Félix Lope de Vega y Carpio

LA VIDA DE SAN PEDRO NOLASCO




Texto utilizado para esta edición digital:
La vida de san Pedro Nolasco. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2005. Edición digital a partir de: Veintidós parte perfecta de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Juan González, 1635 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Marcación digital para Artelope:
  • Souto, Luz Celestina (Artelope)
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

PERSONAS

EL CONDE DE MONFORT.
EL CONDE DE TOLOSA.
SAN PEDRO NOLASCO.
PIERRES, soldado.
ESPAÑA.
FRANCIA.
EL REY DON JAIME.
DON JUAN.
SAN RAIMUNDO.
LA VIRGEN.
EL DEMONIO.
ALIFA, mora.
MULEY, su padre.
DON LUIS DE MONCADA.
FRAY GUILLERMO.
ITALIA.
ALÍ, moro.
ZULEMA, moro.
DOÑA TERESA.
AUDALLA, moro.
DON FERNANDO.
[UN ÁNGEL]
Soldados.

Jornada I

Toquen cajas y trompetas, y salgan soldados y bandera, y el CONDE DE MONFORT, General.

MONFORT
Silva (tirada)
  Haced alto, soldados de la Aurora,
madre del Sol, cuyo animado cielo
dejando intacto tu virgíneo velo
comunicó a la tierra
5
la luz que el Serafín temblando adora.
Haced alto, soldados de la guerra,
tan parecida a la que el cielo tuvo
con el Lucero que tan loco estuvo,
que la tercera parte le destierra.
10
Aquella contra el Sol tomó la espada,
y esta contra la Luna,
a quien nunca el dragón miró eclipsada,
ni ofendió su cristal mácula alguna.
Aquella fue de la criatura ingrata
15
contra el Criador, y en esta un hombre trata
hacer guerra crüel a una criatura
tan celestial y pura
que a su Criador crïo, por quien la vida
el hombre tiene; que lloró perdida.
20
Hizo Luzbel a Dios guerra en el cielo,
y a su Madre Purísima en el suelo
el Conde de Tolosa;
a quien echar de toda Francia espero.
El Conde, que siguiendo la herejía
25
del Albigense fiero
contra la siempre y limpia, y toda hermosa
cristífera María,
dulce Aurora del Sol, Madre del día,
otro Luzbel se atreve
30
al pie divino, cuya blanca nieve
de celestial angélica limpieza
le ha de romper la bárbara cabeza.
Que yo imitando al Ángel soberano,
que de Dios se llamó la fortaleza,
35
pienso copiar las letras de su mano;
que si Miguel «¿Quién como Dios?» decía,
yo diré al Conde «¿Quién como María?».

SOLDADO
¡Cuán justamente, valeroso Conde,
a tu sangre justísima responde
40
el valor desta empresa!
Pues vemos que no cesa
la Albigense herejía
en ofensa del cielo de María
por las armas del Conde de Tolosa.
45
Pero como la rosa
entre lazos de espinas más lozana
estiende agradecida a la mañana
la pompa de las hojas,
unas de puro nácar y otras rojas,
50
así será la Reina soberana,
que las ofensas de enemigos tales
no han de ofender su virginal limpieza,
que a defender su cándida pureza
bajarán de sus tronos celestiales
55
las intelectuales
sustancias de los cielos,
que tiene ya de nuestras armas celos.

(Entre de soldado francés SAN PEDRO NOLASCO y PIERRES, su criado.)

PEDRO
Redondilla
  Aquí cesó mi jornada.

PIERRES
Tu intento conozco agora.

PEDRO
60
Gracias a aquella Señora
por quien me ceñí la espada.

PIERRES
Redondilla
  Pues ¿cómo vienes a ser
soldado contra tu tío?

PEDRO
La Madre del Padre mío
65
eso y más me mandó hacer.
Redondilla
  Porque si es mi tío el Conde,
que en tan grave error porfía,
al ser mi Madre María
más obligación responde;
Redondilla
70
  que parentescos del suelo,
que hoy niegan lo que era ayer,
¿qué tienen, Pierres, que ver
con las defensas del cielo?

PIERRES
Redondilla
  Cierto negro y su señor
75
eran de dos Cofadrías
Mayordomos en los días
de la Semana mayor.
Redondilla
  Acaso las procesiones
en una calle encontradas,
80
anduvieron a puñadas,
y arrimaron los pendones.
Redondilla
  El negro, Iglesia me llamo,
y el amo, Perro decía,
a tu amo y respondía:
85
en cosa de Dios no hay amo.
Redondilla
  Vamos a morir los dos,
porque en cosas de María
no ha de haber tío ni tía,
sino solamente Dios.

PEDRO
Romance (tirada)
90
  Llego.

PIERRES
Llega.

PEDRO
Ilustre Conde,
cuya generosa espada
vuelve diamantes el Sol
desnuda a la misma causa.
Por quien el godo Ilefonso
95
mereció joya tan alta,
que de sus rayos la luna
vistió el cuerpo y honró el alma.
Yo soy don Pedro Nolasco,
y sucesor de la Casa
100
de los señores de Bles,
y los Duques de Bretaña.
Rama Real, como sabes,
de la familia de Francia,
Guillermo y Teodora fueron
105
mis nobles padres, mi patria
el villaje de Narbona,
imperando en Alemania
Enrico nací, y teniendo
en Roma la silla sacra
110
celestino, mi niñez,
Conde, prodigiosa llaman.
Referirla no presumas,
que es efeto de arrogancia.
Mas porque sepas qué intento
115
me obliga a tomar las armas,
en esta mano derecha
luego que a la lumbre clara
salí del Sol, un ejambre
de abejas, ausente el ama,
120
fabricó un panal de miel,
cuya maravilla rara
vio de Gregorio la boca.
¡Ay Dios, quién puede imitarlas!
Acudieron aquel día
125
tantos pobres a mi casa
como abejas a mi mano.
Dios sabe, Conde, la causa.
Pero apenas cuatro veces
dio vuelta la mayor llama
130
por sus paralelos de oro
a sus esferas de plata,
cuando por mi propia mano
daba limosna y lloraba
si soltaba para algunas,
135
supliendo el llanto la falta.
Lleváronme de seis años
a Narbona, mi crianza
le debo a Gaufredo, monje
de san Bernardo, que estaba
140
cuando a su casa llegué
con la condesa Costanza,
hija de Francés Luis.
Desde esta edad ya me daba
rayos la luna María
145
anticipados al alma.
No me sentaba a la mesa
con pariente que tocaba
en la Albigense herejía,
y con notable desgracia,
150
si me tomaba en los brazos,
de los brazos me arrojaba.
Por enojar los herejes
buscaba imágenes santas
desta divina Señora,
155
y en todo el palacio andaba
haciendo altares con ellas,
y con el alma esperanzas.
Enfermé en esta sazón,
y como tanto me amaban
160
los Condes, con ser Domingo
el santo Guzmán de España,
y grande enemigo suyo,
con encarecidas ansias
le rogaron que me viese;
165
viome, y fue su virtud tanta
que me dio salud, y cuentan
que dijo tales palabras:
«Ojalá sea mi venida
de tanto provecho a Francia
170
como ha de ser deste niño
la suya a España mi patria».
Busqué luego de qué hacer
una bandera, y pintada
la imagen de mi Señora,
175
en su defensa formaba
ejército contra herejes.
Finalmente publicada
la Cruzada contra ellos,
y sabiendo que te daban
180
los Legados Apostólicos,
Francia, Inglaterra, Italia
el bastón de General
para esta empresa, la espada
me ceñí para servirles
185
contra mi sangre y mi casa.
Alístame en tus banderas,
sea mi ventura tanta,
que ser soldado merezca
de aquella Paloma blanca,
190
de aquella Cordera humilde,
cuyo vellón de la escarcha
del Espíritu de Dios
bordó las hebras doradas,
de aquella vara de Aarón,
195
en cuya divina vara
podrás llevar por bandera
sus flores de blanco y nácar.
Escríbeme por esclavo
de quien dijo que era esclava,
200
que ya el nombre de María
le tengo escrito en el alma.

MONFORT
Silva (tirada)
  Tanto ha sido el contento de escucharte,
ilustre Pedro de Nolasco, y tanto
el gozo de saber tu celo santo,
205
que para interrumpirte no fue parte
la estimación que a tu valor debía
en justa cortesía.
Dame los brazos, que en tu rostro he visto
escrita la vitoria
210
para triunfo mayor, para más gloria.
Del Aurora de Cristo,
ya quedas por soldado de María.

PEDRO
Dichoso Conde yo, dichoso el día.

PIERRES
¿Y a mí no han de escribirme,
215
que soy en su defensa mármol firme?

MONFORT
¿Cómo os llamáis soldado?

PIERRES
En lo latino
Petrus, y más hidalgo que un tocino,
Pietro en italiano;
Pierre en francés, y Pedro en castellano.
220
Que en Cataluña Pere me apellido.

MONFORT
Vos quedáis recebido;
yo, Pedro, voy a prevenir la gente
que tengo al Conde de Tolosa enfrente,
sigue la empresa a que te llama el cielo.

PEDRO
225
En él espero el premio de mi celo.

(Váyanse y queden SAN PEDRO y PIERRES.)

PEDRO
Redondilla
  Para entrar en la batalla,
Pierres, que ya nos espera,
quiero hacer una bandera,
que no hay acerada malla,
Redondilla
230
  ni peto fuerte sin Dios,
que es el que da las vitorias,
como por tantas historias
habemos visto los dos.
Redondilla
  Cuando el salado cristal
235
sepultó al Egipcio fiero,
no fue en virtud del acero,
que fue poder celestial.
Redondilla
  Pastor David, rey después,
la piedra esconde al Gigante
240
en la cabeza arrogante,
y le derriba a sus pies.
Redondilla
  ¿Cómo pudiera dejar
Judit con golpe violento
del fuerte Asirio sangriento
245
el pabellón militar
Redondilla
  sin Dios, que el valor le dio?,
¿ni caer de gente armado
al son del bronce animado
el muro de Jericó?
Redondilla
250
  Jacob y el Ángel, los dos
luchan, y piden partido,
el Ángel, tan atrevido
es con Dios, quien tiene Dios.
Redondilla
  En la bandera que digo
255
quiero una imagen poner
de quien hoy ha de vencer,
que no el Conde a su enemigo.
Redondilla
  Tú verás con qué osadía
mata a Sísara Jael,
260
y al fuerte Asirio crüel
la nueva Judit María.

PIERRES
Redondilla
  Y cómo si será cierto
que esa bandera le espante.

PEDRO
Ya veo al fiero Gigante
265
de polvo y sangre cubierto.
Redondilla
  Las cinco letras del nombre
desta Virgen han de ser
las piedras que he de coger,
para que al blasfemo asombre.
Redondilla
270
  La eme, que dice Madre,
le da bien claro a entender
cuán pura y limpia ha de ser
para Hijo de tal Padre.
Redondilla
  La A, que del parto antes
275
como en él, y después dél
fue puerta de Ezequiel
de impenetrables diamantes,
Redondilla
  produce un torpe animal
la tierra negro en color,
280
que de la rosa el olor
es su veneno mortal.
Redondilla
  Pues la erre, es Rosa hermosa,
Virgen, matereisle vos.
¡Notable poder de Dios
285
que mata con una Rosa!
Redondilla
  La cuarta piedra será
I, por su jardín cerrado,
campo del trigo sagrado,
que el pan de los cielos da.
Redondilla
290
  La quinta piedra, A, segunda,
será el Ave de Gabriel,
pues que para hablarla en él
tan dulce oración se funda.
Redondilla
  Honda será sin igual
295
de cinco piedras gloriosa,
Madre siempre, Virgen Rosa,
Jardín y Ave celestial.

