Félix Lope de Vega y Carpio

EL BOBO DEL COLEGIO




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega, El bobo del colegio. Edición de Purificació Mascarell para el proyecto ARTELOPE. Valencia, Biblioteca Digital ARTELOPE, 2015.
Marcación digital para Artelope:
  • Mascarell, Purificación (Artelope)

Elenco

Don Juan
Tristán
Octavio
Garcerán
Marín, lacayo
Fulgencia
Riselo
Lucindo
Lisarda
Celia
Fermín, lacayo
Chinchilla, escudero
Reinel
Fabio
Gerardo
Músicos
Rodrigo

Acto I

Don Juan y Tristán, amigo suyo

Don Juan
Redondilla
No me consueles, Tristán,
que daré voces al cielo.

Tristán
¿Pues qué has de hacer sin consuelo
en tal desdicha, don Juan?

Don Juan
Redondilla
5
Matarme; perder la vida
en que mi pena consiste,
porque una cosa tan triste
mejor estará perdida.
Redondilla
Hoy me han llevado a Valencia
10
el aliento en que respiro,
la misma luz con que miro,
del alma la misma esencia,
Redondilla
el movimiento con quien
se sustenta el corazón,
15
mi propia imaginación
y mis discursos también.
Redondilla
Hoy, la junta y armonía
que, para vivir iguales
los instrumentos vitales,
20
con tal concierto tenía.
Redondilla
Hoy no soy; y si algo soy,
es una sombra de mí,
un retrato del que fui.

Tristán
¿Hoy dices?

Don Juan
¿Luego no es hoy?

Tristán
Redondilla
25
Ha un mes que falta de aquí
Fulgencia, y hoy te parece.

Don Juan
Si lo mismo se padece,
hoy es ayer para mí;
Redondilla
hoy es, aunque pase un mes,
30
si en la misma pena estoy,
que lo que atormenta hoy,
tan hoy como entonces es.
Redondilla
Allá me estaba en mi aldea
que mi mal no presumía,
35
aunque el alma me decía
que no hay bien que firme sea.
Redondilla
Vine a Salamanca a ver
lo que no veré jamás,
muerto soy.

Tristán
Gracioso estás.

Don Juan
40
Pues dime, ¿qué puedo hacer?

Tristán
Redondilla
Si fueras cuerdo, Don Juan,
vieras que cualquiera ausencia,
pues era mujer Fulgencia,
no era segura.

Don Juan
¡Ay, Tristán,
Redondilla
45
que pintan muy ciego a Amor!

Tristán
Sola en casa de su hermano,
que vive a lo cortesano
seguro de su valor,
Redondilla
a sus deudos parecía,
50
formando de esto querella,
que una principal doncella,
ni era bien ni convenía.
Redondilla
Entrábanle a visitar
mil caballeros mancebos,
55
y estos generosos nuevos
que aquí vienen a gastar
Redondilla
la primera sangre y la plata
primera del avariento
padre, en cuyo pensamiento
60
más el amor se dilata
Redondilla
que los esperados cursos.
Aquí espadas negras luego,
o naipes, eran su juego;
aquí los largos discursos
Redondilla
65
sobre aficiones y votos;
aquí cenas y meriendas
en que se alargaban riendas,
y aun iban los frenos rotos.
Y aunque Fulgencia no estaba
70
presente a aquestas locuras,
juraré, si tú lo juras,
que a este tiempo no rezaba,
Redondilla
sino que por los resquicios
miraba el que más galán
75
daba, como tú, don Juan,
de haberla mirado indicios.
Redondilla
Esto es cosa natural,
y así fue justo el llevarla
adonde puedan guardarla;
80
que aquí la guardara mal
Redondilla
un mozo, hermano brioso,
lleno de amigos, que todos,
aunque por diversos modos,
y el mejor más cauteloso,
Redondilla
85
venían por la doncella
como moscas a la miel.
Vino su tía, y con él
habló largamente en ella.
Redondilla
Y aunque resistió, no pudo
90
negar tanto la razón,
que no la diese.

Don Juan
¿Estas son
cosas de sufrir? ¿Qué dudo,
Redondilla
que no me doy muerte aquí?

Tristán
Su tía, en fin, a Valencia
95
llevó en un coche a Fulgencia.

Don Juan
Demonio fue para mí.
Redondilla
¡Oh, tía! ¡Nuevo Plutón
que en ese coche camina
con la bella Proserpina
100
que me abrasa el corazón!
Redondilla
Tristán, ¿hay cosa en la tierra
que se pudiera excusar
como una tía, o que dar
pueda a un hombre mayor guerra?
Redondilla
105
¿Qué es esto que llaman tía?
Di, Tristán, ¿quién lo inventó?
¿Por dónde en el mundo entró
tan grande desdicha mía?
Redondilla
¿Hay mar que más mares sorba
110
que una tía de parientes?
¿Qué tiene de inconvenientes?
¿Qué no enfada, qué no estorba?
Redondilla
Padres y hermanos se mueren;
siempre queda alguna tía:
115
¿qué no deshace y porfía
contra lo que todos quieren?
Redondilla
El primer tío del mundo
fue Caín; mira quién son.
Pero basta una razón
120
en que sus malicias fundo,
Redondilla
y es que a todos los villanos
llaman tíos, siendo gente
maliciosa, impertinente,
debajo de hábitos llanos.
Redondilla
125
En confianza de un tío,
o de una tía avarienta
llena de hacienda y de renta,
pasa un sobrino hambre y frío.
Redondilla
Y después de noventa años,
130
que vive mucho una tía,
suele darlo a quien le hacía
un presente y mil engaños.
Redondilla
Ven conmigo, que yo haré
conque en Valencia la vea,
135
si mi padre no rodea
lo que ayer imaginé:
Redondilla
que se muere por casarme.

Tristán
Mejor será y olvidar.

Don Juan
Si puede el alma forzar,
140
podré a dejarla esforzarme.

Vanse, y entren Garcerán, caballero valenciano, y Marín, lacayo

Garcerán
Redondilla
Para ser tan nuevo amor,
no ha sido el favor pequeño.

Marín
Enseña a ver.

Garcerán
Ya le enseño.

Marín
¿Flor?

Garcerán
Sí.

Marín
Buen agüero flor.

Garcerán
Redondilla
145
¿Por qué?

Marín
Porque es esperanza
de fruto.

Garcerán
Dices verdad;
pero la facilidad,
con que una dicha se alcanza
Redondilla
suélese también tener
150
en perderle.

Marín
No podrá,
si ella te ha mirado ya,
y es tan principal mujer.

Garcerán
Redondilla
No sé que me haya mirado,
sé que, desde que llegó
155
a Valencia, he sido yo
quien la ha mirado y buscado.
Redondilla
Fue notable dicha mía
posar de mi casa enfrente
su tío, y ser mi pariente.

Marín
160
¿No es castellana su tía?

Garcerán
Sí, Marín, que se casó
con aqueste deudo mío.

Marín
La moza es de lindo brío;
bien haya quien la parió.

Garcerán
Redondilla
165
No le faltará mi amén.

Marín
¡Pesia a tal, y qué ojos tiene!
Pues pico...

Garcerán
¡Ay, Marín, que viene
de donde se estudia bien!

Marín
Redondilla
Pues, ¿pégase a las mujeres
170
algo de los estudiantes,
o son con ellos pasantes
de sus cursos?

Garcerán
Necio eres.
Redondilla
Salamanca encierra en sí
todo lo bueno del mundo;
175
es un liceo segundo:
Atenas se cifra allí.
Redondilla
De su luz el resplandor
también en las casas da,
como donde el fuego está
180
alcanza en torno el calor.
Redondilla
Donde la sabiduría
está en su trono, Marín.
¿Quién ha de ignorar que, en fin,
vemos hablar cada día
Redondilla
185
mil aves la lengua humana
porque están entre la gente?

Marín
Aunque es Julio tu pariente
y su mujer, castellana,
Redondilla
que suelen fiarse más,
190
mira bien cómo te portas,
cómo alargas, cómo acortas
desde este punto el compás,
Redondilla
porque ya podría ser
que se enfadasen de ti.

Garcerán
195
Como ella me quiere a mí,
¿qué puedo, Marín, temer?
Redondilla
Sin visitarla no puedo
conquistar su voluntad,
que se engendra la amistad
200
perdiendo al respeto el miedo.
Redondilla
Hoy entré segunda vez
en su sala, y vi, Marín…

Marín
Mas, ¿qué dices? ¿Serafín?
¿Y que su cándida tez
Redondilla
205
la comparas a los ampos
que de la nieve descienden,
cuando por enero emprenden
igualar montes y campos?
Redondilla
Mas ¿qué dices? ¿Que tenía
210
por mejillas dos claveles?

Garcerán
¿Búrlaste ya como sueles?

Marín
El amor todo es poesía.
Redondilla
De cuando yo fui gorrón,
(que llaman aquí, en Valencia,
215
“machucas”) esta sentencia
aprendí de Cicerón,
Redondilla
que dijo que la poesía
era de amores un monte.
Hablando de Anacreonte,
220
tan dulces versos hacía.

Garcerán
Redondilla
Yo la vi y, para pintalla,
poeta quisiera ser;
mas para no la ofender,
no quiero agora alaballa.
Redondilla
225
Llegué y, mirando el tocado,
dije a hurto en voz sutil:
“Con razón ha sido abril
en Valencia celebrado;
Redondilla
pero esta vez ha venido
230
su azahar de donde es el hielo”.

Marín
Sí, que el castellano suelo
es por el hielo encogido,
Redondilla
y los naranjos de allá
se tienen entre algodones,
235
con tiendas y pabellones,
por el hielo que les da.
Redondilla
Son los de acá más corteses;
los de allá, si no te ríes,
son como guadamecíes,
240
que sirven solo tres meses.
Redondilla
Pero, ¿qué te respondió?

Garcerán
Diome aquesta flor de azahar.

Marín
¿Azahar para comenzar?

Garcerán
Eso dije entonces yo.
Redondilla
245
Pero ella, abriendo la rosa
o las hojas del clavel,
mostró a lo falso por él
una risa vergonzosa,
Redondilla
y durmiéronsele al sol
250
los ojos.

Marín
¿Ojos dormidos?
Malo...

Garcerán
Porque a mis sentidos
despertase el corazón.

Marín
Redondilla
Esto de dormir los ojos
cuando no quieren hablar
255
suele en un alma causar
mil amorosos antojos.
Redondilla
Pero, ¿no es esta?

Garcerán
Ella es.

Marín
De Predicadores viene.

Garcerán
¡Qué lindo talle que tiene!

Marín
260
Con tales ojos la ves.

Escudero, Lisarda, tía, y Fulgencia, dama con mantos

Fulgencia
Redondilla
Mucho madruga el calor,
señora tía, en Valencia.

Lisarda
Es esta tierra, Fulgencia,
de más templanza y mejor.

Escudero
Redondilla
265
¡Y cómo si es más templada!
¡Líbreme Dios de Castilla!

Fulgencia
¿Es mala tierra, Chinchilla?

Escudero
Es por todo extremo helada.
Redondilla
Cuando a Salamanca fui
270
con cartas de mi señora,
(pienso que era por agora),
me pensé quedar allí.
Redondilla
No es tierra para viudos.
Vale Dios que cierta bota
275
con un licor, que una gota
puede hacer hablar los mudos,
Redondilla
a mi lado se acostaba,
y pasábamos el frío.

Marín
Verás el ingenio mío.

Garcerán
280
Llega pues.

Marín
Espera.

Garcerán
Acaba.

Marín
Redondilla
Mientras la tía entretengo,
podrás con Fulgencia hablar.

Garcerán
Hoy quiero experimentar
qué ingenio en mi casa tengo.

Marín
Redondilla
285
Mil años te guarde el cielo.

Lisarda
¡Oh, Marín! ¿Adónde vas?

Garcerán
¿Puedo hablarte?

Fulgencia
No podrás,
ya sabes lo que recelo.

Garcerán
Redondilla
Marín engaña a tu tía.

Fulgencia
290
¿Y si parla el escudero?

Garcerán
Como eso puede el dinero…

Fulgencia
¡Chinchilla!

Escudero
Señora mía.

Fulgencia
Redondilla
Mirad qué os da Garcerán.

Garcerán
Padre, todo aquesto es nada.
295
Id mañana a mi posada.

Escudero
No hay mancebo tan galán,
Redondilla
señora, en toda Valencia;
si os casárades con él,
yo os doy palabra por él,
300
que os adorase, Fulgencia.
Redondilla
Codíciale la hermosura
de toda aquesta ciudad.

Garcerán
Allí, padre, os retirad.

Escudero
No hay sino llamar al cura,
Redondilla
305
y Dios os haga dichosos.

Fulgencia
Fuerza del oro, en rigor.

Garcerán
Más fuerza tiene el amor
en esos ojos hermosos.

Marín
Redondilla
Como digo, no se halló,
310
Lisarda, a mi mal remedio,
aunque puse de por medio
cuanto Galeno alcanzó.
Redondilla
Díjome cierta mujer
que estaba hechizado, y creo
315
que, si es hechizo un deseo,
hechizos deben de ser.

Lisarda
Redondilla
Gordo estás para hechizado.

Marín
No es hechizo que enflaquece,
que amor que no se merece
320
corre despacio y templado.
Redondilla
Lo que enflaquece es deber,
es fiar y es confiar;
mujer que quiere mandar,
que basta decir mujer.
Redondilla
325
El servir a ingrato dueño,
el pleitear con razón,
el forzar la inclinación,
el poco sustento y sueño.
Redondilla
El andar en opiniones
330
la honra, que hartos padecen,
los estudios enflaquecen
y las largas pretensiones.
Redondilla
Enflaquece el intentar
y el sufrir verse sujeto,
335
y a un necio que por discreto
le quieren canonizar.
Redondilla
También enflaquece oír
malos versos, cantar mal,
y al que era ayer vuestro igual,
340
hoy mandar y hoy presumir.
Redondilla
Enflaquece una visita,
si no os da mucho contento;
un noble lleno de viento,
que a nadie el sombrero quita.
Redondilla
345
Un lindo todo alfeñique
hecho mujer con bigotes,
y unos ciertos marquesotes
que os hablan por alambique.
Redondilla
El ver a un tonto reír,
350
y el querer a una mujer
que, habiendo pedido ayer,
también hoy vuelve a pedir.

Lisarda
Redondilla
Cesa ya, que es infinito
el proceder por enfados.

Marín
355
Por amorosos cuidados
me enflaquezco y debilito.
Redondilla
El remedio que me dio
un astrólogo es notable;
mas porque de veras hable,
360
todo aquesto sucedió…
Redondilla
(Lisarda, hermosa, ¿direlo?).
A mi amo Garcerán,
a quien de honesto y galán
dio tantas partes el cielo,
Redondilla
365
solicítanle mil damas;
y él es tan casto, señora,
que sus amores ignora,
y solo atiende a sus famas.
Redondilla
Esta que de mí decía
370
a Garcerán hechizó,
porque no correspondió
al amor que la tenía.
Redondilla
Dicen que el desasosiego
que trae el pobre señor
375
de los hechizos de amor
y este conjurado fuego
Redondilla
se le quitará si halla
una mujer recogida,
de inculpable y limpia vida,
380
tal, que pueda el mundo honralla
Redondilla
por su honesta castidad,
y en ayunas le bendice
siete mañanas.

Lisarda
¿Quién dice,
Marín, esta necedad?

Marín
Redondilla
385
¿Necedad? ¡Por Dios, Lisarda,
que no hay en toda Valencia
mayor hombre! Da licencia,
aunque decillo acobarda,
Redondilla
a Fulgencia, tu sobrina,
390
que bendiga a Garcerán.

Lisarda
El verte medio truhán
apenas me determina
Redondilla
para enojarme contigo…

Marín
¿En cosas de castidad
395
tu virtud y santidad
quiere enojarse conmigo?
Redondilla
¿Esa es la buena opinión
que te da toda Valencia?

Lisarda
¿Pues por qué ha de echar Fulgencia
400
a un hombre su bendición?
Redondilla
¿Partes pueden concurrir,
Marín, en una doncella,
ni por casta ni por bella
para poder bendecir?

Marín
Redondilla
405
Si está la virtud en ser
doncella casta y hermosa,
¿parécete a ti que es cosa
que no puede suceder?

Lisarda
Redondilla
De los hechizos oí
410
que todas son cosas tales.

Marín
Si sabes que son iguales,
¿por qué te quejas de mí?
Redondilla
No sabes tú las virtudes
de una doncella en ayunas…

Lisarda
415
Di, a ver, si sabes alguna.

Marín
Importan a mil saludes.
Redondilla
Dame un instante atención.

Lisarda
¿Qué es aquello? ¿Es Garcerán?

