Félix Lope de Vega y Carpio

LA BURGALESA DE LERMA




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega Carpio, La burgalesa de Lerma, Emilio Cotarelo (ed.), Obras de Lope de Vega, IV: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1917, pp. 30-73.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES

DON FÉLIX, galán
CARLOS, galán
POLEO, lacayo
CONDE MARIO
TRISTÁN , su amigo
CLAVELA, dama
LUCÍA, criada
LEONARDA, dama
FLORELO, galán, su hermano
PAYO, su criado
INÉS, criada
BELARDO, villano
GERARDO, criado
[UN PAJE]

Acto I

Salen don Félix, don Carlos y Poleo, vestidos de camino

Don Félix
Redondilla
Esta es Lerma.

Carlos
Bien se ve
el buen dueño.

Poleo
Por lo menos
medra quien los tiene buenos.

Don Félix
¿Díceslo por mí?

Poleo
No sé.
Redondilla
5
Debo de estar muy medrado
después que tu hacienda soy.
¡Por Dios, qué envidioso estoy
de esta calle y de este prado!
Redondilla
Más quisiera aquí ser casa
10
que de otras muchas señor.

Carlos
¿Cómo va, Félix, de amor?

Don Félix
No sé ¡por Dios! Mal se pasa;
Redondilla
mas si es común opinión
que se templa divertido,
15
yo pienso que no he venido
a Lerma en mala ocasión.
Redondilla
Dejé a Clavela en Madrid
celoso y por divertirme,
he querido persuadirme
20
a un engaño.

Carlos
¿Cómo?

Don Félix
Oíd.
Redondilla
Dile a entender que venía
a tomar en Miraflores
un hábito.

Carlos
Los amores
en una docta elegía
Redondilla
25
comparó Ovidio a la guerra
porque los mismos engaños,
estratagemas y daños
hasta la victoria encierra;
Redondilla
y así dice que milita
30
todo amante.

Poleo
Este poeta
que dijo que es guerra discreta
y que su bien solicita
Redondilla
tomar la posta un amante,
que algún diablo la inventó,
35
o ¿qué culpa tengo yo
de ferrión semejante,
Redondilla
para venir por la posta
en un caballo postizo,
si naturaleza hizo
40
cosa tan flaca y angosta?
Redondilla
El parar sobre las manos
de golpe y con mil traiciones
matarme entre los arzones,
¿tal pueden sufrir cristianos?
Redondilla
45
¿Esto es huir de amor?
¡Guarda posta, malos años!

Don Félix
Disculpa Amor los engaños
que nacen de ajeno error.
Redondilla
Celos, Carlos, me trujeron,
50
que no hay mal que desatine
como celos, donde vine
celos con oro me dieron.
Redondilla
Celos de un conde extranjero
han sido tan rigurosos,
55
porque los más peligrosos
son los celos del dinero.
Redondilla
Talles, Carlos, en Madrid;
sangre, gracias, discreción
de ningún efecto son,
60
ni esto de venir el Cid.
Redondilla
Y para mí disculpadas
muchas mujeres están,
pues lo mismo que las dan
las tienen tiranizadas.
Redondilla
65
Con lo que cuesta un jubón
se casaba antiguamente
una doncella entre gente
de mediana condición.
Redondilla
Las galas no las condeno;
70
pero yo sé que han causado
tanto mal…

Carlos
Hablas picado.

Poleo
¡Que venga por gusto ajeno
Redondilla
un hombre de bien, sin ser
ni Amadis ni don Quijote,
75
en un rocín matalote
que era de una noria ayer!
Redondilla
¡Que aprenda un hombre a danzar
sobre una haca zaina y flaca
medio bestia y medio urraca!

Don Félix
80
¿Cuándo dejarás de hablar?

Poleo
Redondilla
Cuando tú dejes de ser
tirano de mi salud.
Sin puente traigo el laúd;
ni aun me he sentado a comer.
Redondilla
85
Dirás que tienes razón,
que celosas competencias,
se pagan bien en ausencias,
pero mis ausencias son.
Redondilla
Si don Félix, mi señor,
90
no es loco, no tiene orate
el Nuncio. ¡Qué disparate!
¿Celos en Madrid? ¡Qué error!

Carlos
Redondilla
Dice bien, que es necedad
amar en Madrid de veras.

Poleo
95
Aprende de mí y no quieras
con tanta puntualidad.
Redondilla
Yo me bajo a Manzanares
y, orilla de sus arenas,
de mil desnudas sirenas
100
oigo los dulces cantares.
Redondilla
Parecen de esquina a esquina,
cuando a mirarlas comienzo,
por los golpes, carne y lienzo,
procesión de disciplina.
Redondilla
105
No busco puño de asombro
con afeitada muñeca,
sino un rollo de manteca
desde la muñeca al hombro.
Redondilla
No busco por vano antojo
110
truchas del Barco empanadas,
sino de aquellas pescadas
de a seis horas en remojo.
Redondilla
Dígole mis requiebritos;
responde con ojos bajos,
115
encubriendo los zancajos
en la blanca arena escritos.
Redondilla
Tuerce y sale de su espejo,
al trasponer su arrebol,
Juan Rubio.

Don Félix
¿Qué Rubio?

Poleo
El sol,
120
que eso de Apolo es muy viejo.
Redondilla
Subimos el pasamano
de la puente en mil concetos
sustanciales, no discretos.
Agarro una limpia mano,
Redondilla
125
sin sebo, hieles ni lirios,
sino muy bien jabonada,
y a media puente pasada,
que le he dicho mil martirios,
Redondilla
cómprole, si es en invierno,
130
castañas, y si es en verano
turrón, y así mano a mano
nos vamos por lo más tierno.
Redondilla
Llego a su puerta, y sabiendo
su casa, el juego se entabla;
135
de lo que hablo me habla,
ni me ofende ni la ofendo;
Redondilla
si le doy unos listones
me da un torrezno por prenda;
ella me cose y remienda
140
las camisas y calzones,
Redondilla
y no hay diez por ciento aquí,
y sabe, porque te alteres,
que hay mohatras de mujeres.

Carlos
Borracho estás.

Poleo
Yo lo vi.
Redondilla
145
El que diese por un mes
la dama al que la idolatra,
claro está que hace mohatra,
pues tiene el mismo interés,
Redondilla
porque se queda con ella
150
y del ribete se goza.

Ruido dentro

Don Félix
¡Qué gente!

Carlos
¡Brava carroza!

Don Félix
Tal príncipe viene en ella.

Carlos
Redondilla
Gran gente se va juntando.

Don Félix
Las fiestas dan ocasión.

Poleo
155
Quedo, que en nuestro mesón
se están, señor, apeando
Redondilla
de dos dichosos pollinos
dos labradoras tan bellas,
que si hay caballos de estrellas
160
de serlo también son dignos,
Redondilla
y en las figuras celestes
tener asiento y lugar.

Salga Leonarda, dama, que es la Burgalesa, e Inés, su criada, vestidas de labradoras, con unos velos de plata por el rostro

Inés
Aún no tienes donde estar,
cuanto más donde te acuestes.

Leonarda
Redondilla
165
Yo no he de dormir aquí.
Dile al huésped que te dé
algún lugar en que esté.
¿No son hoy las fiestas?

Inés
Sí.

Leonarda
Redondilla
Pues esta noche es forzoso
170
volvernos, que si volviese
mi hermano a Burgos y viese
que antojo tan peligroso
Redondilla
a Lerma me había traído,
aunque este disfraz no sabe,
175
de la daga haría llave
para mi pecho atrevido.

Inés
Redondilla
Él tuvo culpa en contarte,
cuando de Burgos partía,
las grandes fiestas que había
180
en Lerma, pues fue obligarte
Redondilla
a buscar esta invención;
que no es discreción hacer
a la más cuerda mujer
de estas cosas relación.
Redondilla
185
Callan muchos en los ojos
de las preñadas las cosas,
cuando son dificultosas,
para no darles antojos;
Redondilla
mas con todas ha de ser
190
guardad sin excepción
tal regla en su condición;
porque basta ser mujer,
Redondilla
que están, como al fin, privadas
de sus propias libertades,
195
para gozar novedades
desde que nacen preñadas.

Leonarda
Redondilla
Tal me ha sucedido a mí.
Cuando de Burgos partió
mi hermano, pues, me incitó
200
para que viniese aquí.
Redondilla
Pintábanme al rey de España
con aquella autoridad
y natural majestad
que su persona acompaña.
Redondilla
205
Pintábame la belleza
del príncipe, que Dios guarde,
sol que en nuestras almas arde
por propia naturaleza.
Redondilla
La de la reina, su hermana,
210
divino sol de hermosura,
del que le puso luz pura
en su estampa soberana.
Redondilla
De otros ángeles también,
rayos del sol español,
215
y las estrellas que al sol
dentro de su esfera ven.
Redondilla
Después de tan bellas damas,
tantos grandes y señores,
tan dichosos sucesores
220
de sus nobles troncos ramas,
Redondilla
que apenas él se apartó
cuando este disfraz tomé
y a ver las fiestas llegué
que él mismo me encareció.

Inés
Redondilla
225
A gran peligro te has puesto;
pero ya que en él estás,
¿cómo a las fiestas irás?

Don Félix
(Gallardo traje y honesto.

Carlos
Redondilla
Usan, Félix, en Castilla
230
vestirse algunas señoras
en traje de labradoras,
que es divina maravilla.
Redondilla
En Valladolid lo vi,
en Segovia y en Medina.

Poleo
235
Pues a fe que la vecina
no era mala para mí.

Carlos
Redondilla
Estando en nuestro mesón
tengo a gran descortesía
no hablarlas.

Don Félix
Y yo querría
240
por divertir mi pasión.)
Lléguense a ellas
Redondilla
El haber vuestra merced
llegado (bien sea allegada)
a nuestra misma posada
la obliga a hacernos merced
Redondilla
245
de servirse de un rincón
que nos dan por aposento,
y de aqueste ofrecimiento
a nosotros la ocasión.
Redondilla
También somos forasteros,
250
bien se puede descubrir.

Leonarda
Cuando importara servir
a tan nobles caballeros
Redondilla
de aderezar la comida
a la usanza de una aldea,
255
que les sirviéramos crea.

Don Félix
Vos merecéis ser servida
Redondilla
y respetada también:
que el sol que a romper provoca
las nubes de aquesta toca
260
dice que obediencia os den
Redondilla
aquestos prados de Lerma,
como al alba se la dan.

Leonarda
Mire que somos, galán,
de una aldea pobre y yerma.
Redondilla
265
No gaste delicadezas
de la corte entre aldeana,
que burgalesas serranas
no entienden esas ternezas.
Redondilla
A la fiesta hemos venido
270
y a ver al Rey y a la Reina,
que en nuestras entrañas reina
y es luz de nuestro sentido.
Redondilla
Si merced no quiere hacer,
haga que aquese criado
275
dé a los pollinos recado,
que nos pensamos volver
Redondilla
en acabando la fiesta.

Don Félix
¿Poleo?

Poleo
¿Señor?

Don Felix
De presto.

Poleo
Di que se descuiden de esto.

Carlos
280
La mesa tenemos puesta;
Redondilla
comer pueden con nosotros.

Leonarda
Eso habéis de perdonar.

Poleo
¿Para qué es melindrear,
si habéis de comer con otros?

Vase

Don Félix
Redondilla
285
Fiad, señora, de mí
que no sea descortés,
que fuera de que no es
mi condición serlo ansí,
Redondilla
traigo cierto pensamiento
290
que me impide cualquier gusto.

Leonarda
Yo os sirviera, mas no es justo,
sino mucho atrevimiento,
Redondilla
del aposento, si hay dos,
acepto, porque he pensad
295
que está el lugar ocupado.

Don Félix
Estalo mucho ¡por Dios!,
Redondilla
y así al vuestro os llevarán
la comida.

Leonarda
Yo la acepto
de tan gallardo, discreto
300
y cortesano galán.

Váyase don Félix; queden ellas y Carlos

Carlos
Redondilla
Yo os juro que el blanco velo
orlado de argentería
hace en esa celosía
no sé qué de sol y cielo.
Redondilla
305
Labradora podéis ser,
pero diciendo verdades
en campos de voluntades.

Leonarda
Entraos, señor, a comer.

Carlos
Redondilla
Al revés sois del Amor.
310
No sé cómo enamoráis.

Leonarda
Ya os he dicho que comáis.

Carlos
Erró la tabla el pintor,
Redondilla
que al amor que más provoca
a ceguedades y antojos
315
pintan con venda en los ojos
y a vos, señora, en la boca.
Redondilla
Sois Amor que puede ver,
pero no que puede hablar,
que amor secreto ha de estar.

Leonarda
320
Entraos, señor, a comer.

Carlos
Redondilla
Ya voy, aunque ya comí
por los ojos; lo que creo
que ha de hacer mal al deseo.

Váyase Carlos y ellas se destapen

Leonarda
¿Inés?

Inés
¿Señora?

Leonarda
Esta sí
Redondilla
325
que es gente de bendición.

Inés
Cierto que los cortesanos,
a tener quedas las manos,
tienen linda condición.

Leonarda
Redondilla
El otro me ha contentado.

Inés
330
Tiene no sé qué atractivo.

Leonarda
Es más blando y efetivo…
¡Qué lindo talle!

Inés
¡Extremado!
Redondilla
Con estos podemos ir
a las fiestas.

Leonarda
Gran ventura
335
si la voluntad segura
quiere callar y sufrir.
Redondilla
Entra, que temer podría;
mas ¿qué daño puede hacer
voluntad que ha de tener
340
principio y fin en un día?

Váyanse, y salgan en Madrid Clavela, dama, y Lucía, su criada, con una carta

Lucía
Quintilla
Esta carta te escribió
Félix, tu perdido amante,
estando Fabio delante,
cuando a Burgos se partió.

Clavela
345
Pues ¿cómo no me la dio
Quintilla
habiendo ya tantos días?

Lucía
Por la pena que tenías,
si es de mayor sentimiento.

Clavela
No pueden tener aumento
350
mi amor ni las ansias mías.
Quintilla
Muestra, que el mayor pesar
que puede venir en ella
me quitará abrilla y vella
solamente con mirar
355
aquel dichoso lugar
Quintilla
donde la mano ponía
cuando el papel escribía.

Lucía
Toma, y no digas después
que tengo culpa.

Clavela
No es
360
sino la desdicha mía.
Dale Lucía la carta a Clavela y léela
Quintilla
“En el estado que Amor
tenía nuestros deseos,
nunca de ajenos empleos
celos me dieran temor;
365
pero ya que tu rigor
Quintilla
tan ingrato corresponde,
que a las visitas del Conde
das lugar tan libremente,
tú misma mi agravio siente
370
y por mis celos responde.
Quintilla
Pero ¿qué responderás
donde respuesta no tienes,
si no es que a negarla vienes
después que tan libre estás?
375
Ya no más por no ver más,
Quintilla
que a mí basta que me sobre,
Clavela, un hábito pobre.
No me verás en tu vida,
pues la esperanza perdida
380
no hay posesión que la cobre”

Lucía
Quintilla
Yo me voy.

Clavela
¿Para qué leo,
Lucía, tales locuras?
¿Quédanle más desventuras
a mi imposible deseo?
385
Félix me deja; no creo,
Quintilla
pues tan engañado estás,
que de mis ojos te vas
por ocasión que te di;
mas ¿cómo escribes aquí
390
“ya no más por no ver más”?
Quintilla
Si el conde Mario, Lucía,
el visitarme emprendió,
no tuve la culpa yo,
pues que Tristán le traía
395
y celos no presumía
Quintilla
que un extranjero le diera.

Lucía
No sientas de esa manera
su ausencia.

Clavela
De espacio estás.
“Ya no más por no ver más”,
400
pues ya es lo menos que muera.
Quintilla
¿Don Félix en religión
y yo en el mundo? Yo he sido
quien su remedio ha perdido,
yo quien le di la ocasión.
405
Demonios los celos son;
Quintilla
que si dicen que del cielo
cayendo, el aire y el suelo
muchos de ellos habitaron,
celos también se quedaron
410
en las regiones del hielo.

Lucía
Quintilla
Hecho me has imaginar
que los que llamar pretendes
demonios son estos duendes
que suelen siempre habitar
415
el más oscuro lugar;
Quintilla
que es de celos condición
una escura confusión,
burlas y transformaciones,
que averiguando opiniones
420
de dos mil colores son.
Quintilla
Y si los pinta la gente
con una mano de hierro
y otra de estopa, no es yerro
decir que no es diferente.
425
Cuando sospecha se siente
Quintilla
da con la mano de estopa;
mas cuando en casa se topa
averiguando el encierro,
da con la mano de hierro
430
y quiebra huesos y ropa.

Clavela
Quintilla
Celos, en fin, o demonios,
duendes o quien tú quisieres,
que a tantas nobles mujeres
levantan mil testimonios,
435
con que a tantos matrimonios
Quintilla
deshechos siempre verás,
han causado que jamás
vuelva a ver mi bien ausente,
pues me escribió libremente:
440
“Ya no más por no ver más”.
Quintilla
¡Ay de mí! Perderé en seso
si don Félix, pues, de mí
se queja y dice que fui
la causa de este suceso.

