CAUTIVOS DE ARGEL, La gran comedia de, LOS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: CAUTIVOS DE ARGEL, La gran comedia de, LOS. Procedencia: Parte 25

Título: ESCLAVOS DE ARGEL, LOS. Procedencia: Títulillos internos en algunas hojas de la Parte

Título: CAUTIVOS, LOS. Procedencia: P1; P2

Observaciones:
CR, p. 480, creen que que la comedia de Los nuevos mártires de Argel tal vez sea la misma que Los cautivos de Argel o Los esclavos de Argel
CR, p. 453, indican que esta comedia puede tratarse de Los cautivos, que aparece en P1 y P2. Sin embargo, Acad. N., IV, que al publicar la comedia también apunta esta posibilidad, acaba afirmando que, lo más posible, es que sea una obra de Cervantes y, por lo tanto, no sea la misma que aparece en P1.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Observación: Kossoff ("Los cautivos de Argel, comedia auténtica de Lope de Vega", en Homenaje a William L. Fichter estudios sobre el teatro antiguo hispánico y otros ensayos, José Amor y Vázquez, A. David Kossoff, coords., 1971 , pp. 387-397) dice que es de Lope por el motivo del fingimiento de locura por parte de los amantes para protegerse.
Para PORTUONDO (Diez comedias atribuidas a Lope de Vega. Estudio de su autenticidad, Virginia, Biblioteca Siglo de Oro, 1980, pp. 41-62) no es de Lope.

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:
Observación: Como ya se ha señalado en la sección de títulos, lo más probable es que Los cautivos de Argel no sea la misma que Los cautivos que aparece en el Peregrino.

Parte

Parte XXV (1647)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IV.

Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Lope de Vega, Los cautivos de Argel, ed de Ohanna, Natalio S., Barcelona, Clásicos Castalia, 2017

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Canavaggio, Jean. "La Captive chrétienne, des Tratos de Argel aux Baños de Argel: Traditions et recréation cervantine". Redondo, Augustin. Images de la femme en Espagne aux XVIe et XVIIe siècles: Des traditions aux renouvellements et à l'émergence d'images nouvelles. Paris: Pub. de la Sorbonne--Presses de la Sorbonne Nouvelle. 1994. p. 213-225.
Nota: Travaux du 'Centre de Recherche sur l'Espagne des XVIe et XVIIe siècles', 9.

- Case, Thomas E.. "Los cautivos de Los cautivos de Argel de Lope". Suárez García, José Luis. Texto y espectáculo. Proceedings of the Thirteenth International Golden Age Spanish Theatre Symposium (March 17–20, 1993) at the University of Texas, El Paso.. York, South Carolina: Spanish Literature Publications Company. 1995. p. 1-8.

- Fothergill-Payne, Louise. "Los tratos de Argel, Los cautivos de Argel y Los baños de Argel: Tres 'trasuntos' de un 'asunto'". Ruano de la Haza, José M.. El mundo del teatro español en su Siglo de Oro. Ottawa: Dovehouse. 1989. p. 177-184 .

- Kossoff, Ruth. "Los cautivos de Argel, comedia autentica de Lope de Vega.". Kossoff, A David; Amor y Vasquez, Jose. Homenaje a William L. Fichter: Estudios sobre el teatro antiguo hispanico y otros ensayos. Madrid: Castalia. 1971. p. 387-397.

- Ohanna, Natalio S.. "Los cautivos de Argel de Lope de Vega y la expulsión de los moriscos". Hispanic Review. núm. 84.4. p. 361-379. 2016.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1599
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 603.
Nota: MB dan la fecha segura pues hay una alusión al matrimonio de Felipe III en 1599 (Acad. N., 259ab) y el marqués al que se alude pasó a ser duque de Lerma en 1600. Ya sea de Lope, ya de otro (el verso no es concluyente), la comedia es de 1599.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2860
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 429.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Cautivos
  • Morillos
  • Moros
  • Soldados
    Observación: De entre los moros aparecen algunos músicos

  • Personajes computables

  • Aja, mora, [esposa de Solimán]

  • [Aján], el Rey de Argel

  • [Alabarderos] (2)

  • Amir, [moro], [criado de Zulema]

