Félix Lope de Vega y Carpio

LA BUENA GUARDA




Texto utilizado para esta edición digital:
La buena guarda. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, XII: comedias de vidas de santos, IV. Madrid, Atlas (BAE, CLXXXVII), 1965, pp. 49-105.
Marcación digital para Artelope:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Dirigida a D. Juan de Arguijo, veinticuatro de Sevilla

Habiendo leído este prodigioso caso en un libro de devoción de una señora destos reinos, me mandó que escribiese una comedia, dilatándole con lo verosímil a sus tres actos; representóla Riquelme, y después de algunos años llegó a mis manos, y he querido darla a luz, para que sea más común a todos tan raro ejemplo. Las virtudes de vuesamerced me obligaron a dedicársela; cosa a que tenía tan hecha la mano, que luego me llevó tras la imaginación la pluma. A sombra de su valor tuvo vida mi Angélica, resucitó mi Dragontea y se leyeron mis Rimas; y si vuesamerced, por modestia, no me hubiera mandado que no pasara adelante en esta resolución tan justa, mi Jerusalén tuviera el mismo dueño; y así le di a nuestro gran Monarca, Rey de dos mundos; porque, en mi opinión, desde la excelencia de los ingenios sólo se puede pasar a la majestad de los príncipes, y aun esto por seguir la opinión del Filósofo en sus Éticas: «que el arte del gobernar tiene el principado en todos los demás artes.» Amo a vuesamerced tan aficionadamente, y tienen desta verdad tanta satisfacción los que han leído mis escritos, que, o sería decir lo dicho tratar aquí sus alabanzas, o gastar vanamente las palabras, como los que aconsejan a los que están persuadidos; que, aunque sea bueno lo que tratan, como casa sin efecto, no se escucha: sólo esto diré con Platón, que la dificultad que puso en hallar «un hombre varonil, ingenioso y humilde» (así lo refiere en el Diálogo de ciencia, hablando Teateto con Sócrates), no se lo pareciera si hubiera conocido las partes que admiran cuantos conocen su raro ingenio, magnánimo corazón y profunda mansedumbre; antes creo que le hubiera dado el lugar que en el mismo diálogo a Teodoro Tarsio o Euclides. Vuesamerced no admita esta memoria con lo que el nombre suena; sino con la definición de Aristóteles; que si ella lo es de las cosas pasadas, la opinión es fe de las porvenir, donde aun espero que vuesamerced me conozca más agradecido, y siempre firme en aquella primera verdad con que supe estimalle, y estimé conocelle. Dios guarde a vuesamerced.


Figuras de la comedia

Leonarda
Doña Luisa
Un escudero
Don Juan
Don Luis
El hermano Carrizo, sacristán
Félix, mayordomo
Doña Clara
Doña Elena
Don Pedro, su padre
Ricardo, viejo
Don Carlos
Los músicos
Un ángel
Carrizo fingido
Un pastor
Un huésped
Una voz
Ginés
La portera
Tres bandoleros
Liseno
Cosme, villano
Dos damas
Dos galanes
Dos nadadores
La hortelana
Un platero

Acto I

Entren dos damas, con mantos, y sus escuderos.

LEONARDA
Redondilla
  Tarde pienso que venimos.

DOÑA LUISA
Sin misa nos quedaremos.

ESCUDERO
La intención ofreceremos.

LEONARDA
Culpa de tardar tuvimos;
Redondilla
5
  aunque yo, por aguardaros,
la tengo mucho mayor.

(Dos galanes entren por la otra parte.)

DON JUAN
Ayer me dijo Leonor
que esto viniese a avisaros;
Redondilla
  y pienso que recibís
10
justamente estos favores,
pues tan honestos amores
a casaros dirigís;
Redondilla
  que yo culpo grandemente
los mancebos atrevidos,
15
no sólo que divertidos
están mirando la gente,
Redondilla
  mas que quiten del altar
por un instante los ojos.

DON LUIS
Desta guerra los despojos
20
a su templo se han de dar.
Redondilla
  En sus gradas nos veremos
yo y Leonarda, si Dios quiere;
y pues es bien que espere,
no es mucho que a verla entremos.
Redondilla
25
  El matrimonio, don Juan,
es sacramento; ese intento,
y a fin deste sacramento,
licencia a los ojos dan.
Redondilla
  Miro una honesta mujer,
30
que la miro para mía.

DON JUAN
Traigan los cielos el día
en que ya lo venga a ser.

DON LUIS
Redondilla
  ¿Podré en el agua bendita,
donde la mano metió,
35
ponerla yo?

DON JUAN
Nunca yo
supe más de que nos quita
Redondilla
  pecados y tentaciones,
porque es arma que defiende
contra el demonio, que emprende
40
encender nuestras pasiones.
Redondilla
  Para templar las de amor
no fuera mal instrumento,
si fuera bueno el intento.

(Entre el hermano CARRIZO, sacristán, con su sobrepelliz.)

CARRIZO
¡Alabado sea el Señor!

DOÑA LUISA
Redondilla
45
  Dígame, hermano Carrizo,
¿habrá misa?

CARRIZO
Misa habrá,
aunque por milagro ya,
que un extranjero le hizo;
Redondilla
  que si agora no viniera
50
de camino, como digo,
no había con Ciudad-Rodrigo
quien decírsela pudiera.
Redondilla
  ¿Por qué se levantan tarde?
¡Que las valga Dios, amén!
55
Digan, hermanas, ¿es bien
que la misa las aguarde?
Redondilla
  Lo primero que el cristiano,
luego que el alba le avisa,
ha de hacer, es oír misa,
60
por pedirle a Dios temprano
Redondilla
  que los pasos de aquel día
en su servicio se den,
y por librarse también
de aquel traidor que porfía,
Redondilla
65
  como sangriento león,
devorar nuestra inocencia.

LEONARDA
¡Qué santidad!

DOÑA LUISA
¡Qué advertencia
tan digna de estimación!

CARRIZO
Redondilla
  Si ellas salen a las nueve
70
con un manteo bordado
de entre el cambray delicado,
como unos copos de nieve;
Redondilla
  y puestos en sus chapines
los pies, aun no se persinan,
75
que como grullas caminan
al estrado y los cojines;
Redondilla
  y sentadas en damasco,
piden con grande mesura
el cofre de la hermosura,
80
que abierto puede dar asco
Redondilla
  a un enfermero de sala
de cámaras, ni hay pintor
que tan diverso color
ponga en la tabla o la pala,
Redondilla
85
  porque puede en este almario,
de ver por varias recetas
tantos botes y cajetas,
confundirse un boticario;
Redondilla
  y la primera oración
90
es consultar el espejo,
con notable sobrecejo
de ver su misma visión;
Redondilla
  y luego, abriendo la boca,
hacer tres o cuatro gestos
95
más locos y descompuestos
que una mona cuando coca;
Redondilla
  y con un paño de dientes
acicalar las espadas
que el sueño tuvo envainadas,
100
en manjares diferentes;
Redondilla
  dalle con polvos al hueso
y con la sangre de drago
o aceite de azufre, en pago
de algún hurtado suceso;
Redondilla
105
  y si tras esto limpiáis
la cera y la palomina
que hizo el labio clavellina,
mientras vos os engañáis;
Redondilla
  y si luego hay lavatorio,
110
y la redoma enjuagáis
para que aljófar hagáis
lo que Dios hizo abalorio;
Redondilla
  y tras esto, echáis encima
dos capas de solimán,
115
que los ciegos las verán,
aunque os preciéis de más prima;
Redondilla
  si luego (y no es maravilla),
como veis que es carne falsa,
porque se coma con salsa,
120
calentáis la salserilla,
Redondilla
  y os ponéis, con más primor
que una gata que se afeita,
ese color que deleita,
aunque fingido color;
Redondilla
125
  y en tierra como ceniza
sembráis claveles, y luego
sacáis cabellos que el fuego
o el cordel quiebra y enriza,
Redondilla
  hebras por fuerza doradas,
130
de que es el sol buen jüez,
y que pueden ser tal vez
canas mal disimuladas;
Redondilla
  y gastáis en la cabeza
otras dos horas, tejiendo
135
lazos en que va cayendo
la ignorancia y la simpleza;
Redondilla
  y por uno y otro lado
andáis tomando consejo
tan prolijas, que el espejo
140
da bostezos de cansado;
Redondilla
  si luego viene el vestido,
y encima os ponéis el dote,
aunque el pueblo se alborote
y no se alegre el marido;
Redondilla
145
  si luego hacéis con el oro
vuestro pecho aparador,
y luego el quemado olor
os inciensa el bajo coro,
Redondilla
  y salís que parecéis
150
el pabellón de Holofernes,
y como el domingo, el viernes
en esto os entretenéis,
Redondilla
  ¿qué misa a buscar venís
a las dos, pues no a mirar
155
salís el divino altar;
que a ser miradas salís?
Redondilla
  Y aunque tanta pepitoria
os cuesta cuidado eterno,
considerad que hay infierno,
160
muerte y vida, pena y gloria.

LEONARDA
Redondilla
  Basta, hermano, que se ha hecho
satírico.

DOÑA LUISA
No creyera
que contra mujeres era
de tan riguroso pecho.
Redondilla
165
  ¡Jesús! ¡Qué cosas nos dice!

CARRIZO
Menos he dicho que siento.
No tardé en el monumento
que el año pasado hice,
Redondilla
  lo que ellas hoy se han tardado
170
en componer para ser
vistas.

LEONARDA
Ya de bachiller
se nos hace licenciado.

CARRIZO
Redondilla
  ¿Ésta es licencia?

DOÑA LUISA
¡Pues no!

CARRIZO
Y si ellas vienen ansí,
175
esos ¿miraránme a mí?

DOÑA LUISA
¿No sabré cubrirme yo?

CARRIZO
Redondilla
  ¿Qué importa, si con el manto
están haciendo caireles
y mostrando por canceles
180
eso que encarecen tanto?
Redondilla
  El paño que el mercader
pone, y que la tienda cubre,
es el manto con que encubre
sus defectos la mujer;
Redondilla
185
  que hay mil que en el día claro
demonios parecerían.
¡Ay de los que en ellas fían!

DOÑA LUISA
Pare, que es necio.

CARRIZO
Y reparo.
Redondilla
  Pues ¡mira el otro babera,
190
cómo se la está mirando,
el manto brujuleando,
para ver si hace primera!
Redondilla
  ¡Entrense a misa, en mal hora!

DON JUAN
Ya nos vamos.

CARRIZO
Vayan ellas.

LEONARDA
195
Ya vamos.

CARRIZO
¡Lindas doncellas!
¿Piensan que, porque es agora
Redondilla
  carnestolendas, no hay más?

DOÑA LUISA
Sufre, que es santo, Leonarda.

DON JUAN
Acá en la puerta la aguarda,
200
y hablarla, don Luis, podrás;
Redondilla
  que éste hará grande misterio
de cualquier cosa que impida.

DON LUIS
No he de venir en mi vida
a misa a este monasterio.

CARRIZO
Redondilla
205
  Vayan, y estén apartados
y con mucha devoción.
(Entranse en la iglesia los galanes y damas, quedando solo CARRIZO.)
Siempre de ignorantes son
los sacristanes culpados,
Redondilla
  y no ven sus ignorancias
210
los que respeto no tienen.
(Toquen dentro.)
Son es éste... Danzas vienen.
¿En qué Italias, en qué Francias
Redondilla
  se celebra el Carnaval
con mayor solicitud?
215
Perdone Dios la inquietud.
¿Hay tal son? ¿Hay son igual?
Redondilla
  Todos andan de alboroto.
Quedito, bravas cosquillas,
porque no podré sufrillas,
220
y andará todo a lo roto.
Redondilla
  Ellos tornan a tocar.
Quedo, pies. Mas ¿qué se pierde
de oír cantar, si no es verde
lo que empiezan a cantar?

(Canten dentro:)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
225
  Si decís de la aldeana
que con sayuelo de grana
excede a la cortesana
en limpieza y en blancura,
ara, ven y dura,
230
aunque se alborote el cura.

CARRIZO
Redondilla
  Todo me estoy deshaciendo,
como torrezno en sartén.
¡Lindo son! ¡Y cantan bien!
¿Qué es esto, pies? No os entiendo.
Redondilla
235
  Haremos una floreta
siquiera, y la sotanilla
levantando a la rodilla,
sonaremos castañeta.
Redondilla
  ¡Tened, por amor de Dios,
240
que me pico! ¡Pies, teneos!
¡Ay, Jesús! ¡Qué bamboleos!
No más, pies; oigámonos.

(Canten:)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
  Si decís de la barbera
que parece por defuera
245
vajilla de Talavera.
En el lustre y la blancura,
ara, ven y dura,
que amor es todo ventura.

CARRIZO
Redondilla
  ¿Qué es lo que dijo de amor
250
y de la barbera? ¡Ay, cielo!
¿Soy yo de bronce? ¿Soy hielo?
En la puerta estoy mejor:
Redondilla
  desde aquí los quiero ver.
Ya pasan. Ya vuelve el son,
255
pues Carnestolendas son;
sotana, no hay que temer.

(Los músicos y cuatro o seis máscaras de hombres y mujeres, bailando.)
(Canten:)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
  Si decís de la del sastre,
que tiene por gran desastre
que falte a su nave lastre
260
en la mejor coyuntura,
ara, ven y dura,
aunque se alborote el cura.
Copla (estructura abierta)
  Si decís de la mujer
del letrado, puede ser
265
que dé mejor parecer
en los pleitos que procura
ara, ven y dura,
que el amor todo es ventura.

(Éntrense con mucho regocijo.)

CARRIZO
Redondilla
  ¡Que hube yo de ser agora
270
destas monjas sacristán!
Enloquecido me han.
Pues ¡es que el son empeora!
Redondilla
  ¡Alzaos, señora sotana!
Tras ellos la calle tomo...
275
Mas éste es el mayordomo.
¡Qué breve es la gloria humana!

(FÉLIX entre.)

FÉLIX
Redondilla
  Doña Clara me ha mandado,
Carrizo hermano..., esté atento...,
que dé a hacer el monumento
280
que ayer dejamos tratado.
Redondilla
  Quiere que nuevo se haga
y que se pinte y se dore...,
esté atento..., y se mejore,
y el pasado se deshaga,
Redondilla
285
  para que se eche de ver
en toda Ciudad Rodrigo
que es abadesa...

CARRIZO
Eso digo,
y es muy principal mujer.
Redondilla
  ¡Qué lindo ara, ven y dura!
290
Aún se me bullen los pies.

FÉLIX
¿Qué es eso que dice?

CARRIZO
Que es
notable la arquitectura,
Redondilla
  y que el papel me agradó.
Mas esto de monumento
295
en Carnestolendas, siento
que no es tiempo.

FÉLIX
¿Por qué no?
Redondilla
  Si no se toma temprano,
¿cómo se hará la pintura?

CARRIZO
Hará... Ara, ven y dura.

FÉLIX
300
¿Qué es eso, Carrizo hermano?

CARRIZO
Redondilla
  Esto del cantar me altera:
ensayo lamentaciones.

FÉLIX
Esté atento a estas razones.

CARRIZO
Si decís de la barbera...

FÉLIX
Redondilla
305
  ¿Qué es eso?

CARRIZO
Ya ¿no lo ve?
El tiempecillo, por Dios.

FÉLIX
Venga esta tarde a las dos:
lo que ha de hacer le diré,
Redondilla
  que aquí por la portería
310
quiero hablar a mi señora
doña Clara.

CARRIZO
No ha media hora
que ni sentido tenía.
Redondilla
  Si decís de la del sastre...
Si decís...

(Éntrese.)

FÉLIX
¡Extraña cosa!
315
Pero vos, nave amorosa,
¿dónde camináis sin lastre?
Redondilla
  ¿Dónde vais, loca de vos,
en tan peligroso mar,
que me habéis de sepultar
320
si no me remedia Dios?
Redondilla
  ¡Nunca a esta casa viniera!
¡Nunca este oficio tomara!
¡Nunca hablara a doña Clara!
¡Nunca su hermosura viera!
Redondilla
325
  Diérame algún accidente
primero, y fuera mortal,
que no hay mal que tenga igual
a amar imposiblemente.
Redondilla
  ¡Ay de mí, que no me he visto
330
jamás en dolor tan fiero,
y más cuando considero
que es Clara esposa de Cristo!
Redondilla
  Pues ¿qué intento? ¿Qué pretendo?
Que si ofendo tal Esposo,
335
pensamiento peligroso,
advertir a quién ofendo.
Redondilla
  Mas ¿cómo podré vivir?
Porque llega ya mi fuego
a tanto desasosiego,
340
que se lo pienso decir.
Redondilla
  Ya vengo determinado:
pasos, no volváis atrás,
porque imagino que es más
matarme desesperado.
Redondilla
345
  Deo gratias. ¡Oh, qué mal digo,
que no es dar gracias a Dios,
sino ofenderle! Mas vos
templad, Señor, el castigo.
Redondilla
  Deo gratias. A mi señora
350
la Abadesa, sóror Juana.

