Félix Lope de Vega y Carpio

LA CORONA DERRIBADA Y VARA DE MOISÉS




Autoría: Dudosa
Texto utilizado para esta edición digital:
La corona derribada y vara de Moisés. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, III: autos y coloquios, II. Madrid, Atlas (BAE, CLIX), 1963, pp. 295-336.
Marcación digital para Artelope:
  • Soler Sasera, Eva (Artelope)

Personajes

ARÁN, padre de Moisés
MOISÉS
JEZABEL, su madre
MARÍA, su hermana
AARÓN, su hermano
SÉFORA, su mujer, hija de Yetro
YETRO
JERSÁN, su hijo
ELIEZER, su hijo
REY FARAÓN
TEREMUSES, su hija, esposa de Anfiso
ANFISO
DATÁN, cortesano
AVIRÓN, cortesano
LEVÍ, marido de Roselia
ROSELIA
ABIUD, viejo esclavo hebreo
ZABULÓN, viejo esclavo hebreo
REY NEGRO DE SABA
DANTISO, pastor
UN CAPITÁN GITANO
UN GITANO
UN ÁNGEL
UNA VOZ DIVINA
PRIMER CRIADO
SEGUNDO CRIADO
MÚSICA
OTRA VOZ
ISRAELITAS

Jornada I

ARÁN, padre de MOISÉS; JEZABEL, su madre; MARÍA, doncella, su hermana; israelitas con un niño pequeñito y una cestilla de mimbres.

MARÍA
Quintilla
  Callad, hermoso doncel:
no despleguéis la voz muda;
que sois hijo de Israel
y está la espada desnuda
5
y alzado el brazo cruel.
Quintilla
  Si lloráis. y alguno os siente,
la vida habéis de perder.

ARÁN
Venga el hermoso inocente
que hoy entregado ha de ser
10
a un tigre que le alimente.
Quintilla
  En una montaña obscura
a las fieras le pondré;
que no habrá fiera tan dura
que su pecho no le dé
15
viendo en él tal hermosura.
Quintilla
  Ponelde en esa cestilla.

MARÍA
¿A mi hermano aquí, señor?
¡Oír tal me maravilla!
No es mucho: tienes amor,
20
que es padre de la mancilla.
Quintilla
  Ponle, piadosa María
y la vida de tu hermano
de la fortuna la fía.

JEZABEL
¡Qué paso es éste inhumano,
25
regalada prenda mía!
Quintilla
  ¿A dónde os llevan ansí?
¿Qué habéis merecido vos?
Vivid vos, mátenme a mí.

ARÁN
Ea, encomendalde a Dios
30
y de paciencia os vestí.

JEZABEL
Redondilla
  Poco mis ansias sentís
y poco os mueven mis penas,
pues no os he gozado apenas
tres meses, y ya os partís.
Quintilla
35
  ¡Qué casa estrecha os ha hecho
vuestro padre, hijo amado!
Mirad que estáis muy estrecho.
Aunque es mi pecho apresado,
volveos a entrar en mi pecho.
Quintilla
40
  Entraos en él, si el temor
del Rey os hace ausentaros;
que en él estaréis mejor,
pues ningún monte ha de daros
posada con más amor.
Quintilla
45
  ¡Y qué callando que estáis!
¡Quién os pudiera decir,
hijo mío, a lo que vais!
¡Mirad que vais a morir!
¿Pues cómo no me abrazáis?

MARÍA
Quintilla
50
  Mi hermano, a vuestra María,
¿qué la decís al partiros?
Yo iré tras vos algún día,
y ahora van mis suspiros
porque llevéis compañía.
Quintilla
55
  ¡Que os lleven de esa manera!
¿Por qué Faraón cruel,
que en crueldades persevera,
cualquier hijo de Israel
que nazca manda que muera?

ARÁN
Quintilla
60
  ¡Ea! No hay más que esperar;
vamos de aquí.

JEZABEL
¿Dónde? ¡Aguarda!

ARÁN
¿De qué sirve porfiar,
pues une cuanto más se tarda,
menos seguro ha de estar?
Quintilla
65
  Llevarle a un monte pensé,
pero ya mudo de estilo.

JEZABEL
¿Cómo ansí?

ARÁN
Le entregaré
a las corrientes del Nilo.

MARÍA
¡Al Nilo, padre! ¿Por qué?
Quintilla
70
  ¿Queréis que se ahogue allí?
¡Inhumanidad sería!

ARÁN
Esto se ha de hacer ansí.

MARÍA
¡No, padre!

ARÁN
Callad, María,
dejadme hacer a mí.
Quintilla
75
  Esta cestilla breada
no le dejará anegar.

JEZABEL
¡Agua del Nilo sagrada,
vos podéis resucitar
una vida ya acabada!
Quintilla
80
  Mi esposo fía de vos
mi mas regalada prenda;
halle buen amigo en vos;
vuestro raudal no le ofenda,
pues que le defiende Dios.

ARÁN
Quintilla
85
  Ya la noche va cerrando;
quiero llevarle; perdona,
hijo, que no procurando
asegurar tu persona,
y si ofendo, ofendo amando.
Quintilla
90
  Si del Rey cruel te fío,
hará en ti un hecho que asombre;
pues mejor es, hijo mío,
cuando es sin piedad un hombre.
probar si la tiene el río.
Quintilla
95
  En esta traza se acierta,
y, aunque es algo peligrosa,
por ser esperanza incierta,
vale más vida dudosa,
mal por mal, que muerte cierta.
Quintilla
100
  Río abajo tengo de ir
cuanto una legua de trecho,
y cuando quiera salir
el sol del rubio antepecho,
volviendo el día a vivir,
Quintilla
105
  le encomendaré esta arquilla.
Tú ten cuidado, María,
estando siempre a la orilla,
a ver si al salir del día
sale alguien a recebilla;
Quintilla
110
  que mucha gitana gente
suelen al amanecer
salir a ver la corriente:
quizá alguien la saldrá a ver,
que rescate un inocente.
Quintilla
115
  Vos, arca que fabriqué
no de oliva o cedro rubio,
sino de juncos que hallé,
de este segundo diluvio
libra al segundo Noé.

(Vase ARÁN, llevando el niño en la cestilla.)

MARÍA
Quintilla
120
  ¡Que me llevan a mi hermano!
¿Cómo lo podré sufrir?

JEZABEL
¡Oh, Rey de Egipto tirano!
El cielo te haga morir
por esta inocente mano.
Quintilla
125
  Plega a Dios que él mismo sea
quien castigue tus delitos,
y la ofendida Judea,
que pide venganza a gritos,
por él vengada se vea.
Quintilla
130
  Causa son tus leyes fieras
de mi penoso cuidado;
¡plega a Dios que cuando quieras
hacer que muera ahogado,
que ahogado tú por él mueras!
Quintilla
135
  Ya me parece, María,
que es hora de que a la orilla
salgas, que se viene el día;
ten cuenta con una arquilla
adonde va mi alegría.

MARÍA
Quintilla
140
  Sentada estaré en la arena.
mi cofrecillo esperando.

JEZABEL
Ver un hijo me da pena.
no en tierra ajena penando,
hijo, sino en agua ajena.
(Vanse. Tocan, cantan esta letrilla con pandero y sonaja.)
Romancillo o endecha
145
  Frescas aguas alegres
del fértil Nilo,
hoy gozáis de los ojos
del ángel mío.
Sol dorado y puro
150
que con claros visos
al salir resplandeces
bañando el río;
polvorosas arenas,
peñascos lisos,
155
hoy gozáis de los ojos
del ángel mío.

(Salen ANFISO y TEREMUSES, su esposa, y los dos criados, galanes.)

ANFISO
Redondilla
  Bien, por cierto, habéis cantado.
y encarecido mejor
la hermosura y el valor
160
de un ángel que traigo al lado.
Redondilla
  Que es tanta su gallardía.
que usurpa el ser y aun alegra.
de su luz, la noche negra,
de su rostro, el blanco día.
Redondilla
165
  Sobre el arena os sentad
para que las aguas gocen,
pues por su reina os conocen,
de vuestra mucha beldad.
Redondilla
  ¿No os dan gusto las corrientes
170
del Nilo, famoso y claro?

TEREMUSES
En nada, esposo, reparo,
son mis gustos diferentes.

ANFISO
Redondilla
  Qué, ¿tan diferentes son?

TEREMUSES
Que nada alegrar me puede
175
sino es un hijo que herede
el reino de Faraón.

ANFISO
Redondilla
  Ea, regalada esposa,
que el cielo nos le dará.

CRIADO 1.º
¡Qué melancólica está
180
mi señora!

CRIADO 2.º
Y qué enfadosa.
Redondilla
  Sentados están; tratemos
cosas de gusto entretanto.
¿Cómo os va de amor?

CRIADO 1.º
Espanto
al mundo con mis extremos.

CRIADO 2.º
Redondilla
185
  ¿Cómo os trata Polidora?

CRIADO 1.º
Mal, por Dios; es una ingrata.

CRIADO 2.º
Mil años ha que os maltrata.

CRIADO 1.º
Está hecha una tigre ahora

CRIADO 2.º
Redondilla
  ¿De celos?

CRIADO 1.º
Si me celara
190
Polidora, ¿qué más bien?
Todo mi mal es desdén.

CRIADO 2.º
El demonio la esperara.
Redondilla
  ¿Y qué sentís de eso?

CRIADO 1.º
Siento
mil muertes.

CRIADO 2.º
¿Tanto lloráis?
195
Mártir de lo que esperáis
os ha hecho el sentimiento.
Redondilla
  Yo diferente camino
para mis empresas hallo:
si me quieren, quiero y callo:
200
si no, no me determino.

CRIADO 1.º
Redondilla
  ¡Quién estuviera vencido
como vos lo estáis, Diloro!

CRIADO 2.º
Yo burlo y río.

CRIADO 1.º
Yo lloro.

CRIADO 2.º
Yo me celo.

CRIADO 1.º
Yo me he ardido.

CRIADO 2.º
Redondilla
205
  Como sois la misma cera,
así contra vos porfía,
pero en mí no dura un día
la afición m [...]

TEREMUSES
Redondilla
  Esposo, ¿no veis aquello?

ANFISO
210
¿Qué he de ver?

TEREMUSES
¡Gran maravilla!
¿No veis aquella cestilla?

ANFISO
¿Qué será?

TEREMUSES
Repara en ello.
Redondilla
  ¿Qué puede llevar allí?

ANFISO
Novedad es peregrina.

TEREMUSES
215
El río abajo camina;
¿no entrarán por ella?

ANFISO
Sí.

CRIADO 1.º
Redondilla
  Bernardo, aquello me eleva:
una cestilla breada
lleva el agua acelerada.
220
¿no sabremos lo que lleva?

ANFISO
Redondilla
  ¿Quién entra por ella?

CRIADO 1.º
Yo.

ANFISO
Y si vos no, yo entraré.

TEREMUSES
Mucho lo agradeceré.

ANFISO
Yo quiero entrar.

CRIADO 1.º
Eso no;
Redondilla
225
  furiosa corriente, espera;
que algún tesoro estimado
debes de llevar hurtado,
pues huyes de esa manera.

(Éntrase el CRIADO 1.º)

CRIADO 2.º
Redondilla
  Ya Bernardo se arrojó
230
al agua, y ya casi llega.

ANFISO
Ya la cogió, ya navega.

TEREMUSES
Sumo contento me dio.

(Sale MARÍA, hermana de MOISÉS.)

MARÍA
Quintilla
  ¡Oh, gran ventura! En el río
entran ya por la cestilla;
235
que han de salvarte confío.

TEREMUSES
Llégate hacia aquí, esclavilla.

MARÍA
Dios te guarde, hermano mío.

CRIADO 2.º
Quintilla
  Mira, que llama la Infanta.

MARÍA
Guardeos Dios, bella señora.

(De rodillas.)

TEREMUSES
240
Doncella hermosa, levanta.
¿Qué estabas mirando ahora,
di, con eficacia tanta?
Quintilla
  ¿Es tuyo acaso un cestillo
que la corriente llevaba?

MARÍA
245
No a fe; burlas en decillo.

TEREMUSES
De ver cómo navegaba,
señora, me maravillo.
Quintilla
  Algo debe de ir con él,
que va breado y cubierto.

(Sale el CRIADO 1.º con la cestilla mojada. Dentro el niño.)

CRIADO 1.º
250
Bien pensó el agua, doncel,
daros a la orilla muerto;
que como es hembra es cruel.
Quintilla
  Pero no ha de ser ansí,
si no fue la voz postrera
255
un flaco grito que oí.

TEREMUSES
Un gran premio de mí espera.

CRIADO 1.º
¿Qué más que servirte a ti?
Quintilla
  Manda abrir ese secreto.

MARÍA
¡Oh, no pensada aventura!

CRIADO 1.º
260
Que estoy contento. Os prometo
que es, sin duda. una criatura.

TEREMUSES
¿Llora?

CRIADO 1.º
Lloraba, en efeto.

MARÍA
Quintilla
  ¿Cómo criatura? Callad.
¿Quién había de usar con ella
265
tan inhumana crueldad?

TEREMUSES
¿Traéis estuche, doncella?
Abrí, un cuchillo me dad.

MARÍA
Quintilla
  Yo abriré el cestillo.

TEREMUSES
No
por mi mano le he de abrir.

MARÍA
270
¡Ay, señora, que lloró!

TEREMUSES
Ya de hoy más podrá reír,
pues a mi poder llegó.

MARÍA
Quintilla
  Ya está la cestilla abierta.

CRIADO 1.º
¿Quién vio tan gran maravilla?

MARÍA
275
Que, es criatura es cosa cierta.
Bien lo habéis hecho, cestilla,
pues no la trajistes muerta.

TEREMUSES
Quintilla
  ¡Qué milagrosa hermosura!
¡Qué ojos y qué cabellos!

CRIADO 1.º
280
Vos tendréis buena ventura.

TEREMUSES
No lloréis más, ojos bellos;
que estáis en parte segura
Quintilla
  salid del lugar estrecho
que alguna cruel os dio,
285
y reclinaos en mi pecho
hasta que os mande hacer yo
de grana de Tiro un lecho.
Quintilla
  ¡Estoy loca de alegría!

ANFISO
Y yo, por ver que lo estáis,
290
lo estoy mucho, esposa mía.

TEREMUSES
Mi ángel, ¿qué me miráis?
¿Qué me decís, luz del día?