Lucía
445
Templa, señora, el exceso
Quintilla
de tus quejas.

Clavela
¡Muerta soy!
Por darme la muerte estoy.

Lucía
Señal de que viva estás.

Clavela
“Ya no más por no ver más”.

Lucía
450
Detente.

Clavela
¡A matarme voy!

Quiere irse alborotada y salga el conde Mario y deténgala, y Tristán, amigo del conde

Conde
Redondilla
Detened, señora, el paso.

Clavela
¿Qué es, señor, lo que queréis?

Conde
Que escuchéis y que me deis
cuenta de tan triste caso:
Redondilla
455
que vuestras quejas oí
cuando por la sala entré.

Clavela
Un pajarillo encerré,
que con la liga cogí
Redondilla
de unos ojos amorosos.
460
Cantaba en dulce prisión
su libertad, que estos son
silbos de amor lastimosos.
Redondilla
Vino un pájaro extranjero
y espantómele de modo,
465
que, rompiendo el hierro todo,
va por el aire ligero.
Redondilla
Ya no pienso que jamás
volveré a verle cantando,
que va diciendo y llorando:
470
“Ya no más por no ver más”.

Conde
Redondilla
¿Pájaro? Tened, oíd.
Otros encerrar podéis.

Clavela
Ninguno habrá que me deis
como el que perdí.

Conde
Advertid
Redondilla
475
que aunque tenga más valor
que el Fénix, podré comprarle.

Clavela
Era de tal lengua y talle,
que me mataba de amor,
Redondilla
y eso de Fénix le viene
480
muy bien el nombre; me agrada
con una letra mudada,
si ponéis ele por ene.

Lucía
Redondilla
(Señora, perdida estás.

Clavela
¿Qué te espanta que esto intente
485
si me escribe aquel mi ausente:
“Ya no más por no ver más”?)

Váyanse Clavela y Lucía; queden el Conde y Tristán

Conde
Octava real
¿Qué accidente es aquese que le ha dado?

Tristán
Yo siempre os dije que esta tiene el pecho
en otros pensamientos ocupado.

Conde
490
Ya estoy de sus engaños satisfecho.

Tristán
No pienso, Conde, yo que os ha engañado,
pues no le ha resultado más provecho
del que sabéis de las visitas vuestras.

Conde
Si otras estima, cansarán las nuestras.

Tristán
Octava real
495
Es el primer concepto cortesano,
entre las damas de mayor decoro:
“No ocuparás la casa ajena en vano”.

Conde
Pues ¿qué remedio si a Clavela adoro?

Tristán
Ponerle cebo y se vendrá a la mano.

Conde
500
¿Qué cebo hay en Madrid?

Tristán
Dicen que el oro;
que Amor, para que vayan más estrechas,
ya tira bolsas en lugar de flecha.

Conde
Octava real
Menos es una bolsa de doblones
que llena de paseos y suspiros,
505
noches, esquinas, armas y pasiones.

Tristán
Y aun sé yo que hacen más derechos tiros.

Conde
Si cuanto truje de Alemania pones,
aunque fueran diamantes y zafiros,
en la balanza de Clavela, es poco.

Tristán
510
Perdido estás.

Conde
Mejor dijeras loco.

Tristán
Octava real
¡Oh, cuán acepto fuera, conde Mario,
un libro, pues no hay luz que más importe
que llaman a su autor Itinerario
para los extranjeros de la corte!

Conde
515
No dudo yo que fuera necesario.

Tristán
Mientras la pluma algún ingenio corte,
un borrador te quiero dar.

Conde
No creas
que en mis engaños desengaños veas.

Váyanse, y salgan Leonarda e Inés

Inés
Quintilla
¡Bravas fiestas!

Leonarda
Para mí
520
notables, Inés, han sido.
Mis pensamientos corrí
haciendo coso el sentido,
por cuyas ventanas vi.

Inés
Quintilla
¿Qué viste?

Leonarda
Suertes que ha hecho
525
este Félix en mi pecho.

Inés
Si a su lado te sentaste
y toda la tarde hablaste,
¿de qué te espantas?

Leonarda
Sospecho
Quintilla
que si este en Burgos viviera,
530
o si yo a la corte fuera,
perdiera el seso por él;
milagros he visto en él
por quien el alma le diera.

Inés
Quintilla
De tu mucho encerramiento
535
¿qué se podía esperar
sino ese fácil intento
que así te deja llevar
del primero movimiento?
Quintilla
Ya vi que te dijo amores,
540
este libre cortesano,
saliéndote más colores
que al principio del verano
brotan por los campos flores.
Quintilla
Ya vi que una vez tomó,
545
a hurto de aquella gente
que en el tablado subió,
tu mano, y que libremente
en blanco marfil bebió;
Quintilla
y también la priesa vi
550
con que de los rojos labios
la desviaste.

Leonarda
Es ansí;
pero no fueron agravios
de la sangre que hay en mí,
Quintilla
pues él no sabe quién soy,
555
ni el rostro me vio jamás.
Pero sabe Dios que estoy
muy necia.

Inés
¿Tan ciega estás?

Leonarda
¡Ay, Inés, perdida voy!

Inés
Quintilla
Toros que gente no ven,
560
esos los más bravos son;
mujeres que hombres también,
porque con la privación
todos les parece bien.
Quintilla
Toro fuiste que arremetes
565
al primer hombre que viste.

Leonarda
¡Ay!, déjame, no me aprietes,
que si en belleza consiste,
bien es que al amor respetes.
Quintilla
Si vieras tan cortesanos
570
amores, si tales ojos,
tal donaire, tales manos,
disculparas mis enojos,
culparas rigores vanos.
Quintilla
¡Todo el hombre es hecho de oro!

Inés
575
¡Sí, que aún tiene su lacayo
su poquito de decoro!
¿No le viste como un rayo
partir del tablado al toro?
Quintilla
Pues te juro que sacó
580
la espada y que me miró,
y que brava suerte hiciera
si el toro no le cogiera,
que en efecto le cogió.
Quintilla
Amor, en fin, de hoy nacido,
585
mañana se ha de acabar.

Leonarda
La ropa que hemos traído
junta, si es para olvidar
partir el mejor partido:
Quintilla
que es fuerza que caminemos
590
toda la noche, y mañana
en Burgos disimulemos.

Inés
Tu hermano en una ventana
vi haciendo bravos extremos.

Leonarda
Quintilla
Harto temí que me viese.

Inés
595
Félix entra en su aposento.

Leonarda
Si desde este oír pudiese
lo que habla, Inés, no hay contento
mayor que tener pudiese.

Inés
Quintilla
Tú lo oirás, y aun lo verás,
600
pues solo le ataja un paño.

Leonarda
Si habla en mí no quiero más.
Apártese a un lado, y salga alborotado don Félix, y Carlos, y Poleo
Don Félix Cuanto procuro es engaño.

Carlos
Pues ¿tan apriesa te vas?

Don Félix
Quintilla
Las fiestas se han acabado;
605
¿qué tengo ya más que hacer?

Poleo
Descansa.

Don Félix
Ya he descansado,
puesto que no puede ser
que lo esté de mi cuidado.

Inés
Quintilla
Cuidado tiene de ti.

Leonarda
610
Pues que de él me enamoré,
bien lo puede estar de mí.

Don Félix
Aquella mujer que hablé
me ha puesto, Carlos, ansí.

Inés
Quintilla
Sin duda que está perdido.

Leonarda
615
Con eso alegre me iré,
que aunque herido el que ha reñido,
se despica como esté
también su contrario herido.

Carlos
Quintilla
Pues ¿qué es lo que ha despertado
620
esta labradora en ti?

Don Félix
De mi Clavela el cuidado;
conque partiré de aquí
más loco y enamorado.

Leonarda
Quintilla
¿Clavela dijo?

Inés
No sé;
625
mal la palabra me suena.

Leonarda
¿Qué yo su amor desperté?

Inés
Solicitaste su pena
y diste fuerza a su fe.

Leonarda
Quintilla
De toros, porque me asombre,
630
¿qué suerte libre se escapa?
Este, engañado en el nombre,
hizo en mí lo que en la capa
y vuelve a seguir al hombre.

Don Félix
Romance (tirada)
No sé qué prendas tenía
635
en la faltriquera, Carlos,
mientras a esta burgalesa
le decía amores falsos,
que estaban, como habrás visto,
los corazones picando
640
los gavilanes hambrientos,
haciendo el mío pedazos.
Sacarlas quiero y decirles
que por qué me están matando,
cuando la injusta Clavela
645
vive con el conde Mario.
Saque unos papeles y un retrato
No eta nada lo que había;
papeles son y un retrato
de su mano y de su rostro.
¡Ay, Dios, qué rostro y qué manos!
650
Mas yo ¿por qué los venero
y engaños estimo en tanto?
Hereje soy del amor,
pues en Clavela idolatro.
¡Muera Clavela!

Rompa el retrato

Carlos
¡Detente!

Don Félix
655
Hice el rostro dos pedazos.
Agora, Conde, está bien;
pues dos caras hizo a entrambos,
tomad la medida; mas no,
que entera la habréis gozado;
660
que para espaldas a mí
bastarame un naipe en blanco.
Acaben estos papeles
como el dueño.

Rómpalos

Carlos
Si acabamos
cuanto es prendas de Clavela,
665
vamos a Madrid despacio.

Poleo
Y dice Carlos muy bien.
No me des caballo cuarto,
así Dios te dé ventura;
no pasemos más trotando
670
el puerto de Somosierra
entre peñascos y cabos.
Si ha de ser del postillón
por fuerza el mejor caballo,
el segundo para ti
675
y el tercero para Carlos,
¿qué ha de quedar para mí
sino algún hijo del diablo,
que me valla a costa mía
sobre la silla enseñando
680
aquestos bailes de agora,
todos visajes y saltos;
que me dicen que bailaba
el otro día un hidalgo,
y pasando hora por él
685
le quedó la boca a un lado,
la barriga en otros muslos
y hecho tabarilla el brazo?

Don Félix
Ahora bien, si yo me muero,
aunque la estoy infamando,
690
por Clavela ¿cómo quieres
que vaya mi amor despacio?
Muero ¡por Dios! por Clavela.
Si no lo creéis entrambos,
diré a voces que me muero.

Esto diga don Félix muy alborotado, y lléguese Leonarda

Leonarda
695
¡Jesús, señor! ¿Qué os ha dado?
¿Es alguna enfermedad
de la corte o de palacio
esto que llamáis Clavela?
Que dicen que aquestos años
700
hasta las enfermedades
los señores cortesanos
buscan nuevas en la corte.

Don Félix
¿Vos nos estáis escuchando?

Leonarda
Estos juntos aposentos
705
fueron la causa.

Don Félix
Burlamos
Carlos y yo de los hombres
que pasan por los engaños
de las damas de Madrid.

Leonarda
¿Burlas con tantos desmayos?
710
Pero si de ellas burláis,
que dicen que saben tanto,
¿qué haréis de las burgalesas?

Don Félix
Adorar en su recato
y en sus honestas razones.

Leonarda
715
Ahora bien, ¿mandáisme algo,
que me parto luego a Burgos?

Don Félix
¿Tan presto?

Leonarda
Tengo un hermano
en las fiestas, y no quiero
que, llegando más temprano,
720
le enfade mi atrevimiento.

Don Félix
Ya que os vais y no he de hablaros
ni veros más en mi vida,
os ruego por lo pasado
entre los dos en los toros,
725
donde merecí esas manos
y algunas tiernas razones,
que os bajéis la toca.

Leonarda
¡Paso,
que no son todas Clavelas
ni hay en Burgos condes Marios!
730
No queráis mi rostro entero,
que pensaréis que es retrato,
y cuando estéis en Madrid
haréis su imagen pedazos.
Oíd aquí sin testigos.

Don Félix
735
Decid.

Aparte Leonarda a don Félix

Leonarda
Cortesano ingrato,
sacarme ¡por Dios! quisiera
los ojos que habéis mirado,
y de la boca me huelgo
porque fue libre en hablaros.
740
Quede la boca cubierta,
por cuyas rejas os hablo,
siete leguas que hay a Burgos,
por venganza de este agravio,
daré tormento de toca.

Don Félix
745
¡Señora!

Leonarda
¡Ah, mal cortesano!

Vase Leonarda

Poleo
Tente tú, Juana o Lucía.

Inés
¡Vaya el pícaro lacayo!
¡Mal haya el toro gallina
que no le comió a bocados
750
las calcillas y…ya entiende!

Vase Inés

Poleo
Pues, fregona de los diablos,
¿qué retrato he yo rompido
o qué papeles rasgado?

Carlos
¡Buena estaba la mujer!

Don Félix
755
Carlos, a los que están hartos
siempre se ofrece que coman,
y a los muy enamorados
ocasiones de querer.
Busca postas y partamos
760
a Madrid.

Poleo
Deja partir
en sus reverendos asnos
estas damas burgalesas.

Don Félix
¡Ay, Clavela!

Carlos
Escucha un rato,
que llora la burgalesa.

Don Félix
765
¿Tan presto?

Poleo
En mujer el llanto
está detrás de la puerta.

Don Félix
¿Qué puerta?

Poleo
La del engaño.

Váyanse, y salgan en Madrid Clavela y Lucía, el Conde y Tristán

Conde
Redondilla
Ya que estáis más sosegada
de aquel pasado rigor,
770
¿qué le mandáis a mi amor?

Clavela
A vuestro amor poco o nada;
Redondilla
a vuestras obligaciones
mejor pudiera atreverme
si no temiera ponerme
775
en mayores ocasiones.

Conde
Redondilla
La que yo puedo tener
es solo a vuestro valor.

Tristán
Los terceros del Amor
saben lo que se han de hacer;
Redondilla
780
y ansí os quiero concertar,
aunque este nombre no es santo,
porque quien os quiere tanto
lo pueda en algo mostrar.
Redondilla
Hoy es día en que esta villa
785
celebra el Ángel con fiesta,
en cuya balanza puesta,
sin torcella ni impedilla,
Redondilla
de las almas está el peso.
Feria franca y día feriado
790
en que el más galán cuidad
hace algún notable exceso,
Redondilla
Vaya en su coche Clavela
hasta la calle Mayor,
o si es poco al grande amor
795
que al conde Mario desvela,
Redondilla
puede ir a la Platería.
Joyas hay; ferie diamantes
como aquel valor constante
que el Conde vencer porfía,
Redondilla
800
y podrá también la puerta
de Guadalajara dalle
telas que adornen su talle,
ámbar que el gusto despierta.
Redondilla
Hará el Conde como quien
805
desea mostrar valor,
y Clavela, de su amor,
se satisfará también;
Redondilla
que las obras son amores
y no hay amores sin ellas.

Conde
810
Si vendïeran estrellas
o los planetas mayores
Redondilla
para diamantes, Tristán,
o rayos del sol por joyas,
bien en piedras y oro apoyas
815
la obligación de un galán.
Redondilla
Si pudiera dar ciudades,
palacios, huertos, pensiles,
fuera bien, pero son viles
oro y plata a mis verdades;
Redondilla
820
Con todo, vaya Clavela,
y conocerá mi amor.

Clavela
A quien de vuestro valor
menos grandeza recela
Redondilla
esas pruebas fueran bien,
825
no para mí, que conozco
vuestra sangre y reconozco
que amor os debo también.
Redondilla
Iré solamente a ver
la feria y calle Mayor;
830
más por celos de mi amor,
que sé que los ha de haber,
Redondilla
que por perlas ni diamantes.

Conde
Si en aquesta ocasión fuera
rey del mundo, os ofreciera…

Clavela
835
¡No más!

Conde
Prendas semejantes
Redondilla
no admiten comparación.
Id delante.

Clavela
Allá os espero.

Tristán
Tú harás como caballero.

Conde
Esta es la primer lición.

Váyase el Conde y Tristán; queden Clavela y Lucía

Clavela
Redondilla
840
¿Qué te parece de mí?

Lucía
Que no hay que fiar de Amor,
y que el consejo mejor
es esa mudanza en ti.
Redondilla
¿Tú eres la religiosa?
845
¿Tú la que ya concertabas
el dote?

Clavela
¡Qué necia estabas,
cuando me viste llorosa,
Redondilla
en creer esto de mí!
Todo amor, toda porfía
850
nos dura apenas un día.

Lucía
¿Quieres bien al Conde?

Clavela
Sí.

Lucía
Redondilla
Muy entre dientes lo dices.

Clavela
Es porque miento también;
pero para que hoy más bien
855
este galán solemnices,
Redondilla
liberal, como extranjero,
ven a la calle Mayor;
y nunca me ayude Amor…

Lucía
Di lo demás.

Clavela
Si le quiero.

Lucía
Redondilla
860
Mucho confío del oro.

Clavela
Cuanto ves y el tiempo ordena
es entretener la pena
de aquel ausente que adoro.

Váyanse, y salgan en Burgos Leonarda e Inés, en hábito de dama y criada

Inés
Redondilla
No me acabo de admirar
que tal desatino intentes.

Leonarda
865
Pues con estos accidentes
¿no tengo de delirar?
Redondilla
Yo adoro a don Félix; mira
si intentaré mi remedio.

