Félix Lope de Vega y Carpio

EL ALCALDE DE ZALAMEA




Autoría: Inauténtica
Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, El alcalde de Zalamea, Obras de Lope de Vega, XXVII, Marcelino Menéndez Pelayo (ed.), Madrid, Atlas (BAE, CCXXV), 1969, pp. 184-232.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES

EL ALCALDE PEDRO CRESPO
JUAN SERRANO
EL ESCRIBANO
EL CAPITÁN DON DIEGO
EL CAPITÁN DON JUAN
INÉS, dama
LEONOR, dama
GINESILLO, muchacho
SOLDADO 1
SOLDADO 2
UN ALFÉREZ
GALINDO, lacayo
UN LABRADOR
UN TENDERO
DON LOPE DE FIGUEROA
EL REY FELIPE II
BARTOLO, gañán
UN SARGENTO

Jornada I

Salen el ALCALDE y GINESILLO.

Alcalde
Quintilla
Que te pudiste engañar,
Ginesillo.

Ginesillo
Yo las vi.

Alcalde
¿A entrambas?

Ginesillo
No hay que dudar;
digo que hablar las oí.

Alcalde
5
¿Que también las oíste hablar?

Ginesillo
Quintilla
Sí, por esta cruz.

Alcalde
¿A Inés?

Ginesillo
¿Es milagro?

Alcalde
Mujer es;
sin madre está. No me espanto,
no cuesta de guardar tanto
10
una viña; al fin, Ginés,
Quintilla
¿tú la viste?

Ginesillo
Lo que digo
podrás verlo tú mañana,
que a mostrártelas me obligo
asomada a la ventana
15
del aposento del trigo.
Quintilla
Muchas veces han hablado,
que viniendo del ganado
tarde, la otra noche, vi
en la puerta y conocí
20
en las plumas al soldado.

Alcalde
Quintilla
¿Venía solo?

Ginesillo
Otro venía
con él.

Alcalde
Por Leonor sería,
que cuando está Inés hablando,
no estará Leonor hilando.
25
Áspides en casa cría,
Quintilla
en vez de hijos, el padre,
aunque más recato tiene,
pues no hay virtud que le cuadre,
pues cuando él a casa viene,
30
halla la casa sin madre.
Quintilla
Sácame al sol una silla,
hablando bueno en verdad.
¡Ay de aquella edad sencilla!
Agora todo es maldad
35
en la más pequeña villa.

Ginesillo
Quintilla
Señor, ¿quiéreste sentar?

Alcalde
Pues si en pie hubiera de estar,
tonto, no te la pidiera;
¡toda esta la prisa era
40
de escribir más que labrar!
Quintilla
Monjas han de ser las dos,
según dicen. ¡Plegue a Dios
que den tan honrado vuelo!
Señor, mi cristiano celo,
45
si es bueno, lo sabéis vos.
Quintilla
Dejan, si han de ser casadas,
de estar en el pueblo honradas
con dos maridos iguales,
y buscan soldados tales,
50
que las dejen deshonradas.

Salen el ESCRIBANO y el ALGUACIL.

Escribano
Quintilla
Seáis, compadre, bien hallado.

Alcalde
¡Qué buena gente viene
a honrarme! ¿Hanse publicado
ya los alcaldes?

Serrano
Sí, y tiene
55
el lugar voto acertado.

Escribano
Quintilla
¿En qué se entiende?

Alcalde
Ponía
una esquila a este collar,
que compré un buey, que a fe mía,
que hasta ahí pudo llegar;
60
en otro tiempo valía
Quintilla
cincuenta ducados; era
de Gil Benítez vendido.

Escribano
¿Era el gacho?

Alcalde
Sí.

Escribano
Pudiera
ser del Rey.

Alcalde
¡Por Dios, pudiera!
65
Y aun una vacada entera
Quintilla
gobernalla.

Serrano
Dios os dé,
por lo que lucir se ve
en vos, el bien que desea
toda junta Zalamea.

Alcalde
70
Con eso pagáis mi fe,
Quintilla
que, por la fe de cristiano,
[.................ano,]
os juro que este lugar
le vierais emparejar
75
con el mejor.

Escribano
Ya está llano
Quintilla
su bien en vos.

Alcalde
¿Cómo así?

Escribano
Que a lo que ha venido aquí,
por voto de los señores
amigos y regidores,
80
es, Pedro Crespo.

Alcalde
Decí.

Escribano
Quintilla
Que os ha hecho el Regimiento
Alcalde de Zalamea.

Alcalde
¡Por Dios, que ha errado el intento!
Que Alcalde es bien que lo sea
un hombre de entendimiento.
Quintilla
85
Es bien que sepa y repare
el que hubiere de juzgar,
porque si agravios causare,
debe en conciencia pagar
todo lo que mal juzgare.
Quintilla
90
¿Qué ley justa habrá que ordene
que por mi ignorancia pene
el pobre? ¡Gentil ganancia!
¿Qué debe él a mi ignorancia
para que yo le condene?
Quintilla
95
¡Aún no me sé averiguar
en mi casa, y queréis vos
que rija todo el lugar!

Escribano
Este es servicio de Dios,
y no habéis de replicar.

Alcalde
Quintilla
100
Compadre, yo no querría
tener, cuando a serlo venga,
enemigos algún día,
que no hay juez que no los tenga.
Dirán, con igual porfía,
Quintilla
105
que la vara se procura
por comer a la postura,
y que así suele ponella
de modo que pierda en ella,
quien su caudal aventura,
Quintilla
110
que en la carne, vino y pan,
metiendo la mano están
regidores y escribano,
porque él está de su mano,
con quien a la parte van.

Serrano
Quintilla
115
Pues si es el vulgo, dejalde,
que de la verdad desdice;
por vos lo ha de hacer, rogalde.

Alcalde
Si es el vulgo quien lo dice,
dígalo con otro Alcalde.

Serrano
Quintilla
120
De vos hay satisfacción,
que sois quien el pueblo espera.

Alcalde
No querría, en conclusión,
compadre, que a alguien le diera
pesadumbre mi elección.

Escribano
Quintilla
125
Al malhechor haréis daño,
porque sois, y no me engaño,
propio para Alcalde vos.

Alcalde
Pues en el nombre de Dios
entro a ser Alcalde hogaño.

Serrano
Quintilla
130
¡Qué buen día nos llegó!

Alcalde
Dame la capa, muchacho.

Escribano
Pues ¿queréis ir fuera?

Alcalde
No,
mas si viene algún despacho,
¿he de estar en cuerpo yo?

Escribano
Quintilla
135
Tomad la vara.

Alcalde
Esperad,
y que es la vara, notad,
el Rey, que mil años viva;
luego no es bien que reciba
en cuerpo a Su Majestad.
Quintilla
140
Agora dadme la vara.

Escribano
Y con ella el parabién.

Alcalde
¡Yo Alcalde! ¡Quién tal pensara!
¡Por Dios, que me asienta bien!

Escribano
Compadre, yo ya me holgara
Redondilla
145
veros dar una sentencia.

Alcalde
Eso tenéis de escribano.

Escribano
Yo me holgara en mi conciencia
veros ya meter la mano.

Alcalde
Pues, aunque no es día de audiencia,
Quintilla
150
oíd, compadre.

Escribano
¿Qué mandáis?

Alcalde
Por ahí dicen que estáis
enquillotrado, y tenéis
la dama en casa, y no hacéis
como cristiano, si andáis
Quintilla
155
en vida tan suelta y vana.
Compadre, un consejo os doy
con que la sentencia gana:
o echalda de casa hoy,
o yo os destierro mañana.

Escribano
Quintilla
160
Conmigo andáis liberal.
¿No sois mi amigo?

Alcalde
Y leal
amigo, pero no amigo
de dilatar el castigo
si mi amigo vive mal.
Redondilla
165
Señores, agradecido
quedo en extremo, y honrado.

Escribano
También el lugar lo ha sido,
pues para honrarse, ha acertado
en haberos elegido.

Serrano
Quintilla
170
Ya sabéis que en el lugar
sacamos a pasear
los alcaldes en el día
de su elección.

Alcalde
Yo querría
que se pudiera excusar.

Escribano
Quintilla
175
No, que habéis de irnos honrando.

Alcalde
Haré cuanto me mandéis.

Sale un hombre a pedir justicia.

Labrador
¿Hablarele?

Ginesillo
En despachando.

Alcalde
Compadre, no os olvidéis...

Escribano
¡Vive Dios, que voy temblando!

Alcalde
Quintilla
180
Comamos, que he de salir
esta tarde muy temprano.

Labrador
¡Oh, qué mal hice en venir
ahora!

Alcalde
¿Qué queréis, hermano?

Labrador
Señor, quisiera pedir
Quintilla
185
justicia, porque, señor,
hago mucha costa aquí.

Alcalde
Amigo, hablad sin temor,
que habéis menester decí,
que tendréis todo favor
Quintilla
190
como justicia tengáis,
que, aunque en fiesta la pidáis,
la alcanzaréis.

Labrador
Eso espero.
Señor, yo le di a un tendero
a guardar...

Alcalde
Ea, no temáis.

Labrador
Quintilla
195
Dile a guardar, como digo,
mientras yo me despachaba,
si, señor, Dios me es testigo,
un jarro, y dentro llevaba
un pañuelo, que conmigo,
Quintilla
200
porque no se me cayera,
aun no me atreví a llevar.

Alcalde
Y ¿de qué era el jarro?

Labrador
Era
de plata; dile a guardar
porque seguro estuviera,
Quintilla
205
a un tendero.

Alcalde
¿Y el pañuelo?

Labrador
Cincuenta y cuatro ducados
tenía; vendí un majuelo
y me los dieron contados
en el mismo pañizuelo
Quintilla
210
con el jarro y el dinero
venía al lugar por trigo,
y también compré a un ropero,
para el cura, que es mi amigo,
un capote y un vaquero,
Quintilla
215
que al fin, como en Zalamea
hay feria, hay comodidad
de cuanto el hombre desea;
mas saliome, a la verdad,
la feria esta vez muy fea.

Alcalde
Quintilla
220
Pues ¿por qué?

Labrador
Porque el tendero
niega el jarro y el dinero.

Alcalde
Buen labrador, quizá juega
con vos.

Labrador
No, señor, que niega
más ha de un mes.

Alcalde
Pues yo espero
Quintilla
225
que os le vuelva.

Labrador
Al otro alcalde
que dejó la vara fui,
mas, ¡pardiez!, canseme en balde,
porque dicen por ahí
que es su amigo.

Alcalde
Andad, llamalde,
Quintilla
230
llamadme al tendero aquí;
prométeos de no comer
hasta averiguarlo.

Salen las hijas, LEONOR e INÉS.

Inés
¿Ansí
nos dejas, señorN
X
Nota del editor

Verso incompleto.

[...]
cuando te buscan a ti?

Leonor
Quintilla
235
Luego, porque Alcalde seas,
¿te olvidas, padre y señor,
de nosotras?

Alcalde
¿No deseas,
como hija, Leonor,
mi bien?

Leonor
En tu vejez veas
Quintilla
240
honra y honor en tu casa.

Alcalde
¿Cómo podré, si la abrasa
vuestra loca liviandad?
¡Ay, loca y cansada edad!
¡Por qué de imposibles pasa!

Don Juan
Quintilla
245
A saber esta elección,
primero hubiéramos sido...

Ginesillo
¡Ah, señor, aquestos son!

Don Juan
Los que hubiéramos cumplido
nuestra grande obligación.

Don Diego
Quintilla
250
Parece que amor ha hallado
entrada en nuestros amores.

Inés
Todo el calor me ha robado
el verlos.

Alcalde
Yo soy, señores,
el que debo ser culpado
Quintilla
255
en no enviar a ofreceros
mi persona.

Galindo
¡Lindo encuentro!
Ya estaba muerto por veros.

Alcalde
Niñas, entrad allá dentro.

Galindo
Toma.

Leonor
Muestra.

Vanse las dos.

Don Juan
Agradeceros
Quintilla
260
es razón el trato hidalgo,
y si podemos en algo
serviros don Diego y yo,
lo haremos.

Alcalde
Tiempo llegó
en que lo que pueda y valgo
Quintilla
265
os ofrezca: los soldados
que han de estar en Zalamea
estarán bien alojados,
con gusto, porque se vea
que están en el pueblo honrados
Quintilla
270
de su parte vuesarcedes.

Don Diego
Mándenos, que mil mercedes
recibimos en tu casa.

Alcalde
¡Qué tal oigo, qué tal pasa!
¡Ah, paciencia, y lo que puedes!
Quintilla
275
Quisiérales suplicar
que estén los soldados quietos.

