Félix Lope de Vega y Carpio

LA ALDEHUELA




Autoría: Probable
Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, La aldehuela, Obras de Lope de Vega, Madrid, Atlas (BAE, CCXXIV), 1969, pp. 115-175.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

PERSONAS

DON FADRIQUE
MARCELO
ANTÓN
TORIBIO
CHAMORRO
ALEJO
BENITO
MARÍA
TERESA
FELIPA
FLORO
UN ESCRIBANO
DON FRANCISCO
JACINTO
LA DUQUESA
ELVIRA
NUFLO
OCTAVIO, criado de la Duquesa
[UN CRIADO]
[MÚSICOS]
FERNANDO
[DOS GUARDAS]
VICENTE, [alcalde]
[SOLDADOS]
[CARCELERO]
[CISNEROS]
[UN PAJE]

El criado es nombrado como paje en otro momento de la obra.


Jornada I

Sale ANTÓN, TORIBIO, CHAMORRO, ALEJO, TERESA y FELIPA.

Toribio
Redondilla
Aún cerrado está el molino.

Antón
Siempre dichoso he llamado
al que duerme descuidado.
Que cantemos determino,
Redondilla
5
llamándola como al sol
las aves entre las ramas,
que en el vientos les dan camas.

Toribio
Ya se muestra su arrebol
Redondilla
y el alba cansada suda,
10
que al huir del sol se altera.

Alejo
Yo entendí que el alba fuera
valiente, porque era muda,
Redondilla
que jamás los habladores
lo fueron.

Antón
Ya me parece
15
que el compás el río ofrece
a los dulces ruiseñores,
Redondilla
culpando nuestra tardanza
en cantar.

Felipa
Donoso está,
y el verde valle le da
20
pronóstico de esperanza.

Salen DON FADRIQUE, con gabán, y MARCELO, en cuerpo, y FLORO.

Marcelo
Redondilla
¡Grande madrugar ha sido!

Don Fadrique
Bien me puedes disculpar,
que no puede madrugar
el hombre que no ha dormido.

Floro
Redondilla
25
Las memorias cortesanas
te obligan a que no duermas.

Don Fadrique
Cansado de esas enfermas,
busco memorias más sanas.

Marcelo
Redondilla
Luego de tu estado son
30
los cuidados que refieres.

Don Fadrique
Aquí no nacen mujeres
con más gracias y perfección.
Redondilla
Aunque añade a la hermosura
el adorno más quilates,
35
de la fingida no trates
cuando hay natural blancura,
Redondilla
que los amantes perdidos
que en cortesanas adoran,
haz cuenta que se enamoran
40
de afeites y de vestidos,
Redondilla
que si en la color reparas,
que encierra en solimán bello,
y en el ajeno cabello,
máscaras son, y no caras.
Redondilla
45
Venden con mil falsedades
arrebozadas mentiras,
y si las villanas miras,
verás que venden verdades.
Redondilla
Desnuda está su belleza.
50
Las de escuderos y don,
yo digo que árboles son,
que traen cara con corteza.

Floro
Redondilla
Algo apasionado estás.

Don Fadrique
Floro, si el sujeto vieras,
55
por culpado me tuvieras,
si no lo estuvieras más;
Redondilla
desde una torre la vi
de palacio.

Marcelo
Pues ¿quién era?

Don Fadrique
Marcelo, si lo supiera
60
no anduviera loco ansí.
Redondilla
A ver esta fiesta vengo
por ver si en ella la veo,
que con esto a mi deseo
lo divierto y entretengo.
Redondilla
65
Entre la Aldegüela está
y Santiago del Collado
una ermita, y ha llegado
hoy su fiesta; aquí vendrá
Redondilla
lo mejor de estas aldeas
70
y las mozas de más brío.
Entre ellas verla confío.

Floro
Cesa el mal como la veas,
Redondilla
que siendo tú su señor,
que no se resista es fuerza.

Don Fadrique
75
Quien busca gusto por fuerza
no tiene perfecto amor.
Redondilla
Que he de honralla te aseguro,
y es justo, si en ella estoy,
porque si el alma la doy,
80
una duquesa procuro.
Redondilla
Si el amante se transforma
en lo honrado, honrarla es justo,
y es acreditar mi gusto.

Marcelo
¡Qué de argumentos que forma
Redondilla
85
amor para sustentar
su opinión!

Floro
Música suena.

Marcelo
Divertirate si es buena.

Don Fadrique
La pena suele aumentar.

Cantan.

[Músicos]
Redondilla
Molinera hermosa y bella,
90
ya ha salido el sol sin vos;
pero no me ayude Dios
si no me parece estrella.

Sale BENITO, molinero, viejo, por una ventanilla.

[Músicos]
Redondilla
De envidioso se apresura
sin dejaros levantar,
95
por ver si puede alumbrar
faltando vuestra hermosura.
Redondilla
Mas queda su luz oscura,
que es de vuestro sol centella,
tendió la madeja bella.
100
Salid, y alumbradnos vos.N
X
Nota del editor digital

Falta la rima. RDC.

Don Fadrique
Redondilla
No cantan mal.

Benito
Buenos días.

Toribio
¡Con qué descuido dormís!
¿A la fiesta no venís?

Benito
Es gran fiesta entre las mías
Redondilla
105
el dormir; pero ya bajo.
Marica, el puebro te espera.

Chamorro
Si es muy larga la escalera,
arrojaos por el atajo.

Benito
Redondilla
¡Arrójese Satanás!

Antón
110
¡Oh, si saliese María,
porque se alegrase el día!

Felipa
Perdido por ella estás.

Antón
Redondilla
A belleza tan divina
el alma adorar se aplica.

Benito
115
Limpia el avantal, Marica,
que va cubierto de harina.

Salen MARÍA y BENITO.

Marcelo
Redondilla
Más blanco parecerá
de esa suerte; no os dé pena.

Teresa
Salgáis en hora tan buena
120
como venís.

Antón
¿Qué será?

María
Redondilla
Teresa, Felipa, ¿tanta
merced?

Felipa
Forzoso será
llevarte, que sin ti está
triste la más verde planta.

María
Redondilla
125
Vergüenza me da el favor.

Antón
Y ansí que el sol resplandece,
que gozar tu luz merece.

Don Fadrique
Marcelo... Floro...

Floro
Señor...

Don Fadrique
Redondilla
Esta es la mujer que vi.

Marcelo
130
Es bella.

Chamorro
La gente espera.

Floro
Moliote la molinera.

Don Fadrique
Sin alma estoy, ¡ay de mí!
Redondilla
Ved si me culpáis agora.
Si en belleza tan divina
135
es solimán la harina,
¿qué princesa, qué señora
Redondilla
puede igualarse con ella?
Si de vella pobre os pesa,
consideralda duquesa,
140
y os parecerá más bella.
Redondilla
Vamos.

Alejo
A la ermita guía.

Don Fadrique
No los sigáis; esperad.

Teresa
Antón, si podéis, cantad
alabanzas a María.

Cantan.

[Músicos]
Romancillo o endecha
145
Linda molinera,
moler os vi yo,
y era la harina
carbón junto a vos.

Vanse.

Don Fadrique
Soneto
No sé si falta el sol, o si María;
150
solo conozco que sin luz me quedo;
quisiera no querer, pero no puedo,
que es ciego amor, y como ciego guía.
Ya de dos Albas duque ser podría,
que este nombre a María le concedo;
155
siga el sol de la Casa de Toledo,
alba, si bien tan blanca, no tan fría.
En ti suple la sobra de hermosura
la falta del estado tan indino,
y así, adorarte no será locura.
160
Rica en dones del alma te imagino,
y así, mi alma mientras viva jura
que no le falte presa a tu molino.

Vanse. Salen ANTÓN, TORIBIO, ALEJO, CHAMORRO, BENITO, FELIPA, TERESA, MARÍA y MÚSICOS.
Cantan.

[Músicos]
Romancillo o endecha
Salteáronme los ojos
de la mozuela;
165
diles más que pedían.
¿De qué se quejan?
Érase la niña
libre de sus penas
que el amor me causa,
170
porque vine a verla.
Era yo arrogante,
burlé de sus flechas,
pero de estas burlas
vine a tantas veras.
175
Vi los bellos ojos
de la mozuela;
diles más que pedían.
¿De qué se quejan?

Antón
Redondilla
¡Oh, qué bien se echa de ver
180
que en el corro estáis, María!,
porque todo es alegría,
gusto, alborozo y placer.
Redondilla
No hay prado que no florezca,
que sois Flora que las cría;
185
arroyo que no se ría,
planta que no reverdezca.
Redondilla
En compuestos escuadrones
retozan, del agua al son,
corderos, que a veces son
190
taracea sus vellones.
Redondilla
Descansad, cobrad aliento,
que ya les falta a las flores
que aspiran del vuestro, olores,
color y fuerzas al viento.

María
Redondilla
195
Antón, mirad que ofendéis
la gracias de estas zagalas.

Benito
Resquebraduras son malas
en el lugar en que os veis.
Redondilla
A la puerta de la ermita
200
nos sentemos.

Toribio
¡Que cansado
estáis!

Benito
¿No veis que he bailado?
¡Y por el agua bendita,
Redondilla
que le diera dos caídas
a bailar, veinte años ha,
205
al más fuerte que aquí está!

Alejo
Tenéis las fuerzas perdidas.

Benito
Redondilla
Desde que Nunfla finó,
mi mujer me ha consumido.

Chamorro
Vos sois el primer marido
210
que tarde se consoló.
Redondilla
Yo, a consolarme me atrevo
en dos horas.

Benito
Yo averiguo
que estoy templado a lo antiguo,
y vosotros a lo nuevo.
Redondilla
215
Con Marica, su retrato,
me consuela.

Toribio
¿A qué aguardáis,
que la carne no encerráis
antes que la coma el gato?
Redondilla
¿No veis que está comedera
220
María, y tan rico Antón,
que a vueltas del corazón
darle un tesoro pudiera?

Alejo
Redondilla
Benito, casalda luego
con Antón, que se dilata;
225
ved que con los ojos mata
María, y que son de fuego;
Redondilla
y quizá podrán causar
muertes y daños mayores.

Benito
Tiene unos ojos dotores,
230
porque viven de matar.

El DUQUE y CRIADOS.

Duque
Redondilla
Esta es la traza mejor
para hablarla.

Marcelo
Vuecelencia
haga al amor resistencia.

Don Fadrique
No hay ninguna contra amor.

Floro
Redondilla
235
Pues es breve la esperanza,
puede alegrarse con ella.

Don Fadrique
Cuando la causa es tan bella,
¿quién no corre hasta que alcanza?

Antón
Redondilla
El Duque mosamo es.

Alejo
240
El más viejo le ha de hablar.

Benito
Si me toca ese lugar,
yo me homillo ante sus pies.
Redondilla
Y será bien compezar
por la confesión.

Alejo
Que no.

Benito
245
Pues más viejos hay que yo;
vayan por otro al lugar.

Antón
Redondilla
Llegad todos, ¿qué aguardáis?

Benito
A bulto yo habraré.

Antón
Muy bien, gran señor, se ve
250
que los humildes honráis,
Redondilla
pues a vuestra pobre fiesta
venís.

Don Fadrique
Basta. Levantad.
Rica desde hoy la llamad,
pues tantas penas me cuesta.
Redondilla
255
¿De qué lugar sois?

Teresa
Señor,
del Aldegüela.

Benito
Yo no,
ni mi hija, que nació
en ese arroyo que estáN
X
Nota del editor digital

Falta la rima. RDC.

Redondilla
donde se ve aquel molino.

Don Fadrique
260
¿Posible es que nació en agua
la que tanto fuego fragua?
Luego ¿vos no sois vecino
Redondilla
del Aldegüela?

Benito
Pues ¿ya
no se lo digo?

Don Fadrique
Y ¿quién es
265
vuestra hija?

María
A vuestros pies,
humilde, señor, está.

Don Fadrique
Redondilla
Alzad, señora, del suelo,
que es bárbara cortesía
que esté a mis pies quien podría
270
ser luz del octavo cielo.
Redondilla
Si por hazañas más bellas
no quiere ese cielo hacer
que pueda alegre coger
con las manos las estrellas.
Redondilla
275
Es deuda a cualquier mujer
este estilo cortesano.

María
Dejad que os bese la mano.

Don Fadrique
Si por favor ha de ser,
Redondilla
más vale que yo os la bese.
280
Algo descompuesto estoy,
y no sé si nota doy.
Ya es forzoso que me pese
Redondilla
de que no la haya besado.
¡Oh, qué niño eres, amor,
285
pues que pides por favor
lo que por dueño me han dado!
Redondilla
No cese el baile por mí.

Antón
Antes, porque estáis delante,
es bien que se baile y cante.

Benito
290
Venga acá, siéntese aquí.

Cantan.

[Músicos]
Romance (tirada)
Serranas del Aldegüela,
las mañanicas de abril
al valle salen alegres,
porque se empieza a reír.
295
Cuál hace verdes guirnaldas
de trébol y toronjil,
y cuál coge maravillas,
cárdeno lirio y jazmín.
Los zagales que las siguen
300
por el natural jardín,
dulces canciones le cantan,
y dicen, bailando, ansí:
Copla (estructura abierta)
“Flores cogen las zagalejas, mas ¿para qué?
Que ni lucen ni huelen ni tienen color,
305
con mejillas y boca de grana y clavel.”

Cae MARÍA a los pies del DUQUE.

Benito
Redondilla
¡Válgate Dios!

Don Fadrique
¡Qué ventura!
Alzad, bella molinera,
de mi alma dulce esfera,
que vuestro gusto procura;
Redondilla
310
ved que vuestro esclavo soy.
Tened lástima de mí.

María
De las palabras que oí,
dudosa y confusa estoy.
Redondilla
¿Si el Duque me quiere bien?
315
Mas ¿cómo, si no es mi igual?

Toribio
¿Sientes acaso algún mal?

Don Fadrique
Mil gracias, amor, te den.

María
Redondilla
No, mas a fe que podía,
porque algo turbada estoy.

Antón
320
Yo sé que no has rezado hoy
el Pater noster, María.

María
Redondilla
¿Cómo?

Antón
Escucha la razón:
no has pedido, aunque te quejes
de este daño, el no nos dejes
325
caer en la tentación.

María
Redondilla
¿Húbola agora?

Antón
No sé.

Don Fadrique
El sol, con rayos porfía
a partir por medio el día;
no es bien que en el campo esté.

Floro
Redondilla
330
Para la traza que has dado,
es bien que te bajes luego.

Don Fadrique
Basta de mi amor el fuego
en que me siento abrasado.
Redondilla
Volvamos a Piedrahita.

Teresa
335
Y nosotros volveremos
al Aldegüela.

Antón
Dejemos
hasta la tarde la ermita.
Redondilla
Dadnos a todos los pies.

Don Fadrique
Dios os guarde.

María
Tierno mira.
340
Esta novedad me admira.

Don Fadrique
Vuelve, Marcelo, después.

Vanse.

Felipa
Redondilla
¡Gallardo mozo!

Teresa
Es brioso.

Toribio
Y valiente como importe.

Alejo
Era el gallo de la Corte,
345
más liberal y animoso.

María
Redondilla
No doy crédito al oído;
mejor me está que no sea,
porque después no me vea
sin mi honor y sin marido.
Redondilla
350
¿Mi esclavo el Duque? Que no,
que no tengo calidad,
aunque una gran voluntad
los estados igualó.

Chamorro
Redondilla
Después podemos volver
355
cuando caiga el sol.