Inés
Cuarenta leguas en medio,
870
como imposible me admira.
Redondilla
¿No decías al salir
de Lerma que solo un día
el amor te duraría?

Leonarda
Penselo; pude mentir.
Redondilla
875
Pensé que amor que nació
en Lerma, en Lerma muriera.

Inés
Es sentencia verdadera,
que nunca a nadie faltó,
Redondilla
el saber dónde ha nacido,
880
mas no dónde ha de morir.

Leonarda
Si el engañar, si el fingir
blasón de mujer ha sido,
Redondilla
hoy verás una invención
que a cuantas has visto espante.

Inés
885
Tu hermano tienes delante.

Leonarda
Él viene a buena ocasión.

Salga Florelo, galán, hermano de Leonarda, vestido de camino, y Payo, lacayo, con él

Florelo
Romance (tirada)
Hasta verte no he querido
quitarme botas y espuelas.

Leonarda
Galán vienes y contento.

Florelo
890
¡Oh, hermana, qué lindas fiestas!

Leonarda
¿Sin preguntar mi salud?

Florelo
¿Para qué, viéndote buena?

Leonarda
¿Viéneslo tú?

Florelo
¿No lo ves?

Inés
¿Payo?

Payo
¿Inés?

Inés
¿Fue bien?

Payo
¡Braveza!

Inés
895
¿Los toros?

Payo
Leones vivos.

Inés
¿Las cañas?

Payo
Del Amor flechas.

Inés
¿Los Reyes?

Payo
Como quien son.

Inés
¿Las damas?

Payo
Como quien eran.

Leonarda
En fin, hermano Florelo,
900
¿tú te has holgado?

Florelo
Quisiera
que hubieras visto, Leonarda,
la hermosa plaza de Lerma.
Un cuadro como en pintura.
Fuertes pilares de piedra,
905
balcones todos iguales,
ventanajes y vidrieras;
en una de ellas al Rey
con la hermosísima Reina
de Francia; el príncipe, en quien
910
discreción, gracia y belleza
compiten sobre el lugar,
y tienen igual sentencia
los demás ángeles bellos
como el sol y las estrellas;
915
el príncipe de Saboya,
las damas, en quien pudiera
sacar Zeuxis más hermosa
la diosa que admira a Grecia;
el Duque y muchos señores,
920
que la villa entonces era
ciudad, corte y huésped rico
de majestad y grandeza.
Un caballero de Burgos
con ocho rejones entre,
925
galán, de negro y azul,
a dar principio a las fiestas.
Salen los toros, Leonarda,
que la romana soberbia
no corrió en su anfiteatro
930
del Asia tan bravas fieras.
De Segovia un caballero,
que allá en sus fiestas dio muestra
del valor de su persona,
quiso también darle en estas;
935
lanzadas y cuchilladas
como delante el Rey vieras,
porque el Rey es como el sol,
y el sol cuando mira calienta.
Detrás de la galería
940
hay una trampa encubierta,
que el despeñadero llaman
porque, en entrando por ella,
no hay volteador en maroma
que dé tan extrañas vueltas
945
como da un toro hasta el río,
que en su corriente le espera
cubiertas de blancos cisnes,
que le han de hacer las obsequias,
porque cantan en la muerte,
950
y debe de ser en estas.
Muchos cayeron allí,
que, para que el rey los viera,
se arrojaron a morir,
que aun hay lisonja en las bestias.
955
Duró la fiesta la tarde,
y entró por remate de ella,
Leonarda, el juego de cañas,
que de a cuatro pienso que eran.
Seis cuadrillas las más nobles,
960
las más lúcidas y bellas
que tiraron caña a adarga,
ni vieron lanza jineta,
sacó el conde de Saldaña,
hijo del duque de Lerma,
965
con que queda encarecido;
no hay más, Leonarda, que sepas;
dos puestos cuyas colores
eran pardo y verde, y piensa
que una esperanza tan alta
970
tan justos trabajos cuesta.
Don Luis Lasso, hijo del conde
de los Arcos, a quien diera
el suyo Amor aquel día
como al Rentín las flechas,
975
con don Francisco de Prado
y aquel honor de su tierra
don Carlos.

Leonarda
¿El de Arellano?

Florelo
El mismo.

Leonarda
¡Oh, cuánto me alegras!

Florelo
El duque de Peñaranda,
980
hijo de Alejandro o César,
de aquel gran señor que yace
como águila en la aguilera;
el conde Puñonrostro,
con quien iba en competencia,
985
galán, don pedro Mejía,
fueron en los dos; no creas
que se han visto tales galas.

Leonarda
¡Ay, Florelo, y quien los viera!

Inés
(Cuerdamente disimula
990
el haber estado en Lerma.)

Florelo
Don Fernando de Toledo,
mancebo cuya prudencia
al bisabuelo que tuvo
su nombre aspira y contempla,
995
de azul y negro sacó
un puesto que no dijeras
sino que era cielo y noche,
si eran padre e hijo estrellas,
que el duque de Alba, su padre,
1000
cuya gentileza hereda,
salió como alba del sol,
aunque a la mano derecha;
iba luego don Antonio
de Ávila, donde vieras
1005
al mismo Amor, pues la envidia
le ha puesto en los ojos venda;
que es del marqués de Velada,
hijo y del águila excelsa;
de Priego fue don Alonso
1010
de Córdoba.

Leonarda
Corto quedas.

Florelo
Pardo, blanco y encarnado,
mira qué bien se conciertan,
fueron del conde del Risco,
ya monte de altas empresas,
1015
colores de su cuadrilla,
llevando a su padre en ella…

Leonarda
¿Quién?

Florelo
El marqués de las Navas.

Leonarda
¡Cuerda elección!

Florelo
La más cuerda,
porque llevar a su padre
1020
fue honor, fue amor, fue excelencia;
pero mira ¡por tu vida!
qué dos corrieron parejas
en el puesto del Marqués,
pues no hay más que te encarezca.

Leonarda
1025
¿Quién?

Florelo
El duque de Pastrana
Silva y de mil flores selva,
por ausencia de Belisa,
llevaba una banda negra
(que un mismo color se visten
1030
la tristeza y el ausencia),
y el príncipe de Esquilache,
único en armas y letras,
de rosa seca y de blanco;
su puesto el duque de Cea
1035
sacó en el quinto lugar,
como Marte en quinta esfera;
es aqueste bello Adonis
hijo del duque de Uceda,
nieto del heroico duque
1040
de Lerma y marqués de Denia,
es quien hereda su casa.

Leonarda
Si sus grandezas hereda
ocupará de la fama
las alas, plumas y lenguas.
1045
¿Quién iba con él, Florelo?

Inés
(¡Qué bien fingida inocencia!)

Florelo
El marqués de Floresdávila,
de quien la casa se precia
de Zúñiga, y con razón,
1050
porque es de los buenos de ella.
De aqueste puesto y cuadrilla
don Vicente Belvis era,
con don Diego de Aragón.

Leonarda
Y ¿quién llevó la postrera?

Florelo
1055
El marqués de Peñafiel.

Leonarda
¿Qué color?

Florelo
Congoja honesta.

Leonarda
Pues ¿era leonado y blanco?

Florelo
Los mismos.

Leonarda
¿Quién iba en ella?

Florelo
El marqués de Fuentes iba,
1060
con gran gallarda presencia
acompañaba al bizarro
Marqués, dignísima prenda
del duque de Osuna, el Duque
que hoy a Sicilia gobierna,
1065
por quien dijera Virgilio
mejor que vuelven a ella
aquellos siglos dorados,
reino del primer planeta.
Con el galán don Manuel,
1070
sangre ilustre portuguesa
del gobernador de Oporto,
que de los últimos era,
iba don Luis de Guzmán,
a quien virtud y experiencia
1075
conocida en verdes años
(que así la virtud se premia)
el gobierno de Segovia
dieron, y con quien se cierra
el número de los puestos,
1080
y advierte que estas libreas
no eran invención morisca,
sino cristiana y moderna.
Marlotas y capellares,
capas y vaqueros eran,
1085
y bizarros caballos,
que el carro del sol desprecian,
con aderezos de monte.

Leonarda
¡Linda invención!

Florelo
Linda y nueva.

Leonarda
¡Oh, quién lo hubiera visto!

Florelo
1090
De no llevarte me pesa
en el coche aquella tarde.

Leonarda
Redondilla
Ansí ¡por tu vida! Espera;
unas cartas tengo aquí
que un cortesano que vino
1095
en este mismo camino
me las dio ayer para ti;
Redondilla
que a Burgos la devoción
me dijo que le traía.

Florelo
Muestra a ver.

Leonarda
[Aparte]
(¡Oh, industria mía,
1100
valedme en esta ocasión!)
Redondilla
Toma.

Florelo
La firma he mirado.
“Don Félix” dice.

Leonarda
¿De quién?

Florelo
“De Toledo”.

Leonarda
Muestra bien
nombre y nacimiento honrado.

Dele Leonarda la carta a Florelo y él la lea

Florelo
“Descuidado estaba de tener tan valeroso caballero por primo, y cuando murió el gobernador, mi señor, me advirtió que vuestra merced lo era, y que, sirviéndole, reconociese mis obligaciones, y así le suplico que, no olvidándose de las suyas y de su sangre, venga a esta corte a pretender un hábito, que con sus méritos y mi favor le tendrá cierto. Advirtiéndole, ante todas cosas, que ha de ser mi huésped y dueño de mi casa. Vivo a la Merced. Don Félix de Toledo”.
Redondilla
1105
¿Primo en la corte? ¿Qué es esto?

Leonarda
No sé ¡por tu vida!, hermano.
Si tú lo ignoras, es llano
que yo sabré menos de esto.

Florelo
Redondilla
Sin duda debe de ser
1110
hijo de aquel nuestro tío
indiano; el intento mío
allá debió de saber,
Redondilla
pues del hábito me escribe.

Leonarda
Mis ojos con él te vean,
1115
que es todo el bien que desean.

Florelo
Primo que en la corte vive,
Redondilla
rico y lleno de favor,
mucho me puede importar;
mas no te puedo dejar,
1120
satisfaciendo mi honor,
Redondilla
sola en Burgos.

Leonarda
¿Por qué no?

Florelo
Porque será infamia en mí
que vivas tú sola aquí
y asista en la corte yo.
Redondilla
1125
¡Por Dios! que si tú quisieras
que era gallarda ocasión
de esta justa pretensión
si a Madrid conmigo fueras.

Leonarda
Redondilla
¿Yo a Madrid? ¿Estás en ti?

Florelo
1130
¡Oh, hermana, míralo bien!

Leonarda
¿Qué hay que mirar pues tan bien
puedo yo quedarme aquí?

Florelo
Redondilla
Eso no, si tú no vas
no hay pretensión acertada,
1135
supuesto que acompañada
de tu virtud siempre estás.

Leonarda
Redondilla
Ahora bien, esto requiere
más espacio, que has venido
de Lerma tierno y perdido
1140
por la corte.

Florelo
Si no fuere
Redondilla
contigo no hay que tratar.

Leonarda
¡Oh, cuánto a un mozo le agrada
la corte!

Florelo
Mi sangre honrada
solo me puede obligar.

Leonarda
Redondilla
1145
Entra y descansa.

Florelo
¡Hola, Payo!
Quítame estas botas.

Payo
Voy.

Váyanse Florelo y Payo; queden Leonarda e Inés solas

Leonarda
¡Brava invención!

Inés
Loca estoy.

Leonarda
Pues estas son como ensayo
Redondilla
de las que pretendo hacer.

Inés
1150
¿A Félix tu primo has hecho?

Leonarda
Que iré a su casa sospecho.

Inés
Tu engaño se ha de saber.

Leonarda
Redondilla
Sabré yo entonces hablalle.

Inés
Y a Félix con la afición
1155
de Clavela, ¿qué invención
podrá desenamorarle?

Leonarda
Redondilla
Todo lo enreda quien ama.
Si en Madrid llego a la empresa,
tú verás la burgalesa
1160
hacer un hecho de fama.


Acto II

Salen Clavela y Gerardo, criado

Clavela
Quintilla
¿Estás loco?

Gerardo
Lo que vi
¿es locura que lo afirme?

Clavela
¿Don Félix en Madrid?

Gerardo
Sí.
porque el amante más firme
1165
se suele mudar ansí.
Quintilla
Como toro con maroma,
quien ama que no se acuerda
cuando la costumbre doma,
por lo que alcanza la cuerda,
1170
todo aquel espacio toma;
Quintilla
mas tirándole verás
que más furioso que parte,
vuelve con la cuerda atrás,
don Félix vuelve a buscarte.

Clavela
1175
¿Más rendido?

Gerardo
Mucho más.

Clavela
Quintilla
Luego ¿yo la cuerda soy
que de la frente le tira?

Gerardo
En esa sospecha estoy.
Toda su celosa ira
1180
para en rendimientos hoy.
Quintilla
Tente fuerte si le quieres.

Clavela
No eres mal necio.

Gerardo
El rigor
rinde.

Clavela
Ya te digo que eres
necio si en artes de amor
1185
enseñas a las mujeres.
Quintilla
Para estratagemas tales
todas nacen enseñadas.

Gerardo
No nacéis todas iguales;
tiernas sois si sois airadas,
1190
traidoras si sois leales.

Sale Lucía

Lucía
Quintilla
El Conde te viene a ver.

Clavela
Llega esa silla, Gerardo.

Salgan el Conde y Tristán

Conde
Ya no será menester,
que si vuestros pies aguardo
1195
su estrado pretendo ser.

Clavela
Quintilla
No viene bien el estado
vuestro ser de nadie estrado;
aquella silla tomad.

Tristán
Cumplimiento y voluntad
1200
juntos nunca se han sentado,
Quintilla
que es como decir y hacer.

Conde
Ya, señora, os obedezco.
¿Cómo estáis?

Clavela
Con nuevo ser
después que veros merezco.

Conde
1205
No sabré yo responder
Quintilla
si vos me atajáis ansí.

Tristán
¡Qué humilde y necio es Amor!

Clavela
¡Niego!

Tristán
¡Pruebo!

Clavela
A ver.

Tristán
Si aquí
hacéis al Conde el favor,
1210
de que yo testigo fui,
Quintilla
y él dice que desmerece
el favor que vos le hacéis,
niega aquellos que apetece,
y vos en duda ponéis
1215
lo que en ser quien es merece;
Quintilla
luego por esta humildad
necio es Amor.

Clavela
Falsedad,
pues sabéis que en toda acción
implican contradicción
1220
humildad y necedad.
Quintilla
Tanto tendrá de discreto
cuanto de humilde el más sabio;
que la soberbia, en efeto,
es del ingenio un agravio
1225
que hace al más cuerdo imperfeto.
Quintilla
Yo vi ingenios de mil modos
por la soberbia tan necios,
que los murmuraban todos.

Conde
Al vuestro rindan sus precios
1230
griegos, romanos y godos.
Quintilla
Pero esto dejando aparte,
corrido estoy de las ferias.

Clavela
Amor aborrece el arte.
Tratemos de otras materias.

Tristán
1235
El Conde intenta culparte,
Quintilla
pues ninguna joya hubiera,
si la bordaran diamantes
como en la más alta esfera,
tan grandes, tan semejantes,
1240
que liberal no te diera.

Clavela
Quintilla
Aquel Cupido bastó
que a una ninfa le ofrecía
las alas, con que mostró
que la libertad rendía
1245
que el cielo en volar le dio,
Quintilla
que es lo mismo que rendir
un hombre el propio albedrío.

Tristán
¡Qué bien lo sabe decir!

Clavela
Así fue el Cupido mío.
1250
Pudo volar, pudo huir.

Sale Lucía

Lucía
Quintilla
Un caballero está aquí,
recién venido de Lerma,
que me pregunta por ti.

Clavela
Pues dile que estoy enferma.

Conde
1255
No, no; si lo hacéis por mí.
Quintilla
Tres cosas ningún discreto
dijo burlando.

Clavela
¿Qué han sido?

Conde
Que está por ningún efeto
pobre, enfermo y desvalido.

Clavela
1260
No las decir os prometo.

Salgan don Félix y Poleo

Don Félix
Quintilla
Vengo, con vuestra licencia,
a cumplir mi obligación,
aunque de tan breve ausencia.

Clavela
Pagáis las que dignas son
1265
de justa correspondencia.
Quintilla
¿Cómo por Lerma os ha ido?

Don Félix
Notables fiestas han sido
las que el Duque al Rey ha hecho.

Clavela
Es aquel heroico pecho
1270
admirado y conocido
Quintilla
del mundo por la grandeza,
por la piedad y el valor,
que admira a Naturaleza.

Conde
¿Qué villa es Lerma?

Don Félix
Señor,
1275
si tuviera la destreza
Quintilla
que tuvo pintando Apeles,
la villa y campo os pintara
sin lisonjear doseles;
mas para cosa tan rara
1280
son muy toscos mis pinceles.
Quintilla
Está tan bien adornada
de la plaza y del palacio,
y en tan buen sitio fundada,
y por su fértil espacio
1285
de tantos templos cercada,
Quintilla
que no os la sabré pintar,
pues campos, ríos y fuentes
que hacen envidioso al mar,
sotos, prados, vegas, puentes
1290
dieran sujeto y lugar
Quintilla
a Virgilio, si viviera.
Yo me vi en un campo un día
de su famosa ribera,
que codicié la poesía
1295
y escribiera si pudiera.
Quintilla
Pensé también que venía
sin amor, y su hermosura
me enamoró tanto un día,
que suspiré ¿qué locura!
1300
al pie de una fuente fría,
Quintilla
donde unas ninfas están
de jaspe y mármol.

