Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

ACERTAR ERRANDO




Autoría: Dudosa
Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, III, Madrid, RAE, 1917, pp. 33-60.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

OTÓN
FABIO, criado
CARLOS, príncipe
TARQUÍN, criado
RICARDO
AURORA, infanta
CELIA, dama
JULIA, criada
MÚSICOS

Jornada I

Salen Otón y Fabio de gala.

FABIO
Redondilla
¡Notable melancolía!

OTÓN
Es pensión de la grandeza,
que paga siempre en tristeza
la más libre monarquía.
Redondilla
5
Aurora nació marquesa
de Calabria, y viene a ser
esta casa de placer
todo lo más que interesa
Redondilla
de su estado, pues negada
10
a la grandeza debida,
cuando está más pretendida
le oculta más retirada.
Redondilla
El de Polonia pretende,
el de Ferrara se abrasa,
15
el de Dinamarca pasa
a Italia, y ella defiende
Redondilla
su porfía en horizontes
que, ocultos, pretende honrar,
sirena de aqueste mar,
20
Diana de aquestos montes.
Redondilla
Y cuando tantos señores
desprecia, mi inclinación
me anima a la pretensión
de sus divinos favores.
Redondilla
25
¿Qué he de hacer? No puedo más;
solamente, Fabio, entiendo
que no se ofende queriendo.

FABIO
Sí, pero a peligro estás
Redondilla
de incurrir en atrevido.

OTÓN
30
Disculpas tiene mi amor;
que Dios es mayor Señor
y gusta de ser querido.

FABIO
Redondilla
Ella sale.

OTÓN
Raras veces
la ribera suele honrar
35
de este innavegable mar,
norte aun de sus mismos peces.

FABIO
Redondilla
¡Gran beldad!

OTÓN
Mi pensamiento
divinos desprecios llora,
que soy vasallo de Aurora.

FABIO
40
Condeno tu atrevimiento;
Redondilla
pero, puesto que no pasa
de un amor lícito y justo,
también alado el buen gusto.

OTÓN
El alma toda me abrasa.

Sale la infanta Aurora y Celia, dama, y Julia, criada.

AURORA
Silva (tirada)
45
Si en soledad tan fiera
el cielo me negara esta ribera,
dudo, Celia querida,
que hallara aliento en mi pasión mi vida

CELIA
Divierta vuestra alteza,
50
señora, en tanto mar, tanta tristeza.

AURORA
Las verdinegras olas
del enojado Noto banderolas,
que al soplo más ligero,
y en varios horizontes,
55
canos de espuma se introducen montes,
mi soledad recrean,
que hasta los mares, Celia, lisonjean.

CELIA
¿Qué mucho bella Aurora,
si el mismo Celio tus pesares llora,
60
que alivien tus pesares
lisonjeros los vientos y los mares?
Aquí, por divertirte,
mudos los peces salen a servirte,
cuya defensa flaca
65
ya redime, ya prende la resaca,
ofreciendo igualmente
muerte alternada y vida alternamente.

OTÓN
Señora, si porfías
en tus melancolías,
70
perdone tu grandeza:
serás verdugo a la mayor belleza.

AURORA
Otón, bien me aconsejas,
a saber yo la causa de mis quejas.

OTÓN
Juzga el distrito breve
75
de esta isla, que el mar cerca de nieve,
un reino dilatado,
un mundo entero a tu valor postrado,
donde vasallos pocos
te sirven cuerdos y te adoran locos.
80
Manda, prohíbe, ordena;
el viento calma y esa mar enfrena.

CELIA
Fiera melancolía te importuna.

JULIA
Los que nacimos en menor fortuna
fácilmente lloramos,
85
pero fácil también nos alegramos,
porque tiene el contento
con los humildes casa de aposento.
Dentro.
¡Cielo! Favor os pido.
¡Amparad este leño sumergido,
90
que en el mayor extremo,
vuestra esperanza es el timón y el remo!

AURORA
Fabio, Otón: en la orilla
se muestra una barquilla,
que la acosa e inquieta
95
soberbio el mar, con golpes de mareta;
vuestro socorro esperan.
¡Que así a mis ojos mueran
los que se quejan dentro,
siendo despojos del salobre centro!

OTÓN
100
¿Qué es morir? Esta vida
verás primero en su favor perdida.
Fabio, al mar a ayudallos.

FABIO
Hoy verás el amor de tus vasallos.

Vanse.

AURORA
A la pelota juegan, pobre empeño,
105
los vientos y las olas con el leño;
el más piadoso a muerte le amenaza:
uno la saca y otro la rechaza,
y entre dolor y pena
ya toca las estrellas, ya la arena.
110
¡Oh, miserable suerte!
¡Piadosos Cielos, excusad su muerte!

CELIA
Retírate, señora,
no vea desdichas quien tristezas llora.

Vanse. Salen Carlos, príncipe de Polonia y Tarquín, su criado.

CARLOS
¡Oh mano poderosa
115
de Dios, en los peligros más piadosa!
¡Oh árbitro soberano,
que los vientos y el mar tiene en la mano!
El golpe más cruel, el más airado
a la tierra del mar nos ha arrojado,
120
rompiendo en esas rocas
del miserable esquife tablas pocas.
¡Mal haya el primer hombre que, en abeto,
al mar le perdió el miedo y el respeto!

TARQUÍN
¡Mal haya el picarón entremetido
125
que con tanto poder descomedido
al monstruo de esmeralda
con medio remo asaltó la espalda!
¡Mal haya el que en la quilla de una viga
se resolvió a rascarle la barriga!
130
¡Mal haya… pero mi ingenio fragua;
mal haya el necio que se embarca en agua,
mal haya quien de hembra tal se fía,
preciada muy de amarga y muy de fría!
¡Oh común enemigo,
135
no en balde estaba yo tan mal contigo,
conociendo, villana,
que albergas todo escuerzo y toda rana,
y en tu vientre maldito
no se ha visto jamás solo un mosquito!
140
¡Oh, fría, floja y fea,
plega a Dios que nunca en ti me vea!

CARLOS
¿Acabaste con tanto desatino?

TARQUÍN
Déjame ahora bendecir el vino.
Bien haya…

CARLOS
Acaba, necio, porfiado.

TARQUÍN
145
¿Quién ha habido en el vino desgraciado?
¿Quién se ha ahogado en el vino? ¿Quién nos cuenta
en el vino naufragio ni tormenta?
Tabernero he de ser si de esta escapo.
Viva en el agua la tortuga o sapo,
150
que yo, si ya la iglesia no lo niega,
me he de entrar en la mayor bodega.

CARLOS
Tú dirás mil locuras.

TARQUÍN
Yo las digo,
pero de hacerlas tú yo soy testigo.

CARLOS
¿Yo las hago?

TARQUÍN
Pues ¿Qué mayor locura
155
que entregarte, por ver una hermosura,
al peligro del mar y haber dejado
tu reino, con tu ausencia lastimado,
como si te importara
que tenga buena o mala cara
160
la infanta de Calabria?

CARLOS
Ten, villano,
¡vive el cielo!, que corte con mi mano
tu lengua, si la ofendes.

TARQUÍN
Yo lo creo,
que así pagues mi amor y mi deseo.

Salen Aurora, Celia, Otón, Fabio y Julia.

AURORA
Redondilla
Llegad y habladlos.

OTÓN
Aquí
165
Puede esperar vuestra alteza.

CELIA
Templo del mar tu belleza
los enojos que en él vi.

OTÓN
Redondilla
Caballero, ya que el cielo
su furor en ti cifró,
170
y el nuestro no mereció
demostración de este suelo,
Redondilla
suplícoos que recibáis
una voluntad no escasa,
sirviéndoos de nuestra casa
175
en tanto que descansáis
Redondilla
de la pasada fortuna,
que a tal extremo os llegó.

CARLOS
Siempre su poder mostró
conmigo en ser importuna.
Redondilla
180
Pero ya no he de quejarme,
pues tanta dicha he tenido,
que, aunque no os lo he merecido,
nobles, queréis ampararme.
Redondilla
Bésoos mil veces las manos
185
por merced tan singular,
que por fuerza he de acetar.

FABIO
Dejad cumplimientos vanos
Redondilla
y venid, que a vuestro dueño,
que ya espera que lleguéis,
190
este favor le debéis.

CARLOS
Ya juzgo mayor mi empeño.-
Redondilla
Perdonad, señora mía,
que el mar con tantos enojos
sin duda cegó mis ojos
195
porque en vos no viese el día.
Redondilla
(¡Gran belleza!)

AURORA
Levantad.
(Bizarro es el extranjero.

CELIA
Y mucho.)

AURORA
Advertiros quiero
que debéis mucha piedad
Redondilla
200
a mis ojos.

TARQUÍN
Dad, señora,
a la boca de Tarquín
la virilla del chapín.

CARLOS
Levanta, necio.

TARQUÍN
No ignora
Redondilla
su señoría y su alteza
205
que pocos…

CARLOS
¿Empiezas ya?

AURORA
No le riñáis; bueno está.

TARQUÍN
Siempre tiene esta aspereza
Redondilla
conmigo, aunque soy criado,
si nos sentamos a cuentas,
210
hecho a prueba de tormentas.

AURORA
¡Buen humor!

TARQUÍN
No soy casado.

CARLOS
Redondilla
¿Quién te pregunta, hablador?

TARQUÍN
El buen humor respondía;
que a serlo, ¿cómo podría
215
tener nunca buen humor?

AURORA
Redondilla
Si es lícito preguntar,
¿no es medio que intente yo
saber quién os arrojó
a esta isla y a este mar?

CARLOS
Redondilla
220
Suplícoos, señora mía,
sepa yo cómo he de hablar,
porque no puedan culpar
los que oyen mi cortesía.

OTÓN
Redondilla
Gran Duquesa de Calabria,
225
su alteza en ella nació.

CARLOS
El alma no se engañó,
que, como es divina, es sabia.
Redondilla
Y a la luz de tal belleza
fue ignorancia el preguntar.

AURORA
230
Y, al fin, ¿saliste del mar?

CARLOS
Deme atención vuestra alteza.
Octava real
Carlos, único hijo y heredero
del de Polonia, que ceñir espera,
primero en sangre y en valor primero,
235
la universal corona de la esfera,
depuesta la casaca y el acero
que el turco tiembla, el español venera,
de un hermoso retrato enamorado,
velas dio al viento y al amor cuidado.
Octava real
240
Poca lisonja hicieron los pinceles
al bellísimo dueño en la pintura,
que puesto que afrentaba los de Apeles,
la copia superior que el arte apura,
y que el sol despreciaba sus laureles
245
por la parte menor de su hermosura,
visto su original, el menos sabio,
conociendo el rigor, viera su agravio.
Octava real
Determinado el príncipe valiente
a ver la maravilla retratada,
250
por si la fama o la pintura miente,
tal vez de afecto o de pasión llevada,
dio su esperanza al húmido tridente,
y de un salobre mar urna dorada,
a tanta majestad palacio breve,
255
pisa los mares y los aire bebe.
Octava real
Entre otros cortesanos caballeros
que el príncipe embarcó en su compañía
número fui, si no de los primeros,
el que más ordinario le asistía.
260
Los reinos comarcanos y extranjeros
salva hicieron al sol, porque traía
el bajel que robar pudiera a Europa
un sol pintado en la dorada popa.
Octava real
Penetramos el mar con fresco viento,
265
asegurando el paso más dudoso,
los borlos al combés el barlovento,
hasta que entramos en el faro odioso:
allí, pues, donde tiene eterno asiento
el promontorio fértil y abundoso,
270
en cuyas faldas y abrasado extremo
alentó sus albogues Polifemo,
Octava real
desató de sus cárceles oscuras
rápidos vientos Eolo enojado,
y hasta el presidio de las luces puras,
275
olas condujo es escuadrón formado,
el bajel que, animoso en sus venturas,
desprecio fue de tanto humor salado;
velas, entenas, jarcias y árbol roto,
dio voces a la chusma y al piloto.
Octava real
280
Turbado aqueste, aquellos sin aliento,
del Austro, de las olas combatidos,
desesperados ya del salvamento,
la aguja, el norte y el timón perdidos,
revuelto este y aquel fiero elemento
285
contra el pobre bajel embravecidos,
las fuerzas muestran, pareciendo, en suma,
pardo delfín entre nevada espuma.
Octava real
Con más fuerzas el monstruo de alborota,
alternativos uno y otro encuentro;
290
ya las estrellas con el lino azota,
ya con lino y madera bate el centro,
la proa abierta y la quilla rota,
sin fuerzas y sin alma los de adentro,
tiznados del sudor y de la brea,
295
callan roncos, y solo el mar vocea.
Octava real
Abrióse por la tabla de un costado
el bajel, débil fuerza a tal fortuna,
y el generoso príncipe, fiado
más en su dicha que en defensa alguna,
300
cortando el cable que tenía agarrado
un esquife, ocasión halló oportuna
para volver a resistir la furia
del mar, que a menos fuerza más injuria.
Octava real
Yo que no pude, aunque seguille intento,
305
haciendo de otro barco sepultura,
a la fortuna di segundo tiento
y al mar menos que hacer, si en ella dura;
mas despreciando el corto vencimiento,
me anegó su soberbia mi ventura,
310
después de ejecutar tantos enojos,
en el sagrado puerto de tus ojos.
Octava real
Esta es la historia, la tormenta es esta,
por quien es de tener nuevos cuidados,
como causa que a Carlos tanto cuesta,
315
tu amante generoso, bien logrados
si el mar que le sepulta o le molesta
sus pensamientos premia enamorados,
conduciéndole a ver en tu hermosura
el vivo original de su pintura.
Octava real
320
Mas pues que yo dichosamente llego
donde llegar mi dueño deseaba,
de su amor advertido o de su fuego,
que a vencer tanto mar se anticipaba,
vuelvo a bezar el pie, que ignoré ciego,
325
cuyo respeto el alma adevinaba,
cuando vi entre la undosa batería
que un sol faltaba y otro sol salía.