Don Juan
En eso no hay qué encargar,
que más que esclavos, sujetos
han de estar en el lugar.

Alcalde
Quintilla
280
Dígolo porque han venido
a quejarse a mí.

Don Diego
¿De quién?

Alcalde
Hoy las quejas he sabido,
y si en el caso estoy bien,
quejas de los dos han sido.

Don Diego
Quintilla
285
¿De nosotros?

Alcalde
Sí, en verdad,
y son justas las querellas,
pues vienen con libertad
a infamar a dos doncellas
de esta honrada vecindad.

Don Diego
Quintilla
290
Don Juan, si sabe quién son...

Don Juan
¿Hay más nueva confusión?

Don Diego
Alguno que se congracia
será.

Alcalde
No tiene esa gracia.

Don Juan
Tenemos buena opinión;
Quintilla
295
no damos en el lugar
más pesadumbre que a vos.

Alcalde
No den a quejas lugar
porque ¡yo les juro a Dios
que nos hemos de enojar!

Galindo
Quintilla
300
¡Oh, qué marrajo es el viejo!
¡Vive Dios, que disimula,
y que corre mi pellejo
riesgo!

Don Diego
Quejas acumula
siempre el vulgo sin consejo,
Quintilla
305
que como es aborrecido
un soldado, siempre ha sido
o con envidia mirado,
o sin razón murmurado.

Alcalde
Esta es la queja que ha habido.

Don Diego
Quintilla
310
Lo que sabemos deciros,
es que han venido a mentiros.

Alcalde
Pues como eso sea verdad
les prometo mi amistad.

Don Juan
Siempre habemos de serviros.

Vanse.

Galindo
Quintilla
315
No quisiera que este Alcalde
me enviara a pasear
en un asno.

Salen el ALGUACIL y el LABRADOR.

Alguacil
Entrad y hablalde,
que bien se ha de negociar.

Labrador
Él negociará, dejalde.

Sale GINESILLO.

Ginesillo
Quintilla
320
Señor...

Alcalde
¿Qué quieres?

Ginesillo
Agora
leyó un papel mi señora
Leonor, y entre los colchones
le guardó.

Alcalde
¿No es de oraciones
el papel? ¡Bien se mejora
Quintilla
325
mi casa! Pues, Ginesillo,
¿no me le traerás volando?

Ginesillo
Más ha tardado en decillo:
yo las iré descuidando
para cogello.

Vase. Sale el TENDERO con Horas y un rosario al cuello.

Tendero
Hombrecillo,
Quintilla
330
¿qué me quieres?

Labrador
Aquí está
el tendero.

Alcalde
Ven acá.
Este buen hombre se queja
de vos; no sé si es la queja
con razón.

Labrador
Él negará
Quintilla
335
como suele.

Alcalde
Hase quejado
de que habiéndole guardado
vos un jarro...

Tendero
¡Yo! ¿De qué?

Alcalde
De plata.

Tendero
¡Yo! ¿Para qué?

Alcalde
Dice que lo habéis negado.
Quintilla
340
¿Cuántos escudos tenía
el pañuelo?

Tendero
¿Hay testimonio
igual?

Labrador
Cincuenta y cuatro había.

Tendero
¡Líbreme Dios del demonio!

Alcalde
Este buen hombre venía
Quintilla
345
con el jarro y el dinero
por trigo. Honrado tendero,
no se vuelva sin el trigo

Tendero
¿Habla vuesa merced conmigo?

Labrador
¡Cómo se finge santero!

Tendero
Quintilla
350
Porque le puedo jurar,
por la fe de buen cristiano,
que no le visto llegar
a mi puerta. Decí, hermano,
pues, ¿yo os había de negar
Quintilla
355
vuestra hacienda? ¡Sea loado
el Señor por siempre, amén!

Alcalde
Yo os tengo por hombre honrado.

Labrador
Yo soy cristiano también,
y la verdad le he contado,
Quintilla
360
señor Alcalde.

Alcalde
Y yo os creo,
¡juro a Dios!

Tendero
¡Que yo me veo
por vos ante la justicia!
No castiguéis su malicia,
señor, que yo le deseo
Quintilla
365
todo bien.

Labrador
¡Buen desear!

Alcalde
Mirad si habéis de volvello.

Tendero
Pues nos venís a salvar,
libradme, Señor, de aquello
que yo no me sé librar.

Alcalde
Quintilla
370
No sé si os librará Dios
esta vez.

Tendero
Ya te entendí.
Satanás, a mí y a vos
nos tienta, para que aquí
nos queramos mal los dos.

Labrador
Quintilla
375
¿Cómo os he de querer bien
si me negáis mi dinero?

Alcalde
Muy largo va esto. Ahora bien,
llegaos acá, buen tendero,
que ahora sabremos quién
Quintilla
380
miente. Corre en un vuelo
(veamos este santulario)
a su mujer.

Tendero
¡Santo cielo!

Alcalde
Por señas de este rosario
os dé el jarro y el pañuelo.

Tendero
Quintilla
385
Ya, buen Dios, por mi honra sales:
Amplius lava me

Alcalde
¿Qué es eso?

Tendero
Los salmos penitenciales,
por mi devoción los rezoN
X
Nota del editor

Rima falsa.

cada día.

Alcalde
Son señales
Quintilla
390
todas de ser buen cristiano.
Sale GINESILLO con un papel.
Ginesillo Señor, aquí está el papel.

Alcalde
Sí, mas es trabajo en vano.
¡Si no sé qué dice en él!

Ginesillo
Abajo está Juan Serrano,
Quintilla
395
el alguacil, que sabrá
leer.

Alcalde
Su ventura alabe.
¿Qué entendimiento tendrá
hombre que leer no sabe?

Tendero
Yo lo leeré.

Alcalde
No, que está
Quintilla
400
allá con su devoción.
Rece su salmo en buen hora,
porque yo, si hallo ocasión,
le he de cantar otra cosa.N
X
Nota del editor

Tampoco rima.

Tendero
Voluntate tua, Sion.

Sale JUAN SERRANO.

Alcalde
Quintilla
405
Juan Serrano, ¿sabéis leer?

Serrano
Sí sé, señor, aunque mal.

Alcalde
Pues ¿quién no lo ha de saber,
sino es un hombre animal?
Hanme venido a traer
Quintilla
410
este papel que le hallaron
a una mujer, y el remedio
con cuidado me encargaron.

Serrano
Si con leerlo remedio...
Dice así:

Alcalde
¿De quién sacaron
Quintilla
415
mis hijas esta labor?
No fue de su madre, a fe.
¡Mi honra os dejo, Señor!
Ea, Juan Serrano, lee.

Serrano
Parece papel de amor.
Lee.
“Ya ha llegado el día, querida prenda de mi alma, que, cumpliendo con la obligación de tu palabra, tengan fin dichoso mis ardientes suspiros y enamoradas quejas. Mi camarada y yo estemos prevenidos con caballos para sacaros del lugar. Guárdeos Dios.”

Alcalde
Quintilla
420
¡No sacarán, juro a Dios,
que he de matallos primero!
Anda, idos abajo vos,
llevadle el papel.

Ginesillo
Espero
que no lo echen menos.

Vase.

Alcalde
Dos
Quintilla
425
son ellos, y traerán
otros dos, que no valdrán
solos a caso tan grave,
pues ya Pedro Crespo sabe
embestir a un capitán.

Sale el ESCRIBANO con el jarro de plata.

Escribano
Quintilla
430
Aquí está el jarro, señor,
y dentro viene el dinero.

Labrador
¿Miento, señor pecador?

Alcalde
Ya veréis, santo tendero,
como sois un pecador.

Labrador
Quintilla
435
¡Quién quebrara seis garrotes
en el santo! ¿Santo vos?

Alcalde
Buen hombre, no te alborotes.
En amaneciendo Dios,
le den doscientos azotes.
Redondilla
440
¿Qué aguardas con él? ¿Qué esperas?

Serrano
Soltad esas rezaderas.

Alcalde
Bien se las podéis dejar;
llévelas, que ha de acabar
de rezallas en galeras.

Salen LEONOR e INÉS.

Leonor
Quintilla
445
¿Hay ventura semejante?
¡Yo mujer de un capitán!

Inés
Si eres en tu amor constante,
verás, querido don Juan,
en mi firmeza un diamante.

Leonor
Quintilla
450
Venga la noche sombría,
helada, lóbrega y fría,
y verás, dulce don Diego,
si con la luz de mi fuego
no envidia a la luz del día.

Inés
Quintilla
455
Acaba, sol, de pasar
tu perezosa carrera;
mira que te espera el mar,
y solo a tu ausencia espera
quien espera solo amar.

Leonor
Quintilla
460
¡Quién pudiera, dueño mío
tanto amor engendro y crío,
picar al sol los caballos,
que yo bastara a ausentallos
hasta el Occidente frío!

Tocan atabales.

Inés
Quintilla
465
Mas qué, ¿por mi padre viene
el Regimiento?

Leonor
Sí hará.
Grande fiesta le previene.

Sale GINESILLO.

Ginesillo
No me moverán de acá
cien bueyes, que le conviene
Quintilla
470
a mi amo que yo tenga
cuenta con las mozas hoy.

Inés
¡Que este testigo nos venga
a estorbar! Ginés...

Ginesillo
Yo soy,
¿quieren que las entretenga?
Romance (tirada)
475
Pues contareles, ¡pardiez!,
como el Regimiento vino.

Leonor
A la noche lo dirás.

Ginesillo
Vinieron de veinticinco,
venían los atabales,
480
mas ya pudieron oírlos...

Inés
Calla, que ya es fiesta vieja.

Ginesillo
Todos de azul y amarillo;
más de una pieza de frisa
gastó en ellos el Cabildo,
485
porque llevaban las mulas
cubierto hasta los tobillos.
Bartolo el de Berrocal
y el hijo de Alonso Pinto
eran los atabaleros.

Leonor
490
Déjanos, que estás prolijo.

Inés
Hermana, no has reparado...
A la puerta está Galindo.

GALINDO al paño.

Leonor
¿Qué podrá querer? ¡Ay, cielo!

Galindo
¡Oh, si se fuese este niño!

Leonor
495
Vete a la fiesta, Ginés.

Ginesillo
Ya toda la fiesta he visto,
y aun al soldado también.
Aunque más finjan conmigo,
quiero avisar a mi amo
500
como ya está en el garlito
el mancebo. Yo me voy,
pero adviertan que han de oírlo
cuanto hubiere en el paseo.

Sale GALINDO.

Galindo
¡Que ha de haber tanto registro!

Inés
505
Pesárame que te viese.

Galindo
Sí, porque es habladorcillo.

Inés
Galindo, ¿qué es lo que quieres?

Galindo
Mis amos podrán decirlo,
que no se les cuece el pan
510
por veros. Juzgan un siglo
lo que hay de aquí a la noche.

Inés
También juzgamos lo mismo.

Galindo
Pues ¡por Dios, que están ahí afuera!

Leonor
¿Qué dices?

Galindo
Lo que les digo.
515
Entrarán.

Leonor
¡Válgame Dios!
Pues ¿no verán el peligro
que tienen?

Galindo
Si vieran,N
X
Nota del editor

Verso incompleto

vieran los dos el delito
que intentan, porque es más feo
520
cuarenta veces que un jimio.

Inés
¿Ya acobardas?

Galindo
No acobardo,
pero tengo dos deditos
de esto que llamamos miedo.
Si Galindo fuera el lindo,
525
el amante y el amado,
fuera para él el peligro
como sorberse dos huevos,
mas si es él pasadizo,
¿no ha de temblar si le coge
530
de un Alcalde el torbellino,
y más el señor su padre,
que cada vez que le miro
soy de condición de azogue?

Inés
¿Qué debes tú a lo que hizo
535
tu señor?

Galindo
Tienes razón,
porque yo soy un bendito,
mas si a mi señor le tunden,
¿mondaré yo en tanto[s] nísperos?
Ahora bien, entren y hablen,
540
y hablen bien, porque imagino
que el peligro a que se ponen
es un poco pesadillo.

Salen DON DIEGO y DON JUAN.

Don Juan
Con el amor y el deseo
vengo luchando, ángel mío:
545
el deseo para veros,
y el amor para serviros.

Don Diego
También pudierais oír
que mi amor es infinito,
que son relojes del alma,
550
bella Leonor, los suspiros.

Leonor
¡Qué lisonjeros que estáis!

Don Juan
Mejor nos diréis perdidos.

Galindo
Pues ¿hay más de pregonallos?