PIERRES
Redondilla
  Ya con ellas adivino,
que le quitas dos mil vidas,
300
siendo en arroyo cogidas,
más puro y más cristalino.
(Cajas.)
Redondilla
  Cajas suenan, al encuentro
sale el atrevido Conde.

PEDRO
La furia exterior responde
305
al alma que tiene dentro.
Redondilla
  Ea pues, divino Sol,
san Jorge, dice el inglés,
san Dionís, dice el francés,
y Santiago, el español.
Redondilla
310
  Pero yo tengo de ser
solo vuestro, Reina mía.
Pierres.

PIERRES
Señor.

PEDRO
Di María.
Por quien hoy se ha de vencer
Redondilla
  la furia de los contrarios,
315
y su rebelde porfía.

PIERRES
Diré mil veces, María,
diré setenta rosarios.

(Suene dentro la guerra con cajas y trompetas, y salga el CONDE REMÓN DE TOLOSA huyendo.)

REMÓN
Octava real
  ¡Oh varia siempre militar fortuna,
más que en el resto del estado humano!
320
¿Qué confianza reservaste alguna?,
¿a quién no derribó tu injusta mano?
Pusiste en el Alcázar de la luna
al Persa, al Godo, al Griego y al Romano,
los mismos derribaste, que no tienes
325
ni pena en males, ni firmeza en bienes.
Octava real
  Si algunos das, fortuna, son prestados,
que es trato vil de tu mayor ganancia,
pues firmes aún no son los heredados
en llegando el rigor de tu inconstancia.
330
Amanecí, señor de mis Estados,
y desta tierra en lo mejor de Francia,
y antes del medio día apenas tengo
más tierra que por donde huyendo vengo.
Octava real
  ¿Adónde vais soldados? Deteneos,
335
daréis con más valor al enemigo,
en las manos siquiera los trofeos,
y no en los pies, con que también os sigo.
Estampas dejarán pasos tan feos,
por donde os sigan, si venís conmigo.
340
Volved, que añade al vencimiento gloria,
quien da por las espaldas la vitoria.
Octava real
  Oh soldado crüel, ¿qué valentía
trujiste en la bandera que llevabas?,
que menos ciega el Sol a mediodía,
345
que el escudo que en ella tremolabas.
Pero si con la imagen de María,
que no con el acero peleabas,
¿qué me admiró tiniendo aquel escudo,
el cielo absorto y el infierno mudo?
Octava real
350
  Cuando en virtud de la Pasión de Cristo
venció Miguel la guerra, allí tendría
parte su Madre, pues que della es visto,
que aquella pura sangre tomaría.
Desde entonces parece que previsto
355
quedó el vencer la celestial María,
que es bien que tenga, y que a su nombre cuadre
en vitorias de Dios parte su Madre.
Octava real
  Erré siguiendo herejes neciamente,
del dragón imitando la cabeza,
360
y así me quiebra vuestro pie la frente
que osó negar vuestra Real limpieza.
Díjole a Dios un Cesar insolente:
«Venciste Galileo, a tu pureza,
María diré yo con voz más triste,
365
venciste Nazarena, ya venciste».

(ESPAÑA y FRANCIA salen cada una en su traje ricamente.)

ESPAÑA
Romance (tirada)
  ¿Pensarás, Francia, salir
con tu intento?

FRANCIA
Advierte, España,
que es Pedro mi hijo, y tiene
sangre de reyes de Francia.
370
¿Quítote yo a ti los tuyos?

ESPAÑA
Por vuestras ciudades anda
fray Domingo de Guzmán,
que con celo santo trata
limpiar del trigo de Cristo
375
esta pertinaz cizaña.
Las reliquias de mi Eugenio
aún están depositadas
en ti, pues ¿de qué te quejas?

FRANCIA
Fundaba yo mi esperanza
380
en lo que ha de hacer en ti.

ESPAÑA
Amor de madre te engaña.
No porque Francisco agora
venga a España, pierde Italia.
Los Apóstoles partieron
385
entre sí para enseñarlas
las cuatro partes del mundo,
y yo para gloria tanta
de Diego tengo la fe;
Diego, que en tantas batallas
390
me ha defendido y defiende,
y no por eso su patria
está quejosa de mí.

FRANCIA
Es diferente la traza
con que mi Pedro se ausenta,
395
pues viendo que de su casa
echan al Conde su tío,
me olvida y me desampara
para vivir y morir
en ti.

ESPAÑA
¿Pues no es justa causa?

FRANCIA
400
No, pues que deja la propia
por honrar la tierra estraña.

ESPAÑA
La orden y el instituto
que Pedro Nolasco aguarda
fundar en mí, verás presto
405
como por ti se propaga.
Un árbol de donde nace,
a otra parte se trasplanta.

FRANCIA
Dar en otra tierra el fruto
condición parece ingrata,
410
pues donde nace le debe.

ESPAÑA
Más debe el árbol al agua
que a la tierra, porque el cielo
es quien le sustenta y baña.
Y así, pues el cielo quiere
415
sustentarle en mí, no hagas
resistencia a sus intentos.

FRANCIA
Si las aguas de su gracia
le favorecen, y él quiere
que en ti se comience, España,
420
edificio que se estienda,
por cuanto el Sol se dilata,
yo dejo la competencia.

ESPAÑA
Será de la Iglesia santa
general, Francia, la gloria
425
y tuya será la fama.
Ya estamos en Barcelona,
donde dejando las galas
de soldado y caballero
en hábitos pobres anda.
430
En obras de caridad
se entretiene, y son ya tantas
entre las demás virtudes
que su pureza acompañan,
que le respeta y imita
435
la ciudad, que toda alaba
su santidad y su ejemplo:
padre los pobres le llaman.
Que el panal que las abejas
en su mano edificaban,
440
con dulce auspicio mostró
sus liberales entrañas.
Como le destina el cielo
para religión tan alta,
en una congregación
445
parece que ya la ensaya.
Que como el pintor diseña
primero en papel que entabla,
y antes que el pincel el lápiz
los lineamentos señala;
450
así Pedro en esta junta
de las figuras que aguarda
dar de colores después,
altas ideas disfraza
en pequeñas simetrías,
455
de sus pensamientos mapa.
Mas como suele el Maestro
al que enseña, porque vaya
copiando su misma forma,
para que sepa imitarla,
460
tomar la mano y la pluma.
Así con dulce enseñanza
le toma la mano el cielo,
y él los principios estampa
en esta Congregación
465
de su religión sagrada.
El Rey tiene ya noticia
dél, y no menos le aclama
Raimundo su confesor,
hombre de vida tan rara,
470
que ya como a otro Basilio
coluna ardiente le llaman.
Y porque veas que digo
verdad, oye, y no te vayas
a los dos que hablando en él,
475
aumentan mis esperanzas.

(Entre el REY DON JAIME y SAN RAIMUNDO.)

RAIMUNDO
Décima
  Después, señor, que le vi,
y le hablé, me pareció,
que la fama no llegó
a lo que en él conocí.
480
Esperanzas presumí
de notable perfección.

ESPAÑA
Este es el Rey de Aragón,
y el otro el santo Raimundo.

FRANCIA
No tienes, ni tiene el mundo
485
dos luces como ellos son.
Décima
  Jaime y Raimundo serán
gloria y honor deste reino.

JAIME
Venturoso yo, que reino,
Raimundo, en siglo que están
490
luces que ejemplo me dan
tan cerca de mi persona.
Estimo que en Barcelona
esté don Pedro.

RAIMUNDO
Florece
su virtud.

ESPAÑA
Ya resplandece,
495
Jaime, tu invicta corona.
Décima
  Estimar en tierna edad
los reyes la religión,
seguros indicios son
de lograr la Majestad.
500
¿Pondrá Jaime en libertad
este reino del tirano
bárbaro moro africano,
y tendrá por su valor
nombre de Conquistador
505
mejor que Alejandro Magno?
Décima
  Ven conmigo, que te quiero
mostrar un rey en Castilla,
que ya en la fértil orilla
del Betis armado espero,
510
si bien hasta que un tercero
Filipe reine, estaré
sujeta al Moro, y tendré
reliquias de mi desdicha.

FRANCIA
Los cielos te darán dicha
515
para que ensalces su fe.

(Éntrense ESPAÑA y FRANCIA, y salen SAN PEDRO y PIERRES, y DON JUAN, viene el santo con sotanilla.)

JUAN
Redondilla
  El Rey os está esperando.

PEDRO
Un ángel en él contemplo;
pero tan divino ejemplo
está en Raimundo imitando.
Redondilla
520
  Dad Príncipe soberano
a vuestra hechura los pies,
aunque indigno dellos es.

PIERRES
Bizarro mozo, y ¡qué humano!

JAIME
Redondilla
  Los brazos, don Pedro, son
525
los que os debo; alzaos del suelo.

PEDRO
Hizo en vos, señor, el cielo
un ángel rey de Aragón.

JAIME
Redondilla
  Mirad que somos parientes,
no quiero que estéis así.

PEDRO
530
Infundid, Príncipe, en mí
virtudes tan excelentes.
Redondilla
  Que quien llega a merecer
brazos de tanto valor,
ha de sacar resplandor,
535
parte del sol ha de ser.
Redondilla
  Vos generoso Raimundo
debéis de ser la ocasión
desta injusta estimación.

RAIMUNDO
En justa razón la fundo,
Redondilla
540
  dejando la parte aparte
de vuestro gran nacimiento,
en vuestro merecimiento
tantas virtudes reparte
Redondilla
  el cielo, señor don Pedro,
545
que verlas el mundo puede
como el cedro al mirto excede,
y como la palma al cedro.
Redondilla
  El Rey ha determinado,
como prudente y discreto,
550
que sois don Pedro en efeto
su deudo, que aposentado
Redondilla
  estéis en palacio agora.

PEDRO
Señor.

RAIMUNDO
No le repliquéis,
que no es justo.

PEDRO
¿Vos no veis
555
que su grandeza desdora
Redondilla
  la humildad de mi bajeza?

JAIME
Yo gusto desto.

PEDRO
Señor,
quedarase este favor
en vuestra misma grandeza.

PIERRES
Redondilla
560
  El Rey se va, llegar quiero.
Deme Vuestra Majestad,
que de su benignidad
tal favor y gracia espero,
Redondilla
  lo que quisiere de sí,
565
o sean pies, o sean manos,
que con reyes tan humanos
es justo hablarlos así.

JAIME
Redondilla
  ¿Quién sois?

PIERRES
Sombra soy, señor,
del buen don Pedro, mi amo.

JAIME
570
¿Cómo os llamáis?

PIERRES
Yo me llamo,
pero tengo algún temor
Redondilla
  de pronunciar tantas erres,
que es mi nombre ocasionado
para después de brindado,
575
porque en fin me llamo Pierres.

JAIME
Redondilla
  Sois buen soldado.

PIERRES
No soy,
ni tal tentación me ha dado,
por don Pedro fui soldado,
pero siguiéndole voy,
Redondilla
580
  aunque no me va tan bien,
que me hace santo por fuerza,
si bien su virtud me esfuerza;
pero no se muda bien
Redondilla
  una costumbre que ya
585
viene a ser naturaleza.

JAIME
Pues ¿qué hace?

PIERRES
Ayuna, reza,
y siempre elevado está.
Redondilla
  Si se pone en oración,
no hay comer en todo el día,
590
y aun esto ya pasaría,
que no falta la ración.
Redondilla
  Pero no puedo sufrir
unas ciertas colaciones,
compuestas de canelones,
595
que me manda requerir.

