Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL CABALLERO DE ILLESCAS




Texto utilizado para esta edición digital:
El caballero de Illescas. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. Edición digital a partir de: Parte catorce de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, Juan de la Cuesta, 1620 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (TESO)].
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Dirigida al maestro Vicente Espinel y su maestro

Debe España a vuesa merced señor Maestro, dos cosas, que aumentadas en esta edad la ilustran mucho: las cinco cuerdas del instrumento que antes era tan bárbaro con cuatro, los primeros tonos de consideración de que ahora está tan rica y las diferencias y géneros de versos con nuevas elocuciones y frasis, particularmente las décimas, que si bien se hallan algunas en los antiguos, no de aquel número, como en Juan de Mena, las que comienzan «Muy más clara que la Luna». Composición suave, elegante y difícil, y que ahora en las comedias luce notablemente con tal dulzura y gravedad, que no reconoce ventaja a las canciones extranjeras. Verdad es, que en la lengua francesa las he leído escritas por el señor de Malherbe, en las obras de diversos poetas. Pero por el año de su impresión consta que pudo imitarlas, si bien se diferencian en la cadencia del verso quinto. Justamente se debe a ese peregrino ingenio el nombre de Apolo Español, pues en la música y poesía (de que le hacía Dios la antigüedad) ha sido Fénix único, y pluguiera al cielo que como le pintaba siempre joven vuesa merced pudiera serlo, Maestro mío. Esta propiedad entre otras le dio Calímaco.

et idem,
formosus semper, semper iuuenisque, nec ille
foemineae quantum nigrent lanugine malae.

¡Oh ciego error de esta provincia, no premiar tales méritos! ¡Oh méritos dignos de haber nacido donde tuvieran premio! Pero como desterrado del cielo, por el sentimiento de la muerte de Esculapio le pinta Luciano en sus diálogos, no es mucho que pase los trabajos mismos.

Et clarum Apollinem
viris letitiam amicis,
propinquum custodem ouium.

Dijo Píndaro en sus Pythacos. Notable fue la estimación que los antiguos hicieron de la música, cuyos milagros deber ser creídos, como de cosa celestial y divina. Pitágoras tañendo enfureció un mancebo y viendo, que celoso quería romper las puertas de su amiga para matarla, mudó el son Frigio en el cromático, música de quien hace memoria Natal Comite en su «Mitología, chromaticum melos adhibuerunt ad demulcendos animos», con que el furioso mozo detuvo el suyo. Así lo cuentan Boecio y Marco Tulio, y lo dijo Aristóteles en el libro octavo de sus «Politicos, Saepe aleuiat Melodia iratos, et facit laetos». Y por darla lugar en las virtudes, quisieron que Clitemnestra fuese casta, mientras la entretuvo aquel insigne músico, que le dejó Agamenon cuando se fue a Troya, como lo afirman Filelfo y Séneca. Con música curaban mortales enfermedades Terprandro, Arion e Hismenias, graves filósofos, y lo confirma la opinión de Avicena. Solamente en honra de la música hallaron en las rigurosas leyes de Licurgo blandura los Lacedemonios. Dejó Alejandro el convite y tomó las armas incitado de la música de Timoteo Milesio, a quien vuesa merced parece tanto, pues de él se dice que «Decimam, et vndecimam Lyre chordam addidit, et antiquam musicam in meliorem mutauit modum». De este rapto hace Cicerón memoria, y san Basilio Magno, y el ejemplo de David con Saubes de mayor fuerza, gran excelencia de la música, que muchos de los espíritus malignos no puedan sufrirla, porque no pueden asistir a su celestial armonía y suavísimo concento. Y así también la vitoria de Josafat, cuando los israelitas cantaron delante del ejército. Mas, ¿para qué alabo yo esta divino y liberal arte con ejemplos comunes, al mismo Apolo, y de mayor oráculo que el délfico? Quédese pues la música especulativa y prática, a quien de entrambas ha sido insigne monstruo, que volviendo a las quejas de esta edad ingrata, tengo consuelo en que han de pagarle los futuros siglos lo que ha faltado el discurso de estos infelices años, que la virtud es premio de sí misma, y la fama no muere, pues hoy vive la de Anagenoris, a cuya música debieron su libertad cuatro ciudades. Y desde el origen que le dio Tubal (como consta de las sagradas letras) a la edad nuestra, donde tanto han florecido Guerrero, Tejeda, Cotes, Filipe Roger y el Capitán Romero, no ha borrado el tiempo de los libros de la inmortalidad la fama, nombre y vida de docto músico, ni olvidará jamás en los instrumentos el arte y dulzura de vuesa merced De Palomares y Juan Blas de Castro. Homero dijo que les dictaba Júpiter a los que cantaban, a lo que aludió San Agustín, llamando a la música en una de sus Epístolas, «Dei donum», cuya máxima se ha confirmado en vuesa merced con notable ejemplo, pues parece que lo que ha cantado, le ha dictado el cielo, en tan excelentes versos que le podríamos decir lo que Ovidio de Apolo, «Per me concordant carmina neruis». Pero pues la figura música, como vuesa merced sabe, es una señal representativa de voz o de silencio, de voz por la diversidad de los puntos, y de silencio por las pausas, haciéndola yo a este discurso, como músico prático y no teórico.

Suspenderé la pluma, y no el deseo,
que en tanto Sol femenina me veo.

Y dejando los tres géneros de música: diatónico, cromático y enarmónico; en el cuarto y poético, con reconocimiento justo de mis obligaciones, al Apolo de la Poesía Latina y Española dedico esta comedia, aunque saliendo tantas con su aprobación, todas son suyas. Bien fuera justo consagrarle una lira de oro como a español Orfeo, o colocar la suya donde puso la Astrología, la que con siete cuerdas, a imitación de los siete planetas hizo aquel sabio, y ahora se miran transformadas en siete estrellas. Pues laureles ha merecido tantos, aunque a la grandeza de su ingenio desiguales todos, pero no pudiendo más, desearele la salud y vida que debo a su doctrina, ya que en la tierra no ha tenido el descanso digno a sus letras, pero sí, «Peregrina virtus in terris, in coelis ciuis».

Cantó y escribió Espinel,
para que le diese igual
la música celestial,
como la pluma el laurel.
Él se alabe, pues no hubiera
para encarecerle bien,
ni quien cantara tan bien,
ni quien tan bien escribiera.

Capellán de vuesa merced, Lope de Vega Carpio.


Figuras de la comedia

Juan Tomás, labrador
Pedro Tomás, su padre
Clenardo
Felino
Dorotea
Teodora
Corregidor
Alguaciles
Capitán
Campuzano
Mendoza
Rosales
Alvarado
Lisena
Don Lope de Mendoza
Don Juan de Toledo
Don Tello de Guzmán
El infante don Fernando (El rey Fernando)
Camilo
El conde Antonio
Octavia, su hija
Sirena
Celio
Horacio
Fabricio
Filandro
Roberto
Leonelo
Teodoro
Tirreno
Riselo
Belardo
Casilda
El marqués de Santillana
Sisto
La reina doña Isabel

Acto I

Sale JUAN TOMÁS, labrador, con un capotillo de dos haldas, polainas y una vara en la mano y dice:

JUAN TOMÁS
Redondilla
Malas adivas tostadas
que las revienten, amén,
que no es posible que estén
solo un momento paradas.
Redondilla
5
Mas, que una pierna te quiebres,
todo es prisa de comer,
juro a Dios que han de meter
el carro hasta los pesebres.
Redondilla
¿Quién está acá? Buenos días.

(Dentro TOMÁS viejo, su padre.)

PEDRO TOMÁS
10
Buenos los tengas.

JUAN TOMÁS
Quisiera
tenerlos buenos si hubiera
con que alegrar las encías.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
En eso vendrás pensando.

JUAN TOMÁS
Mientras vos estáis durmiendo
15
con pedir esto os ofendo,
debo de venirme holgando.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Para quien es haragán,
cualquiera trabajo bonda.

JUAN TOMÁS
Par Dios, no sé qué os responda,
20
gentil almuerzo me dan.
Redondilla
Debo yo de haber estado
sornando a mi buen placer,
teniendo bien que pacer
la grama y yerba del prado.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
25
Vendrá muerto de las eras,
no habrá dormido en la parva.

JUAN TOMÁS
Que a un hombre de tanta barba
esto le digan de veras.
Redondilla
Soy un bellaco.

PEDRO TOMÁS
A lo menos
30
no me pareciés a mí.

JUAN TOMÁS
¿Luego en las malvas nací?

PEDRO TOMÁS
No son de padres tan buenos.

JUAN TOMÁS
Redondilla
No lo digáis, que yo os juro
que os escuso de mentir.

PEDRO TOMÁS
35
Tan bueno os puedo decir.

JUAN TOMÁS
Que podéis os aseguro,
Redondilla
mas no sé yo si es verdad.

PEDRO TOMÁS
¿Pues hay en Illescas gente
más honrada?

JUAN TOMÁS
Llanamente,
40
yo vengo [a] almorzar bondad.
Redondilla
Padre, vengo yo a informarme
de que soy hombre de bien,
o a que de almorzar me den.

PEDRO TOMÁS
Por Dios que puedo alabarme
Redondilla
45
que ha habido de mi linaje
más de seis clérigos.

JUAN TOMÁS
Cierto,
padre, que aún no estáis despierto;
haced que Casilda baje.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Hijo, aunque con pobres capas
50
tenemos gran clerecía.

JUAN TOMÁS
¿Y cuántos, por vida mía,
desos, padre, fueron papas?

PEDRO TOMÁS
Redondilla
¿Papas?

JUAN TOMÁS
Pues que os alabáis.

PEDRO TOMÁS
¿No es harto tener un cura
55
por pariente?

JUAN TOMÁS
Gran ventura,
si de algún mal enfermáis.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Pues, necio, los más honrados
linajes que pueda haber,
¿qué más bien pueden tener
60
que clérigos y soldados?
Redondilla
Triste dél, si desto escapa,
que del soldado, en rigor,
se hace el emperador,
del clérigo se hace el papa.
Redondilla
65
Y el que clérigo y soldado
tiene en su linaje, crea
que no es posible que sea
ni pobre, ni desdichado.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Los que escuchan a los viejos,
70
como yo ahora os escucho,
puesto que no almuerzan mucho
aprenden buenos consejos.
Redondilla
Si érades aficionado
a clérigos, ¿por qué a mí
75
labrador me hicistes?

PEDRO TOMÁS
Fui
padre en tu crianza honrado.
Redondilla
Lo primero que ha de hacer
un padre es considerar
cuál hijo puede estudiar
80
y cuál ganar de comer.
Redondilla
Advertir su inclinación
y darle en ella y que siga
lo que su estrella le obliga,
que juntas muy fuertes son.
Redondilla
85
Dos tuve, tú, Juan Tomás,
y Pedro, que fue el mayor,
mas llevómele el Señor.

JUAN TOMÁS
¿Lloráis?

PEDRO TOMÁS
No puedo hacer más.
Redondilla
Vile ingenioso y prudente,
90
humilde y bien entendido,
púsele a estodiar, que ha sido
del bien la primera fuente,
Redondilla
y pienso que, si viviera,
pudiera ser gran letrado.
95
Tras desto, considerado
tu humor de dentro y de fuera,
Redondilla
y averiguado el proceso
de tu traviesa niñez,
vi que a mi mala vejez
100
prenotaba un mal suceso.
Redondilla
Dite el campo, el aguijada,
el azadón, carro y trillo,
la vendimia, el escardillo,
y en fin, la capa y la espada.
Redondilla
105
Que tal vez de un labrador
sale un soldado valiente,
que a sí y a toda su gente
cubre de hacienda y de honor.
Redondilla
Eres un Roberto el Diablo,
110
no me obedeces, ni quieres,
solo el juego y las mujeres
es tu ordinario vocablo.
Redondilla
Vendísteme allá en Toledo
tres lechones, ahora un año,
115
tomaste a tu hermana el paño,
que aún tengo a su llanto miedo.
Redondilla
Húrtasme el trigo y cebada,
juras, votas, no te acuestas,
esgrimes todas las fiestas,
120
traes broquel, ciñes espada.
Redondilla
Es más notable tu historia
que la puente de Mantible,
y tu enmienda es imposible.

JUAN TOMÁS
Aquí gracia y después gloria.
Redondilla
125
Bien vi yo que había de haber
en pidiendo de almorzar,
sermón para no lo dar,
con tema de no querer.
Redondilla
Mas pues decís que soy bueno
130
para negocios de guerra,
yo vivo en esta tierra
de tantos enfados lleno.
Redondilla
Yo os juro a Dios, que algún día
me dé de almorzar el Rey.

PEDRO TOMÁS
135
¿A ti?

JUAN TOMÁS
A mí.

PEDRO TOMÁS
¡Qué hermoso buey!

JUAN TOMÁS
¿No puede ser?

PEDRO TOMÁS
Bien podría,
Redondilla
que Dios que hizo hablar la burra
de Balán, bien puede hacer
que el Rey te dé comer.

JUAN TOMÁS
140
¿Quién habrá que no se aburra
Redondilla
y se vaya noramala?

PEDRO TOMÁS
¿Dónde vas?

JUAN TOMÁS
Por la mohosa.

PEDRO TOMÁS
Oye, almuerza.

JUAN TOMÁS
Linda cosa,
¿cuál vida a mi vida iguala?
Redondilla
145
¿Qué trabajo tiene un hombre
en la guerra como el mío?

(Vase JUAN.)

PEDRO TOMÁS
Al partir, gallardo el brío,
tiemble el suelo, el aire asombre,
Redondilla
porque al salir de la tierra,
150
todo es matar y romper
con furia; mas al volver,
vienen mansos de la guerra.
Redondilla
Sale el soldado galán,
lleno de plumas y viento,
155
y al primer alojamiento
soñó que era capitán.
Redondilla
Llega, pelea muy bien,
pasa el frío, el viento fresco,
vuelve con calzón flandesco,
160
por la Francia sin argén.
Redondilla
Trae la pierna por mil cabos,
con más plomo, y hecha harnero,
que una pierna de carnero,
se ve con ajos y clavos.
Redondilla
165
No tuvo en Corte favor,
ni de allá trujo papeles,
y envuelto en dos arambeles,
murió a manos de un doctor.
Redondilla
Ansí será mi buen Juan.

(Sale JUAN TOMÁS con una espadilla mohosa.)

JUAN TOMÁS
170
¿Mandáis algo?

PEDRO TOMÁS
¿Dónde bueno?

JUAN TOMÁS
Por el lugar.

PEDRO TOMÁS
No condeno
a los que a la guerra van.
Redondilla
Mas aquellos tornilleros,
como pollos mal trapillos,
175
humildes para dos grillos
y con los huéspedes fieros,
Redondilla
unos que suelen decir
que les asen una pierna
de un niño y, si no está tierna,
180
que la pongan a manir;
Redondilla
y habiéndole al Rey comido
cien socorros, y gozado
las franquezas del soldado
en las armas y el vestido,
Redondilla
185
siete leguas amanecen
de la compañía el día
que dejan la compañía
y, allá en su lugar, parecen.
Redondilla
Mira bien a dónde vas.

JUAN TOMÁS
190
Yo en Illescas andar quiero,
no para ser tornillero.
¿Iré a la guerra? Jamás,
Redondilla
que solo me voy de casa
porque no os puedo sufrir.

PEDRO TOMÁS
195
¿Mas que vienes a dormir?

JUAN TOMÁS
Allá veréis lo que pasa.

(Vanse.)
(Salen CLENARDO y FELINO, DOROTEA y TEODORA con sombrerillos, como que se apean de un carro.)

CLENARDO
Redondilla
¡Temprano habemos llegado!

FELINO
Almorcemos.

CLENARDO
Eso quiero.

DOROTEA
Oigamos misa primero.

FELINO
200
Está muy bien acordado.
Redondilla
Y tomaremos medidas
de la imagen.

TEODORA
Y es razón,
y que, por mi devoción,
que digan seis misas pidas.

DOROTEA
Redondilla
205
Pues vamos, que no estoy buena.

TEODORA
El carro te ha mareado.

FELINO
¿Si habrán la ropa guardado?

CLENARDO
Nadie guarda ropa ajena;
Redondilla
cuidado me da, ya vuelvo.

FELINO
210
Esperad, iré con vos.

CLENARDO
Un poco esperad los dos.

(Vanse FELINO y CLENARDO.)

DOROTEA
A no partir, me resuelvo,
Redondilla
a Toledo hasta que el sol
se aleje del mediodía.

(Sale JUAN TOMÁS con su espadilla muy rozagante.)

JUAN TOMÁS
215
Sufrillo es gran cobardía
un hombre, y hombre español.
Redondilla
¡Vive Dios! De no volver...
Quedo, que hay damas aquí.
No hay naranja para mí
220
como ver una mujer.
Redondilla
La cólera me han quitado,
como claro espejo han sido
que tiempla al más ofendido
en habiéndose mirado.
Redondilla
225
¿Dónde van vuestras mercedes?

TEODORA
A Toledo.

JUAN TOMÁS
¿Y solas van?

DOROTEA
No vamos solas.

JUAN TOMÁS
¿No harán
a esta espada mil mercedes,
Redondilla
en que la nombren por suya,
230
y al dueño por su escudero?

TEODORA
¿Sabe cómo es majadero?

JUAN TOMÁS
Vuesa merced lo atribuya
Redondilla
a término y cortesía.