MARÍA
Quintilla
  Muchacha debe de ser;
que siempre naturaleza
295
de industria suele poner,
como es dote la belleza,
más belleza en la mujer.
Quintilla
  Da licencia que lo vea:
¡ay, señora, que es varón!

TEREMUSES
300
Muy en buen hora lo sea;
que mi padre Faraón
un bello nieto granjea.

CRIADO 2.º
Quintilla
  Muy bien te podemos dar
el parabién del hallazgo.

TEREMUSES
305
¿Qué mayor bien que hallar
sucesor de un mayorazgo
que se había de enajenar?

MARÍA
Quintilla
  ¿Luego prohíjasle ya?

TEREMUSES
Desde ahora le prohijo
310
si Anfiso licencia da.

ANFISO
Llámenle todos mi hijo.

CRIADO 1.º
Suertes son que el cielo da.
Quintilla
  Veis aquí un niño que ha un hora
que se vio casi anegado,
315
y se ve rey casi ahora.

CRIADO 2.º
Venturoso salto ha dado.

CRIADO 1.º
Ya es hijo de mi señora.

MARÍA
Quintilla
  ¿No querías darle a criar?
Porque podré darte un ama
320
que le sabrá regalar.

TEREMUSES
Si es virtuosa, la llama.

MARÍA
Mucho.

TEREMUSES
Pues vela a llamar.

MARÍA
Quintilla
  ¡Oh, venturosa ocasión,
a mi misma madre trayo!

(Vase MARÍA. Entran el REY FARAÓN, DATÁN, AVIRÓN, israelitas.)

TEREMUSES
325
¿Vistes mayor perfección?
Por el agua vino un rayo
que me enciende el corazón.

FARAÓN
Quintilla
  Por esa plaza deseo
ver volar ese neblí.

ANFISO
330
¿No es el Rey éste que veo?

TEREMUSES
¡Oh, cielos, mi padre aquí!
¿Quién le ha dicho mi trofeo?

FARAÓN
Quintilla
  Hija, mucho has madrugado.

TEREMUSES
¿Dónde vais, señor?

FARAÓN
A caza;
335
que estoy algo disgustado:
¿y tú? ¿A ver el Nilo?

TEREMUSES
Es traza
con que alivio mi cuidado;
Quintilla
  porque hoy en el agua hallé
todo cuanto deseaba.

FARAÓN
340
Bien; ¿hallaste en agua qué?

TEREMUSES
Hallé un hijo.

FARAÓN
¿Dónde estaba?

TEREMUSES
De las aguas le saqué.

FARAÓN
Quintilla
  Cuéntame tal maravilla.

TEREMUSES
Ves aquí el hijo, y venía
345
en esta frágil cestilla.

FARAÓN
Tu hallazgo me da alegría.

DATÁN
Y a todos nos maravilla.

TEREMUSES
Quintilla
  Como vi tal hermosura.
nombre de hijo le di;
350
tú lo confirma.

DATÁN
¡Oh ventura!
Lleno de envidia nací,
pues la tengo a una criatura.

AVIRÓN
Quintilla
  Ya tenemos sucesor
del reino, si hijo faltare
355
a Faraón, mi señor.

FARAÓN
Quien tu hijo le llamare
merecerá mi favor.

DATÁN
Quintilla
  ¿No es éste gran desvarío?

AVIRÓN
No hay cosa que menos cuadre
360
a un noble y honrado brío,
porque, ¿quién puede ser padre
de un rapaz que trajo el río?

FARAÓN
Quintilla
  Manda que se dé a criar,
que yo por esa ribera
365
me entretengo en arbolar
una barquilla ligera
que aligere mi pesar.
Quintilla
  Adiós, hija; y vos, Anfiso,
quedaos adiós, y gozad
370
lo que el Nilo daros quiso.

ANFISO
El cielo a tu majestad
guarde.

(Vanse el REY, DATÁN y AVIRÓN. Salen MARÍA y JEZABEL.)

JEZABEL
¡Qué raro tu aviso!
Quintilla
  Que de esa manera puedo
gozarle, si yo le crío,
375
sin alteración ni miedo.
¡Oh Nilo piadoso mío,
en obligación te quedo!

MARÍA
Quintilla
  ¡Callad, madre, que os escucha
la amorosa y noble Infanta!

JEZABEL
380
Mi gusto en el alma lucha.

MARÍA
Aunque es vuestra dicha tanta,
le [...]
Quintilla
  Sabeldo disimular
si no le queréis perder.

CRIADO 1.º
385
Mas ¡si no sabe llorar!

TEREMUSES
¿Dar pena había de saber
quien tal gusto sabe dar?

MARÍA
Quintilla
  Ya te traigo el ama aquí.

JEZABEL
A ver lo que mandas vengo,
390
por ser llamada de ti.

TEREMUSES
Quiéroos dar un bien que tengo.
¿queréis vos mis bienes?

JEZABEL
Sí;
Quintilla
  y estimarélos en tanto
como tú estimarlos puedes.

TEREMUSES
395
Merécenlo; no me espanto;
pero yo os haré mercedes.

ANFISO
¡Lo que le quiere es encanto!

(Vase ANFISO.)

TEREMUSES
Quintilla
  Mirad a vuestro criado,
que es hermosísimo a fe;
400
y más que hermoso, amado;
si es hermoso o no, no sé.

JEZABEL
¡Más bien es afortunado!

TEREMUSES
Quintilla
  ¿De hermosura no conoces?

JEZABEL
Tiene alguna.

TEREMUSES
¿Como alguna?
405
El cielo está dando voces
que es este infante la luna.

JEZABEL
¡Pues muchos años le goces!

TEREMUSES
Quintilla
  ¿Has tenido tú algún día
hijo que llegase aquí?

JEZABEL
410
Uno murió que tenía.

TEREMUSES
¿Más hermoso?

JEZABEL
Tanto, sí.

TEREMUSES
Tu afición te lo decía.

JEZABEL
Quintilla
  ¡Fue mucha su perfección!

TEREMUSES
¿Qué tuvo?

JEZABEL
Unos ojos bellos.

TEREMUSES
415
Y esos míos, ¿no lo son?

JEZABEL
Mucho parecen a ellos.

TEREMUSES
Eso en tu imaginación.

MARÍA
Quintilla
  ¿Hay mayor graciosidad?
Mi madre a la Infanta hermana
420
engaña con la verdad,
y hablan de una misma cosa
y de una misma beldad.

TEREMUSES
Quintilla
  Ya no te le quiero dar,
que, según le has desdeñado,
425
no le sabrás regalar.

MARÍA
¡Muy buen lance habéis echado!
Madre, no podéis callar.

JEZABEL
Quintilla
  Yo le trataré, señora,
como si mi hijo fuera.

MARÍA
430
¡Creedme que ya le adora!

JEZABEL
Si es tardar en que le quiera.
yo le quiero desde ahora.
Quintilla
  ¡Hijo de mi corazón,
yo os quiero como a mi vida!

TEREMUSES
435
Ansí ganas mi afición.

(Entra ARÁN, padre de MOISÉS, solo.)

ARÁN
Tras mi esperanza perdida,
es esta buena ocasión;
Quintilla
  aquí mi cestilla hallo,
y mi hijo hallo aquí.

MARÍA
440
Muy bien sabrá regalallo
mi madre.

TEREMUSES
¿Es tu madre?

MARÍA
Sí.

ARÁN
. . . . . . . . . . . .
Quintilla
  Mucha ventura sería,
pues que con seguridad
445
le tendré en mi compañía.
Jezabel, ¡qué ociosidad
esta vida todo el día!

JEZABEL
Quintilla
  Mandóme llamar la Infanta
para darme este criado.

ARÁN
450
¿Criado?

MARÍA
¿Y eso os espanta?

ARÁN
¿Y ya le habéis aceptado?

MARÍA
¡Que no es la ocupación tanta!

TEREMUSES
Quintilla
  Ya le aceptó.

ARÁN
Norabuena,
pues lo manda Vuestra Alteza;
455
quien tan grande bien me ordena
quitárame su belleza
hasta parte de su pena.
Quintilla
  ¿Y qué nombre le habéis dado?

TEREMUSES
Yo ninguno.

ARÁN
Justo es
460
darle alguno acomodado.

TEREMUSES
Pues llamaráse Moisés,
que es nombre: en el agua hallado.

ARÁN
Quintilla
  ¡Bien, señora, le conviene
ese dichoso apellido!

TEREMUSES
465
Éste le doy.

ARÁN
Y ese tiene.

LEZABEL
¡Seáis, hijo, bien venido,
si en el nombre de Dios viene!

(Vanse todos con música, llevando la madre a MOISÉS. Sale LEVÍ, cautivo hebreo.)

LEVÍ
Lira
  En aquesta ribera
levanto al cielo lastimoso estilo
470
de aquella edad primera
donde mis quejas me arrebata el Nilo
haciendo mis lamentos
consonancia tristísima a los vientos.
Lira
  ¡Ay, ciudad soberana,
475
Jerusalén, Jerusalén amable,
y cuán de buena gana,
sólo por no me ver tan miserable,
abrazara la muerte
aunque costara no volver a verte!
Lira
480
  Aquí, al cruel gitano
sirvo de hacer adobes, y es mi estilo
henchir el aire vano
de quejas, y de lágrimas el Nilo,
que son causa segunda
485
por qué dos veces en el año inunda.
Lira
  Ya acabé mi tarea;
¡ay, si pudiera descansar ahora,
pero en vano desea
descanso un alma que desdicha llora;
490
ni es posible que viva
sino llorando voluntad cautiva!
Lira
  Mi esposa fue a traerme
de la ciudad algún sustento pobre,
¡ay, si pudiera verme
495
cual se vio Niso convertido en robre,
porque ansí no sintiera
golpes tan bravos de fortuna fiera!

(Dicen dentro. ROSELIA, mujer de LEVÍ, sale.)

ROSELIA
Redondilla
  ¡Déjame, cruel gitano!

GITANO
Pues hazme un favor honesto.

LEVÍ
500
Mi esposa llora. ¿qué es esto?

ROSELIA
¿Por qué me ofendes, tirano?

LEVÍ
Redondilla
  ¿Quién te ofende, oh vida mía?
Iré a perderla por ti;
que mis celos van en mí:
505
no quiero más compañía.

(Entrase LEVÍ. Sale ROSELIA cantando, mujer de LEVÍ, y un GITANO tras ella.)

GITANO
Quintilla
  Yo no pretendo forzar
tu voluntad, ni es razón.

ROSELIA
Este hombre me ha de agraviar.
que una determinación
510
no da a la razón lugar.
Quintilla
  Bien será fingir con él
porque me deje y se vaya.

GITANO
Si eres la flor de Israel,
permite que una vez haya
515
flor sin espinas en él.
Quintilla
  Después que te vi te adoro,
y alguna clemencia espero
de esas finas hebras de oro,
ya que no por lo que quiero,
520
siquiera por lo que lloro.

(Sale LEVÍ sin que le vean.)

LEVÍ
Quintilla
  Aunque no es cordura hacer
en la mujer experiencia,
yo la hago en mi mujer
a ver si hay hembra en ausencia
525
allá en cuanto pueda ser.
Quintilla
  Entre estas ramas metido
veré lo que pasa aquí
sin ser de los dos sentido.

GITANO
¿Qué, en fin, nada harás por mí?

ROSELIA
530
¿Qué pretendes?

GITANO
Ser querido.

ROSELIA
Quintilla
  ¿Qué me ofreces?

GITANO
Afición.

ROSELIA
¿Y esa cierta?

GITANO
Verdadera.

LEVÍ
¡Oh celosa confesión!

ROSELIA
¿Y bastará que te quiera?

GITANO
535
No quiero más galardón.

LEVÍ
Quintilla
  Sin duda aquí he de perder
gusto, paciencia y honor;
ten firme, ingrata mujer.

ROSELIA
¿Que no quieres más que amor?

GITANO
540
No.

ROSELIA
Pues no le puede haber.
Quintilla
  Fingir contigo quería
porque me dejaras ir;
pero no puedo.

GITANO
Porfía
fiera en hacerme morir;
545
yo te venceré algún día.

ROSELIA
Quintilla
  Y ahora vete.

GITANO
Sí, voy
por no disgustarte más;
mira cuán amante soy.
¿Has de quererme?

ROSELIA
¡Jamás!

GITANO
550
Ingrata, pues yo me estoy.

(Sale LEVÍ.)

LEVÍ
Quintilla
  No hay para qué, gentilhombre.

GITANO
¡Hombre aquí!

LEVÍ
Y hombre de bien.

GITANO
¿Quién eres?

LEVÍ
No tengo nombre.

ROSELIA
Es mi esposo.

GITANO
¡Eso también!
555
Perdóname, no te asombre
Quintilla
  ver que en parte sospechosa
con tu esposa me has hallado.

LEVÍ
Seguro estoy de mi esposa.

GITANO
Corrido voy y agraviado;
560
¡oh tirana más que hermosa!

(Vase el GITANO)

LEVÍ
Quintilla
  ¡Qué bien se está la mujer
en su casa recogida!

ROSELIA
¿Hay en mí de qué temer?

LEVÍ
Sí, que la mujer querida
565
poco o mucho ha de querer.
Quintilla
  ¿Qué traes de la ciudad?

ROSELIA
Pan negro y hierbas.

LEVÍ
Y basta;
pan negro y hierbas me dad;
que con tener mujer casta
570
vive un hombre en amistad.
Quintilla
  Y vamos, veréis allí
vuestros dos hijos, amiga.

ROSELIA
Que ha mucho que no los vi:
amor a verlos me obliga;
575
sea presto, pues, vení.

(Baile. Éntranse. Tocan. Sale MOISÉS, pequeño niño.)

MOISÉS NIÑO
Lira
  Poco importa ser niño;
sí tener bríos de varón perfeto;
que aunque espada no ciño,
no quiero que me pierdan el respeto.

(Salen ARÁN y JEZABEL, sus padres.)

ARÁN
580
¿Qué es esto, mi criado?

JEZABEL
Moisés querido, ¿quién os ha enojado?

MOISÉS
Lira
  Hijo soy de la infanta,
y nieto soy de Faraón por ella,
y el vil que me levanta
585
que soy espurio y no nacido della,
como villano miente.

ARÁN
¿Pues quién dice otra cosa diferente?

JEZABEL
Lira
  No le descubriremos
quién es ahora, porque no se engría.