JAIME
Redondilla
  Notable debe de ser
la virtud deste mancebo.

PIERRES
Con que me sufre la pruebo,
que no hay más que encarecer.
Redondilla
600
  Que como toda su hacienda
para pobres ha vendido,
y muchas veces he sido
a quien el darla encomienda,
Redondilla
  siente que los trate mal,
605
porque quiere tanto un pobre,
que no hay remedio que sobre,
para comer un real.

JAIME
Redondilla
  Santo varón es Nolasco,
Pierres imitalde vos.

PIERRES
610
Nolasco somos los dos,
que él es el 'nol', y yo el 'asco'.

RAIMUNDO
Redondilla
  El Rey se va, yo os veré
después, y hablaré de espacio.

(El REY y RAIMUNDO se van.)

PIERRES
Ya estás, señor, en palacio.

PEDRO
615
Favor de Raimundo fue.

PIERRES
Redondilla
  Aunque del Rey el favor
tus pretensiones mejora,
temo que vuelvan agora
cuando lo sepan, señor,
Redondilla
620
  tus parientes a buscarte,
y por ventura querrán,
como intentado lo han,
volverte a Francia y casarte,
Redondilla
  que este ha sido su deseo.

PEDRO
625
Intentan un imposible.

PIERRES
Ya me parece posible,
pues en palacio te veo.

PEDRO
Redondilla
  Anticipando a mis años,
Pierres, la razón el cielo,
630
con la luz de un santo celo,
no de humanos desengaños,
Redondilla
  hice a la hermosa María
enamorado y devoto,
de limpieza eterno voto
635
de su Concepción el día.
Redondilla
  Mira tú, ¿cómo podrán
casarme, por más que intenten?

PIERRES
Ellos que tu ausencia sienten
con este cuidado están.

PEDRO
Romance (tirada)
640
  Diferentes son los míos
desde que de mí fue vista
sobre la alfombra de un prado
una generosa oliva,
tan lozana en los renuevos
645
y ramos, que parecía
para bendición de España
la que el Rey profeta pinta.
Pero en torno della estaban
con una fiereza altiva
650
algunos feroces hombres,
que sus pimpollos rompían.
A los ecos de las quejas,
de las ramas divididas,
compasivo el mismo cielo,
655
favor al mundo pedía.
Que puesto que nunca Dios
de nosotros necesita,
quiere tal vez que los hombres
para instrumento le sirvan.
660
Con esto pues no sosiego
por ver si el cielo me avisa
de alguna cosa que ignoro,
que en esta oliva se cifra.
Quién fuera Edipo cristiano
665
para declarar la enigma
desta Esfinge celestial.

PIERRES
Mas si fuese aquesta oliva
las espigas de Josef,
y viniesen algún día
670
a adorarte tus parientes.

PEDRO
Allí, Pierres, te retira,
y tratemos de oración,
que no hay cosa que ella pida,
que no la alcance de Dios.

PIERRES
675
Mientras que tú solicitas,
que de ese misterio santo
te corra el Sol la cortina,
quiero yo dormir un poco.

PEDRO
¡Qué presto al sueño te aplicas!
680
Mientras que hablaba Moisés
a Dios, Israel vencía,
pelea tú con el sueño
y vencerás.

PIERRES
No me digas
comparaciones, por Dios,
685
que del cansancio del día
en la cuna de los ojos
se me han dormido las niñas.
Y pues la Escritura acotas,
a mil personas dormidas
690
revela Dios grandes cosas;
que la escala que tenía
pasos de la tierra al cielo
por sus estremos asida,
durmiendo la vio Jacob.
695
Si un ángel despierta a Elías,
y le advierte que le queda
camino de tantos días,
haz cuenta que soy enebro,
y duermo a mi sombra misma.

(SAN PEDRO se pone de rodillas y PIERRES se duerme.)

PEDRO
Soneto
700
  Virgen hermosa, oliva cuyas flores
dieron el olio que nos dio la vida,
cándida Aurora, que del Sol vestida
cielo y tierra cubrió de resplandores.
Tú que de Dios los círculos mayores
705
cuadraste en tu clausura esclarecida,
donde la inmensidad se vio ceñida
de tus siempre purísimos candores;
¿qué oliva que pretende maltratalla,
es esta que provoca a socorrella
710
con lenguas de hojas cuando el mundo calla?
Decidme si podré favorecella,
que si decís que puedo remedialla,
iré a buscalla, y moriré por ella.
(Aquí en un trono de ángeles abriéndose una nube, se ve a la VIRGEN Nuestra Señora.)
Romance (tirada)
  ¡Qué música celestial
715
debe de ser la harmonía
del concierto destos cielos!

VIRGEN
Pedro.

PEDRO
Señora divina.

VIRGEN
Yo soy la oliva del campo,
tú para defensa mía
720
quien ha de tomar las ramas
de una celestial milicia.
Con mi nombre y mi favor
una religión fabrica,
que por mi blanca pureza
725
hábito blanco se vista.
El nombre de redentor
de Jesús mi hijo imita
en rescatar los cristianos,
que los bárbaros cautivan.
730
Esto los hombres feroces,
y la oliva significan.
Hazme este servicio, Pedro,
pues tanto a mi honor te inclinas
y funda este Templo santo
735
de tantas colunas vivas,
que el premio de tu cuidado
en los tesoros se libra
de mi Hijo, que yo soy
la llave de quien los fía.
740
Lo mismo al Rey le diré,
y a Raimundo, porque asistan
al instituto sagrado.

PEDRO
Blanca paloma vestida
del Sol, cándida azucena,
745
más que los ángeles limpia,
¿de dónde me vino a mí
hacerme aquesta visita
la Madre de mi Señor?
Vos seréis obedecida
750
con el alma que os adora.
Mas ay Dios, Virgen bendita
de todas cuantas naciones
el mar cerca, y el Sol mira,
que os vais, y no puedo yo
755
como Jacob detenía
al ángel, asir el manto
por vuestra dorada fimbria:
allá venía el Aurora,
y aquí se va.

(Quedándose elevado despierta PIERRES.)

PIERRES
A quién fatigan
760
cansancios más que cuidados,
no hay suelo que le resista.
Donde quiera tiene el sueño
cama con sábanas limpias,
cualquiera banco es colchón,
765
cualquiera pared cortina.
Oigan cuál está mi amo:
¡ah señor! Fuese a las Indias
del cielo. ¡Ah señor don Pedro!
Por esos cielos camina
770
como un ángel. ¡Ah señor!

PEDRO
¿Quién es quien me llama?

PIERRES
Mira
que se acuestan las lechuzas,
y se levantan las mirlas.

PEDRO
¿Es tarde?

PIERRES
No sino el alba,
775
¿no ves por esas esquinas
ir pregonando agua ardiente?

PEDRO
¿Amanece?

PIERRES
Y aun podría
anochecer otra vez.

PEDRO
¿Qué amaneció tan aprisa?,
780
pero ¿qué has hecho entre tanto?

PIERRES
¿No viste que me dormía?
Mas te prometo, señor,
que no sé cómo te diga
un sueño notable.

PEDRO
¿Cómo?

PIERRES
785
Soñé que unos hombres vía
desnudos y miserables
en unas cuevas sombrías,
que cargados de cadenas
favor al cielo pedían,
790
y que una persona grave
de hábito blanco vestida,
bordado de estrellas de oro,
que daban al Sol envidia,
los tomaba de la mano,
795
y a una reina, cuya silla
era una luna de plata,
con humildad compasiva,
se los presentaba alegre.
Pero a los que no salían
800
vi que unos hombres feroces
les daban palos y heridas.
Mas como dijese a uno
que era crueldad lo que hacía,
alzó el palo para darme.
805
Yo con el susto y la prisa
de ir huyendo desperté,
y vi que tú parecías
aquel del hábito blanco.

PEDRO
Vamos, vamos, ¡qué gran dicha
810
fuera estar siempre con vos,
alto ciprés, verde oliva,
fuente pura, hermosa palma!
Mas creed, que mientras viva
seréis, Señora mía,
815
el norte solo que mis ojos miran;
y yo por ellos, divina Virgen bella,
blanco de la Merced, que en mí comienza.


Jornada II

PIERRES en hábito de lego de la Merced, y un PEREGRINO.

PEREGRINO
Redondilla
  Holgareme de saber
cosa tan nueva y estraña.

PIERRES
820
¿Vos solo sois en España,
peregrino?

PEREGRINO
Vine ayer
Redondilla
  de Marsella a Barcelona,
y como el hábito vi,
la novedad presumí.

PIERRES
825
Es en mi humilde persona
Redondilla
  de menos autoridad,
pero en religiosos graves
veréis las cándidas aves
que pintó la Antigüedad
Redondilla
830
  al carro en que andar solía
la diosa de los amores,
que llevan llenas de flores
el de la reina María.

PEREGRINO
Redondilla
  Algo desto en Francia oí.

PIERRES
835
Pues aunque no estoy de espacio
os diré de aquí a palacio
cuanto ha pasado.

PEREGRINO
¡Ay de mí!

PIERRES
Octava real
  Celebrado el Concilio sacrosanto
contra el hereje bárbaro Albigense,
840
a Pedro de Nolasco, varón santo,
de la parte de Francia Narbonense,
la hermosa Virgen, que él amaba tanto,
para que tanto amor le recompense,
cercada apareció de serafines,
845
como el Alba vestida de jazmines.
Octava real
  Al rey don Jaime de Aragón, mancebo
de gloriosos principios, ya Raimundo,
el uno en armas Alejandro nuevo,
y el otro en santidad Pablo segundo,
850
con más rayos esplendidos que Febo
cuando sale del mar y ilustra el mundo,
se apareció también, y divididos
así llenó de gloria sus oídos.
Décima
  Fundad una religión
855
con hábito blanco y puro,
que sea defensa y muro
de la española nación;
de cautivos redención,
y de la Iglesia coluna
860
en esta adversa fortuna
del francés y el español.
Con esto en hombros del Sol
se fue a su esfera la Luna.
Octava real
  Volviendo el rey don Jaime a Barcelona
865
favorecido, alegre y admirado,
de las cortes que tuvo en Tarragona,
y el caso entre los tres comunicado,
con auspicio feliz de su Corona
al acto milagroso convocado
870
lo mejor de su reino, tuvo efeto
con luz divina el celestial conceto.
Octava real
  Pintar la procesión y el aparato
real del Templo, aun no supiera Homero,
cuánto más mi ignorancia su retrato,
875
que a tantas plumas remitirle quiero.
El día pues, que fue tan dulce plato
asado en las parrillas un cordero,
un Laurencio español, sacro Levita,
esta alegre ciudad al cielo imita.
Octava real
880
  Predica el gran Raimundo, bien notorio
es su ingenio divino, y por estenso
el milagro refiere al auditorio
atento al caso, y al favor suspenso.
Llegando de la Misa el Ofertorio,
885
el Obispo le dio con gozo inmenso
a Pedro, que mil lágrimas vertía,
el hábito del Alba de María.
Octava real
  Después de institüida la sagrada
religión de la Virgen contra infieles,
890
otra se instituyó, que con la espada
sus incursiones templará crüeles,
y de las barras de Aragón honrada
escudos a la fe siempre fieles,
y de la Iglesia titular encima
895
la blanca Cruz el pecho los anima.
Octava real
  Después destos insignes caballeros,
y de otros sacerdotes se previno
Pedro de doce ilustres compañeros,
apostólico número divino.
900
Los fundamentos que le dio primeros
fueron en su palacio, peregrino
y santo celo, convertirle en Templo
de su real posteridad ejemplo.
Octava real
  Las rentas, los derechos que este santo
905
Ezequías nos dio para sustento,
y redimir cautivos, cuyo llanto
piadoso escucha, y favorece atento,
es liberalidad que pone espanto,
y más para servicio y ornamento
910
reliquias, piedras, perlas, oro y plata,
con que todo se aumenta y se dilata.
Octava real
  Ya no bastan las casas que ha fundado,
tantos le piden con humilde ruego
que los admita al hábito sagrado,
915
el cielo absorto y el infierno ciego.
En fin, entre los muchos que han tomado
estas ramas que veis, profeso lego
soy hombre docto en libros de cocina,
y vuestro esclavo soy, Virgin divina.