DOROTEA
¿Hay tan gracioso villano?

JUAN TOMÁS
235
Pues no he tomado la mano,
que por el nombre podía.
Redondilla
Antes a cortés lo aplique.

TEODORA
Váyase amigo capote.

JUAN TOMÁS
¿Capote?

TEODORA
Sí, y pique y trote.

JUAN TOMÁS
240
¿Pique [y] capote?

TEODORA
Y repique.
Redondilla
Que bien puede repicar
un villano, pues lo es.

JUAN TOMÁS
¿Cientos juegan?

DOROTEA
Sí, y después
docientos le haremos dar.

JUAN TOMÁS
Redondilla
245
Por mi fe que andan discretas,
que bien puedo en este llano
repicar ese villano
con tal par de castañetas.
Redondilla
Aunque las veo muy rotas
250
de mundanzas de pandero,
y en los cientos también quiero
contar catorce de sotas.
Redondilla
Y por vida de las tales,
que se tomen sin dar voces
(Dalas.)
255
estos sopapos y coces.

DOROTEA
¿Hay tal maldad?

JUAN TOMÁS
Atabales,
Redondilla
no os espantéis que yo os toque.

TEODORA
¡Clenardo, Felino!

JUAN TOMÁS
Bien,
que a saber que tienen quién,
260
las hiciera un alcornoque.

(Salen FELINO y CLENARDO, a las voces.)

FELINO
Redondilla
¿Qué es esto?

TEODORA
Que este villano
nos ha muerto a coces.

CLENARDO
¿Cómo?

JUAN TOMÁS
¿Cuál dellos es mayordomo
destas ninfas de verano?

FELINO
Redondilla
265
¡Infame!, ¿eres loco?

JUAN TOMÁS
¡Afuera,
(Meten mano.)
que son bellacos los dos
y mienten!

CLENARDO
Bueno, ¡por Dios!

FELINO
¡Dale, dale!

CLENARDO
¡Muera!

FELINO
¡Muera!

(Caiga CLENARDO muerto, dentro.)

CLENARDO
Redondilla
¡Ay!, muerto soy.

JUAN TOMÁS
Huir conviene.
270
A la torre me deslizo.

FELINO
¡Matole!

JUAN TOMÁS
El hierro lo hizo,
que sin zapatilla viene.

(Vase JUAN.)

DOROTEA
Redondilla
¡Triste yo!

FELINO
Huyes, traidor.
¡Tenelde, que ha muerto a un hombre!

(Va tras él FELINO.)

TEODORA
275
¡Que tanta maldad no asombre
la tierra!

DOROTEA
¡Amigo! ¡Señor!

TEODORA
Redondilla
Mira si habla.

DOROTEA
No puedo
hablarle, que estoy turbada.

TEODORA
¡Ay, desdichada jornada!
280
Nunca yo fuera a Toledo.

(Vanse.)
(Salen el CORREGIDOR, dos Alguaciles y FELINO.)

FELINO
Redondilla
Ya entró en la iglesia, señor.

CORREGIDOR
¿Fue traición?

FELINO
¿Pues no lo fue?

CORREGIDOR
Si lo fue, lo sacaré.

ALGUACIL 1.º
Mientras se prueba es mejor.

ALGUACIL 2.º
Redondilla
285
A la torre se ha subido.
¿Y sabéis su condición?

CORREGIDOR
No importa, si fue traición.
¡Favor al Rey, favor pido!

(En lo alto JUAN TOMÁS, con dos cantos.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
¡Ha, señor corregidor!

CORREGIDOR
290
¡Oh, perro sin Dios, sin ley!

JUAN TOMÁS
¿Favor pide para el Rey,
siendo el Rey quien da favor?
Redondilla
Cuando pretende en la Corte,
¿no busca quien se le dé
295
para el Rey?

CORREGIDOR
Si traición fue,
no hay para qué me reporte
Redondilla
la inmunidad, pues no hago
fuerza. Traed fuego.

JUAN TOMÁS
¿Qué es fuego?

CORREGIDOR
¡Baja, infame, baja luego!

([JUAN TOMÁS] deja caer un canto de arriba.)

JUAN TOMÁS
300
Tomá esa carta de pago.

CORREGIDOR
Redondilla
¡Perro, yo te ahorcaré!

JUAN TOMÁS
¿Luego ya es verdugo?

CORREGIDOR
Digo
por sentencia.

JUAN TOMÁS
Pues prosigo.

ALGUACIL 1.º
No hayas miedo que se dé.

CORREGIDOR
Redondilla
305
¡Date, incorregible!

JUAN TOMÁS
¿Es ley
dar cada cual lo que tiene?

CORREGIDOR
Venga gente.

JUAN TOMÁS
Si más viene,
más piedras hay.

CORREGIDOR
¡Favor al Rey!

(Sale un REGIDOR.)

REGIDOR
Redondilla
Vuesa merced deje el preso,
310
que ha venido un capitán,
y ya sus soldados van
con tanta furia y exceso,
Redondilla
que presumen alojarse
por fuerza y sin las boletas.

CORREGIDOR
315
Señor regidor, son tretas
para que pueda escaparse.

REGIDOR
Redondilla
No las acostumbro hacer.
Ponga guardas a la torre.

CORREGIDOR
Aunque el tiempo te socorre,
320
villano, yo he de volver.
Redondilla
Quedad los dos a la puerta.
Vos venid, porque juréis.

FELINO
Que fue traición hallaréis.

CORREGIDOR
¡Hola!

ALGUACIL 1.º
Señor.

CORREGIDOR
¡Ojo alerta!

(Vanse, quedan los dos alguaciles.)

ALGUACIL 2.º
Redondilla
325
Par Dios que temo este mozo;
no le quisiera guardar.

ALGUACIL 1.º
Él es rayo del lugar.

ALGUACIL 2.º
Antes de apuntar el bozo,
Redondilla
sobre entrar en una viña,
330
descalabró dos o tres.

ALGUACIL 1.º
¿Y no tuvo ahora un mes
una peligrosa riña
Redondilla
en que dejó medio muerto
a mi sobrino Polanco,
335
y a Francisco Esteban, manco,
y a Hernán Sánchez, patituerto?
Redondilla
¡Voto a tal, que no quisiera
guardarle!

ALGUACIL 2.º
Si a tirar vuelve
y en no se dar se resuelve,
340
no hay sino sacar pie afuera.
Redondilla
¿No habéis oído decir
ladrillo de retraído?

ALGUACIL 1.º
El ver el peligro ha sido,
que no importara el huir.N
X
Nota del editor

Enmendamos el «oír» del texto de la Parte por «huir», de acuerdo con las ediciones de Cotarelo y J. Gómez y P. Cuenca.

Redondilla
345
Que apedree en una viña
no es tanto, aunque da tristeza,
pero sobre la cabeza
más quisiera tener tiña.

(Sale JUAN TOMÁS con la espada desnuda, acuchilla las guardas.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
¡Fuera, perros!

ALGUACIL 1.º
¡Ay de mí,
350
muerto soy!

JUAN TOMÁS
¡Fuera, villanos!

ALGUACIL 2.º
Detén, Juan Tomás, las manos
que nadie te ofende aquí.
Redondilla
Nadie te guarda, ni quita
que no te vayas.

JUAN TOMÁS
No quiero
355
mataros, sin que primero
mate al que esto solicita.

(Vase JUAN.)

ALGUACIL 1.º
Redondilla
Digo, señor Juan Tomás,
que se vaya donde quiera.

ALGUACIL 2.º
Sin duda va a la bandera,
360
no le prenderán jamás.
Redondilla
¿Hízoos algo?

ALGUACIL 1.º
Un coscorrón
del primero cintarazo.

ALGUACIL 2.º
A mí me ha quebrado un brazo.

ALGUACIL 1.º
Que quise dalle lanzón
Redondilla
365
y luego punta, y no supe.

ALGUACIL 2.º
Vamos al Corregidor,
dando voces al traidor.

ALGUACIL 1.º
Quiero que esta plaza ocupe.
Redondilla
¿Yo ser alguacil de Illescas?
370
¡Váyale el diablo a prender!

ALGUACIL 2.º
¡Par Dios que habrá menester
cien alabardas tudescas!

(Vanse los villanos, sale el CAPITÁN y soldados.)

CAMPUZANO
Redondilla
Pongan esa mesa aquí.

CAPITÁN
Y tú cuelga esa bandera.

CAMPUZANO
375
Gran gente acude de fuera.

(Sale JUAN TOMÁS con la espada desnuda.)

JUAN TOMÁS
Hasta vuestros pies corrí,
Redondilla
por salvarme en vuestros pies.

CAPITÁN
¿Qué has hecho?

JUAN TOMÁS
Reñí y llegó
mi espada.

CAPITÁN
¿No fue más?

JUAN TOMÁS
No,
380
mas murió el hombre después.

CAPITÁN
Redondilla
¿Querrás ser soldado?

JUAN TOMÁS
Sí,
que antes lo había pensado.

CAPITÁN
Escriban este soldado.

JUAN TOMÁS
Escríbanme, ¡pesia mí!,
Redondilla
385
que pierde el Rey un Arquiles.

CAPITÁN
¿Buen labrador?

JUAN TOMÁS
Soy de acero.
Comereme un buey entero,
bebereme diez barriles.

CAPITÁN
Redondilla
Bien ha dicho, que el caballo
390
que bien come, bien camina.

JUAN TOMÁS
Si aprendo en vuestra doctrina,
no tendrá el Rey tal vasallo.

CAPITÁN
Redondilla
Di tu nombre.

JUAN TOMÁS
Tengo un nombre
bien fácil de adivinar.

CAPITÁN
395
Creo que me ha de alegrar
el humorcillo del hombre.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Es mi nombre, escucha un poco...

CAPITÁN
Digo, soldado, que escucho.

JUAN TOMÁS
De un santo que creyó mucho
400
y de otro que creyó poco.

CAPITÁN
Redondilla
Santo que creyese más
y que más viese no sé,
ni el santo de menos fe.

JUAN TOMÁS
Yo me llamo Juan Tomás.

CAPITÁN
Redondilla
405
Bien dice, que Juan creyó
mucho, vio mucho, y Tomás
creyó poco.

CAMPUZANO
Escrito estás.

MENDOZA
¿No se juega?

CAMPUZANO
Aquí estoy yo.

MENDOZA
Redondilla
¿Naipes?

CAPITÁN
Por aquí es forzoso,
410
que es muy bisoña la gente.
Parémonos llanamente,
seor Mendoza, el valeroso.

(Juegan.)

MENDOZA
Redondilla
Aquí aguarda mi dinero.

ROSALES
Rosales viene a terciar.

CAMPUZANO
415
Y yo empiezo a barajar.

MENDOZA
Tomad el naipe primero.

ROSALES
Redondilla
Alzo.

MENDOZA
Sota.

CAMPUZANO
¡Ha, bujarrona!

ROSALES
Torno alzar.

MENDOZA
Tenéis azar.

JUAN TOMÁS
¿Y tengo yo de mirar,
420
pesia la cierta y la errona?
Redondilla
¿Qué venderé? ¿Mas no soy
crïado del Rey? ¿Qué digo?
¡Seo Capitán!

CAPITÁN
¿Qué hay, amigo?

JUAN TOMÁS
Oígame, a Cristo me doy.
Redondilla
425
¿El Rey no tiene a su cuenta
mi vida desde este punto?

CAPITÁN
Sí.

JUAN TOMÁS
Por eso lo pregunto,
que aunque poco a poco, es renta.
Redondilla
Yo he menester un real,
430
o cien ducados.

CAPITÁN
¡Qué humor
de arrojado labrador!
¡Qué buen color de sayal!
Redondilla
El real es este prestado,
por el socorro de hoy,
435
que en los ducados no estoy
de nuestra cuenta enterado.
Redondilla
Buscad una camarada,
tomad posada con él,
para que no gastéis dél,
440
que está la gente alojada.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Jugarele, y trataremos
después de lo que es comer,
porque eso no puede ser
que en Illescas no lo hallemos.
Redondilla
445
Y si gano, ¡vive Dios!,
que le he de dar gran barato.

CAPITÁN
¡Qué gracioso mentecato!

JUAN TOMÁS
Calle, que hemos de ir los dos
Redondilla
a matar media Turquía.
450
Voy a parar el real.

CAPITÁN
Para el medio.

JUAN TOMÁS
¡Pesia a tal!,
¿el medio parar tenía?
Redondilla
Parara dos mil millares,
sin guardar por Dios ninguno,
455
cuando fuera cada uno
el Real de Manzanares.

CAPITÁN
Redondilla
Dios te ayude.

JUAN TOMÁS
¿Estornudé?

CAPITÁN
No, pero en todo te ayude,
y ese realejo te mude
460
en seis.

JUAN TOMÁS
Los tres le daré.

(Llegue a jugar JUAN TOMÁS y salen ALVARADO y LISENA, en vestido de hombre.)

ALVARADO
Redondilla
¿Que juegue esta cadenilla
te pesa tanto, Lisena?

LISENA
No me dio, Alvarado, pena,
ni de ti quise encubrilla
Redondilla
465
porque mis prendas te niegue,
mas porque juegas picado
y has de perder, Alvarado,
pues no hay cosa que más ciegue.

ALVARADO
Redondilla
Lisena, cuando yo estoy
470
picado, quiero las prendas;
que te empeñes, que te vendas,
licencia entonces te doy.
Redondilla
Jugaré, cuando he perdido,
un bigote, ¡vive Dios!

JUAN TOMÁS
475
Paro ese real a ese dos.

ROSALES
Digo a todos.

CAMPUZANO
Eso pido.

ROSALES
Redondilla
Yo quiero el siete.

MENDOZA
¡Ay, el as!
Perdió la suerte Rosales.

JUAN TOMÁS
Ya tenemos dos reales,
480
por vida de Juan Tomás.

MENDOZA
Redondilla
Barajo.

CAMPUZANO
Alzad, Alvarado.

ALVARADO
No sé qué mano me tengo.
Con esta cadena vengo;
pesa ciento y un ducado.

JUAN TOMÁS
Redondilla
485
El uno es curiosidad.

ROSALES
A ese seis.

JUAN TOMÁS
Yo, [a] aquella sota,
los dos reales.

MENDOZA
Ea, devota.

ROSALES
Andad con el naipe, andad.

MENDOZA
Redondilla
Dejadme mirar.

ROSALES
No quiero.

ALVARADO
490
El seis.

JUAN TOMÁS
Cuatro son al justo.

MENDOZA
Dejadme perder con gusto,
ya que pierdo mi dinero.

ALVARADO
Redondilla
Tomo el naipe y esta juego.

ROSALES
¿Momo?

ALVARADO
No lo veis.

ROSALES
Adiós.

JUAN TOMÁS
495
Otra vez paró a ese dos
estos cuatro.

ALVARADO
Al Rey me allego.

JUAN TOMÁS
Redondilla
El dos, tener.

ROSALES
Esto gano.

CAPITÁN
¿Ha, soldado?

LISENA
¡Oh, mi señor!

CAPITÁN
¡Bravo tallazo!

LISENA
Y valor
500
de soldado castellano.

CAPITÁN
Redondilla
¿Habéis de ir vós a Zamora
contra el portugués?

LISENA
He de ir,
porque he venido a servir
a la Reina, mi señora.

CAPITÁN
Redondilla
505
¿Qué decían en la Corte
de casarse nuestra Reina?

LISENA
Si pacífica no reina,
no ha de hacer cosa que importe.
Redondilla
Dícese que, de Aragón,
510
traen o van procurando
al Infante don Fernando,
para tan alta ocasión.

CAPITÁN
Redondilla
Teniendo Isabel marido,
don Juan, rey de Portugal,
515
a su persona real
tendrá el respeto debido,
Redondilla
que injustamente pretende
que doña Juana posea
la corona que desea,
520
pues ya la verdad se entiende,
Redondilla
y nuestro Rey don Enrique,
que Dios tiene, declaró
no ser su hija.

ALVARADO
¿Que yo
desta manera me pique?

CAPITÁN
Redondilla
525
Pienso que pierde Alvarado.

LISENA
¿Quien duda? Va en mi ventura.

CAPITÁN
Nunca, con tanta hermosura,
hay ventura, seo soldado.
Redondilla
Y por mi vida que creo
530
que si os queréis esquitar,
podéis, sin perder, ganar
al juego de mi deseo.
Redondilla
Si queréis marchar conmigo,
hareos paje de jineta.

LISENA
535
Estoy dese hombre sujeta,
sus pasos, como veis, sigo,
Redondilla
aunque no estoy muy contenta.

JUAN TOMÁS
Todo esto se remató.

ALVARADO
Que pierda con hombres yo,
540
que el perder parece afrenta,
Redondilla
por vida de...

JUAN TOMÁS
Poco a poco.

CAMPUZANO
¿Qué poco a poco? ¿Él se atreve
[a] hablar?

JUAN TOMÁS
Hable como debe.

ALVARADO
Estoy, de coraje, loco.

CAMPUZANO
Redondilla
545
¿Que venga, con un real,
un hombre medio fullero
a quitarnos el dinero?

JUAN TOMÁS
Hable bien, si entiende mal,
Redondilla
que ¡voto al hijo...! Y dejemos
550
esto, que si un real jugué,
de mi honrado sueldo fue,
que todos del Rey tenemos.

ROSALES
Redondilla
¡Oh, qué gracia! Un pensamiento
no habrá que aquí se alistó
555
y ya el sueldo mereció.