Antón
Bien dice.
Esta fiesta se autorice,
que no nos ha de vencer
Redondilla
Santïago del Collado
en la fiesta y alegría.

Marcelo
360
En vano el amor porfía.
Una palabras, hombre honrado.

Benito
Redondilla
¿A mí?

Marcelo
A vos.

Benito
¿Qué me mandáis?
Confuso y turbado llego.

Marcelo
El Duque os manda que luego
365
a Piedrahita os partáis,
Redondilla
porque os quiere hablar.

Benito
¡A mí!

Marcelo
Que partáis al punto importa,
pues es la jornada corta;
que él está esperando allí.

Benito
Redondilla
370
Ni le sirvo ni le ofendo.
¿Qué me puede a mí mandar?

Marcelo
Él lo dirá en el lugar.

Benito
¡Por san Gil, que no lo entiendo!
Redondilla
Voy a traer mi jumento.

Marcelo
375
Para que no os detengáis,
manda que en mi mula vais;
yo sé que vendréis contento.

Benito
Redondilla
Marica, vete al molino,
cierra la puerta y espera.

María
380
Pues, padre, ¿agora vais fuera?

Benito
Dos leguas son de camino.

María
Redondilla
Irme al molino prevengo.

Toribio
Por él el Duque envió.

Benito
Rézame, por sí o por no,
385
un rosario mientras vengo.

María
Redondilla
Amigas, el cielo os guarde.

Teresa
La fiesta se ha descompuesto.

María
Si vuelve mi padre luego,
nos veremos esta tarde.

Teresa
Redondilla
390
Dure el baile y alegría
hasta volver al lugar.

Antón
No es bien cantar y bailar
adonde falta María.

Vanse. Salen el DUQUE y FLORO.

Floro
Romance (tirada)
Acertada cosa ha sido,
395
pues cuando al molino vuelva
la podrás hablar a solas.

Don Fadrique
Jamás un amante acierta.
temo que las labradoras,
Floro, han de venir con ella,
400
porque alargue la esperanza
y se acorte la paciencia.
¡Oh, raras fuerzas de amor,
que lo más fuerte desprecia!
¡Dejome en la corte libre,
405
y cautivome en la aldea!
¡No fueras mi igual, serrana,
o, si bien no rica, fueras
noble, vieras de mi amor
una notable experiencia!
410
Tú fueras duquesa de Alba,
porque tu sol la siguiera,
que es bien que el alba y el sol
muy corta distancia tengan.

Floro
Gente suena; aquí te esconde.

Don Fadrique
415
Ya mi remedio se acerca,
y porque viene María
el arroyuelo se alegra.

María
Después que me he visto sola,
varios temores me cercan,
420
mil pensamientos asaltan
a la voluntad inquieta.
Grande liga en la mujer
es sin duda una Excelencia;
de dos horas a esta parte
425
tengo achaques de duquesa.
Defienda el cielo mi honra,
de mí misma me defienda;
no volverá, y si no vuelve
lindo médico es la ausencia.
430
Mas, ¡ay, Dios!, gente hay aquí.

Don Fadrique
Ladrones son, molinera,
que por trueco de favores,
vienen a daros hacienda.
¡Ved qué hermoso saltear,
435
pues que las suertes se truecan,
que viene a daros el alma
ese propio que os saltea!

María
¡Ay, señor! ¿Vos sois?

Don Fadrique
¿Quién pudo
sino yo?, que vuestras prendas
440
pide a un Duque que os sirva
por la sobra de belleza.
Más picado me tenéis,
gloria mía, que la piedra
de vuestro molino, donde
445
pueden ser almas las presas.
No imaginéis que os engaño,
pues todo cuanto os prometa
haré, si bien no se usa,
pues mentiras se profesan.
450
Yo os sacaré del molino,
que no quiero que se atreva
el polvo de la harina
a encubrir tanta belleza;
no quiero que las pestañas
455
hilos de algodón parezcan,
que con molimiento tardo
descubren las niñas negras.
Haced cuenta que seréis
señora del Aldegüela.
460
¡Dadme esas manos!

María
¡Teneos!
Mas, ¡ay, Dios!, que tiene fuerza,
y mayor en las palabras
que en las manos, que en la lengua;
como espada de dos filos,
465
corta el velo a mi vergüenza.
No imagine, señor Duque,
que soy yo de las doncellas,
que vergonzoso es decirlo,
se rinden a las promesas;
470
yo soy honrada, y estimo
más mi honor que las riquezas.
Confieso que me agradáis,
que melindres son de necias,
pero cuando considero
475
mi humildad y mi bajeza,
conozco que es imposible
que vuestro amor largo sea.
Vos os iréis a la Corte,
donde al punto se divierta
480
la memoria, y yo me quede
para burla de mi tierra.
Por agora, idos con Dios,
que ya basta, aunque me pesa
haber dicho por agora,
485
pues fue decirle que vuelva.

Don Fadrique
El mucho amor que te tengo
anima tu resistencia,
que amor, dueño de imposibles,
fáciles cosas desprecia.
490
¡Por la cruz de aquesta espada
y por la vida del César
Carlos Quinto, por quien soy,
que hasta la muerte te quiera!

María
Palabras de enamorado
495
andan en el aire en pena.

Don Fadrique
Mira el alma por los ojos.

María
Niñas son y bien traviesas;
¿para qué decís que es alma?

Don Fadrique
Para que la tengo en ellas.

María
500
Parecéis molinero, amor,
y sois moledor.

Don Fadrique
Esta cadena y diamantes
toma.

María
¡Qué gentil afrenta!
¿No fío en vuestras palabras
505
y he de fiar en las prendas?
De una cosa os aseguro
por esa cruz: que os quisiera
por vos, no por interés.

Don Fadrique
Más me obligáis.

María
Esto crea.
510
Guardad las joyas, y adiós,
que para la vez primera
no está malo.

Don Fadrique
En solo un día
que tardes, mi muerte llega;
fía de mí.

María
¿Todavía?
515
Mire que es cruel la siesta,
quítese del sol.

Don Fadrique
El tuyo
me abrasa más y más quema;
pero entremos a la sombra.

María
¿Dónde?

Don Fadrique
Al molino me lleva.

María
520
¿Seréis cortesano?

Don Fadrique
Sí,
que mi amor no admite fuerza.

María
Pues entrad; medrosa voy.

Don Fadrique
¿Quiéresme bien?

María
¡Tan apriesa!

Don Fadrique
En amor no hay dilación.

María
525
¿No es forzoso que le quiera
por mi señor?

Don Fadrique
¿Y no más?

María
El callar doy por respuesta.
Quien el fuego mete en casa,
mucho hará si no se quema.

Vanse los dos; queda FLORO.

Floro
Redondilla
530
Discreta es la molinera;
y sobre tanta hermosura,
la fe del Duque es segura;
no me espanta que la quiera.
Redondilla
Al fin por guarda he quedado
535
a la puerta del molino;
ser el mastín determino
ya que está dentro el ganado.
Redondilla
Por lo menos él será
necio en perder la ocasión.

Sale MARCELO.

Marcelo
540
Quimeras del amor son;
a la puerta Floro está.

Floro
Redondilla
Marcelo, ¿qué hay de nuevo?

Marcelo
¿Qué?
Eso os pregunto yo a vos.

Floro
Aquí dentro están los dos;
545
otra cosa no la sé.
Redondilla
¿Y el padre?

Marcelo
Ya volverá,
porque es muy corto el camino.

Floro
Mas si llegase al molino
cuando el Duque dentro está...

Marcelo
Redondilla
550
¿Qué importa? ¿No es su señor?

Floro
Un señor, aunque lo sea,
no es bien que aguarde a que vea
el vasallo el deshonor.
Redondilla
Debe el que es prudente honrallos,
555
que aunque son villanos estos,
los señores deshonestos
hacen traidores vasallos.

Marcelo
Redondilla
Y el viejo, que no le ha hallado,
¿qué le dirá?

Floro
Digo yo
560
que se excuse con que entró
en Santiago del Collado
Redondilla
por el calor que hacía.

Marcelo
Al Duque importa avisar;
el amor le da lugar;
565
necio en perderle sería.
Redondilla
Por aquel recuesto baja
el viejo, a lo que imagino.

Floro
Antes que llegue al molino
corre, y los pasos le ataja.
Redondilla
570
Yo avisaré, mientras vas,
al Duque.

Marcelo
Su enojo siento.
¿No has sabido el mandamiento
este de no estorbarás?

Sale BENITO.

Benito
Redondilla
Yo he dado gentil caída,
575
el diablo puede cogella;
con el freno se atropella.
¡Jo, galana; jo, pulida!
Redondilla
No sé el nombre. ¿Qué haré?
Ella se vuelve al lugar;
580
al que me quiso burlar,
es bien que este pago dé.
Redondilla
Diz que el Duque me llamaba,
y no ha vuelto a Piedrahita.
¡Burlaos con la gentecita!
585
Y ¡priesa que me daba!
Redondilla
¡Oh, rebrame el diablo en ellos!
Nunca hablé de buena gana
con la gente cortesana,
todos bigotes y cuellos.
Redondilla
590
Aquel es. ¡Qué bien así,
así disimule y calle!
¡Voto al sol, que estoy por dalle
dos pedradas desde aquí!

Sale MARCELO.

Marcelo
Redondilla
Sin duda pasasteis ciego,
595
pues quedaba el Duque atrás.

Benito
Váyase con Barrabás,
cortesano palaciego.
Redondilla
¿No tenía más que her
que burlarme el muy tacaño?

Marcelo
600
Echad de ver si os engaño,
pues él mismo os viene a ver.

Benito
Redondilla
¿No se burla?

Marcelo
No, ¡por Dios!,
porque la siesta ha pasado
en Santiago del Collado,
605
y vuelve en busca de vos.

Benito
Redondilla
¡Quiero volver al Casar.
¡El Duque! ¡Triste de mí!

Marcelo
Del mismo, pues llega aquí,
os podéis presto informar.

Salen el DUQUE y FLORO.

Don Fadrique
Redondilla
610
¡Ay, mi bella molinera!
Loco de contento estoy;
de nuevo el alma la doy
de quien es centro y esfera.
Redondilla
Otros, pasado el placer,
615
suelen quedar con pesar,
y yo, de velle pasar,
lloro y más vengo a querer.
Redondilla
Ninguna joya ha querido
más de la palabra mía
620
de que siempre la querría.
Amante y agradecido
Redondilla
vengo; achaque he de buscar
para enriquecella agora.

Benito
Si quien vueso gusto ignora,
625
gusto en algo os puede dar,
Redondilla
decidme lo que tenéis
o para qué me buscáis,
y aquí no me detengáis,
pues podéis lo que queréis.

Don Fadrique
Redondilla
630
Alzad, amigo, del suelo.

Benito
Ya lo estoy.

Don Fadrique
¿Cómo he de hablar?
Busco achaques para dar.
Conozco vuestro buen celo,
Redondilla
sé que sois hombre de bien,
635
no necio ni impertinente.

Benito
No quitando lo presente.

Don Fadrique
Y que sois cuerdo también.
Redondilla
Sabed que estoy empeñado.

Benito
¡Dios le alumbre!

Don Fadrique
Que no digo
640
sino sin dinero, amigo,
porque en la Corte he gastado
Redondilla
en fiestas y travesuras;
porque el retirarme importe,
que así mueren en la Corte
645
muchas haciendas seguras;
Redondilla
y quiero que mis vasallos
con sus haciendas me ayuden,
que si al desempeño acuden,
después me obligo a pagallos.
Redondilla
650
Y vos, ¿qué haciendas tenéis?

Benito
En mí no hallaréis engaños.
Arrendado por tres años
ese molino que veis;
Redondilla
seis costales, un jumento,
655
con perdón, cuatro cochinos
como vos...

Floro
¡Qué desatinos!

Benito
Esto aquí, y en mi aposento
Redondilla
dos o tres haldas de harina,
dos colchones y un jergón,
660
tres ollas, y un artesón
con una oveja en cecina.
Redondilla
María tiene dos patenas
que su madre la dejó;
estas fiestas las sacó;
665
viejas son, pero son buenas.
Redondilla
Si aquesto habéis menester,
vengan por ello al molino.

Don Fadrique
Vuestra lealtad, imagino
que ejemplo me puede ser.
Redondilla
670
Premió Alejandro primero
que los estimados dones
tal vez sanas intenciones,
y así yo imitarle quiero.
Redondilla
Probar quise vuestra fe.

Benito
675
Veréis en esas probadas
mis entrañas declaradas.

Don Fadrique
Pues bien es que premio os dé:
Redondilla
vuestro es aqueste molino,
y porque ya viejo os veis,
680
no quiero que trabajéis;
arrendalde a algún vecino,
Redondilla
y vivid en la Aldegüela,
donde dos casas os doy.

Benito
Bésoos los pies. ¡Loco estoy!

Floro
685
Sírvele el amor de espuela.

Don Fadrique
Redondilla
Id luego por mil ducados
a mi palacio.

Benito
¿Qué espero?

Don Fadrique
Más enriqueceros quiero.
Dos hazas que en esos prados
Redondilla
690
hay, son vuestras.

Marcelo
Bueno está.

Don Fadrique
Muy corto pienso que quedo,
pues satisfacer no puedo
los bienes que amor me da.
Redondilla
Id a tomar posesión
695
al punto, de vuestra hacienda.

Benito
¿Quién puede haber que pretenda
el daros satisfacción?

Don Fadrique
Redondilla
Con él puedes ir, Marcelo;
a vuestra hija llevad.

Benito
700
Aún no creo que es verdad
el bien que me ha dado el cielo.

Don Fadrique
Redondilla
Partid al punto los dos.
¡Ay, mi bien! ¡Ay, mi María!

Benito
No ha habido en la duquería
705
otro duque como vos.

Vase. Salen TORIBIO y ANTÓN.

Toribio
Terceto
¿De qué puedes temer, siendo tan rico
y el mozo más gallardo de la aldea?

Antón
¿Qué importa, si mis males certifico,
Terceto
para que la esperanza incierta vea?
710
Que no mira el amor en calidades
ni puede hallar el bien que le desea.
Terceto
Mil veces en las cortes y ciudades,
sin méritos se alcanza, y aun mentiras,
lo que se solicita con verdades.
Terceto
715
Ya no se mueve el bien en firmes piras,
sino en frágiles cañas y quebradas;
le alcanza a veces el que lejos miras.
Terceto
Estas vegas, de flores matizadas,
y esa de nieve cana altiva sierra,
720
ya de escuchar mi vos están cansadas.
Terceto
Con ardides no más hace la guerra
amor, y tarde llega el dulce día
de paz, que el pesar destierra.
Terceto
Muchos zagales sirven a María,
725
si bien no ricos, mucho más dichosos,
con más ventura, no como la mía.
Terceto
Ícaro soy de soles tan hermosos,
pues me abrasan las alas de manera,
que quedan mis deseos temerosos.

Toribio
Terceto
730
Quien tanto los peligros considera,
cobarde debe ser, que el atrevido
alcanza más que no el medroso espera.
Terceto
Que no, si miras bien, te ha respondido.
¿Qué capotillo muestra a tres palabras
735
a quien puede elegir para marido?
Terceto
¿No tienes tierras, donde a tiempo labras
con propios bueyes, y por esos cerros
verdugos de las flores son tus cabras?
Terceto
Ovejas tienes, que animosos perros
740
guardan, y al alba tus cerriles vacas
le dan la bienvenida con cencerros.
Terceto
De todo a tiempo dulce fruta sacas.
¿Por qué te quejas ya de tu ventura,
si tú mismo te animas y te aplacas?
Terceto
745
Mira que es peligrosa la hermosura;
pídela presto al padre, y por tercero,
pues es medio pariente, vaya el cura.