PEREGRINO
Redondilla
920
  Pesar de mi mala suerte,
¿esto tenemos agora?,
¿qué me quiere esta Señora,
causa de mi eterna muerte?
Redondilla
  ¿Hasta cuándo ha de poner
925
sobre mi cerviz la planta?

PIERRES
Oíros hablar me espanta,
moro debéis vos de ser.

PEREGRINO
Redondilla
  Moro soy, pues donde moro
todo es noche y confusión,
930
no se admite redención
por ningún mortal tesoro.
Redondilla
  La luz del sol no gobierna
mis años, ni ley mis bríos,
tengo los cautivos míos
935
en una mazmorra eterna.
Redondilla
  Sola una vez romper vi
sus cerrojos y candados,
pero eran depositados,
que no cautivos por mí.
Redondilla
940
  Para darles libertad
aún no tiene Dios poder,
porque allí no importa ser
ni Merced, ni Santidad.
Redondilla
  El primero Redentor
945
que Pedro quiere imitar,
pudo aquellos rescatar
con diferente valor.
Redondilla
  Pero después en mi Argel,
y Constantinopla fiera
950
no hay precio, aunque Pedro muera
por los cautivos como él.

PIERRES
Redondilla
  ¿Moro, y con ese vestido?
Espía sois.

PEREGRINO
Siempre fui
espía.

PIERRES
En venir aquí
955
se ve que sois atrevido.
Redondilla
  En este palacio entráis,
donde está el Rey de Aragón,
¿y de nuestra religión
y redención os quejáis?

PEREGRINO
Redondilla
960
  El Rey, a quien me atreví,
por palacio tiene el cielo,
mirad si reyes del suelo
me pondrán temor a mí.
Redondilla
  En el cielo me hallé yo
965
cuando Dios, que en él reinaba
a los ángeles criaba,
y cuando al hombre crio
Redondilla
  en el Paraíso estuve,
y en el infierno me vi
970
cuando rescató de allí
los que por cautivos tuve.
Redondilla
  Mira tú si con razón,
viendo yo los que me quita
este Pedro, que ya imita
975
de Cristo la redención,
Redondilla
  pues que las almas rescata,
que tal vez niegan la fe,
con justo enojo estaré.

PIERRES
¿Que vos sois la sierpe ingrata,
Redondilla
980
  en cuya frente María
puso la divina planta?

PEREGRINO
No la nombres, porque es tanta
para eterna ofensa mía,
Redondilla
  su piedad con pecadores,
985
que no contenta en rigor
de haber dado un redentor,
instituye redentores.
Redondilla
  Juntáronse a redimir
el mundo, Tres en el cielo,
990
y otros tres hoy en el suelo
que tengo de perseguir.
Redondilla
  Jaime al Padre eterno imita,
Raimundo al Verbo que labra
con la divina palabra
995
el pecho del rey que incita,
Redondilla
  Pedro al Espíritu Santo,
pues tal espíritu tiene.
Pero ya a matarme viene
vestido el cándido manto.
Redondilla
1000
  Pues yo le haré.

PIERRES
¿Qué has de hacer,
si aún no sufres su presencia?

PEREGRINO
Y a ti, si vas a Valencia,
te tengo de hacer poner
Redondilla
  en un calabozo escuro,
1005
donde mil palos te den.

PIERRES
No deseo yo más bien,
perro, eso mismo procuro.

PEREGRINO
Redondilla
  Pero miradme a la cara.

PIERRES
¿Tan buena la tenéis vos?

PEREGRINO
1010
No la hizo mejor Dios
cuando tuve luz tan clara.

(Vase.)
(Entra SAN PEDRO ya con el hábito.)

PEDRO
Redondilla
  Ya, Señor, se llega el día
de la primer redención,
hoy de su injusta prisión,
1015
hermosa Virgen María,
Redondilla
  habéis de ser puerta y llave,
y sol de su escuridad.

PIERRES
Dele su Paternidad
la mano a fray Pierres.

PEDRO
¿Sabe
Redondilla
1020
  cómo vamos a Valencia?

PIERRES
Oh cuánto, Padre, me holgara
de que el llevarme escusara.

PEDRO
¿Por qué?

PIERRES
Por cierta pendencia
Redondilla
  en que me han amenazado.

PEDRO
1025
Ya lo sé todo.

PIERRES
¿De quién?

PEDRO
No le tema, ni le den
sus amenazas cuidado.
Redondilla
  Lo necesario prevenga,
que hoy nos habemos de ir.

PIERRES
1030
Quísome aquí persuadir
para que temor le tenga;
Redondilla
  mas con su Paternidad
no temo a todo el infierno.

PEDRO
Dadme, Redentor eterno,
1035
poder, favor, facultad
Redondilla
  para vuestra imitación.
Mi patrimonio he vendido,
el Rey también ha querido
parte en esta redención.
Redondilla
1040
  Tiene el Moro de Valencia
nuestros cristianos cautivos
con tormentos excesivos
y con injusta violencia.
Redondilla
  Ayudad mi santo intento,
1045
Imperial Reina y Señora,
que vos sois la Redentora,
y yo soy el instrumento.

(Vanse.)
(ALIFA, mora sola.)

ALIFA
Romance (tirada)
  Para mi mal te trujeron
en esta cristiana presa,
1050
caballero catalán
mis desdichas a Valencia.
Para mi mal fuiste esclavo
de mi padre, pues desprecias
a quien te dio por señora
1055
la fortuna de la guerra.
Estrellas fueron contrarias,
trocáronse las cadenas,
si las que en los pies te ponen
quieres que en el alma tenga.
1060
Ay de quién tiene para tanta pena
la vida propia en voluntad ajena.
Si te hablo, me respondes
don Juan, con tanta aspereza,
que parezco yo tu esclava,
1065
y quiere amor que lo sea.
En las leyes desiguales
mal el amor se concierta,
si tú fueras de la mía
o yo de la tuya fuera,
1070
pudiera ser, oh cristiano,
que nuestras almas tuvieran
iguales las voluntades,
que las leyes diferencian.
Que como amor en los iguales reina,
1075
imposible será juntar las nuestras.
(Entre en hábito de moro el DEMONIO, fingiéndose su padre.)
Este es mi padre.

DEMONIO
La causa
Alifa, de tu tristeza,
me ha tenido con cuidado.

ALIFA
Pensé que a la guerra fueras,
1080
y desto me entristecía,
que debo sentir tu ausencia.

DEMONIO
No haré tan presto jornada,
y así pedirte quisiera
una cosa bien conforme
1085
a lo que entiendo que piensas.
Este don Juan, nuestro esclavo,
quisiera que persuadieras
a que se volviera moro,
porque en la pasada guerra
1090
no vi mayor valentía,
y si este yerno tuviera,
fuera de ser estimado,
tanto aumentara mi hacienda,
que los cautivos cristianos
1095
a los del Rey excedieran.
Di la verdad, pues que sabes
mi pensamiento, y no tengas
temor de que entienda el tuyo.

ALIFA
Señor, si las altas prendas
1100
deste esclavo te enamoran,
mi amor disculpado queda.
Yo le quiero, y pues tú quieres
que le quiera.

DEMONIO
No se ofrezca
ocasión en que le dejes
1105
de persuadir.

ALIFA
Tu licencia,
para vencer a don Juan,
abre a mis ansias la puerta.
Él viene a buena ocasión.

DEMONIO
Pues no quiero que me vea,
1110
aquí te queda con él,
haré contra lo que intenta
Nolasco, tales enredos,
que cuando al rescate venga
halle perdidas mil almas,
1115
quitarele cuantas pueda,
que no ha de lograr María,
la piedad de que se precia,
ni la nueva religión
sus cándidas azucenas.

(Vase.)
(Entra DON JUAN, esclavo.)

JUAN
Lira
1120
  Oh libertad preciosa
conocida tan mal de quien la tiene,
oh prisión rigurosa,
triste de aquel que a tus cadenas viene,
y de su patria ausente,
1125
aún no tiene a quien diga lo que siente.
Lira
  Sale con libre paso
cuanto del cielo libertad recibe,
y hasta que en el ocaso
se esconde el Sol, donde le agrada vive
1130
esperando a que vuelva
en árbol, en ciudad, en monte, en selva.
Lira
  Pero no si le priva
de libertad su desdichada suerte,
que como presa viva,
1135
noche es la luz del Sol, la vida es muerte,
que un pájaro al Aurora
canta en el campo, y en la jaula llora.

ALIFA
Décima
  Si como sueles hüir,
esclavo, de quien te adora,
1140
piensas no escucharme agora,
y condenarme a morir,
solo te quiero decir
de mi padre por lo menos
de tu bien consejos llenos
1145
escuche, pues tu rigor
un amor embajador
de pensamientos ajenos.
Décima
  Al valor aficionado
con que en la guerra te vio,
1150
que te diga me mandó;
mira si estás obligado
a agradecer su cuidado
quiere.

JUAN
Darme libertad
por dicha.

ALIFA
Mas amistad
1155
es la que te quiere hacer.

JUAN
Señora, no puede ser
más amor, ni más piedad.

ALIFA
Décima
  Si dejas, pues es mejor,
tu ley, por la que yo sigo,
1160
quiere casarte conmigo,
mira qué notable amor.
Serás de esclavo señor,
y será tuya mi hacienda,
y yo tu esclava y tu prenda;
1165
que si no dejas tu ley,
a las galeras del rey
temo, don Juan, que te venda.
Décima
  Con esto quiero dejarte
sin que más lo dificultes,
1170
a que contigo consultes
lo que ganas en casarte,
y que yo no seré parte
para dejar de venderte.
Mira en lo que puedes verte,
1175
y en la desdicha que esperas
si te vende a las galeras,
lo que va de vida a muerte.

(Vase.)

JUAN
Romance (tirada)
  ¡Qué confusión tan estraña!
¡Qué combates tan crüeles
1180
para quien sin libertad
en tantas desdichas muere!
¡Qué consejos, qué elecciones
de tan diferentes leyes!
¡Qué partidos desiguales
1185
entre la vida y la muerte!
Por una parte vivir
libre y licenciosamente,
por otra morir cautivo
entre dos solas paredes.
1190
Aquí llega la hermosura
de Alifa, y aquí venderme
a las galeras del rey,
donde aquestos perros suelen
cortando un brazo a un esclavo
1195
hacer que los otros remen.
Luego el ver con que descuido
viven mis nobles parientes
de mi cautiverio triste,
que aun escribirme no quieren.
1200
Yo quiero determinarme
a casarme, pues no tiene
otro remedio mi vida,
y podré, si yo me viese
libre una vez, a mi patria,
1205
y a mi santa ley volverme.
Dios dijo que en cualquier hora
que el pecador se volviese
a su piedad, le daría
perdón. Pues ¿qué me detiene?
1210
Más quiere que se convierta,
que no que a la eterna muerte,
quede un hombre miserable
condenado para siempre.
Ea, ¿qué aguardo? Ya estoy
1215
determinado.

(SAN PEDRO y PIERRES.)

PIERRES
¿Qué tiene
Padre, que va tan aprisa?