  • Atalaya

  • Basurto, cautivo

  • Bernardo, viejo cautivo, [esposo de Lucinda], [padre de Luis y Juanico]

  • Brahín, hebreo

  • Cigala, mora

  • Dalí, moro, [pirata]

  • Dorantes, cautivo

  • El Capitán Castro

  • Fátima, [mora]

  • Félix, cautivo, [sacerdote]

  • Francisco, morisco valenciano; que se llama también [Fuquer]. Nota: "alguna vez se llama Fuquer"

  • Guarda [del baño]

  • Herrera, cautivo

  • Juanico, muchacho, [cautivo], [hermano de Luis], [hijo de Bernardo y Lucinda]

  • Leonardo, cautivo

  • Lucinda, cautiva, [esposa de Bernardo], [madre de Luis y de Juanico]

  • Luis, muchacho, [cautivo], [hijo de Bernardo y Lucinda], [hermano de Juanico]

  • Marcela, cautiva

  • Mazol, moro

  • Moros soldados, soldados (4)

  • Pereda, cautivo

  • Pregonero

  • Ribalta, soldado

  • Saavedra, cautivo

  • Solimán, moro

  • Zulema, [moro]
  • Universo social

  • Universo de la Iglesia. Clero regular (monjes y frailes de las órdenes religiosas)
  • Universo de las religiones. Cautivos
  • Universo de las religiones. Cristianos
  • Universo de las religiones. Esclavos
  • Universo de las religiones. Moros
  • Universo de las religiones. Renegados
  • Universo del poder soberano. Reyes moros
  • Universo marítimo. Corsarios
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea
    Nota: La acción transcurre al comienzo del reinado de Felipe III, más concretamente en el año de su boda (1599), ya que se mencionan las fiestas en Denia.

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: casa de Solimán y Aja; calles de la ciudad.
    Topónimo: Valencia. [España]. Europa. Espacio: costa.

    Jornada 2
    Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: calles de la ciudad; casa de Solimán y Aja; casa de Dalí.
    Topónimo: Valencia. [España]. Europa. Espacio: costa.

    Jornada 3
    Topónimo: Argel. [Argelia]. África. Espacio: calles de la ciudad; casa de Solimán y Aja; palacio real.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de meses
    Jornada 1: 2 días (aprox.)
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de meses
    Jornada 2: 2 días (aprox.). Nota: La acción de esta jornada transcurre en un Jueves y Viernes Santo.
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de horas
    Jornada 3: 1 día (aprox.)

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > Felipe II - Felipe III - Felipe IV.
      Nota: Es drama de cautivos, en Argel.
      La acción se sitúa en el reinado de Felipe III, pues se hace referencia a sus desposorios (1599) con Margarita de Austria en Valencia

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En el sigilo de la noche, dos pérfidos intrigantes estudian las oportunidades para la piratería. Uno de ellos es Francisco, morisco del reino de Valencia que duda sobre si debe cruzar o no a Argel (en poder de los turcos) para enrolarse como corsario. El otro es Dalí, un pirata turco que le ofrece a su hermana y seis mil ducados a condición de que reniegue de la cristiana ley. Decidido, Francisco parte hacia África, donde habitaron sus abuelos; en adelante saqueará las costas valencianas bajo el nombre de Fuquer.
    Por otra parte, la situación en la que viven los cautivos españoles en Argel es bastante apurada. Marcela y Leonardo se han convertido en respectivos objetos de lascivia de Solimán y Aja, los dueños de la casa en donde sirven. Ambos temen las represalias de sus amos por no ceder a sus peticiones amorosas, por ello respiran aliviados cuando Félix, cautivo sacerdote del hábito de Montesa, les propone un remedio para mitigar el daño que puedan hacerles. El sacerdote sumerge una reliquia del lignum crucis en un vaso de agua de donde deberán beber un trago cada día. No obstante, para liberarse del yugo de sus amos, Leonardo y Marcela resuelven además fingirse locos. Por su parte, Ajá y Solimán, decididos a gozar de sus esclavos, determinan darles una poción elaborada por una hechicera.
    En las calles de Argel, Basurto, esclavo de Dalí, y Brahín, hebreo, se reconocen como provenientes de la misma ciudad española. Brahín se ofrece a liberar al cautivo. Para ello, debe hacerse pasar por judío, pues no puede ningún hebreo / ser esclavo; Brahín corroborará la versión fingiéndose su deudo. No tardan en aparecer Dalí y Francisco / Fuquer, ya en hábito de moro. El morisco valenciano se dirige a la mezquita para borrar los efectos del bautismo. Dalí queda solo y es entonces abordado por Brahín. El hebreo español le asegura engañosamente que su esclavo Basurto también es judío y, dado que no puede conservarlo como tal, le ofrece comprárselo a un precio mínimo, cien escudos.
    Feliz por el cambalache, Basurto le cuenta al resto de cautivos españoles cómo piensa librarse también de su nuevo amo porque pienso / darle humazos terribles como a diablo. La celebración mora por la conversión de Francisco interrumpe la conversación de los españoles, que finalmente acaban siendo apaleados.


