Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL ABANILLO




Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, III, Madrid, RAE, 1917, pp.1-32.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

PERSONAS CELI EL CONDE CELIO

EL CONDE CELIO
ROBERTO, su criado
FABIO, gracioso
DON JAIME DE MONCADA
EL ALMIRANTE DE ARAGÓN
DON FÉLIX
JULIO, su criado
DOÑA ESTEFANÍA
CLAVELA
LUCÍA, criada
ESCUDERO
FLORESTO
MÚSICOS

Acto I

Salen el Conde Celio y Roberto.

ROBERTO
Romance (tirada)
¿Y despachaste el poder?

CELIO
Ya le di para casarme.
No me pude defender,
pero pudo consolarme
5
de que en España ha der ser.
Que mientras allá se trata
y a Italia mi esposa viene,
se detiene y de dilata,
y el mal, cuando se detiene,
10
con menos violencia mata.

ROBERTO
¿Con quién, en fin, te ha casado?

CELIO
Eso no escribe mi tío,
que fue descuido extremado;
mas de su grandeza fío
15
la calidad de mi estado.

ROBERTO
Pues ¿no escribiera con quién
te casaba el Almirante?

CELIO
Por si no le sale bien
es al secreto importante
20
que estos negocios lo estén.
Los señores, como sabes,
andan siempre divertidos,
como tratan cosas graves,
y tal vez entretenidos
25
en ejercicios suaves;
y como me escribe a mí
de su mano fue ocasión.

ROBERTO
¿No tienes la carta?

CELIO
Sí.

ROBERTO
Lee, por ver la razón
30
del silencio.

CELIO
Dice así:
“Sobrino: este negocio está hecho a mi gusto, como era razón siendo vos hijo de mi hermana. Enviadme el poder para que yo os envíe la más hermosa y calificada mujer de este Principado. Dios os guarde. –El Almirante de Aragón.”

ROBERTO
¿Hay más notable casar?

CELIO
Esto dice, y no otra cosa;
y pues se ha de dilatar
35
el venir aquí mi esposa,
tendré bastante lugar
para hacer nuestra jornada.

ROBERTO
¿A España vas, en efecto,
donde está tu prenda amada?

CELIO
40
Disfrazado y de secreto,
Roberto, no importa nada.
Salió Florela de aquí,
llevome el alma Florela;
casose, mi bien perdí.

ROBERTO
45
Menester será cautela
para andar secreto allí.

CELIO
En España, disfrazado,
¿me ha de ver el Almirante
viviendo yo con cuidado?

ROBERTO
50
Que mudes será importante,
el nombre.

CELIO
Así lo he pensado.
Como el que escucha una traza
de una comedia, y no advierte
qué principios amenaza,
55
qué nombre en otro convierte
y qué personas disfraza,
y después no entiende nada
por más que la escuche atento,
ansí yo, en esta jornada,
60
disfrazar el nombre intento
para no llevarla errada.
Y con haber advertido
el principio que he tomado
llevando el nombre fingido,
65
ando en otro disfrazado
y queda el caso entendido.

ROBERTO
¿Y quién te acompaña a España?

CELIO
Fabio y tú, que en mis secretos
siempre Fabio me acompaña.

ROBERTO
70
Es de los buenos sujetos.

CELIO
Sirve alegre y falso engaña.

ROBERTO
Si vas tan solo, yo creo
que no serás conocido.

CELIO
Ver a Florela deseo.
75
Ya de Celio me despido,

ROBERTO
¿Qué nombre tomas?

CELIO
Fineo.

ROBERTO
De suerte que desde hoy
¿no hay conde Celio?

CELIO
Entre tanto
no más que en España estoy.

ROBERTO
80
De tu loco amor me espanto.

CELIO
No solo por ella voy,
que ver a España deseo,
y mientras viene mi esposa.

ROBERTO
Harás un galán paseo,
85
que después que venga es cosa
imposible.

CELIO
Así lo creo;
pues en mi estado y casado
no me queda libertad
para salir de mi estado,
90
por cuya dificultad
estoy ya determinado.

ROBERTO
¿Dónde iremos desde aquí?

CELIO
A la insigne Barcelona.

ROBERTO
Bien entrarás por allí
95
si disfrazas tu persona.

CELIO
Déjame el cuidado a mí
y verás, Roberto, el modo
con que el viaje acomodo
por que tenga libertad
100
quien con tanta brevedad
ha de perderla del todo.

Vanse, y salen el Almirante de Aragón y Don Jaime de Moncada.

ALMIRANTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
Conviéneme tratarlo con secreto

DON JAIME
Gran señor Almirante, aquestas cosas
hará dar pena si de hacerse dejan
105
cuando de todos fueron esperadas,
porque de todos fueron conocidas,
y así huelgo el secreto con extremo.

ALMIRANTE
Siempre en las cosas de saberse temo.
Endecasílabos sueltos (tirada)
mientras están ocultas no se pierde
110
reputación.

DON JAIME
En fin, yo os doy mi hija,
de buena gana, para el Conde Celio.

ALMIRANTE
Es Celio mi sobrino, y es el hombre
que de toda mi sangre más estimo,
así por el respeto de mi hermana,
115
como por la noticia de sus méritos.

DON JAIME
¿Y él sabe con quién vos le habéis casado?

ALMIRANTE
De ninguna manera lo ha sabido
hasta saber que de mi mano ha sido.

DON JAIME
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Cuándo se volverá vuestra excelencia?

ALMIRANTE
120
Volvereme mañana a Zaragoza,
pues ya no queda cosa de cuidado
en lo que entre los dos queda tratado.

DON JAIME
Hablad a Estefania.

ALMIRANTE
Si le diera
mi hijo, no estuviera más contento.

DON JAIME
125
Honráis con vuestro gran merecimiento
vuestras hechuras.

ALMIRANTE
Yo lo soy tan vuestro,
como mi amor por la experiencia os muestra.

Salen Doña Estefania y Clavela.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Qué se va vuestra excelencia?
Poco le habemos gozado.

ALMIRANTE
130
Con eso añadís cuidado
a la pena de mi ausencia.

ESTEFANÍA
Redondilla
No os merece Barcelona,
que por eso la dejáis,
y toda siente que os vais.

CLAVELA
135
Honraba vuestra persona,
Redondilla
generoso don García,
esta ciudad, que os adora.

ALMIRANTE
¿También vos queréis ahora
aumentar la pena mía?
Redondilla
140
Basten mis obligaciones;
no me deis más que llevar,
porque no podrán hallar
iguales satisfacciones,
Redondilla
y mirad qué me mandáis.

ESTEFANÍA
145
Que el Cielo os guarde y os lleve
con bien.

ALMIRANTE
Vos veréis en breve
qué voluntad obligáis.
Redondilla
Vos quedaos, que no es razón
que salgáis de aquí.

DON JAIME
Pudiera
150
formar agravio si fuera
mayor vuestra obligación;
Redondilla
y fuera de esto me importa
andar en lo que sabéis
para que en todo me honréis.

ALMIRANTE
155
Esa razón me reporta.

Vanse los dos.

CLAVELA
Redondilla
¡Generoso caballero!

ESTEFANÍA
Es el honor de Aragón.

CLAVELA
Notables amigos son.
Algún parentesco espero.

ESTEFANÍA
Redondilla
160
¿Malicias?

CLAVELA
Justas sospechas,
pues no será sin efeto
hablar con tanto secreto.

ESTEFANÍA
Yo pienso que satisfechas
Redondilla
podemos estar las dos
165
que no nos quieren casar.

CLAVELA
Yo, prima, puedo pensar
que solo tratan de vos.
Redondilla
¿Querrá el Almirante daros
su hijo?

ESTEFANÍA
Cuando él quisiera,
170
mi padre me lo dijera.

CLAVELA
No querrá don Jaime hablaros
Redondilla
en materia de casar
por no inquietaros.

ESTEFANÍA
No sé,
que cuidado no me dé;
175
bien puedo segura estar.
Redondilla
¿Cómo va de Félix?

CLAVELA
Bien
Porfía, téngole amor.

ESTEFANÍA
Él es hombre de valor,
bien es que premio le den.

CLAVELA
Redondilla
180
No le elevéis, que tendré
celos.

ESTEFANÍA
¿De mí?

CLAVELA
¿Por qué no?

Salen Don Félix y Julio, criado.

JULIO
Ya dicen que se partió.

DON FÉLIX
¿A qué vino?

JULIO
No lo sé.
Redondilla
Secreta fue su jornada,
185
porque en toda Barcelona
no habló con otra persona
que don Jaime de Moncada.

DON FÉLIX
Redondilla
¡Quedo! Clavela está aquí
y la prima Estefania.

JULIO
190
Parecen el Sol y el día.

DON FÉLIX
Hablaste, Julio, por mí.
Redondilla
Gracias a Amor que salió,
en la noche de mi ausencia,
el sol de vuestra presencia
195
que luz a mis ojos dio;
Redondilla
pues como en verdes cortinas
salen a mirar las flores
sus rayos, cuyas colores
bañó el alba en perlas finas,
Redondilla
200
así el alma y sus potencias
a mirar la lumbre pura
de vuestra rara hermosura
con mayores diferencias;
Redondilla
que ellas tienen los despojos
205
del alma en sus varias hojas,
y yo, por tantas congojas,
tengo el llanto de mis ojos.

ESTEFANÍA
Redondilla
Si tenéis por cortesía
haced a las dos favor,
210
mirad que se corra Amor
y de ninguno se fía.
Redondilla
Hablad, pues tenéis lugar
y quien os sirva de guarda.

DON FÉLIX
Sois por extremo gallarda;
215
sabéis al alma obligar.
Redondilla
No hay tesoro que se iguale,
Clavela, al entendimiento.

ESTEFANÍA
Desde aquí soy lince atento
para ver si alguno sale.

DON FÉLIX
Redondilla
220
¿Cómo habéis señora , estado
los años que ha que no os veo,
porque en los de mi deseo
casi a la muerte he llegado?
Redondilla
No tengo vida sin vos,
225
ni movimiento ni ser.

CLAVELA
En lo que es encarecer,
yo os doy ventaja, ¡por Dios!
Redondilla
No os la doy en el sentir.

DON FÉLIX
El amor, que ya ha pasado
230
a andar por nuevo turbado,
bien es que sepa decir
Redondilla
sus penas y sentimientos.

CLAVELA
Si se vieran corazones,
no hicieran tantas traiciones
235
los ocultos pensamientos.

DON FÉLIX
Redondilla
Por vuestra culpa no habéis
visto, pues fuera razón,
señora, mi corazón,
porque con vos le tenéis.
Redondilla
240
Si alguno a mí con verdad
bien puede alabarse el mío.

CLAVELA
De mi dicha desconfío,
no de vuestra voluntad.

DON FÉLIX
Redondilla
Pues si por vuestra hermosura
245
desconfiáis de tener,
como suele suceder,
tan próspera la ventura,
Redondilla
no sea culpado en mí
el justo merecimiento.

ESTEFANÍA
250
Clavela, a mi padre siento.

CLAVELA
Yo soy la que siempre fui.
Redondilla
Hoy iremos a la mar,
allí buscarnos podéis.

DON FÉLIX
Como sois perla, queréis
255
que al mar os vaya a buscar.

ESTEFANÍA
Redondilla
Adiós, Félix.

DON FÉLIX
La merced
recibida ya desvela
el alma.

ESTEFANÍA
Dadla a Clavela,
y que soy vuestra creed.

Vanse los dos.

DON FÉLIX
Redondilla
260
Julio, ¿tiene mi ventura
en Barcelona galán?
Mil esperanzas me dan.

JULIO
Una basta, si es segura.

DON FÉLIX
Redondilla
Camina, Julio, a la mar,
265
que aquella sirena bella
quiere ir a engañar en ella.

JULIO
¿Cómo te puede engañar?
Redondilla
si ya te tiene engañado?

DON FÉLIX
Dichoso el engaño mío,
270
pues por él llegar confío
al más venturoso estado.

Vanse y entran de caminio el conde Celio, Roberto y Fabio.

CELIO
Romance (tirada)
¡Bien os ha tratado el mar!

ROBERTO
¡Hermosa tierra es España!

FABIO
No la tiene tal Europa;
275
perdone la bella Italia.

CELIO
Hablas, Fabio, a lo español.

FABIO
Como he pasado por agua,
y aquí en Barcelona he visto
la soberana fragancia
280
de estos generosos vinos,
doile a España la ventaja.

ROBERTO
Su figura, conde Celio.

CELIO
¡Necio! Ya se te olvidaba
que no soy más que Fineo.

ROBERTO
285
Pues ¿a solas?

CELIO
El que trata
de callar algún secreto,
aunque esté a solas se aguarda;
porque como a un instrumento
cuando de tocarle acaban
290
queda el eco de las voces,
aunque no las consonancias,
así quien quiere callar,
aunque esté a solas, no habla
porque no suene en la lengua
295
lo que ha tratado en el alma.

ROBERTO
Digo, en efecto, Fineo,
que es la figura de España
un cuero de buen tendido.

FABIO
¡Linda forma! ¡Hermosa traza!

ROBERTO
300
Estos montes Pirineos
la dividen de la Francia,
y entre este mar y el océano,
que tiene en torno, se halla
dos mil millas.

CELIO
Son menores
305
que leguas.

ROBERTO
Un tercio falta.

FABIO
Un tercio basta; entraréis
por las lenguas catalanas,
y veréis si hace calor,
de qué manera se paga.

ROBERTO
310
Es pobre de aguas y ríos.

FABIO
¿Qué importa, si la acompañan
fuentes de vino en bodegas
que corren a partes varias?