(Dentro:)

[Alguien dentro]
Aquí está Félix.

DOÑA CLARA
Mañana
dirás que vuelva Teodora.

(Entre DOÑA CLARA, monja, en el hábito que parezca más a propósito.)

DOÑA CLARA
Redondilla
  Félix, ¿qué hay de nuevo allá?
¿Vino el trigo? ¿Hízose cuenta
355
con Esteban? ¿Qué hay? ¿Qué intenta?
¿Cuándo vendrá por acá?
Redondilla
  ¿Advertiste lo que os dije
del monumento? ¿Qué es esto?
¿No habláis? ¿De qué estáis compuesto?
360
Pues ¿qué tenéis? ¿Qué os aflige?
Redondilla
  ¿No estáis buenos? ¿Qué os ha dado?
Algo estáis descolorido.

FÉLIX
Enfermo estoy.

DOÑA CLARA
Pues ¿qué ha sido?

FÉLIX
Cuidado.

DOÑA CLARA
Y ¿qué es el cuidado?
Redondilla
365
  ¿Puédese acá remediar?

FÉLIX
Bien remediarse pudiera,
por más que imposible fuera;
mas no lo pienso intentar.

DOÑA CLARA
Redondilla
  ¿Fáltaos dinero? ¿Han hurtado
370
alguna cosa?

FÉLIX
Sí han;
mas no me la volverán,
que de voluntad la he dado.
Redondilla
  Y pues que Dios os crió
tan discreta como hermosa,
375
oíd, señora, una cosa.

DOÑA CLARA
Hablad: muy vuestra soy yo.
Redondilla
  No hay en casa quien os ame
con tan grande voluntad;
yo os haré tanta amistad,
380
que casi exceso se llame.
Redondilla
  No soy pobre; bien podéis
con seguridad hablar.

FÉLIX
Todo está en el comenzar.

DOÑA CLARA
Ya aguardo que comencéis.

FÉLIX
Redondilla
385
  Hanme dado unas tristezas
y ansias en el corazón,
que a tal desesperación
han traído mis flaquezas,
Redondilla
  que hoy he querido tomar
390
un lazo y echarle al cuello:
ahogarme puede un cabello.

DOÑA CLARA
¡Un hombre llega a llorar!
Redondilla
  ¿Qué tenéis, por vida mía?
¡Jesús! ¡Ahorcaros! ¿Por qué?

FÉLIX
395
Sólo porque en vos se ve
más claridad que en el día.
Redondilla
  Por santa, en tan verdes años,
deste convento os han hecho
abadesa.

DOÑA CLARA
No sospecho
400
que en eso estén vuestros daños;
Redondilla
  que si es falta que le hacéis
al convento, hoy me prefiero
a pagar con mi dinero:
no os ahorquéis ni lloréis.

FÉLIX
Redondilla
405
  Dicen mil cosas aquí
de vuestra gran santidad.

DOÑA CLARA
Cuando eso fuera verdad,
más podéis fiar de mí.

FÉLIX
Redondilla
  Señora, yo quiero bien;
410
que no es falta de dinero
mi mal, sino que no espero
que algún remedio me den.
Redondilla
  Ya os he dicho mi dolor.

DOÑA CLARA
¡Jesús! ¿Por eso lloráis?
415
Si alguna doncella amáis,
casaos, que de aquese amor
Redondilla
  quedará servido el cielo.

FÉLIX
No puede ser, que es casada,
que deso tengo anegada
420
el alma entre fuego y hielo.

DOÑA CLARA
Redondilla
  ¡Casada!

FÉLIX
Señora, sí,
y es tan alto su Marido,
que tiemblo verle ofendido
de mi pensamiento aquí.
Redondilla
425
  Tiene notable poder;
mas también es pïadoso.

DOÑA CLARA
Habrá de ser riguroso
si vos amáis su mujer.
Redondilla
  Mas yo haré hacer oración,
430
con disciplina y ayuno,
por vos.

FÉLIX
No sé yo que alguno
mueva mi loca intención.

DOÑA CLARA
Redondilla
  No veáis esa mujer.

FÉLIX
¿Qué importa, si ya la vi?

DOÑA CLARA
435
Rogaldo a Dios, fiad de mí;
que lo mismo pienso hacer.

FÉLIX
Redondilla
  De otra manera sé yo
que me podréis remediar.

DOÑA CLARA
Aunque la pudiera hablar,
440
líbreme Dios; eso no.
Redondilla
  ¿Cosa que el demonio acaso
os haga amar religiosa?

FÉLIX
Religiosa, y tan hermosa,
que por sus ojos me abraso.

DOÑA CLARA
Redondilla
445
  ¡Jesús! ¿Quién es?

FÉLIX
Vos, mi bien.
Temblando estoy. Perdonad.

DOÑA CLARA
Aunque con riguridad
responderos fuera bien,
Redondilla
  no quiero descomponerme,
450
que basta por testimonio
de que os incita el demonio,
que es astuto y nunca duerme,
Redondilla
  ver la desesperación
con que os obliga a mataros.
455
Mas yo quiero consolaros
con irme a hacer oración
Redondilla
  y alguna más penitencia,
por afear la hermosura
que os obliga a tal locura.

FÉLIX
460
¡Qué humildad y qué paciencia!
Redondilla
  Dadme, señora, perdón.
No os ofenderé en mi vida.

DOÑA CLARA
Flaca será, resistida,
la más fuerte tentación.

FÉLIX
Redondilla
465
  No sea con vos malquisto.

DOÑA CLARA
Si el demonio os tienta hoy,
acordaos, Félix, que soy
esposa de Jesucristo.

(Váyase.)

FÉLIX
Soneto
  No más, desatinado pensamiento:
470
Clara me ha dado luz más que el sol clara,
porque los claros rayos de su cara
me enseñaron mi loco atrevimiento.
Ya tengo diferente sentimiento;
con justa causa mi temor repara.
475
Detén, Señor, la rigurosa vara;
no me mandes prender, ya me presento.
Todo eres manos y ojos; no hay valerse,
de tu esposa el adúltero en fiarse
que podrá del secreto socorrerse;
480
que cuando pueda en el abismo entrarse,
no puede de tus ojos esconderse,
ni puede de tus manos escaparse.

(Váyase, y entren DON PEDRO y RICARDO, viejos.)

DON PEDRO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Conozco bien ese mancebo ilustre,
y sé las partes suyas, que bastara
485
tu autoridad y estar yo satisfecho;
que lo que cuadra con el gusto tuyo,
bien puede ser satisfacción del mío.

RICARDO
Es don Carlos un hombre de aquel talle,
y tiene condición tan generosa
490
(fuera de ser mancebo virtüoso),
que por ella pudiera ser bienquisto,
no sólo entre sus deudos, entre bárbaros.
Yo tengo para mí que doña Elena
no puede hallar su igual; y aunque sois padre,
495
creo que en desear su bien y aumento,
don Pedro, os aventaja el amor mío.

DON PEDRO
¿No venía con vos?

RICARDO
Aquí venía,
y aguardó en el portal.

DON PEDRO
Desde la reja
me pareció...

RICARDO
Verdad, no he de negarlo;
500
y pues venís en ello con tal gusto,
béseos las manos.

DON PEDRO
Será bien que agora...

RICARDO
Yo no os dijera cosa que no fuera
muy conforme al honor de vuestra casa.
Hablalde y velde; que si fuera padre,
505
primero me casara con mis yernos,
que darlos a mis hijas.

DON PEDRO
Y aun es justo,
primero contentar del padre el gusto.

RICARDO
¡Hola! Llama a ese noble caballero
que me aguarda a la puerta.

DON PEDRO
Yo le estaba
510
aficionado ya de sólo verle;
mas bien será que vamos con espacio,
que esto de casamientos, dijo un hombre
que era como la tecla de los órganos,
que en todas era bien poner los dedos.

RICARDO
515
Tocad en su nobleza, en sus costumbres,
en sus inclinaciones, en su trato,
en sus amigos, en sus deudos; todo
lo hallaréis de una misma consonancia.

(DON CARLOS entre.)

DON CARLOS
Bésoos los pies mil veces.

DON PEDRO
No es mi casa,
520
señor don Carlos, tan extraña.

DON CARLOS
Ha sido
encogimiento más que otro respeto;
que bien sé la merced que siempre hiciste
a mis padres.

DON PEDRO
Yo fui servidor suyo,
y vuestro lo seré si se ofreciere
525
ocasión de serviros.

RICARDO
¿De qué sirven
los vanos cumplimientos? Yo he tratado
vuestra intención, don Carlos, libremente
con el señor don Pedro, y él responde
que holgará de teneros por su hijo.

DON CARLOS
530
Agora con más veras por el suelo
os besaré los pies.

DON PEDRO
Señor don Carlos,
no, ¡por mi vida!, ni esto aquí se trate,
que podrán entenderlo los criados,
y publicarse en la ciudad sin tiempo;
535
que un casamiento es pretensión de un hábito,
donde suelen hablar los enemigos.
Ya sabéis que yo tengo a doña Elena,
después que Clara religión profesa,
casi por mi heredera; porque creo
540
que ha de dar don Bernardo en esto mismo.
Es la luz de mis ojos, y merece
serlo por su virtud. No puedo daros
otro dote mayor que lo que digo.

DON CARLOS
En llegando a tratar de dote alguno,
545
pierde, señor, valor mi pensamiento.
Suplícoos que dejéis esas bajezas
para quien piensa que consiste en oro
del casamiento el singular decoro.
Yo quiero a doña Elena por sí misma
550
y porque es hija vuestra: aquesto basta.

DON PEDRO
Añadiréis amor y obligaciones,
Carlos, con eso, y vos seréis el dueño
de la hacienda que tengo. Hacedme gusto
de iros a la iglesia y esperarme.
555
A Dios este suceso encomendemos,
y en el claustro los tres le trataremos.

DON CARLOS
Voyme alegre, señor, y confiado
de que soy vuestro hijo.

DON PEDRO
Yo me honro,
don Carlos, de que vos me llaméis padre.

RICARDO
560
Huélgome de que Carlos os contente.

DON PEDRO
La modestia en el mozo siempre agrada,
porque es la libertad necia y cansada.

(Váyanse DON CARLOS y RICARDO.)
(ELENA.)

DON PEDRO
¡Elena!

ELENA
¿Qué me mandas?

DON PEDRO
¡Qué de presto
me respondiste! ¿Estabas escuchando?

ELENA
565
¿Yo, señor? Pues ¿yo entiendo en tus negocios,
o tengo de pensar que me murmuras?
Los que escuchan es gente sospechosa,
y que tiene por qué.

DON PEDRO
¿No has entendido
que te quiero casar?

ELENA
Ni imaginado;
570
que tengo más envidia a doña Clara
por vivir religiosa, y de tal suerte,
que por su santidad, en verdes años,
gobierna a las demás, que si tuviera
ceptro del mundo y su señora fuera.

(El hermano CARRIZO, con un tabaque, y su herreruelo, y sombrero.)

CARRIZO
Redondilla
575
  Deo gratias. ¿Quién está acá?

DON PEDRO
¿Es el hermano Carrizo?

CARRIZO
Tan grande como me hizo
quien deshacerme podrá.
Redondilla
  El Niño Jesús los guarde.
580
¿Están buenos?

DON PEDRO
¿No lo ve?
Y él, ¿tiene salud?

CARRIZO
No sé.
Bueno me siento esta tarde;
Redondilla
  Dios sabe quién ha de estar
vivo mañana.

DON PEDRO
Es ansí.

CARRIZO
585
Y ella, ¿está buena?

ELENA
Yo sí.
¿Ya no me llega a abrazar?

CARRIZO
Redondilla
  Como vengo embarazado...

ELENA
Llegue, porque algo me pegue.

CARRIZO
¿De qué?

ELENA
Y mire que le ruegue
590
a Dios con mucho cuidado
Redondilla
  que me haga buena.

CARRIZO
Sí haré
en mis pobres oraciones,
y allá con los canelones
algo desto le diré.
Redondilla
595
  Su hermana y nuestra abadesa,
que Dios guarde, acá le envía
esta fruta; y a fe mía
que de no poder me pesa
Redondilla
  probarla, porque hoy ayuno.

ELENA
600
¡Qué santidad!

DON PEDRO
Es ejemplo
desta ciudad.

ELENA
Aquel templo
no produce árbol ninguno
Redondilla
  que de tal fruto no sea.

DON PEDRO
Hermano, un negocio emprendo
605
que será remedio, entiendo,
de mi hija. Si desea
Redondilla
  su bien, encomiende a Dios
su buen suceso.

CARRIZO
Sí haré,
aunque pecador. A fe
610
que es casamiento.

ELENA
Los dos
Redondilla
  tratábamos desto agora.
Ruéguelo a Dios por allá.

DON PEDRO
Clara, hermano, ¿cómo está?

CARRIZO
Muy buena está mi señora;
Redondilla
615
  aunque con ayunos tales,
disciplinas y abstinencias
y espantosas penitencias,
salen al rostro señales
Redondilla
  de lo que en el cuerpo pasa.

DON PEDRO
620
De escuchallo me enternezco.

CARRIZO
A dar probado me ofrezco,
con las más santas de casa,
Redondilla
  que es ángel en velo humano.

DON PEDRO
¡Gracias a Dios! Mira, Elena,
625
que seas tan santa y buena,
con tal ejemplo en la mano.
Redondilla
  Ven; que le quiero enviar
un regalo.

ELENA
Y yo también.

CARRIZO
Dígame, hermana, ¿con quién,
630
con quién se quiere casar?

ELENA
Redondilla
  Con don Carlos... ¿No conoce
a don Carlos?

CARRIZO
¡Pesia tal!
Es hombre muy principal:
Cuatro mil años le goce.
Redondilla
635
  En verdad que he de venir
a la boda.

ELENA
Ruegue a Dios
que nos casemos los dos...

CARRIZO
Diga lo que iba a decir.

ELENA
Redondilla
  Que yo le mando de paño
640
de Segovia un herreruelo
y una sotanilla.

CARRIZO
El cielo
le dé un hijo al primer año...

ELENA
Redondilla
  Hoy se han de hacer los contratos.

CARRIZO
Y tantos le dé después,
645
que no conozca en un mes
las calzas ni los zapatos.

(Váyanse y FÉLIX entre.)

FÉLIX
Canción (canzone)
  Extraño pensamiento,
quimera a lo divino,
infierno de mis locas esperanzas,
650
esperanza en el viento,
que con tal desatino
presumes que del sol el rayo alcanzas,
¿qué vanas confianzas
de un morir atrevido
655
llevan tu mariposa
a la luz amorosa
del mismo fuego que arde tu sentido?
¿Adónde vas? ¿Qué quieres?
Más es un ángel que cien mil mujeres.
660
Advierte lo que emprendes,
advierte lo que sigues.
¿Desto han servido tantas oraciones?
¿Cómo de nuevo enciendes,
sin que átomo mitigues
665
de mis locas y bárbaras pasiones,
mis ciegas pretensiones?
¿Ya no estaba acabado?
¿Ya no me arrepentía?
¿Ya templar no quería
670
con la virtud de Clara mi cuidado?
¿Qué puede haber que esperes?
Más es un ángel que cien mil mujeres.
No es mujer la que adoras.
Detente, pensamiento;
675
ángel es Clara, el nombre lo declara.
Su honestidad desdoras,
con loco atrevimiento,
que en un abismo de tinieblas para.
Pensé que descansara
680
cuando vi la paciencia
con que sufrió el camino
que abrió mi desatino
contra su honestidad y su inocencia.
¡Que de nuevo me alteres!
685
Más es un ángel que cien mil mujeres.
¡Oh, cielo riguroso!
Ya no como ni duermo,
perdido estoy de llanto y de tristeza;
parezco, sin reposo,
690
un abrasado enfermo
que no hay donde descanse la cabeza.
Fuentes de su belleza
se me están acordando:
los cristales que veo
695
con ardiente deseo,
dulce muerte me están pronosticando.
¡Oh, amor! Infierno eres.
Más es un ángel que cien mil mujeres.
Yo no desesperara
700
si cien mil pretendiera,
aunque fueran más altas que la luna;
pero si doña Clara
es ángel, ¿quién creyera
que la emprendiera confianza alguna?
705
El amor me importuna,
el miedo me detiene,
a hablarla no me atrevo,
porque es volver de nuevo
a despertar su ira... Mas ya viene.
710
¡Oh, amor! ¡Que perseveres!
Más es un ángel que cien mil mujeres.