Antón
Terceto
Tu parecer, Toribio, considero;
así lo quiero hacer.

Salen CHAMORRO, TERESA y FELIPA.

Chamorro
Yo no lo entiendo.

Felipa
750
¿A qué puede venir el caballero?

Teresa
Terceto
Agora por la cuesta va viniendo
esa tu deseada molinera,
cuyas divinas luces vas siguiendo,
Terceto
con su padre y un paje.

Antón
La ribera,
755
alegre me avisaba su venida.
Vámosla a recibir.

Felipa
Detente, espera.
Terceto
Más vale que la tengas prevenida
la música y el corro de zagalas,
porque sea con el baile recibida.

Antón
Terceto
760
Ya me daba el amor sus libres alas;
para volar a vella, al viento imito.

Sale ALEJO.

Alejo
Dos casas y dos hazas no son malas,
Terceto
y más todo el molino y su distrito.

Toribio
¿Qué es eso, Alejo?

Alejo
Que vengo espantado.
765
Dio el Duque mil ducados a Benito,
Terceto
las casas en que estaba Gil Chapado
y Llorente del Val.

Antón
Son las mejores
del pueblo.

Alejo
Pues también se las ha dado;
Terceto
el molino también y alrededores,
770
las hazas del Junquillo.

Toribio
¡Brava hacienda!

Alejo
Desocupando están los moradores
Terceto
las casas, no hay ninguno que lo entienda:
en la casa de Gil se entró María.

Antón
¿Tan rica viene mi querida prenda?
Terceto
775
Amigos, solo y pobre la quería.
Pésame que lo esté, si acaso traza,
soberbia, despreciar la mano mía;
Terceto
al olmo seco verde hiedra enlaza.

Teresa
Pues ¿en qué le obligó?

Alejo
Yo no sé nada.

Toribio
780
¿Dónde queda Benito?

Alejo
Aquí en la plaza
Terceto
con el alcalde, que tomar le agrada
de todo posesión.

Teresa
¡Por Dios, que creo
de María...

Felipa
Di, ¿qué?

Teresa
Que está enducada;
con el dedo adivino lo que veo.

Vanse. Sale MARÍA.

María
Romancillo o endecha
785
Parece que es sueño
la ventura mía.
Si en tiempo tan breve
quedo noble y rica.
Como aquel que, preso,
790
tuvo muchos días
unos grillos puestos
y de ellos se libra,
que aún le estorba el peso,
traigo todavía
795
el rüido cerca
de la taravilla.
¿Qué es de la pobreza?
¡Santa María!
¿Dónde está el jumento?
800
¿Qué es de la harina?
Mejor casa es esta,
más fresca y más limpia,
y al uso, a lo menos,
como testifica
805
el jalbegue blanco
en vez de cortinas,
que con él engañan
más de cuatro lindas.
¡Oh, cuántas haciendas
810
son por esta vía,
a peligro siempre
de verse perdidas!
Buena es la riqueza,
pero más me obliga
815
amor que interés
a que al Duque sirva.
¡Qué buen caballero!
¡Qué gran cortesía,
pues como a su igual
820
me habla y estima!
Burlados quedaron
lo que pretendían
a la molinera,
pues al viento gritan.
825
Por un Duque trueco
villanas caricias,
mas el bien prestado,
¡ay, Dios, qué desdicha!
Censo es al quitar,
830
y no de por vida;
no hay bien que no traiga
el alma a la vista.
Pero ¿qué me quejo
si ya lo sabía?
835
Hasta que el mal llegue,
dure la alegría,
que yo estoy contenta
si me certifica
disgustos de un año
840
por gustos de un día;
y cuando se vaya,
mis males se alivian
con ver que me queda
prenda que le imita.

El DUQUE y FLORO.

Don Fadrique
Romance (tirada)
845
Con el manto de la noche
pude entrar sin verme nadie.
¡María!

María
¡Señor!

Don Fadrique
Advierte
que no es justo que me trates
de señor, siendo tu esclavo.

María
850
¿Adónde queda mi padre?

Don Fadrique
Parabienes le detienen
que todos llegan a darle,
para bien mío, pues puedo,
dueño de mi vida, hablarte.
855
Quédate, Floro, a la puerta
porque puedas avisarme.

María
Ofendida estoy, señor,
de que tan presto se pague
la deuda de mi afición
860
con mercedes semejantes;
mostráis, en pagar tan presto,
que presto queréis dejarme.

Don Fadrique
Mi bien, con todo mi estado
es imposible pagarte.
865
Aun para villanos fuera
lo que di premio bastante;
mas si he de dar como yo,
pagarte nunca y tarde.

María
¿Quién no se pierde por vos?
870
Pues es fuerza que se gane.

Don Fadrique
¿No estás mejor en la aldea?
No es mucho que no te halles
tan alejada al molino.

María
Como el favor no me falte
875
vuestro, muy bien me hallaré
aquí y en cualquiera parte.

Don Fadrique
Las paredes de esta casa
sospecho que al campo salen,
y sin llegar al lugar,
880
entraré, pues es tan fácil,
y tu padre con amigos
saldrá a veces, que el sacarte
del molino fue por esto.

María
Fue pensamiento admirable.

Don Fadrique
885
¿Quieres algo, estás alegre?

María
No hay placer que al mío iguale,
y más, después que imagino
que hay prendas de vuestra sangre.

Don Fadrique
¿Qué dices?

María
¿No me entendéis?

Don Fadrique
890
Entre infinitos pesares
que pudieran resultar,
este es, María, el más grande.
¡Bravo disgusto he tenido!

María
¡Cómo, señor!

Don Fadrique
No te espantes,
895
porque por muchas razones
pude del tiempo quejarme.
Por lo mucho que te quiero,
debo con extremo honrarte,
porque en mirar por tu honor,
900
al mío le doy quilates.
Para que no te deshonre
es ya forzoso casarte.
¿Cómo he de dar lo que quiero
a que un villano lo guarde?
905
Ya tengo celos, María,
solamente en contemplarte
en los brazos de un marido
que no estime lo que vales.
Por otra parte, me pones
910
en un cuidado notable,
pues debo al temprano fruto,
si a luz, Dios lo quiera, nace,
ponerle como merece,
aunque es humilde la madre,
915
un hijo de un Duque de Alba;
que no pienses que es muy fácil,
pues para alcanzar mercedes
de los reyes, no hay en Flandes
imposibles que no emprendan
920
los españoles infantes.
Hijos segundos de casas,
solo para que los marque
la cruz de nuestro Patrón,
emprenden dificultades;
925
pensiones son de los gustos
contrapesos semejantes.
¿Puedo dejarte, María?

María
Antes tu acero me mate.
¿Adónde están las promesas?
930
Señor, ¿tras de veros tarde
queréis que a mi lado tenga
un tirano por alcaide?
Sin duda de vuestro olvido
lo que decís son achaques.

Don Fadrique
935
Si lo son, tú me aborrezcas
y todo el cielo me falte.
¿Qué has de hacer, si yo contigo,
María, no he de casarme?
Pues con pública deshonra,
940
después, ¿quién ha de estimarte?
Esto ha de ser, que no es justo
que a dilaciones aguarde.
¿Quién te sirve en esta aldea?

María
Un sobrino del alcalde
945
y otro que se llama Antón,
sin otros muchos zagales.

Don Fadrique
¿Cuál es más rico?

María
El más rico
es Antón.

Don Fadrique
Pues Antón llamen
y a tu padre.

Floro
Voy por ellos.

Vase.

Don Fadrique
950
Di que acabo de apearme
agora, y pon a la puerta
los caballos.

María
¿Esto haces?
¿Dejarme quieres?

Don Fadrique
Por vida
de esos ojos celestiales,
955
de no olvidarte en mi vida,
y venir a visitarte
todo el tiempo que estuviere
en este destierro.

María
Dame
la mano.

Don Fadrique
Toma.

María
Alza el dedo.

Don Fadrique
960
Bueno; no llores, no agravies
esos cielos; más me pesa
que a ti; mas he de mostrarme
cuidadoso de tu honra
y tan noble como amante.

Sale ANTÓN, FLORO, BENITO y todos los labradores.

Antón
Redondilla
965
Tras de besaros los pies,
vengo a ver lo que mandáis.

Don Fadrique
Alzad.

Antón
Si los pies me dais.

Don Fadrique
Más bien os haré después.
Redondilla
Y vos, ¿cómo estáis?

Benito
Señor,
970
como con tantas mercedes.

Toribio
Maliciar de veras puedas.

Felipa
¡Mucha merced!

Alejo
¡Gran favor!

Chamorro
Redondilla
En este punto se apea.

Teresa
Aquí para entre los dos...

Felipa
975
Habla quedo.

Teresa
¡Plega a Dios...!

Alejo
¡Chitón!

Teresa
¡Que orégano sea!

Don Fadrique
Redondilla
Antón, yo he dado en honrar
a Benito porque ha sido
a un servicio agradecido;
980
yo le truje del lugar,
Redondilla
y los menores favores
que yo pienso hacerle son
estos, pues tengo ocasión
para que sean mayores.
Redondilla
985
El dar a María estado
falta agora; lo he sabido
que vos la habéis pretendido,
y que sois rico y honrado.
Redondilla
Quiero casaros con ella,
990
pues ya en riqueza os iguala;
mujer tan rica no es mala,
y juntamente tan bella.
Redondilla
Yo os doy quinientos ducados
de dote.

Antón
Dame, señor,
995
tus pies por tanto favor.

Toribio
¡Oh, amantes desatinados!

Chamorro
Redondilla
Solo el amor le desvela;
no ve el mal, cómo la adora.

Toribio
Ella parece que llora;
1000
más mal hay en el Aldegüela...

Antón
Redondilla
Dadme la mano, María,
quitad del cielo ese velo,
pues llegó, por mi consuelo,
de todo mi bien el día.

Benito
Redondilla
1005
Tu vida alarguen los cielos;
con tal yerno, alegre estoy.

Don Fadrique
(Celos tengo; ya me voy,
Floro, que rabio de celos.
Redondilla
Forzoso es que me despida.)

Antón
1010
Beso, señor, vuestros pies.

Don Fadrique
(Dar lo que se quiere es
dejar la hacienda en vida.)

Antón
Redondilla
¿No me dais el parabién,
pues vi el fin de mi disgusto?

Toribio
1015
De lo que es el tuyo gusto.

Teresa
Y es justo que te le den,
Redondilla
pero a María consuela,
que siente el ser tu mujer,
que aunque no se echa de ver,
1020
más mal hay en el Aldegüela.

Toribio
Redondilla
Dios te haga buen casado.

Antón
Baste.

Toribio
Bienes dan lugar,
que no es razón dilatar
un gusto tan deseado.

Vase.

Chamorro
Redondilla
1025
Ve, Felipa.

Felipa
Aún no ha llegado
donde lo ha de echar de ver.

Chamorro
Yo sé que no ha menester
mucha fuerza el desposado.

Alejo
Redondilla
Uno a uno y dos a dos
1030
se van, según los espero.

Benito
Aliñar la casa quiero,
quede mi hija con vos.
Redondilla
¿Qué cuidado te desvela?

María
No estoy para hablar agora.

Benito
1035
Yo tan rico y esta llora;
más mal hay en el Aldegüela.

Vase.

Antón
Redondilla
¿Qué es esto? ¿De qué lloráis?
Vergüenza debe de ser,
porque no es justo creer
1040
que tan presto os disgustáis.
Redondilla
Si pensáis que estáis cautiva,
engaño, señora, fue,
que vuestro esclavo seré,
y no esposo, mientras viva.
Redondilla
1045
Dadme los brazos.

María
Teneos,
no deis de amante señales,
pues veis que son desiguales
los vuestros y mis deseos.
Redondilla
No os empecéis a mostrar
1050
tierno amante, si podéis.
Bastante lugar tendréis;
dádmele a mí de llorar.

Vanse.

Antón
Redondilla
Confuso estoy y corrido;
ya estoy con nuevo temor,
1055
que no hay estado peor
que el de esposo aborrecido.
Redondilla
Ver que es mía me consuela,
aunque siento este desdén,
mas si no me quiere bien,
1060
más mal hay en el Aldegüela...


Jornada II

Salen ANTÓN y MARÍA.

Antón
Redondilla
Con defenderle vos tanto,
hace lo que hace Fernando.

María
Pues ¿no es bien irse aplicando,
aunque al lugar cause espanto,
Redondilla
1065
a ejercicios de nobleza
como cazar y esgrimir,
que a cavar?

Antón
Ha de vivir
por grande, que a serlo empieza.
Redondilla
A que le llamen aguardo,
1070
donde villano ha nacido,
viendo el humilde vestido,
el caballero de Pardo.
Redondilla
No digo yo que cultive
la tierra como otros buenos,
1075
pero que sepa a lo menos
que de ser labrador vive.
Redondilla
Al Barco de Ávila fue
así como amaneció;
la mejor yegua llevó,
1080
pudiendo llegar a pie.
Redondilla
Mas ningún trabajo aceta.
Dile el pollino más bueno,
pero pidió silla y freno,
y estribos a la gineta
Redondilla
1085
y aun la jáquima tomó,
que dijo que parecía
mal.

María
(¡Ay, dulce prenda mía,
imita a quien le engendró!)

Antón
Redondilla
Todo es criar gavilanes
1090
y otros varios pajarotes,
a quien llama tagarotes,
alfaneques, alcotanes,
Redondilla
y otras jerigonzas tales;
y otra cosa no ha de hacer,
1095
ni aun ir a dar de comer
al cortijo a los zagales.
Redondilla
¿Qué tal andará la hacienda
cuando quede en su poder?

María
Para entonces, podrá ser,
1100
Antón, que al trabajo atienda.
Redondilla
Dejalde agora, pues Dios
tanta hacienda nos ha dado,
que basta sin su cuidado
el que tenemos los dos.

Antón
Redondilla
1105
Bien fuera que descansara
sus padres, que viejos son.
Culpad esta sinrazón,
María, pues es tan clara.
Redondilla
Pensáis que aunque no le alabe,
1110
que no le quiero después.
¡Par Dios, tan mi hijo es
como vuestro!

María
¡Dios lo sabe!

Sale JACINTO, y dice FERNANDO saliendo.

Fernando
Redondilla
¡Hola! ¿No hay un paje ahí
que desensille?

Antón
¿Aquí paje?
1115
¿Dónde aprendió este lenguaje?

María
Dejalde que hable ansí.

Jacinto
Redondilla
No quisiera haber perdido
la fiesta por cien ducados.

Antón
Esos son vuestros cuidados.

María
1120
Hijo, seáis bien venido.

Antón
Redondilla
¡Advertid qué grave humor!
No sé a quién diablos pareces,
Fernando, que pienso a veces
que has comido un asador.

Fernando
Redondilla
1125
¿Esto os ofende?

Antón
¡Pues no!

María
¿Y viste al Duque?

Jacinto
Sí.

María
Por vida mía, decí
lo que en el Barco pasó.