Don Juan
Dulce Inés, los rayos limpios
555
del sol, cuando en nubes de oro
bordan los soberbios riscos,
y de los humildes valles
doran claveles y lirios,
nunca alegraron mis ojos,
560
no es lisonja ni artificio,
bella Inés, como me alegran
tus bellos rayos divinos.

Don Diego
Nunca el Oriente galán,
en cuyo balcón los indios
565
miran asomarse el sol,
alegre en que le hayan visto,
muestra mayor hermosura,
mi Leonor.

Leonor
Pues yo os suplico,
por los indios y el balcón,
570
por el sol asomadizo,
que me digáis sin lisonjas,
vuestra venida a qué ha sido,
que si es a ver mi firmeza,
no es más firme el amor mismo.

Don Diego
575
A eso venimos, mi bien,
que aunque os habemos escrito,
tememos que os haga el miedo
faltar al concierto.

Galindo
(¡Lindo!
Primero faltará un monte.
580
Si fuera a traer cilicio
o confesarse a menudo,
no salieran de sus quicios,
más para decir: “Don Juan,
llévame por esos trigos”,
585
yo juro a Dios que no tenga
mas ánimo Valdovinos.)

Don Juan
¿Qué dices, desvergonzado?

Galindo
Estoy hablando conmigo.

Don Diego
Y ¿de qué se habla? Sepamos.

Galindo
590
De la huida de Egipto,
si ello va a decir verdad,
mala espina me da el niño.

Don Diego
¿Es el que salió denantes?

Galindo
Huélgome que lo hayan visto,
595
y aun él nos debió de ver.

Don Juan
No haría, que es un bobillo.

Galindo
No sé, mas donde yo estaba
miró con ojos prolijos.
“Rey don Sancho, rey don Sancho,
600
no digas que no te aviso”,
que de Zalamea a Zamora
salió, ¡juro a Jesucristo!,
un niño veintidoseno.

Tocan atabales.

Leonor
¡Jesús, qué extraño ruïdo!
605
¿Quién será el que sube ahora?

Galindo
¡Vive Dios, que sube el niño,
pero el Alcalde delante!

Inés
¡Dios sea mil veces conmigo!

Don Diego
¿Habrá en qué nos escondamos?

Galindo
610
Y ¿habrá para mí un servicio?
Que si el Alcalde trae pujo,
no me ofenderá en un siglo.

Leonor
Señores, esas paredes
salen a un corral vacío,
615
porque no hay nadie en la casa:
libraos de tan gran peligro
presto, señores.

Don Juan
Inés,
¿y el concierto?

Inés
Solo espero
hacer vuestra voluntad.

Leonor
620
Disfrazaos.

Don Diego
Sí.

Inés
Que ya vino
mi padre.

Vanse los capitanes y sale el ALCALDE.

Alcalde
¿Qué hacéis aquí?

Galindo
¡Ay, hombre mal advertido!

Alcalde
¿Quién sois? ¿De dónde venís?

Galindo
Yo vengo de los Galindos
625
de África.

Alcalde
Apellido noble,
mas que me digáis os pido
qué queréis en esta casa.

Galindo
Señor, mi venida ha sido
a ver si vuesa merced...

Alcalde
630
Acabad, no seáis prolijo.

Galindo
Ha menester un corchete.

Alcalde
Corchete no, hijo mío;
un verdugo he menester.

Galindo
Yo iré por él.

Alcalde
Yo me sirvo
635
de mis criados, y vos
pienso que, según me han dicho,
servís a dos capitanes...

Galindo
Al uno, al descolorido.

Alcalde
Sea el que fuere, decildes
640
que les ruego y les suplico...

Galindo
Harelo de mil amores.

Alcalde
Que no inquieten los vecinos
del lugar, porque otra vez
a quejárseme han venido
645
que infaman a dos doncellas,
hijas de un amigo mío.

Leonor
(Inés, ¿si pretenden otras?

Inés
Con celos el caso miro.)

Alcalde
Mas si ellas se aconsejaran
650
con la vergüenza o conmigo,
vieran cómo las engañan
con palabra de maridos
lo que, en viéndolas sin honra,
han de publicallo a gritos.

Inés
655
¡Válgame Dios! ¿Qué es aquesto?
¡Del cielo son los avisos!

Alcalde
Vuesa merced se lo diga,
por mi fe, señor Galindo,
y para que no se excusen,
660
vosotras seréis testigos
como aviso a estos señores.

Galindo
Yo seré el navío de aviso.
Queden con Dios.

Alcalde
Dios os guarde.

Galindo
No espere más el navío,
665
porque es el último viaje
y va al través.

Vase.

Alcalde
Tan molido
he venido del paseo,
muchachas, que os certifico
que no puedo estar en pie.
670
Hacedme luego al proviso
la cama.

Inés
Vamos, Leonor.

Leonor
Señor, saliste tan lindo,
que quizá te han hecho mal...

Alcalde
Yo sé quién el mal me hizo.

Leonor
675
¿Es alguna vieja?

Alcalde
No.

Leonor
¿Tienes romero bendito,
Inés, para que sahumemos
a señor?

Alcalde
La cama pido
que me hagáis, y no sahumerios.

Vase.

Inés
680
Leonor, ¿a las cuántas dijo
don Diego?

Leonor
A las once.

Inés
Vamos,
que ya de modo me aflijo
de celos, que aunque perdiera
mil vidas, he de seguillos.

Leonor
685
Celos me han quitado el miedo.

Inés
¡Ay, soldados fementidos!

Vanse. Salen DON DIEGO y DON JUAN y el SARGENTO.

Don Juan
Silva (tirada)
El Alcalde villano
se cansa el balde y nos avisa en vano.

Don Diego
Salgan de casa ellas,
690
que aunque alcaldes hubiese más que estrellas...

Don Juan
Que es negocio de cuento.
Arrímeseme luego allí el sargento,
cubierto de esa esquina.

Sargento
Pues si me enojo yo, ha de haber bolina.

Don Juan
695
¿Quién tiene los caballos?

Sargento
Un mozo con Galindo fue a guardallos.

Don Diego
Venturosos seremos
si con la presa en Portugal nos vemos.

Salen GINÉS, el ALCALDE y BARTOLO.

Alcalde
Romance (tirada)
¡Por Dios, que son diligentes,
700
yo no he madrugado tanto!
Cierra la puerta, Ginés,
ábranla ellas entrando,
porque si la hallan abierta
temo que sospechen algo.

Ginés
705
¿Echaré la tranca?

Alcalde
Sí,
y vete a echar en cerrando.
Bartolo, ya los has visto.

Don Diego
Dos hombres, si no me engaño,
salieron fuera.

Don Juan
El Alcalde
710
saldrá a rondar.

Alcalde
¿Tendrás ánimo
para ayudarme, Bartolo?
Cuatro son. Dime, ¿con cuántos
te atreverás a reñir?

Bartolo
¡Par Dios, yo con todos cuatro!

Alcalde
715
Eres honrado gañán.

Bartolo
Sin que tomaras trabajo
te diera yo cuenta de ellos.

Alcalde
Mira que hemos de matallos,
Bartolo.

Bartolo
Si la mohosa
720
no me la arrancan del brazo,
¡par Dios, que han de conocer
quién es el gañán!

Salen LEONOR e INÉS con mantos.

Inés
Ingrato
es el amor de los hombres.

Leonor
En vivos celos me abraso.

Inés
725
A fe, que me han de pagar
los míos.

Alcalde
Bartolo, paso,
que han salido; lo que vieres
que hago, has de hacer.

Don Diego
Ya el carro
sale de la noche ciega.

Don Juan
730
Si dos soles le han turbado,
¿qué maravilla?

Leonor
¿Es don Diego?

Alcalde
¡Qué lindo don Diego!

Inés
¡Ah, falso!
Don Juan, ¿tú eres el que penas?

Leonor
Amores, ¿iremos?

Bartolo
Vamos.

Don Diego
735
¡Cielos! O tengo en los ojos
un monte, o son los villanos
los que las llevan. ¿Qué es esto,
cobardes celos, qué aguardo?

Don Juan
¡Vive Dios, que se las llevan!
740
¿Oye qué digo? ¡Ah, hidalgos!

Alcalde
¿Qué mandan vuesas mercedes?

Don Juan
¿Adónde llevan, sepamos
esas señoras?

Alcalde
Aguarden
si quieren saberlo.

Don Juan
Aguardo.

Leonor
745
¡No riñas, por vida mía!

Inés
Mirad que nos confiamos
que aquí no habéis de reñir.

Alcalde
Digo, señores soldados,
que estas mujeres son mías,
750
no de tan grandes bellacos
como ellos.

Don Juan
Don Diego, ¡mueran!

Sargento
¡Ya hay en qué meter las manos!
Señores, treinta son pocos.

Bartolo
Yo pienso que en dos hay harto.

Don Diego
755
¿Quién nos acomete? ¡Cielos!

Alcalde
¿Quién os acomete? ¡El diablo!

Don Juan
¡Los pies nos valgan, don Diego!

Don Diego
¡La vida nos va! ¡Huyamos!

Alcalde
Mal hicisteis en caer.
760
¡Por Dios, que sois desgraciados!
¿Quién sois?

Sargento
Yo soy el sargento.

Alcalde
¿El sargento? No tan malo.
Métele en casa, Bartolo.

Bartolo
Yo le pondré a buen recado.

Alcalde
765
De la agua vertida, dicen,
no toda cogida. Vamos.

Sargento
Mirad que soy el sargento.

Alcalde
Pues yo haré, en alboreando,
que convirtáis la alabarda
770
en una albarda.

Bartolo
¡Burlaos!


Jornada II

Salen JUAN SERRANO y el ESCRIBANO

Serrano
Endecasílabos sueltos (tirada)
No ha tenido el lugar mejor Alcalde,
¡que esto tenía escondido Pedro Crespo!

Escribano
Cuatro causasN
X
Nota del editor

Verso incompleto.

de hijos de vecinos he sentenciado
775
esta mañana.

Serrano
¿En qué?, ¡por vuestra vida!

Escribano
Piadosamente ha sido. Desterrados
van por dos años, con que al Rey le sirvan
en aquella jornada en que se apresta
para ir a Portugal. Muchos, sin ellos,
780
van asentando plaza cada día
de miedo del Alcalde...

Serrano
Así conviene
que en poco deje limpia a Zalamea
de holgazanes, pero ya ha salido,
que es hora de juzgado, y solo temo
785
que quiera perseguir a los soldados
con tanto extremo. ¡Plegue a Dios que sea
el agua limpia! Y más, este sargento
no sé en qué ha de parar; los capitanes
sospecho que andan medio amotinados.

Escribano
790
Dios lo ha de remediar aún bien, que es otro
el Escribano de la causa.

Alcalde
¿Hay pleitos?

Escribano
Ninguno hay criminal.

Alcalde
No es bien pequeño
que esté en paz el lugar.

Escribano
Una demanda
hay aquí de dineros.

Alcalde
Pues leedla.

Serrano
795
Señor, ¿qué se ha de hacer con el sargento?
Que está el Maese de campo en Zalamea,
don Lope de...

Alcalde
Será de Figueroa.

Serrano
Sí, señor; es un hombre del dïablo.

Alcalde
Pues ¿qué se me da a mí? Sea de quien fuere,
800
haced lo que os he dicho, Juan Serrano,
o ¡voto a tal, que os haga y acontezca...!

Escribano
Vendrá de modo a alborotarse el pueblo,
señor Alcalde, que se arriesgue mucho.
El Maese de campo es un demonio
805
y es medio renegado; si se enoja...

Alcalde
Pues más que sea renegado entero,
yo soy cristiano y soy también alcalde.
¡Ah, Juan Serrano, haced lo que os he dicho!
Y vos, compadre, en lo que yo mandare
810
no os metáis más, sino escribid callando.

Serrano
Ya voy, señor, de miedo voy temblando.

Salen DON DIEGO, DON LOPE, DON JUAN y GALINDO.

Don Diego
Vele aquí vuesarced, que si no fuera
por no perdernos...

Don Lope
¿Sois vos el Alcalde?

Alcalde
Yo soy.

Don Lope
Pues si vos sois, ¿qué es del sargento,
815
del capitán don Diego?

Alcalde
Aquí está preso.

Don Lope
¿Cómo le tenéis preso?

Alcalde
¡Bien pregunta!
En el cepo con dos pares de grillos.

Galindo
Burlaos, Galindo, con el padre Alcalde.
¡Por vida de quien soy, que tiene talle,
820
si me coge este viejo testarudo,
de ponerme amarrado a un duro banco,
como al forzado de Dragut!