JUAN TOMÁS
Yo tengo merecimiento
Redondilla
para que el Rey me le dé,
por sola la voluntad
de servirle, y que es verdad
560
sustentaré a firme pie
Redondilla
y ténganse afuera todos.

CAMPUZANO
Los villanos disfrazados
que se alistan por soldados
con estas flores y modos
Redondilla
565
de andar, hurtando el dinero...

JUAN TOMÁS
¡Miente el infame que diga
que soy ladrón!

CAMPUZANO
¿Esto obliga
de un desmentido primero?

ALVARADO
Redondilla
Obliga.

CAMPUZANO
¡Muera!

CAPITÁN
¿Qué es esto?

(Pónese el CAPITÁN en medio.)

CAMPUZANO
570
Agradeced, ganapán,
la vida al seo Capitán,
que de por medio se ha puesto.
Redondilla
Que si no fuera por él...,
pero aquí en campaña espero.

JUAN TOMÁS
575
Agradeced vos primero
la vida, picaño a él,
Redondilla
que si no hubiera llegado
a socorreros a vos,
por vos y por otros dos
580
hubieran clamoreado.

CAPITÁN
Redondilla
No se vayan.

ALVARADO
No podemos
dejar de irnos por aquí.

(Vanse los soldados.)

CAPITÁN
¿Distes ocasión?

JUAN TOMÁS
Yo sí.

CAPITÁN
¿Y cuál fue?

JUAN TOMÁS
Que no perdemos.
Redondilla
585
Que como yo no ganara,
no hubiera dado ocasión
a que tanto fanfarrón
se me atreviera en la cara.

CAPITÁN
Redondilla
¿Qué ganastes?

JUAN TOMÁS
La cadena
590
que veis.

LISENA
Esa prenda es mía.

JUAN TOMÁS
Y yo vuestro.

CAPITÁN
No querría
que os diesen alguna pena,
Redondilla
que es honrada aquesta gente,
y de mi escuadra, y el uno
595
es cabo de otra.

JUAN TOMÁS
A ninguno
conozco.

CAPITÁN
Vos sois valiente
Redondilla
y hombre de bien; yo os cobré
amor al punto que os vi.
Oíd: no salgáis de aquí
600
y por los demás iré
Redondilla
y haremos las amistades.

(Vase el CAPITÁN.)

JUAN TOMÁS
Vaya vuerced en buenhora.
¿Prenda era vuestra, señora?

LISENA
Fue, y si va a decir verdades,
Redondilla
605
huelgo que la hayáis ganado,
que sois honrado y brïoso.

JUAN TOMÁS
No era menos valeroso,
reina, el señor Alvarado,
Redondilla
pero no tuvo razón,
610
que yo gané y otras veces
he perdido.

LISENA
No pareces
hombre de mal corazón.
Redondilla
¡Vive Dios, que si tuviera
tu lado, más lo preciara,
615
que si un reino conquistara,
o el mundo parias me diera!
Redondilla
¿De dónde eres?

JUAN TOMÁS
De aquí soy,
que entre Madrid y Toledo
no nacen hombres con miedo.

LISENA
620
Yo con harto miedo estoy.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Sí tendréis, que sois mujer,
o me engañan mal los ojos.

LISENA
Y mujer que tiene antojos,
de que te quiere querer.
Redondilla
625
Ya te vi venir y vi
que a la torre te subiste,
vi lo que aquí respondiste,
y que me pierdo por ti.
Redondilla
Eso de bravo y poder
630
dije, que me pierde toda.

JUAN TOMÁS
Pues, hola, a mí te acomoda,
y vámonos a perder,
Redondilla
que soy hombre para todo.

LISENA
¿Tu nombre?

JUAN TOMÁS
Juan.

LISENA
Pues, Juan mío,
635
yo me sujeto a ese brío
y a tu lado me acomodo.
Redondilla
Hay limpieza y no interés,
no soy vendible, ni boba,
sé de almohada y de escoba,
640
y soy cabeza y soy pies.
Redondilla
Enfrénome por mi gusto,
vivo sin tiros, ni ensayos,
ni celosa con desmayos,
ni con celos doy disgusto.
Redondilla
645
No soy mudable, que este hombre
me trata mal y desprecia,
y toda mujer es necia
que no respeta su nombre.
Redondilla
Esto basta para ser
650
estimada y no ofendida.

JUAN TOMÁS
Yo no he querido en mi vida,
de asiento, alguna mujer,
Redondilla
pero por verte en el traje
que estás, pues valor promete,
655
quiero que a ti me sujete
ese tallazo y lenguaje.
Redondilla
De volver estos aquí
resultará no poder,
pero si tú eres mujer
660
para venirte tras mí,
Redondilla
marcha seis leguas de fama,
hasta la villa famosa
y serás mi reina y diosa,
mi prenda, mi dueño y dama.

LISENA
Redondilla
665
¿Tendrás ánimo?

JUAN TOMÁS
¡Oh, qué lindo!

LISENA
Pues pica.

JUAN TOMÁS
Sígueme y calla.

LISENA
Ponte, mi bien, de batalla.

JUAN TOMÁS
Solo a tus ojos me rindo.
Redondilla
Dime tu nombre.

LISENA
Lisena.

JUAN TOMÁS
670
Pues Lisena, de oro ven,
que quiero quererte bien.

LISENA
Pon el calcorro a la arena,
Redondilla
cala bien el gavión,
revuelve el zarzo mi vida,
675
y avizora a la partida,
si corre viento soplón,
Redondilla
que te traeré como en palmas,
y de suerte que te asombres.

JUAN TOMÁS
Pues yo mataré mil hombres,
680
solo por darte mil almas.

(Vanse.)
(Sale el CAPITÁN y ALVARADO, CAMPUZANO, MENDOZA y ROSALES.)

CAPITÁN
Redondilla
Basta que yo tome en mí
la injuria cuando la hubiera.

CAMPUZANO
¿Vuesa merced considera
lo que dijo y respondí?

CAPITÁN
Redondilla
685
Muy bien lo tengo mirado;
de mi nombre firmaré
que no hay agravio.

ALVARADO
Yo sé
que no agravia un agraviado.
Redondilla
Pero, señor Capitán,
690
advierta que es un picaño,
que se alistó con engaño,
y que todos lo dirán,
Redondilla
porque vive desa flor.

CAPITÁN
Callen, que era un mentecato,
695
hombre de muy llano trato,
pacífico y labrador.

ALVARADO
Redondilla
¿Pacífico y retraído
en una torre por muerte?
¿Labrador, y que a una suerte,
700
perdiendo, paró el vestido?
Redondilla
¿Labrador, que a la trocada
quinientos reales paró,
que con un real me ganó?

CAPITÁN
Callen, que todo eso es nada,
Redondilla
705
que aquello es buen natural.
Los dos la mano me den,
que todo se ha de hacer bien,
y no llevarse por mal.
Redondilla
Yo haré que vuelva de todo
710
la más parte.

CAMPUZANO
Esta es la mía.

CAPITÁN
No es bien que mi compañía
se alborote dese modo.

ALVARADO
Redondilla
Yo la doy también, que basta
que en ello vuesa merced...

CAPITÁN
715
Que yo conozco, creed,
villanos de aquella casta.
Redondilla
Nacen con arriscamiento,
son duros y pertinaces;
mejor es tratar de paces,
720
y darme en esto contento,
Redondilla
que llevándole por bien,
dará más que le pidamos.

ALVARADO
Aquí, señor, le dejamos,
y aquella mujer también.

CAMPUZANO
Redondilla
725
¿Dónde fue?

CAPITÁN
¿Qué digo? ¿Juan?
¿Juan Tomás?

MENDOZA
De aquí salió
ese villano, a quien yo
dije que el seo Capitán
Redondilla
andaba en las amistades,
730
pero no quiso esperar.

CAMPUZANO
¿Si se salió del lugar?

ALVARADO
Mis sospechas son verdades.
Redondilla
Vuesa merced lo ha causado,
y ahora echará de ver,
735
pues se llevó la mujer,
si era ladrón disfrazado.

CAPITÁN
Redondilla
Por Dios que era algún rufián
y que me he corrido.

ALVARADO
Creo
que este Juan era correo
740
y espía de otro galán.
Redondilla
La vía de Madrid llevan.
Licencia me habéis de dar.

CAPITÁN
Pues váyanle [a] acompañar
cuantos amistad me deban.
Redondilla
745
Que, ¡por vida de quien soy!,
que le he de echar en galeras.

ALVARADO
¡Ah, Lisena, mujer eras,
bien desengañado estoy!
Redondilla
Ir [a] acompañaros quiero.

CAPITÁN
750
Hareisme mucho placer.

CAMPUZANO
Ya que llevó la mujer,
dejáranos el dinero.

(Vanse.)
(Salen JUAN TOMÁS y LISENA, solos.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
Ya estás, Lisena, en la tierra
más fértil y más famosa,
755
más saludable y hermosa,
que el sol mira, el mar encierra.
Redondilla
Aquí tiende el rumbo, y mira
cómo me trates verdad,
que tienes en mi amistad
760
un hombre que el mundo admira,
Redondilla
un ministro de la muerte,
un rayo, un trige, un león,
para cuyo corazón,
no hay cosa en el mundo fuerte.
Redondilla
765
Los muros y terraplenos,
son de alcorza en estos brazos,
que haré sus piedras pedazos,
voto a tus ojos serenos.
Redondilla
Dos hombres soy con dos nombres,
770
a quien dos mil tienen miedo,
y así por dos hombres puedo.
Lisena, porque te asombres
Redondilla
comereme un elefante,
desharé un rinoceronte,
775
que tengo carnes de monte
y pieles de cuero de ante.
Redondilla
Con solo que tú me nombres
verás el mundo temblar,
y así no te ha de espantar
780
que me mate con mil hombres.
Redondilla
Haré que malos y buenos,
en sabiendo que te trato,
te respeten el zapato
y esto será lo de menos.

LISENA
Redondilla
785
Juan Tomás, cuanto más miro
tu brío, talle y valor,
más me enciendes en tu amor,
más te quiero y más suspiro.
Redondilla
De tus promesas me pago,
790
que decir quien sabe hacer,
puédelo hacer y creer,
que ese amor le satisfago.
Redondilla
Cuando Illescas no tuviera
cosas que la hacen famosa,
795
dejando la misteriosa
luna que al sol vio en su esfera,
Redondilla
bastaba haber tú tenido
la primera cuna en ella.
Digo que ese pie atropella
800
cuantos espada han ceñido
Redondilla
y que a solo un puntapié
estaré yo tan rendida,
que lleves el alma asida
por donde el golpe me dé.
Redondilla
805
Estos ojos ya no son
ojos más que para ti.
De Juan soy, Juan tiene en mí
legítima posesión.
Redondilla
Haz cuenta, Juan, que tú has sido
810
de quien he de estar vestida,
tomome amor la medida,
y de ti cortó el vestido.
Redondilla
Justo me vienes al pecho,
no te me podrás salir.

JUAN TOMÁS
815
Ojalá sepas vestir
de amor el hábito estrecho.
Redondilla
Pero, ¿qué es esto que siento?,
¿ayer, no era yo un villano
con una azada en la mano,
820
armas de mi nacimiento?
Redondilla
¿Quién me ha dado este valor?
¿Ya sé hablar? ¿Ya digo amores?
Pero enseñan tus favores
y va aprendiendo mi amor.
Redondilla
825
En fin, ¿eres mía?

LISENA
Soy.

JUAN TOMÁS
¿Para siempre?

LISENA
Eternamente.

JUAN TOMÁS
¿Mientes?

LISENA
Sí, si el tiempo miente.

JUAN TOMÁS
¿Desde cuándo?

LISENA
Desde hoy.

JUAN TOMÁS
Redondilla
¿Eres mujer?

LISENA
Soy constante.

JUAN TOMÁS
830
¿Eres flaca?

LISENA
Soy de acero.

JUAN TOMÁS
¿Sabes querer?

LISENA
Cuando quiero.

JUAN TOMÁS
¿Sois de vidrio?

LISENA
Soy diamante.

JUAN TOMÁS
Redondilla
¿Qué te obliga?

LISENA
Tú me animas

JUAN TOMÁS
¿Pues quién soy?

LISENA
Mi vida eres.

JUAN TOMÁS
835
Dichoso yo, si me quieres.

LISENA
Dichosa yo, si me estimas.

(Salen los soldados y un ALGUACIL.)

ALVARADO
Redondilla
Yo daré la información
de que es ladrón y fullero.

ALGUACIL
Por Dios que daré dinero
840
por hacer esta prisión.

CAMPUZANO
Redondilla
Lo que es rufián, es sin duda.
En fin, todos jurarán.

ALVARADO
Quedo, que juntos están.

ALGUACIL
¡Favor al Rey, aquí ayuda!

(Sacude en ellos.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
845
¡Fuera, infames!

ALGUACIL
¡Tente, perro!

JUAN TOMÁS
¡Huye, Lisena!

LISENA
Sí haré.

CAMPUZANO
(Caiga dentro.)
¡Ay, que me ha muerto!

JUAN TOMÁS
No fue
más de ofenderos por yerro.
Redondilla
¡Ah, perros, que no sabéis
850
que me llamo Juan Tomás,
y que mientras toméis más,
más me queda que llevéis!

ALVARADO
Redondilla
Prendelde señor, que ha muerto
mi camarada.

ALGUACIL
¡Aquí, ayuda!

JUAN TOMÁS
855
Antes que más gente acuda,
me voy.

ALVARADO
Este hombre es Roberto.

(Vanse.)
(Salen DON LOPE DE MENDOZA, DON JUAN DE TOLEDO, DON TELLO DE GUZMÁN, de camino, muy bien aderezados, y el INFANTE DON FERNANDO, con una capa gascona, con sombrero y plumas.)

DON LOPE DE MENDOZA
Octava real
Rebócese esa capa vuesa alteza,
que aquel que mira enfrente es el palacio.
Allí está de la Reina la belleza,
860
y cifra un ángel tan pequeño espacio.
Encubra esa persona y gentileza,
que, como en mina rústica, el topacio
arroja rayos por el tosco traje
de su grandeza, espléndido celaje.
Octava real
865
La famosa Isabel, señora nuestra,
de Castilla legítima heredera,
en tan alta eleción ha dado muestra
del bien que España de tal junta espera.
Esta heredera transversal, siniestra,
870
que a Portugal violentamente altera,
la pone en el cuidado de marido,
entre tantos opuestos, elegido.
Octava real
Quiere verle primero disfrazado,
por eso le traemos desta suerte.

DON TELLO DE GUZMÁN
875
Espere, vuesa alteza, rebozado,
como don Lope de Mendoza advierte,
que aunque la Reina vive con cuidado,
el peligro es crüel, la invidia es fuerte,
que hay muchos de los grandes de Castilla
880
Luzbeles hoy de la primera silla.
Octava real
Quede don Juan aquí mientras bajamos.

INFANTE DON FERNANDO
Si yo fuere a propósito, señores,
y la reina Isabel y yo juntamos
las barras y castillos vencedores,
885
sospecho que a don Juan freno pongamos,
y a todos los injustos pretensores;
y que la posesión justa se aplique
a la heredera del Rey Cuarto Enrique.
Octava real
Bien sé que soy indigno, y que pudiera
890
algún grande en Castilla preferirme,
pero como Isabel mi humildad quiera,
Dios nos bendiga, el Papa lo confirme,
ninguno habrá, supuesto que se altera,
que no nos sirva tan leal y firme,
895
como siempre lo han hecho sus pasados.

DON LOPE DE MENDOZA
Castilla os vea en ese yugo atados,
Octava real
que, aunque es verdad que está revuelta ahora,
y que con grueso ejército la aprieta
Portugal por la parte de Zamora,
900
esto es lo que en el alma la inquieta.

INFANTE DON FERNANDO
Id y hablad a la Reina, mi señora,
que si una vez su voluntad me aceta,
Dios nos dará favor.

DON TELLO DE GUZMÁN
Vamos, hablalla.

(Vanse TELLO y DON LOPE.)

INFANTE DON FERNANDO
Don Juan, ¿es bella?

DON JUAN DE TOLEDO
¿Quién sabrá pintalla?
Octava real
905
Ha mandado que a vueltas embozado
de aquesos caballeros luego entrases
que dejases la posta.

INFANTE DON FERNANDO
Estoy turbado.

DON JUAN DE TOLEDO
Y que, al descuido, por la sala pases.
Está de tu persona confiado,
910
que verte falta para que te cases,
y así, al descuido, mírala en entrando;
verás un sol y cegarás mirando.

(Cuchilladas dentro.)

INFANTE DON FERNANDO
Octava real
Ruido siento y rebatir espadas;
si viene gente, pueden conocerme.
915
Parte y mira lo que es.

DON JUAN DE TOLEDO
Mil cuchilladas.
Allá voy.

INFANTE DON FERNANDO
Esto falta de ofenderme.
(Vase DON JUAN.)
¡Oh, estrellas, que parece que inclinadas
a un alto bien queréis favorecerme,
no me dejéis, que es alta maravilla
920
hacer, desde Aragón, rey de Castilla!
Octava real
Poned a vuestra cuenta que Fernando
goce desta corona y de Isabela.

(Sale JUAN TOMÁS solo, el Rey se aparta, digo el INFANTE DON FERNANDO.)

