CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA, Comedia famosa,



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Ver / Ocultar sección

Título

Título: CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA, Comedia famosa,. Procedencia: Parte 23 (1638); Suelta

Título: CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA, La gran comedia de,. Procedencia: Parte 31 (1638) de la Colección de Diferentes Autores

Título: CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA Y PRIMERO REY DE PERSIA. Procedencia: Final del Acto III

Observación: Respecto a los diferentes títulos de esta obra, Fajardo le da el segundo título de Ciro, hijo de la perra y Ciro y Arpago que también señalan Barrera y Leirado en su Catálogo bibliográfico y biográfico, ed. de 1968, p. 448. Medel menciona una anónima titulada Zirro

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría probable
Observación: Morley y Bruerton la dan como de autoría dudosa, a pesar de haber sido publicada en la Parte XXIII.

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XXIII (1638)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LA GRAN COMEDIA DE CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA
Colección: Parte 31 (Barcelona, Jaime Romeu, 1638) de la Colección de Diferentes Autores
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 97.
Nota: Por error CR, p. 456, la asignan a la Parte 30.
Título: CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA
Suelta: Suelta
Atribución: Vega, Lope de
Nota: Suelta de Pedro Escuder [s.a.] encuadernada con otras obras, signatura R/21572(11) comprobada por JOS sobre Catálogo de la BNE

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VI (BAE, CXC).

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).

Observación: El texto de Acad. no sigue la Parte 23 y tiene diferente el listado de personajes y las acotaciones, aunque no hay cambios sustanciales en la historia.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones


- CONTRA VALOR NO HAY DESDICHA O EL NOBLE HIJO DE LA PERRA, trad. de , Madrid,
Nota: Según indica Pérez y Pérez, p. 6, se conserva en la Biblioteca Histórica Municipal de Madrid, con signatura 20-13; 3 cuadernillos de 21, 21 y 16 hojas. Copia de 1829. No aparece el nombre del refundidor.

Observación: Pérez y Pérez, p. 6, señala una refundición de la obra con el título

Bibliografía secundaria


- Arata, Stefano. "‘Il principe selvaggio’; la Corte e l’Aldea’ nel teatro spagnolo del Siglo de Oro". Carandini, Silvia. Teatri barocchi: tragedie, commedie, pastorali nella drammaturgia europea fra ‘500 e ‘600. Roma: Bulzoni. 2000. p. 439-68.
Nota: Sobre: Contra valor no hay desdicha, Lo que está determinado, La mocedad de Roldán, El nacimiento de Ursón y Valentín, y El príncipe inocente.

- Fernández Galiano, Manuel. "Sobre la evolución de la leyenda de Ciro en nuestros siglos XVI y XVII". Estudios Clásicos. núm. 6, 32. p. 93-98. 1961.
Nota: Trata particularmente la obra Contra valor no hay desdicha.

- Guarino, Augusto. "Lope y el culteranismo. Apuntes sobre la relación entre la dramaturgia lopista y la estética gongorina". Dolfi, Laura. Culteranismo e teatro nella Spagna del Seicento. Roma: Bulzoni. 2006. p. 15-28.
Nota: Sobre: Contra valor no hay desdicha, ¡Si no vieran las mujeres! y La noche de San Juan. Actas del congreso internacional celebrado en Parma, 23-24 abril 2004.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

Ver / Ocultar sección

Datación

Fecha: 1620-1635, probablemente 1625-1630
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 439, 603.
Observación: Sobre su datación, dos detalles del texto señalan que estamos ante una obra de senectute de Lope. Por un lado, la despedida de la obra donde, en boca de Ciro, se ponen las siguientes palabras del autor: "Y aquí dio fin el Poeta / (que aun vive para serviros) / a su historia verdadera". Además, dentro de las descripciones del acto III sobre los soldados persas, se habla de sus guedejas, peinado que se usó en época de Felipe IV

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2626
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 439.