Don Lope
No puedo
responderos de cólera. ¿Burláisos
con algún villanchón de vuestro pueblo?
825
Pues, ¡por vida del Rey que si me enojo...!

Alcalde
Enojarase con el Rey. ¿Qué importa?

Don Lope
¿Conocéis vos al Rey? ¿Quién es? Veamos.

Alcalde
Yo soy el Rey.

Don Lope
¿Quién, vos? ¿Tenéis jüicio?

Alcalde
¡Sí, juro a Dios; yo soy!

Don Juan
¿Hay desvergüenza
830
mayor que la que tiene este villano?

Galindo
Si al Rey se le ha enobrado en la cabeza,
no doy por la salud de un sargento
dos berenjenas.

Don Diego
¡Fuego en la paciencia
con que vuesa merced viene a hablarle
835
y aún en la nuestra!

Don Lope
¿Qué queréis, don Diego,
que me llegue y le dé seis mojicones?
¡Qué fácil que lo halláis! ¿Pensáis que es vara
de varear bellotas la que tiene,
o la vara del Rey?

Don Diego
Pues ¿de qué modo
840
puede él prender soldados?

Don Lope
Pues sabrémoslo,
que bien sé que no puede. Alcalde honrado,
salga el sargento de la cárcel luego.

Alcalde
Rato ha que mandé que lo sacasen.

Don Diego
De otra maneta fuera, si no fuera
845
por no descomponernos.

Alcalde
Yo lo creo.
Hácenlo al fin por no descomponerse,
pues si entendiese aquí el señor don Lope
lo que estos caballeros descomponen,
no me culpara en la prisión que hice.
850
El día después que sucedió el delito,
quise azotalle. Al fin me he detenido
otros tres, por si daba algún descargo.

Don Lope
Pues sepamos, Alcalde del infierno,
quién se ha hecho su jüez. ¡Pese a la pierna,
855
no viniera un demonio y la llevara!

Alcalde
Pues ¿qué tiene en la pierna?

Don Lope
¡Cien demonios!
¿Qué me preguntas, hombre del demonio?
Suelta el sargento, o ¡voto a Cristo, Alcalde,
que queme este lugar! ¡Ah, pierna infame!

Alcalde
860
¿Tiene gota? ¡Por Dios!, ¿duele mucho?

Don Lope
¿Es posible que no viene un demonio
a llevarse esta pierna?

Don Juan
¡Bravo miedo
le ha cobrado el villano!

Alcalde
¿Tiene gana
de estar sir pierna, y no llama más de uno?
865
Llame treinta demonios o cuarenta,
que se la arranquen presto.

Galindo
¡Bravo miedo
le ha cobrado el villano! Echa por copas.

Dentro:

[Voz]
“... que manda hacer el Rey nuestro señor, y su Alcalde Pedro Crespo en su nombre...”

Don Diego
Míralo, pues, Galindo; acaba presto.

Dentro:

[Voz]
“A este hombre, por infamador de doncellas, mándanle dar doscientos azotes. Quien tal hace que tal pague.

Galindo
Romance (tirada)
870
¡Señor, al sargento azotan!

Don Diego
¿A quién, Galindo?

Galindo
Al sargento.

Alcalde
¿Sí? ¡Par Dios! Pues ¿es milagro?

Don Diego
Milagro es que quede al pueblo
piedra sobre piedra, amigo.
875
Soldados, este es el tiempo
de nuestra venganza. ¡Mueran
estos villanos!

Don Lope
¿Qué has hecho,
villano insolente?

Alcalde
¿Yo?
Ahí lo dice el pregonero.

Don Juan
880
¡Presto, acudir a quitallo!
¡Vive Dios...!

Galindo
Muda de intento,
señor, que es grande el peligro,
porque le llevan en medio
más de trescientos villanos
885
mayores que filisteos.
Apenas se ve el pollino
con ser mayor que un camello;
con chuzos van la mitad,
los demás pasan barriendo
890
la calle de peladillas,
que a ochenta pasos y a ciento,
desembrazando un brazo,
matan a un hombre.

Don Juan
Don Diego,
vamos con las compañías
895
a quitarlo.

Alcalde
Estense quedos;
miren que no ha de ir vacío
el asno.

Galindo
¡Sopla ese huevo!

Don Lope
¿Qué has de hacer?

Alcalde
Poner en él
al que quitare al sargento.

Galindo
900
Yo muy bien me hallo a pie.
¡Gloria a Dios!

Don Diego
¡Que sufras esto,
señor!

Alcalde
Porque no entendáis
que yo sin razón me quejo,
sabed, señor, que aquel hombre,
905
siendo avisado primero
por mí, me infamó mi casa;
y la noche de año nuevo,
él y otros tres, que podían
los dos, si son caballeros,
910
cumplirme a mí la palabra...
Mas ¡no seré Pedro Crespo
si ellos no me la pagaren!
Pero volviendo a mi cuento,
sacaron dos hijas mías...

Don Lope
915
¡Malo! Mal hizo el sargento.
Decid, señor.

Alcalde
Yo venía
de ronda entonces, y hallelos
que mis hijas me llevaban.
Conózcolas, arremeto;
920
meten mano todos cuatro;
defiéndenseme, peleo;
huyen los tres, cae el uno,
ciégale el temor y préndolo;
tómole la confesión,
925
y niega. Doyle tormento,
confiesa ayer el delito,
y hoy le azoto.

Don Lope
Está bien hecho.
¡Juro a Dios echar un bando,
que no parezca en el pueblo
930
hoy, so pena de la vida,
ningún soldado!

Don Diego
¡Reniego
de la paciencia y de mí!

Don Juan
Pues si no me mata el cielo,
me he de vengar en sus hijas.

Don Lope
935
Mejor fuera, caballero,
que el capitán castigara
delitos que son tan feos,
y más en los oficiales.
Y no alborotar el pueblo,
940
dando lugar a que digan
que es el capitán como ellos.
¿Qué dirá Su Majestad,
que viene con el ejército,
si esto llega a su noticia?
945
¡Buen nombre gana mi tercio
con esas bisoñerías!
¡Nunca salgo de modernos!
¡Por vida del Rey, que estaba
por hacer un escarmiento
950
de vuesas mercedes hoy!
Pues ¡sepa yo que hay encuentro
con el Alcalde, de hoy más!

Galindo
Ya está echado el bando.

Don Diego
¡Ay, cielos!
Saldrá del lugar don Lope,
955
¡verá el mundo si me vengo
de este agravio!

Don Lope
¿Tenéis pluma?

Escribano
Sí, señor.

Don Lope
Mostradla os ruego.
Dadme un poco de papel.

Alcalde
Y del sargento, ¿qué hacemos?
960
¿A quién lo podré entregar?

Don Lope
Eso es lo que estoy haciendo.

Don Juan
A nuestro pedir de boca
viene la ocasión, don Diego.
Hoy pagarán los villanos
965
con su infamia nuestros celos.

Don Diego
¿Otro concierto tenían?

Don Lope
Sí, pues por ellas vinieron
otros dos, y las sacaron.

Don Diego
¡El alma se abrasa en fuego
970
de venganza!

Don Lope
Este papel
irá donde dice dentro;
y vos haréis lo que él dice.

Alcalde
Agora, señor, confieso
que hay entre soldados honra,
975
venganza y comedimiento.

Don Lope
¿Agora lo habéis sabido?

Alcalde
¡Qué queréis, si en este pueblo
no han entrado en cuarenta años
soldados que hiciesen menos!

Don Lope
980
El que es de veras soldado,
también es de veras bueno.
¿Están las postas a punto?

Galindo
Ya esperan.

Don Lope
Alcalde, llevo
cierta duda, ¿conocisteis
985
los otros tres compañeros?

Alcalde
No, señor.

Don Lope
Ea, Dios os guarde;
la virtud os encomiendo.

Alcalde
¿Mejoró ya de la pierna?

Don Lope
En mi vida estaré bueno.
990
¡Ofrézcola a Belcebú!

Don Juan
Manos a labor, don Diego.

Vanse.

Escribano
Señor, ¿no fuera mejor,
para castigos y ejemplo,
que le dijerais quién son?

Alcalde
995
Yo me entiendo; vengan pleitos.
Decid, ¿qué demanda es esa?

Escribano
Demanda de unos dineros.

Alcalde
¿No decís que hay dos demandas?

Escribano
Memoria y entendimiento
1000
tiene que asombra.

Alcalde
Veamos
lo que contiene, primero,
ese papel.

Escribano
Dice así:

Sale SERRANO.

Serrano
Como mandaste se ha hecho,
y lo hemos vuelto a la cárcel.

Alcalde
1005
¿Veis como no ha habido riesgo?

Serrano
Ningún soldado hemos visto.

Alcalde
¡Serrano, es gigante el miedo!

Escribano
“Al capitán Villalobos, en la Real de España, salud. Señor capitán: Yo presumo que Su Majestad tiene gusto de enviarme con la armada a la Tercera para quietud de aquellas islas, y así dudo que nos podamos ver hasta la vuelta, que lo siento en extremo. Ahí envío a Vuestra Merced un forzado que fue sargento de los de mi tercio. Condenele, aunque es novedad en la milicia, a diez años de galeras por incorregible y facineroso, causas bastantes para darle garrote a nuestra usanza, pero los ruegos pudieron estorbarlo. Vuestra Merced le ponga donde trabaje, que antes que embarque le enviaré la sentencia. Guarde Dios a Vuestra Merced. –Zalamea y febrero.”

Alcalde
Romance (tirada)
Mostrad, compadre; eso no;
Yo castigo, mas no vengo,
1010
en quien no es el principal,
agravios con tanto extremo.
Culpa tiene el mozo, es llano,
pero al amigo ni al deudo
no han de obligalle a hacer mal
1015
la amistad ni el parentesco.
Pero supuesto que tiene
castigo bastante el reo,
y que su mal no ha de darle
a mi enfermedad remedio,
1020
yo quiero que vaya libre,
pues lo que coger deseo,
esta vez se han escapado,
pues solo bestias sabemos
que se vengan sin razón,
1025
como el toro, que el empleo
de su enojo hace en la capa
si se le escapa su dueño.
Señor compadre, yo estoy
falto agora de dineros.

Escribano
1030
¿Qué manda vuesa merced?

Alcalde
Que me preste el Regimiento
treinta ducados.

Escribano
Y más,
aunque haya menester ciento.
Vayan por ellos.

Alcalde
Serrano,
1035
id vos, y dádselos luego
a ese pobre que afrentamos,
y vaya con Dios.

Escribano
El cielo
le enseña. Pudiera ser
de muchos jueces ejemplo.

Sale GINÉS.

Ginesillo
Romance (tirada)
1040
Señor, no sé cómo empiece...

Alcalde
Empieza por donde digas
a lo que vienes.

Ginesillo
Agora
se llevaron...

Alcalde
¿A mis hijas?

Ginesillo
Sí, señor.

Alcalde
Los capitanes
1045
serán...

Escribano
¿Hay mayor desdicha?

Alcalde
¿Veis como no está en mi mano
guardallas, si Dios no cría
vergüenza y recogimiento
en ellas? ¡Ah, honra mía!
1050
¡Mirad si la culpa tengo!
Dime, Ginés, ¿y ellas mismas
gustaron de irse?

Ginesillo
Señor,
no dieron gritos.

Alcalde
Sería
sin duda, con gusto suyo.
1055
Vayan con Dios, ¡suerte es mía!
Señor, ¿castigáis pecados
viejos con nuevas desdichas,
o el castigo que me dais
es por falta de doctrina
1060
de su padre? No será
por eso, ni hay quien lo diga,
que, ¡vive Dios! que he tenido
más cuenta con esas niñas
que con las dos de mis ojos.

Escribano
1065
Yo espero que Dios se sirva
que las halléis, si os dais prisa,
llevando un par de cuadrillas...

Alcalde
Si estaban nuevas en casa
y me las vuelven traídas,
1070
¿para qué las quiero? ¡El alma
con el dolor agoniza...!
¿Dónde iré a cobrar mi honor?
¡Cielos, que me atemoriza
ya de Leonor y de Inés
1075
la libertad que publican!
Si por fuerza las sacaran,
estando ellas recogidas,
en el poder más lascivo
vivieran castas y limpias,
1080
que la torre del honor
sobre voluntad estriba.
Ginés, ¿era mucha gente?

Ginesillo
Algunos vi en las esquinas,
y otros fuera del lugar.
1085
Bartolo, el gañán, les iba
detrás siguiendo los pasos.