ARÁN
590
Dejad: tiempo tendremos;
que aun hasta ahora aún no ha llegado el día,
ni llegará tan presto;
sólo importa que viva como honesto.

MOISÉS
Lira
  En fin, queridos amos:
595
desciendo de los reyes Faraones.

ARÁN
Así lo confirmamos.

MOISÉS
Pues tú, villano, ¿para qué te pones
en puntillas conmigo?
¿Quieres a tu señor por enemigo?

(Entran FARAÓN, la INFANTA, DATÁN y AVIRÓN.)

TEREMUSES
Lira
600
  Desde mi retraimiento
oigo a mi hijo con algún enfado;
¡oh, mi dulce contento!
¿Qué enojo es éste? ¿Quién os ha injuriado?

MOISÉS
¡Oh madre, en tu presencia
605
a mis enojos hago resistencia!

FARAÓN
Lira
  Moisés, ¿qué habéis habido?
Decidme, ¿quién se atreve a daros pena?

ARÁN
Es niño; nada ha sido.

TEREMUSES
Tomad, mi bien, al cuello esa cadena;
610
que en lugar de diamante
va por joyel mi corazón amante.

MOISÉS
Lira
  ¡Querida madre!

TEREMUSES
¡Hijo!

MOISÉS
¿Es verdad que lo sois? Desengañadme,
que aún no sé quién me dijo
615
una razón o sinrazón infame.

FARAÓN
¿Qué te dijeron? Dilo.

ARÁN
Burlando, que le hallaron en el Nilo;
Lira
  y está el rapaz por esto
que quiere reventar de enojo y rabia.

TEREMUSES
620
¿Con mi hijo se ha puesto
nadie del reino? En eso a mí me agravia.
No; mi hijo sois, bien mío:
miente quien dijo que os halló en el río.

FARAÓN
Lira
  Moisés, no lloréis tanto;
625
que yo haré que os tengan más respeto.
Y, por el cielo santo,
que vuestro abuelo soy y vos mi nieto,
y mi misma persona,
y en fe de aquesto os pongo mi corona.

(Pónele la corona de laurel y queda muy ufano.)

TEREMUSES
Redondilla
630
  Muy bien parecéis con ella.

MOISÉS
Beso tus Rëales pies.

FARAÓN
¿Estáis contento, Moisés?
Ya sois coronada estrella.
Quintilla
  ¡Hija!

TEREMUSES
¡Señor!

FARAÓN
Un aviso
635
quiero daros, escuchad:
encubridle esta verdad;
mirad bien cómo os lo aviso.

(Hablan al oído.)

JEZABEL
Redondilla
  Mirad qué loco ha quedado;
sepa quién es, que se pierde.

MOISÉS
640
Quien el respeto me pierde
venga a verme coronado.

ARÁN
Redondilla
  Por no verle profanar
la israelita cabeza,
me voy.

JEZABEL
A entonarse empieza,
645
pero yo lo haré amansar.

(Vanse los padres.)

DATÁN
Redondilla
  ¡Que tal el Rey haya hecho!
¡Tanto favor a un mestizo!
Este rapaz, ese chico,
¡oh, yo le tengo en el pecho!

(Estando coronado el niño, y hablando aparte FARAÓN y la INFANTA, canta una VOZ esta inspiración y atiende a ella MOISÉS.)

VOZ
Romance (tirada)
650
  Ufano niño Moisés,
que con la ajena corona
la majestad representas
que el cielo te ha dado propia.
Esas grandezas desprecia:
655
rompe las egipcias ropas;
que te han guardado los cielos
sólo para que las rompas.
Contra los rayos de Egipto
es la comisión que gozas,
660
y honrarte con honra tuya
es cosa a tu oficio impropia.
Esa corona que ciñe
tu cabeza vencedora,
ha de ser, por causa tuya,
665
deshecha, arruinada y rota.
Deséchala de tus sienes;
que es doble traza alevosa
lo que has de ofender entonces
estimarlo tanto agora.

MOISÉS
670
No sé quién me habla al alma,
que me enseña, aunque me asombra;
que soy capitán, me dicen,
contra las gitanas copias.
Si esto es así, Faraones,
675
guardaos allá vuestras honras;
que ya no quiero en Egipto
reinos, cetros, ni coronas.

(Arroja la corona a los pies del REY.)

FARAÓN
Dioses sagrados, ¿qué es esto?

TEREMUSES
¡Hijo!¿qué has hecho?

MOISÉS
Señora,
680
no sufre bien mi cabeza
el peso de tanta honra.

DATÁN
Pronóstico es este Rey
que ocultos misterios brota;
que de un prodigio no es mucho
685
nazcan cosas prodigiosas.
Este suceso da gritos,
y dice, porque los oigas,
que ha de deshacer tu imperio
quien arrastra tu corona.

FARAÓN
690
Dejadnos solos, Infanta.

TEREMUSES
De una inocencia te enojas;
pues tú lo mandas, iréme.

FARAÓN
Es mi gusto, por ahora.

(Vase. Apártanse el REY, DATÁN y AVIRÓN a hablar.)

AVIRÓN
Quintilla
  Ver tu corona ofender,
695
¿qué puede representar,
sino que la has de perder?

DATÁN
Y que te la ha de quitar
quien te la hizo caer.

FARAÓN
Quintilla
  Es, sin duda; mi temor
700
lo mismo me pronostica.

DATÁN
Pues muera.

FARAÓN
Téngole amor;
pero si se verifica,
mi desdicha ¿no es peor?

AVIRÓN
Quintilla
  Que muera es acuerdo mío
705
sin duda conviene así;
de esta manera desvío
la envidia que concebí
contra este hijo de un río.

FARAÓN
Quintilla
  Sacalde públicamente;
710
porque la ciudad se asombre
y en su castigo escarmiente.

DATÁN
Si éste llegase a ser hombre
se ha de hacer rey de tu gente.
Quintilla
  Muera, Rey: esto conviene.

FARAÓN
715
Ya no estoy determinado:
mi consejo le condene.

(Vase el REY.)

AVIRÓN
¡Qué fuerza la envidia tiene
en un malintencionado!
Quintilla
  Preso vas.

MOISÉS
¡Yo, preso yo!
720
Si lo manda el Rey, iré.

AVIRÓN
El Rey mismo lo mandó.

MOISÉS
Pues de su afición, ¿qué fue?

DATÁN
Fue mal fundada, y cayó.

(Llévanle maltratado a MOISÉS. Salen LEVÍ y ROSELIA.)

LEVÍ
Redondilla
  Ya que a la madre común
725
nuestros hijos entregamos
y su soledad lloramos
no bien conocida aún,
Quintilla
  vivamos en la ciudad,
donde tengamos testigos
730
de nuestra necesidad;
que entre deudos y entre amigos
siéntese mal la amistad.

ROSELIA
Redondilla
  Yerras, aunque me perdones,
y no sé qué hombre procura
735
dejar la vida segura
y buscar las ocasiones.
Quintilla
  ¿Qué coches o qué caballos
tienes en qué pasear?

LEVÍ
Sólo tengo el deseallos.

ROSELIA
740
Y este vano desear
te trae sin duda a curallos.
Quintilla
  Para hacer ladrillos duros,
en la falda de la sierra
estábamos mas seguros;
745
que hombres que tratan en tierra
no han menester fuertes muros.

LEVÍ
Quintilla
  Aquí tengo de vivir:
algún gitano busquemos
a quien podamos servir.

ROSELIA
750
Tu oficio es mandar: callemos.

LEVÍ
Y el tuyo no resistir.
(Suena trompeta y dicen dentro: «¡Muera el traidor!»)
Quintilla
  Mas ¿qué alboroto y rumor
es aquel? Trompeta suena,
y dicen: ¡Muera el traidor!
755
¡Cómo renováis mi pena,
vivas memorias de amor!
Quintilla
  Vamos a saber lo que es.

(Vanse. Tocan trompeta, y sale MARÍA.)

MARÍA
Infanta, noble señora,
¿cómo estas cosas no ves,
760
cuando todo el pueblo llora
la muerte de tu Moisés?
Quintilla
  Ven, si ya no gustas dello;
que entre la grita espantosa,
si dan lugar, podrás vello
765
con una soga afrentosa
atada al hermoso cuello.
Quintilla
  No me escucha: a su aposento
voy a advertirla del caso
más presurosa que el viento.

(Vase. Tocan trompeta. Salen los padres de MOISÉS, ARÁN y JEZABEL.)

ARÁN
770
Paso, Babilonia, paso;
que es niño, y grande el tormento.
Quintilla
  Mirad al vuestro criado,
hijo en sangre y en amor,
su privanza en qué ha parado.
775
¡Oh Rey, gran castigador,
quién te verá castigado!

JEZABEL
Quintilla
  No lloro el verle morir,
ni siento que el Rey lo mande.

ARÁN
¿Pues esto podéis sufrir?

JEZABEL
780
El sentimiento es tan grande
que no me deja sentir.

(Sacan al niño MOISÉS con una soga al cuello, atadas las manos, y un verdugo detrás con una espada desnuda. DATÁN y AVIRÓN como jueces, y algunos soldados; cantan los MÚSICOS.)

MÚSICOS
Romance (tirada)
  Sea notorio en Babilonia
y en todo el gitano imperio,
cómo este muchacho muere
785
por sospechoso en el reino.
Mándale matar el Rey
para asegurarse desto;
que no hay corona segura
cuando el que priva es soberbio;
790
y muere públicamente,
porque sirva de escarmiento,
que el despreciar las coronas
se compra por este precio.

(Sale la INFANTA TEREMUSES con una espada desnuda, y MARÍA y los dos criados.)

TEREMUSES
Teneos, fieros verdugos;
795
que no ha de morir por eso
un inocente que adoro
y un humilde que defiendo.
Éste es mi hijo: estimalde,
pues como a hijo le quiero;
800
que no es posible que el Rey
haga este agravio a su nieto.
Vosotros sois, envidiosos,
los que habéis tratado de esto
por quitar a Babilonia
805
este cristalino espejo.
Y si mi padre lo manda,
no se entiende que está ciego:
amigos, ¡viva Moisés!
¡Viva! que yo lo defiendo.

(Dentro: «¡Viva Moisés!» Y pónese el REY al corredor.)

FARAÓN
810
Tus voces, hija, me mueven,
y el amor que yo le tengo.
¡Viva Moisés! Desatalde.

DATÁN
Muero de envidia.

AVIRÓN
Y yo muero.

TEREMUSES
Vivas, señor, largos años.

MOISÉS
815
Muchas edades tus reinos.

JEZABEL
Tu fama infinitos días.

ARÁN
Tu nombre siglos eternos.

TEREMUSES
Y porque han visto a mi hijo
con voces de pregoneros,
820
quiero que le vean triunfando
si tú no dis... de ello.

FARAÓN
¡Triunfe!

(Quitase de la ventana el REY.)

TEREMUSES
Venga el palio, amigos,
en lo que del blanco cuello
la infame soga desato.

DATÁN
825
¡Oh, envidia!

AVIRÓN
¡Oh, cruel infierno!

TEREMUSES
Quintilla
  Quiéroos, Moisés, abrazar,
pues hoy para mí nacéis.

ARÁN
Deudas tenéis que pagar
a la Infanta, que haréis
830
mucho en poderlas contar.

(Traen un palio los criados.)

CRIADO 1.º
Quintilla
  El palio está aquí, señora.

TEREMUSES
Entrad en él y triunfad;
que este honor os falta ahora;
ea, esas varas tomad.

DATÁN
835
¡Oh, confianza traidora!,
Quintilla
  Pero vaya ahora honrado,
prive y suba cuanto pueda
el rapaz entronizado;
que no ha parado su rueda,
840
pues mi envidia no ha parado.

(Entran debajo del palio MOISÉS y la INFANTA. Toman las varas los dos criados, DATÁN y AVIRÓN. Tocan música. Dan una vuelta al tablado con gran majestad, y éntranse. Dase fin a la primera jornada. Baile de a cuatro.)

Jornada II

Salen ARÁN y JEZABEL, padres de MOISÉS.

ARÁN
Octava real
  ¿Eso ha pasado en esa ausencia breve?

JEZABEL
En estos pocos años que has faltado,
grandes mercedes nuestro hijo debe
al enemigo de Israel airado;
845
todos le estiman, nadie se le atreve;
que está Moisés tan bien acreditado,
que hace grande caudal de su esperanza
el que tenerlo por amigo alcanza.
Octava real
  Hase mostrado valeroso y fuerte,
850
tanto, que el Rey de su valor se fía,
y a las empresas de momento y suerte
por general con su bastón le envía;
rebélase Sabá: la historia advierte,
y con una lucida compañía
855
partió Moisés para allanar la tierra;
ya seis meses y más que está en la guerra.

ARÁN
Octava real
  ¿Ha escrito al Rey de sucesos algo?

JEZABEL
Escribió que Sabá se le allanaba.

ARÁN
Mucho gusto que el Rey le estime en algo,
860
pero no verle en nuestra ley no alaba.

JEZABEL
El juicio pierdo y del sentido salgo;
la paciencia y la vida se me acaba,
en no le haber quién es manifestado.

ARÁN
Sabrálo luego como sea llegado.

(Salen FARAÓN y la INFANTA y el CRIADO 1.º)

FARAÓN
Quintilla
865
  Ansí que mi general
deja ya a Sabá rendida.

CRIADO 1.º
No se vio valor igual.

FARAÓN
Prospere el ciclo su vida;
que es valiente y es leal.
Quintilla
870
  ¿Cuándo llegará?

CRIADO 1.º
Cargado
de victoriosos despojos
mira ya el Nilo sagrado.

FARAÓN
Venga en buen hora a mis ojos.

TEREMUSES
Bien le tengo deseado.
Quintilla
875
  Haga fiestas la ciudad
y Moisés entre triunfando.

TEREMUSES
Yo beso a tu majestad
las manos.

FARAÓN
Voyle pagando
las obras de su lealtad.

ARÁN
Quintilla
880
  Advertís, dicen, que llega
coronado de victorias.

FARAÓN
En esa espaciosa vega
haga alarde de sus glorias
quien nuevos reinos me entrega.
Quintilla
885
  Sáquese un carro triunfal
lleno de columnas de oro,
en que venga el general,
recíbanle con decoro
a sus venturas igual.

CRIADO 1.º
Quintilla
890
  ¿Quién le ha de tirar?

FARAÓN
Cautivos
de la rebelde Sabá.