ROBERTO
Por esta causa no es
315
tan general su abundancia,
si bien de ninguna cosa
puede decir que está falta.
Su riqueza es vino, pan,
cera, azúcar, seda, lana,
320
azafrán, aceite, miel,
frutas que su campo esmaltan,
azogue, cáñamo, lino,
trementina y lo que llaman
rubia, bermellón, alumbre,
325
oro, hierro y tersa plata
de los montes Marianos,
que hoy Sierra Morena llaman.
Se alaba mucho al azófar
aunque mucho más se alaban
330
sus caballos andaluces,
cuya ligereza es tanta,
que les dio por padre el viento
antiguamente la fama.
Sus carnes son tan perfectas
335
que a las demás aventajan;
abunda en ganado.

FABIO
Y tanto,
que de cabruno se halla
casi número infinito,
sin el de toros y vacas.

ROBERTO
340
En tres partes la dividen.

CELIO
¡Bravo cosmógrafo andas!

ROBERTO
En Tarraconense, Bética
y la fuerte Lusitania.
Está la Bética fértil
345
de Guadiana a la entrada;
la Lusitania se extiende
entre Duero y Guadiana;
la Tarraconense ocupa
Murcia, Valencia, Navarra,
350
Cataluña y Aragón,
las dos Castillas, Vizcaya,
las Asturias y Galicia.

FABIO
Gallegos, gente non sancta;
esto el vulgo, que los nobles
355
es de lo mejor de España.

CELIO
¿Y qué decís de esta bella
ciudad?

ROBERTO
Que como levanta
el valor de un edificio
una espléndida fachada,
360
así la gran Barcelona
está a la entrada de España
sirviendo de arquitectura
para su famosa entrada.

CELIO
¡Qué edificios tan hermosos!

FABIO
365
¡Lindas torres la acompañan!

CELIO
Esta calle de la Mar
ninguna sé que la iguala.

ROBERTO
Milán pienso que la excede

FABIO
El Zacatín de Granada
370
es la más bella del mundo.

CELIO
¡Paso, que pasan dos damas!

ROBERTO
De un coche se han apeado.

FABIO
Un viejo las acompaña
a modo de Gandalín;
375
escuderos, gente baja.

CELIO
Antes le dio el nombre Roma
Porque en la guerra llevaban
aquellos escudos fuertes.

FABIO
Ahora se le dan porque andan
380
buscando escudos prestados
y eternamente los hallan.

Salen Escudero, Estefanía, Clavela y Lucinda, criada.

ESTEFANÍA
Redondilla
¡Buenos van los forasteros!

CLAVELA
Turbios parece que van;
mas ellos se aclararán.

ESTEFANÍA
385
No más, que son caballeros,
Redondilla
el que parece el mayor
tiene muy gallardo talle.

CELIO
Pregunta si es esta calle
de la Mar o del Amor,
Redondilla
390
porque adonde matan, Fabio,
del amar debe de ser.

FABIO
Señores, el no saber
y preguntar no es agravio.
Redondilla
Mandome aquel caballero
395
saber dónde, aunque haya pocos,
es la casa de los locos.

ESTEFANÍA
Decidle vos, escudero,
Redondilla
que de dónde viene ahora.

CELIO
¿Qué responden?

FABIO
Que las hables.

CELIO
400
¡Qué corteses!

FABIO
Son notables.

CELIO
Dice ese paje, señora,
Redondilla
que me habéis dado licencia
para que os hable. Así,
con ella me atrevo.

ESTEFANÍA
Aquí
405
preguntó una impertinencia.

CELIO
Redondilla
Pues ¿qué dijo?

ESTEFANÍA
Que dónde era
el hospital de los locos.

CELIO
Que os ven, señora, muy pocos
ese necio considera;
Redondilla
410
que a veros muchos, yo creo
que fuera, en su enfermedad,
estrecha esta gran ciudad,
pues ya lo está mi deseo.
Redondilla
Vuestra calidad ignoro;
415
miento, pues en vos se ve
que, por más que oculto esté,
muestra el sol sus rayos de oro.
Redondilla
No sé qué pueda ofreceros
después de estar muy turbado,
420
pues por un necio criado
vine deslumbrado a veros.

ESTEFANÍA
Redondilla
Nos os turbéis, que os ofendéis,
pues merecéis ser oído;
y pues que ya habéis venido,
425
hablad, licencia tenéis.

CELIO
Redondilla
¿Qué puede hablar acertado
quién por yerro aquí llegó,
aunque sin duda acertó
en eso mismo que ha errado?
Redondilla
430
Y si el acierto es mayor
que fue el yerro, que hallé, digo.
galardón en el castigo
y en el desprecio favor.
Redondilla
Y, mi disculpa admitida,
435
sabréis que cuando miráis
con lo mismo que matáis
dais vida, y dichosa vida.
Redondilla
Como ciega mariposa
llegué a ver la llama pura
440
de vuestra rara hermosura,
cuando atrevida dichosa.
Redondilla
Miré ciego y hablé loco;
pero al fuego que llegué
dulcemente me abrasé.
445
¡Si fuera más poco a poco!

ESTEFANÍA
Redondilla
Qué, ¿luego abrasado estáis?

CELIO
Si el alma fuere visible,
viérase el fuego invencible
con cuya luz la abrasáis.

ESTEFANÍA
Redondilla
450
Siendo espíritu y eterno,
¿se abrasa el alma? Es error.

CELIO
Si porque el fuego de Amor
se parece al del infierno.

ESTEFANÍA
Redondilla
Pues ¿cómo dicen que hay gloria
455
en amor muchos que amaron?

CELIO
Porque sus penas llegaron
al fin de su dulce historia.
Redondilla
Que como hay tanta pasión
mientras el bien no se alcanza,
460
es infierno la esperanza
y gloria, la posesión.

ESTEFANÍA
Redondilla
Pues ¿qué es amor?

CELIO
Un deseo.

ESTEFANÍA
¿De qué?

CELIO
De lo que es hermoso.

ESTEFANÍA
¿Es accidente?

CELIO
Es forzoso
465
si me llama el bien que veo.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿No puede ser elección?

CELIO
Elegir a quien amar
suele con el trato obrar
dentro del alma afición;
Redondilla
470
pero el amor que llegó
por accidente a la vista,
con más segura conquista
dichoso fin pretendió.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Qué medios se han de poner
475
para merecer favor?

CELIO
Mirar siempre con temor
y servir con padecer.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿No hay otro alguno?

CELIO
Escribir
si le quieren dar lugar.

ESTEFANÍA
480
¿Y no quedan más?

CELIO
Hablar,
si le quisieren oír.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Y si le diesen favor?

CELIO
Estar muy agradecido.

ESTEFANÍA
¿Y si una mano?

CELIO
Atrevido
485
para otra dicha mayor.
Redondilla
Y no más, que en las escuelas
de Amor, por no dar espanto,
no suele apurarse tanto
a un amante con espuelas.
Redondilla
490
Salí del mar, donde hallé
bonanza y paz en su guerra,
sirenas hallé en la tierra,
cosa que jamás pensé.
Redondilla
Quisiera este aviso dar,
495
y aun escribirle en diamantes:
“Guárdense los navegantes
de esta calle y no del mar”.

ESTEFANÍA
Redondilla
Vos lo decís harto bien;
pero ¿por cuál de las dos?

CELIO
500
Luego me dicen por vos
los mismos ojos que os ven,
Redondilla
como en el cristal se ofrece
del que en mirarle repara
el retrato de su cara
505
que otra persona le ofrece.
Redondilla
Han sido amor los antojos
que tienen al alma en calma,
hacen que se asome el alma
por el cristal de los ojos.

ESTEFANÍA
Redondilla
510
¿Adónde pasáis?

CELIO
De aquí
no tengo ya que pasar,
pues ni a más puedo llegar
ni haber mayor dicha en mí.
Redondilla
A España pensaba ver,
515
y no creí, cosa extraña,
que tan presto viera España,
pues ya me puedo volver.
Redondilla
Yo he visto a España en vos sola,
y así en Italia diré
520
que toda junta la hallé
en una dama española.

ESTEFANÍA
Redondilla
No os volváis ¡por vida mía!

CELIO
Por esa vida perdiera
mil vidas que dios me diera.

CLAVELA
525
(¿Qué dices?

ESTEFANÍA
¡Ay, prima mía!
Redondilla
No sé qué gusto me ha dado
de hablar a este forastero.

CLAVELA
¿Detenerle quieres?

ESTEFANÍA
¡Quiero!)

CLAVELA
Enviad, señor, un criado,
Redondilla
530
y nuestra casa os dirá.

CELIO
¿Podré pasar por allí?

CLAVELA
Recatadamente, sí.

CELIO
¿Fabio?

FABIO
¿Señor?

CELIO
Oye acá.
Redondilla
Sigue a esas damas.

FABIO
¿Hiciste
535
algún concierto?

CELIO
¿Estás loco?

FABIO
Quien su salud tiene en poco
con una muralla embiste.
Redondilla
Mira que hay de estas bellacas
que en cogiendo a un forastero…

CELIO
540
No digas más, majadero.

FABIO
Yo callo.

CELIO
¿De dónde sacas
Redondilla
que no es gente principal?

FABIO
No digo que no lo es;
mas que tan presto no des
545
de tu flaqueza señal.
Redondilla
Esta es la primera mujer
que en España visto habemos;
¡si así nos enternecemos,
bien nos podemos volver!
Redondilla
550
A Madrid un montañés
vino a servir diligente,
y a la entrada de su puente
halló dos negros o tres,
Redondilla
y dijo: “Si todos son
555
en la corte de esta suerte,
vuélvome a Asturias”.

CELIO
Advierte.
que se van.

FABIO
Tienes razón.
Redondilla
Voy tras ellas.

CELIO
Vuelve luego.

ROBERTO
¡Qué tierno te hizo Amor!

CELIO
560
No vi hermosura mayor.

ROBERTO
¿Tan presto?

CELIO
Es veloz su fuego:
Redondilla
que quien, Roberto, pintó
con flecha a Amor, no sabía
de arcabuz ni artillería,
565
ni la pólvora alcanzó.
Redondilla
Ya no se pinta con flecha,
con una escopeta sí.
¿Qué te espantas, si caí
viniendo al alma derecha?

ROBERTO
Redondilla
570
Pues ¿Florela no era ayer
quien a España te traía?

CELIO
Fue noche de aqueste día
que hoy comienza a amanecer.
Redondilla
Licencia a Fabio le dio
575
para que sepa su casa.

ROBERTO
¿Quien a ver a España pasa
al primer lance paró?

CELIO
Redondilla
Yo la doy por vista ya.
Haz cuenta que a Zaragoza,
580
que justamente se goza
por la grandeza en que está;
Redondilla
a la pintada Valencia,
a la Toledo ImperialN
X
Nota del editor

Falta un verso en esta redondilla.

,
a Extremadura y Plasencia,
Redondilla
585
a Córdoba y a Jaén,
a Málaga y a Antequera,
a Lisboa, en que pudiera
entretenerme muy bien;
Redondilla
a la famosa Granada
590
y bella Valladolid,
a la dichosa Madrid
de puros aires bañada,
Redondilla
a Salamanca, a Pamplona,
a Burgos y, finalmente,
595
a las demás que a la frente
de España han dado corona.
Redondilla
No quiero pasar de aquí;
No hay sino buscar posada.

ROBERTO
En fin, ¿a España, cifrada,
600
viste en esta dama?

CELIO
Sí.

ROBERTO
Redondilla
Pues alto, aquí se acabó
el viaje.

CELIO
Voces siento.

Salen acuchillando a Fabio, Don Félix y Julio, y los dos de afuera meten paz.

FABIO
Disculpa mi atrevimiento
con ser forastero yo.

DON FÉLIX
Endecasílabos sueltos (tirada)
605
No hay disculpa a tales desatinos.

CELIO
Fabio es aqueste. -Caballeros, ténganse,
que este hombre es mi criado, y no es posible
que les haya ofendido de malicia.

DON FÉLIX
Porque obliga a respeto vuestro talle,
610
bajo las armas y escucharos quiero.

CELIO
Hacéis como tan noble, caballero,
que bien se ve en el vuestro ser persona
de lo mejor que tiene en Barcelona.
Yo acabo de tomar ahora tierra.
615
Este criado fue a buscar posada,
no sé en qué pueda haberos ofendido,
y así, señor, por él perdón os pido,
que por pequeña que la ofensa sea,
veréis que la castigo de tal suerte
620
que a vuestros ojos le daré la muerte.-
¡Pícaro! ¿Qué es aquesto? ¿Con los nobles
habéis de osar tener atrevimiento?
¡Vive Dios!...

DON FÉLIX
Suspended, señor, la espada,
que basta vuestro término gallardo
625
para satisfacción de mayor yerro.

FABIO
¡Oye, señor, escucha!

CELIO
¿A hablar te atreves?

FABIO
¿No soy cristiano [yo]?

CELIO
¿La lengua mueves?

FABIO
Octava real
Escucha, pues escuchan a un barbero
que tañe una guitarra destemplada,
630
y en una aldea un órgano, un pandero…

CELIO
¡Calla la boca, y no repliques nada!

DON FÉLIX
De ver vuestra nobleza, caballero,
el alma me tenéis tan obligada,
que si os hubiera siempre conocido
635
aún no os hubiera tanto amor tenido.
Octava real
¿De dónde sois?

CELIO
De Roma soy, y vengo
solamente, señor, a ver España.
Allí mi sangre en los Colonas tengo.

DON FÉLIX
La nobleza mayor os acompaña.
640
A olvidar el enojo me prevengo
y la causa, aunque fuera más extraña.

CELIO
Eso ha de ser diciéndola primero.

DON FÉLIX
Ha de ser muy discreto un forastero,
Endecasílabos sueltos (tirada)
muy recatado, humilde y comedido;
645
y así sabréis que ciertas damas iban
por esta calle en su carroza ahora,
cualquiera de ellas principal señora.
Es doña Estefanía la una de ellas,
y es hija de don Jaime de Moncada,
650
hombre que los señores y los títulos
le llaman señoría y le respetan.
Es la otra Clavela, prima suya,
hija de don Hipólito Centellas.
Llegó vuestro criado a hablar con ellas
655
con tanta libertad como ignorancia.
Llego yo entonces; quise retiralle,
y respondió que él hablar podía.
Sacó la espada, y obligó la mía.

