían,
¡oh, afrenta de las ciudades!

PARMENIO
Veo que la persüades
y que estos no se desvían.
Redondilla
780
  Soldados, a vuestros puestos,
de la tienda os desviad.

PORCIO
Vámonos.

CAMILO
¡Qué libertad!

RUTILIO
Camilo, así privan estos.

CAMILO
Redondilla
  Siempre, Rutilio, el buen pez,
785
buen conejo o perdigón
para los que pueden son,
o el príncipe o el juez.
Redondilla
  Al pobre va el contrapeso,
¿ves esta?

RUTILIO
Sí.

CAMILO
Al tercer día
790
será de la infantería,
que entonces vendrá a ser hueso.

PARMENIO
Redondilla
  No es posible que se muden.

LÉNTULO
¿No se va aqueste tropel?

FLORA
Han conocido la miel
795
y como moscas acuden.

PARMENIO
Ya se han ido.

LÉNTULO
Redondilla
  Di, aldeana,
¿quieres venir a mi tienda?

FLORA
¿Cuándo?

LÉNTULO
Cuando nadie entienda
que la integridad romana
Redondilla
800
  ha ofendido la hermosura
de una pobre labradora.

FLORA
Luego ¿no queréis ahora?

LÉNTULO
Venir de noche procura
Redondilla
  que a mi oficio, que ha de dar
805
ejemplo, mal pareciera
si así de día quisiera
de tu hermosura gozar.

FLORA
Redondilla
  Todo sois hipocresía
los romanos, ahora bien,
810
haz que unas señas me den.

LÉNTULO
Mira, aquesta lanza es mía,
Redondilla
  que así arrojadiza y corta
la suelo a veces tirar
porque al tiempo del marchar
815
los que se alejan reporta.
Redondilla
  Esta toma y ven con ella
a mi tienda que yo haré
que la guarda a punto esté
y te conozca por ella.

FLORA
Redondilla
820
  Mostrad, dádmela en la mano
porque diga una mujer
que ha rendido a su poder
armas de un cónsul romano.

LÉNTULO
Redondilla
  Deso te admiras, ¿no sabes
825
que Hércules que rindió
mil mostruos, hiló y labró,
y trujo tocas y llaves?

FLORA
Redondilla
  Casos son, por cierto, estraños
los que amor hace sufrir;
830
de ese hombre oí decir
que también lavaba paños
Redondilla
  y no es mucho, pues por Dios
los romanos le tenéis,
que con él os desculpéis.

LÉNTULO
835
Hércules somos los dos,
Redondilla
  que un cónsul en gravedad
es lo que Hércules en fuerza.

FLORA
Ahora bien, si amor te esfuerza
no culpes tu voluntad.
Redondilla
840
  Vete y darás el aviso
a tu guarda.

LÉNTULO
Adiós, señora.

PARMENIO
Digo que es la labradora
del campo del paraíso.

(Vanse los dos.)

FLORA
Redondilla
  ¡Oh, cuán bien traza la suerte
845
que pueda cobrar mi bien
sin que los romanos den
a mis esperanzas muerte!
Redondilla
  Por todo el campo he pasado,
los soldados engañé,
850
su Cónsul enamoré
contra el valor del Senado.
Redondilla
  Pasos son por donde Amor
a ver a Andronio me lleva,
si es para Amor cosa nueva
855
dar a una mujer valor.
Redondilla
  Esta lanza que me han dado
se ha de volver contra Roma,
puesto que ahora la toma
fuerza y brazo afeminado.
Redondilla
860
  La carta que traigo escrita
quiero en la punta clavar
y por la cerca arrojar
a donde el amor me incita.
Redondilla
  Quiero correr hasta el muro,
865
por sus almenas pasó,
¿cómo sabré si cayó
en la parte que procuro?
Redondilla
  Pero la cava está llena
de gente y vista será,
870
alborotándolos va.
La gente y la caja suena.
Redondilla
  Quiero en aquesta alameda
mientras salen retirarme;
cielo, mi Andronio has de darme
875
pues otro bien no me queda.

(Sale LISIAS, capitán, CASANDRO, TEREO y ANDRONIO con la lanza y la carta.)

LISIAS
Redondilla
  ¿Lanza con carta clavada?

ANDRONIO
Digo que a mis plantas dio.

LISIAS
Algún romano la echó
arrogante de su espada.

TEREO
Redondilla
880
  De desafío habrá sido;
lee señor.

LISIAS
Dice ansí.
(Lea.)
De brazo honrado salí,
llevadme a Lisias os pido.

ANDRONIO
¿Qué dice dentro?
Redondilla
(Lea.)
  El soldado
885
que me viniere a buscar
me podrá en el campo hallar
al primer olmo sentado.
Redondilla
  Puédole dar, si me ayuda,
al cónsul Léntulo muerto.

CASANDRO
890
Estraño oráculo.

TEREO
Y cierto.

LISIAS
Este es negocio sin duda.

ANDRONIO
¿Cómo?

LISIAS
Redondilla
  Por ser celada
para un hombre solo en guerra
que la estratagema encierra.
895
Qué ardid o qué hazaña honrada
Redondilla
  traza de los cielos es,
y el aventurar un hombre
no es caso para que asombre
el valor cartaginés.

ANDRONIO
900
Dame licencia.

CASANDRO
Redondilla
  Eso no,
que esa hazaña, Andronio, es mía.

TEREO
Dejad la vana porfía
porque tengo de ser yo.

ANDRONIO
Redondilla
  Yo soy hombre que a los dos
905
os mostraré que merezco
mejor la empresa y me ofrezco
a probároslo por Dios.

CASANDRO
Redondilla
  Andronio ¿qué tienes más
que ser un hidalgo honrado?
910
Cualquiera de ayer soldado
deja tu apellido atrás.
Redondilla
  ¿Qué has hecho, qué escala has puesto
en Italia, qué romano
has muerto con propia mano?

TEREO
915
Ponte de por medio en esto
Redondilla
  y mira qué se ha de hacer.

LISIAS
Yo os querría concertar.

ANDRONIO
Di.

LISIAS
Suertes habéis de echar,
que esto no os puede ofender.

CASANDRO
920
Soy contento.

TEREO
Redondilla
  Yo pagado.

ANDRONIO
Yo más que todos.

TEREO
Pues di.

LISIAS
Diga cada cual aquí
su pensamiento y cuidado
Redondilla
  y el que mayor le tuviere
925
ese sin duda saldrá.

CASANDRO
Yo comienzo.

LISIAS
Di.

CASANDRO
Ya va,
y apostaré que os prefiere,
Redondilla
  yo estoy de bien ausente.

TEREO
Yo olvidado.

ANDRONIO
Yo celoso.

LISIAS
930
Que vaya Andronio es forzoso,
que mayor cuidado siente.

CASANDRO
¿Ausencia no?

TEREO
Redondilla
  ¿Ni el olvido?

LISIAS
No, que mayor es los celos.

ANDRONIO
Yo voy, guárdente los cielos.

(Vase.)

CASANDRO
935
Pensé ganar y he perdido.

TEREO
Redondilla
  Que olvidado es pequeño mal.

CASANDRO
Que ausencia es mal de afición,
que tiene comparación.

LISIAS
No tienen celos igual.
Redondilla
940
  Es ausencia niñería,
olvido es cosa ligera.

CASANDRO
Si mi capitán no fuera
le dijera que mentía.

(Vanse y sale FLORA.)

FLORA
Redondilla
  Cansada estoy de esperar
945
este soldado y la noche
ya con su enlutado coche
saca la frente del mar.
Redondilla
  Ya sus caballos dormidos
con paramentos de estrellas
950
marchando con calladas huellas
por entre sueños y olvidos.
Redondilla
  Con la escuridad parece
que viene un hombre hacia acá,
(Sale ANDRONIO.)
¿qué gente?

ANDRONIO
¿Quién es?

FLORA
¿Quién va?

ANDRONIO
955
Quien a tus manos se ofrece.
Redondilla
  ¿Eres tú aquella persona
que arrojó sobre Cartago
una lanza y del estrago
de los romanos blasona?

FLORA
Redondilla
960
  Soy una humilde mujer.

ANDRONIO
¿Mujer?

FLORA
Sí, llégate más.

ANDRONIO
¿Y lo que dices harás?

FLORA
Escucha.

ANDRONIO
¿Cómo ha de ser?

FLORA
Redondilla
  Por este hoz que conmigo
965
has de entrar.

ANDRONIO
Peligro estraño.

FLORA
No temas, soldado.

ANDRONIO
¿Qué es temer? Ya voy contigo.


Acto II

Sale ANDRONIO y FLORA.

ANDRONIO
Redondilla
  La escuridad y silencio
de la noche temerosa
970
con que de ninguna cosa
tu persona diferencio
Redondilla
  me llevan con atención,
fuerte mujer, a tu hazaña
porque pienso que te engaña
975
alguna imaginación.
Redondilla
  ¿Cómo al Cónsul puede ser
que le puedas dar la muerte?,
que aunque el pensamiento es fuerte
es muy flaco tu poder.
Redondilla
980
  ¿Qué ardid, qué invención, qué traza,
qué estratagema es aquesta
que de improviso propuesta
nuestras vidas amenaza?
Redondilla
  Si es matar a un hombre solo
985
¿qué le va a Roma en mi vida
de su dueño aborrecida
más que de la noche Apolo?
Redondilla
  Dime, por Dios, la verdad
de todo mi pensamiento.

FLORA
990
Soldado, este atrevimiento
ha sido temeridad.
Redondilla
  Pero toda mi invención
solamente se ha fundado
en hallar aquí un soldado.

ANDRONIO
995
¿Quiéresle bien?

FLORA
Sin razón.

ANDRONIO
Redondilla
  Pues ¿qué imaginaste hacer?

FLORA
Todo fue rabia y furor,
que la furia del amor
corre sin furia en mujer.

ANDRONIO
1000
Luego ¿amores tienes?

FLORA
Redondilla
  Sí.

ANDRONIO
Tienes grave enfermedad,
pero mujer y verdad
nunca ha pasado por mí.
Redondilla
  En efeto pretendías
1005
que el soldado que saliera
en la ciudad te metiera
a buscar lo que querías.
Redondilla
  No sé yo cómo ha de ser
entrar sin lo prometido,
1010
pero ¿qué te ha sucedido?

FLORA
Oye y podraslo saber.
Redondilla
  En el lugar que nací
me sirvió un hombre seis años
con palabras, con engaños,
1015
pero de gran fuerza en mí.
Quísele bien.

ANDRONIO
Redondilla
  ¿Cómo sabes
que esas fuesen mentirosas?

FLORA
Porque el fin prueba las cosas.

ANDRONIO
Ya espero que el cuento acabes.

FLORA
Redondilla
1020
  Mi padre quiso casarme,
formó celos sin razón,
fuese y en tal ocasión
quise a llamarle humillarme.
Redondilla
  Vino a este tiempo aquel hombre
1025
que se quería partir
a despedirse y cumplir
la obligación de su nombre.

ANDRONIO
¿Cuál?

FLORA
Redondilla
  Aquel que pretendía
ser mi marido.

ANDRONIO
¿A qué efeto
1030
se ausentaba?

FLORA
Qué inquieto
me escuchas.

ANDRONIO
¡Oh, historia mía!

FLORA
Redondilla
  Era estranjero y su hacienda
quería traer primero.

ANDRONIO
¿Que era tu esposo estranjero?

FLORA
1035
¿No lo entiendes?