Clavela
¿Qué nombre
tiene el lugar?

Don Félix
Fuente Imán,
que es fuente imán para hombre
1305
a donde celos le dan.

Clavela
Quintilla
¿En efeto imán ha sido
la que os trajo?

Don Félix
Por ser hiedra
codicié el muro perdido,
que un imán y fuerte piedra
1310
me ha vuelto y vuelto el sentido.

Clavela
Quintilla
Hanme dicho que hay allí
una vacas extranjeras.

Don Félix
Bien dices, que yo me fui
por tan extranjeras fieras,
1315
que en sus cuernos me perdí.
Quintilla
Todo ganado extranjero
suele ser más estimado.

Conde
(Yo entiendo este caballero.

Tristán
Es el galán olvidado.

Conde
1320
Pues desocuparlos quiero,
Quintilla
que de metáforas fui
toda mi vida enemigo
y debe de hablar en mí.

Tristán
Cuerdo estás.

Conde
Al tiempo sigo.
1325
Esto en Madrid aprendí.)
Quintilla
Un poco tengo que hacer.
Dadme licencia, señora.

Clavela
Vuestra soy y lo he de ser.

Conde
No deis pesares agora,
1330
que es tiempo de dar placer.
Quintilla
Hablad a esta fuente imán,
que merece este galán
más justa correspondencia.

Clavela
Para ir os doy licencia,
1335
no para hablar.

Conde
(¿Qué hay, Tristán?

Tristán
Quintilla
Allá fuera te diré
lo que de aquesto he sentido.

Conde
¡Muerto voy!)

Vayanse el Conde y Tristán

Clavela
Pues bien, ¿qué fue
la causa de haber venido
1340
de Lerma vuestra merced?
Quintilla
¿Es esta la religión
por quien iba a Miraflores?

Don Félix
Flores en amores son,
pero flores en amores
1345
sécanse sin posesión.
Quintilla
Mas bien podré preguntarte
del hábito que allá oí
que tomabas.

Clavela
Imitarte
pensaba; mas presumí
1350
que saber de Amor el arte,
Quintilla
y que de burlas te fuiste
fingiendo esos celos vanos.

Don Félix
¿Vanos? Si agora me viste
que los toqué con las manos,
1355
¿en qué la verdad consiste?

Clavela
Quintilla
¡Cuantas cosas se han tocado
con las manos que no han sido
verdad!

Don Félix
Si se han engañado
los ojos, manos y oídos,
1360
sordo, ciego y manco he estado.
Quintilla
¡Ah, cruel, que no viniera
de donde me fui, a no ser
para que tu infamia viera:
que eres traidora mujer,
1365
falsa, inconstante y ligera!
Quintilla
¡Di que este Conde extranjero
no ocupa más de una silla!

Clavela
¡Mientes!

Don Félix
Y aun el alma espero.

Clavela
¡Oh, qué vieja está Castilla,
1370
pues vienes tan majadero!
Quintilla
¡Vete, no entres más aquí!

Don Félix
¿Aquesto te ofende?

Clavela
Sí.

Don Félix
Oye.

Clavela
No es tiempo de necios.

Don Félix
Clavela, tales desprecios…
1375
¡Ten, ten lástima de mí!

Váyase Clavela

Poleo
Quintilla
Oye tú, doña Lucía,
oye a tu amante Poleo.

Lucía
Váyase ¡por vida mía!
a un hospital, señor feo,
1380
que me huele a barbería.

Poleo
Quintilla
Lucía, no soy espliego;
Poleo soy.

Lucía
Pues que aquí
no le derrame me ruego.

Váyase

Poleo
En no te admitiendo a ti
1385
llevamos perdido el juego;
Quintilla
que tú eras quien paraba
con Clavela, y por de fuera
yo con Lucía apostaba.

Don Félix
¡Oh, Medea! ¡Oh, Circe fiera!

Poleo
1390
¡Oh, sierpe! ¡Oh, tortuga! ¡Oh, Cava!

Don Félix
Quintilla
Si dentro el Conde estuviera,
no dudes que le rompiera
la puerta.

Poleo
Ven hacia casa,
porque la gente que pasa
1395
no piense alguna quimera.

Don Félix
Quintilla
Milagro ¡por Dios! ha sido
no haber muerto esta mujer.

Poleo
Que te reportes te pido
pues remedio puede haber.

Don Félix
1400
¿Remedio?

Poleo
Sí.

Don Félix
¿Cuál?

Poleo
Olvido.

Don Félix
Quintilla
Andaos ¡por Dios! a olvidar.
No es este amor niñería,
y debes considerar
que no es para cada día
1405
morir y resucitar.

Poleo
Quintilla
Mira que vas por la calle.
Pon bien la capa y sombrero,
y quéjate con buen talle.

Don Félix
Olvidar y callar quiero;
1410
dile a Amor que olvide y calle;
Quintilla
mas ni olvidar ni callar
quiere Amor, que hablar porfía…
y mejor será acabar;
que no es para cada día
1415
morir y resucitar.

Poleo
Quintilla
Ponte bien, que viene aquí
Carlos.

Don Félix
Carlos me reporta.

Sale Carlos

Carlos
A buscarte vengo.

Don Félix
¿A mí?

Carlos
A ti ¡por Dios!, y te importa.

Don Félix
1420
Si me importa, Carlos, di.

Carlos
Quintilla
¿Qué es esto?

Poleo
De visitar
esa Clavela salía.

Don Félix
Dile, si lo has de contar,
que no es para cada día
1425
morir y resucitar.

Carlos
Quintilla
Ya entiendo lo que habrá sido
sin que tú me lo refieras.
Diríale muy rendido
que perdió con ansias fieras
1430
en esta ausencia el sentido;
Quintilla
y como toda mujer
a quien fingió no querella,
y después la ve querer
más rinde y más atropella,
1435
y aun le suele aborrecer,
Quintilla
siente el desprecio.

Poleo
Es verdad.

Carlos
Pues, Félix, con estas nuevas
templarás la voluntad.

Don Félix
¿Nuevas para mí?

Carlos
Y tan nuevas,
1440
que os harán dificultad.
Endecasílabos sueltos (tirada)
Llegandoos a buscar a vuestra casa,
de un coche vi que se apeaba gente,
y, cuidadoso de saber quién era,
vi un caballero de gallardo talle.
1445
mucha espuela dorada, mucha pluma
sacando de la mano cierta dama
que os aseguro que Clavela puede
rendirle vasallaje en hermosura.
Luego como me vieron preguntaron
1450
por su primo don Félix de Toledo.
Son burgaleses y, a lo que he pensado,
vienen a ser en vuestra casa huéspedes.

Don Félix
¿Estáis en vos?

Carlos
Lo que ha pasado os cuento.

Don Félix
¿Yo primos burgaleses?

Carlos
Haceos cruces,
1455
porque con una carta vuestra vienen
buscando vuestra casa; mas sospecho
que aquestas pesadumbres de Clavela
os hacen olvidar de vuestra sangre
y las obligaciones que se deben
1460
a cosas de honor. Si habéis escrito
aqueste caballero que de Burgos
venga derecho a vuestra casa, Félix,
¿será bien despedirle con mal rostro?
¿Será bien que conozca esta flaqueza?

Don Félix
1465
Vos debéis de intentar que pierda el seso.
Si tal carta escribí, ¡plega a los cielos
que muera a mano de tan locos celos!

Carlos
¿Qué no la habéis escrito?

Don Félix
Ni conozco
tal primo en todo el mundo.

Carlos
Pues, don Félix,
1470
mientras estáis en duda que lo sea,
no os podéis excusar de recibille,
porque será bajeza, si lo fuese,
indigna de tan noble caballero,
y cuan no lo sea, ¿qué hay perdido?

Don Félix
1475
¿Qué hay perdido decía? Pues ¿qué se gana
en tener en mi casa tantos huéspedes?

Carlos
Yo os lo diré si vos me estáis atento.
La hermana de este primo, o lo que fuere,
es hermosa mujer, como os decía.
1480
Si Clavela vengándose porfía
en daros celos, luego que le cuenten
que tenéis esta dama en vuestra casa
veréis que se deshace y que se abrasa;
que es condición de la mujer la envidia,
1485
y la envidia es la madre de los celos.
Luego veréis sus ansias y desvelos;
y por lo menos tomaréis venganza,
si no de su desdén, de su mudanza.

Don Félix
Vos habéis dicho la más alta cosa
1490
que hubiera respondido en mi remedio.
Carlos, el mismo oráculo de Apolo,
celos de celos es remedio solo,
que Amor sabe de coro estos estilos,
de herir a quien les hiere por los filos.
1495
Norabuena vinieron a mi casa,
con verdad o sin ella, aquestos primos.
Yo quiero que lo sean.

Poleo
Pues detente,
que a recibirte salen a la sala.

Don Félix
¡Gallardo es él, por Dios, y ella es hermosa!

Salgan Florelo y Leonarda de camino; Payo e Inés y un paje de don Félix

Paje
1500
Aquel es mi señor.

Florelo
¿Cuál?

Paje
El más alto.

Don Félix
¿Cómo se llama el burgalés?

Carlos
Florelo.

Don Félix
Seáis, señor Florelo, bien venido.

Florelo
Seáis, señor don Félix, bien hallado.

Don Félix
Y vos, prima y señora, si merezco
1505
esos brazos, honrad a quien desea
aposentaros en el alma propia.

Leonarda
Yo os confieso, señor, que no he venido
a la corte con gusto, antes forzada;
pero que solo con haberos visto
1510
de aquella resistencia me arrepiento.

Florelo
Luego que en Burgos recibí la carta,
señor, don Félix, en Madrid escrita,
adonde me mandasteis que viniese,
vuestra casa ofreciéndome, dispuse
1515
dejar la mía; y porque a veces corren
las pretensiones con algún espacio,
para excusar cuidados de su ausencia,
truje a Leonarda, como veis, conmigo.

Don Félix
En eso yo os confieso que me siento
1520
tan obligado, que me habéis pagado
el deseo que tengo de serviros.
Bien lo veréis en vuestras pretensiones.

Florelo
Yo solamente vengo a lo del hábito,
fiado más en vos que en mis servicios,
1525
si bien dejé la guerra por la muerte
de mis padres, mirando que quedaba
Leonarda sola.

Don Félix
(¿Qué es aquesto, Carlos?
Hermana, Flandes y hábito. ¿Qué es esto?

Carlos
Calla, que todo es tu remedio.

Don Félix
¿Adónde
1530
o cuándo le escribí tal carta?

Carlos
Mira
el talle de Leonarda, en quien los cielos
ponen la contrahierba de tus celos.)

Inés
(En fin, has visto a Félix.

Leonarda
Y en su casa
estoy, como me ves.

Inés
No me ha espantado
1535
la invención de la carta, con que has hecho
que te traigan de Burgos a la corte,
sino que don Félix reconozca
a tu hermano por deudo y que conceda
con cuanto le propone.

Leonarda
¡Ay, Inés mía!;
1540
esas son cosas que el Amor las guía
y una cierta deidad que a los amantes
favorece en sujetos semejantes.

Inés
Todo está bien; mas ¿cómo harás agora
que se desenamore de Clavela?

Leonarda
1545
¿Yo no le he visto? Pues aquesto basta.)

Don Félix
Florelo, ya es razón que del camino
descanse vuestra hermana y mi señora.
Mi casa entrad a ver, puesto que agora
por desapercibida se avergüenza;
1550
mas no hay dificultad qua Amor no venza.

Florelo
Entre deudos no es justo el cumplimiento.

Don Félix
La voluntad os hace el aposento.

Váyanse todos y quede Payo y Poleo

Poleo
Octava real
Sea vuestra merced muy bien venido.

Payo
Sea vuestra merced muy bien hallado.

Poleo
1555
¿El nombre?

Payo
Payo, a su servicio.

Poleo
Ha sido
nombre en toda Galicia muy honrado.

Payo
¿Y el de vuestra merced?

Poleo
Nombre he tenido
que en flores suele perfumar el prado.

Payo
¿Es tomillo salsero, es cantueso,
1560
es anís, es orégano?

Poleo
¡Qué exceso!
Octava real
¡Oh, cuántos romadizos he quitado!

Payo
Nombre con que se quita el romadizo,
sin duda es bueno para ser quemado.

Poleo
No soy romero, no, ni advenedizo;
1565
antes ando sin penas derramado,
y sin ser azmizclero aromatizo.

Payo
Quedo; Poleo dije.

Poleo
¿Y eso?

Payo
Ya entrevo,
conozco que a la corte vengo nuevo.

Poleo
Octava real
Si habemos de vivir en esta casa,
1570
sea con amistad. Toque esos huesos.

Payo
(Será la de Trastulo y de Ganasa.)
¿Qué corre por acá?

Poleo
Varios sucesos.
Fregatíferas hay de pasa pasa
que en cubiletes hacen falsos pesos,
1575
y otras de más entonos que, a las puertas,
en diciendo basura dan espuertas.
Octava real
Hay mozas de sañuelo y de corpiño
que bajan a la tienda por aceite,
mozas que dejarán llorar un niño
1580
tres horas por hablar con su deleite;
hay otras de más toldo y más aliño,
gente que ya repite para afeite,
hurtan los botecillos a sus amas
y a traición enjalbegan las escamas.
Octava real
1585
Hay gallega rolliza como un nabo,
entre puerca y mujer, que baja al río
y lava más gualdrapas que un esclavo,
cantando como carro en el estío;
hay otras que en bailar, mas no lo alabo,
1590
a lo que es desvergüenza llaman brío,
y entre el tendido paño que se seca
van haciendo barreno la muñeca.
Octava real
En fin, aquí hallarás de todo un mapa.

Payo
Y el río ¿qué persona?

Poleo
Es falso amigo,
1595
que falta al mejor tiempo, aunque le escapa
ser cortesano, y yo lo mismo digo.
Hombres te ofrecerán hasta la capa
y en la necesidad morir contigo;
y Manzanares son, pues, de aquel modo,
1600
en siendo menester, se seca todo.

Payo
Octava real
Bien haya Burgos que las casas tiene
sobre el agua, que eterna baña y corre
sus cimientos, a quien cargada viene
de truchas, con que siempre le socorre.
1605
¿No has visto aquella puente que contiene
tan bella arquitectura y la gran torre
donde están los jueces de Castilla?

Poleo
Burgos, Payo, es octava maravilla.
Octava real
Echa por esta esquina y probaremos
1610
lo de a ochenta, licor tres veces fino.

Payo
Hoy como hermanos amistad haremos.

Poleo
¿Es cosa tuya Inés?

Payo
Eso imagino.

Poleo
Pues a su venida beberemos.

Payo
Seis reales tengo; cinco para vino
1615
y uno para castañas.

Poleo
¡Necedades!

Payo
¿Cómo?

Poleo
Querer comprar ventosidades.

Vanse, y salen Clavela y Gerardo

Clavela
Redondilla
¿Quiéresme quitar el seso?

Gerardo
De ti me espanto, señora,
que tu sentimiento agora
1620
me parece injusto exceso.

Clavela
Redondilla
Pues ¿cómo no he de sentir
que me digas que casado
viene Félix?

Gerardo
Si al cuidado
me pudiera persuadir
Redondilla
1625
con que te veo, no creas
que fuera el primero yo;
y Lucía me contó
que ya en el Conde te empleas.
Redondilla
Por eso te lo conté.

Clavela
1630
En tanto que a Félix ví
muerto y celoso de mí,
esos aceros mostré;
Redondilla
mas en llegando, Gerardo,
a que quiera a otra mujer,
1635
¿no ves que ha de perecer
del Conde el amor bastardo?
Redondilla
¿No ves que se ha de quitar
la ceniza que cubría
aquel fuego que tenía
1640
dentro del alma lugar?
Redondilla
¡Tu nueva me ha muerto!

Gerardo
Yo
pude engañarme, señora.

Clavela
Pues ¿qué es lo viste agora?

Gerardo
Vi que en un coche llegó
Redondilla
1645
una dama burgalesa,
como el mismo sol hermosa,
y que se apeó briosa
en el zaguán.

Clavela
Cosa es esa
Redondilla
que me ha de costar la vida.
1650
¿Quién la traía?

Gerardo
Su hermano,
decían de cuya mano
bajó del estribo asida.

Clavela
Redondilla
¿Qué vestido?

Gerardo
De color;
y al bajar cierto rodeo
1655
me mostró un rico manteo
de estos de marca mayor.
Redondilla
Dijo una cosa discreta
uno de estos cortesanos:
que es con tantos pasamanos
1660
el laberinto de Creta;
Redondilla
queriendo en esto decir,
por el gasto o el deseo,
que quien entra en el manteo
no ha de acertar el salir.