    Jornada 2
    A las costas valencianas acaba de llegar Fuquer con cuatro moros para robar material y cautivos de la ciudad española. Desde la orilla de la playa, el renegado contempla la belleza de la que fue su primera patria cuando es descubierto por soldados cristianos, entre ellos el insigne Diego Castro, a quien Fuquer se entrega sin ofrecer apenas resistencia. Reconocido como Francisco, antiguo morisco, se lo llevan para comparecer ante el Santo Oficio.
    Tras regresar de Cerdeña, donde había acudido en busca de nuevos esclavos, Amir, orgulloso, da cuenta a su amo Zulema de la calidad de los cautivos que ha robado y que ya se encuentran en el zoco listos para ser vendidos. Entre ellos, se halla una familia de españoles al completo: el viejo Bernardo, su esposa Lucinda y sus dos hijos, el mayor, Luis, y Juanito, el pequeño. Asustados, los padres advierten a sus hijos que deben mantenerse fieles a su religión a pesar de los regalos y favores que sus amos puedan hacerles. A continuación, uno por uno, cada miembro de la familia es vendido a distintos dueños. Mientras la puja tiene lugar, algunos de los cautivos españoles (intuimos que son esclavos de Dalí), temerosos de que el pánico de los esclavos termine por borrar su fe en la religión cristiana, planean llevar a cabo una procesión de disciplina para celebrar el Jueves Santo. Antes de que el sacerdote aparezca, llega a ellos el buen Basurto lamentándose graciosamente por la mala suerte que ha tenido al cambiar su antiguo amo por Brahín, que lo trata mucho peor. Finalmente, y ayudados por el sacerdote Félix, queda determinado seguir adelante con la procesión para mover vuestra devoción y que enternezcáis los pechos / de estos fieros renegados.
    Entretanto, el remedio de Leonardo y Marcela de fingirse locos para liberarse de las amenazas de sus amos parece surgir efecto, pues Ajá y Solimán creen que la poción que la hechicera les había proporcionado para someterlos a su deseo ha provocado su desvarío.
    Horas después, la procesión del Viernes (anteriormente se había indicado Jueves) Santo tiene lugar. Dalí sorprende a sus cautivos cuando se disciplinan y exige una explicación a Félix, que es quien parece ordenarlo. En ese momento, Dalí es informado por dos alabarderos de que, tras la captura y muerte de Fuquer por orden del Santo Oficio en España, el Rey ha ordenado, en venganza, quemar vivo a Félix, conociendo que se trata de un sacerdote valenciano / de la Cruz de Montesa. Dalí lo entrega sin dudar y Félix, que es consciente de que lo conducen al suplicio, se alegra ante la perspectiva de imitar a Cristo.
    Unas horas más tarde, Juanico se dirige al lugar donde Félix va a ser empalado. Aderezado con joyas y ropas moras, el pequeño se debate entre su religión y el placer que le produce su nueva cautividad bajo las órdenes de Zulema, cuando tropieza con su hermano Luis, que también ha salido para contemplar al reo antes de su muerte. Al verlo vestido como un renegado, Luis, fiel a sus convicciones cristianas, reprende duramente al pequeño, que no logra, sin embargo, comprender el enfado de su hermano mayor. Luis le arrebata las ropas y se marcha; Juanico, desnudo, es sorprendido por su amo, ante quien se justifica diciéndole que le han robado. Furioso, Zulema acompaña al pequeño a los baños con la esperanza de que identifique a aquél que lo ha asaltado para castigarlo; mientras tanto Juanico internamente reconoce a Cristo como su real soberano.