ARÁN
No habrán visto tal los vivos.

FARAÓN
Y la nobleza vendrá
honrándole a los estribos.
Quintilla
895
  Vengan todas las banderas
que al enemigo ha quitado,
arrastrando las primeras;
haréle en burlas honrado,
pues él a mí me honra en veras.

ARÁN
Quintilla
900
  ¡Viva Vuestra Majestad
mil años, para que aumente
a Moisés en calidad!

TEREMUSES
Hoy llegará vuestro ausente
y mi hijo a la ciudad.
Quintilla
905
  Lleno de victorias viene:
mirad si estará contenta
madre que tal hijo tiene.
Yo estoylo mucho.

TEREMUSES
Sustenta.
mucha honra.

ARÁN
Ansí conviene.

TEREMUSES
Quintilla
910
  Y vos, amo de mi hijo,
¿dónde habéis estado?

ARÁN
¿Yo?
En un vïaje prolijo,

JEZABEL
Dos horas ha que llegó.

ARÁN
Al tiempo del regocijo.
(Dentro ruidos como que corren caballos, con gran grita, y dicen dentro: «¡Aparta, aparta!» sonando ruido de cascabeles, y prosigue ARÁN.)
Quintilla
915
  Que ya la ciudad comienza
a celebrar la victoria.

TEREMUSES
Hágase al mundo notoria.

JEZABEL
Mil reinos tu hijo venza.

ARÁN
Mil siglos dure su gloria.

FARAÓN
Quintilla
920
  Ya debe de haber llegado,
pues tal alboroto suena.

TEREMUSES
Téngole tan deseado,
que no se cómo el arena
del gran Nilo no he pisado.

FARAÓN
Quintilla
925
  Vamos a mi corredor,
donde veremos pasar
en su triunfo al vencedor.

(Vanse el REY, la INFANTA y el CRIADO 1.º, y quedan ARÁN y JEZABEL.)

ARÁN
Aquí le quiero esperar;
que aquí le hablaré mejor.
Quintilla
930
  Ya basta el silencio, basta:
sepa Moisés como es
de la israelita casta,
y gaste en lloros después
el tiempo que en fiestas gasta.
Quintilla
935
  Muestre aquí cómo es verdad
que de fieles padres nace,
y con santa libertad,
las honras que el Rey le hace
trueque por su enemistad.

JEZABEL
Quintilla
940
  Ya llega el tiempo, y es cosa
muy rara ver la grandeza
de la ciudad populosa;
el caer de tanta alteza
vuelta ha de ser peligrosa.

(Tocan música y entra MOISÉS muy bien aderezado en un carro, coronado de laurel; algunas banderas arrastrando; delante acompañamiento. Tiran el carro cuatro guineos de Sabá con sus reatas como caballos. Viene en el carro MOISÉS en una silla alta, y el REY DE SABÁ, negro, atado con una cadena, y cautivos atados a la misma silla de MOISÉS. Dan una vuelta estando el REY FARAÓN y la INFANTA TEREMUSES, DATÁN y AVIRÓN arriba, en el corredor, y abajo, en el tablado, ARÁN, JEZABEL, sus padres de MOISÉS, y dice ARÁN.)

ARÁN
Quintilla
945
  ¡Que tal a mi hijo veo!
De puro contento lloro.
¡Oh pueblo cautivo hebreo,
por aquel gran Dios que adoro
que ya verte libre creo!

DATÁN
Quintilla
950
  De envidia deste hebreo
estoy reventando aquí.

FARAÓN
¿Qué os parece del trofeo
con que entra Moisés, decí?

AVIRÓN
Que lo miro y no lo creo.

DATÁN
Quintilla
955
  No tienes en la memoria
la corona derribada,
pues que le das tanta gloria.

FARAÓN
Si fue culpa, ya es pasada.

AVIRÓN
Ya pasó, mas es notoria.

JEZABEL
Quintilla
960
  ¡Qué majestad representa
si la empleara mejor!

FARAÓN
Hoy en mi silla te asienta,
valeroso vencedor
de aquella ciudad exenta.
Quintilla
965
  ¿Cómo vienes?

MOISÉS
Tan honrado
con el favor que me has hecho,
que me doy por bien pagado
de ver herido mi pecho
y mi cuerpo desangrado.
Quintilla
970
  Llegué, su gente vencí;
que como tu majestad,
por ser yo tuyo, iba en mí,
rindióseme la ciudad
y al Rey traigo preso aquí.
Quintilla
975
  Ya subo a besar tus pies
y a mi madre.

FARAÓN
No es razón:
triunfad y venid después:
extiéndase la opinión
del valeroso Moisés.

TEREMUSES
Quintilla
980
  De victoria tan honrada
más premio es bien que procures.

AVIRÓN
¡Oh Majestad engañada,
mejor será que asegures
la corona derribada!

(Quítanse del corredor el REY y la INFANTA y los demás.)

ARÁN
Quintilla
985
  De veros, Moisés, triunfar,
como los dos os criamos,
no cesamos de llorar,
¿conocéisnos?

MOISÉS
¡Oh, mis amos,
a fe que os he de abrazar!
Quintilla
990
  Ya no quiero más trofeo
pues os he hallado aquí.

(Apéase del carro y abraza a sus padres.)

JEZABEL
Que es buena mi dicha creo,
pues la leche que te di
bien agradecida veo.

MOISÉS
Quintilla
995
  Tanto veros deseaba,
que el deseo me vencía
donde vencedor estaba.
¿Tenéis salud, madre mía?

JEZABEL
No verte me la quitaba.

MOISÉS
Quintilla
1000
  ¿Y vos, padre?

ARÁN
¡Qué buen nombre!
Mucho mejor te agradezco.

MOISÉS
¿Pues cómo queréis que os nombre?

ARÁN
Así, porque lo merezco.

MOISÉS
No tiene el mundo tal hombre:
Quintilla
1005
  no hay al mío amor igual:
mandadme en qué os aproveche;
que donde hay sangre real,
el que es buen hijo de leche
es buen hijo natural.

ARÁN
Quintilla
1010
  Toda esa gente despide.
que tengo mucho que hablar
contigo, y ella lo impide.

MOISÉS
Aunque deje de triunfar
haré lo que se me pide.
Quintilla
1015
  Dejadme solo y llevad
a palacio el Rey cautivo.

REY NEGRO
¡Ah, perdida libertad!

(Vanse todos y quedan MOISÉS y sus padres.)

MOISÉS
Mirad qué obediente os vivo
viéndome en tal majestad.
Quintilla
1020
  ¿Que me queréis?

ARÁN
Deshacer,
Moisés, esas torres vanas
que ya se van a caer,
que vanidades gitanas,
cuando son más, son sin ser.
Quintilla
1025
  No sé si te ha de pesar
o si te ha de dar cuidado
lo que te quiero avisar,
porque estás muy levantado
y altera mucho un bajar.

MOISÉS
Quintilla
1030
  ¿Qué es lo que decirme quieres?
Que bien alterado estoy:
no importa aunque más me alteres.

ARÁN
Ya sabes, Moisés, quién soy.

MOISÉS
Sí se.

ARÁN
Pero no quién eres.

MOISÉS
Quintilla
1035
  Quién soy sí sé. ¿No soy hijo
de la Infanta, y del Rey nieto?

ARÁN
Eso tu opinión lo dijo.

MOISÉS
¿Y no lo soy, en efeto?

ARÁN
En afligirte me aflijo.

MOISÉS
Quintilla
1040
  Mucha alteración recibo;
di quién soy, ¿por qué te atajas?

ARÁN
Allana el valor altivo,
pues de nieto de un Rey bajas
a ser hijo de un cautivo.

MOISÉS
Quintilla
1045
  ¿Quién es el cautivo?

ARÁN
Yo;
por padre natural tienes
al mismo que te crió;
que tu fortuna trocó
hoy en mis males tus bienes.
Quintilla
1050
  Honra y defiende estas canas
hoy, Moisés, y no te acuerdes
de vanidades gitanas;
que si el ser gitano pierdes,
el ser israelita ganas.
Quintilla
1055
  Y el ser hijo de Israel,
mira que no te está mal,
pues naciste de mí en él;
que yo te di ser real
y él te ha dado sangre fiel.
Quintilla
1060
  No te dé desconfianza
verte hoy soberbio y ya llano;
que en todo estado hay mudanza,
y cuando el Rey es gitano,
poco dura la privanza.
Quintilla
1065
  Honra más calificada
tienes y opinión más rica
por ganar, que la ganada;
que algún gran bien pronostica
la corona derribada.
Quintilla
1070
  Parece que estás sin brío;
responde, ingrato, responde;
que todo su poderío
del Rey no te ha puesto a donde
te pone el ser hijo mío.
Quintilla
1075
  Más calidad te he yo dado
con la sangre que te doy,
que el Rey con todo su estado;
que ¡vive el Señor! que soy
deudo de Rey más honrado.

MOISÉS
Quintilla
1080
  Padre, si es mi dicha tanta
que, como dices, lo eres,
no el verte, padre, me espanta,
porque el ser que tú me dieres
es el ser que me adelanta.
Quintilla
1085
  Como padre te obedezco;
y abrazo a mi honrada madre,
y de placer me enternezco;
que en ser hijo de tal padre
subo donde no merezco.
Quintilla
1090
  Lo que lloro y lo que siento
es no ser desengañado
antes, y así me arrepiento
de haber contra Dios fundado
unas torres en el viento.
Quintilla
1095
  Fundé mi ignorancia en él,
que cuando arrojé, mozuelo,
del Rey de Egipto el laurel,
me dijo una voz del cielo
que era hijo de Israel.
Quintilla
1100
  Y arrojéle despechado,
pero apenas le arrojé,
cuando luego, apesarado
de aquellas voces, quedé
de todo punto olvidado.
Quintilla
1105
  Ea, Israel maltratada,
que en mí nació tu ventura,
que, aunque hasta ahora olvidada,
tu libertad asegura
la corona derribada.
Quintilla
1110
  Ésta es mi resolución.
y ahora decidme el modo
como vine a Faraón.

ARÁN
Despacio lo sabrás todo.

JEZABEL
Es caso de admiración.

MOISÉS
Quintilla
1115
  Vamos a vernos con él,
y vos, madre, nuevamente
abrazad a un hijo fiel.

JEZABEL
El cielo tu vida aumente
para salud de Israel.

(Vanse y sale el GITANO enamorado de ROSELIA.)

GITANO
Lira
1120
  Diez años ha que muero
por mi enemiga amada, y tantos ella,
sólo porque la quiero,
ha dado en ser ingrata como bella;
que no hay cosa más fría
1125
que una mujer si en no querer porfía.
Lira
  Con mil ruegos y quejas
la procuro ablandar, pero no puedo;
que cierra las orejas
como serpiente que al encanto ha miedo,
1130
quedándose obstinada;
que quien no quiere bien, no quiere nada.
Lira
  Ahora se me ofrece
una buena ocasión, que su marido
desde ayer no parece;
1135
quiero llamar, y serlo yo fingido;
que la noche me ayuda,
y si le espera, me abrirá sin duda.
Lira
  ¡Ah de casa!

(A la ventana ROSELIA.)

ROSELIA
¿Quién llama?
¡Ay, niño Amor, si mi marido fuese!

GITANO
1140
Es un hombre que os ama,
Leví soy, ¿no me abrís?

ROSELIA
Mi bien es ése
y tanto se tardaba,
que con mil sobresaltos le esperaba
Lira
  ¡Oh dulce noche mía,
1145
gracias te doy por cuanto bien me has dado
Esperad, mi alegría:
ya bajo a abrir, y si venís cansado,
descansaréis, bien mío,
del modo que en el mar descansa el río.

GITANO
Lira
1150
  ¡Oh, dichoso el amante
que estas razones sin engaño oyera
¿Hay gusto semejante?
Veis aquí un mármol convertido en cera:
¡qué esquiva es una dama
1155
si da en aborrecer ¡qué tierna si ama!
Lira
  A mi engaño agradezco
este rato de gusto que he tenido;
que aunque por mi merezco
algún favor; en fe de su marido,
1160
que dije que lo era,
escuché de ella la razón primera.

(Entra LEVÍ con un azadón.)

LEVÍ
Lira
  Largo y prolijo día,
muy en buen hora vais dejarme un rato
gozar de mi alegría;
1165
que si tengo algún gusto, le dilato
hasta la noche amada,
que arrojo de los hombros el azada.
Lira
  ¿Quién se me ha puesto al paso?
¿Quién puede ser? ¡Ay, Dios! Mi puerta suena,
1170
¡si fuese aquesto acaso
algún presagio cierto de mi pena!
Mi puerta se me abre ahora.
¡Oh mi mujer falsa, aleve, engañadora!

GITANO
Quintilla
  Abriendo está mi alegría,
1175
quiero encubrirme al entrar.

(Entra ROSELIA.)

ROSELIA
Entrad, esperanza mía.

LEVÍ
¿Qué tengo más que esperar?
Cierto es ya cuanto temía.
Quintilla
  ¿Dónde vas, ladrón perjuro
1180
de mi gusto y de mi honor?
Que si por dicha ese muro
te ha derribado el amor,
otro hay en mí más seguro.
Quintilla
  ¿Quién tal libertad te dio?
1185
¿Qué leyes te dan franqueza?
Pero ¿quién no se admiró
que escales tú fortaleza
donde soy alcaide yo?
Quintilla
  Tente, vuélvete y pondera
1190
qué hicieras tú contra aquel
que tal agravio te hiciera.

ROSELIA
Mi marido es éste, es él,
y, este traidor no lo era.

GITANO
Quintilla
  Perdióse mi pretensión;
1195
pero por otro camino
vaya mi imaginación:
matar a éste determino
porque viva mi afición.
Quintilla
  Hombre ¿qué quieres aquí?

LEVÍ
1200
¿Qué quiero en mi casa yo,
tal me preguntas a mí?

GITANO
¿Tu casa esta? Eso, no.

LEVÍ
Mi casa esta, eso sí.

ROSELIA
Quintilla
  Engañoso forastero,
1205
deja a mi marido entrar;
que yo a mi marido espero.

GITANO
Antes le quiero matar.

LEVÍ
¿Tú quieres? Pues yo no quiero.
Quintilla
  Aunque, pues, esa malvada
1210
tanto favor te hacía,
en mí ensangrienta tu espada,
y entra en esa casa mía,
por mi ingrata enajenada.
Quintilla
  ¡Ah, Roselia! ¿Qué paciencia
1215
sufrirá tal deshonor?
¿Cómo has hecho esta insolencia?
¿Éste era tu mucho amor?
¡No hay amor donde hay ausencia!

