DEVOCIÓN DEL ROSARIO, Gran comedia, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: DEVOCIÓN DEL ROSARIO, Gran comedia, LA. Procedencia: Manuscrito; versos finales de la Jornada 3
Observación: Se dice en los versos finales de la Jornada III: "Y aquí, senado, da fin / la devoción del rosario, / San Antonio la escribe, / que de Florencia, en San Marcos, / dio el hábito a fray Antonio, / y ansí os lo ofrece Belardo."
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Observaciones:
El último verso apunta a la autoría de Lope: "Y ansÍ os lo ofrece Velardo"
Según Castro-Rennert (1969, 458), difiere de la de Juan Bautista Diamante de título La Devocion del rosario y el esclavo de María.
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 9.
Nota: Biblioteca Nacional. Ms. 15326 (signatura confirmada por RRM en el Catálogo On Line). Letra del siglo XVII. Atribuida en el ms. a Lope de Vega, y diferente de la de Diamante, según nota de la portada.
Observación: El Catálogo de Paz y Meliá (I, nº 3498 y nº 1340) también menciona el auto sacramental Los Terceros para el cielo y Devoción del rosario (mss. 16606) y la comedia La Estrella del Madroñal y devoción del Rosario (mss. 15541). La letra de ambas piezas es del siglo XVII y en ambas no se dan detalles del autor.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. II.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Castillo Rosselló, Luisa. "El santo y su esposa en dos comedias hagiográficas de Lope de Vega". Cazal, Françoise; Chauchadis, Claude; Herzig, Carine. Pratiques hagiographiques dans l'Espagne du Moyen Âge et du Siècle d'Or. Toulouse: Université de Toulouse-Le Mirail. 2005. p. 113–126.
- Cobos Rincón, Mercedes. "A vueltas con la datación y atribución a Lope de La devoción del rosario". Germán Vega García-Luengos y Héctor Urzáiz Tortajada (eds.). Cuatrocientos años del Arte nuevo de hacer comedias de Lope de Vega. Valladolid: Universidad de Valladolid, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial. 2010. 2, p. 369–378 .
Nota: Publicación electrónica en CD-Rom. Actas selectas del XIV Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro (Olmedo, 20-23 de julio de 2009).
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1604-1615, probablemente 1604?-1606?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 445.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2992
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 445.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Los frailes son dominicos con el rosario al cuello.
Los músicos llevan máscaras y danzan un baile morisco
Personajes computables
Vestido con hábito de Santo Domingo (jornada I)
Vestido con traje moro (jornada II)
Vestido con hábito de Santo Domingo (jornada I a III)
Universo social
Observaciones:
La alegoría es El Auxilio Divino
Entre los ‘moros’ hay damas moras, señores de esclavos cristianos, corsarios...
También el mundo cortesano es moro.
Los cautivos son cristianos
Se trata de soldados cristianos
Hay diversas apariciones (la Virgen María, Santo Domingo, Lucifer, el Angel...)
Es notable la aparción de un león en escena.
Tiempo histórico
Época contemporánea
Marco espacial
Jornada 1
Topónimo: Florencia. [Italia]. Europa.
Topónimo: Mar Mediterráneo. Espacio: Mar, navegando hacia Sicilia.
Topónimo: Ancona. [Italia]. Europa.
Jornada 2
Topónimo: lugar indeterminado. [Túnez]. África. Espacio: Palacio; mazmorras; campo cerca de una peña; coto de caza; calles.
Jornada 3
Topónimo: lugar indeterminado. [Túnez]. África. Espacio: Palacio; calles; monte; puerto.
Duración
Jornada 1: Número indeterminado de días
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
Jornada 2: Número indeterminado de días. Nota: La acción transcurre a lo largo de varios días y acaba antes de que sobrevenga la noche.
Entreacto 2 a 3: 4 meses. Nota: Entre el Acto II y el inicio del Acto III han transcurrido 4 meses.
Jornada 3: 1 día
Género
Género principal:
- Drama > historial > religioso > hagiográfico y leyenda.