ANDRONIO
Dios te entienda.

FLORA
Redondilla
  Despidiose y no se fue
porque en casa se quedó,
que con mi padre trató
lo que después te diré.
Redondilla
1040
  Aquel que se fue por él
por hoy quedose en la calle,
yo sin velle, por llamalle
escrebí un tierno papel.
Redondilla
  Él entra entonces furioso,
1045
toma el papel y leído
sospecha que escrito ha sido
para el estranjero esposo.
Redondilla
  No bastó razón con él
aunque lágrimas la daban,
1050
porque equívocas estaban
las razones del papel.
Redondilla
  Fuese a la guerra ofendido
apenas se fue de allí.
Cuando a las voces que di
1055
dio mi padre atento oído;
Redondilla
  decía yo que tras él
me iría pues se partía
y mi padre no entendía
que hablaba entonces con él.

ANDRONIO
1060
Pues ¿con quién?

FLORA
Redondilla
  Con el estraño,
que ya despedido estaba.

ANDRONIO
Pues ¿qué pensaba?

FLORA
Pensaba
que hizo a mi honor engaño.

ANDRONIO
Y ¿qué resultó?

FLORA
Redondilla
  Querer
1065
que antes que el hombre se fuese
la boda se concluyese.

ANDRONIO
Y ¿fuiste en fin su mujer?

FLORA
Redondilla
  Oye con paciencia, espera.

ANDRONIO
No es poco, adelante, di,
1070
que si respondieras sí
con la vida la perdiera.

FLORA
Redondilla
  Fuime aderezar y salgo
al campo por un jardín.

ANDRONIO
¿No te vieron?

FLORA
Oye el fin.

ANDRONIO
1075
Gran fe, pensamiento hidalgo.

FLORA
Redondilla
  Métome en una arboleda,
y echo una piedra en un río
que bañaba el jardín mío
por una fresca alameda.
Redondilla
1080
  Que me ahogo dije a gritos,
una crïada acudió
y por uno que di yo
dio como loca infinitos.
Redondilla
  Llegó mi padre y mi esposo
1085
y viendo que el agua hacía
mil círculos que rompía
en el margen espumoso
Redondilla
  creyéronlo y no buscaron
la viva sino la sombra.

ANDRONIO
1090
¿Cómo esa mujer se nombra
y esos dos que la llamaron?

FLORA
Flora se llama.

ANDRONIO
Redondilla
  ¡Ay de mí!
¿Y el soldado?

FLORA
Andronio.

ANDRONIO
¡Ay, Flora,
conozco, mi bien, ahora,
1095
que engañado te ofendí!

FLORA
Redondilla
  ¿Eres tú acaso mi bien?

ANDRONIO
La tiniebla y el lugar
me pudieron desvelar,
y el imposible también.
Redondilla
1100
  Ya tu voz reconocía
el alma y aunque pensaba
si eras tú me deslumbraba
saber que ser no podía.
Redondilla
  Pero ya en fin pudo ser.

FLORA
1105
Estás contento, enemigo,
de verme sin ti y contigo.

ANDRONIO
Hazaña fue de mujer.
Redondilla
  Pero dime de qué manera
a la ciudad volveremos.

FLORA
1110
¿Quieres que al Cónsul matemos?

ANDRONIO
Heroico suceso fuera
Redondilla
  pero no me satisfago.

FLORA
Con este humilde sayal
vendiendo pan al real
1115
vine al muro de Cartago.
Redondilla
  Enamorose de mí
y cierta señal me dio
para que en su tienda yo
pueda entrar y este escrebí.

ANDRONIO
Redondilla
1120
  Habiéndote ya cobrado,
por mil Romas que me dé
Cartago, no mataré
un esclavo del Senado.
¡Gran rumor!

FLORA
Redondilla
  ¿De la ciudad?

ANDRONIO
1125
No, sino del enemigo,
escóndete.

FLORA
¡Ay, dulce amigo!

ANDRONIO
¡Qué notable escuridad!
Redondilla
  Apenas veo la gente
y siento rumor y voces.
1130
Escóndete así te goces
entre tanto que se ausente
Redondilla
  que yo quiero ver lo que es.

FLORA
Y ¿dónde tengo de hallarte?

ANDRONIO
Aquí, que es pública parte,
1135
al tronco deste ciprés.

(Vanse y salen CAMILO, RUTILIO y PORCIO, soldados.)

RUTILIO
Redondilla
  Si con tal severidad
procede el cónsul Camilo,
mudara la guerra estilo
y ley la necesidad.
Redondilla
1140
  Que puesto que no la tiene
el no tenella es su ley.

CAMILO
Tiene esperanzas de rey
y arrogante dellas viene.
Redondilla
  ¿De qué habemos de comer
1145
si no nos deja robar?
Tanto nos quiere enfrenar
que el freno se ha de romper.
Redondilla
  Así al caballo imitamos,
de espuma sangrienta lleno,
1150
querrá que tascando el freno
la propia sangre comamos.
Redondilla
  La noche es la más escura
y aparejada a ladrones
que en los helados Trïones
1155
vio enero en su nieve pura.
Redondilla
  Vamos a ver si dormidos
hay pastores desvelados
que nos den de sus ganados
para comer tres perdidos.
Redondilla
1160
  O si acaso cautivamos
algún caminante pobre
que cuando nada le sobre
como esclavo le vendamos.
Redondilla
  Quedo, un hombre siento aquí.

ANDRONIO
1165
Ya no me puedo esconder,
habreme de defender.

RUTILIO
¿Quién va?

ANDRONIO
Una espada.

PORCIO
Eso sí.

CAMILO
Redondilla
  Dale muerte que es espía.

RUTILIO
Este viene con celada,
1170
que no sacará una espada
adonde tantas había.
Redondilla
  ¡Al arma, al arma, romanos!

CAMILO
Bien dices, al arma toca.

(Salen el cónsul LÉNTULO, PARMENIO y gente.)

LÉNTULO
¿Qué desatino os provoca?

RUTILIO
1175
Átale, Porcio, las manos.

CAMILO
Redondilla
  No fue muy gran desatino.

LÉNTULO
Haceos a parte, ¿quién es?

ANDRONIO
Un hombre o cartaginés
que tarde a los muros vino,
Redondilla
1180
  no me abrieron y no entré.

LÉNTULO
¿Eres de alguna celada?

ANDRONIO
Sí soy y tan mal guardada
que verla más no podré.

LÉNTULO
¿Son muchos?

ANDRONIO
Redondilla
  Una persona.

LÉNTULO
1185
Una persona, este miente.
Sin duda salió gran gente.

ANDRONIO
Que soy hidalgo me abona.

PARMENIO
Redondilla
  No hay en la guerra hidalguía,
traelde a mi tienda luego
1190
adonde el cordel o el fuego
sabrán si es traidor o espía.

ANDRONIO
Redondilla
  Déjame, si he de morir,
con esas peñas hablar.

LÉNTULO
¿Qué les quieres preguntar?
1195
¿Qué tienes que les decir?

ANDRONIO
Redondilla
  Peñas, si acaso escucháis
un cautivo desdichado,
a aquel aciprés concertado
os ruego que no volváis.
Redondilla
1200
  A la ciudad os volved,
peñas, y guardad la vida
y por la mía perdida
tiernas lágrimas verted.
Redondilla
  ¿Oís peñas? ¿Oís? ¿No?
1205
No responden.

PARMENIO
Cosa estraña,
no habla con la montaña,
que todo lo entiendo yo,
Redondilla
  bueno es decir que se vuelvan
las peñas a la ciudad,
1210
aquí hay traición.

RUTILIO
Es verdad
y ojalá que le resuelvan
Redondilla
  esas peñas a venir,
ruégaselo tú, africano.

ANDRONIO
Peñas, volveréis en vano
1215
que me llevan a morir.

LÉNTULO
Redondilla
  Llevalde a mi tienda luego.

CAMILO
Camina, desventurado,
que en medio del fuego has dado.

ANDRONIO
Sí, pero es mayor mi fuego.

(Llévanse.)

LÉNTULO
Redondilla
1220
  ¿Qué te parece del hombre?

PARMENIO
Que encierra más que parece.

LÉNTULO
Mucho Marte favorece,
Parmenio, el romano nombre.
Redondilla
  Pero ¿qué te ha parecido
1225
de la falsa labradora?

PARMENIO
Que la trocarás ahora
por el soldado rendido.

LÉNTULO
Redondilla
  Sin duda que no acertó.

PARMENIO
Mañana la harás volver.

LÉNTULO
1230
Vendrá Julia, mi mujer,
porque ayer desembarcó
Redondilla
  y ya sabes tú sus celos.

PARMENIO
Ven a ver este soldado,
por ventura te han guardado
1235
de gran peligro los cielos.

(Vanse y salen ARIODANTE y FORTUNIO.)

ARIODANTE
Redondilla
  No se contentó mi suerte,
para mi remedio avara,
Fortunio, con que llorara
de Flora la triste muerte.
Redondilla
1240
  Sino que vuelto a mi tierra
donde mi hacienda dejé
cercado su muro hallé
y su paz trocada en guerra.
Redondilla
  ¿Por dónde tengo de entrar
1245
a ver mis deudos y casa?,
que apenas el viento pasa,
ni un ave puede volar.
Redondilla
  Allí con fuertes trincheas
los pasos tienen tapados
1250
de gruesos olmos cortados,
de verdes juncias y teas.
Redondilla
  Aquí, de tiendas gallardas
con los romanos pendones,
están diversas naciones
1255
con un bosque de alabardas.
Redondilla
  Y aunque ahora de la noche
las alas lugar nos dan,
temo que algún capitán
su cuartel ronde y trasnoche.
Redondilla
1260
  No sé, Fortunio, qué intent[e].

FORTUNIO
En mi vida, mi señor,
más cerrado el resplandor
de las estrellas de Oriente.
Redondilla
  Que cuando falta la luna
1265
suelen hacer las estrellas
las noches claras y bellas
y esta apenas tiene alguna.
Redondilla
  Pasemos a la ciudad,
que no seremos sentidos,
1270
cerca está ¿no oyes ladridos
y rumor de vecindad?

ARIODANTE
Redondilla
  Sí oigo y sin duda alguna
la escuridad que se ofrece,
que las estrellas parece
1275
que han venido con la luna,
Redondilla
  fía la seguridad
de la vida de Ariodante,
mas ve, Fortunio, delante.

FORTUNIO
Pues yo parto a la ciudad.

(Vanse.)

ARIODANTE
Soneto
1280
  Noche la más escura que se ha visto,
mucho os debe el temor que el alma siente,
mas qué milagro si mi sol ausente
se traspuso del polo de Calisto.
Si la eterna con lágrimas conquisto
1285
cúrele celestial vivo y presente,
pero naturaleza no consiente
la justa muerte que al amor resisto.
De sombra en sombra voy, de pena en pena,
de un paso en otro hasta el postrero paso
1290
llevando sobre el hombro la cadena.
Mas como me defiendo es cierto caso
que al fin ha de acabar por mano ajena
la triste vida y el dolor que paso.

(Sale FLORA.)

FLORA
Quintilla
  Aquí al tronco de un ciprés
1295
dijo Andronio que estaría.
Rumor siento ¡ay, Dios, si él es!,
pero es esta fuente fría
que va siguiendo mis pies,
Quintilla
  no es por Dios sino mi bien.
1300
Amigo mío ¿aquí estás?