Marín
Sí, que dándole estarán
420
la primera bendición.

Lisarda
Redondilla
¿Pues tú hablas de esa suerte?

Fulgencia
El lienzo se me cayó,
que Garcerán le alcanzó
bien es delito de muerte.

Lisarda
Redondilla
425
Entra en casa, que hay acá
muy diferente recato.

Garcerán
La llaneza con que os trato
esta licencia me da,
Redondilla
que soy deudo y soy vecino.

Lisarda
430
Entra adentro.

Fulgencia
¡Esto pasó!

Lisarda
Lo que Marín me contó
tengo yo por desatino.

Marín
Redondilla
¿No quieres que le bendiga?

Lisarda
¿Por qué le ha de bendecir,
435
ni yo tengo de sufrir
que esto en Valencia se diga?

Marín
Redondilla
¿No? Pues yo haré que mañana
amanezcan a esta puerta
mil pobres.

Lisarda
¿Y es cosa cierta?

Marín
440
Tenla por cierta y por llana;
Redondilla
mira si es mejor sufrir
que bendiga a Garcerán.

Lisarda
Ahora bien, estos darán
a Valencia qué decir
Redondilla
445
si no consiento en su ruego…
Garcerán venga, no más.

Marín
Agora sí que darás
a sus hechizos sosiego.

Lisarda
Redondilla
Entra dentro.

Fulgencia
Yo qué sé
450
de lo que te enoja a ti.

Lisarda
Venid cuando no esté aquí
Julio. ¿Entendéis?

Garcerán
Yo vendré.
Váyanse Lisarda y Fulgencia, y el escudero
Redondilla
¿Qué es esto, Marín?

Marín
Ahora,
de mi ingenio, ¿qué dirás?
455
Siete mañanas podrás
hablar con esta señora,
Redondilla
consintiéndolo su tía.

Garcerán
¿Qué dices?

Marín
Lo que ha pasado.

Garcerán
¿Siete mañanas?

Marín
Yo he dado
460
en la mayor picardía
Redondilla
que se puede imaginar.

Garcerán
¿Cómo?

Marín
Dije que en Valencia
muchas hacen diligencia
para poderte engañar;
Redondilla
465
mas que tú, de puro honesto,
resistes a tu afición,
y una de ellas, con pasión,
te ha hechizado y descompuesto.
Redondilla
Mas que un remedio te dan:
470
bendecirte una doncella.

Garcerán
¿Y ha de ser ella?

Marín
Con ella
puede hablar, Garcerán.
Redondilla
Porque en saliendo su tío
puedes, con esta invención,
475
venir por su bendición.

Garcerán
De tus embustes me río.
Redondilla
Ello va como ha de ir:
Fulgencia me muestra amor.

Marín
Pues, ¿qué te ha dicho, señor,
480
si es que se puede decir?

Garcerán
Redondilla
Que me quiere responder;
que licencia le pedí
para escribirla.

Marín
Eso sí;
y para en ser tu mujer.
Redondilla
485
No más esas bellaconas
que te gastan cuanto tienes;
vivirás, si te entretienes,
con semejantes personas.
Redondilla
Ama y sirve una doncella
490
para servicio de Dios,
pues que lo estaréis los dos
en casándote con ella.
Redondilla
¿Hay locura de un mancebo
como verle andar perdido
495
tras una de estas que ha sido
de mil ignorantes cebo?
Redondilla
Muy pagado de sufrir
otros cuarenta galanes,
ya esconderse por desvanes,
500
ya por corrales huir
Redondilla
del alguacil y escribano,
y después, muy flaco y tierno,
quejarse por el invierno,
pelarse por el verano;
Redondilla
505
pues que, si es alguna vieja
con cabellos de azafrán,
de las que polvillos dan,
ni queda barba ni ceja.
Redondilla
Sirve este ángel, eso sí;
510
no gastes mal esa herencia
tan limitada en Valencia
que apenas hay para ti.
Redondilla
Esta es rica y con su dote
vivirás con más sosiego.

Garcerán
515
Lo que es silencio te ruego,
Marín, porque nadie note
Redondilla
que ya de Fulgencia soy.

Marín
Ya sabes tú mi lealtad.

Garcerán
Agradeced, voluntad,
520
el noble dueño que os doy.

Marín
Redondilla
Adiós, rapante nación.

Garcerán
¡Ay, divina castellana!

Marín
Madruga mucho mañana,
que has de ir por su bendición.

Váyanse y entren Octavio, hermano de Fulgencia, y Celia, dama

Celia
Redondilla
525
Después que mi hermano vino
ando con este recato.

Octavio
Yo, Celia, menos le trato,
por más que a su amor me inclino,
Redondilla
después que faltó en mi casa
530
el juego y conversación.

Celia
¿Si ha entendido tu afición
y sabe ya lo que pasa?

Octavio
Redondilla
Recélome de Tristán,
que andan juntos estos días.

Celia
535
Yo sé que a las prendas mías
tiene respeto don Juan,
Redondilla
y si de algo está celoso,
es porque, si quiso bien
a tu hermana, hará también
540
ese argumento forzoso,
Redondilla
si tú me miras a mí.
Y más después que a Valencia
has enviado a Fulgencia
de que está fuera de sí;
Redondilla
545
y no querrá que me veas
pues no hay donde se esquitar.

Octavio
No la envié por pensar,
y esto es razón que me creas,
Redondilla
que me importaba guardalla,
550
pero porque solo estoy,
y por disculpa te doy
siendo justo acreditalla,
Redondilla
la llaneza y la verdad
con que siempre te he servido.

Celia
555
Confieso, Octavio, que ha sido
cosa que mi voluntad
Redondilla
pudo rendir a la tuya;
porque, si no procedieras
tan casto, lo que perdieras
560
de mi condición se arguya.

Entren don Juan y Tristán

Don Juan
Redondilla
[...]
Buena libertad, por Dios.

Octavio
Ya nos han visto a los dos.

Celia
Tristán y Don Juan.

Don Juan
Redondilla
565
¿Qué es esto, Octavio, tú aquí?
Y tú, Celia, ¿esto tratabas?

Octavio
Cuando tú en mi casa entrabas,
¿preguntábate eso a ti?

Don Juan
Redondilla
Yo nunca tu hermana hablé.

Octavio
570
El venirte yo a buscar
¿puede dar qué sospechar,
si de paso pregunté
Redondilla
a tu hermana cómo estaba?

Don Juan
Si la enviaste a Valencia
575
por recatos de tu ausencia
y alguno que la miraba,
Redondilla
¿parécete que no son
los demás tan cuidadosos?

Octavio
Estos recatos celosos
580
de solos mis deudos son;
Redondilla
mas, si te parece a ti
que ha sido justa advertencia,
como yo envié a Fulgencia,
envía a Celia de aquí;
Redondilla
585
que si venirte a buscar,
como a buscarme venías,
te pone esas fantasías,
ya no te quiero obligar
Redondilla
ni tenerte por amigo.

Don Juan
590
Pues, ¿qué me puedes querer?

Octavio
Que me la des por mujer;
mira qué presto lo digo.

Don Juan
Redondilla
No niego, Octavio, que es justo
y que en ello ganaremos;
595
pero si un trueco no hacemos,
no podré hacerte ese gusto.

Octavio
Redondilla
¿Cómo?

Don Juan
Que me des tu hermana
y que la traigas aquí.

Octavio
Bien me atrevo a darte el sí
600
y hacerte escritura llana.
Redondilla
Pero traella no puedo,
menos que estando casado,
que con eso disculpado
de pedirla a Julio quedo,
Redondilla
605
pues diré que en Salamanca
podrá estar con mi mujer.

Don Juan
Con eso te quiero hacer
mi sangre y mi hacienda franca,
Redondilla
que venida aquí Fulgencia,
610
mi hermana negociará
su voluntad.

Octavio
Ella está,
como sabes, en Valencia,
Redondilla
y no de muy buena gana,
aunque es la tierra tan bella.
615
Yo me partiré por ella
y la traeré con tu hermana.

Don Juan
Redondilla
Dale la mano.

Celia
El concierto
que habéis hecho me ha obligado,
aunque con pecho turbado,
620
a no mostralle encubierto.
Redondilla
Mi mano es esta.

Tristán
Y yo os doy
a los dos el parabién,
pues que me alcanza también
por lo que tan vuestro soy.

Octavio
Redondilla
625
Para serviros será.

Don Juan
De Celia el dote es tan claro
que en decirle no reparo.

Octavio
Ese en su virtud está.

Don Juan
Redondilla
Venid, comeréis conmigo,
630
y Tristán se quedará,
por amigo, y porque ya
es el más cierto testigo.

Tristán
Redondilla
Ninguno de vuestro bien
mayor contento recibe.

Octavio
635
Ya no hay quien de vos me prive.

Celia
Ni a mí de tan alto bien.
Redondilla
Aunque hace resistencia
al gozo de este placer
un pesar.

Octavio
¿Cuál?

Celia
El saber
640
que os habéis de ir a Valencia.

Octavio
Redondilla
No temáis, que sabré ser
tan galán que alcance al ir
el mal de verme partir
al bien de verme volver.

Entran Lisarda y Fulgencia

Fulgencia
Redondilla
645
Todo, señora, me agrada.
Cierto que es bella ciudad,
de notable majestad
y hermosamente cercada;
Redondilla
parece toda un jardín;
650
ricos edificios tiene.
A ser a mis ojos viene
la mejor que he visto, en fin.
Redondilla
Es de linda vista el mar,
y tan cerca de sus muros
655
que, a no estar de sí seguros,
los pudieran alterar.
Redondilla
Hame dado gran placer
ir en el coche por ella;
ver el agua y no temella:
660
gran fiesta para mujer.
Redondilla
Es apacible su gente,
es en extremo amorosa.

Lisarda
Para como estoy celosa,
me pesa que te contente;
Redondilla
665
que decir bien de un lugar
tan presto me da sospecha.

Fulgencia
Estás a tus celos hecha
con que me quieres culpar.
Redondilla
Yo digo bien de Valencia
670
por sí misma.

Lisarda
¿Y quién llegó
cuando el coche se apartó
de nuestra gente, Fulgencia?

Fulgencia
Redondilla
Piensas tú que yo le vi.

Lisarda
¿Luego también no le hablaste?

Fulgencia
675
Lo poco que tú escuchaste
al que me habló respondí.

Lisarda
Redondilla
Tú veniste a defenderte
a este reino donde estás,
pero pienso…

Fulgencia
No hables más,
680
que me enojas de esa suerte,
Redondilla
que yo en Salamanca fui
espejo de honestidad,
y seré en esta ciudad
lo que tú sabrás de mí.

Entre Marín, lacayo

Marín
Redondilla
685
¿Está aquí?

Lisarda
¿No me ves?
¿Cómo te entras de esa suerte?

Marín
Licencia tengo de verte,
y vengo a que me la des,
Redondilla
para que le dé Fulgencia
690
a Garcerán, mi señor,
su bendición.

Lisarda
¿Hay rigor,
hay crueldad e impertinencia
Redondilla
como la de este lacayo?

Fulgencia
Pues, ¿qué importa que bendiga
695
a un hombre, si el mal le obliga
a tanta pena y desmayo?

Lisarda
Redondilla
¿No importa que hables con él?

Fulgencia
Hablo en su salud, no más.

Marín
Extraña, señora, estás,
700
y con Garcerán, cruel.
Redondilla
Después que su bendición
esta señora le ofrece,
de sus males convalece.

Lisarda
¿Hay semejante invención?
Redondilla
705
¿Qué santidad has hallado
en Fulgencia, mi sobrina,
que sirva de medicina
a un caballero hechizado?
Redondilla
Si Julio sabe que yo
710
lo sufro, me ha de matar.

Fulgencia
¿Pues quiéresme tú quitar
la gracia que Dios me dio?

Lisarda
Redondilla
¿Cómo gracia?

Fulgencia
En bendecir.

Lisarda
Ahora lo confirmo más,
715
pues que de su parte estás…

Fulgencia
No lo acabes de decir.
Redondilla
Di, Marín, a Garcerán
que venga al instante a casa;
que la gracia se me pasa,
720
y no le aprovecharán
Redondilla
mis bendiciones después.

Lisarda
¿Hay libertad semejante?

Marín
Ya está Garcerán delante.

Garcerán entre

Garcerán
Ya estoy, señora, a tus pies,
Redondilla
725
pidiendo la bendición.

Fulgencia
Haz que me quieres besar
la mano y podrete dar
un papel.

Garcerán
Linda invención.
Redondilla
Pero advierte que también
730
traigo del de ayer respuesta.

Lisarda
¿Hay insolencia como esta?
¿Qué es lo que mis ojos ven?

Fulgencia
Redondilla
Dios, Garcerán, te bendiga.

Garcerán
Dame, señora, la mano.

Lisarda
735
¿La mano?

Marín
Pues eso es llano,
que la bendición le obliga.

Lisarda
Redondilla
¿Y qué le ha dado?

Marín
La ofrenda,
a modo de feligrés.
Mas óyeme, que después
740
tomarás de todo enmienda.

Lisarda
Redondilla
¿Pues delante de los dos
te pones?

Marín
Oye una cosa;
la más nueva y prodigiosa
que ha visto el mundo, por Dios.

Lisarda
Redondilla
745
Alcahuete, ya te entiendo.

Marín
Eso es poco y mal hablado.
Mas oye lo que ha pasado,
que es un caso tan horrendo
Redondilla
que han de temblar cuantos viven.

Lisarda
750
Ya sé que me engañas; mira
que me provocas ira.

Marín
De las damas se reciben,
Redondilla
por favor, los bofetones.
Pega, bien tienes en qué.

Lisarda
755
Mas, ¿qué has de hacer que te dé
si delante te me pones?

Marín
Redondilla
Dasme, y dices que darás;
volver a darme pretendes;
pero mientras más me ofendes
760
pienso que me quieres más.

Fermín, lacayo de camino

Fermín
Redondilla
¿No hay un hombre en esta casa,
o no es, por ventura, aquesta?

Lisarda
¿Qué grita y qué gente es esta?

Fulgencia
Mira, mi bien, lo que pasa.

Fermín
Redondilla
765
¿Vive Julio aquí?

Lisarda
Sí vive.

Fermín
¿Es vuestra merced Lisarda?

Lisarda
Yo soy.

Fermín
Su licencia aguarda,
y para entrar se apercibe,
Redondilla
un caballero que llega
770
de Salamanca.

Fulgencia
¡Ay de mí,
mi hermano!

Fermín
Señora, sí.
Éntrese
Lisarda ¡Oh mocedad, siempre ciega!
Redondilla
¿Qué ha de hacer, si aquí los ve?

Fulgencia
Tía, detrás de aquel paño
775
podrán estar.

Lisarda
Este daño,
¿no me dirás cómo fue
Redondilla
avisado, y aun temido?

Garcerán
Señoras, ¿qué importa verme?

Lisarda
Darle sospecha a tenerme
780
por lo que jamás he sido.
Redondilla
Métanse los dos allí,
que, luego que entre, se irán.

Marín
Temblando voy, Garcerán.

Garcerán
Entra, gallina.

Marín
¿Yo?

Garcerán
Sí.

Lisarda
Redondilla
785
En estas cosas me pones
por tu locura, Fulgencia.
[…]

Entre Octavio, de camino, y Fermín vuelva

Octavio
Tales son las ocasiones;
Redondilla
mas, primero que te abrace,
790
me ha de dar su bendición
mi tía.

Lisarda
Mejores son
unas que Fulgencia hace.
Redondilla
Dale la tuya, que ya
tendrás bien hecha la mano.

Fulgencia
795
¿Qué venida es esta, hermano?
¿Es a verme? No será;
Redondilla
que no te debe mi amor
finezas tan de galán.

Octavio
¿Cómo mis tíos están?

Lisarda
800
Julio está mucho mejor
Redondilla
de sus achaques; y yo,
como me ves. ¿Vienes bueno?

Octavio
Bueno, y de contento lleno,
que tu vista le aumentó,
Redondilla
805
y el hallar buena a mi hermana
causa de aqueste camino.

Fulgencia
Que me has casado imagino…

Octavio
No fue tu esperanza vana.
Redondilla
Pero queda concertado;
810
y yo, desposado ya
con quien dos veces hará
tu marido mi cuñado.

Fulgencia
Redondilla
¿Desposado estás?

Octavio
Sí, hermana,
que ya con Celia lo estoy.

Fulgencia
815
Bueno, el parabién te doy.

Lisarda
No pensé que castellana
Redondilla
me ganara por la mano;
pensé casarte en Valencia.

Octavio
Ya no diréis que Fulgencia
820
no puede estar con su hermano.
Redondilla
Por ella vengo, Lisarda.