(DOÑA CLARA.)

DOÑA CLARA
Quintilla
  Dijéronme que llamabas.

FÉLIX
Vino aquel recaudador
por quien ayer preguntabas.

DOÑA CLARA
715
¿Qué dice?

FÉLIX
Que es ciego amor.

DOÑA CLARA
¿Cómo o qué? ¿Con quién hablabas?

FÉLIX
Redondilla
  No sé lo que te decía,
si va a decir la verdad.
Llego a tal temeridad,
720
que he de matarme este día.

DOÑA CLARA
Quintilla
  Pues ¿qué te ha dado?

FÉLIX
No sé;
sé que he rezado, ayunado,
y sé que me quebranté
a azotes, y no ha bastado.

DOÑA CLARA
725
¿Qué dices, hombre sin fe?
Quintilla
  Si tú a Dios te encomendaras,
y orando perseveraras,
Dios te ayudara. ¿Qué dudas?
Mas tú sus auxilios mudas,
730
porque en deleites reparas.
Quintilla
  Si no llevas intención
y casto y limpio deseo,
¿de qué sirve la oración?

FÉLIX
Pues ¿qué he de hacer, si te veo
735
con tal gracia y perfección?
Quintilla
  Dios ¿no te hizo?

DOÑA CLARA
Es ansí.

FÉLIX
Yo quiero lo que Dios hizo.
¿De qué te quejas de mí,
si el cielo se satisfizo
740
del valor que puso en ti?

DOÑA CLARA
Quintilla
  ¡Quedo, loco! ¿Qué es aquesto?
¿Tú hablas tan descompuesto,
que hasta a los cielos se atreve
tu lengua?

FÉLIX
Ponme esa nieve
745
sobre aquestos labios presto;
Quintilla
  ponla presto, que me abraso.

DOÑA CLARA
Algún demonio te incita.

FÉLIX
¡Esto por un ángel paso!

DOÑA CLARA
Nunca mi Esposo permita
750
tan feo y enorme caso;
Quintilla
  porque si la vez primera,
necio, te hablé con blandura,
fue pensando que no fuera
adelante la locura,
755
que en su rigor persevera.
Quintilla
  Hoy te he de hacer despedir,
y que esta mayordomía
otro la venga a servir.

FÉLIX
Detente, señora mía;
760
perdón te quiero pedir.
Quintilla
  Mira que perdona Dios
a los que a sus pies se humillan.
Roguémoselo los dos.

DOÑA CLARA
Mucho, Señor, maravillan
765
las grandezas que hay en vos.
Quintilla
  Dos veces he derribado
este enemigo atrevido.
Félix, ya estás perdonado,
porque el verte arrepentido
770
y llorando, me ha obligado.
Quintilla
  El tiempo es santo: repara
en que Dios murió por ti.
Haz penitencia y declara
tus culpas.

FÉLIX
Harélo ansí,
775
y tú se lo ruega, Clara.

DOÑA CLARA
Quintilla
  Esa palabra te doy;
desde aquí a encerrarme voy.
Confiésate.

FÉLIX
Tú verás
que no he de inquietarte más.

DOÑA CLARA
780
¡Ay, Señor, la culpa soy!

(Váyase.)

FÉLIX
Soneto
  ¡Cuántas veces, Señor, me habéis llamado,
y cuántas con vergüenza he respondido,
desnudo como Adán, aunque vestido
de las hojas del árbol del pecado!
785
Seguí mil veces vuestro pie sagrado,
fácil de asir, en una cruz asido,
y atrás volví otras tantas, atrevido,
al mismo precio en que me habéis comprado.
Besos de paz os di para venderos;
790
pero si fugitivos de su dueño,
hierran cuando los hallan los esclavos.
Hoy que vuelvo con lágrimas a veros,
clavadme vos a vos en vuestro leño,
y tendréisme seguro con tres clavos.

(Váyase, y entren DON CARLOS y CARRIZO.)

DON CARLOS
Redondilla
795
  Sé que vos entráis allá.

CARRIZO
Yo no le digo que no,
que allá voy mil veces yo
para saber cómo está.
Redondilla
  Mas cierto que me he espantado,
800
y la causa no sospecho,
de que un negocio tan hecho
se hubiese desconcertado.

DON CARLOS
Redondilla
  Hay siempre, hermano Carrizo,
malos terceros en todo.

CARRIZO
805
¡Ah! ¡Que se pongan del lodo!

DON CARLOS
Ya sé yo quién lo deshizo;
Redondilla
  pero acabara de dar
en tierra mi pretensión,
si yo en aquesta ocasión
810
me pretendiese vengar.

CARRIZO
Redondilla
  Y en cualquiera tiempo es malo,
señor don Carlos, vengarse;
eso a Dios ha de dejarse,
que tiene Dios por regalo
Redondilla
815
  satisfacer los agravios
de quien se los deja a él.

DON CARLOS
Ello fue cosa cruel:
yo tengo el alma en los labios:
Redondilla
  muero por la bella Elena.

CARRIZO
820
No diga tal, que es pecado.

DON CARLOS
Si es voluntad de casado,
para santo fin se ordena;
Redondilla
  ya don Pedro me la daba,
y cierto competidor
825
no trató bien de mi honor.

CARRIZO
Mucho la prudencia alaba
Redondilla
  el agravio en el discreto;
tórnelo a tratar.

DON CARLOS
Sí haré;
pero entretanto no sé
830
que con hombre más secreto
Redondilla
  pueda animar a quererme
a mi Elena, que con él.
¿No la llevará un papel?
¿No querrá este bien hacerme?
Redondilla
835
  Que en casándome, le juro...

CARRIZO
¡Abernuncio, Satanás!
¿Yo papel? Es por demás.

DON CARLOS
Pues si casarme procuro,
Redondilla
  ¿no ve que se sirve Dios?
840
Tome esos cuatro doblones.

CARRIZO
Para santas ocasiones,
y siendo santos los dos,
Redondilla
  y tan santo el pensamiento
desta santa pretensión,
845
aún parece que es razón
ayudar su casamiento.
Redondilla
  ¿Oye? Váyase con Dios,
que hoy la señora abadesa,
que de envialle no cesa
850
recados de dos en dos,
Redondilla
  allá me enviará, y daré
este papel a su Elena.
Pero mire que se ordena
para que con ella esté
Redondilla
855
  en servicio del Señor.

DON CARLOS
Eso es sin duda. Adiós quede.

(Váyase DON CARLOS .)

CARRIZO
¡Oh, cuánto el dinero puede!
Más puede que el mismo amor.
Redondilla
  Quiero esconder el papel
860
para hablar con doña Clara,
que en sólo verme la cara,
me dirá cuanto hay en él.
Redondilla
  Entraré en la portería,
que está hablando con fray Juan;
865
los dobloncillos me dan
una intrínseca alegría,
Redondilla
  que estoy cosquilloso todo;
no puedo disimular.

(DOÑA CLARA.)

DOÑA CLARA
Allá lo pueden dejar
870
concertado de ese modo,
Redondilla
  y las joyas de la palia
entréguenmelas a mí.

CARRIZO
Ya huele a santos aquí;
que no hay tal ámbar ni algalia.

DOÑA CLARA
Redondilla
875
  Deo gratias.

CARRIZO
Por siempre.

DOÑA CLARA
¿Dio
a mi hermana aquel recado?

CARRIZO
Dado está, y aun olvidado.

DOÑA CLARA
Y ¿respondió?

CARRIZO
Respondió.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Muestre el papel, y en un vuelo
880
vaya a doña Elvira, y diga
lo que la palabra obliga,
que darla en esto es al cielo;
Redondilla
  diga que le dé las joyas.

CARRIZO
Voy.

(Váyase CARRIZO.)

DOÑA CLARA
Leer quiero este papel.
(Lea.)
885
«Señora, si estás cruel,
puedes abrasar mil Troyas.»
Redondilla
  ¿Cómo es esto? «Mas si miras
blandamente mi pasión...»
Letra y razones no son
890
de Elena. «Cuanto te admiras,
Redondilla
  trocarás en lastimarte.»
¿Papel de amores a mí?
¡Carrizo se atreve ansí!...
«Pues verás en cualquier parte
Redondilla
895
  las señales de mi pena.»
Este sacristán, ¿es santo?
¿Éste han estimado en tanto?
Mas si fue yerro de Elena...

(Entre FÉLIX.)

FÉLIX
Romance (tirada)
  Digo que me mataré,
900
ya no hay de qué porfiarme;
déjame ya, pensamiento,
que yo quiero contentarte;
yo echaré en estas paredes
un lazo, para que acabes
905
de perseguir un rendido.

DOÑA CLARA
¿Qué es esto?

FÉLIX
Vengo a matarme.

DOÑA CLARA
¿Por qué?

FÉLIX
Por sólo quererte;
pues no es posible que basten
diligencias ni temores.

DOÑA CLARA
910
Tente, Félix, no te mates.

FÉLIX
¿Cómo que no?

DOÑA CLARA
Escucha un poco;
escucha, así Dios te guarde,
verás la mayor desdicha
que en nuestra flaqueza cabe:
915
el día que me dijiste
amores o disparates,
no pude dormir, pensando
los efectos que amor hace;
y de pensar los efectos,
920
me nació el determinarme
a quererte; más callé
porque tú perseverases.
La segunda vez, ¡oh, Félix!,
hice mucho en despreciarte,
925
porque ya entonces temía
que de temor me olvidases.
Muchas diligencias hice;
pero no fueron bastantes
a contrastar la memoria
930
de lo que allí me contaste;
que mientras más resistía,
más sentía desatarme
las venas en vivo fuego,
si hay fuego que tanto abrase;
935
que se imprimieron en mí
las lágrimas que lloraste,
de suerte, que se mezclaron
en el alma con mi sangre.
Alterado el corazón,
940
daba golpes desiguales,
como que puerta pedía
para salir o matarme.
No he comido ni dormido,
buscando para mirarte
945
las rejas y celosías,
o en la iglesia o en la calle.
Ayer me determiné
que si volvías a hablarme,
de aquí contigo saldría,
950
para que tú me llevases
donde tu gusto quisiese;
y así, vengo a suplicarte
con lágrimas de mis ojos,
que me lleves o me mates.

FÉLIX
955
No llores, señora mía;
mi bien, no llores, que haces
ofensa a los claros soles
que desos orientes salen.
Detén el cristal corriente
960
que de las entrañas nace,
que yo imaginaba peñas,
y ya son tiernos cristales.
Yo soy un esclavo tuyo:
como a tal puedes mandarme.
965
¿Cuándo me mandas, señora,
que desta casa te saque?
Abrevia, que estoy muriendo.

DOÑA CLARA
Mañana podrás llevarme,
cuando la confusa noche
970
a la mitad se levante
del cielo, y sepulte en sueño
hombres, animales y aves;
busca un vestido seglar.

FÉLIX
Y ¿de quién podré fiarme
975
para servir? Que es forzoso.

DOÑA CLARA
Este Carrizo es bastante;
háblale de parte mía.

FÉLIX
¿A un santo dices que hable?

DOÑA CLARA
Yo sé bien que no lo es:
980
contigo puedes llevarle;
yo sé que sabe traer
un papel, aunque sea un ángel
de los que tiene la tierra
la persona a quien le trae.

FÉLIX
985
Yo lo haré, pues que lo dices,
y no hay más de que me aguardes.

DOÑA CLARA
Aguardaré como tuya.

FÉLIX
Quien amare, se declare;
porque, como persevere,
990
no es posible que no alcance.

FIN DEL PRIMER ACTO

Acto II

FÉLIX y el hermano CARRIZO.

CARRIZO
Redondilla
  Sin sentido me has dejado.

FÉLIX
Yo te he dicho la verdad.

CARRIZO
¡Que sufras, Suma Bondad,
tan espantoso pecado!
Redondilla
995
  Mira, Félix, que del cielo
bajarán rayos de furia
si haces tan grave injuria
a su castísimo velo.

FÉLIX
Redondilla
  Deja aparte hipocresías,
1000
loco, que ella me ha contado
que tú la has solicitado
con papeles estos días
Redondilla
  de un caballero de aquí.

CARRIZO
¿Yo?

FÉLIX
Tú.

CARRIZO
Serán de su hermana.

FÉLIX
1005
Pues que contigo se allana,
ella te conoce a ti;
Redondilla
  y abreviemos. O esta daga
te ha de pasar ese pecho
(pues si te quedas, sospecho
1010
que mayor daño me haga),
Redondilla
  o conmigo has de venir.

CARRIZO
Ten la daga, que te juro
que con el alma procuro
a ti y a Clara servir.
Redondilla
1015
  No es mi miedo ni cumplimiento,
sino que mi propio humor
me lleva a cosas de amor
el alma y el pensamiento.
Redondilla
  Soy retozón de mi gusto,
1020
tierno de mi natural:
un chapín, un delantal,
me causan notable susto.
Redondilla
  No hay cofia o cabello suelto
que no me lleve tras sí;
1025
que vive un pimiento en mí,
en esta sotana envuelto.
Redondilla
  En oyendo yo un cheriba,
me desato en pura miel,
porque soy tan moscatel,
1030
que de sentido me priva.
Redondilla
  Cuanto aquí me has visto hacer,
todo ha sido fingimiento;
que no hay centro en lo violento,
y es mi centro una mujer.
Redondilla
1035
  Pueden con mi corazón,
en oyéndolas hablar,
como con manteca, dar
lardo a un asado capón.
Redondilla
  No hay almíbar que me iguale
1040
en tratándome de amor,
porque el placer y el color
al rostro y ojos me sale.
Redondilla
  Vaya fuera la sotana,
no haya más hipocresía;
1045
humana condición mía,
declarad que sois humana.
Redondilla
  Venga espada y vengan plumas,
rompan el mundo estos pies.

FÉLIX
Huelgo que por tu interés
1050
a servirme te resumas.
Redondilla
  Clara vistiéndose está
para el camino un vestido:
lindas joyas ha cogido:
a punto las tiene ya;
Redondilla
1055
  yo las mulas a la puerta
de la ciudad, que un villano
guarda.

CARRIZO
¿Quién?

FÉLIX
El hortelano
desa mi heredad o huerta:
Redondilla
  no hay más de hacer una seña.

CARRIZO
1060
Y yo, ¿no me he de mudar?

FÉLIX
Sí; mas fuera del lugar.

CARRIZO
Aun pienso que Félix sueña.
Redondilla
  Félix, ¿es esto de veras?
¡Clara tan loca por ti,
1065
que quiere salir de aquí!
¡A un ángel tan santo esperas!
Redondilla
  ¡A una mujer que por santa
la dieron este gobierno!

FÉLIX
Un amor lloroso y tierno,
1070
Carrizo, un mármol quebranta.
Redondilla
  Mi trabajo me ha costado;
tres veces la combatí...
mas no tratemos aquí
lo padecido y pasado,
Redondilla
1075
  pues dello surtió el efecto
que ves. Yo he vencido; basta.

CARRIZO
¿Qué mujer habrá tan casta,
donde no quepa un defecto,
Redondilla
  si este enemigo porfía,
1080
y el principio no remedia?

FÉLIX
Temí que fuera tragedia,
Carrizo hermano, la mía,
Redondilla
  y hase convertido en boda.
Doy un silbo... Mira bien
1085
si hay alguien.

CARRIZO
Agora, ¿quién?
Porque está la ciudad toda
Redondilla
  envuelta en tiniebla y sueño.

(Silbe FÉLIX, y salga DOÑA CLARA, de seglar, muy gallarda.)

DOÑA CLARA
¿Eres tú?

FÉLIX
¿Quién puede ser?
Dame esos brazos, mujer,
1090
esposa y eterno dueño.

DOÑA CLARA
Redondilla
  ¡Ay, día de mi esperanza,
hoy en tus brazos cumplido!
¡Jesús! ¿Con quién has venido?

CARRIZO
¿No me ves?

DOÑA CLARA
¡Qué buena lanza!

CARRIZO
Redondilla
1095
  Lanza o lanzón, cuando aquí
sales a casarte, Clara,
Carrizo sólo repara
en que se pierde por ti.
Redondilla
  La sacristía me dan
1100
desta casa, e imagina
que si la imagen camina,
no se queda el sacristán.
Redondilla
  La manga voy a llevar
en aquesta procesión.

DOÑA CLARA
1105
Yerros por amores son,
a quien dio el alma lugar.
Redondilla
  Retiraos los dos allí,
que un poco tengo que hacer.

FÉLIX
Presto, que deben de ser
1110
las doce.

DOÑA CLARA
¿Las doce?

FÉLIX
Sí.