PEDRO
¿Que vaya despacio quiere,
cuando al Pastor soberano
una oveja se le pierde?
1220
Señor don Juan.

JUAN
Padre mío;
¿mi nombre sabe?

PEDRO
No puede
encubrirse el nombre a quien
sabe y supo eternamente
cuantos en tierra, agua y aire
1225
tienen hombres, aves, peces,
animales, y que luces
ese manto azul guarnecen.
Pues ¿cómo, señor don Juan,
un hombre noble se atreve
1230
a dejar a Dios así?
¿No sabe que favorece
a quien le llama?, ¿es posible,
que un discreto desespere
de su piedad y al demonio
1235
le pida que le remedie?
En verdad que he de mostrarle
la reina de las Mercedes,
la Redentora divina,
la que parió Virgen siempre,
(Saque una imagen de bulto pequeña.)
1240
quien redimió los cautivos
del pecado y de la muerte.
¿Estos redentores deja
por miedo de que le entreguen
a las galeras del rey?

JUAN
1245
Padre, no haré tal, si viese
más tormentos, más galeras,
más prisiones y más muertes
que ha padecido hombre humano.
Virgen que a la antigua sierpe
1250
con esa planta divina
le deshicistes la frente,
vos sabéis que era mi intento
librarme para volverme
a mi patria, y a mi ley.

PEDRO
1255
Muchos, don Juan, lo prometen,
que con la viciosa vida
nunca donde dicen vuelven,
o Dios no les da lugar.
Yo vengo a librarle.

JUAN
Deme,
1260
Padre, mil veces los pies.

PIERRES
Padre nuestro el Moro viene,
no muestre tantos deseos,
que si lo que vale entiende,
querrá por él mil escudos.

(MULEY, padre de ALIFA.)

PEDRO
1265
Darele cuanto quisiere.

MULEY
En el Zoco me dijeron,
Papaz, que a mi casa vienes
por un esclavo, y sospecho,
pues estás con él, que es este,
1270
¿quieres rescatarle acaso?

PEDRO
Quiero Muley, si tú quieres.

MULEY
¿Cuánto me darás por él?
Que no sé qué gracia tienes,
que a todos nos aficionas,
1275
y a darte gusto nos mueves.
Desde la primera vez
que veniste, aunque quisieses
fiados cuantos cristianos
Valencia cautivos tiene,
1280
te los darán sin más prenda
de que tu palabra dejes.
Si quieres este, ya sabes
que es caballero.

PEDRO
No pienses
que le quiero despreciar,
1285
¿cuánto quieres?

MULEY
Dicho en breve,
es cien doblas y una pieza
de grana.

PEDRO
Ya es mío, vuelve
con el dinero y la grana
luego al instante, fray Pierres,
1290
y yo me llevo el esclavo.

MULEY
Liberalmente procedes.

PEDRO
Es mi amigo, no te espantes.

JUAN
Adiós Muley.

MULEY
Si me vieres
en la guerra, no es razón
1295
que de mi enojo te acuerdes.

(Llévenle, y salga ALIFA.)

ALIFA
No me han turbado sin causa,
padre, ¿qué quiere esta gente?

MULEY
Hija, he vendido mi esclavo.

ALIFA
¿A don Juan?

MULEY
¿Pues tú lo sientes?

ALIFA
1300
¿No me dijiste no ha un hora,
que al esclavo persuadiese
a que se volviese moro,
porque por moro y valiente
para yerno le querías?

MULEY
1305
¿Yo Alifa? Si te enloquece
la voluntad del esclavo,
mira que a un padre te atreves,
que te quitará la vida.

ALIFA
¿Pues cómo, negarme puedes
1310
lo que acabas de decirme?

MULEY
¿Yo dije, que le dijeses,
que se casase contigo?
Loca estás, perdida vienes.

ALIFA
Haz que vuelva, oh vive Alá
1315
que me mate.

MULEY
Aunque pudiese
volver atrás mi palabra,
por lo que tu honor ofendes,
y mi valor, no lo haría.

(Vase.)

ALIFA
A matarme te resuelves.
Soneto
1320
  En vano locos pensamientos míos
tuvistes confianza en mis engaños
después, ay triste, de pasar dos años,
sufriendo penas, y mi amor desvíos.
¡Oh fin de los humanos desvaríos!,
1325
a la sombra del bien están los daños,
pues en el mar de tantos desengaños
entran mis ojos caudalosos ríos.
No infames, necio amor, el grave alarde
de tus triunfos, si prósperos, crüeles,
1330
que las bajezas se remedian tarde.
Triunfa de capitanes como sueles,
porque rendir una mujer cobarde,
será afrenta inmortal de tus laureles.

(PIERRES entre con un talego.)

PIERRES
Redondilla
  Huélgome de hallarte aquí,
1335
si no está en casa, señora,
tu padre, para que agora
recibas por él de mí
Redondilla
  el rescate del cautivo.

ALIFA
Oh perro, que así te atrevas
1340
a volver, ¿cuando me llevas
el alma? No saldrás vivo.

PIERRES
Redondilla
  Jesús, san Blas, san Crispín,
tente mujer, vete en paz.

ALIFA
Hoy has de morir Papaz.

PIERRES
1345
¿Yo Papaz?

ALIFA
Hoy es tu fin.

PIERRES
Redondilla
  Mira que fray Pierres soy.

ALIFA
Moros, criados.

(Moros salgan con palos.)

MORO 1.º
¿Qué mandas?

ALIFA
Echadle de esas barandas
a este perro.

(Vase.)

PIERRES
San Eloy,
Redondilla
1350
  Sanlúcar de Barrameda,
san Cosme, san Damïán.

MORO 1.º
Dale, dale Redüán.

[MORO] 2.º
Muera, dale.

[MORO] 1.º
Bueno queda.

PIERRES
Redondilla
  No quedo sino muy malo,
1355
y aporreado muy bien,
porque esto no sé yo quien
lo tuviera por regalo.
Redondilla
  Paseose Redüán
por mi espalda desdichada,
1360
como si fuera en Granada
la mañana de San Juan.
Redondilla
  Pobre fray Pierres.

(Entre el DEMONIO.)

DEMONIO
¿Qué digo,
caballero, cómo va?

PIERRES
Harto mal, pues él está
1365
con mis palos y conmigo.

DEMONIO
Redondilla
  ¿No le dije yo que había
de pagármelo en Valencia?

PIERRES
Rara cosa, en mi conciencia
que dijo verdad un día.

DEMONIO
Redondilla
1370
  ¿Quiere la mano?

PIERRES
¿Quién, yo?
¿Piensa que es esta caída
la suya? No por su vida,
pues nunca se levantó.
Redondilla
  Ni menos es la de Adán,
1375
que a Dios hubo menester,
solo me hicieron caer
los palos de Redüán.
Redondilla
  Mire cómo estoy ya bueno,
salto y bailo.

DEMONIO
Yo te haré.

PIERRES
1380
¿Qué has de hacer pícaro?

DEMONIO
A fe.

PIERRES
¿Tu fe de mentiras lleno?
Redondilla
  Pedro se lleva el esclavo,
y tú te quedas en fin
como tú.

DEMONIO
Soy Serafín.

PIERRES
1385
Serafín con cola.

DEMONIO
Alabo
Redondilla
  mi paciencia, mas temed
los dos que llegue ocasión.

PIERRES
Vítor, vítor fanfarrón,
la Virgen de la Merced.

(Vanse.)
(Entren el REY DON JAIME y DON LUIS DE MONCADA, y caballeros que acompañen.)

JAIME
Silva (tirada)
1390
  Ya no puedo apartar el pensamiento
deste glorioso intento;
para la ejecución de la jornada
me llama el mar y me provoca el viento.
Para ensalzar la fe ceñí la espada.

LUIS
1395
La isla de Mallorca es alta empresa,
invictísimo Rey, a quien profesa
en la defensa de la Iglesia santa
verter la sangre para gloria tanta
de la que os dio vuestra ascendencia invicta,
1400
que está en las Aras de la fama escrita.
Partid y desterrad el fiero Moro,
atalaya del África, que mira
la senda que dejó de Europa el toro;
que el cielo que os inspira
1405
esta santa jornada
vestirá de vitorias vuestra espada,
y de laureles vuestra heroica frente.

JAIME
Ya don Luis de Moncada
solo aguardo que venga de Valencia
1410
fray Pedro, pues sin él, no es bien que intente
esta conquista, que a su santo celo
tengo dada obediencia.

LUIS
¿Y quién mejor alcanzará del cielo,
Príncipe, la vitoria desta empresa?

JAIME
1415
La mar con él en las tormentas cesa,
próspero el viento donde quiere espira,
tal es el norte que Nolasco mira.

LUIS
Señor, regocijado está el Convento,
sin duda que ha venido.

JAIME
1420
Ya las campanas y las voces siento
de los esclavos libres que ha traído.

(SAN PEDRO y FRAY GUILLERMO.)

PEDRO
Redondilla
  ¿Están todos alojados?

GUILLERMO
Alojados están ya,
descansa, pues eso está
1425
remitido a mis cuidados.

PEDRO
Redondilla
  Este mi descanso ha sido.

GUILLERMO
Aquí está el Rey.

PEDRO
Gran señor,
¿tanta merced, tal favor?

JAIME
Seáis, Padre, bien venido,
Redondilla
1430
  cuánto habéis sido esperado:
¿cómo os fue en la redención
de Valencia?

PEDRO
Ciento son,
señor, los que he rescatado,
Redondilla
  con el divino favor,
1435
y el vuestro.

JAIME
Gracias le demos,
grandes principios tenemos.

PEDRO
La primera vez, señor,
Redondilla
  hallé más dificultad,
aunque presto espero en Dios,
1440
que habemos de entrar los dos
por esta insigne ciudad.

JAIME
Redondilla
  Sabéis que conmigo vais
a Mallorca.

PEDRO
Señor sí,
ya sé que os servís de mí,
1445
y que presto os embarcáis,
Redondilla
  soldado vuestro seré,
que bien necesarias son
las armas de la oración
en defensa de la fe.
Redondilla
1450
  Y creed que quien las toma,
el mundo puede ganar.

JAIME
A hacer fue confirmar
Raimundo la Orden a Roma,
Redondilla
  y así vos habéis de ser
1455
mi padre en esta ocasión,
que es la mayor redención
de las que podéis hacer,
Redondilla
  ayudarme a la conquista:
descansad, quedad con Dios.

(El REY se va.)

PEDRO
1460
Si él os favorece a vos,
¿quién ha de haber que os resista?

GUILLERMO
Romance (tirada)
  Logre el cielo tales años.

PEDRO
Parece que en él residen
la prudencia de Catón,
1465
y el valor del griego Aquiles.
Para que oración se haga,
Padre al campanero avise,
que los negocios del rey
cuidado y desvelo piden;
1470
que un cuarto de hora siquiera
los Maitines anticipe.

(Vase SAN PEDRO.)

GUILLERMO
Fray Pierres tiene el cuidado,
cierto estoy que no se olvide.

(Entra FRAY PIERRES.)

PIERRES
¿Fuese nuestro Padre?

GUILLERMO
Hermano
1475
fray Pierres, mire que avise
a los Maitines con tiempo.

PIERRES
¿Cuándo suelo yo dormirme?

GUILLERMO
¿Qué quería a nuestro Padre?

PIERRES
Quería, Padre, pedirle
1480
que como he sido soldado
me retozan los repiques
del atambor en el alma,
y el tapatán me derrite,
que me llevase a Mallorca.

GUILLERMO
1485
Irá sin duda a servirle.

(Vase.)