CELIO
¡Mereciera la muerte justamente!

FABIO
660
¿Podré yo hablar ahora una palabra?

CELIO
Pues ¿puedes dar disculpa?

FABIO
Sí que puedo.

CELIO
La de no conocerlas te concedo,
mas no la de querer sacar la espadaN
X
Nota del editor

«Este pasaje está muy alterado, pues, como se ve, todo él debió de haberse escrito en octavas.»

.

FABIO
Octava real
Esa es la misma, pues si yo supiera
665
quién era quien del coche me apartaba,
claro está que su gusto obedeciera.

DON FÉLIX
Yo le agradezco aquella furia brava,
pues si no fuera así no os conociera.

CELIO
Así de esta manera me obligaba,
670
y me quiero mostrar agradecido
a la dicha de haberos conocido.
Octava real
Toma por ella, Fabio, este diamante.

FABIO
Mejora Dios las horas de los días.

DON FÉLIX
No sé qué pueda responder bastante
675
a tantas y tan nobles cortesías;
mas aunque en ofreceros me adelante
prendas tan cortas como prendas mías,
mi casilla ha de honrar vuestra persona
esto que habéis de estar en Barcelona.

CELIO
Octava real
680
Bésoos las manos por favor tan grande;
mas no me lo mandéis, si sois servido,
que pienso que he de estar algunos días.

DON FÉLIX
Hacedme esta merced.

CELIO
Es imposible.

DON FÉLIX
Yo tengo un cuarto donde estéis aparte.
Octava real
685
Reciba yo de vos favor tan justo
y digno del amor que os he mostrado.

CELIO
No puedo replicar a vuestro gusto,
pues a tanta merced quedo obligado.

DON FÉLIX
Diérame el no llevaros tal disgusto,
690
que en mi vida me viera consolado.
Los hombres del valor que os acompaña,
así han de entrar por el umbral de España.
Octava real
Cualquiera que os hallara en Barcelona
aquesto mismo que miráis hiciera,
695
obligado de ver vuestra persona.

CELIO
¡Oh, quién nacido en su distrito hubiera!

DON FÉLIX
El nombre me decid.

CELIO
Fineo Colona.

FABIO
(¡Qué bien el nombre finge!

ROBERTO
No se altera.)

CELIO
El vuestro me decid, si sois servido.

DON FÉLIX
700
Don Félix de la Roca me apellido.
Octava real
Ya os espera mi casa.

CELIO
Yo os prometo
que voy, cuando obligado, vergonzoso.

DON FÉLIX
De huésped tan gallardo y tan discreto
más tendré en la ciudad de un envidioso;
705
y ya os estimo tanto, que os prometo
que me tendré con vos por más dichoso
que si a mi casa, por que más la honrara,
el Almirante de Aragón llegara.

CELIO
Octava real
¿Tenéis con él algún conocimiento?

DON FÉLIX
710
En Barcelona estuvo aquestos días.

CELIO
¿El Almirante aquí? Pues ¿a qué intento?

DON FÉLIX
Nunca me meto más que en cosas mías.
Ahora en Zaragoza está de asiento.
Como yacen las armas tan baldías,
715
que aun las penden de segundas puertas,
del ocio originoso están cubiertas.

CELIO
Octava real
Díjose que casaba a su sobrino.

DON FÉLIX
En esta tierra no se sabe nada.

CELIO
El conde Celio es hombre peregrino.

DON FÉLIX
720
La fama de su nombre está olvidada,
y yo solo serviros determino
con [el] alma, honor, casa, hacienda, espada.

CELIO
A tanto cultivar obligaciones
atadas tiene el alma las razones.

Vanse, y quedan Fabio y Julio haciéndose cortesías.

FABIO
Octava real
725
Esté vuesa merced en hora buena,
que si antes yo le hubiera conocido
mis aceros le dieran poca pena.

JULIO
De sacarlos estoy arrepentido.

FABIO
Yo, de verle reñir sobre esta arena,
730
le estoy aficionado.

JULIO
Y yo corrido
de ver que viese un hombre de su talle
en esta de la Mar famosa calle.

FABIO
Octava real
El huir en la guerra la ventaja,
retirada la llama por buen nombre,
735
y a dos espadas mucha tierra ataja
cuando, sin dar espaldas, pica un hombre.
¿Hay por aquí algún polvo de tinaja
con que de la garganta el polvo escombre?

JULIO
¿Había de faltar?

FABIO
Pues por mi cuenta
740
venga cualque materia de pimienta.
Octava real
Y dígame: tras esto, en esta tierra,
¿no hay su poquito de descanso humano?

JULIO
¿Qué tiene por descanso?

FABIO
¿En eso yerra?
Fruta de brazos, fresca de verano.

JULIO
745
No nos faltan perdices de la sierra,
con el botín de colorado grano.
Ya entiende, labradoras.

FABIO
¡Gente tiesa!
¿Y no hay de esto platos y obra gruesa?

JULIO
Octava real
¡Oh, pesia tal! Hay lindas fregatrices,
750
al modo que en Italia masaras,
que jamás solimán ni otras matices
cayeron en la mapa de sus caras.

FABIO
Pues coma el gran señor Aycas perdices
y el pavo con la cresta de dos varas,
755
que si es deleite Amor, solo son buenos
los que contentan más y cuestan menos.
Octava real
Vuesa merced me ponga donde vea
una moza del modo que la pinto:
gorda, ni flaca, ni muy blanca sea.

JULIO
760
Pues ¿qué color?

FABIO
Así entre blanco y tinto;
en fin, ni muy hermosa ni muy fea;
la casa, que no tenga laberinto;
ni suegra, ni cuñada, ni comadre,
marido zonzo y pedigüeña madre.
Octava real
765
¿Hame entendido?

JULIO
Llegarás a nietos
con tal comodidad, bellaconazo.

FABIO
Yo quiero como quieren los discretos:
libre hembra, poca paga y breve plazo.
Parécese mi amor a los sonetos:
770
catorce pies, a puro escoplo y mazo;
buena entrada y buen fin, y alzar las velas.
Octava real
¿Piden?

JULIO
No hay que tratar.

FABIO
No hay hermosura
como es el no pedir.

JULIO
La una de ellas
tiene un poco de sarna; ya se cura.

FABIO
775
Que tengan comezón aun las estrellas.

JULIO
Otras están aquí; mas es locura;
no deja un estudiante hablar con ellas.

FABIO
En habiendo bonete, dejo el lance,
que hablan latín y pegan en romance.


Acto II

Salen Estefanía, Clavela y Lucinda, criada.

CLAVELA
Redondilla
780
La hermosura del jardín,
los cuadros de varias flores,
los músicos ruiseñores
que cantan de Progne el fin;
Redondilla
de las fuentes la belleza,
785
en cuya dulce armonía
vence el arte y desafía
la misma naturaleza;
Redondilla
este arroyuelo suave,
a quien no deja pasar
790
la hierba a dar censo al mar,
me parece que lo sabe;
Redondilla
la fruta de aquesta huerta
donde pudiera el dragón
defender con más razón
795
del griego Alcides la puerta,
Redondilla
bien pudieran alegrar
tu tristeza, Estefanía.

ESTEFANÍA
No da la tristeza mía
para alegrarse lugar;
Redondilla
800
ni en flores, aves ni fuentes,
verde sitio y viento manso,
a mis congojas descanso,
templanza a mis accidentes.
Redondilla
No me engañó la afición
805
que entonces puse en Fineo,
pues tuvo el mismo deseo
y la misma inclinación.
Redondilla
Hase quedado por mí
en Barcelona a saber
810
si le tengo de querer,
y responde Amor que sí.
Redondilla
Pues como no estoy segura
de su sangre y calidad,
Amor con desigualdad
815
entristecerme procura.
Redondilla
Supe ayer que tu querido
don Félix le aposentó;
pues si [él] el alma le dio
no habiéndole conocido,
Redondilla
820
¿qué te espantas que le dé
lugar en mi pensamiento?

CLAVELA
Lo mismo que dices siento.
La dificultad se ve.
Redondilla
A tu grande calidad
825
desdice un humilde amor,
que será tu deshonor
saberse tu voluntad.
Redondilla
Fuera de eso, podrá ser
quitar la vida a Fineo,
830
a quien muchas veces veo,
sin temor, venirte a ver.
Redondilla
Y aunque no se llega a hablar,
basta saber que te mira,
que se eleva y que suspira,
835
para dar que sospechar.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Qué dice don Félix de él?

CLAVELA
Que es romano caballero,
de casa Colona.

ESTEFANÍA
Hoy quiero
hablar, Clavela, con él
Redondilla
840
y rogarle que se vaya.

CLAVELA
Gente siento en el jardín.

Salen el Conde Celio y Fabio, en hábito de labradores.

FABIO
¿Tú solicitas tu fin?

CELIO
Quédate, Fabio, en la playa
Redondilla
mientras al golfo del mar
845
salgo yo con mi barquilla.

FABIO
Con bien vengas a la orilla.

CELIO
La respuesta quiero dar
Redondilla
cuando el tiempo se revuelva,
que dijo Leandro, ciego:
850
“Témplate, mar, mientras llego
y anégame cuando vuelva”.
Redondilla
¿Han vido sus señorías
un azadón por aquí?
Que ha rato que le perdí,
855
y todas las prendas mías
Redondilla
que se cifran cuido en él
respecto de mi labor.

CLAVELA
Yo no he visto, labrador,
vuestro azadón, ni sé de él.

CELIO
Redondilla
860
¿Ni ella tampoco?

ESTEFANÍA
Ni yo.
La tierra os le habrá escondido.

CELIO
¿Ni mi corazón ha vido,
que también se me perdió?

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Vuestro corazón? ¿Adónde?

CELIO
865
Bien puedo decir que en vos,
pues sois vos, entre los dos,
la hierba donde se esconde.
Redondilla
También parece azadón
en el hierro, pues le alabo
870
de firme, y en que es el cabo
de palo; las flechas son
Redondilla
con que Amor le tiene herido.
La imitación es grosera;
mas háceme, aunque no quiera,
875
una fábula atrevido.
Redondilla
“Hisopo diz que en un río
se le cayó a un labrador
un hacha, y que con dolor
se arrojó en el suelo frío.
Redondilla
880
A Júpiter le pedía
favor y echado se estaba,
y que el dios no le escuchaba.
- Levántate- respondía-
Redondilla
y haz de tu parte lo justo
885
para que te ayude yo.”
Esta fábula me dio,
a la fe, notable gusto.
Redondilla
Yo perdí mi corazón,
Y estando en el suelo echado
890
pidiendo al Amor vendado
remedio en tanta aflición,
Redondilla
“Levántate -dijo- y ven
a hacer algo de tu parte
que si tengo de ayudarte
895
tú te has de ayudar también”.
Redondilla
¿Habeisme entendido?

ESTEFANÍA
Sí.
Y bien conozco, Fineo,
que ayuda Amor mi deseo
y que sois dos contra mí.
Redondilla
900
El celoso padre mío,
mis parientes y criados
velan con tantos cuidados,
que de ninguno me fío.
Redondilla
Yo te di, no te negué
905
mi voluntad, y atreverme
de esta suerte es resolverme
a que Amor muerte me dé,
Redondilla
y a que te vayas, Fineo,
de Barcelona este día,
910
porque mal se encubriría
entre los dos mi deseo.
Redondilla
Y no sabiendo quién eres,
no es bien que el tenerte amor
me traiga a tal deshonor.
915
Y aquí veré si me quieres
Redondilla
en que no has de anochecer
en Barcelona, Fineo.
Y porque de mi deseo
tengas más que agradecer,
Redondilla
920
mañana un criado envía
y verás cómo te lleva,
adonde estás, cierta nueva
de que es muerta Estefanía.

CELIO
Redondilla
Señora, si antes de ver
925
señales de este favor
os tuve grande amor,
¿qué haré después de saber
Redondilla
que soy de vos estimado?
Pero por ser obediente
930
a vuestro imperio, que intente
la muerte que me habéis dado,
Redondilla
a la sentencia me obligo.
Pues que vos sois mi homicida,
¡pésame, que sois mi vida,
935
y habéis de morir conmigo!
Redondilla
No entendí que entre los dos
hubiera tanta crueldad,
pues yo tengo calidad
que puede igualar con vos.
Redondilla
940
Daisme la muerte en castigo
de ser de mí tan querida;
¡pésame, que sois mi vida,
y habéis de morir conmigo!
Redondilla
Yo me iré; pero es muy cierto
945
que, antes que salga de aquí,
os vendrán nuevas de mí
que quedo abrasado y muerto.
Redondilla
Mas que voy contento digo,
pues de ello sois servida.
950
¡Pésame, pues sois mi vida,
habéis de morir conmigo!

CLAVELA
Redondilla
¿Qué es esto, que estáis los dos
tan tiernos y en tal clausura?

CELIO
¡Mi muerte!

ESTEFANÍA
¡Mi desventura,
955
y el no saber quién sois vos!

CELIO
Redondilla
Mándame, Clavela, hermosa,
que me vaya Estefanía,
que de quien soy desconfía,
y esta es mi suerte forzosa.
Redondilla
960
Y por dicha de su parte
materia de casamiento,
y yo por mi parte siento
que la excedo en mucha parte.
Redondilla
Porque si desigualdad
965
en los dos se permitiera,
yo pienso que os excediera,
señora, mi calidad.

CLAVELA
Redondilla
Bien se conoce y se ve
en todas vuestras acciones.

CELIO
970
Escuchadme dos razones.

ESTEFANÍA
Decid.