ARIODANTE
¿Qué es lo que mis ojos ven?
Haceos, fiera gente, atrás.

FLORA
¿La espada tú, para quién?

ARIODANTE
¿Quién eres?

FLORA
Quintilla
  ¿Quién puede ser?

ARIODANTE
1305
Dilo.

FLORA
Flora, tu mujer.

ARIODANTE
Cielos ¿mi mujer te nombras?

FLORA
Mi vida ¿de qué te asombras,
no me mandaste volver?

ARIODANTE
Quintilla
  Sombra, si te he conjurado,
1310
alma, si yo te he perdido
que a la vida que has dejado
vuelvas de tu negro olvido.
Yo muera de ti olvidado.
Quintilla
  Si voluntad me tuviste,
1315
alma, ya te la pagué
y si en el río caíste
porque de ti me aparté
ya lo pago en llanto triste.
Quintilla
  Si temes que te he olvidado
1320
bien parece que has estado
a donde todo es olvido.

FLORA
¿De qué ha perdido el sentido?
Cielos ¿qué lo habrá causado?
Quintilla
  Mi bien ¿qué furor es ese?
1325
No te acuerdas y esto es
la verdad aunque te pese,
que al tronco deste ciprés
me dijiste que volviese.
Quintilla
  ¿Ya no me diste perdón
1330
de aquel papel?

ARIODANTE
¿Yo a ti, esposa?,
más escura confusión
que esta noche temerosa,
Flora, tus enigmas son.

FLORA
Quintilla
  Si me conoces y nombras
1335
¿para qué de mí te asombras?
Si no es que quieres dejarme
¿de qué sirve levantarme
cuando en pena entre las sombras?
Quintilla
  Verdad es que no es mi pena
1340
menor que alguna de allá
pero por tu causa es buena.

(Sale FORTUNIO.)

FORTUNIO
Seguro el camino está,
que no hay fuego ni voz suena,
Quintilla
  llega una vez a la puerta
1345
que yo sé que te han de abrir.

ARIODANTE
Acá mi desdicha es cierta,
¿cómo te podré decir
que está aquí mi esposa muerta?

FORTUNIO
¿Cómo es eso?

ARIODANTE
Quintilla
  Si tardaras
1350
pienso que muerto me hallaras.

FORTUNIO
¿Tu esposa muerta contigo?

ARIODANTE
Sí, Fortunio.

FORTUNIO
¡Ay, Dios!

ARIODANTE
Sí, amigo.

FLORA
¡Ah, mi vida! ¿En qué reparas?

FORTUNIO
Quintilla
  Mi vida dijo, ella es,
1355
¿eres Flora?

FLORA
Sí, yo soy.

FORTUNIO
¿No eras muerta?

FLORA
¿No me ves?

FORTUNIO
¡Huye, señor!

ARIODANTE
¡Tras ti voy!

FLORA
¡Escucha!

FORTUNIO
¡Mueve los pies!

(Vanse.)

FLORA
Quintilla
  ¿Hay inquietud como esta?
1360
Mas como yo le he contado
que estuve a echarme dispuesta
en el río habrá pensado
que fue verdad manifiesta.
Quintilla
  Y como ve que he venido
1365
con tan grande atrevimiento
y por el campo rompido
piensa que soy sombra y viento
y cuerpo de aire fingido.
Quintilla
  Pero ¿cómo puede ser
1370
habiéndome aquí tocado?,
por sin duda vengo a ver
que no estaba enamorado
quien huyó de una mujer.
Quintilla
  Noche escura y sin estrellas,
1375
que aún no hay en tu cielo alguna
por no escuchar mis querellas,
mudable, inconstante luna,
que te conjuras con ellas.
Quintilla
  Cubrir tu rostro menguante
1380
en que eres mudable fundo,
pues te me quitas delante
para no ver en el mundo
hay una mujer constante.
Quintilla
  Sol tardío que mil ñudos
1385
estás al cabello haciendo
del Alba en los brazos rudos,
o por ventura durmiendo
entre los indios desnudos.
Quintilla
  Ven a ver, aunque deshecho
1390
el corazón con desmayos,
una mujer sin provecho,
más clara en fe que tus rayos
y con más fuego en el pecho.
Quintilla
  ¡Ay de mí!, que no me queda,
1395
perdido Andronio, esperanza
para que cobrarlo pueda,
ya su amor hizo mudanza,
fortuna al son de tu rueda.
Quintilla
  ¿Quién habrá que verdad trate?
1400
Quiero irme, pues recibe
mi fe tan fiero combate,
donde alguno me cautive
o por ventura me mate.

(Vanse y salen JULIA, mujer del Cónsul, de camino, ORACIO, capitán, y gente, y CELIA, criada.)

JULIA
Quintilla
  Ya debe de amanecer.

ORACIO
1405
Tu amor al Cónsul obliga.

JULIA
Si es amor así ha de ser.

ORACIO
Esta es más hora de amiga
que no de propia mujer.
Quintilla
  Toda la noche has querido
1410
caminar y no has dormido,
que es mucho.

JULIA
No obliga a menos,
si son los maridos buenos,
la obligación del marido.

ORACIO
Quintilla
  Ya le habían dicho las guardas
1415
quién es, que oigo rumor
de las picas y alabardas.

JULIA
Solo viene aquí Néstor.

(Sale NÉSTOR.)

NÉSTOR
Entra, señora, si aguardas,
Quintilla
  que está el Cónsul tan atento
1420
en dar a un hombre tormento
que no te ha salido a ver.

JULIA
Néstor, con propia mujer
es vicioso el cumplimiento.
Quintilla
  ¿No es el Cónsul tan galán
1425
conmigo y otra tan dama
con el que apenas se van
las estrellas a su cama
y al sol despertando están,
Quintilla
  cuando yo vengo a la suya
1430
desde la playa del mar?

NÉSTOR
Por ser su vida la tuya
quiere la vida guardar
y es bien que la muerte huya.
Quintilla
  Y esto debe de saber
1435
aquel hombre que atormenta.

JULIA
Quiero entrar.

NÉSTOR
Puedes creer
que te adora.

[Vase JULIA.]

ORACIO
No contenta
mucho al Cónsul su mujer.

NÉSTOR
Quintilla
  No están los dos engañados.

ORACIO
1440
Él, por el suegro la estima,
que es hombre de los privados
del César.

NÉSTOR
Harto se anima
a desimular cuidados.
Quintilla
  No hay carga tan insufrible
1445
como la del casamiento
si faltó el lazo apacible
de estar conformes.

ORACIO
No siento
que entre los dos es posible
Quintilla
  porque el Cónsul quiere a tantas
1450
cuantas mira.

NÉSTOR
Así lo creo.

ORACIO
No son sus costumbres santas.

NÉSTOR
Estragada a Roma veo,
¿del Cónsul no más te espantas?

ORACIO
¿Qué hay del cerco?

NÉSTOR
Quintilla
  Ya se hostiga
1455
esta canalla crüel
que a Roma a venganza obliga,
que esto es alabado en él
hasta la gente enemiga.
Quintilla
  Hase corrido la tierra,
1460
mucha gente cautivado
de la que el contorno encierra
el alto muro cercado
y publicado la guerra.
Quintilla
  Que para justificar
1465
Roma a su causa a un trompeta
la hizo ayer pregonar,
si este el África sujeta
merece en Roma triunfar.

(Sale el CÓNSUL y ANDRONIO medio desnudo como atormentado y JULIA y PARMENIO.)

JULIA
Quintilla
  Grande regalo me has hecho
1470
en que este hombre hayas dejado,
que matabas sin provecho.
¡Ay, Celia, que se me ha entrado
por los ojos hasta el pecho!

CELIA
Quintilla
  Cierto que tienes razón,
1475
que suele la compasión,
viendo padecer a un hombre
de buen talle y de buen nombre,
engendrar grande afición.

JULIA
Quintilla
  Tiénele este hombre notable
1480
y enterneciome desnudo.

LÉNTULO
¡Que aqueste perro no hable!
Dime, villano, ¿eres mudo
o eres roca incontrastable?

JULIA
Quintilla
  ¡Déjale agora, por Dios!

LÉNTULO
1485
¡Qué buenos estáis los dos!
¡Qué piadosa, Julia, eres!

JULIA
Es virtud de las mujeres
y es atributo de Dios.

LÉNTULO
Quintilla
  Dalde que se vista aquí.

JULIA
1490
¿No le curarán primero?

LÉNTULO
Bien está, señora, ansí.

ANDRONIO
¡Ay, dulce Flora, aunque muero
vive tu memoria en mí!
Quintilla
  ¿Qué haré para cobralla?
1495
¿Qué remedio habrá de vella?
Quiero conmigo culpalla
para que vayan por ella
y con esto haré buscalla.
Quintilla
  ¡Oh, amor, qué invención tan alta!

JULIA
1500
Déjale ya, por mi vida,
y el muro a Cartago asalta.

LÉNTULO
¿Vuelves por un homicida?

JULIA
Solo que le mates falta.
Quintilla
  Si le llevaras por bien
1505
él dijera a qué venía.

LÉNTULO
Pues háblale tú también
si acaso Roma te envía
para que el triunfo te den.

JULIA
Quintilla
  Di, africano, a qué has venido
1510
que te prometo perdón
si dices verdad.

ANDRONIO
No ha sido,
señora, mi obstinación,
porque la muerte he temido,
Quintilla
  sino por ver el furor
1515
con que el Cónsul me ha tratado.

JULIA
Eres hombre de valor
y hombre que me has obligado.
¡Qué edad y tierno amor!
Quintilla
  Por mi vida, ¿a qué veniste?

ANDRONIO
1520
Mira cuán poco resiste
un hidalgo proceder
al ruego de una mujer,
pues más que el Cónsul podiste.
Quintilla
  Vine a ser escolta y guarda,
1525
cuando se cerraba el día
tras esa montaña parda,
a cierta dama gallarda
que al Cónsul matar quería.
Quintilla
  Quejose y prendio me a mí.

JULIA
1530
Pues ¿cómo había de entrar?

ANDRONIO
Eso al Cónsul se lo di,
que él la había de gozar
y está concertado así.

JULIA
¿Oyes esto?

LÉNTULO
Quintilla
  Y no lo niego
1535
pero no era yo, por Dios,
sino Parmenio.

JULIA
No llego
a mal tiempo.

LÉNTULO
Entre los dos
fue el partido deste fuego.
Quintilla
  Mas yo, por Dios, que miraba
1540
supuesto que no sabía
que la dama procuraba
matarme.

ANDRONIO
A aquesto venía.

LÉNTULO
Y dime, ¿quién la enviaba?

ANDRONIO
Quintilla
  Cartago, pero yo os juro
1545
que nunca el caso entendí
hasta fuera de su muro.

LÉNTULO
La vida te otorgo aquí,
matar la infame procuro.
Quintilla
  ¿No es una hermosa villana?

ANDRONIO
1550
Ese disfraz atesora
una señora africana.

LÉNTULO
¡Oh, fingida labradora!,
piel de oveja y tigre hircana,
Quintilla
  vayan luego en busca della.
1555
Parmenio, parte por ella.

PARMENIO
Yo parto.

LÉNTULO
Llega al oído:
ventura notable ha sido,
que estoy muriendo por ella.

PARMENIO
Quintilla
  Yo la buscaré, señor.

(Vase.)

LÉNTULO
1560
Tú vente, Oracio, conmigo
y queda tú aquí, Néstor,
para echar a ese enemigo,
aunque esclavo sin valor,
Quintilla
  hierros en su rostro y pies.