JUAN TOMÁS
Ruido siento. ¿Si me van buscando?
¡Oh, cuánto el dilincuente se recela!
925
Que me buscan estoy imaginando;
ya no querrán prenderme con cautela,
sino de mano armada y sin espacio.
Quiérome entrar, que abierto está palacio.

INFANTE DON FERNANDO
Octava real
¿Quién va?

JUAN TOMÁS
Un soldado que huye desa gente.

(Repare.)

INFANTE DON FERNANDO
930
De aquí quiero quitarme, que si llegan
me podrán conocer.

PEDRO TOMÁS
Con más de veinte
vinieron a matarle y después niegan.

(Salen tres soldados, las espadas desnudas. Miran al INFANTE y acuchíllanle. Defiéndese el INFANTE.)

SOLDADO 2.º
¿Este es dellos?

SOLDADO 3.º
¡Traidor!

INFANTE DON FERNANDO
¡Villano, tente!

PEDRO TOMÁS
¡Matalde!

INFANTE DON FERNANDO
No soy yo. ¿Cómo se ciegan
935
vuestros ojos ansí?

JUAN TOMÁS
Bien riñe el hombre;
no hay espada, entre tantas, que le asombre.
Octava real
A su lado me pongo. ¡Ea, mancebo!
Daldos, que son bellacos.

INFANTE DON FERNANDO
Dios te ayude,
que a tan buen tiempo llegas.

JUAN TOMÁS
Como al cebo
940
baja el ave, mi espada al son acude.
(Huyen los soldados.)
¿Huis, gallinas?

INFANTE DON FERNANDO
Tente, que te debo
la vida

JUAN TOMÁS
¿No queréis que a los tres mude
las caras de otra suerte que las tienen?

INFANTE DON FERNANDO
No puedo hablarte, mis crïados vienen.
Octava real
945
Quisiera conocerte; no es posible.
Toma aqueste diamante y si se casa
Isabel con Fernando y el terrible
tiempo de aquesta guerra injusta pasa,
véndele al Rey, que es pieza convenible
950
al valor y grandeza de su casa.
Y no le des a otro, aunque te veas
en más necesidad que verte creas.

(Vase el INFANTE.)

JUAN TOMÁS
Octava real
En palacio se entró con otros hombres.
¡Qué buen olor y talle! ¡Caso estraño!
955
¿Qué habrá, fortuna, con que no me asombres?
¿Adónde huiré de tu mudanza y daño?
Ayer, en un arado, por sus nombres
llamaba al uno y otro buey, y el año
pasaba en la campaña al hielo frío,
960
o a los calores del furioso estío.
Octava real
Hoy, sin saber por qué, mi pensamiento
me levanta, con humos de soldado,
a arar la arena y a sembrar el viento,
de un loco desatino acompañado.
965
Castilla es tierra corta, mar violento;
en ti recibe mi esperanza a nado.
A Italia voy, que de villano espero
volver a ser de Illescas caballero.


Acto II

Salen JUAN TOMÁS y CAMILO, huésped.

CAMILO
Redondilla
¿Tan bien os ha parecido
970
Nápoles?

JUAN TOMÁS
Vengo admirado
de haber visto el más honrado
lugar que Europa ha tenido.
Redondilla
Ya de la mar la fiereza
y las fortunas pasadas
975
son, huésped, bien empleadas
hoy, que he visto su grandeza.
Redondilla
De paraíso le dan
nombre, y débelo de ser,
pues en él me vengo a ver
980
tan en cueros como Adán.
Redondilla
Soy, huésped, un caballero
español, tragó mi hacienda
el mar, dejome una prenda,
que empeñar o vender quiero,
Redondilla
985
porque todos mis crïados
me dejaron en el puerto,
buscando dueño más cierto.

CAMILO
Es ley de los poco honrados.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Luego, en viéndome sin ropa,
990
mudaron de pareceres,
que crïados y mujeres
corren la fortuna en popa.
Redondilla
Pero, en mudando la cara,
el crïado más leal,
995
la mujer con más caudal
de amor, luego desampara.
Redondilla
Tal fueron estos conmigo
en mis trabajos pasados,
que no hay deudos ni crïados
1000
como un verdadero amigo.
Redondilla
No solo vine a probar
en tan áspera contienda,
que se atreven a la hacienda
las inclemencias del mar,
Redondilla
1005
mas que al mismo amor se atreven,
a la honra y la lealtad.

CAMILO
A compasión y piedad
vuestras desdichas me mueven;
Redondilla
que el veros venir a pie,
1010
sin gente y aun sin vestido,
y siendo tan bien nacido
como en el talle se os ve,
Redondilla
las piedras enterneciera.
Mirad lo que haré por vos.

JUAN TOMÁS
1015
Págueoslo, buen huésped, Dios,
en quien mi fortuna espera.
Redondilla
Oídme, por vida mía,
sabréis mi intención mejor,
conoceréis mi valor
1020
y yo vuestra cortesía.
Redondilla
Pues descubrirme a vos puedo,
sabed que soy natural
de un lugar muy principal
entre Madrid y Toledo.
Redondilla
1025
Llámase Illescas; allí
sabe Dios que me formó
el mismo que ser le dio
al Rey, que como él nací.
Redondilla
Pues siendo yo caballero,
1030
y de tan noble solar,
¿cómo he de poder pasar
en Nápoles sin dinero?
Redondilla
Que le busque me conviene,
que en el mundo, aunque esto asombre,
1035
no tienen en más a un hombre
que piensan que el hombre tiene.
Redondilla
La prenda que yo os decía
es este hermoso diamante,
al lucero semejante,
1040
aposentador del día.
Redondilla
Si sobre él me queréis dar
lo que fuere vuestro gusto,
haréis lo que a un noble es justo,
y me podéis obligar.
Redondilla
1045
Que tengo deudos aquí,
en la casa de Aragón,
que en sabiendo la ocasión
vendrán por vos y por mí
Redondilla
y veréis cuánto acertáis
1050
en ampararme.

CAMILO
Señor,
piedra de tanto valor,
¿en qué precio la estimáis?

JUAN TOMÁS
Redondilla
No entiendo que tiene estima,
bien podéis, huésped, prestar.

CAMILO
1055
Cuando pudiera dudar
vuestra presencia me anima,
Redondilla
pero sabed que aquí enfrente
vive el conde Antonio, un hombre
en Nápoles de gran nombre
1060
y de linaje excelente.
Redondilla
Es, de piedras, tan curioso
y sabe su estima tanto,
que de haber visto me espanto
cómo este diamante hermoso
Redondilla
1065
se le viene a su poder,
que parece piedra imán
de las piedras que aún están
en las minas por nacer.
Redondilla
Llevarele y yo os prometo
1070
que tiene bien que prestar.

JUAN TOMÁS
Pues bien le podéis llevar,
que si es tan noble y discreto,
Redondilla
conocerá su valor.

CAMILO
Pues, en tanto, descansad,
1075
si el andar por la ciudad
os ha cansado, señor.
Redondilla
¡Qué luz tan divina encierra!

JUAN TOMÁS
Con razón os espantáis.

CAMILO
¿Cómo diré que os llamáis?

JUAN TOMÁS
1080
Decid don Juan de la Tierra.

CAMILO
Redondilla
Yo voy.

(Vase el HUÉSPED.)

JUAN TOMÁS
¿A qué puede más
llegar el valor de un hombre?
Ya he puesto un don a mi nombre,
mudando en Tierra el Tomás.
Redondilla
1085
No dirán los apellidos
de España que les tomé
sus nombres, pues este fue
de quien todos son nacidos.
Redondilla
Bien sé que llamarme puedo
1090
Guzmán, Enríquez, Guevara,
Zúñiga, Cárdenas, Lara,
Cerda, Mendoza, Toledo,
Redondilla
Castro, Rojas, Sandoval,
como otros muchos de España,
1095
no solo por tierra estraña,
mas en la que es natural.
Redondilla
Pero no lo quiera el cielo,
que un hombre que ha de nacer
de sí, solo ha de querer
1100
siete pies que le da el suelo.
Redondilla
Naturaleza heredó
al hombre más vil que encierra
en siete pies de la tierra,
y con estos nací yo.
Redondilla
1105
Y así, me quiero llamar
de la Tierra en que nací,
y en que he de ser lo que fui,
que este es mi propio solar.
Redondilla
Solo me da confusión
1110
que el huésped la piedra lleve
al Conde, y que el Conde pruebe
si es falsa o no mi intención.
Redondilla
Diómela un hombre en España,
a quien de tres defendí;
1115
guardela, porque entendí
que algún valor la acompaña,
Redondilla
mas no porque yo lo entienda,
que solo en piedras del suelo
que araba, me ha dado el cielo
1120
lición con humilde hacienda.
Redondilla
Si es falsa, diré que fui
engañado de un platero
en Barcelona, y que espero
volverle a buscar allí.
Redondilla
1125
Si es fina, es grande, y sospecho
que bien valdrá mil ducados,
y si estos me da prestados
haranme grande provecho.
Redondilla
Que la cadena vendí
1130
y la gasté en el viaje,
después que perdí aquel paje
por quien el soldado fui,
Redondilla
que mi padre me decía,
aunque no me vio tornar...

(Sale SIRENA, hija del huésped.)

SIRENA
1135
Bien puede ya descansar,
patrón, vuestra señoría,
Redondilla
que ya está la cama a punto.

JUAN TOMÁS
¡Señoría!, ¡cosa estraña!
¿Cuál pobre vive en España?
1140
¡Madona!

SIRENA
Patrón.

JUAN TOMÁS
Pregunto:
Redondilla
¿vuesa merced es casada?

SIRENA
Maritada soy señor.

JUAN TOMÁS
Ya la tengo algún temor,
dice que está espiritada.
Redondilla
1145
¿No comeré yo primero?

SIRENA
Bien podrá vueseñoría.

JUAN TOMÁS
¿Qué tenemos?

SIRENA
A fe mía
que ha tardado el despensero;
Redondilla
pero no falta vitela.

JUAN TOMÁS
1150
¿Habrá un poco de piñata?

SIRENA
No mancará, si dilata
la comida, y cocerela.

JUAN TOMÁS
Redondilla
¡Qué lástima, manca es!,
mas dice que, aunque lo está,
1155
a mí no me mancará.
¿Quereisme servir después?
Redondilla
Que lo tendré a gran regalo.

SIRENA
No merezco ese favor
porque a vuestro gran valor
1160
de ninguna suerte igualo.
Redondilla
Allí enfrente tiene el Conde
una gallarda fillola,
que a vuestra gracia española
altamente corresponde.
Redondilla
1165
Esta sí es digna de vos.

JUAN TOMÁS
¿Hija hermosa?

SIRENA
Y muy hermosa.

JUAN TOMÁS
Sí, mas imposible cosa
que nos hablemos los dos.

SIRENA
Redondilla
Ella es cortés de estranjeros.
1170
Cuanto es hablar, bien podéis,
privilegio que tenéis
las damas y caballeros.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Yo quiero ser su galán.

SIRENA
Venid ahora a comer.
1175
El nombre deseo saber.

JUAN TOMÁS
Mi nombre propio es don Juan,
Redondilla
¿y el vuestro?

SIRENA
El mío es Sirena.

JUAN TOMÁS
¿Sois de la tierra o del mar?

SIRENA
No suelo a nadie engañar.

JUAN TOMÁS
1180
¿Para en la tierra sois buena?

SIRENA
Redondilla
El mar el nombre me ha dado,
la tierra me ha dado el pecho.

JUAN TOMÁS
No estaréis ya de provecho,
si ha tanto que sois pescado.

(Vanse.)
(Salen el CONDE y CAMILO y OCTAVIA, hija del Conde.)

CONDE
Redondilla
1185
Vale, Camilo, el diamante
doce o trece mil ducados.

OCTAVIA
Hombre solo y sin crïados,
¿a quién habrá que no espante?

CAMILO
Redondilla
¿Ya no digo que en la mar
1190
toda su hacienda perdió
y que desnudo salió
y a Nápoles vino a dar,
Redondilla
que era lástima miralle?

CONDE
¿Qué persona?

CAMILO
Un gentil brío.
1195
Yo os prometo, señor mío,
que tiene un gallardo talle.

OCTAVIA
Redondilla
No hay duda que hombre que es dueño
de tal piedra, será un hombre
principal. ¿Díjote el nombre?

CAMILO
1200
Por fuerza para este empeño.

OCTAVIA
Redondilla
¿Cómo?

CAMILO
Don Juan de la Tierra.

CONDE
Será español apellido.
Llámale y di que he sabido
qué valor la piedra encierra
Redondilla
1205
y que prestaré al presente
sobre ella dos mil ducados.

CAMILO
Voy.

(Vase CAMILO.)

CONDE
Perdió hacienda y crïados,
y quedole, solamente,
Redondilla
Octavia, esta pieza hermosa,
1210
con que se podrá volver
a España después de ver
a Italia.

OCTAVIA
¡Suerte dichosa!

CONDE
Redondilla
¡Por Dios, que ningún señor
era bien que caminase
1215
sin que una joya llevase
deste o de mayor valor!
Redondilla
Altérase el fiero mar,
roban a un hombre en la tierra,
o cautívanle en la guerra
1220
y puédese remediar.
Redondilla
No sé por qué los romanos,
y Nerón, de seso ajeno,
usaban llevar veneno
para casos inhumanos.
Redondilla
1225
¡Cuánto mejor los sacara
deste peligro una joya,
con que aun presumo que Troya
menos tiempo se guardara!

OCTAVIA
Redondilla
A la cuenta, este español
1230
debe de ser principal.

CONDE
No lo muestra, Octavia, mal
la claridad deste sol,
Redondilla
que te certifico es bello,
y que si puedo comprallo
1235
en tu dote has de llevallo
y en tu vínculo ponello.

OCTAVIA
Redondilla
Bellas cosas tiene España.

CONDE
Es rica, aunque, por las guerras,
no están fértiles las tierras
1240
que el mar en su margen baña.

(Sale un PAJE.)

PAJE
Redondilla
El español ha venido.

CONDE
Entre.

(Salen JUAN TOMÁS y CAMILO, huésped, JUAN, vestido de galán.)

JUAN TOMÁS
Vuestros pies me dad.

CONDE
Ya de vuestra calidad
testigo esta piedra ha sido,
Redondilla
1245
y en información igual
podemos jurar los dos
que hasta las piedras de vos
dicen que sois principal.
Redondilla
Huélgome de conoceros,
1250
porque este abono es bastante.

JUAN TOMÁS
Yo le agradezco al diamante
el bien de llegar a veros.
Redondilla
Y el precio que le habéis puesto
es tan propio a su valor
1255
que me [he] espantado, señor,
de lo que entendéis en esto.
Redondilla
Dicen que daréis sobre él
dos mil ducados; sea ansí,
y vos le tendréis por mí
1260
mientras yo vuelvo por él,
Redondilla
que esta tarde escribo a España,
y me enviarán letras luego.

CONDE
Cobrad contento y sosiego,
sin pensar que es tierra estraña
Redondilla
1265
Nápoles, adonde estáis,
pues esta casa es tan vuestra...

JUAN TOMÁS
No quiero ya mayor muestra
que el ver yo lo que me honráis,
Redondilla
y he tenido a gran ventura
1270
que en tanto rigor del cielo
me ayude vuestro consuelo.

OCTAVIA
¡Qué buen talle y compostura!
Redondilla
¡Oh, España, no sé qué tienen
tus hombres!

CAMILO
¡Bizarros son!

OCTAVIA
1275
Tienen esta condición
todos los que de allá vienen.

CAMILO
Redondilla
Este vino muy perdido,
que para entraros [a] hablar
yo le hice reparar
1280
de aqueste galán vestido.
Redondilla
Que en viéndosele poner,
dije que era caballero
Mendoza o Puertocarrero.

OCTAVIA
Bien claro se echa de ver
Redondilla
1285
que le trató mal la mar.
Siempre las desdichas vienen
a hombres que estos talles tienen
y aquesta gracia en hablar.
Redondilla
¿No seré yo tan dichosa
1290
que como este venga a ser
a quien yo pueda querer,
y él me quiera por su esposa?

CAMILO
Redondilla
¿Por qué no, si merecéis
gran señora lo mejor
1295
del mundo?

JUAN TOMÁS
Hareisme favor
de que el dinero me deis,
Redondilla
que tengo necesidad.

CONDE
Vámoslo a contar adentro.

JUAN TOMÁS
A recebir mercé dentro.

CONDE
1300
Ya me debéis voluntad.

(Vase el CONDE.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
(Aparte.)
¿Hay tal suceso? Ahora digo
que hombre pobre y en su tierra
o ningún valor encierra,
o es de su bajeza amigo.
Redondilla
1305
Trece mil ducados vale
la piedra que yo traía.
¡Oh, piedra del alma mía,
y que de su centro sale!
Redondilla
¡Vive Dios!, si este dijera
1310
que valía un solo escudo,
que le tomara y tan mudo
como la piedra me fuera.
Redondilla
En su lengua estuvo sola.
¿Quién será aquel caballero
1315
que me le dio? ¡Oh, fuerte acero!,
¡oh, mano honrada española!
Redondilla
¡Oh, benditas cuchilladas!,
que remedian tantas penas,
aun en la cara eran buenas,
1320
siendo tan bien empleadas.
Redondilla
Voy a contar los dos mil,
y entrar luego en veinte grescas.
Ahora sí que de Illescas
soy caballero gentil.
Redondilla
1325
¡Huésped!