CELIO
¿Qué queréis que os de
Redondilla
por mayor seguridad
de que seremos iguales?
El daros diamantes tales
975
que valgan una ciudad,
Redondilla
que deciros que mi casa
de sangre de reyes viene,
que lo que de España tiene
las mismas estrellas pasa,
Redondilla
980
¿cómo lo habéis de creer?

CLAVELA
Mira, prima, que es rigor,
debiéndole tanto amor,
querer la ocasión perder.
Redondilla
No se vaya, que es locura,
985
que bien podéis con secreto
hablaros, y yo os prometo
silencio y lealtad segura;
Redondilla
y aunque a don Félix adoro,
que no lo sepa de mí.

ESTEFANÍA
990
Ahora bien, quédese aquí,
aunque el ser quien es ignoro;
Redondilla
que yo me quiero fiar
de que es tan gran caballero.

CELIO
Presto, señora, os espero
995
Desengañar e igualar.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Cómo podréis escribirme?

CELIO
Fabio os llevará un papel
sin papel, y vos, con él,
podréis también advertirme.

ESTEFANÍA
Redondilla
1000
¿Papel sin papel?

CELIO
Allí
le hallaréis todo cifrado
mirándole con cuidado.

ESTEFANÍA
¡Ya viene mi padre aquí!

CELIO
Redondilla
Yo me voy. El Cielo os guarde.

Vase.

FABIO
1005
En fin, ¿me tendrás amor
si el fuego de mi señor
esta nieve abrasa y arde?

LUCINDA
Redondilla
Parécesme bellacón.

FABIO
¿Cómo es tu nombre?

LUCINDA
Lucía.

FABIO
1010
Pues tú serás luz tan mía
como las del cielo son.
Redondilla
Él se va y el viejo viene.

LUCINDA
Haz por hablarme a la noche.

Vase Fabio y sale don Jaime.

DON JAIME
¡Hola! Haced poner el coche,
1015
pues el Marqués se detiene.
Redondilla
Pues, hija, ¿cómo os ha ido?
¿No se templa la tristeza?

ESTEFANÍA
Mucho puede la belleza
del verde campo florido;
Redondilla
1020
mucho la vista del mar.

DON JAIME
Miradle bien, porque presto
pienso que el tiempo ha dispuesto
que le habemos de pasar.

ESTEFANÍA
Redondilla
¿Yo el mar?

DON JAIME
Pues ¿no puede ser
1025
si quiero daros marido?

ESTEFANÍA
Habiéndoos a vos perdido,
bien os puedo responder
Redondilla
que será el mar de mis ojos.

DON JAIME
Vamos, que el que ha se sentir
1030
veros por el mar partir
tendrá mayores enojos.

Vase.

CLAVELA
Redondilla
¿Qué te ha dicho?

ESTEFANÍA
Un casamiento.

CLAVELA
¿Con quién?

ESTEFANÍA
No dijo con quién;
mas habla en el mar también,
1035
y llevarésele el viento.
Redondilla
¿Qué te ha dicho ese criado?

LUCINDA
Que es romano caballero,
deudo del Papa.

ESTEFANÍA
Pues quiero
marido que Dios me ha dado
Redondilla
1040
para que, como se dice,
pueda decir también yo
que el marido que él me dio
san Pedro me le bendice.

Vanse y salen Don Félix y Julio.

DON FÉLIX
Redondilla
¿Nuestro huésped ha venido?

JULIO
1045
Presumo que en casa está.

DON FÉLIX
No sé dónde viene y va.

JULIO
Sospecho que anda perdido.

DON FÉLIX
Redondilla
¿Tiene algún amor Fineo?

JULIO
Debe de ser recatado.

Salen Celio, Fabio y Roberto.

CELIO
1050
Parte, Fabio, disfrazado;
de principio a mi deseo.

FABIO
Redondilla
Déjame tú el cargo a mí.

Vase.

CELIO
Ya sabes lo que has de hacer.

DON FÉLIX
Quien ya no se deja ver
1055
más es que huésped aquí.
Redondilla
¿Dónde bueno habéis estado?

CELIO
Don Félix, no sé ¡por Dios!;
pero merezco con vos
estar siempre disculpado,
Redondilla
1060
por ser esta gran ciudad
robadora del sentido.

DON FÉLIX
Antes sospecho que ha sido
más causa la voluntad.
Redondilla
Alguna hermosa sirena
1065
de este mar os ha encantado.

CELIO
Pienso que estoy encantado
de amor, de dicha y de pena.
Redondilla
De amor, por una hermosura;
de dicha, por un favor;
1070
de pena, por un temor
de que no hay dicha segura.
Redondilla
Ansí que la perdición
en que me veis estos días,
para más tristezas mías
1075
amores y dichas son.
Redondilla
Esto os digo presupuesto
que no habéis de preguntar
el nombre, la casa y lugar
donde el pensamiento he puesto.

DON FÉLIX
Redondilla
1080
Vos cumplís la obligación
que debéis a caballero,
y pagaros también quiero
con esa misma razón.
Redondilla
Sabed que yo quiero bien;
1085
pero soy tan bien pagado,
que esta noche he concertado,
que tiempo y lugar me den.
Redondilla
Es prenda tan principal
la persona que yo adoro,
1090
que si a su honor y decoro
tratan mis intentos mal,
Redondilla
vendrán a parar en bien,
porque seré su marido.

CELIO
Mucho os han favorecido
1095
Amor y el Cielo también.
Redondilla
¿Qué esta noche habéis de veros?
¿Esta noche entre sus brazos?

DON FÉLIX
Yo le he puesto tales lazos
a los desdenes primeros,
Redondilla
1100
que enamorada y perdida
se rinde a darme lugar.
¡Acaba ya de llegar,
noche, de estrellas vestida!
Redondilla
¿Qué te detienes? ¡Desata
1105
de los hombros sobre el suelo
aquel temeroso velo
que bordan cifras de plata!
Redondilla
¡Baja, noche desigual,
y nunca amanezca el día!

CELIO
1110
¡Vos crecéis la envidia más!

DON FÉLIX
¿No os va bien?

CELIO
No me va mal;
Redondilla
pero hay distancia infinita
de esperanza a posesión.

DON FÉLIX
Una larga pretensión
1115
la posesión facilita.
Redondilla
Voy a esperar que anochezca.

Vase.

CELIO
¡Dichoso, don Félix, vos!
¿Roberto?

ROBERTO
¿Señor?

CELIO
¡Por Dios!
que no sé cómo encarezca
Redondilla
1120
la envidia que tengo de él
y aun los celos que me ha dado.

ROBERTO
¿Celos?

CELIO
Con mucho cuidado.

ROBERTO
No los puede haber sin él.
Redondilla
Mas ¿dónde o cómo?

CELIO
Yo vi
1125
que entraba este mismo día
en casa de Estefanía.

ROBERTO
¿Loco estás?

CELIO
Pienso que sí.

ROBERTO
Redondilla
Pues ¿ella había de ser
quien le diese tal lugar?

CELIO
1130
No hay, Roberto, que fiar,
que es la voluntad mujer.

ROBERTO
Redondilla
¿Y eso qué importa, señor,
si es hombre el entendimiento?

CELIO
Roberto, un remedio siento.

ROBERTO
1135
¿Cómo?

CELIO
Pintaba al Amor
Redondilla
un filósofo vestido
de piel de lince y los ojos
de Argos puestos por despojos,
y a los pies un león dormido,
Redondilla
1140
porque dicen que lo está.
Y con los ojos abiertos
bien podremos quedar ciertos
sin don Félix entra allá,
Redondilla
velando hasta ver el día.

ROBERTO
1145
Pues déjame el cargo a mí.
Pero ¿qué intentas aquí
con la bella Estefanía?
Redondilla
Si es que te quieres casar
di quién eres, no lo encubras,
1150
pues que cuando te descubras
por fuerza te la han de dar.
Redondilla
Si no, ¿con cuál intención
la sirves?

CELIO
A no haber dado
el poder con que casado
1155
me imagino en Aragón,
Redondilla
a Estefanía dijera
cómo el conde Celio soy,
que bien satisfecho estoy
que su padre me la diera.
Redondilla
1160
Lo que ahora intento aquí
es entretener mi amor.

ROBERTO
¿Hasta cuándo?

CELIO
¡Qué rigor!
Roberto, déjame aquí;
Redondilla
que no hay amores discretos,
1165
y el Amor tiene de Dios
no entender que yo ni vos
entendamos sus secretos.

Vanse y salen Estefanía y Don Jaime en su casa.

ESTEFANÍA
Romance (tirada)
En gran cuidado me has puesto.

DON JAIME
Juré no decir quién era.

ESTEFANÍA
1170
Y ¿téngome de casar
sin saber con quién, por fuerza?

DON JAIME
Yo sé que ha de darte gusto,
y muy grande, cuando sepas
el marido que te he dado.

ESTEFANÍA
1175
De aquesa manera cuentan
que estuvo casada Siquis,
sin que su marido viera,
que dicen que era el Amor.

DON JAIME
Bien merece que le tengan
1180
al hombre que yo te doy.

Sale Lucía.

LUCINDA
Un francés está a la puerta
con abanillos famosos,
que, poniéndolos por velas,
desde Portugal el viento
1185
le trujo a nuestras riberas.

DON JAIME
Di que entre.

ESTEFANÍA
Merced me has hecho.

Entra Fabio, disfrazado de francés, con cajón de buhonería.

FABIO
¡Dios guarde a viseñoría!

ESTEFANÍA
¡Oh, amigo, en buen hora venga!
Muestre a ver los abanillos.

FABIO
1190
Traigo invenciones diversas
de la China, de la India,
con olorosas maderas
da Calambuco, Angelín,
palo de Águila y canela;
1195
este es hecho de rosal.

ESTEFANÍA
Este tomo.

FABIO
En él se encierra
tal labor, que por ventura
ninguno repara en ella.
Allá le veréis despacio.

ESTEFANÍA
1200
¿Qué vale?

FABIO
Si él os contenta,
dos escudos.

ESTEFANÍA
Uno basta.

FABIO
No es posible, en mi conciencia,
que él me tiene más de costa.

ESTEFANÍA
Veinte reales.

FABIO
Por vos, sea.

ESTEFANÍA
1205
¿Tiénelos vuesa merced?

DON JAIME
Sí, hija.

ESTEFANÍA
Buen hombre, llega.
por el dinero a mi padre.

DON JAIME
¿De dónde sois?

FABIO
De una tierra
donde ninguno nació
1210
cristiano.

DON JAIME
De ver se os echa.
Tomad.

FABIO
¿Mandáis otra cosa?

ESTEFANÍA
Que cuando otra tengáis nueva
me la traigáis.

FABIO
Yo lo haré.

Vase.

DON JAIME
Pues, hija, con Dios te queda,
1215
y mira que el darte aviso
de que mis deudos intentan
casarte, es por ocasión
de que quien eres parezcas.
Ya no hay que galantear,
1220
ni a la ventana te vean,
ni hombre humano te visite.

Vase.

ESTEFANÍA
¡Qué enfadosas cantinelas!

LUCINDA
¿Casarte quieren?

ESTEFANÍA
Así
lo tratan

LUCINDA
¿Con quién?

ESTEFANÍA
No tengas
1225
ese cuidado.

LUCINDA
¿Qué buscas?

ESTEFANÍA
El papel.

LUCINDA
¿Papel?

ESTEFANÍA
Espera,
que en las cañas que se doblan
vienen unas líneas hechas
de papel, y los renglones
1230
escritas por todas ellas,
de suerte, que nadie sabe,
si el abanillo se cierra,
lo que viene escrito en él,
y aun habrá pocos que vean,
1235
aunque esté abierto, lo que es.

LUCINDA
¿Qué dices?

ESTEFANÍA
Escucha.

LUCINDA
Comienza.

Lee Estefanía.

ESTEFANÍA
Soneto
“Decís, mi Estefanía, si de veros
nació mi amor, lo pago en no miraros
toda la gloria de esos ojos claros,
1240
con pena igual, pues me mandáis perderos.
No podéis obligarme a no quereros;
pero si de esta fe queréis vengaros,
no me queráis más mal que desearos,
siendo tan imposible mereceros.
1245
No permitáis, pues no ha der ser posible,
que el alma os obedezca en la partida,
sentencia a mis verdades insufrible.
O mandadme matar, si sois servida,
porque dice mi fe que es imposible
1250
dejaros de querer si tengo vida”.
Romance (tirada)
¿Hay más notable invención?

LUCINDA
¡Qué curiosa sutileza!
¡Que no enseña un grande amor!

ESTEFANÍA
Aquí, Lucía, te queda
1255
mientras voy a responder.

LUCINDA
¿Cómo le has de dar respuesta?

ESTEFANÍA
Escribiendo otro papel
encima de aquestas letras,
y cuando pase Fineo
1260
fingir que desde la reja
se me ha caído a la calle.

LUCINDA
¡No menos Amor te enseña
sus invenciones a ti!

Vase Estefanía y salen Don Félix y Clavela.

CLAVELA
Casar a mi prima intenta,
1265
aunque no dice con quién,
y con esto de desvela
en que nadie la visite,
en que ninguna la vea.

DON FÉLIX
Aquí está su secretaria.

CLAVELA
1270
¿Lucinda?

LUCINDA
¿Hermosa, Clavela?

CLAVELA
¿Qué hace mi prima?

LUCINDA
Escribe
a cierta su amiga y deuda.

CLAVELA
Dila como estoy aquí.

LUCINDA
Pues ¿tú la pides licencia?

CLAVELA
1275
Por estar aquí don Félix,
que ya los recelos llegan
a que una cosa tan mía
apenas llegue a su puerta.

LUCINDA
Yo voy a decirlo así,
1280
y por dejaros, pues cuentan
que han sacado ejecutoria
de discretos los que dejan
solo a dos que se quieren.

CLAVELA
¡No lo dijo mal!