Alcalde
Compadre, adiós. Ginés, guía
hacia donde las llevaron,
no deis a nadie noticia
1090
del caso, porque la infamia
crece cuando se publica.

Escribano
Dios os dé, señor, paciencia,
si hay paciencia en tal desdicha.

Alcalde
Sin honra estoy, quiero ver
1095
siguiendo loco a mis hijas,
si de la que van dejando
hallo yo algunas reliquias.

Vanse. Sale LEONOR.

Leonor
Lira
Nunca al sol se desata
el arroyuelo que, vertiendo plata,
1100
la desperdicia ufano
entre las hojas del galán verano,
ni más alegre suena
con blanda luz la dulce filomena,
Lira
que a mis gratos oídos
1105
la blanca voz süave
del que llamarse sabe
amoroso ladrón de mis sentidos.

Sale INÉS.

Inés
Nunca el laurel asiste
más bello el pajarillo que se viste,
Lira
1110
según parece hermoso,
con la capa de abril vario y vistoso
cuando a su dueño espera,
que el cristal de la fuente lisonjera
bebiendo turba un rato,
1115
libre y seguro del olvido ingrato,
Lira
que me parece, hermana,
el dueño mío de que gozo ufana.

Leonor
Inés, ¿estás contenta?

Inés
En vano prueba, si probarlo intenta
1120
por oficio o costumbre,
fortuna a derribarme de la cumbre
Lira
donde el amor más puro
laurel de amante me ciñó seguro.

Leonor
Yo también soy dichosa,
1125
que soy querida, como tú, hermosa;
nunca a envidiarte llego.

Inés
Don Juan respira amor.

Leonor
Amor don Diego.

Dentro DON DIEGO.

[Don Diego]
Lira
¡Muera el loco villano!

Leonor
¡Válgame el cielo, Inés!

Don Juan
Matice el llano
1130
el mozuelo atrevido
con sangre suya, pues nos ha seguido.

Leonor
Hermana, ¿no es Bartolo?
Defendiéndose está, herido y solo,
Lira
de arcabuces y espadas.
1135
Basta, don Diego, si de mí te agradas.

Inés
¡Dejadle ya, soldados!
Mirad que fuisteis sin razón mandados.

Don Diego
No ha de vivir cien horas.

Bartolo
¡Ladrones del honor de mis señoras,
Lira
1140
quitad los arcabuces,
veréis si pongo al campo tantas cruces
como venís soldados!

Don Juan
Veraslo ahora.

Vanse los SOLDADOS.

Leonor
No es de enamorados,
siendo la primera cosa,
1145
pareceros, señor, dificultosa.
Lira
No le quiten la vida.

Don Diego
¿Pensará la villana que es querida?

Leonor
¡Don Diego de mis ojos!

Don Diego
¡Suelta, villana!

Leonor
¡Ya te causo enojos!
1150
¡Ay, cielos! ¿Qué es aquesto?
¿Villana de tu boca soy tan presto?

Don Diego
Lira
Siempre has sido villana,
infame y loca, como lo es tu hermana.

Inés
Dulce, querido esposo,
1155
¿eres también conmigo riguroso?

Don Juan
¡Villana! ¡Vive el cielo
que deje con tu muerte ejemplo al suelo!
Lira
¿Tú marido me llamas
cuando mi nombre con tu nombre infamas?

Leonor
1160
¡Inés!

Inés
¡Leonor!

Sargento
Ya queda
de suerte que seguirnos más no pueda.

Don Diego
Lira
Mientras llega la tropa
con las banderas, el bagaje y ropa,
que ya la dejé a punto...

Leonor
1165
¡Hermana, el corazón tengo difunto!

Don Diego
En esa portezuela
podrán, con el alférez Valenzuela,
Lira
quedarse diez soldados,
por si hubiese villanos desmandados
1170
que seguirnos pretendan.

Sargento
Primero que el pueblo el caso entiendan
diez leguas estaremos.

Soldado 1º
Paréceme que el puente defendemos.

Soldado 2º
Lira
Pues ¿es el de Mantible?

Inés
1175
¡Ah, don Juan de mis ojos! ¿Es posible
que has hablado de veras?

Don Juan
¡Necia villana, provocar no quieras
mi pecho vengativo!

Inés
Pues ¿qué te he hecho yo?

Don Juan
En el alma escribo
Lira
1180
de tu padre villano,
la ofensa hecha por su misma mano.

Don Diego
Afrentome el sargento,
y yo en su mismo honor tomar intento
la venganza, de suerte
1185
que sienta menos la penosa muerte.
Lira
Una cosa he sentido:
que nobleza las dos no hayáis tenido,
para que, al deshonraros,
pudierais de más pérdida quejaros.

Leonor
1190
¿Hicieran más dos fieras?

Don Juan
En el campo os quedad como rameras;
Lira
de este modo perdimos
los celos viles que tener pudimos
de aquellos dos villanos
1195
a quien distéis al salir las manos,
la noche desdichada
que fue dichosa su villana espada;
Lira
id y casaos con ellos,
que, aunque gozadas vais, tiene cabellos
1200
la ocasión que os convida.

Inés
¿Dónde irá una mujer sola y perdida?
No teméis a los cielos,
y dais por ocasión injustos celos.
Lira
Si mi padre os agravia,
1205
¿por qué habéis de vengaros con tal rabia,
que de la honra nuestra
que la hace blanco la venganza vuestra?
No esposas regaladas
nos llamaremos ya, sino criadas.
Lira
1210
¡No nos dejéis, señores,
si mujer mereció jamás favores!

Leonor
Si ya ha llegado el día
en que te alegre la desdicha mía...

Inés
¡En vano el llanto enjugo!

Leonor
1215
¡No me dejes en manos del verdugo!
Lira
Mira que lo es mi padre,
que no hay amor que sin honor le cuadre,
porque tiene heredada
villana sangre, pero sangre honrada.

Don Diego
1220
Porque os mate os dejamos.

Don Juan
De todos de esta suerte nos vengamos.

Vase.

Leonor
Romance (tirada)
¡Don Diego, espera, escucha!

Inés
¡Don Juan, escucha, espera,
que me llevas el alma!

Leonor
1225
¡Mira que un alma llevas
tan rendida a tu gusto,
que estima tus afrentas
por regalos de amores!

Soldado 1º
¿Dónde bueno, doncellas?

Leonor
1230
Dejadnos ir, amigos,
a rogarles siquiera
que maten con las manos
pues matan con las lenguas.

Soldado 1º
No se cansen, amigas,
1235
traten de dar la vuelta
o les darán con algo.

Leonor
¿Que el ruego no aprovecha?
Don Diego, esposo mío,
¿que me dejas de veras?

Soldado 2º
1240
Que no es sino burlando;
aguarden a que vuelvan.

Inés
¡Ay, desdichada Inés,
qué bodas que te esperan,
despreciada y sin honra!
1245
¿Posible es que me dejas?

Leonor
¡Plega a Dios, hombre infame,
que con la misma afrenta
que aquí nos has dejado,
en tu ciudad perezcas!
1250
Cruel, ¿si vas huyendo?
Dime, ¿para qué llevas
la carga de mi alma,
que más que un monte pesa?
Cubierta va de agravios,
1255
de desdichas cubierta;
déjala, pues que huyes,
ya que dejarla intentas,
mira que con el peso,
ingrato, ha de ser fuerza
1260
que de cansado pares,
aunque parar no quieras.

Soldado 1º
¡Ya me voy enfadando!
¡Villanas, no quisiera
que volvieran desnudas!

Leonor
1265
En vano, Inés, te quejas
del hombre más ingrato
que los cielos sustentan.

Inés
¡Plega a Dios que se acabe,
con comenzar la guerra,
1270
tu vida infame y vil,
porque sin premio mueras!

Sale GALINDO.

Galindo
Paréceme que escucho
a dos niños de escuela,
que en la doctrina tienen
1275
demandas y respuestas.

Inés
¿Qué te parece, amigo?

Galindo
Que los dos nos parezcan
era de parecer,
en Dios y en mi conciencia.

Leonor
1280
Ruégales de tu parte,
quizá tendrán clemencia,
que nos dejen pasar.

Galindo
Galindo se lo ruega.
Pasen, señor alférez,
1285
porque no formen quejas
del señor don Galindo.

Soldado 1º
Pasen ya, norabuena,
mas es cansarse en balde.

Soldado 2º
Antes yo no quisiera
1290
que les pesase de oír...

Inés
Con las lágrimas tiernas
de una mujer humilde
se han ablandado peñas.

Leonor
¡Ay, Dios, si nos llevasen
1295
cumplida la promesa!

Dentro:

Alcalde
¿Dónde podrán los cielos,
para mayor afrenta,
esconderme a mis hijas?

Galindo
Aquí está Zalamea.
1300
Señores, ¿qué hacemos?,
que el alma me penetra
el eco de este alcalde.

Soldado 1º
Pues aunque el mundo venga,
¿qué ha de importar, Galindo?

Galindo
1305
Hijo, hay otra azotea
como la del sargento.
Todos los hombres sepan,
el fuego, el aire, el agua
(pero el agua no entra)
1310
del Garamanto adusto
al pie del Rollo de Ecija,
como tengo a ese Alcalde
tan grande reverencia,
que no mandata cosa
1315
en que no le obedezca;
y hago juramento,
créanme o no me crean,
de que con este alcalde
no quiero más reyertas;
1320
y porque de mi espada
nadie forme querellas
de que ha sido instrumento
de alguna resistencia,
como instrumento sordo,
1325
que le faltan las cuerdas,
ha de quedar colgada...

Soldado 1º
Necio, ¿dónde la cuelgas?

Galindo
En este sauce verde,
donde mi alma llora el bien que pierde.

Soldado 1º
1330
Tengan apercibidos
arcabuces y cuerdas,
que siento entre los árboles
tropel de gente.

Sale el ALCALDE.

Alcalde
Apenas
me dejan dar un paso
1335
el dolor y vergüenza.
¿Qué es lo que ven mis ojos?
¿Mis hijas son aquellas?
¡Cielos, que van perdidas,
aunque el camino sepan!
1340
¿Qué tengo de hacer solo?
Mas ¿para qué reserva
la vida un desdichado?
¿Veis aquellas dos prendas,
soldados? Pues son mías.
1345
Dejadme, iré por ellas.

Soldado 1º
Busque por otra parte
por donde pasar pueda.

Alcalde
¡Por vuestro pechos viles
abriré franca la puerta
1350
si el paso me negáis!

Soldado 1º
Poco aprovechan fuerza
contra arcabuces tantos
que al pecho se enderezan.

Don Diego
Échale el lazo presto.

Don Juan
1355
Él es, don Diego, ¡muera!
La dichosa fortuna
nuestros agravios venga.

Don Diego
Quitadas ya las armas,
daremos la sentencia.

Alcalde
1360
Si los ruegos os mueven,
mirad que un hombre os ruega
que la muerte le deis.

Don Diego
Eso es lo que te niegan
tus enemigos hoy,
1365
porque viviendo sientas
la afrenta que me hicistes,
viendo tu misma afrenta.
Atalde a un roble de esos
porque a sus hijas vea
1370
como a rameras viles
que todos las desprecian.

Alcalde
¡Señor, si mis pecados
han de alcanzar clemencia,
poco es este castigo;
1375
otros mayores vengan!

Soldado 2º
Ya queda bien atado.

Don Diego
Venga ahora Zalama
y reciba su alcalde.

Vanse los capitanes.

Soldado 1º
Merecida es la pena.

Alcalde
1380
Castigos... mal he dicho,
que en la mano suprema
castigos son regalos,
porque jamás se acuerda
de castigar al hombre,
1385
que por su bien no sea.

Salen LEONOR e INÉS.

Leonor
Redondilla
¿Por aquí volvió don Diego?

Inés
¿Por aquí don Juan volvió?

Leonor
¡Posible es que me dejó!

Inés
¡Que así me dejase luego!

Leonor
Redondilla
1390
¡Vágame Dios! Ciega estoy,
pues a mi padre no miro.

Inés
¡Cielos, con razón me admiro!
Probando desdichas voy
Redondilla
por ver cuál me ha de matar.

Leonor
1395
Padre, ¿quién os puso así?

Inés
Quien me ha hecho libre a mí,
bien os pudo a vos atar.
Redondilla
Puesto os han infames lazos
porque nuestra infamia vean
1400
vuestros ojos, sin que sean
furioso estorbo los brazos.
Redondilla
Temiendo que no nos deis
la muerte, os habrán atado
porque no dejéis quebrado
1405
el vil espejo en que os veis.
Redondilla
Vengativo fue el consejo
del que guardarnos intenta,
y es porque dure la afrenta
lo que durare el espejo.