(Entra MOISÉS, de ronda.)

MOISÉS
Quintilla
  A ver a mis padres voy,
1220
por no dar nota de día
de quién son o de quién soy.

ROSELIA
No ha sido la culpa mía,
esposo: inocente estoy.
Quintilla
  Ese traidor me engañó.

MOISÉS
1225
Me engañó. ¿Y qué fue el engaño?

ROSELIA
Y en nombre tuyo llamó.

GITANO
Y tú, ahora, por más daño,
has de morir.

MOISÉS
Eso no.

LEVÍ
Quintilla
  ¡Que en nombre mío llamabas
1230
para entrar, traidor gitano!
¿Qué querías? ¿Qué intentabas?

GITANO
Ver lo que quiero.

MOISÉS
¡Oh tirano,
que tan gran traición pensabas!
Quintilla
  El ofendido es Leví:
1235
quiérole favorecer.
Muera el ofensor aquí:
¿y quiéreste defender
tú, cobarde, contra mí?

GITANO
Quintilla
  ¡Ay, que me han muerto!

MOISÉS
Moisés
1240
te mata por tus traiciones.

LEVÍ
En obligación me pones
de que te bese los pies.

MOISÉS
Quintilla
  No, no, recógete presto;
que éste es muerto, y quizá
1245
te pondrán la culpa de esto.
Vete, que a mi cargo está,
que en tu defensa me he puesto;
Quintilla
  yo le echaré donde el mundo
no le hallará jamás.

LEVÍ
1250
Adiós, varón sin segundo.

(Vase LEVÍ.)

MOISÉS
Vete, que seguro vas;
que en hacerte bien me fundo.
Quintilla
  Ahora bien: loco amador
de Roselia, vamos presto,
1255
y agradecedme el favor,
pues con medio tan honesto,
os he quitado el amor.
Quintilla
  Vos, Babilonia agraviada,
mirad por vuestros gitanos,
1260
que hoy dará, si a Dios le agrada,
otra caída en mis manos
la corona derribada.

(Lleva el muerto, y vase, y salen DATÁN y AVIRÓN.)

DATÁN
Redondilla
  ¿Viose tan gran insolencia?
Que se juzga Rey sospecho.

AVIRÓN
1265
El favor que el Rey le ha hecho
le ha dado tanta licencia.

DATÁN
Redondilla
  No le contradiga en nada,
que él va, si lo vais notando,
poco a poco derribando
1270
la corona derribada.
Redondilla
  Por estos ojos le vi
cuando en el pozo le echó.

AVIRÓN
¿Vistes dónde le mató?

DATÁN
A su puerta de Leví.

AVIRÓN
Redondilla
1275
  ¿Y por qué ocasión?

DATÁN
No sé,
porque cuando yo pasaba,
ya el gitano muerto estaba,
o casi al morir llegué.
Redondilla
  Tomóle al hombro Moisés,
1280
y yo siguiéndole fui
basta que arrojarle vi.
En el pozo.

AVIRÓN
¡Por Dios bien!
Redondilla
  ¿Pues cómo, hijo del Nilo,
tanto atrevimiento cobras?
1285
Fíese el Rey de tus obras,
que llevan galán estilo.
Redondilla
  Con esta ocasión podemos
vengarnos a buena ley.

DATÁN
Halo de saber el Rey.

AVIRÓN
1290
Pues sea luego, ¿qué hacemos?

(Entra MOISÉS, solo.)

MOISÉS
Redondilla
  Con gran confusión estoy,
que He visto al Rey, y me mira
con una enfadosa ira;
no hay fiar en él; que soy
Redondilla
1295
  al fin hijo de Israel,
y aunque me ha hecho amistad,
con mucha facilidad
hallaré la muerte en él;
Redondilla
  Datán y Avirón me han visto;
1300
¡oh, ingratos a vuestra ley!
Éstos, a quien oye el Rey,
me hacen con él malquisto.

DATÁN
Redondilla
  Espántome cómo sale
tan sólo Su Majestad.

AVIRÓN
1305
¡Qué toldo! ¡qué gravedad!

DATÁN
No hay Rey que a la suya iguale;
Romance (tirada)
  hasta que morir le vea
no tengo de descansar.

MOISÉS
¿Cuándo ha Dios de castigar
1310
estos lobos de Judea?
Decidme, leones bravos,
vestidos de pieles mansas,
envidiosos israelitas,
verdugos de vuestra casta;
1315
descendientes de Leví,
¿descendientes digo?, manchas
que habéis caído en su sangre
con tantas obras honradas;
¿qué pensamientos son éstos,
1320
qué obras o qué palabras,
que con el pueblo me venden
y con el Rey me desgracian!
¿Qué decís de mí, traidores?
¿Qué descuidos o qué faltas
1325
habéis hallado en mi vida?
¡Si las sabéis, publicaldas!
A las orejas del Rey
mis amigos siempre os hallan,
y mis amigos me avisan
1330
que me hacéis amistad falsa.
Como estáis en Babilonia,
sois Nembrodes que dais trazas,
y hacéis vosotros la torre
y en mí la confusión para;
1335
pero si no os enmendáis
de tantas obras villanas,
como el grifo a Prometeo
os romperé las entrañas.
La tierra os trague, enemigos,
1340
y cuando vais entre ramas,
el desdichado Absalón
os dé toda su desgracia.
Al pie de otro monte os vean
los ojos que más os aman,
1345
subir, como otro Sisifo,
la piedra que sube y baja.
Como a Tántalo, os anegue
hasta los hombros el agua,
y si quisierdes bebella
1350
no os pase de la garganta.
Su árbol lleno de fruta,
cuando la hambre os deshaga,
pues sois Tántalos, os niegue
el comer de sus manzanas.
1355
Un viento os lleve a sus nubes,
de donde, hechos migajas,
vengáis, traidores, al suelo,
que de teneros se cansa.

AVIRÓN
Modera, Moisés soberbio,
1360
las maldicientes palabras,
o seas nieto del Rey,
o tengas sangre villana;
que el Nilo sabe quién eres,
y allanarás la arrogancia
1365
que llevas, tan alta y necia,
si el Nilo te desengaña.
Tanta soberbia, Moisés,
tanto enojo y tanta saña,
¿quieres matarnos con ella
1370
por no ensangrentar tus armas?
Pues ya las tienes sangrientas,
y por ventura manchadas
con la sangre del gitano
que anoche quitaste el alma.
1375
Testigos hay del delito
y ya lo sabe la fama,
que a las orejas del Rey
le lleva, de ti agraviada.
No Pienses que han de valerte
1380
tus balbucientes palabras;
que el que te hizo hasta ahora
haremos que te deshaga.

(Vanse, y queda MOISÉS suspenso.)

MOISÉS
Quintilla
  Éstos el caso han sabido;
perdido soy; no he de ver
1385
el rostro al Rey ofendido;
iréme, todo es caer
de la alteza a que he subido.
Quintilla
  No más Babilonia: afuera
de mi afición, Faraones;
1390
que de la misma manera
que han muerto tantos varones
de Israel, queréis que muera;
Quintilla
  la pompa quiero dejar,
aunque seguro la goce,
1395
y adiós, me voy a buscar
doce tribus, si sois doce,
y os volveré a libertar;
Quintilla
  que una inspiración me dice
que he de ser de Faraón
1400
fuerte vencedor felice,
y no fue sin ocasión
el homicidio que hice
Quintilla
  Ea, inspiración sagrada,
que vos me dais a entender
1405
que por mi industria y mi espada
ha de volver a caer
la corona derribada.

(Entran ARÁN, JEZABEL, AARÓN y MARÍA.)

ARÁN
Quintilla
  Espera, Moisés, verás,
pues te comunico llano,
1410
a quien no has visto jamás;
éste es Aarón, y es tu hermano;
por hermano le tendrás.
Quintilla
  Ha estado ausente de aquí
y es mayor que tú tres años,
1415
sino que a criar le di,
temeroso de mil daños
que han sucedido por ti;
Quintilla
  pero ahora le he traído
porque le tengo afición.

MOISÉS
1420
Seas, hermano, bien venido;
en efecto, eres Aarón;
gusto haberte conocido;
(Abrázanse.)
Quintilla
  y vos, hermana María,
también me habéis de abrazar.

MARÍA
1425
Sólo por eso venía.

MOISÉS
María sois: algún mar
os conocerá algún día.

MARÍA
Quintilla
  Ya me conoce el Bermejo,
en cuyas claras orillas
1430
me miro como en espejo.

MOISÉS
En él harán maravillas
Dios, su acuerdo y su consejo;
Quintilla
  pero ¿qué espíritu nuevo
es el que ahora habla en mí?
1435
¿Dónde el pensamiento llevo?
Misterios, bien sé que os vi,
pero más silencio os debo.
Quintilla
  Vos, hermano, perdonad,
y toda vuestra jornada
1440
por extenso me contad.

AARÓN
Diréla, pero abreviada.

JEZABEL
Hijo, di con brevedad.

AARÓN
Romance (tirada)
  Salí de Jerusalén,
pasé a Egipto y entré en Siria
1445
de poco más de diez años;
diez dije: aún no los tenía.
Crecí, en opinión del mundo,
en costumbres, fama y vida,
ganando las voluntades
1450
más ásperas y más tibias;
cuando tuve veinte años
volví en mí: diome codicia
de estudiar, mediante el cielo,
importantes disciplinas;
1455
en poco tiempo la fama
hinchó su saca de minas,
de alabanzas de mi nombre
y no sé si bien debidas;
llamábanme el elocuente,
1460
y las más nobles familias
en competencia me daban
con grandes dotes sus hijas;
aficionéme entre todas
a Isabel, hija legítima
1465
del famoso Aminadab,
y aficionado escogíla;
tuve cuatro hijos della
que representan mi vida,
Nadab, Eliú, Eliazar
1470
y Tamar, que dejo en Siria;
y sabiendo que mi padre
en Babilonia vivía,
con los tres hijos mayores
vine a hacer esta visita;
1475
llegué a su casa esta noche,
donde me ha dado noticias
de tus dichosos sucesos,
si estar desterrado es dicha.

MOISÉS
Redondilla
  Gusto que en esta ocasión
1480
vengas, porque gusto es
que en ausencia de Moisés
quede con mi padre Aarón.

AARÓN
Redondilla
  ¿Cómo ausencia? ¿Dónde vas?

MOISÉS
Hago un forzoso camino;
1485
que a nuevas obras me inclino
que han de acreditarme más.

JEZABEL
Redondilla
  ¿Y cómo dejarnos quieres,
hijo, en tanta soledad?

MOISÉS
Es de mucha calidad
1490
mi viaje.

ARÁN
Donde fueres
Redondilla
  llevarás mi bendición,
y tanto Dios te adelante,
que solo tu nombre espante
al soberbio Faraón.
(Híncase de rodillas.)
Redondilla
1495
  Mira que dejas cautivo
tu pueblo; mira, Moisén,
que queda Jerusalén
anegada en llanto esquivo;
Redondilla
  no quiero decirte más;
1500
que, pues por ir desterrado
tanta grandeza has dejado,
llamado del cielo vas.

JEZABEL
Redondilla
  ¿Es posible que sin ti
he de vivir solo un día?
1505
Llévame en tu compañía,
¿quieres, hijo?

MOISÉS
Madre, sí;
Redondilla
  solo un paso no me muevo,
querida madre, sin vos.

JEZABEL
¿Por qué no iremos los dos?

MOISÉS
1510
En mi corazón os llevo.

JEZABEL
Redondilla
  ¿Y cuándo piensas tornar?

MOISÉS
No sé, madre.

JEZABEL
¡Ay, suerte triste,
que apenas me conociste
y ya me quieres dejar!

MOISÉS
Redondilla
1515
  Ya llevo la bendición
de mi padre: un vuestro abrazo,
madre, espero.

JEZABEL
Despedazo
de lástima el corazón.

MOISÉS
Redondilla
  Ea, adiós; Aarón, regala
1520
a vuestros padres; adiós.

JEZABEL
A este golpe, santo Dios,
ningún sufrimiento iguala.

ARÁN
Redondilla
  A Dios ruego, prenda amada,
que sea con brevedad,
1525
para nuestra libertad,
la corona derribada.

(Vanse, y salen MADIÁN SÉFORA, pastora, y DANTISO, pastor.)

SÉFORA
Quintilla
  Que no, Dantiso: eso no:
yo no sé querer, sin duda.

DANTISO
Naturaleza formó
1530
en ti la hermosura muda
y no la perficcionó
Quintilla
  no; porque su perfección
es rendir el corazón,
y tú tan libre le tienes,
1535
que fundas todos tus bienes
en mi desesperación;
Quintilla
  a tu padre Yetro quiero
pedirte para mujer,
y alcanzarlo dél espero.

SÉFORA
1540
¿Ya empiezas a enloquecer?

DANTISO
Quien ama es loco primero.

SÉFORA
Quintilla
  Primero mi voluntad,
Dantiso amigo, granjea.

DANTISO
Hallo gran dificultad.

SÉFORA
1545
Pues no sé yo quién desea
mujer de esa calidad;
Quintilla
  de puro ciego y perdido
estás, amigo, engañado.

DANTISO
Sólo en quererte lo he sido.

SÉFORA
1550
No puede haber buen casado
sin ser primero querido;
Quintilla
  yo soy de aquesta opinión.

DANTISO
Y yo por la misma paso
y culpo tu sinrazón.

SÉFORA
1555
La mujer casada acaso,
¿acaso tiene afición?

(Entra YETRO, mayoral, padre de SÉFORA.)

DANTISO
Quintilla
  Tu padre viene, cruel,
y pues tan tirana eres,
confío en el cielo fiel
1560
que lo que por mí no hicieres
lo tienes de hacer por él.

YETRO
Quintilla
  Séfora, es hora ya
de que beba tu ganado;
que es lo que esperando está.

SÉFORA
1565
Padre, su vez no ha llegado.

YETRO
Pues paciencia, llegará.
Quintilla
  ¿Qué hace Dantiso aquí?

DANTISO
Procuro servirla en algo
por lo que te debo a ti.

YETRO
1570
Por su fiador quedo y salgo.

DANTISO
Luego cobraré de ti.