DON FÉLIX
¡No es necia!

CLAVELA
1285
En fin, Félix, el recato
nos importa con más fuerza
después de nuestro suceso.

DON FÉLIX
A mayor mal me condenas
amando, Clavela mía,
1290
que aborreciendo pudieras.
Pero si es fuerza hasta el tiempo
que libremente poseas
mi casa, paciencia pido,
si Amor la tiene es ausencia.

CLAVELA
1295
No digo que huyas de mí;
solo digo que me veas
ahora con más recato,
y, con esto, salte afuera
porque no te vea don Jaime,
1300
que ignora que eres mi prenda.

Vase.

DON FÉLIX
Soneto
¡Bien haya, Amor, el tiempo que he vivido
cautiva el alma, esclava la memoria,
pues he llegado a la mayor victoria
que enriqueció jamás mortal sentido!
1305
No puedo yo decir que fue perdido,
pues para el fin de mi dichosa historia
mi dulce pena transformaste en gloria
con el laurel a tanto amor debido.
¡Amor, vencí! ¡Victoria! Aunque no alcanza
1310
el alma libertad, pues más adora
el bien, de que jamás haré mudanza.
Mas hay de diferencia en tu decoro
que, si de hierro son en la esperanza,
son en la posesión prisiones de oro.

Salen Celio y Roberto, criado.

ROBERTO
Octava real
1315
Pasé toda la noche en esta puerta
hasta que dio la del rosado Oriente
licencia al alba cándida, cubierta
del velo de la luna transparente.
Salió toda desnuda y descubierta,
1320
bordadas las mejillas y la frente
de jazmín y clavel, y el sol tras ella,
bañando en oro lo que en perlas ella.
Octava real
Entonces me aparté de aquesta casa,
seguro, Conde, que te engañan celos.

CELIO
1325
Celos es un infierno en que se abrasa
el alma entre congojas y desvelos.

ROBERTO
¿Félix es este?

DON FÉLIX
(Por la calle pasa
Fineo.)

CELIO
(No son vanos mis recelos.
Lo más del tiempo vive en esta calle
1330
¿y quieres tú que disimule y calle?.)

DON FÉLIX
Octava real
¿Dónde bueno, Fineo?

CELIO
Mis tristezas
me llevan sin camino; al fin, son mías.

DON FÉLIX
Si encubrir los favores son finezas,
Encubriré de vos mis alegrías.

CELIO
1335
No son con los amigos gentilezas,
antes traiciones son, antes porfías.
La verdad es que yo tristezas tengo.

DON FÉLIX
Y yo, que alegre y victorioso vengo.

CELIO
Octava real
Yo voy donde me lleva mi destino,
1340
porque sé que es razón su firme daño;
único amor, sujeto peregrino,
conducen mi temor [a] un fin extraño.
Bien sé que vuelvo atrás aunque camino,
mas tengo por afrenta el desengaño;
1345
para quien también su pensamiento ordena,
el dejar de esperar tiene por pena.
Octava real
Amante soy como diamante fino;
tan firme, que no temo el desengaño,
pues por los imposibles que camino
1350
me dice la razón que arroje el daño.
Amar no es culpa, a amaros determino,
dulce sujeto de mi loco engaño,
que no es locura lo que Amor me ordena,
si el alma se contenta con la pena.

DON FÉLIX
Octava real
1355
Yo, Fineo, esta noche, o este día,
cuando llegaba a la mitad del cielo
y el rostro en sus principios escondía
la blanca hermana del señor de Delo,
entré a buscar la dulce prenda mía,
1360
cuya belleza pudo dar al cielo
más bella imagen y mayor tesoro
que los que tienen las espigas de oro.
Octava real
Allí, toda turbada, me esperaba
a la pequeña luz que, ardiendo lejos,
1365
el oro de sus galas imitaba
mientras le restituye los reflejos;
y en viendo la ocasión que Amor nos daba
quedamos tan suspensos y perplejos,
que a no haber ojos, nunca las razones
1370
pudieran declarar los corazones.
Octava real
No suele manso arroyo en seco suelo
perder el curso que pasar le impide
cuando por deudas le aprisiona el hielo
que cobra el tiempo y el invierno pide,
1375
cual ella entonces, que de un blanco velo
cubierta de mi vista el sol impide:
mas cuando Amor su libertad comienza,
poco a poco se rinde la vergüenza.
Octava real
Quisiera resistirse a mi cuidado;
1380
mas conocí después en la licencia
que un ánimo que está determinado
solo quiere fingir la resistencia.
Corrió tan presto el alba al sol dorado
la cortina oriental, que su presencia
1385
nos hizo dividir con mayor pena,
que Amor nunca dio al alma enhorabuena.

CELIO
Octava real
Dichoso, Félix, vos que me habéis tenido
tal posesión.

DON FÉLIX
No me ha salido cara,
aunque me cuesta el nombre de marido.

CELIO
1390
Con mayores pensiones la tomara.
Salen a un balcón Clavela y Estefanía.
Al balcón unas damas han salido.

DON FÉLIX
En la hermosura de las dos repara,
que la que te he contado es una de ellas.

CELIO
Cualquiera es ella, porque son muy bellas.

ESTEFANÍA
Redondilla
1395
Don Félix está en la calle
y un caballero con él.

CLAVELA
¿Si es Fineo?

ESTEFANÍA
Si no es él,
¿quién puede ser en el talle?

CLAVELA
Redondilla
Dame, prima, el abanillo,
1400
que me dejé en el estrado
el mío.

ESTEFANÍA
¿Calor te ha dado?
“¿Aire Amor podrá sufrillo?”

CLAVELA
Redondilla
Así dice la canción.

ESTEFANÍA
Mira, Clavela, que en él
1405
viene pegado el papel
de aquella nueva invención.

CLAVELA
Redondilla
No hayas miedo que se borre
tanto fuego con el aire.

Al decir Clavela este verso alce los ojos Don Félix y la ve con el abanillo que ha pedido a Estefanía, y cuando después lo vuelva a tomar Estefanía no la mire Don Félix, sino Celio, que en esto consiste toda la tramoya de la comedia.

DON FÉLIX
¡Con qué gracioso donaire
1410
del aire el fuego socorre!
Redondilla
Apartémonos de aquí,
que soy aquí sospechoso.

CELIO
(¡Perdido estoy de celoso!
¿Hola?

ROBERTO
¿Señor?

CELIO
¡Ay de mí!

ROBERTO
Redondilla
1415
¿Qué tenemos?

CELIO
Que una de estas
dice Félix que gozó.

ROBERTO
¿Una de estas? Pienso yo
que son alabanzas estas.
Redondilla
No creas a estos mozuelos,
1420
que en materias amorosas
de mil imposibles cosas
se alaban.

CELIO
¡Muero de celos!)

DON FÉLIX
Redondilla
No miréis, Fineo, arriba,
no demos que mormurar.

CELIO
1425
Yo dejaré de mirar
si en esto tu gusto estriba.

ESTEFANÍA
Redondilla
Vuélveme, prima Clavela
el abanillo, pues veo
muy descuidado a Fineo.
1430
Ya debe de ser cautela.

Mira al descuido Celio a Estefanía.

CLAVELA
Redondilla
Toma, pero ten cuidado
cómo le dejas caer,
pues Félix le ha de coger
como galán declarado,
Redondilla
1435
y estaralo tu secreto.

ESTEFANÍA
¿Cómo no se va de aquí?

CLAVELA
Mientras más se lo advertí
menos lo puso en efecto.

CELIO
Redondilla
¿Queréisme hacer un favor,
1440
Félix, si bien me queréis,
pues de mi amistad podéis
asegurar vuestro honor?

DON FÉLIX
Redondilla
¿En qué os puedo yo servir?

CELIO
Decidme con una seña
1445
cuál es la señora dueña,
que bien lo podéis decir
Redondilla
sin que miremos allá,
que yo las he visto bien,
para darla el parabién
1450
(si es que la envidia le da.)

DON FÉLIX
Redondilla
Determínome a decillo,
Fineo, y quedaos con Dios.
¿Viste endenantes las dos?

CELIO
¿Cuál es?

DON FÉLIX
La del abanillo.

Vase.

CELIO
Redondilla
1455
Miraré despacio cuál.

ROBERTO
¿Qué dices?

CELIO
¿Hay cosa igual?
Redondilla
Pues yo le obligué a decillo,
justo castigo ¡por Dios!
Mira, Roberto, a las dos.

ROBERTO
1460
¿Cuál es?

CELIO
La del abanillo.

ROBERTO
Redondilla
¡Válgame, señor, el Cielo!
¿Tal bajeza Estefanía?

CELIO
No sin ocasión tenía,
Roberto, el alma recelo.

ROBERTO
Redondilla
1465
¡Mozuelos vanagloriosos,
qué poco saben callar!

CELIO
Antes su vicio en hablar
hoy me ha de ser provechoso.
Redondilla
¡Vive el cielo! Si pudiera,
1470
desde esta calle…

ROBERTO
Señor,
en casa de tanto honor
el peligro considera.

CELIO
Redondilla
¿Qué honor, si yo le he perdido?

ESTEFANÍA
Prima, el abanillo quiero
1475
dejar caer. – Caballero,
Déjale caer.
advertid que se ha caído
Redondilla
ese abanillo a esta dama.
Con un criado podéis
enviarlo.

CELIO
Y bien diréis
1480
que se cayó en él su fama.
Redondilla
Mas como del movimiento
del abanillo también
el viento se engendra bien,
llevose la fama el viento.

ESTEFANÍA
Redondilla
1485
Clavela, vamos de aquí.

CLAVELA
Dices bien, que pasa gente.

CELIO
¡Rasgarele!

ROBERTO
No, detente.
Dámele, señor, a mí.

CELIO
Redondilla
Fuego que tanto me abrasa
1490
¿piensas que podré sufrillo
con aire de este abanillo
ni de aquesta infame casa?
Redondilla
¡Vive Dios!

ROBERTO
¿Quieres que lea?

CELIO
¿Para qué?

ROBERTO
Para saber
1495
qué te escribe una mujer
después de hazaña tan fea.
Lee.
Soneto
“Casarme quiere este tirano impío
sin decirme con quién; pero no crea
que menos que contigo, mi bien, sea,
1500
pues de tu calidad las prendas fío.
Yo he llorado por ti, dulce amor mío,
y pues que solo el alma te desea,
declárate con él, para que vea
que no es mi inobediencia desvarío.
1505
Dile que eres mi esposo, que en los plazos
de Amor siempre se escoge el más pequeño,
y darete en albricias mil abrazos.
Que si no lo has de ser, mi fe te empeño
que quiero más la muerte que otros brazos,
1510
y más la sepoltura que otro dueño”.

CELIO
Romance (tirada)
¿Eso dice?

ROBERTO
Esto que ves
por las cañas he leído.

CELIO
No lo digo yo, Roberto,
por no creer que está escrito;
1515
mas porque una vil mujer,
que hizo sus brazos dignos
de un hombre que no es su esposo,
diga que soy su marido.
¿Sabes que tengo pensado
1520
que estos deben ser primos,
y como se quieren bien
y el padre intenta más rico
y más alto casamiento
han dado en que venga el mío
1525
a remediar sus desgracias
y a encubrir sus desvaríos?
¿Qué haré, Roberto, que estoy
sin alma y pierdo el juicio?
¡No más España!

ROBERTO
¿Qué dices?

CELIO
1530
A Italia vuelvo ofendido
de España. ¡No más España
más de lo que aquí he visto!
¿Estas eran sus grandezas?

Sale muy alegre Fabio.

FABIO
¡A qué buen tiempo he venido!
1535
Dame albricias.

CELIO
¿De qué son?

FABIO
De que Lucinda me ha dicho
que la bella Estefanía,
ángel, gloria, paraíso
de tus ojos, de tu alma,
1540
de tu vida y tus sentidos,
sale de su casa ahora
con sola su prima.

CELIO
Envidio
tu ignorancia.

FABIO
Al gran teatro
sale del mar extendido,
1545
donde recitan tragedias
representantes navíos.
Ea, señor, dame albricias,
y salgamos al camino
a las más bellas sirenas
1550
que sus aguas han tenido.
Allí la podrás decir
lo que en un corto abanillo
no dio lugar el papel,
pues aun no pudiera un libro.
1555
¿Qué me miras tan suspenso?
¿Estás en lo que te digo?
¡Bien dicen que es el Amor
cierta manera de vino!
¡Ah, señor!

CELIO
¡Basta, villano,
1560
no me quiebres los oídos!

FABIO
¿Qué dices?

CELIO
¡Que basta ya!
¡Basta, necio!

FABIO
¡Aquesto es lindo!-
Pues, Roberto, ¿qué tenemos?
¿Anda el viento en el capricho?

ROBERTO
1565
No le digas nada ahora.

FABIO
Pues ¿qué nos ha sucedido?
¿Hay tábanos? ¿Hay celera?
¿Hay desdenes? ¿Hay mosquitos?
¡Válgate el diablo en Amor!
1570
No he visto en mi vida niño
que llore y ría tan presto.

ROBERTO
Calla, Fabio, que ha sabido
que es infame Estefanía.

FABIO
¡Oxte, punto! ¿Quién lo ha dicho?

ROBERTO
1575
Don Félix, que por lo menos
toda la noche ha tenido
en sus brazos.

FABIO
Hizo bien.
Pues bien, ¿es muy gran delito?
Miren qué toro la tuvo
1580
entre sus dos frontispicios.
¡Vive Dios, que es venturoso!
Pues, en efecto, hay peligros
en los caminos, y es dicha
hallar llanos los caminos.

ROBERTO
1585
El mozo es alabancioso.
Dijo mal. No es hecho digno
de caballero.

FABIO
Roberto,
cierto filósofo dijo
que era mejor tropezar,
1590
y fue muy discreto aviso,
con los pies que con la lengua.