Lisarda
Bien lo echaba yo de ver.

Octavio
De don Juan eres mujer,
que por momentos te aguarda.
Redondilla
825
Apenas me desposé,
cuando hizo que por ti
tomase la posta.

Fulgencia
Y di,
¿cómo sabes que yo iré?

Octavio
Redondilla
Como es para tu remedio
830
y quieres bien a don Juan.

Fulgencia
(Aparte)
(¡Ay, cielos, que Garcerán
está ahora de por medio!)

Octavio
Redondilla
¿Qué dices?

Fulgencia
Que no es razón
que tan aprisa me lleves.

Octavio
835
Tú cumplirás lo que debes
conforme a tu obligación.

Fulgencia
Redondilla
Lleva, señora, a mi hermano
a descansar.

Octavio
Si es vergüenza,
haz, Fulgencia, que la venza
840
el estilo cortesano;
Redondilla
que estas dudas y temores
ya son para las aldeas.

Lisarda
Ven, sobrino, si deseas
descansar de estos calores.
Redondilla
845
Y créeme que agradezco,
aunque a Fulgencia he perdido,
que tenga noble marido.

Fulgencia
Yo en extremo me entristezco.

Octavio
Redondilla
No le pesa, aunque parece
850
que lo siente de otro modo…

Lisarda
Suceda, sobrino, todo
como Fulgencia merece;
Redondilla
que me huelgo porque acá
se excuse una bendición
855
que me puso en confusión.

Octavio
Allá también la tendrá.
Redondilla
Fermín.

Fermín
¿Señor?

Octavio
Parte luego
y busca y concierta un coche,
porque sola aquesta noche
860
tendré en Valencia sosiego.

Fermín
Redondilla
Que no falte estoy muy cierto.

Lisarda
¿Tanta prisa?

Octavio
¿Y no es forzosa?

Lisarda
Amores son de tu esposa.

Octavio
Estoy en su ausencia muerto.

Váyanse
Fulgencia sola

Fulgencia
Soneto
865
¡Qué poco dura el bien a un desdichado!
¡Qué cortas son las horas que le tiene!
Pues, con la prisa que a su casa viene,
más es huésped partido que llegado.
¡Ay, Garcerán, para perdido, hallado!
870
¡Qué imposible paciencia nos conviene!
Parece que la suerte el mal previene
para que corra tras el bien que ha dado.
Aun apenas mis desdichas fueron dicha,
cuando Fortuna se desdice de ellas,
875
trocándolas en penas y desdichas.
¡Ay, Dios! ¡Cuán menos fuera no tenellas!
Que al desdichado, si le vienen dichas,
es para la desdicha de perdellas.

Salga
Salgan Garcerán y Marín

Garcerán
Romance (tirada)
Detente, Fulgencia, un poco.

Fulgencia
880
¿No eres ido?

Garcerán
No he podido,
aunque de verme tu hermano
me puse a tanto peligro.
¿Qué esto? ¡Ay, cielo! ¿A qué viene
que, aunque lo tengo entendido,
885
es tan incrédulo amor,
que no quiere, como has visto,
porque estaba en medio un paño
dar crédito a los oídos?

Fulgencia
¿Qué te puedo yo decir
890
si escuchaste lo que dijo?
A Salamanca me vuelve,
y ha de ser tan de improviso
que, aunque ha sido atrevimiento
quedarte aquí, lo he tenido
895
por notable dicha mía
para hablar, mi bien, contigo
estas últimas palabras.

Garcerán
¿Qué dices?

Fulgencia
Que te suplico
tengas memoria de mí,
900
pues con lágrimas la pido,
que, aunque en ojos de mujer
son fáciles, yo te digo
que salen del corazón.

Garcerán
¡Ay, Fulgencia! ¿Que no quiso
905
mi fortuna que durase
tu bien más tiempo conmigo
del que ha sido menester
para llorarle perdido?
¿Que te llevan de Valencia?
910
¿Que te he de perder y vivo?
¿Que no es de esta casa incendio
el aire de mis suspiros?
¿Que no doy voces? ¿Que estoy…?

Fulgencia
Advierte, Garcerán mío,
915
que aunque de muchos dolores
se descansa dando gritos,
en este importa el silencio,
tu vida y mi honor.

Garcerán
No ha sido
este suceso desdicha,
920
ni fuerza del hado impío,
ni influencia de los cielos,
ni mudanza de los signos,
ni oposición de la Luna,
ni otro sangriento prodigio,
925
sino rayo acelerado
que sobre nosotros vino
para abrasar hasta el alma
las potencias y sentido.
¿Dónde vas? ¿Dónde me dejas?
930
¿Es posible que han tenido
tan tristes y ásperos fines
tan regalados principios,
que no te han de ver mis ojos?

Marín
De tu locura me admiro.
935
Advierte, señor, que estás
donde, si fueses sentido,
nos han de quitar la vida.

Garcerán
Marín, ya estoy sin juicio;
ni discurre la razón,
940
ni de su lumbre me sirvo;
todo es confusa niebla.

Marín
Mira que este mozo altivo
es hermano de Fulgencia,
y de Lisarda sobrino;
945
y que si siente tus voces,
por su honor y el de su tío,
ha de hacer un disparate.

Fulgencia
Garcerán, en este sitio
te vi, te quise y te amé,
950
y en el mismo me despido
de ti, tan firme, que todo
lo que te he dicho confirmo.
Ya puede ser que don Juan
viniese a ser mi marido,
955
puesto que sabrás muy presto
lo mucho que lo resisto;
pero poderte olvidar,
no lo creas en más siglos
que han de vivir nuestras almas,
960
y tristezas van conmigo,
que me quitarán la vida
antes que llegue a los riscos
que del alto Guadarrama
encubren nieves y pinos.
965
Escríbeme, Garcerán,
y verás cómo te envío
mil almas en cada letra.

Garcerán
Haz cuenta que ya te escribo,
que Marín irá y vendrá
970
por la posta este camino,
más veces que tiene rayos
el sol que en tu frente miro.

Marín
Yo iré, señora, y vendré
como navío de aviso
975
por el mar de vuestro amor,
todos los lienzos tendidos.
Ya iré picando alazanes,
ya melados, ya morcillos,
ya bayos, ya machos rucios.
980
ya zainos y ya mohínos.
No se habrá visto estafeta
de los yanaconas indios
que vaya con más presteza
desde Chacona a Tambico.
985
Cuando estés en Salamanca
seré arriero de libros
de vuestras cartas de amor,
y, por no ser conocido,
me fingiré licenciado;
990
que yo sé que, por lo fino,
me ha dado borla Segovia.

Garcerán
Mi bien, aunque es desvarío
tomarse tanta licencia
un hombre que es tan indigno,
995
por ser el último bien,
dame un abrazo.

Fulgencia
Ya he dicho
Abrázanse
que he de ser tuya. Eso es menos.

Garcerán
¡Ay Dios, quién fuera contigo!
¿Acordaraste de mí,
1000
que con un amor tan limpio
te he querido, en solo un mes,
lo que pudiera en mil siglos?

Fulgencia
Por esos brazos lo juro;
pero yo también te pido
1005
que de mí tengas memoria.

Garcerán
Fulgencia, Dios me es testigo
que, de todas mis acciones,
mis potencias y sentidos,
sola esa prenda me dejas.

Marín
1010
Aunque es también desatino
tomarse tanta licencia
un lacayo tan intrínseco,
por ser el último bien,
aunque te manche el vestido,
1015
te suplico que me abraces.

Fulgencia
Marín, seamos amigos,
y acuérdale a Garcerán
lo mucho que me ha debido
por este amoroso abrazo.

Marín
1020
¡Ay Dios, quién fuera contigo
por gozar en Salamanca
los aires del Tabladillo!

Fulgencia
Adiós, Garcerán.

Garcerán
Adiós.

Váyase Fulgencia

Marín
Sal presto, que anda rüido,
1025
y pienso que Julio viene.

Garcerán
Marín, ponte de camino,
que ha mucho que estoy ausente.

Marín
De tus locuras me río.
Vase Fulgencia mañana,
1030
y apostaré que has escrito
mil cartas en tu memoria.

Garcerán
¡Qué mal conoces mis bríos!
Haz cuenta, Marín, que entrambos
a Salamanca partimos.

Marín
1035
¿Tú a Salamanca?

Garcerán
Yo, pues;
pon tres o cuatro vestidos
en una maleta luego.

Marín
Ni respondo ni replico.

Garcerán
¡Adiós, amada Valencia,
1040
hermosos Campos Elíseos;
que voy, siguiendo mi sol,
a los castellanos fríos!

Marín
¡Adiós, dulce malvasía,
congrets, vipocras, mariscos,
1045
que voy siguiendo a mi amo
al Tormes salamanquino,
donde, sin ser estudiante,
me den algún beneficio!


Acto II

Celia y Fulgencia

Fulgencia
Redondilla
Con ese nombre de hermana
1050
mucho más me enriquecéis.

Celia
Grande tristeza traéis,
presto fuiste valenciana,
Redondilla
pues acuérdome que aquí
no os hallábades tan mal.

Fulgencia
1055
Es mi patria natural,
que en Salamanca nací.
Redondilla
Y esta tristeza es cuidado
del que mis tíos tendrán.

Celia
Pensaba yo que don Juan
1060
mucho os hubiera alegrado,
Redondilla
que le debistes amor,
y no le miraste mal.

Fulgencia
De un hombre tan principal,
siempre lo tuve a favor.
Redondilla
1065
Y muy contenta he venido
de saber vuestro concierto,
que no merezco, por cierto,
tan noble y galán marido.
Redondilla
Mas no puedo, por ahora,
1070
determinarme a casar.

Celia
¿Qué es lo que os puede faltar,
si no es contento, señora?

Fulgencia
Redondilla
Salud, que en ella consiste
el tener, Celia, contento.

Celia
1075
¿Salud os falta?

Fulgencia
Eso siento;
y sin ella vengo triste.

Celia
Redondilla
Si lo ha causado el camino,
no será, Fulgencia, nada.
Mas pienso que os desagrada,
1080
o es malicia que imagino,
Redondilla
haber venido a mi casa;
que soy cuñada, en efeto.

Fulgencia
Que eso me alegra os prometo,
y mirad que andáis escasa
Redondilla
1085
de la merced que os merezco,
si tal sospecháis de mí.

Celia
Si os veo venir aquí,
donde alma y casa os ofrezco,
Redondilla
y que estáis sin alegría,
1090
y que a don Juan no miráis,
¿no he de pensar que os halláis
sin gusto en mi compañía?

Fulgencia
Redondilla
Pues si yo os doy la razón,
señora Celia, no es justo
1095
que atribuyáis a disgusto
cosas que del cielo son.

Celia
Redondilla
No os quiero humilde forzada
pero, si me hacéis merced,
por hermana me tened,
1100
no, Fulgencia, por cuñada.
Redondilla
Y estad cierta que venís
donde hasta el alma os darán,
que no vivís con don Juan:
con vuestro hermano vivís.
Redondilla
1105
Ni él, ni yo, ni el que os adora,
por fuerza os quieren casada.

Fulgencia
Vos sois mi hermana y cuñada,
y mi amiga y mi señora,
Redondilla
y con vuestra compañía
1110
recibo yo mucho honor.

Don Juan entre

Don Juan
Esta vez me dijo Amor
que sola hallaros podría;
Redondilla
creíle, por lo que tiene
de adivino, y vine a veros.
1115
Dadme, divinos luceros,
la luz que del Sol os tiene
Redondilla
tan cerca, que me abraséis.

Fulgencia
Desviad, don Juan, los brazos,
que anticipáis los abrazos
1120
que en esperanza tenéis.

Don Juan
Redondilla
¿No he de ser vuestro marido?

Fulgencia
Pues por eso es bien, don Juan,
que os tema como a galán
tan cerca de arrepentido.

Don Juan
Redondilla
1125
Yo os vi más tierna en Castilla.

Fulgencia
No lo he perdido en Valencia.

Don Juan
Bravas mudanzas de ausencia.

Fulgencia
Sí, ausencia, ¿qué os maravilla?

Don Juan
Redondilla
En ir, estar y volver,
1130
¿dos meses no habéis estado?

Fulgencia
Montes se hubieran mudado,
cuánto más una mujer.

Don Juan
Redondilla
Luego, ¿mudada venís?

Fulgencia
¿Vos no decís que lo veis?

Don Juan
1135
Con burlas no me matéis,
que pienso que lo fingís.
Redondilla
A vuestro hermano le he dado
a mi hermana, aunque era justo,
sin gusto; que este gusto
1140
tuve en el vuestro, y fiado
Redondilla
que él se obligó de hacer cierto
lo que tratamos los dos.

Fulgencia
¿Y fue…?

Don Juan
Casarme con vos.

Fulgencia
¿Halleme yo en el concierto?
Redondilla
1145
¿Qué firma tuvistes mía?

Don Juan
Entre honrados caballeros
remítense a los aceros
las palabras.

Fulgencia
Valentía.

Don Juan
Redondilla
No, por Dios, sino pesar
1150
de perder vuestro valor.

Fulgencia
Yo os tengo, don Juan, amor;
mas no me puedo casar
Redondilla
con la priesa que he venido.
Esperad, que bien podéis;
1155
por un mes no os moriréis;
este de término os pido
Redondilla
para ver lo que me escriben
de Valencia.

Don Juan
Vuestro soy.

Fulgencia
Con esto, don Juan, me voy;
1160
que pienso que me aperciben
Redondilla
el cuarto en que he de vivir,
y quiero verle asear.

Don Juan
¿Despacio queréis estar?

Fulgencia
Apriesa pienso morir.

Vase Fulgencia

Don Juan
Redondilla
1165
¿Qué es esto?

Celia
¿Ya no lo ves?

Don Juan
Di, hermana, ¿qué ha de ser esto?
Bien que esperaba tan presto,
¿hoy se me dilata un mes?

Celia
Redondilla
Melindres son valencianos;
1170
allá los aprendería.

Don Juan
Los estilos, Celia mía,
son allá muy cortesanos.
Redondilla
No creas que es aprendido,
natural debe de ser.

Celia
Querrásete encarecer
1175
por el nombre de marido;
Redondilla
todas nos hacemos graves
en tocando de este nombre.

Don Juan
Tu marido Octavio es hombre
del buen estilo que sabes.
Redondilla
1180
No se burlará con él;
mas si esto adelante pasa,
(Octavio por ti se abrasa),
muéstrate, Celia, cruel.
Redondilla
No te vea alegre un hora,
1185
halta hacer mi casamiento.

Celia
Yo fingiré descontento;
que sé que Octavio me adora.

Don Juan
Redondilla
¡Ay, que muero por Fulgencia!

Celia
Efectos de ausencia han sido.

Don Juan
1190
Algunas hierbas de olvido
debió de hallar en Valencia.

Entren Fabio, estudiante, de camino, Reinel, gorrón, Garcerán y Marín

Fabio
Redondilla
¿Este llaman el Mesón
del Estudio?

Garcerán
Aunque no vengo
a estudiar, desde hoy le tengo
1195
por posada. ¡Hola, Chacón!

Marín
Redondilla
Señor.

Garcerán
La ropa acomoda.

Marín
Llave de aquel aposento
me ha dado.

Fabio
Mucho contento
truje la jornada toda.
Redondilla
1200
Señor Clarindo, hasta aquí;
que, por vuestra compañía,
me pesa que llegue el día
en que os partáis de mí.
Redondilla
Vuelvo a cursar, como veis;
1205
mis padres tengo en Madrid.

Garcerán
Yo he de ir a Valladolid,
a cinco días o seis
Redondilla
que descanse en Salamanca.
¿Dónde, entre tanto, os veré?

Fabio
1210
Agora, por Dios, no sé;
que, con esta feria franca,
Redondilla
no me quiero declarar,
por holgarme cuatro días.

Garcerán
Por ciertas tristezas mías,
1215
no salgo a ver el lugar.
Redondilla
Id con Dios, y holgaos en él.

Fabio
Luego, ¿verle no pensáis?

Garcerán
De noche, si me lleváis,
a divertirme por él.

Fabio
Redondilla
1220
Dejáis de ver un lugar
de los famosos de España.

Garcerán
¿Tal grandeza le acompaña?

Fabio
Pues yo os le quiero cifrar:
Romance (tirada)
yace en el sitio que veis,
1225
mirándose, Salamanca,
en los cristales del Tormes,
cuyas celebradas aguas
Garcilaso pinta bien
en aquella égloga rara,
1230
que ha eternizado en el mundo
el nombre del duque de Alba.
De mayorazgos ilustres
tiene las siguientes casas:
Rodríguez de las Varillas,
1235
Zúñigas, Monroyes, Vandas,
Solises, Paces, Bonales,
Sosas, Manzanos, Anayas,
Vázquez, Herreras, Brocheros,
Pimenteles, Flores, Arias,
1240
Coronados y Godínez,
Ordóñez, Juárez y Abarcas,
Maldonados y Pereiras,
Villafuertes, noble casa,
Yáñez, Enríquez, Ovalles,
1245
Guzmanes, de claras armas,
y Manriques…

Garcerán
Brava cosa.