JULIA
1565
Suplícote que me des
este esclavo.

LÉNTULO
Sea en buen hora
tanta piedad mi señora.

JULIA
O es mi vida o no lo es.
(Vase el CÓNSUL y los demás.)
¿De dónde eres?

ANDRONIO
Quintilla
  Soy de Tiro.

JULIA
1570
¿Y noble?

ANDRONIO
Como tú en Roma.

JULIA
Nobleza en tu rostro miro.

ANDRONIO
La tuya a un bárbaro doma.
Por ti, señora, respiro,
Quintilla
  sino llegas, allí muero.
1575
No fue tormento más fiero
el que Escévola romano
pasó que mandó su mano
firme en el desnudo acero.

JULIA
Llagado estás.

ANDRONIO
Quintilla
  Estoy muerto.

JULIA
1580
Mucho me dueles.

ANDRONIO
Con verte
mi pesadumbre divierto.

JULIA
No tengas miedo a la muerte.

ANDRONIO
Ya de la vida estoy cierto.

JULIA
¿Serás ingrato?

ANDRONIO
Quintilla
  No creo.

JULIA
1585
Pues yo miraré por ti.

ANDRONIO
De tu nobleza lo creo,
que hay alma de ángel en mí
y en mí de infierno deseo.

JULIA
Quintilla
  Muy desesperado estás.

ANDRONIO
1590
No puedo, señora, más,
pues que por una mujer
a punto me vengo a ver
que tú la vida me das.

JULIA
Pues yo, es mucho.

ANDRONIO
Quintilla
  ¿Eres romana?

JULIA
1595
¿Y esa mujer?

ANDRONIO
Africana.

JULIA
¿Quiéresla?

ANDRONIO
Pues la culpé,
no sé qué amor la mostré,
la satisfación es llana.

JULIA
Quintilla
  Néstor, el esclavo es mío,
1600
ni le has de herrar ni enojar.

NÉSTOR
De ti, señora, le fío.

JULIA
Llévale, Celia, a curar.

ANDRONIO
No tengo tan poco brío.
Quintilla
  Haz cuenta que he vuelto en mí.

JULIA
1605
Vete con Celia.

ANDRONIO
Al fin voy
porque lo mandas así.

(Vanse.)

JULIA
Loca por el hombre estoy,
en triste punto le vi.
Quintilla
  Es amor o es compasión
1610
de verle en aquel tormento
desnudo y de un corazón
vestido, que apenas siento
tan fuerte comparación.
Quintilla
  Sea compasión o amor
1615
él me agrada, esto es querer
ejecutar en rigor
un deseo de mujer
que en la mujer es furor.

(RUTILIO, CAMILO y PORCIO, y FLORA, en hábito de esclava, y un PREGONERO.)

RUTILIO
Quintilla
  Digo que ha de ser vendida,
1620
que suertes no quiero echar
y así puede ser partida.

CAMILO
Ya no hay más qué averiguar.

JULIA
¡Qué buena esclava!

NÉSTOR
Escogida.

UN PREGONERO
Quintilla
  Ea, pues tres blancas dan.
1625
¿Hay quien puje, hay quien la quiera?

PORCIO
Pregona, que sí querrán.

UN PREGONERO
Es muy gentil conservera.
Guisa carne y cuece pan,
Quintilla
  lava con tanta limpieza
1630
de los pies a la cabeza,
a prueba se la darán.
Ea, pues tres blancas dan.
¡Rica pieza, rica pieza!

JULIA
Quintilla
  ¡Qué de cosas hay, Néstor,
1635
dentro de un campo romano!

NÉSTOR
Harase el día mayor
que aún es agora temprano,
verás más vulgo y rumor
Quintilla
  que tiene Roma en su foro,
1640
más trato y más mercancía:
la cabra, la oveja, el toro,
el vestido, la armería,
la venda de plata y oro,
Quintilla
  los esclavos, el sustento.

JULIA
1645
La esclava me da contento.

NÉSTOR
Amiga de esclavos eres.

JULIA
Son antojos de mujeres,
así disfrazo el que siento.
Quintilla
  Comprando aquesta mujer
1650
se echará menos de ver
el esclavo que le pido
al Procónsul mi marido,
amor la trujo a vender.
¡Hola, gente!

NÉSTOR
Quintilla
  ¡Hola! ¿No veis
1655
que está la gran Julia aquí?

JULIA
Pues, amigo, ¿qué vendéis?

CAMILO
Esta esclava, pero a ti
esta ofrezco y otras seis.

JULIA
Quintilla
  Esta cadena tomad
1660
y este dinero partid.

RUTILIO
¡Qué gran liberalidad!

JULIA
Id con Dios.

PORCIO
La bolsa abrid,
no es poca la cantidad.

UN PREGONERO
Quintilla
  ¿Quién me paga mi trabajo?

NÉSTOR
1665
Ea, que allá os pagarán.

UN PREGONERO
¡Tres blancas dan!

NÉSTOR
A destajo
lo toma.

UN PREGONERO
¡Tres blancas dan!

NÉSTOR
Baja la voz.

UN PREGONERO
Ya la bajo.

(Vanse.)

JULIA
Quintilla
  ¿En aqueste cerco fuiste
1670
cautiva?

FLORA
Aquí cautivé.

JULIA
¿Tú desta ciudad saliste?

FLORA
Antes nunca en ella entré.

JULIA
¿Que por entrar te perdiste?

FLORA
Quintilla
  Así es verdad, he perdido
1675
todo el gusto que esperaba.

JULIA
Pues no menos yo he venido
en mal punto, hermosa esclava,
que a un esclavo me he rendido.

FLORA
¿Qué dices?

JULIA
Quintilla
  Que tengo amor
1680
a un hombre.

FLORA
Pues dél no esperes
sino mal trato y rigor
pero todas las mujeres
seguimos un mismo error.

JULIA
¿Cómo te apellidas?

FLORA
Quintilla
  Flora.

JULIA
1685
Pues, Flora, yo he visto agora
hombre que ha de ser mi muerte,
por lo que te compro advierte.

FLORA
Yo soy tu esclava, señora.

JULIA
Quintilla
  No juzgues a liviandad
1690
el declararme contigo,
que amor es enfermedad
que con el primero amigo
declara la voluntad.
Quintilla
  Este hombre es un esclavo
1695
de tu tierra, no le alabo
porque presto le has de ver.

FLORA
¿Tendrá gentil parecer?

JULIA
Es galán, hidalgo y bravo.
Quintilla
  Tu lengua y naturaleza
1700
le obligarán a mi amor
si le dices mi tristeza.

FLORA
Si este es hombre de valor
respetará su cabeza.

JULIA
Quintilla
  ¿Díceslo por mi marido?

FLORA
1705
Pues ¿por quién?

JULIA
Antes ha sido
del Cónsul tan mal tratado
que a la vida que le he dado
ha de estar agradecido.

FLORA
¿Qué le ha hecho?

JULIA
Quintilla
  En un tormento
1710
le trujo al último aliento
y yo le mandé librar.

FLORA
Hazle aquí luego curar.

JULIA
Trae mi esclavo.

NÉSTOR
Iré al momento.

(Vase.)

JULIA
Quintilla
  Pero venga solo aquí
1715
y yo me iré, que también
pienso que es mejor ansí.
Dile, Flora, que es mi bien
y será bien para ti.
Quintilla
  Porque tendrás libertad
1720
si con la mía conquistas
su segura voluntad.

FLORA
Vengamos los dos a vistas
que este hombre no es la ciudad.
Quintilla
  Pluguiera al cielo, señora,
1725
Cartago así se os rindiera.

JULIA
Ese es mi Cartago agora,
él viene.

FLORA
Vete allá fuera.

JULIA
¿Y volveré?

FLORA
De aquí a un hora.

JULIA
Quintilla
  Aquí me quiero esconder
1730
para ver si dice ansí
y porque le quiero ver.
Quizá podré desde aquí
alguna cosa entender.

(Escóndese y sale ANDRONIO de esclavo.)

ANDRONIO
Quintilla
  ¿Eres tú quien me ha llamado
y aquí a hablarme ha mandado
1735
Néstor de parte de aquella,
que fue de mi nave estrella
y deidad que me ha guardado?

FLORA
Cielo ¿qué es esto?

ANDRONIO
Quintilla
  ¡Ay de mí!
¿Qué ven mis ojos, mi Flora?
1740
¿Posible es que estás aquí
y como esclava, señora?
¿Qué mano te ha puesto así?
Quintilla
  ¿Quién te trujo desta suerte?
Dichoso el fiero tormento
1745
y el peligro de la muerte
pues ha sido el instrumento
por donde he venido a verte.
Quintilla
  Cuéntame tu historia y dame
tus brazos.

JULIA
Triste de mí.
1750
¿Qué es lo que he mirado? ¡Oh, infame!

FLORA
Desvía, traidor, ¿yo a ti?

ANDRONIO
¿Cómo que traidor me llame?
Quintilla
  ¿Cómo que traidor me nombre
la que es la vida y luz mía,
1755
la mujer que ha puesto a un hombre
a mil muertes en un día
y que de verme se asombre?
¿Qué es esto?

FLORA
Quintilla
  Pues di, crüel,
cuando te vuelvo a buscar
1760
tras el romano tropel,
en aquel mismo lugar
entre el ciprés y el laurel,
Quintilla
  que estoy muerta me levantas
y que soy cuerpo sin vida,
1765
que de ver maldades tantas
no sola yo estoy corrida,
mas aquellas verdes plantas.
Quintilla
  Las fuentes que se pararon
cuando antes allí nos vieron
1770
y después nos escucharon
más de corridas corrieron
que del curso que llevaron.
Quintilla
  Yo sombra, traidor, yo muerta,
no más de para dejarme.

ANDRONIO
1775
O tu seso desconcierta
o quieres, Flora, matarme.

JULIA
Bien mi negocio concierta.

ANDRONIO
Quintilla
  Yo te he visto desde el punto
que te apartaste de mí,
1780
pues un ejército junto,
preso como estoy aquí,
me trujo a verme difunto.
¿Qué dices?

FLORA
Quintilla
  Yo no te vi
y mi esposa me llamaste.

ANDRONIO
1785
Pues ¿cómo, si presto fui?
¿Cómo, si allí me dejaste,
y me llevaron de allí?
Flora, ¿estás loca?

FLORA
Quintilla
  No sé,
yo digo que a un hombre hablé
1790
y que por muerta me tuvo.

ANDRONIO
Pues si Ariodante allí estuvo
sin duda Ariodante fue.

FLORA
Quintilla
  Ya presumo que él sería,
porque del río decía
1795
en que piensa que caí.

ANDRONIO
Sin duda fue por allí,
que a Cartago pasaría.
Quintilla
  Dame ya, mi bien, tus brazos,
mira cuán hecho pedazos
1800
me tienen tantos tormentos.

JULIA
Medrarán mis pensamientos
con los ñudos destos lazos.

FLORA
Yo te abrazo.

JULIA
Quintilla
  ¡No, detente,
que lo que te encomendé
1805
fue cosa muy diferente!

FLORA
Lo que prometí no fue,
traidora, fingidamente.
Quintilla
  No le había conocido,
pero si este es mi marido
1810
¿cómo te le puedo dar?

JULIA
¡Hola, Néstor!

NÉSTOR
¿Puedo entrar?

(Sale NÉSTOR.)