CAMILO
Señor.

JUAN TOMÁS
Los dos vamos,
porque el dinero llevéis.

(Vanse los dos, JUAN y CAMILO.)

OCTAVIA
¿Ahora no me diréis,
pensamiento, en qué quedamos?
Redondilla
¿De qué sirve imaginar
1330
que posible hubiese sido
que para darme marido
arroje un hombre la mar?
Redondilla
Donde tantos hay en tierra,
¿para qué del mar le espero?

PAJE
1335
Buen talle de caballero,
valor y nobleza encierra.

OCTAVIA
Redondilla
Aguárdate, Celio.

PAJE
A mí
bien el español me agrada.

OCTAVIA
¿Y estaré yo reportada
1340
si el hombre te agrada a ti?
Redondilla
¿Cómo podré yo saber
sus padres?

PAJE
Cuidado tienes.
¿Cuánto va que [a] amarle vienes?

OCTAVIA
¡Ay, Celio, no puede ser!

PAJE
Redondilla
1345
¿Cómo?

OCTAVIA
Porque ya le quiero.

PAJE
Si él es hombre de valor,
haz que el Conde, mi señor,
honre a tan gran caballero.
Redondilla
Coma en casa y, por ventura,
1350
verás por pasos más ciertos
qué presto se hacen conciertos
entre el trato y la hermosura.

OCTAVIA
Redondilla
Yo le quiero regalar
como a forastero. Ven,
1355
que de mi parte también
hoy le has de ir a visitar,
Redondilla
que esto cabe en cortesía.

PAJE
Por ahí comienza amor.

OCTAVIA
¡Ay, español, tu valor
1360
me ha dado tanta osadía!

(Vanse.)
(Salen CAMILO, con el dinero, y JUAN TOMÁS con él.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
Poned en esa arca presto
ese dinero, Camilo.

CAMILO
Por aqueste mismo estilo,
dice el Conde, dará el resto.

JUAN TOMÁS
Redondilla
1365
¡Qué bellos doblones tiene
el buen viejo!

CAMILO
Es un avaro.

JUAN TOMÁS
Yo poco en eso reparo,
aunque es lo que más conviene.
Redondilla
A Octavia miré y es bella.

CAMILO
1370
Los españoles tenéis
más codicia cuando veis
alguna hermosa doncella
Redondilla
que a los tesoros del mundo.

JUAN TOMÁS
Harto bien me pareció,
1375
aunque el oro que me dio
entra en el lugar segundo.

CAMILO
Redondilla
Decid quién sois y mostrad
a quien os conozca aquí,
que yo sé que él dirá sí
1380
y ella os tiene voluntad.
Redondilla
Cogeréis bello dinero
y una moza como un oro.

JUAN TOMÁS
Quiero ponerme en decoro
de hombre principal primero.
Redondilla
1385
Id y el dinero guardad,
y quien me sirva traed,
que le haré toda merced
y buena comodidad.

CAMILO
Redondilla
Deso hay en Nápoles tanto
1390
que a toda ciudad excede.
¿Qué casa queréis?

JUAN TOMÁS
No puede
tanto un estranjero cuanto
Redondilla
le pide su calidad,
y más quien el mar perdió;
1395
paréceme a mí que yo
viviré en esta ciudad
Redondilla
hasta que letras de España
vengan, con quien sirva de ayo
a mi hacienda, algún lacayo
1400
y dos pajes de campaña.
Redondilla
Quiero decir que ceñidas
las espadas me acompañen,
y para que no se estrañen
mis plantas, harto ofendidas
Redondilla
1405
desto poco que ando a pie,
compradme, Camilo hermano,
un fusón napolitano.

CAMILO
A todo volando iré.
Redondilla
Un mayordomo, un lacayo,
1410
dos pajes de espada son
vuestra casa y un frisón;
¿quereislo castaño o bayo?

JUAN TOMÁS
Redondilla
Como os diere a vos contento.

CAMILO
Voy.

JUAN TOMÁS
Caballo pide ya
1415
quien acostumbrado está
al perezoso jumento.
Redondilla
¿Ya mayordomo y lacayo?
¿Ya pajes? ¿Qué es esto Juan?
Más sujetas siempre están
1420
las altas torres al rayo.
Redondilla
¿Qué intentáis? ¿Qué pretendéis?
¿No érades vos labrador?
¿Quién os mete a ser señor,
que es ciencia que no sabéis?
Redondilla
1425
Pero como al que es muy pobre
no le puede suceder,
no teniendo que perder
cosa en que valor no cobre,
Redondilla
necio seré si no emprendo
1430
que Illescas un hombre tenga
que a ser caballero venga,
por donde serlo pretendo.
Redondilla
Si me ha dado la fortuna
de una vez tantos ducados,
1435
para mayores estados
es señal que me importuna.
Redondilla
Servir quiero esta mujer
con todo aqueste dinero,
que si yo soy caballero,
1440
dineros he menester.
Redondilla
Con ellos yo sé que igualo
la sangre más noble y franca
que un caballero sin blanca
es como espada de palo.
Redondilla
1445
Parece un señor lo que es,
mas no tiene ejecución,
y así no importa el blasón
donde falta el interés.
Redondilla
Es ejemplo aquel diamante
1450
con que a más subirme enseño,
pues tiene, en ser tan pequeño,
precio y luz tan importante.
Redondilla
Y ansí, aunque tan vil me siento,
quiere que haya precio en mí.
1455
Un crïado viene aquí;
callemos, señor contento.

(Sale CELIO, con un tabaque cubierto.)

PAJE
Redondilla
La señora Octavia Andrea
a visitaros me envía,
que muy de veras querría
1460
que entendáis que lo desea.
Redondilla
Dice que seáis bien venido,
que hoy de temor no os habló
cuando aquel dinero os dio
su padre.

JUAN TOMÁS
Yo estoy corrido
Redondilla
1465
de no haber, como era justo,
reconocido el valor
que tiene el mundo mayor.

PAJE
Siente mucho el gran disgusto
Redondilla
que tendréis de no tener
1470
servicio, señor don Juan,
y, así, dice que vendrán
los que fueren menester
Redondilla
de su casa hoy a serviros.

JUAN TOMÁS
Ya, señor, casa he tomado;
1475
a lo que quedo obligado
no es menester advertiros.

PAJE
Redondilla
Dice que, pues vuestra ropa
y cosas tan importantes
guarda el mar, que a navegantes
1480
sirve el mar de guardarropa,
Redondilla
que os sirváis desta docena
de camisas y creáis
que porque della os sirváis
la estima y tiene por buena.
Redondilla
1485
Vienen lienzos, vienen guantes
y otras cosillas así.

JUAN TOMÁS
Vienen lazos para mí
a los grillos semejantes.
Redondilla
¡Tanta merced, tal favor!
1490
Dad una voz a Sirena.

PAJE
Sirena.

JUAN TOMÁS
Octavia, y tan buenaN
X
Nota del editor

Verso oscuro, seguramente un error del impresor.

.
[A] Octavia advertid mi amor.
Redondilla
Decid que si aquel diamante
tuviera aquí, suyo fuera.
1495
Vendrán letras y Dios quiera
que valga yo para amante,
Redondilla
que tendré mayor fineza...

(Sale SIRENA.)

SIRENA
¿Qué manda vueseñoría?

JUAN TOMÁS
Ese lienzo, amiga mía,
1500
es muestra de la grandeza
Redondilla
de Octavia, a quien doy la palma
de más valor que a mujer.
Guardaldo bien, que ha de ser
para mortajas al alma.

SIRENA
Redondilla
1505
Vos, mi señor español,
merecéis aquesa salva,
que es bien que entre las del alba
se envuelva, en naciendo el sol.
Redondilla
Voylo a guardar.

JUAN TOMÁS
Esperad.
1510
Decid al huésped que luego
dé a Celio...

PAJE
Eso no, yo os ruego
deis sola la voluntad.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Denle docientos escudos.

SIRENA
¿Qué decís?

JUAN TOMÁS
Esto ha de ser.

SIRENA
1515
Más luce en corto poder.

PAJE
Serán otros tantos nudos
Redondilla
en lazos de obligación,
como la que yo tenía.

(Vanse, queda JUAN solo.)

JUAN TOMÁS
No entro mal, ¡por vida mía!,
1520
para el primero escalón.
Redondilla
¿Docientos escudos? Bueno,
¿cuándo soñó mi linaje
dar tan solo un cuarto a un paje?
¡Oh, dulce dinero ajeno!
Redondilla
1525
Si yo lo hubiera ganado
más cuerdo lo despendiera;
ya yo estoy de la manera
que está un recién heredado.
Redondilla
Fuera de que cuando Octavia
1530
sepa esta dádiva, creo
que doblará su deseo,
si, como es hermosa, es sabia.
Redondilla
Yo me quiero acreditar;
trece mil tengo, ¿que importa?
1535
Amante que se reporta,
pues para, no ha de alcanzar.
Redondilla
Son los pasos del que ama
el dinero, el interés;
pues si le faltan los pies,
1540
¿cómo ha de alcanzar su dama?

(Sale CAMILO con FILANDRO, mayordomo)

CAMILO
Redondilla
Podéis fiar deste hidalgo,
señor don Juan, vuestra hacienda.
Yo os le doy por propia prenda,
si para fianzas valgo.

(Paséase JUAN TOMÁS.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
1545
¿En qué oficio?

CAMILO
Mayordomo.

JUAN TOMÁS
¿De dónde sois?

FILANDRO
De aquí soy.

JUAN TOMÁS
Buen talle, contento estoy.
Ved la gravedad que tomo.
Redondilla
¿Hay tal desvanecimiento?
1550
Pero no es desvanecido
hombre que se ha conocido
y que intenta un fingimiento.
Redondilla
Aquel se tiene por loco
que cree que es gran señor,
1555
teniendo humilde valor;
pero yo téngome en poco,
Redondilla
sino que voy procurando
ser algo por mí, en efeto.
¿De aquí sois? ¡Qué buen sujeto!

CAMILO
1560
Mucho le vais contentando.
Redondilla
Es un grande caballero.

FILANDRO
Aquí estoy para serviros.

JUAN TOMÁS
Yo no tengo qué deciros,
a Camilo me refiero.
Redondilla
1565
Él hará el acostamiento
y quedaréis por mi cuenta.

FILANDRO
Beso esos pies.

JUAN TOMÁS
¿Quién no intenta
tan notable atrevimiento?
Redondilla
¿Cómo esas cosas habrá
1570
con principios tan humildes?

CAMILO
Pajes hay aquí.

JUAN TOMÁS
Decildes,
Camilo, que entren acá.

(Salen FABRICIO y HORACIO, pajes, y él paséandose.)

FABRICIO
Redondilla
Denos vuestra señoría
los pies.

JUAN TOMÁS
Seáis bien venidos.
1575
Ya estáis los dos advertidos
de lo que en esto querría.
Redondilla
¿Traéis espadas?

HORACIO
Sí, señor.

(Paséase.)

JUAN TOMÁS
¿Cómo os llamáis?

FABRICIO
Yo, Fabricio.

HORACIO
Yo, Horacio, a vuestro servicio.

CAMILO
1580
Son mozos de gran valor.

JUAN TOMÁS
Redondilla
¿De dónde sois?

FABRICIO
Yo, romano.

HORACIO
Yo, señor, soy ginovés.

JUAN TOMÁS
Mirad el mundo lo que es,
todo es nada y viento vano.
Redondilla
1585
Con dos bueyes solía ir,
hoy, con dos pajes paseo;
este, sin duda es rodeo
del nacer para el morir.
Redondilla
Desvela la autoridad
1590
cosa que alcanza el dinero,
pues yo, ¿con tan poco espero
cobrar tanta calidad?
Redondilla
Ser caballero es tener,
sin que noticia se tenga
1595
de dónde el principio venga,
pues todos somos de un ser.
Redondilla
La nobleza es la virtud,
todos nacimos de un padre,
es la tierra común madre,
1600
de la cuna al ataúd.

CAMILO
Redondilla
¿Querrás el lacayo?

JUAN TOMÁS
Quiero
ir acompañado a misa.
Cosas de honor quieren prisa.
Entre y verele primero.

(Sale ROBERTO, vestido de lacayo.)

ROBERTO
Redondilla
1605
Las de vuestra señoría,
príncipe español.

JUAN TOMÁS
Por cierto
que es bueno. ¿El nombre?

ROBERTO
Roberto.

JUAN TOMÁS
¡Buen talle, por vida mía!
Redondilla
A ver, paseaos un poco.

ROBERTO
1610
¿Soy caballo o soy lacayo?

JUAN TOMÁS
¡Qué tieso!

ROBERTO
Parezco un mayo.

JUAN TOMÁS
¿Qué partes?

ROBERTO
Borracho y loco.

JUAN TOMÁS
Redondilla
¿Decislo de veras?

ROBERTO
Soy
limpio, cual veis, y aseado;
1615
pícome de enamorado,
hago piernas, pecho doy.
Redondilla
De la braveza no os digo
mas de que por perspectiva
es imposible que viva
1620
el que no fuere mi amigo,
Redondilla
y tengo gracia en hacer
versos, que canto a un laúd.

JUAN TOMÁS
Cual tengáis vos la salud,
todo eso debe de ser.

ROBERTO
Redondilla
1625
Quedo, que no hemos comido
tanto pan que no podamos
retozar si nos burlamos.

JUAN TOMÁS
¡Lindo humor!

CAMILO
Es escogido.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Yo sé también de la hoja,
1630
y no hay año que por mayo
no despedace un lacayo,
porque su sombra me enoja.

ROBERTO
Redondilla
No es amo que he menester.
Adiós.

JUAN TOMÁS
Volved, ¡pesia tal!,
1635
que no os habéis de hallar mal.

ROBERTO
Famoso debéis de ser.
Redondilla
Estos amos son los buenos,
y no alcorzas afeitadas.

JUAN TOMÁS
Busca dos negras espadas,
1640
matarete por lo menos.

ROBERTO
Redondilla
Norabuena, que deseo
ser muerto de buena mano.

JUAN TOMÁS
Yo me voy, Camilo hermano,
a buscar mi nuevo empleo.
Redondilla
1645
Ténganme caballo aquí
para la vuelta.

CAMILO
Así sea.

JUAN TOMÁS
¿Qué hay del frisón?

CAMILO
Que pasea
mejor que en mi vida vi.
Redondilla
¿No os agrada?

JUAN TOMÁS
Sí, por Dios,
1650
basta venir de esa mano.N
X
Nota del editor

En el texto de la Parte se atribuye esta intervención a Filandro, el recién contratado mayordomo. Sin embargo, esta atribución resulta a todas luces incoherente, por lo que restituimos el parlamento a Juan Tomás, como exige la lógica del diálogo.

(Vase JUAN, el lacayo delante, los pajes detrás, éntrase muy grave, quedan CAMILO y FILANDRO.)

CAMILO
Aunque es español marrano,
lo ha de hacer muy bien con vos,
Redondilla
que toca en la vanidad,
y ceremonia, y lisonja
1655
le chuparán, como esponja,
dineros y voluntad.

(Salen LEONELO, caballero, y dos criados, TEODORO y RIBERIO.)

LEONELO
Redondilla
¿Español dices?

TEODORO
Señor,
español y caballero.

LEONELO
¿Si es deudo del Conde?

TEODORO
Quiero
1660
que conozcas su valor,
Redondilla
en lo que te he referido
del diamante.

LEONELO
¿Que es tan bueno?

TEODORO
No da el sol, de rayos lleno,
más luz, estando encendido
Redondilla
1665
que a respeto de sus partes
tan pequeña cantidad.

LEONELO
Arguye su calidad.

RIBERIO
No es cosa por que te apartes
Redondilla
del intento venturoso
1670
de la pretensión de Octavia.

LEONELO
¿Cómo que no, si me agravia
y estoy celoso y quejoso?
Redondilla
Del que haya entrado en su casa
no formo celos ni quejas,
1675
de que ose mirar sus rejas
cuando por la calle pasa,
Redondilla
ni de otras cosas ansí;
mas que Celio haya contado
que mil regalos le ha dado,
1680
me tiene fuera de mí.
Redondilla
¿Camisas Octavia a un hombre
español y forastero?
¿Guantes y lienzos primero
que su marido se nombre?
Redondilla
1685
¡Ah, Conde, ayer mercader,
a quien dio hacienda el mar fiero
y el título dio el dinero!

TEODORO
Todo se ha echado de ver.

RIBERIO
Redondilla
Ya dicen que está en su casa.

LEONELO
1690
¿También?

RIBERIO
¿A qué se previene?
Pues si allí aposento tiene,
tú verás a lo que pasa,
Redondilla
que es mala naturaleza
y, en fin, españoles son,
1695
que llegan al corazón
y empiezan por la corteza.

TEODORO
Redondilla
¡Matarle!

LEONELO
Hablaste, Teodoro,
con mi propio pensamiento.
Pero vesle aquí que atento
1700
mira el oriente que adoro.
Redondilla
¿Hay más loca vanidad
que la desta pobre gente?
¿Que esto a Octavia le contente?

TEODORO
Son la misma liviandad,
Redondilla
1705
siempre escogen lo peor,
y es gracia, si así la llamas,
que a un estranjero las damas
gusten de hacerle favor.

(Sale JUAN TOMÁS, con sus pajes y lacayo, él detrás, grave.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
¿No se pone en el balcón?