Fabio
Esta máquina levantan
al cielo cuatro colegios,
que aquí los mayores llaman:
1250
el Viejo, el del Arzobispo,
de Cuenca y Oviedo; y basta,
que uno de los cuatro dicen,
para saber que se igualan.
Tiene el de la Magdalena,
1255
que los que digo acompañan,
Verdes y santa María,
santo Tomás, y el de varias
lenguas con Monte Olivete,
sin otros…

Garcerán
¡Oh, Fabio, para!
1260
¡Qué de personas famosas,
qué insignes, qué celebradas,
ya en los Consejos del rey,
ya en las religiones santas,
habrán salido de ahí!

Fulgencia
1265
Antes, Clarindo, contara
sus flores a abril, sus frutos
a junio, a enero su escarcha,
su arena al Tormes, al Sol
sus átomos, que bastara
1270
a referirte los hombres
que de ellos dan gloria a España.
Las órdenes militares
con otros cuatro la ensalzan,
que son: Santiago, San Juan,
1275
Alcántara y Calatrava;
el del Rey, al de Santiago
llaman; es insigne fábrica,
a quien hace reverencia
Tormes besando sus plantas.
1280
Los monasterios famosos
son tan nobles que pasan
los límites que el ingenio
puede hallar en su alabanza.
Oído habrás, en Valencia,
1285
de san Esteban la fama,
cuya capilla mayor
justamente se compara
con el día más hermoso,
si en ella se entierra el alba,
1290
del santo humilde que, dicen,
que fue de Cristo la estampa,
de[l] que escribió la ciudad
de Dios con tanta elegancia,
del que a golpes de una piedra
1295
llamaba en el pecho al alma;
de Vicente, de Bernardo,
de la compañía sacra,
de aquel dulcísimo nombre
que los infiernos espanta;
1300
Trinidad, Carmen, Merced,
y otras órdenes descalzas.
Insignes son los de monjas:
Santa Isabel, Santa Clara,
Santa María de las Dueñas,
1305
la Penitencia, Santa Ana,
Carmelitas y Agustinas,
y otras, que para contarlas
era menester el día.
La iglesia mayor se alaba
1310
de ser en las maravillas
la mayor, que no la octava.
Hay tres escuelas que exceden
las de Grecia y las de Italia,
de tan divinos maestros
1315
y cátedras adornadas,
que Escoto, Hipócrates, Baldo
y Aristóteles se honraran
de oponerse a quien las rige.
Y, si el amor no me engaña,
1320
no pienso yo que el Imperio,
cuando a su elección se hallan
los príncipes electores,
ya con mitras, ya con armas,
resplandece en mayor vista
1325
que cuando ocupan sus gradas
tantas borlas de colores,
verdes, azules y blancas,
carmesíes y amarillas;
porque este jardín esmalta
1330
la madre universidad,
naturaleza del alma.
Tiene iglesias parroquiales,
que, para alabarlas, basta
decir que todos sus curas,
1335
que han de ser de sangre hidalga,
son capellanes del rey.
Y, puesto que en darse alargan
trescientas puertas a Tebas
las historias o las fábulas,
1340
once Salamanca tiene,
que, con mayor arrogancia,
su muro antiguo ennoblecen,
pues puede decir España
que ha tres siglos que por ellas
1345
entra muda la ignorancia
y sale con mil laureles,
docta, ilustre, eterna y sabia.
Hay un famoso hospital
de Santa María la Blanca,
1350
donde se curan reliquias
de las flaquezas humanas,
y el general, cuyo nombre
da entender de lo que trata.
Hay una gran cofradía
1355
que de Roque Amador llaman,
de hijosdalgo conocidos.
Hay los padres de la patria,
(ya entendéis: los regidores),
cuya nobleza bastaba
1360
a honrar provincias y reinos.
Y, si de escuchar te cansas,
acabaré con decir
un colegio que me falta,
que se llama el de los Mudos;
1365
este es una sala baja
junto a la cárcel, mas tiene
sus dos puertas a la plaza.
Aquí, arrimados los cueros
del vino de partes varias,
1370
hasta que se distribuye,
calla entonces, después habla;
Tabernilla y Tabladillo
tienen por tierras extrañas
tal fama, que no me escusa
1375
de que en esta cifra vayan.
La provisión no te alabo,
porque has de experimentarla
los días que ver mereces
la divina Salamanca.

Garcerán
1380
Hay unos hombres aquí,
amigo Fabio, y trataban
con el huésped una cosa
que me dio gusto escucharla.
Oye, por tu vida.

Fabio
Di.

Garcerán
1385
El colegio que aquí llaman
el Viejo, dicen que tiene
constitución que se guarda
inviolable, y es
que esta sabia e ilustre casa
1390
sustente un simple.

Fabio
Es verdad.

Garcerán
Notables cosas contaban
de los bobos que han tenido.

Fabio
Suelen tener mucha gracia.

Garcerán
Entre sus cuentos graciosos,
1395
dicen que ahora les falta.

Fabio
Debe de ser; mas, ¿qué importa?

Garcerán
No me importa; mas espanta
que falte un bobo en el mundo
para que adelante vaya
1400
tan santa constitución,
que por sustentarle es santa.

Fabio
Malicia es esa.

Garcerán
No es.

Fabio
Reinel.

Reinel
Señor.

Fabio
¿Tengo cama?

Reinel
Sábanas echaba ahora,
1405
una entre gallega y galga
que con la santa limpieza
tiene inmortal repugnancia.

Fabio
Quedad, Clarindo, con Dios.

Garcerán
Él os guarde.

Marín
Edad muy larga.
1410
Desesperado que aqueste
cesase sus alabanzas;
que yo no entiendo a qué efeto
en este sucinto mapa
ha querido reducir
1415
todo lo mejor de España.
Ya con nombre de Clarindo,
(y yo de Chacón), te hallas,
sin saber lo que has de hacer,
Garcerán, en Salamanca.
1420
¿Cómo, sin ser conocido,
intentas ver a tu dama
y qué ha de ser de nosotros?

Garcerán
Marín, lo que preguntabas
de este bobo del colegio
1425
a Fabio, no era sin causa;
que dicen que aqueste bobo
tiene en las casas entrada
de todos los caballeros,
y aun estiman que en sus casas
1430
entre el bobo del colegio.
Busca dos sayos y capas
de labradores groseros,
y pues que bobo le falta
al colegio, allá me lleva;
1435
que yo, fingiendo ignorancia,
quiero ser aqueste simple;
pues, si el traje me disfraza,
podré entrar con libertad
tardes, noches y mañanas
1440
a ver y a hablar a Fulgencia.

Marín
¿Pruebas mi paciencia, o tratas
tu deshonra con mi muerte?

Garcerán
Si me replicas palabra,
vive Dios…

Marín
Señor.

Garcerán
Marín,
1445
ciego es amor; no repara
en la vida ni en la muerte,
en la honra ni en la infamia.
Cuando Ovidio y otros pintan
a Júpiter, que tomaba,
1450
ya de cisne, ya de toro,
ya de fuego, formas varias,
esto quisieron decir:
que para hablar a sus damas
se transforman los amantes.
1455
Ponte un sayo y capa parda,
y dirás que eres mi tío.

Marín
¿Y con ese talle y cara
han de creer que eres bobo
hombres doctos?

Garcerán
Tantos andan
1460
de esta manera, Marín,
por las ciudades de España,
que antes quitará la duda.

Marín
Pues ánimo, a las batalla;
que, para todos, los cielos
1465
me dieron ingenio y maña.
¿Qué nombre te has de llamar?

Garcerán
Pablos.

Marín
El nombre me agrada.
¿Y de qué lugar?

Garcerán
De Coria.

Marín
Camina y estudia gracias.

Garcerán
1470
Por lo menos, por el nombre,
seré agradable a mi dama.

Tristán y don Juan

Don Juan
Redondilla
Esto que os digo responde,
y da en aquestas tristezas.

Tristán
¡Qué bien, a vuestras firmezas,
1475
ese desdén corresponde!

Don Juan
Redondilla
Estoy tan desesperado
como de Octavio quejoso.

Tristán
Que os cumpla será forzoso
la palabra que os ha dado.

Don Juan
Redondilla
1480
Mientras Fulgencia, Tristán,
no dispusiere de sí,
más que de Octavio, de mí,
queja mis celos tendrán.
Redondilla
Por mil caminos intento
1485
saber de qué ha procedido
el haberme aborrecido,
y vivir con descontento;
Redondilla
mas no me cuadra ninguno.
Y aunque pienso que en Valencia
1490
se pudo prendar Fulgencia
y, mudable, amar alguno,
Redondilla
en dos meses no podía
venir tan triste de allá,
como en Salamanca está;
1495
y es necia sospecha mía.

Tristán
Redondilla
Antes no, porque el amor
más fuerza al principio tiene;
que es como río, que viene
hasta la mar con furor
Redondilla
1500
y luego se pierde allí.

Don Juan
Pues si Fulgencia quisiera,
¿no escribiera?

Tristán
Sí escribiera.

Don Juan
Pues creed, Tristán, de mí,
Redondilla
que he hecho mi diligencia.

Tristán
1505
Vendrá con particular.

Don Juan
Aquí nadie puede entrar.

Tristán
De eso está triste Fulgencia.

Don Juan
Redondilla
Su hermano intenta alegralla;
hoy traerá música aquí.

Octavio y Fermín

Octavio
1510
¿Vendrán presto?

Fermín
Señor, sí.

Octavio
Aunque pienso que cantalla
Redondilla
ha de ser entristecella.

Don Juan
Si música le traéis,
justa sospecha tenéis;
1515
que es de los efectos de ella
Redondilla
añadir tristeza al triste.

Tristán
Ella y Celia juntas vienen.

Entren Celia y Fulgencia

Fulgencia
Mis males remedio tienen;
pero en la muerte consiste.

Celia
Redondilla
1520
La mayor enfermedad
llaman la malencolía,
porque no admite alegría
y anda a buscar soledad.
Redondilla
Vuelve en tu acuerdo, Fulgencia,
1525
mira que está aquí mi hermano.

Don Juan
Que ya la entristezco es llano,
pues toda su diligencia
Redondilla
ha puesto en huir de mí.

Fulgencia
No soy yo tan descortés,
1530
ni vuestro término es
para trataros ansí.
Redondilla
Mi enfermedad ha crecido
con preguntarme la causa.

Don Juan
No saber de qué se causa
1535
toda la culpa ha tenido.
Redondilla
Y no os espantéis que sea
en esto tan porfiado
el que con tanto cuidado
vuestra vida y bien desea;
Redondilla
1540
que, a lo menos, me debéis
que mil que tuviera os diera,
porque se disminuyera
la tristeza que tenéis.

Fermín
Redondilla
Los músicos han venido.

Octavio
1545
Dile[s] que pueden entrar.

Celia
Todos os podéis sentar.

Fulgencia
¡Oh, qué mal cubre el olvido
Redondilla
un desatinado amor!
¡Ay, Garcerán! Si en ausencia
1550
de solo un mes de Valencia
usas de tanto rigor,
Redondilla
¿qué esperanza vive en mí?
¿Es esto lo que decías,
lo que escribir prometías
1555
y lo que esperé de ti?
Redondilla
¿Tienes allá, por ventura,
otro dueño? Sí tendrás;
que el no pensar verme más
tu mudanza me asegura.

Siéntense los músicos

Músico
Redondilla
1560
Aquí, Octavio, nos tenéis.
Mirad qué es lo que mandáis.

Octavio
Que hoy Anfiones seáis
de aquesta piedra que veis.
Redondilla
Cantad, para que se mueva;
1565
que es fundamento del muro
de todo el bien que procuro.

Músico
Oíd una letra nueva.
Canten
Romance (tirada)
Claros aires de Valencia
que dais a la mar embates,
1570
a sus verdes plantas, flores,
y a sus naranjos, azahares.
Huéspedes frescos de abril,
instrumentos de sus aves,
campanitas del amor,
1575
que despertáis los amantes.
Llevad mis suspiros,
aires süaves,
al azahar de unas manos
que ellas nace.

Fulgencia
Redondilla
1580
Mucho me habéis alegrado;
muy linda es esta canción.

Don Juan
Sí, pero en esta ocasión
más hubieran acertado
Redondilla
si celebraran el Tormes.

Músico
1585
Aunque en Salamanca vive
el poeta que esto escribe,
no es bien que esa queja formes,
Redondilla
porque es de Valencia, y tiene
la musa de esta influencia
1590
allá en Valencia.

Fermín
¿En Valencia?

Músico
De allá la influencia viene
Redondilla
con que estos versos destila.

Fulgencia
Con eso tan dulces son.
¿Tienes de él otra canción?

Músico
1595
Una letrilla.

Fulgencia
Pues dila.
Canten
Copla (estructura abierta)
Naranjitas me tira la niña
en Valencia, por Navidad;
pues a fe que si se las tiro,
que se le han de volver azahar.

Tristán
Redondilla
1600
No vi en mi vida poeta
con tanto azar.

Don Juan
Si jugara,
poco pienso que ganara.

Músicos
Es metáfora secreta
Redondilla
de ciertos ramos de azahar
1605
que de su jardín cogió.

Fulgencia
Cantad, que os escucho yo.

Músicos
Ya volvemos a cantar.
Canten
Copla (estructura abierta)
A una máscara salí,
y pareme a su ventana;
1610
amaneció su mañana
y el Sol en sus ojos vi.
Naranjitas desde allí
me tiró para favor;
como no sabe de amor,
1615
piensa que todo es burlar;
pues a fe que si se las tiró,
que se han de volver azahar.
Naranjitas me tira…

Fulgencia
Redondilla
Gracia tienen estas cosas
1620
de Valencia.

Don Juan
Sí tendrán.

Celia
Celos has dado a don Juan.

Fulgencia
Mis tristezas son forzosas.
Redondilla
Lo que me ha dado alegría
ya me vuelve a entristecer.

Tristán
1625
Valencia debe de ser
toda su melancolía.

Octavio
Redondilla
En esta ocasión quisiera
ser un príncipe.

Celia
¿A qué efeto?

Octavio
Con el poder, te prometo,
1630
que tales fiestas hiciera,
Redondilla
que mi hermana se alegrara;
y con lo poco que puedo,
si pobre gastando quedo,
he de ver en lo que para.
Redondilla
1635
Toda esta casa ha de ser
juego y fiestas desde hoy.

Fulgencia
Cantad, que a fe de quien soy,
que me dais mucho placer.
Redondilla
Pero no ha de ser aquí.
1640
Hacia el jardín nos entremos.

Músico
Cantando, señora, iremos.

Fulgencia
¿Será de Valencia?

Músico
Sí.
Canten
Copla (estructura abierta)
En el Grao de Valencia,
noche de san Juan,
1645
todo el fuego que tengo
truje de la mar.

Éntrense, y salgan Garcerán, ya con sayo de colores y polainas, y Marín, de labrador

Garcerán
Redondilla
Qué presto me recibieron.

Marín
Tales gracias les dijiste.

Garcerán
¿Fingí bien?

Marín
Tan bien fingiste
1650
que mil sospechas me dieron
Redondilla
que ya habías hecho otras veces
esta figura de bobo.

Garcerán
Tú verás que a todos robo
la voluntad.

Marín
Tú mereces
Redondilla
1655
ser bobo del gran Sofí.

Garcerán
Y tú del Gran Turco, tío.

Marín
¿Qué te parece del brío
con que el villano fingí?
Redondilla
Bien ganáramos partido
1660
los dos en una comedia.

Garcerán
La nuestra llega a la media.
Favor al Amor le pido
Redondilla
para la postrer jornada,
que es el gusto de la acción.

Marín
1665
Aún te queda la ocasión
de hablar con tu prenda amada.
Redondilla
Con lo demás, que ha de ser
de gusto y de habilidad,
hoy causarás novedad.
1670
Paciencia habrás menester.

Garcerán
Redondilla
Un bobo muchos hará.

Marín
Pues a fe que si anduvieran
de colores los que fueran
para vestírsele ya,
Redondilla
1675
que hubiera más de color
que de negro, a lo que entiendo.

Entren Riselo y Gerardo, estudiantes

Riselo
Que me declaréis pretendo,
eso que decís, mejor.

Gerardo
Redondilla
¿Pues de esto no hacéis conceto?

Marín
1680
Estos arguyen.