PIERRES
Salto y bailo de placer,
¡qué lindamente se ciñe
sobre el hábito la espada!,
que no puede ser que implique
1490
contradición la capilla
que estos hábitos se visten
como soldados del cielo
los que a Dios con ellas sirven.
El escapulario es peto
1495
contra mundo y carne firme,
la capilla es morrión,
en quien las plumas consisten
de los buenos pensamientos;
y porque a su son camine,
1500
es la campana atambor,
con que van los que la siguen
marchando a dar la batalla,
porque al asalto se animen.
Dios de ejércitos se llama
1505
Dios, por atributo insigne,
Capitán llaman a un rey,
y al César más invencible.
Los elementos son guerra,
todo es guerra cuanto vive,
1510
que mi Padre predicando
decía, que Job lo dice.
Apenas fueron criados
los ángeles, cuando admite
guerra el Reino de la paz,
1515
de cuyos altos confines
cayeron ciertos mochuelos,
que de envidia nos persiguen.
Hasta el sueño entre los hombres
es guerra, y guerra insufrible.
1520
De hambre, ociosidad o sueño,
los naturales escriben,
que se causan los bostezos;
ociosidad no es posible,
hambre menos, que en la panza
1525
tengo, sin otros requives,
seis escudillas de caldo
de diferentes matices.
Luego de sueño bostezo,
que por más que me santigüe,
1530
como si fuera tarasca,
abro la boca terrible.
Las once dan, aún me queda
un hora para dormirme,
sino es que he contado mal;
1535
perdonen los campaniles,
que no es posible tenerme,
y es necedad resistirme,
que el sueño es como los nobles,
que dejan al que se rinde,
1540
y rinde, si es porfiado,
a quien su fuerza resiste.

(En durmiéndose, sale SAN PEDRO.)

PEDRO
Soberano Rey del cielo,
por quien es y por quien vive
cuanto vos habéis criado,
1545
cielos y tierra se humillen
a vuestro sagrado nombre,
todos, Señor, os bendicen
por tantas misericordias.
En fin, queréis que se libre
1550
Mallorca del fiero Moro,
y que no la tiranicen
bárbaros que no os conocen,
leyes hacen, dioses fingen.
Paréceme que es muy tarde,
1555
y no han tocado a Maitines,
música suena en el Coro,
¿cómo sin mí los prosiguen?
(Ábranse cuatro partes, y véase un coro en cuyas sillas estén ángeles en hábito de religiosos, y la VIRGEN en medio.)
Ay, Señor, ¿qué novedad
es esta ay, divina Virgen?
1560
¿Vos en el Coro Señora?
Y los ángeles residen
en vez de los religiosos,
donde el olvido permite
por el descuido de un hombre,
1565
que las sillas autoricen
las dignidades del cielo
que a vuestros rayos asisten.
(Canten dentro con instrumentos el primer verso del Salmo. Beatus vir, y luego suenen las chirimías.)
Cubriose el Sol, y volvió
la noche a su negro eclipse;
1570
¡qué descuido tan dichoso!
En parte puedo decirle
como a la culpa de Adán,
que fueron yerros felices
los que tal bien merecieron.
1575
Hoy nuestras sillas compiten
con las del cielo, en diamantes
engastada se eternicen.
¡Oh ilustre Comendadora,
vos en silla tan humilde!
1580
Pero quien con humildad
al Verbo eterno concibe,
¿qué mucho que esta virtud
en su mismo trono estime?
Voy, porque todos la vean,
1585
y porque no se castigue
quien fue tan dichoso errando,
que mil alabanzas pide.


Jornada III

Salen FRAY GUILLERMO y PIERRES.

GUILLERMO
Silva (tirada)
  Bien debe de tan prósperas vitorias
al Dios de los ejércitos las glorias,
1590
de cuya mano Jaime las recibe.

PIERRES
Y después de su mano soberana
a la oración por quien el Rey la gana.

GUILLERMO
Dichoso el Rey que tiene mientras vive,
quien tanto con el Rey del cielo prive.

PIERRES
1595
Ganó a Mallorca el Rey, ganó a Valencia
por la oración de nuestro Pedro santo,
después de haberse defendido tanto.

GUILLERMO
¡Qué poco aprovechó la resistencia!

PIERRES
Cinco veces el Sol dio por la cinta,
1600
que de diversos animales pinta
al Aries oro, y a los peces plata,
mientras que la ciudad por quien dilata
cristal del Turia sobre arenas de oro,
se defendió por el valiente Moro.
1605
Mas cuando halló nuestro divino Pedro
la imagen soberana
de la palma, ciprés, oliva y cedro,
sirviéndole del cielo una campana,
en que las enterraban y ponían
1610
los que huyendo venían
del Moro a la montaña
de la sangrienta destruición de España.
Luego le reveló a Guillermo el cielo
con siete estrellas, que en su puro velo
1615
como pequeñas lunas rutilantes,
fueron entonces letras de diamantes,
que la ciudad al fin se rendiría.

GUILLERMO
Desmayaban los nobles la porfía
del rey aragonés, mas Pedro santo
1620
animó su valor y esfuerzo tanto,
que al fin se le entregó Valencia, y vemos
fundado en ella el Templo que hoy tenemos,
después de tantos que se van fundando.

PIERRES
¿Que viva nuestro Padre trabajando
1625
en tantas fundaciones,
y caminos de tantas redenciones,
ya no solo en Granada y en Sevilla,
pero en Argel?

GUILLERMO
¡Estraña maravilla!,
que dure aquel sujeto
1630
con tanta penitencia.

PIERRES
Oh cuan inquieto
le trae agora el bravo Federico,
que de vitorias y laureles rico
va destruyendo a Italia, y con estraña
ferocidad amenazando a España,
1635
jura robar sus vidas y tesoros.

GUILLERMO
Bárbaro trae ejércitos de moros,
con que otra vez su destruición se teme.
No hay templo que no queme,
no hay ciudad que no abrase.

PIERRES
1640
¡Ay de ti Roma cuando el Tíber pase!

GUILLERMO
Con esto el gran Pontífice Gregorio,
y el sacro Consistorio,
que trueca en luto, y en color morada
lo rojo de la púrpura sagrada,
1645
le piden, que a Dios pida, tiemple el fiero
rigor de Marte al Alemán severo,
con que la Italia abrasa.
Y así no solamente en nuestra casa
hace Pedro notables diferencias
1650
de graves penitencias,
pero públicamente en Barcelona
viendo que tiembla a España la Corona.

(Entra SAN PEDRO.)

PEDRO
Redondilla
  Al Embajador francés
lleva, Pierres, esta carta,
1655
y advierte, que no se parta
primero que se la des.
Redondilla
  Quiere su rey conquistar
la tierra santa, y aliento
con esta su pensamiento.

PIERRES
1660
No sé dónde hallas lugar,
Redondilla
  Padre, para tantas cosas.

PEDRO
Y tú, Guillermo, encomienda
a Dios, que a España defienda
de las manos rigurosas
Redondilla
1665
  del nuevo bárbaro Atila
Federico.

GUILLERMO
El cielo santo
oiga a Italia, cuyo llanto
la propia sangre distila.

(Vase.)

PEDRO
Lira
  Eterno Rey del cielo
1670
de quien tiemblan sus cándidas colunas,
vos que rompiendo el velo
del rojo mar las armas importunas
del Gitano en el agua sepultastes,
y en la arena sus carros estampastes.
Lira
1675
  Quebrad la altiva frente
de Federico airado, el brazo estienda
el cetro omnipotente,
a sus caballos detened la rienda,
no permitáis que vuestra Iglesia ultrajen,
1680
truenen las nubes y los rayos bajen.
Lira
  Y vos, Señora mía,
alma, Virgen, Ester, rogad piadosa,
que tiemple la porfía
este Alemán, o Amán, que la imperiosa
1685
mano levanta y a la fiera espada
sangre bañó la guarnición dorada.

(Recibe dos bofetones. De los lados del teatro salgan ESPAÑA armada y ITALIA vestida de negro.)

ITALIA
Lira
  Prosigue Pedro santo
en tu santa oración, mi rostro mira
bañado en tierno llanto.
1690
La Italia llora, tímida suspira
la Iglesia, y el Pontífice supremo
el barco mira ya sin vela y remo.
Lira
  Roma el cabello suelto,
cabeza ya del mundo, llora y gime
1695
el Tibre en sangre vuelto,
y el bárbaro crüel la espada esgrime
con tal furor, que de los filos suena
el eco horrible en la primer almena.
Lira
  De la sagrada barca
1700
con la punta persina los pilotos
el fiero heresiarca,
yacen las velas y los remos rotos,
que con los sacerdotes más airado
la arena esmalta del licor sagrado.
Lira
1705
  Pídele, Pedro, pide
remedio a tanto mal.

ESPAÑA
Oh Pedro, advierte,
que si el cielo no impide
el ímpetu crüel del brazo fuerte,
con que la Italia toda en sangre baña,
1710
Muza vuelve otra vez feroz a España.
Lira
  Las armas aperciben
en Castilla, Aragón y Lusitania,
con tanto temor viven
deste rayo que baja de Alemania,
1715
que si sus moros aquel siglo imitan,
las cenizas del Godo resucitan.

PEDRO
Lira
  Pedro, de mí te duele,
levántate, Señor, tu causa juzga,
y este bárbaro impele,
1720
o que a tu fe divina se reduzga,
o antes de ver las playas españolas
fulminado Faetón caiga en las olas.

(DOÑA TERESA y DON FERNANDO cautivos.)

TERESA
Décima
  No me puedo consolar
de mi fortuna crüel.

FERNANDO
1725
Cuando yo te vi en Argel
no me acabé de admirar.
Los peligros de la mar
a los de la tierra exceden.

TERESA
Mis males contentos queden
1730
de que su consuelo estriba,
en que pues ya soy cautiva,
ni crecer, ni menguar pueden.

FERNANDO
Décima
  Estraña ha sido tu suerte,
tales las del mundo son,
1735
pues te veo en ocasión,
que me ha pesado de verte.
De tu suceso me advierte,
señora, y descansarás,
pues contándole podrás.