FABRICIO
1710
Denantes estaba allí.

JUAN TOMÁS
¿Voy bien puesto?

HORACIO
Señor, sí.

JUAN TOMÁS
¡Qué buen trocar de azadón!
Redondilla
Parezco, en estos combates,
mar que crezco con la luna.
1715
Del pincel de la fortuna,
soy tabla de disparates.
Redondilla
¿Qué pinturas hay brutescas
que se puedan conferir
a ver por Nápoles ir
1720
el caballero de Illescas?
Redondilla
¡Qué fábula representa
el mundo en mi elevación
más ridícula!

LEONELO
No son
amigos amor y afrenta.
Redondilla
1725
No puedo sufrir que estén
juntos, Teodoro, en mi pecho,
porque si él les viene estrecho,
no dudes que a mí también.
(Sale CELIO.)
Redondilla
¿Si será ocasión de hablalle?

TEODORO
1730
Paréceme a mí que no.

PAJE
Don Juan, mi señora os vio
paseando por la calle,
Redondilla
y os ruega que a vella entréis.

JUAN TOMÁS
Idos todos por ahí.
1735
¿Que tan dichoso nací.
Celio?

PAJE
Vos lo merecéis.

(Vanse JUAN TOMÁS y CELIO, solos.)

RIBERIO
Redondilla
Llamole el paje y entró.

LEONELO
Esto es hecho. ¿Yo qué aguardo?

TEODORO
¡Por mi vida que es gallardo!
1740
¡Con qué donaire pasó!

LEONELO
Redondilla
Pasó con tanto donaire
a los ojos que yo miro,
que como bala de tiro
me pudo matar el aire.
Redondilla
1745
La noche quiere cerrarse.
Tarde saldrá; armarme quiero.

TEODORO
Y de paciencia primero.

LEONELO
Eso no es, Teodoro, armarse,
Redondilla
es confesarse rendido.
1750
¡Ay, español vitorioso,
guárdate bien de un celoso
en vísperas de ofendido!

(Vanse.)
(Sale JUAN TOMÁS solo, y OCTAVIA con él.)

JUAN TOMÁS
Redondilla
Estimo la cortesía,
mi señora, que me hacéis.

OCTAVIA
1755
A lo que vos merecéis
y a lo que el alma os debía,
Redondilla
todo es muy poco, don Juan.

JUAN TOMÁS
Sin el anillo no es bien
que aquesas manos estén;
1760
hoy el anillo os darán.
Redondilla
Daré los dos mil ducados,
aunque a cambio tome mil.

OCTAVIA
Ya que en todo sois gentil,
seldo en pagar mis cuidados.
Redondilla
1765
Si queréis que en vuestro nombre
le traiga, yo os enviaré
el dinero, o le diré,
aunque del plazo se asombre,
Redondilla
que vos lo habéis enviado.

JUAN TOMÁS
1770
Por enlazaros consiento
este descortés intento
en lo que a mí me ha tocado.
Redondilla
Dádselos en hora buena
porque luego le traigáis.

OCTAVIA
1775
Por la prenda que me dais
os doy aquesta cadena.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Yo la tomo como quien
ya es esclavo desos ojos.

OCTAVIA
Guardaos, no vengan antojos
1780
que otros ojos os los den.

JUAN TOMÁS
Redondilla
Seré luego conocido
y doblareisme la pena.

OCTAVIA
Doblaré yo la cadena
de otras vueltas.

JUAN TOMÁS
Eso pido.
Redondilla
1785
¿Qué Indias son estas, amor?
Quien de su concha no sale,
a una vil piedra se iguale
en cantera sin valor;
Redondilla
mas la que sale de allí
1790
y sirve en rica portada,
ya tiene valor. labrada,
como yo le tengo aquí.
Redondilla
Mi señora, ¿con deseo
estáis de saber quién soy?

OCTAVIA
1795
Con tanto deseo estoy
que a mis pensamientos creo.
Redondilla
¿No sois español? Pues basta.

JUAN TOMÁS
No quiero tanto favor,
mas que entendáis el valor
1800
de mis padres, nombre y casta.
Redondilla
Nací en la mitad de España,
que poniéndole un compás,
por ninguna parte hay más
de las partes que el mar baña.
Redondilla
1805
Yo soy don Juan de la Tierra,
apellido en mi linaje,
que -porque el prólogo ataje,
pues quien se alaba al fin yerra-
Redondilla
nací como el Rey nació,
1810
y tengo sangre como él,
que mi linaje fiel
del primer rey decendió
Redondilla
que fue señor en el mundo.
Son mis armas un arado
1815
en campo verde de un prado,
blasón de Wamba segundo.
Redondilla
Salí a ver a Italia, en fin.
Mi padre come la renta
de las tierras que sustenta,
1820
retirado en un jardín
Redondilla
donde él propio le cultiva,
que algún senador romano
plantó a veces con su mano,
el mirto, el olmo y la oliva.
Redondilla
1825
No tengo, después que el mar
tanta hacienda me robó,
cosa con que os pueda yo
esta voluntad mostrar,
Redondilla
ni que quien soy acredite,
1830
si no es que el alma veáis,
que por el pecho miráis
y el pecho al cristal imite.
Redondilla
Pero cual soy, cual estoy,
estranjero y perseguido,
1835
vuestro soy y vuestro he sido,
y el alma en prendas os doy.

OCTAVIA
Redondilla
Español, don Juan, amigo:
tres títulos que podrán
asegurarte que están
1840
todas mis fuerzas contigo.
Redondilla
Inclinada a tu nación,
por decreto celestial
desprecie mi natural,
si es natural condición,
Redondilla
1845
y era todo un cierto agüero
de que te había de amar.
No puedo de espacio hablar
en lo que te adoro y quiero,
Redondilla
porque hay padre y hay testigos,
1850
a quien ya he echado de ver
que es pedirme por mujer
tenerlos por enemigos.
Redondilla
Pero mira quién será
contra amor tan atrevido,
1855
que o tú serás mi marido
o que por nacer está.
Redondilla
No juzgues atrevimiento
lo que voy contigo hablando,
porque la mujer, amando,
1860
carece de entendimiento,
Redondilla
sino mira con piedad,
para que tu amor me crea,
que quien ama, si desea,
no tiene dificultad.

JUAN TOMÁS
Redondilla
1865
Si no la tiene quien ama
y no os puedo pretender
por legítima mujer,
haced un hecho de fama:
Redondilla
venid a España conmigo,
1870
adonde seréis señora
de cuanto en mi tierra ahora
a vuestro servicio obligo,
Redondilla
que aunque es poco, es en la parte
desta provincia mejor.

OCTAVIA
1875
¿Qué negará un grande amor?
Don Juan, más hice en amarte.
Redondilla
Traza el modo, sin que entienda
mi padre tan gran locura,
que si tú fe me asegura
1880
que soy y seré tu prenda,
Redondilla
iré a España y hasta donde
jamás llegó humana planta.

JUAN TOMÁS
Pues tu voluntad es tanta
que a mi firmeza responde,
Redondilla
1885
esta mano es prenda, y tal,
que solo podrá la muerte
deshacer lazo tan fuerte
sobre mi forma inmortal.
Redondilla
El modo será que estés,
1890
la noche que te avisare,
sin que ninguno repare
que me hablas ni me ves,
Redondilla
a punto para partir,
que yo tendré una tartana
1895
velera, fuerte y liviana,
para que podamos ir
Redondilla
hasta España por el mar,
que con un ángel yo sé
que en su margen pondré el pie,
1900
sin que me vuelva a engañar.

OCTAVIA
Redondilla
¿Cumpliraslo?

JUAN TOMÁS
Es infalible.

OCTAVIA
¿Cuándo será?

JUAN TOMÁS
Brevemente.

OCTAVIA
¿Quién hay que amando no intente
alguna cosa imposible?
Redondilla
1905
Torno a decir que soy tuya
y que te espero.

JUAN TOMÁS
Verás,
Octavia, [a] qué tierra vas.

OCTAVIA
De tus efetos se arguya.
Redondilla
Bien haya la tierra, amén,
1910
que tales hombres produce.

JUAN TOMÁS
No es oro lo que reluce.

OCTAVIA
Adiós, alma.

JUAN TOMÁS
Adiós, mi bien.
(Vase OCTAVIA, queda JUAN.)
Soneto
Subí, llegué, toqué, cometa he sido;
solo me falta deshacerme luego,
1915
pero si estoy en la región del fuego,
¿qué mucho que de allá salga encendido?
Tracé, dije, rendí, diose a partido
la gran ciudad a cuyas puertas llego,
porque, siendo español, parezco griego
1920
en el engaño y el andar perdido.
Esfuerza, para aumento de sus glorias,
cebo dorado que las almas pescas,
la vela con que salen mis historias.
Porque tendrán, si el viento me refrescas,
1925
Toledo, fiestas y Madrid, vitorias,
laurel, amor y caballero, Illescas.


Acto III

Suenan dentro voces, como de tormenta.

UNA VOZ
Octava real
¡Ten cerca de la orilla, acosta a tierra!

OTRA VOZ
¡Boga, que nos deshace el viento! ¡Amaina!

OTRA VOZ
¡Ah, mar traidor, qué gran peligro encierra
1930
esa tu condición de bestia zaina!

JUAN TOMÁS
¡Virgen de Illescas! ¡Virgen de mi tierra,
la espada de rigor, piadosa, envaina
al hijo que pariste!

OCTAVIA
Ya zozobra.

JUAN TOMÁS
La tierra es esta, Octavia, aliento cobra.

(Salga JUAN TOMÁS y trae en brazos medio desnuda a OCTAVIA.)

JUAN TOMÁS
Octava real
1935
Siéntate, si por dicha tienes vida.

OCTAVIA
Aún tengo vida en el postrero aliento
a la esperanza de la tuya asida.

JUAN TOMÁS
Mal me trata el furor deste elemento;
ya queda la tartana sumergida.

OCTAVIA
1940
¡Indómito rigor, contrario viento!
¿Nuestras ropas y joyas?

JUAN TOMÁS
Allá quedan.

OCTAVIA
Las vidas bastan que librarse puedan.

JUAN TOMÁS
Octava real
En mal punto de Nápoles salimos,
entre tantas espadas y contrarios.

OCTAVIA
1945
Hazaña temeraria acometimos.

JUAN TOMÁS
Son todos los amantes temerarios.

OCTAVIA
¿Qué tierra es esta?

JUAN TOMÁS
España.

OCTAVIA
¿Qué perdimos?

JUAN TOMÁS
Dineros, joyas y vestidos varios.

OCTAVIA
¿Qué importa, si es la tierra en que se encierra
1950
de vuestro estado la dichosa tierra?
Octava real
Demás que aquel anillo es venturoso.

JUAN TOMÁS
¿Viene con vos?

OCTAVIA
Conmigo, don Juan, viene.

JUAN TOMÁS
Reliquia contra el mar tempestuoso
ese diamante en sus peligros tiene.

OCTAVIA
1955
Pésame, que venderle es ya forzoso.

JUAN TOMÁS
De ninguna manera nos conviene,
que cuando su valor alguno entienda,
nos costará las vidas y la prenda.

OCTAVIA
Octava real
¿Por qué razón?

JUAN TOMÁS
Es joya tan preciosa,
1960
y estamos tan desnudos y perdidos,
que dirán que es hurtada.

OCTAVIA
¡Ay, mar furiosaN
X
Nota del editor

Aunque el texto de la Parte trae «furioso», la rima evidencia que se trata de un errata por «furiosa», que restituimos.

!
¡Ay, crédito del mundo en los vestidos!
Decid quién sois.

JUAN TOMÁS
¡Ay, mi querida esposa,
clara y divina luz de mis sentidos!
1965
Ya estamos en España.

OCTAVIA
Si ya estamos,
¿de qué teméis? A vuestra casa vamos.

JUAN TOMÁS
Octava real
Hay un gran mal.

OCTAVIA
¿Qué mal, teniendo vida?

JUAN TOMÁS
No lo puedo decir.

OCTAVIA
Decildo, os ruego.

JUAN TOMÁS
Daraos gran pena.

OCTAVIA
Es pena prevenida,
1970
no os receléis de que me mate luego.

JUAN TOMÁS
Si aquesta calidad fuese fingida,
vos Troya, Octavia, y yo Sinón el Griego,
vendido el Conde y de su inobediencia
castigo esta maldad, ¿tendréis paciencia?

OCTAVIA
Octava real
1975
¡Válgame el cielo, y que temores tengo!
¡Ay, español! ¿Qué has hecho? ¿No eres hombre
del valor que dijiste?

JUAN TOMÁS
A tiempo vengo
que has de saber mi verdadero nombre.

OCTAVIA
Dime, dime mi mal.

JUAN TOMÁS
Ya le prevengo,
1980
para que más mi término te asombre,
y condolido de tu pena el cielo
me dé castigo a mí y a ti consuelo.
Romance (tirada)
Sabrás, desdichada Octavia,
que yo no tengo nobleza,
1985
y que de padres villanos
nací en la villa de Illescas.
Si te dije que mi nombre
era don Juan de la Tierra,
no te engaño más que el don,
1990
la tierra no, pues soy della.
De la tierra somos todos
mientras que en esta corteza
vive el alma, que allí para
cuanto de su nada engendra.
1995
Oí decir a mi padre
un día, en sus mismas puertas,
acabando yo de echar
un carro de paja en ellas,
que ilustraban los linajes
2000
o las armas o las letras:
las letras no las sabía,
las armas obrando aciertan.
Tomé mi espada y maté
un hombre junto a la iglesia,
2005
donde me amparó su torre.
¡Qué buen principio de ciencia!
Salí con algún peligro
y acogido a una bandera
de un capitán que alojaba,
2010
seguir propuse la guerra.
Diome un real el capitán
y jugando en cierta gresca
gané quinientos con él
y dos vueltas de cadena.
2015
Matarme quiso un picado
y, mientras que se concierta,
robele su misma dama,
mujer más libre que honesta.
Llevé mi prenda a Madrid
2020
sin que se alterase Grecia,
que ella fue Elena a lo sordo
y yo fui Paris de Illescas.
Siguiéronme los soldados,
Menalaos desta empresa,
2025
y echándome la justicia,
corté una vara y dos piernas.
Perdido andaba una noche
cuando, temiendo su fuerza,
viéndome junto a palacio,
2030
hice sagrado su puerta,
donde llegando tres hombres
de aquella misma pendencia
dieron sobre un caballero
que estaba inocente della.
2035
Salí y púseme a su lado,
y rompiendo tres cabezas
hice oficio de padrino.
Y esto te ruego que adviertas:
que el hombre estaba embozado,
2040
aunque mostraba en las señas
ser persona principal,
y me habló desta manera:
«No puedo decir quién soy,
mas toma este anillo en prendas
2045
de que te estoy obligado.
Mi gente viene, a Dios queda.
Si se casare Isabel
y se acabaren las guerras
de Portugal y Castilla,
2050
vende este anillo a la Reina.»
No cuidé de lo que dijo,
pasé a Italia y la cadena
y el dinerillo jugué,
antes que saltase en tierra,
2055
donde salí sin vestidos,
porque, llegando a la prueba,
era la cadena falsa
y era cierta mi inocencia.
Yo lo que gané perdí,
2060
mas soldados de galera
son algo más atrevidos,
y saltamos en la arena,
donde, no siendo disculpa
que mi villana esperiencia
2065
jamás conoció más oro
que los hierros de una reja,
maté dos y me acogí
a vuestra Nápoles bella,
donde a Camilo le dije
2070
todas aquellas quimeras.
Llevó el anillo a tu padre,
que si diceN
X
Nota del editor

Siguiendo a Cotarelo, enmendamos el «dije» de la Parte con «dice».

que la prenda
es falsa, tú tienes honra
y yo me quedo sin ella.
2075
Diome los dos mil ducados,
puse casa, di libreas,
conquisté tu voluntad,
y debió de ser tu estrella.
Por Nápoles paseaba,
2080
donde en las calles y tiendas
«veis allí -decían todos-
el Caballero de Illescas.»
Con esto arrojaste el alma
a lo que a los dos nos cuesta
2085
el estar en esta playa,
yo con honra y tú sin ella.
Soy un pobre labrador,
sin nobleza y sin hacienda,
no mal nacido, ¡por Dios!,
2090
que a los nueve salí fuera.
Murióseme cierto hermano,
hombre de buen talle y letras,
que estudiaba para obispo
-allá en el cielo lo sea-,
2095
y mi padre me juró
que mi casta era tan buena
que por lo menos había
siete clérigos en ella,
y que alguno sería Papa.
2100
Plega al cielo que suceda,
porque el Conde eche de ver
con qué persona emparienta.

OCTAVIA
Caballero o labrador,
que el uno o que el otro seas;
2105
español, que español solo
tan gran locura emprendiera,
esta ha sido mi fortuna,
no quiera Dios que aborrezca
mi vida por tu traición;
2110
haz lo que quisieres della.
Solo me pesa que el mar,
inexorable y soberbia,
me robase tantas joyas
con que en España vivieras.
2115
Mas lo que puedes hacer
es matarme, que mis fuerzas
no sé si podrán sufrir
vida de tantas miserias.
Cuando voy [a] aborrecerte
2120
considero tantas prendas
como tienes de mi honor,
y que es razón que te quiera.
Quiero quererte, y mirando
tu alevosía y mi ofensa,
2125
aborrezco tu maldad,
¡qué afrentosa competencia!
¡Déjame, fiero español,
el más crüel! Mas no, espera.
¡Ampárame, español mío,
2130
morireme si me dejas!
¡Desvíate, no me toques,
infamia de mi nobleza!
Pero sí, que con tu amparo
tendrá mi culpa defensa.
2135
Flaqueza fue de mujer
quererte; mas, ¿quién creyera,
viendo tu artificio y talle,
que no eras señor de Illescas?
Ahora bien, llévame allá,
2140
que como si yo naciera
en tus campos y labranzas,
iré siguiendo mi estrella.
Viviré en hábito humilde,
que es justo que así se vea
2145
quien por el mejor amante,
el más vil padre desecha.