Garcerán
¿Qué haré?

Marín
Disimular.

Garcerán
¿O diré
un disparate, en efeto?

Gerardo
Endecasílabos sueltos (tirada)
Digo que de los cuerpos celestiales
han dudado, Riselo, los antiguos.
1685
Utrum sint animata, an on.

Marín
Escucha.

Gerardo
Los que pensaron que animados eran
imaginaron que, efectivamente,
su movimiento procedía del ánima.

Riselo
Pues eso la verdad lo contradice;
1690
que ni vegetativa, sensitiva,
ni racional virtud asiste en ellos.

Gerardo
Si por agentes intelectuales,
inteligencias digo, movedoras,
animados parecen, no me espanto.

Riselo
1695
Esas inteligencias no se juntan
a los orbes celestes como al cuerpo
se juntan, por unión formal, el alma,
y sustancial información.

Gerardo
Repugna
a la intelectual naturaleza
1700
angélica, como es potente y clara,
cum materia componere rem unam,
porque entre el alma racional, Riselo,
y la naturaleza ilustre angélica,
hay esta diferencia, que es unible
1705
el alma al cuerpo: quanvis etiam possit,
separatim subsistere, y nacida
con él, sola una cosa componerse,
pero poder naturaleza angélica,
al cuerpo, o la materia unible,
1710
nequaquam, porque solo per se nata
est subsistere.

Riselo
¿Pues cómo se le junta?

Gerardo
Júntase al orbe que se mueve, y tócale
solo con su virtud, y no se puede
decir que el cuerpo celestial tiene alma
1715
más que a la nave, que moverse vemos
porque hay dentro el piloto que la rige.

Riselo
Bien habéis declarado lo que os dije.

Marín
Para que te acredites mayormente
con estudiantes, llega ahora y háblalos.

Garcerán
1720
¿Qué estáis diciendo? ¿Necedades? ¡Hola!

Gerardo
¡Qué figura!

Riselo
Notable.

Gerardo
Nueva.

Riselo
Extraña.

Garcerán
¿Tenéisme por novato, mentecatos?
Pues el mundo está lleno de novatos.

Riselo
¿Qué bobo es este?

Marín
Es del colegio.
1725
No le hagan mal, señores, por su vida;
caten que es mi sobrino, en mi conciencia,
y que ha tan poco tiempo que le truje,
que no le oso dejar.

Gerardo
¿Cómo es tu nombre?

Garcerán
¿Dice a mí?

Gerardo
Sí.

Garcerán
Pablillos, y mi tío
1730
se llama Juan Vicario, y es hermano
de mi padre, y mi madre no es su hermana,
sino mi madre, y yo soy hijo suyo,
que me hubieron en casa; y aunque vengo
con mi tío, mi tío no es mi padre
1735
ni mi madre tampoco, sino tío,
que le viene de zaga por alcurnia.
Mas todos somos muy prolija gente,
y yo vengo a estudiar a Salamanca,
que diz que tengo de ser presto cura,
1740
y me han de graduar de bobalorum.

Marín
Señores, no le piquen, por su vida;
que si se enoja es un demonio suelto.

Garcerán
Callad, tío; que yo de dos la una
meto un ladrillo a un hombre en la cabeza;
1745
pero aquestos borrachos, que decían
del cielo (que no han visto) disparates,
les quiero pescudar una conseja.

Riselo
¿Pues entendiste tú lo que tratábamos?

Garcerán
¡Y cómo si entendí los lengromentos!
1750
¿No dejistes que el cielo era una cosa
que por sus diligencias se movía,
y que andaban por él algunas ánimas?

Gerardo
Oh, qué gracioso bobo.

Garcerán
Pues, borrachos;
¿cómo llamastes desalmado al cielo,
1755
si está hirviendo de ánimas, que es groria,
que algunas de ellas han estado en Coria?

Riselo
El tonto es gran persona.

Gerardo
Visitando
a Octavio, que es un grande amigo mío,
vi, Riselo, su hermana; ya sospecho
1760
que habéis visto a su hermana.

Riselo
Ya la he visto.

Gerardo
Está de unas tristezas tan al cabo,
que anda buscando músicos y haciendo
mil fiestas solo a efecto de alegrarla,
su hermano, que la tiene prometida
1765
a don Juan, su cuñado, en casamiento.
Yo pienso que le haría un gran servicio
si este bobo a su casa le llevase.

Riselo
No dudo que en extremo se alegrase;
que tal vez las tristezas de un discreto
1770
suele alegrar un ignorante.

Gerardo
Pablos,
¿queréis venir conmigo a cierta casa
donde os darán de merendar?

Garcerán
Si tienen
allá muchos buñuelos y pasteles,
y algunas manecillas de ternera,
1775
pardiez que vaya allá de buena gana.

Gerardo
Todo esto y más habrá.

Garcerán
Pues vamos, tío.

Marín
No me parece mal. Garcerán, oye.

Garcerán
¿Qué sientes?

Marín
Que ahora es bien a los principios
acreditarse de apacible.

Garcerán
Vamos,
1780
con tal que en esa casa merendemos.

Gerardo
Pues seguidme los dos.

Garcerán
¡Ay, cielo santo,
si acaso en esta casa hallase nuevas
de mi Fulgencia!
Marín Siendo gente noble,
no se puede esconder.

Garcerán
Así lo creo.
1785
Y, ¿dónde no la hallará mi deseo?

Celia y Fulgencia

Fulgencia
Décima
Persuadida de tu amor
y de un desprecio, que es cosa
que una pasión amorosa
suele volver en furor,
1790
y por vengar el rigor
del mal término y grosero
de un villano caballero,
indigno de mi firmeza,
hoy, Celia, de mi tristeza
1795
que sepas la causa quiero.
Décima
Hasta agora no podía
este mi mal declarar,
porque un cierto esperar
engañada me tenía;
1800
pero hame dado osadía
su ingratitud, de manera
que, como quien ya no espera,
diré con desconfianza
que mereció mi mudanza
1805
perderse en su misma esfera.

Celia
Décima
Yo te confieso, Fulgencia,
que tu tristeza entendí,
porque enamorada vi
que te partiste a Valencia.
1810
Y con dos meses de ausencia,
de tal manera volviste,
que a don Juan aborreciste,
y mataste de pesar
cuantos te vieron estar
1815
tan melancólica y triste.
Décima
¿Qué te pudo suceder
que tan presto te mudaste?

Fulgencia
Desconfiar, que esto baste,
Celia, de volver a ver
1820
a don Juan, y ser mujer.
Vi un caballero galán,
cuyo nombre es Garcerán;
quísome bien, con pasión,
escuchele una razón,
1825
y unas tras otras se van.
Décima
Al principio no entendí
que hiciera más de escuchar
para poder aliviar
el mal que saqué de aquí.
1830
Pero tal sirena oí
que, llorando, me engañó;
cierto fue que se burló,
pues no he visto letra suya.

Celia
Que toda la culpa es tuya
1835
juraré, Fulgencia, yo.
Décima
Si presto no te rindieras,
cuán mejor te aseguraras.

Fulgencia
¿Qué importan palabras claras,
ni de burlas ni de veras?
1840
Él, con todas sus quimeras,
solas palabras me debe.

Celia
¿Y amor no es nada?

Fulgencia
Ese, en breve
saldrá del alma tirana.

Celia
Como frío de terciana
1845
tienes guardada la nieve;
Décima
presto quieres, pero luego
truecas amor en desvío.

Fulgencia
Es como me viene el frío,
después del calor del fuego.

Celia
1850
Que a querer vuelvas, te ruego,
mi hermano, pues que podrás.

Fulgencia
Agora le querré más,
que tengo este desengaño.

Entre don Juan

Don Juan
No camines tanto, engaño;
1855
que va la esperanza atrás.
Décima
Mira que no puede ser
que te alcance, aunque es de viento;
porque sigue el pensamiento
de una mudable mujer.

Fulgencia
1860
El eco me hace creer
que os vais quejando de mí.

Don Juan
La razón lo dice así,
y el Amor, que no es tan sabio
que sepa callar su agravio.

Fulgencia
1865
¿Agravio?

Don Juan
Señora, sí.

Fulgencia
Décima
Don Juan, pues he conocido
vuestro valor en quererme,
no quiero más defenderme:
vuestra soy, y vuestra he sido;
1870
licencia con esto os pido,
que he dicho más que pensé.

Don Juan
Pues, ¿no os agradeceré
si quiera tanto favor?

Fulgencia
Bastará pagar mi amor
1875
que vuelva a ser el que fue.

Váyase

Don Juan
Décima
Eres bien, volando vas.
¿Qué es esto, Celia?

Celia
Mudanzas;
pero, pues el viento alcanzas,
¿para qué preguntas más?
1880
Mas, si palabra me das,
te diré todo el secreto.

Don Juan
Como quien soy lo prometo.

Celia
Soy tu hermana, y soy mujer,
que a no callar, nuestro ser
1885
dicen que nació sujeto.
Décima
Fulgencia quiso en Valencia
y fue amada de un galán,
cuyo nombre es Garcerán;
hizo de Valencia ausencia,
1890
y vuelve a querer Fulgencia
a lo que quiso primero.

Don Juan
Golpe me has dado tan fiero
que, si con celos se olvida,
harán que toda mi vida
1895
aborrezca lo que quiero.
Décima
¿Cómo podré ya casarme
con tan mudable mujer?

Celia
¿Qué importa un fácil querer?

Don Juan
Importa poder matarme.
1900
¿Cómo podré confiarme?

Celia
Luego habrá muchas doncellas
que de querer y querellas
se escapen en verdes años.

Don Juan
Pues, ¿por qué lamenta engaños
1905
quien pone esperanza en ellas?

Entren Garcerán y Marín y Riselo y Gerardo

Marín
Redondilla
Mira que vayas con seso.

Garcerán
Pues, si yo seso tuviera,
¿pensáis que en esto anduviera,
mortero con ajo y queso?

Riselo
Redondilla
1910
¿Está aquí el señor Octavio?

Don Juan
Poco ha que estaba aquí.

Garcerán
¿Es esta la dama?

Marín
Sí.

Garcerán
¡Hola, hao! Mirad que rabio,
Redondilla
por eso mandad sacar
1915
la merienda.

Gerardo
La tristeza
que oprime tanta belleza
nos ha obligado a sacar
Redondilla
este del colegio Viejo,
que es pieza de rey.

Garcerán
Y vos
1920
sois, ¡que malos haga Dios!,
la enferma del sobrecejo.
Redondilla
¿Para qué os entristecéis,
con esos años y cara?

Marín
En lo que dices repara.

Garcerán
1925
Reparad vos, si queréis;
Redondilla
que aún yo no he visto el azahar
de las huertas de Valencia.

Celia
Allá bien curan de ausencia.

Garcerán
También saben enfermar.

Celia
Redondilla
1930
No soy yo la que estoy triste.

Garcerán
¿No? ¿Pues quién?

Celia
Soy su cuñada.

Garcerán
¿Y estáis con este casada?

Don Juan
No, que yo soy quien resiste
Redondilla
las tristezas de esa dama.

Garcerán
1935
¡Harto trabajo tenéis!
A la cuenta, la queréis;
y ella, sin cuenta, os da fama.

Marín
Redondilla
Esa fue verdad de loco.

Garcerán
Echad acá la mujer;
1940
que la tengo de morder
solo porque os tiene en poco.

Don Juan
Redondilla
¿Cómo te llamas?

Garcerán
¿Yo?

Don Juan
Sí.

Garcerán
Mal año, si lo dijese,
y alguno me conociese,
1945
de los que andan por ahí.

Marín
Redondilla
Pablos, señor; y yo soy
su tío, y es Juan Vicario
mi nombre, y de Calandario,
que para mostralle estoy
Redondilla
1950
en el colegio con él
las oraciones.

Don Juan
Sí; aquí
viene la que es para mí
por todo extremo cruel.
Redondilla
Dile con tus boberías
1955
y con tus simples razones,
pues no bastan discreciones,
Pablos, las congojas mías.
Redondilla
Dile que cure mi mal.

Garcerán
Si es sarna, yo sé un ungüente
1960
con que el mal se os acreciente
y os lleven al hospital.

Marín
Redondilla
Pablos, vos quedáis adonde
os sabrán regalar bien.
Quedad con Dios.

Garcerán
Digo amén.

Riselo
1965
Por si esta dama se esconde
Redondilla
viéndonos aquí, nos vamos.

Don Juan
Diré a Octavio esta merced.

Garcerán
¡Hola! Por acá volved.

Riselo
¿Cuándo?

Garcerán
El Domingo de Ramos.

Entre Fulgencia

Fulgencia
Redondilla
1970
Con vergüenza vuelvo a veros.

Don Juan
Estaréis arrepentida.

Fulgencia
¡Hola, mujer relamida!
¿Por qué no amáis a Gaiferos?

Fulgencia
Redondilla
¡Jesús!

Don Juan
¡Ay, Dios!

Celia
¿Qué te ha dado?

Don Juan
1975
Fulgencia se desmayó.

Celia
Tal sobresalto le dio
ver este simple a su lado.

Marín
Redondilla
No es feo que obligue a extremos.

Celia
Octavio, manda sacar
1980
un poco de agua de azahar.

Garcerán
Naranjos somos; lloremos.

Don Juan
Redondilla
Voy por agua.

Garcerán
Traed vino.

Celia
¡Fulgencia! ¡Ah, hermana! ¡Ah, Fulgencia!

Fulgencia
¡Ay, Marín, ay!

Marín
Ten prudencia.

Garcerán
1985
Que es el desmayo, adivino,
Redondilla
de verme loco, Marín.

Marín
Señora, aunque labrador,
yo sé un salmo…

Celia
¿Tú?

Marín
El mejor.

Celia
Dile.

Marín
Ya limpio el magín;
Redondilla
1990
pero habéis de estar aparte.

Celia
¿Volverá?

Marín
Sí.

Celia
Llega y di.

Marín
Garcerán, loco por ti,
Fulgencia, viene a buscarte;
Redondilla
está en el colegio Viejo
1995
disfrazado de bobo.

Fulgencia
¡Ay, Dios!

Celia
Habló.

Fulgencia
Mal conocéis vos
aquel salmo o salmorejo.

Marín
Redondilla
Advierte que, aunque es locura,
es nacido de tu amor.

Don Juan con agua

Don Juan
2000
Esta es el agua.

Fulgencia
Mejor
tengan mis cosas ventura,
que la ha de beber Fulgencia.

Don Juan
¿Por qué, Pablos?

Fulgencia
Porque ya
lágrimas beber podrá,
2005
agua de azahar de Valencia.
Redondilla
Dad el agua a Juan Vicario.

Marín
Malos años para vos.

Fulgencia
Pues, ¡sus!, dennos a los dos
agua ardiente y letuario.

Don Juan
Redondilla
2010
¿Qué tenéis, Fulgencia mía?

Fulgencia
Lo que tener no pensé.

Don Juan
¿Es mal?

Fulgencia
Ya el mal olvidé
como vi que el bien venía.

Don Juan
Redondilla
Aquí estoy; vos sois bien mío.

Fulgencia
2015
Y yo también, a la fe,
aunque no me desmayé,
porque me riñó mi tío.
Redondilla
¡Hola, tristísima dama!
Catadnos acá, y catad
2020
cuál vamos por la ciudad:
tal sabe hacer quien bien ama.
Redondilla
No os espantéis otra vez
de ver un bobo, aunque fuera
como yo; porque si hubiera
2025
pesquisidor o juez
Redondilla
de este delito en el mundo,
la cárcel fuera mayor;
y mentecatos de amor
Redondilla
tienen el lugar segundo.
2030
Solo tuve por agüero
lo que aqueste me mandó,
porque os quiere como yo;
que bien sabéis vos que os quiero.
Redondilla
Dice que no le queréis,
2035
de que algo estoy consolado;
que lo que me habéis costado,
es razón que lo estiméis.
Redondilla
¿Cómo os llamáis?

Fulgencia
¿Yo? La firme.

Garcerán
¡Plegue a Dios que lo seáis!
2040
Buena estáis, si firme estáis,
como agora se confirme.

Fulgencia
Redondilla
Presumiendo ingratitud
cerca de mudarme estuve;
salió el sol, pasó la nube.

Garcerán
2045
Templado habéis el laúd.

Don Juan
Redondilla
Si el simple os enoja, haré
que se vaya.

Fulgencia
Antes me alegra.

Garcerán
Pues, señor, cara de suegra.
¿Sabe cómo le daré…?

Don Juan
Redondilla
2050
¿Qué me darás?

Garcerán
Pesadumbre.

Don Juan
Ahora bien, quiéroos dejar,
que a Celia tengo que hablar.