YETRO
Quintilla
  Tanta vuestra virtud es,
que como a hijo os estimo.

DANTISO
Eso mostrarás después.

SÉFORA
1575
Regálame como primo.

DANTISO
Es servirte mi interés.

(Entra MOISÉS como ganadero.)

MOISÉS
Quintilla
  Según las nuevas me dan
los pastores que he topado,
esta tierra es Madián.

YETRO
1580
¿Dónde bueno vais, soldado?

MOISÉS
Donde mis desdichas van.

YETRO
Quintilla
  ¿Tenéis algo, por ventura,
en Madián que hacer?

MOISÉS
¡Oh, divina hermosura,
1585
ob, sol, oh luna, oh mujer,
fuego hermoso y lumbre pura!
Quintilla
  Tanto en sus ojos me elevo;
que no sé dónde me estoy.

SÉFORA
¡Qué bello y galán mancebo!

MOISÉS
1590
¿Preguntáisme dónde voy?

DANTISO
Ponzoña de celos bebo;
Quintilla
  mucho al forastero mira.

MOISÉS
A Madián vengo a ver,
que por no se qué mentira
1595
un rey me quiso prender,
y vengo huyendo su ira.
Quintilla
  Que aunque era mucho el favor
que en su corte me hacía,
trocóse en odio el amor,
1600
la amistad en tiranía,
porque intervino un traidor.
Quintilla
  Ya vengo determinado
a vivir más recogido;
que, en fin, es más acertado
1605
vivir seguro perdido,
que temeroso ganado.
Quintilla
  Si recibirme queréis,
en vuestro servicio quedo.

YETRO
Buena presencia tenéis;
1610
pero...

MOISÉS
Que no tengáis miedo
que en muchas faltas me halléis.

YETRO
Quintilla
  ¿De qué me podéis servir?

MOISÉS
Cuanto quisierdes sé hacer.

SÉFORA
Bien le podéis recibir.

DANTISO
1615
Hombres de buen parecer,
diamantes suelen rendir.
Quintilla
  Ya mi enemiga desea
que quede; un temor me abrasa,
sin saber qué cosa sea,
1620
esa que dejé en tu casa
porque te hable y te vea;
Quintilla
  que ya parece le miras
con demasiada afición.

SÉFORA
Con tan buen decir me admiras.

DANTISO
1625
¿Luego no tengo razón?

SÉFORA
Sueles decir mil mentiras.

DANTISO
Quintilla
  Pero ahora no mentí.

YETRO
¿Sabréis guardar mi ganado?

MOISÉS
¿Guardar ganado? Eso sí.

YETRO
1630
¿Habéislo otra vez guardado?

MOISÉS
No, pues no me guardé a mí;
Quintilla
  pero a todo sé aplicarme,
y gustaré de probar,
siquiera por ensayarme,
1635
a ver qué habré de guardar,
ya que no supe guardarme.

SÉFORA
Quintilla
  En viéndole satisfice
mi alma: sin duda es
mi suerte por él felice.

YETRO
1640
¿Y cómo os llamáis?

MOISÉS
Moisés

SÉFORA
¡Con qué donaire lo dice!

MOISÉS
Quintilla
  Moisés me llamo, y deseo
acertar a daros gusto.

YETRO
En vuestra traza lo veo.

SÉFORA
1645
Es galán, aunque robusto,
y aunque es moreno, no es feo.

MOISÉS
Quintilla
  Aunque no es muy delicada,
es de buena proporción:
blanca, rubia y colorada;
1650
ojos, buenos ojos son,
no me descontenta nada.
Quintilla
  ¡Ay, Dios!, Si ésta fuese honesta,
como he hallado mujer...
Ahora bien; amo, ¿qué resta?

YETRO
1655
Sólo que entréis a comer,
que espera la mesa puesta.

SÉFORA
Quintilla
  Vamos, Moisés, ¿comeréis?

MOISÉS
Vamos, hermosa pastora.

SÉFORA
Séfora me llamaréis.

MOISÉS
1660
No bastará, mi señora.

(Van SÉFORA y su padre.)

DANTISO
Digo, galán...

MOISÉS
¿Qué queréis?

DANTISO
Quintilla
  Paréceme, o me engañé,
que Séfora os pareció
no mal.

MOISÉS
¿Porque la miré?

DANTISO
1665
Y ella también os miró.

MOISÉS
¿Mirar, decís? Poco fue.
Quintilla
  ¿Hay más de qué me advertir?
Porque volveré en comiendo.

DANTISO
Yo la pretendo servir.

MOISÉS
1670
Y yo también la pretendo.

DANTISO
Mataréte.

MOISÉS
Pues morir.

DANTISO
Quintilla
  Yo pretendo me casar
con ella.

MOISÉS
Lo mismo intento.

DANTISO
¡Qué lindo desesperar!

MOISÉS
1675
Voyme, pues sabes mi intento.

DANTISO
Espera.

MOISÉS
No hay que esperar.

(Vase MOISÉS.)

DANTISO
Quintilla
  Abrasado en celos quedo;
y tiene el hombre buen talle.
Téngole notable miedo;
1680
que si ella comienza a amalle,
sin mi pretensión me quedo.
Redondilla
  Mas lluevan desconfianzas,
azares y desconsuelos,
que el fuego de mis recelos
1685
quemará sus esperanzas.

(Vanse, con que da fin la segunda jornada. Habrá entremés o baile forzoso.)

Jornada III

Sale MOISÉS, en hábito de labrador, con una vara en la mano.

MOISÉS
Lira
  Silvestres arboledas,
amigas soledades de mi vida,
donde de ufanas sedas
jamás se vio profanidad vestida,
1690
porque solo se sabe
cómo silba el pastor y canta el ave.
Lira
  Aguas murmuradoras,
que de los altos riscos despeñadas
entretenéis las horas
1695
sin sed oídas y sin sed gustadas;
ya he mudado de estilo,
que me ha cansado el vocear del Nilo.
Lira
  Ya me entretengo y canto,
de aquella pompa en que me vi, olvidado,
1700
y pido al cielo santo
que me conserve en este humilde estado,
donde no me malsinan
hombres que, de envidiosos, desatinan.
Lira
  Con Séfora, mi esposa,
1705
y dos hijuelos que me ha dado bellos,
paso vida gustosa,
de ella querido, entretenido de ellos;
sin que del Rey me acuerde;
que gana mucho quien privanzas pierde.

(Salen JERSÁN y ELIEZER, niños, hijos de MOISÉS, con arcos.)

JERSÁN
Redondilla
1710
  Entre la libre arboleda
la tímida liebre huyó.

ELIEZER
Una flecha me costó,
que atravesada me lleva.

MOISÉS
Redondilla
  Estos mis hijuelos son,
1715
que a caza de pajarillos,
cansándose en perseguillos,
honran mi recreación.
Redondilla
  ¡Ah, centellas de Moysén!
Mostradme esas hebras de oro;
1720
como a vuestra madre adoro,
creedme que os quiero bien.
Redondilla
  ¿Qué habéis cazado? decid:
¿qué os ha dado el arco fuerte?
¿Habéis hecho alguna suerte?

ELIEZER
1725
Ninguna, sí hallarte a ti.

JERSÁN
Redondilla
  ¡Oh! Mi padre no me abraza.

MOISÉS
En verlos, de juicio salgo.

ELIEZER
¿Tiene que comamos algo?

MOISÉS
Comamos de vuestra caza;
Redondilla
1730
  sentaos aquí, comeréis;
que en mi zurrón traigo qué.
(Siéntanse y comen.)
¿Y vuestra madre?

ELIEZER
No sé.

MOISÉS
¡Cómo que no lo sabéis!
Redondilla
  ¿No queda buena?

JERSÁN
Sí, padre:
1735
traigo hambre, ya lo ves.

MOISÉS
De muy buenos hijos es
no saber de vuestra madre.

ELIEZER
Redondilla
  ¿Y él? ¿No come, padre?

MOISÉS
Yo
en comer vosotros como.

JERSÁN
1740
¿Tome un bocado!

MOISÉS
Sí tomo.
¿Quién tal gusto mereció?
Redondilla
  Estése el rey Faraón
con su dignidad real;
que este bien con aquel mal
1745
no tiene comparación.
Redondilla
  Hijos, enloquezco en veros,
y gusto de haber perdido
el nombre de hijo fingido
por teneros verdaderos.

JERSÁN
Redondilla
1750
  Padre, pues que nos convidas,
danos a beber también.

MOISÉS
¡Qué presto ha de dar Moysén
agua de piedras heridas!
Redondilla
  Hijos, pues ya habéis comido,
1755
buscad agua que os sustente;
que no falta alguna fuente
que en veros se ha estremecido
Redondilla
  Gustaréis del agua bella
si os costare algún cuidado,
1760
y diréis que habéis hallado
en mí padre, y madre en ella.
Redondilla
  Y volvedme a ver, Jersán,
y vos, Eliezer, aquí.

ELIEZER
Vamos.

MOISÉS
¡Cuándo merecí
1765
El gusto que éstos me dan!
Redondilla
  Al pie de aquella alta peña
hace una balsa en el suelo
un cristalino arroyuelo
que del risco se despeña:
Redondilla
1770
  Allí, hijos, beberéis;
torced un poco el camino;
que a la sombra de este espino
descansando me hallaréis.
(Vanse los niños.)
Redondilla
  Mas ¡santo Dios, que se arde
1775
la zarza! ¿Qué traza es ésta?
¡Mirad qué sombra me presta
en que del calor me guarde!
Redondilla
  Mas, ¿qué alteza se presume
da este milagro estupendo?
1780
¡Vive Dios, que se está ardiendo
la zarza, y no se consume!
Redondilla
  ¿Llegaré a ver la grandeza
mayor que he visto jamás?

(Dentro.)

VOZ
Tente, Moisés, ¿dónde vas?

MOISÉS
1785
Divina naturaleza,
Redondilla
  que tal lo debéis de ser,
llégome a ver, aunque os tema,
la zarza, que no se quema
y nunca deja de arder.

VOZ
Redondilla
1790
  Tente: no llegues calzado.

MOISÉS
¿Qué asombro es éste, Moisés?

OTRA VOZ
Descalza presto los pies;
que es este lugar sagrado.

MOISÉS
Quintilla
  A vuestro advertir divino
1795
y vuestro santo consejo,
los toscos zapatos dejo,
hechos de junco marino;
al vuestro gusto me inclino.

VOZ
Redondilla
  Ha llegado a mis orejas
1800
la voz de la gente mía,
que desde Egipto me envía
tristes lástimas y quejas;
Redondilla
  y muéveme a compasión
tanto, que por remediallos
1805
determino de sacallos
del poder de Faraón;
Redondilla
  y porque sin fuerza están,
para mejor proveellos
quiero que hagas entre ellos
1810
oficio de capitán.

MOISÉS
Redondilla
  Atemorízame oíllo
si vos no me dais favor;
pero ¿yo quién soy, Señor,
para ser yo su caudillo?

VOZ
Redondilla
1815
  No dudes, leal amigo,
que de ayudarte me encargo:
acepta el oficio y cargo:
ve, que yo seré contigo.

MOISÉS
Redondilla
  Y si preguntan quién es,
1820
Señor, el que me envió,
¿qué tengo de decir yo?

VOZ
Yo soy el que soy, Moisés.
Redondilla
  Si pretendiese algún hombre
saber la calidad mía,
1825
le responde: El que es me envía,
que éste es mi perpetuo nombre.
Redondilla
  Los ancianos de Israel
junta y hazles relación
de esta Rëal comisión
1830
que te he dado en favor de él;
Redondilla
  diles que sacarlos quiero
del cautiverio en que están.

MOISÉS
No sé si me creerán,
pero vos sois verdadero.

VOZ
Redondilla
1835
  Entra a Faraón con ellos,
y di que a tu Dios agrada
que hagáis una jornada,
y tú por caudillo de ellos;
Redondilla
  y que ha de ser de tres días,
1840
porque en el monte codicio
que me hagáis sacrificio.

MOISÉS
A un gran negocio me envías;
Redondilla
  pero no me han de creer
aunque ser libres desean.

VOZ
1845
Llevarás con que te crean;
deja esa vara caer.

(Deja caer la vara que lleva.)

MOISÉS
Redondilla
  No es vara, culebra es.

(Vuélvese culebra.)

VOZ
Vuelve a tomarla.

MOISÉS
Ya es vara;
¿quién tal cosa imaginara?

(Toma la vara.)

VOZ
1850
Lleva esa seña, Moisés.

MOISÉS
Redondilla
  Hoy el caudillo gitano
quedará de temor lleno.

VOZ
Mete la mano en el seno.
(Métela.)
Ahora sácala.

(Sácala leprosa.)

MOISÉS
¿Qué mano
Redondilla
1855
  es ésta leprosa y fea?

VOZ
Vuélvela otra vez al pecho.

MOISÉS
Leproso, Señor, me has hecho
para que el pueblo me crea.

VOZ
Redondilla
  Vuélvela ahora a sacar.

MOISÉS
1860
¡Oh, santo Dios, sana queda!

VOZ
De esa suerte, ¿habrá quien pueda
de tu comisión dudar?
Redondilla
  Si por la seña primera
no te creyeren, Moisés,
1865
por la segunda...

MOISÉS
Está bien:
bien va de aquesta manera.

VOZ
Redondilla
  Y si a la señal segunda
no dieren crédito, mira
que ejecutando mi ira
1870
hagas que Egipto se hunda
Redondilla
  y vean en sangre vuelta
toda el agua en mar y ríos,
a ver si castigos míos
le obligan y el pueblo suelta.

MOISÉS
Redondilla
1875
  Sólo de una cosa dudo.

VOZ
¿Aún te queda que dudar?

MOISÉS
¿Cómo he de poder hablar
al Rey, que soy tartamudo?

VOZ
Redondilla
  Tu hermano, el prudente Aarón,
1880
quiero que vaya contigo,
y tú tratarás conmigo,
y él hablará a Faraón;
Redondilla
  yo le daré aviso de esto
y al camino te saldrá.

MOISÉS
1885
Basta. Señor: bien está:
a la jornada me apresto;
Redondilla
  que pues tú al soberbio humillas,
ayudarme es cosa clara.

VOZ
Lleva contigo la vara,
1890
con que has de hacer maravillas.

(Cúbrese la zarza con música.)