ROBERTO
El Conde pierde el juicio.
De esta vez vuelve a Italia;
no más corte ni cortijo.
1595
¡Por Sevilla me ha pesado
y por su famoso río!

El Conde estará como suspenso.

FABIO
A mí por Toro y por Coca,
uno bravo y otro mico;
quiero decir en romance:
1600
uno blanco y otro tinto.

CELIO
¡Esto es hecho!

FABIO
Dispertó.

CELIO
Hoy me embarco y determino
de no tener más amor
desde aquí al fin de los siglos.

FABIO
1605
Solo te faltó per omnia,
aunque tienes monacillo.

CELIO
¡Ea! No es tiempo de gracias.
Vayan, Roberto y Fabricio,
y concierten en la playa
1610
bergantín, urca, navío,
carabela, filipote,
falúa, galera…

FABIO
Digo
que solo falta que nombre
un patache vizcaíno,
1615
o una palandra turquesca,
o canoa de árbol indio.

ROBERTO
Yo voy.

FABIO
Con brío, Roberto.
Aquí vienen con más brío
Clavela y Estefanía.

Salen Estefanía, Clavela y Lucinda.

CLAVELA
1620
(¡Extremado encuentro ha sido!

ESTEFANÍA
Yo quiero hacer que tropiezo,
pues que tan cerca le vimos,
para que me dé la mano.)
Hace que se cae.
¡Jesús! La culpa ha tenido
1625
el chapín.

CLAVELA
(¡Qué buen galán!)

ESTEFANÍA
¿No llegó? ¿Respeto ha sido?

CELIO
Antes no ha sido respeto digno
de mujer que no le guarda
a su honor y al amor mío.
1630
Yo he venido a ver a España,
y por lo que en ella he visto
en el principio no más,
me vuelvo desde el principio.
Oí decir en Italia
1635
que de vidrios exquisitos
era rica Barcelona.
Yo también digo lo mismo,
porque presumo, y aun creo,
que son las mujeres vidrios
1640
en el quebrarse y en dar
en su cristal basilisco.
Voy contento que no sabes
quién soy, pues nunca te he dicho
la verdad, aunque confieso
1645
que hoy me resolví a decirlo.
Soy hombre tan principal,
que lo que de España estimo,
dejado [he] por ti, que hoy ya
de ser español desisto.
1650
Con lo que queda te igualo,
que por Moncada no digo
que te excedo, pues tu sangre
puede competir conmigo
y con cuantos en el mundo
1655
tienen privilegio antiguo.
¿Cómo pensaste engañarme
siendo hombre tan bien nacido?
¿O me tuviste por necio
o acaso por hombre indigno?
1660
¡Vive Dios que te matara
si te casaras conmigo
(y te faltara el honor)
con los mayores martirios
que inventaron los tiranos!

ESTEFANÍA
1665
¿Qué dices?

CELIO
Que me despido
de tus traiciones e infamias,
y que de Circe y Calipso
voy libre, como otro Ulises,
a Italia, mi patrio nido.
1670
Demos velas, desengaño;
honra, piloto y amigo.
¡No más España!

Vase.

ESTEFANÍA
¿Fineo?

CLAVELA
¡Fuese!

ESTEFANÍA
¡Extraño desatino!
Oye, Fabio.

FABIO
Vase el Conde.

ESTEFANÍA
1675
¿Qué Conde?

FABIO
Pues, ¿no lo ha dicho,
desdichada Estefanía?
¿Cómo puedo yo decillo?
Tú has perdido un grande estado.

ESTEFANÍA
Fabio, ¿por qué lo he perdido?

FABIO
1680
Tú lo sabes.

ESTEFANÍA
Voy tras él.

CLAVELA
¿Tienes perdido el juicio?

ESTEFANÍA
¡Déjame, necia Clavela!

CLAVELA
¡Ay, cielos, favor os pido!

Vanse las damas.

LUCINDA
¿Qué es esto, Fabio?

FABIO
¿Tú ignoras,
1685
cubierta de tus delitos,
que tu ingrata Estefanía
durmió anoche con un…?

LUCINDA
Dilo.

FABIO
¿Para qué, si no es que gustas,
falsa, tú también de oírlo?
1690
¡Adiós, España enemiga!
¡Mal Conde y godo Rodrigo
te pierdan! Mas digo mal;
tengan los Cielos propicios
y, fuera de esta mujer,
1695
produzcas tantas, que el Nilo
menos fértil bañe el campo
de las columnas de Egipto.

LUCINDA
¿No me dirá cómo o cuándo
tal testimonio ha tenido
1700
principio?

FABIO
Espero en el Cielo
que os dará presto castigo.

LUCINDA
Cuéntame toda la historia.

FABIO
Allá tienes el registro.

LUCINDA
Pues ¿quién me la ha de contar,
1705
Fabio?

FABIO
La del abanillo.


Acto III

Salen Roberto y Fabio, criados.

ROBERTO
Redondilla
Con estas tristezas viene.

FABIO
Y tiene mucha razón.
Pero al fin tristezas son
de causa que no la tiene;
Redondilla
1710
que materia de aficiones
no lo son de alevosía,
pues tenemos cada día
ejemplo de mil traiciones.

ROBERTO
Redondilla
No siendo propia mujer
1715
decís bien, Fabricio amigo.
Ni la dama que te digo
del Conde lo pudo ser,
Redondilla
si dicen que está casado.

FABIO
España, en efecto, es bella.

ROBERTO
1720
Por lo que vimos en ella
yo me doy por no pagado.

FABIO
Redondilla
¿Qué, tanto el Conde quería
esa traidora mujer?

ROBERTO
Nunca le he visto querer
1725
como quiso a Estefanía.
Redondilla
Pero dejando a una parte
que ofendernos pretendió,
naturaleza le dio
más que le pudiera el arte.
Redondilla
1730
Ella es hermosa mujer,
digna de un príncipe en todo.

Vase Fabio y sale el Conde, muy triste.

CELIO
¡Que de olvidar no haya modo
Redondilla
y la haya de aborrecer!
¿Cómo caben, dime, Amor,
1735
en un sujeto dos cosas
tan contrarias?

ROBERTO
Mal reposas.

CELIO
No puedo en tanto rigor.
Redondilla
A lo mismo que me ofrezco
el agravio me desvía;
1740
quiero bien a Estefanía,
a Estefanía aborrezco:
Redondilla
quiero mal, y lloro ausente.

ROBERTO
Eso sin causa te admira,
pues en un árbol se mira
1745
otra rama diferente.

CELIO
Redondilla
Deseo, Roberto amigo,
verme casado.

ROBERTO
Ese día
has de ver que Estefanía
no vive un hora contigo. –
Redondilla
1750
¿Qué te escribe el Almirante?

CELIO
¡Qué bien casado estuviera
con aquella ingrata fiera,
divino y cruel sujeto!
Redondilla
Digamos un rato bien:
1755
¿no es hermosa?

ROBERTO
Es celestial.

CELIO
Digamos un rato mal:
¿no es engañosa?

ROBERTO
También.

CELIO
Redondilla
¿Viste igual entendimiento?

ROBERTO
De un ángel me parecía.

CELIO
1760
¿No es mudable Estefanía?

ROBERTO
Es una veleta al viento.

CELIO
Redondilla
¿No tiene donaire extraño?

ROBERTO
Es la misma gentileza.

CELIO
¿Hay sierpe con más fiereza
1765
cuando ejecuta un engaño?

ROBERTO
Redondilla
No la tiene la desierta.
Libia.
¿No es la misma copia
del Cielo?

ROBERTO
Es su imagen propia,
de más estrellas cubierta.

CELIO
Redondilla
1770
¿No es de mil defectos llena
desde el cabello a los pies?

Sale Fabricio, alegre.

ROBERTO
Digo que es y que no es;
Buena y mala, mala y buena.

FABIO
Redondilla
No dirás que no procuro
1775
tus tristezas alegrar.

CELIO
¿Hay nueva, Fabio, del mar?

FABIO
¡Qué está de nuevas seguro!

CELIO
Redondilla
Pues ¿de qué es el alegría,
si no hay nuevas de mi esposa,
1780
con que temple la enojosa
afición a Estefanía?

FABIO
Redondilla
De traer a tu servicio
dos músicos.

CELIO
Bien has hecho,
puesto que el llanto y despecho
1785
son mi ordinario ejercicio.
Redondilla
¿De dónde son?

FABIO
Son de España.

CELIO
¿De guitarra?

FABIO
Sí, señor,
que es la suavidad mayor
que las voces acompaña.
Redondilla
1790
Quédese el arpa sagrada
para David, y el laúd
para una voz, en virtud
de ser música fundada.
Redondilla
Que unas cortas guitarrillas,
1795
hallando del gusto el centro,
no sé qué se tienen dentro
que hacen al alma cosquillas.

CELIO
Redondilla
¿Dónde están?

FABIO
Afuera están.

CELIO
Entren.

FABIO
Entrad.

Salen dos músicos.

MÚSICOS
Vuestros pies
1800
dad a los dos.

CELIO
Justo es
daros lo que todos dan
Redondilla
a la música divina,
que es los oídos, y así,
pues que por el pecho allí
1805
más aprisa se camina,
Redondilla
con los brazos os la doy
en tanto que los oídos,
y seáis muy bien venidos.
Cantad algo, triste estoy.

MÚSICO
Redondilla
1810
En Nápoles nos dijeron
que su señoría se casa,
con que a pretender su casa
gusto y pretensión nos dieron.

CELIO
Redondilla
Es verdad, y que a mi esposa
1815
de España estoy aguardando.

MÚSICO
¿Cuándo vendrá?

CELIO
No sé cuándo.
¡Vaya una letra amorosa!

MÚSICO 1º
Redondilla
Diremos la de Carrillo.

SEGUNDO
Mejor es la del Desdén.

PRIMERO
1820
Otra lucirá más bien.

SEGUNDO
¿Cuál es?

PRIMERO
La del Abanillo.
Cantan.
Redondilla
“La del abanillo
calor tiene, madre.
¡Aire, Dios, y aire
1825
si podrá sufrillo”.

CELIO
Redondilla
Antes encender la lumbre.
¡Vive Dios, que los envía
la cruel Estefanía
a que me den pesadumbre!
Redondilla
1830
¡Que aquí entrase el abanillo
con el disfraz del donaire!
Cantan.
“¡Aire, Dios, y aire
si podrá sufrillo”.

Levántase el Conde colérico y dice:

CELIO
Redondilla
No podré ¡por Dios eterno!,
1835
por más que abanillos gaste,
que no sé yo que aire baste
a templar fuego de infierno.
Redondilla
Otros abanillos son
para dar aire a la cara,
1840
y este, confieso, no para
hasta el mismo corazón.
Redondilla
Fabio, despide a esos hombres,
y de hoy más, pues que me abraso
con ellas, por ningún caso
1845
cosa de España me nombres.
Redondilla
Y pluguiera a Dios pudiera
hacer que aquesta mujer
que ahora me han de traer
de Libia o [de] Scitia fuera.

FABIO
Redondilla
1850
Pésame de haberte dado
ese disgusto y pesar.
Mas ¿qué les tengo de dar?

CELIO
¿Licencia, Conde, es moneda
Redondilla
que corre?

CELIO
Pues han de irse,
1855
que corre puede decirse,
que el que se va no se queda.

FABIO
Redondilla
Hora bien; voy a decir.
Señores músicos, cierto
que han cantado, sí, por cierto,
1860
que lo puede el turco oír;
Redondilla
pero las melancolías
con que el Conde, mi señor,
por ciertas causas de amor
anda enfermizo estos días,
Redondilla
1865
no le permiten al gusto
sainete. ¡Vayan con Dios,
y veámonos los dos!

MÚSICO
¿Esto le ha dado disgusto?

FABIO
Redondilla
Esto disgusto le ha dado.

SEGUNDO
1870
Dile que siquiera dé
para cuerdas.

FABIO
Yo lo haré. –
Aquestos han replicado
Redondilla
y para cuerdas pedido.

CELIO
¿Para cuerdas, si estoy loco?

FABIO
1875
Dales, aunque sea muy poco,
pues por tu opinión lo pido;
Redondilla
que músicos y poetas,
no digo todos, algunos,
son en pedir importunos
1880
y en decir faltas secretas.
Redondilla
Págales este abanillo
con el diablo.

CELIO
Sea así.
Da lo que me cuesta a mí.

FABIO
No sé si podrán sufrillo.

CELIO
Redondilla
1885
Dales estos diez doblones.

FABIO
Eres un rey.

CELIO
Piedra soy.

FABIO
Tomo seis y cuatro doy,
que basta a dos musicones.
Redondilla
¿Oyen? Tomar y callar,
1890
y veámonos después.
Tres romances tengo.

MÚSICO
¿Tres?

FABIO
Tres, que los puede cantar
Redondilla
la Capilla del Sofí.

MÚSICO
¿De qué son?

FABIO
De tres pastores
1895
que están tomando sudores
por una dama cegrí.
Redondilla
PRIMERO¡Oh! ¿Qué tono les pondremos?

FABIO
¡Vayan con Dios!

Sale Floresto.

FLORESTO
Ya, señor,
llegó con viento en favor,
1900
rica de velas y remos,
Redondilla
la galera que ha traído
tu esposa.

CELIO
De albricias diera
el alma, si la tuviera.

FLORESTO
Un alma de oro te pido.

CELIO
Redondilla
1905
Pongan la carroza presto,
y da doscientos ducados,
Roberto, que son bien dados,
por su cuidado, a Floresto.
Redondilla
¿Hay tal dicha? Hoy es el día,
1910
aunque con golpe violento,
que sale del pensamiento
mi enemiga Estefanía.
Redondilla
¡Ea, amigos! A la playa
de cuantos en casa están,
1915
nadie menos que galán
por ver a mi esposa vaya.
Redondilla
¿Es muy bella?