Leonor
Redondilla
1410
¡Ay, padre! Tarde he de ver
venganza de estos villanos,
porque está el hombre sin manos,
y con lengua la mujer.
Redondilla
A Elvira y a Sol halló
1415
Rodrigo atadas a un roble,
y porque mi llanto doble,
la suerte en vos se trocó.
Redondilla
Pero, pues temen la lid,
son, con astucias civiles,
1420
o más que los condes viles,
o vos más fuerte que el Cid.

Inés
Redondilla
Que sois juez me hacéis dudar,
pues tan sin valor os veis,
que al preso que más queréis
1425
aún no le podéis soltar.
Redondilla
Mas yo os soltaré, señor,
pero no es seguro intento,
padre, porque el mandamiento
no lo ha firmado el temor.
Redondilla
1430
Si aquí con acuerdo sabio
el uno y otro os ató,
¿cómo he de soltaros yo,
si de mí nació el agravio?
Redondilla
Perdonad, que estáis de suerte
1435
ofendido, y con razón,
que si rompo la prisión
me han de condenar a muerte.
Redondilla
Quedaos sin que me veáis
hasta que padrinos tenga,
1440
porque cuando a veros venga
más piadoso me veáis.

Vase.

Leonor
Redondilla
Sin detalle se va
mi hermana; discreta es,
si ha podido serlo Inés
1445
después que sin honra está.
Redondilla
Mas, pues ella teme, es bien
que tema también Leonor,
que no es bien que sin honor
sus hijas delante estén.

Vase.

Alcalde
Redondilla
1450
Basta, que Leonor e Inés
sin desatarme se van;
si es el peligro en que están
como mi deshonra es,
Redondilla
tarde saldré donde estoy.

Sale BARTOLO ensangrentado.

Bartolo
1455
Si a mis señoras dejaran,
menos dolor me causaran
las heridas. ¿Dónde voy
Redondilla
tan desangrado y herido?
Ojos, ¿qué es lo que miráis,
1460
si no es, ojos que os turbáis,
como ya os falta el sentido?

Alcalde
Redondilla
¿No es Bartolo? ¡Él es! ¡Ay, cielo!
No sé si ha de haber lugar
en el alma para entrar
1465
tan nuevo dolor.

Bartolo
Verelo,
Redondilla
aunque con ojos turbados,
por ver si tan muerto voy,
que lo que mirando estoy
me engaña.

Alcalde
Los engañados,
Redondilla
1470
mis pensamientos han sido.
Bartolo...

Bartolo
Señor...

Alcalde
Si puedes,
suelta de estas viles redes
un pájaro inadvertido.

Bartolo
Redondilla
Si más no pudiera, hiciera,
1475
para desatar los lazos,
los hilos de sangre brazos
con que soltarte pudiera.

Alcalde
Redondilla
Aunque lo has hecho por mí,
tu causa has solicitado,
1480
que si los has desatado,
los desatas para ti,
Redondilla
pues servirán de ayudarte
en dos cosas conocidas:
de vengarte las heridas
1485
y de llevar a curarte.


Jornada III

Salen JUAN SERRANO y el ESCRIBANO.

Escribano
Redondilla
Aunque tenga corazón
para poderlo llevar,
en fin le habrá de acabar
la fuerte imaginación
Redondilla
1490
de su desgracias, sin duda.

Serrano
Mucho su paciencia prueba,
pues en desgracia tan nueva,
ni voz ni semblante muda,
Romance (tirada)
pero vive avergonzado
1495
de modo, que no ha salido
después que le ha sucedido.

Escribano
Por eso tiene el juzgado
Redondilla
en casa; y sus hijas, ¿sabe
dónde están?

Serrano
No hay quien lo sepa.

Escribano
1500
Pues ¿cómo queréis que quepa
alivio en él?

Serrano
El más grave
Redondilla
dolor, es el no saber
si acaso se las llevaron
los que el honor le quitaron.

Escribano
1505
Un consuelo puede haber,
Redondilla
si hay en desdichas consuelo,
y es que el Rey ha de pasar
presto por este lugar.

Serrano
Tráigale con bien el cielo,
Redondilla
1510
pues aliviará su pena
castigando tiranías.

Escribano
¿Dónde están las compañías?

Serrano
En jurisdicción ajena,
Redondilla
mas de diez leguas de aquí.

Escribano
1515
Y los capitanes, ¿dónde?

Serrano
El uno y otro se esconde.
Anoche, cuando volví
Redondilla
de mi heredad, como digo,
me informé de seis soldados,
1520
que andan ahora alojados
dos leguas de aquí.

Escribano
No sigo
Redondilla
el parecer de ofendellos.

Serrano
Aún no sabemos quiénes son.

Escribano
Y es ¿nuestra jurisdicción?

Serrano
1525
¡Pluguiese a Dios fuesen ellos,
Redondilla
que el nuestro distrito es
el cortijo donde están!

Salen BARTOLO y el ALCALDE.

Bartolo
Suelto como un alcotán
me siento, señor, después
Redondilla
1530
del ensalmo.

Alcalde
¿Ya estás bueno?

Bartolo
Apenas queda señal;
¡no hay cosa que me haga mal!
Anoche anduve al sereno,
Redondilla
buscando la pollineja,
1535
más de hora y media.

Alcalde
A Dios gracias
que corren ya las desgracias
por mí solo. Aquí se queja
Martín Alonso, albañí,
¿que una demanda tenéis
1540
suya, y que no la leéis?

Escribano
Dice la demanda así:
“Martín Alonso, obrero y alarife de Zalamea, dice que ha dos meses que acabó de labrar junto al Terrero una casa al alcalde Pedro Crespo, y que se le debe, rematadas cuentas (que por la obra se tomó a destajo), trescientos y cuarenta y seis reales. Pide a vuesa merced un mandamiento para que se los paguen.”

Alcalde
Endecasílabos sueltos (tirada)
Es muy justo,N
X
Nota del editor digital

El verso no está completo.

y estaba por poneros en la cárcel...

Escribano
¿A mí, señor?

Alcalde
A vos, que ha quince días
1545
que no queréis esa demanda.
¿Qué sabéis vos si el pobre que la pide
no tiene qué comer?

Escribano
Pues ¿no pudiera
pedillos sin demanda ni en juzgado?
Por parecerme libertad, no quise
1550
que vuesarced supiese la demanda
por escrito. Jamás en Zalamea
de vuesarced ha habido quien se queje
de que no paga bien y puntualmente,
pues ¿por qué tiene ya bachillerías
1555
Martín Alonso, y quiere por justicia
cobrar de vuesamerced?

Alcalde
Muy bien ha hecho;
yo os diré por qué. Porque podía
la paga dilatar como vecino,
y es justo que la pague como Alcalde.
1560
¡Pena de mal jüez! ¡Ah, Juan Serrano!
Sacadme prendas luego de mi casa,
las que Martín Alonso señalare.

Escribano
Yo salgo por fiador de mil ducados,
señor Alcalde.

Alcalde
Y ¿es esa fianza
1565
para pagalle al otro su dinero?

Escribano
Para si vuesarced no los pagare,
que los cobre de mí.

Alcalde
Y si estoy cien años
sin que la pague, ¿comerá ese pobre
con la fianza vuestra, o con dineros?
1570
Haced lo que os he dicho. Bien pudiera
Pedro Crespo pagalle algún pedazo,
y no comprar el buey a Gil Benítez,
que no es de hombres honrados y cristianos
comer con gusto ni dormir sin pena,
1575
cuando el pobre a quien debe, por ventura
no tiene un pan que dalle a sus hijuelos.
No entendí tal de Pedro Crespo. ¿Ahora,
a la vejez, no paga lo que debe?
¡Muy bien se salvará! Sacadme prendas,
1580
y dentro de tres horas se rematen
a voz de pregonero.

Serrano
No querría
que diga nadie que se sacó prendas.

Alcalde
¿No vais con mi licencia? Pues ¿qué importa?
No serán las primeras, Juan Serrano,
1585
que no ha mil años que sacaron otras,
y no por deudas, sin licencia mía,
y sospecho que están ya rematadas.

Escribano
Dios lo ha de remediar, que al fin son tuyas.

Sale un LABRADOR.

Labrador
Señor Alcalde, háganos justicia,
1590
pues todos van contentos de su casa.

Alcalde
Mucho más estaréis vos en pedilla,
que en darla yo, si darse puede luego.

Labrador
Señor, en el cortijo de las Peñas,
que es de mi amo el cura Antón Hidalgo...

Alcalde
1595
Pienso que viene a ser este cortijo
nuestra jurisdicción.

Escribano
Y otras dos leguas
de aquella banda, tiene Zalamea
sus términos.

Alcalde
Decí.

Labrador
Pues en mal hora
llegaron a hacer noche unos soldados,
1600
que no son más cristianos que Mahoma,
que han puesto ya el cortijo de manera
que es una compasión. Ha doce días
que están en él un macho y dos borricos,
con perdón de las barbas que me escuchan;
1605
se llevaron también los compañeros,
solamente con decir que lo mandaba
su capataz.

Alcalde
Su capitán sería.

Labrador
Pues estos seis que están en el cortijo,
bien pueden ellos ser lo que quisieren,
1610
mas son unos gradísimos bellacos.
No me han dejado pollo ni gallina,
y hanme muerto también los ternerillos,
que no tengo yo harto en la soldada
para pagar el daño que me han hecho.
1615
Dicen que pagarán cuando se vayan.
Yo tomara se fueran sin pagarme,
como se fueran luego: son rufianes,
señor Alcalde.

Alcalde
¿De qué manera, amigo?

Labrador
En que cuantas mujeres van camino,
1620
las fuerzan y las tienen encerradas,
tan sin temor de Dios, que es grande lástima
ver lo que pasa en el cortijo.

Alcalde
Hermano,
no os dé cuidado, que esta noche iremos,
y nos harán merced de irse en buen hora.
1625
¿No podremos entrar sin que nos sientas,
porque no se alboroten?

Labrador
Fácilmente;
yo le pondré en el patio en dos palabras.

Alcalde
Compadre, prevenid ocho vecinos
de los más atrevidos y arriscados.
1630
¿Cuántos son los soldados?

Labrador
Seis son ellos.

Alcalde
Pues doce hemos de ser los que allá vamos.

Bartolo
Ya estamos dice si los ocho vienen:
Bartolo y vos son diez, y Juan Serrano,
con el otro alguacil, haremos doce.

Alcalde
1635
¿Ya estás para meterte en pesadumbres?

Bartolo
Diera por verme ya con los soldados
un brazo.

Escribano
Y ¿cuándo quieres ir?

Alcalde
Luego quisiera.

Escribano
Pues voy a prevenir los ocho mozos,
que será cada uno como un pino.
1640
Pero, señor, ¿con tanta gente armada
agora quieres ir? ¿Tú no solías
solo embestir diez hombres?

Alcalde
Sí, compadre,
y me parecían poco, pero agora
no voy a pelear, sino a prendellos.

Labrador
1645
¡Pardiez, que aquesta vez damos en ellos!

Sale JUAN SERRANO.

Serrano
Quintilla
Señor, dice el albañí
que deposites las prendas
en tu misma casa.

Alcalde
¿En mí?

Serrano
Que no quiere que las vendas.

Alcalde
1650
Pues yo le pagaré aquí
Quintilla
el dinero y la amistad;
en mi nombre lo buscad.

Serrano
Hallarás cuanto pidieres.
Aquí hay también dos mujeres
1655
que tienen necesidad
Quintilla
de hablarte.

Alcalde
Entren norabuena.

Serrano
Voy el dinero a buscar.

Alcalde
Mirad que estaré con pena
hasta acabar de pagar.
Vase JUAN SERRANO, y salen INÉS y LEONOR con mantos y papeles.
1660
Siempre está mi casa llena
Quintilla
de tristeza; aun los que vienen
para hablarme, se previenen
de luto. Tienen razón,
si el luto es la compasión
1665
que de mis desdichas tienen.
Quintilla
¿Quién sois? ¿Qué habéis menester?
Como justicia traigáis,
en mí la podéis tener
segura, porque llegáis
1670
adonde os ha de valer.

Leonor
Quintilla
Bien sé que en vuestra presencia
hace la injusticia ausencia,
que por eso a vos venimos;
pero advertid que os pedimos
1675
juntas justicia y clemencia.