MOISÉS
Quintilla
  Caudillo del pueblo soy:
riquísimo de honra quedo:
en favor de Israel voy
desnudo de humano miedo,
1895
pues divinas señas doy:
Quintilla
  hoy, alta esperanza mía,
este suceso os abona:
pronóstico vi algún día;
que la arrojada corona
1900
esto sin duda decía.
Quintilla
  Vamos a mi comisión,
mis pensamientos leales,
y vuelva el pueblo a Sión,
que con plagas y señales
1905
atropello a Faraón:
Quintilla
  de mi suegro y de mi esposa
falta despedirme ahora.

(Sale JERSÁN niño, solo, alborotado.)

JERSÁN
Padre, si tan rigurosa
lástima no siente y llora,
1910
ser piedra es cosa forzosa.

MOISÉS
Quintilla
  ¿Qué es esto, Jersán, qué ha sido,
qué es de tu hermano Eliezer?

JERSÁN
Padre, Eliezer es perdido,
ya no ha de volver a ver
1915
más a su hijo querido.

MOISÉS
Quintilla
  ¿Qué dices?

JERSÁN
Bebiendo estaba,
en aquel claro arroyuelo,
y cuando el agua gustaba
bajó una nube del cielo
1920
que claras sus lumbres daba,
Quintilla
  y saliendo un mozo bello
de la nube, le llevó
sin poder yo defendello.

MOISÉS
¿Y no viste en qué paró?

JERSÁN
1925
No, padre: no pude vello.

MOISÉS
Quintilla
  Secretos deben de ser
con que Dios probarme quiere,
que es esto inmenso poder;
si por mis delitos muere,
1930
muera yo, y viva Eliezer
Quintilla
  Mucho aguáis el regocijo,
Dios de Isaac, Dios de Abraham;
antes el ser pobre elijo
si el nombre de capitán
1935
tiene que costarme un hijo;
Quintilla
  llama a tu madre y abuelo:
presto, Jersán, no te tardes:
vengan y sepan mi duelo,
que aguardo aquí.

JERSÁN
Como aguardes,
1940
ellos vendrán, y yo vuelo.

(Vase.)

MOISÉS
Quintilla
  ¿Qué es esto, inmenso Señor?
¿Cómo así os habéis conmigo?
Mas como soy pecador
queréis hacerme un castigo
1945
grande, tras un gran favor;
Quintilla
  si por mí habéis castigado
a mi inocente hijuelo
¿qué castigo le habéis dado?
Mostrádmele, ángel del cielo,
1950
aunque sea degollado.
(Tocan la música, vese en un monte un ÁNGEL con una espada desnuda, y ELIEZER de rodillas, y prosigue.)
Quintilla
  Ya veo a mi hijo vivo,
aunque desnuda la espada,
y sujeto al golpe esquivo
por Su Majestad sagrada;
1955
que yo este golpe recibo.
Quintilla
  ¿En qué ha pecado Eliezer,
que tal castigo le dan,
si es que la muerte ha de ver?
Yo quiero ser su Abraham,
1960
porque él mi Isaac pueda ser;
Quintilla
  sólo este favor codicio
que a vuestro siervo hagáis;
yo haré por vos sacrificio
para que el ángel seáis
1965
que detuvo el sacrificio;
Quintilla
  si sois serafín de amor,
este renombre os convida
a mostrar menos rigor,
y en vez de ángel homicida
1970
seréis ángel defensor.

ÁNGEL
Quintilla
  Hame movido tu llanto,
gran caudillo de Israel;
y si la espada levanto
viva tu hijo, aunque de él
1975
Dios está ofendido tanto;
Quintilla
  degollarle Dios mandaba
por no estar circuncidado,
y ya el cuchillo bajaba;
mas por tu llanto obligado,
1980
ya vive a quien ya mataba.
Quintilla
  Al punto le circuncida;
que en habiendo dilación
vendré a quitarle la vida;
que es ley la circuncisión,
1985
y ha de ser cual ley cumplida.
Quintilla
  Baja, Eliezer, y a Moisén
tu padre, alegre recibe,
pues has negociado bien.
Justo Moisés, por ti vive:
1990
la circuncisión le den.

(Cúbrese el ÁNGEL y baja ELIEZER.)

ELIEZER
Quintilla
  ¡Oh, padre, qué sobresalto
en el monte he padecido!
Decidme de qué estoy falto:
¿por qué falta he merecido
1995
subir a monte tan alto?

MOISÉS
Quintilla
  Séfora, lástimas tuyas
han sido en esta ocasión:
tú ofendiste, no me arguyas,
pues usas de compasión
2000
con que a tus hijos destruyas,
Quintilla
  ¡cuántas veces te pedí
que a Eliezer circuncidasen!
Pero aunque más voces di,
no hubo voces que bastasen
2005
¡oh Séfora! contra ti.
Quintilla
  El amor que le tenías,
a resistirte obligaba,
pensando que te ofendías
su sangre si la vertías,
2010
en que tus manos manchaba.
Quintilla
  Pues ¡vive Dios! que has de ser
tú hoy quien le circuncide;
vierte la sangre, Eliezer;
que es ley de Dios quien lo pide,
2015
y lo que es ley se ha de hacer.

(Entran SÉFORA, YETRO y JERSÁN.)

SÉFORA
Quintilla
  ¡Qué mi hijo es muerto, oh cielo!
Llévenme a verle mis pies.

JERSÁN
Yo le vi morir, abuelo.

SÉFORA
¿Qué es de mi hijo ¡oh Moisés!
2020
espejo en quien me consuelo?

YETRO
Quintilla
  No es éste mi nieto. Di,
Jersán, ¿para qué has mentido?

JERSÁN
Digo que llevarle vi.

SÉFORA
¿Eres tú, hijo querido?

ELIEZER
2025
Madre, vivo estoy aquí.

SÉFORA
Quintilla
  Pues ¿qué me has dicho, ¡oh rapaz!?

MOISÉS
Séfora, la verdad dijo,
porque el ser vos pertinaz
tuvo a punto a vuestro hijo
2030
de ser de vida incapaz.
Quintilla
  Por no estar circuncidado,
un ángel le degollaba,
de Dios a hacerlo enviado,
si su padre no lloraba
2035
su muerte y vuestro pecado.
Quintilla
  Siempre me habéis resistido,
y vuestro frívolo amor
tal lástima le ha tenido,
que doliéndoos su dolor,
2040
casi su muerte habéis sido.
Quintilla
  Vos pecasteis, y los dos
venimos a padecer;
lo pagaréis, ¡vive Dios!
Tomad, Séfora, a Eliezer
2045
y circuncidalde vos.
Quintilla
  No hay que replicar: tomalde
y a ese monte le subí.

SÉFORA
¿Hay más fiereza?

MOISÉS
Llevalde.

SÉFORA
¿Yo misma?

MOISÉS
Vos misma, sí;
2050
Séfora, circuncidalde.

SÉFORA
Quintilla
  No me trates de esa suerte.

ELIEZER
Hágalo mi abuelo, padre.

MOISÉS
¡Vive Dios que no he de verte,
por descuido de tu madre,
2055
en otro trance de muerte!

SÉFORA
Quintilla
  Verdugo quieres que sea
de un hijo.

MOISÉS
El cielo lo quiso
y él mismo en esto os emplea:
vierta un hijo incircunciso
2060
sangre que su madre vea.

SÉFORA
Quintilla
  Llevaréle, aunque a pesar
de mi mismo sentimiento.

YETRO
Vámosle a circuncidar.

SÉFORA
¡Oh, cómo siento el tormento,
2065
hijo, que habéis de pasar!

MOISÉS
Quintilla
  Tomad, veis aquí un puñal
con que le circuncidéis.

SÉFORA
¿Eres hombre racional?

MOISÉS
Séfora, ¿no obedecéis?

SÉFORA
2070
Voy, mi bien, a haceros mal.

MOISÉS
Quintilla
  Vos, pues otro no se halla,
sed padrino de Eliezer.

YETRO
Yetro te obedece y calla.

MOISÉS
Esta será menester.
2075
Llevad, hijo, esta toalla:
Quintilla
  a cada uno os he dado
su oficio: ejecutad luego.

SÉFORA
Haráse cuanto has mandado.

MOISÉS
Incircunciso le entrego:
2080
dádmele circuncidado.

YETRO
Quintilla
  Dame ese puñal y espera:
yo seré cruel por ti.

SÉFORA
No ha de ser de esa manera;
Moisés me lo manda a mí,
2085
yo lo he de hacer aunque muera.
Quintilla
  Moisés, mi esposo querido,
que mi sentimiento tierno
dé en mi alma un estampido;
piérdase el amor materno
2090
y obedézcase al marido.

JERSÁN
Quintilla
  Madre, a mi hermano consuele:
mire que va sin solaz;
dígale que no recele,
que yo también, más rapaz,
2095
me circuncidé, y no duele.

(Tocan flautas. Vanse, llevando YETRO a ELIEZER de la mano; SÉFORA el puñal desnudo, JERSÁN la toalla.)

MOISÉS
Quintilla
  De esta manera, Señor,
mi obligación ejecuto,
y excuso vuestro rigor;
que se os debe este tributo
2100
como a tal legislador.
Quintilla
  La ceremonia acabada,
para librar a Israel
encomienzo mi jornada,
que como ministro fiel,
2105
sólo serviros me agrada.
Quintilla
  Venido mi hermano Aarón,
mi camino se endereza
al pueblo de Faraón;
que amoneste mi rudeza
2110
su famosa erudición.

(Entra AARÓN solo.)

AARÓN
Octava real
  ¿Con qué ocasión, Señor, me habéis traído
a este desierto que conozco apenas?
En Babilonia estaba entretenido
oyendo quejas y llorando penas.
2115
¡Qué mudanza tan breve aquesta ha sido
que, según dicen, piso las arenas
de Madián la fértil y abundosa,
un tiempo amable a Dios y ahora odiosa!

MOISÉS
Octava real
  ¡Cómo se ve que interviene
2120
Dios en librar a Sión!
Vengas, elocuente Aarón,
en paz, pues en ti Dios viene.
Tu hermano soy, no te alteres
de verme como me ves.

AARÓN
2125
¿Eres Moisés?

MOISÉS
Soy Moisés.

AARÓN
Si tú me traes, ¿qué me quieres?
Redondilla
  Desde Babilonia aquí
casi a vuelo he caminado.

MOISÉS
Y dime Aarón, ¿en qué estado
2130
queda el pueblo?

AARÓN
Escucha.

MOISÉS
Di.

AARÓN
Romance (tirada)
  De la cruel Babilonia,
adonde ladrillos hacen
los israelitas cautivos,
oye, Moisés, las crueldades.
2135
Oirás de los viejos tristes
mil lástimas, que en los aires,
pidiendo al cielo venganza,
causan lástima a las aves.
Verás llenos de suspiros
2140
los bárbaros homenajes
que de tantos pechos fieles
atropellándose salen.
Verás abundosos ríos
de lágrimas de cobardes,
2145
que por no morir con honra
riegan las gitanas calles.
La nobleza de Israel
infames ladrillos hace,
con que levantan los muros
2150
donde se despeña y cae.
La clausura en las doncellas
no la busques ni la aguardes;
que por servir a sus dueños
lavan paños y agua traen.
2155
Aquellos héroes famosos
de rëal estirpe y sangre,
en Babilonia edifican
sus pirámides de jaspe.
De sed revientan los hijos,
2160
los padres mueren de hambre,
mezclándose, tristemente,
voces de hijos y padres.
No hay en Israel matrona
que borde, matice o labre,
2165
porque infames las emplean
en edificios infames.
Si por tus padres preguntas,
ya murieron nuestros padres
con la mayor sinrazón
2170
que pudiera imaginarse;
que mandó el Rey enemigo,
porque al gitano mataste,
que los afligidos viejos
tu culpa, sin culpa, paguen.
2175
Mil lástimas te dijera,
pero por no lastimarte,
a otra ocasión las remito;
quiera Dios que antes acaben.

MOISÉS
¡Oh, bárbara Babilonia,
2180
en cuyos sepulcros yacen
los más famosos varones
que hace el mundo memorables!
Hoy me parto; allá me espera;
tus puertas bárbaras abre;
2185
que pienso sacar por ellas
mis israelitas triunfantes.
Desbarataré tus muros,
tus molduras y filabres,
y las aguas de tus ríos
2190
haré convertir en sangre.
Comisión llevo del Cielo,
Aarón; caudillo me hace
Dios de su pueblo querido,
para que libre le saque,
2195
y para que tú me ayudes
con tu elegancia, te trae;
que de mí quiere bravezas,
y de ti sólo que hables.
Esta prodigiosa vara
2200
llevo para hacer señales;
que para espantar mil reinos
las menores de ellas baste.
Vamos, Aarón elocuente;
venguemos a nuestros padres;
2205
que hoy verás salir de Egipto
los que en él adobes hacen.

AARÓN
Quintilla
  Lleno estoy de admiración;
cuanto me has dicho me asombra.

MOISÉS
¿De qué te espantas, Aarón?
2210
¡Vive Dios, que Dios me nombra
por rayo de Faraón!
Quintilla
  No tienes de qué dudar,
porque yo llevo poder
de hacer la tierra temblar;
2215
llévole de oscurecer,
y llévole de alumbrar.
Quintilla
  Verás, Babilonia airada,
cuánto extiendo mi poder;
que a puros golpes de espada
2220
ha de volver a caer
la corona derribada.
Quintilla
  No me pienso detener;
que el caso brevedad pide.

AARÓN
Pues vamos. ¿Qué hay que hacer?

MOISÉS
2225
Cuando un hijo circuncide,
Séfora, que es mi mujer.

(Tocan música. Sale JERSÁN con toalla, y ELIEZER con una tunicela blanca, SÉFORA con el puñal, y YETRO.)

SÉFORA
Lira
  Ya por mi mano airada
queda la sangre de Eliezer vertida;
vesme aquí ensangrentada
2230
con el golpe cruel que di en mi vida.
a quien te restituyo
circuncidado, como hijo tuyo.
Lira
  Fuiste esposo de sangre
para mí, pues con ella me ensangrientas,
2235
¿quieres que me desangre
a mí misma, Moisés? Si te contentas
con ver sangre vertida,
tu voluntad se cumplirá en mi vida.

MOISÉS
Lira
  Ahora, hijo adorado,
2240
os conozco por tal: dadme los brazos;
que nunca os habré dado
abrazos tan del alma.

ELIEZER
Tus abrazos
procuraré, si de ellos me despides,
aunque segunda vez me circuncides.