(Retírense los dos, y ella diga:)

DOÑA CLARA
Octava real
  ¡Virgen, que estáis sobre esta puerta santa,
por donde salgo a tanta desventura,
engañada de amor con fuerza tanta,
que no repara el alma en mi locura;
1115
vara de Arón, divina, fértil planta,
que distes al Criador, siendo criatura,
por cuyo fruto os echan bendiciones
las más fieras y bárbaras naciones;
Octava real
  hermosa Virgen, cándida cortina
1120
de aquel Sol de justicia soberano;
Raquel del gran Jacob, Ester divina,
salud eterna del linaje humano,
preciosa piedra imán, que al Norte inclina,
que nos enseña siempre vuestra mano,
1125
yo rompo la palabra que había dado
a vuestro Hijo y a mi Esposo amado!
Octava real
  Con lágrimas lo digo, Virgen bella:
adúltera soy ya; yo soy perdida;
que un ciego amor me arroja y atropella,
1130
y una pasión en vano resistida.
¡Qué vergüenza que tengo, clara estrella,
divina fuente de la eterna vida,
de alzar mis feos ojos a miraros,
siendo los vuestros más que el cielo claros!
Octava real
1135
  Mas ya el demonio, envuelto en mi flaqueza,
a desesperación tan grande incita
mi loca y femenil naturaleza,
que a matarme o salir me solicita.
Por vuestra intacta virginal pureza,
1140
entre todas santísima y bendita,
María celestial, Madre piadosa,
os pido hagáis por mí sola una cosa.
Octava real
  No sé cómo me atrevo, cuando intento
tan gran maldad; pero por ser tan justo
1145
lo que os suplico, tengo atrevimiento,
que no lo hiciera yo si fuera injusto;
y es que, pues yo, con loco pensamiento,
llevada de la infamia de mi gusto,
voy a perderme en tanto vituperio,
1150
quedéis en guarda deste monasterio.
Octava real
  Aquí tuve el gobierno, y voy perdida;
guardad estas ovejas, Virgen santa,
pues su pastora, con infame huida,
las deja al lobo, que el ganado espanta.
1155
No se pierda ninguna, aborrecida
de mi maldad, ni caiga en la garganta
del hambriento león, a ejemplo mío.
¡Guardaldas, Virgen; que de vos las fío!

CARRIZO
Octava real
  Paréceme que llora.

FÉLIX
No lo entiendo.
1160
¿Si se arrepiente ya?

DOÑA CLARA
¡Virgen hermosa,
y vos, Esposo mío, aunque os ofendo,
y el hombre pierdo aquí de vuestra esposa,
guardad estas ovejas!

FÉLIX
¿Si temiendo
la justicia del cielo rigurosa,
1165
no se atreve a partir?

CARRIZO
Eso sospecho.
Llega, y esfuerza su medroso pecho.

FÉLIX
Octava real
  ¿Qué es esto, Clara? ¿Quieres que amanezca,
y nos hallen aquí? ¿Qué estás llorando?

DOÑA CLARA
Despedirme de aquí; no te parezca
1170
mucho sentirlo, el daño imaginando.

FÉLIX
No hay cosa que el temor, Clara, te ofrezca,
que no la venza el amor. ¿Qué estás dudando?

DOÑA CLARA
Vamos.

FÉLIX
¿Agora el miedo te acobarda?

DOÑA CLARA
¡Virgen, en vos les dejo Buena Guarda!

(Vanse.)
(Una VOZ, dentro, diga así:)

VOZ
Octava real
1175
  Ángel, escucha.

(Un ÁNGEL salga.)

ÁNGEL
¡Oh, Reina de la vida!
¿Qué me mandáis?

VOZ
Al punto te transforma
en esta miserable, que, perdida,
a su Esposo desprecia desta forma.
De su rostro y sus hábitos vestida,
1180
sirve su oficio, y las demás informa
de consejos divinos.

ÁNGEL
Obediente
haré su oficio mientras vive ausente.
Redondilla
  ¡Oh poderoso Señor,
que los hombres tanto estimas!
1185
¡Que tu justicia reprimas
y detengas tu furor!
Redondilla
  ¡Que quieras que los sirvamos
y que en su lugar quedemos,
que a los buenos los honremos
1190
y a los malos defendamos!
Redondilla
  Das en el desierto a Agar
en tal desdicha consuelo,
bajando un ángel del cielo;
tres haces también bajar
Redondilla
1195
  en el valle de Mambré,
que Abraham a adorar viene,
y otro el cuchillo detiene
por tanta obediencia y fe.
Redondilla
  Cuando bendición le dan,
1200
Jacob los vio por la escala,
que el cielo y la tierra iguala,
y al partirse de Labán.
Redondilla
  Ya en la zarza que no ardía,
ya en la columna de fuego,
1205
ya prometiéndole luego
el ángel que a Moisés guía;
Redondilla
  ya puesto contra Balán,
ya en favor de Josué,
y ya Gedeón le ve
1210
al huir de Madián;
Redondilla
  ya dándole pan a Elías,
y a los asirios agravios,
ya purificando labios,
poniendo fuego a Isaías;
Redondilla
1215
  ya en el horno a Misael,
dándole a Dios bendiciones,
ya enfrenando los leones,
sustentando a Daniel;
Redondilla
  y ya en Betulia guardando
1220
a Judit, casta y valiente,
ya con Tobías ausente,
su camino acompañando;
Redondilla
  ya a Josef santo durmiendo,
y cuando a Egipto camina,
1225
ya moviendo la piscina,
ya las cárceles abriendo;
Redondilla
  ya en el monte Sinaí,
ya a Felipe y Pedro santo;
pero no es mucho, que tanto
1230
les diese favor allí,
Redondilla
  si viene a comparación
con aquesta miserable
que a su Esposo venerable
ha hecho tan vil traición.
Redondilla
1235
  Maitines tocan; yo quiero
ir a estar en su lugar,
pues me le manda ocupar
aquel celestial lucero.
Redondilla
  ¡Cuán mejor gobierno aguarda
1240
su casa del que tenía!
Que después de Dios, María
fue siempre la Buena Guarda.

(Váyase, y entren DON CARLOS y GINÉS, lacayo.)

DON CARLOS
Redondilla
  Yo lo tengo averiguado;
no hay que replicar en esto.

GINÉS
1245
¿Don Juan?

DON CARLOS
Don Juan.

GINÉS
¿Quién te ha puesto
con don Juan en tal cuidado,
Redondilla
  que siempre te ha sido amigo?

DON CARLOS
No hay amigos cuando es
sobre este vil interés,
1250
y este ejemplo es buen testigo.
Redondilla
  Dame que llegue ocasión
que pique la voluntad;
que la mayor amistad
viene a parar en traición.
Redondilla
1255
  Hay hombre que por su gusto,
en materia de mujer,
a su padre sabrá hacer
cualquiera engaño y disgusto.
Redondilla
  Si saber, por dicha, quieres
1260
quién es tu amigo, y su intento,
pruébale con mucho tiento
en dineros y mujeres,
Redondilla
  que allí se pierden los más.

GINÉS
Mejor será no proballos,
1265
que no quiero ocasionallos
para perdellos jamás.

DON CARLOS
Redondilla
  Yo sé que me ha hecho tiro
en esta ocasión don Juan,
porque, de Elena galán,
1270
le cuesta más de un suspiro.
Redondilla
  Con siniestra información
a don Pedro ha persuadido,
por quien a Elena he perdido,
mi honor y reputación,
Redondilla
1275
  que pienso que en sangre mía
ha puesto falta; y si en ella
la dejo, vendrá a tenella
toda manchada algún día;
Redondilla
  que de engaños de este modo
1280
tantos peligros resultan,
que un hábito dificultan,
y se pierde el honor todo.
Redondilla
  ¡Cuántos, por mala opinión
que han puesto los enemigos,
1285
son, Ginés, falsos testigos
en más de una información!
Redondilla
  ¡Cuántas honras hay quitadas,
cuántas noblezas perdidas
por pasiones no entendidas,
1290
de enemistades pasadas!
Redondilla
  Dios te libre de quedar
una opinión asentada,
que no puede ser lavada
con toda el agua del mar.
Redondilla
1295
  No ha de sucederme ansí,
porque jurara mañana
alguna gente liviana
que esto se dijo de mí.
Redondilla
  Hoy ha de morir don Juan,
1300
y venga lo que viniere.

GINÉS
Si quitarle el honor quiere,
aquí estos brazos están,
Redondilla
  que a sesenta mil como él
desharán y harán pedazos.

DON CARLOS
1305
Esos brazos o estos brazos
tomarán venganza dél.
Redondilla
  ¿Quién es éste?

GINÉS
Éste es Carrizo,
el sacristán desta casa,
hombre que por santo pasa,
1310
o trae el nombre postizo.
(Otro CARRIZO entre con el traje que traía el que se fue con FÉLIX y CLARA.)
Redondilla
  Éste se entra en los zaguanes
a reñir a los que juegan,
y si los naipes le niegan,
finge dos mil ademanes.
Redondilla
1315
  Y para mí, por la pinta,
conoce mejor la suerte
que un tahúr.

DON CARLOS
Calla y advierte.

GINÉS
Algunas flores despinta.

CARRIZO FINGIDO
Redondilla
  Deo gracias, señor don Carlos.

DON CARLOS
1320
¡Oh, hermano!

CARRIZO FINGIDO
Por siempre, diga.

DON CARLOS
Por siempre.

CARRIZO FINGIDO
Dios le bendiga.
A los dos quiero abrazarlos,
Redondilla
  y déles el Sumo Bien
de sus bienes celestiales.

GINÉS
1325
No tiene aquellas señales
que en el hermano se ven.
Redondilla
  Es el mismo y no es el mismo;
más modesto y más compuesto
trae el hábito y el gesto.

DON CARLOS
1330
Calla, que es todo un abismo
Redondilla
  de pureza y santidad.

CARRIZO FINGIDO
Mi señora la abadesa,
que, como sabe, profesa
tanta virtud y humildad,
Redondilla
1335
  le suplica que se llegue
un rato a la portería.

DON CARLOS
¿A la noche o por el día?

CARRIZO FINGIDO
No es justo que se lo niegue,
Redondilla
  que le ha mucho menester.

DON CARLOS
1340
¡Jesús! Hermano, aquí estoy.
Indigno de verla soy:
novedad debe de haber.

GINÉS
Redondilla
  Doña Clara, ¿no es hermana
de Elena?

DON CARLOS
¿Agora lo sabes?

GINÉS
1345
Estos negocios tan graves,
siempre un santo los allana.
Redondilla
  Ella debe de querer
conformaros.

DON CARLOS
¡Quiera Dios!

GINÉS
Hablad primero los dos,
1350
que este mal vayas a hacer.

DON CARLOS
Redondilla
  Hermano, ¿hay lugar agora?

CARRIZO FINGIDO
¡Pues no! Véngase conmigo.

GINÉS
Sepa que le soy amigo.

CARRIZO FINGIDO
Diga, ¿con don Carlos mora?

GINÉS
Redondilla
1355
  Sí, hermano.

CARRIZO FINGIDO
¿Qué oficio tiene?

GINÉS
Lacayo dicen que soy;
pero yo delante voy,
que mi amo detrás viene.

CARRIZO FINGIDO
Redondilla
  Si sirve a Dios muy de veras,
1360
y promete desde luego
dejar mujeres y juego,
juramentos y quimeras,
Redondilla
  seremos grandes amigos.

GINÉS
Ruégueselo a Dios.

CARRIZO FINGIDO
Sí haré.

GINÉS
1365
¡Juego y mujeres!... No sé...

CARRIZO FINGIDO
Son terribles enemigos.

(Vayanse, y entren DOÑA CLARA y FÉLIX.)

FÉLIX
Lira
  En este verde prado,
donde compiten tan hermosas fuentes,
que su cristal helado,
1370
dividido por lazos diferentes,
la hierba lisonjea,
porque jüez apasionado sea;
Lira
  aquí, donde las flores
parece que se esfuerzan diligentes
1375
a vencer tus colores,
aunque las desengañan las corrientes,
espejos de sus hojas,
contigo menos blancas, menos rojas,
Lira
  puedes, hermosa Clara,
1380
pasar aquesta siesta calurosa,
si no es que el sol se para
a verte entre estas flores, más hermosa
que Dafne y que Jacinto,
rompiendo aqueste verde laberinto.
Lira
1385
  Mira las dulces aves,
cantándote motetes acordados
con los picos süaves;
mira por los vivares los pintados
conejuelos medrosos,
1390
del esparcido plomo sospechosos;
Lira
  mira en la verde cama
la liebre temerosa, y por la selva
la presurosa gama,
que está esperando que su esposo vuelva,
1395
y por aquesta orilla,
gimiendo en soledad, la tortolilla;
Lira
  mira cuán abrazados
están aquestos chopos destas vides,
y que, como casados,
1400
se enredan en los árboles de Alcides.
Mas, pues papel me ofrecen,
libros serán del bien, que me enloquecen.

DOÑA CLARA
Lira
  Pues ¿qué intentas en ellos,
dulce esposo del alma que te adora?

FÉLIX
1405
Fiar mi gloria dellos,
porque me vino a la memoria agora
lo que escribió Medoro
cuando gozó de Angélica el tesoro.

DOÑA CLARA
Lira
  Detente, no lo escribas,
1410
que no es Orlando el que leerlo puede,
de quien seguro vivas
con el anillo que a la vista excede,
sino quien todo es ojos,
y se podrá vengar de sus enojos.
Lira
1415
  No donde se escondía
Angélica en la India, de su furia
segura viviría,
si quisiese vengar su injusta injuria,
porque hasta el mismo infierno
1420
abre su centro a su Jüez eterno.
Lira
  Escribe, Félix mío,
tus glorias en tu pecho, que dél solo
estos secretos fío.

FÉLIX
No pienso que del uno al otro polo
1425
hay hombre tan dichoso:
Eres mi esposa.

DOÑA CLARA
¿Y tú, mi amor?

FÉLIX
Tu esposo.
Lira
  Aquí te sienta un poco;
dormiré en tu regazo.

(Siéntese.)

DOÑA CLARA
Aquí te acuesta.

FÉLIX
¡Que no se vuelva loco
1430
quien goza un bien une tanto mal le cuesta!

DOÑA CLARA
Para mayor descanso,
ya con las hojas juega el viento manso.

(Un PASTOR.)

PASTOR
Lira
  ¿Hay tal desdicha mía,
si yo puedo llamarme desdichado?
1435
Pensaba que tenía
seguro de los lobos mi ganado,
y llevóme la oveja
de más hermosa y cándida pelleja.
Lira
  Daré silbos mortales,
1440
daré gritos, que atruene monte y selva
por entre estos jarales:
tanto deseo que a su pasto vuelva.
¡Hola, pastores míos!
¿Habéis visto mi oveja entre estos ríos?
Lira
1445
  Montes altos, cubiertos
de antiguos robles y robustas hayas,
de mis ovejas puertos
cuando se escapan de mis blancas playas,
¿habéis visto una oveja,
1450
que, por ir con el lobo, el pastor deja?
Lira
  ¿Qué digo? ¡Hola, vaqueros!
¡Hala! ¡Aho! Montañeses cabrerizos,
celosos ganaderos,
cubiertos con espinas, como erizos,
1455
¿habéis mi oveja visto?

DOÑA CLARA
Parece que el pastor imita a Cristo.
Lira
  Despertaré mi esposo...
Mas él duerme cansado, no es bien hecho.
¡Hola! Pastor celoso,
1460
que por tu oveja se te abrasa el pecho,
parece que tu queja
se imprime en mí, con no ser yo tu oveja.
Lira
  ¿Qué buscas afligido?

PASTOR
Una ovejuela pobre desmandada,
1465
que ha poco que se ha ido,
de la voz de los lobos engañada.
¿Habéisla acaso visto?

DOÑA CLARA
¡Tiemblo como si viera al mismo Cristo!

PASTOR
Lira
  Lindas señas tenía:
1470
toda era blanca, aunque en la frente sola
una mancha tenía;
mas no hay lirio en el prado ni amapola
en trigo, ni aun estrella,
que se pudiese comparar con ella.
Lira
1475
  Yo le puse una esquila
en un collar de más valor que el oro;
silbé, llaméla y dila
sal en mis manos por mayor decoro;
que aun por ella entre espinas
1480
andar juzgan mis pies por clavellinas.
Lira
  Hice yo mi cabaña
de tres palos, por ella, en ese monte
para que a la montaña
no se vaya perdida, y se remonte
1485
de mi sabroso pasto,
en compañía de un cordero casto.
Lira
  Mas no sirvió de nada
ni amalla ni querella ni servilla;
que cuando más guardaba,
1490
se me fue con los lobos de la villa,
Dios sabe cómo vengo,
la sed, el ansia y el calor que tengo.