CARACTERIZACIONES

Ver / Ocultar sección

Personajes no computables

  • Músicos
  • Soldados
  • Personajes computables

  • Albano, [villano]

  • Arpago, [noble], [hermano de Filis], [privado del Rey Astiages]

  • Bato, gracioso, [villano]

  • [Capitán]

  • Ciro, [joven villano]; que es Ciro, [nieto sin saberlo del Rey de Media], [que llegará a ser rey de Persia y de Media], [protagonista]

  • [Criado]

  • Evandro, [padre de Fineo (Fileno)], [villano]

  • Fileno, [villano]; que se llama también [Fineo]

  • Filis, dama de la corte, [hermana de Arpago], [protagonista]

  • Flora, villana

  • Mitrídates, [ganadero viejo], [padre adoptivo del Ciro villano]

  • [Padre de Ciro], [sombra], [padre], [marido de Mandane, hija del Rey Astiages], [se escucha dentro.]

  • Rey Astiages, rey de Media, [abuelo de Ciro, tirano]

  • Riselo, [villano]

  • Silvio, [villano]
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Soldados
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Labradores ricos
  • Universo rural. Villanos
    Observación: Mitrídates, el padre adoptivo de Ciro, más que un labrador rico es un ganadero o propietario de ganados.

  • Tiempo histórico

    Antigüedad clásica
    Nota: La derrota de Astiages por Ciro fue en el 550 o 553 (según las fuentes) a.C. El reinado de Ciro en Persia fue desde aproximadamente el 559 al 530 a. C.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Persia, [Irán]. Asia. Espacio: aldea; exterior de la casa de Filis en la aldea; un "locus amoenus"; una ventana de la casa de Filis.
    Topónimo: Media, [Irán]. Asia. Espacio: palacio real.

    Acto 2
    Topónimo: Media, [Irán]. Asia. Espacio: palacio real.
    Topónimo: Persia, [Irán]. Asia. Espacio: aldea; monte.

