1265
Antes, Clarindo, contara
sus flores a abril, sus frutos
a junio, a enero su escarcha,
su arena al Tormes, al Sol
sus átomos, que bastara
1270
a referirte los hombres
que de ellos dan gloria a España.
Las órdenes militares
con otros cuatro la ensalzan,
que son: Santiago, San Juan,
1275
Alcántara y Calatrava;
el del Rey, al de Santiago
llaman; es insigne fábrica,
a quien hace reverencia
Tormes besando sus plantas.
1280
Los monasterios famosos
son tan nobles que pasan
los límites que el ingenio
puede hallar en su alabanza.
Oído habrás, en Valencia,
1285
de san Esteban la fama,
cuya capilla mayor
justamente se compara
con el día más hermoso,
si en ella se entierra el alba,
1290
del santo humilde que, dicen,
que fue de Cristo la estampa,
de[l] que escribió la ciudad
de Dios con tanta elegancia,
del que a golpes de una piedra
1295
llamaba en el pecho al alma;
de Vicente, de Bernardo,
de la compañía sacra,
de aquel dulcísimo nombre
que los infiernos espanta;
1300
Trinidad, Carmen, Merced,
y otras órdenes descalzas.
Insignes son los de monjas:
Santa Isabel, Santa Clara,
Santa María de las Dueñas,
1305
la Penitencia, Santa Ana,
Carmelitas y Agustinas,
y otras, que para contarlas
era menester el día.
La iglesia mayor se alaba
1310
de ser en las maravillas
la mayor, que no la octava.
Hay tres escuelas que exceden
las de Grecia y las de Italia,
de tan divinos maestros
1315
y cátedras adornadas,
que Escoto, Hipócrates, Baldo
y Aristóteles se honraran
de oponerse a quien las rige.
Y, si el amor no me engaña,
1320
no pienso yo que el Imperio,
cuando a su elección se hallan
los príncipes electores,
ya con mitras, ya con armas,
resplandece en mayor vista
1325
que cuando ocupan sus gradas
tantas borlas de colores,
verdes, azules y blancas,
carmesíes y amarillas;
porque este jardín esmalta
1330
la madre universidad,
naturaleza del alma.
Tiene iglesias parroquiales,
que, para alabarlas, basta
decir que todos sus curas,
1335
que han de ser de sangre hidalga,
son capellanes del rey.
Y, puesto que en darse alargan
trescientas puertas a Tebas
las historias o las fábulas,
1340
once Salamanca tiene,
que, con mayor arrogancia,
su muro antiguo ennoblecen,
pues puede decir España
que ha tres siglos que por ellas
1345
entra muda la ignorancia
y sale con mil laureles,
docta, ilustre, eterna y sabia.
Hay un famoso hospital
de Santa María la Blanca,
1350
donde se curan reliquias
de las flaquezas humanas,
y el general, cuyo nombre
da entender de lo que trata.
Hay una gran cofradía
1355
que de Roque Amador llaman,
de hijosdalgo conocidos.
Hay los padres de la patria,
(ya entendéis: los regidores),
cuya nobleza bastaba
1360
a honrar provincias y reinos.
Y, si de escuchar te cansas,
acabaré con decir
un colegio que me falta,
que se llama el de los Mudos;
1365
este es una sala baja
junto a la cárcel, mas tiene
sus dos puertas a la plaza.
Aquí, arrimados los cueros
del vino de partes varias,
1370
hasta que se distribuye,
calla entonces, después habla;
Tabernilla y Tabladillo
tienen por tierras extrañas
tal fama, que no me escusa
1375
de que en esta cifra vayan.
La provisión no te alabo,
porque has de experimentarla
los días que ver mereces
la divina Salamanca.