JULIA
Y a buena ocasión venido,
Quintilla
  lleva esta esclava crüel
y hiérrale el rostro luego.

NÉSTOR
1815
Voy, mas con lástima dél
que es en nube poner fuego
y ese y clavo en un clavel.

(Vanse.)

FLORA
¡Señora!

JULIA
Quintilla
  ¡Tira con ella!

FLORA
¡Andronio!

ANDRONIO
Flora del alma,
1820
allá te me vas con ella
y aunque se yerre en la palma
llevas de más firme y bella.
Quintilla
  ¿Qué has hecho, señora mía,
qué es lo que intentas, crüel?

JULIA
1825
Mi celosa fantasía
hace un yerro que con el
amor acertar porfía.

ANDRONIO
Quintilla
  ¿Cómo puedes acertar
y pues ya te has declarado?
1830
Yo no quiero declarar.
Muerto, helado y enterrado
y el alma en cualquier lugar
Quintilla
  sola Flora vive en mí,
para esta mujer nací,
1835
Flora es mi vida, mi honor,
mi solo bien.

JULIA
¡Ah, traidor!
Yo me vengaré de ti,
Quintilla
  una mujer principal
no se ha de quedar con esto,
1840
que es grande infamia.

ANDRONIO
No hay mal
a que ya no esté dispuesto.
Que ya sé que soy mortal,
Quintilla
  rompe, quebranta, deshace
esta fábrica en que mora
1845
Flora, que la ilustra y hace,
lee esta alma, aquí está Flora,
de Flora esta vida nace.
Quintilla
  Flora soy, yo soy Andronio.

JULIA
Sin duda este hombre es demonio,
1850
peligro corre mi amor
con sus guardas a señor.

ANDRONIO
Mas que hay falso testimonio
Quintilla
  y huir quiero, si podré
quiero huir que con la vida
1855
algún remedio tendré.

JULIA
¡Huyes, ah, fiero homicida
sin Dios, sin alma y sin fe!
¡Ah, gente!

(Salen, CÓNSUL, PARMENIO, ORACIO, NÉSTOR.)

LÉNTULO
Quintilla
  ¿Qué voces das?

JULIA
Tengo, Léntulo, razón.

LÉNTULO
1860
Casi sin aliento estás.

JULIA
No me deja el corazón
respirar ni alentar más,
Quintilla
  ponme aquesa mano aquí.

LÉNTULO
Lo que ha sucedido di.

JULIA
1865
Mi esclavo.

LÉNTULO
Acábalo pues.

JULIA
No se os vaya por los pies.

LÉNTULO
¿Fuese?

JULIA
Sí.

LÉNTULO
¿Qué dices?

JULIA
Sí.

LÉNTULO
Quintilla
  Si le herraran no se fuera.

JULIA
Aquí me quiso matar.

LÉNTULO
1870
¿Tenía armas?

JULIA
Una fiera
daga.

LÉNTULO
Ojalá que pasar
tu tierno pecho pudiera.
Quintilla
  Bien te pagó la piedad
de quitarle del tormento.

JULIA
1875
Mi tierno pecho culpad,
disculpad mi atrevimiento
pues fue por la libertad.

PARMENIO
No se irá.

JULIA
Quintilla
  Traelde os ruego.

LÉNTULO
Di que le perdonen luego.

JULIA
1880
Antes le he de hacer matar.
¿Está acabada de herrar
la esclava?

(Sale NÉSTOR y FLORA herrada en la barba.)

NÉSTOR
De hacerlo llego.

LÉNTULO
¿Qué esclava?

JULIA
Quintilla
  Esta que compré.

LÉNTULO
Para que me mate a mí,
1885
¡cielos!, ¿aquesta no fue
la labradora que vi?
¿De dónde eres?

FLORA
No lo sé.

LÉNTULO
¿Cómo te llamas?

FLORA
Quintilla
  Tampoco.

LÉNTULO
¿En dónde estabas?

FLORA
¡Qué sé yo!

LÉNTULO
1890
¿Quién te trajo?

FLORA
Quien me halló.

LÉNTULO
[Aparte.]
Volverán a un hombre loco.
Quintilla
  Compra esclavos por mi vida.
¡Ay, labradora querida!,
si a solas hablarte puedo
1895
yo te quitaré ese miedo
y tú serás mi homicida.

JULIA
¿Paréceos bien?

LÉNTULO
Quintilla
  No muy bien
que estoy con esclavos mal,
herrada acertó también,
1900
no tiene su rostro igual,
ni mi amor ni su desdén,
¿Qué haréis della?

JULIA
Quintilla
  A Roma irá.

LÉNTULO
Guardaos, no os mate.

JULIA
No hará,
que yo tendré más cuidado.

LÉNTULO
1905
[Aparte.]
Toda el alma me ha robado
y dentro del alma está.

(Vanse y sale huyendo ANDRONIO por un monte que esté hecho.)

ANDRONIO
Lira
  No sé si el nombre de hombre
es justo que me llamen,
mas que todos me infamen
1910
quitándome su nombre.
Mi amada Flora dejo
y salvé la vida y de su luz me alejo.
Lira
  Por esta gran montaña
que por el mar se eleva,
1915
buscando alguna cüeva
voy con violencia estraña
porque nunca está quedo
(Vaya saliendo el león.)
si no le esconde el corazón el miedo,
Lira
  pero el cielo lo ha hecho,
1920
como jüez tan justo,
ya se acabó mi susto,
sosiéguese mi pecho
que este león hambrïento
su vientre me dará por aposento.
Lira
1925
  Muy justo es que yo müera.
pues he dejado a Flora,
vengada estás, señora,
por una bestia fïera,
que por sus falsos tratos
1930
bestias han de matar a los ingratos.
Lira
  La mano levantando,
me halaga con la cola,
aquella mano sola
asienta poco y blando
1935
¡válgame Dios!, ¿qué tiene?,
parece que enseñándomela viene.
Lira
  Algo el alma sospecha,
estoy para tomalla,
quiero mejor miralla,
1940
un pedazo es de flecha,
no en balde se llegaba,
mas no entendí que médico buscaba.
Lira
  Espera, espera, amigo,
saquésela, ¡oh, qué ufano
1945
está de ver su mano!
Aquí traigo conmigo
un bálsamo precioso
que ha sido en mis heridas milagroso.
Lira
  Con este lienzo quiero
1950
atársela, a ventura
mi vida está segura,
¿cómo va, compañero?
Casi responder quiere,
la lengua saca, por hablarme muere.
Lira
1955
  Amigo, a mí me sigue
mucha gente este día,
mas vuestra compañía
me dice que mitigue
el miedo reducido,
1960
ven y enséñame porque voy perdido.


Acto III

Sale[n] ARIODANTE y PARMENIO.

ARIODANTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Decís, en fin, que el Cónsul queda en Roma.

PARMENIO
Llegó dándole Roma el mismo aplauso
que a Cipión cuando por este trïunfo
apellido le dieron de Africano,
1965
y huélgome, Ariodante generoso,
que desde que a Cartago le dio Roma
nuevo perdón y recibió en su amparo
tengas desta ciudad la prefectura.

ARIODANTE
Cúpome en suerte y sabe el alto Júpiter
1970
que me ha pesado de aceptar el cargo
porque me mandan que me parta a Roma
con un presente y las juradas parias
a que nos obligamos desde el día
que levantó su campo el cónsul Léntulo.

PARMENIO
1975
No te pese, Ariodante, de ir a Roma
porque verás a la cabeza insigne
del mundo todo cuyo hermoso cuello
no menos es que siete montes altos,
sin otros edificios y grandezas
1980
que fundaron en sus nobles hombres,
venciendo los pirámides de Egipto
que a la bárbara Menhs dieron nombre.
En el del Cónsul y el Senado vengo
a pedirte, Ariodante, que me guíes
1985
en la aspereza de los montes de África,
donde vengo a cazar diversas fieras
para un gran espectáculo que hace
Roma a su pueblo en nombre del gran César.

ARIODANTE
Parmenio, bien serás de mí servido
1990
en cuanto a caza de animales loca,
que desde mis primeros tiernos años
ha sido mi ejercicio y más agora
que desde que murió mi esposa amada,
Flora, la más hermosa, la más bella
1995
y divina africana que ha nacido
del universo mundo en las tres partes,
tengo la soledad por compañía
y lo que hurto al gobierno doy al monte,
mas ¿qué animales quieres y a qué efeto
2000
quiere Roma animales? ¿No le basta
ser señora absoluta de los hombres?

PARMENIO
Oye, Ariodante, porque más te asombres:
Romance (tirada)
  Cuando de alguna vitoria
vuelve algún cónsul romano
2005
o el gran César dictador,
Roma le aguarda con arcos.
En ellos pone inscripciones
de sus hechos soberanos
y retrata las batallas
2010
que trata con sus contrarios.
Son de hermosa arquitectura
con mil colunas y cuadros,
muchas veces contrahechos
y muchas de jaspe y mármol.
2015
No puede una gran ciudad
con más insigne aparato
recebir a su señor
que por un arco triunfando.
Que aunque no es fiesta es grandeza
2020
que cifra el poder humano,
que hacer puerta a un hombre solo
es darle nombre de Magno.
Si para que entren mil pueblos
las puertas se fabricaron,
2025
cuando se hacen para uno
que es más que todos es llano.
La entrada es cosa soberbia,
allí Roma muestra claro
que es la cabeza del mundo
2030
y el César, del mundo espanto.
Van los caballos ligeros
con sus escudos y dardos
y con los arcos turquescos,
los archeros de a caballo.
2035
Con sus jacos jacerinos
los hombres de armas romanos.
El lucido morrión,
coronado de penachos,
las enseñas que en un asta
2040
es una águila volando
cuyos pies un tafetán
ciñe con lazada y lazos.
Va luego la infantería,
vélites y sagitarios
2045
con otros que tiran hondas,
como los corzos y sardos.
Los aquilíferos luego
y alféreces draconarios,
con los que llevan del César
2050
imágenes y retratos.
Luego el Cavario, que en Roma
solo se lleva el Cavario
delante el Emperador,
a este pienso que llamaron
2055
los españoles Gebón,
y es de seda roja un cuadro
guarnecido de mil perlas
por las esquinas y cantos.
Van cohortes, van centurios,
2060
tormas, falanges y cabos,
los prefectos y cuéstores,
los cónsules y legados.
Ya habréis visto en mil pinturas,
que de contar fuera largo,
2065
los esclavos, los despojos,
laurel y dorado carro.
Después desto y de otras fiestas
fíngese un mar que este teatro
de una batalla naval
2070
con mil galeras remando.
Otras veces en el foro
echan animales bravos
a quien los esclavos echan
a la muerte condenados.
2075
Mejor que los españoles
este regocijo hallo,
pues que los hombres sin culpa
echan a los toros bravos.
Que Roma solo condena
2080
los delincuentes y esclavos
y por estas fieras vengo
a los montes africanos.
Llevaré el hambriento lobo
y el oso que duerme tanto,
2085
aunque en africano nace,
y el león y el ypolapo.
El cefo y el catobleto,
y el rinoceronte bravo,
el elefante ingenioso,
2090
el monopo y el tarando.
El tigre y el jabalí
y otros animales bravos,
que jaulas de hierro y naves
para cuatrocientos traigo.

ARIODANTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
2095
  Parmenio, algunos de esos tiene el África,
otros nombras que nunca he visto en ella.
Si quieres hoy salir haré que al punto
se aperciban caballos y crïados.

PARMENIO
Gente bastante tengo para todo.