    Acto 3
    Topónimo: Persia, [Irán]. Asia. Espacio: campo.
    Topónimo: Media, [Irán]. Asia. Espacio: palacio real.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días. Nota: puede que semanas
    Acto 1: 1 día. Nota: La acción da comienzo por la mañana y transcurre a lo largo del día.
    Acto 2: 2 días. Nota: La acción se inicia al día siguiente de llegar Ciro a la Corte. Pasa otro día entero y continúa de noche para acabar al amanecer.
    Acto 3: Número indeterminado de días. Nota: Habrán transcurrido varios días, en conjunto. La acción se inicia por la mañana. Pasa un día (Bato: "Vueso nieto que Dios guarde/ me dio esta carta ayer tarde"). Transcurren después uno o varios días. La acción concluye de día.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > Antigüedad.
      Nota: La acción se inspira en el enfrentamiento histórico entre Ciro de Persia y su abuelo Astiages, de Media, al que venció gracias a la ayuda de Arpago, general medo. Ciro II el Grande (circa 600/575 - 530 a. C.), fue rey aqueménida de Persia (circa 559 - 530 a. C.) y fundador del Imperio Persa Aqueménida.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Ciro, joven villano persa, es recriminado por su padre, Mitídatres, un viejo ganadero, por su afición a la lectura. Afición que, según él, lo ha convertido en caballero a mi despecho, al pretender a Filis, bella dama hermana del privado del rey, criada en la aldea desde niña y cortejada también por el príncipe Darío. Tras hacerle prometer que tendrá cuidado con su enemigo, Mitídatres se marcha, dejando solo a su hijo. Al él llega entonces el villano Bato que viene, en calidad de tercero, de entregarle sus cartas a Filis. La joven aparece en ese momento y, tras oír los requiebros de Ciro, le advierte del peligro que corre estando Darío cercano a la aldea. Sin embargo, todas sus palabras son vanas ante el amor del joven villano, por lo que finalmente, Filis acepta hablarle en secreto. La conversación es observada de lejos por Flora, una villana enamorada de Ciro, que, loca de celos, ve cómo Filis le entrega una cinta verde a su amado. Esperanzado por la prenda recibida, Ciro se marcha acompañado por Bato. Flora aprovecha, entonces, para acercarse a su amiga y confesarle su amor por el joven, pidiéndole que abandone cualquier pretensión que pueda tener con él, pues a prendas tan desiguales / humillas los pensamientos. Orgullosa, Filis asegura que el villano, destacado entre el resto por su discreción y valentía, únicamente le sirve de entretenimiento. Sin embargo, antes de marcharse, aconseja, altiva, a su amiga no reclamar nunca por celos el amor de un hombre a una mujer, ya que nada incentiva más el deseo en ésta que aquello que no puede tener. Arrepentida por haberle confesado su amor por Ciro, Flora se marcha dispuesta a tomar venganza en caso de volver a verlos juntos.
    En la aldea, los villanos celebran fiestas con múltiples enfrentamientos deportivos que siempre gana Ciro y por los que finalmente es coronado con laurel. Para seguir el entretenimiento, los villanos deciden jugar a reyes, y Ciro sale elegido de nuevo. Arrodillados todos ante él, se divierten fingiendo servirle como fieles vasallos. Sin embargo, el joven parece habérselo tomado en serio: no sólo dispone distintos cargos entre sus amigos, también ordena azotar a uno de ellos, Fineo, por no rendirle pleitesía y escoge, entre todas las muchachas del lugar, a Filis como su reina consorte. En ese momento, aparece Flora que, tras ver a unos pastores azotando al labrador, viene para reprender a Ciro por su conducta. De nada sirven sus palabras, ya que, convencido de su realeza, éste se marcha no sin advertir antes a la muchacha: en las cosas de los Reyes / (Flora necia o avisada / ningún discreto se meta.
    En palacio, el rey Afliages rememora ante su privado Arpago el modo sangriento con que había logrado evitar la pérdida del reino de Media, vaticinada por los hados, a mano de los persas. Para ello, había casado a su hija con el hombre más humilde del lugar y había arrojado a su primer nieto a las fieras, dejando como heredero al trono al inmortal Darío. La conversación es interrumpida por la llegada del labrador Evandro y su hijo Fineo, para pedir venganza contra Ciro por haberlo azotado. Sin embargo, al oír el valor y fortaleza del culpado, Afliages cree reconocer en él a su propio nieto y, temeroso, envía por él a la aldea a Arpago.
    Convencido de su papel de Rey, Ciro acude a la ventana de Filis, acompañado de algunos labradores disfrazados de soldados, para ondear ante su reina una bandera. Mientras desfila orgullosamente ante su dama, llega Arpago junto a Evandro y Fineo. Al ver a su hermano, la muchacha se esconde sin que éste se percate, distraído en observar la gracia natural con que el villano conduce a su pequeño campo. Finalmente, el privado lo informa de la orden real de llevarlo a palacio y el muchacho acepta, para temor de su padre que decide acompañarlo. Su partida es digna de un rey: tras ordenar a sus soldados dejar las armas, manda a Bato avisar a su reina de la causa de su partida.