Clavela
Redondilla
1665
¿Buenos bajos?

Gerardo
¿Estás loca?

Clavela
Di presto.

Gerardo
Virillas vi;
cintas de nácar, y allí
poniendo el Amor la boca.

Clavela
Redondilla
¡Maldígame Dios, amén!

Gerardo
1670
¿Para qué preguntas nada?

Clavela
Que me la alabes me enfada,
mas no que la pintes bien.

Gerardo
Redondilla
De aquesto solo argüí
que viene Félix casado,
1675
que nadie me lo ha contado
y puedo engañarme ansí.

Clavela
Redondilla
No, Gerardo, no te engañas,
que en casa de un hombre mozo
con tanto alborozo y gozo,
1680
y con galas tan extrañas,
Redondilla
no se apeara mujer
públicamente.

Gerardo
A mí creo
que el temor, y a ti el deseo,
nos hace imposibles ver;
Redondilla
1685
que este mirar por cristales
hace las cosas mayores.

Clavela
Celos de varios colores
pintan quimeras iguales.
Redondilla
Celos son vista de ciego
1690
que está en la imaginación;
celos un sujeto son
donde caben hielo y fuego;
Redondilla
celos son una señal
hecha con algún color,
1695
por donde corta el Amor
aquel hábito inmortal;
Redondilla
celos son una esperanza
de vengarse de la ofensa,
que del que vengarse piensa
1700
hacen la primer venganza;
Redondilla
celos son una ilusión
con que el crédito se burla,
y son una necia burla
de amigo sin discreción;
Redondilla
1705
celos son un pensamiento
que se viste de colores,
donde los propios temores
pintan figuras de viento;
Redondilla
celos un principio son
1710
de locura peligrosa,
que es pensar siempre una cosa
locura y no discreción;
Redondilla
celos son niños y locos
que osan decir las verdades
1715
y de cuyas calidades
hablan muchos, saben pocos.
Redondilla
Yo los tengo, y pues por ti
hoy me vengo de acabar,
yo te he de matar.

Arremete a él y sale Lucía

Lucía
Lugar
1720
pide para hablarte aquí
Redondilla
don Félix, que trae consigo
un hidalgo burgalés.

Clavela
¿Burgalés?

Lucía
Y dice que es
su primo; y Carlos, su amigo,
Redondilla
1725
viene con los dos.

Clavela
¿Aquí
trae don Félix su cuñado?

Lucía
Habla bajo, que han llegado.

Gerardo
(De gran peligro salí.)

Salgan don Félix, Florelo y Carlos

Don Félix
Romance (tirada)
Habiendo, Clavela hermosa,
1730
mi primo, el señor Florelo,
llegado agora de Burgos,
me pidió…

Clavela
Sentaos primero,
y él sea muy bien venido.

Florelo
A vuestro servicio vengo,
1735
si con mi casa y hermana
os fuere de algún provecho.

Clavela
Muchos años la gocéis.

Carlos
Y yo, Clavela, que os veo
en este punto, mil veces
1740
los pies y manos os beso.

Clavela
Bien venido, señor Carlos.

Don Félix
Mi venida, prosiguiendo,
digo que gustó de ver
lo que hay en Madrid Florelo.
1745
Pidiome que le enseñase
sus grandezas, a quien luego
dije que las de Madrid
estaban en aposentos.
Tomamos los tres un coche;
1750
vimos el palacio, y dentro
lo que puso ser posible;
compró a su hermana un espejo,
una arquilla de cristal
y un librillo en prosa y verso.
1755
Desde allí fuimos al Prado,
esa calle Mayor viendo,
donde son sus edificios
no casas, coches diversos;
llegamos a la del Prado
1760
y, por sus fuentes volviendo,
vimos la huerta del Duque,
edificio que os prometo
que parece a todos bien;
y por no pasar más lejos,
1765
le dije que aquí no había
iglesia como en Toledo,
ni puente como en Segovia,
hecha por hércules griego;
ni naves como en Sevilla,
1770
del indiano mundo nuevo;
Alhambra como en Granada,
como en Lisboa extranjeros,
como en Valencia jardines,
como en Zaragoza templos,
1775
como en Valladolid plaza,
como en Salamanca ingenios,
como en Córdoba caballos,
en Ávila caballeros
y vidros en Barcelona,
1780
sino un apacible cielo
que cubre fáciles casas,
que hoy las comienza su dueño
y mañana vive en ellas,
a medio secar los techos.
1785
Que era lugar que venía
de gente en grados diversos,
todas las grandezas vivas,
donde hallaría discretos
en sumo grado, y también
1790
en el mismo muchos necios.
Damas y galas que traen
encima en cualquier tiempo
más de lo que queda en casa;
armas, valentías, juegos.
1795
Pero que si la hermosura
tan gran ciudad de mancebo
quería ver como en cifra,
donde es secretario el cielo,
viniese a veros conmigo,
1800
aunque ha sido atrevimiento,
donde Leonarda, su hermana…

Clavela
No digáis más, yo lo creo;
ya sé su mucha hermosura;
pero diérame contento
1805
que entre todas estas cosas
le enseñara vuestro acuerdo
un caballero sin fe,
si puede ser caballero
quien tan mal término tiene;
1810
que hay alguno en este pueblo
que por monstruo de inconstancia,
puede espantar los ajenos,
cuando se ausenta llorando,
celoso, perdido y tierno,
1815
vuelve casado a Madrid,
y arrepentido sospecho,
pues vuelve a buscar la dama
de quien antes iba huyendo.
Esto le habéis de enseñar
1820
en la corte, que os prometo
que es más de ver que edificios,
damas, palacios, Consejos.
Ilustre ciudad es Burgos
y cabeza de aquel reino.
1825
Tú lo habrás visto allá
diversas veces, Florelo;
pero el hombre que yo digo
entre bárbaros no creo
que se habrá visto jamás.

Florelo
1830
Por Félix responder quiero,
y digo que monstruo igual
fuera bien, como a portento
del mundo, haberme enseñado.

Clavela
Yo os le enseñaré muy presto.

Don Félix
1835
Mas si monstruo de hermosura
y deslealtad; si un espejo
en que se ve la inconstancia
y toma formas Proteo;
si una veleta en quien prueba
1840
toda su mudanza el viento;
si un imán que sigue al Norte
tocada en oro y dinero;
si un ángel en piedra dura,
en cuyos helados pechos
1845
rompe Amor todas las flechas
e interés tiene aposento
quisiérades ver, yo os juro…

Carlos
No digáis más, que Florelo
no viene a ver monstruos hoy.

Florelo
1850
A ver esta dama vengo;
que por discreta y hermosa
merece el justo conceto
que de ella tengo por fama.
Y porque enseñado vengo
1855
que hacen breves las visitas
en la corte los discretos,
no quiero quedar con vos
hoy en opinión de necio.
El cielo os haga dichosa.

Clavela
1860
Y a vos os guarden los cielos.
A la señora Leonarda,
mientras voy a verla, os ruego
que le deis un gran recado.

Florelo
Ella y yo nos ofrecemos
1865
a serviros como esclavos.

Don Félix
(¿Qué te parece de aquesto?

Carlos
Que acertaste en la invención,
pues queda perdiendo el seso.

Don Félix
Para celos, Carlos mío,
1870
no hay remedio como celos.)

Vanse don Félix, Carlos y Florelo

Lucía
Redondilla
¡Buena quedas!

Clavela
¿Por qué abriste?

Lucía
Él entró, yo no le abrí.

Clavela
¿No estaba Gerardo aquí?

Lucía
¿Qué tienes? ¿De qué estás triste?

Clavela
Redondilla
1875
¡Mal haya tu necedad!
¿De qué estoy triste, preguntas,
viendo el mar y estrellas juntas
en mi nueva tempestad?
Redondilla
¿No ves lo que ha dicho aquí
1880
don Félix tan libremente,
y que me trae esta gente
por darme veneno a mí?
Redondilla
¡A mis ojos su cuñado!
¡Milagro ha sido de Dios
1885
el no rifar con los dos
este amor desatinado!

Lucía
Redondilla
Y el Carlos ¡qué falso estaba
haciendo a don Félix señas!

Clavela
Fuese a vivir entre peñas;
1890
hábito humilde buscaba,
Redondilla
y casado vino acá
con la dama burgalesa.

Gerardo
Mucho de tu error me pesa,
que por dicha no lo está.

Clavela
Redondilla
1895
¿Que no lo está, si en su casa
la tiene? Engañarme quieres.
Entre públicas mujeres
esta libertad no pasa.
Redondilla
¿Qué había de hacer allí
1900
si no fuera su mujer?
¡Yo me tengo de perder!

Gerardo
Ven y piérdete por mí.

Clavela
Redondilla
¡Ay, Gerardo! Pues ¿qué haré?

Gerardo
¿Quieres saber la verdad?

Clavela
1905
Y del alma la mitad
por saberlo te daré.

Gerardo
Redondilla
Visítala, pues te ha dado
su hermano justa ocasión,
y verás si es posesión
1910
o casamiento tratado.

Clavela
Redondilla
¿Cómo?

Gerardo
Dando el parabién
a Leonarda casada
con Félix.

Clavela
Mucho me agrada
la invención; dices muy bien.
Redondilla
1915
Haz que me pongan el coche
mientras me voy a tocar,
que celos la quiero dar.

Vase Gerardo

Lucía
Por lo menos esta noche
Redondilla
sabrás de quién tienes celos;
1920
que una celosa imagina
una belleza divina,
un milagro de los cielos,
Redondilla
y en viendo que no es así
todo el rigor se sosiega.

Clavela
1925
¿No llega el coche, no llega?

Lucía
Agora parte de aquí
Redondilla
Gerardo por él. Advierte
que te querías tocar.

Clavela
¿Cómo eso puede olvidar
1930
imaginación tan fuerte?
Redondilla
Y si es cierto, ten por cierto
que me tengo de matar,
pues muriendo ha de quedar
Amor en mi pecho muerto.

Vanse, y salen Leonarda e Inés

Inés
Lira
1935
En fin, vivir, Leonarda,
en casa de don Félix, ¿te parece
por lo que Amor aguarda
el premio de las penas que padece,
a vista de quien ama,
1940
centro seguro e invención de fama?
Lira
¿Aquí, en efecto, piensas
hallar remedio al mal que te fatiga?

Leonarda
Puesto que las ofensas
de la hermosa Clavela, mi enemiga,
1945
me dan desconfianza,
la posesión aumenta la esperanza.
Lira
No porque lo posea
el pecho de don Félix, que me abrasa;
pero basta que sea
1950
digno mi amor de su aposento y casa;
que, en fin, todos los días
con verle templo las desdichas mías.
Lira
Aquí, cuando a la mesa
se sienta, le pregunto y me responde,
1955
y puesto que me pesa
que calle y puerta de Clavela ronde,
verle volver deseo,
que no puedo dormir si no le veo.
Lira
Detrás de mi aposento
1960
escucho lo que habla y el ruido,
y cuando viene siento
del broquel arrojado; es a mi oído
la cosa más suave
hasta en la puerta el revolver la llave.
Lira
1965
En fin, yo estoy contenta
con ver a Félix, que a Clavela adora.

Inés
Atrévete e intenta
decir tu pena alguna vez, señora.

Leonarda
¡Ay, Dios! Llegar a hablalle
1970
Amor me manda, y el temor que calle.
Lira
Pero si por ventura
en ocasión de tanto bien me viese,
que mi afición segura
decirle a Félix mi dolor pudiese,
1975
no dudes que intentase
que me diese remedio y me matase.

Sale Florelo

Florelo
Romance (tirada)
¿Vino mi primo?

Leonarda
¡Oh, Florelo!,
¿cómo sin él?

Florelo
Fui, Leonarda,
a ver con él este mundo
1980
en cifra en sucinto mapa;
esta máquina famosa,
prado de verduras varias,
donde, como en otros flores
nacen en aqueste casas.
1985
Este anfiteatro insigne,
en cuya hermosa campaña
representa la fortuna,
autora de antigua fama,
comedias con los que sube,
1990
tragedias con los que baja.
Y después de haber mirado
tantas calles, tantas plazas,
tantos templos, tanta gente,
que la grandeza romana
1995
no vio más varias naciones
cuando se vio coronada
del imperio de la tierra,
me llevó a ver una dama;
dama suya, y nunca fuera,
2000
pues no ser mía bastaba,
y no ser suya, que, en fin,
parece que a la esperanza
da con la puerta en los ojos.
Vila y, no dudes, hermana,
2005
que sin ser Faetonte, vi
la esfera del sol y el alba,
sin ser de la noche fría
lo postrero de su capa.
Vi, sin ser Endimión,
2010
la luna, y miré a Diana
sin ser príncipe de Tebas
y sin tener rayos de agua.
¿Cómo te podré decir
de la manera que habla?
2015
Piensa cuando alguna rosa
abre el cogollo de nácar
para beber en las hojas
las perlas de la mañana.
Mas ¿qué digo? ¡A Dios pluguiera
2020
que no hablara, pues hablaba
solo en celos de don Félix,
con que me abrasaba el alma!
Ella, supuesto que en cifra,
de ingratitud se quejaba,
2025
si puede haber alma de hombre
a tal hermosura ingrata.
Yo vengo bueno ¡por Dios!
Si adora a don Félix…

Leonarda
Calla,
que es liviandad que a una vista
2030
se rinda un hombre.

Florelo
¡Ay, Leonarda,
que es Clavela un serafín!

Leonarda
(Esto solo me faltaba
para remediar mis celos.)

Salga Payo

Payo
De una carroza gallarda
2035
se apea, señor, Clavela,
a la puerta de tu casa;
Clavela, a quien en la suya
visitaste.

Florelo
¡Cosa extraña!
¿Clavela aquí?

Leonarda
Mira bien
2040
si por ventura te engañas.

Payo
Digo que dice Clavela.

Leonarda
Pues a verme, ¿por qué causa?

Payo
Viene a darte el parabién,
que dice que estás casada
2045
con don Félix.

Leonarda
¿Con mi primo?

Florelo
Si vieron que te apeabas
en su casa, habrán pensado
que lo estás, o que te casas.

Leonarda
¿Esa ha sido la ocasión?

Florelo
2050
Oye ¡por tu vida!, hermana.
Esta con celos de Félix
a verte viene engañada;
si decimos que es mentira,
proseguirá su esperanza;
2055
si decimos que es verdad,
celosa y desengañada,
ha de aborrecer a Félix,
y será mi dicha tanta,
que admita mi nuevo amor.

Leonarda
2060
No habrá cosa que no haga
por el tuyo.

Florelo
Voy por ella.

Váyase Florelo

Leonarda
¿Pudiera pensarse traza
más a mi gusto en el mundo
para sembrar en las almas
2065
de estos amantes discordia?

Inés
Amor te ayuda.

Leonarda
Y me mata.
¿Que tengo de ver, Inés,
esta Clavela adorada
de Félix, esta enemiga,
2070
esta a quien rinden las almas
los más libres corazones,
como para ejemplo basta
mi hermano, que viene loco?

Inés
Y agora puedes mirarla
2075
y ver si es estrella suya,
o ser su hermosura tanta
que hay mujeres que las quieren,
por un no sé qué de gracia,
que no se sabe lo que es.

Leonarda
2080
Calla, que entran.

Inés
¡Brava dama!

Salgan Florelo y Clavela y Lucía, con mantos, y Gerardo

Florelo
Quintilla
Aquí tenéis a Leonarda.

Leonarda
A vuestra esclava diréis,
que con el alma os aguarda.

Clavela
Con mucha razón tenéis
2085
fama de ser tan gallarda.

Leonarda
Quintilla
Eso quede para vos,
que suspensa me ha dejado
vuestra hermosura.

Florelo
¡Por Dios,
que habéis la historia imitado
2090
de Aquiles y Héctor las dos!
Quintilla
No con menos ademanes
fueron a ganar la joya
de plumas y armas galanes
sobre los campos de Troya
2095
los dos fuertes capitanes.

Clavela
Quintilla
Puesto que yo Aquiles fuera,
armas y espada rindiera
a la señora Leonarda.

Leonarda
Quien en veros se acobarda,
2100
mejor la ventaja os diera.
Quintilla
Haced cuenta que Héctor soy
y que las armas os doy.

Clavela
Pues si los ojos me dais,
armas con que vos matáis,
2105
y con que de vos lo estoy,
Quintilla
yo seré de Amor Aquiles.
¡Ay de los hombres!

Florelo
No habléis
por términos tan sutiles.

Leonarda
Razón, Florelo, tenéis
2110
de que partes tan gentiles
Quintilla
os hayan rendido así.

Florelo
A mi hermana dije aquí
que vine muerto de veros.

Clavela
No sé que pueda creeros
2115
que halléis que mirar en mí
Quintilla
cuando venía de mirar
a Leonarda. Mas por ser
tarde, solo os quiero dar
parabién de ser mujer,
2120
déjeosle el cielo gozar,
Quintilla
de don Félix de Toledo.

Leonarda
De que os holgáis de mi bien,
Clavela, segura quedo.

Clavela
Vos os empléais en quien…
2125
(¿Es posible que hablar puedo?)
Quintilla
…en quien es la gallardía
de este lugar. (¡Ay de mí,
cierta fue la muerte mía!)