AURORA
Romance (tirada)
Admirada y ofendida
ponderando estoy y oyendo.
330
¡Qué peregrinas desdichas!
Ignoro lo que padezco;
tan contraria la fortuna
se muestra en mi nacimiento,
que aun a quien me ve pintada
335
tales desdichas le presto.
Carlos pudiera excusar,
aunque su amor agradezco,
el ponerse por mi causa
a tan conocidos riesgos.

CELIA
340
Vuestra alteza considere
o advierta, como yo advierto,
que tiene más de ventura
que de desgracia el suceso.
¿Ser pretendida no es dicha?
345
Tener en reino extranjero
tanta opinión, tanta fama,
¿la alcanza cualquier sujeto?

CARLOS
¡Dichoso el príncipe amante
que en tan generoso empeño
350
sacrifica de su vida
los más bizarros alientos!
¿Qué trofeos, qué vitorias
le pudo ofrecer el tiempo
al príncipe, mi señor,
355
que constituya en eterno
su nombre, como haber dado
a tanto peligro expuesto,
plumas y lengua a la fama,
vida al bronce y al alma lienzo?

AURORA
360
Y ¿no habéis sabido de él?

CARLOS
¿Cómo, si nos dividieron
las olas del mar furiosas,
tomando rumbos diversos?

AURORA
(¿Celia?

CELIA
¿Señora?

AURORA
¿Qué dices
365
del brío del extranjero?

CELIA
Que si el príncipe es así,
merece el acogimiento
que tales finezas piden.

AURORA
Qué juzgas de lo que vemos,
370
te digo, no que adivines
ausentes merecimientos
ni ignoradas perfecciones.

CELIA
Pues ¿no he dicho harto en esto?

AURORA
Bien pudieras decir más.

CELIA
375
Con esa licencia vuelvo
a decir que es muy galán,
muy airoso, muy discreto,
muy cortés, muy gentil hombre,
muy agradable, muy cuerdo.

AURORA
380
Paso, paso. ¡Qué locura!

CELIA
¿También en esto te ofendo?
Perdona…

AURORA
¡Ay, Celia, querida!
¿Qué perdone? No te entiendo.)

OTÓN
(¿Has sabido ya la historia?

FABIO
385
Ya tus venturas celebro,
pues el mar forma en tu ayuda
montañas de impedimentos.

OTÓN
¡Plegue al cielo que sus ondas
sorban su aliento postrero!)

AURORA
390
Una cosa he reparado,
que habéis pasado en silencio,
siendo de la relación
parte esencial.

CARLOS
Soy un necio;
pero advertirme cuál es.

AURORA
395
Las partes de vuestro dueño.

CARLOS
Por no parecerlo yo,
que apasionado le quiero,
dejé de hacerlo, señora,
y porque espero en el cielo
400
que habéis de verlo algún día.

OTÓN
(Nunca logres tus deseos.)

AURORA
¿Es tan galán como vos?

CARLOS
Que le agraviáis os confieso
con compararle conmigo,
405
siendo yo un pobre escudero
y Carlos tan gran señor.

AURORA
Suelen tener sus encuentros
Naturaleza y fortuna.

CARLOS
Con él, señora, anduvieron
410
tan conformes, que igualaron
sus dos opuestos extremos.
Esto bien lo sabe el mundo;
pero su alabanza dejo,
porque suele parecer
415
visto lo alabado menos.

Hablan las dos en secreto.

AURORA
(¡A fe que no es ignorante!

CELIA
Cuerdo parece y discreto.)

TARQUÍN
Cuanto mi amo ha contado
en servicio tuyo ofrezco,
420
que soy amante que pago
adelantados mis censos.
En profecía te amaba,
y a los mares y a los vientos
decía: “Julia me valga,
425
que es caluroso epíteto
y nombre contra tormentas,
porque Julio es mes tan quieto,
que nadie en él se perdió”.
Un capitán de estos tiempos
430
decía que en todo el mar
había seguros dos puertos,
que eran Cartagena y Julio;
pues, Julia, si aquesto es cierto,
en el puerto de tus brazos
435
Tarquín aborda contento.

JULIA
¿Tar… qué?

TARQUÍN
Tarquín.

JULIA
¿Nombre propio,
o apellido de cochero?

TARQUÍN
¡Vive el cielo, que soy noble!
Del rey Tarquino deciendo,
440
potente rey de romanos.

JULIA
Y se lo parece en eso.

TARQUÍN
Julia, lo que sé decirte
que no se quejó mi suegro
el tiempo que fue casado
445
porque le dé muchos nietos.

JULIA
Pues advierta que no soy,
por intrincado abolengo,
un estornudo de Porcia
y de Lucrecia un bostezo.

TARQUÍN
450
Ya corre mejor moneda;
que, sin duda, en aquel tiempo
o los reyes eran zambos
o las Lucrecias de hielo.

JULIA
Mas ¿qué no alcanza una mano?

TARQUÍN
455
Mas ¿que en mi vida la fuerzo?

JULIA
Será de puro cobarde.

TARQUÍN
(No, sino de puro cuerdo.)

AURORA
(Celia, esto has de hacer por mí.

CELIA
Ya sabes que a Fabio quiero,
460
tu gentilhombre, y que él trata
con gusto mi cansamiento.

AURORA
No importa.

CELIA
Dame licencia
que le revele el secreto,
por que de mí no se ofenda.

AURORA
465
Quitarele yo primero
la vida a Fabio. ¿Esto dices?

CELIA
No te enojes; ya obedezco.

AURORA
Enojareme si excedes un punto de lo que ordeno.

CELIA
Ordena, puesto que sabes
470
que más voluntad no tengo
que la tuya.

AURORA
Pues advierte…)

CELIA
(Fabio, perdona; esto es hecho.)

AURORA
(Tú le has de favorecer
fingiendo amarle y fingiendo
475
que yo lo ignoro, advertida
que, aunque licencia te dejo
para amarle en lo exterior,
para mí su amor reservo.

CELIA
¿Eso es menester decirme?

AURORA
480
Ya sé que en vano te advierto.

CELIA
¿Y Carlos?

AURORA
No le conozco.
Esto que presente veo
piadosamente me agrada.

CELIA
¿Quiéresle ya?

AURORA
Me entretengo;
485
mas no he llegado a querer.

CELIA
Llegarás, que no está lejos.

AURORA
Míralo, pues, con cuidado.

CELIA
Harelo, aunque a Fabio pierdo.)

OTÓN
Que honréis mi casa os suplico.

CARLOS
490
Llena de agradecimientos
veréis el alma en mis ojos.

AURORA
(¿Mirástele?

CELIA
Y aun sospecho,
señora, que me ha entendido.

AURORA
¿Tan presto?

CELIA
No es nada necio.

AURORA
495
Pregúntale el nombre, Celia.)

CELIA
(Yo mato a Fabio de celos.)
Su alteza desea saber
vuestro nombre, caballero.

CARLOS
Después del de vuestro esclavo,
500
que de este solo me precio,
Ricardo es mi nombre.

AURORA
(¡Ah, Dios!)

CARLOS
La tierra que pisáis beso.

AURORA
(Mira, al entrar cuidadosa,
finge que, el chapín torciendo,
505
caíste.)

CELIA
(Fabio, perdona,
pues te ofendo y no te ofendo.)

Cae y llega Carlos.

CARLOS
Si tantos grados bajáis
de vuestra esfera, podremos
temer abrasen el mundo,
510
señora, los rayos vuestros.

CELIA
No baja quien tan cortés
favores oye cayendo.

Vanse.

CARLOS
Tarquín, ¿no alabas mi dicha?

TARQUÍN
Que es la mayor, te confieso,
515
del mundo, el haber salido
vivos del mar.

CARLOS
Anda, necio:
salir y haber conseguido
tan felizmente el intento
es la dicha que te alabo.

TARQUÍN
520
Bien fingiste.

CARLOS
Por lo menos
veré despacio esta Aurora
de quien copia el sol reflejos,
espía de mi cuidado
y embajador de mí mesmo.

TARQUÍN
525
Pues a fe que es Celia un ángel.

CARLOS
Es estrella de aquel cielo.

TARQUÍN
No te ha mirado muy mal.

CARLOS
Algo inclinada la veo.

TARQUÍN
Lindamente lo has trazado.

CARLOS
530
Solo te encargo el secreto
hasta conocer de Aurora
los más leves pensamientos.

TARQUÍN
¿Qué pensamientos?

CARLOS
¿No puede
tener amor? Pues no quiero,
535
Tarquín, declarar quién soy
hasta quedar satisfecho.

TARQUÍN
¿Y si amase?

CARLOS
Volvereme,
lleno de envidia y de celos,
llorando ajenas pinturas
540
y dichas que no merezco.

Vase.

TARQUÍN
Estoy por volverme al mar,
pues por menos daño tengo
morir allí dando voces
que vivir aquí en silencio.

Sale Julia.

JULIA
545
¡Ce! ¿Qué digo? ¿Ah, gentilhombre?

TARQUÍN
¿Ce, dijo? ¡Notable agüero!
Todo ha de ser cosa de aire,
pues empezamos por ceros.

JULIA
No tan aire, seo cosquillas,
550
obligado del gracejo,
alcagüete de la risa
y corredor del contento.

TARQUÍN
Bufoncita ¡vive Cristo!
que me tienes parentesco.

JULIA
555
Oyes, aljibe en verano.

TARQUÍN
Cantimplora, bien entiendo.

JULIA
Dale a tu amo esa boleta.

TARQUÍN
Si fuera de alojamiento
en casa de algún figón,
560
viniera a famoso tiempo.

JULIA
¿Hay hambre?

TARQUÍN
Hay quinta esencia.
Tres días ha no comemos.
Raídas están las tripas.

JULIA
¡Qué agudo estará el ingenio!

TARQUÍN
565
Atreviérame yo ahora
a decir dos mil concetos
a el hambre, y a un menudo
más de un millón de epítetos.

JULIA
¿A un menudo?

TARQUÍN
Pues ¿es barro?
570
Limpio, fragante, relleno,
pródigo, espléndido, harto,
generoso, reverendo,

JULIA
Basta ya para un menudo.

TARQUÍN
Todo es elogio pequeño
575
cuando llega a pretender
un estómago hambriento
de las puertas de un menudo.

JULIA
Por él responderte quiero.

TARQUÍN
¿Cómo?

JULIA
Dad un memorial,
580
Tarquín, a mi cocinero
para que os haga merced.

TARQUÍN
A vos dároslo pretendo.

JULIA
Yo me acordaré de vos.

Vase.

TARQUÍN
Tarquín, róete ese hueso;
585
lo mismo es este papel.
Ahora bien, busco a mi dueño,
que con él no hay año malo.
¡Viva Carlos!- Mas callemos,
que parece que el hambre
590
va descarnando el secreto.
Pero callaré, no hay duda,
solo por ser el primero
lacayo que callar supo
los secretos de su dueño.

Vase. Sale Fabio, Celia, Aurora y Otón.

AURORA
Redondilla
595
(¿Escribiste?

CELIA
Sí, señora.

AURORA
Amor, a mucho me obligo.

CELIA
Al fin, si hablara contigo…

AURORA
¿Qué importa, si el caso ignora?
Redondilla
¿No le escribiste que fuera
600
al jardín?

CELIA
Señora, sí.

AURORA
¿Tu nombre pusiste allí?

CELIA
Esa es la lección primera
Redondilla
en que no sé si acertaste.

AURORA
No tengas, Celia, temor.

CELIA
605
Tú eres dueño de mi honor;
ya hice lo que mandaste.)