Extracto argumental
Jornada 1
La acción, que transcurre a lo largo de varios días, da comienzo en Ancona (Italia), hasta donde se ha visto trasladado, sin saber cómo, el monje Pedro Germán, que asiste suspendido a la ascensión a los cielos, a través de una canal, envuelta en una nube de oro y sol y con acompañamiento de música, de una figura de Papa con capa y tiara. Se trata, como enseguida informarán al monje un capitán y sus cuatro soldados, Vivaldo, Nicolo, Alesio y Antonio, de Pío Segundo, Sumo Pontífice, General del ejército cristiano, que ha resultado muerto en la batalla librada contra las milicias del rey de Túnez. El capitán y los mencionados soldados pretenden trasladar el cuerpo del difunto Papa a Roma.
Todos los presentes muestran su deseo de acompañar el cortejo fúnebre excepto el soldado Antonio, que ha decidido ir a Florencia a visitar al arzobispo de esta ciudad, el fraile dominico Antonino, hombre santo de vida ejemplar que debe dirigirlo en la nueva vida monacal que ha decidido emprender. A Florencia lo acompañará Cosme, su camarada, que se muestra escéptico respecto a su propia vocación, ya que desconfía de poder llevar una vida célibe y austera.
Bendecidos por fray Antonino, Antonio y Cosme, vestidos con el hábito de Santo domingo, ponen en práctica sus votos; mientras Antonio los profesa con éxito, Cosme ni siquiera consigue rezar un solo misterio del rosario, una de las tareas especialmente encomendadas por fray Antonino, sin que le sobrevenga un profundo sueño.
Mientras tanto, en Túnez, Becebá pide al rey la mano de su sobrina Rosa como compensación por los servicios militares prestados, pero el Rey le pide todavía una hazaña más antes de otorgarle tal galardón: que siembre el terror en España e Italia. La empresa encomendada no es sino una estratagema del rey para alejar a Becebá de Rosa, ya que él mismo la pretende; sin embargo, la dama lo rechaza a causa de la inclinación poligámica de los varones moros.
Antonio y Cosme se despiden de fray Antonino para emprender viaje por mar hasta Sicilia. Pronto la fortuna de ambos se verá truncada por las malas artes de Lucifer, quien, harto de que el rosario, símbolo mariano de los dominicos, arrebate almas al Infierno, ha decidido arrebatar al cielo el alma de un hombre piadoso: Antonio. Así, la galera en la que viajan los frailes a Mesina es asaltada por la furia de Becebá, que decide perdonar la vida únicamente a una dama, Marcela, y a un caballero, Camilo, a los que hace prisioneros; en cuanto a Antonio, determina darle muerte, pero, cuando está a punto de cortarle la cabeza, oye la voz de Lucifer que le aconseja hacer también cautivo al fraile, ya que la ejecución lo mandaría directamente al Paraíso. Apresado también Cosme, que se había defendido con un remo, la galera de Becebá vuelve a Túnez.
Jornada 2
Han transcurrido algunas semanas desde que los cautivos llegaron a Túnez. Día y noche, Archima, propietario de los dos religiosos, vive perseguido por una sombra, la de Lucifer, que lo impele a conseguir que Antonio reniegue de la fe cristiana. A tal efecto, Archima Amet lo somete a severos castigos físicos, pero no consigue su propósito. Persuadido Lucifer de la fortaleza física y anímica de Antonio, determina tentarlo con la carne, induciendo en la mora Aja amor hacia el cautivo. Sin embargo, cuando ésta le confiesa su inclinación e intenta abrazarlo, el fraile invoca el rosario que lleva al cuello y sus cuentas se convierten en rosas queman las manos Aja. Asustada, la mora huye; con ella escapa Lucifer, desesperado por el estrepitoso fracaso.
Mientras esto ocurría en casa de Archima, en el palacio real, Becebá, presentando sus méritos, pide al rey que le dé en matrimonio a Rosa. Para compensar la pérdida de su sobrina, el valiente alcaide entrega al rey una hermosa cautiva, Marcela. No obstante, tanto el Rey como Rosa se niegan al enlace solicitado por Becebá, razón por la que éste exige que le devuelvan a Marcela, cosa que el monarca, que le ha tomado afición, también le niega. Becebá se rebela y el rey ordena que lo detengan, pero éste, espada en mano, huye del palacio.