Leonarda
Dichosa en extremo fui.

Clavela
2130
(Llegó de mi muerte el día)

Florelo
Quintilla
(¡Cómo siente el casamiento!

Leonarda
No puede disimular.)

Clavela
Yo por más dichoso siento
a don Félix en llegar
2135
a tanto merecimiento.

Florelo
Quintilla
Yo sé, Clavela, quién fuera
más venturoso.

Clavela
¿Quién?

Florelo
Yo.
Si otro tanto mereciera
de vos.

Clavela
(Félix me engañó.
2140
¡Quién tal deslealtad creyera!
Quintilla
Mas ¿qué venganza mayor
puedo tomar de un traidor
que da lugar a Florelo?
Troquemos celos, que el cielo
2145
vuelve a engendrar el amor;
Quintilla
y aunque esto no llegue a ser,
bastará para vengarme
fingir que soy su mujer.)
No pudiera yo emplearme
2150
donde pudiera tener,
Quintilla
Florelo, mayor contento;
mas cosas del casamiento
quieren espacio.

Florelo
Es ansí;
basta la esperanza en mí
2155
de vuestro merecimiento.

Clavela
Quintilla
Leonarda y señora mía,
vos sois forastera; el día
que os importare mi casa,
os suplico, pues que pasa
2160
el amor de cortesía,
Quintilla
la honréis con término llano.
Leonardo Si os mereciese mi hermano,
juntas las dos viviremos.

Clavela
Pues despacio nos veremos.
2165
Yo me voy.

Florelo
Dadme la mano.

Clavela
Quintilla
Hasta el coche os la daré.

Florelo
Hasta la muerte quisiera.

Clavela
Quedaos.

Leonarda
Con vos bajaré.

Clavela
Eso no.

Gerardo
(¡Quién tal creyera!

Lucía
2170
¡Casado está!

Gerardo
¡Verdad fue!)

Váyanse todos, y queden Leonarda e Inés

Leonarda
Romance (tirada)
¿Qué te parecen mis dichas?

Inés
Que corren, señora, apriesa,
y que solo temo el fin.

Leonarda
Con buen principio no temas.

Inés
2175
¿Y de Clavela qué dices?

Leonarda
Que va sin alma Clavela
pensando que soy mujer
de don Félix.

Inés
¡Qué resuelta
aceptó el ofrecimiento
2180
de Florelo!

Leonarda
Cuando llega
una mujer a vengarse,
hasta el honor atropella.
Pero ¿qué dirías tú
si de esta visita necia
2185
naciese el decirle yo
a don Félix que me quiera?

Inés
Eso espero, porque ver
que don Félix aún no sepa
que le quieres, siendo tú
2190
la que todo aquesto enreda,
no sé de qué ha de servirte.

Leonarda
Él viene.

Salgan don Félix y Carlos y Poleo

Carlos
Pues bien ¿qué piensas
decir al Conde?

Don Félix
Si el Conde
supiese, Carlos, mis prendas
2195
y que pretendo casarme,
pienso que no entrase a verla.

Poleo
Mirad que está aquí Leonarda.

Don Félix
¡Oh, prima!

Leonarda
Las buenas nuevas
que aquí una dama me ha dado
2200
de tal manera me alegran,
que por la merced, don Félix,
que queréis hacerme en ellas,
me confieso vuestra esclava.

Don Félix
En siendo para vos buenas,
2205
también lo son para mí.

Leonarda
De aquí se parte Clavela,
una dama de buen talle,
ni muy linda ni muy fea,
aunque para mí fue un ángel.

Don Félix
2210
¿Clavela aquí?

Leonarda
Muy compuesta,
vino a darme el parabién,
don Félix, de mujer vuestra.
Mi hermano dijo que sí,
y que el casamiento era
2215
cierto; mas yo, que ignoraba
mis dichas, a él y a ella
di mil agradecimientos,
de imaginar satisfecha
que Florelo y vos tratasteis
2220
este casamiento en Lerma.
Mas ya, Félix, que está hecho,
aunque libertad parezca,
os juro que de teneros
por dueño estoy tan contenta,
2225
que desde que a Madrid vine
me agradasteis de manera…
Pero vergüenza me ocupa.
Mas ¿qué mucho que enloquezca
tanto bien a una mujer?
2230
Por ella me voy.

Váyase Leonarda e Inés

Don Félix
Si hubiera
encantamentos agora;
bosques de amor, verdes selvas,
creyera, Carlos, que andaba
en aventuras por ellas.
2235
¿Qué dice aquesta mujer?

Carlos
Ella con razón se alegra;
que si Clavela, celosa,
viene a tu casa y resuelta
por mujer tuya le ha dado
2240
el parabién, que lo crea
no te espante.

Don Félix
¿Cómo no?
Conciértate tú con ella
y quitaréisme la vida.

Carlos
Félix, el enojo templa;
2245
que no digo yo que tiene
razón en esto Clavela,
sino que Leonarda está
con mucha razón contenta
si dicen que eres su esposo.

Don Félix
2250
Carlos, si son burlas estas,
¡por Dios! que son muy pesadas.
Que esta burgalesa venga
a ser mi prima en Madrid
y que me gaste mi hacienda,
2255
vaya; yo me huelgo, Carlos,
por dar celos a Clavela;
pero que estando ignorante
me hayan casado con ella,
¡vive Dios! que vuelva loco
2260
al hombre de más prudencia.

Carlos
Digo que tienes razón.

Don Félix
Coman, gasten, vivan, duerman,
manden, quiten, pongan, Carlos,
en mi casa, norabuena;
2265
pero casarse conmigo,
y esto sin que yo lo sepa…

Poleo
¿Cosa que, por sosegar
al Conde, intente Clavela
fingir que vienes casado?

Don Félix
2270
Por eso o por celos sea,
iré a decirle…

Carlos
No vayas
sin pensarlo bien.

Don Félix
Quien piensa
con Amor, Carlos, no ama.
Haré pedazos su puerta
2275
si no me quisiere abrir.

Carlos
¿Y el Conde?

Don Félix
Puesto que fuera
el conde Orlando…

Carlos
Pues vamos,
que de la blanca a la negra,
en los hombres de valor
2280
hay muy poca diferencia.

Poleo
¿Y yo no vengo a ser nada?
Pues ¡vive Dios! que si llegan
que ha de ser rastro la calle
de asaduras y cabezas.


Acto III

Salgan Leonarda e Inés, con mantos, y Clavela y Lucía en su casa

Clavela
Redondilla
2285
¿Tan presto, hermosa Leonarda,
la visita me pagáis?

Leonarda
Si tan cortésmente habláis,
quien debe y paga no tarda.
Redondilla
Solamente mi afición,
2290
Clavela, me ha de culpar,
más que el venir a pagar
tan debida obligación.

Clavela
Redondilla
Yo la tengo de quereros,
y de que os quiero estaréis
2295
cierta, pues de vos sabéis
cuánto obliga solo el veros.
Redondilla
−Quita este manto, Lucía,
a la señora Leonarda.

Leonarda
Deja ¡por tu vida!, aguarda;
2300
no el manto ¡por vida mía!,
Redondilla
que no puedo detenerme.

Clavela
Pues ¿eso es venir a honrarme?

Leonarda
Voy al campo, a desviarme
de mí misma por no verme.

Clavela
Redondilla
2305
Si son tristezas, en él
hallaréis mayor tristeza.
¡Oh, qué bien puesta cabeza!
Dejaos ver, ya sois cruel.
Redondilla
¡Qué gracioso apretador!

Leonarda
2310
¿Burláis de la burgalesa?

Clavela
No se burla quien confiesa
que os tiene tan justo amor.
Redondilla
¡Bien el cabello traéis!

Leonarda
Mas si yo el vuestro mirara,
2315
entre sus lazos hallara
más almas que hebras tenéis.
Redondilla
Creedme que mis cuidado
me dan muy poco lugar
de que me pueda tocar.

Clavela
2320
¿Ellos son mal empleados?
Redondilla
¿Son acaso pretensiones
de vuestro hermano Florelo?
Sois nueva en Madrid, recelo
que os cansarán dilaciones.
Redondilla
2325
Pues, mi Leonarda, advertid
que pintaba un cortesano
con una caña en la mano
a un pretendiente en Madrid.
Redondilla
Vuestros negocios, en suma,
2330
para ver si van picando,
siempre habéis de estar mirando
un corcho con una pluma.
Redondilla
Saldrá cuatro veces Febo
antes que saquéis un pez,
2335
y aun es tal alguna vez
que ha costado más el cebo.

Leonarda
Redondilla
Clavela, no es pretensión
de mi hermano, sino mía,
quien mi pasada alegría
2340
puso en tanta confusión;
Redondilla
y perdonad, que en llegando
a estas cosas, los enojos
quieren salir a los ojos.

Clavela
Quedo ¡por Dios! ¿Vos llorando?
Redondilla
2345
¿La mano en los ojos bellos?
Mas, Leonarda, bien hacéis,
pues en nácar recogéis
las perlas que salen de ellos.
Redondilla
Apartaos aquí conmigo.
2350
Vuestro mal, vuestro dolor
me habéis de decir, si Amor
es bueno para testigo,
Redondilla
y más que con vos me quiero
ir al campo. −¡Hola! ¿Gerardo?

Sale Gerardo

Gerardo
2355
Aquí estoy.

Leonarda
(¿Qué me acobardo?
¿Qué me detengo? ¿Qué espero?)

Clavela
Redondilla
Parte al Conde, que a su huerta
estos días se ha pasado,
y de mi parte un recado
2360
como quisieres concierta,
Redondilla
diciendo que a entretener
una dama forastera
va a llevar la primavera
si el jardín la ha menester,
Redondilla
2365
voy al momento.

Gerardo
¿Y si añado
que os tenga de merendar?

Clavela
Que vamos basta avisar,
que él lo hará si es avisado.

Lucía
Redondilla
Mientras hablan nuestras amas,
2370
¿cómo a vuesarcé le va?
¿En Madrid hállase ya?
¿Qué le parecen sus damas?
Redondilla
No hay por acá las salidas
de Burgos, todo es entradas;
2375
no hay casas tan bien labradas
ni fuentes tan bien vertidas,
Redondilla
aunque por hacerle honor
estos días han echado
unas ensanchas al Prado,
2380
con que parece mejor.
Redondilla
Mas él, cansado de ser
alcahuete tantos años,
da mil conciertos y engaños
que en él se suelen hacer,
Redondilla
2385
dicen que haciendo un camino
se fue a meter recoleto
de jerónimo; en efeto,
es ya descalzo agustino.

Inés
Redondilla
Todo me parece bien;
2390
que aunque es Burgos gran ciudad,
pasábamos soledad.
Notables cosas se ven
Redondilla
en este mar de mentira;
solo de él me desagrada
2395
que de lo poco se enfada
y que en lo mucho no mira.
Redondilla
¿Entiendes esto?

Lucía
Pues ¿no?
Y de amor ¿hay algo nuevo?

Inés
Oye.

Leonarda
Pues a hablar me atrevo,
2400
loca estoy.

Clavela
Más lo estoy yo.

Leonarda
Romance (tirada)
Pues me has forzado a que diga
los males que me atormentan,
y porque es comunicarlos
con persona tan discreta
2405
cerralos con llave y dar
dos vueltas a la maestra,
con que es entrar imposible,
sabrás, hermosa Clavela,
que este verano fue el sol
2410
de España y del mundo a Lerma;
Lerma, fundada a la vista
de Burgos, que siete leguas
de ella, entre montes y prados
mira lo que Arlanza riega.
2415
Luego supo la ciudad
con su venida las fiestas,
y se previno, Florelo,
mi hermano, para ir a ellas.
Quedé envidiosa; y, en fin,
2420
tú juzgarás con qué fuerza
nos rinden las novedades,
y más si nos niegan verlas.
Traté con esa criada,
bien entendida y secreta,
2425
ir a las fiestas vestida
de villana burgalesa.
Tomé basquiña de paño;
tomé sayuelo de seda,
delantal bien guarnecido,
2430
cadena y sarta de perlas,
listón con cabos de plata,
sombrero con borlas negras,
rebozo de argentería…

Clavela
Ya te imagino con ellas,
2435
y pienso que con razón
las llamaron tembladeras,
que delante de ojos negros
aun las mismas almas tiemblan.

Leonarda
Humíllanseme a los tuyos.
2440
Más porque mi historia sepas,
y es tarde para gozar
de las flores de esta huerta,
con este disfraz que digo
llegué al mesón de la Estrella,
2445
que no me sirvió de guía,
pues que de él salí tan ciega.
Mas no fue suya la culpa
si entré en el mesón sin ella,
que puesto que me guio
2450
quedose la estrella fuera.
La triste con que nací,
esa, en entrando la puerta,
a don Félix y a este Carlos
me mostró.

Clavela
Prosigue.

Leonarda
Espera.
2455
Mil cumplimientos me hicieron;
tanto, en fin, los dos me ruegan,
que acepto ¡ay, necia de mí!
la posada y aun la mesa,
como a parte regalada
2460
de entrambos, y a ver las fiestas
me llevan los dos. Mal digo,
que Félix solo me lleva.
Senteme donde mi hermano
no me viese; mas ¡qué necia
2465
prevención!, si me sentaba
donde me viese quien era
más peligro de mi honor,
pues entre gentes diversas,
y en un banco de un tablado,
2470
fui blanco, Amor, de tus flechas.
Las palabras de este ingrato,
los amores, las ternezas,
el desmayar las colores,
el desalentar las fuerzas,
2475
el suspenderse, el volver
cortésmente a sus finezas
pintando sus humildades,
no lo encarezco, Clavela,
porque sé que tú lo sabes
2480
y que no poco te cuesta.

Clavela
¿Yo, Leonarda?

Leonarda
No lo niegues,
que yo sé que le deseas,
como yo, puesto que tienes
menos causa y menos quejas.
2485
Ya sé cuán falsa veniste
para saber si era cierta
su traición, a darme entonces
el parabién.

Clavela
Tus sospechas
te engañan.

Leonarda
Ya lo sé todo,
2490
Clavela. ¡Al cielo pluguiera
que nunca le hubiera visto!

Clavela
Pues ¿hay cosa que te pueda
llegar al honor?

Leonarda
Si solo
querer a don Félix fuera…
2495
Quien amó puede olvidar
y más si hay en medio ausencia.
Débeme don Félix mucho;
que, como noches y fiestas
de los días que allí estuve
2500
pudiese el trato y la mesa
obligarme a descubrir,
y le dijese quién era,
con palabra de marido,
con juramentos, con fuerzas,
2505
con lágrimas…

Clavela
Basta y bastan
las tuyas y el ver tus prendas.
Confieso que le he querido
y en la sangre de mis venas
ardió su amor; pero ya
2510
con ese hielo se templa.
¡Oh, traidor! ¿No más, no más!
¡Salid presto, salid fuera
del alma, que no es posada
para que traiciones quepan!
2515
Por ser casa de traidor
Amor le echará por tierra
y la sembrará de sal
para que no nazcan hierbas;
que no ha de haber esperanzas
2520
donde fruto no se espera.
Tú has sido bien desdichada;
mas ven, que en aquella huerta
podremos hablar despacio,
como primero me creas
2525
que te he de favorecer
hasta que el villano entienda
que tales obligaciones
las favorecen las piedras,
y que no han de trampear
2530
los hombres con justas deudas,
pues hacen a Dios testigo
cuando el deleite los ciega.

Inés
(¿Qué es esto?

Leonarda
Famosamente
a la mujer más discreta
2535
llevo engañada.

Inés
¿Es posible?

Leonarda
Hoy verás la burgalesa.)

Vanse, y salen el Conde y Tristán, de huerta

Conde
Octava real
Mal templa amor el campo.

Tristán
Amor se aumenta
entre las soledades; esto verde
y el agua que lo baña y lo alimenta,
2540
hacen que el alma de su bien se acuerde.
Aquí con mil deseos representa
Venus la causa y la ocasión que pierde,
que como Amor engendra cuanto nace,
como es la causa los efectos hace.

Conde
Octava real
2545
Yo me vine al jardín solo pensando
que divirtiera en él mis pensamientos,
que van sus soledades aumentando.

Tristán
¿No son estos de Amor divertimentos?

Conde
Pasáralo mejor jugando.

Tristán
Y dando
2550
ligerísimas aves a los vientos.
Un pleito es bueno contra amor, que olvida
de la verdad a un hombre y de la vida.

Conde
Octava real
¡Que dé Clavela tan perdida y loca
en amar a este Félix!

Tristán
No se mide
2555
amor con la razón que Amor provoca,
con lo que menos la razón le pide.

Conde
Si rompe el oro la más firme roca,
¿de qué será Clavela, pues impide
al oro sus efetos?

Tristán
De amor toda.

Entra Gerardo

Gerardo
Endecasílabos sueltos (tirada)
2560
¡Qué bien al campo el Conde se acomoda!

Conde
¿No es aqueste Gerardo?

Tristán
Y el Mercurio
de tu diosa Clavela.

Conde
¿Cómo viene
sin alas en los pies, como le pintan?

Tristán
Como dejan las varas los ministros
2565
a la puerta de aquellos que los mandan
así las alas este paraninfo.