FLORESTO
No la vi
para venir más veloz,
porque, en oyendo su voz,
1920
aire de sus ecos fui.

FABIO
Redondilla
No está en eso la ventura.

CELIO
Dices bien; vámosla a ver,
porque en la propia mujer
la virtud es la hermosura.

Vanse y salen Don Félix y Julio, de camino.

DON FÉLIX
Lira
1925
No pudiendo Clavela
dejar de acompañar [a] Estefanía,
Amor, a remo y vela,
me ha mandado seguirla noche y día.
Gracias ¡oh, Julio! al Cielo
1930
que de Nápoles puso el fértil suelo.
Lira
Este es el sitio hermoso
donde yace Parténope arrojada
viendo a Europa de Júpiter robada.
Aquí, de flores llena,
1935
sus ninfas tienen nombre de sirenas.

JULIO
Lira
¡Extremada grandeza!
Bien tiene de contorno siete millas

DON FÉLIX
¡Populosa riqueza!

JULIO
Es una de las siete maravillas.

DON FÉLIX
1940
Merece mil coronas.

JULIO
Viven dentro doscientas mil personas.

DON FÉLIX
Lira
¡Qué tres castillos fuertes
adornan su muralla! ¡Hermosa vista!
Pero, Julio, ¿no adviertes
1945
que parece imposible su conquista?
Notable fue la gloria
que dio a Castilla aquella gran victoria.
Lira
del Córdoba famoso
que se llamó Gran Capitán, abuelo
1950
del duque generoso
de Sesa y Soma.

JULIO
Aún pienso que este suelo
Tiene ahora vestigios
de hazañas que se cuentan por prodigios.

DON FÉLIX
Lira
Mucho tarda la luz de mi deseo.
1955
¿Si habrá desembarcado?

JULIO
Al Conde, por ventura, aguardaría.

DON FÉLIX
Dicen que se ha empleado
con un gallardo mozo Estefanía.

JULIO
Verle, señor, deseo.

DON FÉLIX
1960
Esta es la casa.

JULIO
Ya la gente veo.

DON FÉLIX
Lira
Si el Conde es tan gallardo
como la novia, entrambos son dichosos.

JULIO
Que han te tener aguardo
en Nápoles algunos envidiosos.

DON FÉLIX
1965
A mí no me desvela
la envidia.

JULIO
Quieres bien.

DON FÉLIX
Quiero a Clavela.

Salen Lucinda, Estefanía, Clavela, el Almirante, de camino.

ALMIRANTE
Romance (tirada)
Por otra parte, sin duda,
el Conde salió a la playa.

ESTEFANÍA
A mal agüero he tenido
1970
ver tan extraña tardanza.

ALMIRANTE
Apenas, Estefanía,
la galera el ferro echaba,
cuando previene el aviso
y caló remos la barca.

CLAVELA
1975
Pues de este detenimiento
solo puede ser la causa
haber tomado otra senda
o estar componiendo galas.

DON FÉLIX
Hermosa viene Clavela.

JULIO
1980
Parece ser más gallarda
que la Condesa.

ALMIRANTE
Ya viene
mi sobrino.

ROBERTO
¡Plaza!

FABIO
¡Plaza!

Salen todos los criados y el Conde Celio detrás, muy galán, y no mire a Estefanía hasta llegar a ella.

CELIO
Vuestra excelencia, señor,
me dé sus pies.

ALMIRANTE
Dice al alma
1985
la sangre que os dé los brazos.

CELIO
¿Dónde está mi esposa amada?

ALMIRANTE
Aquí viene vuestra esposa.
Llegad, sobrino, a abrazarla.

CELIO
¡Válgame el cielo! ¿Qué es esto?

ESTEFANÍA
1990
¡Ay, Clavela! ¡Dios me valga!
¿No es este Fineo Colona?

CLAVELA
El mismo.

ESTEFANÍA
¡Ventura extraña.

CLAVELA
¿Cómo ventura, si esta,
por la pasada mudanza,
1995
hecho un mármol, sin mirarte,
y demudada la cara?

ESTEFANÍA
Lucinda, ¿no es este el mismo
que me cuesta tantas ansias,
tantos suspiros y penas?

LUCINDA
2000
Señora, yo estoy turbada.)

CELIO
(¿Roberto?

ROBERTO
¿Señor?

CELIO
¿Qué es esto?
¡Con esta mujer me casa
el Almirante, mi tío!

ROBERTO
El señor no sabrá nada
2005
de la traición de don Félix.

CELIO
¿Hay tal desdicha?

ROBERTO
No hagas
extremos.

CELIO
Pues ¿cómo puedo
disimular mi desgracia?
¿Estos eran los secretos
2010
en que el Almirante andaba?
¡Todas fueron invenciones
de esta mujer, de esta ingrata!
¡Bien estaré yo casado
y sabidor de esta infamia!
2015
¡Estoy por hacer locuras!

ROBERTO
Señor, si aquí te declaras,
a tu tío el honor quitas
y a tu ilustrísima casa.
Mira que tiempo te queda
2020
para que tomes venganza
de este agravio.

CELIO
¿A quién pudiera
suceder desdicha tanta?
Mirándola estoy contento
y el corazón se me abrasa.

ROBERTO
2025
Antes turbada te mira
y allá con Clavela habla,
porque, a lo que da a entender,
ahora sabe que casas
con ella y que eres el Conde.

CELIO
2030
Juraré que no se halla
en fábulas ni en historias
suceso de aquesta traza.
¡Que estaba casado yo
con esta española dama
2035
y, llegado a Barcelona,
diese en servilla y hablalla
sin saber lo que sus padres
y el Almirante trataban!
¿Qué haré? Decírselo quiero.

ROBERTO
2040
Eso no, que los Moncadas
dirán que es invención tuya
por no cumplir la palabra,
y es gente de tal valor
que, si las espadas sacan,
2045
alborotarase el reino.
Mira que los cuerdos pasan
por muchas noches las cosas
que son de tanta importancia.
Por eso llamó, señor,
2050
un discreto a la almohada
el consejo de la vida
y el estado de la fama.
Calla, que tiempo te queda.

CELIO
Ese consejo me agrada.
2055
Llego y temblando.

ROBERTO
Pues llega.)

CELIO
Señora, dos cosas andan
con las bodas cada día:
el turbarse y la ignorancia.
Aquí tenéis vuestro esposo
2060
y vuestro esclavo.

ESTEFANÍA
Yo estaba
confusa de ver, señor,
vuestra confusión, que es tanta,
que el Almirante la entiende.

ALMIRANTE
Pues, sobrinos, ¿qué se trata?
2065
¿Es la novedad, por dicha,
la que deteneros causa
los brazos?

CELIO
Causa he tenido,
pues hasta ahora ignoraba
quién era, señor, mi esposa.

ALMIRANTE
2070
¿Pues no os he escrito en tres cartas
después de una en que os pedía
el poder, que era Moncada
vuestra esposa, y lo mejor
y más antiguo de España?

CELIO
2075
Si las cartas recibiera
la admiración excusara.

ALMIRANTE
¿Cómo no?

CELIO
No os alteréis.
Sabed que he estado en España,
y entre tanto se han perdido.

ALMIRANTE
2080
¿En España? Más me agravia
vuestra ingratitud en eso.

CELIO
Antes de vos me guardaba,
porque para andar secreto
un hombre o dos me acompañan,
2085
y siendo sobrino vuestro,
y en público, me importaba
hacer grande ostentación
de crïados, gasto y galas.
¡Perdonadme si no os vi!

ALMIRANTE
2090
Pesádome ha por las cartas,
pues primero estáis casado
que sepáis con quién os casan.

CELIO
Venid a esta casa vuestra,
donde tengo confianza
2095
que perdonaréis mi error.

ROBERTO
(Discreto has andado.

CELIO
¡Calla!)

Con cortesías se entran todos y quedan a un lado Don Félix y Julio solo.

DON FÉLIX
Julio, estoy fuera de mí.
No puede la semejanza
ser la verdad ni la sombra
2100
el cuerpo de que se causa.
Este es Fineo Colona.

JULIO
Sin duda que disfrazaba
el nombre para poder
estar secreto en tu casa.

DON FÉLIX
2105
Basta, Julio, que sabía
que Estefanía Moncada
era su esposa y que vino
para verla, desde Italia.
¿Hay tan extraña invención?

JULIO
2110
Para ti extremada,
que, como siguiendo vienes
a Clavela, si te paga
el hospedaje, podrás
cuando quisieres hablarla.

DON FÉLIX
2115
¡Notable ventura ha sido!
Partamos, Julio, a su casa,
págueme Celio en lo mismo.

JULIO
¿Cuánto va que te regala
Notablemente, señor?

DON FÉLIX
2120
Para mí, para mi alma,
para mi descanso, Julio,
ver a Clavela me basta.

Vanse y sale el Conde Celio solo.

CELIO
Décima
Confusa imaginación
que mi muerte y fin previenes,
2125
¿por qué te vas y a qué vienes,
pues que vienes a traición?
Tales mis desdichas son,
que en dos extremos sin medio
me tiene la vida en medio
2130
cerca de la muerte fiera,
porque si muerte no hubiera
fuera imposible el remedio.
Décima
Que he perdido el seso creo,
o le tengo de perder,
2135
pues que me guardo de ver
lo mismo que ver deseo.
Deseo lo que no veo,
y en viéndolo me retiro
de aquello mismo que miro.
2140
Trato al amor con desdén,
huyo el mal y dejo el bien
y en dejando el bien suspiro.
Décima
Dos culebras enlazadas
fueron símbolo muy justo
2145
del matrimonio a disgusto
cuando asidas, apartadas.
Por cosas imaginadas,
bien puede disgusto haber
entre marido y mujer;
2150
pero en traiciones sabidas
¿cómo han de pasar las vidas,
hablar, dormir y comer?
Décima
Dos espejos dos casados
el uno del otro son,
2155
donde mira la afición,
los bienes y los cuidados.
Pero si están disgustados
y llega él a aborrecer,
a que no se puedan ver
2160
son como el rudo animal
que con los pies el cristal
enturbia que ha de beber.
Décima
Amé lo que no sabía
y aborrecí lo que amé
2165
luego que supe que fue
falsa la fe que tenía.
¿De quién fuera, sino mía,
una desdicha tan grave?
Su estado el casado alabe
2170
que su ofensa no ha sabido;
mas ¿cómo vive un marido
después que el agravio sabe?
Décima
¡Ay de mí! Que yo le sé
de boca del mismo amante,
2175
que de mi agravio ignorante
testigo de vista fue.
Yo estoy sin honra. ¿Qué haré?
Que al fin no puedo guardarme
con huir y retirarme,
2180
que el más gallardo y discreto
es hombre. Fuilo en efecto;
puedo el agravio alcanzarme.

Sale Roberto.

ROBERTO
Silva (tirada)
Siente, señor, de suerte Estefanía
pues mandas que no diga la condesa,
2185
ver que de ti tan lejos la aposentes
después que se ha partido el Almirante,
que con el llanto romperá un diamante
y el alma de Nerón con las razones.

CELIO
Pues ¿qué quiere de mí? ¿No se contenta
2190
que sufra y pase tan infame afrenta?

ROBERTO
No sé ¡por Dios! ¿No pudo ser mentira
de aquel mozuelo o desdeñosa ira
para vengarse, como suelen, necios,
que sus damas los tratan con desprecios,
2195
que luego las levantan testimonios?

CELIO
Si supiera don Félix que yo amaba,
o siquiera, Roberto, conocía
a mi enemiga hermosa Estefanía,
pudiera sospechar que era venganza
2200
de haberle dado celos su mudanza;
pero si mi secreto no sabía,
es fuerza de propósito, Roberto.
Don Félix la gozó, mi daño es cierto.
No seas imprudente, amigo; mira
2205
que hace mayor el daño la mentira.

ROBERTO
¿Qué sabes tú, si supo que la amabas,
de Clavela o Lucinda, y quiso entonces
con celos apartarte de esta empresa?
¿No sabes tú que hay tretas entre amantes
2210
y que Marte y Amor tienen ardides?

CELIO
Tarde me persuaden tus engaños;
la honra no se paga fácilmente.
¡Llore, Roberto, llore Estefanía,
llore su desventura con la mía!

ROBERTO
2215
Pues dado que la ofensa cierta sea,
ella te tuvo por Fineo Colona
y se casó con Celio, no sabiendo
que tú eras Celio.

CELIO
Bien todo lo entiendo.
No seas ignorante, que un discreto
2220
no cansa con disculpas sin efecto.

Sale Fabio.

FABIO
Nuevas te traigo de una cosa extraña.

CELIO
Nunca tú vienes sin extrañas nuevas.

FABIO
¿No lo han de ser estar aquí don Félix?

CELIO
¿Don Félix está aquí?

FABIO
Como lo cuento.

CELIO
2225
¡Vive Dios, que le trae Estefanía!
¿Hay tan grande insolencia?
¿No podría
venir a otros negocios?

CELIO
Este necio
ha dado en que yo sufra mi deshonra.
¡Vive Dios, que no tiene sangre ni honra
2230
el hombre que esto sufre! ¡Muera luego
Estefanía!

FABIO
¡Tente, que estás ciego!
Mira que está don Félix a la puerta.

CELIO
¿A la puerta?

FABIO
Y que es justo recibille
con rostro diferente del que piensas.
2235
Tiempo te queda de vengar ofensas.
Quizá te la ha ofrecido tu ventura
para que tu venganza esté segura.

Sale Don Félix y Julio, criado.

DON FÉLIX
Décima
¿Dónde está el Conde?

FABIO
Aquí está.

DON FÉLIX
¡Conde y señor!

CELIO
¡Félix mío!

DON FÉLIX
2240
Celio os quiero llamar ya.

CELIO
(¡Con qué arsénico tan frío
Félix la muerte me da!)

DON FÉLIX
Quejoso de vos estoy.