AURORA
Redondilla
Fabio, aunque fuera razón
decir a ese caballero,
peregrino o extranjero,
610
que tiene en su casa Otón,
Redondilla
que se vaya, he reparado
que podrá más bien formar
quejas de mí que del mar,
que tanto le ha lastimado,
Redondilla
615
si faltase a la clemencia
que con mi valor nació.
Y así, sin decir que yo
para hacerlo os doy licencia,
Redondilla
le regalad entre tanto
620
que de su viaje el día
dispone.

FABIO
Su cortesía
obliga, señora, a tanto,
Redondilla
que de ajenas voluntades
dueño se hace.

AURORA
(¡Ay de mí!
625
Que soy, desde que le vi,
testigo de sus verdades.)

OTÓN
Redondilla
Él es hombre de valor.

AURORA
Moderado entendimiento
descubre.

OTÓN
El mayor talento
630
y estilo más superior
Redondilla
tiene que en mi vida vi.

AURORA
Andad, que no será tanto.

CELIA
(De vuestra alteza me espanto
que le menosprecie así.

AURORA
Redondilla
635
En estos desprecios caben
favores que han de admirar,
pues sirven de ocasionar
a estos necios que le alaben.
Redondilla
Que como al alma se entró
640
y en mí tanta parte alcanza,
gusto de oír su alabanza
por si me he engañado yo.
Redondilla
Y ya sabes que este Otón,
necio, me ama, aunque discreto
645
en tener su amor secreto
temiendo mi indignación.
Redondilla
Y así, Celia, despreciado,
le aseguro de traidores,
pues pudieran mis favores
650
venirle a hacer desgraciado.

CELIA
Redondilla
Es tu ingenio peregrino,
y siempre aciertas así.

AURORA
Amor es quien obra aquí,
que, aunque ciego, es adivino.

CELIA
Redondilla
655
Y si el príncipe viniera,
¿qué habíamos de hacer, señora?

AURORA
No me preguntes agora
lo que entonces, Celia, hiciera.
Redondilla
Prosigue tú en el engaño
660
que el tiempo irá descubriendo
lo que se ha de hacer.

CELIA
Yo entiendo
que he de pagar todo el daño.)

AURORA
Redondilla
¿Otón?

OTÓN
¿Señora?

AURORA
Ya he escrito
las cartas que reservé
665
a mi mano; hoy firmaré
y pondrás el sobrescrito
Redondilla
como te ordenare yo,
por que quede despechado
el pliego.

OTÓN
En este cuidado
670
poco mi amor te sirvió.

AURORA
Redondilla
Otros muchos te agradezco.

OTÓN
Tuyo soy.

AURORA
No siempre, Otón,
los secretarios lo son.

OTÓN
Si así te sirvo, obedezco.

AURORA
Redondilla
675
Vamos.

OTÓN
(Algún nuevo intento
encubrir de mi procura.)

FABIO
(No he visto en tanta hermosura
tan divino entendimiento.)

Vanse y salen Carlos y Tarquín de noche.

CARLOS
Redondilla
¿Qué hora será?

TARQUÍN
Ya es tarde.

CARLOS
680
Aquí te puedes quedar,
que en tan seguro lugar
no hay cosa que me acobarde.

TARQUÍN
Silva (tirada)
Yo me quedo, y Dios te guardeN
X
Nota del editor

«Faltan dos versos en esta redondilla.»

de un traidor, de un envidioso,
Redondilla
685
de un gallina, de un celoso,
enemigos tan tiranos
que, por no dar en sus manos,
no quisiera ser dichoso.

CARLOS
Décima
Del amor desafiado
690
a la campaña he salido
con armas de agradecido,
pero no de enamorado.
A diferente cuidado
de mi estrella la influencia
695
me inclina, cuya violencia
valiente he de resistir,
como el que sale a reñir
de un amigo la pendencia.
Décima
Celia, al fin, me desafía
700
por un papel, he de hallar
que es lo mismo enamorar
que reñir a sangre fría.
¡Ay, divina Aurora mía!
De que aquí salgo violento
705
es testigo mi tormento;
mas tú la ocasión me das,
pues cuando en mi alma estás
no estoy en tu pensamiento.

Sale Otón.

OTÓN
Décima
Siguiendo vengo a Ricardo,
710
que en materia de afición
trazas tiene de ladrón
el ánimo más gallardo.

CARLOS
A Celia con gusto aguardo
cuando el alma a Aurora adora,
715
y Amor, que el caso no ignora,
me divierte y entretiene,
por ver si el aurora viene
y estar más cerca de Aurora.

Salen Aurora a la ventana.

AURORA
Décima
¿Si habrá Ricardo llegado?
720
Pero allí dos bultos veo,
si ya no forma el deseo
lo mismo que ha deseado.

CARLOS
Ya de aquel balcón dorado
publica una celosía
725
la trocada suerte mía.
Mas tendré paciencia agora
y haré cuenta que es Aurora,
aunque no ha llegado el día.

AURORA
Romance (tirada)
¿Es Ricardo?

CARLOS
Es quien previene,
730
a favores tan divinos,
muy agradecida un alma,
pero libre un albedrío.

OTÓN
(Gente he visto en el balcón;
mi sospecha no ha mentido.)

AURORA
735
Juzgaréis la libertad
la acción de haberos escrito
tan fácilmente mi amor.

CARLOS
no juzgo sino que he sido
indignamente dichoso,
740
o dichosamente digno,
de favor tan soberano.

AURORA
Amor es un desvarío,
un furor, una locura.

CARLOS
Yo os confieso que lo ha sido
745
el hacer caso de mí.

AURORA
(No me desagrada el pico.)

OTÓN
(¡Válgame Dios! ¿Quién será?
Celoso tiemblo de oírlo.)

AURORA
¿Qué decía de la belleza
750
de Aurora?

CARLOS
Jamás he dicho
en presencia de quien amo
alabanzas del sol mismo.

AURORA
Pues ¿vos amáis?

CARLOS
¡Qué donaire!
¿Quién se ha visto tan rendido
755
en distancia tan pequeña,
en término tan sucinto?

AURORA
¿Qué, al fin podré asegurarme?

CARLOS
Nunca, hermosa Celia, finjo.
(Miento, que fingiendo estoy.)

OTÓN
760
(Celia dijo, Celia dijo.
Volvió el alma a su lugar.)

CARLOS
Esclavo vuestro he nacido
humilde. Bien haya el mar,
procelosamente rico,
765
que a ver más bellos ojos
me condujo en sus peligros.
(¡Ay, Aurora, si supieras
que estoy hablando contigo!)

AURORA
(¡Oh, traidor, falso, villano;
770
enamorado y perdido
está de Celia, no hay duda;
en sus razones lo he visto.)
Al fin, ¿qué decís de Aurora?

CARLOS
Nunca imposible codicio.
775
Amor se paga de iguales.

AURORA
Sí, pero tal vez he visto
juntar amor fácilmente
lo humano con lo divino.
¿No os atreviérades vos
780
a amarla?

CARLOS
Fuera delito
contra Carlos, mi señor,
digno de grave castigo,
porque sé yo que la adora.

AURORA
¿Qué sabéis vos si está vivo
785
o si se anegó en el mar?

CARLOS
No anegó, que ya he sabido
que tomó puerto en Silicia.

AURORA
¿Os ha escrito?

CARLOS
No me ha escrito;
pero sé que es esto cierto.

AURORA
790
Poco inclinado os he visto.
¿Aurora os parece mal?
Pues yo sé, y ella me ha dicho,
que le debéis voluntad.

CARLOS
Por el dueño a quien yo sirvo,
795
merezco tanta merced.

AURORA
¿Y no por vos?

CARLOS
Soy indigno
de tal favor.

AURORA
¡Qué cobarde!

CARLOS
De la materia salimos,
señora, que comenzamos.
800
Yo reverencio y estimo
a su alteza como es justo,
y humildemente os suplico
no traigáis aquí a su nombre.

AURORA
(¡Oh, villano, mal nacido!
805
Oír mi nombre aún no quiere.)

CARLOS
¡Qué mal, Celia, me ha entendido!
(¡Ay, Aurora! Si en tus ojos
tuviesen lugar los míos,
no se recataran tanto
810
ni estuvieran tan dormidos.)

AURORA
En efecto, ¿en qué quedamos?

CARLOS
En que por vos, Celia, vivo;
en que el cielo de esos ojos,
a que cuerdamente aspiro,
815
aliente mis esperanzas
al glorioso sacrificio
que ya del alma os ofrezco
en abrasados suspiros.

AURORA
Agradezco esos favores,
820
aunque no parecen míos,
que hay estampa de requiebros
que sirve a dueños distintos.

CARLOS
Pues ¿quién mejor los merece?

AURORA
Baste ya por hoy lo dicho,
825
y quedaos adiós.

CARLOS
Será
volver a dar a los indios
nueva luz con vuestros rayos.

AURORA
(Él es amante muy fino
de Celia.) Adiós.

CARLOS
Dios os guarde.
830
(Perdona mis desatinos,
bella Aurora, pues es cierto
que es de la lengua el delito,
pero no del corazón.)
Habla con Otón.
Tarquín, bárbaro martirio
835
es enamorar sin gusto.
Celia me ha favorecido;
pero como soy de Aurora,
aunque finezas la he dicho,
dice el alma que perdone,
840
que miento y que no soy mío.

OTÓN
(La dicha de forastero
en aqueste se ha cumplido.)

Vase.

CARLOS
¿Tarquín? ¿Tarquín? ¿No respondes?
¡Vive el cielo, que se ha ido
845
y que es un hombre embozado
a quien, necio, inadvertido,
le revelé mis secretos!
¡Oh, noche! ¡Oh, confuso abismo
de los hombres! ¡Oh, cruel
850
capa de tantos delitos!
¡Qué enemiga te has mostrado
y qué contraria me has sido!
Yo he dado con la esperanza
en tierra hundiose conmigo
855
el bajel que fluctuaba
fiado en velas de vidrio.
Perdí a Aurora; ofendí a Celia,
pues yo, grosero, publico
de la una los favores,
860
de la otra los designios.
¡Qué fantasía, qué impulso,
qué furor, qué desvarío,
qué vanidad, qué quimera,
qué locura, qué delito!
865
¿Puedo hacer más repugnancia
en la ocasión que conquisto,
pues ni aun tú hacerme pudieras
tanto mal como yo mismo?
Rabiando estoy de pesar.

Sale Tarquín.

TARQUÍN
870
Parece que oigo ruido.
Voces oigo, y son de Carlos.
Señor, ¿qué tienes? ¿Qué ha habido?

CARLOS
Villano, descuidos tuyos.
¿No has visto un hombre? ¿No has visto
875
a un embozado?

TARQUÍN
¿Qué dices?

CARLOS
Que pensando que contigo
hablaba, le he dicho a un hombre
todos los secretos míos.
¡Vive Dios, que has de morir!

TARQUÍN
880
Aguarda, ¡cuerpo de Cristo!

CARLOS
Borracho, no hay que aguardar.

TARQUÍN
(Una patarata finjo.)
Que era yo el hombre que hablaste.

CARLOS
¿Tú eras?

TARQUÍN
¿No só Longinos?
885
¿Quién sino yo había de ser?
¿No era un hombre alto, fornido?

CARLOS
Pues ¿tú eres fornido ni alto?

TARQUÍN
Si me hueco y si me empino,
vendré a serlo.

CARLOS
¿Está burlando?

TARQUÍN
890
Conmigo, hablaste, conmigo,
y por señas, que dio Celia,
cuando yo pasé, un suspiro,
y tú, cortés, respondiste:
Dominus tecum.

CARLOS
No admiro
895
tus locuras, pues que yo
los errantes pasos sigo
de mi desdicha fiado
en un hombre mal nacido.

Vase.

TARQUÍN
¿Creyó mi engaño? Mas no;
900
salgamos de este peligro,
y venga lo que viniere.
Carlos cola, y Tarquín vítor.


Jornada II

Salgan Aurora, Celia y Julia.

CELIA
Romance (tirada)
¿Cómo le fue a vuestra alteza?

AURORA
Si por ti me preguntaras,
905
respondiera que muy bien.
Muy favorecida te hallas
de Ricardo.

CELIA
¿Yo, señora?

AURORA
Pues qué, ¿contigo no hablaba?

CELIA
Si yo le llamé, ¿qué mucho?

AURORA
910
No, Celia; de veras te ama;
yo sé que te quiere bien,
porque apenas pronunciaba
mi nombre cuando, respetos
de ese príncipe que aguarda,
915
con poco gusto de oíllo,
ofendido se mostraba.

CELIA
Si él supiera lo que ignora,
claro está que no dejara
tanto sol por una estrella.