Jacinto
Romance (tirada)
Desde que heredó Filipo
1130
Segundo, y primer monarca
de Europa, volvió a la corte
nuestro ilustre Duque de Alba.
Dejó los vasallos tristes
y llorosos por su falta,
1135
que ver el rostro al señor,
si es bueno, contento causa.
En diversas ocasiones
ha sido en Francia e Italia
siempre victorioso César,
1140
como Ulises en las trazas.
Los enemigos le tiemblan
y los soldados le aman;
partes que a Alejandro dieron
victorias extraordinarias.
1145
Finalmente, a Flandes vuelve,
donde a sus hielos y escarcha,
estatua de mármol sea,
inmóvil, si bien con alma.
Y porque allá no le ofenda,
1150
la naturaleza sabia
acá le cubrió de nieve
ya la cabeza y la barba;
extiéndense sobre el pecho
los largos hilos de plata.
1155
Pasamanos del vestido,
o grabazón de las armas,
parecen cuando los vientos
con mil ondas los dilatan;
o aristas de secos trigos,
1160
o del mar espumas blancas.
Bien haya el Duque, que estima
la gravedad que le causan,
sin que contra el tiempo busque
invenciones excusadas.
1165
Para partirse a la guerra
quiere visitar su casa
y a sus vasallos, a quien
honra con mercedes varias.
Al Barco de Ávila vino,
1170
donde con fiestas le aguardan,
y desde allí a Piedrahita,
y por la Aldegüela pasa.
Por esto Fernando y yo
partimos esta mañana
1175
a ver los toros que corren,
y algunos de tu vacada.
Salió el Duque, el Alba digo,
con grave y alegre cara,
a un balcón, oriente indigno,
1180
con arreboles de nácar.
Quedó Fernando suspenso
de verle, y aunque soltaban
un toro, y todos huyeron,
quedó en medio de la plaza,
1185
donde en dos brincos se puso
un toro negro, con manchas
pardas, contrario del tigre,
pero en valor, semejanza,
Volvió Fernando del sueño
1190
a las voces que le daban,
cuando ya su aliento frío
le tocaba en las espaldas.
Sacó el acero animoso,
y en la cerviz se le envaina,
1195
que por mucho que era corta,
mucho más cortó la espada.
Y los Regidores mandan
que pague el toro, y el Duque
de la silla se levanta.
1200
Dice a voces que le dejen,
y por premio de su hazaña
le dio este anillo, que es joya
que en mucho debe estimarla.
Salió de la plaza rico
1205
de favores y alabanzas,
y de envidiosos también,
que jamás en el bien faltan.
A Piedrahita se vuelve
el Duque, y es bien se salga
1210
la Aldegüela a recibirle,
especialmente esta casa,
pues a vos os dio hacienda,
y a vos mujer, si el que casa
hace merced; y advertid
1215
no culpe vuestra tardanza.

María
¡Ah, hijo! ¿Que en tal te viste?

Antón
¿Tan fácil los toros matas?
Pues no te burles con gente
que ni responde ni habla.

Fernando
1220
Sin duda que llega el Duque;
la gente está alborotada.

María
La idea me representa
dulces memorias pasadas.

Jacinto
Yo me parto a ver, Fernando,
1225
la que es dueño de mi alma.

Fernando
Procede como prudente
y avisa de lo que pasa,
que ya lo sospecha el padre;
al amor nada le espanta.

Dentro.

[Voces dentro]
1230
¡Viva el Duque!

Fernando
Un siglo viva.

Antón
Alegre voy.

María
Yo turbada.

Vanse. Salen el DUQUE, OCTAVIO y acompañamiento de pastores y algunos criados.

Duque
Lira
¡Oh, cuántas veces verde
vi mi esperanza, como el verde prado,
que ya su flor se pierde,
1235
como yo la ocasión de mi cuidado!
¡Así pasan los días:
ayer fui fuego, y hoy cenizas frías!
Lira
Acuérdome de verte,
pequeña aldea, de mis gustos rica;
1240
mas ya la edad me advierte
del fin que brevemente pronostica;
y ansí, decir podía:
¡Ay, dulce prendas, cuando Dios quería!
Lira
Ni el verme en la campaña
1245
y abrasado del sol, que más se atreve,
por defensa de España,
hoy a cubierto de la escarcha y nieve,
cuando con tibias llamas
dora del pez las frígidas escamas,
Lira
1250
borraron la memoria
de tantos gustos, si al amor helaron.
¡Dulce, sabrosa historia,
que tales son los gustos que pasaron,
que en todo tiempo siente
1255
por mejor el pasado que el presente!

Nuflo
Lira
¡Hombre es el Duque, par Dios!

Uno
¿Un ángel pensaba ver?

Nuflo
¿Pues por qué el Duque ha de ser
tal como yo y como vos?
Redondilla
1260
Quiero tentalle la cara,
que aún no estoy bien satisfecho.

Salen FERNANDO, ANTÓN y MARÍA.

Fernando
La mucha humildad del pecho
el buen intento declara.

María
Redondilla
¡Turbada estoy!

Antón
Dadme a mí
1265
vuestros pies...

Fernando
Llegarte puedes.

Antón
Pues yo soy quien más mercedes
de esas manos recibí.

María
Redondilla
Quien os envió y agora os ve,
¿cómo en el mundo confía?

Duque
1270
El retrato de María
siempre en el alma guardé.
Redondilla
Sin duda es esta, aunque quiera
contradecirlo la edad;
que el alma dice la verdad.

María
1275
Ya vuestras manos espera
Redondilla
quien más os debe.

Duque
¿Sois vos
la que en el molino estaba?
Decid.

María
Solía, que andaba,
y agora no.

Duque
Bien, ¡por Dios!
Redondilla
1280
alzad del suelo, María,
pues tenéis mejor lugar.
¡Puede que pudieran dar
vuestros ojos luz al día!
Redondilla
Y que en el campo y molino,
1285
con la harina pude vello:
o ya era nieve el cabello,
o ya hebra de oro fino.

María
Redondilla
¿No veis que el tiempo camina?
Diversa nieve mirad,
1290
porque ya hace la edad
lo que entonces la harina.
Redondilla
También os vi mozo a vos,
galán del cuellos a la planta,
y agora en veros me espanta
1295
la mudanza de los dos.
Redondilla
Pero salid de una duda,
que el tiempo, en lo que ha volado,
si la belleza ha mudado,
mis pensamientos no muda.

Duque
Redondilla
1300
Pues si en vos, que sois mujer
de varia naturaleza,
no ha mudado la firmeza,
en un hombre, ¿qué ha de hacer?
Redondilla
Agora en honraros siento
1305
que soy liberal al doble,
que no se muda en el noble
lo que es agradecimiento.
Redondilla
¿Y vuestro esposo?

Antón
Los pies,
señor, ha un hora que os pido.

Duque
1310
De no os haber conocido
bastante, la ocasión es,
Redondilla
y conocer a María,
si la barba llego a ver,
que la edad en la mujer,
1315
no canas, sí arrugas cría.
Redondilla
Y parece que aún la edad
su belleza ha respetado,
pues que su rostro ha guardado
hermoso y con gravedad.
Redondilla
1320
Pero ¿no sois vos, mancebo,
el que en el Barco mató
el toro.

Fernando
Y quien mereció
ser águila de un sol nuevo,
Redondilla
pues la vista puesta en vos,
1325
vence el peligro después.

Duque
¡Gallardo mozo! ¿Quién es?

María
Quien es hijo de los dos.
Redondilla
Llegaos para que os señale;
no os partáis tanto, Antón.

Duque
1330
Ya me avisa el corazón,
callando, de lo que vale.

María
Redondilla
De la junta que hicistes,
al fin como de tu mano,
a un árbol tosco y villano
1335
fruto tan hermoso distes,
Redondilla
tan presto, que a tantos males
por arco de paz salió.

Antón
Y tanto, que no cumplió
los nueve meses cabales.

María
Redondilla
1340
Mío al fin y vuestro es,
pues es todo del señor,
y él lo dice en el amor
que ha mostrado a vuestros pies.
Redondilla
Quedome para consuelo
1345
de mi padre, que murió.

Antón
Y a ningún villano dio
tal inclinación el cielo.
Redondilla
Todo es caza y montería
cuando el alba resucita;
1350
tanto, que apenas imita
la sangre que tiene mía.
Redondilla
Para palacio era propio,
o al menos para la guerra.

Fernando
Haced que deje esta tierra,
1355
pues este trato es impropio.
Redondilla
A Flandes vais; por soldado
vuestro, señor, me llevad,
pues la mayor calidad
es morir a vuestro lado.
Redondilla
1360
¿Quién mejor que los vasallos
vuestros por vos morirán,
pues obligados están
por ver que aspiráis a honrallos?

Antón
Redondilla
¡Que sí, señor, que, por Dios,
1365
que vuestro lado merece!

María
¡Que se vaya! Bien parece
que no le paristeis vos.
Redondilla
Suplico a Vuestra Excelencia
no le lleve.

Antón
¿Por qué no?

María
1370
Este consuelo quedó
contra la mortal ausencia
Redondilla
de mi padre, que Dios haya.
Que no le llevéis os ruego.

Nuflo
¡Fardeles y guerra, fuego!
1375
El dimuño que allá vaya,
Redondilla
cuando no fuera por más
que por una bocas malas
que gorman pólvora y balas
si las hurgan por detrás.

Duque
Redondilla
1380
(¡Qué bien que se echa de ver
la diferencia de amor,
de él en no tener temor
y de María en temer!
Redondilla
Si aquí hubiera un solo amor,
1385
aunque es caso diferente,
bien dijera claramente
estas prendas cuyas son.
Redondilla
Pues aún yo temo su daño
si le llevo a Flandes, quiero
1390
satisfacer, como espero,
un suceso tan extraño.)
Redondilla
Digo que le he de llevar
como vos habéis pedido,
y vuestro amor conocido,
1395
digo que le he de dejar.
Redondilla
Quedará con la Duquesa
en Piedrahita, y ansí
basta.

María
De no verle aquí
sabe Dios lo que me pesa.

Antón
Redondilla
1400
Y a mí de que no se aleje
porque se enseñe mejor.

Fernando
De vuestro importuno amor,
señora, es bien que me queje,
Redondilla
pues que por vos no consigo
1405
el bien que en la guerra espero.

Duque
En puesto seguro quiero
que veáis cómo os obligo;
Redondilla
y porque depriesa voy,
seguidme.

Fernando
En todo me honráis.

María
1410
En fin, señor, ¿me lleváis
mi hijo?

Antón
Contento estoy.

Duque
Redondilla
En lugar de hijo mío
le llevo, perded cuidado.

María
¡Señor!

Duque
No estoy olvidado,
1415
aunque ya con menos brío.
Redondilla
¡Hola!

Octavio
Señor...

Duque
A María
dejad doscientos escudos.

María
¡Alaben los robles mudos
tal nobleza y gallardía!

Duque
Redondilla
1420
Quedad con Dios.

Antón
¡Ya cesaron
mis penas!

María
¡Y mi alegría!

Duque
Aquí fue Troya, María,
pero cenizas quedaron.

Vanse, y quedan FERNANDO y NUFLO.

Nuflo
Redondilla
Ya vas a ser caballero.

Fernando
1425
Nuflo, no era para mí
estar encerrado aquí;
mercedes del Duque espero.

Nuflo
Redondilla
Mozo eres fuerte y chapado,
tus acciones escogidas;
1430
puedes darte dos caídas
con un novillo en el prado.
Redondilla
Aquí las fuerzas se emplean
en el arado y la azada,
allá, con armas y espada,
1435
puede ser que buenas sean.
Redondilla
En el hablar cortesano
nadie ventaja te hará.
¿Qué me mandas por acá?

Fernando
Conozco, Nuflo, que gano
Redondilla
1440
en servir a la Duquesa,
pero por más justa ley
quisiera servir al Rey
donde más bien se interesa.

Nuflo
Redondilla
Que por aquí van allá.
1445
El que ver la torre espera
sin subir por la escalera,
será necio, claro está.
Redondilla
Por servir no estés corrido
siendo tan noble señora,
1450
que ninguno manda agora
primero que haya servido.

Fernando
Redondilla
Aunque es estilo grosero,
esos consejos estimo,
pues que por ellos me animo.
1455
Que vayas conmigo quiero,
Redondilla
que lo que fuere de mí
será de ti.

Nuflo
Claro está,
si todo a la muerte va,
pero bien estoy aquí.
Redondilla
1460
Cuando más honrarme quieras,
para mi estorbo ha de ser,
obligándome a traer
en los muslos dos gorgueras.
Redondilla
Mira que no es justa ley,
1465
aunque otras mil cosas callo,
que ande al paso de un caballo
quien anda al paso de un buey.

Fernando
Redondilla
¿Piedrahita, por ventura
es la corte?

Nuflo
Donde está
1470
el Rey, la corte será.
Si la Duquesa procura
Redondilla
hacerte caballerizo,
¿no he de ser tu postillón?

Fernando
Con menos ostentación
1475
el Duque me satisfizo;
Redondilla
no espero mercedes tantas.
Ven.

Nuflo
¡Adiós, aldea mía,
adonde es cabal el día!

Fernando
Con tu ignorancia me espantas.
Redondilla
1480
Pues ¿no es igual, cuando importe,
el sol que de oro se esmalta?

Nuflo
No, que siempre día falta
al que negocia en la corte.
Redondilla
Voy con una condición,
1485
pues de llevarme te agradas.

Fernando
Di, pues.

Nuflo
Horro de atacadas,
de tinelo y pescozón.

Vanse. ELVIRA y JACINTO.

Elvira
Redondilla
Mucho tu peligro temo.

Jacinto
No hay cobarde enamorado.

Elvira
1490
Con mi temor he mostrado
de mi fe el mayor extremo;
Redondilla
no siento el peligro mío,
sino el tuyo.

Jacinto
Eso es amor,
pero suceso mejor
1495
de mi atrevimiento fío.
Redondilla
Mas ¿cuál es la causa, Elvira,
de mostrarte cuidadosa?

Elvira
Del peligro temerosa,
ningún contento me admira.
Redondilla
1500
Sé que algunos envidiosos
de mi amor y tu ventura,
(que el que la tiene asegura
los enemigos forzosos),
Redondilla
a mi padre han dado cuenta,
1505
para vengarse de mí
por desdenes que les di,
de su deshonra y afrenta.
Redondilla
Y aunque sus palabras son
buenas en mil ocasiones
1510
con enojadas acciones,
me declara el corazón.
Redondilla
Hízole ayer la Duquesa
Alcalde, y aunque es honor,
por el riesgo de tu amor
1515
sabe Dios lo que me pesa,
Redondilla
que pienso que tiene espía
para prenderte en tu casa.

Jacinto
Siempre la fortuna escasa
perturba la dicha mía.
Redondilla
1520
Pésame que no ha venido
Fernando en mi compañía,
que ya con él no temía
el peligro referido,
Redondilla
que cuando todo el lugar
1525
se le pudiera delante,
él solo fuera bastante
para poderme librar.
Redondilla
Pero ¡que tanta dureza
tu viejo padre ha tenido,
1530
que casarme no ha querido!

Elvira
Es soberbia la riqueza,
Redondilla
y como eres forastero,
busca yerno en el lugar;
pero puedes confiar,
1535
mi bien, de lo que te quiero;
Redondilla
fuera de que ya lo estás.

Jacinto
Sospecho que viene el día;
salir quiero, prenda mía.

Elvira
A grande peligro vas.

Dentro el ESCRIBANO, VICENTE y villanos.

Vicente
Redondilla
1540
Esta es la casa; tomad
las puertas.

Elvira
¡Triste de mí!

Jacinto
¿Es este tu padre?

Elvira
Sí.

Escribano
Todos de tropel llegad.

Elvira
Redondilla
¡Muerta soy!

Jacinto
¿De qué te altera?

Elvira
1545
Ver en peligro tu vida.

Jacinto
Pues ¿no será bien perdida
como por tu causa muera?
Redondilla
Echarme de la ventana
quiero.

Elvira
Teme, porque están
1550
abajo, y te matarán.