JUAN TOMÁS
No prosigas, bella Octavia,
y pues eres tan discreta,
mira en ejemplos del mundo
2150
muchas historias como esta:
de una infanta de León
en toda España se cuenta
que Meneses, labrador,
mereció casar con ella.
2155
Ven a Illescas, a mi casa,
que no hay casa tan estrecha
que, si me tienes amor,
palacio no te parezca.
No te faltarán vestidos,
2160
sayas de grana las fiestas,
manto con que irás a misa,
limpia cama y mejor mesa.
Iremos los dos al campo,
y al primer hijo que tengas
2165
le llamarás Rey, si es hombre,
y Emperadora, si es hembra,
pues quien ha de parir reyes,
téngase en puntos de reina,
que los casados, con hijos,
2170
solo ese reino desean.
Yo viviré tan sujeto,
mi señora, a cuanto quieras,
que me querrás más villano
que caballero de Illescas.
2175
También vivirás en paño
como el señor en la seda,
que el contento es alquimista
y el latón en oro trueca.
No pienses en los vasallos,
2180
que si en los vasallos piensas,
dile a la fortuna en burlas
que lo que tienes desechas,
que todo en la muerte sobra
y a ninguno, cuando muera,
2185
le han de dar más que aquel lienzo,
como fardo de la tierra.
Ven conmigo a Barcelona,
que yo haré allí de manera
que alleguemos a mi casa,
2190
sin tocar en esta prenda.

OCTAVIA
Bien harás, porque algún día
podrá ser que el dueño venga
a hacerte algún bien, don Juan.

JUAN TOMÁS
El nombre, señora, deja;
2195
solo Juan me has de llamar.

OCTAVIA
Pues, Juan, yo voy más contenta
que si fueras igual mío.

JUAN TOMÁS
Eres, Octavia, discreta.
Correrás a la fortuna,
2200
si ve que te burlas della.

OCTAVIA
¿Eres mi marido?

JUAN TOMÁS
Sí.

OCTAVIA
Pues eso basta que seas.

(Vanse. Salen el CONDE ANTONIO , y LEONELO, caballero.)

LEONELO
Terceto
¿De qué sirve, señor, desconsolaros
ni con tanto dolor perder el seso,
2205
pues el dolor no puede remediaros?

CONDE ANTONIO
Terceto
Si no debo sentir este suceso,
¿cuál otro alguno a sentimiento obliga?
Una palabra no confiesa el preso.

LEONELO
Terceto
¿Qué queréis vos que en el tormento diga
2210
Camilo, que sin duda está inocente?
Mejor será que al español se siga.

CONDE ANTONIO
Terceto
Si supiera, Leonelo, claramente
por dónde va el traidor, no perdonara
la edad que ya decrépita se siente.

LEONELO
Terceto
2215
Que a España la ha llevado es cosa clara,
y que en su tierra la tendrá, sospecho.

CONDE ANTONIO
¡Oh, España, siempre para mí tan cara!
Terceto
Allá tuve un hermano, sin provecho
en cosas de los reyes ocupado,
2220
a quien pasaron una noche el pecho.
Terceto
¡Contentárase España de haber dado
este premio a Fabricio, sin que ahora
haya a mi Octavia un español robado!

LEONELO
Terceto
Siendo tan principal, poco desdora
2225
vuestra nobleza.

CONDE ANTONIO
Entiendo que era noble.

LEONELO
Nápoles os consuela.

CONDE ANTONIO
Mi honor llora
Terceto
y yo no tengo corazón de roble,
aunque él sea noble, para estar contento,
viendo que usó conmigo trato doble.
Terceto
2230
Llevó mis joyas, que fue bajo intento,
pero, perdida Octavia, todo es poco;
de sola Octavia tengo sentimiento.

LEONELO
Terceto
Ahora os digo que, celoso y loco,
yo le pensé matar.

CONDE ANTONIO
¡Dios lo quisiera!

LEONELO
2235
Pero temblando en el suceso toco.
Terceto
Riberio, yo y Teodoro, al salir fuera
de tu casa una noche le aguardamos;
solo salió don Juan, ¡quién lo creyera!
Terceto
Apenas las espadas le mostramos,
2240
cuando a los golpes de la fuerte suya,
sangre y deshonra todos tres llevamos.

CONDE ANTONIO
Terceto
Que es ido a España es justo que se arguya,
pues es señor de Illescas, y así quiero,
si me acompaña la persona tuya,
Terceto
2245
irle a buscar. Mas llevaré primero
del Rey, para el de España, algunas cartas
que en Aragón, Leonelo, hallarle espero.

LEONELO
Terceto
Justicia llevas y razones hartas;
tus quejas bastan. Solo te suplico
2250
que brevemente a lo que dices partas.
Terceto
Ese hombre es noble, es generoso y rico,
y, en fin, señor de Illescas, villa honrada,
sin algo que a sus límites aplico.
Terceto
Honra a tu hija y déjala casada.

CONDE ANTONIO
2255
Tú me aconsejas bien. Yo parto luego,
que por la mar es breve la jornada,
si no resiste a mi amoroso fuego.

(Vanse. Sale PEDRO TOMÁS, viejo y BELARDO, TIRRENO, RISELO, segadores.)

PEDRO TOMÁS
Redondilla
A tres y medio en buenhora,
y si no, no hay qué tratar.

BELARDO
2260
Buen año para segar.

PEDRO TOMÁS
Así van otros ahora.

TIRRENO
Redondilla
¡Par Dios, Belardo, no estemos
en Castilla este verano!

BELARDO
¡Voto al sol, Tirreno, hermano,
2265
que poco en ella ganemos!
Redondilla
Dios os dio su bendición,
campos del Andalucía.

TIRRENO
¿Es vuesa tierra?

BELARDO
No es mía.

RISELO
Tiene Belardo razón,
Redondilla
2270
que es miseria lo de acá.

BELARDO
Pero aquella es la mejor
donde un hombre tiene amor,
y más si en su centro está.
Redondilla
Y, ¡por tu vida!, Riselo,
2275
que allá vamos a segar.

RISELO
De servir y no medrar
canso con quejas al cielo.
Redondilla
Nuesamo, a cuatro o adiós.

PEDRO TOMÁS
Ahora bien, por ser la gente
2280
de buen talle, a cuatro asiente
y al precio quiero otros dos.

RISELO
Redondilla
No sé si los hallaréis,
pero el campo nos mostrad,
y la comida enviad
2285
a las horas que sabéis.

(Sale CASILDA, labradora.)

PEDRO TOMÁS
Redondilla
¡Casilda!

CASILDA
Señor.

PEDRO TOMÁS
Al punto
sobre el pollino os poned.

BELARDO
¿Es hija de su merced?

PEDRO TOMÁS
¿Por qué lo decís?

BELARDO
Pregunto.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
2290
Sí es.

BELARDO
Guárdesela Dios.

TIRRENO
¿Ya la clavaste el ojo?

BELARDO
Pues no tengamos enojo,
que otras hay para los dos.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Enseñaldes la heredad,
2295
y volved [a] apercebir
la comida.

CASILDA
¿Que he de ir
con ellos?

BELARDO
¡Pues no!

CASILDA
¿En verdad?

BELARDO
Redondilla
En verdad que habéis de ser
esta vez estrella nuestra,
2300
que quien a tres hombres muestra,
tal nombre puede tener.
Redondilla
Si del trigo se hace el pan
y Dios baja al pan, yo os digo
que van, donde nace el trigo,
2305
casi a Belén los que van.
Redondilla
De una reina se decía
que a los cueros se humillaba
adonde aquel vino estaba
que para el cáliz servía;
Redondilla
2310
y, siendo así, no está mal
esta mi imaginación.

TIRRENO
¡Par Dios, que Salamelón
no dijera enigma igual!

RISELO
Redondilla
Es Belardo persabido.

BELARDO
2315
Las desdichas lo han causado,
que el que en ellas es letrado
no sale poco entendido.

TIRRENO
Redondilla
Mejor dijeras que fue
ángel Casilda.

BELARDO
¿En qué modo?

TIRRENO
2320
¿Pastores no somos?

BELARDO
Todo
primero lo imaginé,
Redondilla
y era más ángel que estrella,
pero todo lo será:
estrella, por luz que da,
2325
y ángel, porque es tan bella.

CASILDA
Redondilla
¡Pardiez, padre, que tenéis
segadores de buen pro!

PEDRO TOMÁS
Saca el jumento.

CASILDA
Y que yo
temo que ensuegrar queréis.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
2330
¡Anda, loca! Entrad vosotros,
y por do fuere seguilda.

BELARDO
Perdido voy por Casilda.

RISELO
¿Y somos bestias nosotros?

(Vanse los segadores y CASILDA.)

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Por este tiempo me acuerdo
2335
que aquel traidor mal nacido
se fue de Illescas perdido,
si la memoria no pierdo.
Redondilla
Aquí fue donde metió
la paja aquel mismo día,
2340
que de cuanto me debía
solo en pajas me pagó.
Redondilla
¿Qué habrá hecho la fortuna
de hombre tan desatinado?

(Sale JUAN TOMÁS y OCTAVIA, humildemente vestidos.)

JUAN TOMÁS
A buen tiempo hemos llegado,
2345
casi no hay gente ninguna.

OCTAVIA
Redondilla
Es de mañana, mi bien.
Aquí un hombre se pasea,
sin que conozca quién sea.

PEDRO TOMÁS
¿Qué es lo que mis ojos ven?

JUAN TOMÁS
Redondilla
2350
¡Ay Octavia! Este es aquel
que dio principio a mis días.
Yo llego como Tobías
con el ángel Rafael.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
¿Es mi soldado perdido?

JUAN TOMÁS
2355
Es tu hijo, padre amado.

PEDRO TOMÁS
¡Válate Dios por soldado!
¿cómo tan presto has venido?
Redondilla
¿No se hace buen pan allá?

JUAN TOMÁS
Sí, señor, buen pan había,
2360
mas la carne cierto día
quiso echarme por acá.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
¿Es tuya aquesa mujer?

JUAN TOMÁS
Estoy medio desposado,
que es hija de un padre honrado.

OCTAVIA
2365
Ved en qué me vengo a ver.

PEDRO TOMÁS
Redondilla
Pues mientras la otra mitad
dese desposorio hacéis,
iros a dormir podéis
al campo de mi heredad,
Redondilla
2370
que es buena cama de campo;
que yo en casa no recojo
bellacos.

JUAN TOMÁS
Templa el enojo.

PEDRO TOMÁS
Ya sabéis que yo me estampo
Redondilla
con el padre que me hizo.
2375
¡Ved a lo que fue a la guerra!
Llamole el pan de la tierra
al bellaco tornadizo.
Redondilla
No pares aquí.

JUAN TOMÁS
Señor,
oye, que esta es mi mujer.

OCTAVIA
2380
Por serlo podéis tener
de mi desdicha dolor.
Redondilla
Mirad que soy bien nacida,
aunque soy más desdichada.

PEDRO TOMÁS
Porque parecéis honrada,
2385
vergonzosa y encogida,
Redondilla
os admito con palabra
que será la boda cierta,
porque os juro que esta puerta
de otra suerte no se os abra.
Redondilla
2390
Entrad, señor, y vestíos
de los hábitos pasados,
porque ya de los soldados
habéis de dejar los bríos.
Redondilla
Agradeced el entrar
2395
a esa mujer.

JUAN TOMÁS
Bien decís.

PEDRO TOMÁS
Que tan quebrado venís
que tengo bien que soldar.
Redondilla
Y tomad en hora mala
la reja en que el buey suspira:
2400
ni es para el asno la lira,
ni para el pobre la gala.
Redondilla
Id a segar con la gente
al campo, pues a los ojos
me traéis estos despojos
2405
de guerra tan insolente.
Redondilla
Y ella si quiere ir allá,
vaya, o quede en la cocina.

OCTAVIA
Aún soy dese oficio indigna
y es el que mejor me está,
Redondilla
2410
aunque por la compañía
de mi marido allá iré;
seré yo la que les dé
la comida al mediodía.
Redondilla
¿Mandaislo ansí?

PEDRO TOMÁS
Vos haréis
2415
lo que en casa os diere gusto.
(Vase OCTAVIA.)
Ea, vos, que estáis muy justo,
¿de qué ahora enmudecéis?
Redondilla
Quitaos la sucia plumilla,
tomad sombrero de paja,
2420
coma de lo que trabaja,
buey a quien el yugo humilla.
Redondilla
¡Alto al campo, picarón!

JUAN TOMÁS
¡Ved en qué paró mi brío!
Solo vos, por padre mío,
2425
me dijera esa razón.

(Vase JUAN TOMÁS.)

PEDRO TOMÁS
Redondilla
En no os pareciendo bien
las Italias es mejor.
¿Quién le mete al labrador
en que otro oficio le den?
Redondilla
2430
Porque danza al son del parche,
vuelta en jineta la reja,
diga al buey, arando: «ceja»,
y no al soldado que marche.
Redondilla
¡Oh, vanidades del mundo!

(Sale SISTO, labrador.)

SISTO
2435
El Corregidor os llama,
buen Pedro, y sabed que es fama,
fama que en verdad la fundo,
Redondilla
que los reyes de Castilla,
casados con bendición,
2440
como tan devotos son
de la imagen desta villa,
Redondilla
vienen a cumplir su voto.
Illescas quiere hacer fiestas
y aunque hay personas dispuestas
2445
para escoger en el soto
Redondilla
de toros media docena,
os dan este oficio a vos.

PEDRO TOMÁS
Huélgome, Sisto, ¡par Dios!,
de la fiesta que se ordena;
Redondilla
2450
mas por ser tiempo ocupado,
yo me quisiera escusar.

SISTO
Sois Regidor, no hay lugar,
ya el concejo lo ha mandado;
Redondilla
no hay sino escogerlos luego.

PEDRO TOMÁS
2455
Vamos a la plaza.

SISTO
Vamos,
y a mandar que pongan ramos
y a la noche enciendan fuego.

(Vanse.)
(Sale[n] BELARDO, TIRRENO, RISELO, cantando este villancico.)
(Cantan.)

[BELARDO, TIRRENO Y RISELO]
Seguidilla
Blancas coge Lucinda
las azucenas,
2460
y en llegando a sus manos,
parecen negras.
Seguidilla
Cuando sale el alba,
Lucinda bella,
sale más hermosa,
2465
la tierra alegra;
Seguidilla
con su sol enjuga
sus blancas perlas;
si una flor le quita,
dos mil engendra,
Seguidilla
2470
porque son sus plantas
de primavera,
y como cristales
sus manos bellas,
Seguidilla
y ainsí con ser blancas
2475
las azucenas,
en llegando a sus manos
parecen negras.

(Sale CASILDA con la comida.)

CASILDA
Redondilla
Ya estaréis todos cansados
de esperar.

BELARDO
¡Par Dios, que había
2480
pensado que el mediodía
se perdió entre esos nublados!
Redondilla
¿Era tiempo que vinieras?

CASILDA
Sentaos y tomá placer.

TIRRENO
Como no le hay sin comer,
2485
tú sola darle pudieras.
Redondilla
Mira aquesa bendición
de manadas que hemos hecho.

CASILDA
¡Oh, que os entre en buen provecho
la comida y la ración!
Redondilla
2490
Ea, partid.

(Siéntanse los cuatro a comer, sale LEONELO y el CONDE ANTONIO, y CELIO, de camino.)

LEONELO
Esta gente
nos dirá si cerca estamos.

CONDE ANTONIO
Buena gente, decid: ¿vamos
bien a Illescas?

BELARDO
Bien, pariente,
Redondilla
y agradeced al comer
2495
que dos pullas non lleváis;
por más que del Rey seáis,
no es poco de agradecer.

CONDE ANTONIO
Redondilla
Donde quiera que pasamos
preguntan si el Rey se acerca.
2500
Sin duda que viene cerca
y que dél muy cerca estamos.
Redondilla
No viene mal a mi intento
que venga al mismo lugar.

RISELO
Quiero a Belardo brindar.

BELARDO
2505
Que lo oigo y que consiento.

RISELO
Redondilla
¿Pues es notificación?

BELARDO
Estoy ya tan enseñado,
que hasta el beber he pensado
que pleitos del cuerpo son.

LEONELO
Redondilla
2510
¿Sois deste lugar?

CASILDA
Yo soy,
señores, deste lugar.
Si algo queréis preguntar,
aquí, como veis, estoy.

CONDE ANTONIO
Redondilla
¿El señor de Illescas vino
2515
con su mujer?

CASILDA
¿Qué señor?

CONDE ANTONIO
Don Juan.

CASILDA
¿Don Juan? ¡Lindo humor!

CONDE ANTONIO
Mi desventura imagino.

LEONELO
Redondilla
¿No está aquí el señor de Illescas?