AURORA
920
Celia, lo que está en el alma
fácil pronuncia la lengua.
¿No has visto correr el agua
de un arroyo despeñado,
cristales entre esmeraldas?
925
Pues ¿quién piensas que hace aquello?
De su fuente la abundancia.
Razones le dije yo
tan misteriosas y claras,
que pudieran despertar
930
a la piedra más helada.
Pero faltando materia
no hay donde la forma caiga,
y así, Celia, por quietarme,
determino que se vaya,
935
que no quiero ver tan cerca
a quien me desprecia y te ama.

CELIA
No te arrepientas después.

AURORA
No haré, porque con la causa
cesan todos los efectos.

CELIA
940
Mira bien.

AURORA
No seas cansada.
Hombre tan necio y tan vano
que pierde ocasión tan alta
por la lealtad de su dueño,
merece perder mi gracia.

CELIA
945
Pues ¿conociote por dicha?

AURORA
No, pero dijo que estaba
este Carlos en Sicilia,
y tiéneme ya enfadada
tanto “¡Carlos, mi señor!”

JULIA
950
Pues yo pienso que te engaña,
que no hay más Carlos que él.

AURORA
¿Qué dices?

JULIA
Que ayer hablaba
con su criado, y oí
algo de esto.

AURORA
¿Es ignorancia,
955
o malicia tuya, Julia?

CELIA
Pues usa de alguna traza.
Muéstrale amor; háblale.

AURORA
¿Esto dices?

CELIA
¿Qué te espantas?
¿No le quieres bien?

AURORA
Sí, Celia;
960
pero la mujer más baja,
primero que se declare
gusta de verse rogada,
cuanto más yo, que le llevo
tan conocidas ventajas.

CELIA
965
Aun por esa razón misma
temeroso quiere y calla.

AURORA
Si yo conociera en él
una inclinación gallarda,
un pensamiento, un deseo,
970
no dudes que le alentara
con favores; mas no es justo
que hable yo si él no habla.

CELIA
Si le acobarda el respeto…

AURORA
Que no hay respeto en quien ama.
975
Sin duda yo soy muy fea,
y conociendo mis faltas,
estima tus perfecciones.

CELIA
Señora, en eso me agravias.
¿Quieres que pague, inocente,
980
los pesares que te causa
Ricardo con sus descuidos?

AURORA
Sí, Celia, estoy enojada;
súfreme, que al mismo dueño
el perro muerde con rabia.

JULIA
985
Yo me atrevo a saludarte
en solas cuatro palabras,
y aun con un soplo no más.

AURORA
No quiero salud tan cara.

CELIA
Ricardo ignora tu gusto;
990
que si Ricardo pensara…

AURORA
No le nombres tantas veces;
con decir ese nombre basta

CELIA
Pues ¿ya te enfada su nombre?

AURORA
Sospecho que te regalas
995
con el nombre de Ricardo.

CELIA
A no pensar que burlabas
me ofendiera tu sospecha;
pues eres tú quien me manda
que lo mire y favorezca,
1000
y atropellando mi fama
obedezco tus preceptos,
y ya celosa te cansas
de que repita su nombre,
como si a mí me importara
1005
o yo le quisiera bien.
Por cierto que son tus gracias
muy para matar de amores.

AURORA
Luego ¿no son de importancia?
Bueno, bueno, ¡por mi vida!
1010
¿Así, Celia, te desmandas?
Advierte, pues, que no quiero
que le desprecies, pues basta
haber puesto en él los ojos
para que tú, recatada,
1015
le alabes y le respetes.

CELIA
Yo no entiendo lo que mandas.
Si le alabo, tienes celos;
si le desprecio, te agravias.
Dime, pues, lo que he de hacer,
1020
señora, que es ignorancia
el acertar a servirte.

AURORA
Yo sé que no ignoras nada.

CELIA
Yo te prometo, señora,
que en viéndole se deshaga
1025
este encanto.

AURORA
¿De qué suerte?

CELIA
Diciéndole que se vaya.

AURORA
Eso yo sola he de hacerlo;
no tienes licencia tanta,
si ya no es que te juzgas
1030
dulce dueño de su alma.

CELIA
¡Maldito sea el hombre, amén,
y quién le trajo a Calabria,
que tanta inquietud me cuesta!

AURORA
No es tan grande tu desgracia,
1035
supuesto que bien le quieres.

CELIA
Pues ¿no le aborrezco?

AURORA
Acaba.

CELIA
Una y mil veces lo digo.

AURORA
Pues no me sirves en nada
tampoco en aborrecelle.

JULIA
1040
Mas ¿qué viene a ser el alma
de Garibay este amante?

CELIA
¿Qué de esta suerte me tratas?

AURORA
No quiero que le aborrezcas
ni que le ames.

JULIA
¿Qué te espantas?
1045
La ley de Amor se defiende
a palos y a cuchilladas:
quiero, no quiero, sí quiero,
y de esta suerte se salvan
los amantes.

AURORA
Paso a paso,
1050
que viene Tarquín.

Salen Tarquín, Fabio y Otón.

TARQUÍN
(Bien haya
quien sirve a señor discreto;
no me ha hablado más palabra
en el engaño de anoche,
y es que ha tenido más cartas
1055
de Ricardo el camarero,
cuyo nombre le disfraza,
y quiere que él venga a ser
el Príncipe que se aguarda
y que viene a ver a Aurora.)

JULIA
1060
Tarquín, su alteza te llama.

TARQUÍN
(¡Ay de mí! Si oírme pudo,
toda la traza se acaba.)
Besaré, humilde, la tierra,
que en cielo vuelven tus plantas.

AURORA
1065
¿Dónde queda tu señor?

TARQUÍN
Leyendo un pliego andaba
que del Príncipe ha tenido,
en que le manda que salga
a recibirle.

OTÓN
(¿Oyes, Fabio?
1070
Ya mi esperanza se acaba.

FABIO
Y mi paciencia también.)

AURORA
(¿Ves, Julia, cómo te engañas?
Que el Príncipe no es Ricardo.)-
¿Tarquín?

TARQUÍN
Señora, ¿qué mandas?

AURORA
1075
¿Tú has visto al Príncipe?

TARQUÍN
Sí,
señora.

AURORA
Tendrá bizarra
persona. ¿Es muy gentil hombre?

TARQUÍN
Pienso que tiene tres varas
de alto.

AURORA
¡Jesús! ¿Qué dices?

TARQUÍN
1080
Sí señora; pues ¿es falta?

AURORA
No, sino sobra, Tarquín.

TARQUÍN
Puesto que honra lo que arrastra,
también lo que sobra honra.

CELIA
Pues que tú le abonas, basta.

TARQUÍN
1085
Tiene notables señales;
ganará la casa santa,
según lo que dice el vulgo;
la frente muy levantada,
espeso y negro el cabello,
1090
como las cejas y barba,
y un ojo más grande que otro.

AURORA
Mostrosidad es que espanta.

JULIA
El brazo dirás, Tarquín.

TARQUÍN
Brazo y ojo es de una marca,
1095
pues con el brazo derecho
sin bajarse al suelo alcanza.

CELIA
¡Gran señal!

TARQUÍN
Dícenme que es
buena para dar lanzadas.

AURORA
¿Bien entendido?

TARQUÍN
Bien oye.

AURORA
1100
Las partes son extremadas.

TARQUÍN
Todas son de hombre valiente.

AURORA
Pues gane la casa santa
y déjeme a mí en la mía.

CELIA
¿Y esto tu amo alababa?

TARQUÍN
1105
La lisonja pinta y miente.

AURORA
Mas porque tú desengañas
con verdaderos pinceles,
toma esta cadena.

TARQUÍN
Hoy atas
con ellas un esclavo tuyo.

OTÓN
1110
(Fabio, aún me queda esperanza
que Aurora no ha de querer
monstro de fealdades tantas.)

TARQUÍN
No es la primera pintura
que se ha premiado por mala;
1115
que hay pintores y poetas
que pintando mal agradan
al pueblo.

FABIO
¿También entiendes
de poesía?

TARQUÍN
Eso es causa
de andar pobre todo el año.

OTÓN
1120
Los cultos son gente honrada.

TARQUÍN
Así es verdad; pero muchos
han infernado sus almas
por no acertar a ser cultos.
Uno conozco que se anda
1125
buscando en el Calepino
las voces más intrincadas
para acreditar sus versos,
y puesto que de “amo, amas”
no pasó en toda su vida,
1130
lego como una beata,
no solo escribir latines,
pero la griega y hebraica
lengua trae al redopelo.

AURORA
Ostentación necia y vana.

JULIA
1135
Bien hayas tú, que hablas claro,
Tarquín.

TARQUÍN
Solo debo al agua
la claridad, porque de ella
otra cosa no me agrada.

AURORA
(Julia, si este monstruo viene,
1140
he imaginado una traza
para que se vuelva huyendo.

JULIA
Tu ingenio todo lo alcanza.

AURORA
Oye aparte.

JULIA
¿Qué me ordenas?)

FABIO
(Ya sé todo lo que pasa,
1145
ingrata Celia.

CELIA
Desvía…
No puedo hablarte palabra…
Perdona…)

AURORA
(¿Sabraslo hacer?

JULIA
¿En eso dudas? ¿No basta,
señora, mandarlo tú?
1150
Déjalo a mi cargo y calla,
que en servicio tuyo haré
locuras no imaginadas.)

Sale Carlos.

CARLOS
Redondilla
Aquí tiene vuestra alteza
los deseos de mi dueño,
1155
cuyo generoso empeño
acredita esa belleza.
Redondilla
Mándame que os signifique
su amor, su fe y su cuidado.

AURORA
Ya, Ricardo, no ha faltado
1160
quien sus grandezas publique.

CARLOS
Redondilla
Ofende su bizarría
quien se atreve a su valor.

AURORA
(¡Qué este no entienda mi amor!
Sin duda es desgracia mía.)

CARLOS
Redondilla
1165
¿De su espíritu gallardo
cierta está?

OTÓN
(Fabio, ¿no ves,
desde el cabello a los pies,
suspensa Aurora en Ricardo?
Redondilla
En sus bellos ojos mira
1170
cómo con industria y arte
se detiene en cada parte
y en todas juntas se admira.)

CARLOS
Redondilla
No vive mientras está
ausente de vuestra vista,
1175
y entre tanto, que os asista
me ha mandado.

AURORA
Bien está.

CARLOS
Redondilla
Que os bese también la mano
por él, me envía mandar.

AURORA
No puedo a Carlos negar
1180
favor en que tanto gano.

CARLOS
Redondilla
Con esta licencia doy
principio a su dicha.

OTÓN
(Fabio,
¿a quién no mata este agravio?)

AURORA
De buena gana la doy.

CARLOS
Redondilla
1185
(Entre la nieve me abraso
y entre las llamas me hielo;
quien llega a tocar el cielo
no tema a su dicha ocaso.)

AURORA
Redondilla
¿No me escribe?

CARLOS
Él estará
1190
muy presto donde serviros
podáis de él.

AURORA
(¡Que mis suspiros
no le han informado ya!
Redondilla
¿Posible es que no le entienden
ya amante o ya cortesano?)

CARLOS
1195
(¡Que llegue a besar la mano
de quien tantas vidas penden!)

AURORA
Redondilla
(Celia, mi suerte condeno.

CELIA
Ya la mano te besó.

AURORA
Aspid fue que me picó
1200
y llegó al alma el veneno.)

CARLOS
Redondilla
Entre otras cosas me ordena
que, haciendo yo su papel,
enamorado como él,
os signifique su pena.

AURORA
Redondilla
1205
Hareislo con perfección,
que en esto de enamorar
sé que podéis enseñar
estilo y erudición
Redondilla
al profesor más suave
1210
de amorosa Facultad.

CARLOS
¿Yo, señora?

AURORA
Esto es verdad;
testigo hay que bien lo sabe.
Redondilla
Y no sé quien no os fía,
Carlos, tan honrosa acción,
1215
si vuestros requiebros son,
como de noche, de día.

CARLOS
Redondilla
(Sin duda el hombre a quien yo
hablé dijo cuanto pasa.)

AURORA
Yo sé mucho de mi casa.

CARLOS
1220
¡Señora!

AURORA
Al fin, ¿qué os mandó?

CARLOS
Redondilla
Que yo hiciese en su nombre,
abonando mis errores,
alarde de sus amores.

CELIA
(Digo que es notable el hombre.
Redondilla
1225
Yo pienso que habla por sí,
que los demás es quimera.

AURORA
La comisión es primera
que para requiebros vi.

CELIA
Redondilla
Deja que te diga amores.
1230
Oyele, no seas tirana.

AURORA
Mira mi suerte inhumana;
de duende son mis favores,
Redondilla
pues siempre que a requebrarme
o le provoco o le obligo,
1235
o piensa que habla contigo
o viene por otro a hablarme.)