Jacinto
Cualquiera defensa es vana;
Redondilla
la puerta rompen.

Vicente
¡Traidor,
date a prisión!

Jacinto
¿Qué prisiones
al cuerpo inocente pones,
1555
si al alma las puso amor?
Redondilla
Toma la espada, y advierte
que yo solo estoy culpado;
que Elvira jamás ha dado
tal lugar para ofenderte.

Vicente
Redondilla
1560
Apartad esa traidora,
metelda en ese aposento.

Elvira
Más tus sinrazones siento.

Escribano
No repliquéis por agora.

Vicente
Redondilla
Sed testigos que escaló
1565
mi casa.

Jacinto
Yo lo confieso.

Escribano
La cabeza del proceso
su confesión fulminó.

Jacinto
Redondilla
Y más, confieso que Elvira
no ha sabido de esto nada.

Vicente
1570
Que la disculpa me agrada,
aunque yo sé que es mentira,
Redondilla
que es hija al fin.

Jacinto
Que yo entré
a forzalla.

Escribano
¡Extraña cosa!
Nueva fineza amorosa.

Vicente
1575
Escribano...

Escribano
Así lo haré.

Vicente
Redondilla
En mi casa queda presa
mi hija, por sí o por no,
hasta saber si le dio
lugar. Caminad apriesa.
Redondilla
1580
¡Por Dios, que os he de ahorcar
mañana!

Jacinto
Si ansí ha de ser,
más me valiera perder
ventura, tiempo y lugar.

Vanse. Salen la DUQUESA y OCTAVIO.

Duquesa
Octava real
Partiose con el alba el Duque de Alba
1585
dejándome sin luz.

Octavio
Era forzoso.
Es su centro la guerra, y vive en ella,
salamandra de fuego tan honroso.

Duquesa
Apenas si encubrió la rubia estrella,
madre de amor, y el horizonte hermoso
1590
de nácar viste el sol, cuando madruga;
ya la estrellada noche el manto arruga
Octava real
cuando postas tomó. ¡Guárdele el cielo!

Octavio
Y toda España ruega por su vida,
pues no ha tenido tal soldado el suelo,
1595
a tanto beneficio agradecida.

Duquesa
Eso solo me sirve de consuelo.
También me encomendó por despedida
un mancebo que viene de una aldea.
¿Quién es?, si lo sabéis.

Octavio
No sé quién sea;
Octava real
1600
sé que es mozo valiente y comedido,
y para ser con rústicos criado,
pienso que debe ser bien entendido,
que por fuerza ha de serlo el bien criado.

Duquesa
Al Duque debe ser agradecido,
1605
porque nunca le vi con tal cuidado
de honrar criado suyo.

Un criado
Un caballero
hablarte quiere.

Duquesa
Llegue.

Octavio
¡Majadero!
Octava real
¿No advertís que es criado?

Paje
Yo confieso
que lo soy, porque ver hombre tan grave
1610
me dio ocasión...

FERNANDO y NUFLO.

Fernando
Los pies, señora, os beso.

Duquesa
Alce vuestra merced.

Octavio
¿Quién es no sabe?
Advierta Useñoría que es exceso,
que es su criado.

Fernando
Tal llaneza alabe
el mundo.

Duquesa
¿Es este? ¡Qué linda cortesía!
1615
¡Hermosa gravedad, por vida mía!
Redondilla
¿Sois el que viene a servir?

Fernando
Para que me pueda honrar.

Duquesa
Ved si venís a mandar,
que bien se puede inferir
Redondilla
1620
de tan grande gravedad
con que me habéis engañado.

Fernando
Con lo que oculto ha quedado,
veréis mi mucha humildad.

Duquesa
Redondilla
Basta. Mi esposo os estima
1625
mucho, y es justa razón
que en todo os muestre afición.

Nuflo
Ya mi cortedad se admira.
Redondilla
Los pies espero de vos
y beso.

Fernando
¿Quieres callar?

Nuflo
1630
Cuando se puedan besar
sin ofender a mi Dios,
Redondilla
de la vira del chapín
al copete.

Duquesa
¡Tiene humor!

Nuflo
Bulla, dijeras mejor.
1635
¡Por Dios, que es un serafín!
Redondilla
Hoy me enduco, o no seré
yo quien soy!

Fernando
Es ignorante.

Duquesa
Bien lo muestra en el semblante.

Fernando
Espero que gusto os dé.

Duquesa
Redondilla
1640
¿Quién sois?

Fernando
Un sotacriado
vuestro, por mayor ventura;
dicen que dijo de un cura,
entre unos pollos diezmado.

Duquesa
Redondilla
¿El nombre?

Nuflo
Don Nuflo soy,
1645
aunque Nuflo en mi lugar
a secas, que he de aumentar
mi honor si en palacio estoy.

Duquesa
Redondilla
Luego ¿pagado es el don?

Nuflo
Si ya los cabellos rizos
1650
y los dientes son postizos,
partes que visibles son,
Redondilla
¿por qué un don no lo ha de ser,
pues es menos de notar?

Fernando
Nuflo, ya puedes callar.

Nuflo
1655
No falta más del querer.

Duquesa
Redondilla
En honraros imagino
que a mi esposo satisfago,
y mi camarero os hago.

Fernando
Premia mis deseos dignos,
Redondilla
1660
no a las obras, pues en nada
os he servido.

Duquesa
Yo creo
de vos ese buen deseo
¿El nombre?

Fernando
Fernando.

Salen VICENTE y el ESCRIBANO.

Vicente
Agrada
Redondilla
al señor el que le da
1665
cuenta de todo.

Escribano
Ansí es.

Vicente
De Vuecelencia los pies
beso.

Duquesa
Alcalde, levantad.
Redondilla
¿Qué hay de nuevo?

Vicente
Una prisión
que hice al romper el día,
1670
de un traidor que me quería
quitar mi buena opinión.

Fernando
Redondilla
El padre de Elvira es.
¿Si es Jacinto el preso? Espera.

Vicente
Darle la muerte quisiera,
1675
y ansí, vengo a vuestros pies
Redondilla
porque el delito veáis.

Duquesa
Decid.

Vicente
Mi casa escaló,
causa por do mereció
que su muerte consintáis.
Redondilla
1680
Fuera de eso, ha confesado
también que forzar quería,
señora, una hija mía
de quien está enamorado.
Redondilla
Ved si igual atrevimiento
1685
merece justo castigo.

Fernando
Yo soy, señora, testigo
que es diferente su intento,
Redondilla
y que ella le dio lugar
de secreto, y que con él
1690
están casados.

Vicente
Y ¿es él
quien lo tiene de jurar?

Fernando
Redondilla
Yo soy; y basta que yo
lo diga.

Duquesa
Fernando, quedo.

Fernando
Por ser mi amigo, no puedo
1695
dejar de ayudarle.

Vicente
No;
Redondilla
ya le oyeron confesar
lo que yo, digo después.

Fernando
En eso veréis quién es,
pues no la quiso culpar.

Duquesa
Redondilla
1700
No se ha de probar ansí
el delito, ni es razón;
haced vos la información,
que después yo estoy aquí.

Vase.

Nuflo
Redondilla
Mejor podrás negociar
1705
por ruegos, o al escribano
dando unciones a la mano.

Fernando
No nací para rogar.
Redondilla
Si ansí los palacios son,
volverme a mi casa espero;
1710
cabeza de ratón quiero,
y no cola de león.
Redondilla
Mas por un amigo, todo
se puede hacer. Yo llego.

Vicente
Haced examinar luego
1715
los testigos de este modo.

Fernando
Redondilla
Escuche, ¡por vida mía!,
señor Alcalde.

Vicente
¿Qué quiere?

Fernando
No es bien que venganza espere
con tan incierta porfía,
Redondilla
1720
de quien es su hijo ya
y por su hija escogido
para su esposo y marido;
pues darle muerte será
Redondilla
dársela a Elvira, y hacer
1725
que se quede sin casar,
que nadie la ha de estimar
cuando se venga a saber.
Redondilla
Yo recibiré favor
en su boda.

Vicente
¡Extraño hablar!
1730
¿Qué más pudiera mandar
el Duque nuestro señor?
Redondilla
En una horca he de hacer
que pague su atrevimiento.

Fernando
Si riqueza es vuestro intento,
1735
buen tercero puedo ser;
Redondilla
él es rico, y de mi hacienda
os daré lo que gustéis.

Vicente
Mi gusto es que me dejéis
antes que de vos me ofenda.
Redondilla
1740
¿Quién sois para mandarme?
¿Sois el Duque, que ansí habláis?

Fernando
Ya, villano, me enfadáis,
y no está en más que enojarme,
Redondilla
que por fuerza habéis de hacer
1745
lo que no queréis de grado.

Vicente
¡Al Alcalde...!

Nuflo
Estoy turbado.

Escribano
¡Prendelde!

Fernando
¿Cómo prender?

Embiste con todos y aporréalos.

Nuflo
Redondilla
¿Tantos contra uno? ¡Afuera!

Escribano
¡Que me mata!

Vicente
¡Aquí del Rey!
1750
¿Esta es razón, esta es ley?

La DUQUESA sale.

Duquesa
Fernando, ¿qué es esto? Espera.

Nuflo
Redondilla
¡La Duquesa! Yo me voy
a retraer.

Duquesa
¿Qué es aquesto?

Fernando
Un villano descompuesto.

Vicente
1755
Ved, señora, cuál estoy
Redondilla
porque no quiero librar
el preso.

Escribano
La resistencia
escribo.

Vicente
Dadme licencia,
señora, para dejar
Redondilla
1760
esta vara desde aquí,
o castigad su malicia,
que no quiero ser justicia
adonde se trata así.

Duquesa
Romance (tirada)
Labrador del Aldegüela,
1765
según es la condición,
vos nacisteis para duque,
que no para labrador.
¿Aprendisteis en el campo
donde os abrasaba el sol,
1770
gravedades semejantes,
arrogancia y presunción?
¿Quién os ha dado las alas?
Si acaso el Duque os las dio,
yo os las cortaré, Fernando,
1775
sin que os valga su favor.
De vuestro linaje humilde
muy bien informada estoy;
hijo de la molinera,
que en un arroyo nació,
1780
y de un grosero villano,
del Aldegüela pastor.
¿Es esto atar los novillos
a la coyunda feroz?
¿Los ministros de justicia,
1785
por tan liviana ocasión,
maltratáis de esa manera,
sin respeto ni temor?
Agradézcaselo al Duque,
que más castigo no os doy
1790
por ser la postrera cosa
que al partir se me pidió.

Fernando
Bien puede Vuestra Excelencia,
con licencia de señor
y de mujer, ofenderme,
1795
mas otro ninguno, no.
No recibo por afrenta
que me hayáis dicho quién soy;
yo he de empezar mi linaje
como alguno le acabó.
1800
De una cosa os certifico:
que siento en mi corazón
un no sé qué que me dice
que no es nadie más que yo.
El cuchillo de una sierra,
1805
entre aspereza y rigor,
cría tal vez el laurel
que algún César coronó.
El campo estéril produce
acaso una hermosa flor;
1810
y ansí de un pobre molino
tan noble ramo salió.
Para servirle en la guerra
le pedí al Duque favor,
no para ser de tapices
1815
hambriento camaleón.
Si os ofendo en el palacio,
cerca de mi casa estoy,
que ya no es bueno servir
sino solamente a Dios.
1820
Amigo mío es el preso,
y es injusta su prisión,
pues tienen tanta disculpa
los yerros que causa amor.
Y pues que juzga su causa
1825
la mentira o la pasión.
armas habrá que le libren
cuando justicia faltó.

Vase.

Duquesa
¿Hay desvergüenza tan grande?

Vicente
La resistencia escribió
1830
el escribano.

Duquesa
Yo os fío
que os daré satisfacción.
El Duque, con tantas veras
a ese mozo me encargó,
que sin muy urgentes causas
1835
quisiera darle perdón.
Dejad que se desenoje,
Alcalde, y mirad mejor
la causa del preso.

Vicente
El cielo,
divino ingenio te dio;
1840
nadie a tu gusto replica.

Duquesa
Mientras que yo a misa voy
no os pongáis adonde os vea.

Escribano
Cuidado me tendré yo,
que no vi en toda mi vida
1845
tan desatado león.

Duquesa
En forma me da cuidado
el modo del labrador.

Vanse. Salen FERNANDO, NUFLO y un CARCELERO.

Fernando
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Suelta, villano, o dejarás la vida!

Carcelero
¡Aquí del Rey!

Nuflo
Advierte que estás loco.

Fernando
1850
¡Tú reprehendes tan hidalgo intento?
¡Vive Dios, que ha de ver hoy la Duquesa
quién es el hijo de la molinera!
¡Deja las llaves!

Carcelero
Ya las doy, espera.

Fernando
Quédate aquí mientras que yo a Jacinto
1855
saco de tan cerrado laberinto.

Vase.

Nuflo
No ha de salir de aquí, ¡por san Crisóstomo!
No deben de saber que en la Aldegüela
hay personas de hígado.

Carcelero
Agradezca
al que está dentro, que si no, yo hiciera
1860
que de mí se acordara.

Nuflo
Yo lo creo.

Carcelero
Deja que salga.

Nuflo
Vaya norabuena;
váyase sin temor, no tenga pena.

Carcelero
Yo haré que lo paguéis, pues vivo quedo.

Nuflo
¡Por vida de...! Temblando estoy de miedo.

FERNANDO y JACINTO.

Fernando
1865
Pierde de mí el cuidado.

Jacinto
¡Oh, cuánto siento
el peligro en que quedas! Vamos juntos,
o deja, amigo, que a tu lado muera.

Fernando
No me repliques; a tu casa parte,
que si ayudare gente en esta calle,
1870
los detendré mientras en salvo quedas.

Jacinto
Dudo, Fernando, que librarte puedas.

Vase.

Nuflo
¿No me iré yo con él para guardalle?

Fernando
Quédate tú a la boca de la calle.

Nuflo
Advierte bien, Fernando, que no he sido
1875
hombre de armas tomar.

Fernando
Pues a mi lado
quiero hacerte valiente.

Nuflo
La campana
tocan. ¿Si es contra ti?

Fernando
Sin duda alguna;
mas vengan los villanos.

Dentro VICENTE, ESCRIBANO, CARCELERO y villanos con armas.

Todos
¡Mueran! ¡Mueran!

Vicente
En esta boca de la calle esperan.

Fernando
1880
¿Adónde vais? Que vean determino,
qué moledor salió de aquel molino.

Vicente
¡A ellos!

Nuflo
A él solo decir pueden,
porque yo soy un tonto.

Salen la DUQUESA, OCTAVIO y, si puede ser, dos esclavos con sus carcones, como que dejan la silla.

Octavio
¡Aparte, afuera!
Deteneos, Fernando.

Duquesa
¿Hay tal locura?
1885
¿Esto me deja el Duque que me guarde?
¡Daos a prisión!

Fernando
Si algún villano llega,
el fuego busca o a la mar se entrega.
¿Qué torre, Vuecelencia, me señala?

Duquesa
¿Qué gravedad de príncipe a esta iguala?

Nuflo
1890
Yo escurro por un lado a dar aviso
a su madre de todo.

Vase.

Duquesa
Pues ¿no basta
la cárcel ordinaria?

Fernando
No me entrego
en poder de villanos y enemigos.
O señaladme torre o Dios os guarde.

Vicente
1895
El más fuerte de todos es cobarde.

Duquesa
Espera; aquella torre te señalo.
Llevalde.

Fernando
Yo me iré.

Escribano
¡Lindo regalo!

Duquesa
¿Cómo que tú te irás?