Conde
Gerardo, ¿qué es aquesto?

Gerardo
¡Oh, Conde ilustre!

Conde
¿Es esto ver los cuadros y las fuentes?
O ¿qué se ofrece en que serviros pueda?

Tristán
2570
Vendrá por ferias el señor Gerardo.

Conde
Tiene mucha razón; descuido ha sido.

Gerardo
Antes vengo, señor, con un recado
de mi señora.

Tristán
¡Bien pidió las ferias!

Conde
¿A mí, Gerardo? ¿A mí, que soy el centro
2575
de su aborrecimiento y de su olvido?

Gerardo
Con una dama forastera viene
a ver este jardín.

Conde
Venga en buena hora.

Gerardo
Esto solo quería.

Conde
Pues decilde
que el alma es grande si es la casa humilde,
2580
y que en aquestos verdes cenadores
les daré de cenar con mucho gusto..

Gerardo
Yo parto con el mismo.

Conde
Y yo esta noche
daré al señor Gerardo sus albricias.

Gerardo
En serviros, señor, las he ganado.

Conde
2585
(Tiene muy buena traza este criado.)

Gerardo
(De pescar el dinero a los amantes
de la señora; clavos y canela.)

Conde
¿Que ha de venir a mi jardín Clavela?
¿Hay ventura mayor? − ¿Hola, Belardo?

Tristán
2590
¿Que le quieres?

Conde
Decir que pues aguardo
hoy en nuestro jardín la primavera,
aperciba las fuentes e invenciones,
que corone los árboles de fruta
y, si es posible, nuevas flores siembre.

Sale Belardo, jardinero

Belardo
2595
¿Qué es lo que mandas?

Conde
A la huerta viene,
Belardo, el alba, el sol, la misma Flora;
corran las fuentes, porque quiero agora
que salga a la puerta a recebilla
como a divina octava maravilla.

Belardo
Quintilla
2600
Si la señora Clavela
viene a la huerta, señor,
y el recibirla os desvela,
echad en otro licor
la flor de la pimpinela;
Quintilla
2605
a los troncos de estos peros
poned tortadas y aves,
o de los ramos postreros
colgad por frutas suaves
bolsas llenas de dineros.
Quintilla
2610
Dijo Ovidio que Jasón
fue a conquistar el tesoro,
que manzanas de oro son,
porque con manzanas de oro
se gana toda afición.
Quintilla
2615
Yo os juro que si ponéis
doblones en estas ramas,
que la cojáis y engañéis,
que de estos comen las damas
más que de almas que les deis.
Quintilla
2620
Fuentes y cristales hechos
de agua son vanos provechos.
Mujer conozco que trata
de irse al Río de la Plata
por echarse en él de pechos.

Conde
Quintilla
2625
Con extraño humor venís.

Belardo
Después que Julia murió
tales desgracias me oís.

Conde
Gentil humor se os perdió.
Ya ni cantáis ni escribís.

Belardo
Quintilla
2630
Llevome el entendimiento
Julia, que era Julia en mí
alma de mi pensamiento.
La pluma y papel rompí,
colgué a un sauce el instrumento;
Quintilla
2635
no hará falta, que en verdad
que estos días ha salido
de plumas gran cantidad,
si bien no les he sentido
ni invención no novedad;
Quintilla
2640
y como por las primeras
estampas corren ligeras,
yo vengo a ser el jabón;
mías las señales son
y suyas son las tijeras.

Tristán
Quintilla
2645
Siempre, Belardo, decís:
“Con esta no escribo más”;
pero en efecto escribís.

Belardo
Ya tengo puesto el compás
donde vos no presumís;
Quintilla
2650
dos puntas tiene, y recelo
que, en llegándole a asentar,
no habrá más, porque en el suelo
una tengo de fijar
y dar con otra en el cielo.

Conde
Quintilla
2655
Ahora bien, llamadme a un paje
que espada y capa me baje,
y de camino daréis
agua a esas fuentes.

Belardo
Haréis
que la de mi llanto ataje.

Conde
Quintilla
2660
Hoy tendrán mis celos fin.

Belardo
Adonde viene Clavela
no era menester jardín,
que ella le hará con la suela
de su dorado chapín.

Váyanse y salen don Félix, Carlos y Poleo

Don Félix
Redondilla
2665
Siempre decís disparates.

Poleo
Siempre a ti te lo parecen.

Carlos
Aunque celos te enloquecen,
es bien que el remedio trates.

Don Félix
Redondilla
Tórname a decir, Poleo,
2670
lo que has visto.

Poleo
Digo, pues,
que vi a Leonarda e Inés,
tu desdén y mi deseo,
Redondilla
ir con Clavela al jardía
del conde Mario, y que luego
2675
a tu serafín de fuego
hice reverencia al fin.
Redondilla
Con la voz alfeñicada
“¡Para, para!”, dijo a voces.
Yo entonces, ya me conoces,
2680
llego, la faz mesurada,
Redondilla
y, frunciendo los ojitos,
le pregunto: “¿Dónde va
vuesa merced?” Pero ya
que andamos sin sobrescritos,
Redondilla
2685
como cartas declaradas,
me dijo: “A casarme voy
con Florelo.” Aquí me doy
tres o cuatro bofetadas
Redondilla
y digo: “¿Quién es Florelo
2690
que tal puede merecer?
No habéis de ser su mujer.”
Mas ella, engastando en hielo
Redondilla
los dos corales, responde:
“¡Majadero!” A quien replica
2695
Leonarda: “Pica ¡hola! pica,
pica a la puerta del Conde.”
Redondilla
¿No has visto cómo partió
don Plutón con Proserpina
cuando con pez y resina
2700
toda la Mancha abrasó?
Redondilla
Pues de esa suerte se fue,
y diciendo: “¡Aguarda! ¡Espera!”,
como si en comedia fuera,
haciendo el bobo quedé.
Redondilla
2705
Pero viendo que matar
dos frisones no era hazaña
digna de quien te acompaña,
di a la cólera lugar
Redondilla
con naranja y san Martín,
2710
y siguiendo poco a poco
el coche…

Don Félix
¡Vuélvome loco!

Poleo
Llego al famoso jardín.
Redondilla
Pero apenas las narices
entraron por él, señor,
2715
cuando topan el olor
de capones y perdices,
Redondilla
de zorzales y de mirlos,
de tórtolas, pues aun sin verlos
daba tal gusto de olerlos,
2720
que gloria será engullirlos.
Redondilla
Metí la cabeza y vi
asar ciervos, elefantes,
águilas, terneras, antes,
monas, simios, jabalí,
Redondilla
2725
fénix, gallos, avestruces,
mandrágoras, un mochuelo…

Don Félix
Calla ¡maldígate el cielo!,
que mis desdichas reduces
Redondilla
a chacota y desvarío.

Carlos
2730
¡Bravo convite será!,
pues el fénix asan ya
siendo uno solo.

Poleo
Amor mío,
Redondilla
procúrote divertir.

Don Félix
Carlos, fénix no será,
2735
sino Félix, que ya está
asado a puro sufrir.
Redondilla
¡Clavela se casa! ¡Cielos,
que truje con quien se casa
a mi casa y a su casa!
2740
¿Estos llamaranse celos?
Redondilla
No, Carlos; no llamarán
sino desesperaciones.
¡Oh, qué buenos galardones,
Carlos, los huéspedes dan!
Redondilla
2745
Vino Florelo a mi casa;
hícele aposento, y luego
llevele a ver aquel fuego
con quien se casa y abrasa.
Redondilla
¡Lindo premio, vive Dios!
2750
¿Que solo se usan ya
engaños? Pues bien está.
Vernos tenemos los dos.
Redondilla
Para tales desagravios
se inventaron las espadas.

Carlos
2755
En las fortunas airadas
dan un remedio los sabios.

Don Félix
Redondilla
¿Es acaso la paciencia?

Carlos
A lo menos la templanza,
que a ver en todo mudanza
2760
nos enseña la experiencia.

Don Félix
Redondilla
¡Templanza!

Carlos
Pues ¿no es virtud
digna de un hombre discreto?

Don Félix
¿Es buena para conceto?

Carlos
Y para tener quietud.

Don Félix
Redondilla
2765
Mil cosas dicen los sabios,
ni saben ellos los modos
que han de tener los agravios.
Redondilla
Yo, Carlos, he de matar
a Florelo.

Carlos
¡Lindo acuerdo!

Don Félix
2770
¿Qué agraviado has visto cuerdo?

Carlos
Yo no te quiero apretar
Redondilla
a que no tomes venganza;
mas que con espacio sea,
y que primero se vea
2775
adónde el agravio alcanza.
Redondilla
Vamos, Félix, al jardín
y por una tapia entremos,
que en sus árboles podremos
escondernos.

Don Félix
¿A qué fin?

Carlos
Redondilla
2780
A fin de entenderlo todo;
que por ventura Clavela,
como te adora y te cela,
quiso buscar este modo
Redondilla
de darte nuevo martelo,
2785
y a Poleo le engañó.

Poleo
Verdad es que se rio
cuando dijo “con Florelo”.
Redondilla
Pero vamos, que yo sé
por dónde podéis entrar
2790
y aun esconderos.

Don Félix
Lugar
a mis agravios daré
Redondilla
solo porque a ti te pesa.

Carlos
Pues el silencio advertid.

Poleo
¡Qué cierzo trujo a Madrid
2795
esta ninfa burgalesa!

Éntrense, y salgan el Conde y Tristán

Tristán
Quintilla
Si me dijeran que había
Tajo su corriente clara
vuelto atrás, o que excedía
los términos donde para
2800
el mar con nueva osadía;
Quintilla
si me dijeran que Apolo
su resplandeciente coche,
que turbó Faetonte solo
en la mitad de la noche
2805
sacaba ilustrando el polo,
Quintilla
no me fuera tan molesto
¡oh, Conde! como creer
al ver tu pecho dispuesto
a que olvidar y querer
2810
pasen por tu amor tan presto.
Quintilla
Trae Clavela al jardín
esta burgalesa dama,
y tanto amor tiene fin.

Conde
Serafín de amor se llama,
2815
porque es, Tristán, serafín.
Quintilla
Y no debe esta mudanza
admirarte, pues no es bien
querer con desconfianza;
basta que ocasión me den
2820
tiempo y lugar de venganza.
Quintilla
Ella me dio sangre luego,
y no te parezca error
verme de su amor tan ciego,
que siempre el fuego mayor
2825
consume al que es menor fuego.
Quintilla
El sol es alta criatura,
y en un día se desvía
de un polo a otro y procura
hacer noche lo que es día
2830
y día la noche oscura.
Quintilla
Yo vi la mujer más bella
que ha visto el mundo en Leonarda,
pues a Clavela atropella,
y es tan discreta y gallarda
2835
que hallé mi remedio en ella.
Quintilla
Luego vengarme propuse;
y como el alma dispuse,
Amor el camino halló,
que alegre me agradeció
2840
el lugar en que lo puse.
Quintilla
Convidelas a cenar
al pie de esta fuente fría;
Clavela empezó a rogar
a Leonarda, que decía
2845
que le faltaba lugar,
Quintilla
porque tiene aquí un hermano;
mas quedó el concierto llano
con que el hermano viniese,
y aunque de estorbos me pese,
2850
ya es ido a buscarle Albano,
Quintilla
y téngolo por mejor,
porque si amistad hacemos
tendrá lugar el favor.

Tristán
¿Si es este?

Conde
Y los dos extremos
2855
de mi olvido y de mi amor.

Salen Clavela, Lucía, Leonarda, Inés y Florelo y Gerardo

Clavela
Quintilla
Besad las manos al Conde.

Florelo
Y los pies por tal merced.

Conde
Nunca la verdad se esconde
a la lisonja.

Florelo
Creed
2860
que ella en mi abono responde.

Conde
Quintilla
Huélgome de conocero.

Florelo
Y yo, señor, de serviros.

Conde
Yo me holgaré de teneros
por amigo.

Clavela
¡Bravos tiros!
2865
Mas no haya más, caballeros,
Quintilla
que nos corremos de ver
que allá pasen los favores.

Leonarda
Si a mi hermano se han de hacer,
yo los tengo por mejores.

Tristán
2870
Meter paz es menester.
Quintilla
No haya más de cumplimientos,
sino tomemos asientos.

Conde
¿Habéis ya visto el jardín?

Florelo
Halló en él el arte fin.

Conde
Quintilla
2875
¡Hola! traigan instrumentos.

Tristán
¿Vistes las fuentes?

Florelo
Y vi
dos ninfas junto a una de ellas,
que pienso que están aquí,
más que las de mármol bellas.

Conde
2880
Y más duras para mí.

Florelo
Quintilla
Vi la diferencia luego,
que aquellas eran de agua
pero aquestas son de fuego.

Conde
(Ya el Amor sus fuegos fragua,
2885
presto a sus azares llego.)

Tristán
Quintilla
Pues no paréis tanto amor
si el azar de celos veis.

Sale Gerardo

Gerardo
Los instrumento, señor,
están aquí.

Conde
Que cantéis
2890
os dice aquel ruiseñor.

Clavela
Quintilla
A lo que aquí se cantara
fuera bueno que danzara
Leonarda, que por extremo
la alaba Florelo.

Leonarda
Temo
2895
que aquí desacreditara
Quintilla
la buena y justa opinión
de los bríos burgaleses.

Conde
Que nos honréis es razón.

Leonarda
Si tú, Clavela, me dieses
2900
favor en esta ocasión,
Quintilla
pienso que me atrevería.

Clavela
No ha de ser la culpa mía.

Conde
Pues vaya, que todo es prado.

Tristán
Yo canto.

Florelo
Yo estoy turbado.

Leonarda
2905
¿Qué danza?

Clavela
La serranía.
Bailan Leonarda y Clavela y cantan Inés y Tristán
Romancillo o endecha
“Al monte de Burgos
iba yo, mi madre,
donde Mudarrilla
mató a Ruiz Velázquez,
2910
arcabuz al hombro,
con pólvora fácil,
frascos de marfil,
portafrascos de ante.
De las altas sierras
2915
vi bajar a un valle,
a buscar las sombras
de los verdes sauces,
dos serranas bellas
con canciones tales,
2920
que a escuchar el tiempo
pudiera pararse.
Ya no cogeré verbena
la mañana de San Juan,
pues mis amores se van.
2925
Ya no cogeré verbena,
que era la hierba amorosa,
ni con la encarnada rosa
pondré la blanca azucena.
Prados de tristeza y pena
2930
sus espinos me darán,
pues mis amores se van.
Ya no cogeré verbena
la mañana de San Juan,
pues mis amores se van.
2935
Para ver entonces
sus hermosos talles
celosías hice
de unos arrayanes,
la más blanca de ellas,
2940
bella como un ángel,
los cabellos de oro
desataba al aire.
La menor, trigueña,
entre dos cendales,
2945
rizadas cubría
hebras de alamares.
Vi bajar tras ellas
dos bellos zagales
del prado de Lerma
2950
y en su villa alcaldes.
Salen dos a bailar
Pellicos de seda
llenos de alamares,
calzones de Holanda
con puntas de Flandes.
2955
“¡Hola! –dicen ellas–,
los del nuevo traje,
¿vistes en la villa
a sus majestades?”
“Al Rey –les responden–
2960
vimos una tarde,
y a sus bellos hijos,
que Dios se los guarde.
Las fiestas que vimos
han sido notables,
2965
bien podemos de ellas
componer un baile.”
Diéronse las manos,
reverencia se hacen;
luego los tres de ellos
2970
hácense a una parte.
Como toros dicen
que a la plaza salen,
alquilé ventana
por ver y guardarme.

Uno
Pareados octosílabos
2975
Niña, guárdate del toro.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Guárdate del toro, niña.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Es amor que desatina.

Todos
2980
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Arma la frente de lira.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Al que coge sin guarida.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
2985
Mata de celos y envidia

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Niña, guárdate del toro.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Guárdate, niña, del toro.

Todos
2990
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Da engaños y pide oro.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
Da vueltas al más dichos.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.

Uno
2995
Al más cuerdo vuelve loco.

Todos
Y a mí mal ferido me ha.

Uno
Igualarlos quiere a todos.

Todos
Que a mí mal ferido me ha.
Guárdate del toro, niña,
3000
que a mí mal ferido me ha.–
Romancillo o endecha
Luego vi que hacían,
queriendo imitarles,
el juego de cañas
que hicieron los grandes,
3005
y aplicando a todo
sus dulces cantares,
dos a dos entraban
diestros y galanes.
Parta, as; parta, as; parta, as;
3010
toca las trompetas, as.
Donde las damas están;
carreritas vienen,
carreritas van.
Corra Amor, háganle plaza,
3015
quede el interés corrido,
que un hombre tan mal nacido
no es justo que entre en la plaza.
Si Amor la desembaraza,
a la noche abrasarás;
3020
parta, as; parta, as; parta, as;
toca las trompetas, as.
Donde las damas están;
carreritas vienen,
carreritas van.
3025
Acabado el juego
pasan por delante
del rey y la Reina;
humillados vanse.”