ARIODANTE
2100
Más importan, Parmenio, los villanos,
que al fin tienen noticia de los montes.

PARMENIO
Pues vamos, que con ellos hoy querría
hacer una famosa montería.

(Vanse y sale ANDRONIO.)

ANDRONIO
Soneto
  Tres meses ha que en estos montes vivo
2105
huyendo de la furia de un romano,
huésped de un animal noble africano
de quien sustento liberal recibo.
No se ha mostrado al beneficio esquivo
de sacarle la flecha de la mano,
2110
yo sí a mi Flora por aquel tirano
pues que la dejo y ando fugitivo.
¡Oh, cuánto los ingratos son culpados!
Quien agradece la piedad ajena
notablemente a Júpiter obliga,
2115
reserva el cielo de otros mil pecados
para otra vida su castigo y pena
y al que es ya grato en esta le castiga.
(Sale el león con un conejo en la boca.)
Redondilla
  Mi buen huésped ha venido,
huélgome que corra y ande,
2120
¡oh, qué cuidado tan grande!,
ya la cena me ha traído.
Redondilla
  ¡Ay!, hombres que aquestos veis,
¿cómo podéis ser ingratos?
¿Cómo vais traidores tratos
2125
a quien buenos los debéis?
Redondilla
  Solo sacar una flecha
de una mano las dos manos
pagan ansí, en los humanos
esta virtud aprovecha.
Redondilla
2130
  ¡Oh, cuánto se agrada el cielo
que la tengan los mortales!,
pues hasta los animales
muestran en ella su celo.
Redondilla
  Compañero, ¿habéis comido?,
2135
creo que dice que no,
de mi cena se acordó,
la suya ha puesto en olvido.
Redondilla
  Ea, buen huésped, al monte,
buscad cena para vós
2140
que aquí no hay para los dos.
Mirad que en nuestro horizonte
Redondilla
  va Febo desamparando
y que lugar no tendréis.
¿Qué decís, que volveréis?
2145
Volved que os quedo esperando.
Redondilla
  Ya se fue mi buen amigo,
basta que me entiende ya
el trato que no podrá,
¿dónde habrá mejor testigo?
Redondilla
2150
  Si entre un hombre y un león
esto puede el trato hacer,
en lo que es hombre y mujer
hará una eterna afición
Redondilla
  a divina compañía,
2155
a milagrosa amistad.

(Dentro.)

[VOCES]
¡Por acá, por acá echad!

ANDRONIO
¿Qué es esto? ¡Ay, desdicha mía!
Redondilla
  ¿Cómo es esto?, que ha tres meses
que voz de hombre a mis oídos
2160
no tocó.

OTRO
Que vais perdido,
echad por estos cipreses.

ANDRONIO
Redondilla
  ¡Ay de mí, si son romanos!

OTRO
¡Hola, aho!

OTRO
¡Hola, a la cuesta!

ANDRONIO
Gente de mi tierra es esta,
2165
sin duda son africanos.
Redondilla
  No tengo que me esconder,
antes me quiero informar
si se ha perdido el lugar
o se pudo defender,
Redondilla
2170
  y por ventura con ellos
podré volverme a Cartago.

(Salen PARMENIO, BELARDO, FELICIANO y GARCELO, cazadores.)

PARMENIO
Cielos, si esta presa hago
yo le suelto los cabellos
Redondilla
  desde hoy más a la ocasión.

ANDRONIO
2175
Bien asegurarme puedo,
al todo he perdido el miedo,
que estos, cazadores son.

BELARDO
¡Hola, aho!

FELICIANO
Redondilla
  ¡Hola!, Belardo,
ánimo agora tened.

BELARDO
2180
Que en mi vida vi, creed,
un animal tan gallardo.

FELICIANO
Redondilla
  Tiralde, pues venís vós
de perros tan bien guardado.

BELARDO
La sangre se me ha bajado
2185
a los tobillos, ¡por Dios!,
Redondilla
  ¿quién me trujo a mí a cazar
leones?

FELICIANO
No sois persona.

BELARDO
¿No era mejor una mona
que se dejara tomar?

FELICIANO
2190
¿Esa es caza?

BELARDO
Redondilla
  ¿Qué mejor?
¿Un león para qué es bueno?

(Dentro.)

GARCELO
¡Hola, Belardo, aho, Feliciano!

BELARDO
Muriendo voy de temor.

FELICIANO
Redondilla
  Echa por el romeral
2195
que junto al arroyo estoy.

GARCELO
¿Al romeral?

FELICIANO
Sí.

GARCELO
Ya voy.

BELARDO
En mi vida he visto tal,
Redondilla
  ¡qué barba tiene!, a la tierra
le llega un gran vellón.
2200
Puede ser ese león
ermitaño en una sierra.
Redondilla
  Pues la cola voto a mí,
que a medir con ella el paño
que en una vara o me engaño
2205
pudieran vestirte a ti.
Redondilla
  Parece que en ello topo,
no sé si es cola o si es rabo,
que tiene una borla al cabo
tan grande como un guisopo.

FELICIANO
Redondilla
2210
  Calla, ¿de eso te recelas?

BELARDO
¡No queréis que me dé enojos!
Voto al sol que tiene los ojos
como si fuesen candelas.

FELICIANO
Redondilla
  Luego no le tirarás
2215
con esa una flecha sola.

BELARDO
Si vós le asís de la cola
yo le daré por detrás.

FELICIANO
Redondilla
  ¿Cómo no? Garcelo llega.

(Sale GARCELO.)

GARCELO
Gracias a Dios que os veo.

FELICIANO
2220
Tente.

BELARDO
¡Qué gesto que veo!
¡Oh, cuánto el temor me ciega
Redondilla
  que pensé que era el león!

GARCELO
¿No miras que soy Garcelo?

BELARDO
¿Dónde, pesar de mi abuelo,
2225
queda el demás escuadrón?

GARCELO
Redondilla
  Ya vienen todos aquí.

(Salen con venablos PARMENIO, ARIODANTE y FORTUNIO.)

PARMENIO
El león es estremado.

ARIODANTE
Bien dio en la red.

FELICIANO
¡Qué enojado!

BELARDO
¿Está ya en la red?

FORTUNIO
Sí.

BELARDO
Redondilla
2230
  Quítame esta perrería,
tal aquí válgate el diablo.

PARMENIO
¡Qué bien pusiste el venablo
cuando envestirte quería!

ARIODANTE
Redondilla
  Estoy muy ejercitado.

ANDRONIO
2235
Aún hay romanos ¡ah, cielos!
A mis montañas apelo.

(Vase.)

ARIODANTE
Las ramas se han meneado.

FORTUNIO
Redondilla
  Este ha sido que cayó.

ARIODANTE
Sin duda que es animal.

FORTUNIO
2240
Levántate.

BELARDO
Estoy mortal.

ARIODANTE
¿No viene el león?

FORTUNIO
Que no.

PARMENIO
Redondilla
  ¡Huy, un hombre escucha!

ARIODANTE
Mas huye.

PARMENIO
¡Tente o matalde!

ANDRONIO
Esperad, yo iré.

PARMENIO
Tiralde.

ARIODANTE
2245
Eso es crueldad.

PARMENIO
No era much[a],
Redondilla
  que este infame es un esclavo
del Cónsul, que aquí te echó.
¿No eres tú?

ARIODANTE
¿Quién sino yo?

PARMENIO
A Júpiter santo alabo.
Redondilla
2250
  ¿Qué más estraño animal
no pude llevar a Roma?

ANDRONIO
Parmenio venganza toma
de un esclavo desleal.
Redondilla
  Mas sin llevarte fatigas
2255
animales de gran cuenta
mira, que tu fama afrenta
que llevas a Roma hormigas.
Redondilla
  Entre fieros animales,
¿qué podré yo parecer?

PARMENIO
2260
El mayor, pues en el ser
solo veréis desiguales.
Redondilla
  Que en las fierezas que has hecho,
si a contemplarlas te pones,
es afrentar los leones
2265
llevar con ellos su pecho.

ANDRONIO
Redondilla
  Hidalgo cartaginés,
de tu patria soy, no dejes
que me lleven.

ARIODANTE
No te quejes,
esclavo, de mí después,
Redondilla
2270
  que puesto que libre estoy
también soy de Roma esclavo.

ANDRONIO
¿Rindiose Cartago?

ARIODANTE
Al cabo
se rindió.

ANDRONIO
¿Quién eres?

ARIODANTE
Soy
Redondilla
  este año su Prefeto
2275
y a Roma tengo de ir
con Parmenio, en que servir
te puedo en mayor aprieto.
Redondilla
  Si eres del Cónsul yo haré
que allá te dé libertad.

ANDRONIO
2280
A los pies, por tu piedad,
mi boca es razón que esté.
¿Cómo es tu nombre?

ARIODANTE
Ariodante.

ANDRONIO
¿Fuiste alguna vez a Tiro?

ARIODANTE
¡Ay de mí!

ANDRONIO
En ese suspiro
2285
te conozco de adelante.

ARIODANTE
Redondilla
  Desposado estuve en él.

ANDRONIO
Basta, no me digas más.

PARMENIO
Bueno en pláticas estás
con un bárbaro crüel.

ANDRONIO
Redondilla
2290
  
[Aparte.]
Este es aquel Ariodante
de quien vino huyendo Flora.
Sin el descubrirse agora
pudiera serme importante.
Redondilla
  Pero en mejor ocasión
2295
le diré mi desventura.

PARMENIO
Ya, Ariodante, no procura
el Cónsul mejor león.

ARIODANTE
Redondilla
  Con este y con los demás
a Roma nos embarquemos.

ANDRONIO
2300
¡Ah, cielos!

PARMENIO
No hagas estremos.

ARIODANTE
Calla, que conmigo vas.

BELARDO
Redondilla
  ¿No nos iremos con ellos?

FELICIANO
Sí, vamos a la ciudad.

BELARDO
Y aquestos perros tirad,
2305
que no puedo detenellos.

(Vanse y salen FLORA y el CÓNSUL, y ORACIO.)

LÉNTULO
Redondilla
  Con estraña resistencia
te defiendes de mi amor.

FLORA
De mi nobleza, señor,
es esta honesta violencia.

LÉNTULO
Redondilla
2310
  Antes, del amor pasado,
de aquel tu esclavo ya muerto.

FLORA
Que le tuve amor es cierto.

LÉNTULO
¿Y que no le has olvidado?

FLORA
Redondilla
  El no le pensar cobrar
2315
y el saber que me dejó,
algo de mi amor quitó,
mas no le puedo olvidar.

LÉNTULO
Redondilla
  Pues ¿una cosa imposible,
Flora, se puede querer?

FLORA
2320
Querella no puede ser,
quísela siendo imposible.

LÉNTULO
Redondilla
  Pues en cesando de ser
posible se ha de olvidar.

FLORA
Amor no es nave en la mar
2325
que algún rastro ha de tener.
Redondilla
  ¿Y cuándo tú has visto fuego
que sin él pueda dejar
por algún tiempo el lugar
donde estribó?

LÉNTULO
No lo niego,
Redondilla
2330
  pero si queda el calor
después del fuego partido,
quien siempre el fuego ha tenido
tendrale mucho mayor.
Redondilla
  Yo soy quien desde aquel punto
2335
que te vi nunca dejé
el fuego en que me abrasé,
que aquí me le tengo junto.
Redondilla
  ¿Tú de quien ya se partió
te puedes doler de mí?