MOISÉS
Lira
2245
  Mi esposa, Aarón, es ésta,
éstos mis hijos, y este viejo anciano
es quien honor me presta;
padre, dadle los brazos, que es mi hermano.

YETRO
Seáis muy bien venido.

AARÓN
2250
Mucho huelgo de haberos conocido.
Quintilla
  Y habéis de perdonar,
que sin saber que os le hacía
he de haceros un pesar:
Moisés va en mi compañía,
2255
porque le vengo a llamar.

MOISÉS
Quintilla
  Hacemos una jornada
hasta Egipto, de importancia.

SÉFORA
¿No estoy bien atormentada?

MOISÉS
Voy a hacer una ganancia
2260
mucho de mí deseada;
Quintilla
  dadme los brazos y adiós.

YETRO
Hijo, qué, ¿os vais en efeto?

MOISÉS
Y siento el irme por vos.

SÉFORA
¿No más de por su respeto?

MOISÉS
2265
¡Oh, mal dije! Por los dos.

SÉFORA
Quintilla
  Y qué, ¿te vas sin decirme
cuándo la vuelta has de dar?

MOISÉS
Séfora, dirélo al irme.

SÉFORA
Bien sabes atormentar.

MOISÉS
2270
Y tú bien sabes ser firme;
Quintilla
  vamos, hermano.

SÉFORA
Venid,
hijos, pues que vuestro padre
quiere dejaros ansí.

ELIEZER
Llorando deja a mi madre;
2275
padre, ¿vendrá presto?

MOISÉS
Sí.

(Vanse. Sale LEVÍ solo, preso.)

LEVÍ
Redondilla
  Si no hay honra en tantos nobles,
dobla, cruel Faraón,
la cruel persecución,
si es posible que la dobles.
Redondilla
2280
  Como que no hay un caudillo
que contra ti se levante,
no hay cosa que así me espante,
avergüénzome en oíllo.
Redondilla
  ¿Por qué me dejas morir
2285
de hambre, cruel gitano?
Pero en poder de un tirano,
¿para qué quiero vivir?
Redondilla
  Tres días debe de hacer
que en esta prisión estoy,
2290
y otros tantos ha con hoy
que no me dan de comer.
Redondilla
  Que el Rey, porque su corona
esté con seguridad,
no hay hebreo en la ciudad
2295
robusto a quien no aprisiona.
Redondilla
  Muriendo estoy: ya no puedo
sufrir tan fiero rigor.

(Entra ROSELIA, mujer de LEVÍ.)

ROSELIA
Donde hay verdadero amor,
¿cómo puede caber miedo?
Redondilla
2300
  Entraré, a pesar del Rey,
a ver a mi esposo amado.

LEVÍ
¡Ay, Roselia, que has entrado
a verme contra una ley!
Redondilla
  ¿No sabes que el Rey ordena
2305
que no me visites?

ROSELIA
Sí;
pero vivir yo sin ti
es para mí mayor pena.
Redondilla
  Cuando me mande matar
el Rey porque te visito,
2310
morir por ese delito
es acabarme de honrar.

LEVÍ
Redondilla
  Tendré más que agradecerte.

ROSELIA
Poco la honra procura
mujer que no se aventura
2315
por su marido a la muerte.

LEVÍ
Redondilla
  Roselia, de hambre muero:
grandes tormentos me dan:
por un pedazo de pan
diera cuanto bien espero.

ROSELIA
Redondilla
2320
  Pues no morirás, amigo;
que yo traigo pan aquí.

LEVÍ
¿Y para quién?

ROSELIA
Para ti.

LEVÍ
Mi vida viene contigo.

ROSELIA
Redondilla
  A una mujer lo hurté
2325
que para sí lo tenía.

LEVÍ
¡Oh, dulce esperanza mía!
¿Cuándo tal bien pagaré?

ROSELIA
Redondilla
  Y no quiero que recibas
de mi hurto descontento,
2330
pues en hurtar no te afrento.
Que hurto para que vivas.
Quintilla
  Toma.

LEVÍ
¡Tanto bien me dan!
¡Oh vivo honor de mujeres!
Desde hoy te llamarán,
2335
no Roselia, sino Ceres,
pues eres la que da el pan.
Quintilla
  Fuiste de mis alegrías
el fundamental cimiento,
pero ya, pues ya me crías
2340
dándome en pan mi sustento,
serás el cuervo de Elías.
Quintilla
  He sentido abrir la puerta:
no sé en qué se ha de parar.

ROSELIA
Entre el Rey, entre y advierta
2345
que soy tan sola en amar,
que aun he de seguirte muerta.

(Entran el REY y DATÁN.)

FARAÓN
Quintilla
  Quien quebranta la prisión,
pase por la misma pena.

ROSELIA
Preso está mi corazón,
2350
que no hay más fuerte cadena,
rey, que la de mi afición.
Quintilla
  Pero presa quedaré,
pues fui quien contra tu ley
las prisiones quebranté,
2355
que tú, en efeto, eres Rey,
y yo esclava de mi fe.

FARAÓN
Quintilla
  Poned esta loca hebrea
donde padecer mis males
su mismo esposo la vea.

ROSELIA
2360
Haznos en penas iguales;
que harto pena quien desea.

FARAÓN
Quintilla
  Entre esas redes esté
y de sed y hambre muera.

LEVÍ
Yo por ella moriré.

FARAÓN
2365
Llevalda.

(Llévasela DATÁN.)

LEVÍ
Datán, espera.
¡Todo mi bien se me fue!
Quintilla
  ¿Qué es esto, infiel Avirón?
¿Qué razón hay que permita
que prendan mi corazón
2370
y sea un hombre israelita
ministro de la prisión?
Quintilla
  ¿De qué manera volvéis
por vuestra sangre, insolentes?
Poca lealtad tenéis,
2375
pues vuestros mismos parientes
por un vil privar vendéis.

FARAÓN
Quintilla
  De muy poco os espantáis,
pues no ha de parar mi ira
hasta que todos muráis.

(Entra ABIUD, viejo cautivo.)

ABIUD
2380
Los gritos del pueblo mira.

FARAÓN
¡Perros, en vano los dais!
Quintilla
  Que hoy por la raíz arranco
la vil cepa de Israel.

ABIUD
Si este mi cabello blanco
2385
te mueve como tan fíe],
procede como tan franco.
Quintilla
  ¿Por qué nos mandas matar
de hambre, no trabajamos?
¿No nos has de sustentar?

FARAÓN
2390
De propósito os matamos;
no hay más: morir y callar.

(Entra ZABULÓN, viejo cautivo, y DATÁN.)

ZABULÓN
Quintilla
  Rey, pues siempre el pueblo hebreo
te sirvió, ¡mira que muere!

FARAÓN
¡Viejos vanos, ya lo veo.
2395
Mi gusto acabaros quiere!

(Vase DATÁN.)

ABIUD
Por no te ver lo deseo;
Quintilla
  pero si tanto rigor
usas y así te embraveces,
a ese nuestro vencedor,
2400
¿para qué le favoreces?
Dirás que porque es traidor:
Quintilla
  ¡Muera con nosotros, muera,
pues es de nuestra nación!

FARAÓN
No ha de ser de esa manera.

ZABULÓN
2405
¡Mueras, ingrato Avirón,
por aquel que más te quiera!

(Sale DATÁN.)

DATÁN
Quintilla
  En fuertes prisiones queda,
Rey, la esposa de Leví.

LEVÍ
Lo mismo, infiel, te suceda,
2410
y sucediéndote así,
nadie remediarte pueda.
Quintilla
  Quiera Dios, verdugo infante
de la sangre de Israel,
que un tigre te la derrame,
2415
y habiendo nacido de él,
nadie su hijo te llame.

(Dicen dentro: «¡Libertad, libertad!» Entra un CAPITÁN gitano.)

CAPITÁN
Quintilla
  ¿Qué haces con tanta flema,
Rey, que no hay hebreo ya
que tus justas leyes tema?
2420
Junto todo el pueblo está
por fuego, y a todos quema.
Quintilla
  Que viéndose maltratados
esos traidores hebreos,
vienen, bien o mal armados,
2425
brotando vanos deseos,
hasta aquí en miedo enterrados.
Quintilla
  Fáciles son de vencer,
aunque en gran número están;
toque Egipto a acometer;
2430
que no tienen capitán
ni nadie lo quiere ser.
Quintilla
  Aunque es tanta tu grandeza,
pienso que hubiera allegado
a lo sumo su braveza,
2435
si aquel pueblo, alborotado,
no estuviera sin cabeza.
Quintilla
  No aguardes a que se elija;
que son hombres de opinión.

FARAÓN
Falta un traidor cine los rija.

DATÁN
2440
¿Cómo, si todos lo son?

FARAÓN
No hay poder que los corrija;
Quintilla
  pero llevarlos por bien
es mayor sagacidad.

DATÁN
¡Que en tal propósito estén!

(Dentro.)

ISRAELITAS
2445
¡Libertad, libertad!
y ¡viva Jerusalén!

FARAÓN
Quintilla
  Vosotros, viejos infames,
habéis de pagar por ellos.

ABIUD
Primero que tal me llames,
2450
sufriré que en mis cabellos
blancos mi sangre derrames.

DATÁN
Quintilla
  Trátalos bien, y verás
cómo sujetos los tienes.

FARAÓN
Sosegaldos, no haya más;
2455
yo les franqueo sus bienes.

ABIUD
¿Haráslo así?

FARAÓN
Verlo has;
Quintilla
  y más: haré que el gitano
que ofendiere algún hebreo
le mataré por mi mano.

ABIUD
2460
Por decirlo un Rey, lo creo;
pues yo voy y los allano.

FARAÓN
Quintilla
  Libres a todos os dejo;
sosegad al pueblo infiel.

ZABULÓN
Para morir me aparejo.

ABIUD
2465
Ea, hijos de Israel:
la libertad aconsejo.

(Éntranse los viejos. Dicen dentro: «¡Libertad, libertad!»)

LEVÍ
Quintilla
  Pues presa a mi esposa tienes,
mandámela, Rey, soltar,
pues a honrarnos te previenes.

FARAÓN
2470
Ésa no te puedo dar,
que la dejo por rehenes.

LEVÍ
Quintilla
  Mándala quitar los hierros.

FARAÓN
Cuando tanto la regale
verás llanos esos cerros.

DATÁN
2475
¡Ah de la guardia; el Rey sale:
haced plaza entre esos perros!.

(Dicen dentro: «¡Plaza, plaza!», y vanse el REY y los demás y queda LEVÍ.)

LEVÍ
Quintilla
  No tiene talle este aleve
de dejar de ser quien es;
ea, hebreos, Dios os mueve;
2480
haced por vuestro interés
cada uno lo que debe.
Quintilla
  Y si por faltar cabeza
que os gobierne enflaquecéis,
vaya aparte la flaqueza;
2485
que algún valiente hallaréis
adonde hay tanta nobleza.
Quintilla
  Yo estoy en esta prisión;
que bien sabe el Rey cruel
que es fuerte mi corazón;
2490
libres sois: ¡viva Israel,
y muera el rey Faraón!

(Vase LEVÍ, y salen AARÓN y MOISÉS.)

MOISÉS
Romance (tirada)
  Segunda vez, Babilonia,
vuelvo a visitar tus calles;
segunda vez de tus muros
2495
he visto los homenajes;
pero vengo con intento
no de verte ni de honrarte,
sino de vengar injurias
que injustamente te hacen.
2500
Comisión traigo del cielo,
y Aarón mi hermano la trae,
para hacer en Egipto
mil prodigios y señales.
Ya me acuerdo cuando un tiempo
2505
entré en un carro triunfante
por la famosa victoria
que en Sabá alcanzó mi alfanje.
Y ahora vengo, cual debo,
a honrar los de mi linaje,
2510
que en infame servidumbre
entre mil prisiones yacen.
Hijos de Israel, dejad
a esos gitanos infames;
vuestro caudillo Moisés
2515
os llama: salid y habladle.

AARÓN
A los viejos israelitas
mandé avisar que te aguarden
en este puesto, y se tardan.

MOISÉS
No tardan, pues que ya salen.

(Salen ABIUD y ZABULÓN, viejos cautivos.)

ABIUD
2520
¡Oh valeroso israelita!
Si para que te señales
en nuestra defensa vienes,
Israel toda te alabe.
¿Qué comisión es la tuya?
2525
Ya [...]
Que aunque te faltan las canas,
es bien que entre canas mandes.

ZABULÓN
Aquí nos maltrata el Rey
con castigos miserables:
2530
si puedes sacarnos libres,
ya esperamos que nos saques.

ABIUD
Muestra famoso Moisés,
en nuestro favor tus partes;
que de tanta gentileza
2535
cualquier bien puede esperarse.

MOISÉS
Mi comisión, nobles viejos,
es que os libre desta cárcel,
adonde el rey Faraón
tantos agravios os hace:
2540
testigo es aquesta vara,
y el secreto que en sí trae,
de la comisión que traigo,
pues se ardía, sin quemarse.
Vengo por vuestro caudillo
2545
con privilegios bastantes
para que deshaga Egipto
si Egipto me lo estorbare;
¿queréisme por capitán?

AARÓN
¿Quién mas que mi hermano vale?
2550
Amigos, ¡viva Moisés
para vuestras libertades!

ABIUD
¡Viva Moisés, israelitas!
Hacedle el digno homenaje
que antiguamente Israel
2555
ha hecho a sus capitanes.
[...] os pies vencedores.

MOISÉS
Nadie vencedor me llame
hasta que del mar Bermejo
sanos y libres os saque.
2560
Y saldréis de Babilonia,
a do vivís miserables,
que de Madián, la fértil;
Dios a este efeto me trae.

(Éntrense todos apellidando libertad. Dase la batalla dentro con muy gran ruido de cajas y armas, lo mejor que ser pudiere, y luego salgan todos los más cautivos que pudieren, hombres y mujeres y los vicios, y dice ZABULÓN.)

ZABULÓN
Quintilla
  ¡Viva el famoso Moisén,
2565
por quien todos deseamos
la nueva Jerusalén!

ABIUD
¡Él viva y todos vivamos!

AARÓN
Gracias al cielo se den.

ABIUD
Quintilla
  ¡Viva, gran Moisés, tu espada
2570
para nuestra redención!

AARÓN
Con esto queda acabada
la milagrosa elección
y corona derribada.