Fernando
Pleito homenaje
hago de irme a la torre.

Duquesa
¿Tienes seso?
1900
¿Pleito homenaje tú siendo un villano?

Fernando
Trátame Vuecelencia como es justo.
Yo me voy a la torre.

Duquesa
Poned guardas.

Fernando
No carguen de escopetas y alabardas.

Duquesa
¿Este es villano?

Octavio
Sí.

Duquesa
Yo vuelvo loca,
1905
que el alma noble muestra por la boca.

Vanse. Salen MARÍA, JACINTO y ANTÓN.

Antón
Romance (tirada)
¿Hanos de costar la hacienda
travesuras tan terribles?
¿No fuera mejor que a Flandes
le llevaran, como dije?

Jacinto
1910
No le culpéis por mi causa,
que pues por él vengo libre,
pagarle o perder la vida
es fuerza que determine.

María
Por un amigo, el honrado
1915
debe morir; él se rige
como hombre de bien, Antón;
no es razón que le castiguen.

Antón
Con ruegos y con promesas
pudo mejor persuadirle
1920
que a pescozones y coces,
para ver tan malos fines.

Jacinto
No os pido ningún remedio,
porque el Aldegüela vine
a llevar dineros, y luego
1925
pienso volverme.

NUFLO entre.

Nuflo
No finge
un duende tantas figuras
de monos y matachines
como yo he visto de miedo,
sospechando que me siguen.
1930
¡Gloria a Dios, querida aldea,
que os veo!

Jacinto
¿Cómo veniste,
Nuflo, y dejaste a tu amo?

Nuflo
Es arrojado y terrible.
Allá queda...

María
¿Muerto? ¡Ah, cielos!

Nuflo
1935
Espera, ¿de qué te afliges?
Preso queda en una torre
que con las nubes compite.
Apenas se fue Jacinto,
cuando los villanos viles,
1940
armados de hierro y miedo,
nos cercan y nos persiguen;
pero el mancebo animoso
de suerte la espada esgrime,
que de todos fácilmente
1945
pudiera presto eximirse.
Pero llegó la Duquesa,
a quien, afable y humilde,
se dio a prisión, que una lengua
de mujer es invencible.
1950
Pienso que se fue a un torre,
donde temo le castiguen
con rigor, porque la causa
apasionados la escriben.
Poned, señores, remedio,
1955
que yo temeroso vine
a deciros solamente
este suceso infelice.

Jacinto
Perderé por él la vida.

María
La noche lóbrega y triste
1960
me da lugar. Nuflo, ven;
dos caballos apercibe
y haz una escala de cuerda.

Antón
Como mujer procediste,
para que, determinada,
1965
inconvenientes no mires.

Nuflo
Yo voy al prado por ellos.

Vase.

María
Tú, pues por él libre fuiste,
a esta ocasión me acompaña.

Jacinto
Voy a ayudarte y servirle.

Vase.

María
1970
Toma un caballo y dineros.

Antón
Esta es locura increíble.
¿Dónde vas? Oye, María.

María
¿Su peligro no os aflige?
No parecéis padre suyo.

Antón
1975
Yo no quiero destruirme
por un loco.

María
El es más cuerdo
que vos: su valor lo dice.

Vase. Salen VICENTE, el ESCRIBANO y guardas.

Vicente
Redondilla
Téngase con él cuidado,
que ya la Duquesa está
1980
indignada.

Guarda 1º
El mozo está
furioso y desatinado;
Redondilla
el diablo le puede hablar.

Vicente
Aunque más soberbio esté,
yo sé que al sol le pondré
1985
para ejemplo del lugar.
Redondilla
Y el traidor se me escapó,
él caerá muy presto al suelo,
que en casa quedó el señuelo,
liga que al fuerte venció.

Escribano
Redondilla
1990
La torre segura es,
aunque de espaciosas salas.

Vicente
El temor sabe hacer alas
de las manos y los pies.
Redondilla
Ni aún sábanas le dejad
1995
en la cama, porque puede
bajar con ellas.

Guarda 2º
Excede
la mayor temeridad
Redondilla
tan extraño pensamiento.

Vicente
Tanto deseo vengarme,
2000
que pienso que ha de faltarme
de las manos el contento.
Redondilla
Estén algunos en vela
mientras que duermen los otros.

Guardia 1º
Dejad el cargo a nosotros
2005
si tal cuidado os desvela,
Redondilla
y enviadnos qué beber.

Vicente
Con eso os quiero animar;
que este es malo de guardar,
como secreto y mujer.

Vanse.

Guarda 1º
Redondilla
2010
Él es valiente, ¡por Dios!

Guarda 2º
No le quitaron la espada.

Guarda 1º
Él se la tiene guardada.

Guarda 2º
Pues no estamos bien los dos.

Guarda 1º
Redondilla
Él dice que a la Duquesa
2015
de su mano la ha de dar.

Guarda 2º
Sabed, Gil, que de guardar
dinero a veces me pesa,
Redondilla
cuanto más un mocetón
de cuya fuerza recelo
2020
que puede echar en el suelo
la torre de un mojicón.

Guarda 1º
Redondilla
Si va a decir la verdad,
de su nombre me acobardo,
Blas, y ¡por Dios!, que le guardo
2025
de muy mala voluntad.

En lo alto.

Fernando
Redondilla
Solo siento que llegase
la Duquesa en ocasión
que mi cólera y razón
su furia no ejecutase;
Redondilla
2030
mas tiempo tendré después,
pues aquí mi espada está.

Guarda 2º
Más acertado será
que nos vamos.

Guarda 1º
Verdad es.
Redondilla
Mira, por cuatro razones:
2035
la primera, por dormir;
la segunda, porque he de ir
a rezar mis devociones;
Redondilla
la tercera, veisle allí,
que no es mucho que nos parta
2040
las cabezas, y es la cuarta,
la copra que dice ansí:
Pareados endecasílabos
Madre, la mi madre, guardas me ponéis,
que si yo no me guardo, mal me guardaréis.

Fernando
Redondilla
¡Vive Dios!

Guarda 2º
¡Par Dios, que tira!
2045
Vámonos a casa.

Guarda 1º
¡Corre!
De ladridos de una torre,
es cuerdo el que se retira.

Vanse. Salen JACINTO, MARÍA y NUFLO.

Jacinto
Redondilla
No parece por aquí
ninguno.

Fernando
Gente ha llegado
2050
por esta parte del prado.

María
¿No es hombre el de arriba?

Nuflo
Sí.

María
Redondilla
Pues dejad, que una mujer
puede llegarse mejor.
¡Ah de la torre! ¡Ah, señor!

Jacinto
2055
¿Si es él?

Nuflo
Pues ¿quién ha de ser?

Fernando
Redondilla
¿Quién llama?

María
¿Sois vos, Fernando?

Fernando
Yo soy.

María
¡Buena dicha mía,
porque mi mucha alegría
vaya de nuevo aumentando!
Redondilla
2060
Nuflo y Jacinto esperan:
dineros, postas te ofrezco.
¡Huye!

Fernando
En extremo agradezco
que ansí acompañarme quieran.

Jacinto
Redondilla
Esta escalera por defuera
2065
recoge.

Fernando
Ten. No me agrada,
que conmigo tengo espada,
que es mejor que la escalera.

María
Redondilla
Siempre te quieres mostrar
terrible.

Fernando
No hace al caso;
2070
esta hará seguro el paso,
y esa se puede quebrar.

Vase.

María
Redondilla
Llega los caballos más
porque se escape al momento.

Jacinto
Llegarme a la puerta intento.

Nuflo
2075
Medrosa en extremo estás;
Redondilla
calla, que yo estoy aquí.

María
Es de madre el corazón.

Sale FERNANDO.

Fernando
Poco importa mi prisión,
pues que me guardan así.

María
Redondilla
2080
No quisiera detenerte;
pártete a Flandes.

Fernando
¿A qué?
¿A que allá el Duque me dé
por mis delitos la muerte?

María
Redondilla
Yo te aseguro la vida,
2085
que aunque ofendido le vieras,
yo sé que perdón tuvieras;
haz que mi temor se impida.
Redondilla
Adiós.

Fernando
Pues que tú lo quieres,
en todo he de obedecerte.

María
2090
Yo espero en Dios que he de verte
como hijo de quien eres.
Redondilla
Toma aquestos cien doblones
que me dio el Duque, a ocasión
que para librarte son.

Fernando
2095
Nueva obligación me pones;
Redondilla
dale muchas encomiendas
a mi padre.

María
Bien está.
(Tú se las darás allá
cuando la verdad entiendas.)

Vase.

Jacinto
Redondilla
2100
Vamos, aunque el alma queda
en el lugar.

Fernando
Oye: intento
hacer un atrevimiento
que a los pasados exceda.
Redondilla
Esta es la casa de Elvira,
2105
contigo la has de llevar.

Jacinto
Si me quieres obligar,
Fernando, mis ansias mira.

Fernando
Redondilla
Como es verano, a la puerta
de la calle gente está.

Jacinto
2110
Ella sin duda será.

Nuflo
Más borrasca se concierta.

Fernando
Redondilla
Los caballos a la esquina
ten a punto.

Nuflo
Allí os espero.

VICENTE, ELVIRA y gente.

Vicente
Pendiente le considero
2115
en la plaza, de una encina,
Redondilla
al fugitivo galán.

Fernando
¿Quieres que le mate?

Jacinto
Ten,
que es su padre.

Fernando
Dices bien;
cintarazos llevarán.
Redondilla
2120
No mires más que por ella.
Abrázala.

Jacinto
Harelo así.

Fernando
Alcalde, yo estoy aquí.

Jacinto
No temáis, Elvira bella.

Elvira
Redondilla
¿Quién es?

Jacinto
Tu esposo soy.

Vicente
2125
¡Hoy muero!

Fernando
La voz reporte,
que no le tiro de corte.

Jacinto
Ven conmigo.

Elvira
Alegre voy.

Fernando
Redondilla
Pon al caballo la espuela.

Vicente
¡Muchacha, Elvira!

Nuflo
Aquí va.

Vicente
2130
¡Estos hombres hay acá!
Más mal hay en Aldegüela...


Jornada III

Salen FERNANDO, JACINTO, NUFLO y ELVIRA.

Fernando
Redondilla
¡Gracias a Dios que cesó
el trabajo del camino!

Nuflo
Es verdad, mas imagino
2135
que otro mayor comenzó,
Redondilla
que de temor estoy lleno,
pues a tierra hemos venido,
que por las vegas he oído
mucho relámpago y trueno.

Jacinto
Redondilla
2140
Para que descanse Elvira
me alegra.

Elvira
No hay con amor,
ni cansancio ni temor;
ningún peligro me admira.

Fernando
Redondilla
Hay tanta gente, que ignoro
2145
dónde el Duque puede estar,
donde vemos tremolar
tantos estandartes de oro
Redondilla
sobre tiendas de brocado
que cercan esta ciudad.

Elvira
2150
De un soldado os informad,
porque perdáis el cuidado.

Nuflo
Redondilla
Este parece español.

Jacinto
Es del brío la excelencia
tanta, que se diferencia
2155
como de estrellas el sol.

CISNEROS sale.

Cisneros
Redondilla
Forasteros son.

Fernando
Señor
soldado, a quien ha venido
de España poco advertido,
el preguntar no es error.
Redondilla
2160
¿Qué ciudad es la sitiada
y dónde el Duque hallaremos,
donde tantas tiendas vemos
y lucida gente armada?

Cisneros
Redondilla
Para no errar, acertado
2165
es preguntar.

Jacinto
Es verdad.

Cisneros
Escuchadme, pues.

Fernando
Hablad.

Nuflo
A buen puerto hemos llegado.

Cisneros
Romance (tirada)
Después de haber ilustrado
el Duque con tantos hechos
2170
su noble sangre, heredada
de sus heroicos abuelos;
después que en Felís rompió,
siendo en el número menos,
más de la mitad nosotros,
2175
aunque más en el esfuerzo;
después de haber impedido
al de Orange sus intentos,
y echarle de los estados
de Flandes, casi huyendo;
2180
a Mons de Nao, que es la plaza
que aquí miráis puesto cerco,
donde el conde Ludovico
nos resiste tanto tiempo,
para impedirle el socorro
2185
y porque falte el sustento,
toda su gente divide
en abadías y cerros.
La montaña de Janepe
es aquella, donde ha hecho
2190
de cuatro ángulos un fuerte,
con dos piezas gruesas dentro,
y por su guarda y amparo
al bravo Julián Romero,
el más valiente español
2195
que ha nacido en nuestro tiempo.
La abadía de Espinlic
ocupa Chapín Vitelo,
Mons de Nor, que es muy soldado,
de quien está satisfecho;
2200
la abadía de Belián,
don Rodrigo de Toledo,
Maese de campo, ocupa
con la gente de su tercio;
tiene en el Burgo de Nimi
2205
las trincheas, y por dueño
don Francisco Bobadilla,
animoso caballero,
en aquesta montañuela
de Beta y Mont, tiene el cuerpo
2210
del ejército, de adonde
se ve todo descubierto.
En aquella hoya están
nuestros caballos ligeros,
y a la mano izquierda, en tropa
2215
los alemanes ha puesto.
El Duque está en Beta y Mont;
y ese pabellón que vemos,
donde las armas de España
están tremolando al viento,
2220
es oriente de su alba,
por donde nacer le vemos.
Más entre el arnés tranzado,
que entre árboles cubierto,
cantando el hacen la salva,
2225
en vez de pájaros bellos,
ya las piezas de batir,
ya mangas de arcabuceros.
Ha habido con los cercados
a veces grandes reencuentros,
2230
hasta que les han servido
tantas muertes de escarmiento.
Salió con nueve heridas
don Rodrigo de Toledo,
de una escaramuza, donde
2235
mostró el valor de su pecho.
Chapín Vitelo también
salió herido, y quedó muerto
Antonio Cerón Lumbreras
y otros quince caballeros.
2240
Mas acudió en su favor
el valeroso Romero,
de cuyas raras virtudes
quedarán los libros llenos.
Los herejes hugotones
2245
el ánimo van perdiendo,
viendo que ya no les queda
ni socorro ni remedio.
Porque es tarde, viene el Duque
los puestos reconociendo;
2250
llegad si os conoce, hablalde,
que es afable por extremo.

Fernando
No sé qué siento en el alma
todas las veces que veo
al Duque.

Jacinto
¿Como vasallo
2255
le quieres?

Fernando
Mucho le quiero,
más es que amor ordinario,
porque entre el respeto y miedo
me avisa la sangre fría
de lo mucho que le debo.

Salen el DUQUE DE ALBA, armado como le pintan, y DON FRANCISCO de Bobadilla, y soldados con él.

[Duque]
”Supuesto, Duque, que por servicios hechos a nuestra corona no pedís mercedes más que por los que hasta agora ese vuestro hijo nos ha hecho, os hacemos merced del priorato de Castilla, con que podáis honrar a vuestro hijo. –Yo, el Rey.”
Redondilla
2260
Venturoso quien alcanza,
¡oh, gran Monarca!, a servirte,
pues pidiendo o sin pedirte
el debido premio alcanza.
Redondilla
Servirte de nuevo espero,
2265
Felipo, y acabe aquí
la vida, que ya por ti
tan honrada considero.
Redondilla
Ya, Fernando, satisfecho
estoy, pues al fin verán
2270
con una cruz de San Juan
marcado el hidalgo pecho.

Jacinto
Redondilla
Llega.

Fernando
Está hablando entre sí
y leyendo cartas.

Nuflo
Quiero
llegar.

Fernando
Vente, majadero.