DOÑA CLARA
Lira
  Pastor, que tan celoso
vienes buscando tu querida oveja,
1495
mira ese soto umbroso;
que si la sed con la calor la aqueja,
al agua vendrá luego.

PASTOR
No hará, porque ya tiene muerto el fuego.

DOÑA CLARA
Lira
  Yo, pastor, a lo menos
1500
no la he visto pasar por este prado.

PASTOR
Teniendo vos tan llenos
los ojos del marido regalado
que tenéis en los brazos,
haciendo al cuello suyo tantos lazos,
Lira
1505
  no lo habréis advertido.
Quedad con Dios.

(Váyase.)

DOÑA CLARA
¡Qué hermoso y lindo talle!
¡Con qué galán vestido
andan los ganaderos deste valle!

(Despierte FÉLIX.)

FÉLIX
Clara, ¿con quién hablabas?

DOÑA CLARA
1510
Con un pastor, mientras durmiendo estabas.

FÉLIX
Lira
  ¿Qué buscaba?

DOÑA CLARA
Una oveja;
que te moviera a lástima la suya,
pues que por ella deja
todo el ganado, sólo porque arguya
1515
el amor que la tiene.

FÉLIX
Quien tiene amor, con tales ansias viene.

DOÑA CLARA
Lira
  Sudaba, de cansado,
por un rostro que a un rey honor le diera.
Echado en el cayado
1520
miraba selvas, montes y riberas,
a ver si parecía,
y a silbos la campaña estremecía.
Lira
  Una honda de seda
de tres lazos, que en uno remataban,
1525
porque llamarla pueda,
se pendía del cinto, que adornaban
un pasador y hebilla
labrados por extraña maravilla.
Lira
  Las abarcas de pieles,
1530
asidas con lazadas encarnadas,
a guisa de claveles
entre azucenas blancas deshojadas,
puestas me parecieron
en los pies, que este prado florecieron.

FÉLIX
Lira
1535
  Sin duda que soñabas.

DOÑA CLARA
Yo así lo creo, y todo ha sido un sueño.

FÉLIX
Como acaso pensabas
en los amores de tu nuevo dueño,
soñabas hermosura,
1540
y el alma fue el pincel de la pintura.

(CARRIZO entre de soldadete, con espada y plumas.)

CARRIZO
Redondilla
  ¿Habemos hoy de acabar
de dormir y de partir?

FÉLIX
Si al partir daña el dormir,
ya le comienza a dejar.
Redondilla
1545
  ¿Has dado bien de comer
a esas bestias?

CARRIZO
A esas bestias,
que sufren nuestras molestias,
les di a comer y a beber.
Redondilla
  He comprado dos capones,
1550
que pueden servir a pavos
los remates de los cabos,
con un par de perdigones.
Redondilla
  Éstos van en el arzón.

FÉLIX
Dios te haga bien.

CARRIZO
Cada día
1555
la bucólica me fía,
y tú verás que no son
Redondilla
  las de Virgilio tan buenas,
aunque por lisonja estén
con aquellos versos bien
1560
Galo, Títiro y Mecenas.
Redondilla
  Pero falta lo mejor.

DOÑA CLARA
¿Cómo?

CARRIZO
Todo es cosa vil
adonde falta un pernil;
que escribe cierto dotor
Redondilla
1565
  que, tomado por jarabe
cada mañana, es la cosa
más cordial y más sabrosa
que de Hipócrates se sabe.
Redondilla
  Yo estoy muy bien con él
1570
por una cosa.

FÉLIX
¿Y será?

CARRIZO
La diferencia que va
del agua, Félix, a él.
Redondilla
  El agua, para ser buena,
ni color, sabor ni olor
1575
ha de tener. ¡Qué rigor!
Sólo nombrarla da pena.
Redondilla
  Y el tocino, en competencia,
tiene, para ser mejor,
buen color, sabor y olor.
1580
¿Cuál es mejor diferencia?
Redondilla
  Color, lo magro que exceda
la grana, sabor que llame
al vino, olor que derrame
ámbar que vencerle pueda.
Redondilla
1585
  Todas estas condiciones
confortan y recuperan
la vida, más que pudieran
boticas ni confecciones.
Redondilla
  Tome un poeta al aurora
1590
dos tragos sanmartiniegos,
con dos bocados manchegos
desto que Mahoma ignora
Redondilla
  (Belcebú le lleve presto
a Argel o a Constantinopla),
1595
y podrá de copla en copla
henchir de versos un cesto.
Redondilla
  Beba agua, aunque sea endibia,
con azúcar o rosado
o blanco; y, el día pasado,
1600
hará una copla tan tibia,
Redondilla
  que parezca que ha salido
por boca de cantimplora.

DOÑA CLARA
Notable vienes agora.

CARRIZO
Alegre traigo el sentido.

FÉLIX
Redondilla
1605
  ¿Adónde habemos de ir?

CARRIZO
Vamos a la gran Toledo;
que en nombrándola, no puedo
ni tengo más que decir.
Redondilla
  Gente noble, entendimientos
1610
raros, damas siempre hermosas.

DOÑA CLARA
¡Qué cosas tan enfadosas!

CARRIZO
¿Celos?

DOÑA CLARA
No.

CARRIZO
¿Qué?

DOÑA CLARA
Pensamientos.

CARRIZO
Redondilla
  Digo que no vamos ya;
y si buscas gente fea,
1615
pasémonos a Guinea,
que no habrá celos allá,
Redondilla
  porque en Mandinga y en Zape
nunca han entrado los celos,
si no es que quieran los cielos
1620
que dellos nadie se escape.
Redondilla
  ¡Pardiez, vamos a Sevilla!

FÉLIX
¡Oh, qué famosa ciudad!

CARRIZO
Y de mayor libertad
que las que tiene Castilla,
Redondilla
1625
  porque la gran confusión
de grandeza y forasteros,
de naves y de extranjeros,
causa de tenerla son.
Redondilla
  Es bellísima en extremo.

DOÑA CLARA
1630
Apresta, y vamos allá,
aunque en toda España habrá
el mismo temor que temo.

CARRIZO
Redondilla
  A Valencia puedes ir,
que es un jardín en la tierra.

FÉLIX
1635
Notable grandeza encierra;
mas no podremos vivir
Redondilla
  sin que quién somos se entienda.

CARRIZO
Pues vamos a Barcelona,
ciudad que la mar corona
1640
por su mas querida prenda;
Redondilla
  y podéis por Vinarrós
pasar a Italia, o por ella.

DOÑA CLARA
Todo el amor lo atropella:
muramos juntos los dos.
Redondilla
1645
  Vamos a cualquier lugar.

FÉLIX
Hacia Toledo camina...
o Valencia, si imagina
Clara que la han de buscar.

CARRIZO
Redondilla
  Las mulas están a punto
1650
y la cena.

FÉLIX
Pues ¿qué esperas?

CARRIZO
Que partas, y que tú quieras.

DOÑA CLARA
Por el lugar te pregunto.

CARRIZO
Redondilla
  Habrá dos leguas no más.

DOÑA CLARA
Pues pica.

CARRIZO
¡Lindo camino,
1655
adonde pernil y vino
no pueden faltar jamás!

FÉLIX
Redondilla
  ¿No vas contenta, mi amor?

DOÑA CLARA
¿Pues no?

CARRIZO
Caminemos presto.

DOÑA CLARA
Algún cuidado me ha puesto
1660
lo que me dijo el pastor.

(Váyanse.)
(Entren el ÁNGEL, ya en figura de DOÑA CLARA, y DON CARLOS.)

ÁNGEL
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Yo os prometo hacer mi diligencia
y persuadir mi padre a vuestro gusto;
mas la palabra habéis de darme luego
de no poner las manos ni la espada
1665
en ese caballero.

DON CARLOS
¿Quién o cómo
os ha dicho, señora, que quería
castigar a don Juan de aqueste agravio?

ÁNGEL
Basta que yo lo sepa.

DON CARLOS
Mal he dicho
en preguntaros cómo lo supistes;
1670
que vuestra santidad es tan notoria
en toda la ciudad, que sólo un hombre
tan malo como yo fuera ignorante
y peregrino de virtud tan rara,
y cómo lo sabéis os preguntara.

ÁNGEL
1675
Carlos, no, quiere Dios que los agravios
venguen los agraviados; y así, dice
que no busquéis venganza, en el Levítico,
ni os acordéis de la pasada injuria:
suya la llama en el Deuteronomio.
1680
Judit dice que esperen los humildes;
David le ruega a Dios que se levante,
y que le vengue de sus enemigos.
Que no se olvida, dicen los Proverbios,
y que es Dios de venganza, en quien es justo
1685
que espere el hombre libertad y honra.
El que pidiere a Dios de quien le ofende
satisfacción, nos dice el Eclesiástico
que la hallará sin duda, y a Idumea
promete Dios por Israel castigo,
1690
por quererse vengar de su enemigo.
Tres veces llama a Dios Nahúm, profeta,
vengador, y aun el mismo Señor dice,
por San Mateo, que volváis el rostro
a quien os diere en él, y a los romanos
1695
y hebreos Pablo escribe estos consejos.
Diego y Pedro nos muestran esto mismo,
y de las almas de los justos dice
Juan en su Apocalipsique pidiendo
están a Dios venganza de su sangre.
1700
Pedilda, pues, a Dios, señor don Carlos,
y a mí dejadme el cargo de abonaros,
si hoy me viere mi padre, como pienso,
aunque siempre me ve mi Padre inmenso.

DON CARLOS
Clara, más clara y pura que el sol claro;
1705
Clara, que las estrellas obscureces,
no sólo con oírte y con mirarte,
piedad infundes en mi duro pecho,
pero me obligas que a tus pies echado,
pida perdón de mi pasado intento
1710
a Dios y a ti, por quien sus voces siento.
Verdad es que matar a don Juan quise;
mas ya, si quieres que perdón le pida,
haré lo mismo que contigo hago.

ÁNGEL
No, que será advertirle, pues no sabe
1715
la ofensa que intentabas a su vida.
Yo te prometo de cobrar tu honra,
aunque ninguna en esto aventuraste,
y de pedirle que te vuelva a Elena,
como al principio fue su pensamiento,
1720
para que llegue a efecto el casamiento.

DON CARLOS
Señora, con mirarte estoy de suerte,
que ya no sólo quiero que le pidas
me vuelva lo que tanto he deseado;
pero si quieres que de aquí me vaya
1725
a Salamanca, y que con un pobre hábito
me ponga en un recluso monasterio,
lo haré sin detenerme: tales rayos
me da sólo mirarte.

ÁNGEL
Cuando fuera
de Dios la vocación, yo me alegrara.
1730
Agora trata de tomar estado,
que mi hermana te quiere, a lo que pienso,
y en fin es sacramento el matrimonio,
en que podéis vivir como Tobías
vivió con Sara tan alegres días.
1735
Guárdate, si se hiciere este concierto,
de llegar, como aquellos desdichados
y lascivos mancebos que a las manos
murieron del demonio; sino ofrece
a Dios humilde tu oración, y pide
1740
que sea aquella junta sólo a efecto
de su servicio.

DON CARLOS
Si por ángel, Clara,
te llevo en el camino de mi intento,
¡oh, qué honesto será mi pensamiento!
Sé tú mi Rafael, ve tú conmigo.

ÁNGEL
1745
Vete con Dios, que Dios irá contigo.
(Váyase DON CARLOS.)
Redondilla
  ¡Oh, soberana piedad,
qué de cosas que te deben
los hombres, y no los mueven
a agradecida humildad!
Redondilla
1750
  ¡Cuánto sufre, cuánto aguarda,
pues por quien le despreció,
hace que su Madre y yo
sirvamos de buena guarda!
Redondilla
  ¡Cuán altos son tus secretos,
1755
sin que se entienda a qué fin!
¿Qué abrasado serafín
penetrará tus conceptos?

(La PORTERA.)

PORTERA
Redondilla
  Haga vuestra caridad
que llamen al mayordomo.

ÁNGEL
1760
También su defensa tomo.
No está agora en la ciudad,
Redondilla
  que es ido a cierta cobranza.
Mejor diré perdición.

PORTERA
Pues he pensado que son
1765
dineros de una libranza.

ÁNGEL
Redondilla
  ¿Libranza? Yo los daré.
¡Ay, Dios! ¡Si la suya fuera,
y Félix libre se viera
del pecado en que se ve!

PORTERA
Redondilla
1770
  Cien ducados se han de dar
también para la madera
del cuarto nuevo.

ÁNGEL
¡Ah, sí! Espera,
que no les han de faltar.

PORTERA
Redondilla
  ¿Para qué en esta ocasión
1775
el mayordomo enviaste,
que no hay leña que se gaste,
y se ha acabado el carbón?

ÁNGEL
Redondilla
  Todo se ha de proveer;
Félix ocupado está;
1780
si hay alguna falta acá,
decid lo que es menester.

PORTERA
Redondilla
  Hay una y muchas.

ÁNGEL
Pues yo
acudiré a todas luego.

PORTERA
Que hables al hombre, te ruego,
1785
que el monumento pintó.

ÁNGEL
Redondilla
  Pues ¿cómo no le han pagado?

PORTERA
Por faltar Félix de aquí.

ÁNGEL
Ahora bien, pídanme a mí,
pues Félix anda ocupado.
Redondilla
1790
  A Vísperas han tañido.

PORTERA
Después dellas es costumbre,
si no te da pesadumbre
(que para ti no lo ha sido),
Redondilla
  barrer tal día como hoy
1795
el coro y claustro de afuera,
la abadesa la primera.

ÁNGEL
La menor de todas soy;
Redondilla
  apercíbeme una escoba.

PORTERA
¡Qué humildad! ¡Qué perfección!
1800
Por cierto que el corazón,
a cuantos la tratan, roba.

ÁNGEL
Redondilla
  Pues ténmela apercibida.

PORTERA
Yo lo haré. ¡Qué alegre parte!
de unos días a esta parte
1805
está en ángel convertida.

(Váyanse, y entren FÉLIX y CARRIZO.)

FÉLIX
Romance (tirada)
  Y ¿duerme Clara?

CARRIZO
Vestida,
sobre la cama está echada.
¿De qué suspiras? ¿Qué tienes?
Responde. ¿Enmudeces? Habla.

FÉLIX
1810
No sé qué tengo, Carrizo;
vete, no me digas nada,
que no quieren mis tristezas
que nadie sepa la causa.

CARRIZO
¡Tú secreto para mí!

FÉLIX
1815
Si he de decir verdad clara,
Clara me ofende, Carrizo;
Clara me enfada y me cansa.

CARRIZO
¡Clara, más bella que el día!

FÉLIX
Pues en las cosas humanas,
1820
¿piensas tú que están los bienes
seguros de sus mudanzas?
Con la furia que la amé,
ha caído en mi desgracia,
y ella lo va conociendo;
1825
que ya se lo dice el alma.

CARRIZO
¿Por qué?

FÉLIX
Yo te lo diré.

CARRIZO
En lo público no hay falta;
si las tiene en lo secreto...

FÉLIX
Oye, que es otra la causa:
1830
desnudándose una noche,
le vi encima de la faja
un habitillo pequeño.
Preguntéle por qué andaba
con esas reliquias ya,
1835
y díjome: «¿Qué te espanta?
Que como el primero Esposo,
me dio, Félix, estas armas,
y nunca el amor primero
de todo punto se acaba,
1840
ansí estimo aquestas prendas,
porque éstas son las del alma,
como las tuyas del cuerpo.»
En diciendo estas palabras,
temblé como si estuviera
1845
donde el azogue se saca.
Dormí mal aquella noche,
imaginando la espada
de Cristo sobre mi cuello,
del adulterio en venganza.
1850
Fuime a la iglesia otro día,
que aun no era bien de mañana,
y quitándole el sombrero
a un crucifijo que estaba
sobre los arcos del claustro,
1855
le vi volver las espaldas,
de suerte que los dos clavos
que tenía por las palmas,
quedaron por lo de encima
las dos cabezas sacadas.
1860
Miré abajo, y vi hacia mí
de los pies vueltas las plantas,
donde los clavos también
las cabezas remataban.
Erízaseme el cabello
1865
de imaginar tales ansias
como entonces recibí.
Yo pienso que si tomaran
cada cabello, pudieran
pasar con él una tapia.
1870
No me atreví a hablar, Carrizo,
ni a oír misa.

CARRIZO
¡Cosa extraña!
Muriéndome estoy de miedo.

FÉLIX
A Clara he escrito esta carta,
aunque breve de razones,
1875
de pesadumbres bien larga.

CARRIZO
Pues ¿dónde te quieres ir?

FÉLIX
Pienso dar la vuelta a Italia
con el dinero que queda.
Llama, amigo, al huésped, llama.

CARRIZO
1880
Él viene, no te apasiones.

(Un HUÉSPED.)