CELIO
Ya de aquel nombre fingido
2245
disculpa bastante os doy,
aunque el fingido no he sido,
pues el verdadero soy.
Décima
¿Venís bueno?

DON FÉLIX
Ya que os vi
bien puedo decir que sí,
2250
y los brazos vuelvo a daros.
Vos lo estaréis con casaros,
que no hay que pasar de aquí.

CELIO
(Antes hay bien que pasar.
Si se pudiese decir…
2255
No puedo disimular,
que adonde es fuerza sentir
es imposible callar.)
Décima
¿A qué habéis aquí venido?

DON FÉLIX
Como vos a ver a España,
2260
yo a Italia, Celio.

CELIO
Y ha sido
muy justa y debida hazaña
de un hombre tan bien nacido.
(¡Qué bien su intención declara
y de mi disfraz se ampara!
2265
¡Vive Dios, que es mi mujer
la Italia que viene a ver,
pero costarale cara!)
Décima
Félix, ya sabéis que fui
vuestro huésped, no hay remedio
2270
de replicar.

DON FÉLIX
Es ansí.
(Y más viendo de por medio
el bien que tenéis aquí.)

CELIO
(¡Qué presto que concedió!)

DON FÉLIX
El ser de la patria yo
2275
de vuestra esposa, ¿no tiene
disculpa? En fin, ¿cómo viene?

CELIO
Gracias a Dios, bien llegó,
Décima
aunque pienso que la mar
algún daño le ha de hacer.

DON FÉLIX
2280
Sus manos quiero besar.

CELIO
(Malo está de conocer.)
Váyanla luego a llamar.
(¡Vive Dios, que quiere vella
y aun se muere por hablarla,
2285
que ha días que está sin ella.)

DON FÉLIX
Cuando vi, Conde, embarcarla
y al Almirante traella,
Décima
no juzgué que para vos,
que viniéramos los dos
2290
juntos si yo lo supiera.

CELIO
(¡Y cómo que ella viniera
con más gusto! ¡Bien, por Dios!)

DON FÉLIX
Háceme a mí mil favores.
Tenemos deudo también.

CELIO
2295
(Dice bien, y los mayores,
pues no hay grado en que no estén
los parientes por amores.)

DON FÉLIX
Décima
Tiene mil gracias notables
mi señora la condesa.

CELIO
2300
Sí ¡por Dios!, son admirables.
(Bien es, aunque a mí me pesa,
que de lo que sabes hables.)
Ya pienso que viene aquí.

Salen Clavela, Estefanía, Fabio y Roberto.

ESTEFANÍA
¿Que aquí don Félix está,
2305
Fabio?

FABIO
Mi señora, sí.

DON FÉLIX
Mil parabienes os da
don Félix.

ESTEFANÍA
(No hay bien en mí.)
Décima
¡Oh, gallardo caballero!

CELIO
(¡Cómo se abrazan los dos!
2310
De rabia y de celos muero.)

ESTEFANÍA
¿Cómo estás?

DON FÉLIX
Viéndoos a vos,
con prenda que tanto quiero…
Al desembarcar llegué
y a la ciudad os seguí.
2315
Otro a Celio imaginé,
y cuando quién era vi,
mayor mi contento fue,
Décima
y goceisle muchos años.

ESTEFANÍA
Para serviros serán.

CELIO
2320
(Hablan por cifras y engaños
pero entendidos están;
ya llegan tarde los daños.)

ESTEFANÍA
¿Cómo no habláis a Clavela?

CLAVELA
Con la mar todo se olvida.

DON FÉLIX
2325
Eso es hablar con cautela,
que quien tiene en vos la vida
ningún peligro recela.
Décima
¿Cómo os ha tratado el mar?

ESTEFANÍA
Con más favor que la tierra.

CELIO
2330
(Eso dice por llegar
donde aborrece, y no yerra,
que tiene bien que llorar.)

ESTEFANÍA
¿A qué habéis venido aquí?

DON FÉLIX
Paso a Roma, la corona
2335
del mundo, no porque allí
estaba Fineo Colona,
que ya en Nápoles le vi.
Décima
¿Qué os parece del engaño?

ESTEFANÍA
Que aún es mayor que parece.

CELIO
2340
(Amor es ciego y extraño.
¡Cómo ciega y enloquece!
No sienten estos su daño;
hablan en cifra, sin ver
que los estoy entendiendo.)

DON FÉLIX
2345
Vuestro huésped quiero ser.

ESTEFANÍA
Para que os esté sirviendo.

CELIO
(¿Viose tan libre mujer?
Décima
¡Pobre honor, que sobre ti
cargan estos cumplimientos!)

ESTEFANÍA
2350
Hablaros quiero, y no aquí.

CELIO
(¡Que tales atrevimientos
pasen delante de mí!)

DON FÉLIX
Conde, quiero acompañar
la Condesa, mi señora,
2355
y tenerla para hablar,
con vuestra licencia, hora.

CELIO
(¿A qué más puede llegar?)
Décima
Todos os han de servir.

DON FÉLIX
En fin, Clavela, que os veo.

CLAVELA
2360
Si aquí tenéis de vivir,
conoceréis mi deseo.

Vanse.

CELIO
¿Cómo lo puedo sufrir?
¿Roberto?

ROBERTO
¿Señor?

CELIO
Ya he hecho
resolución en mi agravio.

ROBERTO
2365
¿De qué?

CELIO
De pasarla el pecho.

ROBERTO
¿Ya determinado estás?

CELIO
¿Cuál vida será la mía
Décima
si no descanso jamás?
Como digo, le darás
2370
el veneno a Estefanía.
Yo confieso que la adoro;
mas ¿qué importa, si el decoro
de mi honor está manchado?
Veneno en vidrio me ha dado;
2375
dásele, Roberto, en oro,
que entre tanto buscaré
a don Félix.

ROBERTO
Pues ¿por qué?

CELIO
Décima
Porque cuando me ofendió
no le di la culpa yo,
2380
pues sin conocerme fue.
Mas ahora que ha sabido
que soy Celio, y su marido
de la infame Estefanía,
para ofenderme venía
2385
traidoramente atrevido,
y ansí la muerte merece.
El veneno conficiona,
que yo, pues lugar se ofrece,
hoy por mi misma persona
2390
le mataré.

ROBERTO
Ya se ofrece.

CELIO
Décima
Pues vete y haz lo que digo.

ROBERTO
¿Quieres que cierre la casa?

Vase.

CELIO
Bien harás, Roberto amigo,
mientras no saben que pasa
2395
con tanta causa el castigo.
En dando muerte al traidor
me ha de matar el dolor;
luego tengo de morir,
que es desvergüenza vivir
2400
hombre que no tiene honor.

DON FÉLIX
Romance (tirada)
(Con la determinación
que Amor me manda que venga,
o destruyo mis sucesos
o doy remedio a mis penas,
2405
pues no la tomando ansí
no puede ser que la tengan
estando en tal ocasión.)

CELIO
(Como Félix no me vea,
abriré con esta daga
2410
para mis agravios puerta.
Las de mi casa cerradas,
no es posible que se sepa,
siendo forastero y solo,
pues en medio de mi huerta
2415
su vida, con mis desdichas,
tendrán sepultura eterna.)

DON FÉLIX
¿Es el Conde?

CELIO
(Viome, en fin.)

DON FÉLIX
¡Oh, Celio!

CELIO
(Quiero esconderla
hasta mejor ocasión.)
2420
¡Oh, Félix!

DON FÉLIX
Aquel que Atenas
tuvo en la filosofía
por príncipe y hoy celebran
con el mismo nombre el mundo,
a la amistad verdadera
2425
por definición cedió
un bien, que igualmente alegra
en las prósperas fortunas
y lastima en las adversas.
Siendo así, cuando un amigo
2430
que serlo de otro profesa,
su bien o su mal le encubre,
no es bien que el nombre merezca,
pues que la quita a la forma
de la amistad la materia.
2435
Por eso yo no pretendo
teneros, Celio, encubierta
la historia de mis desdichas
y la dicha de las vuestras.

CELIO
(Si sabe lo que he tratado…
2440
si aquella mi esposa fiera
le ha dicho que aquí no viva…
si mi venganza sospecha…)
¿A qué propósito, Félix,
con tan grande exordio empiezas?
2445
Qué, ¿dudas de mi amistad?

DON FÉLIX
Antes tenerla por cierta
me ha obligado a que te dé
de mi larga historia cuenta;
no quiero ser como tú,
2450
que sabiendo que pudieras
fiarte de mi amistad,
me la tuviste encubierta
con ser en mi casa huésped.

CELIO
El agravio te confiesa
2455
mi obligación.

DON FÉLIX
Pues escucha.

CELIO
Hasta el alma tengo atenta.

DON FÉLIX
En la insigne Barcelona,
ciudad de España princesa
y puerta del mar de España,
2460
en la verde primavera
de mis juveniles años
puse en la hermosa Clavela,
Celio, los ojos y el alma.
¡Bien haya quien bien la emplea!

CELIO
2465
¿Qué Clavela?

DON FÉLIX
¿Ya te olvidas?
Escucha y no te diviertas:
la prima de Estefanía,
como el sol hermosa y bella
cuando en los brazos del alba
2470
tiende la rubia madeja,
y a cuyos dorados rayos
dan espaldas las tinieblas.
No fui tan presto pagado,
Conde, como Amor quisiera,
2475
que en materia de deseos
se enciende como cometa;
pero una larga porfía,
una perpetua asistencia
y la ocasión de tener
2480
lugar de hablarla y de verla
después que dio cuatro veces
sus tornos la luz febea
desde el Vellocino al Pez
austral, que Siria venera,
2485
rindió Clavela a mi amor
sus heladas resistencias,
mostrándose agradecida
cuanto desdeñosa y fiera.
Tratábamos de dar fin
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a nuestras dichosas penas
con el matrimonio santo,
que es de amor disculpa honesta,
cuando Bernardo de Roca,
mi hermano menor, por Delia,
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una dama catalana
hija de Claudio Centellas,
dio muerte a un hijo bastardo
de su padre de Clavela,
de su mocedad imagen,
2500
que fue por bandos inquieta.
Con esto al padre jamás
osé decir, ni aun hubiera
quien se atreviera en el mundo,
aunque sin dote ni hacienda,
2505
que me diese por mujer
a Clavela; con que llega
nuestro amor a desatino,
que la privación le aumenta.
En la sazón que llegaste
2510
a Barcelona nos ciega
de tal manera el Amor,
que, sin guardar a las prendas
de sangre y honor respeto,
Clavela su honor me entrega.
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Esto supiste de mí
cuando, pidiéndome señas,
dije “la del abanillo”,
de cuya palabra necia
han nacido dos agravios;
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pues alzando la cabeza,
ya le tenía tu esposa
y pensaste que era ella:
que por lo que me ha contado
y la maltratas y dejas,
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he conocido la causa.
Así, que vengarte en ella
y en mí, que no te ofendí,
en dos agravios se cuenta.
Su llanto, Celio, me obliga,
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tu amistad y mi conciencia,
al desengaño que ves;
porque si pidió Clavela
el abanillo prestado
a tu esposa y yo las señas
2535
te di cuando le volvió,
sin ver entonces quién era
la dama que le tenía,
segura está su inocencia
y culpada tu justicia.

CELIO
2540
¿Qué me dices?

DON FÉLIX
Que no seas
cruel con un ángel, Celio.

CELIO
Félix, a tal tiempo llegas,
que esta daga, que desnuda
tuve hasta ahora encubierta,
2545
de milagro no te ha dado
la muerte.

DON FÉLIX
¿Qué mayor prueba
de la inocencia de entrambos?

CELIO
Sí; pero quiero que sepas
que la he mandado matar;
2550
y de manera me pesa
si llegó la ejecución,
que nunca mayor tragedia
se habrá contado en Italia.

DON FÉLIX
¿Hay desgracia como aquesta?

CELIO
2555
Mientras yo te daba muerte
quise, Félix, que le diera
veneno Roberto. ¡Ay, triste!

DON FÉLIX
Espera, que juntas llegan.

Salen Clavela, Estefanía y Lucinda.

CELIO
¡Desdichada Estefanía,
2560
cuanto generosa y bella!
Tu inocencia he conocido;
pero que es tarde sospecha
mi amor, mi temor, mi culpa;
mas si estás muerta, no creas
2565
que el Conde quede con vida.
¿Dónde has estado?

ESTEFANÍA
En la huerta.

CELIO
¿Diote Roberto en un vaso
una bebida compuesta
de veneno?

ESTEFANÍA
Yo pedí
2570
agua, y a este tiempo llega
Roberto y en un cristal
me dio…

CELIO
¡No prosigas, cesa;
que después me haya muerto
dirás, mi bien, lo que resta!
2575
¿Criados? ¿Roberto? ¿Fabio?
¿Floresto?

Salen todos.

ROBERTO
¿Señor?

CELIO
¡Que sea
sin remedio mi desdicha!
¿Qué le diste a la Condesa?
Dime, ejecutor infame.

ROBERTO
2580
¡Detente! ¿De qué te alteras?
¿Piensas tú que yo jamás
di crédito a tus ofensas?
Agua sin mezcla ninguna
le di para que pudiera
2585
ella librarse mañana
y yo cumplir la sentencia.

FABIO
Y agua sola, ¿no es veneno?

CELIO
¡Qué prevención tan discreta!
Dos mil brazos a mi esposa.
2590
Dale la mano a Clavela,
Félix, pues no hay aquí
airado padre que temas,
que a Roberto yo le doy
dos mil ducados de renta.

FABIO
2595
¿Y a mí, señor?

CELIO
A Lucinda,
que yo sé que la deseas.

DON FÉLIX
Con esto da fin, senado,
La del Abanillo, y sea
tal el aire del favor,
2600
que pueda servir de velas,
al autor para serviros
y para aliento al poeta.