CARLOS
Décima
No pudo humana destreza
ni humano pincel, señora,
delinear de la aurora
1240
los matices y belleza;
pero la naturaleza,
que este imposible previno,
con estudio peregrino
dibujó en vos un padrón,
1245
por quien ya imitables son
las obras del Ser divino.
Décima
¿Qué importa que el alma envíe,
cuando el sol más le enamora,
las perlas que viene y llora
1250
si vuestra boca las ríe?
¿Qué importa que al nácar fíe
de alguna flor el cogerlas,
si cuando el sol llega a verlas
halla su amoroso brío,
1255
que en las flores son rocío
y en vuestra boca son perlas?
Décima
¿Qué importa que borde el suelo,
ya en la cumbre, ya en la falda,
guarnecido de esmeralda
1260
un bullicioso arroyuelo?
¿Qué importa que robe al cielo
lo cerúleo y lo brillante,
que el sol se verá arrogante?
¿Qué importa, si es frágil hielo
1265
y al tope vos con el cielo
sois animado diamante?
Décima
Al alba ofrece un jazmín
capilla de ruiseñores;
vos, señora, aves y flores
1270
reducís a un serafín.
Flor volante el colorín,
bárbaro canta y porfía
una y otra fantasía.
Ved cuál merece más palma,
1275
una armonía sin alma,
o un alma sin armonía.

AURORA
Décima
Basta, basta lo adulado;
adelante no paséis,
que parece que excedéis
1280
la comisión que os han dado.

CARLOS
Antes tan corto he quedado,
que volver por mí conviene.

AURORA
(Celia, para todos tiene.
Anoche contigo habló,
1285
y aquesto que le sobró
más acrisolado viene.

CELIA
Décima
Reservolo para ti,
y es cierto que guardaría
toda la filosofía
1290
por mal empleada en mí.

AURORA
¡Pluguiera a Dios fuera así!

CELIA
Descúbrele lo que pasa,
sepa el amor que te abrasa,
pues por lo menos, señora,
1295
lo de anoche y lo de ahora
todo se te queda en casa.

AURORA
Décima
¡Ay, Celia! Pase adelante
nuestro engaño.

CELIA
¿Ya no quieres
que se vaya?

AURORA
Cuerda eres;
1300
sufre a una mujer amante.)

FABIO
(¡Muera este loco arrogante

OTÓN
Fabio, lo que pasa digo.
Ya sabes que soy tu amigo.)

AURORA
(Vuelve esta noche a llamalle,
1305
que gustaré de escuchalle,
aunque sé habla contigo.)
Décima
Al príncipe escribiréis
como disteis su embajada.

CARLOS
Ya previene su jornada
1310
donde mejor le honraréis.

AURORA
Que vuestro estilo gallardo
merece todo favor,
y que la oyera mejor…
(de su embajador Ricardo.)

CARLOS
1315
¿De quién, señora?

AURORA
No dan
los príncipes tan discretos
comisión para secretos
que dentro del alma están.

Vanse todos y queda Carlos.

CARLOS
Décima
¡Viven los cielos, que ha dado
1320
en esta sola razón
indicios de otra afición,
señas de oculto cuidado!
A esta verdad inclinado,
mi nombre quise encubrir
1325
hasta ver, saber y oír,
porque, al fin, es menos daño
un matador desengaño
que un engañado vivir.
Décima
”Que los príncipes no dan
1330
poderes en comisiones
para secretas pasiones”,
no lo ignoro, dijo bien;
mas que advertidos estén
tampoco me negarán
1335
los que amor siguiendo van.
¿Por qué tienen los discretos
tan secretos los secretos
que dentro del alma están?
Décima
¡Oh, humana bachillería!
1340
¡Que tan largo parecer
me haya costado saber
lo que matarme tenía!
¿Yo no amaba, no vivía?
Pero ¿qué me estoy cansando?
1345
La verdad salga triunfando,
pues por lo menos entiendo
que es mejor morir sabiendo
que no vivir ignorando.
Décima
A Celia amar determino,
1350
pues de Celia los favores,
con esperanzas mayores,
admitió mi desatino.
Lo humano por lo divino
trocaré, cuyos efectos
1355
me ofrezca nuevos conceptos;
pues demás de entretener
la vida, vendré a saber
de esta deidad los secretos.

Vase y sale Julia y Tarquín con un candelero.

JULIA
Romance (tirada)
¿Y cuándo dicen que viene,
1360
Tarquín, el príncipe Carlos?

TARQUÍN
Muy presto ha de estar aquí.

JULIA
A muy buen puerto ha llegado
el serenísimo monstruo.

TARQUÍN
Es hombre que con un brazo
1365
derribara vuestra casa.

JULIA
¡Miren qué lindos regalos
para obligar que le quieran!
¿También se enamora un diablo?

TARQUÍN
Los príncipes han de ser
1370
feroces.

JULIA
¡Bárbaro engaño!
Y dime: ¿quién le hace antojos?

TARQUÍN
Pues ¿quién te ha dicho que Carlos
es corto de vista, Julia?

JULIA
Los ojos deshermanados
1375
siempre lo son; además,
que es alta razón de Estado
el adornar con vidrieras
las ventanas de palacio.

TARQUÍN
Pues, Julia, no alcanza antojos,
1380
si bien los de amor son tantos.
Pero ¿qué dices del nuestro,
que parece has olvidado
cuantas finezas te dije?

JULIA
Pues, necio, ¿no te las pago
1385
permitiendo que me mires?

TARQUÍN
Yo soy amante de manos;
no con mirar me contento;
más gusto de lo que apalpo.

JULIA
¿Tú sabes amar?

TARQUÍN
Y mucho.

JULIA
1390
¡Qué groserón! ¡Qué villano!
Yo quiero muy a lo culto.

TARQUÍN
¿Culto? Pues la vela apago.

Apague la vela.

JULIA
¿Qué has hecho, necio?

TARQUÍN
¿Eso ignoras?
Ya estamos cultos entrambos.
1395
¿Puede haber oscuridad
en el limbo culterano
de los versos de un poeta
como esta? Pues si es muy claro,
favorece, Julia, a un culto,
1400
que si con eso te agrado,
de hoy más te hablo jerigonza.

JULIA
Tarquín, no intentes mi agravio.

TARQUÍN
No he de forzarte en mi vida.

JULIA
Mira que solos estamos.

TARQUÍN
1405
¿Y esa es falta, Julia mía,
solos y a escuras?

JULIA
La mano
te doy de hacerte un favor.

TARQUÍN
¿Cuándo, Julia?

JULIA
Más despacio,
que me está esperando Aurora.

TARQUÍN
1410
Llévame, pues, a tu cuarto.

JULIA
Mira, en el jardín me espera,
que aún es agora temprano.
(Hacerle tengo una burla.)

TARQUÍN
Vamos, pues.

JULIA
Sigue mis pasos.

TARQUÍN
1415
Bien haya los que nacieron,
como yo, en humilde estado,
que a dos por tres se conciertan
sin quimeras y embarazos.

Vanse y salen Fabio y Otón, de noche.

OTÓN
Este es el puesto y las rejas
1420
por donde anoche se hablaron.

FABIO
¡Mal hayan, amén, los hierros
por donde tantos agravios
pronunció la ingratitud
y disimuló el engaño!

OTÓN
1425
Es Celia, mujer, en fin,
sujeta a peligros tantos.

FABIO
¡Ay, Otón! A mis desdichas
lo atribuyo, pues es llano
que olvida Celia por ellas
1430
servicios de tantos años.
¿Por qué, enemiga, te fías
de un vil extranjero, dando
a tu afrenta y a mis quejas
tanta ocasión, lugar tanto?

OTÓN
1435
Aquí encubrirnos podremos
en la sombra y en los ramos,
que ya parece que abrieron
la ventana.

FABIO
Caiga un rayo
que abrase tanta inconstancia.

Sale Tarquín a la ventana.

TARQUÍN
1440
Julia me entró en este cuarto
y no ha vuelto. Mucho tarda.
Temiendo estoy un engaño.
Aquestas rejas entiendo
caen al parque de palacio,
1445
donde anoche salió Celia.
¿Si habrá venido mi amo?
¡Por Dios, que he de entretenerme
si viene al terreno, un rato,
y Celia tarda en salir!

FABIO
1450
Resuelto estoy a matarlo.

OTÓN
La soledad nos ayuda.
¡Muera, Fabio, este villano!

Sale Carlos.

CARLOS
Solo he querido venir;
que entre mal acompañado
1455
y solo, si hay que escoger,
lo último es menos malo.
¡Quién pudiera agradecer
a Celia este amor! ¡Qué ingrato
que soy! Pero no soy mío.
1460
De la obediencia me aparto
de mi verdadero dueño.
Violento este breve rato,
donde, si no alivio penas,
las lisonjeo y engaño.

TARQUÍN
1465
(¡Vive Dios, que es mi señor!
Va de Celia, va de engaño.)
¿Sois vos Ricardo?

CARLOS
Señora,
aquí tenéis a Ricardo.

TARQUÍN
Estoy de vos ofendida.
1470
(Parece que me he tragado
una monja en lo melífluo.
Como un espíritu hablo.)

CARLOS
Pues ¿por qué, señora mía?
Si es porque de día callo
1475
en la presencia de Aurora,
no es en mi culpa el recato.

TARQUÍN
No es por eso.

CARLOS
Pues ¿por qué?

TARQUÍN
Porque servís tan mal amo.
¿No fuérades Carlos vos,
1480
pues pudiérades ser Carlos
y no dejar que lo sea
el gigante bracilargo
con señales de Antecristo,
príncipe de mala mano?

CARLOS
1485
Pues ¿cómo puedo yo serlo,
señora, si soy Ricardo?

TARQUÍN
Todo lo puede un discreto.

CARLOS
(Estas razones extraño.
Más cuerda anoche me habló.)

TARQUÍN
1490
A fe que estamos temblando
de este príncipe, amo vuestro.

CARLOS
¿Por qué, señora?

TARQUÍN
Hannos dado
muy bellacas nuevas de él.

CARLOS
(Si esta es Celia, no me espanto
1495
que tan presto me escribiese.
¡Qué lucidos intervalos
la perturbarán el juicio!)

TARQUÍN
¿Cuál le tengo?

CARLOS
Algún villano
de ruines obligaciones,
1500
mal nacido y mal hablado,
habrá dicho mal del príncipe.

TARQUÍN
(¡Por Dios, que echo todo el trapo!)
¿Queréis que os diga quién es?
¿Conocéis vuestro criado?

CARLOS
1505
Pues ¿no le he de conocer?
(Celia me va enamorando.)

TARQUÍN
Pues él nos lo ha dicho todo.

CARLOS
Es un loco.

OTÓN
(Llega, Fabio;
a los ojos de esta ingrata
1510
te tiene que hacer vengado.)

Sacan las espadas.

CARLOS
Traidores, ¿a quién buscáis?

FABIO
Quien a violar el palacio
viene es el traidor.

TARQUÍN
¡Oh, hierros!
En peligro está mi amo.
1515
A Aurora voy [a] avisar.
¡Favor, que matan a Carlos!

Vase.

FABIO
¡Muera!

CARLOS
Vinisteis muy pocos
para mi valor, villanos.

Salen Aurora y Julia con luces y Tarquín con una alabarda.

AURORA
¿Qué es esto? Llega una luz.

TARQUÍN
1520
Fuera, digo. ¡Mueran ambos!

AURORA
Quita, Fabio, Otón, ¿qué es esto?
¿Y tú no decías que a Carlos
mataban?

TARQUÍN
Turbado, entonces,
por decir el de Ricardo,
1525
el nombre de Carlos dije.

AURORA
Mucho que pensar me ha dado
tu yerro en tal ocasión.
Pues ¿por qué queréis matarlo?
¿No sois vosotros los mismos
1530
que me alabasteis su trato,
su ingenio y la cortesía?

CARLOS
Vuestra alteza se ha engañado
si culpa a Fabio ni a Otón,
que son leales vasallo.

AURORA
1535
¿Qué decís?

CARLOS
Que antes, señora,
debo a los dos, no os engaño,
la vida con que me halláis,
pues me defendieron ambos
de unos traidores que aquí
1540
darme la muerte intentaron.
Fue de un ángel el socorro.

AURORA
(Bien entendido está el caso.)

CARLOS
A no llegar a tal tiempo,
sin duda hubieran logrado
1545
sus aleves pensamientos
los que mi muerte intentaron.
Y así humildemente os pido,
si por extranjero valgo
con vos, que a los dos honréis
1550
por beneficio tan alto.

AURORA
(¡Qué nobleza! ¡Qué hidalguía!)

FABIO
(Otón, de cólera rabio.

OTÓN
Con las honras nos afrenta.)

AURORA
(Su culpa dicen callando.)
1555
¿Estáis herido?

CARLOS
No es nada.
Señora, en aquesta mano
una punta me alcanzó.

AURORA
Coged en aqueste paño
sangre, y puesto que ya
1560
tenéis enemigos tantos
encubiertos, que es peor,
que no salgáis os encargo
de noche.