FÉLIX
Huésped, yo traía hurtada
esa señora, que ahora
mi esposa y mujer llamaba.
El temor de la justicia,
1885
de su presencia me aparta
con este mozo también,
que fue cómplice en sacarla.
Decilde que adiós se quede,
y daréisle aquesta carta,
1890
que no hay derecho en la fuerza,
ni en las desdichas palabra.

HUÉSPED
Mucho me pesa, señor,
que de esa suerte se vaya;
háblela, por Dios, primero.

FÉLIX
1895
No hay que tratar, esto basta;
no me puedo detener.
Ven, Carrizo.

CARRIZO
¿A dónde?

FÉLIX
A Italia.

CARRIZO
Vamos a romper el mundo,
ya segura la garganta;
1900
que esto de sacar la lengua
y andar por sogas tan altas,
es burla de volatines:
ellos esas vueltas hagan.

(Váyanse FÉLIX y CARRIZO.)

HUÉSPED
¡Ah, señora! ¡Ah, mi señora!

(DOÑA CLARA.)

DOÑA CLARA
1905
¡Jesús! ¿Qué es esto? ¿Quién llama?

HUÉSPED
El huésped.

DOÑA CLARA
¿Qué quiere el huésped?

HUÉSPED
Que recibáis esta carta
de aquel gentilhombre
que ayer os trujo a mi casa;
1910
y porque es de poco gusto,
y lágrimas no me agradan
donde no he de ser remedio,
sola os quedad a llorarlas.

(Váyase el HUÉSPED.)
(DOÑA CLARA abra y lea.)

DOÑA CLARA
«Clara, yo sé que nos siguen
1915
y que ya toma venganza
tu Esposo, del adulterio
que habemos hecho en su casa.
Yo te dejo, y voy tan triste...»
No más, letras desdichadas.
1920
¿Ésta es la fe de los hombres?
¡En viento y palabras pagan!
¡Ay, miserable de mí,
perdida y en tierra extraña,
sola, sin Félix!... ¿Qué digo?
1925
Sin Félix no fuera nada;
mejor dijera sin Dios,
a quien he vuelto la cara,
y sin mi querido Esposo,
a quien rompí la palabra.
1930
¿Qué menos me prometían
tan malas obras, que paran
siempre en tan míseros fines?
Cansóse, que todo cansa.
¡Oh, gustos del mundo loco,
1935
flores hermosas al alba,
marchitas al mediodía,
y a la noche derribadas!
Gigantes, imaginados,
son los deleites, que pasan
1940
como sueño, y quien los goza,
muy diferentes los halla.
Recelos desto tenía.
Engañóme la esperanza:
púsela en un hombre vil,
1945
baja sangre, obscura casta;
pero quitéla de Dios:
¿A dónde en el mundo hallara
en quien segura estuviera?
¿Qué haré? Toda estoy turbada.
1950
Ya tiemblo mi airado Esposo,
y no sé por dónde vaya
a buscarle, aunque jamás
cerró sus puertas al alma
que le llamase contrita.
1955
Mas ¿cómo alzaré la cara
que le negó tan vilmente?
Afuera desconfianza,
que yo no ofendí marido
de la tierra, que se baña
1960
espada y mano en la sangre
de quien la fe le quebranta.
A Dios ofendí. Pues, Dios,
si a nadie cierras tus llagas,
a ti voy; piadoso eres,
1965
yo sé, Esposo, que me aguardas.
¿Esposo dije? ¡Ay de mí!
Adúltera soy. Desata,
corazón, estas dos fuentes,
y a la Reina de la gracia
1970
toma por madrina, y dile...
Pero no le digas nada
hasta confesar tus culpas,
pues conoces que son tantas.

FIN DEL ACTO SEGUNDO

Acto III

CARRIZO y FÉLIX.

CARRIZO
Redondilla
  Mil veces oí en Castilla
1975
que en el Coll de Balaguer
había bien que temer,
ya porque es del mar la orilla,
Redondilla
  y moros de Argel, piratas,
entre calas y recodos,
1980
donde después salen todos,
tienen ocultas fragatas;
Redondilla
  ya porque en él, por pasiones,
nunca faltan bandoleros.

FÉLIX
Quien lleva pocos dineros,
1985
cantar suele entre ladrones,
Redondilla
  como lo dijo un poeta.
¿Qué tenemos que temer,
pues que nos faltaba ayer?

CARRIZO
Y el moro, ¿no te inquïeta,
Redondilla
1990
  que hace los cuerpos dinero,
cuando en Biserta los vende,
o en Trípoli?

FÉLIX
Nunca me ofende
el moro ni el bandolero
Redondilla
  tanto como yo a mí mismo,
1995
imaginando que estoy
en España.

CARRIZO
Triste voy,
que soy alma de tu abismo.

FÉLIX
Redondilla
  Años ha, Carrizo hermano,
que de España a Italia fuimos,
2000
donde hasta agora estuvimos
sirviendo y viviendo en vano,
Redondilla
  pues no merecemos vida,
aunque con seguridad,
pues que por nuestra maldad
2005
fue la muerte merecida.
Redondilla
  La patria o la perdición
nos lleva a Ciudad-Rodrigo,
y yo pienso que al castigo.

CARRIZO
Secretos del cielo son.
Redondilla
2010
  Mil veces el delincuente,
sin entender quién le lleva,
quiere que vaya y se atreva
a poner entre la gente
Redondilla
  donde comete el delito.
2015
Tal puede ser que los dos
vamos, queriéndolo Dios.

FÉLIX
A su piedad lo remito.
Redondilla
  Si un largo arrepentimiento,
si una tierna contrición
2020
hallan la puerta al perdón,
luz de mi remedio siento.
Redondilla
  La penitencia no ha sido
tal como debiera ser.

CARRIZO
¿Tanto ha habido que comer?
2025
¿Tan bien habemos dormido?
Redondilla
  ¿Qué regalo en tantos años
por nuestros cuerpos pasó?

FÉLIX
Harto trabajo nos dio
el tiempo en reinos extraños;
Redondilla
2030
  que si se ofreciera a Dios,
de satisfacción sirviera,
aunque pequeña, y corriera
por la cuenta de los dos.

CARRIZO
Redondilla
  ¡Válame Dios! ¿Qué habrá sido
2035
de doña Clara?

FÉLIX
No sé:
no poco tormento fue
su memoria en mi sentido.
Redondilla
  Mil veces me vi de suerte,
que quise volver por ella,
2040
aunque de volver a vella
me resultara la muerte.
Redondilla
  Fácil cosa fue dejalla;
vivir sin ella no fue
tan fácil, porque pensé
2045
morir volviendo a buscalla.
Redondilla
  Poco tuvo de nobleza
el dejalla, en lo exterior,
pues la engañé con amor
y la dejé con bajeza.
Redondilla
2050
  Pero como yo temí
al Esposo que ofendía,
busqué su vida y la mía,
y al fin huyendo vencí.
Redondilla
  Errar es de hombre mortal,
2055
y más en esto que ves;
pero de demonio es
perseverar en el mal.

CARRIZO
Redondilla
  Al fin volvimos a España,
como ya desconocidos
2060
en rostro, barba y vestidos,
si el tiempo no nos engaña.
Redondilla
  Ya salimos de la mar
y entramos en Barcelona,
donde no hallamos persona
2065
que nos pudiese juzgar
Redondilla
  menos que por extranjeros:
lo mismo será en Madrid,
Toledo y Valladolid.

(Cuatro bandoleros con sus pistolas y capas, de la montaña.)

BANDOLERO 1º
Pongan luego los dineros
Redondilla
2070
  sobre esa piedra, soldados.

FÉLIX
¡Mal encuentro!

CARRIZO
Dile azar
si ellos no le quieren dar,
serán hidalgos honrados,
Redondilla
  porque no llevamos niente.

BANDOLERO 2º
2075
Los vestidos se desnuden
antes que de ahí se muden,
o disparo.

FÉLIX
Espera.

CARRIZO
Tente.
(Váyanse desnudando.)
Redondilla
  Ofrezco al diablo artificio,
que con apretar la mano,
2080
derriba al hombre más sano
hasta el día del jüicio.

FÉLIX
Redondilla
  Trabajos me han sucedido,
mas nunca en éste me vi.

BANDOLERO 3º
¿No acaban ya?

FÉLIX
Señor, sí.

CARRIZO
2085
Parece que dio el vestido,
Redondilla
  según le manda quitar;
pues no le cosía el sastre
pensando en este desastre,
que él diera priesa a hilvanar.
Redondilla
2090
  Tomen, y vayan con Dios.

BANDOLERO 1º
¿De dónde son?

CARRIZO
¡Lindo aviso!
¿No lo ve? Del Paraíso,
aunque no estamos los dos
Redondilla
  en estado de inocencia.

BANDOLERO 2º
2095
Y ¿adónde van?

CARRIZO
A acostar,
porque tras el desnudar,
no queda otra diligencia.

BANDOLERO 2º
Redondilla
  Por parecer gente honrada...

CARRIZO
Honrada su vida sea.

BANDOLERO .2º
2100
De cierta vieja librea,
de unos pobres desechada,
Redondilla
  si quieren, los vestiremos.

CARRIZO
Eso es dar ropa y oficio,
que hay mil que piden de vicio,
2105
y de vicio pediremos.

BANDOLERO 2º
Redondilla
  Caminen.

FÉLIX
¡Qué triste vida!

CARRIZO
Mas te debes alegrar,
que ya no puede faltar,
por lo menos la comida.

(Váyanse, y entre LISENO, viejo villano y COSME, su hijo.)

LISENO
Endecasílabos sueltos (tirada)
2110
  El tiempo de engerir, Cosme, a propósito,
ha de ser en creciente de la luna,
día sereno y claro; mas la rama
ten cuenta que sea nueva; por lo menos
que no pase de un año. En tierras cálidas,
2115
por mayo es la sazón; pero en las frías,
por junio y julio.

COSME
Estoy tan inquïeto,
que le escucho sin gusto y por respeto.

LISENO
Cuando vieres que suda la corteza
y despide la yema, pon el ramo
2120
al pecho o sobre la rodilla, y corta,
haciendo dos rayitas, como escudo,
que por eso se llama de escudete.
Ve por un lado alzando la corteza,
y entre el dedo pulgar y el otro cógela,
2125
y sácala el meollo y aderézala,
y en tanto que previenes otro corte,
ponla en la boca.

COSME
Poco estoy atento.
La huerta me perdone y los enjertos,
que no se engieren bien vivos y muertos.

LISENO
2130
Donde la has de asentar no tenga raja,
que despide mejor estando lisa.
Corta luego al través cuanto es la yema,
y vela desviando por la parte
de arriba, hasta quedar el corte justo.

COSME
2135
Padre, yo escucho con bellaco gusto.
Dejaos de enjertos de escudete agora,
de mesa, pie de cabra o cañutillo,
coronilla, barreno o calabaza,
y tratad de engerirme en casamiento,
2140
porque solo no puedo llevar fruto.
Poned en esto el pensamiento, padre;
que la huerta ya tiene plantas y árboles.
Las plantas duran tres y cuatro años,
los árboles a treinta y a sesenta,
2145
y árboles hay que pasan de cien años,
llevando, como veis, sabroso fruto.
A no ser vos enjerto con mi madre,
Cosme no fuera fruto vuestro, padre.

LISENO
¡Maldito seas, que aún apenas tienes
2150
treinta años, y ya tratas de casarte!
Y tú, ¿serás, por dicha, para eso?

COSME
Aún hay en el lugar algún testigo;
demás, que no será el peligro vuestro.

LISENO
Muchas aldeas tiene y caserías
2155
la ribera del Tajo; en ellas viven
labradoras hermosas; yo te ofrezco
poner los ojos en alguna a intento
de engerirte con ella en casamiento.

COSME
No, padre, no; que ya sé yo la moza
2160
que el ánima me pudre y me retoza.

LISENO
¿Quién, Cosme?

COSME
Juana, aquesta moza nuestra.

LISENO
¡Pues! ¡Juana! ¿Una mujer que habrá tres años
que aquí vino perdida? ¿Estabas loco
cuando te dio tan deshonroso intento?

COSME
2165
¡Pardiez, padre! Vos sois un mentecato
si infamáis la limpieza de su trato.
Vive como una santa, recogida
en oración perpetua y en ayunos;
métese en esas peñas, que coronan
2170
las márgenes del Tajo, y dase en ellas
tantos azotes, que sus carnes bellas
las hacen jaspes con la sangre viva;
y ¡llamáisla perdida y fugitiva!

LISENO
Pues cuando sea tal como tú dices,
2175
¿estaráte a propósito que tengas
una mujer tan penitente en casa?

COSME
¡Qué mal sabéis el fuego que me abrasa!
No sé lo que me traigo, que al oído
me andan diciendo, cuando está en el campo,
2180
que la fuerce, la ruegue y solicite,
la penitencia y la oración la quite.

LISENO
Ella es hermosa, y no eres, Cosme, solo
el que pretende desviar a Juana
de aquellos recogidos pensamientos;
2185
que el señor de la huerta por momentos
la viene a ver y a molestarla tanto,
que crece su dolor y aumenta el llanto.
Mas pues que Juana, Cosme, es a tu gusto,
y tiene las costumbres que tú sabes,
2190
¿qué mejor dote? Yo la haré mi hija.

COSME
El cielo aumente, padre, vuestros años.

LISENO
Sufre hasta el fin los amorosos daños.

(Váyase LISENO.)

COSME
Redondilla
  Esto que traigo en el pecho
no es posible que es amor,
2195
porque parece un ardor
de muchos infiernos hecho:
Redondilla
  A mí me incita y me mueve
tan vivo desasosiego,
que es nieve, y me abrasa en fuego,
2200
y es fuego, y me hiela en nieve.
Redondilla
  Si como, me está llevando,
¡oh, Juana!, tu perfección
toda la imaginación,
y estoy comiendo y pensando.
Redondilla
2205
  Si duermo, despierto luego
con tu nombre, de tal modo,
que me parece que todo
es un infierno de fuego.
Redondilla
  Ésta es la orilla del río;
2210
en él quisiera arrojarme,
si pensara que templarme
pudiera el tormento mío.
Redondilla
  ¡Oh! Hela allí. Corazón,
no tembléis de un ángel ya.

(CLARA, de labradora.)

DOÑA CLARA
2215
¿Cuándo, Señor, llegará
de mi pecado el perdón?
Redondilla
  ¿Cuándo, Jesús de mi vida,
me dirá vuestra piedad,
pues le costó mi maldad
2220
toda la sangre y la vida:
Redondilla
  «Mujer, perdonada estás»?
Pero ¿cómo podrá ser
que esto pueda merecer
la que no os sirvió jamás,
Redondilla
2225
  la que siempre os ofendió,
la adúltera del Esposo
más honrado y más hermoso
que el cielo a la tierra dio?
Redondilla
  Pero tengo confianza
2230
en esa sangre, Señor,
que aunque es roja en el color,
es verde por la esperanza.
Redondilla
  ¡Jesús mío, yo pequé!
¡Terrible fue mi pecado!
2235
Vos sabéis lo que he llorado
en esta esperanza y fe.
Redondilla
  Díceme aquel enemigo
que no me ha de aprovechar,
y que vos me habéis de dar,
2240
como a adúltera, castigo;
Redondilla
  mas yo le digo, Señor,
que nunca vos despreciáis
corazón en quien halláis
este contrito dolor.
Redondilla
2245
  ¡Ay, piadosa Virgen bella!
¿Qué fuera de mí sin vos?
¿Por dónde llegara a Dios,
por tal mar, sin tal estrella?
Redondilla
  ¡Ay, cielos! ¿Quién está aquí?

COSME
2250
Cosme soy; ¿de qué te alteras?
No son mis manos tan fieras,
que te defiendas de mí.
Redondilla
  ¿Cuál oso viste bajar
de los montes de Toledo,
2255
que te ha causado tal miedo?
Pero debes de pensar
Redondilla
  que vengo a hurtar la colmena
de la miel de tu hermosura.

DOÑA CLARA
Así Dios te dé ventura,
2260
y a mí, Cosme, me haga buena,
Redondilla
  que me hagas un placer.

COSME
Mándame, Juana, y verás
que en mandarlo tardas más
que yo lo tardo en hacer.

DOÑA CLARA
Redondilla
2265
  Que vuelvas a nuestra quinta
por un libro que olvidé.

COSME
Si voy, ¿dónde te hallaré?

DOÑA CLARA
En esta alfombra que pinta
Redondilla
  de tantas flores el Tajo.

COSME
2270
¿Está en tu aposento?

DOÑA CLARA
Sí.

COSME
Pues yo vuelvo luego aquí,
porque vuelo, y sé el atajo.
Verso suelto
  No te vayas, desdén mío.