Se quedan entonces a solas Marcela y Rosa. La dama mora, que siente simpatía por la cristiana, intenta convencerla para que acoja la religión musulmana y acepte un marido moro rico, pero Marcela, muy influida por las palabras y el ejemplo de fray Antonio, rechaza tal proposición. Lucifer, atento siempre a todo lo que ocurre a su alrededor, ve una magnífica ocasión para conseguir su propósito despertando en Rosa la curiosidad por conocer al fraile.
En el primer encuentro entre Rosa y Antonio, la dama se enamora perdidamente y el fraile, tras un breve momento de duda (en el que recita, a modo de oración, la primera estrofa de las famosas coplas que Jorge Manrique escribiera a la muerte de su padre), rinde igualmente su voluntad al amor. Antonio reniega de su fe, se desprende del rosario que siempre lleva al cuello y lo deposita en una peña. Mientras abraza a Rosa, un ángel toma el rosario abandonado y, a continuación, se presenta ante el monje Pedro Germán para entregárselo. La Virgen María había ordenado que se le otorgara el rosario abandonado por Antonio, ya que el ermitaño había quemado el suyo para calentarse entre las rocas.
Pero la conversión de fray Antonio al islamismo no ocurre sin incidentes, ya que su camarada Cosme, al enterarse de la noticia, interrumpe violentamente la reunión de la comitiva musulmana que da la bienvenida a Antonio. Al ver a su amigo vestido de moro, ‘muy galán’, lo insulta tratándolo de traidor. El rey ordena que apresen a Cosme, pero éste, muy hábil y con mucho arrojo, desenvaina la espada de uno de los moros presentes y consigue huir del lugar defendiéndose y santiguándose.
Jornada 3
Han transcurrido cuatro meses desde que fray Antonio abrazara la religión musulmana. Conocedor ya de la lengua de sus nuevos conciudadanos, se dispone a traducir el Corán al italiano por expreso deseo del rey de Túnez. Sin embargo, una visión de fray Antonino arrodillado ante Santo Domingo lo hace recapacitar y, tras desvanecerse el ensueño, Antonio, furioso, arroja el libro, lo pisa y llora amargamente. Entonces tiene otra visión: aparecen Lucifer y el Auxilio Divino; cada uno a un lado de Antonio, intentan ganarlo para su causa. Para persuadirlo de que vuelva a su antigua fe, el Auxilio Divino hace que aparezca la Virgen de Atocha acompañada de seis mártires. Cuando se cubre la apariencia, Cosme, que, gracias a su perspicacia y donaire viene de zafarse de Lucifer, entra en la sala, donde encuentra a Antonio convertido al cristianismo. Acto seguido, los dos vociferan con júbilo la buena nueva por las calles de la ciudad.
Mientras tanto, el rey de Túnez, que ha salido a cazar, tropieza con un león. Afortunadamente, Becebá, el antiguo alcaide del rey, que vive proscrito en tan salvajes páramos, mata al león; el rey, agradecido, le ofrece de nuevo su amistad. Al regresar a Túnez, el rey y Becebá se regocijan con la celebración de un baile morisco, con máscaras. De repente, se presenta ante ellos Antonio vestido "de fraile con su corona". El rey se divierte creyendo que se trata de un disfraz con el que Antonio se mofa de su antigua fe; cuando éste lo saca de su error, el soberano se enfurece y lo condena a muerte.
A continuación, la acción se traslada al puerto de Túnez, donde se encuentran, esperando para embarcar, Marcela y un mercader. A ambos se une Cosme, que les relata con detalle el martirio sufrido por Antonio. Con las manos atadas y rezando, el fraile fue lapidado en el campo. Después, los moros encendieron un gran fuego para quemarlo, pero las llamas huyeron de él y lo dejaron intacto. Además, las piedras ensangrentadas que recogieron muchos cristianos, se les volvieron rosas en las manos.
La comedia acaba con una apariencia en la que aparece Nuestra Señora del Rosario con manto azul y luciendo un gran rosario con rosas por Paternostres; la acompañan, en un plano inferior, unos frailes dominicos también con rosarios al cuello. Ante ellos aparece fray Antonio de rodillas, cubierto de sangre, con un Cristo en la mano derecha y en la izquierda un rosario.