    Acto 2
    En palacio, Afliages se prepara junto a Arpago para recibir a Ciro que viene en compañía de su padre y el villano Bato. Nada más verlo, el Rey reconoce en él su nieto. Aunque admirado por el valor y la sabiduría del joven en materias de Estado, sin duda, fruto de su real origen, Afliages, consciente de lo vaticinado por los hados, decide asesinarlo. Mientras envía al joven a acomodarse en palacio, decide interrogar a Mitídrates. El relato del viejo narrando el modo en que Ciro había llegado a él siendo un bebé confirma definitivamente las sospechas del Rey. Al parecer Arpago le había entregado un bebé bajo la orden de asesinarlo arrojándolo a las peñas. El ganadero así lo había hecho, pero la pérdida de su propio hijo el mismo día, hizo que regresara al lugar para recogerlo; allí lo había descubierto vivo, protegido y amamantado por una perra. Finalmente, se lo había llevado a su casa donde él y su esposa lo habían criado como suyo, a pesar de que su discreción y valor siempre habían revelado su origen real. Fingiéndose alegre por haber recuperado a su nieto, Afliages ordena llevar a Ciro de nuevo a la aldea, donde Arpago habrá de ocuparse de su formación hasta que llegue el momento adecuado para revelar su auténtica identidad al reino. Ya solo, el rey revela sus auténticos pensamientos: furioso con Arpago por no haber cumplido con sus órdenes de asesinar a Ciro, decide enviar a Evandro acompañado de algunos soldados para que asesinen a su nieto esa misma noche en el monte y le traigan su cabeza como prueba de su obediencia.
    En la aldea, Bato, siguiendo la orden de Ciro, le cuenta a Filis el grato recibimiento que éste ha tenido en la Corte. Animada por el deseo de ver a su amado, la joven decide acompañar al gracioso villano esa misma noche a palacio, a pesar de las advertencias que éste le hace de la dificultad que entraña el camino por el monte.
    Es de noche y Ciro y Mitídrates regresan, siguiendo la orden del Rey, a la aldea. A pesar del contento del joven por el grato recibimiento que han obtenido en la Corte, a su viejo padre le asusta que Evandro no haya obtenido licencia del Rey para vengarse de Ciro por su afrenta a Fineo. Que el mal tiempo se apodere de la que en principio parecía una noche serena, atemoriza más al viejo que lo interpreta como señal de alguna desgracia. Haciendo gala de su valor y bravuconería, Ciro exclama venga el mundo contra mí; / que si con valor nací/ contra valor no hay desdicha, justo en el momento en que Evandro, Fineo y algunos soldados aparecen armados tras ellos. Mientras Ciro lucha contra ellos, Mitídrates corre tras ellos, angustiado de que su hijo pueda acabar muerto. Finalmente, Ciro, sangriento y con la espada desnuda, mata a Fineo y otros villanos, mientras el resto huye. Al lugar llegan entonces, Filis y el gracioso Bato y también Mitídrates. Tras un conmovedor reencuentro entre el joven, su amada, su padre y su criado, llega Arpago con sus hombres. Nada más verlo, Filis, Bato y Mitídrates corren a esconderse. Bajo la tenue luz del amanecer, Arpago le cuenta a Ciro su verdadera historia con la esperanza de que éste pueda vengarse de su abuelo, el cruel Astiages. Angustiado, el privado confiesa el motivo de su odio: pues el mismo día que había sido invitado a comer con el Rey, éste, en venganza por no haber acatado sus órdenes, le había servido como alimento el cuerpo de su propio hijo. Enfurecido por la brutal tiranía del monarca, Arpago se ofrece para ayudar a Ciro a arrebatarle el reino. Al amanecer, Ciro parte en busca de su amada y su padre con la palabra de Arpago de servirle y ayudarle como esclavo y amigo eternamente.