Alcalde
Quintilla
¡Válgame Dios! No pudiera
causarme la hora postrera
congoja y mayor pena.
Causado me han más dolor
1680
que si agora las perdiera.
Quintilla
El brazo enojado humillo
por más que tenga razón
el vengativo caudillo,
que nunca ofende el león
1685
si ve humilde al corderillo.
Quintilla
¡Ay, lágrimas! ¿Qué queréis?
¿Adonde salís? ¿No veis
que agora soy juez severo?
¿Por qué me afrentáis? Ya espero,
1690
señoras, que me informéis.

Leonor
Romance (tirada)
Dos capitanes que entraron
a hacer gente en Zalamea,
nos vieron, señor, un día...
¡Pluguiera a Dios no nos vieran!
1695
Aficionáronse entrambos
de nosotras... Inés, cuenta
lo demás, porque se ahoga
la voz de contar mi afrenta.

Inés
Dieron en rondar la calle...

Alcalde
1700
Ya lo sé.

Inés
Los días de fiestas,
nos iban siguiendo juntos
hasta volver de la iglesia...

Alcalde
Ya lo sé.

Inés
Enviaron papeles
llenos de locas promesas...

Alcalde
1705
Ya lo sé.

Inés
Di lo demás,
Leonor, que tengo vergüenza.

Leonor
Perseveraron humildes
con lágrimas y con quejas.

Alcalde
Ya lo sé.

Leonor
Mas no pudieron
1710
tener esperanza cierta
de su amor, porque teníamos
cerradas ventana y puerta.

Alcalde
Eso es lo que yo no sé.

Leonor
Pero como las estrellas
1715
inclinan las voluntades...

Alcalde
¿Diréis que os hicieron fuerza
estándoos en vuestra casa?

Inés
No hacemos de fuerza quejas,
señor, sino del engaño.

Alcalde
1720
Pues en verdad que pudierais
no dejaros engañar,
que no es tan baja la venta
de honor, para no mirarse
primero antes que se venda,
1725
pues no hay precio que la compre
sin bendición de la Iglesia.
Para vender una viña,
un pegujal, una huerta,
me suelen llamar a mí
1730
para darle más firmeza
al contrato. ¡Y dos mujeres
de poca edad y experiencia,
para la venta mayor
que se conoce en la tierra,
1735
teniendo el Alcalde en casa,
aún no le llaman siquiera
para que asista al contrato,
por ver si engañadas quedan!
Decid, señoras, decid,
1740
veré si es justa la queja
que traéis.

Leonor
Decirlo pueden,
señor Alcalde, estas cédulas...

Alcalde
Y en ellas, ¿qué prometieron?

Leonor
Prometen los dos por ellas
1745
de casarse con nosotras.

Alcalde
¡Cumplirán os la promesa,
juro a Dios! Jurad aquí
que hasta tener estas cédulas
no distéis el sí.

Inés
Juramos
1750
a esta cruz, que representa
la de Jesucristo vivo,
y aquella limpia doncella,
Virgen parida en Belén,
cuya celestial presencia
1755
llamaron para escribir
estas engañosas cédulas,
que hasta tenellas, guardamos
Inés y Leonor limpieza.

Alcalde
Pues iré a los pies del Rey
1760
cuando él al lugar no venga,
y pediré en vuestro nombre
justicia; no os cause pena,
señoras, que en vuestra causa,
como si mi causa fuera,
1765
la tomo a cargo, que fuisteis
hijas de madre tan buena,
que por ella merecéis
que os honre. Alzad de la tierra.

Inés
Hemos de besar primero
1770
vuestros pies, por la clemencia
que con nosotras usáis.

Alcalde
Sean las manos, que las besan
las que me quieren por padre;
pero ahora es bien que sepa
1775
dónde queréis que a las dos
depositadas os tenga
hasta que alcancéis justicia.

Leonor
Pues es a voluntad nuestra,
en la casa del Alcalde
1780
estaremos bien.

Alcalde
Pues sea
como lo pedís. Bartolo,
estas dos señoras tengan,
como si fueran mis hijas,
regalo en esta casa.

Sale BARTOLO.

Bartolo
Quisiera
1785
ser ahora el rey, ¡par Dios!,
para que el regalo vieran.

Vanse. Salen el ALFÉREZ y un SOLDADO.

Alférez
Quintilla
No quede puerta ninguna
que no se cierre, que es bien
porque puede la fortuna,
1790
en dando el menor vaivén,
dejar la gente a la luna.
Quintilla
Quede el cortijo cerrado,
porque el hombre recatado
es señor de los que vienen.

Soldado 1º
1795
Y más villanos, que tienen
siempre por razón de estado
Quintilla
querernos mal.

Alférez
No se engaña
el villano que lo piensa.

Soldado 1º
Ya sueño y silencio baña
1800
el mundo.

Alférez
Ninguna ofensa
temiera estando en campaña,
Quintilla
pero encerrado, ¿quién duda
que de esta canalla ruda,
puesto que demos agravios
1805
con solo mover los labios,
copia innumerable acuda?
Quintilla
Mas con seis horas de fuego
y seis espadas, seis hombres,
será muy bárbaro y ciego
1810
quien llegare.

Sale GALINDO.

Galindo
No te asombres
si tan descompuesto llego.

Alférez
Quintilla
Galindo, ¿a qué sales?

Galindo
Salgo...

Alférez
Dime a lo que vienes.

Galindo
Vengo...

Alférez
¿Hay algo, Galindo?

Galindo
Hay algo.

Alférez
1815
¿Tienes ya temor?

Galindo
Sí tengo.

Alférez
¿Valerte has de mí?

Galindo
Sí valgo.

Alférez
Quintilla
Di lo que has visto.

Galindo
No vi.

Alférez
¿Has sentido algo?

Galindo
Sentí.

Alférez
Y ¿sabes lo que fue?

Galindo
Sé.

Alférez
1820
¿Soñaste acaso?

Galindo
Soñé.

Alférez
Di lo que soñaste.

Galindo
Oí:
Quintilla
como el hombre se desvela,
porque siempre estoy velando,
llegó el sueño con cautela,
1825
y dormiente apenas, cuando
vi entre sueños a mi abuela,
Quintilla
que era una mujer barbada,
gorda, morena, estevada,
algo golosa y picuda,
1830
muy tocada y afeitada
y de mucho tiempo viuda.
Quintilla
Turbó mi sueño prolijo
con un estruendo no usado,
y en altas voces me dijo,
1835
si no es que se me ha olvidado:
“¡Galindo, sal del cortijo!”

Alférez
Quintilla
El miedo es quien lo causó.

Galindo
Perplejo estoy de manera
que no sé si lo que habló
1840
fue para decirme que era
la sal del cortijo yo.

Alférez
Quintilla
Claro está que eres la sal,
[....................ón,]
pues que no ha tenido igual
1845
tu gracia.

Galindo
Con Faraón
creciera vuestro caudal,
Quintilla
solo a interpretalle sueños.
A acostaros podéis ir,
porque aunque vengan sus dueños...

Alférez
1850
¿Estáis loco?

Galindo
No he de abrir;
dormideras y beleños
Quintilla
será ahora menester
para que repose un rato.
¿Tenemos en qué entender?
1855
¿Quién está ahí? Será el gato.
¿Que hay gatos? No hay que temer.
Quintilla
¡Qué hermosa sale y lozana
la luna! Cierto ruidillo
me ha causado una terciana.
1860
No es nada. Es el ternerillo
que hemos de matar mañana.
Quintilla
Divertirme un rato quiero
de estas imaginaciones.
Mal hago si mal espero.
1865
No es nada, son los lechones,
que está aquí cerca el chiquero.

Salen el LABRADOR, BARTOLO y JUAN SERRANO.

Labrador
Quintilla
Está muy bajo el corral,
y así, fue el salto pequeño.

Bartolo
Si no he reparado mal
1870
allí está un hombre.

Galindo
¿Es sueño?
No. ¡La corte celestial
Quintilla
sea conmigo! Mil peones
y cuatrocientos caballos
he contado ya.

Labrador
Si pones
1875
diligencia, has de agarrallos.

Galindo
Del lago de los leones
Quintilla
libraste, Señor, a Elías;
pues ansí, también podías
librarme esta noche a mí,
1880
o as que me den aquí
de ventaja veinte días,
Quintilla
que aunque a pie camino mal,
yo me escaparé, Señor.
¡Ganado me han el portal,
1885
vive Dios!

Alcalde
Si hoy el valor
no me falta, presa igual
Quintilla
al horror que me despierta
tengo esta noche.

Labrador
Arrimado
se quedó el hombre a la puerta;
1890
allí no tiene sagrado,
porque es pared de una huerta
Quintilla
y tiene la tapia dentro.

Alcalde
Pues seguro está el encuentro.
Llegad.

Galindo
Fuera de costumbre
1895
ven, que me han visto sin lumbre.
Pues luego se abrirá el centro
Quintilla
para tragarme una vez,
que se lo suplico yo;
muy madura está la nuez.

Serrano
1900
Ya en nuestro poder entró.

Galindo
Lo mismo es entrar en Fez.

Alcalde
Quintilla
Guardarán de dos en dos
la puerta, que así conviene.
¡Ea, soldado!, ¿quién sois?

Galindo
1905
¡Habla muy áspera tiene!
Señor Juan de espera en Dios,
Quintilla
porque espero en Dios que sea
vuesa merced tan honrado,
que no vuelva a Zalamea
1910
con despojo de un soldado
que un cuarto de alcaravea
Quintilla
no se tendrá en el vestido.

Alcalde
¡No se os escape a los dos!
Y ¿a qué es lo que habéis venido?

Galindo
1915
El Alcalde es, ¡vive Dios!
Señor, de limosna pido
Quintilla
que me escuche.

Alcalde
No hay lugar.
Voces al viento derrama.

Galindo
¿Piensa que le han de contar
1920
con los nueve de la Fama
porque me saque a azotar?

Alcalde
Quintilla
No es otro mi pensamiento
en dando fin a mi intento.

Serrano
El uno ya está en la red.

Galindo
1925
Advierta vuesa merced
que en mi vida fui sargento.

Alcalde
Quintilla
Pues ¿quién sois?

Galindo
Galindo soy,
pero no soy el Galindo
que piensa, porque ya estoy
1930
tan humilde, que me rindo
antes de echarme el rentoy.

Alcalde
Quintilla
¿Son soldados los que están
con vos en este cortijo?

Galindo
Sí, señor. Mi capitán,
1935
que no quiero ser prolijo,
don Diego son y don Juan,
Quintilla
el alférez y otros dos.

Alcalde
Serrano, ¡válgame Dios,
y qué ventura tan grande!

Galindo
1940
Si ya no hay en qué me mande,
me voy.

Alcalde
He de hablar con vos.

Galindo
Quintilla
¿A mí, señor...?

Alcalde
Sosegaos.

Galindo
Hállome tan de camino,
señor Alcalde...

Alcalde
Esperaos.

Galindo
1945
¡Oh, lo que temo un pollino
y un pregonero!

Alcalde
Aguardaos;
Quintilla
decidme, ¿dónde podré
hallarlos?

Galindo
¡De mil amores!
En adelantando el pie,
1950
verá de mis dos señores
la sala.

Alcalde
Pues yo os daré...

Galindo
Quintilla
No quiero nada, señor,
que me huele ese favor
como a suela de zapato.

Alcalde
1955
Serrano, esperadme un rato
con Galindo, que el honor
Quintilla
no permite que dilate,
como padre, la venganza.
Nadie de ayudarme trate,
1960
que honor la ocasión alcanza
para que solo los mate.
Quintilla
Tomaranla aquestas manos
de dos cortesanos fieros,
porque entiendan cortesanos
1965
que, a agravios de caballeros,
hay justicia de villanos.
Quintilla
Bartolo, vente conmigo
para que puerta o postigo
rompas, si abrir no quisieren.

Galindo
1970
Antes, abiertas las tienen,N
X
Nota del editor

Falta la rima.

que están durmiendo.

Serrano
¿Qué digo?
Quintilla
Mancebo...

Galindo
¿A quién dice, a mí?

Serrano
¿Estáis alojado aquí?

Galindo
Y aun alejado quisiera.

Serrano
1975
En vuestra mano estuviera
si os fuerais.

Galindo
Yo no me fui,
Quintilla
pero quiero ver si puedo,
porque me fatiga el miedo,
si otra puerta se me ofrece.
1980
¡Jesús, lo que le parece
a un regidor de Toledo!

Serrano
Quintilla
No es mucho; a cada momento
hace esos milagros Dios.

Galindo
¡Oliome ya el pensamiento!

Serrano
1985
También sospecho que vos
os parecéis a un sargento...