(Váyase COSME.)

DOÑA CLARA
Soneto
  Divino vencedor, de amor vencido,
2275
con túnica de sangre y con diadema,
donde escribió la Majestad suprema
el nombre que vos solo habéis leído;
Cordero asado en cruz, el pecho herido,
para que exhale el fuego en que se quema,
2280
en cuya herida amor con hostia y nema
firmó la carta al hombre redimido;
¡quién se alistara, capitán benigno,
debajo desa cruz, bandera santa,
imperio que en sus hombros se enarbola!
2285
Cordero de Sión, si fuera digno
mi pecho de ofreceros la garganta,
yo os siguiera con palma y con estola.

(Grita de música y baile, damas y galanes, y un mozo con un tabaque de merienda.)

MÚSICOS
Seguidilla
  Lavaréme en el Tajo,
muerta de risa,
2290
que el arena en los dedos
me hace cosquillas.

DAMA 1ª
Redondilla
  Pon la merienda en el prado,
que él nos servirá de mesa.

DOÑA CLARA
¡Lo que el demonio atraviesa
2295
por despertar mi pecado!

GALÁN 1º
Redondilla
  ¡Hermosa estás como un oro!

DAMA 2ª
Y tú, galán como un sol.

GALÁN 1º
¿Hay tan dichoso español?

DOÑA CLARA
Alma, mientras cantan, lloro.

MÚSICOS
Seguidilla
2300
  Que no quiero bonetes,
que soy muy boba,
y en andando con picos,
me pico toda.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Todas invenciones son
2305
del demonio, que despierta
mis deleites.

DAMA 1ª
¿No es la huerta
de mayor recreación?

GALÁN 2º
Redondilla
  Yo me quiero desnudar.

GALÁN 1º
Y yo, que hace gran calor.

GALÁN 2º
2310
En aquel chopo es mejor.

DAMA 1ª
¿Huélgaste de ver nadar?

DAMA 2ª
Redondilla
  ¿Eso dudas?

DAMA 1ª
Pues allí
podréis pasar la merienda.

GALÁN 1º
Mil primores, dulce prenda,
2315
haré en el agua por ti.

MÚSICOS
Seguidilla
  Si te echares al agua,
bien de mis ojos,
llévame en tus brazos;
nademos todos.

(Entrense todos.)

DOÑA CLARA
Redondilla
2320
  ¡Qué de cosas representa,
para ponerme en cuidado,
a mi deleite pasado
quien mi perdición intenta!
Redondilla
  Pues, cuerpo, ya conocéis
2325
los castigos que lleváis.

(Dos gentileshombres entren.)

GENTILHOMBRE 1º
Mirad, Guzmán, que sudáis,
y que a peligro os ponéis.
Redondilla
  Enjugaos, que tiempo habrá.

GENTILHOMBRE 2º
¡Oh, qué graciosa aldeana
2330
con veinte ovejas?

GENTILHOMBRE 1º
Serrana,
¿dónde menos hondo está?

DOÑA CLARA
Redondilla
  No nadéis si no sabéis.

GENTILHOMBRE 2º
En verdad que yo nadara
adonde mejor templara...

DOÑA CLARA
2335
De espacio, no os acerquéis.
Redondilla
  Id en buen hora a nadar.

GENTILHOMBRE 1º
¡Lindo brazo!

GENTILHOMBRE 2º
Y ¡qué rollizo!

DOÑA CLARA
Esto el demonio lo hizo,
que no me quiere dejar.

GENTILHOMBRE 2º
Redondilla
2340
  Daréle para corales,
si a los labios me los trueca.

GENTILHOMBRE 1º
Oiga, no sea tan seca.

DOÑA CLARA
Si son hombres principales,
Redondilla
  ¿no ven que es mucha bajeza
2345
tratar mal una mujer?

GENTILHOMBRE 2º
Peñasco debes de ser,
aunque un ángel en belleza.
Redondilla
  Pues guárdanos los vestidos
entre tanto que nadamos,
2350
porque desnudos pensamos
despertarte los sentidos.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Esas palabras no son
de gente desta ciudad.

GENTILHOMBRE 2º
¡Qué notable honestidad!

GENTILHOMBRE 1º
2355
¡Quedo, que tiene razón!
Redondilla
  Dejalda, que aún tengo miedo
de una mujer virtüosa.

GENTILHOMBRE 2º
No la he visto más hermosa
en la Sagra de Toledo.

(Váyanse los dos.)

DOÑA CLARA
Redondilla
2360
  No pienses, fiero enemigo,
volverme al mundo jamás;
que esto que a mis ojos das,
te pienso dar en castigo.
Redondilla
  Así el alma se desagua
2365
cuando va de culpas llena.

(Dentro, como que nadan.)

GALÁN 1º
¡San Juan y la Magdalena!
Un baño parece el agua.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Ojos, ya no hay qué mirar;
mirad solamente al cielo,
2370
que en aquel hermoso velo
hay mucho que contemplar.
Redondilla
  Dejad las cosas, mis ojos,
del mundo, pues tales son,
que han sido mi perdición
2375
y el blanco de mis enojos.
Redondilla
  Pensad en lo que perdí
cuando mi Esposo dejé.
¡Ay, Señor! ¿Cuándo osaré
volver mis ojos a ti?
Redondilla
2380
  Dulcísima vida mía,
¿cómo dejé tus regalos?
¿Cómo por otros tan malos
olvidé tu compañía?
Redondilla
  ¿Cómo te quebré la fe?
2385
¿Cómo el anillo rompí
que me diste y que te di
cuando tu mano toqué?
Redondilla
  ¡Llorad, ojos, no os canséis!
Y ¡ojalá pluguiera a Dios
2390
fuérades mil como dos,
porque dos poco podréis!
Redondilla
  ¿Dónde estás, Esposo mío?
¡Oh, qué enojado estarás!
¡Ay, Dios! ¿Si recibirás
2395
los suspiros que te envío?
Redondilla
  Señor, que en piedad excedes
mis culpas, dame tu luz;
clavado estás en la cruz;
no te me irás, que no puedes.

(El PASTOR.)

PASTOR
Romance (tirada)
2400
  Verdes riberas amenas,
frescos y floridos valles,
aguas puras, cristalinas,
altos montes, de quien nacen,
guiadme por vuestras sendas
2405
y permitidme que halle
esta prenda que perdí
y me cuesta amor tan grande.
Ya de pisar las espinas
llevo teñidas en sangre
2410
las abarcas, y las manos
rotas de apartar jarales.
De dormir sobre el arena
de aquella desierta margen,
traigo enhetrado el cabello;
2415
y cuando el aurora sale,
mojado con el rocío
que por mi cabeza esparcen
las nubes que del sol huyen,
humedeciendo los aires.
2420
¡Ay, Dios, qué cansado estoy!
¿Qué cayado habrá que baste
para sufrir este peso?

DOÑA CLARA
Cielo santo, declaradme
si es este pastor aquel
2425
que vi en el Tormes, la tarde
que en mi regazo dormía
Félix al pie de unos sauces.
¡Ah, pastor! ¡Ah, ganadero,
que Dios muchos años guarde!
2430
Paréceme que otra vez
te he visto yo en otros valles,
porque es tanta tu hermosura,
que años y trabajos tales
no han borrado en mi memoria
2435
esas más que humanas partes.
¿Vives agora estos montes?
¿Guardas ganado? ¿Qué haces
en las orillas del Tajo?

PASTOR
Serrana, lo mismo que antes.
2440
¿No te acuerdas que buscaba
por prados, por arenales,
por sierras, por altos montes
una oveja aquella tarde?
Pues la misma busco agora;
2445
que tan perdido me trae,
que no volveré sin ella
a los ojos de mi Padre;
aunque siempre estoy en ellos
por la merced que me hace,
2450
por el amor que me tiene,
y porque somos iguales.

DOÑA CLARA
Pastor gallardo y hermoso,
¿por qué te cansas en balde?
Que tanto amor no merece
2455
cosa que tan poco vale.
¿Para qué perdido vienes,
pues aunque peñas ablandes
con silbos, no la enterneces?
Que son bien claras señales
2460
que vino a manos del lobo.

PASTOR
Sí vino; que el lobo infame
persigue ovejas que estimo,
porque presume vengarse
de un golpe que cierta vez
2465
le di en un monte una tarde,
aunque por darle con fuerza
no me costó poca sangre.
Mordióla, no la comió.

DOÑA CLARA
¿Es posible que la llames
2470
tanto tiempo, y que no venga?

PASTOR
No se atreve, aunque bien sabe
que estoy los brazos abiertos
siempre que ella me buscare;
porque yo no soy pastor
2475
como algunos arrogantes
que vengan los adulterios
que las ovejas les hacen.
Si ellas lloran y les pesa
(que no ay cosa más süave
2480
para mí, que ver llorar,
porque el corazón me parten),
luego les doy sal, y algunas
con esta sal tales salen,
que no hay carne más sabrosa
2485
en la mesa de mi Padre.

(Váyase.)

DOÑA CLARA
No te vayas. Oye, espera.
¿Sueño o velo? ¿Si me hacen
estas burlas mis deseos?
Mas ¡ay, burlas celestiales!
2490
Ora pasen a mis ojos,
ora en mis sentidos, pasen,
avisos me ha dado el cielo
para que su gracia alcance.
Ir quiero animosamente,
2495
en este villano traje,
desde aquí a Ciudad-Rodrigo.
Quizá este pastor es ángel,
y me anima a dar la vuelta
donde penitente acabe
2500
esta miserable vida.
Ángel, si lo sois, guiadme.

(Váyase, y entren el ÁNGEL, en el hábito de DOÑA CLARA, y DON PEDRO.)

DON PEDRO
Terceto
  Por ti casé mi hija con don Carlos,
porque a no ser por ti, no se la diera,
a mis deudos cansado de escucharlos.
Terceto
2505
  No digo que es tu hermana la primera
¡oh, Clara! que ha vivido mal casada;
pero que yo su bien y paz quisiera.
Terceto
  Ni digo yo de ti que estás culpada:
yo sé cuán bueno en esto fue tu intento;
2510
pero sé que es Elena desdichada.

ÁNGEL
Terceto
  Pues ¿qué tiene don Carlos?

DON PEDRO
Descontento;
que no quieras más mal para un casado,
aunque no sabes tú de casamiento.

ÁNGEL
Terceto
  Yo vivo con mi Esposo regalado
2515
en otro matrimonio diferente.

DON PEDRO
¡Dichosa quien escoge tal estado!
Terceto
  Dos años ha que vive como ausente,
que mujeres y juego le distraen:
tras esto, celos bien injustos siente.

ÁNGEL
Terceto
2520
  Cosas son que los años verdes traen.
Querrá Dios que don Carlos caiga en ello;
que muchos se levantan aunque caen.
Terceto
  Envíamele acá.

DON PEDRO
Si puedo hacello,
que teme tu virtud, porque los malos
2525
huyen la luz.

ÁNGEL
La vida es un cabello.
Terceto
  Yo no sé quién estima sus regalos,
si de tan débil cosa está pendiente.

DON PEDRO
Rinde la mocedad el fruto a palos.
Terceto
  Yo voy a hacer que venga.

(Váyase DON PEDRO.)

ÁNGEL
¡Oh, Clara, ausente
2530
de tu casa legítima y tu Esposo!
Aunque es verdad que tengo a Dios presente,
Terceto
  y ejercito un oficio tan honroso,
deseo tu remedio y que ya vengas;
que puesto que en la tierra estoy glorioso,
2535
mi gloria aumentaré cuando la tengas.

(Entre un PLATERO.)

PLATERO
Redondilla
  Como licencia me diste,
en la portería entré.

ÁNGEL
Hoy a llamarte envié,
que en cuidado me pusiste.
Redondilla
2540
  La custodia... ¿está acabada?

PLATERO
Y con el mayor decoro
de primor que alcanza el oro...,
digo, la plata dorada.

ÁNGEL
Redondilla
  Bien has hecho, que ha de ser
2545
casa del Señor del cielo,
que en el compás de aquel velo
se quiere en cifra poner.
Redondilla
  Aunque tan grande, está allí
como en la cruz y en el cielo.

PLATERO
2550
Aunque te agradó el modelo,
con el arte le vencí.

ÁNGEL
Redondilla
  ¡Dichoso tú, que fabricas
casa a Dios!

PLATERO
Tú más dichosa,
que tan santa y virtüosa
2555
le alabas y glorificas.
Redondilla
  ¡Dichosa tú, que mereces
lo que al indigno se priva,
pues eres custodia viva
del mismo Dios tantas veces!

ÁNGEL
Redondilla
2560
  Dios sabe, amigo, quién soy:
deja a Dios toda alabanza.

PLATERO
Dame dinero o libranza
que pueda cobrarse hoy;
Redondilla
  que me matan oficiales.

ÁNGEL
2565
Hoy tendrás todo el dinero.

(DON CARLOS entre, y GINÉS.)

DON CARLOS
Digo que esperar no quiero,
y que entraré, pues no sales.

ÁNGEL
Redondilla
  ¿Qué es esto?

DON CARLOS
En el oratorio
te esperaba, y me cansé.

ÁNGEL
2570
Reñirte quiero.

DON CARLOS
¿Por qué?

ÁNGEL
Porque es tan claro y notorio
Redondilla
  cómo tratas a mi hermana,
y porque dice enojado
mi padre, que causa he dado
2575
a cosa tan inhumana.
Redondilla
  Tú, Carlos, ¿eres aquel
que tan humilde decías
que a doña Elena serías
humilde, honesto y fiel?
Redondilla
2580
  ¿Tú quien juraba sacar
mentiroso a tu enemigo,
y no hay en Ciudad-Rodrigo
quien no te venga a culpar
Redondilla
  de ingrato a tanta hermosura,
2585
y de atrevido a tu honor?

DON CARLOS
El divino resplandor,
llama de la lumbre pura
Redondilla
  que sale de aquesa cara,
Clara, me obliga a respeto;
2590
que si no, yo te prometo
que no le tuviera, Clara.
Redondilla
  Elena, celosa, ha dado
causa a hablar mal de mi honor.

ÁNGEL
Yo lo sé todo mejor,
2595
y en lo que andas ocupado,
Redondilla
  qué papeles escribiste
a quien sabes, y qué cosas,
con palabras amorosas,
en su reja le dijiste.
Redondilla
2600
  Sé lo que habéis concertado,
y sé...

DON CARLOS
Detente, por Dios,
que lo que pasa entre dos,
Dios te lo habrá revelado.
Redondilla
  ¡Oh, Clara, cuya virtud
2605
me avergüenza! En esos pies
pido perdón.

ÁNGEL
Esto es,
Carlos, buscar tu quietud.
Redondilla
  No des a Elena ocasión,
ni a mi padre estos enojos.

DON CARLOS
2610
Tendréla sobre mis ojos
y la pediré perdón.

(La HORTELANA entre.)

HORTELANA
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Acude presto, acude, sóror Clara,
que sóror Magdalena en este punto,
paseando la margen del estanque,
2615
cayó en sus aguas y se ha hundido en ellas.

ÁNGEL
Dame licencia, Carlos.

DON CARLOS
¡Qué desdicha!

HORTELANA
Presto, señora, que se está anegando.

ÁNGEL
La Buena Guarda la estará guardando.

(Váyanse los dos.)

DON CARLOS
¿Qué sientes desta santa?

GINÉS
Que la tiene
2620
en gran veneración la ciudad toda,
y que se cuentan della cosas raras.

DON CARLOS
¿No ves cómo entendió mi pensamiento?
¿No ves cómo ha sabido los amores
que trataba en secreto con doña Ana?

GINÉS
2625
Ella es un serafín en forma humana.

DON CARLOS
Yo pienso desde hoy más tenerla miedo,
y enmendar mis locuras.

GINÉS
Todo es burla,
sino dormir, segura la conciencia.

DON CARLOS
¿Quién no envidia, Ginés, un hombre justo,
2630
sabiendo que es la vida tan incierta,
y que es la muerte tan forzosa y cierta?

(La HORTELANA entre.)

HORTELANA
Para que no te vayas sin que sepas
un milagro tan raro, y seas testigo,
así como llegó Clara al estanque,
2635
entró por él, y sin mojarse el hábito,
asió de un brazo a sóror Magdalena,
y la sacó a la orilla viva y sana:
dilo a su padre y a su amada hermana.

(Váyase.)

DON CARLOS
¿Qué te parece?

GINÉS
Sin sentido quedo.

DON CARLOS
2640
Y yo confuso entre esperanza y miedo.

(DOÑA CLARA entre en hábito de labradora.)