    Acto 3
    Declarada públicamente la auténtica identidad de Ciro, todo está dispuesto para la batalla. Entretanto, Bato, vestido de soldado gracioso intenta conquistar a la villana Flora, ahora que su principal rival está fuera del alcance de la muchacha. Sin embargo, en contra de lo esperado, la joven, resignada a olvidarse de Ciro, ha prometido olvidarse también de todos los hombres a fin de evitar los múltiples desvelos del enamoramiento y por ello, rechaza al pobre Bato. Finalmente, entre ruido de cajas y música de guerra, llega Ciro, coronado de laurel, acompañado de la bella Filis, seguidos ambos por sus soldados. Mientras el ejército aclama a su nuevo rey y llaman a la guerra, Filis pretende averiguar si el deseo de su amado hacia ella continúa siendo el mismo ahora que se declara nuevo príncipe de Persia y Media. Afortunadamente, los sentimientos de Ciro no han cambiado y tras dar orden a Bato de llevar una carta a palacio para el rey Astiages, la lleva para que contemple la gallarda muestra que el ejército ha preparado para ella.
    Al día siguiente, en palacio, Arpago, fingiéndose fiel al monarca, le cuenta cómo, siguiendo sus órdenes, había acudido a la aldea para convencer a Ciro de que aceptara la mitad del Reino, dejándole el resto a Darío y el modo en que éste, arrogante, había rechazado tal proposición. En ese momento, aparece Bato con la carta de su señor. El rey entra en cólera al leer la carta, donde Ciro le pide que se rinda y le promete respetar su vida cuando llegue al trono. La furia del soberano aumenta aun más cuando alguien tan bajo como Bato se atreve a enfrentarse a él apoyando la misiva de su señor. Es tanta su rabia, que el monarca se dispone a dirigir él mismo las tropas medas.
    Todo está dispuesto para la batalla. En medio de los gritos de sus soldados que lo aclaman como nuevo rey, Ciro se cae de su caballo. Aunque el suceso es interpretado por todos como un mal augurio, nada parece empañar el deseo de victoria del príncipe que inmediatamente mata a su caballo con el fin de apaciguar los temores de su escuadrón. A él llega entonces Bato para informar a su señor de la llegada de las tropas reales, acompañadas por gran parte del ejército de Arpago que en ese momento llega a Ciro para advertirlo de la fortaleza del ejército al que va a enfrentarse y prometerle su apoyo, en caso de seguir adelante, y el de sus tropas hasta el final. Finalmente, Arpago se marcha con la idea de llevar a su hermana Filis junto al ejército del Rey para protegerla, convencido de que nada puede hacer Ciro contra él. El ruido de cajas avisa del comienzo de la batalla. A pesar de las insistentes voces que le aconsejan huir tan peligrosa empresa y de los malos augurios que continúan sucediéndose, como el paso de un cometa por el cielo, Ciro no se amedrenta. Tampoco el regreso de su amada Filis, desde las tropas enemigas, sólo para pedirle que abandone su intento de lucha, consigue convencerlo. Así pues, bajo el grito de morir o vencer Ciro se lanza a la batalla. Mal parece declararse la guerra a favor de los persas, pues malherido con flechas en el cuerpo, Ciro desciende del monte instando a sus escuadrones, que huyen, a regresar al campo de batalla. La llegada en ese momento de Arpago y su ejército dispuestos a ofrecerles la ayuda prometida, frena la huida de los soldados que, animados por una nueva esperanza de victoria, regresan junto a su capitán.
    El combate ha terminado. Ante Ciro, el Rey Astiages, arrodillado, pide clemencia. Decidido a perdonarlo por tratarse de su propia sangre, el nuevo Rey le ofrece una ciudad de su reino donde pueda vivir con comodidad y pueda además tenerlo controlado a fin de evitar alguna traición que ya de ti no me fío. La comedia se cierra con el cumplimiento de Ciro de convertir a Filis en su reina.

    Observación: Respecto a la escenografía, cabe destacar en esta obra la aparición de un cometa en escena (Pasa un cometa por el Teatro) ya que se trata de un efecto especial que no encuentro más en Lope: ni cometas, ni astros, ni estrellas. Sin embargo, sí que hallo ejemplos en otros dramaturgos de la época, por lo que no es un efecto especial desconocido. En La Manganilla de Melilla, de Alarcón (publicada en Parte II de las Comedias del licenciado Don Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, 1634) se acota lo siguiente: Parece un cometa en lo alto, como lo refiere la letra. Y en El profeta falso Mahoma (Primera parte de las Comedias de don Francisco de Rojas Zorrilla, 1640), comedia de Rojas Zorrilla también contemporánea a las que nos ocupa, se descubre un cometa de fuego con una espada en la boca por el patio. Aunque quizás lo más destacable sea el detalle de una acotación que deja entrever el uso de los tres huecos del tablado como entradas al unísono a escena (Salen por tres partes a un tiempo Filis, Bato y Mitrídates). Hay que tener en cuenta que, en ninguna otra comedia auténtica de Lope existe un ejemplo de salida triple al unísono por tres espacios diferentes (tan sólo en apariciones). ERG.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

    Ver / Ocultar sección

    Observación: La comedia Ciro y Arpago, que Fajardo y La Barrera identifican con esta, fue representada por Pedro de la Rosa en el Gallinero del Retiro en 9 de agosto de 1636 (CR, p. 456)


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

    Ver / Ocultar sección