CASILDA
El Rey es aquí señor.

LEONELO
2520
¿El Rey?

CONDE ANTONIO
¡Confuso temor!

BELARDO
¿Son de las guardas tudescas?

LEONELO
Redondilla
No, hermano, napolitanos.

RISELO
Y, ¿a qué vienen a la guerra?

LEONELO
Luego, don Juan de la Tierra,
2525
¿no está en esta villa, hermanos?

CASILDA
Redondilla
¿Cuál don Juan?

CONDE ANTONIO
Uno que fue
a Italia.

CASILDA
Un Juan conocí
que tiene su padre aquí
y esta tierra que se ve,
Redondilla
2530
que se fue a Italia soldado,
travieso y incorregible,
y de Illescas no es posible
que otro fuese.

CONDE ANTONIO
Estoy turbado.
Redondilla
Cielos, ¿si es este español
2535
dueño de la infamia mía?
Mas, ¿cómo tener podía
un diamante como un sol?
Redondilla
Si no es que yo me engañé
y era falso, que soy hombre.

LEONELO
2540
¿Ese Juan tiene otro nombre?

CASILDA
Si es el que de Illescas fue,
Redondilla
es mi hermano Juan Tomás,
dispuesto a cualquier enredo.

CONDE ANTONIO
Mucho lo confirma el miedo.
2545
No quiero que digas más.

TIRRENO
Redondilla
Gran gente suena.

LEONELO
Sospecho
que el Rey debe de venir.

CONDE ANTONIO
Justicia voy a pedir
del agravio que me han hecho.

LEONELO
Redondilla
2550
Acertarás en hablar
al Rey en esta ocasión.

CONDE ANTONIO
Las cartas del de Aragón,
Leonelo, le quiero dar,
Redondilla
que este Infante es su sobrino,
2555
aunque es de Castilla Rey,
que por justísima ley
a Isabela el reino vino,
Redondilla
hermana del Cuarto Enrique.

LEONELO
Ven a verle.

CONDE ANTONIO
¡Ay, hija mía!

BELARDO
2560
En la fiesta deste día,
¿quién hay que al lugar no pique?
Redondilla
Queden las hazas a Dios,
que a los Reyes quiero ver.

TIRRENO
Lo mismo pensaba hacer
2565
si os quedárades los dos.
Redondilla
Pues vamos acompañando
a Casilda.

CASILDA
Es gran favor.

BELARDO
Mujer que no tiene amor,
acompañarla burlando.

(Vanse.)
(Sale JUAN TOMÁS, y OCTAVIA, vestidos de labradores.)

OCTAVIA
Octava real
2570
Es mi consejo, al parecer, tan justo,
que harás mal en querer tenerle en poco.

JUAN TOMÁS
De obedecerte en lo que dices gusto,
mas el peligro con las manos toco.

OCTAVIA
Ningún peligro te ha de dar disgusto.

JUAN TOMÁS
2575
¿Pues no es bastante a que me vuelva loco,
si pierdo este diamante por consejo
que tú me das y de su amor me quejo?

OCTAVIA
Octava real
Si viene el Rey y trae aquí consigo
sus grandes y señores, y pregonas
2580
el anillo del modo que te digo,
más tu lealtad y condición abonas:
harás a un rey de tu valor testigo,
pues entre tan gravísimas personas
vendrá sin duda aquel que te lo ha dado,
2585
de quien serás, como es razón, premiado.
Octava real
Porque querer vender dos labradores
diamante tan precioso, es cosa cierta
que nos han de culpar, y que a mayores
peligros abriremos mayor puerta.

JUAN TOMÁS
2590
Si ha habido tantos yerros por amores,
y el que ama, si obedece, errando acierta,
yo quiero como amante obedecerte,
pues no hay peligro ni temor de muerte.
Octava real
Y, pues el mar furioso en su tormenta
2595
nos sepultó más precio que el diamante
en joyas, cuya luz me representa
a los ojos tragedia semejante,
piérdase aqueste si tu pecho intenta
que pregonarle así pase delante
2600
que, en fin, al que viniere a dar las señas
conoceré mejor, como me enseñas.
Octava real
Y siendo tal, como parece fuerza,
a quien deste diamante dueño ha sido,
tan gran servicio a galardón le esfuerza,
2605
y tendrá más valor que no vendido.

OCTAVIA
Cuando deste propósito se tuerza
nuestra fortuna habremos conocido,
y sin tener temor y confianza
viviremos seguros de mudanza.
Octava real
2610
Parte, mi bien.

JUAN TOMÁS
Yo voy a que pregone
el que lo suele hacer en esta villa
este diamante, aunque el valor perdone,
con que parece octava maravilla.
Cuando el sol los Antípodas corone
2615
y del mar español deje la orilla,
te volveré a decir, Octavia mía,
el fin de la fortuna deste día.

([Vase.])

OCTAVIA
Octava real
No tiene fin persecución alguna
de las que con mi estrella comenzaron,
2620
porque a los desdichados en la cuna,
comenzando a nacer, los sepultaron.
Terrero he sido yo de la fortuna:
sus flechas me cubrieron y gastaron
de suerte, que me espanto que me acierte,
2625
pues solo falta el golpe de la muerte.

(Sale BELARDO, segador.)

BELARDO
Octava real
Ven a la plaza, que te guarde el cielo
con tu cuñada a solo vella, Octavia;
verás al Rey del castellano suelo
con nuestra Reina, belicosa y sabia,
2630
medir como las águilas el vuelo,
cuya divina vista el sol no agravia,
sobre el corto lugar que a su grandeza
hoy aposenta en rústica pobreza.
Octava real
Ven a mirar el rostro milagroso
2635
deste famoso aragonés divino,
de quien Castilla espera el venturoso
siglo, que ha tantos siglos que no vino,
y el de Isabela, en tanto grado hermoso,
honesto, puro, grave, heroico y digno
2640
de ser, pues con más luz su margen baña,
como Apolo en el cielo, sol de España.
Octava real
Verás tantos gallardos escuadrones
de soldados de guardas, de banderas;
tantos príncipes, duques y barones,
2645
que destos dos planetas son esferas;
tantos Mendozas, Zúñigas, Girones,
Sandovales, Enríquez y Cabreras,
con otros mil linajes de importancia,
que no pudo aprendellos mi ignorancia.
Octava real
2650
Mil fiestas tiene el pueblo prevenidas,
a pesar de la siega comenzada,
para alegrar las dos famosas vidas
que han de poner el pie sobre Granada.
Allá dicen que van apercebidas
2655
de hacer al moro una famosa entrada.
¿Qué aguardas que no ofreces juncia y ramos
a aquellos pies?

OCTAVIA
Bien dices.

BELARDO
Vamos.

[OCTAVIA]
[Vamos]N
X
Nota del editor

De acuerdo con Cotarelo, añadimos esta réplica para resolver la hipometría del verso.

(Vanse.)
(Sale acompañamiento y música y los Reyes, detrás DON FERNANDO y DOÑA ISABEL, el Rey leyendo una carta, el CONDE.)

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
¿Vos sois el Conde?

CONDE ANTONIO
Señor,
yo soy el Conde.

INFANTE DON FERNANDO
Está bien.
2660
¿Quién es este don Juan?

CONDE ANTONIO
Quien
robó en Italia mi honor.

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
¿Qué apellido?

CONDE ANTONIO
De la Tierra,
y señor deste lugar.

INFANTE DON FERNANDO
Este os debió de engañar.

CONDE ANTONIO
2665
Quien confía en mujer, yerra.

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
Como fuere en quien confía,
que si mil vidas tuviera
en confianza las diera
a un cabello de la mía.

REINA DOÑA ISABEL
Redondilla
2670
Beso, señor, vuestras manos
por tal merced y favor.

INFANTE DON FERNANDO
Más debo a vuestro valor
y méritos soberanos.

REINA DOÑA ISABEL
Redondilla
Quien ama, de cuanto trata
2675
saca cómo hacer merced
a quien quiere bien; creed
que no soy, Fernando, ingrata.

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
De los ajenos errores
sale para mí el favor,
2680
que los yerros de otro amor
os hacen tratar de amores.
Redondilla
Dice el Conde Antonio, un hombre
que el de Aragón me encomienda,
que le han hurtado una prenda,
2685
con fingido trato y nombre.
Redondilla
Id, marqués de Santillana,
y sabed quién es aquí
don Juan de la Tierra.

MARQUÉS DE SANTILLANA
A mí
me parece incierta y vana
Redondilla
2690
la diligencia, señor,
que la Tierra es apellido
común de cualquier nacido,
y será buscarle error;
Redondilla
pero yo haré diligencia.

(Vase.)

INFANTE DON FERNANDO
2695
Encomiéndame mi tío
vuestro negocio, y es mío
cualquiera suyo en su ausencia.

REINA DOÑA ISABEL
Redondilla
¿Que un español se atreviese
a un hombre tan principal,
2700
fuera de su natural?

INFANTE DON FERNANDO
¿Quién queríades que fuese?
Redondilla
Lo que no emprende español
ninguna nación lo acaba.

CONDE ANTONIO
Pudo una industria tan brava
2705
cegar los ojos al sol.
Redondilla
Caballero se fingía
con notable gravedad;
la opinión de la ciudad
aseguraba la mía.
Redondilla
2710
Como es allá costumbre
decir, al que es principal,
el caballero de tal,
sin saberse campo o lumbre,
Redondilla
vasallos, cazas, ni pescas,
2715
creí cuantos le trataban,
porque todos le llamaban
el caballero de Illescas.
Redondilla
Sacó una noche a mi Octavia,
y en una tartana el viento
2720
ayudó su pensamiento,
que ayuda el mar al que agravia.
Redondilla
Y a mí, que era el agraviado,
me detuvo y no llegué
a poner en tierra el pie,
2725
que quise pasarle a nado.

(Sale el MARQUÉS DE SANTILLANA.)

MARQUÉS DE SANTILLANA
Redondilla
Haciéndose información
desta nueva maravilla
me dicen que en esta villa
hoy se va dando un pregón
Redondilla
2730
que, por cosa tan notable,
es bien que vuestras altezas
lo sepan.

REINA DOÑA ISABEL
Serán grandezas
de amor, vasallo admirable.

MARQUÉS DE SANTILLANA
Redondilla
No es desa suerte, señora,
2735
mas os iréis admirando.

REINA DOÑA ISABEL
¿Cómo?

MARQUÉS DE SANTILLANA
Que van pregonando
por esas plazas ahora
Redondilla
que quien hubiere perdido
a la puerta del palacio
2740
de Madrid, con mucho espacio,
siendo error tan conocido,
Redondilla
un diamante de valor
de catorce mil ducados,
por lapidario tasados,
2745
diga el engaste y labor
Redondilla
del oro y se le darán.

INFANTE DON FERNANDO
¿Teneislo a burla?

MARQUÉS DE SANTILLANA
¡Pues no!

INFANTE DON FERNANDO
Pues ese he perdido yo,
si mis señas bastarán.

MARQUÉS DE SANTILLANA
Redondilla
2750
¡Caso estraño! ¿Vos, señor?
Verle sin señas podéis.

INFANTE DON FERNANDO
Venga el dueño.

CONDE ANTONIO
Aunque juzguéis
este pensamiento a error,
Redondilla
digo, señor, que podría
2755
ser este diamante mío.

INFANTE DON FERNANDO
¿Vuestro? ¿Cómo?

CONDE ANTONIO
Y aún confío
hallar mi honor este día,
Redondilla
que el hombre que me engañó
me empeñó una piedra a mí
2760
dese valor.

INFANTE DON FERNANDO
¿Cómo así?

CONDE ANTONIO
Y esta con otras me hurtó
Redondilla
mi hija, que estará aquí,
pues la vende o la pregona.

INFANTE DON FERNANDO
Fue mía, y a esa persona
2765
la di, que no la perdí,
Redondilla
aunque él dice que es perdida,
y fue la noche dichosa
que el ver mi Isabel hermosa
pudo costarme la vida.

REINA DOÑA ISABEL
Redondilla
2770
¿Cómo, señor?

INFANTE DON FERNANDO
Aguardando
los caballeros que fueron
[a] hablaros, porque temieron
a los del contrario bando,
Redondilla
me acometieron tres hombres
2775
y me pusieron de suerte
que temí, Isabel, mi muerte.

REINA DOÑA ISABEL
¡Ay, mi señor, no la nombres!

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
Pero un mancebo que estaba
a la puerta me ayudó
2780
y los hirió, y me libró
-algún ángel le ayudaba-,
Redondilla
a quien, por obligación,
aquel hermoso diamante,
que no tiene semejante
2785
en valor, a mi opinión,
Redondilla
díjele que os le trajese
si el Rey casaba con vos,
y él, viéndonos a los dos
juntos, quiso que supiese,
Redondilla
2790
con este pregón que ha dado,
que es a quien la piedra di.

MARQUÉS DE SANTILLANA
Ya viene su dueño aquí
con su padre, un viejo honrado.

(Salen el MARQUÉS, JUAN TOMÁS y su padre, PEDRO TOMÁS.)

INFANTE DON FERNANDO
Redondilla
¿De dónde eres?

JUAN TOMÁS
De aquí soy.

INFANTE DON FERNANDO
2795
¿Es tu padre aqueste viejo?

JUAN TOMÁS
Sí, señor.

CONDE ANTONIO
De quien me quejo
a tus pies mirando estoy.
Redondilla
Señor, aqueste es don Juan;
mándale prender.

INFANTE DON FERNANDO
Espera.

JUAN TOMÁS
2800
¡Ay, cielos!

INFANTE DON FERNANDO
¿De qué manera
veré el anillo?

JUAN TOMÁS
Aquí están
Redondilla
el anillo, el corazón,
alma y vida a tu servicio.
Tu grandeza y real oficio
2805
señas de crédito son.
Redondilla
Este es, señor, el diamante.

INFANTE DON FERNANDO
Este es mío. ¿De qué suerte
vino a tu poder?

JUAN TOMÁS
Advierte...

CONDE ANTONIO
¡Cielos, traje semejante!

JUAN TOMÁS
Romance (tirada)
2810
Huyendo deste lugar
vine a Madrid, y a la puerta
de su palacio, una noche,
vi un mancebo destas señas,
con una capa gascona,
2815
hasta la barba cubierta,
y de un sombrero de plumas
coronada la cabeza.
Tres hombres, con las espadas
desnudas...

INFANTE DON FERNANDO
Basta las señas.
2820
¿Qué te dijo al dar su anillo?

JUAN TOMÁS
Que le vendiese a la Reina.

INFANTE DON FERNANDO
Dame tus brazos mancebo,
(Abrázale.)
que, ¡por vida de mí y della!,
que me pesa que hombre humilde
2825
con valor tan noble seas,
que te hiciera un gran favor.

REINA DOÑA ISABEL
Dejadme, señor, que vea
a un hombre que os dio la vida
y a quien toda España deba
2830
tener tal Rey como vos.

CONDE ANTONIO
Luego, ¿no tendré licencia
para pedirle mi hija?

INFANTE DON FERNANDO
Ven acá. ¿Qué prenda es esta
que este caballero pide?
2835
Di verdad, pues la profesas.

JUAN TOMÁS
Si mis pensamientos altos,
envueltos en flacas fuerzas,
me despeñaron a Italia
y se aumentaron en ella,
2840
que, empeñando este diamante
al Conde, le dije que era
señor de Illescas, mi patria,
y caballero de Illescas.
Don Juan de la Tierra fue
2845
mi nombre, no Lara o Cerda,
que como en tierra nací,
fue mi nombre de la Tierra.
Robele su hija al Conde;
si hacerme algún bien deseas,
2850
la vida sola te pido.

CONDE ANTONIO
Mira si es justa mi queja.

INFANTE DON FERNANDO
¿Dónde la tienes?

JUAN TOMÁS
Señor,
habiéndonos la mar fiera
echado a tierra desnudos,
2855
nos venimos a esta aldea,
donde, en casa de mi padre,
encubre sus altas prendas
el mismo rústico traje.

INFANTE DON FERNANDO
Vaya la guarda por ella.

REINA DOÑA ISABEL
2860
¿Eres su padre, buen hombre?

PEDRO TOMÁS
No, señora.

JUAN TOMÁS
¡Cosa nueva!
Pedro Tomás, ¿qué decís?
No temáis que mal os venga.
¿Cómo negáis ser mi padre?

PEDRO TOMÁS
2865
Señor. de Nápoles era
su padre de Juan Tomás,
que no don Juan de la Tierra;
al rey Enrique servía.
Tuvo en una dama bella
2870
un hijo, que fue este mozo,
y por ser prenda secreta
le dieron a mi mujer.
Mas cumpliendo un año apenas
le mataron a su padre
2875
sobre negocios de hacienda.
Yo, por no desamparalle,
criele con mi pobreza
y quedose labrador.
Ved si la nobleza muestra.

CONDE ANTONIO
2880
El caballero que dices,
¿qué oficio tuvo en la guerra
y qué nombre?

PEDRO TOMÁS
Era su oficio
ingenios y fortalezas;
Fabricio el nombre.

CONDE ANTONIO
¿Qué escucho?
2885
Y mis brazos, ¿a qué esperan?
Fabricio fue hermano mío,
que quiere el cielo que seas
mi sobrino y yerno.

JUAN TOMÁS
Soy,
señor, quien tus plantas besa.

(Sale OCTAVIA.)

OCTAVIA