FLORA
2340
No esperes que diga sí.

LÉNTULO
Sí dijiste envuelto en no.
Redondilla
  ¡Ah, cruel esclava ingrata!

FLORA
Vete, mi señor, agora.

LÉNTULO
¿Qué tienes?

FLORA
A mi señora,
2345
que me martiriza y mata.

LÉNTULO
Redondilla
  Ea, dame aquesa mano
solo para que la bese.

FLORA
Cuando la mano te diese
lo demás estaba llano.
Redondilla
2350
  Vete con Dios que está allí
Oracio.

LÉNTULO
Dél me f[i]e;
dile, Oracio, que me dé
la mano.

FLORA
¿Tú, Oracio, a mí?

ORACIO
Redondilla
  Ea, no seas estraña,
2355
da la mano a mi señor.

FLORA
Vete, que tengo temor.

LÉNTULO
Con esto Flora me engaña,
Redondilla
  dame esa mano siquiera.

(Sale JULIA.)

JULIA
¡Harto, Cónsul, te comides!
2360
¿La mano a Flora le pides?

FLORA
Muerta soy.

LÉNTULO
Detente, espera.
Redondilla
  Quiérola, Julia, casar
con Oracio y en estrenas
pide la mano que a penas
2365
se la ha dejado tomar.
Redondilla
  Yo por fuerza se la así
porque se la diese a él.
Dásela, por Dios.

JULIA
¿Que dél
es el amor?

ORACIO
Julia, sí
Redondilla
2370
  quiérome casar con ella,
si la queréis libertar.

JULIA
Pues ¿quién te la ha de negar?

ORACIO
Es Flora en estremo bella.
Redondilla
  Y una vez hecha liberta
2375
envidia mil me tendrán.

JULIA
Sea para bien, Capitán,
que de todo estaba incierta,
Redondilla
  dale la mano por mí.

FLORA
Por ti se la doy, señora.

JULIA
2380
Ya tienes marido, Flora.
Léntulo, vamos de aquí.

LÉNTULO
Redondilla
  Vamos y darete traza
cómo se haga el casamiento.
[Aparte.]
(En cuanto le he dicho miento.)

(Vanse.)

ORACIO
2385
El perro más flojo caza,
Redondilla
  corre adelante, es ligero
y deja la caza atrás
y así viene a gozar más
que no el que llegó primero.
Redondilla
2390
  Ya eres, Flora, mi mujer.

FLORA
Muerto mi primero amor
tengo a ventura, señor,
venir a vuestro poder.

ORACIO
Redondilla
  La ocupación que en el foro
2395
trae el Cónsul con la fiesta,
a mi pretensión honesta
impide agora el decoro.
Redondilla
  No nos podremos casar
hasta que aquesto se acabe,
2400
que en fin es negocio grave.

FLORA
¿Y cuándo se ha de acabar?

ORACIO
Redondilla
  Solo se aguarda a que venga
del África con leones
Parmenio.

FLORA
El placer que pones
2405
breve fin, Oracio, tenga.

(Vanse y salen ARIODANTE, PARMENIO, FORTUNIO y ANDRONIO.)

PARMENIO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Parece que me sigue toda Roma,
como si yo también animal fuera.

ARIODANTE
Parmenio, ¿esta es la casa del gran Cónsul?

PARMENIO
¿No te parece digna de su oficio?
2410
Aquí está un capitán que lo fue en África:
Oracio.

ORACIO
¡Oh, buen Parmenio, el alto Júpiter
te dé lo que deseas! ¿Cómo vienes?

PARMENIO
A tu servicio, ¿quién es esta?

ORACIO
Flora.

PARMENIO
¡Oh!, hermosa esclava.

ORACIO
Mira que ya es libre.

PARMENIO
2415
Séalo por mil años.

ARIODANTE
[Aparte.]
Santos cielos,
aquesta es Flora, la que muerta en Tiro
en sombra vi después junto a Cartago.

ANDRONIO
[Aparte.]
¡Cielos!, no puede haber mayor locura
que desear morir un hombre triste.
2420
Por más que obligue a ello la tristeza,
cautivo vengo a casa de mi amo
y cuando imaginaba hallarla muerta
no menos hallo que la misma vida.

PARMENIO
Aquí te queda mi Ariodante en tanto
2425
que entro a decir al Cónsul cómo vienes.
Ven, Oracio, conmigo, por tu vida.

ORACIO
Vamos a hablarle, ¿hay muchos animales?

PARMENIO
Diversos hallo y un león entre ellos,
que si al nemeo con aqueste mides
2430
mayor me juzgarás que el fuerte Alcides.

(Vanse y quedan ANDRONIO, FLORA y ARIODANTE.)

FLORA
Redondilla
  ¿Eres, capitán valiente,
por dicha cartaginés?

ARIODANTE
Esa es mi patria.

FLORA
Y aún es
causa de mi mal presente.
Redondilla
2435
  Y de suerte, parecido
eres a quïen la caus[ó],
que tu vida despertó
de un golpe mi amor dormido.

ARIODANTE
Redondilla
  Pues ¿quién piensas que yo fui?

FLORA
2440
Un ciudadano arrogante
que se llamaba Ariodante
por quien mi Andronio perdí
Redondilla
  porque mi padre con él
me casaba y yo en un río
2445
fingí echarme y al bien mío
vine a ver huyendo dél,
Redondilla
  donde a entrambos cautivaron
y él por ella se quedó
como ingrato y me dejó.

ARIODANTE
2450
Bien sus obras te pagaron,
Redondilla
  tengo noticia bastante
de la historia y aun sé yo
que una noche te encontró
junto a Cartago Ariodante.

FLORA
Redondilla
2455
  Yo le tuve por Andronio.

ARIODANTE
Y él por muerta, Flora, a ti.

FLORA
Que por eso huyó de mí.

ARIODANTE
¿Qué más cierto testimonio?
Redondilla
  ¿Quieres que al Cónsul te pida?,
2460
que soy Prefeto en Cartago
y aquí sus negocios hago.

FLORA
No pienso verle en mi vida.

ARIODANTE
¿Por qué?

FLORA
Redondilla
  Porque soy casada
con Oracio, un capitán.

ARIODANTE
2465
Mal, Flora, lo sufrirán
aqueste amor y esta espada,
Ariodante soy.

FLORA
Redondilla
  ¡Ay, cielo!,
pues ¿qué quieres tú de mí?

ARIODANTE
Llevarte, Flora, de aquí,
2470
si pesa al romano suelo.

ANDRONIO
Redondilla
  Deja, africano arrogante,
a Flora.

ARIODANTE
Pues ¿tú, traidor,
conmigo?

ANDRONIO
De mi señor
es esta esclava, Ariodante.
Redondilla
2475
  Y aunque dice que ha de ser
de Oracio, soldado altivo,
no puede porque soy vivo
y ha mucho que es mi mujer.

FLORA
¿Andronio?

ANDRONIO
Redondilla
  Señora mía.

ARIODANTE
2480
Fortunio, ¿que este es Andronio?

FORTUNIO
No sé, por Dios, si es demonio,
sueño, sombra o fantasía;
Redondilla
  donde quiera se aparece.
Flora, poco gozarás
2485
de Andronio y mejor harás
de darte a quien te merece.
Redondilla
  Este viene condenado
a las fieras para el foro,
que es infamia del decoro
2490
de tus padres heredado.
Redondilla
  Esto así, en África es
Prefecto y puedo llevarte
a donde puedas honrarte
de un noble cartaginés.

FLORA
Redondilla
2495
  Lo que durare su vida
la de Flora ha de durar,
¿qué más honra que acabar
en la empresa pretendida?

FORTUNIO
¿Estás loca?

FLORA
Redondilla
  Loca estoy.

ARIODANTE
2500
Déjala, Fortunio, muera
y tendrá Roma otra fiera
con que a mí me maten hoy.

(Sale el CÓNSUL y PARMENIO.)

LÉNTULO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Ya sin duda, Parmenio, si hoy tardaras
mañana nuestra fiesta concluyera,
2505
que el pueblo espera y impaciente dice
que anda por mi ocasión todo hombre ocioso,
el esclavo que traes es la fiera
de más contento que me ha dado el África.

ARIODANTE
Della el Prefecto, Cónsul, tus pies besa.

LÉNTULO
2510
No niego, grandemente Roma estima
esta puntualidad y en el Senado
se trata que os reserve por dos años
del estipendio del presidio.

ARIODANTE
Júpiter
guarde el César y a vós, Conscriptos Padres,
2515
las parias traigo y para ti, un presente.

LÉNTULO
El deste esclavo me ha de dar más gusto,
¿es aquesto?

ANDRONIO
Yo soy.

LÉNTULO
Que seas tan fiero
que al fin te hayan hallado entre las fieras;
indigno eres de vivir entre hombres.
2520
Llevalde a una mazmorra donde viva
sola esta noche hasta que sea mañana
sepulcro de una fiera.

ANDRONIO
Adiós, mi Flora.

LÉNTULO
¡Ah, Flora, ya estarás contenta agora!

ARIODANTE
Esta Flora, señor, trocarte quiero
2525
a una pieza famosa de diamantes
que es un tahalí que dicen en Cartago
que fue de Mitrídates, Rey de Ponto.
Vale tres mil escudos.

LÉNTULO
Yo quisiera
pero hásenos casado.

ARIODANTE
¿Está ya hecho?

LÉNTULO
2530
Los conciertos no más.

ARIODANTE
Con tu licencia
hablaré a su marido que no puede
casarse nadie con quien es mi esposa.

LÉNTULO
¿Que es tu esposa?

ARIODANTE
De mano y de concierto.

LÉNTULO
De mano es poco, de impresión es mucho,
2535
¿qué dices, Flora?

FLORA
Que el esclavo solo
es mi primero amor.

LÉNTULO
Bien por Apolo.

(Vanse y sale[n] NÉSTOR [y JULIA].)

JULIA
Quintilla
  Vengo muerta de pesar
de que al esclavo ha traído
Parmenio para matar.

NÉSTOR
2540
En una cueva escondido
dicen que le vino a hallar.
Quintilla
  En esta de riscos hecha,
tres meses envidia estrecha
pasó, mas ¿qué aprovechó?,
2545
que a quien la muerte buscó
ningún sagrado aprovecha.

JULIA
Quintilla
  Yo le tengo de librar,
mira tú cómo ha de ser.

NÉSTOR
Querérmelo a mí mandar
2550
que te pienso obedecer
aunque dé al Cónsul pesar.

JULIA
Quintilla
  Toma la llave y al punto,
donde está medio difunto,
camina y tráimele aquí.

NÉSTOR
2555
Voy por él.

JULIA
Amor en mí
con la piedad anda junto.
Quintilla
  Pobre esclavo bien nacido,
de buen talle y buena cara,
de su desdicha ofendido,
2560
que si ella no le mostrara
no estaba mal escondido.
Quintilla
  Qué trabajos que ha pasado,
todos por tener amor
a quien mal se le ha pagado.
2565
Oféndeme su rigor
y de su lealtad me agrado.
Quintilla
  Su desdicha no ha de ser
tan grande que ha de poder
más que mi amor y piedad.

(Salen NÉSTOR y ANDRONIO.)

NÉSTOR
2570
Procura tu libertad
que esta te vengo a ofrecer.
Quintilla
  No te detengas aquí
más que en besarle las manos
a quien te la da por mí.

ANDRONIO
2575
¡Por los dioses soberanos
que hay grande valor en ti!
Quintilla
  Aún no merezco tus pies.