Duque
2275
¿Qué gente es la que está aquí?

Fernando
Redondilla
Quien por servirte ha venido
desde España adonde estoy.

Duque
¿Es Fernando?

Fernando
El mismo soy.

Duque
Jamás tan severo he sido,
Redondilla
2280
pues no muestro el regocijo
con otro extremo mayor;
juzgué solo mi valor
quien sabe qué es tener hijo.
Redondilla
¿Qué desgracia os ha traído?

Fernando
2285
La fuerza de mi deseo.

Duque
Mientras este pliego leo,
contadme qué ha sucedido.

Lee el DUQUE mientras habla FERNANDO.

Fernando
Redondilla
¿Entenderame?

Cisneros
Muy bien.

Jacinto
Es excelencia en sus glorias.

Lee el DUQUE:

[Duque]
2290
“Tras de daros de victorias
tan grandes el parabién...”

Fernando
Redondilla
Aunque mi señora, honrando
mi persona como veis...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“Os ruego que castiguéis
2295
las locuras de Fernando...”

Fernando
Redondilla
Me hizo su camarero,
merced a quien soy bastante...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“Porque el villano arrogante,
con humos de caballero...”

Fernando
Redondilla
2300
Deseaba de manera
veros, señor, que jamás...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“No pudiera mandar más
cuando vuestro hijo fuera...”

Fernando
Redondilla
Tuve gusto, hasta que dio
2305
lugar el tiempo, testigo...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“Pues por librar a un amigo,
la justicia maltrató...”

Fernando
Redondilla
De que me inclina a la guerra
mi estrella, esto os prometo...

Lee el DUQUE:

[Duque]
2310
“La cárcel rompió, en efeto,
y sacó a su amigo de ella...”

Fernando
Redondilla
Y ya veo que no en balde
tal inclinación me dio...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“Él huyó, en fin, y robó
2315
una hija del Alcalde...”

Fernando
Redondilla
Ya mis deseos tendrán
la vida que imaginé...

Lee el DUQUE:

[Duque]
“Para su amigo. Yo sé,
señor, que en Flandes están...

Fernando
Redondilla
2320
Pues tanto bien se interesa,
a vuestro lado perdida.

Lee el DUQUE:

[Duque]
“¡Castigaldos, por mi vida!
Vuestra esposa, la Duquesa.”
Redondilla
En fin, ¿qué fue la ocasión
2325
de esta venida, el deseo
de servirme? Ansí lo creo,
y premiaros es razón;
Redondilla
que lo merecéis, ¡por Dios!

Fernando
Tu sombra estoy adorando.

Duque
2330
Mientras yo os premio, Fernando,
leed esa carta vos;
Redondilla
sospecho que habéis venido
con Fernando.

Jacinto
Sí, señor.

Duque
Antes juzgo por valor
2335
el delito referido,
Redondilla
que por amigo suele
un noble perder la vida.
Aunque justicia me pida
la Duquesa, se consuele,
Redondilla
2340
que yo juzgo por nobleza
lo que ella por osadía.
Aloje, ¡por vida mía!,
donde pide su belleza,
Redondilla
a esta señora. Y ¿sois vos,
2345
¿su marido?

Jacinto
Serlo espero.

Duque
En pasando el sitio, quiero
ser padrino de los dos.

Fernando
Redondilla
¡Helado estoy de temor!
Tras de trabajos prolijos...

Duque
2350
Travesuras de los hijos
al padre aumentan amor.
Redondilla
Al fin, Fernando, venís
por sagrado aquesta vez
a la casa del jüez.
2355
¿No respondéis? ¿Qué decís?

Fernando
Redondilla
Bien sospeché que venía
a la cárcel de mi error,
pero engañome, señor,
de mi madre la porfía,
Redondilla
2360
que me mandó que viniera,
teniendo satisfacción
que estaba cierto el perdón
cuando ofendido os tuviera.
Redondilla
Esto es causa de mi daño,
2365
pues la venganza desea
ya Vuestra Excelencia.

Duque
¡Ea,
que no fue mucho el engaño!
Redondilla
No mintió su confianza,
que yo os perdono.

Fernando
Los pies
2370
te beso.

Duque
Forzosa es
en la guerra la mudanza
Redondilla
de vida.

Fernando
Vuestra Excelencia
verá la mudanza igual.

Duque
Aquí, a cualquier oficial
2375
tened, Fernando, obediencia.
Redondilla
Obedecer y callar
es fuerza; y darte querría
o bandera o compañía,
pero podranse quejar
Redondilla
2380
muchos valientes soldados
que habiéndolo merecido,
igual premio no han tenido.

Elvira
Ya cesaron mis ciudadanos.

Duque
Redondilla
Fuerza es que sirva primero.
2385
Fernando, aunque estéis cansado,
empezad a ser soldado.

Fernando
Sirviendo, morir espero.

Duque
Romance (tirada)
Ponga de posta a Fernando
en Beta y Mont, ¡por mi vida!

Don Francisco
2390
¿Cuándo?

Duque
A la prima rendida.

Nuflo
Tu desdicha estoy llorando;
Redondilla
de posta te han de poner.

Duque
Alójelos de su mano,
[...................ano,]
2395
siquiera porque es mujer,
Redondilla
y regálelos.

Don Francisco
Ansí
lo haré.

Duque
Ya estoy aguardando
que den armas a Fernando.

Sacan un arcabuz.

Cisneros
Los dos las tienen aquí.

Duque
Redondilla
2400
No tenéis de qué espantaros
si os doy males que sentir,
pues en mandaros servir
tener gana de pagaros,
Romance (tirada)
porque aunque os tengo afición
2405
grande, premiaros espero
sin que vos me deis primero
para daros ocasión.
Redondilla
Y por remate os diré
lo que a todos dice Dios:
2410
ayudaos, Fernando, vos,
y luego os ayudaré.

Don Francisco
Redondilla
Vamos a reconocer
porque en honrarlos entienda.
Llevad a mi propia tienda
2415
a ese hidalgo y su mujer,
Redondilla
y el señor sargento dé
lecciones.

Cisneros
Ansí se hará.

Duque
¡Ay, hijo! Cansado está,
mas yo lo remediaré.

Vanse.

Francisco
Redondilla
2420
Vamos, señores.

Jacinto
Querría
esta noche acompañaros.

Vanse JACINTO y ELVIRA.

Fernando
Yo iré, Jacinto, a buscaros
luego que se muestre el día.

Nuflo
Redondilla
Si te ha quedado dinero
2425
y alguno me quieres dar,
escribe a nuestro lugar,
que volverme a España quiero.

Fernando
Redondilla
Pues ¿por qué?

Nuflo
Tu daño siento.
Si después de tanta posta
2430
a ti te ponen por posta,
pondranme a mí de jumento.
Redondilla
Tu mala dicha condeno.

Fernando
¿Lloras?

Nuflo
¿Qué tengo de hacer,
señor, si te espero ver
2435
con tu silla y con tu freno?
Redondilla
No quiera Dios que yo esté
donde hay tal.

Cisneros
¡Gracioso caso!

Nuflo
¡Posta tú, que solo un paso
no sabes andar a pie!

Fernando
Redondilla
2440
Aunque de posta le dan
el nombre, ¿qué te desvela?
Que es lo mismo que ser vela.

Nuflo
Peor, que te quemarán.

Fernando
Redondilla
Es vela tener cuidado
2445
y guardar, en conclusión,
el campo.

Nuflo
¿Las velas son
mastines de este ganado?

Cisneros
Redondilla
De esta manera ha de estar
la cuerda, y cebar ansí,
2450
y calarla desde aquí,
y sobre el hombro afirmar
Redondilla
la coz, dar fuego y volver
el arcabuz de este modo.

Fernando
Bien, a todo me acomodo.

Cisneros
2455
Poco estudio ha menester
Redondilla
quien tiene buen natural.

Fernando
¿No es esto?

Cisneros
Sí, con más brío.
¡Buen soldado, yo le fío!
¿Y vos?

Fernando
Es un animal,
Redondilla
2460
no hay que hacer cuenta de él.

Cisneros
En este propio lugar,
de posta habéis de quedar.

Nuflo
Un sueño tengo cruel.
Redondilla
¿Dónde alojarme se inclina?

Cisneros
2465
Al cuerpo de guardia iréis,
y allí os acomodaréis,
que no faltará fagina.

Nuflo
Redondilla
¿Qué cosa es fagina?

Cisneros
Ramas
que nos sirven de colchones.

Nuflo
2470
Luego ¿no hay aquí mesones
adonde se alquilan camas?

Cisneros
Redondilla
No os harán poca merced
si os dan la cama que ofrezco.

Nuflo
¿No digo yo? ¡Aquí perezco!

Cisneros
2475
Aquí os quedad, y sabed
Redondilla
que si yo, que os pongo aquí,
sin el nombre que he de dar
quiero esta raya pasar,
habéis de matarme a mí,
Redondilla
2480
y al Duque, aunque claramente
sepáis que es él.

Fernando
Ya lo sé,
que a la guerra me incliné,
aunque entre rústica gente;
Redondilla
y de libros que leí
2485
y soldados que he hablado,
supe lo que es ser soldado.

Cisneros
Pues quedaos, Fernando, aquí.

Fernando
Redondilla
¿El nombre?

Cisneros
San Diego.

Fernando
Bien.

Cisneros
Aquí estaréis hasta el día.

Nuflo
2490
¡Oh, qué linda bobería!
Vente tú a dormir también,
Redondilla
mira que estás del camino
cansado.

Fernando
¡Calla, grosero!

Cisneros
Este es el cuarto postrero
2495
y el más cansado imagino.

Nuflo
Redondilla
Todo es engaño y malicia;
muy poco me satisfacen.
Cuartos a la noche hacen.
¡Oh qué graciosa justicia!

Cisneros
Redondilla
2500
Proceded como español
y honrado.

Nuflo
¡Gracioso estilo!
Señor, cela sin pabilo,
Dios le alumbre con el sol.

Vanse los dos.

Fernando
Redondilla
Tras de tan largo camino,
2505
quedar de posta es rigor,
mas del Duque mi señor,
el pensamiento adivino.
Redondilla
Él quiere honrarme, y procura
tener con esto ocasión.
2510
Sueño, no será razón,
que me impidáis la ventura.
Redondilla
Tiempo habrá para dormir,
dejadme agora velar;
ahora acabo de notar
2515
qué debieron de sentir
Redondilla
los que a tormento de sueño
solían ser condenados,
pues en mis ojos turbados,
el propio martirio enseño.
Redondilla
2520
Mas venzan leyes honradas
esta duda entre los dos;
si me duermo, ¡vive Dios
que me dé de puñaladas!
Redondilla
La sangre tengo ligera,
2525
ya podré libre velar;
pocos han visto quitar
el sueño de esta manera.

El DUQUE con capote de paño y una montera.

Duque
Redondilla
No anduve cuerdo en dejalle,
que aunque honralle es mi intención,
2530
si se duerme, es ocasión
forzosa de deshonralle;
Redondilla
y un mozo poco enseñado,
bien puede haberse dormido,
que por fuerza habrá venido
2535
de tantas leguas cansado;
Redondilla
mas sin duda es el que está
paseándose. Yo quiero
ver lo que hace primero.

Fernando
Un hombre viene. ¿Quién va?

Duque
Redondilla
2540
Amigos.

Fernando
Que no hay amigos.
¡El nombre!

Duque
El Duque.

Fernando
Es ansí;
en la voz le conocí.
Todos son mis enemigos
Redondilla
sin el nombre que se junta.
2545
Considere que no sé
de aquesto, y le volaré
a la tercera pregunta.

Duque
Redondilla
Y tiene traza de hacello,
que es mozo determinado.
2550
San Diego. ¡Ah, señor soldado
ya lleva principios de ello!
Redondilla
¿Ya no se conoce aquí
al amo? ¡Buena amistad!

Fernando
Certifico que es verdad
2555
que al momento os conocí,
Redondilla
pero pienso que es forzoso
hacer esto.

Duque
Bien está.
Pues, Fernando, ¿cómo va?
¿Cansado, pero animoso?

Fernando
Redondilla
2560
Sí, señor.

Duque
La novedad
os alterará el sentido.
¿Cuánto va que estáis rendido
de sueño?

Fernando
¡Señor!

Duque
Verdad.
Redondilla
No hay cumplimiento conmigo,
2565
que viniendo en traje igual,
no hablo como general,
mas pregunto como amigo.

Fernando
Redondilla
Nunca a mi amigo negué
la verdad. Dormido estoy,
2570
pero mi palabra os doy
que el alma me sacaré
Redondilla
con esta daga primero
que duerma.

Duque
Menos rigor.
Dormid, Fernando.

Fernando
¡Señor!

Duque
2575
No repliquéis, esto quiero.
Redondilla
Yo os puse aquí con intento
de veniros a buscar,
que ansí quiero asegurar
en vos el merecimiento.
Redondilla
2580
El trabajo de los dos
os ha de dar honra aquí.
Toma el arcabuz el DUQUE.
Esto es fácil para mí,
y difícil para vos.
Redondilla
Tal vez el mejor soldado
2585
suele quedarse dormido,
cuanto más quien ha venido
de tal camino cansado.
Redondilla
Dormid seguro hasta el día,
mirad que me enojaré
2590
si no lo hacéis.

Fernando
No podré
yo.

Duque
¡Callad, por vida mía!

Fernando
Redondilla
Obedeceros es ley.

Duque
Lo menos que he hecho ha sido,
Échase a dormir FERNANDO.
que para vos he servido
más de veinte años al Rey.
Soneto
2595
¡Qué tarde, mal y nunca amor perfeto
puede olvidarse, aunque la edad, cobrando
el feudo de la vida, vaya dando
canas, que nunca cubre el que es discreto!
Esta es la causa de tan raro efeto
2600
pues hecho un Argos os estoy guardando;
milagros son de amor, hijo Fernando,
y mayores portentos os prometo.
Presto un hijo tendréis, bella María,
a quien ciña la cruz del Patrón santo,
2605
divina voz de Dios, que su sol guía,
que si la guerra no le causa espanto,
el Alba que le vela anuncia el día,
y tanto os honre quien os quiso tanto.

Salen DON FRANCISCO de Bobadilla y CISNEROS y otros soldados, de ronda.

Don Francisco
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿No es este el puesto donde está el bisoño?

Cisneros
2610
Este es, y él es aquel que está parado.

Duque
Esta es la ronda. ¡Ténganse! ¿Qué gente?

Don Francisco
Amigos.

Duque
No hay amigos, diga el nombre.

Cisneros
La ronda.

Duque
¡Buena flema! Ya me enfado.

Don Francisco
¡Vive Dios, que ha de ser muy buen soldado!

Duque
2615
¡Disparo!

Don Francisco
¡Ten! San Diego.

Duque
Eso me agrada.

Cisneros
¡Vive Dios, que ha de ser mi camarada!
¡Par Dios, que parecéis soldado viejo!

Duque
Y como que lo soy.

Don Francisco
Yo diré al Duque
que os honre como es justo; y me holgara
2620
que viniera de ronda como suele;
mas yo se lo diré.

Duque
¿Vueseñoría
me hará merced?

Don Francisco
Haré, ¡por vida mía!

Duque
Gustaré que entienda Su Excelencia
que deseo acertar.

Cisneros
Tened paciencia.
2625
Luego vuelvo a mudaros.

Soldado
Buen amigo,
advierta vuesarced que es de mi escuadra.

Duque
¿Es cabo vuesarced?

Soldado
Y aún acabado.

Duque
¿De qué?