En acabando de bailar suene dentro ruido y salga Belardo alborotado

Conde
Redondilla
¡Hola, criados! ¿Qué es eso?
3030
¿Agora ruido y voces?
Belard Mal al villano conoces,
aunque el azadón profeso.

Tristán
Redondilla
¿Qué es eso, Belardo?

Belardo
Estaba
una ensalada cogiendo;
3035
siento en esa tapia estruendo;
vuelvo a ver quién le causaba,
Redondilla
y veo unos gentiles hombres
que por ella descendía.

Conde
¿Por ella?

Belardo
Y que entrar querían
3040
por fuerza, porque te asombres.
Redondilla
Suelto el negro perejil,
las lechugas y borrajas
y saco de entre las pajas
el arcabuz pastoril;
Redondilla
3045
y en el cáñamo le asiento
tal piedra, que ¡por san Juan!
que allá por los bardos van,
tomo por rastrojo el viento.

Conde
Redondilla
¿Fuéronse, en fin?

Belardo
Ya se han ido.

Conde
3050
La huerta os quiero enseñar
mientras nos dan de cenar.

Vanse todos; quedan Belardo y Gerardo

Gerardo
Buen rato os habéis perdido.

Belardo
Redondilla
Habrán bailado estas damas.

Gerardo
Honestamente, y muy bien.

Belardo
3055
Viva mil años, amén
el que ha vuelto por sus famas.

Gerardo
Redondilla
¿Quién eran los que querían
por estas tapias entrar?

Belardo
No es gente que viene a hurtar.
3060
Buenas personas tenían.
Redondilla
Celillos deben de ser
de estas damas por ventura,
que yo, aunque trato en verdura,
no es, como veis, alcacer.
Redondilla
3065
Tiempo fui que conocía
de aquestas enfermedades.

Gerardo
Vos decís puras verdades.

Belardo
Pues sabed que presumí
Redondilla
que han de entrarse, a mi pesar,
3070
si acaso no se han entrado,
y que de lástima he dado
a sus intentos lugar.

Gerardo
Redondilla
Discreto sois y piadoso.

Sale Clavela

Clavela
Por experiencia he probado
3075
cuán mal sosiega el cuidado
de un pensamiento celoso.
Redondilla
Entre las sonoras fuentes,
que ojalá fueran de olvido,
dejo al Conde entretenido
3080
de sus nuevos accidentes,
Redondilla
y como no está en Florelo
mi gusto, como pensé,
también allá le dejé.

Belardo
(Que vuelvan a entrar recelo.

Gerardo
Redondilla
3085
Dejaldos, que ser podría
que os diesen algún placer,
que quien entra solo a ver
no os hace descortesías.)
Redondilla
Venid, que tengo que daros
3090
un regalo.

Belardo
Yo os he visto
con ojos de hombre bien quisto,
tal nombre quiero llamaros.
Redondilla
Si sois de estos que entretienen
mientras hablan los amantes,
3095
medraréis, que semejantes
a medrar de presto vienen.
Redondilla
Si servís de tenedor
mientras que se trincha el ave,
tenéis un oficio grave,
3100
no le pretendáis mejor.
Redondilla
Cierto que estoy bien con quien
tiene costumbres tan buenas,
que cubrir faltas ajenas
es muy de gente de bien.
Redondilla
3105
Noble sois de condición;
que tengáis tal nombre es justo;
los que tratan en dar gusto
nobles, en efecto, son;
Redondilla
pero callemos verdades
3110
que de vergüenza las dejo.

Gerardo
Villano, en fin.

Belardo
Estoy viejo,
y enfádanme mocedades.

Clavela
Soneto
Hermosas aguas, puras, cristalinas,
que dais al cuerpo de estas fuentes venas
3115
y hasta que os levantáis de perlas llenas
buscáis su centro por secretas minas.
Plantas que hacéis con esmeraldas finas
para seguridad verdes almenas
de fruto, que entre ramas siempre amenas
3120
os hace con el arte peregrinas.
Oíd mis quejas; pero no conviene
quejarse un triste a libres arroyuelos,
ni a un árbol verde quien celoso viene.
Óigame el cielo en sus azules velos,
3125
pues por los celos, que de él nombre tiene,
dicen que el cielo se vistió de celos.

Sale Florelo

Florelo
Soneto
Alegres flores que con varias tintas
pintó Naturaleza soberana
y al claro aparecer de la mañana
3130
de la verde prisión salís distintas.
Fértiles campos, apacibles quintas,
gloria del sol, envidia de Diana,
cuando la aurora con su nieve y grana
sale tocada de diversas cintas.
3135
Si es triste condición amor con miedo,
decildo agora que la noche fría
quiere bañaros de su oscuro enredo.
Mas ¡ay de mí! que esperaréis el día
en que os alegre el sol y yo no puedo,
3140
que toda es noche la esperanza mía.

Sale don Félix

Don Félix
Soneto
Entré por laberintos tan extraños
adonde tengo puestos los deseos,
que todos los remedios son rodeos
y todos los consejos son engaños.
3145
Quieren, para salir de tantos daños,
ser el ingenio y la razón Teseos;
mas no se alabarán de sus trofeos,
pues no ha podido el curso de los años.
Amor, que en las costumbres se transforma,
3150
por ellos viene a ser naturaleza
que, como cuerpo, al alma se conforma.
Cegome el resplandor de tu belleza;
ave de noche soy, y estoy de forma,
que no quiero más luz que mi tristeza.

Florelo
Quintilla
3155
(O la oscuridad me engaña
de la noche, en cuyos velos
la tarde se esconde y baña,
o la sombra de los celos,
que al sol de amor acompaña,
Quintilla
3160
o es que este es Félix. Él es,
que sin licencia se ha entrado.
¡Bravo amor! ¡Bravo interés!
Si Clavela me ha engañado,
satisfareme después.
Quintilla
3165
Árboles, dadme favor,
aunque de la noche sobra.)
Aquí los oiré mejor,
pues un desengaño cobra
cuando pierde un loco amor.

Clavela
Romance (tirada)
3170
Al paso de mis desdichas
crecen mis locos deseos,
pues si ellos son inmortales
inmortales serán ellos.
¡Oh, quién pudiera quejarse!
3175
Pero los criados temo,
que por estos cenadores
la cena van previniendo.
Mas ¿cómo podré callar?
¿Daré voces a los cielos
3180
de la sinrazón de un hombre?
Pues a vosotros me quejo,
decid: ¿es mía la culpa?

Don Félix
Sí.

Clavela
¿Que sí? Cielos ¿qué es esto?
Criados que andan aquí
3185
que a otras cosas respondieron
a propósito, me han dicho
que sí, pero fue mintiendo.
¿Félix no es culpado?

Don Félix
No.

Clavela
Pues juntando el sí primero
3190
y este no, dirán si no;
pues si no, ¿por qué me ha muerto?
¿Por qué con tales traiciones
aflige mis sentimientos?
¿Quién me dará desengaños
3195
de mis engaños?

Don Félix
El tiempo.

Clavela
Esto ya no ha sido acaso.
Alguno que me está oyendo
oráculo se ha fingido.
Pues, hombre, si eres discreto,
3200
responde en forma de Apolo
a mis preguntas.

Don Félix
Di presto.

Clavela
¿Don Félix no se fue a Lerma
celoso de un extranjero
a quien Amor es testigo
3205
que yo aborrezco en extremo?
¿Cómo se ha casado en Burgos?

Don Félix
Mientes.

Clavela
Oráculo necio,
no seáis tan mal criado
con quien viene a vuestro templo;
3210
porque de lo que es tan claro
¿quién pudo engañarme?

Don Félix
Celos.

Clavela
Celos nadie los confiesa,
yo confieso que los tengo.

Florelo
(¡Buenas van mis esperanzas!
3215
¡Buenos van mis pensamientos!
Pues a la voz de Clavela
hace don Félix los ecos,
para tales desengaños
flaco está mi sufrimiento.
3220
Algo me ha de suceder.)

Clavela
Señor Apolo, muy diestro
respondéis a mis preguntas;
de vos me han dado recelos.
¿Quién os ha dicho mi historia?
3225
¿Sois el Conde?

Don Félix
No, por cierto.

Clavela
Pues ¿quién sois?

Don Félix
El que se esconde.

Clavela
¿De qué os escondéis?

Don Félix
De miedo.

Clavela
¿Sois Tristán?

Don Félix
No, sino un triste.

Clavela
¿Sois Gerardo?

Don Félix
Arder me siento.

Clavela
3230
¿Sois Carlos?

Don Félix
Ya os acercáis.

Clavela
¿Sois Florelo?

Don Félix
En flor me pierdo.

Clavela
¿Sois don Félix?

Don Félix
Sí, yo soy,
que ya por paredes vengo
a verte en ajenos brazos
3235
si hoy te casas con Florelo.
Pues ¡vive Dios! que han de ver
las mesas que están poniendo
otras bodas de Hipodamia,
otro valeroso griego.
3240
Hoy seré azar de tus gustos
y de tus glorias infierno.
Hoy verás…

Clavela
No digas más,
infame, vil caballero.

Don Félix
Trátame bien.

Clavela
¿Qué es tratarte
3245
bien?

Don Félix
Porque yo lo merezco
y porque te adoro.

Clavela
¿Tú?
¿Tú me quieres?

Don Félix
Yo te quiero.

Clavela
¡Fuego de Dios en los hombres!

Don Félix
Si sois las mujeres fuego,
3250
ya desde Adán nos alcanza
esa maldición.

Clavela
¿Qué intento
te trujo al jardín?

Don Félix
Pedirte,
si el casamiento no es hecho,
que no me dejes a mí
3255
por este necio Florelo,
que ni es mi primo, Clavela,
ni le conozco, ni tengo
sangre en Burgos, que ya sabes
que habla en mis cartas Toledo.

Clavela
3260
¿Hay hombre más vil que tú?

Florelo
(¡Buen primo! ¡Qué honrado deudo!
Medrando voy ¡por mi vida!
con aquestos parentescos.)

Clavela
Dime, Félix, o sin fe;
3265
no sé por qué te pusieron
nombre que con fe comienza
siendo un bárbaro en sus hechos.
¿Casarte quieres conmigo
siendo casado?

Don Félix
Yo niego.

Clavela
3270
Pues ¿no es tu mujer Leonarda?

Don Félix
Eso, Clavela, es enredo.

Clavela
¿Enredo? Ya lo sé todo,
y que Florelo, viniendo
a Lerma, le dio ocasión
3275
y de las fiestas deseo.
Ya sé que en hábito vino
de labradora.

Don Félix
Sospecho
que es una a quien la piedad
di en mi posada aposento.

Florelo
3280
(¿Qué es esto que oigo?)

Clavela
Pues di,
si con tus traiciones luego
la llevaste a ver los toros
y le estuviste diciendo
toda aquella tarde amores…

Don Félix
3285
Es verdad, yo lo confieso;
mas por vengarme de ti.

Florelo
(Amores. ¡Bueno va esto!)

Clavela
Y luego…

Don Félix
¿Qué luego?

Clavela
Calla.

Don Félix
¿Qué he de callar?

Clavela
¿Es bien hecho
3290
para tan noble mujer
palabra de casamiento,
y forzándola esa noche
con lágrimas y con ruegos,
dejarla ansí ya, después
3295
que a Madrid, con tus enredos,
haces venir a su hermano?

Florelo
(¿Hay maldad como esta, cielos?)

Don Félix
¿Yo?

Clavela
Tú, pues.

Don Félix
¿Carlos? ¿Ah, Carlos?

Salen Carlos y Poleo

Carlos
Aquí estoy.

Poleo
Y aquí Poleo.

Florelo
3300
(Gente escondida tenía;
mas no importa.)

Carlos
¿Qué tenemos?

Don Félix
Dice Clavela que yo
forcé a Leonarda viniendo
en hábito de serrana
3305
a Lerma.

Carlos
¡Graciosos celos!

Poleo
¿Luego Leonarda e Inés
eran las dos que vinieron
pollinarmente de Burgos
con los rebozados velos?
3310
¿Hay tan extraña gazapa?

Clavela
¡Qué falso por lo discreto,
que se admira el lacayazo!

Don Félix
La verdad dice.

Carlos
Y es cierto,
como ser de noche agora.
3315
Si te casas con Florelo,
¿de qué sirven invenciones?

Florelo
Poco a poco, caballeros,
que hay parte en esta desgracia.

Don Félix
¿Quién es?

Florelo
Un pariente vuestro
3320
por la parte de Leonarda,
que no por padres y abuelos.
Huélgome de haber sabido
el agravio que habéis hecho
a un hombre que está tan cerca,
3325
que no será agravio presto.
¿Para esta infamia escribiste
tales cartas? Sacad luego
la espada; el jardín es campo.
Pocos sois tres ni trescientos.

Clavela
3330
Florelo, paso, ¡por Dios!

Florelo
Quitaos, señora, de en medio.

Clavela
Porque me habéis agradado,
Florelo, en medio me he puesto.

Salen el Conde y Tristán

Conde
¿Qué es esto? ¿En mi casa espadas?

Florelo
3335
Yo no soy quien os ofendo,
sino los que entran paredes
y deshonran caballeros.

Don Félix
Yo no he deshonrado a nadie.

Salen Leonarda e Inés, Gerardo y Lucía y Payo

Leonarda
(Logrose mi pensamiento.)
3340
¿Es don Félix?

Don Félix
Soy, Leonarda,
un grande enemigo vuestro.

Conde
¿Pues don Félix en mi casa?

Don Félix
No os espantéis, que los celos
son siempre dobles espías
3345
y son ladrones secretos.
De Florelo vine a ver
el tratado casamiento.

Conde
Pues ¿quién se casa en mi casa?

Don Félix
Florelo.

Conde
y ¿con quién, Florelo?

Don Félix
Con Clavela.

Clavela
3350
Yo lo dije
por burla; pero ya quiero,
por amor o por venganza,
hacer este casamiento,
y ya, como soy cuñada
3355
de Leonarda, te prometo
la venganza de su agravio.

Florelo
Yo, señor Conde, me quejo
de que don Félix, negando
que es mi primo, que es mi deudo,
3360
niega a Leonarda una deuda
que no ha de tener remedio
sin hacernos mil pedazos.

Don Félix
Señor Conde, si tal debo,
quíteme el cielo la vida.
3365
Ni sé de este parentesco,
ni escribí a Florelo cartas,
ni aun hoy conozco a Florelo.

Tristán
Este es negocio muy grave,
a vos os toca saberlo
3370
como persona tan grave
y de aquesta casa dueño.

Conde
Pues ¿qué remedio ha de haber?

Tristán
Examinemos primero
los criados uno a uno.

Conde
3375
Bien dices. –¿Hola, mancebo?

Poleo
¿Dice a mí su señoría?

Conde
A vos. ¿Qué sabéis de aquesto?

Poleo
Verdad es que una serrana
de ojos y cabellos negros
3380
vino a Lerma desde Burgos
y estuvo en nuestro aposento.
Yo, como salí a los toros
con otros dos compañeros,
remojeme los bigotes,
3385
como si fuera un tudesco,
con treinta y nueve de copas,
de que vino tal sueño,
que era ya partido el Rey
y yo no estaba dispierto.

Tristán
3390
Este es un loco, dejalde.

Conde
¿Hola, vos?

Payo
(Temblando llego.)

Conde
¿A quién servís?

Payo
A mi amo
Florelo.

Conde
¿Qué sabéis de esto?

Payo
Que en materia de doncellas
3395
decía un hombre discreto
que el preguntárselo a ellas
era el testigo más cierto.

Conde
¿Qué te parece, Tristán?

Tristán
Que no era malo el consejo,
3400
si pudiera preguntarse.

Conde
Señores, algún remedio
ha de haber en este agravio.

Clavela
Quedando yo con Florelo,
disponed de los demás,
3405
que quiero un marido cuerdo
y no un amante traidor.

Leonarda
Pues si ya elección has hecho
de mi hermano, la verdad,
señores, de este suceso
3410
es que yo fui a ver las fiestas
en ausencia de Florelo,
adonde a don Félix vi;
y de su talle y requiebros
volví tan perdida a Burgos,
3415
que, aquellas cartas fingiendo,
hice venir a mi hermano,
que a Félix tiene por deudo,
el cual fue cortés conmigo,
y hago testigo los cielos
3420
que en Lerma no vio mi rostro;
peor también saben ellos
las lágrimas, los suspiros,
las quimeras, los enredos
que me cuesta amarle tanto.

Don Félix
3425
(¿Qué haré, Carlos?

Carlos
Yo no puedo
negar que un amor tan justo
no merece un casamiento.)

Don Félix
Dadme, Leonarda, la mano.

Conde
Como quien sois habéis hecho.

Poleo
3430
Dadme vos la vuestra, Inés.

Inés
Vos sois mi dueño, Poleo.

Poleo
Y vos mi zaragatona.

Payo
Lucía, toca esos huesos.

Lucía
No te acostarás sin luz.

Payo
3435
Candil de mis pensamientos
serás de noche y de día.

Conde
Tristán, Carlos, caballeros,
a cenar están llamando.

Leonarda
Pidamos perdón primero
3440
a tan discreto senado,
a quien por Belardo ofrezco
La burgalesa de Lerma,
escrita a honor de su dueño.