Garcerán
Pues nunca Dios os alumbre,
Redondilla
por más preñado que estéis
2055
de deseos y de antojos.

Celia
Vamos.

Fulgencia
¿Que te ven mis ojos?

Marín
Quedo, paso, que os perdéis.

Celia
Redondilla
Bien quedas entretenida;
luego a verte volveré.

Don Juan
2060
¿Desmayo, Celia? ¿Qué fue?

Celia
Melindres.

Don Juan
¡Bien, por mi vida!

Garcerán
Redondilla
¿No se van?

Marín
Aguarda un poco.
Váyanse Celia y don Juan
Cierra, hijo.

Garcerán
¡Ay, prenda amada!

Fulgencia
Tente, que estoy enojada
2065
de verte, mi bien, tan loco.

Garcerán
Redondilla
¿Los brazos me niegas?

Fulgencia
Sí.
¿Por qué has hecho esta locura?

Garcerán
Porque tu mucha hermosura
me tiene fuera de mí.

Fulgencia
Redondilla
2070
lgencia ¿Cómo podré yo ser tuya,
si te quitas el honor?

Garcerán
Como a tu gracia y mi amor
esta hazaña se atribuya.

Fulgencia
Redondilla
¡Quítate, por Dios, mi bien,
2075
ese traje tan extraño!

Garcerán
Eso no; porque este engaño
me desengaña también.

Fulgencia
Redondilla
¿En traje de caballero
no puedes servirme?

Garcerán
No,
2080
porque no te veré yo
cuando quiera y como quiero
Redondilla
Con el hábito que ves,
entraré y saldré en tu casa;
y si saber lo que pasa,
2085
Fulgencia, tu miedo es,
Redondilla
buen lance habemos echado
aventurando el honor,
que si le tuviste amor,
y me has, Fulgencia, olvidado,
2090
no querrás que yo te vea
aprisa y con libertad.

Fulgencia
No hay, Garcerán, necedad
que de más quilates sea
Redondilla
que la de un discreto.

Garcerán
¡Ay, cielos!

Fulgencia
2095
Es verdad que este es don Juan,
a quien por dueño me dan.

Garcerán
No eran sin causa mis celos.

Fulgencia
Redondilla
Dios sabe lo que me debes,
Garcerán.

Garcerán
Pues siendo así,
2100
déjame sin honra aquí,
y mi paciencia no pruebes;
Redondilla
que quien llega a estas locuras,
también se sabrá matar.

Fulgencia
No te quiero aconsejar.

Garcerán
2105
Mas, ¿de tu amor me aseguras?

Marín
Redondilla
Si estimas de esta manera
el lugar que amor os da,
¿no veis que se correrá?
Advertid que hay gente afuera,
Redondilla
2110
y que os faltará ocasión.

Garcerán
No hará, con este disfraz.

Fulgencia
Si en eso estás pertinaz,
aquestos mis brazos son.

Garcerán
Redondilla
Y estos, señora, los míos.

Marín
2115
¡Bendígaos el cielo! Amén.

Garcerán
Agradéceme, mi bien,
estos locos desvaríos.

Sale Octavio

Octavio
Redondilla
¿Está aquí mi hermana?

Garcerán
Y yo,
que la abrazo, aunque no quiera.

Octavio
2120
¿Quién eres?

Garcerán
Quien antes era,
que del tejado cayó.

Fulgencia
Redondilla
Pablos es mi grande amigo;
que es del colegio, y lo quiero
mucho.

Garcerán
Y yo ando al retortero
2125
por esto que hace conmigo.
Redondilla
¿Sois vos su hermano?

Octavio
Yo soy.
Alegra mucho a mi hermana.

Garcerán
Tan sana os la doy mañana
como yo con verla estoy.

Fulgencia
Redondilla
2130
Mucho me [he] holgado con él.

Garcerán
Por eso vine yo acá;
que bien me estaba yo allá;
pero, en fin, vine por él.

Octavio
Redondilla
¿Por mí has venido?

Garcerán
¿Pues no?
2135
Si él no fuera, no viniera;
que me trujo la mollera,
y sin seso me dejó.
Redondilla
Secose todo el azahar,
luego que faltó el abril;
2140
descuideme del candil,
y quemóseme el pajar.
Redondilla
Como vi que no quedó
esperanza de provecho,
puse a la fortuna el pecho,
2145
que este albornoz me vistió.
Redondilla
Aconsejome mi tío
viniese a estudiar acá;
aunque hace calor allá,
y acá tenemos el frío.
Redondilla
2150
Pero todo se hará bien,
y yo saldré graduado,
como vos me deis el grado,
y yo os hurte la sartén.

Octavio
Redondilla
Gracioso simple.

Fulgencia
Extremado.
2155
Obliga a tenerle amor.

Garcerán
Si yo le tengo mayor.
¿qué mucho que haya obligado?

Octavio
Redondilla
Dice cosas en razón.

Garcerán
No creáis mis boberías
2160
antes después de los días,
que os hurté la bendición.

Octavio
Vamos a comer, hermana.

Fulgencia
Coma el huésped con nosotros,

Garcerán
O con ellos o con otros,
2165
siempre me sobra la gana.
Redondilla
Pero de mi historia toda
no cantarán villancicos
hasta que coma los picos
de las roscas de la boda.

Octavio
Redondilla
2170
Entra; que tengo que hablarte
del contento de don Juan.

Garcerán
¿Y a mi tío no darán
de mis buenas dichas parte?

Octavio
Redondilla
¿Es ese buen labrador
2175
tu tío?

Marín
¿Pues no lo ve?
Yo le truje y le asenté
en el colegio, señor;
Redondilla
de donde espero que presto
saldrá a ser hombre de bien.

Éntrense los dos

Garcerán
2180
Todo nos sucede bien.

Marín
Hoy la fortuna te ha puesto
Redondilla
donde puedes desear.

Garcerán
Que me conserve deseo.

Marín
¡Bien haces el bobo!

Garcerán
Creo
2185
que habemos hoy de engañar
Redondilla
algún discreto.

Marín
¡Qué efetos
tan propios de la ambición!
Porque ya los bobos son
quien engaña a los discretos.

Garcerán
Redondilla
2190
Hoy levanto un templo Efesio
al amor.

Marín
¡Qué bien harás!
Y su puerta honrar podrás
con las armas del Colesio.


Acto III

Sale Octavio y Celia

Octavio
Redondilla
Aun para ser tu galán,
2195
es ese mucho rigor;
ni que tengas más amor,
aunque es tu hermano, a don Juan,
Redondilla
Advierte que soy marido,
y que en posesión estoy.

Celia
2200
Si pesadumbre te doy,
pon la venganza en tu olvido.
Redondilla
Demás que solo te ofendo
en estar triste.

Octavio
¿Y es poco,
si basta a volverme loco
2205
cuando tu gusto pretendo?
Redondilla
Vuelve, Celia, esposa mía,
a tu contento y placer;
que es prudencia en la mujer
mostrar al hombre alegría.
Redondilla
2210
¡Nunca ha de faltar un triste!
Cuando Fulgencia lo estaba,
tú, alegre; y cuando ella acaba
la tristeza en que la viste…
Redondilla
¿Comienza la tuya en casa?

Celia
2215
Ella no tuvo ocasión;
yo sí.

Octavio
Pues, ¿por qué razón,
si no es porque no se casa?

Celia
Redondilla
¿Qué mayor, pues no cumplís
vuestras palabras los dos?

Sale Garcerán

Garcerán
2220
¡Bueno me ponéis, por Dios!
Pues, esperad… ¿Por qué huís?
Que si yo cojo dos lanchos,
a Roma iremos por todo.
¿Qué hacéis los dos de este modo,
2225
desocupando los ranchos?
Redondilla
¿Dónde os puso el casamiento?
Siempre mujer y marido
han de ten en el nido,
como palomas, asiento.
Redondilla
2230
Muy cuerdos estáis, ¿qué es esto?
¿No estáis con gusto? ¿Hay celera?

Octavio
Pablos, allá fuera espera.

Garcerán
¿Vos también estáis compuesto?

Octavio
Redondilla
Yo no soy el enojado.

Garcerán
2235
Luego vos dais en celosa.

Celia
Es muy diferente cosa.

Octavio
Celia, yo no estoy culpado
Redondilla
de que no quiera Fulgencia
desposarse con don Juan.

Celia
2240
Si ella adora en Garcerán,
caballero de Valencia,
Redondilla
¿cómo quieres que se case
con mi hermano?

Octavio
¿Y de mi hermana
2245
dices cosa tan liviana?
¡Vive el cielo, que la abrase!

Garcerán
Redondilla
¡Oxte, puto!

Celia
Yo sé bien
que porque en Valencia vio
a Garcerán, a quien dio
2250
su fe y palabra también,
Redondilla
a mi hermano trata ansí.

Garcerán
¡Hideputa, ruin mujer!

Octavio
¿Fulgencia pudo querer
ni hablar ningún hombre allí?

Celia
Redondilla
2255
Pues ella me lo ha contado,
bien sabré yo lo que digo…

Garcerán
No queráis mejor testigo.

Octavio
¿Eso en Valencia ha pasado?

Garcerán
Redondilla
¿Eso en Valencia pasó?

Octavio
2260
Fiad honor de mujer.

Garcerán
Fiad cosas de comer,
de pajes.

Octavio
Pensaba yo
Redondilla
que la llevaba su tía
para guardarla mejor,
2265
y hame quitado el honor.

Garcerán
¿Hay tan gran bellaquería?

Octavio
Redondilla
¿Y quién es el Garcerán?

Garcerán
Será un hombre como yo;
hombre que si la pescó,
2270
¡buenas noches!

Celia
Un galán
Redondilla
más bien nacido que rico.

Garcerán
Sí; porque si rico fuera
como noble, no sufriera
que le pongáis tanto hocico.

Octavio
Redondilla
2275
Iré a Valencia y haré
que no la escriba ni engañe.

Garcerán
Si queréis que os acompañe,
porque allá le halléis, yo iré.

Octavio
Redondilla
Materele sobre el caso.

Garcerán
2280
Sobre el caso o sobre el queso,
pardiez, hacelde un proceso
de versos de Garcilaso.

Celia
Redondilla
Mejor es que le escribáis
con propio, y le amenacéis.

Octavio
2285
¿Quién irá?

Garcerán
Yo, si queréis.

Celia
Si la carta le fiáis,
Redondilla
a su tío de este bobo,
que ha dado ya en estudiar,
¿quién mejor la puede dar?

Garcerán
2290
¿La oveja le dais al lobo?

Celia
Redondilla
En hábito de estudiante,
sirve en Salamanca ya,
y en los principios está,
según dicen, adelante.
Redondilla
2295
Dalde dineros, y parta.

Octavio
La carta voy a escribir.

Celia
Y yo a ayudar a decir
lo que es de esencia en la carta.

Váyanse

Garcerán
Soneto
¿Dónde me llevas, pensamiento loco,
2300
de una desdicha en otra hasta la muerte?
¿Por qué medio, tan áspero y tan fuerte,
cortos principios de mis dichas toco?
Si con mi deshonor no te provoco,
y el verme en tanto mal no te divierte,
2305
acaba de matarme de otra suerte,
si te parece que padezco poco.
Advierte que no hay música sin pausa.
Descansa un poco porque tome aliento,
si lo permite de tu amor la causa.
2310
Pero no te acobardes, pensamiento,
que más vale tu mal por quien le causa,
que verme libre del dolor que siento.

Sale Marín en hábito de capigorrón

Marín
Redondilla
En tu busca vengo.

Garcerán
Aquí
siempre, Marín, me hallarás.

Marín
2315
¿Cómo al colegio no vas;
que se me quejan de ti?

Garcerán
Redondilla
Quédome en aquesta casa
por actos de posesión,
y porque ya mi pasión
2320
a tales extremos pasa.
Redondilla
Desde aquí a Fulgencia veo,
ya desnuda, ya vestida;
cuelga en su vista mi vida,
y la suya en mi deseo.
Redondilla
2325
Ella, pues, como me ve
sobre esas mesas quedar,
busca con qué me pagar
la firmeza de mi fe.
Redondilla
Levántase de mañana
2330
a hacerme este bien, sospecho,
y ya el cuello, el blanco pecho,
me muestra por la ventana.
Redondilla
Deja que al descuido esté
la manga de la camisa,
2335
por donde el brazo divisa
quien desde abajo la ve.
Redondilla
Yo, más bobo que mi traje,
con el sol que me amanece,
le digo que me enloquece,
2340
y hago al pensamiento paje.
Redondilla
Va y viene con mil recados;
pagados pienso que son.
Mira si tengo razón.

Marín
Piensan los enamorados
Redondilla
2345
que los que los ven son ciegos.
Cosa que des a entender
lo que nos venga a poner
en nuevos desasosiegos.

Garcerán
Redondilla
Entra, Marín, por tus ojos,
2350
y mira lo que hace allá;
que hay desdichas por acá,
que me hacen dar mil enojos.
Redondilla
A Celia dijo Fulgencia
que aborrecía a don Juan,
2355
por amar a Garcerán,
caballero de Valencia.
Redondilla
No sé si fue por locura
o para echarme a perder.

Marín
¡Oh, secretos en mujer!

Garcerán
2360
Por ellas ninguno dura.

Marín
Redondilla
Voy.

Garcerán
Dile que espero aquí,
y que escriben a Valencia
que yo les deje a Fulgencia.

Marín
¿Qué tú se la dejes?

Garcerán
Sí.

Marín
Redondilla
2365
¿Cómo, si con ella estás?

Garcerán
¿Y cómo la dejaré?

Marín
En fin, ¿eso le diré?

Garcerán
Y que la espero, dirás.
Redondilla
¡Ay de mí, que ya no puedo
2370
vivir sin ver lo que vi!

Sale don Juan y Tristán

Tristán
Esto se ha de hacer ansí,
y muera Octavio.

Don Juan
Hablad quedo.

Tristán
Redondilla
El bobo está aquí. No importa.

Garcerán
¿A Octavio quieren matar?

Don Juan
2375
Yo le he de desafiar
porque vea lo que corta
Redondilla
la espada con el agravio
en el amigo mayor;
que me ha ofendido el honor
2380
con aqueste engaño Octavio.

Tristán
Redondilla
Pues escribilde un papel
para las once en la puente,
y llevad alguna gente
por si lo fuere con él.

Don Juan
Redondilla
2385
Eso no; que es caballero,
y yo sé que solo irá.

Tristán
Atento este bobo está.

Don Juan
Escribir el papel quiero
Redondilla
y que se le lleve un paje.

Tristán
2390
Yo os le ayudaré a notar.

Garcerán
A Fulgencia me ha de dar,
o he de abrasar su linaje.

Váyanse

Garcerán
Redondilla
¿Qué es esto, cielos? Ya trata
Don Juan de matar a Octavio;
2395
que tiene el ver por agravio
que su gusto se dilata.
Redondilla
Para las once en la puente,
Pues basta, que amigo habrá,
que al camino le saldrá,
2400
porque se excuse la gente.
Redondilla
¿Qué hay, Marín?

Marín
Salir quería,
Sale Marín
y no salió por don Juan.

Garcerán
Peor nuestras cosas van
de lo que yo te decía.
Redondilla
2405
Búscame luego un vestido,
capa y espada.

Marín
Vendí
los tuyos para que ansí
fueses menos conocido;
Redondilla
que estaban en el mesón
2410
dando sospecha.

Garcerán
Es verdad.

Marín
Mas yo tengo en la ciudad
amigos, que algunos son
Redondilla
hombres de bien y galanes.
Entra, y verás a Fulgencia
2415
que está llorando tu ausencia
con divinos ademanes.

Garcerán
Redondilla
¡Ay, Marín, qué mal agüero!

Marín
¿Agüero?

Garcerán
¿Llorar el sol
es poco?

Marín
¡A fe de español,
Váyase Garcerán
2420
que eres lindo majadero!
Redondilla
Amor, ¿en qué han de parar
tus enredos y quimeras?
Ya, Tormes, en tus riberas
otra vez vuelvo a estudiar.
Redondilla
2425
Vesme aquí de licenciado,
siempre pensando en latín,
habiendo sido un rocín
los piensos de mi cuidado.
Redondilla
Y díceme Garcerán
2430
que aproveche el tiempo ansí,
[…]
donde mil penas le dan.
Redondilla
¡Ay, Valencia de mis ojos!
¡Ay, plaza de la Olivera!
2435
¿Quién por el aire te viera
para templar sus enojos?

Salen Riselo, Gerardo y Lucindo, estudiantes

Riselo
Endecasílabos sueltos (tirada)
En tu busca venimos.

Marín
¿Quién os dijo
que estaba por acá?

Gerardo
Las amistades
que en esta casa a ti y a tu sobrino
2440
os hacen con regalos tan notables.