Soldado
De la paciencia y del vestido.
¿Quiere que le prevenga cualquier cosa
2630
para almorzar, que a fe del amo, osa
de ser por esta vez su despensero?

Duque
Pues compre de almorzar.

Soldado
¿Con qué dinero?

Duque
¿Helo de gastar yo?

Soldado
Si le parece.

Duque
Algo le quiero dar porque se vaya;
2635
tome un doblón.

Soldado
Doblados años vivas
que Adán y sus parientes; y mis ojos
te vean general.

Duque
Ya lo habéis visto.

Soldado
Boquirrubio es el nuevo, ¡vive Cristo!

Vanse.

Duque
¡Ellos se van, y yo pensando quedo
2640
cómo acabar aqueste cerco puedo!
El de Orange procura con ayuda
meter socorro en Mons, y antes que llegue,
pues munición les falta a los soldados,
pienso embestir al muro a pica vista;
2645
con el sol he de hacer que el fuerte embista
Mons de Nor, Quermes y Julián Romero.
Pienso que es hora; despertarle quiero.
Fernando...

Fernando
Mi señor...

Duque
Ya me parece
que es bien que yo me parta; que el sargento
2650
vendrá luego a mudaros; ya ha pasado
la ronda; responded como prudente
a lo que os digan.

Fernando
¿Cómo he de pagaros
tantas mercedes?

Duque
Más pretendo honraros.
Id luego a hablarme, porque importa mucho
2655
Con el amor y el sufrimiento lucho.

Vase.

Fernando
Redondilla
No acabo de imaginar
en qué ocasión he obligado
al Duque, que tal cuidado
muestra aquí, y en mi lugar
Redondilla
2660
a mi abuelo enriqueció
siendo un pobre molinero.
Mas ¿qué es lo que considero?
Alguna estrella inclinó,
Redondilla
que es influencia divina,
2665
a que le quisiese bien,
como a mí, agora también,
a que le sirva me anima.

Salen NUFLO, JACINTO y CISNEROS.

Jacinto
Redondilla
¡Gracias a Dios que te veo!
Cien años me ha parecido
2670
esta noche.

Nuflo
Yo he dormido
como un lirón.

Cisneros
Ya deseo
Redondilla
que os honre el Duque, que es justo.
¡Buenos principios lleváis!

Jacinto
Cuando los fines veáis,
2675
tendréis de honrarle más gusto.

Cisneros
Redondilla
Id, Fernando a descansar.

Nuflo
Con mil comenzones quedo.

Jacinto
Vamos.

Fernando
Jacinto, no puedo,
que al Duque me importa hablar.

Jacinto
Redondilla
2680
Vamos, pues, y le hablarás.

Nuflo
Quien a la guerra se inclina,
donde duermen en fagina
no temerá a Barrabás.

Vanse. Tocan al arma. Salen el DUQUE, DON FRANCISCO de Bobadilla y soldados.

Duque
Romance (tirada)
Hoy, españoles, espero
2685
ver los altos edificios
de Mons humildes por tierra
asolados y rendidos.
No es justo que tanto tiempo
tenga el conde Ludovico
2690
amparo donde se ponga
a las armas de Filipo.
A escala vista acometan,
pues ya los celestes vidrios,
entre arreboles de nácar
2695
dan al sol recién nacido.
Julián Romera embista,
dando de quien es indicios,
que en hábito de Romero
es de todos conocido.
2700
Chapín Vitelo acompañe
al español, y del sitio
de Berlián baje a campaña
el valiente don Rodrigo.
Del Burgo saque la gente
2705
que tuviere, don Francisco,
y de tropas alemanas,
de caballos guarnecido
quede Nimi y las trincheras,
que yo en retaguardia sigo
2710
con todo el resto del campo.
Dese de mi intento aviso,
y los caballos ligeros
que en la hoya están metidos,
guarnezcan a Beta y Mont.

Salen JACINTO, FERNANDO y NUFLO.

Nuflo
2715
¿No te da miedo el rüido?

Fernando
Antes me provoca y llama.

Nuflo
Pues ¡vive Dios, que me cisco!
Estos panderos que tocan
me atormentan los oídos.

Fernando
2720
¡Qué bien parecen las armas,
en cuyos aceros limpios
brilla el sol!

Jacinto
Y las banderas
con tornasolados visos.
¡Aquí está el Duque!

Fernando
A saber
2725
lo que mandas he venido.

Don Francisco
Ha de ser muy buen soldado,
que tiene honrados principios.

Duque
¿Halo hecho bien?

Don Francisco
Muy bien.

Duque
Son, al fin, vasallos míos.
2730
Hablaros aparte quiero.

Fernando
Mi confusión multiplico.

Don Francisco
Yo voy a hacer lo que mandas.

Vase.

Nuflo
Retirémonos, Jacinto,
siquiera por cinco leguas,
2735
y tengan por diez las cinco.

Vanse.

Fernando
¿Qué es lo que mandas, señor,
que en trance tan peregrino,
cuando te espera la gente,
solo te apartas conmigo?
2740
Si con la vida y la sangre,
excelso Duque, te sirvo,
manda que mis venas rompa
amoroso sacrificio.

Duque
Agora es tiempo, Fernando,
2745
que del error escondido,
de amor el fruto dichoso
dé de su valor indicios.
No sin misterio os aparto,
y no es bien que sea prolijo
2750
en ocasión que me esperan
mil soldados atrevidos.
¿Quién pensáis que sois, Fernando?

Fernando
Un vasallo vuestro, indigno,
señor, de nombre tan noble.

Duque
2755
Pues no sois sino mi hijo.
No os alteréis, escuchadme,
que en aquel pobre molino,
amor molió pensamientos
con engañoso artificio.
2760
Amores de vuestra madre,
no del abuelo servicios,
me obligaron que hiciese
a su viejo padre rico.
Yo corté la flor más bella
2765
que los abriles han visto,
maravillas de los campos
a las márgenes del río.
Casela, porque no fuese
su deshonor conocido,
2770
a pesar de mis deseos
y a costa de mis suspiros.
Preñada de vos estaba,
aunque los años prolijos
nevaron en mi cabello
2775
sus copos de nieve fríos.
Jamás el amor helaron,
que fue carácter escrito
en mi alma, donde apenas
tuvo lugar el olvido.
2780
La primera vez que os vi
fue en el Barco, y mis suspiros,
profetas, me daban señas
de la sangre que en vos cifro.
Determineme a poneros
2785
en el lugar merecido
de un hijo del Duque de Alba,
natural y tan querido.
Pero yo no puedo honraros,
aunque vuestro honor estimo,
2790
si no dais muestras primero
de ser de mi sangre digno.
Por eso, hijo Fernando,
en ocasión os lo digo
que veis plantar las escalas
2795
a los muros enemigos.
Trance es para ganar honra
o morir, que os certifico
que es mejor honroso entierro
que quedar sin honra vivo.
2800
Si no os halláis con aceros
del parecer hijo mío,
rompiendo dificultades
y embistiendo a los peligros,
dando muestras de la sangre
2805
aldeana, os notifico
que a nadie digáis jamás
el suceso referido,
o, ¡por la vida del Rey,
que viva por largos siglos,
2810
que os haga matar, Fernando,
dando a mi cuidado alivio!
Mas si imitáis vuestro padre.
para agora son los bríos
por vuestro Rey y por Dios,
2815
no con villanos rendidos.
Ya la trompeta me llama;
con bendición os envío.
Yo haré como vuestro padre,
haced vos como mi hijo.

Vase.

Fernando
2820
¿Es posible lo que escucho?
¿Si me engañan los oídos?
Mas no, que mis pensamientos,
pronósticos de esto han sido.
¡Yo hijo del Duque de Alba!
2825
Si hasta agora fui atrevido,
por saber cúyo hijo soy,
a ser mucho más me obligo.
¿No derribaba en el campo
al más celoso novillo?
2830
¿No embestí a un lugar entero
de villanos vengativos?
¿No embestiré a una muralla
que ya por varios portillos
me promete paso honroso?
2835
¡Ea, pensamientos míos,
la ocasión está en la mano!

Salen JACINTO y NUFLO.

Jacinto
Tente, ¿dónde vas?

Fernando
Jacinto,
quédate y guarda tu esposa
mientras la muralla embisto.

Jacinto
2840
¿Cómo quedarme? Camina,
Fernando, que yo te sigo.

Nuflo
¿Qué es esto, Dios? ¿Estáis locos?
¿No os espanta tantos tiros?

Fernando
Ya no hay cosa que me espante,
2845
que si hasta aquí no he temido,
siendo estrella de tal alba,
seguro me determino.

Vanse.

Nuflo
Vayan con Dios vuesarcedes,
que yo, pecador indigno,
2850
mucho errado y culpado,
poco a poco me retiro.

Vase. El DUQUE, DON FRANCISCO, CISNEROS y soldados.
Dentro.

[Voces dentro]
¡Cierra España, Santiago!

Duque
¡Caiga el soberbio edificio
que a emulación de los tiempos
2855
sobre las nubes se ha visto!

Don Francisco
Ya embiste Julián Romero,
y ya en diferentes sitios
planta escalas.

Dentro.

[Voces dentro]
¡Cierra España!

Duque
Ya corona el enemigo
2860
de soldados las murallas,
ya socorre don Rodrigo
de Toledo.

Don Francisco
La defensa
es grande.

Duque
Con todo, fío
que hoy ha de ser nuestro Mons.

Don Francisco
2865
Muy pocos, aunque atrevidos,
probar la subida intentan.

Duque
Animarlos determino;
mas ¿quién es aquel soldado,
de tal excelentes bríos,
2870
que con sola una rodela
a la escala ha acometido
del revellín?

Cisneros
Tu criado
Fernando.

Duque
¡Ay, cielo divino!
Ya me pesa; no me pesa.
2875
Muera o viva noble y rico.

Don Francisco
A pesar de la defensa,
a las almenas asido,
procura entrar.

Duque
(Esto basta
para nombrarte por mío.)

Cisneros
2880
Ya está dentro, y en la cerca
se defiende, aunque herido.

Duque
¡Españoles, socorrelde;
socorrelde, que es mi hijo!
¡Ah, bravo Julián Romero!
2885
¡Socorro!

Cisneros
¿Qué es lo que oímos?
¡Hijo tuyo! ¡Cierra España!

Don Francisco
¡Oh suceso jamás visto!

Duque
Ya subió Julián Romero.

Don Francisco
¿Que es vuestro?

Duque
Sí, don Francisco,
2890
que aunque agora me veis viejo,
cierto está que mozo he sido.

Don Francisco
Otro soldado subió.

Duque
Y ya suben infinitos.

Dentro.

[Voces dentro]
¡Victoria, España!

Don Francisco
Ya planta
las armas del gran Filipo,
2895
Fernando en el baluarte.

Duque
Ya desde aquí te bendigo,
mitad de mi corazón;
que te guarde el cielo pido.

Don Francisco
Tus lágrimas amorosas
2900
dan de tu contento indicio.

Duque
A nadie digáis que lloro
hasta que tengáis un hijo.

Salen MARÍA y ANTÓN, de peregrina.

Antón
Redondilla
A osadas, ¿que no habrá hecho
aquí lo que allá hacía?
2905
Que en Flandes la valentía
solamente es de provecho;
Redondilla
que allá nos ha destruido,
pues nos trae de esta manera.

María
Verle mi deseo espera
2910
del Duque honrado y querido.
Redondilla
Él nos mandará volver
la hacienda que nos quitó
la Duquesa.

Antón
Al fin vengó
su enojo como mujer.
Redondilla
2915
Porfiastes en libralle,
supo que la causa fuistes
de que huyese, y le distes
dineros para envialle
Redondilla
en salvo. Y ¡qué pague yo
2920
vuestro amor desatinado!
¡Después de viejo y cansado,
este bien se me guardó!
Redondilla
Dele Dios hijos a quien
los desea.

María
¿Qué os quejáis?
2925
Si pobre y viejo os halláis,
¿no lo vengo yo también?
Redondilla
Pero denos vida Dios,
que yo sé que volveremos
adonde en paz viviremos
2930
en nuestra patria los dos,
Redondilla
que el Duque nos volverá
lo que quitó la Duquesa.

Antón
Yo veré el fin de esta empresa
al fin, que seguro está.
Redondilla
2935
¿Que el Duque le ha de volver?
¿Hay tan brava confianza?

María
Siempre de un señor se alcanza,
de tan noble proceder,
Redondilla
justicia, y esto lo es.

Antón
2940
Vos me tenéis espantado.

María
¿Cuánto va que no has llegado,
Antón, a besar sus pies,
Redondilla
cuando nos vuelve la hacienda?

Antón
Ahora yo quiero callar.
2945
Dicen que en este lugar
está; vamos a su tienda.
Redondilla
Mas parece que las van
quitando.

María
¿Qué puede ser?

JACINTO, ELVIRA y NUFLO.

Jacinto
Ven, esposa amada, a ver
2950
qué honroso nombre le dan.

Elvira
Redondilla
¿Que subiste en la muralla
el tercero?

Jacinto
La amistad
animó mi cortedad.

Nuflo
Pues alguno escucha y calla,
Redondilla
2955
que pudiera haber subido
antes que todos, si...

Jacinto
¿Qué?

Nuflo
Si me dejaran.

María
Yo sé
que a buen tiempo hemos venido.
Redondilla
Jacinto y Nuflo, ¿no son
2960
los que vemos?

Antón
Llega presto.

Jacinto
¡Válgame el cielo! ¿Qué es esto?

María
Fuerza de una sinrazón.

Antón
Redondilla
Pobres, a buscar venimos
a Fernando, pues por él,
2965
de la Duquesa cruel
con tal rigor presos fuimos,
Redondilla
que, tras quitarnos la hacienda,
desterrados nos envía.

Jacinto
Oídme atenta, María,
2970
sin que Antón de ello se ofenda.
Romance (tirada)
Ya confiesa el Duque de Alba
que en vuestra niñez florida,
antes de tener esposo,
doncella hermosa y linda,
2975
fue vuestro primer amante,
de cuyas tiernas caricias
gozó en un molino pobre
prendas de su amor tan ricas.
El fruto de aqueste amor
2980
fue Fernando, a quien estima
por hijo, que tales hechos,
ha confesado, lo animan,
hoy que dieron escalada
a Mons, que se defendía
2985
largo tiempo, el joven noble
mostró la encubierta mina
del oro de su valor,
que entre arcabuces y picas
puso el pie entre los muros,
2990
sin que el contrario le impida.
Por él se ganó, en efecto,
y la victoria apellida,
y entrando el Duque triunfante
en la ciudad enemiga,
2995
dio los brazos a Fernando,
con lágrimas y alegría,
diciendo: “Mi hijo sois,
vuestro valor lo publica;
yo me alegro de tener
3000
un hijo que tan bien sirva
a su Rey, que tan buen premio
adelantado le envía.
Márqueos el valiente pecho
la cruz del santo Baptista,
3005
y gozad desde hoy el nombre
de Gran Prior de Castilla.”
Dijo, y apretole él propio
una pequeña herida
en la cabeza, y Fernando
3010
le escuchaba de rodillas.
Besole la heroica mano,
y fueron a una capilla,
adonde el hábito honroso
tan dignamente reciba.
3015
El gran Prior don Fernando
le llaman desde este día,
y saldrá en público luego,
en acabando la misa.
Ved si fue bien empleada,
3020
aunque el cansancio os aflija,
por ver ventura tan grande,
una pequeña desdicha.

María
¡Qué dichosas nuevas, cielos!

Antón
¡Apenas se determina
3025
el alma! ¡Corrido estoy,
mas no es justo que lo diga!
¡No reconozca su afrenta