CARLOS
A tantos favores,
señora, indigno me hallo
1565
aun de tocar vuestros pies.

AURORA
Yo averiguaré despacio
quién son los que así se atreven,
atropellando mi amparo,
a ofender vuestra persona,
1570
cuya sangre y cuyo agravio
me pagarán sus cabezas.
(Pienso que si más me tardo
le matan.) Venid conmigo,
por que tratéis de curaros.

CARLOS
1575
¿Qué mayor cura, señora,
que aquese divino ensalmo,
para dar vida a un difunto?

TARQUÍN
¿Tuvo Angélica en el campo
para Medoro estas hierbas?
1580
¿Halló esta cura Esculapio?
Dos higas para Avicena.

AURORA
(¡Oh, traidores! ¡Oh, villanos!
Celos y envidia les mueve.)

CARLOS
Tarquín, con favores tantos
1585
parece que he vuelto en mí.

AURORA
¿No venís? Mirad que aguardo.
Pasad delante. Y vosotros
callad lo que aquí ha pasado,
que a traidores pensamientos
1590
yo les cortaré los pasos.


Jornada III

Salga Carlos, con banda, y Tarquín con él.

CARLOS
Redondilla
Muy favorecido estoy,
aunque no me ha visitado
desde anoche.

TARQUÍN
¿Te has curado?

CARLOS
A la herida gracias doy,
Redondilla
1595
pues por ella a tener vengo
nuevo gusto y nueva vida,
que sin duda en esta herida
toda mi salud prevengo.

TARQUÍN
Redondilla
¿Y Celia?

CARLOS
No me la nombres.
1600
¡Jesús! Es loca de atar.

TARQUÍN
(Mujeres, si habéis de amar,
nunca roguéis a los hombres.)

CARLOS
Redondilla
Si por Aurora me abraso,
¿qué me preguntas agora?

TARQUÍN
1605
Con los favores de Aurora
ya no haces de Celia caso.

CARLOS
Redondilla
No seas cansado y prolijo,
que cuando a Celia quisiera,
más que a mí la aborreciera
1610
por las locuras que dijo
Redondilla
anoche.

TARQUÍN
(¿Hay mayor engaño?
Yo la desacredité
con lo que en su nombre hablé.
La causa fui de este daño.)

Al paño.

AURORA
Redondilla
1615
Dentro
Quedaos fuera.

TARQUÍN
Aurora viene
a verte.

CARLOS
¡Dichosa herida!
Tarquín, no sane en mi vida
si por ella honrarme tiene.

Salen Aurora y Celia.

AURORA
Romance (tirada)
Ricardo, ¿cómo os halláis?

CARLOS
1620
Tanta dicha en tantas horas,
señora, que ya no envidio
laureles, cetro ni togas
de la República Augusta,
de la siempre invicta Roma.

AURORA
1625
¿Os curasteis?

CARLOS
¿Para qué?
Salud, señora, me sobra.
No quisiera, no, sanar
tan presto.

CELIA
(¿Dice estas cosas
quien no tiene mucho amor?

AURORA
1630
Sí que es muy fácil retórica
y estilo más cortesano
que amante.) Más os importa
estar bueno, que pensáis.

CARLOS
Como el serviros me toca
1635
también el obedeceros;
pero yo sé que no hay cosa
que tanto importe a mi vida.

AURORA
¿Qué decís?

CARLOS
Que a tanta gloria
es incapaz el deseo,
1640
abrasada mariposa;
que soy vuestro esclavo humilde,
que vuestra alteza me ponga
dos hierros en este rostro
para que yo reconozca
1645
un dueño a quien tanto debo.

CELIA
(¿Es esto amor, o lisonjas?

AURORA
En mi favor nada creo.)

CARLOS
(Celia acaba de ser loca.)

AURORA
(Que este hombre sirva ¿es posible?
1650
¡Ah, vil fortuna envidiosa!
Pero, ¿qué importa que sirva?
¿Yo no he nacido señora
de Calabria? ¿En qué reparo?
¡Bien haya quien se enamora
1655
de un hombre de partes tales!
Gusto busco, no coronas.

CELIA
Si en amor disculpa hallaron
las que, bárbaras y locas,
amor tuvieron a un toro
1660
y a un caballo, a ti te sobran
razones, que no disculpas,
cuando tantas partes honras.)

AURORA
¿No os entretenéis en algo?

CARLOS
En mi soledad, señora,
1665
Tarquín suele entretenerme.

AURORA
¿No jugáis?

TARQUÍN
Faltan dos cosas.

AURORA
¿Y son?

TARQUÍN
Terceros y…

CARLOS
Calla.
(Este necio me deshonra
si no le voy a la mano.)

TARQUÍN
1670
(A no taparme la boca
dineros digo que faltan.)

AURORA
¿Pues mis criados ignoran
que estáis aquí? ¿No os visitan?

CARLOS
Antes entiendo que logran
1675
secretas emulaciones.

AURORA
Así está bien. -¡Hola! ¡Hola!

Salgan Fabio y Otón.

OTÓN
¿Qué nos manda vuestra alteza?

Vanse.

AURORA
Dadme unos naipes ahora.
Quiero yo jugar con vos,
1680
porque aquestos reconozcan
y sepan lo que han de hacer.
Vuelven a salir.
Llega esta tabla.

CARLOS
¿Quién goza
tan soberanos favores,
mercedes tan generosas?

OTÓN
1685
Aquí tiene vuestra alteza
baraja.

AURORA
¿No os vais?

OTÓN
(Ponzoña
receta en cada palabra.)

Vanse.

AURORA
¿Jugáis, hombre?

CARLOS
Sí, señora.

AURORA
Pues contra aquese diamante
1690
jugaros tengo esa joya.

CELIA
Y yo, si da vuestra alteza
licencia, terciaré.

AURORA
Toma
una silla.

CELIA
(El ser tercera
por mil razones me toca.)

AURORA
1695
Otón, los músicos llama;
Sale Otón.
cantarán alguna cosa
de entretenimiento.

OTÓN
(Canten
mientras sus desdichas llora
quien para llorar nació.)

Vase.

TARQUÍN
1700
¡Vive Cristo! Que se ahorcan
estos pícaros.

Salga Otón y los músicos.

OTÓN
Ya están.
aquí los músicos.

AURORA
¡Hola!
¿Qué tonos nuevos se cantan?

MÚSICO
El de una letra española.

AURORA
1705
Esa cantad, que será,
sin duda, la más airosa.

Cantan los músicos.

MÚSICOS
”Ojos, si cegáis llorando,
no dudo alcancéis vitoria,
que en la ley de amor, se salva
1710
el que ciega y el que llora”.

AURORA
El estilo y el concepto
es alto.

CARLOS
España, señora,
se ha alzado con la poesía.

AURORA
De armas y letra se adorna.

MÚSICOS
1715
”Poco os deberá mi amor
si no lo mostráis agora,
llorando para cegar,
cegando para amar loca”.

AURORA
Paso.

CELIA
Paso.

CARLOS
Yo no paso,
1720
que soy hombre.

AURORA
Eso os importa,
que es cobardía el no serlo.

CARLOS
Con menos cartas, señora,
que otro suelo serlo yo.

AURORA
No lo muestran, pues, las obras.

CELIA
1725
Para ayudar tengo juego.

AURORA
Como tú me ayudes, sobra.

CARLOS
A mucho riesgo me pongo.

AURORA
Yo robo.

CARLOS
¡Y cómo que roba
vuestra alteza corazones!

AURORA
1730
El triunfo salió de copas.
¿No sirves, Celia?

CELIA
Ya sirvo.
¿Eso vuestra alteza ignora?
Y si no, ¿habré renunciado?

OTÓN
(¡Yo muero!)

FABIO
(¡Suerte dichosa!)

CARLOS
1735
Baldóme el rey vuestra alteza.

AURORA
¿Qué me importa la corona
si yo no puedo serville?

CARLOS
(Con equívocos me informa).

AURORA
Perdido va este hombre, Celia.

CELIA
1740
No mucho, aunque ha pocas horas
Juega otra carta.
que lo estaba.

CARLOS
Eso es triunfar.

AURORA
Quien triunfa dice vitoria.

CARLOS
¿Pudiera alcanzarla yo?

AURORA
¿No sois hombre? ¿Quién lo estorba
1745
si está en vuestra mano el juego?
Mas guardaos de otra derrota,
no os lleve yo de codillo,
porque responderéis la polla.

Alza la baza.

CARLOS
Estárame a mí muy bien
1750
cualquiera de las dos cosas.

CELIA
Pues jugar al descubierto.

CARLOS
Para descubrir la historia
triunfaré yo de menor;
pero arrastraré, si importa,
1755
con la malilla.

AURORA
Eso sí.
¡Brío, brío!

CARLOS
A mí me sobran
muchos triunfos.

AURORA
Pues guardadlos,
que he hecho, una tras de otra,
con aquesta, cinco bazas.

CARLOS
1760
Yo he perdido.

AURORA
Milagrosa-
mente os he dado este chasco.

CARLOS
Para mí, señora, es honra.

AURORA
Andá, aprended a ser hombre;
digo, a jugar.

CARLOS
Quien ignora
1765
lo que vuestra alteza sabe,
a la corrección se postra.

AURORA
Nunca los atrevimientos
se pierden.

CELIA
Bien lo pregonan
blasones de la fortuna
1770
y adagios de vuestro idioma.

AURORA
No he de jugar.

CARLOS
Pesarme ha.

AURORA
Sois mal jugador.

CARLOS
¿Quién gana?

AURORA
Yo no juego por ganar
con vos.

TARQUÍN
(¿Pudiera una monja
1775
andar más compuesta aquí?
Bien haya, amén, quien se arroja
al mar de amores fiado
en dos calabazas solas.)
¿No hay barato en este juego?

CARLOS
1780
Pues ¿no? Este zafiro toma.

AURORA
Yo lo he de dar, que he ganado.

CARLOS
Mayor ganancia me toca
a mí, puesto que con vos
gano mucho a poca costa.

OTÓN
1785
(¿Qué favores como estos?)

AURORA
No te doy barato ahora;
pero acude al mayordomo
por cien escudos.

TARQUÍN
Tu boca
es el mineral divino
1790
donde se crían y forjan
escudos contra el olvido.
Vivas más años, señora,
que el fénix. Pero ¿qué digo?
El fénix es poca cosa.
1795
Matusalén murió niño;
de una suegra vividora
que de cien años gorjea
aprendas a estar de gorja.

AURORA
Fabio y Otón, ved que os mando
1800
que, en despachando las cosas
de mi Estado, entretengáis
a Ricardo, que me toca,
por embajador, honrallo,
y honrallo por su persona.

Vase.

FABIO
1805
Lo que mandas es muy justo.

OTÓN
Plegue a los cielos, Aurora,
que entre tus brazos le mate
la envidia más ponzoñosa!
De mi rabia y de mis celos
1810
[…] estas sobras.

Vanse.

TARQUÍN
Aquí no hay ya que esperar.
La dilación es ociosa.
O tú no entiendes de amor,
o esta es pólvora floja.
1815
¡Vive Dios, que si yo fuera,
que había de tener ya rotas
más lanzas en esta tela!

CARLOS
¡Necio! No te descompongas.

TARQUÍN
Bueno es engañar a Celia
1820
y recatarte de Aurora,
metiendo el fuego en su casa
como la griega o Gregoria
gente en Troya, y no reparas
que está la yegua furiosa
1825
porque relinche el caballo
y por que se abrase Troya.

CARLOS
Hoy descubriera quien soy,
si no aguardara por horas
a Ricardo, que ha de ser
1830
el Colón de estas historias,
y a quien he escrito que venga
a ver con mi nombre Aurora.

TARQUÍN
¿Y si no viene?

CARLOS
Es preciso.

TARQUÍN
Mucho el ser de hombre desdoras.

Vuelve a salir Celia sola.

CELIA
Redondilla
1835
(Gozar quiero esta ocasiónocasión«Falta un verso en esta redondilla.».)

TARQUÍN
¿Más visitas?

CELIA
¿(Mi opinión
y mi autoridad defiendo.)

TARQUÍN
Redondilla
(De amor es este rebato.
Quiero dejaros hablar,
1840
y ver si puedo cobrar
del mayordomo el barato.)

Vase.

CARLOS
Redondilla
Divina Celia, ya es tal
mi dicha, que he sospechado
que a este favor enseñado
1845
no me he de hallar sin el mal.
Redondilla
Mi suerte alabo, señora.
¿Tan presto a honrarme volvéis?
¿Que gane con vos queréis
lo que perdí con Aurora?