Marín
¿Pues qué se ofrece?

Riselo
Holgarnos esta noche;
porque el señor Lucindo es grande amigo,
y tiene prevenido jira y cena.

Lucindo
Dícenme del humor, donaire y gusto
2445
del señor licenciado Juan Vicario
tantas cosas aquestos caballeros,
que quiero conocerle. Toque.

Marín
Toco.

Riselo
Yo digo que la fiesta será buena
en este modo.

Marín
Dé vuarcé la traza.

Riselo
2450
A la puerta de Toro hay cierta ninfa
que se nos hace a todos del Parnaso,
y entre las cantelas y matracas
que merecen sus ascos y melindres,
me ha parecido que llevando a Pablos
2455
vestido de galán, se le dejemos
en figura de príncipe reciente,
en la universidad, a solas.

Marín
Bueno.
Cuádrame la invención. Pero el vestido,
¿adónde se ha de hallar?

Lucindo
Yo le he traído
2460
para de noche, de Sevilla, bueno.

Marín
Pues yo voy a sacarle como un trueno.

Gerardo
¿Dónde le vestiremos?

Riselo
En mi casa.

Marín
Pues no sepa ninguno lo que pasa.

Lucindo
¡Qué gracia será ver vestido a Pablos!

Marín
2465
La ninfa se ha de dar a treinta diablos.

Entren Fulgencia y Garcerán

Garcerán
Redondilla
¿Pues qué te pudo obligar
a decirle tu secreto?

Fulgencia
Desconfiar; que, en efeto,
causa me pudiste dar.

Garcerán
Redondilla
2470
Fiaste poco de mí.

Fulgencia
Garcerán, tardaste un mes,
y ya tú has visto después
lo que ha pasado por mí.
Redondilla
Cuando a Celia le conté
2475
que te amaba, Garcerán,
fue agradecida a don Juan
por tanta firmeza y fe,
Redondilla
y de ti desconfiada;
pero luego que veniste,
2480
ya mis resistencias viste,
y que, al fin, no estoy casada.

Garcerán
Redondilla
¿Casada habías de estar
y vivo yo?

Fulgencia
Si la fuerza
a un desatino me esfuerza,
2485
¿podrelo yo remediar?
Redondilla
Don Juan la palabra pide
a mi hermano, y él a mí;
Celia vive mal por mí,
y a Octavio la boda impide.
Redondilla
2490
Y dice que a un monasterio
mañana la llevarán.
¿Qué puedo hacer, Garcerán,
si mi hermano tiene imperio
Redondilla
para casarme y forzarme?

Garcerán
2495
¿Agora estamos ahí?
¿De esto me ha servido aquí
el venir a deshonrarme?
Redondilla
Mas, ¿qué quieres?, ¿que me quede
en el colegio de veras?
2500
¡Quién pensara que dijeras
que Octavio forzarte puede!
Redondilla
¿Es eso lo que decías
en Valencia, castellana,
cuando el alma valenciana
2505
pensaba yo que tenías?
Redondilla
¡Mal haya yo, que creí
palabras de una mujer
para venir a perder
la honra y la vida ansí!
Redondilla
2510
Bien te dije que temía,
y era justo mi temor;
que traías el amor,
Fulgencia, a tierra muy fría.
Redondilla
Allá amaste en tiempo breve;
2515
pero acá, para mi mal,
volviste a tu natural,
y haste cubierto de nieve.
Redondilla
¡Bueno quedaré sin ti,
y con aquestas colores,
2520
ya, de vergüenza, mayores
de ver que el honor perdí.
Redondilla
Yo tomé propia figura
de lo que he venido a ser;
que tal es quien por mujer
2525
la vida y honra aventura.
Redondilla
¿Qué no he pasado por ti?
Que a ser tú cielo, Fulgencia,
ganara por penitencia
lo que por Luzbel perdí…
Redondilla
2530
¿Cuántas noches he dormido,
de esta suerte, en una tabla,
en los ecos de tu habla,
dulcemente divertido?
Redondilla
¿Cuántas descomodidades
2535
de estudiantes descorteses
he padecido en dos meses,
sufriendo tantas crueldades?
Redondilla
El picarme cada día,
a que apenas respondí,
2540
pero estábalo de ti
y de nadie lo sentía.
Redondilla
Agora, muy tibia, sales
con que te quieren forzar,
y a un caballero dejar
2545
estas infames señales
Redondilla
de tu crueldad. Pues, Fulgencia,
con mi lengua he de morir;
lo que soy he de decir
antes que vuelva a Valencia.
Redondilla
2550
Aquí te dejo el vestido,
aunque el engaño no dejo;
como culebra, el pellejo
entre dos piedras metido,
Redondilla
de alma y condición tan dura.
2555
Octavio, Celia, don Juan…
¡Oíd! ¡Yo soy Garcerán!

Fulgencia
¿Hay tan extraña locura?
Redondilla
No te desnudes. ¿Qué es esto?

Garcerán
¡Garcerán soy!

Fulgencia
Vuelve en ti.

Garcerán
2560
¡Garcerán soy!

Fulgencia
¡Ay de mí!
Que vienen. Vístete presto;
Redondilla
que mi palabra te doy
de ser tuya hasta la muerte,
y que fue probarte, advierte.

Garcerán
2565
¿Probarme? Vestido estoy.

Sale Octavio

Octavio
Redondilla
¿Quién daba voces aquí
llamándose Garcerán?

Fulgencia
Aquí los que ves están.
Yo estoy quejosa de ti.

Octavio
Redondilla
2570
¿De mí? ¿Por qué?

Fulgencia
Porque has dado
en creer a tu mujer,
que desde Adán viene a ser
a todo el mundo vedado,
Redondilla
las voces que daba aquí;
2575
es decir, que Garcerán
dice que fue mi galán.

Garcerán
Y yo, cuando las oí,
Redondilla
dije que era yo también;
y lo digo, y es verdad;
2580
que andando por la ciudad,
aunque me ven, no me ven.
Redondilla
Garcerán soy, aunque os pese:
¿no soy yo vuestro galán?
Luego yo soy Garcerán.

Octavio
2585
Fulgencia, tu engaño cese.
Redondilla
O con don Juan, mi cuñado,
has de amanecer casada,
o dar causa más honrada
que hasta aquí a los tres has dado.
Redondilla
2590
Sin esto, me has de firmar
dos cartas para Valencia.

Garcerán
Bien dice su reverencia;
y yo las he de llevar.

Octavio
Redondilla
En ellas has de decir
2595
que a Garcerán aborreces.

Garcerán
Mas que os doy pan como nueces
si tal le hacéis escribir.

Fulgencia
Redondilla
Yo haré cuanto tú quisieres,
no me digas vituperios;
2600
que por eso hay monasterios
para amparar las mujeres.
Váyase Fulgencia
Redondilla
Y yo me habré de vengar
de Celia y de ti.

Octavio
No importa,
que, a la larga o a la corta,
2605
con don Juan te has de casar.

Garcerán
Redondilla
Malos años para vos;
que se ha de casar conmigo.

Rodrigo, criado

Rodrigo
¿Está aquí Octavio?

Octavio
Rodrigo,
¿qué quieres?

Garcerán
¿Qué es esto? ¡Adiós!

Rodrigo
Redondilla
2610
Este papel que te diese
me dio mi señor don Juan.

Garcerán
¿Escriben y en casa están?

Rodrigo
No me dijo que volviese
Redondilla
con la respuesta.

Octavio
Pues vete.
2615
Quejas serán.

Garcerán
Es, sin duda;
dice que a la puente acuda.

Octavio
Breve y sangriento billete,
Redondilla
pues don Juan me desafía.
¿Parentesto y amistad
2620
permiten tanta crueldad?
Pues ni por su valentía
Redondilla
ni por su razón, Octavio
quedará en mala opinión.
Pésame que ya no son
2625
las once.

Garcerán
Haced como sabio,
Redondilla
si acaso estáis de pendencia
y calaos las once mil.

Octavio
¡Oh, hermana! ¡Oh, Fulgencia vil!
Nunca fueras a Valencia.

Váyase

Garcerán
Redondilla
2630
Concertose el desafío;
que es honrado caballero.

Entre Marín

Marín
Más ha de una hora que espero
para hablarte, dueño mío.

Garcerán
Redondilla
¿Has buscado con cuidado
2635
el vestido?

Marín
Él se ha venido.

Garcerán
¿Pues de qué manera ha sido?

Marín
Cuatro amigos me han rogado
Redondilla
que te dejase vestir
para burlar una dama;
2640
que hay una cena de fama.

Garcerán
No estoy yo para reír.

Marín
Redondilla
¿Qué tenemos? ¿Hay mareta?

Garcerán
Y aun fortuna habrá, Marín.

Marín
¿Anda a la orilla el delfín
2645
o qué viento la inquïeta?

Garcerán
Redondilla
El más cruel huracán
que sus ondas levantó
a las estrellas.

Marín
Pues yo
piloto soy, Garcerán.

Garcerán
Redondilla
2650
Oye la historia. Mas ven,
sabrasla por el camino.

Marín
Si no hay mareta de vino,
no puede parar en bien.

Salen Celia y Fulgencia

Fulgencia
Redondilla
Muy necia, Celia, anduviste,
2655
y muy cuñada conmigo.

Celia
Yo usé, Fulgencia, contigo,
Redondilla
lo mismo que tú quisiste,
pues nada te pregunté
de lo que a tu boca oí.
2660
¿Por qué te quejas de mí
si el secreto no guardé?
Redondilla
Cuando tú, desconfiada
de ver más a Garcerán,
me dijiste que a don Juan
2665
estabas más inclinada,
Redondilla
¿cómo no echaste de ver
que te podías mudar;
y él volverte a conquistar,
como ya debe de ser?
Redondilla
2670
Si ya por cartas estáis
en los amores pasados
y, por dicha, concertados,
y de secreto os casáis,
Redondilla
¿qué ofensa te puede hacer?

Fulgencia
2675
Celia, no te culpo en nada
porque añadiste cuñada
a condición de mujer.
Redondilla
Desengañaros podéis
tú y don Juan; que Garcerán
2680
es mi esposo, y no galán,
como vosotros le hacéis.
Redondilla
Y háceme ser atrevida
lo que conmigo lo estáis,
y ver que los tres me dais
2685
tan cruel y áspera vida;
Redondilla
que sois del alma enemigos
más fuertes que ella los tiene.
Octavio a ser mundo viene
lleno de falsos amigos;
Redondilla
2690
tú, la carne que, manida
por la sangre de tu hermano,
me tientas que dé la mano
a una mano aborrecida;
Redondilla
pues si el demonio es don Juan,
2695
las obras mira…

Celia
Ya tarda
de llegar tu ángel de guarda.
Venga el señor Garcerán
Redondilla
y líbrete de nosotros.

Fulgencia
Pues sí vendrá; que alas tiene.

Celia
2700
Justo castigo me viene
de emparentar con vosotros:
Redondilla
locos, necios, ignorantes.

Fulgencia
¡Quedo, Celia, poco a poco!

Celia
Don Juan en darme fue loco
2705
a villanos semejantes.

Fulgencia
Redondilla
Sé que eres necia en extremo
y no quiero responder.

Celia
Soy, de tu hermano, mujer,
y ninguna lengua temo,
Redondilla
2710
ni me quiere Garcerán.

Fulgencia
Confieso que sois más buenos,
por mi honor; pero, a lo menos,
no ha de gozarme don Juan.

Váyanse, y entren con instrumentos Riselo, Gerardo, Lucindo, y Marín, y Garcerán, muy bizarro, con capa, espada y broquel, y los músicos

Riselo
Romance (tirada)
¡Por Dios, que vestido Pablos
2715
no pudiera conocerlo
ningún hombre en Salamanca!

Garcerán
¡A la fe, que vengo bueno;
no me lo quiten, señores,
hasta hacer mi casamiento!

Gerardo
2720
¿Luego tú quieres casarte?

Garcerán
Y concertado lo tengo;
sino que se mete agora
el demonio de por medio,
y no sé en qué ha de parar.

Don Juan
2725
Ahora bien; dejemos esto,
y demos con él en casa
de Teodora.

Lucindo
Bravo cuento
para mañana en escuelas.

Gerardo
Para Teodora es muy presto,
2730
porque andarán sus galanes
por su calle a sotaviento,
y es menester hacer hora
porque no erremos el juego.

Marín
Pienso que en el Tabladillo
2735
algunos nos conocieron
y que nos siguen a longe.

Riselo
Dalles, si llegan a vernos,
seis pares de cuchilladas.
Pablos, ¿serás para ello?

Garcerán
2740
¡Pesia a tal! Juro a mi sayo
que si le mondo el hollejo,
que no hay en treinta estoriantes
para que corte pescuezos.

Marín
No sabemos qué hora es,
2745
¿hay quién conozca del cielo?

Lucindo
Por allí he visto a Saturno.

Riselo
Dalde al diablo; que es un puerco,
mortífero y desabrido;
porque si nascitur foetus
2750
ipso dominante, o muere,
o vive falto y contrecho;
naciendo en el mes octavo
morir las criaturas vemos,
porque allí reina Saturno,
2755
y vivir en el seteno.

Lucindo
Yo con Júpiter nací,
que mis nueve meses tengo.
¿Vos, Pablos?

Garcerán
¡No sé, par Dios!
Que solamente me acuerdo
2760
de que mi madre y la burra
parieron a un mismo tiempo,
y muriéndose mi madre
a la burra me pusieron,
de cuya leche salí
2765
con aqueste entendimiento.

Gerardo
La hora se ha de saber
por el Norte.

Riselo
Allí está Venus,
temperans Martis malitiam,
con su femenino aspecto.
2770
Es paraninfo del Sol,
llámase a las tardes Héspero,
como lo dijo Virgilio
en sus bucólicos versos:
Ite domum saturae venit
2775
Hesperus ite capellae.

Garcerán
¡Oh, si me pudiese ir,
mientras se divierten estos,
al plazo del desafío!

Marín
Quiero, para entretenerlos,
2780
esforzar lo que comienzan.
Dime, estudioso Riselo,
ya que del cielo tratamos:
¿cuál es la causa que vemos,
cuantas naciones se saben,
2785
tantos ingenios diversos?
¿Es el cielo el que lo causa?

Riselo
Las influencias del cielo
vencen los hombres; ni hay patria
donde algún sabio no hallemos.
2790
Mira en la Scitia a Anacarsis;
Plinio refiere unos versos
en sus epístolas, tales
que, como el escultor diestro
hace de cera una imagen,
2795
formándola con los dedos,
así las artes, con docta
mano, forman los ingenios.
La razón dentro del hombre,
como lo dijo Galeno,
2800
de usu partium, libro primo,
comprehende los sujetos
de los artes; lo que dijo
Julio Fírmico no creo,
porque fue por alabar
2805
sus astrólogos efetos,
dándoles a los planetas
las causas de los sucesos.
Pero si quisieres ver
de mil naciones y pueblos
2810
la calidad, y en España
la condición que tenemos
del uso de astrología,
leerás a Levinio Lemnio.

Gerardo
Si nos salimos a holgar,
2815
¿para qué hablamos en esto?
¡Lleve el diablo los astrólogos,
y a mí, si a ninguno creo!
Pablos, Pablos, ¿creéislo vos?

Lucindo
¡Ah, Pablo! ¿Qué es de él? ¿Qué es esto?

Riselo
2820
¿Dónde está vuestro sobrino?

Marín
¡Vive Dios, que no le veo!

Riselo
¿Pues cómo se pudo ir?

Marín
Mas que se volvió al colegio,
porque le viese el retor.

Garcerán
2825
Ello fue descuido nuestro
por hablar en disparates.

Lucindo
Por Dios, que sería muy bueno
topar quien le desnudase;
que ningún vestido tengo
2830
que estime como el que lleva.

Gerardo
Vamos a buscarle presto.

Marín
Sin duda, al colegio es ido.

Lucindo
Nunca ha sucedido menos
a quien las estrellas mira
2835
y se descuida del suelo.

Váyanse, y entre Garcerán con una mascarilla de tafetán negro, levantada sobre la falda del sombrero

Garcerán
Redondilla
Esta es la puente de Tormes,
y la hora concertada;
que ella y mi fortuna airada
parece que andan conformes.
Redondilla
2840
Extremada soledad
para honrados caballeros,
si han probado sus aceros
la mayor dificultad.
Redondilla
Mas no pienso que han venido;
2845
porque mi mucho cuidado
me ha traído anticipado,
aunque el menos ofendido.
Redondilla
Con aqueste tafetán
haré mucho en andar bien,
2850
que si los ojos no ven…
¿Pero si es este don Juan?
Redondilla
Él es, sin duda.

Don Juan
No ha sido.