DOÑA CLARA
Redondilla
  Si tan grande atrevimiento
ha sido de Dios guiado,
debe de ser mi pecado
que quiere dar escarmiento,
Redondilla
2645
  y anda a buscar su castigo;
pues no solamente entré
en este traje, y a pie
y sola en Ciudad-Rodrigo,
Redondilla
  pero hasta la misma puerta
2650
de la casa que dejé
cuando a mi alma cerré
la que vio del cielo abierta.
Redondilla
  Gente hay en la portería.
¡Ay, mi casa regalada!
2655
¡Ay, soberana posada,
donde mi Esposo tenía!
Redondilla
  ¡Ay, Virgen divina, a quien
encomendé aquel ganado
que dejé por mi pecado!
2660
¿Habéisle guardado bien?
Redondilla
  ¿Quién lo duda, si de Dios
cuanto queréis alcanzáis?

GINÉS
Pues, hermana, ¿a quién buscáis?

DOÑA CLARA
No os busco, señor, a vos.

GINÉS
Redondilla
2665
  ¡Qué bonita labradora!

DON CARLOS
¡Hermosa, por vida mía!

DOÑA CLARA
Saber, señores, querría
quien es abadesa agora
Redondilla
  deste santo monasterio,
2670
porque la quisiera hablar.
¡Ay, Dios! ¿Quien ha de contar
tal deshonra y vituperio?

DON CARLOS
Redondilla
  La que es abadesa aquí
es doña Clara de Lara.

DOÑA CLARA
2675
¡Doña Clara!

DON CARLOS
Sí, y más clara
que el sol.

DOÑA CLARA
¿Burláisos de mí?
Redondilla
  Pues ¿no ha tres años que es muerta?

DON CARLOS
¡Muerta! Debéis de estar loca.

DOÑA CLARA
¿Si éste me conoce, y toca
2680
algo de mi historia incierta?

DON CARLOS
Redondilla
  Doña Clara es una santa;
vive en este santo templo,
dando a todo el mundo ejemplo,
que sus alabanzas canta.
Redondilla
2685
  Agora acaba de hacer
un milagro.

DOÑA CLARA
¿Qué es aquesto?

GINÉS
Vamos a decirlo presto.

(Váyanse DON CARLOS y GINÉS.)

DOÑA CLARA
¿Quién será aquesta mujer?
Redondilla
  Yo, ¿no soy Clara? ¡Ay de mí!
2690
Pues ¿cómo aquí vive Clara?
Y más que dijo de Lara,
que también me llamo ansí.
Redondilla
  Temblando estoy. ¿Qué será?

(El ÁNGEL entre.)

ÁNGEL
Clara, no te turbes; mira
2695
que de tu Esposo la ira
se viene templando ya.

DOÑA CLARA
Redondilla
  ¿Sois, señora, la Abadesa?,
que tengo mucho que hablaros,
y solamente en miraros,
2700
parece que el miedo cesa.
Redondilla
  Dícenme que os llamáis Clara;
y aunque Clara en luz tan pura,
oíd una Clara oscura,
que a vuestra luz se declara.
Redondilla
2705
  Yo soy...

ÁNGEL
No me digas más:
ya sé quién eres.

DOÑA CLARA
Ya sé
que eres santa; escuchamé.

ÁNGEL
Clara, en tu convento estás.
Redondilla
  Entra, y en tu celda propia,
2710
el hábito que dejaste
cuando a tu Esposo negaste
(de tu voto hazaña impropia),
Redondilla
  toma del mismo lugar;
que en el tuyo quedé yo
2715
cuando Félix te engañó.

DOÑA CLARA
Los pies te quiero besar.
Redondilla
  ¿Quién eres, señor?

ÁNGEL
No digas
a nadie lo que ha pasado,
sino en confesión. Yo he estado
2720
sufriendo tantas fatigas
Redondilla
  como me ha dado el servir
el gobierno tantos años:
recupera aquellos daños
de tu pasado vivir
Redondilla
2725
  con debida penitencia,
porque te vuelva tu Esposo
a su pecho generoso,
después desta larga ausencia.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Di, ¿quién eres? Oye, aguarda.

ÁNGEL
2730
Basta que sepas agora
que sirvo a cierta señora.

DOÑA CLARA
Dime el nombre.

ÁNGEL
Buena Guarda.

DOÑA CLARA
Redondilla
  Animosa quiero entrar,
siguiéndole.

ÁNGEL
Venir puedes.

DOÑA CLARA
2735
Esposo, ¡tantas merecedes!...

ÁNGEL
Ya se lo puedes llamar.

(Entranse.)
(CARRIZO y FÉLIX, de pobres.)

CARRIZO
Endecasílabos sueltos (tirada)
  ¿Que nadie nos conoce? ¡Extraña cosa!

FÉLIX
No venimos nosotros para menos.

CARRIZO
Todo sucede mal a quien ingrato
2740
corresponde a tan altos beneficios
como de Dios recibe.

FÉLIX
Éste es el templo
adonde yo fui indigno mayordomo.

CARRIZO
¡Qué miedo, Félix, de mirarle temo!

FÉLIX
Yo pienso que los cielos me han traído
2745
para que agora pague mi pecado.

CARRIZO
Y yo, ¿mondaré nísperos? Mas, dime,
¿cómo podrás cobrar, sin declararte,
la hacienda por que vienes? Que es, sin duda,
que tú y Clara, faltando un mismo día,
2750
han de pensar que tú su Paris fuiste,
y pienso que los dos seremos Troya;
que nos han de abrasar en vivo fuego,
si viene algún jüez que estudie en griego.

(Entre el FINGIDO CARRIZO.)

FÉLIX
Éste es, sin duda, el sacristán que agora
2755
tienen aquestas monjas: llega y háblale.

CARRIZO
Deo gracias. ¡Qué temor me sobreviene!

CARRIZO FINGIDO
Por siempre. ¿Para qué a esta puerta viene?
Vaya a la de la iglesia.

CARRIZO
Diga, hermano,
¿quién es el sacristán que agora sirve
2760
este convento?

CARRIZO FINGIDO
Yo, ¿no me conoce?
Pero debe de ser extraño.

CARRIZO
Extraño
de todo bien, y propio de mi daño.

CARRIZO FINGIDO
Seis años ha que en esta casa vivo.

CARRIZO
¿Seis años? Mire, hermano, que se engaña,
2765
que agora tres estaba aquí Carrizo.

CARRIZO FINGIDO
Pues Carrizo es el mismo que está agora.

CARRIZO
¡Carrizo!

CARRIZO FINGIDO
Sí, que ese es mi propio nombre.

CARRIZO
¿Él se llama Carrizo?

CARRIZO FINGIDO
Así me llamo.

CARRIZO
¿Oyes aquésto?

FÉLIX
Atento estoy a todo.

CARRIZO
2770
¿Que él es Carrizo? ¿Cómo de qué modo?

CARRIZO FINGIDO
Porque Juan de Carrizo fue mi padre,
y mi madre Lüisa de Montalbo,
cristianos viejos.

CARRIZO
Esos lo eran míos.

CARRIZO FINGIDO
Tuve una hermana murió pequeña,
2775
y otra casada en Salamanca.

CARRIZO
¡Cielos,
que perderé el jüicio!

FÉLIX
Aguarda un poco,
que hay más secreto en esto o estoy loco.
Diga, señor, ¿quién es el mayordomo
destas señoras?

CARRIZO FINGIDO
Es Esteban Félix.

FÉLIX
2780
¡Esteban Félix!

CARRIZO FINGIDO
Sí, muy buen hidalgo,
y no de poca hacienda.

FÉLIX
¡Santo cielo!
Pues ¿no ha tres años ya que es muerto ese hombre?

CARRIZO FINGIDO
¡Muerto! Agora le vi con la abadesa.

FÉLIX
Y ¿quién es la abadesa?

CARRIZO FINGIDO
Doña Clara.

FÉLIX
2785
¿Doña Clara de Lara?

CARRIZO FINGIDO
Sí, la propia.

FÉLIX
Carrizo, o es espíritu diabólico
este mancebo, o celestial y angélico,
porque hombre de la tierra es imposible.

CARRIZO FINGIDO
Digan, señores, ¿mándanme otra cosa?

FÉLIX
2790
Que os guarde Dios.

(Retírase el CARRIZO FINGIDO.)

CARRIZO
¿Si somos los que fuimos?

FÉLIX
¿Si me he mudado yo?

CARRIZO
Tórnome loco.

FÉLIX
Procuremos hablar a la abadesa,
y sabremos qué es esto.

CARRIZO
Mi pecado,
en otro el ser que soy ha transformado.

(Éntrense, y salga DOÑA CLARA, ya en su primer hábito, y DON PEDRO, su padre.)

DON PEDRO
Redondilla
2795
  Bien tengo que agradecerte,
Clara. ¡Venturoso el día
que para la vejez mía
fabriqué muro tan fuerte!
Redondilla
  Carlos me pidió perdón.

DOÑA CLARA
2800
Pues ¿quién señor padre, es Carlos?
A todos tiemblo de hablaros,
porque no sé la ocasión.

DON PEDRO
Redondilla
  Como estás tan embebida
en Dios, aún de tu cuñado,
2805
que a tu hermana has restaurado,
por momentos se te olvida.

DOÑA CLARA
Redondilla
  ¡Ah, sí! Carlos, el marido
de...

DON PEDRO
De tu hermana.

DOÑA CLARA
Es ansí.

DON PEDRO
Casástele tú, y a mí
2810
me sacaste de sentido,
Redondilla
  y al cabo ya de tres años,
¿preguntas de quién lo es?
En fin, se puso a mis pies
y confesó sus engaños.

DOÑA CLARA
Redondilla
2815
  Sin duda que éste es marido
de Elena, y reñido habrán.
Ellos amigos se harán,
todo se pondrá en olvido.

DON PEDRO
Redondilla
  Don Carlos así lo dice;
2820
y yo, Clara, que es razón,
te debo su conversión.

DOÑA CLARA
Señor, lo que pude hice:
Redondilla
  Éste debía de ser
mozo travieso sin duda.

(La PORTERA y el PLATERO.)

PLATERO
2825
Dice que a firmarla acuda,
que agora lo puede hacer.

PORTERA
Redondilla
  Firme vuestra caridad
esta cédula a Lamberto.

DOÑA CLARA
¿Cómo?

PORTERA
Que vive, es lo cierto,
2830
Clara, en otra claridad.
Redondilla
  ¿No le conoces?

DOÑA CLARA
¿Quién es?

PORTERA
El platero.

DOÑA CLARA
Pues ¿qué quiere?

PORTERA
La firma, porque no espere.

DOÑA CLARA
¿La firma? Vuelva después.

PLATERO
Redondilla
2835
  Si la custodia he traído,
y prometiste el dinero,
¿qué he de hacer?

DOÑA CLARA
A este platero,
este dinero han debido
Redondilla
  por la custodia que ha hecho.
2840
Mostrad, que quiero firmar.

DON PEDRO
Todo, amigos, es pensar
en cosas de más provecho.

PORTERA
Redondilla
  Que escribas al Almirante
te ha pedido doña Inés.

DOÑA CLARA
2845
¿Sobre qué?

PORTERA
¡Harto bueno es
en caso tan importante,
Redondilla
  y estando tu primo preso!

DOÑA CLARA
¿A dónde?

PORTERA
En Madrid lo está.

DOÑA CLARA
¡Ah, sí! Bien me acuerdo ya,
2850
aunque no bien, del suceso.

PORTERA
Redondilla
  La muerte de don Lüis.

DOÑA CLARA
Sí, sí.

DON PEDRO
Toda está en el cielo.

PORTERA
Pues vámonos, que recelo
que a fuerte ocasión venís.

(Váyanse todos.)

DOÑA CLARA
Romance (tirada)
2855
  En extraña confusión
el alma tengo ocupada;
que mal los puede entender
quien ha tres años que falta.
Esos ¡ay, cielo! ha tenido
2860
tan buena guarda esta casa,
que para mi confusión
todas son buenas y santas.
¡Qué diferente gobierno
es el que agora se halla!
2865
¡Qué olor del cielo que tienen
cuantas me miran y hablan!
Y aunque no sé responder
a las cosas de que tratan,
ellas me dan la disculpa:
2870
dicen que estoy elevada.
Pues yo haré, mi dulce Esposo,
por estarlo en vos, con ansias
tan amorosas y dulces,
que allá se me quede el alma.

(FÉLIX y CARRIZO.)

FÉLIX
2875
Temblando llego, y es justo.

CARRIZO
Parece que es doña Clara.

FÉLIX
Transformada está en el cielo.

CARRIZO
Pienso que el alma le falta.

FÉLIX
Mírala bien.

CARRIZO
Ella es;
2880
que desta manera estaba
cuando salimos de aquí.
Mas ¿si fue alguna fantasma
la que llevaste a Toledo?

FÉLIX
Sí, porque dicen que es santa
2885
y hace milagros; y aquí,
¿cómo o por adónde entrara
si la hubiéramos llevado?

CARRIZO
Ya vuelve en sí.

FÉLIX
¡Cosa extraña!

DOÑA CLARA
¿Quién está aquí?

FÉLIX
¿No conoces
2890
a Félix? ¿De qué te espantas?

DOÑA CLARA
¿No quieres que en verte tiemble,
de mis desventuras causa?

CARRIZO
Y ¿a Carrizo no conoce?

FÉLIX
Señora, ¿cómo te hallas
2895
en tu hábito, en tu honor,
en tu virtud y en tu casa?

DOÑA CLARA
Cuando salí del convento,
y me viste que lloraba,
dije con tiernos suspiros
2900
a aquella imagen sagrada
que, ya que yo me perdía,
sirviera de buena guarda
a las que dejaba aquí;
y la Reina soberana,
2905
en mi lugar y en el vuestro,
las puso tal, que bastaban
para gobernar mil mundos.
Éstas, supliendo la falta
que los tres habemos hecho,
2910
han vuelto por nuestra fama.
Dejásteme, y yo, perdida,
aunque para Dios ganada,
hice dura penitencia,
mas pequeña a culpas tantas.
2915
Vine, y con la guarda hablé,
que en la confesión me manda
sólo decir el suceso,
y a las partes que le tratan,
que sois los dos, a quien ruego
2920
por las piadosas entrañas
de Dios, que hagáis penitencia.

FÉLIX
Dame aquesas manos santas,
y tu bendición con ellas,
que sin entrar en mi casa,
2925
iré a confesar mis culpas,
y a que en una jerga parda
se envuelva este triste cuerpo.

CARRIZO
Quien para mal te acompaña,
para el bien lo hará mejor.

FÉLIX
2930
Aquí, para ejemplo, acaba,
como verdadera historia,
Senado, La Buena Guarda.


Colofón

«Si quid dictum adversus fidem et bonos mores, tamquam non dictum, et omnia sub correctione S. M. E.»

En Madrid, a 16 de abril de 1610.

LOPE DE VEGA CARPIO.

LOADO SEA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Licencia

En la mismo hoja, a la vuelta:

Examine esta comedia, cantares y entremeses della, el secretario Thomás Gracián de Antisco, y dé su censura. En Madrid, a 27 de abril de 1610 años.-Una rúbrica.

Esta comedia, intitulada «La Encomienda bien guardada», habiéndola visto también representar el señor licenciado Tejada, del Consejo de Su Majestad, etc. y otros señores, se puede representar. Madrid, a 16 de junio de 1610.-THOMÁS GRACIÁN DANTISCO.

Podráse representar esta comedia de «La Encomienda bien guardada», atento que yo la he visto representar y otros señores. En Madrid, a 16 de junio de 1610.-Rúbrica (la de Tejada, probablemente).

Vista y examinada esta comedia por el licenciado Melchior Mirante y el licenciado (lo que sigue está ya escrito en la hoja siguiente) Benito de Gálvez, fiscal del reverendísimo arzobispado de Sevilla, hallamos no tener cosa contra la Santa Fe Católica; y así, se puede representar. Fecho en Sevilla, a veinte y nueve de mayo de 1611.-EL LICENCIADO BENITO GÁLVEZ.-EL LICENCIADO MELCHOR DE ALMIRANTE. -Gratis.

Por mandado del señor Vicario he visto la comedia intitulada «La Buena Guarda», y no tiene cosa contra la Santa Fe ni costumbres; y así, se le podrá dar licencia para representalla al autor. En Madrid, a tres días de noviembre de 1614.-EL LICENCIADO LUIS TREVIÑO.

El licenciado Alonso de Illescas, teniente de vicario general de Madrid, por la presente doy licencia para que se represente esta comedia, que se intitula «La Buena Guarda», atento que nos consta, por el examen que de ella se ha hecho, que no tiene cosa contra la Fe ni buenas costumbres. En Madrid, a tres de noviembre de mil y seiscientos y catorce años. -EL LICENCIADO ALONSO DE ILLESCAS.

Transcripción de las licencias que Menéndez Peñayo sitúa en su edición tras el texto.