TERESA
1740
Ojos de lágrimas llenos
mientras yo digo lo menos
hablad vosotros lo más.
Romance (tirada)
  Yo soy, don Fernando amigo,
española, como sabes,
1745
doña Teresa es mi nombre,
y mi apellido Vidaurre.
Zaragoza de Aragón
fue mi patria, y de mis padres
nobles, aunque tiene muchos,
1750
que tienen pocos iguales.
Por mi desdicha me vio
una tarde el rey don Jaime,
y tarde, que para mí
tendrá su remedio tarde.
1755
Parecile bien por dicha,
no, Fernando, por mis partes,
mas por ser tan mozo el Rey,
que fue fácil agradarse
de la primera ocasión,
1760
porque están las voluntades
entonces como las flores,
que a la primavera salen.
Las diligencias del Rey
bien creerás que fueron grandes,
1765
porque el amor y el poder
todo cuanto quieren hacen.
Mas como yo honestamente
de mi honor considerase
la calidad, y temiese
1770
cuanto suele ser mudable
el pensamiento en los hombres
con historias ejemplares
de amor y aborrecimiento,
y se me representase
1775
Tamar forzada de Amón,
que siendo en belleza un ángel
se vio adorada al Aurora,
y aborrecida a la tarde;
puse en defensa mi honor,
1780
nombrando por capitanes
la ley de Dios, la nobleza,
la castidad y la sangre.
Mas como en la resistencia
de la torre insuperable
1785
de mi honor, el Rey mancebo
más fuego que yelo hallase,
una noche, que a mis rejas
amorosas tempestades
daban con agua en los ojos,
1790
suspiros, rayos al aire,
le dije que era imposible,
mientras que no se casase
conmigo, o lo prometiese
con juramentos bastantes.
1795
Porque las flechas de amor,
por más que el arco dispare,
tienen las puntas de cera
cuando es el honor diamante.
Prometiolo el Rey, y quiso
1800
mi fortuna que se hallase
solo un criado presente
que le guardaba la calle.
Pero como es el deseo
para las promesas fácil,
1805
donde se sembraron gustos
arrepentimientos nacen,
no en dejarme de querer;
pero en tratar de casarse,
después de darle dos hijos,
1810
que pudieran obligarle,
discretos, como de amores,
hermosos como su padre,
desdichados como yo,
y dudosos como Infantes.
1815
¡Qué crueldad, qué sin razón,
que el juramento quebrase
a Dios, a sí mismo, a mí,
un rey, un hombre, un amante!
No pude estorbar en fin,
1820
que en Castilla se casase
con Leonor hija de Alfonso,
determinado a matarme.
Que lágrimas de mujer,
que a largo tiempo se trate,
1825
de perlas se vuelven piedras,
como los gustos se cansen,
y contra el poder resuelto
solo el sufrimiento vale,
si le tuviese el honor
1830
en desdichas semejantes.
Cité para Roma al Rey,
pero como me faltasen
testigos para la prueba,
que el singular no es bastante,
1835
no pude alcanzar justicia.
Bien hayan los Tribunales
de Dios, que sabe quien miente,
y quien dice verdad sabe.
El Obispo de Girona
1840
por piedad quiso ayudarme,
depúsole el Rey, que siempre
son ofensas las verdades.
Mandó cortarle la lengua,
dando por causa acusarle
1845
de revelar confesiones,
entrambos delitos graves.
Diole el Papa en penitencia,
que a san Bonifacio labre,
hízolo el Rey. ¡Ay de quien
1850
los Cristos de Dios maltrate!,
que como tienen jüez,
no es justo que los agravie
mano seglar poderosa,
ni lo divino profane.
1855
Lloró el Rey como David
la mal derramada sangre.
Yo que me vi sin remedio,
pedí al Papa que descase
por pariente de Leonor
1860
de Castilla al rey don Jaime.
Hízolo el Papa, y el Rey
volvió otra vez a casarse
con hija del Rey de Hungría,
sin que jamás dispensase
1865
el Papa en el matrimonio,
porque por verdad constante
tuvo siempre mi justicia.
En fin, de Roma se parten
mis desdichas y mis penas
1870
en una flamenca nave.
Corre tormenta una noche
a vista de los Alfaques,
daban voces los pilotos
en las fortunas cobardes.
1875
Toca la nave en los cielos
tan cerca, que consolarme
pude de pedir justicia
donde mejor me escuchasen.
Pero quiere mi fortuna,
1880
que tan presto al centro baje,
que aún no le pude decir:
Piadoso cielo vengadme.
Cesa en fin la confusión,
y los azules celajes
1885
descubren la cara al Sol,
que a ver mis desdichas sale.
Pero apenas quiere el cielo
que los pilotos descansen,
cuando cosarios de Argel
1890
cercan la mísera nave.
Ríndese a diez galeotas,
quedo cautiva de Tarfe,
muero en prisión sin mis hijos,
niños son, y no lo saben.
1895
Oh Rey para todos bueno,
cuyas excelentes partes
y virtudes merecieron,
que Ciro Español te llamen.
Solo para mi crüel,
1900
agora puedes vengarte,
de mi amor y de mis celos,
mas no podrás obligarme
a que no te llame esposo,
pues mil veces me llamaste
1905
reina de Aragón, por ti
soy esclava miserable.
Jaime, religión has hecho,
que los cautivos rescate,
no es razón que esta piedad
1910
solo conmigo te falte.
Mucho infama la nobleza
de los rendidos vengarse,
tú eres hombre, yo mujer,
tú rey, yo esclava, no infames
1915
tantas vitorias conmigo.
Pero para no cansarte,
calle, Fernando mi lengua,
porque mis lágrimas hablen.

FERNANDO
Redondilla
  Desdichas notables son
1920
las tuyas, pero ha traído
el cielo a Argel, quien ha sido
autor de la religión,
Redondilla
  que los cautivos rescata,
y es este que viene aquí
1925
con estos moros.

TERESA
Si a mí
me conocen, ¿qué oro y plata
Redondilla
  serán bastante?

FERNANDO
No hay quien
te conozca.

(Entren SAN PEDRO, FRAY PIERRES, ALÍ y ZULEMA, moros.)

PEDRO
¿De Aragón,
Zulema, dices que son?

ZULEMA
1930
Y catalanes también;
Redondilla
  que ayer llegué a Argel con ellos.

PEDRO
Esta esclava quiero hablar.

ZULEMA
Y yo, Pedro, rescatar
si quieres, algunos dellos,
Redondilla
1935
  para pagar los soldados.

PEDRO
Cristiana escucha.

TERESA
¡Ay de mí!,
¿conócesme Padre?

PEDRO
Sí.

TERESA
Mis sucesos desdichados
Redondilla
  han acabado conmigo.
1940
De Roma a España venía,
prosiguiendo la porfía
de aquel mi amado enemigo,
Redondilla
  cuando Alí, Tarfe y Zulema
como ves me cautivaron;
1945
tal fin mis celos buscaron
para mi amorosa tema.
Redondilla
  Yo soy quien pensaba ser,
Padre, reina de Aragón.

PEDRO
Tengo de ti compasión
1950
por cristiana y por mujer,
Redondilla
  disimula, que podría
ser que tengas libertad.

TERESA
Ay, Padre, que en tu piedad
vive la esperanza mía.

PEDRO
Redondilla
1955
  Zulema, el piadoso llanto
de aquesta pobre mujer
me ha movido.

ZULEMA
Llegó ayer,
que lo sienta no me espanto.

PEDRO
Redondilla
  ¿Qué quieres por ella?

ZULEMA
Haré
1960
liberalmente contigo
lo que debo a ser tu amigo,
esta mujer te daré
Redondilla
  por cien escudos.

PEDRO
Cincuenta
te doy.

ZULEMA
Es poco.

PEDRO
Por mí
1965
lo has de hacer.

ZULEMA
Sea por ti.

PEDRO
Pues ven y el dinero cuenta.
Redondilla
  Ya, cristiana, libre estás.

TERESA
Esclava soy de tus pies.

PEDRO
Porque no es justo que estés
1970
donde peligros tendrás,
Redondilla
  hoy se va a España un hebreo,
volverte en su nave puedes.

TERESA
Oh Virgen de las Mercedes
humildes serán trofeo
Redondilla
1975
  mis cadenas a las plantas,
que pisan tantas estrellas,
que para plantas tan bellas
aún son pocas con ser tantas.

(Al entrarse todos dice FERNANDO a FRAY PIERRES.)

FERNANDO
Romance (tirada)
  ¿Oye Padre?

PIERRES
¿Qué me quiere?

FERNANDO
1980
Escúcheme.

PIERRES
¿Qué me manda?

FERNANDO
¿Este Padre Redentor
solo mujeres rescata?

PIERRES
Mire, hermano, las mujeres,
y más en tierras estrañas
1985
corren notable peligro,
son hermosas y son flacas.
El hombre es hombre en efeto,
y para miserias tantas
tiene valor.

FERNANDO
Sin razón,
1990
Padre Redentor se llama.
Murió Dios, ¿a quién imita,
con excepción de las almas
por mujeres solas?

PIERRES
No,
pero si en esta repara,
1995
yo sé poca Teología,
porque tengo allá en mi casa
en vez de libros sartenes,
y en vez de estantes tinajas.
Pero cuando Cristo santo
2000
nuestra redención trataba,
en el pozo de Jacob
habló a la Samaritana,
y la convirtió primero
que a los hombres de Samaria.
2005
En el Testamento viejo
ya sabe la historia larga,
dejó vender a Josef
Dios por librar a Susana.
Si no fuera al campo Dina,
2010
y se estuviera en su casa,
no la forzara Siquén.
¿Y por qué piensa que andan
las mujeres en chapines?
Porque les sirvan de trabas
2015
como a las mulas, que hay muchas
que hacen del manto gualdrapa.
Todas las más son devotas
de san Trotín, y disfrazan
con devociones paseos,
2020
pues qué harán si no las guardan.
¿Era bien que esta mujer
entre moros se quedara,
si entre cristianos apenas
pueden conservarse castas?
2025
Quede con Dios, no murmuren
que no tener confianza
los hombres de las mujeres,
fue salir de sus espaldas.
Esta fue limosna, entienda,
2030
y no fue mal ordenada,
que es hoy día de mujeres,
y será de hombres mañana.

(Vase.)

FERNANDO
Redondilla
  Buen consuelo para mí
después de tanta crueldad,
2035
ya no espero libertad.

(Entren ZULEMA y ALÍ.)

ZULEMA
El dinero recebí,
Redondilla
  y la cautiva se fue.

ALÍ
Que me la dieras quisiera.

ZULEMA
Como tu gusto supiera
2040
no la vendiera.

ALÍ
Yo sé,
Redondilla
  que doblarás el dinero.

FERNANDO
Zulema.

ZULEMA
¿Quieres cristiano
alguna cosa?

FERNANDO
Aunque en vano,
si ya está embarcada, quiero
Redondilla
2045
  decirte que la mujer
que compró la redención,
era reina de Aragón,
digo, que lo pudo ser
Redondilla
  si el Rey, como ella pensó,
2050
la palabra le cumpliera.
Esto he dicho.

(Vase.)

ZULEMA
Espera.

ALÍ
Espera.

ZULEMA
Basta, el Papaz me engañó,
Redondilla
  parte Alí, mira si ya
al mar se alargó el hebreo.

ALÍ
2055
Si supo quién es, yo creo
que del puerto fuera está.

(Vase.)

ZULEMA
Redondilla
  ¡Ay tal maldad! Vive el cielo,
que el Papaz me ha de pagar
el engaño, si la mar
2060
no la restituye al suelo.
Redondilla
  Oh perros, ¿canalla a mí?

(Entre FRAY PIERRES.)

PIERRES
Mi buen padre me ha enviado
a buscar aquel soldado
que le murmuraba aquí
Redondilla
2065
  para decirle que quiere
rescatarle, ¡qué piedad!

ZULEMA
Infames, desta maldad
vuestro vil pecho se infiere.
Redondilla
  Una reina de Aragón
2070
cincuenta escudos, villanos,
¿a esto venís cristianos?,
¿esto llamáis redención?

PIERRES
Redondilla
  ¿Qué reina?, ¿qué dices?

ZULEMA
Digo
perros, que os conozco ya:
2075
¿dónde tu Papaz está?

PIERRES
¿Agora no fue contigo?

ZULEMA
Redondilla
  ¿Una reina por dinero
tan poco?

PIERRES
Mira advertido,
por dicha.

ZULEMA
Quita el vestido,
2080
quita, desnudarte quiero;
Redondilla
  y que por mi esclavo quedes,
desnuda.

PIERRES
¿En qué te ofendí?

ZULEMA
Y aun pues que te trato así,
agradecérmelo puedes,
Redondilla
2085
  que vive Alá que te había
de trocar el alma, perro,
a la punta deste hierro.
(Entran moros y ponen a PIERRES una cadena.)
Hola Azán, Escandería,
Redondilla
  aquí una cadena presto.

PIERRES
2090
Moros, inocente estoy.

ZULEMA
Dalde, matalde.

PIERRES
No soy
quien tiene la culpa desto.
Redondilla
  Paso, paso, no más, basta.