Alcalde
Quintilla
Las espadas les quitamos.

Salen DON DIEGO y DON JUAN.

Don Diego
¿Quién entra con tanto estruendo?

Galindo
¡Bien aviados estamos!

Alcalde
1990
Agora veréis, muriendo,
quién somos los que llamamos.

Don Diego
Quintilla
¿Quién eres, feroz villano,
que a caballeros te atreves?

Alcalde
Que no lo eres es muy llano,
1995
pues no pagas lo que debes.

Don Juan
Nuestra defensa es en vano,
Quintilla
que este es el Alcalde. ¡Cielos,
de sus manos me librad!

Don Diego
Estos eran los recelos
2000
del corazón.

Alcalde
Procurad,
locos, infames mozuelos,
Quintilla
morir bien en esta hazaña,
pues ya, de cobarde, huye
la gente que os acompaña.

Galindo
2005
Paréceme que concluye,
si el corazón no me engaña,
Quintilla
con todos.

Don Diego
Si has de matarnos
sin poder aprovecharnos
de nuestras armas, más quiero
2010
juzgarte por caballero,
y como tal, perdonarnos.

Alcalde
Quintilla
¿Sabéis lo que me debéis?

Don Juan
Sí sabemos; ¿qué queréis?

Alcalde
Quiero que en saliendo el día...

Galindo
2015
Oigamos la letanía.

Alcalde
Con mis hijas os caséis.

Galindo
Redondilla
No es mucho, que yo lo hiciera.

Don Diego
¡Es nuestra sangre muy clara!

Alcalde
Pues si es clara, bueno fuera
2020
que primero se mirara,
porque no se oscureciera.
Quintilla
Hacer fuerza bien sabéis,
que fue siempre de villanos;
luego no es bien que os pintéis
2025
caballeros cortesanos,
si agravio a mi honra hacéis;
Quintilla
y pues villanos quedáis
con las obras que mostráis,
en nada os ofendo aquí,
2030
si bajándoos hasta mí,
con mis hijas os casáis.

Don Diego
Quintilla
Cualquiera humilde partido,
rendidos a vuestro pies,
damos por bien recibido,
2035
pero ¿qué ha de ser después?

Alcalde
Lo que Dios fuere servido.

Don Diego
Quintilla
Así hemos de asegurallos.

Don Juan
Apercibid los caballos.

Don Diego
¡Sí, pero el trance es terrible!

Galindo
2040
El hombre es tan convenible,
que no hará más de ahorcallos.

Salen DON LOPE y el REY.

Don Lope
Quintilla
Es por medio del lugar
el camino, y se rodea
no habiéndole de pasar.

Rey
2045
¿Qué lugar es?

Don Lope
Zalamea.

Rey
¿Hanse venido a alojar
Quintilla
compañías en él?

Don Lope
Señor,
dos de mi tercio han estado,
pero por cierto rumor,
2050
han salido ya.

Rey
Excusado
hubiera estado mejor,
Quintilla
que por eso tenéis vos
el cargo de su quietud.

Don Lope
Que le tengo sabe Dios,
2055
pero ha sido la inquietud
de dos capitanes.

Rey
¿Dos?

Don Lope
Redondilla
Ya que no la hayan causado,
pienso que ha sido acertado
dejar el lugar, señor,
2060
sin gente; es hombre de humor
su Alcalde; es hombre extremado.
Quintilla
Tendrá Vuestra Majestad
gusto en verle, que el villano
tiene cierta autoridad
2065
de más de juez cortesano.

Rey
Ea, en el lugar entrad.

Vanse. Salen GINESILLO y GALINDO.

Ginesillo
Romance (tirada)
¡De muy buena escapasteis,
buen hombre.

Galindo
A grande merced
lo tengo, Ginés hermano,
2070
mas, ¿cuándo la boda es?,
que hasta ver la conjunción,
aún pienso que ha de llover
en mis espaldas granizo
del tamaño de una nuez,
2075
y es por las pencas que tiene.

Ginesillo
Pues si vestidas las ves
de novias, ¿cómo preguntas
cuándo la boda ha de ser?
Ahora ha de quedar hecha.

Galindo
2080
¡Por vida tuya, Ginés!
Mira que en aquesto estriba
ser Galindo hombre de bien.

Ginesillo
Su compadre el escribano
falta no más.

Galindo
Venga, pues,
2085
y escriba en bronce esta historia,
pues vale caro el papel.
Pero ¡duelos me dé Dios
porque concibo placer!
¿Cuándo han de parir mis amos
2090
una traición tan cruel,
por no mezclar con su sangre
sangre que villana es,
que a la morcilla del mundo
dicen que no le está bien?
2095
Quieren los dos esta noche...
nunca llegue a anochecer,
sino que el sol, cariharto,
un siglo se vaya a pie;
los caballos se le cansen,
2100
meta mulas de alquiler,
como una que a mí me cupo,
que allá le dirán quién es;
al pasar, pise una estrella,
y vaya contra él un juez
2105
que le embargue todo el carro
mientras el pleito se ve.
Pero ya salen los novios
y sale el suegro también,
que así tenga yo el despacho
2110
como Pedro Crespo es.

Salen DON JUAN, Diego, INÉS, LEONOR, ALCALDE y ESCRIBANO.

Don Diego
Pues si amor me veis fingir,
¿no lo fingiréis también?

Don Juan
Por ver lo que nos importa,
a fingir aprenderé.

Alcalde
2115
Pues que tan dichoso he sido,
que este día alcanzo a ver,
hacedme en todo dichoso.

Don Diego
Nuestra la ventura es,
pues hemos ya conocido,
2120
señoras, lo que valéis.
Mi Leonor, la mano os doy,
y en ella el alma también,
porque tengáis en la palma
el alma, pues la queréis.

Don Juan
2125
A ser ventura mis sueños,
dulce y regalada Inés,
no me dieran ya los cielos
de mi desdicha el parabién.
¡Llegue la noche, don Diego!

Leonor
2130
Tal nuestra venganza es,
que aun el sí tan deseado
nos le procura esconder.
Vuestra esposa indigna soy;
en serlo yo vuestra veis
2135
lo que me regala el cielo.

Escribano
Señores, el cielo os dé
hijos que el lugar nos honren.

Don Diego
Muy poca honra le veréis
si han de ser nuestros villanos.

Galindo
2140
¿De qué modo le diré
al viejo el dañado intento?
Prosa los cielos me den,
tan auténtica y medida,
que por ella eche de ver
2145
que está Galindo sin culpa,
Señor, si vuestra merced
quiere escuchar dos palabras.

Alcalde
Y cuatro os escuchare.

Galindo
Estos señores...

Alcalde
Sí, hijo.

Galindo
2150
No quieren amanecer
sus yernos, porque a sus hijas
degollabuntur. Sí, a fe.

Alcalde
¡Loco, atrevido, insolente!
Al día lo agradeced,
2155
que si no...

Galindo
Pues ¡juro a Cristo
de no ser más bachiller!
No vuelvo a casa en seis días.

Sale GINESILLO.

Ginesillo
Señor, ¡si supieses quien
viene ya por vuestra calle...!

Alcalde
2160
¿Quién viene, Ginés?

Ginés
El Rey.

Alcalde
¿Estás loco?

Ginesillo
Así lo dicen;
gran gente viene con él.

Alcalde
Pues ¿no me hubiera avisado?
¡Pobre de mí! ¿Qué he de hacer,
2165
que no hay regalo que dalle?

Don Diego
¿Hay fortuna más cruel?
¿Sabrá nuestro casamiento?

Don Juan
Y mi venganza después.

Alcalde
Salgamos a recibille.

Don Diego
2170
Porque no venga a saber
que hemos vuelto a Zalamea,
lo excusamos.

Alcalde
Está bien;
yo saldré a la puerta, hijos,
y los pies le besaré,
2175
que es razón. ¿Tiene Bartolo
a punto lo que mandé?
¿Está prevenido todo?

Ginesillo
A que solamente dé
licencia, espera.

Alcalde
Pues, ¡ea!,
2180
que ya licencia tenéis.

Don Diego
Pues a recibir quedáis
a Su Majestad.

Alcalde
Ya sé
que queréis ya recogeros
a vuestro cuarto. Bien es.

Don Diego
2185
Licencia solo esperamos.

Alcalde
Vuestra voluntad tenéis,
que es la perfecta licencia.

Leonor
¿Hay más dichosa mujer?

Inés
¿Hay mujer más venturosa?

Don Juan
2190
¿Hay demonio más cruel?

Escribano
Si de esa manera fue,
no tienen culpa las dos.

Alcalde
Con penas estuve hasta ayer,
que supe que aquellos días,
2195
que fueron doce después
que las sacaron de casa,
se fueron a recoger
en casa de Elvira Sánchez,
su tía.

Escribano
Yo les envié
2200
la comida por serviros.

Alcalde
¡No me avisarais...!

Escribano
¡Pardiez!,
que estabais tan despechado,
que no me atreví, y juré
de no descubrirlo a nadie
2205
hasta volveros a ver
con menos pasión y enojo,
que, aun fingiendo, pegunté
por ellas a Juan Serrano,
pero ¿aquí no me diréis...?

Alcalde
2210
Lleguemos hasta la esquina,
que pienso que viene el Rey.

Escribano
¿Qué secretos son los vuestros?
¿Qué prevenciones hacéis,
que tan solícito os veo
2215
y suspenso, desde ayer
que vinisteis del cortijo?

Alcalde
Un nuevo suceso es
el que me trae con cuidado.

Escribano
Pues ya, ¿qué falta que hacer?
2220
¿Qué más pretensiones faltan
para que cuidado os dé?
¿No quedan ya desposados?
Por vuestra puerta ha de ser
la fiesta.

Alcalde
Pues si no avisa
2225
para que colgada esté
la calle, tome en buen hora
lo que hallare el señor Rey.

Salen SOLDADOS, DON LOPE y el REY.

Don Lope
Este viejo es el Alcalde.

Rey
Llamadle.

Don Lope
Ya os viene a ver.

Alcalde
2230
No es menester que pregunte,
por su grandeza cuál es,
que la cara representa
aún más, si más puede ser.

Rey
Alzaos.

Alcalde
Besaré primero,
2235
si lo merezco, los pies
que tienen debajo el mundo.

Don Lope
Quisiera, Alcalde, saber
Su Majestad, dónde están
los que por yernos queréis,
2240
que ya ha sabido el suceso;
sabe la prisión también
del cortijo. ¿Están en casa?
Mirad que los quiere ver
Su Majestad para honrallos.

Alcalde
2245
¿Enfadarase, ¡pardiez!,
conmigo cuando los vea?

Rey
¿Enfadarme yo? ¿Por qué?

Alcalde
Porque, siendo el juez mayor,
no os hice a vos el jüez,
2250
mas yo, como Dios me ayuda,
hice lo que supe hacer.
Descubrid ese balcón;
aquí mis yernos veréis.

Rey
¡Válgame Dios! ¿Qué habéis hecho?

Alcalde
2255
¡Pardiez, hice lo que ve!

Rey
¿No era más justo casallos?

Alcalde
Sí, señor; ya los casé
como la Iglesia lo manda,
pero ahorquelos después.

Rey
2260
Pues ¿para haber de ahorcallos
por qué los casasteis?

Alcalde
Fue
porque ellas quedaran viudas
y no rameras.

Rey
Muy bien.

Alcalde
Si queréis que en dos palabras,
2265
señor, os cuente el por qué...

Rey
Ya sé su delito, Alcalde.

Alcalde
Pues, señor, si lo sabéis,
¿por qué me miráis con ceño
cuando me arrimo a la ley?
2270
Forzar doncellas, ¿no es causa
digna de muerte?

Rey
Sí es,
pero si son caballeros,
era justo ver también
que habíais de degollarlos,
2275
ya que os hicisteis su juez.

Alcalde
Señor, como por acá
viven los hidalgos bien,
no ha aprendido a degollar
el verdugo.

Rey
Valor es,
2280
mas qué simpleza él que tiene.
Y ahora, ¿qué habéis de hacer
de vuestras hijas?

Alcalde
Serán
monjas.

Rey
¿Monjas han de ser?

Alcalde
O se las llevará el diablo.

Rey
2285
Pues a tan honrado juez,
justo es que a sus hijas dote:
para su dote les den
lo que pidiere el convento;
y a vos, por lo bien que hacéis
2290
vuestro oficio, os hago Alcalde
perpetuo.

Alcalde
A Matusalén
venzas en años, señor.

Don Lope
Pues con esto, señor, ven,
dando fin a la comedia
2295
pues premias tan justo juez.