JULIA
No te pares, vete pues,
antes que alguno te vea.

ANDRONIO
2580
¿Qué cautivo habrá que crea
que la libertad me des
Quintilla
  y que no la quiero yo?
Si esto, señora, supiera,
de la prisión no saliera
2585
donde el Cónsul me guardó
para el vientre de una fiera.
Quintilla
  Sed todos, cielos, testigos
aunque de mi muerte amigos,
Sol, Luna, esfera, planetas
2590
obras mistas y imperfectas,
elementos enemigos;
Quintilla
  árboles con frutos graves,
metales de varios nombres,
aguas puras y süaves,
2595
peces, animales, hombres,
altas y pintadas aves;
Quintilla
  tú, gran Roma triunfadora
a donde vine a morir,
tú, Néstor y tú, señora,
2600
de que pudiendo vivir
me vuelvo a morir por Flora.

NÉSTOR
Quintilla
  A la cárcel se volvió.

JULIA
Escucha, Andronio.

NÉSTOR
Ya es ido.

JULIA
Bravo amor.

NÉSTOR
No entiendo yo
2605
que se haya escrito ni oído.

JULIA
La vida a la muerte dio.

NÉSTOR
Quintilla
  ¿Quién habrá que no se espante
del notable proceder
deste hombre?

JULIA
Roma triunfante
2610
estatua le puede hacer
por hombre en amor constante.

(Vanse y salen CAYO, FABIO, ATILIO, RUTILIO, senadores.)

CAYO
Redondilla
  ¿Está el foro prevenido?

ATILIO
Todo prevenido está.

CAYO
¿Vendrá el César?

ATILIO
Bien podrá.

(Sale MAURICIO, ciudadano.)

MAURICIO
2615
Licencia, Senado, os pido
Redondilla
  para acomodar mi casa.

CAYO
Mauricio, lugar señalé
donde tu mujer esté.
[...asa]

(Salen ELORIO, EUFEMIA, LIVIO, villanos.)

EUFEMIA
Redondilla
2620
  Mas que no hallamos lugar.

LIVIO
De donde quiera veremos.

ELORIO
Mas cosa que en parte estemos
que nos puedan quillotrar.

EUFEMIA
Redondilla
  Yo si no estoy en muy alto
2625
no pienso verlo.

LIVIO
¿De veras?

EUFEMIA
Sí, porque una de las fieras
no me agarre de algún salto.

LIVIO
No hayas miedo, Eufemia.

EUFEMIA
Redondilla
  No
daldos al dimuño, amén
2630
que agarran de cuanto ven.

LIVIO
Miedo traigo.

ELORIO
También yo.

LIVIO
Redondilla
  Diz que hay león que si acierta
con la cola un azotazo
suele derribar un brazo.

ELORIO
2635
Todo un hombro desconcierta.
Redondilla
  A Benita la de Baños
una hisopada le dio
que de un lado la dejó
derrengada por seis años.

EUFEMIA
Redondilla
2640
  ¿Saben que dicen que hay tigre?

LIVIO
¡Tigre, oste puto, que aguarde!

ELORIO
Yo le vide estotra tarde.

LIVIO
Quiera Dios que no peligre
Redondilla
  a sus manos ningún hombre.

ELORIO
2645
Y un elefante hay también.

LIVIO
Diz que una trompeta tien.

EUFEMIA
Calla, que no es ese el nombre

LIVIO
Pues ¿cómo?

EUFEMIA
Redondilla
  Hocico la llama,
no se enoje si lo sabe.

LIVIO
2650
Ya tiene un Cónsul la llave.

EUFEMIA
Y su mujer es mi ama.

LÉNTULO
El César viene.

CAYO
Redondilla
  Haced plaza.

(Sale el CÉSAR.)

CÉSAR
Cayo, Fabio, es hora ya.

CAYO
A punto, señor, está.

CÉSAR
2655
Mucho me agrada la traza.

CAYO
Redondilla
  El foro máximo es
desta grandeza capaz.

ATILIO
Del tiempo de pertinaz
ha quedado como ves.
Redondilla
2660
  Sube al teatro y saldrá
el primero delincuente.

CAYO
¡Hola, salgan brevemente!
Ya un hombre en la plaza está.

(Sale ANDRONIO.)

ANDRONIO
Redondilla
  Ánimo, pecho abrasado
2665
y corazón bien nacido,
si este punto habéis temido
al postrero habéis llegado.
Redondilla
  No ha sido tal vuestra suerte
que esta se llame caída
2670
y a quien le causa la vida
es apacible la muerte.
Redondilla
  Ea, romanos, mirad
cómo aquí se os representa
aquesta imagen sangrienta
2675
de vuestra fiera crueldad.
Redondilla
  Veisme, romanos, aquí,
con soberbia tan romana
que sola una alma africana,
por quien muero, vivo en mí.
Redondilla
2680
  Ya sale la fiera horrenda,
de mi cuerpo sepultura.
Cielos, a tal desventura
mi alma, a vós, se encomienda.
(Sale el león y párese en viéndole.)
Redondilla
  Válame Dios, ¿qué es aquesto?
2685
El león se ha detenido,
parece que no ha querido
mi pena acabar tan presto:
Redondilla
  si fueras lince creyera
que habías, león, ahora
2690
visto el retrato de Flora
o es el pecho vedrïera,
Redondilla
  y mirando su hermosura,
como hombre que está en sagrado
a la imagen abrazado,
2695
respetaste por ventura.
Redondilla
  Él a alagarme se allega,
con la cola hiere el suelo,
algún secreto es del cielo
que a nuestros ojos se niega;
Redondilla
2700
  debe de encerrar en sí.
La mano, por Dios, me enseña
con una herida pequeña,
yo estaba fuera de mí.
Redondilla
  Perdona, huésped querido,
2705
la falta de mi memoria,
que con la muerte tu historia
puso el temor en olvido.
Redondilla
  Dame tus brazos mil veces.

CÉSAR
¡Por los Dioses soberanos,
2710
que se abrazaron, romanos!
[…eces]

ANDRONIO
Redondilla
  Habeisme dado la vida,
la cura me habéis pagado.

CÉSAR
¿Qué juzgáis desto, Senado?

ANDRONIO
2715
Pues, huésped, ¿qué hay de la herida?
Redondilla
  No me fui sin despedirme,
sabed que me cautivaron
y a las naves me llevaron
sin escucharme ni oírme.
Redondilla
2720
  Pero he venido a entender
que así os trujeron a vós,
luego no hay culpa en los dos.

CÉSAR
¿Qué aguardáis, qué queréis ver?
Redondilla
  Sin duda es encantador,
2725
bajad, Senado famoso.

LÉNTULO
Mira, esclavo venturoso,
que habla el Emperador.

(Bajen todos.)

CÉSAR
Redondilla
  Hombre, ¿qué invención es esta?
¿Cómo tan fiero animal
2730
a tus pies con gusto igual
tiene su arrogancia puesta?
Redondilla
  ¿Qué palabras, qué conjuros
le has dicho?

LÉNTULO
Esclavo, ¿qué es esto?
¿Cómo a tus plantas le has puesto
2735
y estamos todos seguros?

ANDRONIO
Romance (tirada)
  Noble Emperador de Roma,
alto Monarca supremo
que a los dos polos del mundo
alcanzas con solo un cetro.
2740
Descendientes generosos
de aquel varón que del fuego
de Troya sacó a su padre,
estad a mi historia atentos.
Yo soy natural de Tiro
2745
en África y no plebeyo,
que de cónsules romanos
es sin duda que deciendo.
Quise aquella hermosa esclava
que entre esa gente os enseño,
2750
de mi tierra natural
y de padres caballeros.
Con este joven ilustre,
que es de Cartago Prefecto,
sus padres inadvertidos
2755
casarla entonces quisieron.
Fuime a Cartago celoso
a la defensa del Reino,
y ella huyendo en busca mía
quiso averiguar mis celos.
2760
Después de largas historias
fuimos de Léntulo presos.
Léntulo, que de Cartago
triunfó con aplauso vuestro,
tratome de suerte entonces
2765
dándome un fiero tormento
que procuré libertad
por este y por otros respetos
los cuales, porque a su Julia
la vida que tengo debo,
2770
no los digo ni es razón,
que aunque importaron no puedo.
Escapeme de su furia
y por un monte soberbio
caminé con pies humildes
2775
por ver si obligaba al cielo.
Apenas entre las ramas
iba el tímido conejo
cuando el temor me formaba
a la espalda todo un pueblo.
2780
Ni las hojas sacudía el más vil,
el más suelto y libre ciervo
cuando yo descolorido
daba conmigo en el suelo
entre sombreros castaños,
2785
álamos blancos y negros,
pálidos bojes, encinas
rústicas y verdes tejas.
Veo venir un león
y cuando venirle veo
2790
temilo menos que a un hombre,
que un hombre airado es más fiero.
Quise huir y fue imposible,
apercebime en efeto
a buscar descanso al alma
2795
por la boca de su cuerpo.
Vile llegar tan humilde
que a cobrar ánimo vuelvo,
doy color al rostro, brío
a los brazos y alma al pecho.
2800
Alta la mano traía,
si la asentaba tan quedo
que un pájaro no pisara
quien abriera a un tigre el cuello.
Llegó y miró, que aún ahora
2805
parece, por Dios, que le veo
y veo en ella un pedazo
de flecha, el hierro dentro.
Saquésela con blandura
y aplicando un lienzo presto
2810
con bálsamo que traía
le curé, estraño suceso.
Que a su cueva le seguí
donde tres meses enteros
fui su médico, él mi huésped,
2815
yo pagado y él contento.
Venía por la mañana
los ocho días primeros
a que curase la llaga
que después siempre fue menos.
2820
No me faltó la comida
porque era mi despensero,
trayéndome caza fresca
entre los dientes sangrientos.
Fregaba un laurel con otro
2825
y en fin, encendiendo fuego
le vi una vez que me trujo
también en la boca un leño.
Aguardaba atento a todo
y en quitando los pellejos
2830
iba a buscar su comida
que era negocio más grueso.
Andaban a caza un día
Ariodante con Parmenio,
de quien fui otra vez cautivo
2835
y traído al Cónsul preso.
Vine a Roma, donde entrando
en esta plaza ser muerto
hame conocido el león,
cautivo en el mismo tiempo.

CÉSAR
Redondilla
2840
  Por los Dioses que merece
uno, estatua y otro, templo,
y para que quede ejemplo,
que se labre me parece.
Redondilla
  Aprendan aquí los hombres
2845
de los fieros animales
a ser gratos y leales.

LÉNTULO
Justo es que vivan sus nombres.
Redondilla
  De mármol se labrarán
para que quede en memoria
2850
y el suceso desta historia
en estas letras pondrán:
Redondilla
  «Este fue el huésped del hombre
y este el médico del león».

CÉSAR
Sí, que con esa inscripción
2855
se inmortaliza su nombre.
Redondilla
  Pero, Léntulo, por mí
a tu esclava le han de dar.

LÉNTULO
A los dos quiero casar.

CÉSAR
¿Querrá Julia?

JULIA
Señor, sí.

ARIODANTE
Redondilla
2860
  Yo cuando vaya a Cartago
conmigo los llevaré,
que de mi primera fe
con esto me satisfago.

FLORA
Redondilla
  Mi mano y mis brazos toma,
2865
esposo resucitado.

ANDRONIO
Aquí da, noble Senado,
fin el esclavo de Roma.