CELIA
Redondilla
1850
Un negocio entre los dos
tenemos que averiguar,
y antes vengo yo a cobrar
lo que he perdido por vos.
Redondilla
Ricardo, si inadvertido
1855
a la obligación faltáis
de caballero, y amáis
soberbio y desvanecido,
Redondilla
quiero que entendáis de mí
que si algún día os miré
1860
muy acaso entonces fue.

CARLOS
Celia, yo lo entiendo así.

CELIA
Redondilla
Pues que me volváis pretendo
un papel que allá tenéis.

CARLOS
¡Señora!

CELIA
No repliquéis.
1865
De que lo tengáis me ofendo.

CARLOS
Redondilla
¿Esto es amor, Celia mía?
Si os dejé de hablar ahora
en la presencia de Aurora,
justo recato sería.

CELIA
Redondilla
1870
Yo estoy resuelta.

CARLOS
¡Qué error!

CELIA
¡Ea! ¿El papel no me dais?

CARLOS
Digo que cuando mandáis
es muy justo.
(¡Qué dolor!)
Redondilla
1875
Todo lo que os he pedido.

CELIA
No quiero que le volváis;
solo quiero que entendáis
que ni os quiero ni he querido.
Redondilla
Que un término tan villano
1880
así castigado está,
ni el papel le quiero ya
porque tocó vuestra mano.

CARLOS
Redondilla
Señora, esperad.

CELIA
Ya espero
para deciros no más
1885
que ni yo os quise jamás
ni me enojo porque os quiero.

Vase.

CARLOS
Redondilla
Ciertos fueron mis recelos.
Ella está loca y furiosa;
mas si ama y está celosa,
1890
¿qué más locura que celos?
Redondilla
No he visto mayor furor.

Sale Tarquín.

TARQUÍN
Señor, ¿qué te ha sucedido?

CARLOS
Verme con Celia perdido.

TARQUÍN
¿Qué te ha dicho?

CARLOS
¡Gran dolor!
Redondilla
1895
Mil locuras. Que la vuelvaN
X
Nota del editor

«Falta un verso en la redondilla.»

el papel.

TARQUÍN
¡Brava caída!

CARLOS
¿Qué habrá que yo no revuelva?

TARQUÍN
Redondilla
No te dé, señor, cuidado.

CARLOS
Yo, ninguno tengo agora,
1900
pues los favores de Aurora
mi vida han asegurado.
Redondilla
Si estoy dichoso en sus ojos,
no habrá penas que temer.

TARQUÍN
¿Y Celia?

CARLOS
¿Qué la he de hacer?
1905
Llore Celia sus enojos.

TARQUÍN
Redondilla
Pues dame albricias, que ya
tu camarero Ricardo
llegó.

CARLOS
¿Qué dices?

TARQUÍN
Que aguardo
las albricias que me da
Redondilla
1910
tu mano; porque ha venido
tan bizarro y gravemente,
que con armas y con gente
cinco naves ha metido
Redondilla
en el puerto.

CARLOS
¡Caso extraño!
1915
Prósperas mis cosas van.

TARQUÍN
Atiende, que haciendo están
la salva, si no me engaño.

Disparan.

CARLOS
Redondilla
Albricias pide a tu gusto;
poco era darte un millón.

TARQUÍN
1920
No quiero más que un perdón.

CARLOS
¿De qué?

TARQUÍN
De cierto disgusto
Redondilla
que después, señor, sabrás.

CARLOS
Ya no hay cosas que lo impida
en dicha tan conocida.
1925
Tarquín, perdonado estás.
Redondilla
¿Si lo habrá Aurora sabido?

TARQUÍN
Ya prevengo tus cuidados.
También dije a sus criados
que el príncipe había venido,
Redondilla
1930
y él sabe ya lo que pasa
y lo que tiene que hacer.
Hoy se tienen que saber
los secretos de esta casa.

CARLOS
Redondilla
Si Aurora bien lo recibe,
1935
es llana la presunción
que mis favores no son
de amor que en su pecho vive,
Redondilla
sino que haciendo favor
al príncipe imaginado,
1940
me estima como a criado,
me honra como a embajador.
Redondilla
Pero si en sus ojos bellos
no halla piadosa acogida,
dando a mis favores vida,
1945
me resolveré a creellos.
Redondilla
Y descubriéndome entonces,
agradecido y amante,
daré a su afición constante
estatuas de eternos bronces.

TARQUÍN
Redondilla
1950
Pues ¿qué sacas de esto?

CARLOS
Quiero
saber si hay partes en mí,
por donde la merecí,
lo que por príncipe espero.
Redondilla
Pues de esto desengañado
1955
y de su gusto, consigo
saber que casa conmigo,
no con mi reino y Estado.

TARQUÍN
Redondilla
Ruego a Dios, salgas, señor,
de tantas dificultades.

CARLOS
1960
Esto es apurar verdades
en el crisol del amor.

Salen Fabio y Otón.

OTÓN
Redondilla
La duquesa, mi señora,
manda que a prisión os deis,
y en este cuarto os quedéis
1965
con dos guardas.

CARLOS
¿Quién?

OTÓN
Aurora.

CARLOS
Redondilla
¡Válgame Dios! ¿Preso a mí?

TARQUÍN
El demonio nunca duerme.

CARLOS
¡En prisión manda ponerme
cuando en más dicha me vi!
Redondilla
1970
¿Sabe cómo ya ha venido
el príncipe.

OTÓN
Y estará
con ella el príncipe ya,
que a recibirle han salido.

CARLOS
Redondilla
¿Y a mí me prende su alteza?

FABIO
1975
Esto manda ejecutar.

TARQUÍN
Sin duda se fue a quejar
Celia, si con aspereza
Redondilla
la hablaste. Esa es la ocasión.

CARLOS
¿Yo, Tarquín? ¿Es acción mía
1980
faltar a la cortesía,
negarme a la obligación?
Redondilla
No sé yo que le haya dado
causa; pero siendo gusto
de Aurora, será muy justo.
1985
Yo quedaré aprisionado,
Redondilla
obedeciendo y sirviendo,
como es justo obedecer.

TARQUÍN
Y a mí ¿me manda prender?

OTÓN
También.

TARQUÍN
¡Vive Dios! Que entiendo
Redondilla
1990
que lo de anoche ha sabido.

CARLOS
¡Paciencia! Vamos, Tarquín.

TARQUÍN
Ya mi entrada en el jardín
a la cara me ha salido.
Redondilla
Escribe aqueste favor.

CARLOS
1995
¿Ya empiezas con necedades?

TARQUÍN
Esto es apurar verdades
en el crisol del amor.
Redondilla
El barato se me ha aguado.

CARLOS
Déjame.

TARQUÍN
¿Dirás ahora
2000
“ya los favores de Aurora
mi vida han asegurado”?

CARLOS
Redondilla
Diré que a mayores males,
quien ama, sujeto vive,
y que en un día recibe
2005
favores y agravios tales.

Vanse y salen Aurora y Celia y Julia, vestida como señora.

AURORA
Redondilla
En efecto, ¿ya ha llegado
el príncipe?

CELIA
Ya del mar
salió.

AURORA
No hay más que esperar,
pues Ricardo y su criado,
Redondilla
2010
seguros en la prisión,
no estorbarán nuestro intento,
aunque su disgusto siento.

Siéntate en la silla.

JULIA
Toma silla.

AURORA
Suyas son
Redondilla
nuestra gravedad y ser.

JULIA
2015
Con tus liciones, señora,
¿qué ignora quién más ignora?

AURORA
¿Si acabará de entender
Redondilla
Ricardo mi pensamiento
con esta nueva invención?

CELIA
2020
Sí hará, señora, que son
sus plumas ya de otro viento.

Salgan Fabio y Otón.

FABIO
Redondilla
(¿Qué dices de aquesto, Otón?

OTÓN
No lo acabo de entender.
Gobierno, al fin, de mujer,
2025
que el más cuerdo es confusión.)

AURORA
Redondilla
¿Hicisteis lo os mandé?

OTÓN
Sí, señora.

AURORA
Bien está.
Julia es nuestro dueño ya.
No me preguntéis por qué.

JULIA
Redondilla
2030
Yo, en efecto, estoy sentada,
¿podré mandar?

AURORA
Claro está.

JULIA
(Desvaneciéndome va
la grandeza, aunque prestada,
Redondilla
y experimentando es esto,
2035
que es cierto desvanecerse
el ruin que llega a verse
en aventajado puesto.)
Redondilla
¡Hola!

CELIA
¿Qué manda tu alteza?

JULIA
No quiero mandaros nada,
2040
sino que holear me agrada.
¿Va bien?

AURORA
Notable agudeza.
Redondilla
Parece que en ello estás
y que naciste señora.

JULIA
¿Con solo ser holedora?

CELIA
2045
Eso basta, pues ¿qué más?

JULIA
Redondilla
El príncipe se aperciba
que a un mar de holas ha llegado
donde ha de verse anegado.

CELIA
La grandeza en eso estriba.

OTÓN
Redondilla
2050
Galán, brioso y gallardo
espera el príncipe.

AURORA
Otón,
entre sin más dilación.

Sale Ricardo bien vestido y acompañamiento.

RICARDO
Ver esta hermosura aguardo.

AURORA
Redondilla
Levántese vuestra alteza,
2055
que llega el príncipe ya.

JULIA
Bachillera, bien está.

AURORA
(¡Pobre de mí! Errando empieza.)

RICARDO
Redondilla
Deme, señora, su mano
vuestra alteza.

JULIA
Sí la diera
2060
si ocupada no estuviera.

RICARDO
(Es estilo es cortesano.)

OTÓN
Redondilla
(Aquí no hay sino callar.)

JULIA
¿Cómo viene vuestra alteza?

RICARDO
Como quien esa belleza
2065
dichoso llega a mirar.
Redondilla
¿Cómo estáis, divina Aurora?

JULIA
Pocas ganas de comer
he tenido desde ayer.

RICARDO
Pésame mucho, señora.
Redondilla
2070
¿Carece aquí del regalo
vuestra alteza?

JULIA
Bien se pasa.
La olla hinche una casa,
que con otros intervalos
Redondilla
de postre y principio, son,
2075
si no me yerro en la cuenta,
treinta platos o cuarenta,
muy cotidiana ración.

RICARDO
Redondilla
¿Y eso es tener mala gana?

JULIA
Cuando hay huésped los aumento
2080
y suelen llegar a ciento.

RICARDO
¡Gentil mesa!

JULIA
Soy muy vana,
Redondilla
y en la bucólica esfera
ninguno me la ha ganado.

RICARDO
Mucha caza.

JULIA
Más me agrado
2085
de un pedazo de ternera.

RICARDO
Redondilla
(¿Aquesto Carlos me alaba?
¡Por Dios, que es de buen comer!)

AURORA
(Echándolo va a perder,
y él de admirarse no acaba.

CELIA
Redondilla
2090
A fe que no es tan figura
como nos pintó aquel loco.

AURORA
Para mí, Celia, muy poco
difiere de la pintura.

CELIA
Redondilla
Mal lo mira vuestra alteza,
2095
que es bizarra la persona,
y de entendido se abona
con esta amante fineza.)

JULIA
Redondilla
Así, entre otras cosas raras,
mucho a la fama debéis.
2100
Nos han dicho que tenéis
un brazo de cuatro varas.
Redondilla
¿Alcanzaréis hasta aquí?
¡Notable caso sería!

Aparta la silla.

RICARDO
Por acá, señora mía,
2105
más que yo saben de mí,
Redondilla
que jamás señales cuido
ni en saberlas me embarazo.

JULIA
¿Qué no sabéis lo del brazo?
¡Hay más notable descuido!
Redondilla
2110
También la ignorancia peca.
Huélgome de os avisar.
Dicen que habéis de ganar
con él la casa de Meca.
Redondilla
¡Hola!

AURORA
¿Señora?

CELIA
¿Señora?

RICARDO
2115
(El mundo juzgo al revés.
Cualquiera de las dos es
más Aurora que esta Aurora.
Redondilla
Fáltale el alma al pincel.
En su necedad me ofusco.)

JULIA
2120
(El ojo grande le busco,
y no puedo dar con él).

RICARDO
(Ella es mujer singular
y en su proceder extraña.)

CELIA
(¡Qué bien finge la picaña!
2125
Gusto es el oírla hablar.)

JULIA
Redondilla
Vuestra alteza no habrá oído
por allá cosas como estas.

RICARDO
No, señora.

JULIA
Más respuestas
o son de golpe y zumbido.
Redondilla
2130
Debo mucho al cielo yo.

RICARDO
Y cómo, que es vuestra alteza
símbolo de su grandeza.

JULIA
Notable ingenio me dio.
Redondilla
Con una palabra sola
2135
a todos estos criados
los haré andar ajustados.
¿Queréis verlo? Aguardad. –¡Hola!-
Redondilla
¿No es notable entendimiento?

RICARDO
Notable.

Llegan todos.

JULIA
De una holeada
2140
traigo a la gente turbada.