ZULEMA
Al otro voy a buscar,
2095
dos mil palos le he de dar;
oh perros de infame casta,
Redondilla
  ¿una reina de Aragón
cincuenta escudos?

PIERRES
Alguno
le ha engañado, mas ninguno
2100
hiciera tal invención
Redondilla
  de los cristianos de Argel.
Bueno quedo, despojado
del hábito, apaleado,
y en este hierro crüel.

(Entre SAN PEDRO.)

PEDRO
Redondilla
2105
  Aquí por dicha vendría.

PIERRES
Escribid por vuestra cuenta
estos palos, esta afrenta
hermosa reina María.

PEDRO
Romance (tirada)
  Esclavo, di, ¿has visto aquí
2110
mi compañero?

PIERRES
Esto es bueno,
¿no me conoces?

PEDRO
¿Quién es?

PIERRES
Fray Pierres, Padre fray Pedro.

PEDRO
¿Cómo estás en este traje?
¿Quién desta suerte te ha puesto?

PIERRES
2115
Una reina de Aragón,
que a Zulema le dijeron,
que lo era doña Teresa,
y que tú con falso intento
le has engañado.

PEDRO
¿Yo?

PIERRES
Sí,
2120
y a mí por tu compañero
me desollaron dos moros
como si fuera conejo.
Facistol fui de sus palos
hasta que los dos se fueron
2125
a buscarte.

PEDRO
Qué invención
del demonio.

PIERRES
Yo sospecho
que nos ha de costar caro.

PEDRO
No importa, que sacaremos
como abejas celestiales
2130
antídoto del veneno.
Ay, Señor, si se cumpliese
de aquesta vez mi deseo;
si fuese Mártir por vos,
que de cuantas veces vengo,
2135
no me le queréis cumplir.

PIERRES
Yo pienso que no está lejos.
Esta vez a Barcelona,
Padre, en relación volvemos.
Paréceme que nos cantan
2140
ciegos por la calle en verso.
No tengo nombre de santo,
¡qué desdicha!, irán diciendo
el martirio de san Pierres
los ciegos por todo el reino,
2145
y nadie querrá comprarle,
que en Córdoba es buen ejemplo
el Mártir san Cucufate,
que pensando que es guineo
nadie se encomienda a él.

PEDRO
2150
Allí se aparte, que quiero
suplicar a Dios se sirva
de que le ofrezca mi pecho.
(Vase PIERRES.)
Lira
  Señor, a quien patentes
estuvieron y están todas las cosas
2155
pasadas y presentes,
tú sabes mis entrañas amorosas;
mejor que yo me veo
sabes mi alma, entiendes mi deseo.
Lira
  Dame, Jesús querido,
2160
que muera yo por ti, pues ha llegado,
y tan dichoso he sido,
el tiempo de mis ansias deseado,
que esta prisión advierte
la dichosa vigilia de mi muerte.
Lira
2165
  ¿Que cómo puedo darte
mi corazón, amor del alma mía?,
¿cómo sacrificarte
mejor el alma, que llegando el día
en que este Turco fiero
2170
te la ofrezca en los filos de su acero?
Lira
  Madre de los mortales,
dulce Señora mía, Virgen bella,
abrid los celestiales
ojos que adora la mayor estrella,
2175
y mirad mi deseo,
que ya mi sangre entre sus filos veo.

(Un ÁNGEL.)

ÁNGEL
Lira
  Aunque Nerón viviera
en esta edad, oh Pedro de Nolasco,
y agora persiguiera
2180
Pablo la Iglesia cuando fue a Damasco,
y Roma siempre altiva
contrastara la nave primitiva.
Lira
  No quiere Dios que seas
Mártir, puesto que ya, Pedro, lo eres,
2185
pues que serlo deseas;
pero la palma justamente adquieres,
con que ya perficionas
la verde rama de las tres coronas.
Lira
  Tendrás Mártires tantos
2190
en tu instituto, Patrïarca ilustre,
que a tus deseos santos
con su sangre darán eterno lustre,
un Raimundo divino,
dos Guillermos, Serapio y Severino.
Lira
2195
  Tomás y Luis, dos soles,
de quien el cielo ya se alegra y goza,
con los tres españoles
dos Fernandos de Orficio, de Mendoza,
y entre sus triunfos y arcos
2200
Luis Blanco, Antonio Vallés, Matías Marcos.
Lira
  Pedro Vítor, Raimundo,
Teobaldo y otros mil, y confesores,
claras luces del mundo,
dando sobre los montes resplandores
2205
con el santo Carmelo,
Giraldo, Enrique de Austria, sol del cielo.
Lira
  El divino Leonardo,
abogado de presos, y el Infante
aragonés, gallardo
2210
del toledano monte sacro Atlante,
san Ramón Nonacido,
y milagro mayor que su apellido.
Lira
  Sus líneas celestiales
habrán corrido el Sol por varios años,
2215
cuando de accidentales
glorias te adornarán propios y estraños,
para que participe
de tu sol otro sol cuarto Filipe.
Lira
  Hallarase presente
2220
Carlos su hermano, el cardenal Fernando,
y en más lucido Oriente
dos reinas, dos estrellas, que reinando
Isabel y María,
a una obedezca España y a otra Hungría.

(Vase.)

PEDRO
Décima
2225
  Divino Señor del cielo,
cúmplase tu voluntad,
pues tú sabes la verdad
de mi pecho y de mi celo.
Para mí fuera consuelo,
2230
buen Jesús, morir por ti,
mas pues tú quieres así
te sirva, no quiero yo
más vida, y mi vida no,
que tú eres mi vida en mí.
Décima
2235
  La causa, Señor, arguyo,
pues que mi vida no quieres,
de que como tú lo eres
te daba lo que era tuyo;
bien sabes tú que no huyo,
2240
Mártir de no serlo soy;
caminando a verte voy,
pero como no te veo,
desatarme ya deseo
de los lazos en que estoy.
Décima
2245
  El cuerpo de tu sagrado
Apóstol quisiera ver
en Roma, y no puede ser,
que él mismo me ha visitado,
y la vista anticipado,
2250
con esto en España haré
lo que mi instituto fue,
hasta ver la gran ciudad,
donde entra la caridad,
y no es menester la fe.
Décima
2255
  Mas ya que no se derraman
sangre y vida destos poros,
permitid que aquestos moros
me maltraten y me infamen;
porque siquiera me llamen
2260
redentor por el dolor
en que os imite, Señor,
el que morir no merece,
que quien por vos no padece
no puede ser redentor.

(Vase.)
(El REY DON JAIME, MONCADA y AUDALLA, moro.)

JAIME
Romance (tirada)
2265
  En pedir nuestro Bautismo,
has hecho, Audalla discreto,
una valerosa hazaña,
digna de tu entendimiento.
Mis brazos te quiero dar,
2270
y no solo te prometo
ser padrino, sino darte
con qué vivas en mi reino.
Dichoso tú que has sabido
dejar un error tan necio,
2275
y con recebir la fe,
dar a tu vida remedio.

AUDALLA
Valeroso rey don Jaime
el Conquistador, el bueno,
el prudente, el vitorioso,
2280
que desde los años tiernos
que te ceñiste la espada,
en tantas guerras y cercos
siempre venciste, y jamás
tus contrarios te vencieron.
2285
Yo soy Audalla, sobrino
del Rey de Niebla, y profeso
por mi gusto varias ciencias;
particularmente pienso
que hasta hoy en la Astrología
2290
ninguno ha escrito ni hecho
mayores demostraciones;
y aunque es verdad que con esto
llegué tal vez a saber
vuestros dichosos aumentos
2295
favorecidos de Dios,
Dios solo y Dios verdadero.
Mas me ha movido a saber
que tú Raimundo, y un Pedro,
que en esta parte habéis sido
2300
Triunvirato de los cielos,
una religión fundastes,
siendo este Pedro el primero
que tomó el hábito en ella,
cuyo divino pretexto
2305
es de redimir cautivos.
Mirando el piadoso celo,
con que vuestros religiosos
se quedan por ellos presos,
y pasan tantos martirios,
2310
que es un notable argumento
de la verdad desta fe.
De suerte que conociendo
que en mi secta voy perdido,
con luz de los cielos vengo
2315
a pedir vuestro Bautismo,
y aunque yo no lo merezco,
el hábito con las armas
de los caballeros legos.

JAIME
Vuelvo a encarecer, Audalla,
2320
tu virtud, tu raro ingenio,
y lo que te he prometido
agora de nuevo ofrezco.
Holgárame que estuviera
en Barcelona fray Pedro,
2325
que está en Argel rescatando.

MONCADA
Salva a la ciudad ha hecho
un navío, y le recibe
con grande aplauso y contento.

JAIME
De la redención parece.

AUDALLA
2330
Cumpla el cielo mis deseos.

(Aquí gran salva de tiros, y vaya volviendo la nave con banderas y armas de la Merced, y sentados muchos cautivos hombres y mujeres, y muchachos con escapularios, y los escudos en ellos, SAN PEDRO y FRAY PIERRES, y al ir tornando a tierra, en el teatro por una plancha en una coluna que esté enfrente, vaya saliendo la imagen de nuestra Señora de la Merced.)

PEDRO
Romance (tirada)
  Haced salva con la Salve,
angélico y nuevo canto
que ha instituido la Iglesia,
hijos, al Arca y al Arco
2335
de paz, cándida paloma,
que nos trujo el verde ramo.
Salve farol de la mar,
del mundo salve sagrario
del Hijo de Dios, por quien
2340
fue redimido, fue salvo
el linaje de los hombres.
Salve Reina, salve amparo
de miserables cautivos,
salve puerto soberano.
2345
Ya Virgen de la Merced,
con vuestros hijos y esclavos
a vuestra primera casa
con vuestro favor llegamos.
Recebid este presente,
2350
fruto de trabajos tantos,
y dad licencia que al Rey
todos besemos la mano.
Estos, valeroso Jaime,
son los racimos cristianos
2355
de la viña que plantastes
de Cristo en el Templo santo.
Pero entre todos, señor,
esta sola prenda os traigo,
que como vuestra la estimo,
2360
Príncipe sois y cristiano;
lo que habéis de hacer sabéis,
silencio pongo a mis labios.

JAIME
Padre, tu celo me obliga,
tus palabras mueven tanto,
2365
que tu consejo obedezco,
y mi obligación declaro.

TERESA
Vuestra grandeza, señor,
ha detenido mi llanto,
no quiero ofenderos más
2370
con mis porfías, en salvo
quiero poner esta vida,
que hoy dedico al cielo santo,
porque ponga en un Convento
fin mi amor precipitado.

JAIME
2375
Vuestro pensamiento estimo,
y desde hoy quede a mi cargo
un suntuoso edificio,
en quien se quiebren los claros
espejos del Turia, y donde
2380
dure a pesar de los años.
Dadme los brazos agora,
Patrïarca ilustre y claro
deste divino instituto,
con que Dios se sirve tanto.
2385
Conoce a Audalla, que viene
por nuestro Bautismo sacro,
movido del santo ejemplo
deste rescate sagrado.

AUDALLA
Dame los pies, Padre mío.

PEDRO
2390
Agora sí que eres sabio,
Audalla.

AUDALLA
Ignorante fui,
ya vengo desengañado.

JAIME
Descansa, Padre, que es justo,
y daremos entre tanto
2395
fin a la dichosa vida,
toda prodigio y milagro,
toda gloria, toda cielo,
de san Pedro de Nolasco,
escrita en cifra, ofrecida
2400
a Filipe Cuarto el Magno.
Y sea este triunfo alegre,
como de la Iglesia aplauso,
nuevo laurel a sus glorias,
feliz auspicio a sus años.