Entre don Juan

Don Juan
Octavio muy perezoso,
siendo, cual soy, el quejoso,
2855
pues que primero ha venido.
Redondilla
Es principal caballero
y habrá sentido el papel;
bien será acercarme a él
y hablarle en esto primero.
Redondilla
2860
¿Es Octavio?

Garcerán
No; don Juan.

Don Juan
¿Cómo no? ¿Pues qué es aquesto?

Garcerán
Un hombre que ocupa el puesto.

Don Juan
¿Y quién es?

Garcerán
Soy Garcerán.

Don Juan
Redondilla
¿Garcerán?

Garcerán
El mismo soy;
2865
que de Valencia he venido.

Don Juan
Si de Octavio habéis sabido
lo que concertamos hoy,
Redondilla
ha sido término injusto.

Garcerán
A mí no me ha dicho nada;
2870
que yo estaba en mi posada,
y supe vuestro disgusto;
Redondilla
y quise ganar a Octavio
por la mano, pues por mí
le desafiáis aquí,
2875
y satisfacer mi agravio.

Don Juan
Redondilla
¿Luego Tristán me ha vendido?

Garcerán
Yo no conozco a Tristán.

Don Juan
¿Qué estáis aquí, Garcerán?

Garcerán
Y de Fulgencia marido.

Don Juan
Redondilla
2880
¿Marido sois de Fulgencia?

Garcerán
Ella lo dirá por mí;
que a este efecto la serví
desde que vino a Valencia.

Don Juan
Redondilla
¿Queréisos desembozar?

Garcerán
2885
Yo me holgara de poder.

Don Juan
¿Luego no os tengo de ver?

Garcerán
Cuando me dejéis casar.

Don Juan
Redondilla
¿Qué era vuestro intento aquí?

Garcerán
Matarme con vos, primero
2890
que llegue Octavio.

Don Juan
Yo espero
a Octavio.

Garcerán
Matalde en mí.

Don Juan
Redondilla
¿Para qué, si estáis casado
desde Valencia, y Fulgencia
os trujo a vos de Valencia?

Garcerán
2895
Vos sois caballero honrado;
Redondilla
y como yo os conociera,
tanto respeto os guardara,
que a cualquier hombre matara
que en Valencia la quisiera.
Redondilla
2900
No lo supe; ya me quiso;
ya con ella me casé.

Don Juan
Que yo no os la quitaré,
desde este punto os aviso.
Redondilla
Y por ese buen respeto,
2905
y la razón que tenéis,
cuando descubierto estéis,
solicitarla os prometo,
Redondilla
y teneros por amigo.

Garcerán
¿Daisme esa palabra?

Don Juan
Sí.

Garcerán
2910
¿Cumpliréisla?

Don Juan
No la di
jamás, el cielo es testigo,
Redondilla
que no la cumpliese.

Garcerán
¡Adiós!

Don Juan
¿Pues dónde vais?

Garcerán
A Valencia.

Don Juan
¿Luego dejáis a Fulgencia?

Garcerán
2915
No; que habemos de ir los dos.

Váyase

Don Juan
Redondilla
¿Hay suceso tan extraño?
¿El hombre es fantasma? ¿Es sombra?
Pues ya se declara y nombra,
¿para qué dura mi engaño?
Redondilla
2920
Si Fulgencia se ha casado,
¿por qué Octavio me entretiene?
Un hombre a la puente viene.

Entre Octavio

Octavio
Perdonadme si he tardado;
Redondilla
que voces de vuestra hermana
2925
con Fulgencia me han tenido
casi fuera de sentido.

Don Juan
Si cuando yo, esta mañana,
Redondilla
os escribí aquel papel
supiera vuestras quimeras,
2930
no tomara tan de veras
las quejas que puse en él.
Redondilla
Encubrís a Garcerán
en vuestra casa, casado;
que aquí ha venido, embozado
2935
el rostro, de un tafetán.
Redondilla
Contáisle mi desafío,
y por eso os detenéis,
y agora, que ya le veis
de esa otra parte del río,
Redondilla
2940
venís de nuevo a engañarme.

Octavio
Yo no sé lo que decís;
y con la espada venís,
no con la lengua a matarme.
Redondilla
Ni conozco a Garcerán,
2945
ni sé más de que mi hermana
habló en él esta mañana,
y esta es la verdad, don Juan;
Redondilla
y porque somos cuñados
no me arrojo a un desatino.

Don Juan
2950
Pues digo otra vez que vino
con los ojos embozados,
Redondilla
para matarse conmigo,
Garcerán.

Octavio
Bien puede ser;
mas no que pudo tener
2955
conocimiento conmigo;
Redondilla
porque quien esto dijere…

Don Juan
Verdad es que le conozco,
preguntándoselo yo.
Solo dice que le quiere
Redondilla
2960
Fulgencia, y que es su marido
desde que estuvo en Valencia.

Octavio
Si Garcerán, por Fulgencia,
en Salamanca escondido,
Redondilla
sabe todo lo que pasa,
2965
y ella misma se lo cuenta,
lejos estoy de su afrenta
ni de saber que se casa.

Don Juan
Redondilla
Veo que tenéis razón;
y pues ya sabéis de mí
2970
que Garcerán está aquí
y que los conciertos son
Redondilla
dar hermana por hermana,
vuélvase la espada pluma.

Octavio
¿Pleitos?

Don Juan
Sí.

Octavio
Nadie presuma
2975
que su justicia es tan llana.

Don Juan
Redondilla
Entre tanto, no tendréis
a Celia.

Octavio
¿En eso os vengáis?

Don Juan
Lo mismo que me quitáis,
eso mismo sentiréis.

Octavio
Redondilla
2980
¿Soy culpado?

Don Juan
No os condena
la culpa; mas no os disculpa
ser de Fulgencia la culpa,
para no sufrir la pena.

Váyanse, y entren Fulgencia y Marín

Marín
Redondilla
¿Qué puede haber sucedido,
2985
pues que ninguno parece?

Fulgencia
Mi bien tarda, y amanece.

Marín
Nunca le diera el vestido.
Redondilla
¿Si se han muerto él y don Juan?

Fulgencia
Lo que es mal, siempre es lo cierto.

Entre Garcerán

Garcerán
2990
Garcerán vive, no es muerto.

Fulgencia
Señor mío, ¿tan galán?

Garcerán
Redondilla
¿Parézcoos mejor así?

Fulgencia
Lo que sois me parecéis.
¡Qué noche dado me habéis!

Garcerán
2995
Vos amanecéis en mí,
Redondilla
como el alba entre las flores.

Fulgencia
¿Qué hay de Octavio y de don Juan?

Garcerán
Ya sospecho que vendrán
de sí mismos vencedores;
Redondilla
3000
que yo dispuse el suceso,
para aplacarlos, así.
Primero que entrambos fui
con otro intento, os confieso;
Redondilla
pero sucedió mejor.

Fulgencia
3005
¿Luego ya los dos sabrán
que estás aquí, Garcerán?

Marín
Necio has andado, señor.

Garcerán
Redondilla
¿Qué quieres? Cánsame el traje,
y el colegio está mohíno
3010
de lo poco que me inclino
(como no sabe mi ultraje)
Redondilla
a asistir y estar en él;
sin esto, al bien que deseo
me parece que es rodeo
3015
y que nunca llego a él.
Redondilla
Determínate, bien mío,
a ser tú loca por mí,
pues yo lo he sido por ti,
al aire, al calor y al frío.
Redondilla
3020
Vente conmigo a Valencia;
haz una hazaña de amor.

Fulgencia
Temo…

Garcerán
¿Qué temes?

Fulgencia
Mi honor.

Garcerán
No tienes amor, Fulgencia.

Marín
Redondilla
¡Ea, señora! ¿Qué aguardas?
3025
Si a este loco quieres bien,
a Valencia vamos; ven,
que no hay mar, montes ni guardas.
Redondilla
Desde aquí a Madrid habrá
lindas posadas secretas,
3030
que yo conozco las tretas
con que en el mundo se va.
Redondilla
Desde Madrid a Toledo,
dulce cosa, tierra mansa;
pues desde Toledo a Almansa,
3035
¿que puede ponerte miedo?
Redondilla
Pues en entrando en ma terra
cab de lleus als bordegats,
borinots castellanats,
nafrarle la galta esquerra.
Redondilla
3040
Casaraste, habrá sarao,
harante mil epigramas,
visitarante las damas;
iremos al Puche, al Grao.
Redondilla
Bañaraste en aigua ros
3045
y más limpia que un jazmín;
serás valenciana, en fin.

Fulgencia
¡Ay, Marín, pluguiera a Dios!

Celia entre

Celia
Redondilla
¿Tan presto te has levantado?

Marín
¡Huye, señor!

Garcerán
Ya me voy.

Celia
3050
¿Qué es esto?

Fulgencia
Aquí hablando estoy
con el señor licenciado,
Redondilla
que sus estudios me cuenta.

Marín
Como digo, estoy opuesto
a una cátedra.

Fulgencia
¿Tan presto?

Celia
3055
Hombre aquí, no me contenta.

Marín
Redondilla
¿De eso poco te alborotas?
Con exceso se la llevó
de lo añejo a lo que es nuevo,
por más de cuarenta botas.
Redondilla
3060
Mi lición de oposición
tiene a Salamanca loca.

Entre don Juan, y Octavio y Tristán

Don Juan
Puesto que la causa es poca,
grandes los efectos son.

Tristán
Redondilla
¿Ya tan de mañana están
3065
estas damas levantadas?

Octavio
Andan desasosegadas
de nuestras cosas, Tristán.

Tristán
Redondilla
Grande merced me habéis hecho
en llamarme.

Don Juan
Tu prudencia
3070
lo merece.

Octavio
Di, Fulgencia:
¿cómo en tan falso pecho
Redondilla
encubres a Garcerán
y tienes atrevimiento
de tratar tu casamiento
3075
y despreciar a don Juan?
Redondilla
¡Vive Dios, que si no fuera
por ser en esta ciudad
fábula, que una crueldad
con tu desatino hiciera!
Redondilla
3080
¿Tú eres mi hermana?

Don Juan
No quiero
que hagas demostraciones,
Octavio, con tus razones,
de pecho enojado y fiero.
Redondilla
A Celia me he de llevar;
3085
Tristán depósito sea.

Octavio
Antes, don Juan, que lo vea,
más fuerza lo ha de mandar.

Don Juan
Redondilla
Tú no has cumplido el concierto,
Fulgencia es de Garcerán.

Octavio
3090
Muéstramele tú, don Juan,
encubierto o descubierto;
Redondilla
que a tal hora, y en la puente
bien pudo ser ilusión.

Don Juan
Yo sé que verdades son.

Celia
3095
Y yo sé que está presente;
Redondilla
y agora se fue de aquí,
con muchas plumas y galas.

Octavio
Medea, que a Circe igualas,
¿adónde le tienes, di?
Redondilla
3100
que vive Dios que te mate.

Fulgencia
Yo solo este hombre hablé,

Marín
Yo fui, señor, a la fe;
que es lo demás disparate.

Celia
Redondilla
Aunque el rostro no le vi,
3105
yo sé que era Garcerán,
y por extremo galán.

Entre Garcerán en hábito de bobo como antes

Garcerán
Aquí se trata de mí.
Redondilla
¡Hola, borrachos! ¿Qué es esto?
¿Tan de mañana os juntáis?
3110
Si es que almuerzo concertáis,
aquí estoy, sacadle presto.
Redondilla
¿Fáltaos algún convidado?

Don Juan
Sí, Pablos: un Garcerán.

Garcerán
Pues yo soy, ¡par Dios!, don Juan;
3115
que ando, cual veis, disfrazado.
Redondilla
Mil veces le digo a Octavio
que esta Fulgencia me dé,
que, aunque bobo, yo sabré
poner en paz vuestro agravio.

Octavio
Romance (tirada)
3120
¡Ea, Fulgencia, declara
lo que hay en esto, al momento!
¿Adónde está Garcerán?

Fulgencia
Señores, plegue a los cielos
que aquí la tierra se abra
3125
y me sepulte en su centro,
si he visto más que este bobo,
ni otro busco ni otro quiero,
ni con otro hablé jamás
en cosa de casamiento.
3130
Con él me entretengo aquí.
¿No es verdad que me entretengo
contigo, desde que vine,
en amorosos requiebros?

Garcerán
Pues que jura y no revienta,
3135
bien podéis todos creerlo.
Y dice mucha verdad,
porque también yo la tengo
en lugar de mi mujer.
Sabe Dios lo que padezco
3140
desde que una vez la vi
en casa de un pastelero.
La más hermosa serrana
de la Sagra de Toledo,
por quien Amor fuera mulo
3145
de mejor gana que cesto.

Octavio
No es tiempo de desatinos.

Garcerán
Si yo atinara al remedio,
no fuera desatinado.

Tristán
Señores, alguno demos;
3150
que no es razón que esto pase
entre tales caballeros.

Don Juan
El medio es llevarme a Celia.

Octavio
¡Si yo sin la vida quedo!

Garcerán
¡Tate, tate, borrachones!
3155
¡Tate, tate, majaderos!
Que helo, helo por do viene
Garcerán con un recuero;
la barba trae crecida,
y el sayo con mil remiendos.

Fulgencia
3160
Don Juan, ¿por qué a Celia llevas?

Don Juan
Porque fue nuestro concierto
que tú fueses mi mujer.

Fulgencia
¿Y si ya no puedo serlo?

Don Juan
Eso aguardo de tu boca;
3165
y anoche, si bien me acuerdo,
dije a Garcerán, ese hombre
que ya se llama tu dueño,
por verle tan comedido,
tan galán y tan discreto,
3170
que me dijo que, si acaso
entendiera mis deseos,
no solo no te quisiera,
mas que al más amigo y deudo
matara, si lo intentara;
3175
que a su justo casamiento
ayudaría aquel día
que le viese descubierto.

Tristán
Esperad una palabra.

Garcerán
Oigan al señor borrego,
3180
dará su alcaldada aquí.

Tristán
Fulgencia, ¿en qué topa esto?
¿Garcerán es hombre noble?

Fulgencia
Tan noble, que sé muy cierto
que, con ser Valencia ilustre
3185
en antiguos caballeros,
ninguno más limpia sangre…

Garcerán
Para menudo era bueno.
Pues, ¿qué falta a Garcerán?

Fulgencia
Ventura.

Tristán
¿Y qué más?

Fulgencia
Dinero.

Garcerán
3190
¿Por esa faltilla sola?
Hay en el mundo escuderos,
dueñas, pajes y lacayos,
oficiales y hombres buenos,
y poetas hay también;
3195
que a mí me dijo un discreto
que nacieron los poetas
de la falta del dinero.
Tristán Pues si es noble, aunque sea pobre,
¿qué importa? Demos un medio,
3200
pues don Juan dio su palabra
para aqueste casamiento;
y, con buen gusto de Octavio,
iré a buscarlo y traerlo.

Octavio
Por mí, si gusta don Juan,
3205
a serle amigo me ofrezco.

Don Juan
Yo que lo consiento digo.

Garcerán
Pues, alto, cásenme luego.

Celia
¡Desvíate, bestia, allá!

Garcerán
¡Calla vos, urraca en zuecos!;
3210
que yo he de ser Garcerán,
si ninguno quiere serlo.

Tristán
Di, Fulgencia, ¿dónde está?
Y acábense estos enredos.

Fulgencia
Veisle ahí.

Octavio
¿Quién?

Fulgencia
Pablos.

Garcerán
3215
Yo, que ya lo digo en seso,
Garcerán soy; veisme aquí,
y el que anoche los aceros
quiso sacar con don Juan.
Vi en Valencia el bien que espero,
3220
con vuestro gusto, este día;
quitáronmele tan presto
que, con desesperación,
loco le vine siguiendo.
Pareciome disfrazarme
3225
por poder hallar mi centro;
diome el colegio esta ropa,
y el amor me dio el consejo.
¿Qué respondéis?

Don Juan
Que sea suya
por muchos años y buenos.

Garcerán
3230
Dame, señora, esos brazos,
pues sabes que los merezco.

Fulgencia
¿Qué me cuestas, Garcerán?

Garcerán
Ninguna cosa te debo.

Marín
Conózcanme a mí, señores.

Octavio
3235
¿Eres caballero?

Marín
Menos.

Octavio
¿Pues quién?

Marín
Cerca de caballo;
tan cerca que con el pecho
suele tocar mis espaldas.

Octavio
¿Lacayo?

Marín
De medio a medio.
3240
Esto hice por mi amo.

Garcerán
Mi hacienda tendrás en premio,
porque demos, con mis bodas,
fin a El bobo del colegio.

FIN DE LA FAMOSA COMEDIA DE “EL BOBO DEL COLEGIO”