FABIO
(Otón, no entiendo el intento.)

RICARDO
Redondilla
(Carlos, pues de esto te precias,
disculparte he piadoso,
si dices que está lo hermoso
2145
vinculado para necias.)

AURORA
Redondilla
(Celia, yo me determino.
Esta vez me he de engañar.

CELIA
Mira bien…

AURORA
No hay que mirar,
todo mi amor lo previno.
Redondilla
2150
Ricardo me mereció,
a nadie con esto ofendo;
vivir con esto pretendo,
no quiero grandezas yo.)

RICARDO
Redondilla
Solo os pido que premiéis
2155
este amoroso cuidado.

JULIA
Mucho me habéis obligado,
pero más me obligaréis
Redondilla
si a Ricardo dais licencia,
porque casarlo quería
2160
con una criada mía.

RICARDO
Sujeto a vuestra obediencia
Redondilla
Ricardo, como yo, está.

JULIA
Es muy gentil caballero.

RICARDO
Sí, señora. Yo le quiero
2165
bien, porque ocasión me da
Redondilla
de que os sirva y me mandéis.

JULIA
Sus muchas partes alabo
porque es tan galán, al cabo,
como vos.

RICARDO
Merced me hacéis,
Redondilla
2170
señora, y con tanto exceso,
que, aunque sé le habéis prendido.
por su libertad no os pido,
que es dicha ser vuestro preso.

JULIA
Redondilla
Yo lo mandaré soltar.

RICARDO
2175
Que le haréis merced espero.

JULIA
Solo suplicaros quiero
que tratéis de descansar
Redondilla
y que al preso visitéis,
que honrarlo conviene así.

RICARDO
2180
El mayor descanso en mí,
señora, es que me mandéis.

AURORA
Redondilla
(Lindamente lo ha fingido.

CELIA
Tiene un ingenio gallardo.)

FABIO
(Casar pretende a Ricardo
2185
con Celia.

OTÓN
Todo es fingido.)

JULIA
Redondilla
¿No venís?

RICARDO
Siempre, señora,
iré a serviros sujeto.

JULIA
Ya sé que sois muy discreto.

RICARDO
Soy vuestro, divina Aurora.

Vanse y salen Carlos y Tarquín.

CARLOS
Redondilla
2190
Siempre tus locuras son
contra mí.

TARQUÍN
Esta pase banco;
una firma tengo en blanco
tuya en que me das perdón,
Redondilla
bien te acuerdas.

CARLOS
El intento
2195
y la ocasión ignoré.

TARQUÍN
Pues este el disgusto fue,
y ahora el perdón presento.
Redondilla
Conmigo hablaste, y sin duda
Julia es un ángel, señor,
2200
pues me puso allí, y su amor
para prevenir tu ayuda.
Redondilla
Mas lo que pondero ahora
es que, cuando yo volví
dando voces, junto a mí
2205
no hallé a Celia, sino a Aurora.
Redondilla
Salió, como viste, a dar
remedio a tantos enojos,
porque debas a sus ojos
beneficio en tierra y mar.

CARLOS
Redondilla
2210
¿Que no estuvo Celia allí?

TARQUÍN
¿Allí? Ni por pensamiento.

CARLOS
Ya de mis prisiones siento
menos rigor que hasta aquí.
Redondilla
Ricardo me da cuidado.
2215
¿Cómo le habrá recibido?

TARQUÍN
El daño para mí ha sido
que el barato se ha nublado.

CARLOS
Redondilla
Deja eso.

TARQUÍN
¿Qué te da pena?
De Ricardo te asegura
2220
que sabrá hacer su figura,
puesto que finge la ajena.

CARLOS
Redondilla
No te parezca, Tarquín,
que es muy fácil el intento.

TARQUÍN
Anda, que es cosa de cuento.
2225
Ser príncipe, ¿está en latín?
Redondilla
Pues yo, que no lo sé hacer
ni jamás quise aprendello,
si me pusiera a hacello
lo echara todo a perder.

CARLOS
Redondilla
2230
Eso creo yo muy bien.

TARQUÍN
Ya tienes aquí a Ricardo.

Sale Ricardo.

CARLOS
Con gusto a Ricardo aguardo,
de mi dicha el parabién.
Redondilla
¿Viste aquel ángel divino?
2235
¿Viste aquel bello portento,
de quien es corto instrumento
el que la fama previno
Redondilla
para decir su grandeza,
por más que le bronce animado
2240
su ingenio haya decantado,
celebrado su belleza?
Redondilla
¿Viste al sol que almas enciende?
¿Viste al cielo? ¿Viste a Aurora?

RICARDO
Redondilla
Señor, vila y conocí;
2245
no como tú me he engañado,
que la viste enamorado
y yo sin pasión la vi.

CARLOS
Redondilla
¿Pues?

RICARDO
Perdona a la verdad,
que suele ser siempre odiosa.
2250
Aurora es, si bien hermosa,
una hermosa necedad.

CARLOS
Redondilla
¿Qué dices, bárbaro, loco,
atrevido, descompuesto?
Nunca esperé menos que esto
2255
de hombre que sabe tan poco.

RICARDO
Redondilla
Señor, cuando me maltrates,
con razón; mas si me apuras,
hay un tropel de locuras
y un millón de disparates.

CARLOS
Redondilla
2260
¿Yo había de dar grato oído
a lo que diciendo estás?

TARQUÍN
¿Por esas paredes das?
Ricardo, tú estás perdido.
Redondilla
¿Necia Aurora? Blasfemaste.

CARLOS
2265
En la mayor perfección,
bárbaro, echaste un borrón,
mas en tus ojos lo echaste.
Redondilla
Sacrílego, presumiste
al mismo cielo escupir,
2270
pero volvió a recibir
tu rostro lo que escupiste.

RICARDO
Redondilla
Señor, tus pasiones quieta,
y advierte que, bien miradas,
cualquiera de sus criadas
2275
es más bella y más discreta.

CARLOS
Redondilla
¿Qué, no te quedaste en calma
viendo aquel ángel de hielo?

RICARDO
Confiésote que es un cielo;
pero en él no ha entrado un alma.
Redondilla
2280
Lo que sé decirte yo
que hizo ostentación Aurora
de muy gentil comedora.
Sentada me recibió.
Redondilla
Y para que eches de ver
2285
su estilo torpe y prolijo,
lo primero que me dijo
fue sus ganas de comer
Redondilla
y los platos que comía,
de que hizo la cuenta presto.
2290
La conversación fue de esto,
mira tú qué tal sería.
Redondilla
Y luego, porque concluya
y tú acabes de admirarte,
dice que quiere casarte
2295
con una criada suya,
Redondilla
y que yo te dé licencia.
Mira, pues, lo que has de hacer.

CARLOS
El juicio he de perder,
Ricardo, con la paciencia.
Redondilla
2300
¿Yo casado?

RICARDO
Una vi allí,
y tal perfección alcanza,
que en ella es corta alabanza
la que de Aurora te oí.

CARLOS
Redondilla
Tú estás loco y yo sin seso
2305
oyendo tanta locura.

TARQUÍN
Sin duda Celia procura
tu casamiento, y por eso
Redondilla
la duquesa te prendió.

CARLOS
Ya no es tiempo de callar.
2310
Sepa Aurora mi pesar,
quién es Celia y quién soy yo.

TARQUÍN
Romance (tirada)
¿Necia Aurora? ¿Aurora necia?
Aquí hay cautela y engaño.
¿Necia el Pirú de las gracias?
2315
¿Necia el Potosí del garbo?
¿Necia el que admiran los hombres
maridaje soberano
de hermosura y discreción?
¿Aurora necia? ¡Mal año!
2320
Si lo fuera, yo confieso
que miento, y soy un bellaco,
y que no sé lo que digo,
que cojeo y que me llaman
gata rabona, y que soy
2325
tuerto, zurdo, zambo y calvo.

RICARDO
Yo debo de ser el necio.

TARQUÍN
Bien haces de confesarlo.

Salen Fabio y Otón.

FABIO
La duquesa, mi señora,
da libertad a Ricardo,
2330
y a vuestra alteza suplica
la vea.

RICARDO
A besar su mano
iremos Ricardo y yo.

OTÓN
Sirviendo y acompañando
a vuestra alteza hemos de ir,
2335
aunque en esto nada alcanzo.
(Porque Ricardo no goce
de Aurora estoy consolado
con ver al príncipe aquí.)

RICARDO
¿Vamos, pues, Ricardo?

CARLOS
Vamos,
2340
donde su engaño verás.

RICARDO
Soy hombre; habreme engañado.

Vanse y salen Aurora, Celia y Julia.

CELIA
¿Qué, al fin te resuelves?

AURORA
Sí.
Poderosa en mis estados
soy, cuando el príncipe intente,
2345
atrevido, algún agravio.

JULIA
¿He hecho bien mi papel?

AURORA
Por tu vida, que has andado
airosa.

JULIA
¿Estará con esto
desenamorado Carlos?
2350
Porque si aquesto no basta
recorreré el cartapacio
a mis locuras, y habrá
maravillas.

AURORA
Diera cuanto
tengo por haber oído
2355
al príncipe con Ricardo.

CELIA
Fuerza es que han de estar confusos,
pues tanta materia has dado.

JULIA
Muy aturdido al principio
cuando me pidió la mano;
2360
perdido lo vi al decille
lo de los cincuenta platos.

CELIA
Ellos vienen.

JULIA
¿Va de historia?

AURORA
Claro está.

JULIA
Aurora me hago.

Salen Carlos, Ricardo, Fabio, Otón y Tarquín.

CARLOS
Serenísima señora,
2365
ya el silencio es excusado;
ya no es tiempo de callar,
pues que nunca se casaron
los príncipes de Polonia,
menos ni hay… ¿Qué estoy mirando?
2370
Fabio, ¿dónde está su alteza?

JULIA
Proseguid, no estéis turbado.

AURORA
No prosigáis, ya os entiendo.
Yo soy Aurora, Ricardo;
de mi voluntad soy dueño,
2375
como lo soy de mi estado.

CARLOS
Pues ¿quién niega esas verdades,
cuando yo estoy confesando
una humanidad divina,
un independiente humano?

AURORA
2380
No deja forzarse Amor.

CARLOS
Pues ¿quién a Amor ha forzado?

AURORA
Pienso que no me entendéis.

CARLOS
Pienso que no me declaro.

AURORA
Yo he sido a quien por las rejas
2385
del jardín habéis hablado.
Yo os llamé, no os habló Celia,
que el Amor, con rostros varios,
muchos engaños intenta
para tales desengaños
2390
y para igualarme a vos,
tan conocidos milagros.
El príncipe me perdone,
y, pues que se precia tanto
de serlo, no fuerce el gusto
2395
que el mismo Dios no ha forzado,
que contra violencias suyas
armada podré en el campo
enarbolar mis banderas
y convocar mis vasallos,
2400
de cuya lealtad espero
lo que en tu nobleza aguardo.
¿Qué responde vuestra alteza?

OTÓN
Esa respuesta es en vano,
que antes nos verás morir,
2405
señora, que consintamos
que injusto dueño nos des.

AURORA
Carlos, castiga ese agravio,
que tienes armas y gente
en el puerto, a cuyos brazos
2410
se reduce el gusto tuyo,
que en tu servicio yo basto
para revolver el mundo.

CARLOS
(Descúbrete ya, Ricardo.
Aquí no hay más que aguardar.)
2415
Bella Aurora, yo soy Carlos,
que, acrisolando verdades,
interpuse engaños tantos,
como águila que examina
los rayos del sol dorado,
2420
para entregarme en los vuestros,
en cuya esfera me abraso.

RICARDO
Yo no soy príncipe, Aurora.

CARLOS
La armada, gente y los vasos
que tiene el puerto son míos,
2425
para castigar livianos
atrevimientos y envidias.

OTÓN
Si eso es así, humilde aguardo
el perdón de vuestra alteza.

AURORA
(Cielos, mi ventura alabo.
2430
El alma lo adevinaba;
esto fue acertar errando,
que siempre yerros de amor
fueron aciertos dorados.)
Mi mano es esta.

CARLOS
Señora,
2435
que se la deis a Ricardo
para que la bese, es justo.

RICARDO
Conozca por su criado
a Ricardo vuestra alteza.

TARQUÍN
¿Esto es ser necia, Ricardo?
2440
A la necedad me atengo.

RICARDO
Tarquín, confieso mi engaño.
Julia, que ha sido duquesa…

JULIA
Ya mi papel he acabado,
y vuelvo a ser Julia.

AURORA
Celia,
2445
da luego la mano a Fabio.

CELIA
Contenta la doy.

FABIO
Y yo,
de mi error desengañado,
obedeceré tu gusto.

CARLOS
Y aquí se acaba, senado,
2450
el embajador fingido.

AURORA
Y aquí el acertar errando.