    Jornada 3
    Conmocionado por la reciente muerte de Félix, uno de los cautivos, Saavedra, ofrece relación del cruel martirio que padeció el devoto y bondadoso sacerdote, semejante en todo al que había sufrido Cristo. La trágica escena se eleva al máximo al descubrirse una imagen del sacerdote crucificado a punto de expirar, con la Cruz de Montesa grabada con sangre en su pecho. Admirados por el prodigio, los cautivos escuchan conmovidos las últimas palabras que les dirige el sacerdote instándolos a mantenerse firmes en su fe. La escena se cierra con el lamento de Saavedra clamando justicia al Rey Felipe.
    La llegada de Brahín amenazando con dar muerte a Basurto, interrumpe la solemnidad de la escena anterior. El pobre cautivo, maltratado, ha perdido la esperanza de rescate y ha amenazado a su amo con renegar de su fe sólo para liberarse. Su desesperación es tal que ha engañado a un grupo de cautivos prometiéndoles llevarlos a España a cambio de su dinero. Al oírlo lamentarse, Saavedra le trae a la memoria el ejemplo de Félix y le exhorta al arrepentimiento. Para ello, le aconseja que, disfrazado de moro, apalee a su amo judío y luego permanezca escondido hasta que suene la hora de la Redención.
    De regreso a su casa, Basurto se encuentra con Fátima, la hechicera que ha preparado un contraveneno para que los cautivos Leonardo y Marcela recuperen la cordura que nunca perdieron. Desesperado, el esclavo le pide un remedio para volver a España. Fátima accede a proporcionarle esa misma noche una manzana mágica que lo hará invisible cuando atraviese las puertas de Argel, a cambio de que una vez en España entregue cien escudos a su hermano Selín, cautivo en la corte al servicio de los marqueses de Sarriá.
    Mientras tanto, en la residencia de Solimán y Aja la confusión generada por los cautivos locos está llegando a límites insostenibles. En medio de este desconcierto, Dalí llega a la casa para solicitar la presencia de Solimán ante el Rey. Separadamente, los dos esposos solicitan al mensajero que compre a los esclavos, con la esperanza de que la separación facilite a cada uno de ellos hacer su voluntad.
    Entrada la noche, Basurto, disfrazado de moro gracioso, logra obtener cien cequíes de Brahín tras propinarle una paliza. Libre ya de las falsas vestiduras, comprueba la eficacia de la manzana mágica y logra partir a España, invisible ante los moros. Otros cautivos, en cambio, corren peor suerte. Para desgracia de Lucinda, su marido Bernardo está siendo duramente maltratado por su amo Amir, y Juanico, como le cuenta su hijo mayor, Luis, acompaña al Rey de Argel a su baño vestido con grandes galas. En ese momento, Amir arremete de nuevo contra Bernardo y, sin poder soportarlo más, Luis apuñala a su enemigo y apremia a sus padres a huir a la sierra, camino de Orán.
    En el palacio real de Argel comienza la audiencia del monarca Aján, delegado por el Gran Turco para impartir justicia. Juanico, a su lado, vestido de moro, protagoniza la primera queja de uno de sus vasallos, Zulema, que inculpa al Rey de haberle quitado a su esclavo, acusación que le cuesta la vida al moro. Seguidamente, llama a su presencia a los dos cautivos que se han vuelto locos supuestamente a causa del veneno que su amo, Solimán, les ha dado. Mientras llegan a palacio, comparece ante el Rey el guardián del baño con cuatro cautivos a los que ha sorprendido celebrando los desposorios de Felipe III que fue a Valencia a casarse. Tras mostrarle los retratos de los reyes españoles, Aján no sólo pondera su gallardía y belleza, sino que les permite incluso celebrar el acontecimiento y ordena que no sean amonestados por ello.
    Finalmente, Leonardo y Marcela comparecen en la sala; refieren al rey su origen noble y sus riquezas y cómo tuvieron que fingirse locos para lograr liberarse del acoso de Aja y Solimán. Para compensar su valor, el Rey les otorga la libertad.


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